Los "fantasmas" de Cristo y la alienación de la fe [The "ghosts" of Christ and alienation from faith]
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Authors Freijo, Enrique
Publisher Asociacion Iglesia Viva
Rights With permission of the license/copyright holder Download date 15/03/2022 21:03:47
Link to Item
http://hdl.handle.net/20.500.12424/223807LOS "FANTASMAS"
DE
CRISTOY
LA ALIENACION DE LA FE¿EL M|SMO CRTSTO?
LOS CAMINOS DE ACCESO
A
CRISTO, HOYLOS CREYENTES EN CBISTO ANTE EL DESCREDITO DEL HUMANISMO
CBISTO, ESTRUCTURA DE LA REALIDAD
CONCIENCIA CRISTÍANA
Y
SOCIEDAD VIOLENTA LIBERACIONY
SALVACIONEN JESUCRISTO
EL SENTIDO DE LA OBACION, HOY
Vivir en Crisfo hoY
IGLT,SIA
REVISTA DE PENS,4MfENTO CRISTIA NO
VIVA
IGLESIA VIVA
Vivir en Cristo hoy
IGLESIA VIVA
385
N."' 4z-48, SeptiemL".-Ji.i.-L". 1923
PHESENTACION
ESTUDIOS:
Los .fantasmas"
de
Cristoy la
alienaciónde la te.
PorEnrique Freiio Balsebre
... ...
389¿El mismo Cristo? Por Jean Pierre Jossua
... ...
397Los caminos de acceso a Gristo, hoy. Por Víctor
Godina...
413Los creyentes en Cristo ante
el
descrédito del humanismo.Por José Francisco Fontecha
lnyesto
427Cristo, estructura de la realidad. lntento de síntesis cr¡stoló- gica. Por José
l.
Gonález Faus...
453Conciencia cristiana y sociedad violenta. Por Emesto
Balducci.
475Liberación y salvación en Jesucristo. Por Ghristian Duquoc
...
489lntentos para resituar el sentido de la oración, hoy. Por Luis
Maldonado
499NOTAS:
La figura de Cristo vista por los intelectuales de
la
revista.España,. Por Víctor Manuel
Arbeloa
519Contemplación
y
compromiso. Por SegundoGalilea
535Crónica de
la
lglesia Viva. Por Manuel deUnciti
545Resolución de sobreseimiento en
el
expediente porel
nú-mero
41/42
555LIBROS: Becensiones LIBROS RECIBIDOS
INDICE GENERAL DEL AÑO 1973
561 567
569
VIVIR EN CR¡STO HOY EN UN MUNDO EN CONSTRUCC¡ON
Cuando hace dos años "IGLESIA VIVA" publicó su número 35-36, soóre "Tendencias actuales
del
catolicismo españo|", quedóen
el grupode
redactoresla
preocupaciónpor
seguir profundizando en Ias causas de ese "imposible pluralismo" de maneras de interpretary vivir
las exigencias dela te
cristiana.Esfo nos llevó rápidamente
a
centrarnosen el
problemade
la misma interpretacióny
vivenciade la figura de
Cristo. Efectiva- mente, todo pluralismode
tendenciasen el
catolicismose
rerÍleiaen
y
dimanade
un pluralismo enla
mísma imagende
Cristo que se forma cada unoo
cada grupo. El pluralismo entre cat6licos hoyno es de
superticie,de
consecuencraso
aplicaciones prácticas, sinode
fondo,de la
misma comprensión vivencialdel
misterio de Cristo.Para iluminar este tema, buscando
la
superaciónde un
plura-lismo no
legitimo,no es
suficienteel
recursoa una
cristología tormal,a
tórmulas dogmáticassobre
Cristo. Estas tó¡mulas, aun aceptadas sinceramente, per,mitenno
sóloIa
existenciade
actitu-des
cristianas externas demasiado plurales,sino la de
imágeneso
"tantasmas" interioresde
Cristo realmente' divergentes.Por
eso nuestro número soórela
VIVENCIADE
CRISTO, nuclo gordiano de muchos enredos eclesiales, no podíamos plantearlo sino
era haciendo referenciaa
nuestro HOYy a
NUESTRO MUNDOEN
CONSIRUCCION. Cualquier cristologíaque no parta de
los condicionamientos personalesy
socia/es quehoy
están operando enel
mismo tormarse de una imagen vivencialde
Cristo, guedaríaen la
periferiadel
auténtico problema.Así planteado
el
número,su
estructura, dentro delas
limitacio- nes, pues siempre es máslo
que se intenta quelo
gue se consigue, aparece clara.Primero hace
falta ser
conscientedel
problema. ¿Porqué
la pluralidadde
imágeneso
rosfrosde
C¡isto entre quienes manifies-tan
profesat una mismafe en El?
