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(1)

G U Í A A C T U A L I Z A D A P A R A E D U C A D O R E S

D I V I S I Ó N D E P R O M O C I Ó N Y P R O T E C C I Ó N D E L A S A L U D

O R G A N I Z A C I Ó N P A N A M E R I C A N A D E L A S A L U D

Tabaco:

Lo que

todos

(2)

Prólogo

Prólogo

Dr. Armando Peruga MPH, DrPH

Unidad de tabaco, alcohol y drogas

Programa de Salud Mental División de Promoción y

Protección de la Salud Washington DC, 2002

E

l consumo de tabaco es la principal causa de

muerte evitable en el mundo y es un reto de

salud pública para la Región de las Américas.

La Organización Panamericana de la Salud

tiene como objetivo reducir la carga de enfermedad

relacionada con el consumo de tabaco en la Región.

Para alcanzar este objetivo, parte de la tarea es

promover la prevención; es decir, evitar que la

gente comience a fumar.

Se sabe que si una persona no comienza a fumar antes de los 18 años, dificilmente se convertirá en fumador. En la Región de las Américas más del 75% de las personas que fuman comenzaron a hacerlo antes de los 19 años de edad. Por esta razón, los educadores tienen un papel fundamental en la prevención. Sus esfuerzos deben enfocarse en los niños y los adolescentes, que son la población que más riesgo presenta de comenzar a fumar.

La industria tabacalera toma ventaja de esta realidad e invierte enormes sumas de dinero para promover sus productos a sabiendas de que la mayoría de los nuevos consumidores son adolescentes. La propaganda suele mostrar al cigarrillo como un medio para obtener placer y éxito en la vida. Los responsables de la industria tabacalera saben que si logran que los adolescentes comiencen a fumar a temprana edad, tendrán “clientes” asegurados por muchos años.

Esta guía se originó en respuesta a la inquietud de un grupo de educadores de habla hispana sobre la falta de información actualizada y en español sobre el tabaquismo y sus consecuencias. Según ellos, esta falta de información hace que el tema no se discuta frecuentemente con los estudiantes.

Los contenidos de la guía son amplios y fueron evaluados

inicialmente por un grupo de más de 30 educadores de Venezuela. Una vez revisada, la guía se presentó durante la 5ta Conferencia Mundial de Promoción de la Salud, realizada en México D.F. en junio de 2000. Allí, otro grupo de educadores evaluó nuevamente los contenidos y sugirió algunos cambios. Esperamos que esta guía se adapte a las necesidades de la mayoría de los educadores de América Latina.

Recuerde que como educador, usted tiene el privilegio de poder brindar a los jóvenes la información necesaria para que ellos desarrollen al máximo su pensamiento crítico. Si bien esta guía contiene mucha información, no toda debe ser impartida a los alumnos. El objetivo básico es proporcionarle a usted las

herramientas necesarias para poder promover la discusión en clase.

(3)

4 5

Tabaco: Lo que todos debemos saber

Índice

Índice

Prólogo . . . .3

1. ¿Qué es el tabaco? . . . .7

2. ¿Cómo se usa el tabaco? . . . .8

3. ¿Qué hay dentro de un cigarrillo? . . . .8

4. ¿Qué hay en el humo de un cigarrillo? . . . .9

5. ¿Por qué fuma la gente? . . . .13

6. ¿Qué consecuencias tiene para la salud? . . . .14

7. ¿Qué son los fumadores pasivos? . . . .20

8. ¿Existe un tratamiento contra la adicción a la nicotina? . .21 9. ¿Qué dicen las estadísticas? . . . .22

10. La industria tabacalera . . . .23

11. ¿Qué podemos hacer? . . . .23

12. Conclusión . . . .27

13. Apéndice 1 . . . .29

14. Apéndice 2 . . . .30

(4)

Tabaco: Lo que todos debemos saber

¿Qué es el tabaco?

1.

¿Qué es el tabaco?

E

l tabaco es una planta de la familia de las Solanáceas. Las dos

especies más importantes son la Nicotiana Tabacum y la Nicotiana Rústica. El cultivo de tabaco se hace en dos etapas y requiere de muchos cuidados. Para evitar que las hojas se infecten, se las fumiga con pesticidas, a veces muy tóxicos, que pueden luego encontrarse en los cigarrillos (1).

Desde el siglo XI A.C., el uso de tabaco formaba parte de los rituales religiosos de los indios del continente americano. Estos le atribuían poderes mágicos y terapéuticos y para estos fines lo fumaban, lo inhalaban, lo mascaban o lo bebían en soluciones (2). Cuando Cristóbal Colón llegó a América, observó como los nativos inhalaban el humo de las hojas de tabaco secas a través de una cánula de caña llamada “tabaco” (3). Colón y su tripulación llevaron el tabaco a España y Portugal, desde dónde se difundió al resto de Europa. Jean Nicot, el embajador de Francia en Portugal, estaba convencido de las propiedades medicinales del tabaco. De hecho, envió tabaco en forma de “polvo” (rapé) a la reina Catalina de Medicis para tratar sus jaquecas. Las jaquecas mejoraron y Nicot se hizo famoso. La planta fue denominada “nicotiana” (4).

En un primer momento, el tabaco mascado y el rapé fueron las for-mas más comunes de consumo. En 1881, James Bonsack patentó una máquina para enrollar tabaco que podía preparar 120.000 cigarrillos por día (en lugar de los 2.000 que podía producir un trabajador). Esto, junto con la invención de los fósforos facilitó la popularización de los cigarrillos (4). En 1919, el consumo de cigarrillos superó el consumo de todas las otras formas de tabaco. Durante ambas guerras mundiales, la Cruz Roja y otros organismos internacionales distribuyeron cigarrillos gratuitos junto con las raciones de comida contribuyendo así a la popu-larización del consumo entre los soldados (4).

Ya en 1938, el Dr. Raymond Pearl de la Universidad de Johns Hopkins, EE.UU., publicó un trabajo demostrando que los fumadores viven menos que los no fumadores (5). En 1964, el reporte anual del Cirujano General de EE.UU. (asesor del gobierno en el área de salud) concluyó que el cigarrillo era una causa de cáncer de pulmón en hom-bres (6). Desde ese momento, se han publicado más de 70.000 traba-jos científicos que relacionan al tabaco con cáncer y otras 40 enfermedades. Sin embargo, a pesar de esta clara evidencia científica, el consumo de tabaco sigue siendo la principal causa de muerte evitable en el mundo.

El consumo de

cigarrillos se

popularizó durante

las dos guerras

(5)

Los cigarrillos de

hoy en día son el

producto de años

de investigación

de la industria

tabacalera.

8 9

Tabaco: Lo que todos debemos saber

¿Cómo se usa el tabaco?¿Qué hay dentro de un cigarrillo? ¿Qué hay en el humo de un cigarrillo?

El humo del cigarrillo

contiene unas 4.000

sustancias químicas

de las cuales más de

40 han demostrado

ser cancerígenas.

4.

¿Qué hay en el humo de un cigarrillo?

