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Situación de recepción televisiva grupal-popular : exploración teórica de las situaciónes del sujeto activo frente a la TV, ilustrada con un caso Uruguayo en contextos populares

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Academic year: 2020

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(1)FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES DEPARTAMENTO DE CIENCIA POLÍTICA Y RELACIONES INTERNACIONALES. Situación de Recepción Televisiva Grupal-Popular Exploración teórica de las situaciones del sujeto activo frente a la TV, ilustrada con un caso uruguayo en contextos populares Memoria para optar al grado de Magíster en Ética Social y Desarrollo Humano. Víctor Adrián Díaz Esteves Director de Tesis: Valerio Fuenzalida Profesora Informante: Lucía Castellón Santiago de Chile, 11 de abril de 2007.

(2) A mi madre, Cristina que cada día me da una nueva lección de amor y entrega.. A mi padre, Juan Carlos de quien heredé la sensibilidad social y el pensamiento, a pesar de su temprana partida.. A Pablo Díaz, mi hermano y Amigo, a quien admiro profundamente por su calidad humana, humildad y lucha.. A mis abuelos: Olga y Nuber, porque sin ellos no podría haber llegado hasta aquí, son ejemplo de familia unida y generosa.. -2-.

(3) AGRADECIMIENTOS Agradezco a Dios la oportunidad de estudiar en Chile. Aquí cierro una etapa fundamental en mi vida, por eso, antes de regresar a Uruguay, debo agradecer a cada una de las personas que me acompañaron y contribuyeron con esta realización personal. A mi madre y a mi hermano. A mi abuelo y abuela, a mis tías, tíos, primas, primos, primitos y ahijado. También agradezco a mi padre, a los abuelos Amaidela y Toto; y bisabuelos Mario y Celina, que no están, pero también me dieron cariño y apoyo. A los amigos y amigas que me acompañaron a lo largo de esta trayectoria académica en Uruguay, Chile, Paraguay, Brasil, Guatemala y El Salvador. A quienes hicieron posible mi estancia en Chile: a Yaqueline Ortegón, al Padre Miguel Cabello, a Monseñor Luis del Castillo, a Adveniat, a las Hermanas Michelle y María Isabel del Monasterio Piedra Blanca, a las familias de la Florida: María Inés, Guido, Julio y Juanita, a María Teresa y Tamara de Pudahuel, al Padre Joaquín Mayorga y la comunidad de Santa Clara; a Fernando Calderón, a Eduardo Torres, a Ricardo Salgado, a Gladys Tzul Tzul y a Marvin Del Cid, por la generosidad de recibirme en sus casas. También a Sandra y Antonio por su agradable compañía en estos días. A los compañeros de clase y amigos latinoamericanos con quienes compartimos alegrías y penas, especialmente a mi hermano Luis Fernando Astudillo Becerra y flia., Jimmy Barberán y flia., Juan Pablo Paredes, Jorge Gómez, Damián Goyhenespe y al “Mapu” Miguel Llanca, con quienes construimos una amistad interminable. Quiero destacar el apoyo constante y la amistad generosa del Padre Vicente Legarda. También a Juan Guillermo Gómez, P. Sergio Arroyo., P. Pablo Bustamante, Verito y Freddy. A los profesores de la Universidad Alberto Hurtado y funcionarios, especialmente a Isabel Rodríguez, Jacqueline Flores, Rocío Faúndez y Pablo Salvat. Un agradecimiento especial al compatriota Francisco “Pancho” López por su amabilidad y atención. A todas las personas que colaboraron en este trabajo, con ideas, aportes, sugerencias, correcciones y críticas necesarias. En Chile: al Director de Tesis Prof. Valerio Fuenzalida por su tiempo y ejemplo de abnegación como investigador de la TV en América Latina; a la Prof. Lucía Castellón, elegida como Informante. A los Profesores: Antonio Aravena, Renato Espoz, Beatriz Rodríguez y a Liván de Cuba. En Uruguay: a la profesora Rosario Sánchez Vilela, por su aporte académico invalorable, quien me motivó a zambullirme en el campo de la recepción televisiva y estudios de audiencias. Finalmente, un fuerte abrazo de agradecimiento a amigos y amigas del alma, con quienes comparto las horas imprescindibles en Uruguay, que se me hacen cortas entre tertulias, mates y guitarra: Pablo y Zoia, Santiago y Andrea, Susana y Washington, Horacio, Marita y Serrana; Virginia Ruglio, Silvia, Daniel y Sofí; Washington Motta y el equipo de GQA. Quiero destacar un hondo agradecimiento a Luisita Rosas, mi profesora amiga y formadora de años, a quien admiro hondamente por su calidez humana, integridad, entrega y profesionalismo. Y un reconocimiento a los amigos y artistas del barrio: al Prof. Jorge Alvarez Argudín por su constante labor como escritor montevideano; a Washington Chiazzaro y a Alejandro França por su amistad de años y amor al canto popular uruguayo.. -3-.

(4) TABLA DE CONTENIDOS. Página. DEDICATORIA AGRADECIMIENTOS TABLA DE CONTENIDOS RESUMEN INTRODUCCION. 2 3 4 6 7. CAPITULO I RECEPCIÓN TELEVISIVA Y CULTURA: De las tradiciones en los países centrales a los recientes enfoques latinoamericanos 1.1 Antecedentes 1.2 La recepción en América Latina 1.3 Los enfoques en recepción y cultura. 13 18 20. CAPITULO II CULTURAS POPULARES Y SUJETOS: Otras miradas de la comunicación popular 2.1 Culturas Populares desde un enfoque comunicacional 2.1.1 Masivo y artesanal 2.1.2 Románticos y folcloristas 2.1.3 Fatalistas y globalistas 2.2 El sujeto popular 2.3 El regreso al receptor/consumidor popular. 22 23 26 29 31 34. CAPITULO III LA SITUACIÓN DE RECEPCIÓN TELEVISIVA GRUPAL 3.1 Acerca del objeto de estudio: situación de recepción 3.1.1 Lo situacional en la comunicación 3.1.2 Situación de comunicación y contextos 3.1.2.1 Contexto social 3.1.2.2 Contexto situacional 3.1.2.3 Contexto de recepción 3.2. Situación de recepción televisiva en el hogar 3.2.1 La palabra: elemento lúdico y popular de la situación 3.2.2 Grupal/comunitaria en la producción de sentido. 39 41 43 45 46 48 49 52 58. CAPITULO IV DISCUSIÓN DE RESULTADOS Y EL CASO URUGUAYO: La producción de sentido a partir de los sujetos 4.1 ¿Qué resultados esperábamos?. 60 -4-.

(5) PRIMERA PARTE: DESCRIPCIÓN 4.2 Un caso uruguayo 4.2.1 Escenario en Montevideo: barrio La Teja 4.2.2 Objeto de estudio: la risa adolescente y sus resortes 4.2.3 Metodología cualitativa: observación participante y análisis de discurso 4.2.4 Textos televisivos exhibidos en las sesiones 4.2.5 Comunidad existencial de adolescentes y comunidades virtuales SEGUNDA PARTE: ANÁLISIS 4.3 Cuatro situaciones de recepción televisiva grupal-popular 4.3.1 Recepción Directa 4.3.2 Recepción Indirecta 4.3.3 Recepción Motivada 4.3.4 Recepción Propia 4.4 Resultados a partir de La Risa en el Telespectador Adolescente 4.5 Algunos porcentajes ilustrativos de Chile y Uruguay (2006) CONCLUSIONES BIBLIOGRAFIA ANEXOS 1. Acerca de la risa universal 2. Entrevistas en Chile y Uruguay (2006) 3. Resultados de las Entrevistas Semi-estructuradas 4. Comparación de las Entrevistas Semi-estructuradas: Aplicadas en Chile y Uruguay 5. Modelo de cuestionario aplicado en Chile y Uruguay. 61 61 62 63 65 66 68 68 69 69 70 71 80 84 94 99 102 104 109 112. INDICE DE ILUSTRACIONES Y CUADROS 1 Variables situacionales de la recepción televisiva de acuerdo al lugar físico 40 2 Conceptos relacionados con la situación de recepción 46 3 Situaciones de recepción e intensidad de las risas 71 4 Diseño de la aplicación de Entrevistas Semi-estructuradas 81. -5-.