Los estudiosde E.
FREIJO y PnrspNr^lc¡óxPR trS
Ef{T ACION
385
J. P.
JOSSUA lleganpor
distintos carninos(uno, por el
análisispsicocultural,
y
otro,por la
retlexión histórico-teológica)a la
cons- tatación de /as necesaras mediacionesde
nuesfra
vivencia perso-nal de
Cristo.Después es necesario establecer los criterios para una adecuada solución
del
problema: hay unos caminosde
accesoa
Cristo que pueden servirde
guía-V. CODINA-, y hay un
posible díscer-nimiento
de
nuestro mundo' culturaly de
nuestra civilización, que señalanlos
srglnosde la
presenciade
Cristohoy en la
historia_J. F.
FONTECHA-.A partir de
aquí,y en
íntima conexióncon los
planteamien-tos
anteriores, empiezala
reflexión más directa'mente cristológica.J. l.
GONZALEZ FAUS nos otrece un eiemplo de cómo pueden ser visfosy
asimilados, desde nuestro más auténticohoy,los
misferios centralesde la figura de
Cristo:su
encarnación, muertey
resu- rrección.E.
BALDUCCIse
preguntaqué
sentidotienen
las bien- aventuranzas en nuestro mundo de violencia. Y CH. DUQUOC señala las condiciones para una relectura actual del carácter liberador de Cristo.Hablar
de
vivenciade
Cristo implica hacer referenciaa la
vidade
oracióny a la vida
sacra,mental.A
encontrarel
sentidode
la oración hoy en nuestro mundo pueden ayudarel
estudio de L. MAL- DONADOy la nota de S.
GALILEA. Nos hubiera gustado incluirotro
estudio parecidosoóre los
sacramenfos. Esperamos poderlo otrecera
nuestros lectores en próximos números.Expresamente hemos querido que
en
este número hubiese una participación mayorde la
normalde
autores extranjeros. Esto hasido
posible graciasa
las lacilidadesque
noshan
prestado, iuntocon
los rnismos autores, los directoresde
otras publicaciones, con las que desde hace tiempo esfamos en estrecha relación y que estánpoco
difundidasen
nuestro país(1). A
todos damoslas
gracias.(1)
Nos referimos concretamente a: "Lumiere et vie". 2, pl. Gailleton, 69002.Lyon (Ar. de Jossua).
-
"Testimonianze". Via Gino Capponi, 36, 50121 F¡renze (Balducci).-
"Cerdic-Publications", place de l'Université, 67084 Strasbourg. (El artículo de Duquoc fue una ponencia en el lV Coloquio organizado por este Cen-tro, cuyas actas aparecen en el volumen "ldeologies de liberation et message du salut", todo él de gran interés.)
