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España, Marruecos y los productos

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España, Marruecos y los productos

agroalimentarios Ministerio de

Agricultura, Pesca

y Alimentación

Secretaría

General Técnica

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^

ESPANA, MARRUECOS Y LOS PRODUCTOS AGROALIMENTARIOS

Dificultades y Potencialidades para las Exportaciones

de Frutas y Hortalizas

A. Calatrava Andrés y A. Melero Guilló,

Investigadoras del CSIC

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Catalogación de la Biblioteca del M.A.P.A.

Calatrava Andrés, A.

España. Marruecos y los productos agroalimentarios : dificultades y potencialidades para las exportaciones de frutas y hortalizas / A. Calatrava Andrés y A. Melero Guilló. - Madrid : Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Secretaría General Técnica, 1996. - 286 p. ; 21 cm. -(Serie Estudios ; I 24)

Bibliografía: p. 277-282. - Indices

ISBN 84-491-0213-8 - NIPO 251-96-036-X

I. HORTALIZAS 2. FRUTAS 3. BALANZA COMERCIAL 4. COOPERACION INTERNACIONAL 5. POLITICA AGRICOLA COMUN (CE) 6. MARRUECOS 7.

ESPAÑA I. Melero Guilló, A. II. España. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimen- tación III. Título. IV. Serie: Estudios ( España. Ministerio de Agricultura, Pesca y Ali- mentación) ; 124

338.439.5(460:64) AGR I 9960428723

EI MAPA no se identifica necesariamente con las opiniones vertidas en esta publicación por sus autoras.

© Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación

Imprime: qrd(off^etsl Diseño cubierta: grafismo

Publicaciones del:

MINISTERIO DE AGRICULTURA, PESCA Y ALIMENTACION SECRETARIA GENERAL TECNICA

CENTRO DE PUBLICACIONES

Paseo de la Infanta Isabel, I- 28071 Madrid NIPO: 25 I -96-036-X

ISBN: 84-491-0213-8

Depósito legal: M. 38.642-1996

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ÍNDICE

INTRODUCCIÓN

Introducción ... 11

CAPÍTULO I CARACTERIZACIÓN Y COMPOSICIÓN DEL SECTOR AGRÍCOLA EN ESPAÑA Y MARRUECOS ... 21

1. La agricultura en la economía de España y de Marruecos... 23

1.1. Población agrícola ... 24

1.2. Ocupación del suelo ... 26

2. Principales cultivos ... 29

3. Consumo y gasto alimentario ... 35

CAPÍTULO II COMPORTAMIENTO DE LA BALANZA AGROPECUARIA EN ESPAÑA Y MARRUECOS ... 41

1. El comercio agropecuario en España y Marruecos ... 43

1.1. Diferencias de escala en el comercio agropecuario... 47

2. Estructura de las exportaciones agropecuarias ... 49

3. Estructura de las importaciones ... 53

5

(8)

4. Análisis desagregado de la principal partida de expor- tación: el comercio de frutas y hortalizas ... 56 4.1. Análisis desagregado de la producción de fiutas y hortalizas... 57 4.2. Las exportaciones de frutas y hortalizas ... 60 5. Análisis desagregado de la principal partida de importa-

ción: el comercio de cereales y preparados ... 67

CAPÍTULO III

DEPENDENCIA DEL MERCADO COM[JNITARIO DE LAS EXPORTACIONES AGROALIMENTARIAS DE AMBOS PAÍSES: PAPEL PREDOMINANTE DE LAS FRUTAS Y HORTALIZAS ... 73 1. Evolución de la contribución de los productos alimentarios

a los ingresos de exportación de España y Marruecos ... 75 1.1. El peso de los productos en las exportaciones y la repre-

sentatividad de los productos alimentarios ... 76 1.2. Análisis comparativo de la participación de los grupos de

productos en las exportaciones agroalimentarias de Espa- ña y Marruecos ...:... 80 2. La CE, destino prioritario de las exportaciones agroali-

mentarias de España y Marruecos ... 84 2.1. La penetración de las exportaciones agroalimentarias de

España y Marruecos en el mercado comunitario ... 88 3. Análisis de la similaridad de las exportaciones agroalimen-

tarias de España con las de Marruecos en los países de la CE ... 92 Anexo ... 94

CAPÍTULO IV

COMPORTAMIENTO DE LA PAC EN EL SECTOR DE FRUTAS Y HORTALIZAS: EFECTOS SOBRE LAS EXPORTACIONES ESPAÑOLAS ... 97 1. El período transitorio en el sector agrícola: las dificultades

de negociación para el sector de frutas y hortalizas ... 99

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1.1. Un tratamiento diferenciado para los productos sensibles ... 101 2. La Organización Común de Mercados en el sector de fru-

tas y hortalizas ... 103 2.1. Medidas de intervención: las organizaciones de produc-

tores ... 105 2.1.1. Procedimientos de intervención: precio base, pre-

cio de compra y precio de retirada ... 106 2.2. Importaciones de países terceros ... 110 2.3. Exportaciones a terceros países ... 113 3. EI acceso del sector de frutas y hortalizas español al mer-

cado comunitario: el período transitorio ... 114 4. Evolución y futuro de la política comunitaria de frutas y

hortalizas: desequilibrios y amenazas para el sector espa- ñol ... 116 4.1. Las dificultades para una con-ecta modificación de la OCM

de frutas y hortalizas: la reforma parcial de la PAC ... 118 4.2. El nuevo mazco de la Ronda Uruguay y sus implicacio-

nes paza la modificación de la Organización Común de Mercados de las frutas y hortalizas ... 118 4.3. Valoración crítica del Acuerdo del GATT ... 121 5. La necesidad de reforma de la OCM de frutas y hortalizas:

un análisis crítico ... 123 5.1. Planteamiento de la Comisión para la reforma de la OCM

de frutas y hortalizas ... 125 5.2. Valoración crítica de la reforma ... 128

CAPÍTULO V

LAS VENTAJAS COMUNITARIAS PARA LAS EXPORTA- CIONES AGRÍCOLAS MARROQUÍES: PELIGROS DE INTENSIFICACIÓN DE LA CONCURRENCIA MARRO- QUÍ PARA LAS REGIONES MEDITERRÁNEAS ESPA- ÑOLAS ... 135 1. Análisis comparativo de los Acuerdos de España y Marruecos

con la CEE con especial referencia a las condiciones de los intercambios agrícolas ... 137

1.1. Marruecos, socio privilegiado de la CEE ... 138

(10)

1.2. Las desventajas de España frente a Marruecos ... 141

1.3. El acercamiento en el tratamiento aduanero de los productos importados de España y Marruecos, después de 1986 ... 148

2. Importancia del sector de frutas y hortalizas en España... 152

2.1. La concentración de la producción de frutas y hortalizas en las regiones mediterráneas ... 157

3. Intensidad de la concurrencia en las exportaciones conjun- tas de España y Marruecos a los países comunitarios... 164

3.1. Influencia de los precios marroyuíes en la concurrencia de los productos ... 171

4. Situación,del sector hortofrutícola del mediterráneo espa- ñol y perspeFtivas de futuro ... 174

4.1. Medidas y actuaciones recomendadas para mejorar lá situación estratégica del sector ... 179

Anexo ... ....:...:... 183

CAPÍTULO VI MARRUECOS, PAÍS FIABLE ... 185

1. Evolución de las macromagnitudes básicas ... 187

2. El proceso de liberalización marroquí ... 189

2.1. Liberalización interna ... 189

2.1.1. El proceso de privatización ...:... 194

2.2. Proceso de liberalización externa: liberalización de los intercambios exteriores ... 198

2.2.1.Desregulación del control de ^ambios ... 200

3. Fomento de la inversión extranjera ... 201

3.1. Materialización del proceso de apertura en materia de inversión ...:... 203

4. Datos o problemas más profundos de difícil cuantifica- ción ... 207

CAPÍTULO VII ESPAÑA EN LA COOPERACIÓN AL DESARROLLO DE MARRUECOS: UNA ESPECIAL REFERENCIA AL SEC- TOR AGROALIMENTARIO ... 211

