"Ha sabido ser mujer": mujeres CIMA en la construcción de economía propia
Texto completo
(2) DEDICATORIA.. Este trabajo está dedicado a la primera mujer que me mostró la potencia de la lucha femenina y a fuerza de experiencia, el sentido del feminismo. Una sindicalista de base, pionera de las luchas de las mujeres trabajadoras desde el sindicato femenino del ya liquidado TELECOM: mi abuela. Y tras su rostro a todas las mujeres campesinas, trabajadoras, académicas y lideresas. Luchadoras que a lo largo de mi vida han continuado con esa primera enseñanza. AGRADECIMIENTOS.. Al Instituto Nacional Sindical y al Comité de Integración del Macizo Colombiano, por las enseñanzas, los consejos, las experiencias y las discusiones. Especialmente a Luzmila Ruano, Alejandro Mantilla y a Milena Ochoa.. A mi tutor, por permitirme la autonomía de crear y aconsejarme en el proceso.. A la Universidad Pedagógica Nacional en especial al grupo de maestras y maestros que hicieron de mi la maestra que soy hoy.. A mi familia por su apoyo sin límites ni condiciones.. 2.
(3) RESUMEN ANALÍTICO EN EDUCACIÓN -RAE 1. Información General Tipo de documento. Trabajo de Grado. Acceso al documento. Universidad Pedagógica Nacional. Biblioteca Central. Titulo del documento. “Ha sabido ser mujer” Mujeres CIMA en la Construcción de Economía Propia.. Autor(es). Escobar Villalobos, María Alejandra. Director. Clavijo Ramírez, Amadeo. Publicación. Bogotá. Universidad Pedagógica Nacional, 2015. 153 p.. Unidad Patrocinante. Universidad Pedagógica Nacional. Palabras Claves. Territorio, derechos de las mujeres, economía propia. 2. Descripción Trabajo de grado que se propone visibilizar los aportes de las mujeres rurales, pertenecientes al Comité de Integración del Macizo Colombiano, en la construcción discursos y prácticas de economía propia en el Norte de Nariño, desde una postura feminista interesada en resaltar las voces de las mujeres campesinas, partiendo del análisis y la problematización de sus vidas cotidianas como primer insumo de estudio. Este trabajo es una contribución que plantea posibilidades, caminos y preguntas hacia una indagación de orden económico desde una mirada y un tratamiento educativo y pedagógico, que asume el reto de pensar la necesidad de la formación de sujetos para poder comprender los procesos económicos desde otra perspectiva y con otros fines distintos a la acumulación de capital.. 3. Fuentes Aguinaga, M., Lang, M., Monkrami, D., & Santillana, A. (2011). pensar desde el feminismo: criticas y alternativas al desarrolllo. En G. p. desarrollo., Mas Allá del Desarrollo (págs. 55-82). Quito, Ecuador: Abya Yala. Deere, C. D., & Leon, M. (2005). La brecha de genero en la propiedad de la tierra en America Latina. Estudios sociológicos, XXIII (2), 397-439. Escobar, A. (1996). La Invensión del Tercer Mundo. construccion y deconstruccion del desarrollo. Bogotá: Norma. Gadotti, M. (Noviembre de 2000). pedagogia de la tierra y cultura de la sustentabilidad. San Jose, 3.
(4) Costa Rica. Harding, S. (1987). Is There a Feminist Method? En S. Harding, Feminism and methodology.Indianapolis: Indiana University Press. Korol, C. (2007). La educacion como practica de la libertad. En C. Korol, Hacia una pedagogia feminista.Generos y educacion popular. (págs. 9-22). Buenos Aires: America Libre. Lander, E. (2010). Crisis Civilizatoria: el tiempo se agota. Sumak Kawsay/ buen vivir y cambios civilizatorios , 27-40. Novoa Torres, E. A. (2009). CIMA: jornaleando cuesta arriba por la integración. En E. A. Novoa Torres, Luchas Civicas, Trayectorias Geopoliticas en Colombia. (págs. 161-202). Bogotá: Universidad Nacional de colombia.. 4. Contenidos. En el primer capítulo de este trabajo, se puede encontrar una breve caracterización de los elementos que atañen al contexto del ejercicio educativo que fue adelantado con las mujeres del Comité de Integración del Macizo Colombiano (CIMA), es decir recoge los elementos principales que aportan el material situacional para el posterior diseño de la Practica Pedagógica Investigativa (PPI). El segundo capítulo aborda los aspectos metodológicos que atañen a la presente investigación, es decir el enfoque que se le dio al análisis adelantado, que en este caso se hace desde una postura feminista y no de género, en este apartado se busca ubicar algunas discusiones en torno a si efectivamente es posible hablar desde una metodología feminista para investigación o no. En el tercer capítulo será posible encontrar detalles sobre cada una de las fases de la investigación, las herramientas empleadas y algunas referencias a los retos que significó un diseño de escuela desde la perspectiva feminista, en este capítulo se intenta mostrar el proceso, intencionalmente educativo del cual surgen las categorías de análisis que luego desembocará en el capítulo cuatro que condensa el análisis de la pregunta investigativa ¿Cuál es el aporte de las mujeres rurales a la construcción de los discursos y prácticas de la economía propia en el marco de un proceso de defensa territorial? desde dichas categorías. El quinto y último capítulo, con el que se cierra este proceso de sistematización, reúne reflexiones personales de la investigadora, con respecto a la experiencia pedagógica. En este capítulo, de corte narrativo, se busca recoger algunas proyecciones y aprendizajes, fruto de los cuestionamientos planteados durante la investigación, mezclando las sensaciones, percepciones, emociones y pensamiento de quien lo escribe para intentar mostrar con franqueza la maneras en que la interacción pedagógica. 4.