C

ada cigarrillo es una pequeña fábrica de sustancias químicas y

pro-duce en promedio 250 cc de humo. El humo del cigarrillo contiene unas 4.000 sustancias químicas, varias de las cuales son muy tóxicas para el ser humano. Más de 40 de estas sustancias han demostrado ser cancerígenas (8). Estas pueden dividirse en 4 grandes grupos:

- nitrosaminas: son las más peligrosas

- aldehídos (se forman cuando se queman los azúcares y la celulosa)

- hidrocarburos policíclicos aromáticos

- metales pesados (que provienen de los fertilizantes)

Sustancias en el humo de un cigarrillo:

Tóxicas Cancerígenas

Nicotina Benzopireno

Monóxido de carbono Arsénico

Acetona Níquel

Amonia 1-naftilamina

Tolueno 4-aminodifenil

Acido acético Polonio-210

DDT Clorato de vinil uretano

Metano Cadmio

Formaldehído Anilina

C

uando el cigarrillo prendido se consume se producen dos tipos

de corrientes de humo:

- Corriente de humo principal: es la que recorre el cilindro del cigarrillo y es respirado por el fumador. Al ser expirado, contiene menos productos tóxicos ya que ha sido filtrado por los pulmones del fumador.

- Corriente de humo lateral o secundario: es la que se desprende del cigarrillo entre cada bocanada. Este humo tiene mayor concentración de productos tóxicos que el humo espirado por el fumador, ya que no es filtrado previamente.

Nicotina

¿Qué es?La nicotina es un alcaloide vegetal.

¿Dónde se encuentra?Su fuente principal es la planta del tabaco. Se produce en la raíz y luego se distribuye a través del tallo hacia las hojas. Distintos tipos de tabaco tienen distintas cantidades de nicotina. El contenido de nicotina también varía según el proceso que se utiliza para secar las hojas (8).

¿Cómo se absorbe?La nicotina ingresa al organismo “suspendida”

2.

¿Cómo se usa el tabaco?

E

l tabaco se puede fumar (tabaco con humo) o se puede aspirar o

mascar (tabaco sin humo): • Tabaco con humo:

- Cigarrillos: con o sin filtro, envueltos manualmente o manufacturados

- Bidis: son cigarrillos provenientes de la India que se fabrican con diferentes sabores. Si bien se promueven como cigarrillos “naturales”, su contenido de nicotina y alquitrán es tan alto como el de los cigarrillos comunes.

- Kreteks: son cigarrillos con sabor a clavo de olor que presentan los mismos riesgos para la salud que los cigarrillos comunes. - Cigarros (habanos, puros): estos tienen mayor nicotina y alquitrán y su humo produce 30 veces más monóxido de carbono que el de los cigarrillos

- Pipa

• Tabaco sin humo: El tabaco sin humo se usa principalmente en forma oral (se masca). El uso nasal ya no es común. Los productos de tabaco que no se queman no producen alquitrán. Sin embargo, el consumo de tabaco sin humo se asocia con adicción a la nicotina, cáncer de la boca y enfermedades cardiovasculares (7).

3.

¿Qué hay dentro de un cigarrillo?

A

ntaño, los cigarrillos se enrollaban a mano y consistían de un

manojo de hojas de tabaco enrolladas en papel. Con los avances tecnológicos y la necesidad de producir cigarrillos con menor contenido de nicotina y alquitrán, la industria tabacalera ha invertido millones de dólares en perfeccionar la producción de cigarrillos. Mucha gente sigue creyendo que los cigarrillos sólo contienen hojas de tabaco pero, esto no es así!

Hoy en día, no sólo se usan las hojas de tabaco sino también los desechos (tallos, polvillo, etc) para poder aprovechar al máximo el rendimiento del tabaco (8). Además, los cigarrillos poseen alrededor de 600 sustancias (aditivos). Entre ellos hay productos de limpieza como el amoníaco, y venenos como el arsénico o como el cianuro. Estos y otros productos se agregan a las hojas de tabaco para hacer que los cigarrillos sean más suaves y más sabrosos o para aumentar la alcalinidad del humo y así facilitar la liberación de más nicotina (9).

El humo que se

desprende de un

cigarrillo sin fumar

es tan tóxico como

el que exhala el

(6)

Tabaco: Lo que todos debemos saber

¿Qué hay en el humo de un cigarrillo?

en las partículas de alquitrán. El humo del cigarrillo es ácido y se absorbe mejor en los pulmones, mientras que el humo de la pipa o el cigarro es alcalino y se absorbe mejor por la mucosa bucal. También se puede absorber por vía digestiva y por la piel.

¿Cuánto se absorbe?Cada cigarrillo contiene un promedio de 6-11 mg de nicotina. El fumador promedio absorbe 1-3 mg (0.2 mg de nicoti-na por bocanicoti-nada) o el equivalente a 20-40 mg de nicotinicoti-na por día. Esto depende de la intensidad, profundidad, y frecuencia de las bocanadas, así como del contenido del aire del ambiente (10).

¿Qué pasa una vez que entra al cuerpo?El 95% de la nicotina que se aspira llega al pulmón. De ahí pasa a la sangre y alcanza los distintos órganos en sólo 10-19 segundos. La vida media de la nicotina en el cuer-po (tiemcuer-po en que la concentración en sangre se disminuye a la mitad) es de 2 horas (11). El cuerpo procesa la nicotina y produce sustancias inactivas. Entre ellas, la más importante es la cotinina que se puede medir en saliva, sangre y orina y sirve para comprobar si alguien dejó de fumar. En fumadores crónicos se puede medir hasta 2 semanas después del último cigarrillo (12).

¿Cómo actúa?Su acción se produce casi inmediatamente después de ser absorbida ya que llega al cerebro en aproximadamente 7 segundos. Las dos áreas del cerebro donde existe un mayor número de receptores nicotínicos son el sistema mesolímbico y el locus ceruleus. Cada dosis de nicotina aumenta la liberación del neurotransmisor “dopamina” en el sistema mesolímbico. Esto produce placer, alegría y aumento del estado de alerta. Este mecanismo de acción es similar al de la cocaína o la heroína. El efecto se disipa a los pocos minutos haciendo que el fumador desee seguir fumando para repetir los efectos placenteros. En

Recuerde: la

nicotina es una

droga adictiva

que genera

dependencia.

el locus ceruleus, la nicotina libera el neurotransmisor “norepinefrina” que produce un aumento del estado de alerta, aumento de la concen-tración y de la memoria. También disminuye el apetito (12).

La exposición continua a la nicotina aumenta 2 a 3 veces el número de receptores nicotínicos en el cerebro. Cuanto mayor es el número, mayor es la cantidad de nicotina necesaria para hacerlos reaccionar y calmar la necesidad de volver a fumar. A esto se denomina “tolerancia”. Durante la noche, la nicotina en la sangre disminuye y por eso al despertar se producen síntomas de abstinencia. El primer cigarrillo es el que produce mayor placer. El tiempo que transcurre entre el despertarse y el primer cigarrillo es un buen indicador de la gravedad de la adicción.

Cada fumador desarrolla una concentración “ideal” de nicotina que debe mantenerse constante durante el día para que no se hagan sentir los efectos adversos de la falta de nicotina.

¿Qué es la dependencia a la nicotina?Desde 1988 el informe del Cirujano General de EE.UU. ha calificado a la nicotina como una sus-tancia adictiva (13).