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1. El sector agroalimentario de España y Marruecos: conclu- siones obtenidas del desarrollo del trabajo ... 213 1.1. Conclusiones obtenidas de la caracterización y compara-

ción del sector agrícola de España y de Marruecos... 213

1.2. Conclusiones sobre el comercio exterior de productos agropecuarios y del comportamiento de las balanzas agropecuarias de España y de Marruecos ... 215 1.3. Conclusiones sobre la dependencia del mercado comuni-

tario de las exportaciones agroalimentarias de los dos paí- ses, y en especial de los productos hortofrutícolas ... 216 1.4. Conclusiones deducidas del comportamiento de la PAC

en el sector de frutas y hortalizas y de sus efectos sobre las exportaciones españolas ... 220 1.5. Conclusiones obtenidas de la existencia de ventajas

comunitarias para las exportaciones agrícolas marro- quíes y de la deteccióri de peligros de intensificación de concurrencia marroquí en las regiones mediterrá- neas españolas ... 222 1.6. Conclusiones sobre la calificación de Marruecos como

país fiable ... 225 2. La cooperación al desarrollo en Marruecos: situación

actual y posibilidades futuras, con especial referencia al sector agroalimentario ... 227 2.1. La participación de España en los proyectos de desarro-

llo financiados por la CE en Marruecos ... . 234 2.2. La cooperación bilateral España-Marruecos: enfoque

general de su contenido ... 236 2.2.1. El comercio bilateral como instrumento de coope-

r ac ió n . . . . 240 2.2.2. La inversión española en Marruecos: presente y

futuro ... 242 3. El problema de la dependencia alimentaria en Marruecos:

un campo abierto a la cooperación ... 249 3.1. Factores explicativos de la dependencia alimentaria: res-

tricciones limitativas del medio natural ... 253 3.2. Otros factores explicativos ... 256 4. Posibilidades de cooperación en el marco de la política

agraria y alimentaria . ... 258

9

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4.1. Actuaciones a nivel de Organizaciones internacionales y asistencia técnica: el papel de la Unión Europea ... 260 4.2. La cooperación bilateral: posibilidades para una coopera-

ción española en los subsectores agrario y alimentario marroqui ..., 2 4.3. Acciones a desarrollar por Marruecos para una mejora de

su grado de autoaprovisionamiento ...:... 268 Bibliografía ... 275 Indice de cuadros, gráficos y anexos ... 283

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INTRODUCCIÓN

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Cuando España ingresó en la Comunidad Económica Europea (CEE) en 1986, los efectos para el país de la aplicación de la Política Agrícola Común (PAC) no eran fáciles de determinar. Con indepen- dencia de los importantes problemas que se iban a plantear para gran parte de su sector agrario y de la necesidad de adaptarse a esta nueva situación teniendo que realizar remodelaciones y cambios profundos, había otra parte de sus producciones mediterráneas con productos de gran vocación exportadora y con ventajas comparativas cuya inte- gración causaba miedo, no sólo a los socios comunitarios del sur, sino también a los países del Magreb, Marruecos en especial, que plantearon quejas en el seno de las instituciones comunitarias y que estaban destinadas a tratar de mantener los privilegios anteriores existentes.

La intensidad de las relaciones comerciales con la Europa Unida (EU) es uno de los puntos fuertes para el desarrollo de las economías de España y de Marruecos. La pertenencia de nuestro país al bloque comunitario desde enero de 1986 y la actual existencia del Mercado Único justifican claramente la dependencia comunitaria del comercio español. Marruecos, por su parte, es un país tercero unido por un acuer- do de asociación a ese bloque, y esa unión es tan fuerte que se puede decir con fundamento económico que la relación de Marruecos con la Unión Europea es más activa que la que mantiene España con sus socios comunitarios, ya que, teniendo en cuenta sus respectivos PIB, el grado de apertura comunitario de Marruecos es superior al de España.

Por otra parte, España y Marruecos son dos países vecinos por su frontera mediterránea, y a una distancia a través del estrecho de Gibraltar de 15 Km en su zona más angosta, que presentan muchas características comunes derivadas precisamente de su proximidad geo- gráfica. No es este el caso de enumerar esas semejanzas, pero sí con- viene destacar la de producción de productos agrícolas destinados a la

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alimentación. Esta semejanza en las producciones se traduce en una semejanza en las exportaciones, que pueden ser de mayor o menor cuantía en función de la capacidad de producción de cada país y de la parte de esa producción que se destina al consumo interno.

Centrando la atención en el comercio exterior, y si se tiene en cuen- ta que los ingresos derivados de la exportación redundan en la econo- mía del país exportador, la búsqueda de los mejores mercados, con las T!mPjorPS Cf,`ndi'^i^neS ^e ^r^nta, ^L.^.Stít'Jyen 5:^::2pre '.'..^. '.^,hjetí :''J priori- tario para ambos países.

Tanto España como Marruecos tienen en los países de la antigua Comunidad Europea (CE) su principal mercado de exportación y hacia ese mercado se dirigen simultáneamente los productos agricolas de los dos países buscando cada uno en él la máxima participación en el total impor- tado por los países compradores. España goza de categoría de país miem- bro. Marruecos es un país tercero, con unas concesiones preferenciales en el terreno agrícola que favorecen extraordinariamente la penetración de sus productos, concesiones que el país magrebí no considera suficientes ya que reiteradamente se suceden peticiones de mayores privilegios.

La actual negociación de un Acuerdo de Cooperación entre la EU y Marruecos, que incluye la instauración progresiva de una zona de Libre Cambio, está sufriendo retrasos causados por no llegar a la plena satis- facción de las expectativas marroquíes (que no son otras que el libre acceso de sus productos de origen agrícola al Mercado Único) debido en gran parte a la dureza de la postura de España en defensa de los inte- reses de su propia agricultura de exportación.

Ante la transcendencia de estos hechos y dada la necesidad de que el Mediterráneo se configure como una zona de estabilidad y prosperi- dad, los países comunitarios tienen que trataz de cooperar de modo efectivo con los países mediterráneos del sur en general y con Marruecos en particular para que el desarrollo económico en estos paí- ses se convierta en una realidad viva.

Expuestos estos hechos de especial transcendencia, el trabajo que se presenta estudia la magnitud del problema existente en esas produccio- nes afines, sin olvidaz el análisis de lo que sucede con el resto del se^- tor agroalimentario con el fin de determinar si este problema puede ser amortiguado ya que existen grandes posibilidades de cooperación entre ambos países no sólo en el sector en conflicto sino también en una serie de subsectores del sector agrícola y agroalimentario.

(17)

La primera versión de esta investigación se finalizó en febrero de 1994 y despertó el interés del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación por la importancia y actualidad del tema tratado, propo- niendo a las autoras la posibilidad de su publicación.

La sucesión de acontecimientos relacionados con algunos de los temas objeto de la investigación, acaecidos durante los anos 1995 y 1996, y que afectaban directamente y en profundidad el contenido del trabajo efectua- do, ha obligado a proceder a una actualización del mismo que, incluida a lo largo del texto en notas a pie de página, tiene como objetivo completar algunos de los aspectos tratados que han experimentado alteraciones sig- nificativas en fechas posteriores a las de la redacción original.

La investigación se desarrolla en siete capítulos, con los siguientes

objetivos y contenido: -

I. Caracterización y comparación del sector agrícola en España y en Marruecos

Con el fin de detectar las analogías y diferencias existentes en el sector agrícola de ambos países, se analizará, como punto de partida, el papel que este sector juega en las respectivas economías, dándose datos precisos sobre su participación en el PIB, población agrícola ocupada, propiedad de la tierra y ocupación del suelo.

Posteriormente se realizará un estudio comparativo del reparto de la superf'icie agrícola por sectores, así como de las principales produccio- nes, haciéndose especial hincapié en las diferencias de rendimientos obtenidos en ambos países en producciones análogas.

Analizada la oferta, se procederá a un análisis de demanda que muestre el comportamiento del consumo y del gasto alimentario, de forma desagregada, determinándose igualmente la disponibilidad de alimentos y su consumo en función de la población total.

