• No se han encontrado resultados

El sentimiento de la otredad en la novela Paseador de Perros de Sergio Galarza

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "El sentimiento de la otredad en la novela Paseador de Perros de Sergio Galarza"

Copied!
117
0
0

Texto completo

(1)

1

UNIVERSIDAD NACIONAL DE EDUCACIÓN

Enrique Guzmán y Valle

Alma Máter del Magisterio Nacional

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES

DEPARTAMENTO ACADÉMICO DE COMUNICACIÓN

T E S I S

EL SENTIMIENTO DE LA OTREDAD EN LA NOVELA

PASEADOR DE PERROS

DE SERGIO GALARZA

PRESENTADA POR:

NORMA LIDIA ROJAS BAUTISTA

ASESOR:

Lic. LUIS MORÓN HERNÁNDEZ

Para optar al Título profesional de Licenciada en Educación

Especialidad: Literatura - Lengua española

LIMA - PERÚ

(2)

2

UNIVERSIDAD NACIONAL DE EDUCACIÓN

Enrique Guzmán y Valle

Alma Máter del Magisterio Nacional

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES

DEPARTAMENTO DE COMUNICACIÓN

T E S I S

EL SENTIMIENTO DE LA OTREDAD EN LA NOVELA

PASEADOR DE PERROS

DE SERGIO GALARZA

PRESENTADA POR:

Norma Lidia Rojas Bautista

Asesor:

Lic. Luis Morón Hernández

Para optar al Título profesional de Licenciada en Educación

Especialidad: Literatura - Lengua española

(3)

3

A aquellos estudiantes que ante

las adversidades se esfuerzan por

(4)

4

ÍNDICE

Introducción 7

CAPÍTULO I: EXPOSICIÓN DEL PROBLEMA 1.1. Formulación del problema 11

1.2. Objetivos 1.2.1. Objetivo principal 12

1.2.1. Objetivos secundarios: 12

1.3. Relevancia de la investigación 12

CAPÍTULO II: MARCO TEÓRICO 2.1. Antecedentes 16

2.2. Bases teóricas 17

2.2.1. La incursión de la otredad en la literatura 17

2.2.2. Búsqueda de características de la otredad en la literatura 19

a) La soledad y fragmentación 20

b) La dualidad pena-soledad 21

b) El dilema de la heterogeneidad 21

d) La pluralidad del hombre 22

2.3. Definiciones conceptuales CAPÍTULO III: METODOLOGÍA A APLICAR 3.1. Método del Análisis de la Recepción Literaria 29

3.2. Panorama de narrativa peruana del siglo XX y comienzos del siglo XXI 30

3.2.1. La narrativa peruana en el siglo XX, una visión inicial 30

3.2.2. Visión histórica de la narrativa peruana como antesala a la narrativa del siglo XXI a) La prosa modernista 34

(5)

5

c) Influencia de la vanguardia 36

3.2.3. La obra indigenista 37

3.2.4. La temática de la “Generación del 50” 39

3.2.5. El pensamiento político del Perú y su arraigo en la literatura peruana de los 60 a) Narrativa de la población negra 43

b) Resistencia y lucha en la narrativa de los 70 44

c) Miguel Gutiérrez y la reivindicación del mestizo 46

3.3. Una visión histórica de la narrativa de la guerra a partir de 1980 y sus consecuencias en la generación del 2000 3.3.1. La narrativa de la guerra y la generación del 2000 50

3.4. Sergio Galarza y su “realismo sucio peruano” 54

3.5. La narrativa de transición y la generación del 2000 57

3.5.1. Distintas acepciones sobre la narrativa de transición 57

3.5.2. El salto de la narrativa de transición a la Generación del 2000 59

3.5.3. La formación de la generación del 2000 60

a) Daniel Alarcón y el retorno a sus raíces 61

b) Jeremías Gamboa y su auspicioso debut novelístico 66

c) Santiago Roncagliolo y su variedad temática 72

d) Diego Trelles 77

e) Sergio Galarza y la evolución de su “realismo sucio peruano” 80

3.6. La búsqueda de la otredad en la obra de Sergio Galarza 83

3.7. El inicio de la trilogía de un novelista 86

3.7.1. Vida y obra de Sergio Galarza 88

3.8. Evolución de la obra de Sergio Galarza 91

(6)

6 3.8.2. La soledad de los aviones 91

3.8.3. Continuando la trilogía madrileña con JFK

3.8.4. Algunas formas de decir adiós y la tentación de regresar al pasado 94

3.9. Referentes y análisis del modelo narrativo de Sergio Galarza 95

3.9.1. Influencias en la primera etapa literaria con Matacabros 97

3.9.2. La madurez literaria de Sergio Galarza como segunda etapa de su obra 99

CAPÍTULO IV: INCURSIÓN DE LA OTREDAD EN LA OBRA PASEADOR DE PERROS

4.1. El asunto de Paseador de perros 101

4.2. La otredad y elementos estructurantes en Paseador de perros 101

4.2.1. La soledad y fragmentación como experimentación del inmigrante 101

4.2.2. La caída como anticipo a la dualidad pena-soledad en Paseador de perros103

4.2.3. El amor y la mujer como segunda dualidad en la otredad 104

4.2.4. La sexualidad como elemento de fragmentación en Paseador de perros 106

4.2.5. El inmigrante y el dilema de la heterogeneidad en la segunda etapa literaria de Sergio Galarza.

108

CONCLUSIONES 111

(7)

7

INTRODUCCIÓN

La obra de Sergio Galarza se inicia a partir de Matacabros en el año de 1996, ante la ausencia, según el autor, de la literatura juvenil en su época. Este libro de relatos abarca temas como los conflictos juveniles y su constante problemática, encontrándose a la violencia como una temática constante, así como personajes pesimistas. Este libro no constituye algo autobiográfico porque significa lo que podría ser una juventud ideal que no había vivido, puesto que habla de una realidad y aspira a comprobarla.

El camino, a la consolidación como escritor, se da a partir de su primer libro de relatos que se considera dentro de una narrativa de transición; vale decir, que este narrador pertenece a aquella generación marcada por la guerra interna, que vivió su infancia y adolescencia, en zozobra y que de una u otra forma, expresa ese estado de espíritu producto de aquel conflicto de los 80 y los 90 vividos en el Perú, en la búsqueda de encontrar un estilo narrativo que se afianzará posteriormente.

A partir del año 2000, algunos autores dan forma a su obra, y otros, producto de la migración universal, deciden escribir tomando como escenarios las grandes urbes europeas, sucumbiendo a las editoriales, que etiquetan al autor en una categoría, para captar lectores quienes consideran válido este proceder afirmando que la literatura también es un negocio.

Editoriales que tienen la idea de multiplicar ventas haciendo que el contenido de la obra tenga diversión y escándalo, ingredientes apetecibles para dar un entretenimiento furtivo al lector, convirtiéndose en escritores cosmopolitas.

Esta narrativa globalizada es asumida por los autores que buscan la manera de multiplicar las ventas, lo cual es válido pero se encasillan a lo requerido por la editorial. Sergio Galarza no se atiene a lo propuesto por las editoriales, pues a su entender, los editores de España no son como los norteamericanos, porque si tal ocurriera sería un atentado contra la libertad.

(8)

8 A través de una revisión del material bibliográfico de diversos autores sobre el desarrollo de la narrativa en la época de conflicto interno en el Perú e investigaciones sobre el autor Sergio Galarza, se determina que el escritor tiene dos etapas en el desarrollo de su obra : la primera, es la de su juventud literaria, plasmada con

Matacabros, y la segunda etapa, la de madurez literaria que se inició con el desarrollo

de su primera novela Paseador de perros en el año 2006, producto de su estadía en España como inmigrante.