El Manual de diagnóstico de enfermedades mentales de la Academia Americana de Psiquiatría, describe 7 criterios de los cuales 3 o más

deben estar presentes para definir la existencia de dependenciaa una

sustancia (14):

1. Existe tolerancia: disminuye el efecto después del uso

prolongado o lo que es lo mismo, se necesitan mayores dosis para obtener el mismo efecto.

2. Existe abstinencia: aparecen síntomas al no consumirse la

sustancia o lo que es lo mismo, se usa la sustancia para que estos síntomas desagradables no aparezcan.

3. Se usa la sustancia por períodos más prolongados que los

que se la pensaba usar.

4 Se desea disminuir el consumo de la sustancia sin poder lograrlo.

5. Se usa gran parte del tiempo para obtener la sustancia.

6. Se reduce la actividad social, recreacional o profesional

debido al consumo de la sustancia.

7. Se usa la sustancia en forma compulsiva a pesar de

conocerse los efectos adversos que esta produce.

La nicotina es tan adictiva como la cocaína o la heroína. Esto explica por qué sólo un 3% de los adultos que quieren dejar de fumar pueden hacerlo a largo plazo.

Karl Fagerström diseñó un test de dependencia a la nicotina que ha sido probado en distintas poblaciones y que se usa actualmente en todo el mundo (15). Es una prueba muy sencilla de realizar. En el

Concentración de nicotina en sangre a lo largo del día

Se estima que

un fumador

absorbe en

promedio 20-40

mg. de nicotina

por día.

La nicotina llega

al cerebro

aproximadamente

7 segundos

después de ser

(7)

13 12

Tabaco: Lo que todos debemos saber

¿Que hay en el humo de un cigarillo?¿Por qué fuma la gente?

Apéndice 1 encontrará las preguntas y la puntuación correspondiente de acuerdo a las respuestas.

Cuando la suma de puntos de las 6 preguntas es mayor de 6 se consi-dera que existe una alta dependencia a la nicotina. Las personas con alta dependencia a la nicotina son aquellas que responden mejor al tratamiento con reemplazo nicotínico.

¿Hay gente más predispuesta que otra a hacerse adicta a la

nicoti-na?Aunque existen factores genéticos que determinan la

suscepti-bilidad a la adicción a la nicotina, la gran mayoría (alrededor de 90%) de los que fuman la desarrollan al muy poco tiempo de comenzar a fumar (16, 17). Se ha visto, también, que la gente con depresión es más vulnerable a hacerse dependiente de la nicotina (18).

¿A qué edad se convierte uno en adicto?No existe una edad determina-da para hacerse adicto, muchos adolescentes ya son “adictos” a la nicoti-na. Se ha visto que 40% de los adolescentes fumadores comienza a fumar enseguida de levantarse, 50% trató de dejar el cigarrillo sin lograrlo y 50% dijo que “ojalá no hubiera empezado a fumar” (19). Todos estos son sig-nos de la adicción. Por otra parte, los adolescentes presentan los mismos síntomas de abstinencia a la nicotina (deseos intensos de fumar, nervio-sismo, irritabilidad, hambre, falta de concentración) que los adultos (20).

¿Cuantos cigarrillos es necesario fumar para convertirse en adicto?

Diversos estudios muestran que 33-50% de los que alguna vez han proba-do un cigarrillo se convierten en fumaproba-dores a largo plazo (20).

¿Son mejores los cigarrillos suaves (light)? Un estudio hecho por el Departamento de Salud Pública del estado de Massachusetts demostró que, si bien algunos cigarrillos suaves tienen menor contenido de nicotina, 85% de los cigarrillos estudiados, incluyendo varios catalogados de “suaves” o “ultra- suaves” tienen altos contenidos de nicotina y alquitrán. En reali-dad, lo que determina que un cigarrillo sea “suave” o “ultra- suave”, no es el contenido de nicotina sino el porcentaje de poros de ventilación que posee el cigarrillo (21). Estos son los que permiten que el aire diluya el humo del cigarrillo y disminuya el contenido de nicotina y alquitrán.

El “peligro” de fumar “suaves” es que, como el nivel de nicotina debe mantenerse constante para que no aparezcan síntomas de absti-nencia, los fumadores tienden a “compensar” y fuman más, inhalan más, mantienen más el humo dentro de los pulmones y tapan los poros de ven-tilación, que se encuentran en el filtro, para absorber la cantidad de nicoti-na que necesitan (22). Se ha visto que debido a este nuevo patrón de fumado, donde se inhala profundamente, ha aumentado el cáncer de las pequeñas vías respiratorias que antes no era frecuente. Se considera que este nuevo tipo de cáncer es típico de la gente que fuma cigarrillos suaves. Casi 2/3 de los cigarrillos vendidos en EE.UU. son “suaves” ya

Fumar cigarrillos

“suaves” o light

es tan peligroso

como fumar

cigarrillos comunes.

que la gente, impulsada por la publicidad y por la palabra “suaves” cree que presentan menos riesgos para la salud (21).

Monóxido de carbono (CO)

La hemoglobina es la proteína de las células rojas de la sangre encargada de llevar el oxígeno (O2) a los tejidos. El monóxido de carbono (CO) es 250 veces más afín a la hemoglobina que el oxígeno (O2). Cuando el CO se une a la hemoglobina formando carboxihemoglobina, le quita el lugar al O2 y, por lo tanto, el oxígeno que llega a los tejidos es menor del necesario. Por otro lado, la hemoglobina queda “enganchada” al monóxido de carbono durante casi 6 horas, tiempo durante el cual no puede transportar oxígeno. De esta manera, incluso entre cigarrillos, la sangre de los fumadores lleva menos oxígeno a todos los tejidos que la de los no fumadores.

El aire normal tiene una concentración de 1-30 partículas de CO por millón (ppm). Con estas concentraciones, el contenido de carboxihemoglobina en sangre es de 1-2%. Al fumar 5-20 cigarrillos por día el contenido de carboxihemoglobina aumenta a 4-7% y al fumar más de 25, aumenta a 8-15%.

El CO también eleva el colesterol y desciende las lipoproteínas de baja densidad, acelerando así la formación de placa ateromatosa que lesiona la pared de las arterias (12).

5.

¿Por qué fuma la gente?

E

xisten más de 10.000 trabajos científicos publicados que tratan de

(8)

Tabaco: Lo que todos debemos saber

¿Por qué fuma la gente?

¿Qué consecuencias tiene para la salud?

Es muy importante destacar el papel de la publicidad en pro-mover el consumo entre jóvenes. En general, la propaganda de ciga-rrillos muestra gente joven, al aire libre, divirtiéndose. El mensaje es usualmente: “sé libre”, “sé diferente”, “vive tu vida”, algo con lo que los adolescentes se sienten identificados. La propia industria taba-calera reconoce la importancia de la publicidad. Así, además de la pro-paganda de cigarrillos, las tabacaleras patrocinan con frecuencia diversos eventos deportivos frecuentados por niños y adolescentes tales como copas de fútbol, carreras de motos y de autos.

La OMS dice que el consumo de tabaco es una enfermedad trans-mitida a través de la publicidad y el patrocinio de eventos deportivos y culturales. Las tabacaleras gastan miles de millones en el patrocinio de eventos deportivos. De esta manera consiguen que sus marcas aparez-can en televisión, a pesar de que muchos países tienen prohibida la pro-paganda de tabaco en este medio.

