Manejo del dolor post operatorio por el profesional de enfermería en algunas IPS de Santa Marta
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(2) DEDICATORIA. A Dios por su gran amor y por estar siempre respaldando cada proyecto de mi vida.. A mis padres Carlos Mariño y Magaly Olaya por darme la confianza, el Apoyo, amor, comprensión y Enseñarme que todo esfuerzo trae Resultados de gran satisfacción. ANA MARIÑO. 2.
(3) DEDICATORIA. Primeramente a Dios por su gracia y sabiduría.. A mi madre Yenis Martínez y esposo Breiner Marriaga por apoyarme y acompañarme en todo momento de mi vida, a mi hija Fernanda Marriaga que me ha dado la fortaleza para salir adelante y ser el motor que me impulsa cada día.. YORLEIDYS MARTINEZ. 3.
(4) DEDICATORIA. A Dios por amor y por estar siempre respaldando cada proyecto de mi vida.. A mis tíos Armando Ávila y Astrid Cantillo por darme la confianza, el Apoyo, amor, comprensión y Enseñarme que todo esfuerzo trae Resultados de gran satisfacción.. YESICA VILLEGAS. 4.
(5) AGRADECIMIENTOS. A la Universidad Cooperativa de Colombia por sus aportes académicos y científicos a lo largo del tiempo de vinculación en la toda la carrera.. A la profesora Ana Julieth García Jiménez por su asesoría, dedicación, apoyo, ayuda y orientación.. A la profesora Lidice Álvarez Meriño por su apoyo, ayuda y orientación.. A nuestro jefe de programa de la facultad de enfermería Biviana Amador por su colaboración.. A los coordinadores generales de las IPS Clínica El Prado, Clínica de la Mujer y Clínica La Milagrosa por su gestión y confianza, que permitieron el ingreso al servicio de hospitalización, donde cobra vida el producto de los hallazgos del presente estudio.. A nuestros amigos y compañeros de la vida y de la carrera por compartir con nosotras este nuevo logro de nuestras vidas.. Por sobre todas las cosas, a los profesionales de enfermería de las diferentes clínicas que hicieron parte de esta investigación, los cuales desinteresadamente prestaron su colaboración participando en esta investigación; y gracias a esto, hicieron posible los resultados que se evidencian en este trabajo, a todos ellos muchas gracias.. 5.
(6) RESUMEN DEL PROYECTO. La realización de este estudio tuvo como objetivo determinar cómo es el manejo del dolor postoperatorio por parte del profesional de enfermería en los servicios de hospitalización de algunas IPS de la ciudad de Santa Marta. Es una investigación de tipo cuantitativo y corresponde a un estudio descriptivo transversal, en donde el instrumento utilizado para la recolección de la información fue un instrumento semiestructurado realizado por los investigadores. Como resultados se encontró que los participantes conocen las escalas visuales analógica (EVA) y verbal para valorar el dolor, pero algunos afirman que en el servicio no la utilizan o no existen dichas escalas. El 72% de las enfermeras/os hacen la valoración y registro del dolor en la nota de enfermería, y solo un 28% no lo hace. Un 81% de los enfermeros de las clínicas saben que las escalas de medición permiten evaluar la intensidad del dolor y un 3% no sabe/ no responde. En la utilización de medidas farmacológicas para el manejo del dolor postoperatorio por parte de los profesionales de enfermería de algunas IPS de Santa Marta, la gran mayoría utiliza los AINES como medida farmacológica. Uno de los datos relevantes del estudio permite identificar que El 72% de las enfermeras/os encuestados hacen la valoración y registro del dolor en la nota de enfermería frente al 28% que no lo hace dificultando de esta manera el manejo del dolor por parte del equipo multidisciplinario. Para finalizar, se recomienda que los profesionales de enfermería deberían utilizar las escalas de valoración del dolor en el servicio de hospitalización de las IPS objeto de estudio.. 6.
(7) TABLA DE CONTENIDO. Pág.. Introducción. 11. 1.Planteamiento del Problema. 14. 2. Objetivos. 19. 3. Justificación. 20. 4. Marco Referencial. 23. 4.1. El dolor. 23. 4.1.1. La clasificación del dolor. 24. 4.2. Dolor postoperatorio. 26. 4.2.1 Características diferenciales del dolor postoperatorio. 27. 4.2.2. Manejo del dolor postoperatorio. 28. 4.2.3. Manejo del dolor postoperatorio por los profesionales de enfermería. 29. 4.2.4. Escalas de valoración del dolor postoperatorio. 30. 4.3. Teoría de los síntomas desagradables. 33. 5. Metodología. 34. 5.1. Tipo de investigación. 34. 5.2. Población. 34. 5.3.Muestra. 34. 7.
(8) 5.3. Criterios de inclusión. 35. 5.4. Criterios de exclusión. 35. 5.5. Técnicas de recolección e instrumentos de investigación. 35. 5.6. Consideraciones éticas. 36. Declaración de Helsinki. 37. 5.7. Análisis y tabulación de los datos. 37. 6. Resultados. 39. 7. Discusión de los resultados. 49. 8. Conclusiones. 53. Recomendaciones. 54. Bibliografía. 55. Anexos. 69. 8.
(9) LISTA DE GRAFICOS. Pág.. Grafico 1 ¿Administra usted tratamientos analgésicos para el dolor postoperatorio?. 40. Grafico 2. ¿Conoce usted cuales son los efectos secundarios de los opiáceos y de los. 41. AINES?. Grafico 3. ¿Al administrar AINES en el manejo del dolor postoperatorio usted tiene en. 42. cuenta que su administración no debe exceder un número determinado de días?. Grafico 4. ¿Valora y registra las características de dolor en la nota de enfermería?. 42. Grafico 5. ¿Administra analgésicos cuando el paciente manifiesta dolor?. 43. Grafico 6. . ¿Realiza usted valoración del dolor posterior a la medicación?. 43. Grafico 7. ¿En el manejo del dolor postoperatorio, usted utiliza opiáceos por vía. 44. parenteral?. Grafico 8. ¿Conoce las escalas visual analógica (EVA) y verbal para la valoración del. 45. dolor?. Grafico 9. ¿ Existe en su servicio un instrumento para la valoración del dolor. 45. Grafico 10¿Utiliza la escala análoga del dolor?.. 46. Grafico 11¿Usted tiene en cuenta un cuidado humanizado en el manejo del dolor?. 46. Grafico 12. ¿Utiliza usted estrategias no farmacológicas para el manejo del dolor?. 47. Grafico 13. .¿ Explica al paciente sobre el dolor y como controlarlo. 48. Grafico 14. ¿Realiza un plan de atención individualizado al paciente con dolor?. 48. 9.
(10) LISTA DE TABLAS. Pág.. Tabla 1. Tipos de dolor: características diferenciales. 28. Tabla 2. Datos sociodemográficos y otras características en la población total. 38. Tabla 3. Operacionalización de las variables. 39. 10.
(11) INTRODUCCIÓN. El presente proyecto, es producto del interés por el estudio del tema manejo del dolor, y especialmente el dolor postoperatorio en los profesionales de enfermería. Para ello, se propuso como objetivo principal determinar cómo es el manejo del dolor postoperatorio por parte del profesional de enfermería en los servicios de hospitalización de algunas IPS (Clínica El Prado, Clínica de La Mujer y la Clínica La Milagrosa) de la ciudad de Santa Marta. Para Miranda (2015) en diversos campos del área de la salud y del conocimiento el dolor es un tema que ha tenido reconocimiento. De igual forma, autores como De Miguel y otros (2012) opinan que el dolor actualmente es un tema crítico en la atención del paciente. En el cual, uno de los problemas más importantes y urgentes del sistema de asistencia de salud es el tratamiento eficaz del mismo. Anualmente, muchas personas sufren de dolor agudo o crónico, provocando diversos efectos en el paciente y en la institución como por ejemplo: un enorme costo de atención de la salud, la rehabilitación y la reducción o pérdida en la productividad del trabajador, así como la carga emocional y financiera que provoca a los pacientes y sus familias. Esta investigación es de tipo descriptivo con enfoque cuantitativo y de corte transversal. La población estuvo conformada por 57 profesionales de enfermería que trabajan en el servicio de hospitalización de las IPS Clínica La Milagrosa, Clínica de La Mujer y Clínica El Prado de la ciudad de Santa Marta. La muestra fue conformada por 32 profesionales. Para el desarrollo de esta investigación se aplicó un instrumento semiestructurado con preguntas cerradas con respuestas sí. 11.