-
"Mensaie". Sant¡ago de Chile.PnrsBNrecróN 386
Querido suscriPtor Y amigo:
Con
el
número 47-48 se concluye su suscripción anuala
nuestra revista. Está próximoa
aparecerel
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1974, dedicadoal
lema «Nacionalismo, inter- nacionalismoy
cristianismo,,.Si no nos manifiesta su voluntad en contra,
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una revista así exigeun
público muy cualificadoy, Por tanto,
minoritario, vamosa
iniciar, apesar
de
las dificuttades, pero conla
ayudade
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amigos, una campaña de difusión. Le pediría--os p"t"
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personas posiblemente interesadas en el contenido de «IGLESIA VIVA». Y le rogamos a la vez que disculpe et que siendo suscriptor pueda recibiren
laspróximas iemanai alguna hoia
de
invitacióna
suscribirse' Agradecido, quedaa
su disPosición,Cmrt
DBL DIREcToR 387LOS "FANTASMAS"
DE CRISTO
Y LA
ALIENACION DELA
FEEnrique Freiio Balsebre
-
I
El cristiano está bautizado en
et
nombre del Señor Jesús. Si es consecuente consu
bautismo, éste implica sufe
en Cristo,fe
queno sólo
suponecreer en su
realidad histórica,ni
incluso afirmar teóricamentesu
condiciónde
Dio+Hombre. Creeren
Cristo exige, además, una adhesión personala
El. Exige identificarse con Gristo:ser "el
hombrede
Cristo",el que
"llevasu
nombre". Esto puede quererdecir:
pronunciarsey
decirsea sí
mismo, cuandose
dice"Cristo", es decir,
intentar vaciarsede todo
lenguajeen el
que,en el
fondo,nos
alienamospara
inscribirseen la única
Palabra que, se pretende, realizay
salva.Cristo
es,
parael
creyente,e!
único significanteválido de
su deseode
realizacióny
salvación: "vivoyo,
más bien no soy quien vivo,es
Cristo quien viveen mí"
(Gal., 2, 20). Todootro
lenguajees
alienaciónpara el
creyente.Cristo, como
significantede
su deseo,ha de
salvarde la
propia alienaciónen el Yo,
desde lacual el
creyente tambiénde
hecho vive. Regresara la
ausencia dondeel
deseo pueda ser desalienado más allá de toda represión, significa buscara
Gristo. Porque Cristo está,de
hecho siempre reprimidoen el
creyente, perpetuo neuróticode su
fe.Eunrqun FnB¡¡o
BlrsB¡nr
389F-S'IT
DIOS
EI
cristiano quiere identificarsu Yo con
Gristo,pero
humana- mentesólo
consigue identificarsu Yo
alienadocon el
fantasmaalienado de Cristo. Su proceso de maduración
y de
"santificación,"deberá de iniciarse con la toma de conciencia de este hecho. Este fue, en realidad,
el
camino que siempre siguieron los santos. Preci- samentea
causade su
inevitable necesidad,la
teologíaes
una mediaciónde la fe, y por
tanto,de
alguna manera,su
alienación.De aquí esa especie de "esquizofrenia" del creyente
y
de la comu- nidad creyente. "Esquizofrenia"de la
que, sin embargo, se espera ser liberado porel
Espíritu, reencontrandoel
deseo librey
su signi- ficante: Cristo.Son a los
fantasmas(1) de Cristo a los que el
creyente se adhiere, cuando cree adherirsea
El.Y
esto por dos razones:a)
Porla
ausencia de Cristo. Cristo es parael
creyente, Aquél que se fue:el
que abandonó este mundoy
se fueal
Padre. Y, porlo tanto, al que hay que
esperaren su
última venida.Es
cierto queel
vacío de su ausencialo
cubren los símbolos desu
presen-cia. Pero incluso los signos
eucarísticosde su
presencia sólo puedenser
captados desdela
esperanzade su
vuelta,es
decir,en última
instancia, desdela
ausenciade su
rostro significante.b) El
deseode fe del
creyentese ve
necesitado,por
esta ausenciade
Cristo,de investir los
fantasmasde
Cristo,en
los cualesel
propio deseo se aliena y, con é1, la propia fe del creyente.De aquí que
la
imagode
Cristo que vivenciael
creyente,y
enla que cree que cree, pueda ser, por
lo
pronto, muchas cosas: por ejemplo,un
reflejode
clase, una representación socio-cultural de pueblo, una proyeccióndel
triángulo edipiano familiar, etc.Por
lo
queel
Cristo, conel
queel
creyente cree tratary
en el que pretende creer,no sólo
planteaun
problema defe,
sino que incluso, previamente, planteaunos
problemas psicológicos, fami-liares,
socio-económicos,políticos e
histórico-culturales.(1)
Fantasma,en
psicoanálisis: "Escenificación imaginariaen la
que sehalla presente
el
sujetoy
que representa, en forma máso
menos deformadapor los procesos defensivos,
la
realización de un deseo y, en últlmo térm¡no,de un deseo inconsc¡ente" (J. LAPLANCHE,
J.