II. Comportamiento de la balanza agropecuaria en España y Marruecos

El desarrollo para el logro de este objetivo consistirá en determinar el comportamiento de las respectivas balanzas agropecuarias, para lo cual se

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analizará, en primer lugar, el comercio agropecuario en su doble vertien- te, importaciones y exportaciones, durante un período de seis años, subra- yándose la importancia de este comercio respecto del comercio total, el comportamiento del saldo agropecurio y el del grado de cobertura.

En el análisis se estudiarán las diferencias de escala existentes entre el comercio de España y Marruecos a fin de obtener un índice que muestre la importancia relativa de las exportaciones e importaciones agropecuarias marroquíes con respecto a las analogas españolas.

Posteriormente se analizarán las estructuras de exportación a nivel de grupos de productos FAO para así conocer las principales partidas impli- cadas en este comercio. En materia de importación se efectuará un estu- dio paralelo y análogo que muestre cuáles son los principales grupos de productos de los que ambos países necesitan abastecerse del exterior.

Determinado el grupo de productos más significativos de importa- ción y exportación, se procederá a realizar un análisis desagregado de dichos grupos a nivel de productos concretos paza encontraz las analo- gías y las diferencias existentes entre los productos exportados e impor- tados por Marruecos y España.

III. Dependencia del Mercado Comunitario de las exportaciones agroalimentarias de ambos países: papel predominante de las frutas y hortalizas

Conocidas de forma bastante agregada las características del sector agrícola y determinado el comportamiento de la balanza agropecuaria, se dará un paso más en el estudio bajando un escalón y entrando de Ileno en el análisis comparativo de las exportaciones agroalimentarias y de la dependencia de estas exportaciones del mercado comunitario.

Para ello, en primer lugar se destacazá la importancia de estas exportaciones, determinándose cómo contribuyen dentro de los ingre- sos de exportación y evidenciando su peso específico en el conjunto de todos los productos exportados a fin de conocer si esta contribución es similar en ambos países o si existen diferencias significativas.

Conocido este aspecto, se realizazá un análisis compazativo de la importancia de las exportaciones agroalimentarias de España y Marruecos a nivel de grupos de productos y también de su distribución geográfica para determinar si la Unión Europea es un destino priorita-

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rio de las exportaciones agroalimentarias, paza lo cual se calculará el grado de dependencia comunitaria de dichas exportaciones, comple- mentándose los análisis con el estudio del grado de similaridad de dichas exportaciones con destino en cada país de la Comunidad y poder precisar con exactitud la realidad de la concurrencia de las frutas y hor- talizas así como de otros productos agroalimentazios.

IV. Comportamiento de la PAC en el sector de frutas y hortalizas:

efectos sobre las exportaciones españolas

Detenninada la importancia de las frutas y hortalizas dentro de las exportaciones agroalimentarias españolas y siendo España miembro de pleno derecho de la UE, este capítulo facilitará información sobre cómo ha sido el comportamiento de la PAC en el sector, y si este comporta- miento ha ocasionado perjuicios para las exportaciones españolas hacia los mercados comunitarios. Para responder a estos objetivos, el primer punto recordará las condiciones establecidas para el sector agrícola duran- te el periodo transitorio y las dificultades que existieron en la negociación para algunos subsectores, en especial el de frutas y hortalizas, ya que dicho subsector, de gran transcendencia en el comercio exterior español, era mirado con especial recelo por las autoridades comunitarias ante la magnitud de las quejas expresadas por algunos países comunitarios, en especial Francia, y de determinados terceros países, fundamentalmente Marruecos, también productores de este tipo de productos agrícolas.

Terminado el recordatorio, se continuazá con el análisis del funcio- namiento de la PAC para el sector en estudio, desarrollando cómo es el funcionamiento de la Organización Común de Mercados (OCM) de frutas y hortalizas, cuáles son las limitaciones existentes y cómo ahora la Comisión se ha visto obligada, en parte por los acuerdos de la Ronda Uruguay, a la modificación de esta OCM.

Ante esta problemática y habida cuenta de la importancia que tiene paza España que exista una OCM que sea adecuada con los intereses españoles y no los margine, como hasta ahora ha sucedido, posterior- mente se detallarán cuáles son las reformas que la Comisión había plan- teado para la nueva OCM, paza a renglón seguido elaboraz una valora- ción crítica de estas nuevas propuestas, y de los resultádos finales ya aprobados.

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V. Las ventajas comunitarias para las exportaciones agrícolas marroquíes: peligros de intensificación de la concurrencia marroquí para las regiones mediterráneas españolas

Las rel'áciones comerciales mantenidas por España y Marruecos con el conjunto de países comunitarios, establecidas en el pasado y consoli- dadas con el transcurso de los años en base a los acuerdos fumados entre cada uno de ellos y la Comunidad, se han venido desarrollando con pau- tas diferentes y ciertas desigualdades en el tratamiento, derivadas de las características de los respectivos regímenes para los intercambios. Por este motivo, en la primera parte de este capítulo se compararan las con- diciones de acceso de los productos agrícolas españoles y marroquíes al mercado comunitario. Si se tienen en cuenta las concesiones otorgadas a cada uno de ellos en los acuerdos establecidos, no es exagerado afir- mar que Marruecos se llevaba la parte del león hasta que España logró su condición de miembro de pleno derecho. Paza aportar azgumentos que confirmen esa valoración se hará un repaso de la evolución de lá situación comercial mantenida por España y Marruecos con la Co- munidad, atendiendo a las concesiones dadas a uno y otro país.

Seguidamente se destacará la importancia que tiene el sector de frutas y hortalizas en las regiones mediterráneas españolas. En los capítulos pre- cedentes ha quedado reiterada constancia de la importancia que tienen paza los dos países estudiados las exportaciones a la CE de productos agrí- colas y en especial de frutas y hortalizas. La zona mediterránea de España es exportadora neta de productos homólogos a los exportados por Manuecos y la que más sensiblemente se vería afectada por la concurren- cia marroquí en los mercados europeos habida cuenta de las concesiones efectuadas a los productos hortofrutícolas de Mazruecos en el acuerdo de asociación firmado en noviembre de 1995 entre el país magrebí y la UE.

Para evidenciar la realidad de la situación de los productos agrícolas españoles y mazroquíes en los mercados comunitazios, se mostrarán los resultados del análisis en el que se ha determinado paza qué tipo de pro- ductos existe concurrencia (entendiendo como tal la presencia conjunta en el mercado), detectando cuáles son los productos más conflictivos y con qué intensidad se produce la misma, en qué países y en qué circunstancias.

Se fmalizará con unas consideraciones sobre la posible estrategia a seguir por los agricultores españoles para el mantenimiento de los mercados en base a las bazas que podrían jugaz frente a sus homólogos marroquíes.

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VI. Marruecos, país fiable

Conocido con cierta profundidad para España y Marruecos el com- portamiento de sus sectores agrarios en general y el de las exportacio- nes en particular y detectados los puntos conflictivos, se entrará en una fase diferente que es la fase de la cooperación determinando las posibi- lidades que existen para intensificar la cooperación bilateral entre ambos países y sobre todo desde el lado e^pañol, ya que dicha coope- ración posibilitaría nuevos enfoques y nuevos elementos para el diálo- go que ayudarían a disipar las dudas y los puntos oscuros.

Las relaciones hispano-marroquíes se han ido convirtiendo, con el devenir de los años, en unas relaciones privilegiadas y de gran dinamis- mo. Desde 1988 España es el segundo socio comercial de Marruecos par- ticipando actualmente con el 10% del comercio exterior mazroquí, con el 20% de las inversiones extranjeras y con e19% de los flujos turísticos.

Ante la importancia de estos hechos y con objeto de que las empresas que vayan a protagonizar la futura cooperación española para el desarro- llo de Mazruecos tengan conocimiento de la realidad económica actual de ese país, el contenido de este capítulo facilitazá información detallada sobre cómo es actualmente la situación del país vecino, cuál es la tenden- cia experimentada en los últimos años por sus macromagnitudes básicas, cómo ha ido comportándose el comercio exterior y la balanza de pagos, qué medidas de politica económica han sido decididas para favorecer la inversión y, por último, si existen problemas profundos que podrían inci- dir negativamente en el desarrollo de la cooperación.