(12) o no, elaborado y validado por un comité de docentes expertos en el tema. Teniendo en cuenta sus recomendaciones se obtiene unos instrumentos que consta de dos partes: 1.. Dirigida a identificar las características sociodemográficas de los profesionales,. 2.. Determinar / identificar como es el manejo del dolor postoperatorio en el profesional. de enfermería. Por otro lado, los profesionales de enfermería en el cuidado de los pacientes se conciben como una pieza clave, debido a su proximidad al enfermo y a la familia de este, y mucho más, cuando el paciente presenta dolor (Sánchez, Pernía y Calatrava, 2005) Siendo los enfermeros/as las personas que están en un contacto constantes con el paciente, y este escenario no es ajeno en pacientes que experimentan dolor postoperatorio, por lo que Gómez y otros (2011) manifiestan que el profesional de enfermería debe contar con unas competencias personal de conocimiento y del saber hacer. En el manejo no farmacológico se observa que el 69% de los encuestados/as respondieron que no hay en su servicio un instrumento para la valoración del dolor, frente a un 31% que responde que en su servicio si cuentan con un instrumento para la valoración del dolor. El 87% de los encuestados/as dice que si administra analgésicos cuando el paciente manifiesta dolor, frente a un 13% que manifiesta no administrar analgésicos cuando el paciente tiene dolor. Es de considerar que el gran numero profesionales de enfermería para el manejo del dolor postoperatorio dependen directamente de la prescripción médica, en donde los médicos disponen de varios grupos de fármacos (AINES, opioides, anestésicos locales) que pueden ser utilizados solos o asociados dependiendo de la intensidad del dolor. Sin embargo, muchos de los profesionales utilizan medidas no farmacológicas para el manejo del dolor postoperatorio evidenciando una mejoría significativa en el manejo del dolor.. 12.
(13) Por tanto el profesional de enfermería debe tener en cuenta el aprender a manejar el dolor, y en especial el dolor postoperatorio, para que se apliquen pautas que ayuden al paciente con sus necesidades y expectativas, para que así el paciente tenga una mejor adaptación frente al dolor postoperatorio y esto le genere un espacio de bienestar y tranquilidad a pesar de la situación de estrés al cual está sometido debido a la hospitalización y la intervención quirúrgica. El conocimiento de la práctica del cuidado, evitando o aliviando el dolor innecesario, hace parte de la respuesta social que la profesión se debe exigir en su diario vivir.. 13.
(14) 1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA. Millones de personas sufren de dolor agudo o crónico cada año y los efectos del dolor provocan un enorme costo de atención de la salud, la rehabilitación y la reducción o pérdida en la productividad del trabajador, así como la carga emocional y financiera que provoca a los pacientes y sus familias. Los costos de dolor no aliviado pueden dar lugar a estancias hospitalarias más prolongadas, el aumento de las tasas de re hospitalización, el incremento de las visitas ambulatorias, así como reducción de la capacidad de funcionar plenamente (Vargas, 2015). El dolor postoperatorio es un tipo especial de dolor agudo, que tiene repercusión en el área de salud, ya que afecta no solo a los pacientes sino también a la familia, como también a los médicos tratantes y al personal de enfermería que debe ejecutar las indicaciones médicas para su tratamiento (Finkel y Schlegel, 2003). Achury (2008), Covarrubias (2013) y Muñoz (2010) manifiestan que el control inadecuado del dolor conduce o provoca unas respuestas psicológicas, hemodinámicas, metabólicas y neuroendocrinas que pueden producir mayor morbilidad e incluso mortalidad. Así mismo, el manejo ineficiente del dolor postoperatorio, está asociado con eventualidades potencialmente adversas y a estancias hospitalarias prolongadas (íleo, atelectasias, neumonía, tromboembolia, sangrado, alteraciones psicológicas, etc.). Aumentando la morbi-mortalidad perioperatoria y proyecta una imagen negativa del medio sanitario en una población cada vez más exigente y mejor informada.. 14.
(15) Según Vallejo y otros (2015) cuando el dolor postoperatorio tiene un control inadecuado, acarrea variadas situaciones que se deben considerar y que de no hacerlo, podrían comprometer el estado clínico de los pacientes. El desarrollo del dolor postoperatorio hacia dolor crónico ocurre con una frecuencia de 60 %, y es el dolor postoperatorio intenso y mal tratado el principal factor de riesgo de esta complicación. El dolor postoperatorio es un problema de salud de elevada incidencia. Incide en la morbimortalidad y en la satisfacción de los pacientes e incrementa los costos hospitalarios (Velásquez, 2012). Según López, López y Zaballos (2012): “el dolor es una preocupación esencial del paciente operado y su entorno, siendo un indicador de calidad en las encuestas de satisfacción, representando una causa importante de demoras e ingresos hospitalarios no planificados”. (p. 15) La Asociación Internacional del Dolor (IASP) en uno de los estudios realizados en 2010 presenta que a pesar de los esfuerzos en la atención del paciente pos quirúrgico en Estados Unidos, más del 80% de los pacientes operados presentan dolor, lo cual constituye un problema importante, teniendo en cuenta que se realizan más de 46 millones de cirugías en pacientes hospitalizados y 53 millones de cirugías (ACED, 2011). El control del dolor postoperatorio agudo, puede mejorar la recuperación y la calidad de vida del paciente. Si el dolor es controlado en el período postoperatorio inmediato o mediato, los pacientes pueden estar en capacidad de participar activamente en la rehabilitación postoperatoria, lo cual puede mejorar la recuperación a corto y largo plazo (Hurley y Wu, 2009; Rathmell, Wu, Sinatra, et al; 2006). Un tratamiento agresivo del dolor no es solo un acto humanitario, sino que proporciona beneficios importantes que producen mejoría del pronóstico y disminución de la morbilidad y la mortalidad (Strasseles, McNicol, y Suleman; 2005).. 15.
(16) Muñoz (2010) señala que el dolor agudo tratado inadecuadamente aumenta la morbi-mortalidad perioperatoria, prolonga el ingreso hospitalario y proyecta una imagen negativa del medio sanitario. Por otro lado, la gestión del dolor se ha conformado en un indicador principal de buena práctica clínica y de la calidad asistencial (De la Calle y otros, 2010), por lo tanto, es necesario un óptimo manejo desde una perspectiva multidisciplinar en el que la enfermera juega un papel significativo (Goberna, Mayo y Lojo; 2014). Un manejo eficaz del dolor postoperatorio mejorará las condiciones generales del paciente, lo cual facilitará una recuperación más rápida y disminuirá la estancia hospitalaria (Covarrubias, 2013). Sin embargo, Fernández y otros (2007) expresan que la falta de actualización del personal sanitario en el tema del dolor postoperatorio eterniza conceptos y conductas erróneas que afectan la recuperación de los pacientes. Achury (2008) declara que para los profesionales de la salud la evaluación del dolor se ha convertido en un reto, especialmente para los enfermeros/as quienes son los que tiene un cuidado directo y permanente con el paciente. Córdova, Ortiz, Salazar y García (2012) mencionan en su estudio que se debe mejorar la atención de enfermería, así como manejar el dolor desde la gama de intervenciones de enfermería a la cual están capacitados a realizar de manera independiente, y así mejorar la imagen del cuidado. Teniendo en cuenta que este proyecto abordara como es el manejo del dolor postoperatorio en algunos profesionales de enfermería, Taranilla (2015) declara que es pertinente que ante el dolor todos aquellos que trabajen en el ámbito de la salud, deben aprender a tratarlo y examinarlo anticipadamente, teniendo en cuenta que lo importante es el tratamiento del dolor sin los aranceles de aspectos subjetivos como costumbres o creencias. 16.