(5) atraviesa el quehacer de la maestra en formación.. 5. Metodología Las herramientas empleadas en la primera fase de este trabajo fueron: reloj del cuidado, cartografía social, testimonio libre y entrevista. Para la segunda fase se emplearon preguntas generadoras, bitácoras, periódicos mural, socio dramas, cine foros y árboles genealógicos. Estas herramientas fueron aplicadas en el marco de la metodología de investigación participativa a partir de una experiencia de escuela de formación política para mujeres, diseñada por la autora, que apunta al fortalecimiento de la militancia y el liderazgo organizativo.. 6. Conclusiones . Uno de los aportes más destacables de las mujeres a la construcción de economía propia es la reterritorialización de las prácticas de la comunidad a través de tres acciones principales:. 1) Alimentación y medicina con cultivos propios de la región. 2) Protección del ambiente y actividades pecuarias sostenibles. 3) Transmisión de cultura y valores campesinos, haciendo de la ruralidad algo más que una “despensa de pan” . Las formas de organización de las mujeres están centradas muchas veces en necesidades puntuales y urgentes de la comunidad y son, generalmente, de tipo coyuntural. Sin embargo, son las mujeres quienes a través de este tipo de acciones, conforman la base del tejido social y comunitario, indispensable para formas organizativas a largo plazo y para la construcción de relaciones económicas no-capitalistas, necesarias para la economía propia. Si entendemos la economía como una relación social y entendemos a las mujeres como históricas productoras y reproductoras de formas alternativas de relacionamiento no mercantil, podemos comprender que su papel dentro de un sistema económico alternativo va más allá de las iniciativas productivas y la comercialización de materias y que desde sus formas de organización colaborativa aportan elementos necesarios a la economía propia.. . La economía propia se refiere a una relación social nueva que entiende los intercambios materiales y simbólicos de otra manera, por lo tanto no puede existir sin el reconocimiento de las actividades femeninas que sustentan la vida humana y natural. Con respecto al proceso pedagógico es posible concluir que: Es pertinente la continuación de esta experiencia de formación-investigación en la medida en que se requiere aún fortalecer los liderazgos de las mujeres al interior de la organización campesina. Según la experiencia aquí presentada esto se puede lograr partiendo del fortalecimiento del autoestima y el mejoramiento de la autoimagen así como el reconocimiento. 5.
(6) social a la labor de las mujeres en diferentes ámbitos, pues esto influye de manera positiva en el deseo de las mujeres de asumir vocerías y liderazgos al interior de distintos procesos. Por otra parte, es pertinente dar continuación a este trabajo en la medida en que queda una tarea de corte pedagógico por saldar, que tiene que ver con la producción de insumos (cartillas, folletos, encuentros, vivencias…etc), para que la comunidad, pueda liderar autónomamente procesos de auto-investigación de cara al fortalecimiento del proceso colectivo de defensa territorial y exigencia de derechos. Este trabajo aporta al campo de la educación comunitaria con énfasis en derechos humanos en tanto muestra una posible ruta para el diseño e implementación de una propuesta pedagógica para la promoción, exigencia y ejercicio de derechos en un entorno rural, desde una perspectiva que busca formar para una ética de respeto y reconocimiento de otros (alteridad), la afirmación de sí mismo y además de esto una conciencia del entorno planetario como un entorno vivo en correlación con la existencia humana. En esa misma medida, este trabajo, plantea nuevos retos para el campo de la educación comunitaria, a resolver desde diferentes contextos de cara a la realidad de este siglo. El trabajo educativo desde la perspectiva del feminismo es pertinente cuando se realiza desde una postura dialógica y sensible a las particularidades culturales, adelantándose progresivamente e involucrando en las discusiones a la familia y la comunidad. Desde el ámbito organizativo es pertinente ya que transforma las relaciones jerárquicas entre hombres y mujeres, reduce algunas de las limitantes de las mujeres para asumir liderazgos y posiciona nuevas perspectivas en las agendas políticas de las organizaciones.. Elaborado por:. María Alejandra Escobar Villalobos. Revisado por:. Amadeo Clavijo Ramírez. Fecha de elaboración del Resumen:. 22. junio. 6. 2015.