El contenido de las respuestas a estas cuestiones va a hacer posible conocer si Marruecos es un país fiable a medio plazo, ya que de ser así, la cooperación hispano-marroquí podría intensificarse dentro del sector que ocupa la investigación.

VII. España en la cooperación al desarrollo de Marruecos:

una especial referencia al sector agroalimentario

La obra finalizazá presentando en primer lugaz un resumen general de la investigación efectuada para pasaz a reflexionaz si existen o no posibilidades de ampliar los campos de cooperación entre España y su país vecino, haciendo especial referencia al sector agroalimentario.

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Paza ello, en la segunda parte de este último capítulo se revisará con un enfoque general la situación actual de la cooperación española en Marruecos paza así determinar las posibilidades existentes en el sector agroalimentario, especialmente las relacionadas con el problema de dependencia alimentaria que soporta el país vecino, cuyas causas expli- cativas serán objeto de atención.

Señaladas la áreas de cooperación en el sector, se marcará el acento en reflexionar sobre las acciones que podrían llevarse a cabo en el mazco de la política agraria y alimentaria de Marruecos utilizando una perspectiva de acercamiento a la situación, iniciándola en el nivel de las Organizaciones Internacionales con referencia especial a la Unión Europea y a sus programas de asistencia técnica, pasando a continua- ción por las posibilidades de actuación de España en Marruecos y ter- minando con las acciones que el mismo Marruecos debería llevar a cabo paza paliaz los problemas del sector, resolver sus cazencias y mejorar su grado de autoaprovisionamiento.

(23)

CAPÍTULO I CARACTERIZACIÓN

Y COMPARACIÓN

DEL SECTOR AGRÍCOLA

DE ESPAÑA Y DE MARRUECOS

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1. LA AGRICULTURA EN LA ECONOMÍA DE ESPAÑA Y DE MARRUECOS

Cuando se analizan compazativamente las estructuras productivas del sector agrícola en España y en Mamlecos, aparecen divergencias relevan- tes en lo que respecta a las participaciones del sector en el PIB, la fuerza laboral, en sus rasgos estructurales y en los outputs más significativos.

Como puede apreciarse en el Cuadro N° 1 la agricultura en Marruecos tiene mayor importancia en su participación dentro del PIB que la que posee en España, y aunque con el paso de los años la tendencia de dicha participación ha sido decreciente en ambos países, el ritmo de reducción ha sido mucho más rápido en España, consecuencia lógica de las dife- rencias existentes en el nivel respectivo de desazrollo: en países en vías de desarrollo y de desarrollo intermedio, el sector agrícola es importante;

en países desarrollados la pazticipación del sector agrícola dentro del PIB se convierte en una participación casi marginal.

Esta apreciación no indica sin embargo que no existan diferencias significativas en valores añadidos a favor de España, ya que en 1991 el valor añadido del PIB agrícola alcanzó en España 23.720 millones de dólazes, mientras que en Marruecos supuso 5.253 millones de dólares.

Con independencia de estos comentarios, el sector agrícola marro- quí tiene actualmente un comportamiento más activo que el existente para el PIB en su conjuntot, situación que no se corresponde con la española en donde la tasa media de crecimiento anual del sector agrí- cola es inferior a la del PIB2.

^ En Martuecos la tasa media de crecimiento del PIB alcanzó para el periodo 1970-1980 el 5,6^Yo y para el pertado 1980-1991 el 4,2^Yo; en los mismos pertodos la_ tasa media de crecimien[o de la agri- cultura fue del 1,196 y 6,8^Yo respectivamente.

Z En España la tasa media de crecimiento del PIB alcanzó pare el periodo 1970-80 y 1980•91 los porcen- tajes del 1, t% y 6,8^Ao, durente estos periodos las agicultum creció en una tasa de13,75'o y del 1,996

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Cuadro N° 1

ESPAÑA-MARRUECOS PARTICIPACIÓN DE LA AGRICULTURA EN EL PIB

PIB (n^ll. $)

PIB-per cápita ($)

Participación dela agricultura en el PIB (%)

1970 1991 1991 1970 1991 1992

Marruecos 3.956 27.652 1.030 20,0 19,0 15,6

España 37.909 527.131 12.450 11,5 4,5 4,0

Fuente de datos: Ministerio de Agricultura Marroquí y Es[adísticas Nacionales de España.

El incremento interanual tan activo que ha experimentado Marruecos es posible que continúe con la misma tendencia al estar siendo considerado sector agrícola por el Gobierno marroquí como una actividad vital para su economía, no sólo por su participación dentro del PIB y por su importancia en los intercambios exteriores, sino también por ser la principal fuente de rentas de una población rural con pocas posibilidades de encontrar trabajo estable en las ciudades.

1.1. Población agrícola

La población agrícola en Marruecos es muy importante represen- tando en 1992 el 34% de la población total3 (Cuadro N° 2), porcen- taje de participación que aunque se ha reducido con respecto a 1980 (45%), en términos absolutos se ha incrementado al pasar de 8,7 millones a 9,1 millones. Eti cuanto al porcentaje de participación de la población activa en la agricultura sigue la misma tendencia qué la apuntada para la población total; es decir, los porcentajes de partici- pación se reproducen y la población activa agricola representa el 31% del total de dicha población.

3 A pesar de la importancia de esu porcentaje en Martuecos, la cifia es mucho más baja que la media del continente donde se ubica, que alcanzó en 1992 el 61,93'0. De todos modos, y a medida que Martuecos está industriali7ándose, este porcentaje va reduciéndose; así, en 1994, el valor alcarvaba el 33,1N6 (FA0,1995).

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Esta situación contrasta con la existente en España durante el mismo período, de tal modo que si en 1980 la población agrícola representaba el 16% del total, en 1992 había descendido al 9,4%4, porcentajes que son similares si se hace referencia a la participación de la población activa en la agricultura (Cuadro N° 2).

Estos comentarios evidencian una realidad diferente, puesto que en 1992 la población activa ocupada en Marruecos en la agricultura • era de 2,8 millones y en España ascendía únicamente a 1,4 millones, cifra que va descendiendo año tras año, siendo la tasa de evolución de 1992 respecto de 1990 del 17,95% y con respecto a 1980 del

31,1%. ^

Cuadro N° 2

POBLACIÓN Y POBLACIÓN AGRÍCOLA Población Población activa

(miles) (miles) Población activa

en agricultura

Años Total Agrícola Total Agrícola (%)

MARRUECOS

1980 19.382 8.795 5.667 2.586 45,6

1985 22.025 ^ 9.007 6.600 2.715 41,1

1990 25.061 9.105 7.723 2.824 36,6

1991 25.687 9.108 7.956 2.839 35,7

1992 26.318 9.106 8.192 2.853 34,8

ESPAÑA

1980 37.542 6.216 12.934 2.215 17,1

1985 38.474 5.055 13.751 1.872 13,6

1990 38.959 4.036 14.437 1.550 10,7

1991 39.025 3.856 14.568 1.492 10,2

1992 39.085 3.684 14.698 1.436 9,8

Fuente de datos: Estadísticas de Población.

° En 1992 la media europea de la población ac^va agricola era más baja (8,6%), aprozimándose España a ese valor en 1994 al alcamar la participación de la población activa en agricultura e18,9% (FAO, 1995).

(28)

Estas diferencias de empleo, que van a pesar en la productividad, no quiere decir que vayan a ser inamovibles para Marruecos y prueba de ello, es el esfuerzo que el país está realizando en concentración parce- laria, requisito indispensable para poder aplicar una agricultura moder- na, en donde el empleo de maquinaria sea una constante, y cuya utili- zación irá reemplazando mano de obra poco cualificada, siendo por tanto esta medida un instrumento facilitador para alcanzar mayores ren- dimientos por Ha.

1.2. Ocupación del suelo

En términos absolutos, la superf'icie de Marruecos y España no pre- senta grandes diferencias, 44,6 millones de Ha. en Marruecos y 50,5 millones de Ha. en España, comentario que no implica la existencia de igual proporción de tierras arables y de cultivos permanentes.