(6) RESUMEN. Situación de Recepción Televisiva Grupal-Popular es un trabajo de exploración teórico-conceptual, del campo de la comunicación, enfocado en el público televisivo. Aborda la comprensión de los sujetos activos frente a la TV en contextos populares. El objeto de estudio es analizar la situación de recepción televisiva grupalpopular como concepto, cuyo problema de investigación responde a la pregunta: ¿Es posible analizar la situación grupal de recepción, para interpretar la actividad de los telespectadores en contextos populares? Nuestra hipótesis es que sí. La metodología de exploración teórico-conceptual basada en el rastreo bibliográfico, revisa nociones de diversos autores (Caps. I, II y III), especialmente latinoamericanos. Finalmente, los resultados (Cap. IV), se muestran a partir de la comparación con un caso empírico en Uruguay (2001) –del autor- para ilustrar en terreno el análisis conceptual, junto con entrevistas a jóvenes chilenos y uruguayos (2006) sobre la TV, sus opiniones, gustos, intereses, programación y hábitos de consumo, en instituciones de poblaciones suburbanas (Cap. IV y Anexos). Esta mirada del público activo, se basa en estudios que han superado visiones obsoletas de una TV alienadora y dominante. Incluye autores como: D.Morley, J. Fiske, R. Silverstone, G. Orozco Gómez, V. Fuenzalida (y otros) que entre los 80 y 90 reforzaron las investigaciones de medios y audiencias televisivas. Concluimos que la situación de recepción televisiva grupal-popular caracteriza al telespectador como: sujeto activo, protagonista y constructor de significados, en ambientes libres de acción y expresión. Los espacios espontáneos son privilegiados para la creatividad, el juego, la distensión y la autonomía del público. Los ámbitos populares: acercan la distancia entre emisores y receptores, privilegian el uso de la palabra y la comunicación en vivo; fortalecen lazos de integración y redes comunitarias; promueven procesos de: solidaridad, participación e identidad local.. -6-.

(7) “...Ya nadie puede suponer que tener el televisor encendido equivale a mirar televisión, ni que mirar televisión equivale a prestarle atención”. (David Morley:1996:255). INTRODUCCIÓN. L. a pantalla chica ha provocado profusas polémicas en cuanto a su forma y. contenido1. Las críticas más duras provienen de la ciencia política (Giovanni Sartori y otros) que en general, contemplan sólo una dimensión de la televisión: su poder mediático que aliena a grandes masas, anónimas consumidoras y pasivas. “…Actualmente, proliferan las mentes débiles, que proliferan justamente porque tropiezan con un público que nunca ha sido adiestrado para pensar. Y la culpa de la televisión en este círculo vicioso es que favorece –en el pensamiento confuso- a los estrambóticos, a los excitados, a los exagerados y a los charlatanes. La televisión premia y promueve la extravagancia, el absurdo y la insensatez. De este modo refuerza y multiplica al homo insipiens” 2. El presente trabajo parte de una visión centrada en el público activo3, basada en estudios que han superado visiones conductistas, funcionalistas o positivistas de una TV omnipresente que anestesiaba las conciencias. A fines de los 80 y principios de los 90, esta mirada activa del receptor se fortaleció4. Esta exploración teórico-comunicacional, revisa conceptos que provienen de la recepción televisiva y la comunicación popular, con el objeto de reflexionar sobre los. 1. Ambos aspectos refieren a dos tipos de análisis de la TV, uno semiótico: textos o contenidos; y otro sociológico: forma de recepcionar dichos contenidos por parte de la audiencia. Optamos por este último. Véase “forma y contenido” en: O’SULLIVAN, Tim y otros.1995.Conceptos clave en comunicación y estudios culturales, Ed Amorrortu, Londres, p.160. 2 SARTORI, Giovanni. 1998. Homo videns: la sociedad teledirigida, Taurus, Madrid, p.148. 3 Autores como: D. Morley, R. Silverstone, J.Lull, J. Fiske, I.Ang, J.Corner, E.Katz, T.Liebes, S. Livinstone, P.Lunt,“et al”. V: DAYAN, Daniel (comp.).1997. En busca del público, Ed. Gedisa, Barcelona. 4 Los primeros trabajos que centraron su mirada en las audiencias fueron los de Katz y Lazarsfeld en los años 50, véase: SÁNCHEZ VILELA, Rosario. 2000. Sueños Cotidianos, Santillana, Montevideo, p.62.. -7-.

(8) sujetos activos frente a la TV en contextos populares. Los análisis sobre la relación entre mass media5 y audiencias6 se denominan Estudios de Recepción de Medios (ERM). De ellos se desprenden los Estudios de Recepción Televisiva (ERT),7 destacados en América Latina durante las últimas dos décadas. Algunos latinoamericanos reconocidos por su contribución son: G. Orozco Gómez (México); J. Martín Barbero (Colombia); V. Fuenzalida (Chile); N. Jacks (Brasil); M. Varela y N.Mazziotti (Argentina); R. Sánchez (Uruguay); L. R. Beltrán (Bolivia); E. C. Ayas (Puerto Rico); M. Pineda (Venezuela); R. M. Alfaro y R. Roncagliolo (Perú)8. Las miradas latinoamericanas sobre público activo y los recientes ERT, nos impulsan a revisar aspectos que merecen mayor tratamiento. El objeto central del presente trabajo es el análisis de la situación de recepción televisiva grupal-popular, del cual nos surge la pregunta principal de la investigación: ¿Es posible analizar conceptualmente la situación de recepción televisiva grupal para entender la actividad de los sujetos frente a la TV en contextos populares? Nuestra hipótesis es que sí: es posible revisar estas nociones. Para ello, nos formulamos los siguientes objetivos específicos:. 5. Medios de comunicación destinados a audiencias masivas. Receptor/es, público, espectador/es, telespectador/es, o audiencias se emplean como sinónimos. 7 Ante la reiteración, a partir de ahora empleamos las abreviaturas ERM y ERT respectivamente. Véase: OROZCO GÓMEZ, Guillermo. Estudios de Recepción de Medios (ERM) [en línea] <www.portalcomunicacion.com/catunesco/cat/3/down/orozco/orozco_travesias.pdf>; Estudios de Recepción Televisiva (ERT) [en línea] <www.revele.com.ve//pdf/anuario_ininco/vol1-n11/pag69.pdf> [consulta: 10 diciembre 2006]. 8 Por más autores véase: Revista Diálogos de la Comunicación, No.73, FELAFACS, 2006, Colombia. Contiene publicaciones latinoamericanas y miembros destacados del Equipo Consultivo Internacional.. 6. -8-.

(9) o Explorar de forma sucinta las principales corrientes de los Estudios de Recepción Televisiva (ERT), con énfasis en autores latinoamericanos, optando por la línea del público activo. o Revisar distintas posturas sobre las culturas populares y la comunicación popular, hacia una convergencia teórica (con los ERT), en el abordaje de los sujetos populares como telespectadores activos. o Precisar conceptualmente el objeto de estudio: situación de recepción televisiva grupal a la luz de definiciones que provienen, -principalmente- de investigaciones en comunicación y estudios culturales. o Contrastar los resultados del estudio con un caso empírico en Uruguay (acumulación del autor) y complementarlo –no profundizar- con ejemplos actuales en Chile y Uruguay. Este recorrido teórico revisa la situación de recepción televisiva (Fuenzalida 2002) grupal (Morley 1996; Silverstone 2004), popular (Kaplún 1985; García Canclini 1990), como espacio desde los sujetos (Touraine 1994; Salazar y Pinto 1999) como receptores activos (Mattelart 1991; Sánchez Vilela 2000), capaces no sólo de consumir (Silverstone 1996; García Canclini 1991), sino de producir significados (Dayan 1997; Orozco 1992), en los que la palabra y la comunicación en vivo (Ong 2000) cobran especial importancia en grupos de contextos populares. Muchos de estos autores desafían formas trans-disciplinarias de trabajo, se enmarcan en la fenomenología de la recepción y optan por la metodología cualitativa, sin desmerecer el aporte de los métodos cuantitativos o mixtos9: “La fuerza de estos 9. A pesar de seguir utilizando métodos cuantitativos o mixtos, la metodología cualitativa se transformó en la preferida de muchos de estos autores, especialmente por los trabajos etnográficos que emplean técnicas como: entrevistas en profundidad, observación participante, grupos focales e historias de vida.. -9-.

