Experiencias de los niños y niñas de 2 a 7 años frente a los entornos de aprendizaje mediados por las tecnologías desde las perspectivas de la construcción social del
conocimiento y el despliegue de lo humano
Juana Valentina Romero Ana María Hincapié
Oriana Casso
Tesis De Grado Para Optar Por El Título De Licenciada En Educación Infantil
Asesores:
Mg. Ana Milena Marulanda Navia Dra. Reina Saldaña Duque
Universidad De San Buenaventura Colombia Facultad De Ciencias Sociales Y Humanidades
Licenciatura En Educación Infantil Santiago De Cali
2022-2
Tabla de Contenido
Introducción ... 4
Antecedentes ... 5
A modo de introducción ... 5
Mirada a nivel regional ... 6
Miradas a nivel internacional ... 13
Objetivos ... 20
Objetivo general ... 20
Objetivos específicos ... 20
Problema de investigación ... 21
Referente Conceptual ... 24
A modo de Introducción ... 24
Experiencia y Educación ... 25
Pandemia y Aprendizaje ... 28
Metodología ... 32
Fundamentación de la investigación ... 32
Resultados ... 37
La incidencia de los procesos educativos mediados por las tecnologías durante la pandemia .. 37
Experiencias de los niños en los entornos mediados por las TIC y el despliegue de lo humano ... 38
Construcción social del conocimiento en tiempos de recogimiento ... 41
Discusión y Conclusiones ... 45
Recomendaciones ... 49 Anexos ... 50 Referencias ... 56
Introducción
Los procesos educativos que se realizaron durante la época de pandemia se vieron marcados por el paso de la presencialidad a la virtualidad y ello incidió en el desarrollo de los niños porque cambió las posibilidades de interacción social, uso de espacios físicos, implementación de pedagogías lúdicas y construcción de conocimientos. A partir de esto se propone comprender las experiencias de los niños y niñas de 2 a 7 años frente a los entornos de aprendizaje mediados por las tecnologías desde las perspectivas de la construcción social del conocimiento y el despliegue de lo humano.
Se utiliza una metodología cualitativa, con un paradigma histórico-hermenéutico y con un diseño de estudio de caso para conocer las experiencias de dos niños en sus procesos educativos durante la pandemia. Como instrumentos de recolección de la información se utiliza el diario de campo y las voces de niños y padres de familia.
Esta investigación se estructura de la siguiente manera, el primer lugar se exponen los antecedentes desde una mirada a nivel regional e internacional; luego, se describen los objetivos, después el problema de investigación, posteriormente se realiza el referente conceptual donde se incluyen temáticas como la experiencia y educación, la pandemia y el aprendizaje. En la metodología se establece la fundamentación de la investigación; en los resultados se presenta el desarrollo de cada uno de los objetivos, luego se pasa a la discusión y conclusiones, y finalmente se hacen recomendaciones.
Antecedentes A modo de introducción
En este capítulo se parte de la revisión bibliográfica en torno a las condiciones que hacen posible llevar a cabo una mirada detallada de la configuración del niño y la niña en tiempos de pandemia, en dicho transito se puede corroborar cambios y transformaciones en los comportamientos, sensibilidades, maneras de aprender y enseñar vividos por los niños y niñas en épocas de contingencia o de recogimiento (Chanto y Mora, 2021).
Para esta revisión fue necesario consultar bases de datos tales como repositorios de la Universidad Santiago de Cali, Universidad de Cartagena, Universidad Autónoma de Bucaramanga, Universidad Javeriana Bogotá, Universidad Pedagógica Nacional, Universidad de la Laguna España, y por último la Pontifica Universidad Católica del Ecuador, dentro de las cuales se destacan tres grandes ejes de revisión; uno, lo regional desde donde resalta el impacto en la educación virtual en torno a la cualificación de padres en manejo de TIC para la participación de la formación virtual de los estudiantes; dos, lo nacional en cuyo caso se observa una mirada hacia la emocionalidad de los niños y las niñas en tiempos de pandemia; y tres lo internacional donde se encuentra la convivencia familiar enfocada a la educación de los niños y las niñas en recogimiento.
Se destaca que desde el 2020 y parte del 2021 en la ciudad de Bogotá hay urgencias por pensarse en la infancia en tiempos de recogimiento con una mirada especifica hacia la modalidad de clases remota, logrando canalizar así experiencias de niños y niñas; así mismo en Bucaramanga se incide en la necesidad de una educación que tenga en cuenta las emociones, partiendo del contexto social de niños escolarizados de manera presencial en una Institución Educativa; por otro lado en España se resalta la mirada del profesorado en torno a la afectación del vínculo docente estudiante que ha dejado el COVID-19 en el aula de educación infantil; y por último en Ecuador
se discute la convivencia de las familias desde una mirada amplia hacia la relación padre, hijo y docente que lleva como consecuencia la educación en tiempos de Pandemia.
Mirada a nivel regional
Pedraza y Muñoz (2021), es la tesis de maestría titulada “Fortalecimiento de la competencia digital a padres de familia de estudiantes del grado transición de la Institución Educativa Mayor de Yumbo en el Valle del Cauca” le apuesta al fortalecimiento de las competencias digitales que tienen los padres de familia de niños y niñas del grado transición de una Institución Educativa del municipio de Yumbo Valle, con el fin de cualificar y capacitar a los padres para un mejor manejo de herramientas digitales TIC, generando una estrecha relación entre la escuela y los niños en tiempos de pandemia.
Desde esta apuesta se preocupa por potencializar la educación virtual de niños y niñas en contextos de pandemia en donde se analiza grandes brechas que existen en el ámbito educativo, tales como; la deserción escolar, el poco acompañamiento de padres en el proceso de formación virtual, la disminución de la calidad educativa, y por último el desconocimiento de herramientas tecnológicas por parte de los padres. Es por esto, que desde esta propuesta de investigación se pretende abordar el analfabetismo digital de los padres de familia de los estudiantes de transición, teniendo en cuenta sus saberes previos sobre el tema, posteriormente creando una plataforma digital que posibilite un acompañamiento seguro, dinámico y armónico en la escolarización de los niños y niñas.
En el mismo orden de ideas, esta investigación se centra tras una metodología cualitativa, en recoger datos por medio de entrevista en donde se tiene en cuenta las opciones de los participantes, sus necesidades, las experiencias y emociones, entre otras. Por lo anterior este proyecto se desglosa en tres fases; primero, la fase de deconstrucción la cual se encarga de
encuestar los conocimientos de las competencias digitales de los padres; segundo la reconstrucción en donde se presentan los recursos que contribuyen al mejoramiento de las falencias observadas anteriormente, y tercero la fase de validación de efectividad de la práctica alternativa o reconstruida, esta fase permite observar la efectividad y eficacia de las estrategias y los recursos utilizados planteados, evaluando la pertinencia de las propuestas para el proyecto.
Es importante mencionar que la población objeto de estudio está determinada en el grupo familiar de los estudiantes de grado transición de la sede principal de la Institución Educativa Mayor de Yumbo. En donde se puede ver el impacto a la comunidad educativa, tanto a familia como a los estudiantes de grado transición, quienes se apropiaron de las herramientas y recursos tecnológicos a través de la cualificación que recibieron gracias a este proyecto, por consiguiente, generó que los padres y cuidadores apoyaran a sus hijos en tareas escolares y colocando lo aprendido en contextos diferentes al educativo tales como el trabajo, lo social y lo familiar.
Acosta (2021), en la investigación “Impacto de la educación virtual en el proceso de enseñanza aprendizaje en el contexto de la pandemia por COVID-19 en un curso de la básica primaria de un colegio bilingüe en la ciudad de Cali”. Se observa la transición entre la modalidad presencial hacia la virtual, lo cual genera gran desafío en los momentos de crisis que fue generada en tiempos de contingencia, esto se vio reflejado en la restauración de nuevos diseños de trabajo, ajustar una didáctica flexible para los inicios de la virtualidad adecuándose en los sistemas de evaluación, entre otros.
