UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRÉS
FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
CARRERA DE LINGÜÍSTICA E IDIOMAS
MENCIÓN LENGUAS NATIVAS
TESIS DE GRADO
EL LÉXICO-SEMÁNTICO EN LA TRANSFORMACIÓN DE
APELLIDOS AYMARAS COMO IDENTIDAD CULTURAL EN LA
UNIDAD EDUCATIVA JOSÉ BALLIVIÁN “A” DE VIACHA
POSTULANTE: Francisco Callisaya Zenteno
TUTOR:
Mg. Sc. Sotero Ajacopa Pairumani
LA PAZ – BOLIVIA
2021
RESUMEN
La lengua y la identidad son dos variables que son directamente proporcionales para el mantenimiento y preservación de una determinada cultura, siendo que su práctica depende de la voluntad de los miembros implicados.
En esta dirección la antroponimia a partir del léxico-semántico en la transformación de los apellidos aymaras como identidad cultural en estudiantes de la Unidad Educativa José Ballivián, es fundamental para comprender los factores que se vinculan con la posible pérdida de la esencia del idioma, producto de la colonización, donde los valores, usos y costumbres fueron alienados a una cultura dominante, que con el transcurso del tiempo es posible advertir que la globalización puede llevar a una nueva reformulación lingüística que puede dar como resultado la extinción de la misma si no se contribuye desde la ciencia para su revalorización y fortalecimiento.
De ahí que este trabajo de investigación, desde un enfoque cuanti-cualitativo recurrió al origen de los apellidos identificados con estudiantes de quinto de secundaria, siendo que a su vez se aplicó el cuestionario: Transformación de Apellidos Aymaras e Identidad Cultural, de modo que se identificó como factores para la transformación de apellidos aymaras en cuanto a su léxico semántico como identidad cultural; la pérdida de identidad, discriminación como producto de la alienación a la cultura de la globalización que afecta la esencia del idioma aymara el cual ha ido sufriendo esta consecuencia desde la colonización española.
Palabras Claves: Léxico-Semántico, Transformación, Apellidos Aymaras, Identidad
ABSTRACT
Language and identity are two variables that are directly proportional to the maintenance and preservation of a certain culture, since their practice depends on the will of the members involved.
In this direction, anthroponymy from the semantic lexicon in the transformation of Aymara surnames as cultural identity in students of the José Ballivián Educational Unit is essential to understand the factors that are linked to the possible loss of the essence of the language, product of colonization, where values, customs, and habits were alienated from a dominant culture, which over time can warn that globalization can lead to a new linguistic reformulation that may result in its extinction if it is not contributes from science for its revaluation and strengthening.
Hence, this research work, from a quantitative-qualitative approach, resorted to the origin of the surnames identified with fifth-year high school students, being in turn applied the questionnaire: Aymara Surname Transformation and Cultural Identity, so that identified as factors for the transformation of Aymara surnames in terms of their semantic lexicon as cultural identity; the loss of identity, discrimination as a product of the alienation to the globalization culture that affects the essence of the Aymara language which has been suffering this consequence since the Spanish colonization.
“Como nación aymara del Abya Yala, deberíamos de hacer florecer todas las manifestaciones de nuestras culturas andinas, saberes y pensamientos ancestrales para enfrentar los retos del presente y del futuro, para vivir bien, es la mejor herencia que podemos ofrecer a nuestros niños, adolescentes y a la juventud aymara es el mejor regalo que podemos dar a la humanidad y la mejor ofrenda para nuestros antepasados”. “YÄQASIPXAÑANAKASATAKIPANIRAKISKARAKPANAYA”
DEDICATORIA
A las naciones y pueblos indígenas originarios de la región andina de Viacha, que con orgullo imperecedero la cultura soportó y resistió durante más de 528 años el dominio, humillación, explotación y castellanización de los que nunca pudieron consolidar su victoria.
Con todo cariño y amor a mis padres que están en la gloria, quienes supieron orientarme, en mi niñez y juventud, para lograr mí más preciado anhelo.
A mis hermanos y hermanas: Juan, Simona, Pedro, Justina, Raymundo y Adalid René por contribuir con sus esfuerzos durante mi vida académica.
A mi señora esposa Profesora Edilberta Luisa, quién me ha depositado su confianza y amor, por su constante apoyo pedagógico en mi formación profesional, a mi hija Doctora Marianela, a mis nietos Izahar Miguél, Diana y Valeria que me brindaron aliento y paciencia.
AGRADECIMIENTOS
A mi querida Carrera de Lingüística e Idiomas de la Universidad Mayor de San Andrés, por haberme cobijado en su seno durante el tiempo de estudio, de la misma forma a las autoridades universitarias y a los señores catedráticos que dieron todo de su parte para mi formación profesional.
De manera especial va mi agradecimiento, a mi Tutor Mg.Sc. Sotero Ajacopa Pairumani por sus valiosas orientaciones, su constante apoyo y asesoramiento profesional en la realización de esta investigación.
A las comunidades y ayllus originarias y, estudiantes de quinto de secundaria de la Unidad Educativa José Ballivián “A” del municipio autónomo de Viacha por su valiosa participación en el desarrollo de este estudio.
De la misma forma mi profundo agradecimiento a los catedráticos de la Carrera de Lingüística e Idiomas: Dr. Eulogio Chávez Siñani, Dr. Gregorio Callisaya Apaza, Dr. Ignacio Apaza Apaza, Dr. Mario Mamani Pariguana, Dr. Teófilo Layme Ajacopa, Mg. Sc. Pedro Velasco Rojas, Mg. Sc. Pascuál Gutiérrez Morales, Mg. Sc. Gregorio Chávez Ticona, Mg. Sc. José Siñani, Lic. Virginia Chávez Pachuri, Lic. Artemio Cáceres y lic. Mery Chambi Coaquira, por haberme brindado conocimientos; quienes sin escatimar esfuerzo alguno hicieron posible que se haga realidad este trabajo de investigación de grado.
Por último, agradecer a todos mis compañeros y compañeras de estudio de la Carrera de Lingüística e Idiomas por su apoyo y colaboración en todo momento, por haber sido una voz de aliento para la culminación de mi carrera profesional.