(17) Córdova y otros (2012) evidencian que no hay relación entre el nivel académico del profesional y sus intervenciones como cuidador, lo que repercute en el alivio del dolor (agudo, crónico, postoperatorio). Por el contrario, a pesar de tener los conocimientos sobre el tema, el manejo y tratamiento del dolor también depende y es quizás inherente a la condición humana del profesional. En relación a lo anterior, es conveniente destacar que el profesional de enfermería para el manejo del dolor postoperatorio, no solo debe tener los conocimientos teorico-practicos, sino también un nivel ético y humano que tenga en cuenta el cuidado y bienestar del paciente como lo primordial. Sánchez, Pernía y Calatrava (2005) consideran al personal de enfermería como una pieza clave, debido a su proximidad al enfermo y a la familia de este, y mucho más, cuando el paciente presenta dolor. Los enfermeros/as son las personas que están en un contacto constantes con el paciente, y este escenario no es ajeno en pacientes que experimentan dolor postoperatorio, por lo que Gómez y otros (2011) manifiestan que el profesional de enfermería debe contar con unas competencias personales y cognitivas.. Teniendo en cuenta que la gestión del dolor se ha conformado en un indicador principal de buena práctica clínica y de la calidad asistencial (De la Calle y otros, 2010), por lo tanto, es necesario un óptimo manejo desde una perspectiva multidisciplinar en el que la enfermera juega un papel significativo (Goberna, Mayo y Lojo; 2014). A la vez, Moix y Casado (2011) aconsejan un tratamiento interdisciplinar en el tema del dolor.. El alivio y la mejoría de las personas con dolor postoperatorio será posible cuando los profesionales de salud cambien su pensamiento sobre este tema permitiendo que el paciente sea el eje central y su abordaje se realice desde el aspecto biopsicosocial. 17.
(18) Según Fernández y colaboradores (2007) la falta de actualización del personal sanitario en el tema del dolor postoperatorio eterniza conceptos y conductas erróneas que afectan la recuperación de los pacientes. Además, como experiencia personal en las prácticas formativas de los autores del presente proyecto, se observó que los enfermeros/as de las IPS no hacían una valoración del manejo del dolor postoperatorio, por ejemplo: no utilizan las escalas de valoración. En lo que respecta al número de cirugías que se llevan a cabo en las diferentes IPS del estudio, a manera de consulta se encontró que solo una IPS tiene un promedio de 20 cirugías diarias, y las otras dos manejan un promedio de 8 a 10 cirugías en un día. Teniendo en cuenta las anteriores fundamentaciones se genera la siguiente pregunta: ¿Cómo es el manejo del dolor postoperatorio por parte del personal de enfermería de algunas IPS de Santa Marta?. 18.
(19) 2. OBJETIVOS. 2.1 Objetivo general: Determinar cómo es el manejo del dolor postoperatorio por parte del profesional de enfermería en los servicios de hospitalización de algunas IPS de la ciudad de Santa Marta.. 2.2 Objetivos específicos: 1. Caracterizar sociodemograficamente los profesionales de enfermería del servicio de hospitalización de algunas IPS de Santa Marta. 2. determinar las medidas farmacológicas utilizadas por el profesional de enfermería para el manejo del dolor postoperatorio en algunas IPS de Santa Marta. 3. Identificar las medidas no farmacológicas para el manejo del dolor postoperatorio de algunas IPS de Santa Marta.. 19.
(20) 3. JUSTIFICACIÓN. Este estudio tiene como finalidad determinar cómo es el manejo del dolor postoperatorio que ofrece el profesional de enfermería en el servicio de hospitalización de algunas IPS de la ciudad de Santa Marta. Para los autores de este estudio, es importante y se hace necesario la realización de esta investigación, ya que con los resultados obtenidos se pueden detectar las falencias de los profesionales de enfermería de algunas IPS de Santa Marta en el campo del manejo del dolor y con ello, a nivel de la universidad se generan cambios y mejoramientos en la formación de los estudiantes de enfermería.. Dentro de los beneficios previstos en el desarrollo de este proyecto de investigación se espera:. Un aporte significativo para la Universidad Cooperativa de Colombia es la revisión del tema, así como también un aumento y fortalecimiento del tema del manejo del dolor postoperatorio que ofrecen los profesionales de enfermería de las IPS.. Para los profesionales de enfermería, para los alumnos y para los profesores es beneficioso este proyecto, debido a que la profesión de enfermería es por excelencia la responsable del cuidado no solo en el paciente, sino también en su familia; por tanto tiene la responsabilidad de brindar un trato humanizado en el manejo del dolor postoperatorio.. Lo anterior fundamentado en la afirmación de Cordova y otros (2012) quienes opinan que es imperativo seguir aumentando el conocimiento acerca del manejo del dolor, para la creación de modelos innovadores que guíen el actuar de enfermería.. 20.
(21) Además, se debe tener en cuenta desde una reflexión profunda que la enfermería en estos tiempos, requiere de enfermeros y enfermeras comprometidos con los problemas de su tiempo, sensibles a las necesidades de salud, críticos, humanistas, solidarios, en resumen, buenos profesionales y excelentes personas. Por otra parte, el profesional de enfermería debe tener en cuenta que las asignaciones que cada persona da a su experiencia dolorosa cambian de acuerdo a las características de las mismas: tipo de dolor, duración, intensidad, repercusiones en la vida diaria y en su proyecto vital. Zavala y González (2008) opinan que el enfermero/a es el responsable de una adecuada valoración del dolor, además del tratamiento como es la administración y control de fármacos, la respuesta de éstos, así como también tener comunicado e informado al paciente y su familia, para que así el convaleciente tenga un amplio beneficio en el tratamiento. Un buen manejo del dolor postoperatorio a nivel intelectual, personal y actitudinal repercute en la estabilidad y bienestar del paciente, lo cual se verá reflejado en una menor estancia hospitalaria. Oliveira y otros (2012), declaran que en el dolor postoperatorio un tratamiento de manera eficaz, aporta para el mantenimiento de las funciones fisiológicas, evita efectos colaterales nocivos resultantes del dolor permite un menor período de hospitalización y disminución de costes, además de proporcionar mayor confort y satisfacción al paciente. Cuando el enfermero/a realiza la valoración del dolor postoperatorio, debe tener presente la percepción y sentido del paciente ya que eso le ayuda a una mejor planificación y evaluación en las estrategias que tenga pensado para el cuidado y manejo del dolor postoperatorio. Lo anterior se fundamenta en De Oliveira y otros (2012), en donde, enuncian que el personal de enfermería debe. 21.
(22) tener presente que el dolor que exprese el paciente debe ser siempre estimada y valorada puesto que, es una experiencia individual e intransferible.. Es de resaltar que la enfermería se considera como una disciplina profesional que en los últimos años ha definido con evidencia científica cada vez más sus funciones dentro de las ciencias de la salud, hasta ser estimada hoy como la ciencia que se dedica al cuidado de la salud del ser humano (Wasserman y otros, 2008, citado por Castro, 2011).. 22.
(23) 4. MARCO REFERENCIAL. 4.1. Dolor El dolor según la definición de la Asociación Internacional del Dolor (Mc Creary y Ní Ríordáin, 2011), se define como una sensación consiente desagradable producida por una lesión real o potencial de los tejidos, que involucra cinco tipo de respuestas: sensoriales, motrices, emocionales, neurovegetativas y de memoria (Cepeda y otros; 2011). El dolor, definido como una experiencia netamente individual, aprendida y enteramente subjetiva, es más aun una sensación de gran incomodidad asociado a un daño tisular, ya sea potencial o real. Dicho dolor puede ser ocasionado por diversas causas, sea de enfermedad o por intervenciones, y de diferentes tipos, variando la intensidad y magnitud del dolor (Ramírez, 2010). Según la OMS (2012) el dolor es un fenómeno multidimensional, con componentes sensoriales, fisiológicos, cognitivos, afectivos, conductuales y espirituales. Las emociones (componente afectivo), las respuestas conductuales al dolor (componente conductual), las creencias, las actitudes, y en particular las actitudes espirituales y culturales con respecto al dolor y a su control (componente cognitivo) alteran la forma como se padece el dolor (componente sensorial) modificando la transmisión de los estímulos nocivos (desagradables) al cerebro (componente fisiológico). El dolor ha sido definido por la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) como “una experiencia sensorial y emocional no placentera que se asocia con daño tisular real o potencial, o que se describe desde el punto de vista de ese daño”. Como se ve, el dolor no sólo es una sensación, es también una emoción. La mayoría de las veces, el dolor se constituye en un 23.