No solo se basó en la evaluación, sino en los posibles elementos que pudieran afectar el proceso de enseñanza aprendizaje en el grupo, si bien explora esas determinaciones y causas desde la mirada de los docentes, para así identificar ciertas problemáticas que se dan en las metodologías
planteadas en algunas situaciones sociodemográficas por parte de los docentes, estudiantes y las familias teniendo en cuenta algunos cambios que se pudieron generar en la virtualidad.
Para llevar a cabo esta investigación fue importante determinar el impacto del desarrollo de las clases virtuales a causa de la pandemia por COVID 19 en el proceso de enseñanza - aprendizaje del grado tercero del Colegio Bilingüe Senderitos de Cali en el año 2021, para llegar a la información adecuada se diseñaron y aplicaron una encuesta virtual, la expresión libre de los estudiantes y la entrevista semiestructurada a la docente de dicho grado. Las cuales estos arrojaron los siguientes datos, el posible impacto que se generó en el grupo evaluado de manera positiva fue la percepción y la facilidad en el manejo del entorno virtual en el momento de realizar algunas actividades tales como, empezar la clase por una video llamada, realizar algunos trabajos y participación de foros.
Seguido a esto, hay una preocupación por los docentes de dicha modalidad, ya que al momento de hacer seguimiento o evaluaciones a los estudiantes y dar retroalimentaciones individualmente, Se evidenciaba que los estudiantes no tenían el mismo rendimiento académico cuando sustentaban sus debidos trabajos debido a las múltiples distracciones que tenían en sus contextos.
A manera de conclusión se identificaron algunos impactos negativos en el proceso de enseñanza-aprendizaje, puesto a que se resalta la mala conexión a internet, siendo esta un soporte técnico para dicho aprendizaje que se dio de manera virtual, por otro lado, desde las perspectivas de los maestros se destaca la dificultad que se presenta tanto en las interacciones como en las evaluaciones debido al cambio educativo que se presentó por el COVID-19.
Estupiñán et al. (2020), en su trabajo de grado titulado “Educación emocional de niños escolarizados en contexto de pandemia” propone “comprender la influencia de la escolarización en la construcción emocional y social de los niños y niñas de la institución educativa Santander” (p.5), en tanto esta época ha sido trascendental para el despliegue de lo humano, los escenarios familiares que se convocan al ver sentir y abordar una educación donde la mediación tecnológica ha sido preponderante y con ello altera los ritmos de aprendizaje del sujeto.
Es por esto que dicha investigación se preocupa por la influencia de la escolarización virtual y presencial en la construcción de las emociones e interacciones de los pequeños, tanto entre ellos, como con sus maestros. En este orden de ideas, se plantea una propuesta de intervención que busca por medio de estrategias pedagógicas el reconocimiento de emociones, para que de esta manera los niños tengan la capacidad de expresar lo que sienten y piensan, de manera segura, asertiva y positiva, con el objetivo de que el aprendizaje se vea reflejado no solo en el entorno escolar, sino también en sus vidas cotidianas.
Para lo anterior se propuso el método de investigación etnográfico, basándose en la observación e información obtenida por el instrumento del diario de campo a través de las intervenciones en cada clase, para posteriormente con la información obtenida proceder a su interpretación, analizando las relaciones significativas. De igual forma para que dicha investigación cumpliera con este enfoque, la población u objeto de estudio es determinante, pues se tomaron estudiantes entre las edades de 4 a 6 años de los grados de jardín, preescolar y transición de una Institución educativa ubicada en Floridablanca, Santander.
Se reconoció que mediante el proceso escolar de manera virtual y presencial, los niños reconocen muy bien sus emociones, reflejando en ellos cuando están enfadados, alegres, tristes o sorprendidos, pero dejando como preocupación las limitaciones corporales o gestuales a la hora de
expresar cada emoción o peor aún cada estado de ánimo, puesto lo anterior se reflejó notoriamente una carencia en la educación presencial en donde el vínculo afectivo y las interacciones juegan un papel fundamental en la construcción de la dimensión emocional.
González et al. (2020), en su tesis de pregrado “La incidencia de la modalidad remota en la cultura escolar” abarca una mirada hacia las afectaciones de la cultura escolar en la educación remota principalmente en la primera infancia, para esto fue necesario llevar a cabo el tipo de investigación descriptivo, la cual menciona Morales (2012) “consiste en llegar a conocer las situaciones, costumbres y actitudes predominantes a través de la descripción exacta de las actividades, objetos, procesos y personas” (p. 34) por consiguiente, fue necesario realizar una observación estructurada, entrevistas a docentes y estudiantes, en donde el objeto de estudio principal fueron los niños las cuales se encuentran en el rango de edad de los 0 a 8 años entre los grados de jardín y segundo de primaria.
El problema se enfoca en la incidencia de la cultura escolar en la educación durante tiempos de contingencia, se propone un diseño metodológico a partir de entrevistas estructuradas y diagramas de observación, desde donde se identifican varias características de la modalidad remota efectuada en la primera infancia partiendo de la cultura escolar, al igual, se determinaron las percepciones que tienen algunas licenciadas de educación infantil sobre los cambios que ha traído la educación remota a la cultura escolar y en donde se lograron canalizar las experiencias de los niños y las niñas que vivenciaron el repentino cambio educativo provocado por una emergencia sanitaria.
Rodríguez (2021), en su tesis “Sistematización de experiencias educativas en primera infancia en tiempos de pandemia, COVID-19”, buscó analizar y comprender los aportes de cada una de las experiencias educativas en tiempos de pandemia, el papel del maestro, la Institución, las
familias, la aplicación de las tecnologías de información y comunicación, el desarrollo y acompañamiento emocional, a partir del análisis de experiencias pedagógicas emergentes en la primera infancia, para visibilizar otras formas posibles de empoderar las prácticas pedagógicas aportando elementos que puedan servir como puntos de referencia para autoevaluarnos e innovar.
Cabe mencionar que dicha investigación se ubica en el paradigma hermenéutico, siendo su enfoque cualitativo de carácter descriptivo e interpretativo, donde emplean la revisión documental.
Se problematiza el acceso a la educación en tiempos de confinamiento, esto dejando en evidencia las desigualdades sociales en los diferentes territorios, comprometiendo los procesos educativos de los niños dadas por la ruptura de la educación presencial. Por esta razón, cobra importancia reconocer las experiencias educativas para la primera infancia en tiempos de pandemia (COVID-19) que constituyeron estrategias pedagógicas, prácticas diferentes y diversas para la población educativa. Se analizaron las experiencias educativas de los docentes, familias y niños, en donde se identificaron las transformaciones que han sufrido las prácticas educativas y pedagógicas, y se evidencian las desigualdades sociales, económicas en los diferentes contextos tanto culturales como educativos.
Santos y Suárez (2021), buscan comprende desde su propuesta de maestría “Convivencia y educación inicial en los tiempos de pandemia” qué pasó con los niños y niñas del Programa de Cero a Siempre de la vereda Miraflores del municipio de Garzón, en relación con la convivencia durante la pandemia, cuando tuvieron que asumir la educación inicial desde casa, por lo cual evidenció en los seguimientos realizados a 17 estudiantes, quienes pertenecen a 15 familias de dicha vereda que, de las tareas y actividades dejadas en casa, algunas familias estaban incumpliendo. Lo que llamó su atención fue en el momento de lograr comunicación con las progenitoras, las mismas manifestaban que el incumplimiento estaba relacionado con la falta de
tiempo para ello, debido a las múltiples ocupaciones que debían realizar. Se sustenta en la investigación cualitativa, la cual cuenta con el estudio de caso de un grupo de niños y niñas del programa de Cero a Siempre, que por consecuencia de la pandemia COVID-19 tuvieron que asumir la educación formal desde sus casas con apoyo docente mediante guías, talleres, entre otras herramientas.