ÍNDICE GENERAL
Resumen Abstract Dedicatoria Agradecimientos Índice General Índice de Tablas Índice de Gráficos Introducción ... 1 Capítulo I Problema y Objetivos de Investigación 1.1.Planteamiento del Problema ... 31.2.Formulación del Problema ... 8
1.3.Delimitación del Problema ... 9
1.4.Objetivos ... 9 1.4.1. Objetivo General ... 9 1.4.2. Objetivos Específicos ... 9 1.5.Justificación ... 10 Capítulo II Marco Teórico 2.1. Antecedentes Históricos de la Investigación ... 13
2.1.1. Antecedentes a Nivel Internacional ... 15
2.1.2. Antecedentes a Nivel Nacional ... 16
2.1.3. Antecedentes a Nivel Regional y Local ... 19
2.2. Bases Teóricas ... 20
2.2.1. La Cultura ... 20
2.2.1.1. Definiciones e Importancia de la Cultura ... 20
2.2.1.3. La Cultura Aymara ... 24
2.2.1.4. La Lengua Aymara ... 26
2.2.1.5. Características de la Lengua Aymara ... 29
2.2.2. La Lexicología ... 33
2.2.2.1. El Léxico ... 34
2.2.2.2. La Lexicografía ... 37
2.2.3. La Semántica Lingüística ... 38
2.2.3.1. Los Cambios Semánticos ... 40
2.2.3.2. El Signo Lingüístico ... 42
2.2.3.2.1. El Significado ... 43
2.2.3.2.2. El Significante ... 44
2.2.3.2.3. Tipos de Significados ... 45
2.2.4. Transformación de Apellidos Aymaras ... 47
2.2.4.1. Sociolingüística y Concepto de Transformación ... 47
2.2.4.2. La Antroponimia Aymara ... 49
2.2.4.3. La Importancia de los Apellidos Aymaras ... 53
2.2.5. La Identidad Aymara ... 57 2.2.5.1. Concepto de Identidad ... 57 2.2.5.2. Identidad Cultural ... 59 2.2.5.3. Identidad Aymara ... 61 Capítulo III Marco Metodológico 3.1. Tipo y Diseño de Investigación ... 65
3.2. Población y Muestra ... 66
3.3. Técnicas e Instrumentos de Investigación ... 67
3.4. Análisis de Resultados ... 68
Capítulo IV
Análisis e Interpretación de Resultados
4.1. Presentación de resultados en cuanto a la Variable: Estructura
Léxico-Semántico en la Transformación de Apellidos aymaras ... 71 4.2. Presentación de Resultados en cuanto a la Variable:
Identidad Cultural ... 77 4.3. Interpretación de los Resultados ... 87
Capítulo V Conclusiones y Recomendaciones 5.1. Conclusiones ... 91 5.2. Recomendaciones ... 94 Bibliografía de Referencia Anexos
ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1: Características de la Lengua Aymara ... 30
Tabla 2: Detalle Muestral ... 67
Tabla 3: Identificación de Apellidos Aymaras en estudiantes de quinto de secundaria ... 71
Tabla 4: Análisis de la Estructura Léxico-Semántico en la la Transformación de Apellidos Aymaras ... 74
Tabla 5: Sexo ... 77
Tabla 6: Edad Mujeres ... 78
Tabla 7: Edad Varones ... 78
Tabla 8: Curso ... 79
Tabla 9: ¿Sabes si alguno de tus apellidos es de origen aymara? ... 80
Tabla 10: ¿Sabes el significado de tus apellidos? ... 80
Tabla 11: ¿Transformarías tus apellidos? ... 81
Tabla 12: ¿Por qué? ... 82
Tabla 13: ¿Te consideras aymara? ... 83
Tabla 14: ¿Qué significa para tí ser aymara? ... 83
Tabla 15: ¿Alguna vez alguien te hizo sentir mal o se burló de tus apellidos? ... 84
Tabla 16: ¿Por qué crees que algunas personas transforman sus apellidos aymaras? ... 85
Tabla 17: ¿Hablas en idioma aymara? ... 85
Tabla 18: ¿Escribes en idioma aymara? ... 86
ÍNDICE DE GRÁFICOS
Gráfico 1: Sexo ... 77
Gráfico 2: Edad Mujeres ... 78
Gráfico 3: Edad Varones ... 78
Gráfico 4: Curso ... 79
Gráfico 5: ¿Sabes si alguno de tus apellidos es de origen aymara? ... 80
Gráfico 6: ¿Sabes el significado de tus apellidos? ... 81
Gráfico 7: ¿Transformarías tus apellidos? ... 81
Gráfico 8: ¿Por qué? ... 82
Gráfico 9: ¿Te consideras aymara? ... 83
Gráfico 10: ¿Qué significa para tí ser aymara? ... 84
Gráfico 11: ¿Alguna vez alguien te hizo sentir mal o se burló de tus apellidos? ... 84
Gráfico 12: ¿Por qué crees que algunas personas transforman sus apellidos aymaras? ... 85
Gráfico 13: ¿Hablas en idioma aymara? ... 86
Gráfico 14: ¿Escribes en idioma aymara? ... 86
1
INTRODUCCIÓN
Los apellidos son el resultado de procesos históricos y culturales, motivo por el cual se constituyen en una variable sociocultural y sociolingüística que ofrece múltiples posibilidades de estudio, en este caso particular la investigación de la antroponimia de la lengua aymara a partir del léxico-semántico como determinante para comprender la identidad cultural de una determinada comunidad.
Por tal razón, el presente trabajo de investigación pretende ofrecer un panorama general en el caso específico del Léxico-Semántico en la transformación de apellidos aymaras como Identidad Cultural en estudiantes de quinto de secundaria de la Unidad Educativa José Ballivián “A” de Viacha, para contribuir en el proceso de conservación, revalorización y fortalecimiento de manifestaciones históricas, culturales, sociales, sociocomunitarias, entre otros.
Siendo que para tal efecto esta investigación se asumió desde un enfoque cuanti-cualitativo, teniendo así que se estructura en base a un diseño de investigación no-experimental de tipo descriptivo, que se sustenta en la recopilación de documentación y la aplicación de un cuestionario de elaboración propia denominado; Cuestionario: Transformación de Apellidos Aymaras e Identidad Cultural, en base al cual se realizó el respectivo análisis para aterrizar en las conclusiones y recomendaciones pertinentes para el presente estudio.
De esta manera, este estudio propone estudiar el contenido y significado de los apellidos aymaras en relación a la transformación de los mismos y como se vinculan con la identidad cultural, de forma que a la vez tiene la iniciativa de consolidarse como un estudio de referencia para fortalecer la investigación lingüística y, con ello promover la revalorización de la lengua aymara.
En esta dirección, para el presente trabajo de investigación se consideran, en cuanto a su desarrollo a partir de los siguientes capítulos:
2
En el primer capítulo se desarrolla el planteamiento del problema, formulación del problema, delimitación del problema, objetivo general, objetivos específicos y justificación.
El segundo capítulo, hace énfasis en los aspectos teóricos más importantes con referencia al tema planteado para la construcción de un marco teórico donde se fundamentará las variables seleccionadas para tal efecto.
En el tercer capítulo, se presentan los fundamentos del diseño metodológico, métodos, técnicas, universo o población y muestra en base a los cuales se puso en aplicación el presente estudio que permitió la recopilación de información y datos pertinentes para tal efecto.
El capítulo cuatro, aborda la presentación de los resultados para realizar el respectivo análisis y su interpretación en cuanto a la temática planteada.
En el capítulo quinto, se plantean las conclusiones y recomendaciones a las cuales se llegó por medio de todo el proceso investigativo anteriormente detallado.
3
CAPÍTULO I
PROBLEMA Y OBJETIVOS DE INVESTIGACIÓN
1.1. Planteamiento del Problema
El Estado Plurinacional de Bolivia se caracteriza por ser un país multilingüe y pluricultural, lo implica no solo los usos y costumbres de una determinada cultura, sino también los aspectos que la constituyen, de modo tal que el idioma ocupa un lugar fundamental para comprender y entender a las mismas culturas en tanto su identidad, por ello se constituye en un campo fértil para la investigación desde varias disciplinas que pretenden contribuir al conocimiento científico.
Al respecto Lozada (2006) refiere que estas minorías étnicas y los grupos originarios, que son parte de colectividades marginales de población emigrante a las ciudades preservan sus costumbres, hábitos, racionalidad y visión del mundo, adecuándolas e imbricándolas con las expresiones culturales que se facilitan en sociedades de consumo masivo, siendo que el migrante del campo a la ciudad o del espacio rural al espacio urbano está inmerso en el mundo de la globalización, espacio donde las visiones y prácticas tradicionales se combinan y recrean en múltiples y curiosas expresiones culturales de los actores con identidades híbridas.
Entonces y teniendo en cuenta lo expuesto, es menester señalar que en la Nueva Constitución Política del Estado (2008, p.2) se resalta:
“El pueblo boliviano de composición plural, desde la profundidad de la historia
inspirado en las luchas del pasado, la sublevación indígena anticolonial, la independencia, las luchas populares de liberación, las marchas indígenas, sociales y sindicales, en las guerras del agua y de octubre, en las luchas por la tierra y territorio, y con la memoria de nuestros mártires, construimos un nuevo Estado basado en el respeto a la pluralidad económica, social, jurídica, política y cultural
4
de los habitantes de esta tierra; en convivencia colectiva con acceso al agua, trabajo, educación, salud y vivienda para todos y todas”.
