ROBERTO MOSCATi
('1
RESUMEN. ia Laología de la Educaadn ha cornparrido en Itaiia las dificilltades de desarrollo de la Soaologh general, y únicamente a partir de finalec de la 2a Guerra Mundial ha comenzado a extenderse lentamente en el mundo aadémim. Su desarro- llo no ha sido muy sistemático si se excepF5an los estudios realizados sobre las &- cienes entre Educaci6n Escolar y Mercado de Trabajo. Asimismo existen invdgaciones relevantes sobre educación y movilidad social, y sobre laprofesores y los eshidhm en los dixif~tos M e c
del
sistema educativo, eorisolidándme en los últimos años una tendencia de estudios longitudinalec a nivel nacional, y de sudioscomparativas con otros sistemas educativos europeos. Desde el punto de vista meto- dológioo gana terreno la apmxinación cualitativa hasta ahora muy descuidada debido al predominio de anáiiiis cuantitativos y de modelm estrucairal-funcionalistas.
Para entender la aparicidn y la evolución de la Sociología de la Educación en Italia es necesario tener en cuenta las condicio- nes que caracterizaron el desarrollo de la Sociología general. Las ciencias sociales
tu-
vieron un primer inicio modesto en Italia, en las
dos
primeras dkcadas del siglo %con los
estudios
sobre realimdos por R.Mich&
y
G. Mosca quienes siguieron las huellas de V. Pareto. Pero este inicio fue pronto borrado del panorama académico debido a la oposici6ndel
i k i i s m o en el piano cultural ydel
fascismoen
el
polltico. Tras el fin de la 28 G u m Mundial, lainfluen-
cia cultural norteamericana favoreció la reintegracidn de las ciencias sociales y dela Sociología, hacia la
cual se mostraron,
no obstante, siempre hostiles lasdemás
disciplinas humanísticas. La difusi6n de las enseñanzas de Sociología en las universida- des tuvo lugar muy lentamente, y cblo en los años sesenta, con la creación de la primera Facultad de Sociología de la Universidad de Trento yla
puestaen
marcha de las prjrneras cátedras en otras sedes universimrias, alcan- 26 una atensien que hizo visible la discipli- na a nivel nacional. En la actualidad existen cinco Facultades de Sociología y un consis- tente númerode
enseñanzas de las dife-rentes sociologías, en particular e n las Facuhdes de Ciencias Políticas
y de
Filosofíay
Le- los miembrosde
la Asmiación Italia-
na
& Sociología son unos500,
un socidlogoes rector de
una
universidad, yuna
soci6-(9 Universidad & Milán Bicmca.
-.m de Edua&n, n6m. 324 (20011, pp. 23-35
loga ha sido ministra (del Ministerio para la Igualdad de Oportunidades) en el gobier- no anterior.
La
Sociologíade
Ia
Educaci6n no ha lo- grado un fuerte desarrollo, no s61o porque lacociedad
lostemas
de educacidn insti- tucional nunca han sido percibidos por la opini6n pública y por la clase política como centrales,sino
también porque en la univer-sidad se ocuparon tradicionalmente de estas
cuestiones los pedagogos, que vieron con cierta preocupación la llegada de los soci6- logos
y defendieron
los espaciosy
los dere-chos de competencia adquiridos.
De todo eíio se derivó un lento despe- gue de la Sociología de la Educación que se ha introducido con dificultades a partir de iniciativas de estudios e investigaciones inicialmente ligadas, casi todas ellas, a pro- yectos de reforma del sistema educativo. Un primer estudio sobre las características d e los estudiantes y de los docentes uni- versitarios
fue
llevado a cabo entre 1958 y1960 por
un grupo d e trabajo coordinado por la socióloga Laura Balbo con motivo d e la preparación deun
congreso sobreL&spolíticmpam b uniwrsga4 organita- do por un grupo de intelectuales catdlicos progresistas Iigados a la revista IlMdino. A continuacidn, esta revista dio lugar a una editorial (con
el
mismo nombre) y a un cen-tro
de estudios (el Carlo Cattaneo) que han fomentadode
diversas maneras las cienciass o d e s . Por los
mismos
años, enRoma,
se creó una secci6n sociol6gica enel
S e n ' m (centro de investigaciiin y estudio creado porla
Caja parael
Medicdía, agencia guber- namental para el desami110 de las regionec del sur del país).En
los
estudios del Svimez enconrraron un espacio temas relacionados con la Educación Escolar entendida comoun
componente
indispensable parad
desa- rrollo económico del sur de Iuh.Conviene señalar, llegados a este pun- to, que tanto la iniciativa de IEMulino,
como la del Soimez, surgieron fuera de la universidad, y en ellas se realizaron inves- tigaciones cobre remas relacionados con la educación abordados mediante una apro- ximaci6n no pedagógica sino sociológica,
cuando en Ia
universidadtodavIa
no se
producían iniciativas análogas.Por otra parte, el desarrollo econ6mi- co v la inadecuación del sistema educativo s o i dos de los problemas que plantearon la necesidad de tener en cuenta también los aspectos sociol6gicos en las políticas públicas. Por tanto, la Sociología de la Educacidn encuentra un lugar en relaci6n a la creciente toma d e conciencia de los problemas creados por la aceleración del desarrollo econdmico y la evolucidn de las costumbres sociales. La *modernización. se
une al .milagro econOmico. y subraya la necesidad de nuevos esquemas interpreta- tivos para entender el cambio (abriendo, en consecuencia, el camino a las ciencias sociales), al tiempo que pone en evidencia la importancia & la insmicci6n, & la for- mación profesional
y
de la cultura enge-
neral como elementos indispensables para interpretar y sostener el desarrollo (abrien- do, por tanto, elcamino a la
Sociología de la Educación).Hay que recordar por otra. parte que, en este
mismo
período, la relacibn entre la formaci6n profesional de la Suerza de tra- bajoy el
desarrollo económico era objeto de estudios e investigaciones en buena parte & los países occidentales, y que al- gunas instituciones internacionales, como la OCDEy
la UNESCO, proponían inter- pretaciones metodol6gicas que se difun- dieron y reprodujeron rspidamente e n varios países, entre ellos Italia.Por lo tanto, se puede decir que entre finales de los años cincuenta y principios de los
sesenta,
la
Sociología de la Educa- cidn en Itaiia sigue las tendencias que pre- valecen en el resto del mundo occidental1,PRIMEROS DESARROLLOS TE~RICOS
Y
EMPIRICOS:
LOS PROBLEMASDE
o L 4ESCUELA
DE
MASAS..En el contexto italiano el movimiento de estudios abierto por el Svimez puso el acento en la necesidad de mano de obra cualificada, tanto para sostener el desarro- iio
en
curso de las áreas económicamente fuertes del país (en general, el noroeste, el llamado tricingulo indwtrtaí: Milán, Turín y Génova), como para promover el desa-rrollo de Ias áreas económicamente &biies
(el
sur, tambitnllamado
mediodía).