B. POWTALIS, Dicciona¡io de Psicoanálisis, LABOR, Barcelona, 1971). Esta definición es más próxima al con- cepto escotástico de "fantasma" que su uso vulgar actual.Los "FANTAsMAS" DE Cnrsro 390
il
Desde
el
punto de vista creyente,la
afirmación anterior resulta especialmente grave, porque deviene esencial.Y
quizás haya que buscarpor este
caminola
más hondaraiz de
aquellos ',juicios proféticos" acercade
las estructurasy de
los problemas llamados temporatesque la
comunidad creyente reclamapara sí.
Porquelo que
llevamos hastaaquí
dicho significaque los
fantasmas de Cristo, sobre los cuales los creyentes hacen su investidura alienadade
objeto,sólo
podránser
válidosen la
misma medidaen
que pueda ser válidala
críticade
aquellas estructuraso
aquellas ten- denciasque
esténen los
orígenesde la
dinámicade su
propiasociogénesis
y
psicogénesis.lntentemos aclarar
lo que
pretendemosdecir con
algún ejem- plo:el
fascismo, como sistema económico, socialy
político, puede encontrarse,por
razones históricasy
culturales, necesitado de conseguirun
compromisocon la
conciencia cristiana;de
seme-jante
mixtificación surgiráun
fantasma crísticoque
invista simbó- licamente, por ejemplo,el
poder del tirano. Supongamos que sirva paraello la
imagode
"Cristo-Rey", en tanto que personifícación e hipóstasisdel
poder absolutoy
concentrado como fuentede
todo derechoy
socialidad.El
fantasmacrístico
servirá entonces para legitimar y sacralizar a un sistema totalitario. Puesto que en el fondo,el
mensajeque se
emitey
quese
impone significaque
creer y obedeceral tirano es
creery
obedecera
Cristo,y
aquél pasaráa
ser fácilmentesu
representante concreto,su
real significado. Un triunfalismo religioso acabará por orquestar esta falsa identificación.Y se acabará prometiendo iunto con
la
paz,el
orden,la
exaltación narcisísticade la "patria", etc..., la paz
eterna,la
salvación, la posesión,no
menos narcisista,de la futura
Patria...,todo ello
alprecio del sometimiento
y de la
opresión.En
la
dinámicade las
relaciones entre capitalismoy
cristianis- mo puede acontecer otro tanto. Se originará el fantasma de ,,Cristo- gran-empresario-del-trust-cósmico".La
mejor inversión serála
dela
salvación eterna: negocio entre negocios. Si se aciertaa
invertiren lo
naturaly en lo
sobrenatural,las
vacaciones consumistas estarán perfectamente aseguradasen esta vida y en la otra,
aprecio rentable. Este precio
se
valora, sobre todo, en función del dinero. La miseriadel
pobrey
del oprimido permitirá incluso tran-quilizar !a
conciencia,por poco que se
practiquela
generosalimosna,
sin
necesidadde recurrir a
psicofármacos. Porque ya aquel gran empresario habíadicho:
"pobres siempre habrá entre vosotros..."ENnrqur Fnrr¡o
B¡lsssnr
391Cierto marxismo podrá también proyectar
el
fantasma del Cristo humano, proletario, explotadoy
libertador. "Jesúsobrero"
será subversivo, revolucionario...,porque las
estructuras económicas, políticasy
religiosas de su medio histórico, no toleraron su protestay
su acciónde
masasen
buscade la
liberaciónde
los oprimidos.En consecuencia, Cristo sólo será
un
destacado revolucionario deuna larga lista
heroicaque jalona la historia
prometeicade
!arebelión
de los
oprimidos.El
preciode la
identificacióncon