(24) mecanismo de defensa, en el síntoma de que algo funciona mal en nuestro organismo; nos informa de la presencia de infecciones, tumores, hemorragias, oclusiones vasculares, etc. Pero no siempre es así. El dolor crónico, en muchas ocasiones, no demuestra esa patología que todos quisiéramos ver y encontrar en nuestros pacientes; es cuando se convierte, por sí mismo, en una enfermedad (Hernández y Moreno, s.f;). Verona y Reyes (2011) manifiestan que el dolor en enfermería “es una experiencia subjetiva: su vivencia depende de las características de la persona que lo experimenta; aspecto importante a tener en cuenta de cara al tratamiento” (p. 27). Según Muriel y Llorca (2003), la definición de dolor no se concibe exclusivamente como una percepción nociceptiva, todo lo contrario es una experiencia subjetiva que integra un conjunto de pensamientos, sensaciones y conductas. 4.1.1. La clasificación del dolor Es de acuerdo a su duración, patogenia, localización, curso, intensidad, factores pronóstico de control del dolor y, finalmente, según la farmacología (Puebla, 2005). A continuación se da una breve descripción de esta clasificación: A.. Según su duración:. 1) Agudo: Limitado en el tiempo, con escaso componente psicológico. Ejemplos lo constituyen la perforación de víscera hueca, el dolor neurópatico y el dolor musculo esquelético en relación a fracturas patológicas. 2) Crónico: Ilimitado en su duración, se acompaña de componente psicológico. Es el dolor típico del paciente con cáncer. B.. Según su patogenia. 24.
(25) 1) Neuropático: Está producido por estímulo directo del sistema nervioso central o por lesión de vías nerviosas periféricas. Se describe como punzante, quemante, acompañado de parestesias y disestesias, hiperalgesia, hiperestesia y alodinia. 2) Nocioceptivo: Este tipo de dolor es el más frecuente y se divide en somático y visceral. 3) Psicógeno: Interviene el ambiente psicosocial que rodea al individuo. Es típico la necesidad de un aumento constante de las dosis de analgésicos con escasa eficacia. C.. Según la localización:. 1) Somático: Se produce por la excitación anormal de nocioceptores somáticos superficiales o profundos (piel, musculo esquelético, vasos, etc.). Es un dolor localizado, punzante y que se irradia siguiendo trayectos nerviosos. El más frecuente es el dolor óseo producido por metástasis óseas. El tratamiento debe incluir un antiinflamatorio no esteroideo (AINE). D.. Según el curso :. 1) Continuo: Persistente a lo largo del día y no desaparece. 2) Irruptivo: Exacerbación transitoria del dolor en pacientes bien controlados con dolor de fondo estable. El dolor incidental es un subtipo del dolor irruptivo inducido por el movimiento o alguna acción voluntaria del paciente. E.. Según la intensidad:. 1) Leve: Puede realizar actividades habituales. 2) Moderado: Interfiere con las actividades habituales. Precisa tratamiento con opioides menores. E-3) Severo: Interfiere con el descanso. Precisa opioides mayores. F.. Según factores pronósticos de control del dolor:. El dolor difícil (o complejo) es el que no responde a la estrategia analgésica habitual (escala analgésica de la OMS). El Edmonton Staging System pronostica el dolor de difícil control. G.. Según la farmacología: 25.
(26) 1) Responde bien a los opiáceos: dolores viscerales y somáticos. 2) Parcialmente sensible a los opiáceos: dolor óseo (además son útiles los AINE) y el dolor por compresión de nervios periféricos (es conveniente asociar un esteroide). 3) Escasamente sensible a opiáceos: dolor por espasmo de la musculatura estriada y el dolor por infiltración-destrucción de nervios periféricos (responde a antidepresivos o anti convulsionantes). 4.2. Dolor postoperatorio El dolor postoperatorio es un tipo especial de dolor agudo, de gran trascendencia en el área de salud, ya que aqueja tanto a los pacientes quirúrgicos que lo padecen, a la familia que “sufre” junto al paciente, como a los médicos tratantes, al personal de enfermería que debe ejecutar las indicaciones médicas para su tratamiento y a las instituciones involucradas (Finkel y Schlegel; 2003). El dolor agudo postoperatorio puede considerarse un dolor nociceptivo somático aunque puede presentar características de dolor neuropático. Aunque aparece como consecuencia de un acto quirúrgico, lo que se refiere al dolor en el peri operatorio entendiendo aquel dolor que presenta un paciente quirúrgico a causa de una enfermedad previa, de un procedimiento quirúrgico, o de una combinación de ambos (Zaragoza y otros, 2005). También, López (2012) lo considera como un tipo de dolor agudo causado por un traumatismo quirúrgico que desencadena una reacción inflamatoria y una descarga neuronal aferente, aunque puede llegar a cronificarse. En el ámbito quirúrgico el tratamiento satisfactorio del dolor postoperatorio es uno de los retos más importantes que permanecen. Es innegable y además es evidenciable que la mayoría de los 26.
(27) pacientes que se someten a una intervención quirúrgica lo padecen en un grado variable (Rosa, Navarrete y Díaz; 2014). Según Finkel y Schlegel (2003) el postoperatorio se divide en dos etapas: • Postoperatorio inmediato: periodo que transcurre desde la salida del paciente del quirófano hasta su traslado a la unidad de hospitalización o domicilio. Habitualmente tiene lugar en la Unidad de Recuperación Postanestésica. • Postoperatorio mediato o tardío: se inicia a la llegada del paciente a la Unidad de hospitalización. Para Rojas (2015) la fase postoperatoria es el tiempo que ocurre después del acto quirúrgico. El manejo y cuidado del paciente se hace menos exhaustivo con el paso de las horas pero esto no le quita la importancia para la evolución favorable del paciente. Comprende 3 etapas: Inmediato: Periodo que transcurre desde la salida del paciente del quirófano hasta las primeras 24 horas, aunque existe bibliografías que consideran las primeras 72 horas. Mediato: Es el periodo que inicia desde las primeras 24 horas hasta los 30 días o hasta el alta médica. Algunos autores refieren inicia desde las 72 horas. Tardío: es el periodo que comienza desde que el paciente fue dado de alta y sigue sus controles por consultorio. 4.2.1. Características diferenciales del postoperatorio Las características diferenciales del dolor postoperatorio respecto a otros tipos de dolor se reflejan en la siguiente tabla:. 27.
(28) Tabla 1. Tipos de dolor: características diferenciales Factores Fisiopatología. Agudo Nocicepción. Postoperatorio Nocicepción. Crónico Mecanismo desconocido. Respuesta estresante. Útil. Perjudicial. Ausente. Factores psicológicos. Mínimos. Significativos. Profundos. Evolución natural. Autolimitado. Autolimitado. Indefinido. Fuente: Soler, Faus y Montaner (2000). 4.2.2. Manejo del dolor postoperatorio El manejo del dolor posoperatorio es muy complejo. Es importante destacar que no solo se debe valorar el dolor, proporcionar un manejo farmacológico y educar al paciente al respecto, también es elemental evaluar la respuesta en la disminución o eliminación del dolor (Moreno; Muñoz e Interial; 2014). Según Moreno y otros (2012) en un manejo inadecuado del dolor se señala entre las causas la deficiencia en la valoración y tratamiento farmacológico del paciente; así como en el manejo y la documentación del dolor; además de la falta de información al paciente respecto al manejo del dolor. El tratamiento del dolor, junto con la disminución del estrés postoperatorio, la rehabilitación y la nutrición precoz, reducen la morbi-mortalidad postoperatoria y forman la base del manejo actual del paciente quirúrgico (Montes, 2002).. 28.
(29) Para lograr un correcto tratamiento y manejo del dolor es vital realizar una valoración multidimensional, revisando los mecanismos fisiopatológicos y otros factores asociados al dolor como los emocionales y psicológicos (Astudillo y otros; 1998), iniciando por el desarrollo de una buena comunicación que permita al profesional mostrarle al paciente que tiene interés y tiempo para intentar captar el significado de sus palabras y gestos (Taranilla, 2015). En los hospitales el dolor postoperatorio es en la actualidad uno de los problemas asistenciales más comunes, a pesar de los medios terapéuticos de que se dispone para su tratamiento. Al componente de sufrimiento que comporta se le añade una morbilidad propia, consecuencia de las repercusiones y complicaciones que produce en los distintos sistemas del organismo (Soler, Faus y Montaner, 2000). Por otro lado, Moreno, Muñoz e Interial (2014) opinan que la satisfacción con el manejo del dolor está determinada por su intensidad y la orientación recibida para su manejo, estos factores son relevantes de considerar a fin de lograr la satisfacción del usuario.. 4.2.3. Manejo del dolor postoperatorio por los profesionales de enfermería El dolor postoperatorio se considera como el máximo representante del dolor agudo, y una apropiada prevención junto con un adecuado tratamiento de los síntomas postoperatorios se disminuye en un 9,6% la duración media de la estancia postoperatoria tras la anestesia general (López, 2012). Según el Protocolo de Tratamiento del dolor Postoperatorio (s.f.): Para tratar el dolor postoperatorio se debe considerar el tiempo transcurrido desde la operación, el tipo de intervención que lo motiva, y la medida y localización de la incisión. Además, durante el 29.