Este doble movimiento foment6una
serie de investigaciones empíricas y tebricas sobre la relación existente entre Educaci6n y Mercado de Trabajo que se difundieron, durante los años sesentay
setenta, dando lugar a toda una serie de debates muy in- tensos que por vez primera invoIucraron, enpos
de la igualdad, a soci6logos, econo- mistas y politólogos,In~stigacioms
empéricci.s: se reali- zaron investigaciones c o k las sali- das profesionales de los diplomados & la escuela secundaria superior y de los licenciados d e la universidad, analizando en especial el creciente mismatch entre los resultados del sis- tema educativo y las posibilidades de encontrar empleo (comprobación de la teoría & la mered-), el lla- mado puroin&&cakcal, el
usode
la universidad como aparcamiento dejóvenes
que no lograban encontrar trabajo 4 menos al nivel considera- do imdicionalmente adecuadoí-.I ~ g a c i o n e s
&&!cm algunos so- ci6logs jdvenes elaboraron nuevas interpretaciones basándose en en-foques tradicionales mamistas y re- visaron, por ejemplo, las distintas concepciones existentes sobre la *u- pwpoblacidn relativa. en relación a la fuerte demanda de esoolarizaci6n se- cundaria
y
superior quedio
lugara
una expansidn anticipada de los re- cursos intelectuales respecto a las po- sibilidades d e absorción de los mismo$. La contribuci6n a esta ten&
tica de la Smiología de la Educación se desarrolIó en tres direcciones:
-
Por un lado, se puso en evidencia lareIevancia social d e la educacidn superior debido al prestigio que el título universitario todavía conser- va, sobre todo en el sur del país, es decir, en aquellas áreas
menos
in- dustrializadas y más ligadas a una concepci6n que sitúa las profesio-nes
liberalesen
el
vettice de lap d -
mide social (adem5s de la nobleza terrateniente). De ahí la lucha por conseguir u n título que no s61o aparece como una inversibn, sino también como
un
bien de consumo (en el sentido del prestigio social).-
Por otro lado, tuvo lugar una re-conscnicción histórica del recurrente &bate que caracteriza la política es- colar del Estado italiano, desde la unificación del país (en 1861) hasta la actualidad, que puso al descubier- to la tradicional oscilacidn entre ca- rencia
y
exceso da la producción del sistema educativo en relacibn a las posibilidades de empleo que ofrece elmercado
de trabajo4.-
Por último, se desvelaron algunas di- námicas internas del sistema e s d a r(2) P. G. CORBFITA: m14 d w m p w r n e tmam di c h . BOI-, II ~ u l i , 1975; R. EMMA Y R. MOSCAll La fabbrh dei díxxmipti. Torino, Mulugolini, 1976; M. CF.MORRMO Y S. R~E-SIELIA: i a u m t 50Kavi- l u p p . Bad, De Donato, 1974; A. MFRLER: Scienze sociali, scuola, ocmpione. Napoii, Liguori, 1m.
(3) M. PAU: Mwcato del l a m e clrztsi sociaif ilt I#alia. Bologna, 11 Mulino, 1973.
en relación a
las
camaerísticas de los estudiantes y a sus diferenta n~odaii- dades de realitaci61-1del
recorrido eduativo5.El debate
sobre las múltiples implica-
ciones de estos trabajos fue durante años muy rico e intenso, tantoen
revistas que aparecieron entonces (Incbiestd o Aut- Aut), como en congresos q u e reunían a académicos y a estudiosos externos a la universidad. En particular, fue especial- mente fuerte e1 enfrentamiento entre los que apoyaban la necesidad & incrementar el número de diplomadosy
licenciados para sostener el desarrollo econCimico,y
los críticos que consideraban esta propues- ta como una estrategia de1 poder econbmi- co empresarial para poder disponer de unafuerza
de rrabajo formada a expensas del Estado, ypoco
costosaal
ser cuantitativa- mente excedente la &manda&ente
& tente e n el mercado. El enfrentamiento -swciiado pordos
congresos que serealim-
ron con basiante distancia en d tiempo6- result6 particularmente vivo en virtud del clima político de aquel período. Hay que recordar que, desde 1968 a 1977, se vivióen Italia una fase de gran
turbulencia polí- tica y social puesta en marcha por el movi- miento estudiantil de1968
y por el llamado otoño caliente de1969.