esta"fantasma
crlstico"
podrá ser, enun
momento dado,la
"disciplinade
partido",la
"sumisióna
las tácticas clandestinas", etc.Al
final, se podrá esperar "morir crucificado".Así
el
"fantasma crístico" basculará psicoy
sociogenéticamenteentre el "hippie" y el
"tecnócrata",entre el
"empresario"y
el"proletario", entre
el
"poderoso"y el
"oprimido", etc.Resulta
tan
claro que todos estos "fantasmas crísticos" alienanel
deseo primordialy
origínariode la fe del
creyente, como queno
alienande la
misma maneray en el
mismo grado. Es cierto:la
fe
se "ideologiza" necesariamente,y al
ideologizarse se adultera siempre. Pero hay mediaciones ideológicas que mixtificany
repri- men frontalmenteel
deseo originario, trastocándolo radicalmentey
convirtiéndoloen su propia
negatividad. Pretenden neutralizarlo mediante una especie de mecanismo de conversión enlo
contrario.Y
puede haber, también, mediaciones desde las cuales, histórica y culturalmente,se
pueda intentaruna
regresióny
aproximación al misterioso significantedel
deseo originario.Con esto
queremosdecir algo
sencillo,pero
también entera- mente necesario.La fe no
puedeser, en
principio,el caión
de sastrede
todaslas
ideologías mediatizantes.Un
pluralisrno cris-tiano que
arrancarade
semejante escepticismosería
repudiable."El
pluralismo teológicoes el
resultadode la
indigenciade la
fe-de
la falta de visión, como dice SanPable y
debe ser juzgado por esa mismafe
indigente.Y el
hombre creyente-crítico,
libre ysocial-
tiene quetratar de
poner ese pluralismoen
común para intentar reducirlo enel
ámbito comunitario dela
lglesia y, también, enel de la
humanidad entera. En definitiva:la
aceptación acrítica,sin
más,del
pluralismo'cristiaflo'...,
supondrla,en el
fondo, unaactitud de
indiferencia cristiana,es decir, una actitud "atea"
y, por tanto, imposible cristianamente. Estamos anteel
pluralismo irw posible" (21.(2)
E. FREIJO, El pluralismo imposible, lglesia Viva (35/36), 1971, p. 525.392 Los "FANTASMAs" DE Cn¡sro
tll
La
dialécticade esta
reducciónha de
orientarsepor dos
ca- minos:a) Por la
crftica internade los
propios "fantasmas" mediado-res que
una cultura ideologizadaha
proyectadoa
travésde
una serie de mecanismos defensivos psicogenéticay
sociogenéticamente condicionados.El
"fantasmacrístico"
fascista, capitalistao
socia-lista vale
religiosamente,en
primer lugar,lo
que valgan humana- me'nteel
fascismo,el
capitalismoo el
socialismo.Y la crítica
de estos sistemasserá lo
primeroque
hayaque hacer para
situar objetivamenteel valor
mediadorde
aquéllos.No
hay escapatoria posibleal
problema.Y
cuando se pretende encontrar esta escapa-toria,
como acontececon
ciertos pretendidos pluralismos neutra- listas,se
puede descubrir detrásde ello, el
intentooculto de
la manipulaciónde la
fe.Expresando
lo.dicho de otra
manera:si la crítica
económico-social,
psicológica,cultural, etc.,
muestraque el
fascismoo
elcapitalismo
crean
sistemas socio-económicosy polfticos,
anti- humanos,que
impidenla
expansión, libertady
creatividadde
los pueblosy
de las personas,y
queel
socialismo resulta más raciona!y
conforme con las necesidades de aquellos pueblosy
de aquellas personas, entoncesse
deberá afirmarque el
"fantasma crfstico"que
proyectanel
fascismoy e!