Finalmente, se concluye que los niños y niñas del Programa de Cero a Siempre de la vereda Miraflores del municipio de Garzón, si se vieron afectados en su convivencia, debido a la pandemia ocasionada por el COVID-19. Todo ello generó en las familias, la falta del autocontrol o manejo de las emociones, donde perdieron muy fácil la calma por causas no solo económicas, también ocasionadas por las progenitoras desde que asumieron la educación desde casa, la carencia en conocimientos académicos desencadenó que perdieran la calma, gritando a sus hijos, faltando a las normas básicas de respeto en el hogar. La falta de adecuadas pautas de crianza también generó una mala convivencia en las familias, ya que se vio presente por parte de los progenitores hacia sus hijos, el castigo físico, el cual puede generar ciertas dificultades en su desarrollo, siendo clave la formación en temas relacionados con manejo de las emociones y resolución de conflictos, en donde los padres de familia manifestaron que aquello se dio por causa del aislamiento social ocasionado por el COVID 19.
Camacho et al. (2020), en su proyecto de grado “La configuración del vínculo afectivo entre docentes y niños(as) de 6-7 años en la prespecialidad remota en tiempos de pandemia”, buscó investigar cómo se ha configurado el vínculo afectivo entre docente y niños de 6 a 7 años de edad en tiempos de pandemia, esto es importante ya que como maestros se reconoce que el vínculo afectivo es una parte fundamental en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Esta investigación
profundiza los elementos y las características particulares que se relacionan directamente en el campo afectivo, así mismo la enseñanza de aprendizaje entre docente y niños.
Se considera una perspectiva no solo de los docentes si no también se reconoce las voces de los niños y niñas; esta investigación adopta el enfoque cualitativo, que consiste en asumir una perspectiva subjetiva con la que el sujeto de estudio se analiza e interpreta en su cotidianidad; a través del análisis de la experiencia de los participantes se logró identificar, reconocer y comprender la manera como se ha configurado el vínculo afectivo entre docentes y niños entre la edad establecida anteriormente en tiempos de recogimiento. Debido a esto, se buscó la mayor participación activa e interacción por parte de los participantes con el fin de aportar y compartir saberes y experiencias por medio de un diálogo horizontal en el que se reconociera e identificara las categorías que, en este caso, se relacionan con la configuración del vínculo afectivo dentro de la presencialidad remota.
Se dio como resultado que el vínculo afectivo es lo primordial, pues los docentes comparten el sentir acerca de la presencialidad remota no es una herramienta que facilite el vínculo afectivo entre ellos y los estudiantes, ya que recalcan que es importante el lenguaje corporal, los gestos y comportamientos ante el aula de clase teniendo en cuenta esto a través de entrevistas, los docentes desarrollaron estrategias creativas, en las cuales cada estudiante se sienta parte de la clase, dándole una identidad cómo ser académico, personal y afectivo, desarrollando lazos con los docentes y con sus compañeros que fortalezcan su autoestima por medio del apoyo y escucha que realice el docente con cada uno de ellos.
Miradas a nivel internacional
Álvarez y Fuentes (2020), en su trabajo de grado titulada “Como ha afectado el COVID-19 en las aulas infantiles de la institución CEIP punta larga” proponen identificar las consecuencias
del COVID-19 en las aulas de la primera infancia a través de la mirada del profesorado. En este sentido proponen observar tres lugares; uno, cómo han afrontado los maestros el uso de los TIC para poder llevar al cabo su docencia durante las clases no presenciales. Dos, cómo ha repercutido el COVID en la relación maestro- estudiante en el ámbito afectivo y del contacto, y tres saber qué efectos ha producido las nuevas normativas dentro del aula “clases burbujas” al desarrollo socioafectivo de los niños y niñas.
Se identificó que en la educación se generó un cambio negativo en el proceso de adaptación hacia una nueva realidad, en el cual abarca el entorno educativo (docentes, familias y estudiantes).
Se logra evidenciar que estas no repercuten a todos los jóvenes que están en edad de escolarización, si no que ha producido un riesgo de exclusión en el sector vulnerable. Efectivamente se observó que hubo alto incremento en las desigualdades tanto educativas como sociales, dado en un estudio en las clases bajas, disminuyendo las oportunidades en esta población. Según las UNESCO (2019) recogió datos las cuales arrojaron los siguiente; cuatro de diez estudiantes no tiene acceso a internet en sus casas. Esto con lleva a una alta relevancia en la insuficiencia de recursos en algunos hogares.
Por otra parte, hay diferentes factores que son claves dar respuestas a la exclusión como la composición familiar, número de hijos y nivel educativo familiar entre otros, se indica que
la casuística es tal que no es sencillo determinar cómo, dónde y a quién afecta más este cierre escolar y este cambio de enseñanza presencial a enseñanza virtual. Sin embargo, creemos poder mostrar que si bien todo el alumnado y sus familias, está afectado negativamente por el cierre de los centros educativos, casi un millón o más lo está aún más por sus condiciones personales y familiares” (Cabrera, 2020, p 116).
Finalmente se concluye que en la institución CEIP punta larga, de logro contrastar de manera exitosa los tres objetivos principales de acuerdo a las consecuencias que se evidenciaron
por la pandemia COVID-19 en las aulas infantiles, desde las voces de las docentes que fueron encuestadas, re afirman usar las Tics como uso constante en las aulas de clases, transformándose en una herramienta esencial, pero también manifiestan a ver requerido más información sobre cómo gestionar todo el proceso online ya que a muchos les cuesta ser uso de esta nueva tecnología; así mismo se tienen en cuenta la importancia del contacto físico y afectivo en los alumnos, porque tanto para ellos y a sus familias no muchos cuentan con esta herramienta y tampoco recibieron una asesoría o enseñanza formal en estos hogares. Los datos arrojados otorgan la importancia a la educación emocional, le dan un valor indiscutible al igual que lo hace organizaciones como la Asociación Española de Educación Emocional (AEEE,2020), la cual indica una advertencia en el sistema educativo y en contexto de profesorados deben de ser consientes en la enseñanza- aprendizaje solo podrá ser emotiva partiendo desde el equilibrio emocional y la salud mental de los estudiantes.
Lozano (2020), en el “Análisis de la implicación de las familias en la educación de sus hijos/as durante la emergencia sanitaria generada por el COVID-19” mira a la familia como una institución importante en la formación del sujeto, en este sentido el niño y la niña se crea en este mundo lleno de amor y compresión obteniendo sus primeras experiencias de vida, influyendo las conductas donde nace sus hábitos culturales y costumbres, por consiguiente es de gran importancia el rol que toman los padres en el ámbito educativo puesto que el proceso de acompañamiento educativo brinda seguridad y tranquilidad en el estudiante.
Se mira entonces la implicancia de los padres de familia en la educación de sus hijos/as durante la emergencia sanitaria generada por el COVID-19, en donde resaltan que para la educación remoto se requiere de paciencia, creatividad y disposición por parte de sus familiares y
que la relación entre familia y escuela se ve fragmentada o no en un trabajo en red que posibilite correlaciones conjuntas.
Yugcha (2021) en la apuesta investigativa “Actividades recreativas y el desarrollo de la autoconfianza en el nivel inicial dos en tiempos de pandemia” hace referencia al comportamiento social y educativo, el cual tiene objetivos que soportan el tema de investigación y se centra en conocer cómo se da esa fundamentación teórica en la variable principal “actividades recreativas”
respondiendo a esas actividad que el sujeto realizó en tiempos libres y así mismo que genera placer y favorece las racionalidades del ser humano, involucrando el desarrollo de la autoconfianza.