Fue este u n mo- mento en el que la protesra estudianti1 por el cambio del sistema escolar,y
m particu- lar el universitario, s e unió a la protesta sindial fomentandouna simaci6n
de posi- ble trancformaci6n radical de la organiza- ci6n socialque se
reflejó en las teorias elaboradas en torno a losámbitos
ligados a la Educacíon, a la división del trabajoy
ala estratificaci6n sociai. La consecuencia lógi- ca & estos procesos fue que el acento se puso más en 10s elementos estmcturales
y
macrosociales de lasdistintas
tematicas y se descuidaron Ias dinámicas rnicro así comolas
relaciones intqmsonales. Las influencias que, a nivel teórico, tuvieronun
mayor éxito en la Sociología de la Edumci6n italiana -en este p ' o d e heron el ectructurai-funciona- lismo de corte norteamericano Parsons y Menon) o de corte manrism (en las versiones norteamericanac Dowlesy
GinaCl, y algunas teorías germanefnndurtianas Baberrnas y OffeD. El &que alemán -que tuvo un con- siderable irnpacte se WicuI6, a su vez, a la re- levancia que adquirieron las polítias estamies y el uso de la Educación como itmmrmto de controLsocialenu~famosoenmyo&L.ALthus- ser que consi- la Escuelacomo
uno delos
aparatos ideol6gims
del Estad@'.Este
enfoque, sobre todo
de influentianmxista,
fue sustituido más mrde en pan% pord
neo-wekiano
que coincidió con d éxito delas
teorías de Randali C o h ycon la
ten- dencial reintroducci6n & la mezcla & I6gicas rnacro y de lógicas mimo que prestabanaren-
cidn al conflim entre los grupos organizadasy
las d i n á m i a s & dase dentro del sistemaeducativo. De hecho,
se
considen5 hdispen- sableunir
los componentes d e s a 10s e c ~nórnic06 y considerar la movilidad socid
mmo
elmiento central en la explicación de la de- manda social & instruoci6n supior. Otras in- f l u m c h teóricas contribuyeron a apoyar este enfque- (Bourdieu y Passeron, Boudon)y la
atm~i6nse
f d z ó
enla
movilidad Mal, real o supuesta, M c a l u horUonral.La relacidn entre Escuela y estratifi- cación social fue objeto de cuidadosos análisis y de investigaciones empíricas de
(5) C. M A ~ N O ~ Gii $&ti unfversi0P.l: profilo sociologico. Padow, Marsilio, 1%9.
CG) Se trata del congreso organizado en M i h bajo el tlmlo Ciencias soelales, reforma universitaria y se dedad itallana (Schzesocfalr, nfbrnaa i~niw&iW& e sockiir italiana) en 1967 y de los mantenidos en Bolog- na m 1973 con el titulo Ercllola y m a a b laboral ( S m k e wmcdo del ~atwo).
relievg, cuyo desarrollo ilustra bien un proceso que se ha repetido
en
la SocioIo-gía de la Educación en Italia. En este caso, como en otras ocasiones, los soci6logos se han inspirado
en
corrientes de pensamien- to procedentes del extranjerointroducidas
en Italia principalmente a 'través de antolo- gías y colecuones d e ensayos traducidosg, que a su vez siMeron d e estimulo a unaserie de investigaciones cuya finalidad era comprobar a nivel nacional
la
validez deConviene, no obstante, señalar que el enfrentamiento te6rico entre las aportacio- nes extranjeras y las italianas no se desa- rrolld e n general mAs que de manera indirecta: únicamente en un congreso in- ternacional (Urbino. . 1980) - - los estudiosos italianos se enfrentaron con algunos & los trabajos que los sociólogos de b Educación
mas
~ i ~ c a t i v o s dela epoca
-como
Ran-da11 C o h , Claude Paseron, Samuel Bowles y Basil Bernstein, por ejernpl- habían reali- zado sobre educaci6n y ectratiFiaci6n social.