En el primer capítulo se encuentra la exposición del problema: una visión general acerca de los problemas políticos existentes en el Perú teniendo como resultado el éxodo de los provincianos a Lima en la década de los 50; así como la huida de peruanos que se abren paso en el extranjero, lo que se entiende en Paseador de

perros de Sergio Galarza, donde narra la soledad y vicisitudes del inmigrante, ante lo

cual se establecen diversas interrogantes tan primordiales para el desarrollo posterior, sujeto a las preguntas acerca del tema de la otredad, siendo lo más importante establecer, cómo se manifiesta este sentimiento entre los personajes de la obra.

La relevancia de la investigación es la situación del inmigrante ante un país extraño, la soledad y todos los ingredientes que se unen a ella para determinar posteriormente el análisis de la obra.

En el capítulo segundo, se plantean como antecedentes del trabajo teorizaciones en torno a la experimentación de emociones del hombre ante la separación de los demás en ese afán de amoldarse a las costumbres de un país ajeno.

Las bases teóricas para el desarrollo del tema de la otredad en la obra de Galarza, están enmarcados en los estudios realizados de la obra de Octavio Paz, para ello se realizó la revisión de las actas de la Asociación Internacional de Hispanistas y se vincularon a las características del tema central.

En el tercer capítulo se menciona el método crítico a aplicar que será el perteneciente a estética de la Recepción literaria, que se da mediante la superposición de obras del autor; en este caso, para lograr el análisis respectivo, se tomó como punto de partida el primer libro de relatos de Sergio Galarza, Matacabros, en contraposición a su primera novela Paseador de perros con el propósito de definir el objetivo de la investigación, ya que la temática entre ambos resulta bastante distante y conforma dos etapas diferentes en la producción literaria del autor.

(9)

9 La Generación del 2000, es el producto de la guerra interna debido a que los narradores establecen un estilo propio pasando por un proceso de experimentación en publicaciones hechas en la década de los 90, donde figura la obra de Sergio Galarza y su realismo sucio peruano reflejado en Matacabros, y en el 2006, su inicio en las novelas con Paseador de perros, que marca un estilo autobiográfico del escritor, dando inicio a su trilogía española como inmigrante, y es de esta manera, que a Galarza se le ubica dentro de esta generación junto a autores como Daniel Alarcón, Santiago Roncagliolo, Diego Trelles y Jeremías Gamboa, escritores recientes. a quienes se menciona únicamente, entre otros, porque tienen estilos y concepciones diferentes acerca de su narrativa además de ser contemporáneos.

Se hace mención a la obra de Galarza y sus características fundamentadas por las críticas acerca de su narrativa por diversos autores así como entrevistas al propio autor para reconocer el estilo que propone.

El capítulo cuarto se refiere a los elementos de la otredad en la obra Paseador de

perros, basándome en los estudios acerca del tema, referido de Octavio Paz, a través

de la crítica acerca de su obra, lo que permite su análisis correspondiente.

(10)

10

CAPÍTULO I

(11)

11 CAPÍTULO I: EXPOSICIÓN DEL PROBLEMA

1.1. Formulación del problema

En los años 80 al Perú llega el desencantamiento y pesimismo, surgiendo

poesías rebeldes y marginales, porque Lima se vuelve caótica por la violencia terrorista

y la migración de provincianos, lo cual contribuye al desánimo de los escritores. El

éxodo de los provincianos escapando de la violencia a la capital hace que se produzca

una crisis extrema en los jóvenes de aquellos tiempos que vivían la vida a plenitud y

prontitud ante posibles hechos violentistas que los obligaban a acostarse temprano y

terminar antes de lo pensado.

Producto de los acontecimientos de esa época, surge una narrativa más

individualista en las obras de los escritores, tomando como un eje central, la recreación

de situaciones en torno a los problemas de la juventud con ingredientes lascivos que

atraen al lector con su temática; otros narradores como Sergio Galarza, en su primera

novela Paseador de perros (2009), profundiza sobre el asunto de la soledad del

inmigrante que se abre paso en un país como lo es España, en la búsqueda de la

satisfacción, continuamente insatisfecha, que obliga al lector a buscar explicaciones en

torno a enlazar ciertos pasajes de la obra con la vida misma del autor, aquí entra a

tallar un término como “Otredad” , que es el sentimiento que experimenta el inmigrante

protagonista, ante cada nueva situación que enfrenta , como el trabajo de „paseador „,

llevándolo a enfrentar situaciones que lo harán reflexionar sobre hechos concretos que

(12)

12 cuidar perros, el protagonista decide ir en búsqueda de encontrar lo perdido, es decir,

se hace continuo el sentimiento de la otredad.

Es aquí donde estableceremos las siguientes interrogantes:

¿Cómo se manifiesta el sentimiento de la Otredad en la obra Paseador de perros?

¿Cuáles son las características del sentimiento de la Otredad en la obra Paseador de

perros?

¿La Otredad puede definirse como sentimiento?

¿La situación del inmigrante genera sentimientos como la otredad ante la soledad que

existe en ellos?

¿Qué lleva al hombre a querer establecerse en un lugar distinto al suyo?

1.2. Objetivos

1.2.1. Objetivo principal:

Describir como se manifiestan las características del sentimiento de la otredad

en la novela Paseador de perros de Sergio Galarza.

1.2.2. Objetivos secundarios:

Investigar sobre la migración universal de jóvenes escritores peruanos como

Sergio Galarza y conocer su estilo narrativo desde el punto de vista del inmigrante.

Establecer la generación a la que pertenece el autor Sergio Galarza para

demostrar los fines de su narrativa.

Determinar las características del sentimiento de la otredad y aplicarlas en los

personajes de la novela Paseador de perros de Sergio Galarza.

(13)

13 La literatura peruana a partir del siglo XXI es más personal en cada autor ,ya

que no se trata de seguir un estilo marcado por el contexto social o el interés de

conformar un grupo de pensamiento político en común, puesto que es el resultado de

una narrativa emergente que está dando sus frutos, producto de la crisis interna,

ocurrida en la década de los 80 y 90 que causó una fuerte devastación en la

perspectiva que tomó cada escritor tras la búsqueda de su propia narrativa.

La situación de las grandes ciudades se ven de pronto invadidas por vecinos de

otras latitudes, quienes buscan oportunidades, ante continuos cambios ocurridos en

sus países de origen. En el caso del Perú, se puede tomar como punto de partida la

violencia social ocurrida en la década de los 80; aquella generación de jóvenes que

nacieron en medio de esa crisis demuestra una vez más que los conflictos perdurarán

en el desarrollo de toda su vida e incluso influenciará de tal manera que intentará

buscarse una identidad, por así decirlo, sin lograr definirla en su totalidad.

Esta confusión ante la lejanía del país, algunas veces negado por ellos mismos,

se da con serios conflictos internos y desencuentros que forman parte de la propia

experiencia y al mismo tiempo tienen un afán que es el de encontrarse a sí mismos.

Existe un término tan poco usado, hablado y escuchado y es la “otredad”, que

marca el trasfondo de toda la situación conflictiva que marcó la vida de aquella

generación nacida en la época del apogeo violentista peruano dando frutos en la obra

Paseador de perros (2009) de Sergio Galarza, escrita en una segunda etapa de la vida

del autor, la de su madurez literaria, porque cabe resaltar el interés del autor por hacer

(14)

14 llegado y sentir alivio al no estar en el suyo; guardar distancias de otros advenedizos

como él y, al mismo tiempo, añorar a su país de origen por las desdichas

experimentadas en el día a día.