capitalismoresulta
alienantey
anti-humano, y que el del socialismo resulta más liberador
y
humano.Es decir, el valor de
mediacióndel
"fantasrnacrfstico"
dependedel valor de la crftica social de sus
proyecciones ideológicas ode la crftica
psicológicade sus
proyecciones inconscientes. Elproblema
no es aún
estrictamente religioso, aunque,como
es obvio, afecta directamentea la
consciencia creyente. Porquela
fe quedaen
ambos casios mediaday
alienadade
manera fundamen- talmente diferente.El
problemade las
relaciones entrefe e
ideología parece, en consecuencia, inevitable.Se
intenta,a
veces-<omo
acontece encierto neutralismo-,
desideologizar totalmentela fe y
proyectar consecuentemente,por
ejemplo, "fantasmascrlsticos"
angelistas, sentimentaleso
puramente "moralistas". Pero estos nuevos "fan-tasmas"
amenazancon ser
solamente representaciones crlsticas forjadas según mecanismos defensivosa la
medida de pseudoespi- ritualistas obsesivos,de
reprimidos sexualeso de
culpabilizados porel
temorde la
castración.Evidentemente, estos nuevos "fantasmas" atie,nan también
la
fey su
deseo originario,y la
alienan, en primer lugar, según los ine-ENRreur Fnr¡¡o Be¿srrnn 393
vitables
mecanismos defensivos psicológicosy
sociológicos que han puestoen
juego.El
análisis psicológicoy la crítica de
estos mecanismos son los que pueden mostrarel
grado de infantilismo/madurez, escisión/integración, regresión/progresión...,
de las
per- sonalidades que vivenla fe
desde esos fantasmasy, por
tanto, el gradoen
queet
fantasma mismo alienaet
deseo primordialde
lapropia fe.
b)
Peroel
progreso desvelantedel
rostro de Jesús,al
que se espera que vendrá, no acaba aquí, aunque esta crítica dela
media-ción es
ideológica-sociotógicay
psicológicasea su
precondición necesaria. E! problema dela
reduccióny
dela crltica de
los "fan- tasmascrlsticos"
alienadoresde la fe,
deviene,en
última instan-cia,
religioso "strictu sensu".El
olvidar este proceso radical poneen cuestión ciertos intentos de una cristologla
exclusivamente potítica, sociológicao
psicológica. La crítica radicaly la
constantereducción de los
fantasmas alienadoresdel rostro de
Cristode las
magnlficas tareasde la
comunidad creyente enel
contextode su
experiencia histórica, mientraslee la
Escrituray
confiesa la fe enla
muertey
resurrección de Cristo enel
seno dela
lglesia.El
rostrode
Cristose le va
desvelandoy se le
aproximaen
el marcode la
esperanzaescatolfuica. Un rostro vivo que ha
de acabarpor
investirese
deseo originariode fe, sin
alienarlo. El rostro vivo queha
de acabar, porfin,
haciendo posiblela
identifi- cacióngue
autorrealizaen el
sobrepasamiento radical.Al
menos,en ello se
espera.Esta esperanza escatológica
es
fundamental parael
creyente, porquees en ella
dondeel
deseode la fe
exactamentese
sitúaY sólo
desde esta esperanzase
descubreel
originarioclan
cris- tiano que hace cobrar todo su sentido nuevoa la
opción creyente,a!
compromiso cristiano,a Ia crítica
proféticay a la
libertad delos
hijosde
Dios.IV
La crltica poiítica, sociológica, cultural
en la
que incide "profé- ticamente"la
cristologfa, puede ser eficaz históricamente,es
más,puede que sea revolucionaria
y
que haga progresar ala
humanidad haciasus
utopíasde justicia y
libertad.Es claro
que, entonces, estacrftica es
liberadora.Es
claro, también,que !a
lglesia debede
estar comprometidaen
hacerlay que los
hombres"de
buena voluntad'! tienen derecho a exigírsela Porque la misión de la lglesia394 Los *rnNt.lsMAs" DE Cmsro
es de
serv¡c¡oal
hombre, abriéndole espacios críticosde
Iibertad, como "maestra" que pretendeser de
humanismo.Y,
también fundamentalmente-, porquesi no lo hace
favorecerá indirecta--y
mente
la
proyecciónde
imágenes crísticas alienantes manipulado- resy
opresores.Max y
Freud lo vieron ya asíy
lanzaron un grave retoa la
consciencia creyente, reto que,por
desgracia,no se
ha recogido frecuentemente con suficiente lucidezni
hondura.En
consecuencia,el
pretenderuna fe y una
lglesia descom- prometida, destemporalizada, hieráticaen su
sacralidad,es
caer en una trampa sutil en la que lafe
misma acaba haciéndose impo-sible,
pues pasaráa
transformarseen
superestructura ideológieade
sistemas socio-económicos opresoreso en delirio
paranoide colectivo para hombres radicalmente escindidos.En este sentido hasta parecerá que merezca
la
penaser
"polí-ticamente cristiano" o
"psicoterápicamentecristiano"
-en
elmarco del
pluralismoque la lglesia dice admitir y estimular-,
aunque no se fuera "religiosamente cristiano".
