Comunidad Apostólica Hosanna
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Lección del 15 al 21 de Octubre de 2017 Apóstol Edwin Álvarez
EL PADRE BUENO
“Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó”. (Lucas 15:18-20)
A LOS PIES DE JESUS
1.1 1 Ha sido tanto aleccionador como interesante meditar en el medio de locomoción utilizado por el padre para contactar físicamente al hijo menor que regresaba a casa después de haber vivido perdidamente. Estimo de gran utilidad releer la lección de la semana pasada. Los pies del Padre son para sus pies sus hijos. EL Padre tiene pies para sus hijos.
1.2 2 Escudriñando lo que sucedió con los que se colocaron a los pies de Jesús, incrementa la revelación de los pies del Padre Bueno. No hay un solo caso en el Nuevo Testamento donde no ocurra un milagro con aquellos que se postraron a los pies de Jesús. Siguiendo un criterio diferenciador de la necesidad de quienes se colocaron a los pies de Jesús, clasificaremos los casos en sanidades, liberaciones y revelación. Acompáñame en este maravilloso estudio.
A LOS PIES DE JESUS HAY SANIDAD
2.1 3 “Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud; y él estaba junto al mar. Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies, y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá”. (Marcos 5:21-23)
líder de tanta importancia entre los fariseos venga a postrarse a los pies de Jesús? La respuesta radica en su necesidad urgente. La hija de Jairo agonizaba. Ante esta grave situación, ni la relación, ni la posición social, ni el dinero podían devolverle la vida, que se le escapaba, a la hija de Jairo. La necesidad extrema solo encuentra solución a los pies de Jesús.
A los pies de Jesús hay sanidad. Jesús no niega la petición del corazón rendido a sus pies. “Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban”. (Marcos 5:24)
Jesús salió de la barca, procedente de Decápolis, y en lugar de encaminarse a casa, al merecido descanso, inicia la caminata rumbo a la casa de Jairo. Es cierto que la niña muere antes de que Jesús llegue a la casa. Pero también es cierto que Jesús llegó a la casa de Jairo, sacó a toda la gente, se encerró en la habitación de la difunta con Jairo y su esposa y Pedro, Jacobo y Juan. “Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate. Y luego la niña se levantó y andaba, pues tenía doce años. Y se espantaron grandemente”. (Marcos 5:41-42)
Busca tu milagro a los pies de Jesús. Amén.
2.2 4 Someto a tu escrutinio esta Escritura. (Mateo 15:29-31)
A los pies de Jesús los mudos hablan, los manco son restaurados, los cojos andan, los ciegos ven y el pueblo glorifica al Dios de Israel.
Estas enfermo. Trae tu enfermedad a los pies de Jesús. Serás sanado por las llagas de Cristo. Amén.
A LOS PIES DE JESUS HAY LIBERACIÓN.
3.1 5 Jesús atendió el clamor de una mujer cananea, una gentil, que se postró a sus pies. “Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros. El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos”. (Mateo 7:23-26)
Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora. Pasó Jesús de allí y vino junto al mar de Galilea; y subiendo al monte, se sentó allí. Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó”; (15:27-30)
Una hija fue liberada por el clamor de una madre a los pies de Jesús. Ni los demonios pueden resistir a una persona que se humilla a los pies de Jesús. 3.2 6 Leeremos la siguiente Escritura. No haré comentario. Observa como el gadareno es liberado del poder de los “espíritus inmundos” luego de arrodillarse ante Jesús. Los demonios son derrotados a los pies de Cristo. “Y arribaron a la tierra de los gadarenos, que está en la ribera opuesta a Galilea. Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; y no vestía ropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros. Este, al ver a Jesús, lanzó un gran grito, y postrándose a sus pies exclamó a gran voz: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes. (Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre, pues hacía mucho tiempo que se había apoderado de él; y le ataban con cadenas y grillos, pero rompiendo las cadenas, era impelido por el demonio a los desiertos.) Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Cómo te llamas? Y él dijo: Legión. Porque muchos demonios habían entrado en él. Y le rogaban que no los mandase ir al abismo. Había allí un hato de muchos cerdos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y les dio permiso. Y los demonios, salidos del hombre, entraron en los cerdos; y el hato se precipitó por un despeñadero al lago, y se ahogó.Y los que apacentaban los cerdos, cuando vieron lo que había acontecido, huyeron, y yendo dieron aviso en la ciudad y por los campos. Y salieron a ver lo que había sucedido; y vinieron a Jesús, y hallaron al hombre de quien habían salido los demonios, sentado a los pies de Jesús, vestido, y en su cabal juicio; y tuvieron miedo. (Lucas 8: 26-35)
Te recomiendo, para complementar el cuadro, leer Marcos 5:1-20. Hay liberación a los pies de Jesús. Amén.