(30) periodo postoperatorio puede haber otras causas específicas de dolor que pueden merecer un tratamiento específico. En estos casos se deben aplicar todas las medidas que puedan disminuir la incidencia de estos problemas”. El manejo efectivo del dolor postoperatorio requiere que se cumplan ciertos principios básicos. El más importante es que el dolor debe ser tratado en forma sistemática y regular y debe adaptarse a las necesidades individuales. El dolor que se trata antes de que se establezca, es más fácil de controlar (Guerrero y otros; 2011). Moscoso y Bernal (2015) expresan que para el manejo del dolor postquirúrgico entre las actividades de enfermería referidas, se encuentra la administración de analgésicos intravenosos, tipo morfina y dipirona. El enfermero tiene una importante implicación en la mejora del tratamiento del dolor agudo postquirúrgico. Además, tiene un importante papel en relación con la información perioperatoria. En la mayoría de los servicios quirúrgicos es el enfermero quien acoge al paciente cuando ingresa, generalmente el día previo de la cirugía (Carcelen, 2015).. 4.2.4. Escalas de valoración del dolor postoperatorio Según Diez y otros (2009) la valoración y el manejo del dolor postoperatorio son destrezas que se deben desarrollar tanto en el equipo médico como en el equipo de enfermería. El objetivo principal de cualquier actividad de enfermería es el de obtener el bienestar del paciente y, en el caso de los pacientes posquirúrgicos, vigilar su bienestar postoperatorio. La evidencia sugiere que la valoración juiciosa del dolor se asocia con una mejor analgesia. Los principios para una valoración exitosa son: 30.
(31) • Evaluar el dolor en reposo y con el movimiento para determinar el estado funcional del paciente. • Valoración del dolor antes y después de cada intervención terapéutica. • En la unidad de cuidado pos anestésico (recuperación) o en otras circunstancias en que el dolor sea intenso (ej.: servicio de urgencias), se evalúa, trata y reevalúa frecuentemente el dolor, cada quince minutos inicialmente y luego cada una a dos horas a medida que la intensidad del dolor disminuye. • Una vez el paciente se encuentre en el servicio de hospitalización se debe evaluar, tratar y reevaluar cada cuatro a ocho horas. • Según escala verbal, se debe tratar el dolor mayor de 3/10 en reposo y de 4/10 con el movimiento. • Debe ser evaluado inmediatamente el dolor intenso inesperado especialmente si está asociado a alteración en los signos vitales como hipotensión, taquicardia o fiebre. Se debe tener en cuenta dehiscencia de suturas, infección, trombosis venosa profunda o síndrome compartimental. • Se hace manejo inmediato, sin preguntar escala de dolor cuando el dolor es obvio y el paciente no puede concentrarse en las escalas de medición. Posteriormente, una vez iniciado el tratamiento, se valora. • Los pacientes con problemas de comunicación requieren atención especial. Estos pacientes son: niños, pacientes con compromiso en la cognición, con trastornos emocionales severos, pacientes que no hablan el idioma local o con bajo nivel cultural o educativo. En cuanto a las herramientas para valoración del dolor se debe tener en cuenta que la utilización de una sola escala en el hospital asegura que todo el equipo “hable el mismo idioma”. El reporte. 31.
(32) del propio paciente es la herramienta más útil en la medida en que el paciente se pueda expresar. Siempre se debe escuchar y creer lo que el paciente dice. Las escalas más utilizadas en dolor agudo son las unidimensionales: 1. Escala numérica de dolor Se le explica al paciente que califique su dolor de cero a diez: 0 = No dolor. 10 = Máximo dolor imaginable. 2. Escala visual análoga (EVA) Se utiliza en pacientes intubados o que no puedan hablar. El paciente debe marcar la intensidad de su dolor en una línea de 10 cm. 0——————-———5— ————————10 3. Escala de los adjetivos: el paciente describe su dolor como: no dolor, leve, moderado o severo. 4. Escala de las caras: es útil en pacientes con problemas de comunicación como niños, pacientes ancianos o confusos o pacientes que no hablan el idioma local. Esta escala representa seis dibujos de rasgos faciales, cada uno con su valor numérico variando desde cara feliz, sonriente a triste y cara llorosa. 32.
(33) 4.3. La teoría de los síntomas desagradables En enfermería uno de los mayores desafíos es la utilización de sus propias teorías tanto en la práctica como en la investigación. El desarrollo de la disciplina depende de la aplicación sistemática y continua de los conocimientos de enfermería y la formación de nuevos conocimientos (Espinoza y Valenzuela, 2011). Para explicar la experiencia dolorosa, se considera que son múltiples las teorías que han buscado. Desde teorías que abarcan la fisiología, la psicología y la antropología, y algunas más recientes han combinado las anteriores, considerado el dolor como parte de una experiencia total y compleja que afecta al ser humano (Sánchez, 2003). Elizabeth Lenz y colaboradores desarrolla la teoría de síntomas desagradables, la cual se usa para diferentes situaciones de salud de los pacientes, su manejo integra la información con el propósito de mejorar la experiencia de la sintomatología, información útil para diseñar métodos efectivos de prevención y mejorar sus efectos negativos. Está conformada por tres componentes importantes: síntomas, factores influyentes y resultados de desempeño y además cuatro dimensiones: la angustia, la calidad, la duración y la intensidad de los síntomas (Laguado y Gómez; 2014).. 33.
(34) 5. METODOLOGÍA. 5.1 Tipo de investigación Esta investigación es de tipo descriptivo con enfoque cuantitativo y de corte transversal. Las investigaciones descriptivas, de acuerdo con Hernández, Fernández y Baptista buscan especificar las características de personas, grupos, comunidades o cualquier otro fenómeno que sea sometido a análisis.. Asimismo, pretenden medir y evaluar distintos aspectos, dimensiones o. componentes del fenómeno a investigar. La investigación descriptiva, por tanto, selecciona cierto número de variables y realiza mediciones sobre ellas, logrando de esa manera una descripción sobre lo que se investiga. Hernández, Fernández y Baptista explican además que las investigaciones de corte transversal son aquellas donde la recolección de datos se realiza en un solo momento, en un tiempo único. Se describen las variables, y se analiza su incidencia e interrelación en un momento dado. En cuanto al enfoque cuantitativo éste procura explicar una realidad social vista desde una perspectiva externa y objetiva. Se busca la exactitud de las mediciones o indicadores sociales con el propósito de generalizar sus resultados a poblaciones más amplias.. 5.2 Población La población estuvo conformada por 57 profesionales de enfermería que trabajan en el servicio de hospitalización de las IPS Clínica La Milagrosa, Clínica de La Mujer y Clínica El Prado de la ciudad de Santa Marta. 5.3 Muestra: La muestra fue conformada por 32 profesionales, pues no todos estuvieron dispuestos a colaborar con la investigación, distribuidos de la siguiente manera: 34.
(35) Clínica El Prado. Clínica de La Mujer. Clínica La Milagrosa. 10. 6. 16. 5.3 Criterios de inclusión . Profesionales de enfermería del servicio de hospitalización, que manejan pacientes. postoperatorios en las IPS donde se desarrolla la investigación . Enfermeras/os con o sin grado de especialización, maestría o doctorado.. . Enfermeras/os de los turnos mañana, tarde, noche y rotativo.. . Participación voluntaria en esta investigación y firma del consentimiento.. 5.4 Criterios de Exclusión . Se excluyeron aquellos profesionales que no laboran el servicio de hospitalización. y que no manejan pacientes postoperatorios. . Enfermeras suplentes.. . Aquellos profesionales que de alguna manera expresaron no querer participar en la. investigación.. 5.5 Técnicas de recolección e instrumentos de investigación. Para el desarrollo de esta investigación se aplicó un instrumento semiestructurado con preguntas cerradas con respuestas sí o no, elaborado y validado por un comité de docentes expertos en el tema. La validación se llevó a cabo por medio de una prueba piloto aplicada a 15 expertos, teniendo en cuenta sus recomendaciones se obtiene un instrumentos que consta de dos partes:. 35.