(10) enfoques está en las posibilidades que generan de comprensión contextual de los nexos entre diversos aspectos de los fenómenos estudiados”10. Optamos por la metodología de exploración teórico-conceptual (i) a la que agregamos otras dos etapas de corte empírico (ii y iii): i.. Exploración bibliográfica, revisión de autores y sistematización.. ii.. Descripción de un caso ejemplar de investigación empírica –en Uruguay (2001)que ilustra en terreno el uso de las nociones abordadas.. iii.. Entrevistas semi-estructuradas a jóvenes chilenos y uruguayos (2006) sobre sus hábitos de consumo televisivo, opiniones, gustos e intereses, en instituciones de poblaciones suburbanas de Santiago y Montevideo (comuna La Granja y barrio La Teja, respectivamente)11. La situación de recepción grupal-popular se caracteriza por elementos que. entienden al telespectador como sujeto activo, protagonista y constructor de significados propios. No se trata de una visión romántica del receptor, sino de enfatizar su actividad como sujeto que experimenta comportamientos y rutinas cotidianas frente a la TV. De la investigación social emergen estas nociones que contribuyen con la acumulación de conocimiento científico en las teorías de la comunicación y las ciencias sociales. Las razones que motivaron la elección del tema, son tres: 10. MORLEY, David. 1996. Televisión, audiencias y estudios culturales. Ed.Amorrortu, Buenos Aires, pp.268-269. 11 Aclaramos que este aspecto metodológico decidimos incluirlo con el objeto de sondear el discurso actual de los adolescentes y su relación con la TV. Nos pareció pertinente en una tesis de comunicación, dado que es una disciplina que requiere permanente actualización. Decidimos tomar la aplicación de los cuestionarios, sólo a modo ilustrativo (Cap.IV, pt. 4.5 y Anexos), fuera del objeto de estudio para centrarnos en una investigación acotada a la revisión bibliográfica y discusión conceptual.. - 10 -.

(11) 1) La. acumulación académica del autor, con énfasis en poblaciones más. vulnerables socialmente, debido a la búsqueda de una comunicación más humana, más justa y solidaria, especialmente latinoamericana. Citamos también, investigaciones en centros juveniles populares de Montevideo y Santiago como complemento del estudio. 2) El sujeto: es el centro de la investigación. Optamos por una mirada que privilegia a los sujetos, desde un rol activo y productor de sentidos. Este énfasis en el público, no incluye el análisis exhaustivo de la TV, ni de sus textos, ni propietarios, ni técnicos o actores; simplemente, se recurre a ellos como referencia ilustrativa. 3) La posible contribución -desde lo específicamente académico-, a la generación de espacios grupales de producción de textos, propios de los telespectadores, en organizaciones sociales, educativas, comunitarias, de sectores populares; con objetivos de inclusión, integración social, inserción educativa e identidad local.12 El trabajo consta de cuatro capítulos. El Capítulo I presenta los antecedentes de los Estudios de Recepción Televisiva (ERT), a nivel mundial, desde las primeras investigaciones en comunicación (años 30), hasta los actuales estudios latinoamericanos. El Capítulo II, revisa algunas nociones sobre las culturas populares y la comunicación popular, hacia una definición de sujeto popular activo, que resignifica contenidos, construye grupalidad y es productor de sentidos. El enfoque en el sujeto, es el punto convergente entre los ERT y la comunicación popular. El Capítulo III, precisa el objeto de estudio a la luz de conceptos que dejan sentadas las bases teóricas de la situación de recepción televisiva grupal. A partir de estas definiciones, rescatamos la oralidad, como lenguaje que acerca la distancia entre 12. Si bien este propósito se familiariza con el Desarrollo Humano, trasciende el objeto de este estudio.. - 11 -.

(12) emisores y receptores, privilegiando las formas de comunicación en vivo a las mediaciones; y las situaciones grupales a las individuales. El Capítulo IV, propone una discusión de los resultados en dos partes. La primera, es la descripción de un caso empírico uruguayo del mismo autor, que contrasta –en terreno- los conceptos abordados. La segunda, consiste en un análisis de los principales hallazgos del presente estudio, contrastados con nociones que surgen desde la práctica del caso citado, datos que refuerzan la investigación y referencias bibliográficas pertinentes. Cabe aclarar que este trabajo no teoriza sobre la risa o el humor, ni pretende contrastar teorías de la risa como lo indica el caso uruguayo (2001). La risa se toma como sentido común (Véase Anexos 1 para contrastar definiciones de risa). Esta investigación, no focaliza su atención en la risa como fenómeno, sino en la producción grupal de los sujetos televidentes. Finalmente exponemos las conclusiones de la. Memoria, que resumen las. opiniones del autor, limitaciones y alcances; confirmación de la hipótesis y posibles líneas futuras a investigar. En los Anexos, figuran, en primer lugar, algunas definiciones de la risa universal, como apoyo (ilustrativo) al caso uruguayo analizado. En segundo lugar, una pauta descriptiva de las entrevistas semi-estructuradas aplicadas en Chile y Uruguay (2006). En tercer lugar, los resultados de las entrevistas aplicadas en Chile con sus porcentajes y gráficos. En cuarto lugar, la comparación del estudio en ambos países, con sus respectivos porcentajes. Y finalmente, en quinto lugar, anexamos el modelo de cuestionario de elaboración propia, basándonos en los intereses de ambas investigaciones.. - 12 -.

(13) CAPÍTULO I RECEPCIÓN TELEVISIVA Y CULTURA: De las Tradiciones en los Países Centrales a los Recientes Enfoques Latinoamericanos. 1.1 Antecedentes Una de las encrucijadas más activas en las investigaciones sobre el comportamiento humano es la comunicación como proceso social fundamental. Varias discusiones llevaron a cuestionar su validez como ciencia o si debía ser absorbida por la sociología. Sin embargo su carácter transversal, le permite lindar con otras disciplinas y actualizarse permanentemente, sobre todo luego de la revolución de las Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) a partir de los años 90. La literatura comunicacional ofrece una amplia gama de estudios sobre la televisión, en su mayoría críticos, con un tratamiento reductor de contenidos textuales enfocados en el negocio que día a día devela la búsqueda de un mayor rating. Esta mirada que prevaleció varias décadas –arrastrada por la jeringa hipodérmica del 3013privilegia el punto de vista del emisor, utilizando a la TV como medio “todopoderoso”, que invade los hogares con sus imágenes, sin dejar al público alternativas críticas al consumo pasivo. Los primeros estudios surgen a partir de 1930, en EEUU a cargo de cuatro académicos considerados los “padres” fundadores de la investigación en comunicación: Paul Lazarfeld (sociólogo educado en Viena); Kart Lewin (psicólogo también educado. 13. Paul Lazarfeld hablaba de la TV como la jeringa hipodérmica: “máquinas ofensivas de inyección de contenidos”. Véase: DAYAN, Op.Cit., p.14.. - 13 -.

(14) en Viena); Harold Lasswell (político científico de Chicago); y Carl Hovland (psicólogo educado en Yale, EEUU).14. Durante varias décadas, esta corriente de tradición empírica y funcionalista estadounidense, fue el marco teórico reinante en los estudios de recepción de medios (ERM) –también de recepción televisiva (ERT)-, que apuntaban a la obtención de resultados basados en los efectos que producían los mass media en sus receptores. Las temáticas elegidas concebían la comunicación desde la óptica de un modelo lineal. En 1949, dos ingenieros norteamericanos Claude Shannon y Warren Weaver, diseñan la Teoría matemática de la información que consiste en la transmisión lineal entre señales de un emisor hacia un receptor.15. A partir de la segunda mitad del siglo XX, las investigaciones empiezan a crear figuras como el “niño zombi” (John Hartley en Dayan, 1997): “...de ojos irremediablemente desorbitados, [o] el ama de casa enferma de ‘teledomesticidad’ y (...) el adolescente al que una sobredosis de violencia de ficción transforma en asesino”.16. Paralelamente, Adorno y Horkheimer desarrollaron la Escuela Crítica de Frankfurt, en Alemania durante los años 40. Esta corriente crítica de la comunicación además de sus ambiciones político-ideológicas, reflexionó entorno a la denominada “industria cultural”, para desentrañar las articulaciones entre sociedad industrial, cultura moderna y comunicación de masas17. “Estos autores formularon el concepto industria cultural para expresar un tipo particular de regresión del iluminismo moderno que entrega todo el poder a la técnica, a 14. SCHRAMM,Wilbur (Comp).1972. La Ciencia de la Comunicación Humana, Ed.Roble, México, p.12. KAPLÚN, Mario.1987. El comunicador popular, Humanitas, Buenos Aires, p.65. 16 Idem., p.15. 17 SANTIBÁÑEZ YAÑEZ, Cristián.2003.Mirando Televisión, Bravo y Allende Ed., Chile, pp.70. 15. - 14 -.