Quizás en la vida del protagonista toda duda y sentimiento de fracaso termina

cuando decide cerrar etapas al decidirse a buscar otro lugar y empezar de nuevo. Esta

obra demuestra que la literatura no puede ser encasillada en temas sociales y

conflictos por el hecho de que el autor haya pertenecido a la denominada Generación

X, que es aquella que vivió los estragos del terrorismo porque nos muestra las

peripecias de un inmigrante insatisfecho, la extrañeza y añoranza que toda persona

(15)

15

CAPÍTULO II

(16)

16 CAPÍTULO II: MARCO TEÓRICO

2.1. Antecedentes

El ser humano experimenta diversos cambios en el transcurso de su vida, varía

su temperamento, estado de ánimo, emociones, sentimientos que alteran de alguna

manera su ser pero que técnicamente no cambian, en cuanto a la afirmación de su

personalidad, ya que son circunstancias que se presentan debiendo asimilar

situaciones que luego lo ayudarán a ser mejor persona o todo lo contrario. Ante la

afirmación: “La gente nunca cambia, solo mejora”, existe veracidad en ello, dado que la

especie humana ha ido evolucionando pero sigue teniendo la misma fisiología que lo

obliga a experimentar sentimientos ante la separación de los demás concretándose en

la soledad y sus variantes.

Al analizar detenidamente las situaciones en las cuales el ser humano se

desenvuelve, se observa que se manifestarán en cuanto al tipo de acontecimiento o

contexto en el cual se relaciona. En ese proceso de evolución. el hombre experimenta

la extrañeza, experimenta temor ante algún cambio que podría acontecer en su vida, al

darse cuenta que su individualidad es una realidad plural, es decir que detrás del

hombre que piensa, se esconde otro que mantiene una vida “ilógica” , que sostiene a

menudo lo que la razón reprueba.

El estado en el cual el hombre recapacita acerca de este sentimiento de

(17)

17 2.2. Bases teóricas

2.2.1. La incursión de la otredad en la literatura

La “Otredad” es un término elaborado en el campo de la Antropología Cultural

durante el siglo XX, siendo su objeto de estudio la alteridad cultural.

Mientras que el evolucionismo (fines del siglo XIX) interpretó este objeto de estudio

a través de la diferencia cultural, el funcionalismo y el estructuralismo (mitad del siglo

XX), lo descifraron a través de la diversidad cultural, que son distintas variantes en

torno a la definición de la otredad, es por ello que se da una conceptualización, de

acuerdo al contexto histórico y social, siendo examinado de distintas maneras.

La Antropología Cultural, reconoce que el “Otro” cultural, es un objeto que se

construye de manera científica por las distintas teorías que dominaron en cada uno de

los momentos históricos. La Antropología Cultural no solo elabora diferentes

explicaciones sobre la “otredad”, sino que también confecciona imágenes o modelos

distintos de lo “Otro” cultural, condicionada tanto por el contexto histórico como por el

social.

De esta manera se tiene información sobre estudios preliminares del significado

de “otredad” , desde el punto de vista antropológico, culturalmente hablando, en la cual

el hombre es examinado de distintas maneras dependiendo del contexto histórico y

social en el que se desenvuelve (Guglielmi , 2006).

No hay una sola manera de concebir la otredad porque depende de las corrientes

(18)

18 constitutivos de la otredad de acuerdo a hechos históricos y que influyen en el

quehacer antropológico en cada período: a) Fines del siglo xix, b) Entre guerras

mundiales y c) Luego de la segunda guerra mundial.(Guglielmi, 2007)

En el sentido literario, la otredad tiene diversas concepciones de varios autores a través

de las obras fruto de este tipo de estado.

Octavio Paz (2011), fiel a su estilo dialéctico, quien a una interrogación respondía

siempre con nuevas preguntas, incluso más abrumadoras que la afirmación rotunda,

afirmaba lo siguiente sobre la otredad: “Es ante todo percepción simultánea de que

somos otros sin dejar de ser lo que somos y que sin cesar de estar donde estamos,

nuestro verdadero ser está en otra parte. Somos otra parte. En otra parte quiere decir:

aquí ahora mismo mientras hago esto o aquello. Y también: estoy solo y estoy contigo,

en un no sé dónde que es siempre aquí”.

Citas que corresponden a un artículo perteneciente a la Revista de la Universidad

Autónoma de México en el año 2011.

Los dos pilares en los cuales se apoyó la obra de Octavio Paz, fueron

movimientos literarios como son el Romanticismo y el Surrealismo. Para conocer los

inicios de la otredad en la obra de Octavio Paz nos centraremos en la influencia que

tuvo el romanticismo en este poeta.

Paz considera que el Romanticismo fue una respuesta a la Ilustración y que por

lo tanto estuvo determinado por ella; para este autor, el Romanticismo es la tentativa de

la imaginación poética que se encarga de poblar aquellas almas despobladas por la

razón crítica dadas por la Ilustración. Para Paz, el Romanticismo vendría a ser la otra

(19)

19 negación del tiempo fechado de las revoluciones sus remordimientos, sus delirios, la

nostalgia de una palabra encarnada. (Puro, 143).

Estas posturas conceptuales muestran el interés de Paz por el movimiento

romántico, esa exaltación que hace de “el otro no racional” desde la modernidad. Es así

que el concepto de la “otredad” es inmanente en la poesía octaviana viniendo a ser el

conocimiento de su propia persona a través de los demás, dándose desde la

modernidad para la modernidad. El poeta manifiesta que prosa y poesía deben

mezclarse y unirse, con el fin de diversificar las formas artísticas animando el todo con

la ironía.

2.2.2. Búsqueda de características de la otredad en la literatura

Para obtener una mejor concepción sobre la otredad, tomaremos como punto de

partida la obra de Octavio Paz, que por cierto es más sólida, debido a que este autor

toma como modelo y referencia de su obra el estilo que no es meramente el

romanticismo sino que caló hondo en este movimiento, siguiendo la línea de unir la

poesía con la prosa, fundir todo tipo de poesías y socializarlas, teniendo como

resultado una substancia propia que es el estilo octaviano, siendo posible saber sobre

las características para determinar el tema de la otredad (Puro, 143).

La obra de Paz, tanto en prosa como en verso hace mención de temas como la

soledad y trascendencia. El hombre en su estado original, obviamente es un ser

completo pero después de quebrarse se vuelve un ser fragmentado y solitario, y que al

(20)

20 de sí y por la otra tiene un deseo de salir de sí y de esta manera se manifiesta la

otredad (Panico, 1977). Tiene las siguientes características:

a. La soledad y fragmentación

La presencia de la soledad se manifiesta en el momento que el hombre se

quiebra, tras lo cual se dan dos significados que él experimenta: primero se

tiene conciencia de sí, y por otro, hay un deseo de salir de ese estado de

conciencia, por tanto la soledad existe porque el hombre está separado de su

ser, el cual se desdobla, es el “extraño” y a la vez el “doble” ; he aquí el

dilema de la otredad que conlleva a la existencia de la soledad.

El pensamiento octaviano acerca de la soledad, sostiene que ésta existe

porque es una condición de la vida misma que aparece como una prueba y

condena, que al cumplirlas, desaparecerán, asimismo la otredad se da inicio

por la existencia de la soledad y que al cesar la dualidad producida por la

“caída” concluirá con el regreso del estado prístino del hombre (Panico, 558).