(36) 3.. Dirigida a identificar las características sociodemográficas de los profesionales,. 4.. Determinar / identificar como es el manejo del dolor postoperatorio en el profesional. de enfermería. La recolección de la información se realizó en dos semanas por medio de visita de campo a las diferentes IPS de la ciudad de Santa Marta.. 5.6 Consideraciones éticas. La resolución N° 008430 de 1993 del Ministerio de Salud de Colombia, cuyo propósito es establecer los requisitos para el desarrollo de actividades investigativas en salud, la cual con relación a los aspectos éticos de la investigación expone que en todas debe prevalecer el criterio de respeto a la dignidad humana al igual que la protección de sus derechos y salvaguardar su integridad y bienestar (Ministerio de Salud, 1993). Dentro de los criterios tenidos en cuenta para desarrollar investigación con personas están: Que la investigación se ajustará a los principios científicos y éticos que la justifiquen, que se realizará solo cuando el conocimiento que se pretende producir no pueda obtenerse por otro medio idóneo, deberá prevalecer la seguridad de los beneficiarios y expresar claramente los riesgos (mínimos), contará con el consentimiento informado y por escrito del sujeto de investigación o su representante legal con las excepciones dispuestas en la presente resolución,. deberá ser realizada por. profesionales con conocimiento y experiencia para cuidar la integridad del ser humano bajo la responsabilidad de una entidad de salud, supervisada por las autoridades de salud, siempre y cuando cuenten con los recursos humanos y materiales necesarios que garanticen el bienestar del sujeto de investigación, se llevará a cabo cuando se obtenga la autorización del representante legal de la institución investigadora y de la institución donde se realice la investigación (Naranjo, 2014). 36.
(37) El consentimiento informado, firmado por los profesionales participantes garantizó la participación voluntaria de ellos, así como los principios éticos de autonomía y justicia. De igual manera, por parte de las investigadoras se garantiza que la aplicación de los dos instrumentos vulnera la integridad física, y respetan los principios éticos de beneficencia y no maleficencia. Se omiten además en las encuestas los nombres y datos de quienes participaron con el objeto de garantizar su confidencialidad. Declaración de Helsinki La Asociación Médica Mundial (AMM) ha promulgado la Declaración de Helsinki como una propuesta de principios éticos para investigación médica en seres humanos, incluida la investigación del material humano y de información identificable (La declaración de ginebra de la asociación médica mundial. Declaración de Helsiniki 2007).. 5.7. Análisis y tabulación de los datos Para el manejo de los datos, se utilizará el software Microsoft® Office Excel™ 2013, las matrices realizadas contaran con un sistema de validación de datos para disminuir la posibilidad de sesgos en el momento de la unificación de datos. El análisis estadístico será una estadística descriptiva (representaciones gráficas, frecuencias, medias).. 37.
(38) 5.8. OPERACIONALIZACION DE LAS VARIABLES. VARIABLE – DEFINICION. DIMENSION. Tiempo que va desde la salida del paciente del quirófano hasta las primeras 24 horas Las primeras 24 horas hasta los 30 días o hasta el alta médica Tiempo que inicia desde que el paciente fue dado de alta y sigue sus controles por consultorio. Categórica. ESCALA DE MEDICION Ordinal. Categórica. Ordinal. Categórica. Ordinal. Medidas farmacológicas. Analgésicos orales y parenterales, AINES, Opioides. Categórica. Ordinal. Medidas no farmacológicas. Apoyo emocional, cambio de posición, aplicación frio/caliente, terapia de juegos, terapia musical, relajación.. Categórica. Ordinal. Social. Religión. Categórica. Nominal. Categórica. Nominal. Demográfico. Estado civil Edad Sexo. Numérica Categórica. Razón Nominal. Categórica. Nominal. Dolor postoperatorio. El dolor postoperatorio es un tipo especial de dolor agudo, de gran trascendencia en el área de salud, ya que aqueja tanto a los pacientes quirúrgicos que lo padecen, a la familia que “sufre” junto al paciente, como a los médicos tratantes, al personal de enfermería que debe ejecutar las indicaciones médicas para su tratamiento y a las instituciones involucradas (Finkel y Schlegel; 2003). Inmediato. Manejo del dolor postoperatorio. El manejo del dolor posoperatorio es muy complejo. Es importante destacar que no solo se debe valorar el dolor, proporcionar un manejo farmacológico y educar al paciente al respecto, también es elemental evaluar la respuesta en la disminución o eliminación del dolor (Moreno; Muñoz e Interial; 2014).. Factores sociodemográficos Son características asignadas a una población según su estado y distribución; como por ejemplo: edad, estado civil, etc.. Mediato Tardío. INDICADORES. Grado de formación. TIPO DE VARIABLE. 38.
(39) 6. RESULTADOS. La población objeto de estudio estuvo conformada por 57 profesionales de enfermería de las IPS Clínica La Milagrosa, Clínica La Mujer y Clínica El Prado de Santa Marta, que laboran en el servicio de hospitalización que manejan pacientes postoperatorios. De ellos se tomó una muestra de 32 profesionales, pues no todos estuvieron dispuestos a colaborar con la investigación. La aplicación del instrumento fue llevada a cabo durante 3 días y luego de recolectados los datos se procede a un análisis estadístico descriptivo, en donde, de acuerdo a los resultados obtenidos al aplicar el instrumento se encontraron los siguientes resultados:. Tabla 2. Datos sociodemográficos y otras características en la población total. CARACTERISTICAS DE LA POBLACIÓN ESTUDIADA I. CLINICA EL PRADO (n). CLINICA DE LA MUJER (n). Sexo. 8 2 5 3 1 1 2 5 2 1 7 3 0 9 1. Edad. Estado civil. Religión. Grado de formación. Femenino Masculino 20-30 31-40 41-50 51-60 Casado/a Soltero/a Unión marital de hecho Separado/Divorciado Católica Cristiana evangélica Otra Enfermera/o Especialización. TOTAL (n) (%). 6 0 5 1 0 0 2 3 1. CLINICA LA MILAGROS A (n) 16 0 10 6 0 0 4 6 4. 30 2 20 10 1 1 8 14 7. (94) ( 6) (62) (31) (3) (3) (25) (44) (22). 0 5 1 0 5 1. 2 13 2 1 14 2. 3 25 6 1 28 4. (9) (78) (19) (3) (87) (12). De acuerdo con la tabla 1, y de manera general el sexo femenino fue el que predomino entre los encuestados con 30 enfermeras que corresponde a un 94%, y el sexo masculino estuvo 39.
(40) Representado por 2 enfermeros con un porcentaje del 6%. En cuanto a la edad, se puede decir que la mayoría son personas jóvenes entre 20 y 30 años con un porcentaje del 62%, seguido por el rango entre 31 y 40 años con un 31%. En lo que se refiere al estado civil el 44% es soltero, un 25% es casado y un 22% vive en unión marital de hecho. En la parte de religión, la católica tuvo un porcentaje del 78% y la cristiana evangélica un 19%. En el grado de formación la mayoría tiene solo la formación de pregrado con un 87%, y solo el 12% son enfermeras con especialización.. Frente a la pregunta #1 de manejo farmacológico: ¿Administra usted tratamientos analgésicos para el dolor postoperatorio? En una muestra de 32 enfermeras/os se observa que el 81% dice administrar tratamientos analgésicos para el dolor postoperatorio y un 16% contesto que no utiliza analgésicos para el dolor postoperatorio, frente a un 3% de los encuestados que contestaron no sabe/no responde (ver gráfico 1).. GRAFICA 1 :¿ADMINISTRA USTED TRATAMIENTOS ANALGÉSICOS. PARA EL DOLOR POSTOPERATORIO?. . NO 16%. NO SABE/NO RESPONDE 3%. SI 81%. 40.
(41) Frente a la pregunta #2 de manejo farmacológico: ¿Conoce usted cuales son los efectos secundarios de los opiáceos y de los AINES? En una muestra de 32 enfermeras/os se observa que el 72% dice conocer los efectos secundarios de los opiáceos y de los AINES, y un 22% dice no conocer los efectos secundarios de los opiáceos y de los AINES, frente a un 6% que dice no sabe/no responde (ver gráfico 2).. GRAFICO 2: ¿CONOCE USTED LOS EFECTOS SECUNDARIOS DE LOS OPIACEOS Y DE LOS AINES NO SABE/NO RESPONDE 6% NO 22%. SI 72%. Frente a la pregunta #3 de manejo farmacológico: ¿Al administrar AINES en el manejo del dolor postoperatorio usted tiene en cuenta que su administración no debe exceder un número determinado de días? En una muestra de 32 enfermeras/os se observa que el 97% contesto que al administrar AINES en el manejo del dolor postoperatorio si tiene en cuenta que no debe exceder un número determinado de días, frente a un 3% que contesto que no sabe que al administrar AINES para el manejo del dolor postoperatorio no debe exceder un número determinado de días. (Ver gráfico 3.). 41.