En 1986 el 17,8% de la supe^cie de Marruecos eran tierras arables, elevándose el porcentaje al 19,7% en 1992. En el caso de España estos porcentajes alcanzaron 30,8% y 30,2%, respectivamente.

En 1991 los cultivos permanentes en Marruecos ascendían al 1,9%

de la supe^cie total mientras en España el porcentaje se elevaba al 9,5%; en materia de pasto, Marruecos dedicó mayor proporción de superficie: e146% frente a120% que dedicó España; por último España cuenta con un porcentaje dedicado a bosques del 31%, y en Marruecos el porcentaje desciende al 21% (Cuadro N° 3).

Considerando la estructura de la propiedad agraria, el número de explotaciones agrícolas de Marruecos se eleva a 1,9 millones, lo que supone una media de 5 Ha. por explotación agrícola, tamaño medio que no se da en la realidad al existir grandes dispersiones con respecto a este valor, y que se derivan del predominio en el país de minifundios, de tal modó que el 73% de las explotaciones no alcanzan ese valor, siendo el tamaño medio de ese gran porcentaje de 1,6 Ha.

Considerando el resto de las explotaciones, el 15% siguiente se repar- ten el 20,9% de la superf'icie, estando comprendido el tamaño medio entre 5 y 10 Ha.

(29)

Cuadro N° 3 SUPERFICIE AGRARIA

Miles de Has. % del Total

1986 1991 1986 1991

MARRUECOS*

Superf'icie total 44.655 44.655 100,00 100,00

Tierras azables 7.959 8.800 17,82 19,71

Cultivos permanentes 532 620 1,19 1,39

Pastos 20.900 20.900 46,80 46,80

Bosques 7.883 9.050 17,65 20,27

ESPAÑA**

Superficie total 50.478 50.478 100,00 100,00

Tierras azables 15.565 15.258 30,84 30,23

Cultivos permanentes 4.885 4.831 9,62 9,57

Pastos 10.190 10.300 20,19 20,40

Bosques 15.675 15.675 31,05 31,05

AFRICA

Superficie total 3.029.331 3.029.331 100,00 100,00

Tierras arables 159.400 162.684 5,26 5,37

Cultivos permanentes 18.427 18.935 0,61 0,63

Pastos 893.510 900.969 29,50 29,74

Bosques 695.468 681.639 22,96 22,50

EUROPA

Superficie total 487.658 487.659 100,00 100,00

Tierras azables 126.127 124.067 25,86 25,44

Cultivos petmanentes 14.164 13.957 2,90 2,86

Pastos 83.808 82.783 17,19 16,98

Bosques 156.905 157.511 32,18 32,30

Fuente de datos: FAO.

* En incrementar sus tierras arables y cullivos pennanentes, Marruecos esu' haciendo un grnn esfuerzo. Fn 19931as tienas arables habían ascendido a 9.256 miles de Has. y los culfivos pertnanentes a 664 miles de Has. (FAO, 1995).

** La rendencia espabola se mueve, por el contrario, en senrido invecso desoewendiendo en 1993 lu fiemas ara- bles a 14.981 miles de Has., y los culdvos pennanentes a 4.675 miles de Has. (FAO, 1995).

(30)

Las explotaciones con una superficie comprendida entre 10 y 20 Ha., y que repre.sentan el 21,7% de la tierra cultivable, alcanzan el 7,8% del total y las comprendidas entre 20 y 100 Ha. suponen un porcentaje del 3,5%, siendo su superficie el 23,9% de las tierras.

Por último, las explotaciones con más de 100 Ha. se reparten el 9,7% de la tierra y alcanzan el 0,20% del total de las explotaciones

(Cuadro N° 4). ^

Cuadro N° 4

ESPAÑA-MARRUECOS: ESTRUCTURA DE LA SUPERFICIE AGRÍCOLA Y TAMAÑO DE LAS EXPLOTACIONES (Has.)

MARRUECOS ESPAÑA

Número Superficie Número Superficie

Menos de 5 Has 73,50 24,40 59,88 10,52

De 5 a 10 Ha. 15,00 20,90 16,30 8,07

De 10 a 20 Ha. 7,80 21,10 10,57 10,08

De 20 a 50 Ha. 3,00 16,70 8,07 16,61

De 50 a 100 Ha. , 0,50 7,20 3,10 14,27

Más de 100 Ha. 0,20 9,70 2,07 40,45

TOTAL 100,00 100,00 100,00 100,00

Fuente de Datos: Ministerio de Agricultura Marroquí.

Encuesta sobre la estructura de las explotaciones agrarias. 1987.- INE.

En el caso de España, aunque también existe una predominancia del minifundio (59,8% de las explotaciones tienen menos de 5 Ha., repar- tiéndose el 10,52% de la supe^cie), existe mayor proporción de explo- tacipnes de mayor tamaño; el porcentaje de las explotaciones entre 5 y 10 Ha. asciende al 16,3%, entre 10 y 20 Ha. el porcentaje representa el 10,5%, entre 20 y 50 Ha. el porcentaje decrece al 8%, siendo el núme- ro de explotaciones comprendidas entre 20 y 30 Ha. de 73.974; entre 30 y 50 Ha. existen 70.623, entre 50 y 100 Ha. el porcentaje es únicamen- te del 3% y el número de explotaciones se eleva a 55.622, y las explo- taciones de más de 100 Ha. ascienden a 37.065, representando un por- centaje del 2% del total de las explotaciones y abarcando el 40% de la superficie agrícola.

(31)

2. PRINCIPALES CULTIVOS

A pesar de ser países meditemáneos, los cultivos a los que se dedica mayor superficie agraria en Matruecos y en España se encuentran vincu- lados a la producción de cereales (Gráfico N° 1). Para ello Marruecos uti- liza 5,3 millones de Ha. (media para el período 1988-1992), correspon- diendo dicha supe^cie a159% de la superficie agraria útil dedicada a cul- tivos. Por su parte, España dedica 8,5 millones de Ha., e146% de la super- ficie agraria útil, descendiendo dicho porcentaje al 31% si se considera también la tierra agrícola útil dedicada a prados y pastos (Cuadro N° 5).

Estas tierras, cuya característica fundamental es que son tierras de secano, necesitan del barbecho para reponerse, dedicando Marruecos el 20% de la tierra a este menester y España el 15%.

Cuadro N° 5

REPARTO DE LA S.A.U'. POR SECTORES. ESPAÑA

SAU/Ha % TOTAL % CULTIVOS

Cereales 5.588.141 31,40 46,38

Leguminosas 265.002 0,97 1,43

Raíces y tubérculos 324.663 1,19 1,75

Plantas industriales 1.133.235 4,14 6,12

Hortalizas 291.132 1,06 1,57

Flores y plantas 3.814 0,01 0,02

Plantas forrajeras 725.211 2,65 3,92

Barbecho 2.808.504 10,27 15,17

Cultivos leñosos 4.377.881 16,01 23,64

Prados y pastos 8.831.191 32,29

TOTAL 27.348.774 100,00

TOTAL CULTIVOS 18.517.583 67,71 100,00

* SAU (Superficie agraria útil).

Fuente de datos: Encuesta estructura de las explotaciones agrícolas. INE. (1987).

El Cuadro N° 6 que recoge las principales producciones y los ren- dimientos para el año 1991 y 1992, muestra diferencias significativas en los volúmenes de producción obtenidos en España y Marruecos así como en los rendimientos para los grupos de productos considerados.

(32)

GRÁFICO N° 1

REPARTO DE LA SAU POR SECTORES

MARRUECOS

C. industriales 4 %

Horalizas 2 % Frutales 9 % C. forrajeros 2 %

Fuente: Ministerio de agricultura

ESPAÑA

Cuftivos industdales 6%

Cereales 46%

Cuttivos forrajeros 4%

Fuente: INE

(33)

Cuadro N° 6

PRINCIPALES PRODUCCIONES

TOTAL (1000 Tm.) RENDIlVIIENTOS (kg/Ha.) MARRUECOS ESPAÑA MARRUECOS ESPAÑA

1991 1992 1991 1992 1991 1992 1991 1992 Cereales 8.668 2.954 19.457 14.358 1.576 588 2.491 1.949 Trigo 4.939 1.562 5.468 4.464 1.870 701 2.459 1.944 Cebada 3.253 1.081 9.263 5.996 1.380 484 2.099 1.491

Maíz 335 216 3.233 2.609 870 477 6.669 6.345

Patatas 1.074 900 5.182 5.271 17.231 15.707 19.467 20.035

Leguminosa 457 163 220 186 995 351 729 688

Aceite de Oliva - - 647 597 - - 2.983 2.831

Vegetales

+Melones 3.008 2.785 10.396 10.106 - - - -

Frutas-Melones 2.438 2.148 12.800 14.524 - - - - Fuente de datos: Estadísticas de producción. FAO.