Trae tu opresión espiritual a los pies de Jesús y serás libre. Amén. A LOS PIES DE JESUS HAY REVELACION
cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”. (Lucas 10:38-42)
Marta, la servidora, consideraba que su actitud de preocupación por atender de la mejor manera Jesús era la correcta y superior a su actitud de su hermana María, quien se sentó a los pies de Jesús para oír su palabra. En los días de Jesús el “rabí”, o maestro, se sentaba en una posición que le permitiera a sus discípulos sentarse en una posición inferior para proclamar y recibir la enseñanza. María, en lugar de afanarse por servir, abrió su corazón para recibir las palabras de Dios en boca de Jesús. Al criterio humano, Marta hacía lo correcto mientras que María era negligente en su servicio. A los ojos de Jesús, María “escogido la buena parte, la cual no le será quitada”. (10:42)
Recibir la revelación de la Palabra de Dios requiere sentarse a los pies de Jesús. Sin dudas María también “oía” lo que Jesús decía, pero las múltiples ocupaciones, afanes y turbaciones del servicio eran una barrera para que ella recibiera la revelación de la palabra de Dios.
María fue la única persona en todos los evangelios que entendió la necesidad de la muerte de Jesús. Jesús dijo de ella, que hizo “una cosa que era necesaria”.
Amado(a): Siéntate a los pies de Jesús y recibe su palabra. La hora de “La palabra” nos exige desligarnos de todo lo demás y, con hambre y humildad, dedicarnos a escuchar a Dios libres de toda interferencia.
A los pies de Jesús hay revelación.
4.2 8 Juan recibe la revelación de lo que nosotros conocemos como apocalipsis, rendido a los pies de Jesús. “Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último”. (Apocalipsis 1:17)
En la Isla de Patmos, a los pies de Jesús, Juan recibió esta orden. “Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas. El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias”. (Apocalipsis 1:19-20)
Apocalipsis significa precisamente esto: revelación. Solo el Espíritu de Dios conoce nuestro corazón. A los pies de Jesús el Espíritu Santo nos revelará lo que hay dentro de nuestro ser interior, algo que nosotros mismos ignoramos. A los pies de Jesús el Espíritu Santo nos revelará la persona de Dios y sus planes. A los pies de Jesús el Espíritu Santo nos revelará la condición y la necesidad de cada iglesia. A los pies de Jesús el Espíritu Santo nos revelará el futuro. A los pies de Jesús el Espíritu Santo nos revelará el mundo espiritual.
¿No te sientes invitado a rendirte a los pies de Jesús?
A LOS PIES DE JESÚS MANIFESTAMOS ADORACIÓN. 5.1 9 ADORACION DE PECADORES.
La enseñanza religiosa excluía a los pecadores de la adoración. Una mujer “pecadora” fue acremente criticada, y el mismo Jesús cuestionado, por recibir la unción de perfume en la casa de Simón, el fariseo.
Nos apartamos de la catarata de enseñanzas que fluyen de este suceso para centrarnos en un detalle: A los pies de Jesús se manifiesta la adoración. Leamos a. “Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa. Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume. Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora”. (Lucas 7:36-39)
Al cuestionamiento del fariseo Simón sobre la autenticidad del ministerio de Jesús como profeta, después de una lección basada en el acto de la “pecadora”, el Señor concluye: “Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama. Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz”. (7:47-50).
La adoración fortalece la comunión y brinda paz. Trae tu corazón a los pies de Jesús.
En este caso me interesa resaltar que la adoración de María fue un acto anticipatorio de la sepultura de Jesús. Como ya dije antes, María, que escuchó la palabra a los pies de Jesús, fue la única persona que recibió la revelación de la necesidad de la muerte expiatoria de Jesús. La revelación de la palabra lleva a la adoración.
La adoración no mide costo, precio, ni sacrificio. La adoración será criticada por los que no entienden. La adoración recompensa. “Porque al derramar este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura. De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella”. (Mateo 26: 12-13).
María preparó el cuerpo de Jesús para su sepultura. María recibe su recompensa, ya que de ella se ha predicado más de 20 siglos y se sigue predicando en el mundo entero.
Trae el perfume de tu adoración a los pies de Jesús. El Padre tiene pies para recibir tu corazón.
Sanidad, liberación, revelación y adoración.
¡Vamos, postrémonos a los pies de Jesús! “Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor. Porque él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano. Si oyereis hoy su voz”. (Salmos 95:6-7) Lecciones aprendidas.
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