Un documento interno de 1989 de la compañía R.J. Reynolds (ahora pertenece a Japan Tobacco) decía que: ''usamos los deportes como un medio para hacer propaganda de nuestros productos y… podemos ver el incremento de nuestras ventas inmediatamente¨. Las tabacaleras saben que la fórmula uno es un deporte ideal para patrocinar porque tiene gla-mour y se retransmite por televisión a todo el mundo. Lo ven más de 600 millones de personas, sobre todo jóvenes, a lo largo de 10 meses al año. El consumo de tabaco comienza durante la infancia y la adoles-cencia. De hecho, el 80% de los fumadores comienza a fumar antes de los 18 años. Se ha visto que a menor edad de inicio, mayor es el riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas al consumo de cigarrillos (23).

¿Qué pasa cuando uno fuma por primera vez?

El primer contacto con el cigarrillo produce generalmente efectos desagradables como tos, mareo y ganas de vomitar. Una vez superada esta etapa, el organismo se acostumbra a la nicotina y al humo. Una vez que el individuo asocia el consumo con alguna actividad placentera, se produce adicción psicológica al cigarrillo.

6.

¿Qué consecuencias tiene para la salud?

E

s importante reconocer que la mayoría de las enfermedades graves

relacionadas con el consumo de tabaco aparece durante la vida adulta y que, por ello, los adolescentes no se identifican demasiado cuando se les habla de las consecuencias del tabaco en la salud. Sin embargo, el consumo de tabaco afecta la salud del fumador desde el momento en que éste comienza a fumar.

Trabajos científicos muestran que los fumadores tienen más

ries-go de morir que los no fumadores. En 1951, un grupo de investigadores británicos envió un cuestionario sobre consumo de cigarrillos a casi 40.000 médicos. Desde entonces, han evaluado periódicamente la relación entre el consumo de cigarrillos y la mortalidad en este grupo. Así, han demostrado que alrededor del 50% de los fumadores morirá a causa de su hábito de fumar. La supervivencia promedio de los fumadores es 7,5 años menor que la de los no fumadores y la reducción en la espe-ranza de vida aumenta según la cantidad fumada (24). Las causas de muerte más importantes relacionadas con el consumo de tabaco son: enfermedades cardiovasculares, cáncer y enfermedades respiratorias.

Los no fumadores que respiran involuntariamente el humo del tabaco de los demás también tienen mayor probabilidad de desarrollar estas enfermedades que los no fumadores que no están expuestos al humo de los fumadores.

Cáncer:

El cáncer de pulmón fue la primera enfermedad que se identificó como causada por el cigarrillo. A principios de siglo, un grupo de médicos observó que la muerte por cáncer de pulmón, que antes del siglo XX era muy rara, había aumentado drásticamente (5000 por ciento en 30 años). Un estudio publicado en 1954 demostró que los varones fumadores tenían 24 veces más probabilidades de morir de cáncer de pulmón y que ese riesgo era proporcional al número de cigarrillos fumados (25). Nueve de cada 10 casos de cáncer de pulmón están rela-cionados con fumar. Las mujeres que nunca han fumado pero que viven con un fumador incrementan en un 21% su riesgo de tener cáncer de pulmón en algún momento de su vida. Si estas mismas mujeres han estado expuestas al humo de un padre o madre fumadora desde su

Riesgo de morir por cáncer de pulmón según Nº de cigarrillos

Las tabacaleras

gastan millones en

patrocinar eventos

deportivos

frecuentados por

niños y

adolescentes

80% de los

fumandores

comenzó a fumar

antes de los 18

(9)

17 ¿Qué consecuencias tiene para la salud?

ca y el enfisema, matan lentamente. La gente que padece estas enfer-medades necesita que se le administre oxígeno para poder respirar. En algunos casos la destrucción del pulmón es tan grande que la única solu-ción es hacer un transplante.

También está demostrado que el cigarrillo agrava el asma, no sólo del fumador, sino también de las personas que lo rodean.

Un dato importante para recalcar entre los adolescentes es que fumar se asocia con un menor rendimiento deportivo debido a que los pulmones de un fumador tienen menor capacidad para recibir oxígeno.

Enfermedad cardiovascular:

El consumo de cigarrillos es una causa importante de enfermedad car-diovascular, en especial de ataque cardíaco. Se estima que por cada 10 cigarrillos que se fuman por día, el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular aumenta 18% en hombres y 31% en mujeres (28).

En un estudio que se realizó en 1400 jóvenes menores de 25 años que murieron en accidentes, se descubrió que aquellos que fumaban ya tenían signos tempranos de arteriosclerosis, una de las enfermedades cardiovasculares (23).

El corazón se contrae una vez por segundo durante toda la vida. A medida que se acumula “placa” en las arterias, estas se ponen más rígi-das y el corazón tiene más dificultad para contraerse. Al fumar un ciga-rrillo se produce una reducción inmediata del diámetro de los vasos sanguíneos y por consiguiente, se produce un aumento del pulso y de la

16

Tabaco: Lo que todos debemos saber

infancia, el riesgo se incrementa en un 63%, comparado con el riesgo de las mujeres no fumadoras que han vivido siempre en hogares sin fumadores (26). El cáncer de pulmón es muy maligno y sólo un pequeño porcentaje de los que lo padecen sobreviven más de 5 años. ¿Sabía usted que Wayne McLaren, Dave McLean y Edward Hall, tres de los hombres Marlboro en los anuncios publicitarios, murieron de cáncer de pulmón? Actualmente en varios países, el cáncer de pulmón en la mujer produce más muertes que el cáncer de mama.

Los fumadores tienen también más probabilidad de padecer cáncer de boca, labios, lengua, laringe y faringe. En estos casos el con-sumo de alcohol es también un factor predisponente y el riesgo de cáncer es mayor cuando se combinan tabaco y alcohol (27). También está relacionado al cáncer de estómago, de páncreas, de vejiga y a cier-tas formas de leucemia. En las mujeres, el consumo de tabaco se aso-cia con un mayor riesgo de cáncer de cuello del útero.

Enfermedad pulmonar:

El humo del cigarrillo irrita las células de los bronquios. La inflamación que ocurre estimula la producción de moco que paraliza y destruye las cilias (las vellosidades encargadas de limpiar las impurezas del aire y proteger las vías respiratorias contra las infecciones). El moco desciende a los bronquios más delgados, los tapa y favorece las infec-ciones. El alquitrán contenido en el humo se acumula en las paredes de los bronquios y alvéolos y los destruye dificultando el intercambio de oxígeno (O2) y dióxido de carbono (CO2) que se hace normalmente a través de los mismos (enfisema).

A diferencia del cáncer de pulmón, que generalmente es mortal al año de ser diagnosticado, la enfermedad pulmonar obstructiva

cróni-Pulmón sano Pulmon de fumador Mecanismos por los cuales la nicotina afecta el sistema cardiovascular

Fumar agrava los

síntomas de asma

del fumador y de

los que lo rodean.

Se estima que sólo

4 de cada 10 casos

de cáncer de pulmón

sobreviven más de

un año después de

(10)

En EE.UU. durante

1996, 24% de las

muertes debidas a

incendios fueron

provocadas por

cigarrillos mal

apagados (30).