(15) través de un proceso de mercantilización de la cultura que se manifiesta en el cálculo del efecto y la fetichización de lo existente”.18 Los funcionalistas norteamericanos avanzaban en sus estudios, Halloran y su equipo en la década del 70, argumentaba que las “influencias de los medios se ejercen al máximo cuando no somos conscientes de estar ‘siendo apuntados’ y cuando el contexto de consumo es generalmente el que aprobamos”.19 El proceso de comunicación se veía influido por las predisposiciones del individuo, los procesos derivados de exposición, percepción y retención selectiva; la pertenencia al grupo y sus normas; el desvío del contenido de la comunicación a nivel interpersonal; y el liderazgo de la opinión pública. Luego Hovland y Wright, ampliaron sus sistematizaciones, agregando la función entretenida de la comunicación20. A mediados de los 70, se posiciona la teoría de los usos y gratificaciones, que relativiza los postulados clásicos de los efectos, porque ya no ven a las audiencias como meros receptores pasivos o víctimas de los medios, sino con el fin de gratificarse y satisfacer sus necesidades humanas específicas21. Esta corriente, con fuertes bases psicológicas, recibió críticas desde varios ángulos en la época, especialmente desde la sociología, pero sirvieron para asentar las bases de investigaciones posteriores. A partir de la nueva generación de críticos que se empeñaron en actualizar las expresiones de la cultura popular, surgen los aportes de los estudios culturales británicos, a fines de los 70. El precursor de la escuela de Birmingham, Stuart Hall, a través del modelo encondig/decoding:. 18. Idem. Op. Cit., p.73. 20 Op. Cit., pp. 74-75. 21 Op. Cit., pp.79-81. 19. - 15 -.

(16) “Proponía una doble crítica, tanto a la teoría de los efectos –que a partir del análisis de la producción extraía conclusiones sobre las consecuencias sociales del mensaje- como a la perspectiva de los usos y gratificaciones –que estudiaba al receptor individualmente y sin considerar las relaciones sociales de poder.”22 Hall recuperó categorías económicas de Marx y obtuvo influencias del estructuralismo y el culturalismo. Autores como Gramsci y Althusser, inspiraron a Hall a crear el modelo de las lecturas preferentes en 1973 (encoding/decoding), donde frente alos discursos mediáticos, se definen tres lecturas “por la relación entre las estructuras de significación de la producción y de la recepción que a su vez se vinculan a posiciones sociales”: lectura dominante, negociada y oposicional.23 Jonh Fiske, criticó algunas de las posturas de Hall, aunque parte de los mismos postulados, centrándose en la “generación y circulación de sentido en las sociedades industriales”24. El reconocimiento de la polisemia en los textos televisivos (entre otros aspectos relacionados con la cultura y los medios), impulsaron a autores como David Morley en los 80, a producir conocimiento desde una nueva óptica en las investigaciones sobre audiencias y estudios culturales: la actividad del público receptor. Influenciados por métodos empíricos, la semiología francesa y apoyados en los trabajos de la escuela de Frankfurt y algunas críticas a Hall, la corriente de estudios culturales y comunicación, que pondera la actividad de las audiencias, postula que la noción del sujeto se define a partir de las relaciones que establece con su contexto (Umberto Eco, lo define como sociología de la recepción). “De aquí entonces la. 22. GRIMSON, Alejandro; VARELA, Mirta. Audiencias, Cultura y Poder. Estudios sobre la Televisión, Ed. Eudeba, Buenos Aires, 1999, p. 17. 23 Op.Cit., p.18. “Encoding and Decoding in the Television Discourse”, escrito por Stuart Hall en Londres, 1973. Las 3 lecturas preferentes de Hall son: dominante, negociada y oposicional. La primera es cuando hay coincidencia y aceptación por parte del público; la segunda, cuando hay preferencia por los significados del espectador y necesita adaptarla localmente; y la tercera, es cuando hay una posición social diferente del espectador, determinada por un fuerte rechazo y resistencia a la propuesta mediática. 24 SANCHEZ Vilela, Rosario. Ibid.. - 16 -.

(17) importancia de describir los espacios que ocupamos en nuestra relación con el entorno”.25. Esta ola de investigadores centrados en el público activo, capaz producir mensajes, en lugar de consumir simplemente, surge con ímpetu a fines de los 80 y principios de los 90. A diferencias de las corrientes precedentes, analizan:. “las preferencias no como expresiones individuales, de corte psicológico, sino como expresiones reguladas tanto por la situación social inmediata como por el contexto socio-histórico circundante, o que equivale a proponer un modelo de audienca no necesariamente atomizada en individuaos, sino una diversidad de formaciones subculturales o de agrupaciones de miembros que en su condición de tales compartirán, una orientación cultural para codificar los mensajes de una manera particular26. Este nuevo enfoque, se enmarca en una óptica fenomenológica, centrada en el público activo y en su interacción con el medio televisivo. Muchos de estos estudios persiguen una orientación hermenéutica. En general, son trabajos etnográficos, que rompen con las tradiciones de los estudios empíricos funcionalistas.27 “Las investigaciones de audiencias han logrado encolumnar detrás de las nuevas nociones y metodologías a buena parte de los investigadores contemporáneos y han facilitado que se reconocieran como temáticas comunes e inherentes al campo de estudio cuestiones tales como la tensión entre las denominadas lecturas preferenciales y creatividad de los espectadores, el margen de acción espontánea que les cabe en el proceso de consumo de textos mediáticos, la recepción mediática como evento grupal y no individual...”28. 25. SANTIBÁÑEZ, Op.Cit., p.86 Op. Cit., p.82. Para una mayor profundización, véase: DAYAN, Op. Cit. pp.13-26; GRIMSON y VARELA, Op. Cit., p. 22 y ss.; SANTIBÁÑEZ, Op. Cit., p.69-85. 27 Idem., p.17. 28 SANTAGADA, Miguel Angel. Los estudios de comunicación y la etnografía de audiencias. Revista Latina de Comunicación Social La Laguna, Número 10, Tenerife, octubre de 1998. [en línea] <http://www.feyalegria.org/images/office/Estud%20de%20com%20y%20etnografia%20de%20aud_2410. doc> [consulta: 22 noviembre 2006]. 26. - 17 -.

(18) En esta línea, los Estudios de Recepción Televisiva (ERT) realizados por investigadores de los países centrales, han sistematizado sus trabajos con rigor científico y creatividad en la fusión disciplinar y metodológica, así como su permanente revisión. América Latina, -a pesar de las diferencias- también ha sido eco de los trabajos en recepción, atrayendo la atención de los más destacados investigadores, luego de descubrir su riqueza cultural y patrimonial29. “Si bien persiste una cierta ‘sordera’ académica desde el norte hacia el sur, las desiguales condiciones de producción provocaron que algunos países latinoamericanos, como la Argentina, tendieran preferentemente a difundir y a apropiarse de la producción académica teórica, antes que a producir investigaciones sistemáticas”.30 1.2 La recepción en América Latina El análisis de los medios masivos de comunicación, tuvo tres grandes momentos imaginarios de la historia cultural de nuestro continente: la fase clásicohumanista (entre 1900 y 1945); la fase científico-teórica (entre 1945 y 1965); y la fase crítico- reflexiva (entre 1965 y 1984)31. “La producción de la conciencia científica sobre los fenómenos de la comunicación en América Latina, ha sido un largo camino construido por pensadores e investigadores latinoamericanos. La trayectoria que ha seguido este esfuerzo intelectual para producir claridad sobre la identidad cultural del continente, ha oscilado de extremo teórico a extremo teórico, y en algunas fases, ha sido fundamentalmente influenciada por. 29. En esta perspectiva, véase: LÓPEZ SEGRERA, Francisco. 2000. Art.: “Abrir, impensar y redimensionar las ciencias sociales en América Latina y el Caribe ¿Es posible una ciencia social no eurocéntrica en nuestra región?” En: LANDER, Edgardo (Comp.): La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales, perspectivas latinoamericanas, CLACSO/UNESCO, Buenos Aires. 30 GRIMSON, Alejandro y VARELA, Mirta.1999. Audiencias, Cultura y Poder: Estudios sobre televisión, Eudeba, Buenos Aires, pp. 15-16. 31 ESTEINOU MADRID, Javier. “CIESPAL y la formación de imaginarios de la comunicación en América Latina”, art. En: Razón y Palabra, Número 25. [en línea] <http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n25/jesteino.html> [consula: julio de 2006].. - 18 -.