Teniendo en cuenta lo que menciona Sánchez (2019) como se citó en Yugcha (2021):
las actividades recreativas son definidas como acciones que el ser humado realiza durante su tiempo libre; constituye el medio esencial del proceso educativo para desarrollar conocimientos, habilidades, comportamientos, actitudes y valores. Para realizar cada una de estas actividades es necesario tener en cuenta que el juego es un papel importante en la aplicación de este ejercicio. A pesar de encontrarse en este tiempo donde el estilo de vida ha cambiado las posibilidades de recrearse son infinitas, ya que le permite a cada individuo a descubrir y desarrollar sus intereses a través de la recreación y el esparcimiento (p. 6).
Para ello se determina a partir del diseño, validación y aplicación de instrumentos de recolección de datos, de manera de observación, entrevista, realizada a los niños(as) de nivel II y docentes, las ventajas y desventajas en las actividades recreativas para el favorecimiento de la autoconfianza en el contexto infantil en momentos de pandemia. Lo que permitió proponer actividades recreativas e innovadoras para desarrollar la autoconfianza en los infantes, en la modalidad de la virtualidad que se tuvo en momentos del confinamiento COVID-19.
En la Unidad Educativa “Luis A. Martínez” del Nivel Inicial II, arrojaron unos resultados importantes, los cuales llevaron a cabo una serie de entrevistas que fueron aplicadas a seis docentes del Nivel Inicial II, estas constan con un guion de siete preguntas abiertas, dirigidas al análisis de las actividades recreativas y el desarrollo de la autoconfianza en el Nivel Inicial II en tiempos de pandemia. Por medio de dichas entrevistas se considera que las actividades recreativas son utilizadas como una estrategia para desarrollar la autoconfianza de los infantes y que, en estos tiempos de pandemia, es indispensable aplicar estas actividades a través de las plataformas virtuales, buscar nuevas estrategias didácticas, para acentuar las bases necesarias y fortalecer el desarrollo de la autoconfianza logrando que los niños obtengan un desarrollo óptimo (UNICEF, 2016).
Tapia (2021), en la “Socialización de los niños y niñas del primer año de educación general básica en tiempos de pandemia del COVID-19” en el centro educativo Magic school, propuso comprender que debido al aislamiento preventivo la institución educativa enfrenta una realidad incierta viéndose la necesidad de buscar una opción que permita continuar con el proceso de competencias y capacidades de los educandos, teniendo como principal alternativa la teleeducación. Es así como surgió la necesidad de entender los efectos que ha provocado la pandemia actualmente en la educación básica, y en los procesos de interacción de los niños y niñas, ya que la socialización primordial en el desarrollo del infante.
Esta investigación utilizó el método cualitativo atreves de palabras y discursos, se construyó un discernimiento del contexto social que manejan los niños y niñas recopilando información mediante la observación, del mismo modo se realizaron entrevistas y diarios de campo para comprender cada proceso de socialización desde los puntos, integrando datos empíricos, teoría y testimonios de docentes.
Se dio como resultado, que los infantes que pertenecen al nivel de educación básica no socializan, al no socializar se incrementa la probabilidad de que los niños y niñas presenten problemas de integración a la sociedad, lo que se verá reflejado en un futuro próximo, donde posiblemente se contará con niños(as) inseguros, que tengan temor de entablar y sostener una conversación, pues al no tener la oportunidad de conversar de manera espontánea e independiente, se les ha privado de la libertad de expresión. (p.36).
Para finalizar, Solís (2021) en su tesis “La convivencia familiar en tiempos de COVID-19 en educación inicial” propuso a través de entrevistas, conocer la percepción de las docentes de educación inicial acerca de cómo percibe la convivencia familiar dentro de los hogares de sus estudiantes a partir de la educación remota, lo cual permitió la modelación de una propuesta alternativa para fortalecer o mejorar las relaciones pacíficas dentro de casa en pro del bienestar de la familia y los niños preescolares.
En este orden de ideas, se analizó la convivencia familiar en tiempos de COVID-19 en educación inicial, lo que permitió inferir que existen algunas alteraciones relativas al buen trato, manifestados en las actividades escolares en el marco de la educación remota; se evidencio el cumplimiento e incumplimiento de las actividades propuestas por los docentes, sin dejar a un lado la sobre exigencia de los padres interviniendo y generando dependencia para responder a las actividades académicas. Esto llevó consigo a concluir la poca tolerancia y sobre exigencia por parte de los padres con sus hijos a partir del trabajo remoto y la creación de dependencia, afectando seriamente en el desarrollo de la autonomía infantil.
Para dar cierre apertura a esta revisión documental, se puede identificar que la emergencia sanitaria del COVID-19 por la cual los sujetos transitan, ha interferido en el desarrollo social, económico, educativo, de salud, político, es decir incidió en todos los ámbitos. A estos e suma la
urgencia de preguntarse por la construcción de un pensar crítico en tiempos de pandemia, o los desafíos para la educación, al igual que la tensión que se presenta entre el virus y la humanidad. En esta misma línea, preguntarse por lo humano, por los tejidos de relaciones, por el cuidado de sí y del otro, es relevante para el sistema educativo y para la pedagogía hoy.
Objetivos Objetivo general
Comprender las experiencias de los niños y niñas de 2 a 7 años frente a los entornos de aprendizaje mediados por las tecnologías desde las perspectivas de la construcción social del conocimiento y el despliegue de lo humano.
Objetivos específicos
• Identificar la incidencia de los procesos educativos mediados por las tecnologías durante la pandemia.
• Reconocer las experiencias de los niños y niñas en los entornos mediados por las TIC y sus despliegues humanos.
• Analizar la importancia de la construcción social del conocimiento en tiempos de recogimiento.
Problema de investigación
A finales del 2019 en Wuhan (China) se presentó un brote de enfermedad por coronavirus (COVID-19), la cual obliga a toda su población a tener un confinamiento como prevención por los contagios. Este nuevo virus no tardó mucho en propagarse a diferentes continentes tales como;
Asia, Europa y América, pues a principios del 2020, exactamente el 6 de marzo, se registró en Colombia el primer contagio, obligando a todos sus habitantes a un aislamiento, el cual consistió en permanecer en casa las 24 horas del día con el fin de prevenir y propagar el contagio por COVID- 19.
El confinamiento provocó una crisis de humanidad así como económica, de salud, social, y para el caso de esta investigación se centra la mirada en la crisis educativa, por tanto, se tomaron medidas preventivas dando lugar al cierre masivo de todas las actividades presenciales de las Instituciones educativas tanto públicas como privadas, dejando afectados según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, 2020)
“ A más de 1.200 millones de estudiantes de todos los niveles de enseñanza. De ellos, más de 160 millones eran estudiantes de América Latina y el Caribe.” (Párr. 1). Esto provocó grandes retos entre los maestros y sus estudiantes, en tanto se acudió a la educación con apoyo tecnológico, la cual era la única opción que se tenía para que los niños y niñas continuaran con su educación.
Dicha educación, llevo consigo a que los maestros restructuraran sus clases de manera indefinida, pues estas tendrían que ser pensadas en una práctica pedagógica orientada a través de dispositivos tecnológicos, las cuales se convertían en un arduo trabajo puesto que cada vez era más difícil que los niños y niñas lograran tener su atención, afectando el desarrollo de las dimensiones sociales, afectivas y sobre todo emocionales. Por consiguiente, hubo poca socialización entre pares, bajo acceso a materiales didácticos, juguetes, así como también a lugares públicos de recreación
que posibilitan el sano desarrollo de las emociones de niños y niñas de primera infancia, lo cual es de gran importancia en este momento de vida, así como lo afirma Armus et al. (2021),
Además de mantener a las niñas y los niños físicamente seguros durante la pandemia, también es importante cuidar su salud emocional frente a este tipo de adversidades, ya que corren el riesgo de desarrollar problemas significativos de salud mental, incluidos el estrés, la ansiedad y la depresión relacionados con el trauma. (p. 14).