Por tal razón Paz (2006), destaca el hecho de que los aymaras habitan desde tiempos remotos las orillas del lago Titicaca y la cordillera de los Andes, hasta el noreste argentino, de modo que es reconocido como un pueblo milenario dedicado al pastoreo y a la agricultura; estos territorios fueron conquistados por los incas en el año 1450 y, a partir de 1535 los españoles conquistaron el Altiplano boliviano, siendo que en 1542 el virreinato del Perú incluiría la totalidad de su territorio.
Así, teniendo presente lo expuesto se puede advertir que en Bolivia, estos antecedentes repercutieron en un imaginario colectivo en el que se mueven representaciones, gestos, juicios, prejuicios y suposiciones que son parte de una estructura simbólica post-colonial ya que la historia de la conquista, y el dominio español sobre los incas representan un momento significativo de este proceso ideológico porque dieron lugar a una forma de vida donde se desvalorizan todas las expresiones culturales tradicionales, llevando al desconocimiento de las identidades culturales autóctonas (Lozada, 2006).
También, es menester reconocer que durante la época de la colonia, en la República y en el proceso de consolidación del Estado Plurinacional de Bolivia, la transformación de apellidos aymaras generó el desconocimiento y desvalorización de la identidad cultural de varios sectores sociales, dando lugar a la modificación léxico-semántico de los apellidos debido a factores tales como racismo y discriminación, siendo que desde la época colonial se estimuló una serie de estereotipos sobre los denominados indios-originarios del Abya Yala, como si estos fueran un grupo homogéneo, ya que se consideró que eran una masa ignorante, perezosa e infrahumana, que también son juicios de valor que se puede advertir en la actualidad en todo el mundo y particularmente en nuestro país (Del Popolo, 2018).
Al respecto, Lozada (2006) indica que en Bolivia como muchos otros países, que aún conservan su identidad aymara y/o quechua, tiene una riqueza lingüística y cultural diversa que son consideradas un baluarte pero, la valoración académica y sistematización
5
intelectual de estos saberes y prácticas tradicionales son aún rudimentarios, siendo que la re-construcción sociolingüística y cultural implica por sí misma la configuración de relaciones objetivas entre posiciones de fuerza cultural para reivindicar, legitimar y afirmar las expresiones culturales.
Además, se debe tener en cuenta que durante la época de la República la lengua aymara tuvo particularidades propias y se cometieron errores en la escritura y significación de los apellidos aymaras, al extender los certificados de nacimiento, matrimonio y defunción que son precisamente los aspectos que han incidido de forma significativa y negativa en el proceso de inscripción y otorgación de dichos certificados (Callisaya et al., 2018).
De la misma forma Medinaceli (2003) señala que dentro de la sociedad aymara es posible evidenciar cambios en cuanto a la transformación de apellidos originarios por apellidos españoles, por lo se tendría a bien considerar que el problema de la transformación léxico-semántico de los apellidos, no deviene únicamente del desplazamiento y sometimiento de una cultura sobre otra, sino que al mismo tiempo implica la pérdida de la identidad cultural, de modo tal que la adopción y uso de apellidos extranjeros tomó más de 200 años para instaurarse plenamente en la región altiplánica, porque con ello posiblemente los pobladores adquirían ciertas ventajas, ya que los mismos pasaban por mestizos y se liberaban de no pagar tributo o de no ir a la mit’a .
Asimismo, esta autora sugiere que antes y después a la revolución de 1952 la comunidad aymara, principalmente migrante del campo a la ciudad, solicitaba cambiarse de apellido para mejorar sus condiciones personales y laborales, puesto que el racismo y la discriminación habría trascendido en la individualidad y la identidad de las personas de origen indígena, lo cual se refleja en el rechazo a su origen en cuanto a su nombre o apellido aymara y por ello, las personas que tenían apellidos en aymara demandaban el cambio y/o transformación de su apellido.
6
Además, es imperioso indicar que aproximadamente desde el año 1940 la demanda por cambios de apellidos fue constante y en 1952, dicha solicitud fue considerable hasta la década de 1960, siendo que para 1980 fue disminuyendo hasta el 2000, año en el que fue descendiendo considerablemente la demanda por cambio de apellido, posiblemente por la búsqueda de la reivindicación y revalorización de las raíces culturales del nuevo Estado Plurinacional de Bolivia.
Entonces, se puede inferir que la transformación de apellidos aymaras tienen sus bases en los niveles lingüísticos, morfológicos, fonológicos, semánticos y léxicos por lo que, es importante aclarar que en muchos casos algunos originarios deciden cambiar su apellido aymara por otro no aymara, es decir, eligen un apellido de la zona urbana; por ejemplo, los Mamani serán Aguilar, lo que no implica que todos los Aguilar hayan sido o no de la familia Mamani, y así mismo cuando hablemos de traducciones veremos que los que antes eran Qallisaya, Alanoca, Pocoaca, Qhispe, Kunturi, ahora son Calle, Alanis, Pocoata, Quispe y Condori, respectivamente.
Por estas razones, en base a los trabajos de investigación sobre el tema de identidad cultural y, la estructura léxico-semántico de transformación de apellidos aymaras es posible advertir el desconocimiento de los niveles de estudio de la Lingüística, es decir, el estudio léxico-semántico del significado de las palabras, frases y oraciones de los apellidos indígenas.
En esta dirección, también se puede inferir que en la coyuntura actual los jóvenes, tanto varones como mujeres de la ciudad de Viacha se encuentran en un proceso de desconocimiento, pérdida y desvalorización de sus apellidos ancestrales aymaras, a causa de la migración a las ciudades, por la búsqueda de mejores condiciones de vida y la tecnología que atenta contra la preservación de la cultura aymara ya que en el pueblo o comunidad solo quedan los abuelos y abuelas, quiénes transmiten día a día sus saberes y conocimientos en sus comunidades por medio de la tradición oral, que se distorsiona por influencia de la tecnología, la migración a las ciudades y la adaptación a nuevas costumbres
7
traídas desde dichas ciudades que difieren en muchos casos de los usos, costumbres e identidad de los aymaras.
De este modo, es importante considerar que el estatus social, el racismo y la discriminación son posibles factores psicosociales que inciden en el cambio de apellidos y por tanto, la pérdida de la identidad cultural en el marco de las aspiraciones de superación académica y socioeconómica, siendo que la configuración léxico-semántico responde a los factores no solo socioculturales sino también de índole sociolingüístico,
En ese entendido Yapu (2005, p.16) expone:
“hoy podemos ver que las estrategias o formas para concretar el cambio de
apellidos son muy llamativas y creativas, en muchos casos simplemente se procede a sustituir el apellido aymara por otro castellano o de otro origen, en otros casos se busca un apellido no aymara que se parezca fónicamente al apellido aymara, en otros casos se procede a reemplazar al apellido aymara por su correspondiente traducción en español y hasta en inglés. Las estrategias usadas para efectivizar el cambio de apellidos son procesos lingüísticos: fonológicos, morfológicos, léxicos y semánticos”.
A partir de lo señalado, es menester que para realizar una adecuada investigación fue necesario recolectar los datos pertinentes para conocer que apellidos de origen aymara todavía se encuentran disponibles en la comunidad de Viacha, para posterior a ello realizar un análisis lingüístico de la estructura léxico-semántico y, finalmente revelar los factores asociados con la trasformación de apellidos aymaras y con ello comprender como este se relaciona con la identidad cultural.