ESTUDIANTES
Y
PROFESORESJunto a estas aproximaciones destinadas a analizar los efectos d e la difusión de ala educaci6n de masas= se desarroliaron mAs tarde, primero tímidamente, y luego con mayor vigor, otras que contribuyeron a en- riquecer el panorama de los intereses de la Sociología
de
la Educaci6n en Italia. Se han estudiado, por ejemplo, los sujetos im- plicados en el sistema educativo, es decir, los estudiantes y los profesores.Los
esMiantes:
la Sociología, como se ha dicho anteriormente, empez6 a ocuparse iniciaimente de los es- tudiantes universitarios en rela- ción con su acelerado incremento en losaños
sesenta,
tratando de comprender el fenbmeno de los abandonos precoces. Se muestran en estos trabajos algunas de las características propias de los ini- cios de la Sociologíade
la Educa- cibn:por una parte, la atención que se presta a 13s disfunciones sociales no explicables utilizando Únicamente los instrumentosy
las categorías interpretativas de otras disciplinas; y por otra, la propen- si6n a estudiar los niveles supe- riores del sistema educativo (debido a que en la universidad 10sactores, por ratones de edad, re- s u l t a n menos involucrados e n probltqáticas d e tipo pedagógico o psicoI6gico). A partir d e la in- vestigacibn de Martinotti, publica- da en
1969,
los estudiantes fueron objeto sobre todo de investigacio- nes centradas en los jóvenesy
e n la condición juvenil, sirviéndose en consecuencia d e un enfoque amplio q u e analizaba el papel desempeñado por la educacidn en las condiciones de vida de lossu-
jetoslo. Sin embargo, no se afronte -a no ser d eforma
marginal- la dinámica internadel
mundo
de la Escuela, las relaciones de los estu- diantes entre si, d e los estudiantes(8) A. COBALII: Istruzlopte e mobil~d mid. Bari, De Donato, 1980; A. DE LILW, Y A. Sci~irn~orro~ La m- luimbm socW de& otwpuzhi. Bologna, 11 Mulino, 1985; M. B~RBAGU; V. CAPWHI Y A. COBAL~: Lcr mbilitd sociale in Emilh. ¡%&m, 11 M i w , 1388.
19) E. CERQUET~ (d.): SOtlolopb & U ' s d u c ~ @ . Milano, Angeii, 196% V. CESAREO íed.): Socdogia deii7- @ducanbw. Milano, Hoepli, 19n; M. BAROAGLI (ed.): Scudra, @tere r i d d q l a . Bologna, 11 Mulino, 1972.
(10) A. CAVALW: I ~ g G&. m prima índaginelard su& c o d M w M t i di vita e di hvom mUa scuda ítaiia-
m. Eblogna, 11 Mullno, 1992.
-Gli imepanii rzeh S& cbe cana&- seconlia fn@frne lard S& condiriiricnñ di vira e B latoro mlIQ
ylos profesores, eluso
deIkmp e miaxo
la
percepcidn individual de iadación
o m
la hümción
(excqman-
dolasinv-m-".
Este tipo
de
eleccidn expiica enparte
que
las modalidades
de investigacidn pri- vilegiaran principalmente los aspectos cuantitativos y el uso de cuestionarlos conrespuestas precodicadas en pe juicio de
aproximaciones más cualitativas. Pero hay
que recordar que este enfoque es tambikn
en parte una consecuencia 16gica
del
pre- dominio de los enfoques estructural-fun- cionalisms que siempre privilegiaron lasrelaciones existentes entre la Escuela y el
mundo exterior
en
vez delas
didrnicasin-
ternas a
la
instimci6n escolar. Hay que se-iíaiar,
no
obstante, aigunas excepciones, y en e s p d un estudio de Ciambetta enel
.que analiza el aumento dela
demanda de&¢ación formal desde el punto de vism
de
cada estudiantey
la decisiónde
proseguirestudios tras
la
cxuela obhgatmia -dacio-&dola
con los v h d o s institucionales, las . aspiraames & los j6venes y 10sprocesos
que las &-y
los
efectosque
Ias
ex-periencias esmiara a n t a b s tienen sobre
esa d&5i6nl2. Esta apmxhaci6n
no
encon-cr6seguidoresyquMsnoescasualquern eiia se refleje la experiencia formativa del au-
tor, que escribi6 este trabajo como tesis
de
doctorado
en
la
Universidad de Oxford. E3 sabido quela
Sociología Inglesa dela Edu-
cación ha desarrollado frecuentemente d l i s i s de los
actores
del mundo escolar y& sus dinámicas interactivas con
las
insti-tuciones educativas, pero esta meto&logia
no
ha
sido
particularmente seguidapor
los
estudiosos italianos.
4
Im
profesora:
las investigacionessociológicas no abordaron inicial-
mente
la
relaci6n que los profeso-res rnantenh con los durnnoc en
h
clase, sino que estudiaron su ac-titud respecto a algunas temáticas cniciales (ias propuestas
de
reformade
la
escuela, la educación
sexuaI,la
utiiizauón & prácticas didácticas innovadoras y,en
general,la
inter- pretacidn & sus funciones profesi*nales,
asícomo
su
ideología -a= ensentido
amplio".En
realidad, lo que conducía hacia esta óptica &in-
vestigaQ6n era la prcepci6n de que el retraso cultural y
Ia
inadecuati6npedagdgico-didáctica de ala clase enseñante.
daba
origen ala
crecien-te selecddn que tenía lugar en
la
es- cuela, y se relacionaba asu
vez,
&alguna
manera,con
el
aumento & las matriculas a todos losniveles
ycon el
cambio,
en
los niveles post- obíigatorios, & la e s d a de ehte ala
escuelade
masas.EL
fen6meno
de
la
seieCa6nescolar, que
p e m h h en p t i a d a r a los
emdhm
pro- &te3delos~msodalesmais& tos carentes de tradiciones culturalesmmkiadas, d i 6 a
la iuz
en
un
libro quein-
cluía una hwtigaci6n sociológica sed-referente a una clase & estudiantes &
una
es- cuela&urrpequeñopuebIodelaToscan;idon&
enseñabaun
&socomuy
especial(Don MihiJ.