Durante el tiempo de recogimiento como lo indica Chanto y Mora (2021), se hicieron evidentes grandes brechas de desigualdad social, en tanto se denota el bajo acceso que tienen los niños y niñas y con ello las familias frente a los recursos tecnológicos, dificultad a la conectividad, poco acompañamiento de las familias por sus actividades laborales, la invisibilización del niño en las pantallas negras, entre otros. Estas brechas hicieron más evidentes los problemas de aprendizaje, las debilidades en las enseñanzas por las escasas interacciones entre docentes/estudiantes, familias/
escuela, niño(a)/ espacio natural.
Es por esto que la educación inicial en la actualidad según el Ministerio de Educación Nacional (2013) es reconocida como un derecho impostergable de la primera infancia, que posibilita de manera intencionada el desarrollo integral de las niñas y los niños desde el reconocimiento de sus características, las particularidades de los contextos en que viven, y las interacciones que se generan en ambientes enriquecidos a través de experiencias pedagógicas y prácticas de cuidado.
Ahora bien, de acuerdo con el Sistema Integrado de Matrícula SIMAT (2020) según el artículo del Espectador,
En 2020 que indican una caída de 2,3% de la matrícula en educación preescolar, que cubre a menores de 3 a 5 años, con respecto al 2019. Es decir que 22.160 niños y niñas colombianos dejaron de recibir educación preescolar en 2020. En adición, se observa una disminución del 5% del número de niños de 0 a 5 años atendidos por el programa de atención integral a la primera infancia del ICBF “De cero a siempre”, lo que representan alrededor de 74.833 menores menos atendidos en el 2020, comparado con el año anterior.
(Redacción Educación, 2021, Párr.3).
Esto afirma que las instituciones educativas de zonas rurales sufrieron una decadencia a nivel escolar, ya que muchas familias se vieron en la necesidad de desvincular a sus hijos e hijas debido a el contagio masivo ocasionado por el COVID-19, la cual estuvo presente en diferentes instituciones afectando para el caso de esta investigación a la primera infancia, desconociendo todas las gestiones Institucionales que permite anular el acceso a las escuelas, perjudicando el desarrollo integral, la salud, el desarrollo y bienestar de ellos.
En el mismo orden de ideas, de acuerdo con Seusan y Maradiegue (2020) se tornó preocupante la deserción escolar a causa del COVID, generando un gran número de estudiantes desescolarizados con
Más de tres millones de niños, niñas y adolescentes en toda la región están en peligro de
abandonar la escuela. Cuanto más tiempo permanezcan cerradas las instituciones educativas, es menos probable que los estudiantes más vulnerables regresen a clase, incluidos quienes tienen alguna discapacidad, son migrantes o pertenecen a comunidades indígenas. (p.5)
A partir de lo planteado es preciso preguntarse ¿Cuáles son las experiencias de los niños y niñas de 2 a 7 años frente a los entornos de aprendizaje mediados por las tecnologías desde las perspectivas de la construcción social del conocimiento y el despliegue de lo humano?
Referente Conceptual A modo de Introducción
El presente apartado hace un acercamiento a la educación y a la relevancia que la experiencia tiene en el proceso de enseñanza aprendizaje en la medida en que emergen las prácticas educativas y se muestra cómo ese aprendizaje es producto de la interacción con el mundo; es decir, las vivencias y tejidos humanos de saberes que tiene relevancia pragmática e incide en la historización de los seres humanos.
De ahí que se plantea la experiencia como un proceso de vida como significado colectivo relevante en tanto que somos seres sociales, pero que en últimas tiene lugar en la interioridad de cada persona, en la medida en que cada ser construye sus propias lecturas de lo que le sucede en la vida. En ese sentido, el reto del currículo y con ello la educación, es propiciar escenarios de aprendizaje y generar los estímulos que desencadenen experiencias vitales.
Y es desde esta perspectiva que se piensan las prácticas educativas, para lo cual se busca generar espacios de interacción alrededor de saberes y de construcción colectiva de significados, en la medida en que la educación se piensa como un proceso de socialización que implica el aprender a vivir con otros. Sin embargo, ¿cómo pueden lograrse estos propósitos en el marco de una emergencia sanitaria que llevó a la humanidad a aislarse?
La historia reciente estuvo marcada por la pandemia ocasionada por el COVID-19, que vino a constituirse en una experiencia colectiva que transformó la vida de todos y todas, incluidas las
prácticas educativas y, en ese sentido, permite preguntarse por la experiencia que el aislamiento y la virtualización de la educación generó en los procesos de aprendizaje de los niños y niñas entre 2 y 7 años desde la perspectiva de la construcción social del conocimiento y el despliegue de lo humano. Es por ello que en este capítulo se abordan dos ejes: el primero, experiencia y educación;
en donde a partir de lo propuesto por Dewey (1998), Castellón (2019), Valle (2020), y Balardi (2020), se invita al lector a acercarse al concepto de experiencia como proceso de aprendizaje que los niños empiezan a conocer desde su contacto como el mundo; también se habla experiencias agradables y desagradables que pueden afectar el acercamiento del individuo con el mundo. De igual forma, se abordan principios vinculados a la experiencia, esto es, alteridad, exterioridad y alienación.
El segundo, Pandemia y aprendizaje, en donde a partir de Porlán (2020), Larrosa (2010), Aguilar (2020), Fardoun et al., (2020), González y Noel, (2020), y Valero et al. (2020), se busca ubicar al lector en un contexto específico como lo fue la pandemia y su incidencia en el aprendizaje. Se menciona la afectación que tuvieron los estudiantes en el contexto rural y urbano por la cobertura de las tecnologías y telecomunicaciones que se hicieron necesarias para afrontar los retos educativos en todos los países. Adicionalmente, me consideran las problemáticas y dificultades que atravesaron estudiantes e instituciones para lograr una educación virtual, entre estas, falta de equipos tecnológicos en los hogares y como consecuencia una alta deserción escolar.
Experiencia y Educación
La experiencia además de referirse a la información y las vivencias que los individuos van acumulando en su transitar por la vida, hace alusión a la influencia que tienen estos en la construcción de su propia individualidad. En ese sentido, la educación precisa de dar relevancia a los hechos pasados que condicionan o inciden en lo que la persona es en el presente, de modo que
se pueda establecer sus alcances y límites (Dewey, 1998); es así que la experiencia se interioriza de manera individual, si bien son de relevancia aquellos escenarios que favorecen su adquisición, como es el caso de la escuela.
Al respecto, Castellón (2019) señala que dentro de esta teoría la experiencia puede tener un carácter activo o pasivo Dewey (1998) haciendo referencia a la experiencia, pone como ejemplo la quemadura de un niño, e indica que éste presentará como experiencia pasiva el aprendizaje que de esta deriva; mientras que la experiencia activa sería el acto mismo de quemarse, la exposición del niño al fuego. De ahí que cuando se habla del aprendizaje por experiencia se hace referencia a una conexión que se establece de manera bidireccional, es decir, la evaluación de la experiencia se construye en contraposición con otras experiencias; y va desde el suceso mismo, al aprendizaje que de ella deriva. En ese sentido, la experiencia es aquello que cada persona hace con respecto a los sucesos de su vida y el gozo o sufrimiento.
Desde este punto de vista es posible plantear que, en la interacción con el mundo, lo que se hace es ensayar o hacer experimentos que permiten comprender cómo es el mundo (Dewey, 1998).
Lo anterior sucede mientras las personas se hallan inmersas en el entorno social en el que se establece de manera continua relaciones entre unas situaciones y otras; a la vez que desarrollan una comprensión de sus experiencias basadas en lo colectivo, es decir, en el mirarse en otros y mirar a los otros desde los sentires particulares, en esa medida la experiencia es, también, una construcción colectiva.