La
"imago" desalie- nadade
Gristo liberaal
hombre,le
comprometeen la
lucha porla
desalienación, fortalecela
libertadde crltica, funda la
frater-nidad universal,
etc. La
"imagocrística"
desneurotizadaes psico
terápicamente eficaz, favorece
la
integración, hace superarlos
in- fantilismos, conducea la
madurezy a la
autorrealización,etc.
Es decir,"Cristo" se
muestra entonces fomentandola
paz socialy
la paz interior,la
libertad estructuraly la
libertad personal,el
amorproductivo, oblativo, creador, etc.
Pero
quedarseen este
procesosería la gran
tentación del creyentey, de
hecho, muchas veceslo
ha sidoy lo
está siendo.No
tener la
Iucidez-lucidez
oscurade la fe- y la
audacia dedar "el salto en el vacío", de
afirmarla
dialéctica radicalde
la esperanza para creer simplemente enel
Cristo que murió, resucitóy ha de venir,
acabarápor ser no sólo
complejoy
timidez decreyente inseguro e
inidentificado-acosado por sus
propiasangustias
y por
las angustias de losque le rodean-,
sino traicióna lo
quede
é1, sobre todo, esperanlos
hombresy al
deseo másradical
de su
autoidentificación.Sin esta actitud
"religiosamente cristiana",la actitud
política-mente cristiana o psicoterápicamente cristiana acabará conduciendo,
por su
propio dinamismo,a la
polltica cristianade
partidoo a
la psicoterapia cristianade
escuela. Ambas resultarían parciales y aberrantes. No hay un sistema políticoni un
método psicoterápico que ostenteen
monopotiola
verdadni el
cristianismo. La verdad cristiana es, siempre,"ot¡a
cosa".ENmque Fner¡o Bersrrnn 395
Pero
la
humanidadno
sólo necesitaser
liberada, sino salvada.Y sólo se podrá liberar radicalmente
si
es salvada.El
hombre sólo puede autorrealizarse si se sobrepasa radicalmente: si se "diviniza".Si estas cosas son posibles no pueden aclarárnoslas ni la sociología política,
ni el
psicoanálisis,ni el
restode las
cienciasy
técnicas que desarrollamos. Pero, sin embargo, es en ellas en las que creeel
cristiano cuando buscaa
Cristoy
esperaen El.
Estees su h
mensaje
y
su evangelio.Y la
opción por estafe,
religiosa por radi-cal, es la
queda
sentidoal
restode
sus opciones,y el
compro-miso con ella el que da
sentidoal resto de sus
compromisos"temporales".
Ser no sólo polftica
o
psicoterápicamente cristiano, sino religio- samente cristiano:ésta es, en el fondo, la
cuestión decisiva. Elcristiano
ha de optar por la
utopía definitivay que
compromete radicalmente: Cristo.Y
másallá de las
mediacionesde sus
"fan- tasmas" inconscientesy
culturales,en las que
tantas veces se aliena, esperaren el
desvelamientodel
significantede su
desgode fe y
buscarloen
lucidez críticay en
gracia.Su
propio deseo defe
!e sobrepasa, por esose le
aliena en sus fantasmas, en su Ienguajey
ensu
ideología. Perosu
deseoes
radicaly
originario, por lo que apostar por la fe en Cristo es pretendery
esperar sobre- pasar desde su rafz todas las alienaciones existenciales e históricas.Esto
es:
"escándalo para los judlosy
locura para los gentiles". Elcreyente
cree que
puede quererser
escandalosoy loco, porque
'sólo
"sabea
Cristoy a
éste crucificado".396 L.os "FAñTASMAS" DE Cnlsro