Ei
Wm erauna
denunda muyfuerte del dasismo de
l
a
pmgmms Wcti- c o s y d e s u g s t i ó n p o r p a r t e d e l o s p ~ tradicionales, y tuvoun
granéxito
provocan-do encendidas polémicas así como una se-
rie de reflexiones e investigaciones científicas dirigidas a comprobar en dife- rentes situaciones las
afirmaciones
queha-
dan
los ,chicos & Barbhin1*.(11) ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ a ~ E r a t v ~ ~ s a & ~
d l ~ e d ~ d s g l l ~ ~ h ~ . ~ ~ ~ u l e ~ ~ ~ ~ a ~ d i d t ~ l ~ .
(12) D . c m B E m m - a n i o r s o p r ~ l s ~ ~ ~ ~ ~ f . B o l o g r u a , n M u l i n o , 1990.
(13) M. B m c u Y M. Der: & testdi &h ckwe
&.
Bologna, ii Mdlno, 1969.(14) Scuou nr BiUIBUNA: &#&m LlCl m- F h e n q U- Editrice Piopmrlna, 1967. Hay trn-
Entre
1979
y1980
se multiplicaron los esnidios sobre la necesidad de renovar los programas didácticos y sobre el papel de los profesores en un intento de reducir el fen6rncno del fracaso escolar15. Sigui6después un período de
disnzinucidn del inter6s por esta temática -como ha ocurri- do a menudo en la Sociología de Ia Edu- caci6n italiana- que volvi6 a resurgir a finales d e los ados ochenta en loque a
profesores se refiere, a los cuales sededi-
c6 una nueva atencidn coincidiendo conuna acentuación de su estado d e malestar profesional y la aparicidn de formas de sin- dicaüzación espontáneas de tipo libertario y autónomas respecto a las tradicionaIes con-
federadas OIarnadas comités & hse)l6. Una
vez m5s, la denuncia &
un
malestar y &un
estado de crisis vuelve a decpertar e1 interés de la Sociología y se producen investigacie
nes
a nive1 nacional para examinar las razo- nes de esa inquietudy
las características deuna categoría, los profesionales de la ense- ñanza, entonces renovados con la adrni- si6n de nuevas generaciones d e distinto nivel culniral. Los estudios realizados &S- cubren la fragmenracibn interna de los profesores, que
se
diferencian según:-
las motivaciones por las que han elegido la profesi6n,-
la formacidn quehan
recibido,-
la edad y el tiempo de actividadprofesional,
-
y el lugar donde habitan (en contex- tos urbanos o rurales, enzonas
cultu- ralmente acrivas o periférica~)~~.Las nlotivaciones por las que se elige la profesión aparecen como la variable de- cisiva; motivaciones expresivas (los entu- siasta) o motivaciones insmmentales (los utilitaristas). Los entusiastas están mucho
m%s
dispuestos a continuar la formación profesional y a ponerse al día; están dis- puestos también a cuestionarse a sí mis- mos para liacer frente a los imprevistos que puedan surgiren
la experiencia do- cente, como ocurre cada vez con nias fre- cuencia debido a la llegada de 10s alumnos extracomunitarios.Los
jóvenes profesores que han elegido la profesión con mayor pasidn no temen la presencia de escolares no europeos, mientrasque
los profesores mayores que no han agio h profefin li-bremem, o que mán quemados
C h m d m d
porque liman nuchos
años ejs&ndo
laense-
ñanza, encuemm imopombles a los alumnos
~ c o m u n i t x i o s
que
les obligan a realizar un ecfuem profesional suplemenmio.18En lo que respecta a los docentes uni- versitarios, las investigaciones han sido aún
menos
numerosas y más distanciadas en el tiempo. Tras un estudio prácticamen- te descriptivo y meramente estadístico, lle- vado acabo,
comoya
se señaló, a finales d e los años cincuenta, hubo que esperar veinte años para que se realizase otra in- vestigaci6n empírica a nivel nacional que pusiera de relieve las características de estacategoría profesional al privilegiar dicho análisis las lógicas internas & la corpora- ci6n, las dinámicas de reclutamiento y ca-
rrera,
lapercepcidn
delpropio
papel y i.d interpretacidn de los derechos y deberes'g.(15) M. Uvoisi; A. Sci.irue~(mo; R. POKW Y G. CIIIAKI: La rmrcchim dd W. Bol~gm, II Mulino, 1974; M. Livorsi; R. PORRO, Y A. S C I I I Z E K O ~ : P w una nuotw scuda &fl'oMgo. Bologna, II Mulino, 1980, A. C O M L ~ , Y M. Da. imqm&. innovrr;rlone e &#&mento. Firenze, La Nuova Italia, 1974, M. G h m u o et al.: Dal sman- totlo aUa
&.
Bologna, II Mulino, 1981(16) F. BOMFA~O Y L. Rsrnm: A-icanimabo didaüíco, sdeziom &Ira scerola e d#mmm d i f i n @ ali'is-
W o m . Milano, AngeIi, 1987.
(17) Cf. las investigaciones Iard (nota 10).
(18) G. Giov~mwi (ed3: A@ in clarse m i m f in c a . u m sttaam sugli f m ~ n t i di s c u d a e k m
tare difTPlldg uü'fmnzigm&izp. Mllano, Angell, 1995.