En este punto, Balardi (2020), destaca que las experiencias referidas pueden ser agradables o desagradables y condicionan el accionar de la persona en momentos futuros, en los que puede potenciar o perturbar el obrar o la manera de acercarse al mundo, tal como lo expresa Dewey (1960) cuando se refiere al principio de continuidad de la experiencia, desde el cual define como que toda
experiencia recoge algo de lo que ha pasado antes y modifica de algún modo lo que viene después.
Cada experiencia es una fuerza en movimiento, de modo que su valor sólo puede ser juzgado sobre la base de aquello hacia lo que se mueve (Dewey, 1960).
Ahora bien, desde el punto de vista de Larrosa (2010) se asiste a un acercamiento a la experiencia que apela a la vida como aprendizaje del mundo, con el lenguaje, con el pensamiento, con los otros, con nosotros mismos, con lo que se dice y se piensa, con lo que decimos y pensamos, con lo que somos, hacemos o estamos dejando de ser. En ese sentido, cuando se habla de experiencia educativa no se está haciendo otra cosa que reconocer la conexión que existe entre la educación y la vida; es decir, se hace un reconocimiento a la educación como experiencia vital, que solo al ser significativa abogan en el ser y contribuye a su crecimiento, transformación o afirmación de los haceres presentes y futuros.
Entre tanto, Valle (2020) destaca la diferencia existente entre práctica y experiencia. Y cuestiona la expresión “la práctica hace al maestro”, en la medida en que esta no es garantía de
“experiencia docente”, aunque no es posible la experiencia docente sin su práctica. Entonces, si las prácticas son los haceres del profesor y los estudiantes en el aula de clase, la experiencia es ese algo extraño y vital que surge de esas interacciones y ese compartir, es decir, aquello que esas prácticas tienen de experiencia vital y, en cierta medida, es aquello que no puede preverse y que da cuenta de la educación como un escenario de participación auténtica.
Aunque en el ejercicio de la labor el profesor repita, utilice la misma bibliografía, plantee los mismos objetivos, haga las mismas actividades de enseñanza, sigua los mismos procedimientos de evaluación, es preciso considerar que esto no es nada si se excluye la experiencia, entendida como una materia extraña y asimétrica, que evidencia el coraje que requiere el profesor ante las preguntas inesperadas de los estudiantes, de ahí que las prácticas no tienen ningún sentido por sí
mismas, si no es para provocar la experiencia (Espinel, 2020). La experiencia puede ser entendida, también, desde lo que plantea de Sousa Santos, quien la considera como lugar de producción de saberes a partir de la interacción de la vida socialmente compartida (González y Noel, 2020).
Finalmente vale la pena considerar el acercamiento a la educación y la experiencia, Larrosa (2010) precisa tres principios que se hallan vinculados a la experiencia, a saber: alteridad, exterioridad y alienación; exterioridad, porque no hay experiencia sin la aparición de un acontecimiento que es exterior a mí; alteridad, porque lo que me pasa tiene que ser otra cosa que yo, radicalmente otro; alienación, porque lo que me pasa es ajeno a mí.
Adicionalmente, el lugar de la experiencia es el “yo” y, en ese sentido, se formula tres principios, reflexividad, subjetividad y transformación; la reflexividad porque es algo que “me pasa” en un movimiento de salida al encuentro con eso otro y de regreso, en la medida que vuelve a mí, puesto que me toca o afecta. La experiencia es subjetiva puesto que implica un sujeto capaz de dejar que algo le pase, es decir, alguien dispuesto a ser vulnerable, receptivo y sensible; además, la experiencia es distinta de una persona a otra, aun respecto a un mismo hecho, de ahí su subjetividad; por último, implica una trasformación que deriva de ese suceso, es decir, que el resultado de la experiencia es formación y transformación del sujeto (Larrosa, 2010).
Pandemia y Aprendizaje
De acuerdo con la historia reciente se evidenció cómo en un mundo globalizado una enfermedad altamente contagiosa llegaría con facilidad a todos los lugares del mundo. En ese sentido, la pandemia ocasionada por el COVID-19 afectó de manera similar cada uno de los continentes que integran el planeta. Si bien quedó evidenciado el subdesarrollo de algunas regiones, las dificultades materiales y, en especial, la dificultad para aislarse por parte de quienes día a día
deben ganarse el sustento, al menos este es uno de los aspectos que ha cobrado relevancia en Colombia, dadas las altas tasas de informalidad.
Ahora bien, lo que interesa en este punto es la manera como este aislamiento transformó las dinámicas de enseñanza y aprendizaje, en la medida en que reemplazó drásticamente a los escenarios presenciales. Esto a su vez implicó una limitación en el contacto social y aumentó de manera significativa el uso de dispositivos digitales en la educación y en la vida. En ese sentido, Aguilar (2020) señala que la realidad virtual introdujo nuevas formas de comprender el proceso educativo y permitió el surgimiento de nuevas preguntas respecto al mismo y las transformaciones que ocasionó el aislamiento social por pandemia en las dinámicas de aprendizaje y en la relación maestro alumno.
Uno de los aspectos que quedó evidenciado es la brecha existente en cuanto acceso a las telecomunicaciones y en cuanto a acceso a los dispositivos móviles necesarios para hacer uso de la internet y, en general, de todas les herramientas digitales existentes. Se sabe que los costos de estos son elevados para los países que no los producen y deben importarlos. Y son elevados respecto a los ingresos de buena parte de la población, dado que los salarios que devengan son bajos o carecen de empleo formal.
Al respecto, Valero et al. (2020) señalan que de acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE) hay en Colombia, en la educación básica y superior, brechas que requieren una inversión a escala millonaria para poder eliminar este tipo de sesgos, también, destaca el DANE, que la población rural es la más afectada, esto en la medida en que solo alrededor de un 26% de los estudiantes en zonas rurales tienen conectividad, frente a un 89% en zonas urbanas. En ese sentido, el acceso al aprendizaje en tiempo de pandemia se vio afectado por la conectividad con que cuentan las regiones, al menos en el caso colombiano.
Ahora, en este punto es necesario aterrizar la idea de aprendizaje entendida por Aguilar (2020) como el proceso mediante el cual la persona que aprende se apropia de una determinada habilidad, asimila una información o se adapta a una nueva estrategia de conocimiento y acción que genera transformaciones adaptativas en el sujeto y en el medio en el que se desarrolla. Si bien es claro que el aprendizaje puede darse en diversos escenarios y no exclusivamente en la escuela;
se entiende que la escuela al propiciar el encuentro entre pares y generar espacios para el desarrollo de ciertos aprendizajes, es un escenario fundamental para la formación del sujeto y el aprender a vivir con otros.
Así mismo, desde Porlán (2020) se entiende el aprendizaje como un fenómeno social en la medida que surge de la interacción con otros, como lo es la familia, la pareja, los amigos, etc. En ese sentido, se destaca que para que el aprendizaje se dé es preciso que exista un rol activo por parte del sujeto que aprende; es preciso que haya actividad mental en el sujeto que participa del proceso de enseñanza y aprendizaje, lo cual va más allá de la presencialidad y virtualidad, y se relaciona con el cómo hacer que de las prácticas educativas surjan experiencias, entendidas estás de acuerdo con Larrosa (2010), como esa extrañeza que puede dar lugar a la incertidumbre, a la pregunta y al no saber que surge del diálogo, la escucha y la curiosidad.
Ahora bien, el estudio exploratorio en Iberoamérica sobre procesos de enseñanza, aprendizaje y propuesta de evaluación en tiempos de pandemia realizado por Fardoun et al. (2020) indagó sobre las dificultades encontradas por las instituciones educativas en Iberoamérica, de ahí que en este se destacan algunos aspectos que permiten comprender cómo se han desarrollado los procesos de enseñanza aprendizaje en contexto de pandemia, es así que en el caso de Colombia se observa que la carencia de recursos tecnológicos afectó de manera importante el aprendizaje.