(19) los patrones racionales que ha marcado la investigación de la comunicación en los centros intelectuales de los países centrales”32. A fines de los 80, cuando varios países intentaban recomponerse de la destrucción social, política, económica y cultural que provocaron las dictaduras militares, los ERT florecieron, con el auge de trabajos etnográficos. Las relaciones entre comunicación y cultura han tenido una larga tradición: 33 “En América Latina (…) ha existido una creciente tradición de estudios de la cultura (Martín-Barbero y Silva, 1997). Lo que se revitaliza con el auge de los ‘Estudios Culturales’ y la ‘Sociología de la Cultura’, pero específicamente a partir de la publicación del libro seminal de Martín-Barbero (1987), ‘De los Medios a las Mediaciones’, es la convicción de que no es posible estudiar y entender la comunicación fuera de la creación cultural, ni la cultura fuera de la comunicación y los medios. La recepción, entonces, adquiere un interés primordial como ámbito de investigación que permite explorar la cultura y la comunicación de manera conjunta”34. La gran peculiaridad de los ERT en América Latina es esta nueva mirada que coloca al receptor activo como sujeto y productor de sentidos. La importancia de estos trabajos alude, - en su mayoría- a investigaciones de corte cualitativo, articulando otras disciplinas, como: la antropología, estética, fenomenología, filosofía, psicología social, psicología cognitiva, historia, lingüística, semiología, literatura, sociología de la cultura y ciencias políticas.35. Rosario Sánchez, Profesora e Investigadora de la Universidad Católica del Uruguay, -cuya contribución en ERT ha sido sustantiva-, habla de: “...Las dicotomías 32. Idem. Revistas especializadas de Comunicación en América Latina: Diálogos y Chasqui, demuestran sistematizaciones cualificadas, sobre los ERT en los últimos años, con un fuerte sello latinoamericano. V.a.: Congresos y Simposios de comunicación en diversos países del continente, con amplia producción académica en comunicación ALAIC.2006. [en línea] <http://www.alaic.net/ponencias.htm> [consulta: 12 octubre de 2006]. V.a: EXPOCOM, ENDICOM, FELAFACS, CIESPAL “et al”. 34 OROZCO Gómez, Guillermo. 2001. (Art.): Travesías y desafíos de la investigación de la recepción en América Latina. En: Cátedra Unesco de Comunicación / Portal de la Comunicación 1/29, Universidad Autónoma de Barcelona, julio 2001, p.3. [en línea] <http://www.portalcomunicacion.com/catunesco/cat/3/ down/orozco/orozco_travesias.pdf> [consulta: 3 de abril 2006]. 33. - 19 -.

(20) pasividad/actividad,. manipulación/creatividad,. dependencia/independencia. [que]. constituyen los ejes de tensión fundamentales en torno a los que se desarrolla la discusión sobre el receptor”.36 El presente trabajo se sitúa en el marco de los ERT fortalecidos e impulsados en los 90. Los trabajos realizados por latinoamericanos, así como de otros investigadores extranjeros en la región, valoran nuestro continente como campo fructífero para las investigaciones en comunicación y cultura37. 1.3 Los enfoques en recepción y cultura El mejicano Guillermo Orozco Gómez, cree en la importancia que cobraron en nuestro continente los ERT, al constituirse en un actual: “subcampo de investigación fértil y a la vez efervescente dentro del campo mayor de la investigación sobre medios de comunicación. Su importancia deriva de varias fuentes y acontecimientos, tanto científicos, como socioculturales y políticos”. Existen tres motivos que llevan a destacar tales estudios. El primero se debe a: 38 “...la necesidad epistemológico-teórica de conceptuar de una otra manera los procesos de comunicación y de explorar directamente a los sujetos que participan en ellos para averiguar sus contextos, mediaciones y múltiples interacciones con los medios, y en particular con la televisión, dentro de un intento por producir un conocimiento más integral y adecuado de los procesos comunicativos”39.. 35. Véase en: DAYAN, Op.Cit, p.20. SÁNCHEZ Vilela, Op.Cit. p.62. 37 Se destacan: Armand Mattelart, antropólogo belga-francés, que vivió 14 años en Chile y es uno de los autores contemporáneos que más ha contribuido a la teoría crítica de la comunicación y la cultura; y James Lull, sociólogo norteamericano que ha hecho estudios de recepción de TV en A. Latina, Asia, Europa y EEUU. 38 OROZCO GÓMEZ, Guillermo, Idem. 39 Idem. 36. - 20 -.

(21) Las investigaciones en nuestro continente han sido inspiradas por preguntas acerca de las audiencias: “¿Quiénes son? ¿Qué más son las audiencias antes, durante y después de sus interacciones con la televisión?”40. “En segundo lugar, la importancia de los ERT se deriva también de la necesidad de contar con un conocimiento cada vez más profundo y amplio de los procesos a través de los cuales se otorga sentido a los referentes mediáticos y se producen a partir de ellos significados concretos que evidencian su aceptación, negociación y/o resistencias por parte de la audiencia en la confrontación de sus identidades y en la producción cotidiana de su cultura”41. En tercer lugar, destaca a los ERT como una consecuencia de intencionalidad política que varios autores latinoamericanos han manifestado críticamente: “...a las pretensiones asépticas y de objetividad de la ciencia tradicional y por abordar intencionadamente la investigación de la comunicación desde otro lugar en donde las audiencias son asumidas como conjuntos de sujetos sociales históricos, protagonistas de prácticas concretas y mediaciones, desde donde luchan por instaurar procesos democráticos”42. María Corominas, también destaca la acumulación académica de los ERT en nuestro continente, y agrega algunos elementos clave que identifican la mirada del público activo en la investigación de audiencias televisivas. Estas características son: la construcción de significados propios a partir de la audiencia, la influencia interpretativa, el contexto de recepción, la actividad de la audiencia, la polisemia, los niveles micro y macrosociológicos, los usos sociales de la TV y una preferencia por la metodología cualitativa de investigación43.. 40. Idem. Idem. 42 OROZCO, Idem. 43 COROMINAS, Maria. [en línea] <http://es.geocities.com/rscfotos/articulos/estudiosrecepcion.pdf> [consulta: 25 de octubre de 2006]. 41. - 21 -.

(22) CAPÍTULO II CULTURAS POPULARES Y SUJETOS: Otras miradas de la Comunicación Popular. 2.1 Culturas Populares desde un enfoque comunicacional En este capítulo se procura reflexionar en torno al debate sobre las culturas populares en América Latina, construidas desde los sujetos, caracterizadas por dos elementos aparentemente enfrentados, que se entremezclan. Por un lado, los sujetos consumidores de la oferta rentable y global de los medios masivos, cuya racionalidad responde al rating, a la lógica de mercado y al capital. Por otro lado, son productores culturales de sentido e imágenes simbólicas propias, resistentes y en ocasiones, contradictorias. Las transformaciones tecnológicas a lo largo de la historia, especialmente con el arribo de la modernidad, han acelerado el ritmo del cambio en las sociedades44. Actualmente, América Latina convive con una intrincada paradoja global: en la era de las comunicaciones avanzadas –a saber: Internet, telefonía móvil, sistemas digitales, dvd...-, resulta dificultoso el diálogo entre países, comunidades y familias.. Si. disponemos de tantos recursos para comunicarnos, ¿por qué falla la comunicación? o ¿por qué el sentido último45 de ésta, se ha desvirtuado?. 44. Antohony Giddens se basa en tres grandes factores que causan el cambio social durante los últimos dos siglos: el medio físico, la organización política y el factor cultural. En este último se detiene el presente trabajo, que entre otros sub-temas, incluye el avance tecnológico en los sistemas de comunicación. Ver en GIDDENS, Anthony. 1998. Sociología, Alianza, Madrid, p.466 y pp. 658-660. 45 El concepto sentido último tiene un especial tratamiento durante el presente trabajo, aunque no se remite específicamente, a un sentido metafísico. Surge de los escritos de Viktor Frankl (psicólogo y filósofo vienés fundador de la Logoterapia), para adaptarlo al tratamiento del tema expuesto, el autor establece una diferencia entre la búsqueda de sentido y la búsqueda del sentido último. El primero se renueva y puede admitir varias búsquedas de sentido en la vida, sin embargo cuando se habla de sentido último, se refiere a uno sólo, inmutable e intransferible. Ver en: FRANKL, Viktor E. 1996. El hombre en busca de sentido, Herder, Barcelona, p.101 (1ª Ed. Alem.1946: Ein Psychologe erlebt das Konzentrationslager).. - 22 -.