En Marruecos la producción de cereales alcanzó aproximadamente una media para el período 1990-92 de 5,9 millones de Tm., cantidad que sufre importantes alteraciones dependiendo de las irregularidades climáticas que afectan al país. En esos tres años las oscilaciones en Marruecos fueron enormes, alcanzándose la producción máxima en el año 1991 con 8,6 millones de Tm. y con una producción media de 15,7 Qm./Ha. Como contrapunto, en 1992 la producción de cereales fue penosa al alcanzar únicamente el valor de 2,9 millones de Tm. hacien- do descender la productividad a 5,8 Qm./HaS.

El caso de España difiere en gran medida del de Marruecos, ya que aunque también es país mediterráneo, no tiene la vecindad del desierto y sí está más próximo a la Europa húmeda. Está situación da como resultado que las condiciones climáticas sean menos adversas y sean superiores los valores de la pluviometría e inferiores las fluc- tuaciones; estos hechos unidos a que la agricultura española es una

5 Está situacibn se ha mantenido en 1993, superandose en 1994 al alcanzar la producción 9,7 mill. de Tm. (FAO, 1995)..

(34)

agricultura moderna con una mayor utilización de medios de pro- ducción y de fertilizantes (Cuadro N° 7), han dado origen a una mayor producción de cereales, alcanzando una media para el perío- do de 1,75 millones de Tm. y experimentando menores fluctuacio- nes; la producción mayor se alcanzó.también en 1991 con 19 millo- nes de Tm. y una productividad de 24,9 Qm./Ha.; y la producción menor correspondió, al igual que en Marruecos, al año 1992, año de gran sequía para el país, con una producción de 14 millones de Tm.

y con una productividad de 19,4 Qm./Hab.

Cuadro N° 7

MEDIOS DE PRODUCCIÓN

1979-81 1989 1990 1991

MARRUECOS

Tractores agrícolas 26.094 36.700 39.155 41.000 Cosechadoras-trilladoras 3.520 4.700 4.585 4.580 ESPAÑA

Tractores agrícolas 521.194 722.661 740.830 755.743 Cosechadoras-trilladoras 42.866 49.009 48.246 48.821

CONSUMO DE FERTILIZANTES

(Cientos de gramos de nutriente vegetal por Ha. de tierra cultivada)

1979-80 1990-91

Marruecos 201 240

España n. d. 821

Fuente de datos: FAO.

Analizando a renglón seguido el segundo sector por orden de importancia, son los frutales los que ocupan este lugar, estando dedi- cado a su cultivo el 9% de las tierras de Marruecos, y elevándose el

6 En 1993 la producción española se ha elevado en 17,4 mill. de Tm. decreciendo a 15,3 min. de Tm.

en 1994 (FAO, 1995).

(35)

porcentaje al 24% en España, al estar comprendidos dentro de la denominación "frutales" las vides y otros cultivos leñosos.

Traduciendo estos porcentajes a hectáreas, Marruecos dedica a estos cultivos 790.000 Ha. asegurando una producción en 1992 de 2.148.000 Tm. que sirven para satisfacer no sólo la demanda interna de frutas frescas, sino también para aprovisionar a la industria de transformación y a la exportación. Por su parte, España dedica a la producción de estos cultivos leñosos 4.377.881 Ha. de SAU, corres- pondiendo a los cítricos 236.000 Ha., a los frutales no cítricos 858.882 Ha. y al olivar 1.977.832 Ha.

En leguminosas, en 1991 la producción y los rendimientos de Marruecos fueron superiores a los españoles no pudiéndose mantener esta situación en 1992 por la sequía anteriormente comentada.

En la producción de patatas, aunque se observa a nivel de volumen diferencias de grado, los rendimientos obtenidos por Ha. son simi- lares.

En frutas y hortalizas también existen diferencias notables en la pro- ducción, aunque paza ambos países representan la parte más importan- te a nivel de valor de su producción^.

Con independencia de los datos anteriormente analizados y a pesar de la mayor producción y productividad española para este tipo de pro- ductos, lo cierto es que Marruecos está realizando un gran esfuerzo en la producción de alimentos, sobre todo a partir de 1988, hecho que no se observa paza España en donde el número índice experimenta escasas variaciones sobre todo a partir de 1984.

Por último, España, gran productor de aceite de oliva no tiene com- petencia en esta producción con Marruecos, ya que a pesar de ser Marruecos país mediterráneo tiene una gran dependencia exterior en materia de grasas vegetales.

Completando la información anterior y a modo de síntesis, el Cuadro N° 8 recoge los números índices de producciones totales de ali- mentos paza España y Marruecos paza el período 1981-1992.

^ En 1994 el valor de la producción de las frutas y óortalizas alcanzó en España 4.891 millones de dólares y en Martuecos 359 millones de dólares (FAO, 1994).

(36)

Cuadro N° 8

NÚMEROS ÍNDICES DE PRODUCCIONES TOTALES (1979-1981=100)

ALIMENTOS CULTIVOS

AÑOS MARRUECOS ESPAÑA MARRUECOS ESPAÑA

1981 91' 95 82 90

1982 116 i06 120 104

1983 106 98 108 95

1984 I10 116 115 118

1985 126 111 137 114

1986 153 109 176 110

1987 126 124 134 126

1988 161 119 185 118

1989 171 120 189 121

1990 161 124 172 126

1991 196 118 209 118

1992 137 116 135 115

CEREALES GANADERIA

AÑOS MARRUECOS ESPAÑA MARRUECOS ESPAÑA

1981 54 78 107 105

1982 141 89 106 107

1983 102 91 101 107

1984 107 143 100 108

1985 152 142 107 108

1986 233 113 108 109

1987 125 141 119 113

1988 237 163 115 119

1989 221 133 134 115

1990 187 126 138 121

1991 266 133 139 121

1992 85 97 143 122

Fuente de datos: FAO.

Procediendo a un análisis desagregado del número índice de produc- ciones totales de alimentos y distinguiendo los números índices de pro- ducción de cultivos, de cereales y de ganadería podemos comprobar el

(37)

distinto comportamiento de los índices respectivos. El comportamiento del índice de producción de ganadería es homogéneo y de carácter cre- ciente en Marruecos y homogéneo y de carácter creciente, pero más limi- tado en España; en cambio, el comportamiento del índice de producción de cereales, presenta oscilaciones considerables, sobre todo en Marruecos.

Las importantes producciones de cereales conseguidas en 1985 y sobre todo en 1986 por Marruecos, sufrieron un importante descenso al año siguiente, año en que el índice de producción de estos productos retro- cedería en 108 puntos. A partir de 1988, la cosecha de cereales se recupe- ró llegando a un punto álgido en 1991, fecha en que el índice de produc- ción de cereales alcanzó el valor de 266 puntos con respecto al período tomado como base (período 1979-1981=100). El año 1992 fue un año penoso debido fundamentalmente, y como ya se ha indicado reiterada- mente, a la gran sequía que padeció el país vecino haciéndose sentir los efectos negativos con gran intensidad en estos productos de secano, y des- cendiendo el índice a un valor inferior al del período tomado como baseg.

En el caso español, el índice de cereales se encuentra igualmente sometido en algunos años a importantes fluctuaciones, si bien menos intensas que las observadas en Marruecos y los años en que se produ- cen no siempre se corresponden con los problemáticos en el país veci- no. Sólo en 1992, año de gran sequía también para España, la contrac- ción de la producción fue notoria, descendiendo de forma dramática la productividad por Ha.9

Estos comentarios también pueden hacerse extensivos al índice de producción de cultivos, aunque las fluctuaciones se reproducen en una escala inferior al ser productos en los que el regadío, para muchas pro- ducciones, tiene un papel fundamental.