Teniendo presente lo expresado, el presente trabajo de investigación se asume la finalidad de conocer, recuperar y reconocer los apellidos de procedencia aymara de los estudiantes de quinto de secundaria de la Unidad Educativa José Ballivián “A” de la ciudad de Viacha, rescatando el significado que tienen y, las características históricas, culturales,
8
psicosociales, políticas y/o religiosas a partir de un análisis describir la transformación léxico-semántico de dichos apellidos relacionado a la identidad cultural para comprender el fenómeno del objeto de estudio planteado en esta tesis.
1.2. Formulación del Problema
Continuando con lo planteado, la presente investigación tiene como punto de partida la siguiente interrogante:
¿Cómo la estructura léxico-semántico en la transformación de apellidos aymaras influye sobre la identidad cultural en los estudiantes de quinto de secundaria de la Unidad Educativa José Ballivián “A” de la ciudad de Viacha?
Así, teniendo presente esta premisa a continuación se exhiben las siguientes preguntas de investigación secundarias que permitieron desarrollar la presente investigación:
¿Cuáles son los apellidos de origen aymara que sufrieron transformaciones léxico-semántico y, pérdida de identidad cultural en estudiantes de quinto de secundaria de la Unidad Educativa José Ballivián “A” de la ciudad de Viacha?
¿Cómo se configuró la estructura léxico-semántico en la transformación de apellidos aymaras en estudiantes de quinto de secundaria de la Unidad Educativa José Ballivián “A” de la ciudad de Viacha?
¿De qué manera la transformación de la estructura léxico-semántico de apellidos aymaras interviene sobre la identidad cultural en estudiantes de quinto de secundaria de la Unidad Educativa José Ballivián “A” de la ciudad de Viacha?
9
1.3. Delimitación de Problema
El presente trabajo de investigación estudió la estructura léxico-semántico en la transformación que sufrieron los apellidos aymaras y, como afecta a la identidad cultural en estudiantes de quinto de secundaria de la Unidad Educativa José Ballivián “A” de la ciudad de Viacha, provincia Ingavi del departamento de La Paz.
Por ello, esta investigación tomó en cuenta los factores de la estructura léxico-semántico que promueven la transformación de apellidos aymaras en un momento dado para describir cómo afectan a la identidad cultural, siendo que fundamentalmente tiene carácter sincrónico, porque los datos del estudio corresponden a relatos actuales siendo que los mismos han sido recopilados directamente de los estudiantes de quinto de secundaria de la Unidad Educativa José Ballivián “A” de la ciudad de Viacha y, lo diacrónico no se excluye, en tanto coadyuvaron en la recopilación de los términos utilizados antiguamente. Entonces el corpus lingüístico responde al tiempo actual del contexto comunicativo de las personas que formaran parte del trabajo.
1.4. Objetivos 1.4.1. Objetivo general
Describir la estructura léxico-semántico en la transformación de apellidos aymaras que influyen sobre la identidad cultural en estudiantes de quinto de secundaria de la Unidad Educativa José Ballivián “A” de la ciudad de Viacha.
1.4.2. Objetivos específicos
Identificar y clasificar los apellidos de origen aymara que sufrieron transformaciones léxico-semánticos y pérdida de identidad cultural en estudiantes de quinto de secundaria de la Unidad Educativa José Ballivián “A” de la ciudad de Viacha.
10
Analizar la estructura léxico-semántico en la transformación de apellidos aymaras en estudiantes de quinto de secundaria de la Unidad Educativa José Ballivián “A” de la ciudad de Viacha.
Revelar los factores vinculados a la transformación de apellidos aymaras que interviene sobre la identidad cultural, en estudiantes de quinto de secundaria de la Unidad Educativa José Ballivián “A” de la ciudad de Viacha.
1.5. Justificación
De acuerdo con Strbáková (2007), el lenguaje en el plano de lo léxico y semántico está en constante proceso de transformación ya que el mismo se encuentra estrechamente vinculado al desarrollo de las sociedades en cuanto a los ámbitos: psicosociales, culturales, políticos, educativos, económicos, tecnológicos, entre otros.
Así pues, Lozada (2006) refiere que el lenguaje a partir de logros articula la palabra, siendo que despliega el verbo como conocimiento peculiar de las cosas del mundo y construye la ciencia, de modo que representa el momento cognoscitivo verbalizado gracias a la filosofía y el lenguaje que se articula en sistemas que explican las cosas gracias a la razón, como teoría en los sistemas de conocimiento que establecen el saber del mundo, de ahí que la visión agro-céntrica es determinante en la práctica social del hombre andino puesto que “la agricultura y la agropecuaria constituyen el eje de la actividad económica
andina siendo núcleo de la producción cultural: tanto del lenguaje y la percepción” (p.86)
En este entendido, se puede inferir que:
“…el idioma es un instrumento de comunicación que está ligado con el
conocimiento y la conciencia del individuo mismo, a través de ella, los aymaras se comunican con mayor fluidez y facilidad; además, tienen la habilidad de articular ciertas combinaciones sintácticas al interior de una oración simple o compuesta”
11
Por ello Quiroga (2009), señala que los aymara hablantes de Bolivia aún mantienen su lengua e identidad cultural como una muestra de la existencia de un pueblo vivo y de una cultura viva que a pesar de la invasión de los españoles supo ser fuerte con su cosmovisión andina la cual está representada por la dualidad de dos componentes fundamentales: la cultura y la lengua, que constituyen su forma de pensar y vivir.
Con ello se puede establecer que los estudios de índole Lingüístico son útiles para las comunidades rurales, siendo que el paradigma del vivir bien postula el fortalecimiento de saberes y valores culturales, locales, regionales, y por qué no decirlo en el Estado Plurinacional de Bolivia.
Por tal razón se consideró que la transformación léxico-semántico de los apellidos aymaras con el pasar de los años ha sufrido diferentes cambios con relación a su escritura y significado, claro, teniendo en cuenta que el lenguaje oral es uno de los factores determinantes para la consolidación del léxico y la semántica de la lengua aymara.
Entonces como consecuencia de esta realidad, es imperiosa la necesidad de rescatar y revitalizar los valores culturales, sociales, lingüísticos, morales, éticos y socio comunitarios en estudiantes de quinto de secundaria de la Unidad Educativa José Ballivián “A” de la ciudad de Viacha, ya que de no ser así la pérdida de identidad de los apellidos aymaras llegaría a ser una consecuencia innegable para la alienación a la globalización y, por tanto la pérdida de la riqueza lingüística de los pueblos aymaras.
Puesto que como revela Lozada (2006), la población boliviana se identifica en mayor o menor grado, con alguna de las culturas andinas que constituyen las raíces profundas del ser mestizo, de modo que la identidad aymara se basa en la cosmovisión andina con su lógica y representaciones, sus creencias y prejuicios, su disposición de elementos y categorías propias ya que opera tanto en el imaginario colectivo de grupos campesinos como en sectores, segmentos y clases sociales urbanas que han asimilado los elementos autóctonos u originarios rehaciéndolos en sus identidades mestizas o híbridas.
12
A partir de lo señalado, es fundamental reconocer que Bolivia tiene una compleja organización social, cultural y lingüística, ya que co-existen varias lenguas originarias que están sometidas al idioma del castellano, de modo que el idioma aymara es una de las lenguas originarias de cuales no se cuenta con investigaciones suficientes en diferentes niveles lingüísticos, tales como la estructura léxico-semántico, por ello este tipo de estudio se consolida como un aporte para la sociedad que actualmente se encuentran en la búsqueda del fortalecimiento y reivindicación de sus interculturalidades a partir del pluralismo y la revalorización del idioma.
Además, el presente trabajo de investigación llega a constituirse en un aporte para el desarrollo y fortalecimiento de la cultura, sobretodo de la lengua aymara, ya que no existen estudios en cuanto a las transformaciones léxico-semántico en apellidos aymaras de la primera sección de Viacha y, asimismo, es un aporte a la ciencia lingüística porque se relaciona con la identidad cultural como factor predisponente para los sentimientos de pertinencia y pertenecía, en este caso, hacia la cultura aymara.