Se observó una alta tasa de deserción por parte de los estudiantes de las zonas rurales, pues, como ya se mencionó antes, la tasa de acceso a conectividad es mucho menor respeto a los centros urbanos. De la misma manera dicho estudio señala que otras de las dificultades fue la falta de plataformas tecnológicas, siendo Colombia y México las más afectadas en ese sentido. Si bien es de destacar que se vieron fortalecidas estrategias tales como el uso de blog, portafolios, los foros, en trabajo colaborativo y los videos.
En ese sentido, la relación que se entabló entre la pandemia y el aprendizaje implicó un gran reto en cuanto adaptación a nuevos escenarios de aprendizaje como lo fueron las plataformas y los recursos virtuales en general; si bien este hecho favoreció el salto hacia nuevas maneras de comunicar, hacer y aprender, en ese sentido, los niños y jóvenes pudieron hallar una utilidad para aprender a aprender en recursos que antes solía usar para ocio y de manera menos intencionada para sus procesos educativos. La principal dificultad para hacer de esta contingencia una oportunidad se dio en la ruralidad y en los barrios marginales en la medida en que hay serias dificultades de conectividad y acceso a los recursos digitales.
Para concluir, la experiencia subyace de manera individual y uno de los escenarios de gran relevancia para suscitar momentos agradables es la escuela. La interacción del niño con su entorno escolar permite el aprendizaje a través de experiencias que pueden incidir de manera negativa o positiva en la construcción de su ser y en sus vínculos sociales. Por otra parte, la pandemia afectó el aprendizaje de los estudiantes dado que fue necesario que las instituciones acudieran a la virtualidad para mantener la formación de los estudiantes de manera remota, esto impactó negativamente a los hogares con más bajos recursos y menos accesibilidad a la cobertura tecnológica, por lo que debió reinventarse la educación en esta época.
Metodología
Buscando dar respuesta a la pregunta ¿Cuáles son las experiencias de los niños y niñas de 2 a 7 años frente a los entornos de aprendizaje mediados por las tecnologías desde las perspectivas de la construcción social del conocimiento y el despliegue de lo humano? Se desarrolla el capítulo de metodología donde se realiza una descripción de los fundamentos investigativos, tipo, enfoque y diseño, la población y muestra, y técnicas e instrumentos de recolección de la información.
Así, se hace necesario entender de qué manera la práctica educativa reconoce la mediación de las experiencias para la construcción y desarrollo del ser humano, mostrando cómo la investigación que se realiza puede brindar un acercamiento a dos niños cuya educación formal se realiza en tiempos de pandemia y se usa la tecnología como recurso central para atender su aprendizaje.
Fundamentación de la investigación
Esta investigación es de carácter cualitativa, acorde a Flick (2015) es el tipo de investigación que se acerca a la realidad, donde se indaga sobre personas, grupos y comunidades de tal forma que se ofrece una comprensión significativa y enriquecedora de lo que se pretende estudiar. También se incluyen documentos, interacciones sociales y formas de construir procesos para obtener teorías, modelos y explicación a cuestiones sociales.
De acuerdo con Flick (2015) hay diferentes formas en las que se puede realizar una investigación cualitativa, sin embargo, siempre hay características comunes cuando se realizan.
Estas parten de la idea de estudiar teorías y métodos para apropiarse de ellos, de tal manera que, si estos no corresponden con la realidad que se estudia, los investigadores proponen mejoras en su investigación. En algunos estudios, los mismos investigadores son una parte importante del
desarrollo, dado que su experiencia personal puede aportar al campo de investigación si su rol es importante para llevarla a cabo.
Asimismo, para los estudios cualitativos es muy importante el contexto para entender las problemáticas, es por eso que tienden a estudios que permitan adentrarse a historias y comprender a profundidad el objeto de estudio. Una parte importante de la investigación cualitativa es transformar situaciones sociales, en donde a partir de la identificación de problemáticas, se indaga y se encuentran hallazgos que muestran de qué formas se pueden mejorar estas situaciones (Flick, 2015).
Partiendo del enfoque de esta investigación se selecciona el paradigma histórico- hermenéutico, el cual consiste en rescatar lo que sucede en la relación de dos o más sujetos a partir de la comprensión de procesos de comunicación mediados por la historia y la tradición, es decir, se centra en la construcción de identidades socioculturales. Este paradigma se enfoca en una serie de tendencias y corrientes del pensamiento enmarcados en lo humanístico e interpretativo dado que da relevancia a estudios acerca de los significados, simbolismos y sentidos de las acciones humanas y abordan métodos basados en la etnografía y la investigación bibliográfica (Ortiz, 2015).
De igual manera, se trabaja a partir del método de estudio de caso, el cual se define según Enrique y Barrio (2018) como la indagación de una situación en un contexto real. Lo importante de este estudio es describir y comprender el sujeto u objeto de forma detallada y profunda. Este método pertenece al enfoque cualitativo e interpretativo en la medida que la realidad es construida desde las personas que se involucran en la situación objeto de estudio, en este método no se permiten las generalidades, sino que se centra en un único caso. El estudio de caso posee muchas ventajas para el investigador dado que se puede encontrar bastante información sobre lo que se quiere estudiar. Este se enfoca en una situación en particular, donde se pueden analizar
problemáticas reales que contribuyen a su comprensión para obtener nuevas interpretaciones y perspectivas.
Desde este punto de vista, la investigación cualitativa se selecciona para este estudio en la medida que se recopilan experiencias de niños para conocer los entornos de aprendizaje durante la pandemia y cómo se realiza la construcción social del conocimiento y el despliegue de lo humano en estos escenarios. Desde el paradigma histórico-hermenéutico se pretende dar una interpretación a los significados y sentidos de estas experiencias y cómo estas repercuten en el desarrollo de los niños durante este periodo. De igual manera, son estudios de casos, dado que solo se toman dos niños para realizar un estudio a profundidad, contando con la participación de sus padres y educadores que estuvieron presentes durante la pandemia.
En este proyecto se toma como muestra una niña y un niño como estudios de caso, a continuación, se hace la caracterización de cada uno.
Estudio de caso 1: Alejandro López
Es un niño de 3 años y 6 meses, quien vive en la ciudad de Cali, en compañía de su padre Sebastián, su madre Daniela y su hermano menor, también habita con su abuela y su tío paterno, ellos se encuentran en una casa, la cual tiene 4 habitaciones, 1 sala, 1 patio, 1 baño y 1 cocina. La residencia está ubicada en el barrio el Diamante y cuenta con un estrato 3. Durante las semanas de observación se pudo evidenciar los gustos e intereses de Alejandro, él es un niño alegre, divertido, chistoso, retador, le agradan los juegos de roles, se interesa por preguntar ¿por qué?, le gusta apoyar en diferentes tareas culinaria a sus padres, además le gusta jugar al fútbol y salir a montar en su patineta. Alejandro cuenta con una intención comunicativa, esta no es clara, aunque resaltó que se esfuerza por construir frases largas, teniendo un significado coherente con lo señalado. En cuanto
a su escolaridad, el niño se encuentra desescolarizado, puesto que su madre no ve necesario la escolarización del mismo, teniendo como excusa la pandemia que se presenta actualmente.
Dentro de los cuidados del niño, se resalta que mientras los padres de Alejandro trabajan los cuidados recaen sobre su abuela. Por otro lado, dentro de las actividades que realiza el niño en casa, se destaca la colaboración voluntaria en los quehaceres de la casa, tales como recoger sus juguetes, participar en las actividades culinarias y acomodar su ropa. Dentro del aseo personal del niño, se observa una independencia grata, escoge su ropa y se viste solo, se baña sin ayuda, tiene un adecuado lavado de manos e higiene personal, controla esfínteres y va al baño por necesidad propia.