El estado original del hombres es el Ser completo que ante el tropiezo y

caída lo convierte en un ser fragmentado y solitario, por tanto, la soledad se

hace presente al estar el hombre separado de sí, constituyéndose el

desdoblamiento que da paso a la otredad.

Con el espíritu abandonado, se es capaz de trascender esa fragmentación

y soledad conjunta hacia “la otra orilla”, que es el regreso al estado prístino

del hombre. La soledad del hombre se hace persistente y marcada desde que

es arrancado del vientre de su madre siendo deseo del hombre volver al

(21)

21 mundana, que es una de las formas en que Paz trata los temas acerca de la

presencia de la mujer en sus obras.

b. La dualidad pena-soledad

La dualidad que experimenta el hombre ante la “caída” desembocando en

la otredad, es la de pena-soledad, esta dualidad que el hombre percibe con la

soledad lleva a tener un doble significado, el cual implica tener conciencia de

sí y por otra salir de sí. (Paz, 82).

El lenguaje popular relaciona la soledad con la pena, a raíz de esta

dualidad, como las penas de amor son penas de soledad; comunión y

soledad, deseo de amor, se oponen y complementan. Y el poder redentor de

la soledad transparenta una oscura, pero viva, noción de culpa: el hombre

solo "está dejado de la mano de Dios". La soledad es una pena, esto es, una

condena y una expiación. Es un castigo, pero también una promesa del fin de

nuestro exilio. En todas estas dualidades hay contradicciones que a la vez se

complementan para un fin que es el estado primigenio del hombre anterior a

la otredad.

c. El dilema de la heterogeneidad

La heterogeneidad del hombre en la otredad, puesto que es un ser

(22)

22 por lo que la "otredad", es irremediable desde el momento en que busca

recuperar su totalidad, su ser completo o su estado prístino, mediante la

complementariedad del ser con la mitad perdida” (Panico, 1977).

En el estado actual, el desdoblamiento después de la caída, hace del

hombre un ser fragmentado y solitario que para cesar esa situación deberá

fusionarse con aquello que está buscando. Paz asegura que: “El precipitarse

en el Otro se presenta como un regreso a algo del que fuimos arrancados”.

(Panico, 1977). Tras lo cual cesa esta dualidad, tanto que difiere con el

principio de la homogeneidad, dado que en la modernidad prevaleció la idea

de una identidad definida y concreta del “individuo”, como diría su nombre,

indivisible. A decir de Octavio Paz, sobre los hechos dados en la época

moderna (Revolución francesa y Declaración de los Derechos Universales del

Hombre), se propició la libertad de pensamiento y de identidad, surgiendo la

caída de las jerarquías sociales, facilitando la opresión y discriminación de

determinados individuos y grupos, por lo que la modernidad tendió a

homogeneizar la cultura y gustos concluyendo que el hombre no es un ser

homogéneo (Maldonado, 2012).

d. La pluralidad del hombre

Dado que la modernidad tendió a homogeneizar al hombre, en lo que se

refiere a cultura y gustos, sin conseguirlo, y por las situaciones apremiantes

(23)

23 dos ideales opuestos: los derechos universales del hombre y el principio de la

diferencia universal que se originaron en un mismo momento histórico a partir

del desplome de las jerarquías sociales.

“Ser uno mismo es condenarse a la mutilación, pues el hombre es apetito

perpetuo de ser otro” (Paz, 1965, p. 39).

El resultado del proceso de transformación ideológica en Europa es que no

existe individualidad en el hombre porque es plural y que no hay un solo tipo

de hombre y que a la vez, este es único.

2.3. Definiciones conceptuales

2.3.1. Otredad

La otredad según señala el Diccionario de Lengua española, es la condición de

ser otro. Aunque se trata de un concepto escueto, depende sin embargo, de quién

hable, escriba o quiera decir de sí mismo, algo en relación a los otros. Así, es posible

también explorar a través en la historia y textos literarios, la forma como la otredad, se

ha dado de distintas maneras y diferentes espacios geográficos.

2.3.2. Individualismo

Tendencia al aislamiento voluntario de una persona o un grupo de personas en

(24)

24

Revista Venezolana de Economía y Ciencias Sociales, publicada en el año 2002,

acerca de este término, afirma que el pensamiento sociológico ha tomado el término

“individualismo” para referirse a varias cuestiones diferentes. A veces, se lo ha

considerado como la doctrina social que implica un conjunto de valores y principios

centrados en la defensa de la persona humana, la defensa de sus derechos y

libertades, y la normatividad de ello derivada.

Otros autores, al hablar de individualismo, han querido hacer referencia al

proceso de reconocimiento, al valor e importancia de la subjetividad, la interioridad, el

derecho a la intimidad, y la constitución de una esfera privada en la vida de las

personas.

Una tercera acepción ha sido la adoptada desde un punto de vista metodológico por

los investigadores sociales, especialmente aunque no únicamente, y ha desembocado

en las formulaciones que en la actualidad conocemos como “individualismo

metodológico”.

2.3.3. Sentimiento

Estado afectivo. Dolor, pena, aflicción, pesar. Estado de ánimo que se produce

por causas que lo impresionan, y éstas pueden ser alegres y felices o dolorosas y

tristes. El sentimiento surge como resultado de una emoción que permite que el sujeto

sea consciente de su estado anímico.

Los sentimientos están vinculados a la dinámica cerebral y determinan como una

(25)

25 aquello imaginado como positivo o negativo. Son emociones conceptualizadas que

determinan el estado de ánimo. Cuando éstos son sanos, es posible alcanzar la

felicidad la felicidad y conseguir que la dinámica cerebral fluya con normalidad.

2.3.4. Sensación

Impresión que las cosas producen en el alma por medio de los sentidos.

Emoción producida en el ánimo por un suceso o noticia de importancia.

2.3.5. Extrañeza

Rareza singular.

2.3.6. Realismo urbano

Descripción del cambio importante de una ciudad ante la inminente llegada de la

población rural que empieza con el descubrimiento de una nueva clase social que son

los desplazados.

2.3.7. Realismo sucio

Es la descripción del retrato de gente desplazada de la zona rural a la capital.

Julio Ramón Ribeyro y Enrique Congrains, son los primeros escritores en retratar

esta realidad y observar el cambio del paisaje urbano con sus nuevas formas de vida,

(26)

26 2.3.8. Inmigrante

Extranjero que llega a un país para establecerse en él. En el anuario jurídico y

económico escurialense de España, Nicolás Bajo Santos, escribe lo siguiente: “La

inmigración se ha convertido en España en un fenómeno social de primer orden, con

todas sus implicaciones de carácter económico, político, demográfico, cultural, religioso

y de todo tipo. Está cada día más presente en la vida cotidiana de todas las ciudades y

hasta de una mayoría de los pequeños pueblos y aldeas. Forma parte de los debates

políticos, dentro y fuera del ámbito parlamentario, es asunto de mucho interés en la

opinión pública y objeto de no pocos estudios e investigaciones.”

2.3.9. Soledad

Pesar que se siente por la ausencia o falta de alguien o algo. Según Eva Muchinik

- Susana Seidmann en su libro “Aislamiento y Soledad” (1998), afirman que la

soledad es un fenómeno asociado a la calidad de las relaciones interpersonales.

Como concepto, su significado es vago, posee múltiples acepciones y variados

matices. Ya que evoca tanto el placer como el displacer. La soledad es parte de la

condición humana.