(42) GRAFICO 3. ¿AL ADMINISTRAR AINES EN EL MANEJO DEL DOLOR POSTOPERATORIO USTED TIENE EN CUENTA QUE SU ADMINISTRACIÓN NO DEBE EXCEDER UN NÚMERO DETERMINADO DE DÍAS? NO SABE/NO RESPONDE 0%. NO 3%. SI 97%. Frente a la pregunta #4 de manejo farmacológico: ¿Valora y registra las características de dolor en la nota de enfermería? En una muestra de 32 enfermeras/os se observa que el 72% de las enfermeras/os hacen la valoración y registro del dolor en la nota de enfermería, y solo un 28% no lo hace. (Ver gráfico 4). GRAFICO 4 ¿VALORA Y REGISTRA LAS CARACTERÍSTICAS DEL DOLOR EN LA NOTA DE ENFERMERÍA? NO SABE/NO NO 28%. RESPONDE 0%. SI 72%. Frente a la pregunta #5 de manejo farmacológico: ¿Administra analgésicos cuando el paciente manifiesta dolor? 42.
(43) En una muestra de 32 enfermeras/os se observa que el 87% de los encuestados/as dice que si administra analgésicos cuando el paciente manifiesta dolor, frente a un 13% quien manifiesta no administrar analgésicos cuando el paciente tiene dolor (ver gráfico 5).. GRAFICO 5. ¿ADMINISTRA ANALGÉSICOS CUANDO EL PACIENTE MANIFIESTA DOLOR? NO SABE/NO RESPONDE 0%. NO 13%. SI 87%. Frente a la pregunta #6 de manejo farmacológico: ¿Realiza usted valoración del dolor posterior a la medicación? En una muestra de 32 enfermeras/os se observa que el 84% de los encuestados/as dice que si realiza la valoración del dolor posterior a la medicación, frente a un 16% que no sabe/ no responde (ver gráfico 6) GRAFICO 6. ¿REALIZA USTED VALORACIÓN DEL DOLOR POSTERIOR A LA MEDICACIÓN?. NO SABE/NO RESPONDE 16%. NO 0%. SI 84%. 43.
(44) Frente a la pregunta #7 de manejo farmacológico: ¿En el manejo del dolor postoperatorio, usted utiliza opiáceos por vía parenteral? En una muestra de 32 enfermeras/os se observa que el 72% de los encuestados/as dice que en el manejo del dolor postoperatorio si administra opiáceos por vía parenteral, frente a un 22% quien manifiesta no administrar opiáceos por vía parenteral, frente a un 6% que no sabe/no responde (ver gráfico 7). GRAFICO 7. ¿EN EL MANEJO DEL DOLOR POSTOPERATORIO, USTED UTILIZA OPIÁCEOS POR VÍA PARENTERAL? NO SABE/NO RESPONDE 6%. NO 22%. SI 72%. Frente a la pregunta #1 de manejo no farmacológico: ¿Conoce las escalas visual analógica (EVA) y verbal para la valoración del dolor? En el grafico # 8 sobre el manejo no farmacológico se observa que el 84% de los encuestados/as conocen las escalas análogas visuales (EVA) y verbal para la valoración del dolor, frente al 16% que responde no conocer las escalas.. 44.
(45) GRAFICO 8. ¿CONOCE LAS ESCALAS VISUAL ANALÓGICA (EVA) Y VERBAL PARA LA VALORACIÓN DEL DOLOR? NO 16%. NO SABE/NO RESPONDE 0%. SI 84%. Frente a la pregunta #2 de manejo no farmacológico: ¿Existe en su servicio un instrumento para la valoración del dolor? En el grafico # 9 sobre el manejo no farmacológico se observa que el 69% de los encuestados/as respondieron que no hay en su servicio un instrumento para la valoración del dolor, frente a un 31% que responde que en su servicio si cuentan con un instrumento para la valoración del dolor.. GRAFICO 9. ¿EXISTE EN SU SERVICIO UN INSTRUMENTO PARA LA VALORACIÓN DEL DOLOR? NO SABE/NO RESPONDE 0% SI 31%. NO 69%. 45.
(46) Frente a la pregunta #3 de manejo no farmacológico: ¿Utiliza la escala análoga del dolor? En el grafico # 10 sobre el manejo no farmacológico se observa que el 53% de los encuestados/as si utiliza la escala análoga del dolor, frente al 47% que responde no utilizar la escala para la valoración del dolor.. GRAFICO 10 . UTILIZA LA ESCALA ANÁLOGA DEL DOLOR? NO SABE/NO RESPONDE 0% NO 47%. SI 53%. Frente a la pregunta #4 de manejo no farmacológico: ¿Usted tiene en cuenta un cuidado humanizado en el manejo del dolor? En el grafico # 11 sobre el manejo no farmacológico se observa que el 81% de los encuestados/as si tienen en cuenta un cuidado humanizado en el manejo del dolor, el 16% responde no tener en cuenta un cuidado humanizado en el manejo del dolor, frente al 3% que dice no sabe/ no responde.. GRAFICO 11. ¿USTED TIEJNE EN CUENTA UN CUIDADO HUMANIZADO EN EL MANEJO DEL DOLOR? NO 16%. NO SABE/NO RESPONDE 3%. 46 SI 81%.
(47) Frente a la pregunta #5 de manejo no. farmacológico: ¿Utiliza usted estrategias no. farmacológicas para el manejo del dolor? En el grafico # 12 sobre el manejo no farmacológico se observa que el 66% de los encuestados/as si utilizan estrategias no farmacológicas para el manejo del dolor, frente al 34% que no utiliza estrategias no farmacológicas para el manejo del dolor.. GRAFICO 12. ¿UTILIZA USTED ESTRATEGIAS NO FARMACOLÓGICAS PARA EL MANEJO DEL DOLOR? NO SABE/NO RESPONDE 0% NO 34%. SI 66%. Frente a la pregunta #6 de manejo no farmacológico: ¿Explica al paciente sobre el dolor y como controlarlo En el grafico # 13 sobre el manejo no farmacológico se observa que el 81% de los encuestados/as si le explica al paciente sobre el dolor y como controlarlo, el 13% responde que no le explica al paciente sobre el dolor y como controlarlo, frente al 6% que dice no sabe/no responde.. 47.
(48) GRAFICO 13.¿EXPLICA AL PACIENTE SOBRE EL DOLOR Y COMO CONTROLARLO NO SABE/NO RESPONDE 6% NO 13%. SI 81%. Frente a la pregunta #7 de manejo no. farmacológico: ¿Realiza un plan de atención. individualizado al paciente con dolor? En el grafico # 14 sobre el manejo no farmacológico se observa que el 59% de los encuestados/as si realiza un plan de atención individualizado al paciente con dolor, frente al 41% que responde no realizar un plan individualizado al paciente con dolor. GRAFICO 14. ¿REALIZA UN PLAN DE ATENCIÓN INDIVIDUALIZADO AL PACIENTE CON DOLOR? NO SABE/NO RESPONDE 0%. NO 41%. SI 59%. 48.
(49) 7. DISCUSIÓN. Los resultados de la presente investigación coinciden con el estudio de Fernández y otros (2007) quienes en su estudio reflejaron que la mayoría del personal de enfermería conocía las escalas de valoración del dolor, pero no eran utilizadas en la práctica clínica. Así mismo, Córdova y otros (2012) encuentran que la mitad del total de la muestra encuestada conoce alguna escala de medición para el dolor. La mayoría del personal de enfermería encuestado tiene conocimiento sobre las complicaciones que trae consigo un dolor postoperatorio mal controlado, a lo cual Moreno y otros (2012) muestran que el manejo adecuado del dolor posoperatorio es un reto para las instituciones de salud. Velásquez (2012) afirma que en el tratamiento del dolor postoperatorio existen unas deficiencias que persisten como son: falta de conocimiento del personal, uso inadecuado de opioides, falta de monitoreo del dolor, no uso de analgesia pautada, multimodal y balanceada y ausencia en la mayoría de las instituciones de estructuras de gestión. Así mismo, Muñoz, Salmerón, Santiago y Marcote (2001) dicen que la incidencia del dolor postoperatorio es elevada, y se sigue tratando de forma inadecuada debido, entre otras causas, a un deficiente uso de analgésicos como los opiáceos, por desconocimiento de sus características farmacológicas, miedo a efectos tales como la depresión respiratoria y empleo de pautas de tratamiento insuficientes como la analgesia “a demanda”, y /o vías de administración inadecuadas.. 49.