Hay que decir que este trabajo - e n parte inspirado en un estudio arhlogo re- alizado
paralelamente
por un conocido so- ci6logo norteamericano20- abrid una vía a investigaciones que examinaron submtego- rías concretas del mundo académico, tales como los investi@ores, a veces@das
a se- des únicac, conel
h t o de poner & relieve Ias transformaciones que estaban teniendo lu- gar en un mundo muy tradiuonaiismy
come-
tido a hertes presiona innovadoras por los efectos & la difusih de la demanda social de educacidn escolar y por la creciente re- levancia del conocimiento e n el mundo rnodernd1. En los años noventa, la pre- si6n dirigida hacia la transformau6n del sistema de educación superior ha afecta- do también a la profesi611 académica creando nuevos problemas al cuerpo do- cente. Otra investigaci6n que pretendíacomprobar los
cambios acaecidos-quince años después del estudio introductorio d e Giglioli reve16 las dificultades d e los profesores para adecuarse a los cambios requeridos a la institución universitaria por las transformaciones dela
sociedad, poniendo de relieve la existencia d e dife- rencias sustanciales entre las diversas heas dicciplinarias y las distintas generaciones de docentesP. En realidad, aparte del interéspor
conocer
aspectosy
caracterisricas de una categoría poco conocida, los estudios sobre los profesora universimios se han dirigido a comprobar su adecuación para desarrollar el papel asignado dentro d e un proceso de cambio de las funciones &la
universidad, institución que muestra disfunciones con- siderables y aItas tasas d e dispersidn (obajos
niveles d e productividad].Tambien en este caso, por tanto, la So- ciología de la Educaci6n abre y desarrolla un sector de
estudios
relacionados y esti- mulados poruna
disfuncidn del sistema educativo, confirmando la perduración deuna
forma específica
de intervención desti- nada más a explicar las disfunciones que a interpremr la realidad en cada momento.M POL~TICAS EDUCATEVAS
Una corriente de estudios desarrollada en tiempos relativamente recientes es el an3li- sic de las políticas educativas que por defi- nición surgen, como ya se h a dicho, ligadas a la exigencia de cambio de una situacibn vivida como insatisfactoria. Es preciso destacar que el problema de las disfunciones y del mal funcionamiento del sistema escolar ha sido constante- mente objeto de buena parte de los estu- dios e investigaciones de la Sociología de la Educacidn en Italia (en parte debido a
que en Italia nos hemos quejado siempre del mal funcionamiento d e la Escuela en todos los niveles, y ya en el siglo
xrx
se criticaba a la universidad,mucho
antes de que existiese la llamada escobarizacidn derna~m1~3. La innovación de tiempos m5s recientes reside en el entrecruzamiento de estudios tendentes,
unos
a documentar Iascarencias del sistema educativo, otros a proponer innovaciones y soluciones a tales carencias. Esta
tendencia
se inici6 en los años setentay
ochenta sobre Ia base d e propuestas elaboradas por las fuerzaspolí-
ticas de la oposicidny
se desarro116 cada vez mas en los últimos tiempos a través de estudios comparativos con sistemas educa-(a)
B. R. CLARK: A c h i c Poioer ftz Iidy: Burocracy atad Mg#rcby in a m W hitwss'tj) Syst-em. Uil-cago, The University of Chimgo Prcss, 19n; L. CANNAV~ (4: prO@s&rte s a k ~ i o . O r g a n m d e h ri- cercapubbiica eprofesioditri sclmhficu In Míu. Miiano, Angeii, 1989.
(21) S. W G H I : Il barune e l'#pp#d#a. Milano, Angeli.
(22) R. hIosc~n íed.): Cbigovwrna I'ünf&td?Il mon& occadenn~co itaihno m c ~ 2 s - m e muta- nzm40. Napoli, Liguori, 1797.
francesa y los Fachbocbschulen en la ale- educativos obligándolos a vincularse más mana>'.
De hecho, se desarrollaron durante los años noventa vivos debates y enfrenta- mientos de ideas sobre la reforma d e la educación superior incentivados por la in- tensa actividad política de los gobiernos del momento, los cuales condujeron a la presentacidn de proyectos de reforma no s610 a nivel universitario, sino d e todos los niveles del sistema escolar (excepto quizás la escuela primaria, modificada pocos años antes), en cuya eIaboración participo en buena medida, y por primera vez, una am- plia representación del mundo de la Es- cuela y, en particular, de la Universidad.
Los representantes de las ciencias so- ciales y de la Sociología d e la Educaci6n estuvieron particularmente presentes en las comisiones ministeriales y produjeron una considerable cantidad de
ensayos
y
ar- tículos en revistas cientfficas que atesti- guan el papel adquirido por la disciplina a nivel político (cf. a e r e n t e s números de ilMulino y de Scuoh
D?mocr&a).