En este sentido, el estudio se encaminó hacia el incremento de conocimientos en tanto identidades culturales siendo que beneficia a los habitantes, autoridades originarias, políticas, administrativas y, particularmente a la comunidad formativa de la Unidad Educativa José Ballivián “A” de la ciudad de Viacha, ya que se les proporciona a partir de este documento, un medio de consulta respecto al pasado y la historia de sus antepasados respecto a su apellido.
13
CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO
En cuanto al léxico-semántico en la transformación de apellidos aymaras como identidad cultural, a continuación se presentan los aspectos teóricos que se tomaron en cuenta para la presente investigación en cuanto a la identidad cultural y la estructura léxico-semántico de la transformación de apellidos aymaras, que son los ejes principales del actual estudio.
2.1. Antecedentes Históricos de la Investigación
Según Díaz (1941), la dominación aymara se estableció principalmente a orillas del Lago Titicaca y al Oeste del rio Desaguadero, siendo que su supremacía llegó hasta cercanía de Cuzco y Argentina, así se debe considerar que esta cultura se hallaba dividida por diferentes tribus, por lo cual fueron fácilmente conquistados por los quechuas, quienes posteriormente fueron conquistados por los españoles, mismos que sometieron tanto a los aymaras como a quechuas, generando un proceso de transculturación para la adopción de una identidad globalizada basada en los cánones de la Iglesia Católica.
De esta manera cabe tener presente que la ciudad de La Paz se ideó con el objetivo de que existiera un núcleo poblacional entre Cuzco y La Plata, siendo que el autor de ese proyecto fue el sacerdote Pedro de la Gasca, que había sido enviado desde España a pacificar el Virreinato del Perú; obra que se perpetuo a través del nombre de Nuestra Señora de La Paz, ciudad que fue fundada por Don Alonso de Mendoza el 20 de Octubre de 1548 en la iglesia de Laja y fue trasladada al valle de Chuquiago el 23 de Octubre del mismo año (Zamora, 1995).
Y, después de un proceso de varios años de búsqueda de independencia, que comenzó en 1791 con Julián Apaza y Bartolina Sisa, pasando por los protomártires de esta lucha para la revalorización y recuperación de la identidad aymara-quechua principalmente, el 6 de agosto de 1825 se crea la República de Bolivia por el libertador Simón Bolívar,
14
siendo que en la actualidad este país se encuentra dividido políticamente en 9 departamentos, 112 provincias y 327 municipios, teniendo según datos oficiales que el departamento de La Paz cuenta con una superficie territorial de 133.985 kilómetros cuadrados y está dividido en 20 provincias y 82 municipios, uno de las cuales es el municipio de Viacha.
Viacha está vinculada al Departamento de La Paz, puesto que antiguamente fue cuna de la importante civilización aymara, además que fue escenario de la gloriosa “Batalla de Ingavi”, llevado a cabo el 18 de noviembre de 1840 entre el ejército boliviano y las tropas peruanas, cuya derrota aseguró la independencia de Bolivia y la definitiva separación del Perú; asimismo, documentos oficiales gubernamentales caracterizan que la provincia Ingavi, en el cual se encuentra Viacha, fue creada mediante Decreto Supremo de fecha 18 de noviembre de 1842 conmemorando la gloriosa Batalla de Ingavi con su capital Viacha. Sin embargo es a partir de la Ley de fecha 5 de diciembre de 1906, en la Presidencia de Ismael Montes, que la capital de la provincia Ingavi “Viacha” es elevada a rango de ciudad (Gobierno Municipal de Viacha, 2007).
Además, es importante remarcar que Viacha es la Primera Sección de la Provincia Ingavi del Departamento de La Paz y tiene como capital a la ciudad de Viacha, en ella se encuentra la sede del Gobierno Municipal y forma parte del complejo metropolitano del departamento de La Paz, junto a los municipios de El Alto, La Paz, Achocalla, Palca, Mecapaca y Laja. Actualmente el municipio de Viacha, cuenta con 4 distritos (1, 2, 3 y 7) que mantienen el orden distrital establecido en el año 1998, cada uno de ellos cuenta con un Sub Alcalde (Gobierno Municipal de Viacha, 2007)
Siguiendo lo expuesto, los idiomas usados por los habitantes del municipio de Viacha, son principalmente el español, aymara, quechua y de manera muy insignificante otros idiomas (guaraní, y/o extranjero), siendo el aymara el idioma más preponderante ya que, el 85 por ciento de los habitantes mayores de 15 años se adscribe como perteneciente a este grupo originario de Bolivia, en el presente caso de todas las personas mayores de 6 años de edad, se observa que el distrito 3 es el que tiene mayor cantidad de hablantes
15
aymaras mujeres, con un 51.3 y un 49.6 por ciento de los hombres (Gobierno Municipal de Viacha, 2007).
En cuanto a los antecedentes internacionales, nacionales y/o locales para la presente investigación, y después de haber realizado la revisión de estudios relacionados al mismo se tiene:
2.1.1. Antecedentes a Nivel Internacional
El estudio para el fortalecimiento de la identidad cultural en Tarapacá Chile que se desarrolló en 2009 por Bernardo Guerrero et al., tuvo el objetivo de elaborar de forma sistematizada un conjunto de conocimientos acerca de la identidad cultural de la región, que permitan entender las lógicas profundas que movilizan las acciones sociales, económicas, políticas y religiosas de los diferentes grupos humanos, particularmente Aymara de Tarapacá donde se puede advertir que el fenómeno de la identidad cultural y su valoración es un tema directamente relacionado con el desarrollismo y con la revalorización de las culturas indígenas y locales; más aún en una sociedad globalizada como esta que se encuentra en el abismo de pérdida de identidad cultural (Guerrero et al., 2009.
Valdivia el año 2013, llevó a cabo la investigación titulada: “Identidad cultural y
actitud frente a los apellidos étnicos (quechua y aymara) de los estudiantes de enfermería de la UNJBG - Tacna, 2012”, de modo que el estudio se desarrolló con diseño descriptivo
de corte transversal correlacional, con estudiantes de primero a cuarto año de la Escuela de Enfermería, teniendo que los resultados obtenidos determinaron que el 69,4% presentó una identidad cultural media, el 23,4% identidad baja y el 7,2% identidad alta, de modo que en cuanto a la actitud hacia el apellido étnico, ya sea aymara o quechua, la actitud media predominó con un 73,0%, la actitud baja con 14,4% y la actitud alta con 12,6%; concluyéndose que existe relación estadística significativa entre la Identidad cultural y la Actitud hacia los apellidos étnicos quechua y aymara en los estudiantes de enfermería (Valdivia, 2013).
16
Por otro lado en 2017, Ticona desarrolló en Puno la tesis denominada: “La
identidad cultural y personal en los estudiantes bilingües aimaras del área rural de la Institución Educativa secundaria San Antonio de Checa del distrito de Ilave–2015”, se
plantea como resultado general que existe una relación significativa positiva entre las dos variables, donde el valor de /r/ es 0.71 (correlación positiva considerable), ya que la mayoría de los estudiantes tienen rasgos de identidad cultural puesto que ponen en práctica sus creencias, costumbres, tradiciones y a su vez no dejan de lado su cultura originaria por otras culturas extranjeras además, la mayoría de los estudiantes se reconocen, se valoran a sí mismos, se alimentan de productos de su zona, practican su lengua materna y se identifican con su entorno en el lugar donde viven y, a su vez los estudiantes son conscientes de que son distintos a cualquier otro (Ticona, 2017).