Tabaco: Lo que todos debemos saber

presión arterial, lo cual aumenta a su vez el riesgo de contraer una enfer-medad cardiovascular. La mayoría de las muertes relacionadas con el consumo de tabaco ocurren debido a enfermedad isquémica, ataques cardíacos y muerte súbita. Aquellos que sobreviven a un ataque cardía-co y cardía-continúan fumando tienen mayor probabilidad de recurrencia. Otra causa importante de muerte son los accidentes cerebrovasculares.

En 1992, la Asociación Americana del Corazón indicó que el riesgo de morir por una enfermedad del corazón aumenta más del 30% entre los no fumadores que respiran el aire de los fumadores en casa. Ahora también se sabe que las células que recubren internamente el corazón y las arterias se dañan en los no fumadores con tan sólo respirar el humo de los fumadores durante 30 minutos. La función de estas células es evitar el estrechamiento de los vasos circulatorios que puede llevar a un ataque al corazón.

Envejecimiento:

Está estudiado que, al disminuir el flujo sanguíneo a los pequeños vasos de la piel se acelera el envejecimiento facial, sobre todo en las mujeres. Esto se evidencia a través de un mayor número de arrugas entre las mujeres fumadoras.

En los fumadores, el riesgo de morir por enfermedades propias de los ancianos aparece a edades más tempranas.

Efectos en el sistema reproductivo

e impotencia sexual:

Existe una relación entre el consumo de tabaco y la fertilidad: las mujeres que fuman tienen 3 veces más probabilidades de ser infértiles que las que no fuman. También tienen su menopausia en promedio 2 años antes que las no fumadoras. 40% de las mujeres fumadoras tienen partos pre-maturos y 30-70% tienen más probabilidades de abortos espontáneos. Todas las toxinas del cigarrillo, incluyendo la nicotina, atraviesan la placenta. Los hijos de madres fumadoras tienen más riesgo de tener complicaciones al nacer y de pesar menos de 2500 gramos al nacer. Se cree que esto se debe a la constricción de las arterias de la placenta o al hecho de que el monóxido de carbono atraviesa la placenta, se une a la hemoglobina de la sangre que alimenta al feto y no deja que éste reci-ba el oxígeno que necesita para crecer adecuadamente (29).

También es peligroso que las mujeres que fuman usen anticonceptivos orales pues se aumenta el riesgo de embolia.

En el hombre, el cigarrillo provoca disminución de la densidad y la velocidad del esperma (disminuye la motilidad en un 50%). El fumar daña las arterias que llevan la sangre al pene causando impotencia.

¿Qué consecuencias tiene para la salud?

Efectos en el sistema osteomuscular:

Los jóvenes fumadores tienen más riesgo de sufrir fracturas óseas y esguinces de tobillo que los no fumadores. En las mujeres post-menopáusicas que fuman se produce una pérdida importante de la masa ósea (osteoporosis) que aumenta el riesgo de fractura de cadera. A los 60 años el riesgo de fractura es 17% mayor y a los 70 es 41% mayor en las mujeres que son fumadoras. Estos efectos se revierten si la mujer deja de fumar antes de la menopausia.

Efectos en los ojos:

Las cataratas son la principal causa de ceguera en el mundo. Se ha visto que los fumadores tienen 60% más riesgo de tener cataratas que los no-fumadores. Alrededor de un 20% de todas las cataratas están rela-cionadas al consumo de tabaco (3).

Efectos en el sistema oro-digestivo:

Los fumadores tienen mayor incidencia de úlceras que a su vez tardan más en curarse. Aparte de una mayor incidencia de cáncer bucal, el tabaco está relacionado con una mayor incidencia de caries y enfer-medad de las encías.

Cuando la nicotina entra en contacto con el aire se oxida y forma una sustancia color marrón que se deposita en los dientes de los fumadores.

Los efectos en la boca son aquellos que los adolescentes conocen mejor: mal aliento, dientes amarillos, caries. Muchos adolescentes dicen que darle un beso a un novio (a) fumador (a) es como "chupar un cenicero".

El cigarrillo como “puerta de entrada a otras drogas”.

Diversos estudios han demostrado que los chicos que fuman tienen más posibilidades de tomar alcohol y de consumir otras drogas más pesadas como marihuana o cocaína (23). Se asume entonces que al prevenir el con-sumo de tabaco se puede reducir también el concon-sumo de otras drogas.

Existen otras consecuencias del consumo de tabaco, no relacionadas con la salud, que también son muy conocidas y pueden ser enfatizadas entre los adolescentes. Estas son: el olor a tabaco impregnado en la ropa y en el pelo, la mayor probabilidad de arruinar la ropa por riesgo a quemarla con un cigarrillo y la cantidad de plata que se gasta por mes en la compra de cigarrillos.

¿Qué pasa cuando uno deja de fumar?

(11)

20 21

Tabaco: Lo que todos debemos saber

¿Qué consecuencias trae a la salud? ¿Qué son los fumadores pasivos?

¿Existe un tratamiento contra la adicción a la nicotina?

horas síntomas de abstinencia como nerviosismo, ansiedad, irritabilidad, frustración, dificultad para concentrarse, aumento del apetito y deseos incontrolables de fumar (12).

En el apéndice 2 encontrará una lista detallada de qué ocurre cuando una persona deja de fumar.

Es importante que los fumadores conozcan estos síntomas de abstinencia y estén preparados para ellos. Estos síntomas duran gene-ralmente 2 semanas, que es el tiempo que se necesita para que la quími-ca del cerebro vuelva a la normalidad. Se sospecha, sin embargo, que existen cambios permanentes en el sistema nervioso que persisten de por vida. Se ha demostrado que dejar de fumar es tan difícil como dejar la heroína y aun más difícil de dejar que el alcohol (31).

También existen cambios en los pulmones que son irreversibles como el enfisema y el cáncer de pulmón en estados avanzados.

Es importante comprender que, si bien la mayoría de los adoles-centes piensa que si quieren pueden dejar de fumar, esto no es así. En una encuesta realizada por Gallup en EE.UU. durante 1992, el 70% de los ado-lescentes de 12 a 17 años respondió estar arrepentidos de haber comen-zado a fumar mientras que 66% respondió que le gustaría dejar el cigarrillo. Sin embargo, sin ayuda sólo el 0-11% de los adolescentes deja de fumar (32). Un gran porcentaje dice que “ojalá no hubiera empezado, porque ahora no lo puedo dejar”. La Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes muestra que entre el 60 y el 80% de los jóvenes latinoamericanos fumadores entre 13 y 15 años han intentado dejar de fumar sin éxito.

7.

¿Qué son los fumadores pasivos?

L

os fumadores pasivos son aquellos no fumadores que respiran el

humo de los fumadores. En 1950, un grupo de médicos evidenció que un niño que sufría de asma grave mejoraba rápidamente cada vez que su madre dejaba de fumar. Se describió así por primera vez la relación entre ser fumador pasivo y tener problemas pulmonares.

Desde entonces, diversos estudios han demostrado que la exposi-ción al humo de tabaco ambiental se asocia con muchas de las mismas enfermedades relacionadas al consumo de cigarrillos (cardiopatías, cáncer de pulmón, empeoramiento del asma). En un estudio realizado en Japón en 1981, se demostró que las mujeres no fumadoras cuyos maridos eran fumadores se morían 40% más de cáncer de pulmón que las mujeres no fumadoras que vivían con no fumadores (33).