(23) “Repensar la comunicación popular, implica indagar en el significado original de la palabra comunicación. A partir de esta reflexión que se remonta a una comunicación popular que emerge fuertemente en la década de los 70 y 80, se trata de buscar las nuevas y actualizadas nociones del mismo fenómeno”46. Esta mirada popular de la comunicación, integra las transformaciones que la modernidad ha introducido en las sociedades latinoamericanas, entendiendo a las culturas populares, no como esa masa homogénea, pasiva y dominada por los contenidos de los mass media, sino conscientes del entrecruzamiento de expresiones sociales, orígenes, gustos, modas y costumbres diversas, que buscan construir en comunidades sus sentidos, potenciando lazos solidarios y exigiendo respeto en materia de derechos. En el próximo capítulo definiremos la comunicación humana en su sentido original, ahora presentamos las nociones de culturas populares y sujeto popular desde un enfoque comunicacional. La comunicación popular se renueva e integra esta hibridación –como dice Néstor García Canclini- de culturas, que se expresan de múltiples formas creativas y recreativas. Se unen a través de lazos solidarios que los mismos sujetos construyen, impulsados a construir los cambios necesarios para resistir críticamente, a las amenazas impuestas por la ideología neoliberal y los monopolios de poder, entre ellos los grandes conglomerados de los medios y concentrados en pocas manos. 2.1.1 Masivo y artesanal Durante las últimas dos décadas, “nos hemos convertido en consumidores habituales de cultura popular”, dice Anthony Giddens. Este término –tan utilizado-. 46. DÍAZ Esteves, Víctor A. 2005. Ponencia: Comunicación Popular, Poder y Democratización en América Latina. En: II ENCUENTRO LATINOAMERICANO de Estudiantes de Postgrado en Ciencias Sociales “Pensando Latinoamérica”, lo público en discusión: valores, democracia y agenda pública: 18 de octubre de 2005. Santiago, Universidad Alberto Hurtado, Facultad de Ciencias Sociales, p.5.[en línea] <http://csociales.uahurtado.cl/revista/htm/encuentro/ponenciadiaz.pdf>[consulta 14 de diciembre de 2006]. - 23 -.

(24) define lo que miles de personas leen, ven, escuchan o de lo que participan con el objetivo de divertirse.47 La mirada comunicacional y sociológica convierte lo popular en masivo y lo masivo en popularidad. América Latina ha acumulado una vasta producción de estudios, sobre las telenovelas, que han demostrado ser el éxito para millones de telespectadores de orígenes, géneros y nacionalidades diversos; transformándose en un importante negocio para la industria cultural, especialmente en países como México, Brasil, Colombia y Argentina.48 Lo popular, se puede clasificar en dos acepciones: lo masivo – mencionado anteriormente- y lo artesanal. Ambas coexisten en el plano teórico desde diferentes orígenes. La noción artesanal es europea y más primitiva, surge en el siglo XIX cuando folcloristas, antropólogos y escritores recopilaron relatos, músicas y objetos de las clases bajas porque visualizaban un potencial político eminente. La definición masiva de lo popular es más reciente y de origen anglosajón, se refiere a lo que entretiene a las masas.49 Esta definición incluye todo tipo de productos comunicacionales destinados a las grandes audiencias multitudinarias (películas de Hollywood, programas de TV, música pop, rock , etc.). Néstor García Canclini, presenta esta acepción de lo popular casi como una apropiación “ilegítima”: “...Los estadounidenses –que hicieron su nación con demasiadas tradiciones como para tener una que defina su ‘ser’ y que industrializan todas las culturas que. 47. GIDDENS, A. (1998) Sociología, Alianza, Madrid, p. 655. GARCÍA CANCLINI, Néstor (2001):Culturas Híbridas, Paidós, Buenos Aires,(1ª Ed. Grijalbo,1990), p.251. 49 GARCÍA CANCLINI, Néstor (2002): Culturas populares en el capitalismo, Grijalbo, México, (1ª Ed.1981) p.24. 48. - 24 -.

(25) encuentran: altas, medias y bajas- decidieron que popular era lo que lograba difusión masiva”.50 Durante los 70, América Latina adoptaba la noción de lo popular, al referirse a los productos artesanales, que incluían formas tradicionales de economía indígena y campesina, así como sus regionales simbólicas, que contribuyeron como sustento para formar un concepto sobre culturas populares. Las artesanías de barro, madera y textiles fortalecieron las economías de Colombia, Perú, Ecuador, Guatemala y México, mientras la industrialización era el núcleo estratégico del desarrollo capitalista.51 En esa época, hubo una valoración de la comunicación popular52, que tuvo auge desde una visión política contra del poder hegemónico reinante en los países latinoamericanos. Los movimientos sociales apostaban a la organización popular y democrática, desde donde los actores de sectores pobres eran protagonistas de los cambios venideros.53 Esta perspectiva de lo popular no se asocia a lo masivo, ya que: “...Al mercado y a los medios no les importa lo popular como cultura o tradición. Más que la formación de la memoria histórica, a la industria cultural le interesa construir y renovar el contacto simultáneo entre emisores mediáticos y millones de receptores”.54 Los cambios experimentados por la comunicación popular, han sido a la par de las transformaciones sociales. Actualmente, no es posible hablar de una única cultura. 50. Ibid., p.24. Ibid., p.32. 52 También llamada en nuestros países: comunicación alternativa, educativa y/o comunitaria. Véase autores como Mario Kaplún (Uruguay) y María Elena Hermosilla (Chile) en Comunicación Popular; Paulo Freire (Brasil) en Educación Popular; Gustavo Gutiérrez (Perú) en teología de la liberación. 53 ALFARO MORENO, Rosa María, “Culturas populares y comunicación participativa: en la ruta de las redediniciones” (Art.) En: “Razón y Palabra”, Primera Revista Electrónica en América Latina Especializada en Tópicos de Comunicación, N°18, Mayo-julio 2000, Asociación de comunicadores Sociales,Calandria,Perú.[en linea] http://www.cem.itesm.mx/dacs/publicaciones/logos/anteriores/n18/18ralfaro.html> [consulta : 30 de septiembre de 2005]. 54 Idem. 51. - 25 -.

(26) popular homogénea. Se trata de emplear otros instrumentos conceptuales55 para el estudio de lo popular, ya que ha sido utilizado en un mismo sentido. En síntesis, el estado del debate entorno a las culturas populares se plantea desde tres categorías de análisis: artesanal, popular y política. El primero, se refiere a lo popular como algo tradicional que se debe conservar, percibiendo como amenaza los cambios bruscos en la sociedad. El segundo, los sociólogos y comunicólogos que difunden el concepto –ya mencionado- de popularidad. Y el tercero, la visión de los políticos, que desde sus discursos mencionan lo popular como perteneciente al pueblo.56 2.1.2 Románticos y folcloristas Resulta difícil hablar de lo popular fuera de la carga ideológica que lo caracteriza. Lo popular, desde el punto de vista político ha sido analizado por Renato Ortiz, autor brasileño que sistematiza la literatura específica acerca de los orígenes del debate entorno a la cultura popular durante el siglo XIX. En Francia e Inglaterra, entre 1830 y 1840 los medios populares de comunicación difunden las más diversas doctrinas cuyos contenidos aluden a las reformas sociales, que difieren de las utopías humanitarias o efusiones sentimentales del siglo XVIII. Estas buscan alternativas sociales a las consecuencias negativas de la Revolución Industrial.57 Los medios populares de la época se destacaron por un carácter impulsivo, enérgico y emocional. Entre los más significativos, figuran: las memorias y periódicos obreros –de redacción propia- como L’Atelier, órgano especial de la clase trabajadora. 55. GARCÍA CANCLINI (2001), Ibid., p.259. Ibid., p.250. Véase también: O’ DONELL, Guillermo.1983. Apuntes para una teoría del Estado, Paidós, Buenos Aires. 57 TOUCHARD, Jean (1971): Historia de las ideas, Serie del Ciclo Básico Nº 13, Caps. XII a XVII, FCU, Montevideo, p.27 (1ª Ed. Tecnos, Madrid, 1969, Caps.XII al final). 56. - 26 -.

(27) entre 1840 y 185058; las canciones populares y los almanaques, cuya boga. es. significativa, dado que se convirtieron en empresas burguesas como Magasin Pittoresque.59 Estos medios populares. plantearon peculiaridades como: la costumbre de. enfrentar los problemas políticos en términos moralistas, un patriotismo iluso e idealista y una ausencia de conciencia de clase.60 Estos y otros rasgos son criticados por los grupos intelectuales de la época, que deciden establecer sus definiciones de lo popular. Dos de estos grupos se pueden clasificar en románticos y folcloristas.61 Los románticos crean un popular ingenuo, sinónimo de pueblo, anónimo y espejo del alma nacional, que trasciende la visión de clase. Los folcloristas son sus continuadores, que buscan en el Positivismo que emerge, un modelo para interpretarlo, determinando a los grupos populares y subalternos en el sentido clasista del término, cuya potencialidad se manifiesta a través de la construcción de una nueva sociedad. Ambos grupos de intelectuales se muestran opuestos a las transformaciones impuestas por la modernidad y al presente industrialista europeo. 62 Estos intelectuales poseían una tradición de anticuarios. Disfrutaban de las colecciones de objetos y antigüedades populares, pero evitaban el menor roce con las personas que creaban dichos objetos, porque estas pertenecían a las clases “no ilustradas”, que cometían errores gramaticales en sus canciones y su forma de hablar. 58. El autor de esta publicación es Armand Cuvillier que simpatizaba con el pensamiento de Proudhon, y criticaba severamente –excepto a Dios- las ideas de Louis Blanc, al los saint-simonianos, a los fourieristas, y otros. 59 Op. Cit., pp.46-47. 60 Op. Cit., p.47. 61 ORTIZ, Renato.1992. Românticos e folcloristas, Cultura Popular, Olho D’Água, Sâo Paulo, p.6. 62 Op. Cit., p.5.. - 27 -.