(50) La mayoría de las enfermeras/os encuestados hacen la valoración y registro del dolor en la nota de enfermería. Ante esto, se dice que una valoración completa del dolor puede ser individualizada si se conoce a la persona, teniendo en cuenta las características del paciente (RNAO, 2013). El manejo del dolor postoperatorio, en el profesional de enfermería del servicio de hospitalización de las IPS de estudio se encontró que la mayoría de ellos valora y registra las características del dolor en la nota de enfermería, y solo muy pocos no registran estas características en la nota de enfermería. A lo anterior, Moreno, Muñoz e Interial (2014) en sus resultados exponen la importancia de la valoración del dolor ya que se deben considerar algunos aspectos demográficos del paciente que pueden influir en su intensidad. La mayoría de los enfermeros/as participantes si tienen en cuenta un cuidado humanizado en el manejo del dolor postoperatorio. En relación a lo anterior, Verona y Reyes (2011) expresan que el cuidado humano se construye teniendo en cuenta que para cuidar de alguien, se debe conocer quién es, saber cuáles son sus debilidades y fortalezas. Además, consideran que la aplicación del cuidado humano es en definitiva un proceso que integra el sujeto cuidado y el sujeto cuidador, y que ambos se sientan satisfechos. El dolor postoperatorio en las salas quirúrgicas de hospitales sigue siendo uno de los síntomas más prevalentes y se constituye en un reto que según López (2012) permanece aún sin resolver. En la utilización de medidas farmacológicas para el manejo del dolor postoperatorio por parte de los profesionales de enfermería de algunas IPS de Santa Marta, la gran mayoría utiliza los AINES como medida farmacológica los AINES.. 50.
(51) Covarrubias (2013) sostiene que la efectividad de los AINES en el alivio del dolor y en la reducción del consumo de opioides del período perioperatorio ha sido bien documentada. También, que hay una eficacia de los AINES administrados como monoterapia para el manejo del dolor perioperatorio posiblemente sea dependiente del tipo. Sin embargo, muchos de ellos utilizan medidas no farmacológicas para el manejo del dolor postoperatorio, lo cual en este estudio no es la excepción. Muchos de los profesionales de enfermería manifestaron que si utilizan medidas no farmacológicas dentro de los tratamientos que le dan a sus pacientes en el servicio de hospitalización. Dentro de esas medidas no farmacológicas utilizan lo que es cambio de posición, terapia musical, terapia de juegos, apoyo emocional, terapia de relajación y aplicación frio/caliente. Según Mujica (2014) en el manejo del dolor las terapias no farmacológicas tienen como ventaja que carecen de efectos adversos o en su defecto son muy leves, a la vez son intervenciones de fácil aplicación. De igual forma recomienda evaluar la eficacia de las terapias no farmacológicas en el manejo del dolor para determinar la utilidad de su aplicación. Cordova y otros (2012) recomiendan en el personal de enfermería fomentar el interés hacia la investigación, en la práctica profesional y de esta manera mejorar la atención de enfermería, así como manejar el dolor, al tomar en cuenta la gama de intervenciones de enfermería a las cuales están capacitados a realizar de manera independiente. Sin embargo, Taranilla (2015) manifiesta que no se debe sustituir o remplazar métodos biomédicos y farmacológicos con terapias psicológicas. Se evidencia en los resultados que todos los participantes a la hora de evaluar el dolor postoperatorio, tiene en cuenta el estado emocional y espiritual del paciente. A lo cual Gómez, 51.
(52) Monsalve, Soriano y De Andres (2007) expresan que cuando el paciente se diagnostica con una enfermedad cuyo tratamiento va a requerir hospitalización para la realización de una intervención quirúrgica, tanto el paciente como sus familiares o cuidadores primarios se ven implicados en un proceso durante el cual pueden experimentar varias alteraciones emocionales.. 52.
(53) 8. CONCLUSIONES. Teniendo en cuenta el análisis de los resultados en relación al conocimiento y manejo del dolor postoperatorio del profesional de enfermería en algunas IPS de Santa Marta, como conclusiones y reflexiones finales del presente estudio del presente estudio se presentan los siguientes aportes importantes: En las IPS de Santa Marta en el servicio de hospitalización a pesar de que los enfermeros/as participantes conocen las escalas visual análoga y verbal de medición del dolor, los profesionales de enfermería no las utilizan y/o aplican ya que muchas veces no existen como tal en su servicio Los enfermeros/as de algunas IPS de Santa Marta llevan a cabo la valoración y registro del manejo del dolor postoperatorio en la nota de enfermería. Lo cual concuerda de algún modo con aquellos encuestados que realizan un plan de atención individualizada. Además, los enfermeros de las IPS consultadas realizan un cuidado humanizado en el manejo del dolor. Las enfermeras/os de algunas IPS de Santa Marta utilizan los AINES y opiáceos como medidas farmacológicas para el manejo del dolor postoperatorio, se evidencia en la mayoría de los profesionales de enfermería encuestados Del mismo modo las enfermeras/os de las IPS consultadas en el estudio, utilizan las estrategias no farmacológicas de apoyo emocional, cambios de posición, aplicación de frio/caliente, terapia musical, terapia de relajación como intervenciones descritas en el NIC para el manejo del dolor postoperatorio en el servicio de hospitalización.. 53.
(54) RECOMENDACIONES. . Para las IPS consultadas en el estudio deberán implementar protocolos de manejo. de dolor pos operatorio en los servicios de hospitalización. . Para aquellos estudiantes de enfermería que tengan el interés de estudiar este tema,. deben tratar de hacer la investigación teniendo en cuenta la observación directa, y en lo posible recolectar la información con entrevistas de preguntas abiertas. Todo esto, con el fin de darle continuidad al proyecto, para así demostrar los beneficios, ventajas y desventajas que tiene el tema. . Para la Universidad Cooperativa de Colombia sede Santa Marta, en especial para la. Facultad de Enfermería tratar de contemplar y fortalecer el tema del manejo del dolor postoperatorio en la formación de profesionales de enfermería. . Para aquellos estudiantes de VIII semestre de enfermería que realizan sus prácticas. formativas en las diferentes IPS de Santa Marta, incentivar a los profesionales de enfermería para la implementación y fomentar la utilización de escalas análoga visual y verbal de valoración del dolor. . Para aquellos estudiantes de VIII semestre de enfermería que realizan sus prácticas. formativas en las diferentes IPS de Santa Marta, realizar investigaciones sobre el uso de escalas análoga visual y verbal de valoración del dolor en los profesionales de enfermería. . Para las enfermeras/os, realizar evaluación y análisis de la importancia del manejo. del dolor postoperatorio en los pacientes. Todo esto en pro de tener una mejora continúa.. 54.
(55) BIBLIOGRAFIA. Achury, D. (2008). Dolor: la verdadera realidad. Revista Aquichan; 8 (2). Recuperado. de:. http://aquichan.unisabana.edu.co/index.php/aquichan/article/view/132/265 ACED. (2011). Asociación Colombiana para el estudio del dolor. Dolor agudo y postoperatorio. Editores: Carlos Francisco Fernández y María Patricia Gómez.. Recuperado. de:. http://www.dolor.org.co/libro/Dolor%20Agudo%20y%20Postoperatorio.pdf Alconero,A; Pérez; S; Fernández, R; y Sola, J. (2000). Registros de enfermería en la valoración del dolor en el Infarto agudo de Miocardio. Recuperado de: https://www.enfermeriaencardiologia.com/wp-content/uploads/1701.pdf Altieri , P ; García , R ; Casas , F ; Díaz, J; Gómez, P ; Salvadores, P ; Silva do Rosario , T ; Losa , M ; de Miguel, M. (2012). Grado de conocimientos y actitudes de la enfermería de la Comunidad Autónoma de Madrid (cam) ante el dolor: diplomados en enfermería y profesionales. Rev Soc Esp Dolor 19: 293 – 300. Recuperado de: http://revista.sedolor.es/articulo.php?ID=823 Astudillo, W; Mendinueta, C; Astudillo, E; y Gabilondo, S. (1998). Principios básicos para el control del dolor total. Revista Sociedad Española del Dolor. 4 (1).. Recuperado. de:. http://revista.sedolor.es/imprimir.php?archivo=1999_01_06. 55.
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