Apare- cieron igualmente varios volúmenes de a d i s i s de las nuevas tendencias de las po- líticas educativas, reforzando el reciente movimiento con estudios sociologico-polí- ticos que presta especial atenci6n a los sis- remas educativos europeosB.La evolución de estas últimas contribu- ciones respecto a cuanto se había produci- do con anterioridad, está relacionada con la comprobaci6n de la realidad econ6mica y social que caracteriza a los paises de Ia Europa contemporánea, realidad que ejer- ce una fuerte presión sobre los sistemas
al mundo exterior y a reconsiderar los re- corridos y los contenidos & las enseñan- zas en relacidn a las nuevas figuras profesionales, y tambiCn a las diferentes
características de la
poblaci6n juvenil, En virtud de estas exigencias se difunde pro- gresivamente entre los investigadores la idea d e que la Escuela ya no puede limitarse a desaxroliar los aspectos cogmtivos, tradicio- nalmente considerados como determinan- tes y apropiados para el sistema educativo. Los deberes d e la Escuela han sido tam- bien tema recurrente en la Sociología d e la Educaci611, alcanzando su momento álgido en el debate suscitado por los tra- bajos de Bottani (quien apoyaba con fuer- tes argumentos las prioridades cognitivas de la Escuda en los años ochenta) retoma- d o hoy a la luz d e la apertura -que no debe diferirsem&
de
ia
Escuda
almun-
do de las profesiones (con reflexiones im- portantessobre
la organizacidn. de la didáctica) y & la necesidad d e introducir nuevas formas de educacibn de adultos, tan descuidadas por la escuela italianas.CONCLUSIONES
El cuadro que aparece a partir de una re- flexión global sobre la Sociología de la Educaci6n en Italia ofrece pocos puntos firmes en erminos de áreas de interés
y de
metodologías utilizadas. L2Ls áreas temáti- cas objeto de estudio e investigacibn no representan corrientes constantes que su- pongan una acumulacidn progresiva,sino
que más bien se asemejan al aparecer y(27) R. Mosmn (ed): I &B mil'&-m sqmiwe. Angeli, Milano, 1986: L. B ~ D U S I (ed): L W h w
zlomsupsriore diprima livello in Ifalk e in Eurüpa. Milano, Angeii, 1993; S. Bamo et d.; h b ? S k % &tma&te snrperore come r k o m Smh?gicb@. Milano, Angeii, 1989; R. SIMONE: L ' U n i d & # wadimstasb. Bari, Latem. 1993; R. SIMONE {ed): Ideeper ilgoewna. I'Chzhi¿a. Bari, Iaterza, 1995.
(28) G. CAPANO: iapoliplca unii.m&Wa. B d o g m , ii Mulmo, 1998; S. V mLapdiHca scdas-. Bo- logna, 11 Mulino, 1998; F. BUERA: Il Ilbm zwde de& pubbiicd ~iarzione. Milano, Angeli, 1959.
desaparecer de ciertos ríos e n las zonas mediterráneas, muy caudalosos en algunas estaciones y en otras casi totalmente secos.
A estas corrientes podrían añadirse los te- mas .de moda* cuya duraci6n es efímera.
En
realidad,
sep&a
decirque
existe
una
debilidad del área, que todavía no ha al- canzado la -masa crítica. que permita el se- guimiento d e recorridos en sentido horbntai y Ia acwnulaci6n de conocimien- tos a traves dela
coordinación & investiga- ciones xctorrales y/o l d e s orientadas por un modelo & investigacibn coherente. Se hadescubierto,
a travkde
un recuento muy 15- pido levado acabo
poruna
revista a media- dos d e los años ochenta, que en los tres Últimos años se habían realizado 105 investi- gaciones sobre la Escuela sin tener constan- cia & su recípma existencia:36 habh
sido
promovidas por institutos universimrios, 25por entidades
culturales o & investigaci6nexternas a la universidad y 44 por entes pú-
bIicos
locales (ayuntamientos, provincias o regionesy. Esta modesta investigacidn ha permitido poner d e manifiesto, entreotras
cosas, la existencia de una considerable cantidad de estudios realitados por la Uni- versidad y promovidos fuera de ella.
Por
otra parte, e1 fen6meno de1 interés por el conocimiento d e los procesos edumtivos se ha precisado, tambi6n a nivel nacional, con la creaci6n de institutos de investiga- ci6n delos
que se han dotado aigunos en- tes públicos bdes (Regiones), sobre todo para estudiar las relaciones existentes entre formacióny
mercado & trabajo,y
delos
que son particularmente representativos el
CENSIS
(ente privado que se wupa de diver- sos aspeaos de la sociedad italiana y entreellos, los ligados a la educación) y el
ISFOL
(ente públicoque
sirve de centrode estudios
del Ministerio de Trabajo). Ambos centros,
adm&
de
realizar numerosas investigacio-00) F. AIACEVICH. Y M. Da: .L'lstroujwie riconsldei
luglio-settemh (19841, pp.33-65.
01) Cf. nota 10.
nes, derivadas de enargos ptíblims y priva- dos, publican respectivamente un informe
anual, el
CENSIS,
sobre
distintos aspectos de la sociedady de
la economía itaiiana, y el IS-FOL
sobreel
sistema educativo y las dinárm-cas ocupacionales prestando
especial
atención a la formaaón profesional.Partiendo de la existencia de
dichos
centros se ofrece una imagen de cierta esta- bilidad en el tiempo, relativa a la realización sistemática de investigaciones dirigidas a comprobar la evoluci6n de los sectores edu-
cativos. En lo tocante a estudios de caracter longitudinal, desafortunadamente s610 se puede citar el caso de un ente, también ex- trauniversitario +1 IARD de Milan- que re- aliza periódicamente investigaciones sobre la condición-juvenil y actualmente sobre
los
pr0fesores3~.---
Por otra parte, en el trariscurso de más de cuarenta
años, algunas áreas terrhticas
han sido objeto & un trato recurrente en e1 gmbito de la SocioIogía de laEducación.