2.3.10. Carencia

Falta de algo. A decir de las autoras Eva Muchinik - Susana Seidmann en su

(27)

27 fundamentalmente del sentimiento de insatisfacción frente a las relaciones sociales. La

persona vivencia menores niveles de intimidad y reciprocidad de lo esperado. Por falta

de “habilidades sociales”, para resolver esta carencia, la persona sola intenta a veces

lograr intimidad demasiado rápido, está al acecho, en las relaciones interpersonales,

con el resultado de que los demás se sienten incómodos y se retiran. En esta situación

circular la soledad se autoperpetúa. Más se demanda con ansiedad, más rechazo

suscita.

(28)

28

CAPÍTULO III

METODOLOGÍA A APLICAR

(29)

29 CAPÍTULO III: METODOLOGÍA A APLICAR

3.1. Análisis de la recepción literaria

El método a aplicar en la obra Paseador de perros, será mediante el Análisis de la

recepción literaria de Wolfgang Iser (1926-2007), porque genera en el lector el

compromiso imaginativo de acuerdo a lo que el texto sugiere; es decir. el inmigrante

pasa por diversas circunstancias que al final lo llevan a meditar sobre su soledad y ahí

es cuando el lector en base a sus propias experiencias transforma este hecho en algo

concreto.

Existen vacíos en la obra Paseador de perros que el lector debe llenar y que al

mismo tiempo trae sus propias y competencias y experiencias al momento de leer y

admite distintas concretizaciones de lectores diferentes.

En el transcurso de la obra el texto predispone al lector a ciertas respuestas y

crea una unidad ficticia que el lector experimenta como propia, pero a la vez, rompe y

cuestiona esa realidad al enfrentarla a su propia experiencia.

Para su aplicación se establecen o superponen diversos textos del mismo autor,

generando en el lector una mejor visión acerca de lo que el texto sugiere, donde se

asocian situaciones dentro de la obra a analizar, encontrando una situación clave como

eje de la investigación, en este caso, la soledad del inmigrante que dará paso a la

(30)

30 Al determinar la esencia propia del autor, se produce una tensión con el lector

dándose vacíos que tendrá que llenar, demostrando que existen la otredad a partir de

la soledad del inmigrante.

3.2. Panorama de narrativa peruana del siglo XX y comienzos del siglo XXI

3.2.1. La narrativa peruana en el siglo XX: una visión inicial

Para tener una apreciación acerca de los inicios de la narrativa peruana del siglo

xx es necesario conocer el contexto histórico, social y político, en el que se desarrolló el

sentido crítico que se impondrá a partir de esta época, dándose en las circunstancias en que el pueblo peruano busca una identidad, en cuanto a los conceptos que se tiene de nación, historia e incluso la persona misma.

La base en que la consciencia crítica literaria narrativa tendrá desarrollo será el realismo, siendo posible a partir del pensamiento de Manuel Gonzales Prada (1848-1918) cuyas ideas acarrean cambios que exigen replantear lo ya tradicional.

Seguidoras de esta corriente realista son consideradas las primeras obras indigenistas de Clorinda Matto de Turner (1854-1909) así como El mundo es ancho y ajeno (1943) de Ciro Alegría y las primeras obras de José María Arguedas (Morales, 2007).

Morales (2007) afirma que con la evolución de la narrativa peruana en el indigenismo

y neoindigenismo se han cultivado otros registros diferentes en la primera mitad del

siglo xx. La casa de cartón (1928) de Martín Adán o Duque (1934) de José Diez

(31)

31 porque estas obras se encontraban de espaldas al pensamiento crítico de aquel

entonces que contenía temas actuales que requerían solución.

En la década de los cincuenta la narrativa peruana evoluciona, debido a la

llegada de gente de campo a la ciudad, lo cual hace produce el incremento de los

espacios urbanos generándose una fusión, en el afán de adaptación del migrante a la

modernización, situando al mundo andino en diversas partes del Perú, de esta manera

, el asunto central a discutir dentro del realismo serán cuanto a la formación de

ciudades que evolucionaron producto de esta migración así como los problemas que

afronta el Perú para llegar a ser una nación moderna.

Para entender a la ciudad sometida a este proceso es La ciudad y los perros

(1963) de Mario Vargas Llosa, novela que colma ambas propuestas, tratando lo

nacional y al mismo tiempo lo moderno en su contenido, constituyéndose como una

novela completa.

En su prólogo de Novela y cuento del siglo XX en el Perú, Morales Saravia

(2007) afirma que se producen cambios en la narrativa urbana de los años 50 por la

migración que conlleva a la formación y transformación de nuevos ambientes citadinos

como en No una, sino muchas muertes (1958) de Enrique Congrains, El zorro de

arriba y el zorro de abajo (1970) de José María Arguedas.

En los años 80 se conoce un nuevo realismo en distintos sentidos viéndolo en

Montacerdos (1981) y Patíbulo para un caballo (1989) de Cronwell Jara lo que se

incrementa y ahonda en los años 90 con novelas como La violencia del tiempo (1991)

de Miguel Gutiérrez y País de Jauja (1996) de Edgardo Rivera Martínez intensificando

(32)

32 es la fijación por el mestizaje, y que es en Rivera Martínez .el deseo de fusionar lo

regional andino con la modernidad occidental (Morales, 2007).

En esta época el papel del escritor no solo adquiere notoriedad a nivel cultural y

social sino que el escribir le permite dedicarse con mayor libertad a esta actividad,

siendo la esencia del realismo, la consciencia crítica lo que se sigue diversificando y

con ello los ideales variables de la situación peruana.

3.2.2. Visión histórica de la narrativa peruana como antesala a la narrativa del

siglo XXI

Siguiendo el desarrollo de la narrativa peruana dentro del contexto histórico, todo

conflicto concluye en consecuencias que alterarán el transcurso de la vida económica,

social, política y cultural de un país. La guerra del Pacífico (1879-1883), con la

consiguiente derrota del Perú, trajo consigo no solo la inestabilidad militar y política sino

también en el ámbito económico porque empezó una desigualdad social contribuyendo

a la iniciación de una crisis en el Perú por la aparición de un nuevo sistema capitalista

debido a la aprobación de contratos que dejaban en situación crítica a pequeños

mineros. El gobierno de Nicolás de Piérola (1895-1899), significaba una mejora, en

principio para el país, pero se iniciaba una lucha entre la clase aristócrata con el afán

de que prevalezca el despotismo, ante la gente de menores recursos, produciéndose

de esta manera un desencanto popular. Desfilaron por el poder los afanes reformista y

populista como Billinghurst, pero pronto es destituido ante la presión de la clase

(33)

33 baja; el presidente Pardo intenta restablecer la república aristocrática pero no llega a

cumplir sus intenciones por las diversas crisis que alternaron a la par con su gobierno.

En Novela y cuento del siglo XX en el Perú (2007) de Rita Gnutzmann, la autora

hace una revisión sobre la creciente decepción en cuanto a la situación política caótica

existente de esa época en la que todos persiguen un debate sobre la derrota peruana

en la guerra del Pacífico (1883) destacando ante tanta protesta, Manuel González

Prada en el teatro Politeama con su siguiente proclama: “la libertad para todos, y

principalmente para los más desvalidos” (Prada, 1883). Con estas palabras exigía la

regeneración del indio y cerraba con lo siguiente: “A vosotros, maestros de escuela,

toca galvanizar una raza que se adormece bajo la tiranía del juez de paz, del

gobernador y del cura, esa trinidad embrutecedora del indio” (Prada, 1883).

Se hace mención a toda la opresión existente de la época y la avidez en

búsqueda de justicia sobre los problemas del indio transportándose también al campo

de la literatura. Un ejemplo es la censura de Mariátegui hacia José de la Riva Agüero

por ese espíritu de casta y españolísmo, que a su entender este profesaba, a propósito de la obra El carácter de la literatura del Perú independiente (1905), de las que se

desprende que la literatura peruana es imitativa y provincial formando parte de la

española.