En 1980, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos determinó que sólo aquellos lugares cerrados, totalmente libres de tabaco, cumplían con los estándares de aire limpio. En 1992, esta

misma agencia declaró que el humo de tabaco es un carcinógeno de clase A (demostrado carcinógeno en humanos) (34).

Desafortunadamente la exposición al humo de tabaco ambiental es generalizada y afecta a la mayor parte de la población. Sin embargo, los más afectados son los niños. Los hijos de fumadores tienen más probabilidades de tener enfermedades respiratorias bajas (bronquitis), enfermedades del oído (otitis), asma, reducción de la función pulmonar y síndrome de muerte súbita, especialmente durante el primer año de vida. A mayor consumo por parte de los padres, mayor grado de enfermedad.

8.

¿Existe un tratamiento contra la

adicción a la nicotina?

S

e ha visto que más del 90% de las personas que tratan de dejar de fumar

por su propia cuenta recaen en el hábito al año de haber dejado. Por eso es importante saber que existen tratamientos efectivos para dejar de fumar (35). Estos incluyen:

- Terapia farmacológica:

La terapia farmacológica incluye el reemplazo nicotínico y el uso del fármaco bupropion. La idea de usar nicotina de reemplazo surgió de los trabajos de investigación sobre la farmacología de la nicotina. Se sabe que los efectos de la nicotina en la circulación dependen de la velocidad con que se alcanzan los picos de nicotina en sangre. La absorción de nicotina por la mucosa bucal o por la piel (chicle o parche) es más lenta. Así, los fumadores no sufren de los síntomas relacionados al síndrome de abstinencia pero tampoco sufren los efectos adversos que la nicotina tiene en la circulación ni reciben las 4.000 sustancias tóxicas que vienen aparejadas al cigarrillo.

Todas sirven con similar eficacia para aliviar los síntomas de absti-nencia causados por la falta de nicotina. El chicle está disponible com-ercialmente desde 1984 y los parches desde 1996. Existen pocos datos sobre el uso de terapia de reemplazo nicotínico en adolescentes. Sin embargo hasta la fecha no se ha demostrado que su uso esté con-traindicado en ese grupo etáreo.

En 1996, el Food and Drug Administration (FDA) autorizó el uso de la primera sustancia no nicotínica para el tratamiento del consumo de tabaco: el antidepresivo bupropion. Otras drogas como la clonidina o la nortriptilina se utilizan con éxito, aunque todavía no han sido aprobadas por la FDA.

- Terapia de apoyo psicológico:los expertos concuerdan que es necesario combinar “alguna forma” de terapia de apoyo psicológico con las terapias

Dejar de fumar, no

importa a que edad,

disminuye el riesgo

de muerte asociado

al fumar.

Diversas

encuestas

muestran que 2/3

de las personas

que fuman

desearían dejar

(12)

Se estima que el

consumo de tabaco

es responsable de

500.000 muertes al

año en América

Latina y el Caribe.

¿Qué dicen las estadísticas? La industria tabacalera ¿Qué podemos hacer?

Tabaco: Lo que todos debemos saber

de reemplazo nicotínico. La terapia de apoyo psicológico duplica la efica-cia del tratamiento farmacológico. Se ha visto que a la mujer le cuesta más tomar la decisión de dejar de fumar y aparte tiene más tendencia a recaer.

9.

¿Qué dicen las estadísticas?

C

ada año mueren 4 millones de personas en el mundo por

enfer-medades relacionadas al consumo de tabaco (esto es equivalente a una persona cada 10 segundos). A este ritmo, serán 10 millones en el 2030 (de los cuales 7 serán de países en desarrollo) (36).

No todos los países de la región de las Américas tienen la misma prevalencia de consumo de tabaco. Los países del Cono Sur presentan los índices de consumo más altos de la Región (Chile: 1998: 40,9%, Argentina: 1999: 40,1%). Los países de la Región Andina tienen índices similares a los de América del Norte con prevalencias de alrededor de 30%. En EE.UU. y Canadá, se observa en cambio una disminución pro-gresiva del consumo actual (37). El consumo de tabaco entre el per-sonal médico es también muy frecuente.

Se estima que en el continente americano el consumo de tabaco es responsable de aproximadamente 1 millón de muertes por año, de las cuales unas 500.000 corresponden a los países de América Latina y el Caribe (38).

La edad de inicio es cada vez menor y el consumo en las mujeres tiende a ser igual o mayor que en los hombres. El consumo de tabaco, sobre todo en jóvenes, ha comenzado a preocupar a los gobiernos de algunos países de América Latina.

La Organización Mundial de la Salud y los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) han desarrollado una encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes de 13-15 años. La misma recoge datos sobre consumo, actitudes, conocimien-tos, exposición al humo de tabaco ambiental y deseo de dejar de fumar, entre otros. Resultados de estas encuestas muestran que el consumo de cigarrillos durante el último mes varía ampliamente en los distintos países (6.8% en Venezuela, 19.6% en Costa Rica, 30% en Buenos Aires, Argentina y 38% en Santiago, Chile). El porcentaje de estudiantes expuestos al humo de tabaco en su hogar también varía entre países (31% en Perú, 42% en Venezuela y 70% en Buenos Aires). En todos los países encuestados, más de la mitad de los estudiantes fumadores ha tratado de dejar de fumar durante el último año (52% en Buenos Aires, 66% en Costa Rica, 77% en Trujillo, Perú). Un dato significativo es que en la mayoría de los países, menos del 40% de los estudiantes habían discutido en clase temas relacionados al consumo de tabaco (39).

10.

La industria tabacalera.

E

s importante que conozcamos un poco más de la industria

taba-calera que es en cierta manera el “vector” responsable de llevar los cigarrillos al mercado.

Cada año la industria tabacalera vende 6 trillones de cigarrillos. Las ganancias de las compañías tabacaleras son del orden de US$20 mil millones al año (40).

Actualmente las compañías multinacionales han desplazado a las pequeñas industrias y dominan el mercado internacional.

En EE.UU. y en varios países de América Latina, gobiernos y par-ticulares están actualmente demandando a las compañías tabacaleras por los gastos en salud producidos por el consumo de sus productos. A raíz de eso han salido a luz documentos que demuestran que la indus-tria tabacalera sabía desde mediados del siglo XX que la nicotina es adic-tiva y que los cigarrillos están relacionados con el cáncer de pulmón (40). También hay documentos que demuestran que deliberadamente han diseñado campañas para promover el consumo en niños y adolescentes. Un estudio realizado en 1991, a sólo 3 años del lanzamiento al mercado del logo de “Joe Camel”, demostró que niños menores de 6 años reconocían dicho logo con la misma facilidad con que reconocían al ratón Mickey (41).

Diversas son las razones por las que las tabacaleras deben dirigir la publicidad a los jóvenes:

- se necesitan nuevos fumadores para reemplazar a los

adultos que mueren o dejan de fumar

- los nuevos fumadores son generalmente menores de 18

años

- la lealtad a las marcas se forma en los primeros años de

fumado

Este ejemplo lo demuestra claramente: “Para asegurar el crecimiento de Camel, esta marca debe aumentar su mercado en el grupo de 14-24 años que tienen una visión más liberal y que representan al fumador del mañana” (memo de la companía RJReynolds, publicación MN 12865).