Como ya se ha dicho, ha prevalecido el aná- lisis de la relacidn entre escuela y mercado detrabajo,
tanto bajo la perspctiva del estu- dio de las caracmistic2~s de la oferta de tra- bajo (es decir, de la forrnau6ny
cualif~cación de los jóvenes diplomados de la enseñanzasecundaria
y
los licenciados & la universi- dad) como bajoel
de sus expmarivas, aspi- raciones, y actitudes e n relaci6n al trabajo.Un segundo sector de investigación se
centra en las caraaerlsticas de los principa- les actores del mundo de la educacidn:
por
un
ladolos
estudiantesy por
otrolos
pro-hace referencia a
una
situacibn de inquie- losque
e6 libres la Psicología y Ia Peda- tud considerada permanente. gogía. Dada la permanente divisibn entreLas consecuencias de la difusi6n de la educación escolar
han
sido
igualmente objero de&,
no s610 bajo ia perspecih de las disfunciones surgidasen el sistema educativo,
sino también y sobretodo
por
los ef- que su cIhsi61-1 producEa o&M
haber produci- do en mda sujetoy en
la orgarhci6nsocial
-en t&minos de subida de estatus
y
de movi- lidad sociai engeneral=
Las hip6mis defendi- das pdommantemmte han sidolas
de una movilidad vertical aparente asi como una p e sible movilidad horizontal, en consonanciacon
las teorias elaboradas por autores neo- weberianos y neo-mamistas extranjeros (des- de Boudon y Bourcüeu, hasta Coliinc, Jenks, BowIes y Gintis).Otras temáticas, propias de la Sociolo- gía de la Educacibn, no se han tratado o s61o
mencionado:
por
ejemplo, las dinárm- cas que tienen lugar en el aula dela
clase -con la única e importante excepci6n por los trabajos de G. Chiari32-,y en
general las actitudes y percepciones de su funciona- miento por parte & los actores del mundo de la Educaci6n. Un caso ejemplar es el re- lacionado con el fen6meno de los abando- nos escolares para cuyo análisis se ha utilizado el enfoque estructural, y puesto de relieve las características macrosociales ligadas al origen de clase de estudiantes y profesores o la selectividad de los progra- mas, pero no seha
utilizado el corte cuali- tativo del análisis de las actitudesy &
losc o m p ~ n m s
de 10s estudimesy de los
docerires en relación a larealidad
que tienen encomún.
Corno se ha mencionado anterior- mente, esto esd relacionado con una especie de identifmción(consciem
o inmnsQenk) de los espacios propios de la Sociología cones& disciplinas
(por
responsabilidad co- lectiva) resulta práctimnente imposibIe proce- der a invemigaciones hrdedirae que tengan en cuentalas
diferentes perspectivas.Los temas que no se han desarrolIado están ligados a problemAticas que aún no son objeto d e debate o de interes por la opinión pública o el mmdo de la Educa- cien. Así, por ejemplo, la pertinencia de la Educacidn permanente o la relevancia de la Educación para
la
fomiacidn de1 audadano y la difusi6n del sentido cívico, parecen cuestiones de las que se advierte la impor- tancia, aunque no adquieren la cenlralidad necesaria para convertirse en objeto de in- vestigacióny de
reflexidn te6rica. Lo mismohay
que decir de las temáticas rehuonadas con la valoracidn de los institutos escolares y delos
profesora
que, dhndida enestos
ú1- timos tiempos junto a Ia introducción &la
autonomía de los institutos, esd provocando debates muy vivos.No obstante, hay
que
decir que con el paso de los años se ha registrado un ciertoprogreso
en
la disciplina. Un indicador & crecimiento estárepresenMdo
porel
paso & un primer@do
(en
los primeros años se- tenta) en que se publicaban colecciones deensayos
de autores extranjeros clLicosy
conternpodneos, a una segunda fase ~ c-terizada por
la
aparici6n de manuales de au- tores itaíianos y de colecciones de ensayoscobre
temas de interés para la disciplinad-
zadosgor
estudiosos mcionales53.Por tanto, se puede concluir que la So- ciología de la Educaci6n ha desarrollado hasta ahora el papel de colaboradora en
la
explicaci6n de 10s
nudos
críticos de1 siste- ma educativo y ha seguido su evolución(33) Cfr. V. CESAREO (ed.): Sdologfa deU'ed11~-. Milano, Hoepli, 1972; M. ~ A R B A G U (ed.1: S&, po-
@re r Id&& cit. algunos ejemplos del primer tipo; L. Rmour: Sochbgia eprocessifomirrs~. Brescia, ia b o -
trasladando la 6ptica de un ámbito a otro en función de las necesidades interpretati- vas, ya sea por las
fuerzas
poiitico-sociales llamadas agestionar
la
sociedad (por tan- to, también la Escuela) ya sea a favor delas posiciones
polític~sociales críticasdel
sistema educativo. Como consecuencia de este papel fundamentalmente operativoy
funcional, la elaboración teórica original ha sido hasta ahora mas bien modesta en beneficio de la investigación empírica y se ha fundado principalmente en contribucio- nes teóricas de procedencia extranjera.
Las posibilidades & una comlidauón académich y cultural del sector de la Sociolo- gía de la Educacidn dependerh, a partir de
ahora, de
la
mayor relevancia que la socie- dad italiana así como sus éiites poiíticas y econdmicas, atribuyan ala
Educación. Se puede apoyar la hip6tecis de que esta evolu-ción ya está teniendo lugar gracias mmbien a la influencia de