Gnutzmann, en su Novela y cuento del siglo XX en el Perú (2007) , refiere el

surgimiento de un nuevo grupo de escritores denominado la “Generación del

Centenario” que lo conforman Valdelomar y los de Colónida quienes se sienten

antihispanistas y antitradicionalistas; no rechazan la estética europea manteniendo lo

(34)

34 público, ya que en esta época, hay mayor acceso a la educación; iniciándose un

acercamiento con la clase oligárquica e imponiéndose a la clase media que expresa

desde la capital experiencias rurales, iniciándose la preocupación por la situación del

campesino.

a) La prosa modernista:

Dos autores significativamente importantes destacan a continuación en lo que

respecta a la narrativa modernista por lo que Rita Gnutzmann en su obra

Novela y cuento del siglo XX en el Perú (2007), se refiere a Enrique A.

Carrillo (1877-1938) quien publica su única novela en 1905, Cartas de una

turista, de carácter epistolar. Las cartas de Gladys, once enviadas a su amiga

Annie, quien se encuentra en el extranjero y la última carta, a su amiga Lucila,

en Chorrillos siendo este lugar, hace muchos años , un sitio de moda para los

veraneantes. El estilo narrativo de este autor se fundamenta en valerse de un

personaje, en este caso, la turista para criticar a la sociedad limeña y el atraso

existente en el país.

Por otro lado, el autor Clemente Palma (1872-1946), hijo del autor de

Tradiciones peruanas, desconocido en el panorama literario del Perú,

sobresale con la realización de los Cuentos malévolos (1904), relatos que

sobresalen porque son los primeros en publicarse por un peruano y porque

muestran distintos estados de ánimo anormales en estos textos. (Gnutzmann,

(35)

35 b) Surgimiento y desarrollo del criollismo

El autor más representativo, Abraham Valdelomar con El caballero

Carmelo(1918) desarrolla los relatos de estilo regional cuya producción

literaria dura nueve años con dos novelas cortas no tan relevantes, La ciudad

muerta y La ciudad de los tísicos (1911), así como una biografía novelada, La

Mariscala (1915).

El Caballero Carmelo (1918) es una develación de la literatura que narra la

vida sencilla de un pueblo de la costa de Ica así como la añoranza de la vida

familiar que se refleja en el uso del nombre de los hermanos del autor en la

obra (Guntzmann, 2007).

La nobleza del autor, refiriéndose a la época de su infancia, se manifiesta en

El vuelo de los Cóndores con Miss Orquídea; experimenta la crueldad al

saber que hay hombres muy malos que proceden de manera errada, egoísta y

ambiciosa.

En Los ojos de Judas, es el niño que experimenta nuevamente la crueldad,

al provocar, muy a su pesar, la muerte de otra persona por circunstancias

justificadas que daban razón a su proceder de la manera que ante el diálogo

producido con una mujer misteriosa que traicionó a su marido, el niño se

niega, a interrogantes de ella, perdonar a Judas, siendo tarde cambiar de

parecer pues ésta yace muerta en el mar.

Lo característico de la obra de Valdelomar es recrear el ambiente de su

(36)

36 modernismo, teniendo elementos como la soledad y la premonición en Los

Ojos de Judas, de esta manera se convierte en el iniciador de la literatura

regional teniendo un estilo inquebrantable sin un falso lenguaje criollo

(Guntzmann, 2007).

Estampas mulatas y la novela Duque de José Diez Canseco (1904-1949),

ambas con temáticas diferentes; la primera trata sobre un personaje, el cholo

o zambo pobre quien es el “macho de la costa”; mientras que en Duque se

hace mofa de la alta clase limeña (Gnutzmann, 2007).

El estilo que diferencia la obra de José Diez Canseco es el que hace que

sus protagonistas sean los denominados “machos” que enfrentan la

diversidad, prueba de ello es El trompo, con su personaje Chupitos.

c) Influencia de la vanguardia:

Martín Adán (1908-1985) introduce la prosa vanguardista con La casa de

cartón (1918), donde un yo narrador inmiscuido en la obra es un reflejo de la

vida adolescente, con el ingrediente del amor imposible, que se refleja en los

desplantes de una Catita coqueta hacia el joven narrador enamorado sin

esperanzas. El autor sabiamente esquiva al lector sobre la apariencia física de

la adolescente apelando al misterio y dando pistas mediante metáforas para

describirla. La muerte de Ramón, a quien Catita se entregó, torna en

melancolía y tristeza el estilo alegre del autor. La limpieza y claridad reflejada

en el estilo narrativo del autor cuando el narrador describe su contemplación

(37)

37 lector a una forma de realismo que es transportar estos sentimientos y

vivencias para experimentar sensaciones.

Más, de manera alterna a La casa de cartón se publica el mismo año

Matalaché (1928) de Enrique López Albújar (1872-1966) a quien Adán lo

describió como una novela retaguardista (Gnutzman, 2007).

El mérito del autor es tener como protagonista a un personaje negro

degradado por la esclavitud queriendo plasmar esa diversidad peruana y darla

a conocer.

En general el tema central de dicha obra es la libertad en varios aspectos

pero la crítica peruana se centró más en el tema amoroso entre José Manuel,

el esclavo negro y María Luz, porque la intención del autor era simbolizar al

esclavo como el anhelo de escapar de la opresión y crear una conciencia

libertaria, así también López Albújar hace notar distintos niveles del lenguaje

popular, puesto en boca de los esclavos (a excepción de Matalaché), con sus

deformaciones fonéticas, errores gramaticales, refranes, coplas, frases

hechas (Gnutzman, 2007).

3.2.3. La obra indigenista

Diferentes acepciones se dan en torno al concepto del indigenismo que se

denomina un movimiento social, ideológico y cultural que en conjunto constituyen la

explicación del hibridismo cultural nacional.

(38)

38 nos habla de su rasgo de cambio de matriz o de perspectiva frente a los problemas de nuestra

nación y su cultura. Por ello su sentido no se agota, como en el caso del romanticismo para la

sociedad moderna occidental, en su valencia artístico-literaria sino que sigue marcando con su

espíritu cualquier reflexión sobre nuestra identidad y su futuro. (Huamán, 2009, p.15)

No se han dejado de producir obras indigenistas e incluso los autores no dejaron

de estudiarse tales como Enrique López Albújar, Ciro Alegría y José María Arguedas,

en las décadas del sesenta al ochenta; y con Luis Nieto Degregori, Oscar Colchado,

Edgardo Rivera Martínez, Zein Zorilla o Félix Huamán Cabrera, desde inicios de los

noventa hasta la actualidad. La utopía arcaica: José María Arguedas y las ficciones del

indigenismo de Mario Vargas Llosa (1996) afirman estos estudios que sirven para una

formación social, y que este tipo de lecturas confirman la continuidad de la reflexión

sobre el indigenismo como un antecedente en la literatura actual(Huamán, 2009).

Tomás Escajadillo, crítico literario, plantea que Enrique López Albújar es el

iniciador del indigenismo con sus Cuentos andinos (1929), una afirmación distinta y

contradictoria en relación a quienes afirman que el indigenismo en Latinoamérica se

inició con Aves sin nido (1889) de Clorinda Matto de Turner.