11.

¿Qué podemos hacer?

E

l conocimiento científico actual indica que iniciativas como la

(13)

24 25

Tabaco: Lo que todos debemos saber

¿Qué podemos hacer?

tal del tabaco se presenta como una mera molestia para los no fumadores, y no como una cuestión de salud. La industria también financia movimientos de los derechos de los fumadores para crear la denominada oposición independiente a las prohibiciones del acto de fumar que llaman “fanáticos” a las personas que se preocupan por los efectos del humo ambiental del tabaco en su salud.

Segundo, hacer menos accesible el tabaco:

A diferencia de los países más desarrollados, en los paúses de América Latina y el Caribe, el tabaco es más barato que muchos alimentos. Se necesitan 21 minutos de trabajo para comprar un paquete de Marlboro en Toronto, Canadá y 13 minutos para comprar un Big Mac. Sin embargo, en Venezuela hay que trabajar 3 veces más para comprar un Big Mac que un paquete de Marlboro. En Colombia y Río de Janeiro el trabajo requerido para comprar un Big Mac es dos veces el que se requiere para comprar un paquete de Marlboro (43). Hay una importante relación entre el consumo per cápita de los pro-ductos de tabaco y el precio real de los mismos: cuanto mayor es el pre-cio, menor es su consumo. Por eso, una de las medidas más eficaces para reducir el consumo de tabaco es subir su precio mediante impuestos. Los impuestos repercuten aún más en la disminución del consumo de tabaco en las poblaciones de bajos ingresos y entre los jóvenes, que cuentan con menos ingreso disponible y son mucho más sensibles a los precios que la población en general (42).

Tercero, prohibir la propaganda del tabaco:

La promoción del tabaco directa e indirecta aumenta el consumo del tabaco y es un factor importante que contribuye al inicio del con-sumo. Los estudios existentes indican que las restricciones integrales (prohibiciones o cuasi-prohibiciones) de la promoción del tabaco reducen el consumo. Por contraste, las restricciones parciales a la pro-moción tienen poca o ninguna repercusión sobre el consumo. Sólo Canadá, Brasil y Cuba están aplicando legislaciones que limitan amplia-mente la publicidad de productos tabáquicos y el patrocinio de even-tos deportivos y culturales por parte de la industria del tabaco. En muchos países las restricciones son escasas y las existentes, a veces no se cumplen, como es el caso de Honduras.

En Honduras está prohibida la transmisión de estos anuncios antes de las 20 horas, aunque en el año 2000 el 39% de estos se vieron entre las 18 y las 20 horas, el horario preferido de niños y adolescentes. Casi la mitad de todos los anuncios se transmitieron durante los programas orientados a los niños o la familia .

Primero, proteger a los no fumadores del humo de los demás:

Los gobiernos pueden reglamentar y legislar prohibiciones del acto de fumar en los lugares públicos, educar a las personas sobre los peligros del humo ambiental del tabaco y proporcionar apoyo a los que desean dejar de fumar. Los empleadores pueden implantar y hacer cumplir la prohibición del fumado en los centros de trabajo. Los padres pueden dejar de fumar en la casa y en el automóvil, en particular alrededor de los niños, y pedirles a otros que hagan lo mismo. También pueden lograr que la guardería y la escuela de sus hijos sean locales libres de humo de tabaco. Las personas pueden hacer saber a sus familiares, amigos y colaboradores que les moles-ta que fumen cerca de ellos.

Aunque una buena ventilación ayuda a reducir la irritabilidad que causa el humo, no elimina sus componentes tóxicos. Cuando las secciones de fumar comparten la ventilación con áreas de no fumar, el humo se dispersa por todas partes. Las secciones de fumar solo ayudan a proteger a no fumadores cuan-do están completamente cerradas, tienen otro sistema de ventilación que va directamente al aire libre sin aire recirculante en el edificio y cuando los empleados no están obligados a pasar por dichas secciones.

La mayoría de la gente —hasta los fumadores— apoyan los espa-cios libres de humo de tabaco. Las prohibiciones de fumar en los cen-tros de trabajo y los lugares públicos se respetan mejor cuando las personas entienden porque se les prohibe fumar.

Además, la mayoría de los empleadores que imponen espacios libres de humo de tabaco ahorran dinero al aumentar la productividad, disminuir los costos de mantenimiento y de limpieza, y reducir los gastos de seguro. La industria tabacalera gasta millones para financiar campañas de información incorrecta sobre el humo ambiental del tabaco. Además de atacar la validez de ciertos datos, la industria financia y promueve proyectos de investigación falsos que restan importancia a la gravedad de los efectos del humo ambiental del tabaco en los seres humanos.

Los grupos de presión y los abogados que trabajan en favor de la industria tabacalera ayudan a desviar la reglamentación gubernamen-tal del humo ambiengubernamen-tal del tabaco.

Las tabacaleras realizan enormes contribuciones para las cam-pañas políticas.

Existe actualmente una campaña mundial para promover la "cortesía de poder elegir" como una opción a la prohibición de fumar en los lugares públicos. Esto implica que el grave problema del humo ambiental del tabaco puede ser resuelto simplemente si los fumadores piden permiso antes de encender un cigarrillo o teniendo secciones se-paradas de fumadores y no fumadores. Por lo tanto, el humo

ambien-Primero, proteger a

los no fumadores,

segundo aumentar el

precio de los

cigarrillos y tercero

prohibir la

propaganda de los

(14)

Tabaco: Lo que todos debemos saber

¿Qué podemos hacer?Conclusión

Educación:

La educación es un pilar importante para lograr aplicar las tres medidas enunciadas anteriormente. Cuando existen políticas antitabáquicas adecuadas, la educación de los jóvenes es un complemento importante para evitar que empiecen a fumar. Se ha visto que el período crítico de inicio de consumo es la adolescencia temprana (11 a 13 años) por lo que los programas de prevención se imparten generalmente en sexto o séptimo grado. En los años 60, se creía que los niños comenzaban a fumar porque desconocían los efectos del cigarrillo en la salud. La prevención se enfocó entonces en proveer información adecuada que les mostrara lo "malo" que es fumar. La evaluación de este tipo de programas puramente “informativos” demostró que no alcanzaban los resultados esperados. Recordemos que la adolescencia es una etapa donde uno se siente "invencible" donde se cree que "otros van a morir de cáncer, no yo". Se tomaron entonces otras iniciativas aisladas como el mejoramiento de las relaciones interpersonales, la comunicación efectiva, la enseñanza de maneras de “decir no”. Estos programas aislados tampoco dieron buenos resultados. En los últimos años se ha visto que una manera efectiva de prevenir incluye la enseñanza de habilidades para la vida. Este conjunto de destrezas psicosociales promueven en los niños la asertividad, la autoestima y la actitud crítica. Programas que utilizan esta metodología han sido usados y evaluados ampliamente en EE.UU. con excelentes resultados: en los niños que reciben estos programas se ha visto una reducción del consumo y un retraso en la edad de inicio que perdura generalmente uno a cuatro años (23). Varios países de América Latina han desarrollado programas de prevención del consumo de tabaco y otras sustancias que incluyen la enseñanza de habilidades para la vida. Un ejemplo de esto es el programa “Trazando

el Camino” que comenzó a implementarse en todos los séptimos grados de Costa Rica durante 1999.