3. CONSUMO Y GASTO ALIMENTARIO

Hablar de consumo alimentario sin hablar de población sería desarrollar un análisis parcial y poco explicativo de lo que acontece

8 En 1993 el número índice de producción de cereales en Marruecos ha seguido descendiendo simán- dose en 76 y en 1994 la recuperación ha sido muy intensa la alcaruar el valor de 297.

9 En 1993 el número índice de producción de cereales en Espai^a expertmen[ó una recuperuión al alcanzar el valor de 199, experimentando de nuevo, en 1994, un retroceso al descender a]03.

(38)

en países que como España y Marruecos presentan diferencias signi- ficativas en el comportamiento de esta variable.

En el Cuadro N° 9 se puede comprobar cómo la población total de Marruecos ha seguido una tendencia muy acusada de crecimiento, con una tasa de natalidad superior a12,6% para el período 1980-1991, sien- do la previsión del 2,2% para el período 1991-2000. De cumplirse la predicción para el año 2000, el país vecino alcanzará la cifra de 31 millones de habitantes, elevándose a 45 millones para el año 2025.

Estas cifias contrastan con las de la población española y con las previ- siones existentes, ya que en España la población se encuentra estancada en 39 millones y la tasa de crecimiento, limitada a10,1% para el período 1991- 2000, sólo sirve para equilibrar la tasa de mortandad correspondiente.

Cuadro N° 9

CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN

CRECIMIENTO ANUAL (%)

POBLACION TOTAL (Mill. de hab.)

1970-1980 1980-91 1991-2000 1991 2000 2025

MARRUECOS 2,4 2,6 2,2 26 31 45

ESPAÑA 1,0 0,4 0,1 39 39 39

Fuente de datos: Demographic Yeazbook. Informe sobre el Desarrollo Mundial (1993).

La situación analizada guarda una estrecha relación con las necesi- dades de producción alimentaria. Como puede comprobarse en el Cuadro N° 10, que recoge los números índice de las producciones per cápita, el comportamiento de éstos es inverso al que se produce para los números índice de producción total, dado que mientras en la evolución de los números índices de producción total de alimentos el incremento experimentado por Marruecos era superior al de España, en el compor- tamiento de los números índices de producción per cápita, tanto de ali- mentos, como de cultivos, cereales o ganadería, la tendencia se invier- te y España supera a Marruecos en la evolución, consecuencia lógica para un país con una población, si no en retroceso, sí estancada.

Con independencia del crecimiento de la población, Marruecos ha realizado un esfuerzo en los últimos años para mejorar el consumo ali-

(39)

mentario per cápita, esfuerzo que se pone de manifiesto en el Cuadro N° 11 que recoge la disponibilidad de alimentos para el período 1979- 82/1988-90 de un modo comparativo con lo que acontece en España, África y Europa y distinguiendo la disponibilidad en calorías protéicas y grasas, tanto de origen vegetal como de origen animal.

Cuadro N° 10

NÚMEROS ÍNDICES DE PRODUCCIONFS PER CÁPITA ( 1979-1981=100)

ALIMENTOS CULTIVOS

AÑOS MARRUECOS ESPAÑA MARRUECOS ESPAÑA

1981 89 94 80 89

1982 110 105 113 103

1983 99 86 110 93

1984 100 113 103 116

1985 110 108 121 112

1986 131 106 151 107

1987 105 120 112 123

1988 131 115 150 114

1989 135 116 149 116

1990 124 120 133 120

1991 140 114 157 113

1992 100 112 99 110

CEREALES GANADERIA

AÑOS MARRUECOS ESPAÑA MARRUECOS ESPAÑA

1981 53 77 104 105

1982 134 88 101 105

1983 94 89 94 105

1984 96 140 91 106

1985 133 139 95 105

1986 199 109 93 105

1987 104 137 100 109

1988 192 157 94 114

1989 175 128 106 111

1990 144 121 107 116

1991 199 128 105 116

1992 62 93 105 117

Fuente de datos: FAO.

(40)

Cuadro N° 11

DISPONIBILIDAD DE ALIMENTOS CALORIAS (ntímero-persona-día)

TOTAL VEGETAL ANIMAL

PAISES 1979-81 1988-90 1979-81 1988-90 1979-81 1988-90

MARRUECOS 2.696 3.031 2.505 2.845 191 186

ESPAÑA 3.248 3.472 2.322 2.354 189 1.118

AFRICA 2.315 2.348 2.126 2.171 926 177

EUROPA 3.371 3.452 2.288 2.331 1.084 1.121

PROTEINAS (gramos-persona-día)

MARRUECOS 70,8 80,7 58,8 68,3 12,0 12,4

ESPAÑA 94,4 101,6 41,7 42,0 52,7 59,1

AFRICA 57,8 57,7 44,6 45,2 13,1 12,5

EUROPA 99,1 102,2 40,0 43,7 56,1 58,4

GRASAS (gramos-persona-día)

MARRUECOS 49,7 57,3 36,3 44,4 13,5 12,9

ESPAÑA 136,3 163,7 66,9 74,6 69,4 89,0

AFRICA 48,3 48,6 36,1 36,9 12,4 11,8

EUROPA 133,5 143,1 47,3 53,7 86,2 89,4

Fuente de datos: Ministerio de Agricultura Marroquí y La Alimentación en España 1992. MAPA.

Como puede comprobarse, la disponibilidad de alimentos en Marruecos ha mejorado de forma muy notoria respecto a lo acontecido en el continente`donde se encuentra ubicado, dado que su modelo, en lo que se refiere a consumo total de calorias y proteínas, se encuentra más próximo al modelo europeo. A pesar de este comentario, un aspecto importante a resaltar, por ser una peculiaridad en el consumo marroquí, es que se produce un mayor consumo de calorías y proteínas de origen vegetal que en Europa y España, hecho que no sucede con el consumo de proteínas de origen animal que es muy limitado, siendo su media similar a la africana.

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En consumo de grasas, el modelo marroquí es similar al africano, siendo los gramos consumidos por persona y día análogos a los obser- vados para todo el continente. En España, el consumo de grasas por persona y día es superior al consumo europeo, siendo la media españo- la superior, sobre todo en el caso de las grasas de origen vegetal.

Descendiendo al consumo a nivel de productos concretos, el Cuadro N° 12 recoge el consumo anual per cápita en kgs. de los principales pro- ductos agrícolas.

Cuadro N° 12

CONSUMO ANUAL DE PRODUCTOS AGRÍCOLAS PER CAPTTA (1992) EN Kgs.

PRODUCTOS ESPAÑA MARRUECOS

Cereales 79,0 210,4

Leguminosas 5,6 5,7

Azúcar 9,7 27,0

Aceite 22,0 13,0

Cítricos 38,5 11>8

Hortalizas 133,0 107,8

Frutas 63,2 20,0

Carnes rojas 47,3 10,4

Carnes blancas 18,2 5,5

Leche 111,6 30,3

Fuente de datos: Ministerio de Agricultura Man oquí y La Alimentación en España 1992.

MAPA.

En el análisis de la información se pueden apreciaz diferencias signifi- cativas entre los dos países sobre todo en cereales, en los que el consumo en Marruecos alcanzó 210 Kg. por persona y año, cifra muy superior a la obser- vada para Fspaña donde el consumo anual por persona no llega a los 80 Kg..

EI consumo de azúcar también es netamente superior en Marruecos, pero para el resto de los productos recogidos el consumo es mayor en España, siendo muy acusadas las diferencias en el caso de la carne, tanto roja como blanca, y de la leche.

Completando la información anterior el Cuadro N° 13 muestra el gasto anual de alimentos per cápita; en España el gasto anual represen- tó el 24% del total, elevándose a140% en MatTUecos.

(42)

En relación con el reparto de ese gasto, entre los productos consu- midos destaca en Marruecos el realizado en cereales, carnes y hortali- zas y legumbres, productos cuyo consumo representó más del 50% del gasto total. En España el gasto de estos productos presenta un porcen- taje menor, al ser también productos significativos en el consumo, la leche, los lácteos y el pescado.