2.1.2. Antecedentes a Nivel Nacional
Arratia (2004) en su estudio denominado “Primero Identidad cultural, después la
Educación Intercultural Bilingüe (E.I.B.)”, señala concepciones sobre las lenguas y las
culturas originarias en tres unidades educativas de la ciudad Cochabamba, con el objetivo de identificar criterios, pensamientos, actitudes que subyacen respecto a la aplicación de una educación intercultural y bilingüe, basándose en una metodología de carácter exploratorio, descriptivo, que se enmarca en el ámbito cualitativo porque recupera los elementos pedagógicos y culturales que intervienen en las concepciones sobre la enseñanza de las lenguas y las culturas originarias en ámbitos urbanos, de forma que este autor concluye diciendo que el enfoque de una educación intercultural bilingüe no está siendo trabajado en las unidades educativas públicas en la ciudad de Cochabamba.
En 2011, Gutiérrez llevó a cabo la investigación: “La continuidad de la lengua
aymara en Cochabamba: un estudio de caso con cuatro familias inmigrantes aymaras de Ch‘apich‘apini”, en este estudio se aplicó un enfoque de investigación cualitativo a través
del estudio de caso de cuatro familias de un núcleo familiar, de forma que se pudo evidenciar el uso cotidiano del idioma originario de acuerdo a sus necesidades y espacios
17
de vitalidad de la lengua aymara exclusivamente en el hogar, también en dominios donde están presentes otros aymara hablantes, manifestando el desvanecimiento de complejos y prejuicios, principalmente en los adultos, siendo que a partir de este estudio se presentó una propuesta para fomentar el uso de la lengua aymara a través de la práctica de la mohoseñada (Gutiérrez, 2011).
Además que se debe tener presente como antecedente nacional, la Ley N° 269 (2012), Ley de Derechos y Políticas Lingüísticas donde se establece:
Artículo 1:
1. Reconocer, proteger, promover, difundir, desarrollar y regular los derechos
lingüísticos individuales y colectivos de los habitantes del Estado Plurinacional de Bolivia.
Artículo 3:
a) Descolonización. Desmontar las estructuras mentales de dominación producto
del colonialismo lingüístico y cultural, reproductoras del racismo, discriminación y explotación, para una convivencia armónica, incluyente, intracultural e intercultural en igualdad de condiciones con plena justicia social.
d) interculturalidad. Es el reconocimiento de la expresión y convivencia de la
diversidad cultural lingüística, institucional, normativa, y el ejercicio y respeto de los derechos individuales y colectivos.
e) Personalidad. Garantizar a la persona, el ejercicio del derecho de usar su
idioma, independientemente del lugar en el que se encuentre dentro del Estado Plurinacional de Bolivia.
Artículo 5:
1. A ser reconocido como integrante de una comunidad lingüística.
2. A usar su idioma materno en forma oral y escrita al interior de su comunidad lingüística y en otros ámbitos socioculturales.
18
5. A preservar y desarrollar su idioma y cultura a la que pertenece.
Artículo 6:
1. A recibir educación en su lengua materna y segunda lengua con su respectiva pertinencia cultural.
3. Recuperar y usar términos toponímicos en idiomas indígenas en los lugares públicos a nivel regional, municipal, departamental y plurinacional, en el marco del principio de territorialidad.
4. A recuperar y utilizar terminología propia de los idiomas en el ámbito artístico, académico, medicinal, musical, espiritual y otros.
7. A la recuperación, almacenamiento y difusión de las investigaciones lingüísticas y culturales relativas a las naciones y pueblos indígena originario campesinos, dentro del territorio plurinacional.
Artículo 25:
l. Toda persona tiene derecho a identificarse de manera oral y escrita en su idioma materno.
II. El Estado y la sociedad tienen la obligación de reconocer y respetar de manera oral y escrita los nombres y apellidos que identifican a las personas en su idioma materno.
III. Toda comunidad lingüística tiene derecho a usar en forma oral y escrita las toponimias, zoonimias, fitonimias y otras en la lengua propia del territorio y en los ámbitos privados, públicos y oficiales. Estas denominaciones no podrán ser suprimidas, sustituidas, alteradas o adaptadas arbitrariamente.
IV. El Estado en coordinación con cada comunidad lingüística desarrollará de manera progresiva la escritura normalizada de los idiomas, recuperando las toponimias, zoonimias, fitonimias y otras.
Artículo 26: Las instancias de identificación personal del Estado, tienen la obligación de
registrar los nombres y apellidos de las personas en el idioma materno a solicitud de parte.
19
Entonces la normativa señalada, establece que se debe fortalecer y revalorizar a través de estrategias propias de las comunidades, y del mismo Estado la lengua materna, como eje articulador de la cultura, de modo que dentro del campo científico de la Lingüística establece el desarrollo de la investigación para posibilitar la compresión del hombre a través de su principal característica que es el lenguaje, y tal como lo plantean Chomsky y Vygotsky, el lenguaje articulado a la cultura.
2.1.3. Antecedentes a Nivel Regional y Local
“Tipología de cambio de apellidos aymaras en La Paz”, fue un estudio desarrollado por Yapu en 2005, siendo que la investigación se basó en documentos existentes para comprender el fenómeno de cambio de apellidos de manera sistemática tanto en la población nacional como internacional, así el objetivo central de este trabajo fue el de establecer la tipología del cambio de apellidos aymaras en La Paz, siendo que en las conclusiones se demuestra que la tipología del cambio de apellidos aymaras tiene sus bases en los niveles lingüísticos morfológico, fonológico, semántico y léxico y, por otro lado las razones para que el fenómeno de cambio de apellidos no es exclusivo de La Paz o Bolivia, sino que es algo que ocurre en todo el mundo, donde la principal razón es la búsqueda de mejores condiciones de vida (Yapu, 2005).
Por otro lado Laura en 2014, desarrolló la tesina denominada: “Estudio
léxico-semántico de la toponimia aymara en la población de Compi-Tauca, de la provincia Omasuyos del departamento de La Paz”, siendo que el mismo estudió el significado y
origen de los nombres del lugar a través de la ciencia lingüística ya que se pudo evidenciar que las denominaciones originarias van desapareciendo o cambiando de significado además, se refiere la existencia de los objetos naturales y manifestaciones humanas o culturales que se encuentran en un proceso de desarrollo hacia la revitalización como lengua y cultura originara puesto que se ha podido comprobar a través de este estudio que la toponimia de la región investigada tiene origen y significado en el idioma aymara, pero
20
algunos nombres topónimos se están castellanizando e incluso están perdiendo el significado originario de la región (Laura, 2014).
A partir de los antecedentes descritos anteriormente, se puede evidenciar que no existen estudios específicos en cuanto al léxico-semántico en la transformación de apellidos aymaras como identidad cultural.
2.2. Bases Teóricas 2.2.1. La Cultura
2.2.1.1. Definiciones e Importancia de la Cultura
Para Suarez (2006), cultura es uno de los términos más ambiguos y generales que genera múltiples interpretaciones ya que depende del lugar donde se le mire y conceptualice, así se lo puede entender como el sistema de sentidos, estructuras cognitivas o sistemas simbólicos que en sí mismo son el conjunto de sistemas de percepción y acción que son propios del contexto social, que dotan al sujeto de un complejo aparato simbólico que le permite tener una visión del mundo con cierto grado de consistencia, tanto para consigo mismo como para con los demás.
Es así que se puede inferir que la globalización que se experimenta actualmente se centra en el consumo de productos, siendo que ha dejado de lado la forma de ser de los pueblos originarios, campesinos, de modo que a partir de la búsqueda de reivindicación de los mismos se puede puntualizar a la cultura como “…conjunto de rasgos adquiridos por
aprendizaje, en contraste con los biológicamente heredados” (MINEDU, 2011, p.85),
entendiéndose que lo cultural es aprendido y no así heredado.