(28) escapaba a los cánones tradicionales de la lengua oficial. A los anticuarios se sumaban sacerdotes católicos y protestantes.63 La veta política de ambos grupos de intelectuales, permite rescatar algunos elementos de lo popular –como la conservación de las costumbres y antigüedades populares-, así como también descartar otros, que se relacionan con la diferencia de clase, la segregación por la forma de hablar y de expresarse, la despersonalización y el anonimato de lo popular.. Esta fórmula de ocultamiento del sujeto, que prioriza lo material ante la persona es un rasgo individualista característico del liberalismo emergente en la época, que luego se incorpora a la propuesta ideológica anglosajona. Los anticuarios se caracterizaban por un “amor” a las reliquias y antigüedades, y un rechazo a las personas que las producían. Trayendo a la actualidad estas reflexiones, el filósofo Pablo Salvat64, crítico de la lógica instrumentalista, -desde una mirada ética- propone una relectura de los fundamentos de los Derechos Humanos de cara al Tercer Milenio:. “… Desde una perspectiva ético/antropológica, subrayamos la pertinencia de tres principios / eje: uno, el principio de reconocimiento; el segundo, referido a la justicia; el tercero, relacionado con la responsabilidad común. Todos ellos, nuevamente, articulados al tema de la lucha contra las nuevas formas de asimetría”. 65. Al final del capítulo, profundizamos más acerca de estos temas que merecen mayor tratamiento y análisis, dado que colocan al sujeto como centro. A continuación. 63. Op.Cit., p.15. Dr. Fil., U. Católica de Lovaina, Prof. Investigador, actual Director del Magíster en Ética Social y Desarrollo Humano de la Universidad Alberto Hurtado. 65 SALVAT Bologna, Pablo. 1998. “Nueva gramática ciudadana y universalización de Derechos: Desafíos para el nuevo siglo (Notas de trabajo). Centro de Ética, Universidad Alberto Hurtado, Santiago de Chile, pp.8-9. 64. - 28 -.

(29) veamos otras dos categorías de intelectuales –desde la pluma acertada de Umberto Ecoque se identificaban con lo popular desde una óptica burguesa y elitista. 2.1.3. Fatalistas y globalistas En un área de Chicago, todos los jueves por la noche, la presión del agua -en la sede central del Chicago Department of Water-, descendía durante algunos minutos de manera excepcional. Daba la impresión que en todas las casas de la ciudad las personas ocupaban simultáneamente el agua. Y así era. Este fenómeno se repetía todas las semanas en el mismo horario en que terminaba una transmisión televisiva de gran éxito.66 La mayor parte de la población había estado frente al televisor, prácticamente sin moverse de sus asientos. Durante el corte comercial, se levantaban y se distendían. Algunos bebían un vaso de agua o comenzaban su aseo personal.67 Así lo enfatiza Umberto Eco, en una de sus obras más exitosas Apocalípticos e Integrados, realiza una acertada crítica a la sociedad de masas, a la industria cultural y a los críticos intelectuales de los 60: “Producto de una industria cultural sometida a la ley de la oferta y de la demanda, el mass medium tiende a secundar el gusto medio del público y se esfuerza en determinarlo estadísticamente”.68 El rating es un número, capaz de medir cantidades, pero no la eficacia del programa y menos aún si la gente lo disfrutó o no, su vida personal y familiar, sus ideas, afinidades, gustos y sueños. Los anunciantes se basan en medidas económico-. 66. ECO,Umberto, Apocalípticos e integrados ante la cultura de masas, Ed. Lumen, Barcelona, p.325 (1º Ed.1968). 67 Idem. 68 Ibid., p.324.. - 29 -.

(30) matemáticas: “dividen el costo por el número de oyentes de la clase que les interesa, y obtienen una cifra económica que llaman ‘coste por mil’”.69 “La televisión americana, que vive en un régimen de competencia libre, intenta satisfacer esta exigencia mediante el rating. O sea la imagen estadística, realizada con varios medios, dirigida a determinar qué estratos de público siguen un determinado programa y qué éxitos cosecha”70. En el caso de estas investigaciones, el fin último está dado por la necesidad de comprobar científicamente el número exacto que marca la cifra. Aparece una necesidad imperante de basar la credibilidad en algún tipo de fundamento cuantitativo. Surge aquí una contradicción dado que se pretende dirigir a un determinado público, sin saber a ciencia cierta el gusto específico del espectador: “Los resultados del rating son objeto de una confianza casi religiosa por parte de los empresarios que regulan así su participación financiera en determinado programa”71 “El rating cuantitativo o consumo no dice nada acerca de la calidad de atención que los televidentes prestan a un programa exhibido en el televisor. Por mucho tiempo se ha vulgarizado la idea de que la televisión hipnotizaría a los televidentes, lo cual significa que los mantendría en un estado de atención concentrada y estática. Pero estudios con nuevas técnicas de observación muestran varios tipos de atención a a TV. Collet (1986) a través de grabaciones en video a niños viendo TV descubre que ellos juegan, se mueven e interactúan mientras ven TV, se ríen, se burlan, etc. Barrios (1988) ha observado en Venezuela que algunos niños ven TV mientras hacen sus tareas escolares, y otros juegan con sus propios juguetes mientras ven TV; todo menos niños pasivos e hipnotizados”72.. El sujeto popular es quien, delante del televisor se somete a este diagnóstico cuántico del “doctor” rating que impone las reglas. Este proceso no impide que el sujeto. 69. Ibid., p.325. Idem. 71 Idem. 72 FUENZALIDA, Valerio. 2002. Televisión abierta y audiencias, Norma, Buenos Aires, pp.51-52. 70. - 30 -.

(31) acceda a otros espacios de construcción, alternativos a la programación masiva. El rating es una clara manera de pretensión ilusoria de “asujetar” al sujeto. En su análisis, Eco caracteriza dos tipos de intelectuales. Por un lado los Apocalípticos –fatalistas-, que desde sus elites anuncian “...una caída irrecuperable, ante la cual el hombre de cultura (...) no puede más que expresarse en términos de Apocalipsis”.73 En el otro extremo, los Integrados –globalistas-, que no se cuestionan la realidad que les toca vivir y se apoyan en las ‘bondades’ que poseen los medios masivos que colocan “...los bienes culturales a disposición de todos, (...) [destacando que] se realiza finalmente a un nivel extenso, (...) la circulación de un arte y una cultura ‘popular’”.74 Ambas miradas -fatalistas y globalistas- responden a una visión elitista que excluye a determinados sectores sociales, especialmente los más pobres, y a una reducción del significado de lo popular. Veamos qué queremos decir con sujeto popular. 2.2 El sujeto popular La modernidad respondió a la pregunta por el sujeto. En su respuesta señala que tiene conciencia de sí mismo y que lo lleva a tener la voluntad de influir sobre el propio “yo y su circunstancia”, asegurando, por medio de sus actos la protección y extensión de su libertad”.75. 73 74. ECO, Op.Cit., p.328. Idem.. 75. SALAZAR, G.; PINTO, J. 1999. Historia contemporánea de Chile II, actores identidad y movimiento, LOM, Santiago de Chile, Capítulo III, p. 93.. - 31 -.