Un hecho curioso de resaltar es cómo en términos porcentuales de gasto, en Marruecos se dedica una mayor proporción en bebidas que la que se dedica en España. Quizá dicha actitud sea explicable si se tiene en cuenta la correlación directa existente entre consumo de bebi- das y ocio. En España al haber una renta per cápita superior a la marroquí, el gasto en este tipo de productos, aunque en términos absolutos de renta per cápita es notoriamente más alto, sin embargo la proporción dentro del gasto total es inferior al saturarse la demanda en un determinado nivel, hecho que todavía no se produce en Marruecos y de ahí el mayor porcentaje que se gasta en Marruecos en consumo de bebidas.

Cuadro N° 13

GASTO ANUAL DE ALIMENTOS PER CÁPTTA ( 1992) (% del total)

PRODUCTOS ESPAÑA MARRUECOS

Cereales 12,5 21,9

Leche y lácteos 12,6 6,8

Grasas 4,1 8,9

Cames y transformados 27,9 20,5

Pescado 12,5 2,0

Hortalizas y leguminosas 8,8 13,1

Frutas 9,8 5,0

Azúcar 0,6 5,9

Té y café 0,9 5,2

Especias 2,5

Bebidas 5,8 8,0

Varios 4,5 0,3

Gasto Alimentos/Gasto Total (%) 24,0 45,0

Fuente: Ministerio de Agricultura Marroquí y La Alimentación en España 1992.

MAPA.

(43)

CAPÍTULO II COMPORTAMIENTO

DE LA BALANZA AGROPECUARIA

EN ESPAÑA Y MARRUECOS

(44)
(45)

1. EL COMERCIO AGROPECUARIO EN ESPAÑA Y MARRUECOS

Bajo un enfoque de importaciones y exportaciones el comercio exterior agropecuario de España y Marruecos si bien es importante, presenta diferencias significativas a nivel de magnitudes.

Cuadro N° 14

IMPORTANCIA RELATIVA DEL COMERCIO AGROPECUARIO-COMERCIO TOTAL

MARRUECOS ESPAÑA

Importaciones agrop./totales

Exportaciones agrop./totales

Importaciones agrop./[otales

Exportaciones agrop./totales

AÑOS (%) (%) (%) (%)

1986 22,8 18,8 14,0 16,1

1987 15,9 16,4 10,7 17,2

1988 15,1 15,8 10,4 16,6

1989 14,6 15,6 9,5 14,7

1990 11,5 15,3 9,2 14,1

1991 12,2 15,6 9,8 14,8

Fuente de datos: FAO.

En el Cuadro N° 14 que recoge en términos porcentuales la importan- cia relativa de este comercio respecto del comercio total, tanto para España como para Marruecos, se observa bajo un enfoque de importación cómo Marruecos muestra una mayor proporción de importaciones agropecuanas

(46)

respecto al total de importaciones que España, hecho que no implica que el país árabe no haya realizado esfuerzos en reducir estas partidas, ya que como puede comprobarse, en 1986 el 22,8% del total importado en Marruecos eran importaciones de productos agropecuarios, porcentaje que ha ido decreciendo a lo lazgo de los años para situazse en 1990 en el 11,5%;

posteriormente en 1991, de nuevo se ha elevado alcanzando el 12,2%l0 La tendencia de descenso relativo apuntada para Marruecos, también se observa en el caso de España, de tal forma que si en 19861as importa- ciones agropecuarias españolas representaban el 14%, en 1991 se habían reducido en términos porcentuales alcanzando únicamente e19,8%.

Analizando la vertiente exportadora, se comprueba como para ambos países, estos productos son fuentes importantes de ingresos ya que en 1991 sus exportaciones con respecto a las exportaciones totales alcanza- ron en Marruecos el 15,6% y en España el 14,8%11.

Completando la información anterior con el análisis del comercio en términos absolutos, el Cuadro N° 15 recoge en millones de dólares los valores de las importaciones y exportaciones agropecuarias paza el perío- do 1986-1991.

Con independencia de las pérdidas de importancia relativa de las importaciones agropecuarias en ambos países observadas en el período estudiado y que se han comentado anteriormente, en valores monetarios corrientes las importaciones de estos productos han ido creciendo año tras año, de tal modo que si en 1986 en Marruecos estas importaciones alcan- zaron 702 millones de dólares y en España 4.602 millones de dólazes, en 1991 se habían modificado al alza suponiendo para Marruecos 840 millo- nes de dólares y 9.142 millones de dólares para Españal2.

Estas modificaciones, aunque de signo positivo, presentan diferen- cias notorias que son interesantes de resaltar: mientras en Marruecos, para 1991, el crecimiento en términos monetarios de las importaciones

10 En 1992 y 1993 el procentaje de las importaciones agropecuarias en Marruecos siguió elevándose alcanzando el 15,7% y 18,5%, respec[ivamente. Fenómeno inverso al que se produce en las exporta- ciones al alcanzar los valores respectivos los procentajes del 14,6% y 13,7% (FAO, 1994).

tt En España los porcentajes se han visto modificados alcanzando las importaciones agropecuarias con respecto a las totales, en 1992 y 1993, los valores respectivos de 10,1% y 11,8^90; y las exporta- ciones los valores de 14,6`Yo y 16,3^➢0 (FAO, 1994).

12 En 1992 las importaciones marroquíes de productos agropecuarios expertmentaron una fuerte subi- da alcanzando 828 mill. de dólares; en 1993 el valor de nuevo subió a 887 mill. de dólares. En 1992 las importaciones agropecuarias españolas han continuado creciendo, alcanzado I0.088 mill de dóla- res, decreciendo en 1993 a 9.323 millones de dólares (FAO, 1994)..

(47)

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(48)

agropecuarias respecto a las de 1986 sólo fue del 19,6%, en España la variación alcanzó el 98,7%. Esta diferencia de magnitud corrobora el esfuerzo que Marruecos está realizando en lograr una suficiencia ali- mentaria, suficiencia que no se logra en la misma meiíida para el con- junto de las importaciones, ya que éstas crecieron durante el mismo período un 44,8%. En España también las importaciones totales se movieron a mayor velocidad que las agropecuarias, creciendo un 185%

durante el período de análisis.

En el caso de las exportaciones agropecuarias, su incremento en tér- minos monetarios fue superior al experimentado por las importaciones al crecer en 1991 un 46% con respecto a 1986. Este incremento proporcio- nó a Marruecos el paso de unos ingresos de 456 millones de dólares a 669 millones de dólares. También en España las exportaciones se modificaron al alza, siendo el crecimiento de 1991 respecto de 1986 del 107%t3

Estos comentarios positivos no implican que las exportaciones agro- pecuarias se hayan movido con más fuerza que la mostrada por el con- junto de las exportaciones, ya que para ambos países las exportaciones totales experimentaron mayores crecimientos que los citados anterior- mente: en 1991 las exportaciones totales crecieron en Marruecos un 76%

respecto de 1986 y en España un 126%.

Con independencia de estos aspectos, la mayor cuantía de las impor- taciones agropecuarias marroquíes con respecto a las exportaciones, ha originado saldos negativos de la balanza agropecuaria para todo el perío- do de análisis, siendo el grado de cobertura inferior a 100 aunque apre- ciándose crecimientos en el grado de cobertura de esta balanza, ya que en 1986 el grado de cobertura era de165% y en 1991 se había modificado al alza alcanzando e179,6%.

El saldo comercial negativo también se observa para la totalidad de la balanza comercial, siendo incluso en 1991 el grado de cobertura de esta balanza inferior al obtenido para la balanza agropecuaria al mover- se el saldo comercial total en sentido inverso al anteriormente analiza- do, de tal modo que si en 1986 el grado de cobertura era de 78,8%, en 1991 dicho grado había descendido al 62%.

13 En 1992 las exportaciones agropecuarias marroquíes descendieron a 581 mill. de dólares y de nuevo en 1993 decrecieron a 509 mill. de dólares. En 19921as exportaciones españolas agropecuarias ascen- dieron a 9.469 mill. de dólares y en 1993 a 9.755 mill. de dólares (FAO, 1994).

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