No me mueve ni interesa ningún factor “nacionalista”; no porque doña Clorinda Matto de

Turner sea peruana ocultaré mi discrepancia con la crítica nacional y continental que realza el

valor de Aves sin nido como novel que inicia el indigenismo en Latinoamérica, como no me

mueve a conceptuar a Ciro Alegría y José María Arguedas, las cumbres del indigenismo

hispanoamericano el hecho de que ostenten la misma nacionalidad. (Escajadillo, 1989, p.

117)

El indigenismo no es una palabra que simplemente se va a enlazar a la narrativa

(39)

39 nexo para que confluyan el indio y el ande, con esta dualidad dentro de un mundo

recreado se produciría una auténtica obra indigenista (Escajadillo, 1989).

3.2.4. La temática de la “Generación del 50”

La migración de la gente del interior de la provincia trajo consigo la formación de

barriadas precarias, producto del descontento popular por la falsa ilusión de una

democracia con el presidente de Bustamante y Rivero (1945-1948) y con la dictadura

del General Odría (1948-1956) logrando de manera alterna, el surgimiento de

escritores de la “Generación del 50”.

Los escritores que publicaron a mediados del siglo pasado abordan la temática urbana y toma la situación de las clases bajas y el lumpen (Enrique Congrains) o de la clase media en peligro de descenso social (Sebastián Salazar Bondy, Oswaldo Reynoso, Luis Loayza y Carlos Eduardo Zavaleta, quien se ocupa también del mundo del serrano). (Gnutzmann, 2007, p.192)

Cabe destacar que estos escritores estaban influenciados por las ideas socialistas

de José Carlos Mariátegui y que a finales de la década de los años 50 se

incrementaron las barriadas e incluso se hizo referencia a este suceso en el ensayo de

Sebastián Salazar Bondy en Lima la horrible. Por otro lado el descontento existente en

ese entonces por el gobierno de Odría fue la inspiración de Conversación en la

Catedral de Mario Vargas Llosa.

Para dar a conocer la problemática de la formación de las barriadas limeñas a

(40)

40 libro de cuentos que Congrains publica en 1954; la característica de sus personajes es

la frustración como es el caso El niño de junto al cielo, cuyo protagonista termina

estafado por su “amigo” dándole Lima su primera lección sobre la vida en la ciudad.

La única novela de Congrains No una, sino muchas muertes (1958) está ubicada

en una barriada y denuncia la violencia, la delincuencia y la explotación, siendo el

personaje central, Maruja, cuya vida transcurre en un lavadero de pomos, explotada

por una vieja avara conviviendo con locos alrededor de ella que están en la misma

situación. Aquí persigue la misma temática del autor, la lucha por el ascenso social

propia del relato realista-naturalista del siglo XIX (Gnutzmann, 2007).

Esta obra marca una pauta diferente por tener a una mujer como protagonista,

siendo más osada que un hombre al querer escapar de ese ambiente, pretendiendo

inculcar este afán en los hombres, mas no logra concretar sus planes que son el de

tener su propio lavadero, llegando a fracasar, a pesar de ello se tiene a sí misma y

avanza a la ciudad.

Otro autor digno representante de esta generación es Oswaldo Reynoso con su

obra Los inocentes (1961), reeditada como Lima en rock (Los inocentes), se ocupa de

los jóvenes limeños de clase media recreada en billares, en “ambientes públicos de

medio pelo”, en la que casi todos los personajes, han sucumbido a la atracción que

representa la capital y al final de cuentas, al dinero (Gnutzmann, 2007).

La temática se basa en la intención del adolescente de ser hombre. “Hay que ser

valiente, pendejo. Hay que saber fumar, chupar, jugar, robar, faltar al colegio, sacar

(41)

41 Se hace presente el realismo urbano, a decir de algunos críticos, cuyos

receptores serán aquellos escritores de la denominada Generación del 2000 que

adoptaron esta temática dando la espalda a los problemas del país en ese entonces

aunque en algunos no, la denominada “guerra interna”, siendo en otros casos Oswaldo

Reynoso un gran referente para este tipo de narrativa así como Charles Bukowski, el

padre del realismo sucio.

Reynoso afirmaba que a raíz de Los inocentes, contrajo distintos tipos de

conflictos porque la crítica consideraba que su obra no era literatura, pero a su

entender, una buena literatura es aquella que el escritor da a conocer buscando

distintas formas para expresarla clara y bellamente estando ligado a la concepción que

el autor tiene del mundo.

Julio Ramón Ribeyro está enmarcado dentro de la Generación del 50 con la

preferencia de la brevedad del cuento a la novela (siendo autor de tres novelas), cuya

temática es la supervivencia de las clases menos favorecidas en la capital.

En sus relatos limeños predominan los años 40 y 50, época de los mayores cambios

estructurales de la ciudad y de problemas de hambre, miseria, violencia y falta de trabajo; la

precariedad de la clase media; el racismo y el clasismo en todas sus variantes (...).

(Gnutzmann, 2009, p.144)

El autor se sumerge en el mundo de los desplazados (al mismo estilo de Reynoso y Congrains) e incluso en la clase media, así como en la decadente aristocracia. Ante la

continua migración de los años 50 se produce la destrucción de los campos

urbanísticos de la vieja Lima, pero a Ribeyro no le interesan los pasajes destruidos por

la transformación, le interesan los dramas de los personajes que son alcanzados por el

(42)

42 personajes fatalistas por las dificultades económicas y limitaciones que posee cada

poblador ante la carencia de decisión para afrontar lo que el destino le tiene preparado.

3.2.5. El pensamiento político del Perú y su arraigo en la literatura peruana de los

60

La influencia de la revolución cubana en el Perú produce efectos en la literatura

peruana en los años 60 y es en 1968 que se da la caída del régimen oligárquico

mediante las reformas del régimen de Velasco Alvarado. Con anterioridad a ello, a

partir de los años 50 se venía desarrollando la migración de pobladores por la

industrialización de la Costa.

Si en 1940 la capital albergaba 645 000 habitantes y a mediados de los años ochenta ya contaba

la capital con más de cinco millones de habitantes. Por la escasez de espacio en los límites de la

urbe limeña, surgen las barriadas en zonas de escaso valor, como lo eran los arenales, orillas de

río y faldas de los cerros. Cosa contraria a gente de “bien” quienes ocupan barrios residenciales

como lo son Miraflores, San Isidro, La Molina Vieja y Camacho. (Guntzmann, 2009, p.202)

A un descontrolado crecimiento demográfico desordenado producto de la

migración que empezó en los años 50 alternan la falta de vivienda, falta de comida,

delincuencia, tráfico desbordado a lo cual se añade a partir de 1980, la violencia de

Sendero Luminoso y las acciones represivas del ejército y la guardia civil. Con la

elección de Alan García en el año 85 como presidente solo consiguió empeorar la

(43)

43 En estos sucesos los escritores no podían estar ajenos a estos cambios, no

solamente la temática de la literatura manifestaba el sentir de la población sino que el

escritor era en muchos casos, de extracción social-popular y venía con el afán de

reivindicación de su clase y grupo socio-étnico y regional, ofreciendo una imagen

parcial del país, surgiendo una diversificación de narradores negros, provincianos, de

barriadas e incluso las mujeres cuentan sus experiencias (Guntzmann, 2009, p.203). a) Narrativa de la población negra:

Si bien Matalaché de Enrique López Albujar es la obra más conocida

dentro de esta narrativa, por la temática de la injusticia, esclavitud y ansias

de libertad que acaba con la vida del protagonista, el esclavo mulato José

Manuel, aunque existen otros autores que destacaron, como lo son Antonio

Gálvez Ronceros en 1931 y una década más tarde con Gregorio Martínez.