En ese entendido, de acuerdo con el MINEDU (2011) se puede definir a la cultura de la siguiente manera:
“La cultura es el conjunto de todas las formas, los modelos o los patrones,
21
incluye costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas de la manera de ser, vestimenta, religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias. Desde otro punto de vista se puede decir que la cultura es toda la información y habilidades que posee el ser humano. El concepto de cultura es fundamental para las disciplinas que se encargan del estudio de la sociedad, en especial para la psicología, la antropología y la sociología” (p.85)
Por otro lado Amodio (1993), indica que el término cultura no se refiere a los libros y/o educación, sino al conjunto de conocimientos y técnicas que cada grupo posee y que es necesario para vivir en un determinado ambiente, siendo que la cultura deviene de la historia de cada sociedad, que en el trascurso de la misma ha sido adaptada como respuesta a cada una de las problemáticas que se puedan presentar en la comunidad.
Siendo que el término cultura se constituye a partir de finales del siglo XIX, sustituyendo al de folklore (saber del pueblo) para referir al conocimiento que se produce a través del aprendizaje, entendiendo que el sujeto no nace sabiendo cómo comportarse, sino que lo aprende de sus padres y de su comunidad, de forma que según este postulado es posible afirmar que la cultura es aprendida y se trasmite de persona a persona, siendo que su importancia reside en el hecho de que se consolida como un patrimonio de la humanidad (Amodio, 1993).
Bruner et al. (1989), señala que la importancia de la cultura reside en el hecho de que la misma es el medio de producción de conocimiento ya que a través de sus obras e interpretaciones se configuran el mundo de la ciencia, del arte, de las religiones, de las ideologías, entre otros, por ello se crea y, transmite organizadamente y dinámicamente para dar significado y sentido al mundo simbólico y a la sociedad por medio de las interacciones sociales.
En base a estas consideraciones Amodio (1993) refiere que los componentes de la cultura son:
22
Valores culturales: También denominados modelos, son propios de cada cultura y sirven como pautas de comportamiento que pueden ser explícitos o implícitos ya que marcan las normas de conducta en sociedad.
Creencias culturales: Es la concepción y visión del mundo, en sí misma incluye todo lo que una sociedad produjo a lo largo de su historia, porque también se refiere a cada aspecto de la vida en cuanto a sus usos y costumbres.
Funciones culturales: La función principal de la cultura es el aprendizaje y a través de este el perfeccionamiento del conocimiento, para transmitir por medio del lenguaje, específicamente el idioma que se constituye en la principal fuente de identidad de un pueblo.
Normas culturales: Son reglas que determinan el comportamiento para cada una de las ocasiones y, que se determinan por el grado de parentesco y además están definidos por los valores culturales definidos para una determinada sociedad.
A partir de lo presentado, se puede inferir que la cultura es importante para representar al mundo que nos rodea, además que es el eje sobre el cual gira la identidad que tiene su fundamento en la trasmisión del conocimiento a través del aprendizaje, principalmente por medio del idioma.
2.2.1.2. Transformación de la Cultura
La cultura constantemente debe ajustarse a la modernidad como vector básico de organización y desarrollo, por tal motivo para hablar de transformación cultural se debe tener presente los siguientes fenómenos culturales: el desplazamiento como proceso de producción y comunicación, participación social, idiosincrasia del ser colectivo, internacionalización de la cultura y adaptación (Bruner et al., 1989).
Además según Amodio (1993), la cultura para desarrollarse requiere de una estructura social como referencia para validar su expresión, por ello funciona como un sistema complejo y equilibrado, flexible y adaptable y, capaz de responder a las exigencias de los individuos del grupo; de ahí que es posible reconocer que la cultura nace y se
23
transforma en su entorno natural de tipo particular, lo que le permite superar sus problemas y sobrevivir en el transcurso del tiempo.
De esta manera estabilidad y cambio, son dos elementos de la vida cotidiana y de las estructuras simbólicas que tienen un potencial permanente de transformación, ya que lo simbólico no depende de estructuras fijas, estáticas o uniformes; sino que por el contrario, la flexibilidad es una de sus características centrales ya que por medio de esta se da lugar a la evolución y cambio (Suarez, 2006).
Por tal razón, es posible señalar que la cultura se estructura principalmente a través de la comunicación oral y escrita, ya que se cubren espacios desconocidos que dan significado al ser de las cosas puesto que la comunicación oral se constituye en un atributo y capital social, de forma que por medio del lenguaje se da lugar a la expresión e interacción social, que al mismo tiempo permite el desarrollo del conocimiento, por tal motivo la modernidad ha institucionalizado la cultura a través de la educación transformándola en un sistema tecnológico de producción de conocimientos a partir de los métodos de la ciencia que requieren ser adaptados para prolongar la existencia de una determinada cultura (Bruner et al., 1989).
Entonces, se puede considerar que la cultura está en constante transformación, teniendo que algunos elementos de la misma son abandonados, reestructurados o creados ya que se acomodan o adaptan al ente social a mediano o largo plazo puesto que el saber o conocimiento de una determinada cultura o sociedad es trasmitida principalmente de manera oral, con la participación activa del individuo que lo consolida como patrimonio ya que sobrevive en el tiempo a través de la memoria de los pueblos por medio de sus usos y costumbres, pero principalmente a través del idioma como eje articulador de la identidad que se preserva a lo largo de toda la vida de los sujetos (Amodio, 1993).
Por eso Arratia (2004), se refiere a la transformación de la cultura como dinámica cultural, siendo que la misma se puede entender desde la perspectiva de que “las personas
24
a las relaciones que se establecen entre ellas, dominadas, dominadoras, impuestas y demás” (p.33); de modo que es pertinente considerar las migraciones que son las que
generan las interrelaciones entre sujetos diversos y, por ende dan lugar a los cambios sociales paradigmáticos que han llevado a los pueblos indígenas a incorporar una serie de significados culturales, adaptando sus prácticas culturales, adquiriendo nuevas formas de manejarlos y comprenderlos.
Así se puede contextualizar que en el caso de la situación boliviana, esta conlleva la existencia de varias culturas originarias que están siendo transformadas, reestructuradas y hasta recreadas, de forma que las políticas socioculturales son las que influyen sobre el ser de las mismas en cuanto a su revalorización y mantenimiento, sobre todo a través de sus usos y costumbres y, como bien se señaló en este apartado, por medio del mantenimiento del idioma que es la forma de trasmisión y prolongación a través del tiempo y el espacio.
2.2.1.3. La Cultura Aymara
Para poder referirse al origen del hombre americano se tiene que hablar del origen de las culturas americanas, que a la vez se relaciona con el origen de la lengua, pues las culturas se han desarrollado dentro de una geografía, una flora y fauna específicas y una cosmovisión, por eso la mayoría de las culturas americanas tiene una manera particular de ver y concebir el mundo y, entonces la manifestación de la lengua no es más que el fiel reflejo estructurado y sistematizado de una concepción del espacio-tiempo que se constituye en el eje central de una cultura (Layme, 2012).
Precisamente Condori (2007), señala que las evidencias históricas, arqueológicas, etnológicas y lingüísticas permiten afirmar que antes de la conquista española existían varios pueblos en el territorio de la región andina que hoy denominamos Latinoamérica, siendo que se reconoce que la cultura aymara tenía el dominio de una amplia extensión de territorio que en aquella época comprendía la parcialidad del Qullasuyu dentro el espacio del Tawantinsuyo.