Estudio de caso 2: Luciana Hernández
Es una niña de 2 años, nacida en Cali y vive en Cali. Luciana vive con sus padres y sus dos abuelos maternos. En este tiempo de acompañamiento con Luciana se ha visto muchas cualidades como el interés por descubrir cosas nuevas lo que es normal en su proceso de desarrollo en el cual se encuentra. Es una niña que aún no tiene un habla clara, pero se esfuerza por formar silabas cortas expresando sus gustos e intereses por medio de estas, así como lo son los animales y los aviones.
Le gusta mucho pasar el tiempo acompañada de alguien, no le gusta estar sola y siempre en su forma de comunicarse intenta preguntar cosas. Luciana lleva 2 años en acompañamiento en casa, los padres aun no toman la decisión de llevarla a un jardín, y cuando vieron la posibilidad de vincularla se presentó la pandemia. Dentro de los cuidados que tiene Luciana, su madre hace acompañamiento con actividades y estimulaciones acordes a su edad, dentro de las actividades diarias, la niña muestra interés por colaborar con actividades de la casa, como lo son recoger sus juguetes, botar los pañales a la basura, colocar la ropa sucia en el cesto, recoger los zapatos, lavarse
los dientes y comer por si sola. Se le está haciendo acompañamiento para control de esfínteres, la cual no domina a la perfección pues se le dificulta avisar a la hora de hacer sus deposiciones.
Las técnicas e instrumentos que se abordan en esta investigación son:
En primer momento, se utiliza la técnica de observación participante que de acuerdo con Useche et al. (2019), se usa para que el investigador pueda conectarse y hacerse una idea de la realidad que estudia. Los instrumentos más utilizados para esta técnica son los registros temporales, registros generales, escalas de estimaciones y guías de observación (diarios de campo o bitácoras).
Para este caso, se opta por el diario de campo donde se registra el desarrollo de las actividades realizadas con los niños en pandemia, ahí se consigna también la observación docente frente a los procesos educativos que tienen los niños.
En segundo momento, se utiliza la entrevista que para Useche et al. (2019) se refiere a la actividad que dos personas utilizan para extraer información donde una de ellas es el entrevistador y otra la persona entrevistada; también se pueden intercambiar información u opiniones sobre el tema de interés. En este proyecto se utilizará la entrevista semiestructurada como instrumento de recolección de la información aplicada a los padres de familia con el propósito de tener un mayor acercamiento a las experiencias educativas de los niños durante el tiempo de pandemia.
Resultados
En el presente capítulo hace un acercamiento a las experiencias educativas vividas por los niños Luciana y Alejando, la cual busca dar a conocer sus entornos educativos mediadas por los TIC en tiempo de recogimiento.
La incidencia de los procesos educativos mediados por las tecnologías durante la pandemia Los procesos educativos que se presentaron durante el periodo de pandemia estuvieron marcados por el uso necesario de las tecnologías. Tal como lo menciona Aguilar (2020) la realidad virtual suscitó nuevas maneras de comprender el proceso educativo y esto a su vez implicó acercarse a las herramientas virtuales existentes. Tanto los maestros como los estudiantes se vieron limitados por la incorporación de equipos tecnológicos y la cobertura de Internet en sus hogares para continuar sus procesos de enseñanza y aprendizaje, en la medida que muchas familias no contaban ni con computadores, dispositivos móviles e internet.
Tal fue el caso del hogar de Alejandro, quien se encontraba cursando el grado jardín y el colegio tuvo que recurrir al uso de dispositivos y plataformas virtuales para continuar con la educación de los niños. Una de las limitaciones que tuvo el niño a nivel virtual fue que, al inicio de la pandemia, los padres no contaban con internet en casa, ellos tuvieron que hacer un esfuerzo económico para solventar esta problemática y una vez que obtuvieron la señal no era la mejor y esto dificultó las horas de conexión. El niño tuvo interacción con la plataforma Meet para realizar las clases, con una duración de 45 minutos y también le mostraron videos en la plataforma YouTube.
Los padres de Alejandro debían hacer acompañamiento durante las clases porque tenían que estar pendientes de lo que se requería en términos de conexión y uso de la plataforma Meet.
Por ejemplo, acciones básicas como prender o apagar el micrófono y la cámara, o cuando
proyectaba un video e interactuar con la docente y compañeros. Para estas acciones se requería el acompañamiento de los padres de familia en todo momento. Sin embargo, estos recursos tecnológicos y esta nueva forma de estudiar no llamaron la atención del niño. Así, dado los problemas de conexión, la falta de interés del niño y el tiempo de dedicación que los padres no tenían, estos deciden desescolarizarlo.
Para Luciana la virtualidad no fue fundamental para su educación durante los tiempos de pandemia. Al ser una niña de 2 años sus procesos de formación estaban centrados en la estimulación adecuada puesto que esta no se escolarizo debido al virus del COVID-19, por ende, se hizo uso de YouTube como plataforma de apoyo principal para las actividades previas. La niña estuvo con sus abuelos en casa y trabajó desde el acompañamiento de su madre. Sin embargo, a pesar de que no utilizó casi herramientas TIC, la madre menciona que la niña veía videos previos a las actividades planeadas de acuerdo con sus intereses observados por la madre.
Experiencias de los niños en los entornos mediados por las TIC y el despliegue de lo humano
Para Larrosa (2010) la experiencia es importante para los niños porque constituye el aprendizaje del mundo, dado que ellos desarrollan su pensamiento y lenguaje en la interacción con los otros y con su entorno. De esta manera, cuando se habla de experiencia educativa se hace referencia al vínculo que existe entre la vida y la educación, es decir, que se reconoce a la educación como una experiencia significativa que contribuye al crecimiento y transformación del ser. En tiempos de virtualidad la experiencia queda reducida a la falta de interacción con el otro en la presencialidad y a la carencia de acercamiento del niño con el mundo externo.
Para la educación inicial es primordial que los niños vivan experiencias significativas, basadas en el juego, las interacciones con el otro y con el entorno que los rodea, es por esto que
van a la escuela para experimentar y explorar nuevos aprendizajes, por tanto, gracias al tiempo de regimiento, así como lo indica Chanto y Mora (2021), los niños debían continuar su educación en casa, pasando por la pandemia que trajo consigo la resignificación de la infancia y dejando un gran interrogante al cual se le pretende dar respuesta ¿Qué significó estudiar en pandemia para los niños?
Como lo es para el caso de esta investigación, para Luciana una niña de 2 años de edad, quien vive en Cali Colombia con sus padres y abuelos, estudiar en tiempos de recogimiento significó vivir un proceso educativo mediado por las tecnologías, alejada de un mundo social a tan temprana edad y de su país natal puesto que se encontraba en Estados Unidos junto con su madre.
–“Para Luciana vivir este proceso, fue muy duro puesto que ella estaba muy pequeña para estar en pantallas educativas, sus periodos de atención eran muy cortos, no le gustaba estar sentada frente a un computador y cada vez era más difícil que recibiera sus clases, las cuales fueron planteadas por su madre”- Madre de Luciana.
En otro caso para Alejandro un niño de 3 años quien vive en Cali con sus padres, estudiar en tiempos de pandemia, significó un retroceso en su desarrollo puesto que tuvo que dejar su escuela, sus amigos del jardín, dejar de jugar, sentarse frente a un computador para saludar a sus compañeros y recibir sus clases, en donde por medio de estas expresaba sus interrogantes tales como - ¿Cuándo voy a ir al Colegio? – “Extraño mi Colegio y mis amigos” – “No quiero ver la clase, estoy cansado”- “Quiero que ya se vaya el COVID y poder volver a jugar con mis amigos”.
Esto delimitó los procesos de desarrollo de ambos niños, puesto que es vital para su desarrollo las interacciones sociales y el acercamiento con el otro, así como lo afirma Dewey (1998).
Dichas experiencias se suscitan alrededor de tres grandes ejes como lo son el espacio o entorno educativo, el juego y las relaciones con los otros.