En el año de 1962, Gálvez Ronceros publica la colección de cuentos, Los

ermitaños, poco apreciado entre los críticos, de estilo sencillo, sin abuso de

regionalismos, con diálogos y diminutivos presentes en la historia.

(Guntzmann, 2009)

Destaca dentro de la obra el primer cuento cuyo protagonista es un niño de

once años, uno de los tantos que trabaja en la hacienda; describe los

pormenores del velorio del amigo Joche, muerto por el abuso del caporal; se

narra detalles de un típico velorio de gente pobre de Chincha, con música,

comida y consiguiente embriaguez entre los presentes; en la obra se

(44)

44 de la virgen del pueblo, dando con un burdel, lo cual se da para aplacar de

alguna manera las desgracias existentes.

La historia es retratada según el punto de vista fiel de un jovencito

ignorante pero que observa y critica para que el lector se entere de manera

fiel sobre las vicisitudes de la gente de un pueblo pequeño.

Gregorio Martínez (1942) ubica sus escritos entre los campesinos negros

de su provincia Nazca. Entre sus obras figura en el año 1975 Tierra de

Caléndula, colección de cuentos que describe desventuras

socio-económicas de la zona árida de Nazca, así como el abuso del blanco y

situaciones de conflicto interno entre los trabajadores como la traición entre

ellos; le sigue novela Canto de sirena (1977, Premio José María Arguedas) y

Crónica de músicos y diablos (1991), historia de una familia negra con

ancestros hispano-incaicos, los Guzmán Avilés y sus veinticinco hijos

varones y la lucha de los esclavos negros de Huachipa (Guntzmann, 2009).

b) Resistencia y lucha en la narrativa de los 70

Cronwel Jara (1950) en su novela Patíbulo para un caballo (1989) narra

sobre la barriada limeña Montacerdos, título que le dio a su cuento que

publicó en el año de 1981, que luego se amplía en la novela. Cronwel no

solo se limitó a la novela urbana también se dedicó a escribir los cuentos Las

huellas del puma (1986), ubicados en la sierra de Piura, donde inicia un

(45)

45 ocurridos en los años veinte de los últimos días del presidente Leguía que

trata sobre las dificultades, bandolerismo e injusticia que sufre su pueblo y el

continuo sobrevivir ayudándose mutuamente. Patíbulo para un caballo, es la

historia del conflicto interno de un barrio denominado Montacerdos. En el

transcurso de esta obra el narrador se desdobla, en una parte es un hombre

y por otra, es una mujer llamada Maruja que se dedica a elaborar su tesis en

base al incremento de la migración y su consiguiente fundación de barriadas.

Personajes como Pompeyo Flores, que es con quien se inicia la historia;

Gorilón, hermano de Maruja, con un hambre insaciable, y el de la profesora

admirada por los residentes que al final es asesinada pues se creía que era

comunista.

El lado opuesto a estas historias lo conforman el hacendado y político

Muñoz, el ejército y su comandante Dantón Pflucker, que ambiciona los

terrenos de los habitantes de este lugar tratándolos de inferiores.

Aquí es donde existe un enfrentamiento entre dos bandos, la búsqueda

de la justicia para el pobre, a pesar que entre ellos mismos exista un traidor,

la existencia de la lucha constante y una resistencia tan esquematizada que

críticos como Cornejo Polar y J. Higgins consideran a esta novela como una

“épica de fundación”, que significa que los provincianos que migraron a

Lima exigen un lugar en la historia del Perú que hasta ahora ha sido escrita

por los hacendados, pequeños industriales y gentes de poder. (Guntzmann,

(46)

46 La realización del relato Montacerdos (1981) es única, el personaje de la

niña Maruja se repite con veinte años más, con más experiencia y

comprensión, como personaje actante y como personaje narrador en

Patíbulo para un caballo; se puede adicionar que el punto de vista de Maruja

se amplía aún más con el desenvolvimiento de otros personajes en diversas

situaciones que la hacen madurar aún más.

Cabe resaltar que varios años después, Sergio Galarza, de la Generación

del 2000, seguirá a su profesor en narrativa, Cronwel Jara, al escribir su

primera novela Paseador de perros (2009) considerado por él, como primera

parte de su trilogía madrileña en su experiencia como inmigrante, teniendo

como punto de partida su cuento El mapache (Ganador del premio Copé),

tal como lo realiza Cronwel con Montacerdos lo cual le sirve para concretar

su primera novela Patíbulo para un caballo.

c) Miguel Gutiérrez y la reivindicación del mestizo

Este autor publica una gran novela: La violencia del tiempo. Publicada en

1991, está hecha con un objetivo que es el de conocer la historia del Perú a

través de una familia piurana mestiza. Miguel Gutiérrez no solo narra la

historia peruana desde la independencia (el sometimiento de la mujer india

ante el blanco y el consiguiente abandono para para tener un nuevo linaje

con mujer blanca), también conflictos externos europeos. El escritor clave de

(47)

47 casualmente la época influida por la revolución cubana y quizás por el

régimen militar de Velasco Alvarado.

Alterna con el estilo de Gabriel García Márquez, en Cien años de soledad,

con la diferencia que en esta novela la familia era de élite y Miguel Gutiérrez

narra la historia de diversas generaciones de una familia mestiza y humilde.

El fundador de esta familia, Miguel Villar, soldado y reo español, desertor del

derrotado ejército, se amanceba con la india Sacramento Chira quien

engendra tres hijos a quienes abandona por casarse con una blanca de

casta superior. El mestizo Cruz cobra importancia en la siguiente

generación, desdeña a su madre por su origen e idolatra a su padre; llega a

tener doce hijos con dos hermanas “indias”. Suceden hechos que

posteriormente harán que Cruz sea rechazado por su propia estirpe y muera

de una peste que azota Congará. Martín Villar de quinta generación, hijo de

mestizo y serrana blanca, recibe una educación ejemplar en la universidad

católica, al egresar, se “blanquea”, repitiendo la experiencia de muchos

provincianos que consiguieron hacer carrera. Sin embargo, Martín siente

amenazada su identidad y decide regresar a la provincia donde empieza la

“reivindicación de su linaje humillado”.

En esta parte de la obra, Miguel Gutiérrez explica su decisión de este

episodio como homenaje a sus compañeros, quienes, en los años 70, bajo la

influencia del ejemplo cubano, se adentraron en las comunidades para

vincularse con los sectores populares: “en mi novela he tratado de recordar,

Referencias

Documento similar

Products Management Services (PMS) - Implementation of International Organization for Standardization (ISO) standards for the identification of medicinal products (IDMP) in

Products Management Services (PMS) - Implementation of International Organization for Standardization (ISO) standards for the identification of medicinal products (IDMP) in

This section provides guidance with examples on encoding medicinal product packaging information, together with the relationship between Pack Size, Package Item (container)

Package Item (Container) Type : Vial (100000073563) Quantity Operator: equal to (100000000049) Package Item (Container) Quantity : 1 Material : Glass type I (200000003204)

b) El Tribunal Constitucional se encuadra dentro de una organiza- ción jurídico constitucional que asume la supremacía de los dere- chos fundamentales y que reconoce la separación

Cedulario se inicia a mediados del siglo XVIL, por sus propias cédulas puede advertirse que no estaba totalmente conquistada la Nueva Gali- cia, ya que a fines del siglo xvn y en

The part I assessment is coordinated involving all MSCs and led by the RMS who prepares a draft assessment report, sends the request for information (RFI) with considerations,

De hecho, este sometimiento periódico al voto, esta decisión periódica de los electores sobre la gestión ha sido uno de los componentes teóricos más interesantes de la