25
Entonces se puede advertir que, “los aymaras están ubicados en las altas cumbres
de la cordillera de Los Andes, extendiéndose del norte de las orillas del lago más alto del mundo, lago Titicaca, hasta las llanuras de Salinas de Tunupa y Coipasa del sur de Bolivia. Al oeste, los aymaras están ubicados en toda la región fronteriza de las repúblicas de Chile y Perú y hacia el oriente se extienden hasta los valles sur tropicales de los yungas y sitios de colonización en Bolivia” (p.lxxvii)
Asimismo, en Bolivia la cultura aymara se extiende por la mayor parte del altiplano de La Paz, Oruro con pequeñas enclaves e incursiones en las regiones del norte de Potosí y algunos cantones occidentales de Cochabamba, de este modo se puede señalar que los aymaras tuvieron un sistema político social propio bien estructurado donde las normas y las leyes establecidas estaban diseñadas bajo los principios de igualdad y soberanía; de forma que su forma de ser o cosmovisión se basa en su propia filosofía, religión, economía, idioma y costumbres que se direccionan hacia el vivir bien. Pero con la llegada de los españoles todos los valores culturales andinos fueron alienados y sustituidos por elementos culturales ajenos del lugar y por ende forzosamente los aymaras han tenido que adaptar su cultura, manteniendo hasta el día de hoy tanto la música, la medicina, costumbres y tradiciones se encuentran vigentes en la cultura aymara (Condori, 2007).
Al respecto Carreón (2017, p.1) señala que ”Bolivia se caracteriza por la diversidad
sociocultural y lingüística porque reconoce, respeta y protege conforme a la Ley Plurinacional, donde los derechos sociales, económicos y culturales de los grupos étnicos mantienen sus propios valores culturales y éticos de acuerdo a su identidad, costumbres, leyendas y ritos”.
Por tal motivo se puede señalar que la colonización tuvo su impacto sobre la cultura aymara ya que muchos de los pobladores de la región andina no se reconocen como tal o en muchos de los casos su idioma, usos y costumbres se van perdiendo, de modo que las políticas de revalorización y reivindicación de la cultura aymara va tomando fuerza desde la refundación de Bolivia, que tuvo a la vez su impacto en Latinoamérica y con ello se puede evidenciar que:
26
“…más de tres millones de personas que hablan la lengua aymara, en Bolivia, Perú
y Chile. Por varias razones de Estado o prejuicios siempre han ocultado, cuando los hubo, los resultados de censo en cuanto corresponde a la población indígena. Si es que se lo hace, no se publica debidamente tratada la situación socio-lingüística de Bolivia” (Layme, 2012, p.10).
En esta dirección y conforme a lo expresado por Layme (2012), el proceso educativo como medio para acelerar una transición cultural y lingüística plantea el uso de las lenguas nativas, por medio de una educación bilingüe y por ello se delibera en la revalorización y revitalización de las culturas y lenguas nativas mediante un proceso de educación bilingüe e intercultural.
2.2.1.4. La Lengua Aymara
Carreón (2017) indica que los estudios sociales a lo largo de la historia se enmarcaron en la cultura y la lengua como entidades relacionadas, de modo que el desconocimiento de una de estas entidades da lugar a ciertos vacíos de comprensión de las prácticas lingüísticas y culturales lo que tiene como resultado una comprensión equivocada de algunos enunciados, de ahí que es importante considerar que en la época de la colonia y la República, los idiomas nativos fueron postergados y menospreciados para la normalización o desarrollo comunicacional y, con estos actos se empobrecieron y postergaron la expresión oral y escrita, particularmente del idioma aymara, por tal motivo los españoles se vieron obligados a formar palabras abstractas con préstamos para introducir en el vocabulario de los idiomas nativos animales y otras cosas que no existían en la cultura aymara.
Entonces se puede establecer que “la cultura aymara, junto a su lengua, se
manifiesta a partir de hechos reales y concretos, lo que tal vez no sucede con otras lenguas existentes, donde sus enunciados parten de una realidad vivencial” (Carreón, 2017, p.3)
27
Tal como señala Layme (2012), todas las lenguas siempre han tenido relación, pero con el proceso de la colonización se recurrió a exagerados préstamos lingüísticos entre las lenguas castellano, aymara y quechua, superponiendo el castellano sobre lenguas vernáculas por sus notables diferencias gramaticales y categorías y, sobre todo por su poder político y económico, dando paso a los problemas socio-lingüísticos ya que desde la llegada de los españoles a Latinoamérica comenzó una larga historia de choque de culturas y lenguas diferentes y relativamente opuestas.
En esta dirección se debe tener presente que lo usual en casi todas las sociedades del mundo es que el nombre del territorio da lugar al nombre del grupo humano que lo ocupa y por ende a la lengua de sus habitantes así, una lengua no tiene nombre propio sino que se la reconoce por el nombre de sus hablantes (Pilares, 2018)
Siguiendo a Pilares (2018), en diciembre de 1572, el Virrey Francisco de Toledo nombró a Rodrigo de la Fuente Sanct Ángel como funcionario para adjudicar en Potosí unas minas a su demandante Gabriel Guallpa, este personaje llevó como traductor a Jerónimo Hernández quien conocía la lengua aymara y a su vez realizó transcripciones de dicha traducciones, siendo que estas pueden constituirse en la primera documentación de este idioma nativo, ya que existe la aclaración de que el aymara es de los collas, es decir que la lengua aymara era la que hablaban en la provincia de los Collas, el actual Altiplano del Collao.
Por otro lado, en 1612 el jesuita Ludovico Bertonio elaboró en Juli el reconocido Vocabulario de la Lengua Aymara y el confesionario, mismos que fueron escritos en dos lenguas: aymara y español, con una instrucción acerca de los siete sacramentos de la iglesia católica; siendo que posterior a ello, su compañero de misión Diego de Torres Rubio, publicaría también su interpretación del arte de la lengua aymara, así pues estos trabajos se constituyen en documentos producidos y, que a su vez responden a los cánones de la iglesia católica, por tal motivo de acuerdo con Pilares (2018) es menester considerar la siguiente ruta evolutiva del etnónimo aymara:
28
a. La palabra original pudo haber sido aymarawi, donde la raíz postulada es ayma, y los sufijos siguientes, /ra/ que significa existencia; y /wi/ habitualidad pasada de modo que la palabra significa algo así como el lugar donde comúnmente había ayma.
b. Se elimina o deja de pronunciar la última vocal, de modo que queda la expresión aymaráw (con una tilde el acento de intensidad sobre la última vocal).
c. La semivocal final cambia de /w/ a /y/ por influencia del quechua, quedando aymaráy, referido como un nombre de espacio geográfico.
d. Aymaraes, es el resultado de la pluralización de la palabra usando la regla española, a partir de aymaráys.
e. Aymara, se constituye en la moderna palabra que pretende volver a su forma singular.
f. Aimara es la forma de escribir la palabra siguiendo la ortografía española.
Teniendo a bien considerar este aspecto histórico se puede señalar que:
“En la lengua aymara, como en todas las lenguas, se han producido cambios filogenéticos debido al transcurso del tiempo. Por la falta de documentos escritos de las épocas anteriores a los españoles no es posible encontrar muestras de aquellos tiempos, aunque se puedan realizar estudios diacrónicos y sincrónicos. Pero documentos de la época colonial nos permiten ver claramente algunos cambios de la lengua aymara por el transcurso del tiempo” (Layme, 2012, p.19).
Así, también es fundamental entender que en algunas lenguas no se escribe de la misma forma como se habla, por tanto la recuperación de la vocal, en especial cuando está al final de la palabra, no se refiere a la forma oral sino escrita. Entonces, el estilo de hablar y escribir con omisiones vocálicas en el aymara es una imitación al castellano ya que es producto del colonialismo puesto que los abuelos y las abuelas jamás hablan corrido como el castellano sino de forma pausada como una forma de respeto al proceso de comunicación (Layme, 2012).