¡Cuidado! La industria tabacalera promueve programas de educación para jóvenes con el pretexto de ayudarles a resistir la tentación de fumar. Sin embargo, programas como el denominado PODER auspiciado por la Philip Morris, envían el mensaje de que fumar es un placer de adultos. Este mensaje en un desafío para que los jóvenes quieran entrar rápidamente en el mundo de los adultos y sus placeres, incluyendo el fumar.

Promover el cesado:

La creación de ambientes libres de humo debe ofrecer la posibilidad de que los fumadores que así lo deseen tengan el apoyo necesario para dejar de fumar. Trabajos científicos demuestran que aquellas personas que no dejan de fumar antes de los 35 años tienen 50% de probabilidades de morir a causa de una enfermedad relacionada al tabaquismo. Sin embargo se ha visto que dejar de fumar, a cualquier edad, es beneficioso para la salud. Una encuesta realizada en alumnos de la escuela secundaria de Buenos Aires, Argentina, realizada en 1997 muestra que 79% de los alumnos fumadores contestó que quería dejar de fumar y 55% había intentado dejar el cigarrillo al menos una vez (44). Es importante recordar que es muy difícil dejar de fumar y la mayoría de las personas recae en etapas anteriores para luego volver a tratar de dejar el hábito. Al darles apoyo y comprensión, los educadores pueden tener un rol importante en apoyar a aquellos estudiantes fumadores que están luchando para dejar de fumar.

12.

Conclusión:

S

i bien esta guía contiene información sobre los problemas de salud

relacionados al consumo de tabaco, es necesario que, por un lado los alumnos puedan ver el problema del consumo de tabaco dentro de un contexto que vaya más allá de las consecuencias para la salud. Es impor-tante que comprendan las presiones sociales, la manipulación que ejercen las compañías tabacaleras y la sociedad, la actitud ambigua que tiene la sociedad frente al consumo de tabaco para que ellos mismos pro-pongan alternativas para su control. Por otro lado, es importante que los mensajes que se transmitan en clase sean fundamentalmente de pro-moción de salud, reconociendo los beneficios del no fumado en lugar de enfocarse siempre en las consecuencias adversas.

La mayoría de las técnicas utilizadas para promover la discusión en clase fomentan la participación activa de los alumnos. Algunos ejem-plos incluyen:

El programa PODER

de Philip Morris

envía el mensaje de

que fumar es un

placer de adultos.

(15)

28 29

Tabaco: Lo que todos debemos saber

Conclusión

Apéndice 1

- que los alumnos discutan sobre el contenido de algunos anuncios publicitarios de cigarrillos. Esto genera una excelente oportunidad para hablar de los mitos relacionados al consumo de tabaco como una manera de obtener placer, sexo y amigos. Los adolescentes responden muy bien a este tipo de iniciativa porque se ven reflejados en los personajes de los anuncios, que generalmente son jóvenes y saludables.

- que entre todos los alumnos evalúen el contenido de los paque-tes de cigarrillos: ¿está marcado el contenido de nicotina y alquitrán? ¿es bien visible la advertencia de los efectos adversos del cigarrillo? ¿Qué piensan los alumnos de esa advertencia? - que los alumnos entrevisten a algún fumador cercano (familiar, amigo) y les pregunten por qué comenzaron a fumar. Los resulta-dos de esas encuestas pueden compartirse en clase promoviendo la discusión sobre por qué la gente comienza a fumar.

- que los alumnos formen pequeños grupos de discusión para, entre ellos, determinar cuáles son las razones para no consumir cigarrillos. Entre todos pueden desarrollar un compromiso de no consumo.

- que los alumnos no fumadores puedan expresar cómo se sienten cuando se ven rodeados por fumadores: ¿les molesta? ¿creen que afecta su salud? ¿están de acuerdo con la existencia de restaurantes/ bares/ edificios públicos que protejan los derechos de los no-fumadores?

- que los alumnos puedan expresar a las autoridades guberna-mentales y parlamentarias sus posiciones acerca del tabaco El rol del educador es fundamental para brindar la información adecuada y precisa y para promover la búsqueda de material por parte de los alumnos. Esperamos que esta guía le sea de utilidad.

Apéndice 1

Test de Fagerström de dependencia

a la nicotina

Puntaje

1) Al despertar, ¿cuánto tiempo pasa hasta que fuma Ud su primer cigarrillo?

- <=5 min: 3

- 6-30 min 2

- 31-60 min 1

- >=61 min 0

2) ¿Le resulta difícil mantenerse sin fumar en los lugares donde está prohibido?

- Si 1

- No 0

3) ¿Cúal de todos los cigarrillos le costaría más dejar?

- El primero de la mañana 1

- Cualquier otro 0

4) ¿Cuántos cigarrillos promedio fuma Ud diariamente?

- <=10 0

- 11-20 1

- 21-30 2

- >=31 3

5) ¿Fuma Ud. más durante la mañana que durante el resto del día?

- Si 1

- No 0

6) ¿Fuma Ud. cuando está enfermo y en cama?

- Si 1

(16)

Tabaco: Lo que todos debemos saber

Refere

Referencias

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Apéndice 2 Referencias

Apéndice 2

¿

Qué ocurre al dejar de fumar?

A los 20 minutos del último cigarrillo

Presión arterial se restablece

Pulso se restablece

Temperatura de pies y manos se restablece

A las 8 horas

Monóxido de carbono en sangre se normaliza

Oxígeno en sangre se normaliza

A las 24 horas

Disminuye probabilidad de ataque cardíaco

A las 48 horas

Las terminales nerviosas se acostumbran a la ausencia de nicotina

mejora el gusto y el olfato

A las 72 horas

Los bronquios se relajan, se respira mejor

Mejora la capacidad pulmonar

A las 2 semanas- 3 meses

Mejora la circulación

Es más fácil caminar

Función pulmonar mejora en un 30%

A los 1- 9 meses

Disminuye la tos, la congestión nasal, la fatiga y la falta de aire

Se regeneran las cilias y disminuyen las infecciones

Aumenta la energía general

Al año

El riesgo de morir por enfermedad cardíaca disminuye a la mitad

A los 5 años

El riego de morir de enfermedad cardíaca es igual al de los no fumadores

El riesgo de morir por enfermedad pulmonar disminuye a la mitad

A los 10 años

El riesgo de morir por cáncer de pulmón es similar al de los no fumadores

Se reemplazan las células pre-cancerígenas

Disminuye la incidencia de otros cánceres

(17)

32

Tabaco: Lo que todos debemos saber

encias

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44. Morello, P. y cols. “Consumo de tabaco en adolescentes escolarizados de Capital Federal, Argentina”. Informe Final. Investigación Universidad de Johns Hopkins/ OPS-OMS. 1998.

45. Glantz SA. Tobacco Biology and Politics: An Exposé of Fraud and Deception. 2nd edition 1992. Waco, Tx: HealthEdCo.

Agradecimientos:

Esta guía fue escrita por la Dra. Paola Morello, consultora de la Organización Panamericana de la Salud bajo la supervisión del Dr. Enrique Madrigal y la Dra. María Teresa Cerqueira.

Referencias

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