(32) El trabajo compilado por Salazar y Pinto (1999), referido a. la historia. contemporánea de Chile, se cuestiona aspectos que apuntan al rescate del sujeto: “¿Quiénes son los protagonistas en el acto de la vida? ¿Quiénes son los que hacen la Historia?”.76 El desafío que plantea la modernidad al ser humano como sujeto, –según Alain Touraine- es constituirse como actor, complementando y oponiendo los avances de la racionalidad y el valor de su subjetividad. La modernidad se realiza sin sacrificar estas dos dimensiones sería anti-moderno negar al sujeto: “los éxitos de la acción técnica no deben hacer olvidar la creatividad del ser humano”.77 En la actualidad, la persona que asume sin cuestionamientos, los roles estipulados por los centros de poder es “la antípoda de aquel que en la sociedad tradicional siguió, sin cuestionar, los mandatos divinos”.78 Para Marx, -citado por Salazar y Pinto- el obrero era un ‘ser’ destinado a hacer la revolución. La identidad de un obrero se definía en la misma ‘clase obrera, homogénea y ontológicamente revolucionaria’. Pero al confrontar el paradigma con la realidad, las seguridades ofrecidas por la teoría no siempre operaron de acuerdo a lo esperado”.79 Dos historiadores -citados por Salazar y Pinto-: Eric Hobsbawm y Edward P. Thompson, han reconocido el carácter dinámico de los sujetos, que los fortalece. Al definirse a los sujetos en la acción, cambia el “son”, por el “están siendo”.. 76. Idem. TOURAINE, (1994): Crítica de la modernidad, FCE, Buenos Aires, p. 205 (1ª Ed. 1992). 78 SALAZAR, Idem. 79 Ibid., p.94. 77. - 32 -.

(33) La dialéctica de la praxis social, diversifica las formas de representación, las percepciones y las experiencias, que finalmente influyen “en la constitución de identidades y culturas heterogéneas”.80 Este enfoque, además del análisis histórico debe dar cuenta del mundo cultural que incide en los sujetos y en el cual se mueven. No debería descuidar los sueños, las palabras, los proyectos de los más humildes que como ideal, persiguen: “...una ‘sociedad’ mejor en cuanto a los valores que sustenta (sencillez, autenticidad, hospitalidad, camaradería, comunidad, esfuerzo, y, sobre todo, solidaridad) y que por su contenido humano son lo opuesto al individualismo y la desintegración social promovidos por la modernidad liberal”.81 El sujeto popular como centro del debate posee una dimensión social, que lo define. ¿Qué pasaría, si el sujeto popular se aísla del grupo social, núcleo que lo identifica? ¿Perdería progresivamente los rasgos que lo caracterizan? Asimismo la lógica neoliberal y capitalista colaboren en este sentido presentando un modelo individualista, de seres aislados, anónimos, poderosos y exitosos. Lo popular no armoniza con las reglas del mercado, aunque coexista bajo su influencia permanentemente. Así lo expresábamos, de las mismas palabras de Salvat: “el reconocimiento de todo otro, el principio de Justicia y el principio de responsabilidad común”, los tres tienen “el rasgo de lo solidario como componente, en tanto su premisa es que el humano (hombre/mujer) no se constituye como tal sino en su interacción (consigo mismo, con los demás, la naturaleza, la trascendencia)”: “…En primer término ubicamos como principio de valor eje el reconocimiento de todo otro, no sólo como alguien carente/pudiente, sino como persona/sujeto digno 80. Idem. SALAZAR, Ibid., p.95. Ver en: Cfr. Salazar, G. “Violencia política popular en las grandes alamedas”. Ed. SUR, Santiago, 1990, p. 394. 81. - 33 -.

(34) per se. Una dignidad en propiedad que se afirma en: el reconocimiento de cada quien como sujeto de derechos: a la vida, a su corporalidad, a los medios de vida, a la participación, entre otros; en el reconocimiento de todo otro, más allá de su saber, prestigio o posición social, como un alguien capaz de competencia comunicativa, (…) como un interlocutor válido en la génesis y conformación de las decisiones que conciernen las formas de organizar la vida en común; (…) la apertura al rostro del otro como sujeto de derechos subraya el valor del principio de Justicia, entendida como justicia social (…) [y finalmente] el principio de responsabilidad común, que considere como propio la responsabilidad para con las nuevas generaciones (los no nacidos aún); que tenga en cuenta las consecuencias de acciones y decisiones, pero que vaya más allá del cálculo de medios y tenga como horizonte la responsabilidad ética por los demás y la naturaleza (a escala local, nacional, planetaria)”.82. Estos principios, rescatan las manifestaciones de lo popular, en un sentido incluyente e integrador; y a la vez, destrona posturas elitistas, que desplazan del centro al sujeto. Un reconocimiento del otro, implica dejar a un lado el anonimato, para llamarlo por su nombre. El rescate de su historia, sus tradiciones, su sensibilidad, impidiendo que otros hagan por ellos, lo que pueden hacer por sí mismos. Es necesario escuchar sus pareceres, tomar en cuenta sus saberes, necesidades, gustos e intereses. El presente estudio, rescata dos perspectivas que centran su atención en los sujetos como productores de cultura y significados propios: por un lado, la comunicación popular: y por otro, la recepción televisiva, desde la mirada de público activo, ambos, a pesar de sus diferentes enfoques, tienen puntos de convergencia.. 2.3 El regreso al receptor/consumidor popular La recepción televisiva ha sido objeto de estudio en las investigaciones en comunicación, desde distintas miradas. Los estudios de audiencias, no siempre se 82. SALVAT, Bologna, Pablo. Ibid. [Negrita pertenece al texto original].. - 34 -.

(35) centraron en el público receptor, muchos –por diversos motivos: rating o mediciones cuantitativas, etc.- se enfocaron en el emisor (soportes mediáticos, textos televisivos, canales, programación, producción, etc.). Nuestro trabajo, se centra en el público receptor, ya que en aquellos, centrados en los efectos e influencias: “…la audiencia es prácticamente inexistente: es sólo el producto de la acción de los medios, pero en sí misma no actúa; en todo caso es mera depositaria (…) La idea de una especie de totalitarismo mediático, a través del cual se instaura una cultura hegemónica y homogeneizante, aparece con frecuencia en el pensamiento de los teóricos de la comunicación”83. En continuidad con sus investigaciones sobre la novela, Armand y Michelle Mattelart84 se plantean un retorno a las culturas populares como enfoque acertado para abordar la recepción televisiva en América Latina. Los “procedimientos de consumo” –basados en Michelle De Certeau-, son el punto clave para la interpretación de la conducta del receptor-consumidor. El sujeto no es objeto del “valor de cambio”, sino dueño del “valor de uso” de la vida. En esta concepción de la recepción el pueblo “indigeniza” las normas y matrices de producción que corresponden a la lógica de competitividad medida por el modelo de desarrollo y de crecimiento emocional: “El retorno al receptor y la comprobación de su libertad de lectura vendrían a invalidar la importancia del dispositivo de producción”85. “En el despliegue de la economía-mundo y de la comunicación-mundo nos hemos encontrado en una etapa en la que ya no es el “impor-export” lo que define la integración a un conjunto de valores, de imágenes y de símbolos sino la 83 84. SÁNCHEZ Vilela, Rosario. Op.Cit. p.61. MATTELART, Michelle y Armand, Recepción: el retorno al sujeto (Ensayo), Rev. Diálogos, de la. comunicación, Nº30, FELAFACS, jun. 1991, p. 10. 85. Op. Cit., p.11.. - 35 -.

(36) “indigenización” de las normas y matrices de producción que corresponden a la lógica de competitividad traída por el modelo de desarrollo y de crecimiento trasnacional”86. Esta concepción se opone a los enfoques neoliberales que afirman un individuo sin sociedad. Al mismo tiempo, al relativizar el énfasis en los dispositivos de producción, esta corriente cuestiona las teorías de la reproducción social, la teoría de la dependencia y su visión binaria del espacio interaccional (centro/perisferia). En definitiva el enfoque de los Mattelart tiende a desestructurar el “logocentrismo occidental” en sus diversas manifestaciones científicas sociales. El desafío de la posmodernidad científica es incorporar enfoques que incluyan otros tipos de nacionalidades no racionalistas. Para estos autores, las corrientes posmodernistas, si bien complejizan la interpretación de la recepción, se hayan en consonancia del individualismo conservador al desvincular abordajes subjetivos de los procesos de cambio de mayor envergadura. “Antes de hablar de alienación, quizás habría que ver de qué modo, punto por punto, televisor por televisor, y a una hora fija, se crea una comunidad... Como un nuevo dios lar, la TV permite a la vez un culto familiar y una participación universal. Se trata, claro está, de un análisis algo somero... pero después de todo esto permite poner de manifiesto por encima de la lamentación intelectual demasiado oída, que el pueblo tiene sentido del presente; permite tomar la vida por el lado bueno y, cualquier analista que no esté demasiado desconectado con la existencia corriente puede observarlo en todas las situaciones y circunstancias que jalonan la vida de nuestras sociedades...”. 87 ¿Cuáles son los espacios que privilegian estas manifestaciones? La promoción de la comunicación como producción cultural a partir de los sectores populares, es una de las vías. Existen medios populares de comunicación que reproducen los modelos verticalistas, por lo que es necesario evaluar permanentemente las prácticas sociales, para no contradecir la intención inicial.. 86. Op. Cit., p.14.. - 36 -.

Referencias

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