(7) Tabla de contenido INTRODUCCIÓN…………………………………………………………………………………………………… pg.11. CAPITULO I……………………………………………………………………………………………………...… pg. 13 1.1 la resistencia en el territorio………………………………………………………………….….. pg. 14 1.2 El CIMA como acción organizada …………………………………………………………….…pg. 22 1.3 FUNDESUMA: el espacio concreto de la practica y sus sujetas………………………….. Pg. 25 1.3.1 primer acercamiento a las mujeres CIMA…………………………………………………… pg. 26. CAPITULO II………………………………………………………………………………………………………...pg. 35 2.1 ¿desde donde construir conocimiento? ……………………………………………………….Pg.39 2.2 ¿feminista o de género? Una encrucijada frente al enfoque………………………………. pg.41 2.3 las herramientas educativas-investigativas…………………………………………………... pg. 46. CAPITULO III ………………………………………………………………………………………………………pg. 52 3.1 la cotidianidad como primer insumo……………………………………………………………pg. 55 3.2 el diseño pedagógico-investigativo y los retos pedagógicos…………………………….. Pg. 64 3.2.1 la exclusión masculina y otros prejuicios a propósito de los espacios de mujeres ………………………………….………………….pg. 64 3.2.2 un espacio para pensar en mujeres a propósito de mujeres ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Cuándo?...........................................................................................pg.67 3.3 la implementación de la PPI…………………………………………………………………….. Pg. 70 3.4 la voz de las mujeres…………………………………………….……………………………….. Pg. 71. CAPITULO IV……………………………………………………………………………………………………… pg. 75 7.
(8) 4.1 crisis civilizatoria pedagogía y educación…………………………………………………... pg. 75. 4.2 el discurso del desarrollo como elemento De la crisis civilizatoria…..……………………pg.86 4.2.1 criticas frente al desarrollo desde las mujeres………………………………………. pg. 87 4.3 la economía propia desde las mujeres como alternativa al desarrollo………………….pg. 90 4.4 el territorio como el lugar para la construcción de alternativas…...……………………... pg.93 4.5 derechos de las mujeres ¿Podemos construir territorios libres de patriarcado?.........pg. 97. CAPITULO V………………………………………………………………………………………………………. pg.99 5.1 Algunas inquietudes…………………………………………………………………………… pg. 104. CONCLUSIONES…………………………………………………………………………………..……………..pg. 108. BIBLIOGRAFIA……………………………………………………………………………………………………pg. 109. ANEXOS……………………………………………………………………………………………………………. pg113. 8.
(9) Índice de ilustraciones. Ilustración 1 ....................................................................................................................................... 35 Ilustración 2 ....................................................................................................................................... 40 lustración 3. Diseño pedagógico de la PPI. Elaboración propia. ....................................................... 81 Ilustración 4. Cartas hacia el pasado mujeres campesinas vereda “El Volador” .............................. 82. Índice de tablas. Tabla 1. Síntesis del proceso investigativo. ....................................................................................... 53 Tabla 2. Categorías de análisis desde la voz de las mujeres ............................................................. 72 Tabla 3. Tabla comparativa tomada de diario de campo # 2. (Ver anexos) ...................................... 90 Tabla 4. Tomada de diario de campo # 2 (ver anexos) ..................................................................... 94. 9.
(10) Introducción. Este trabajo tiene un objetivo principal que atraviesa dimensiones políticas, pedagógicas, epistemológicas y culturales: visibilizar el aporte de las mujeres rurales en la construcción de propuestas alternativas al modelo económico actual. Sin embargo este objetivo no puede pretender ser alcanzado en una sola experiencia de investigación, principalmente porque los aportes de las mujeres se dan en todos los campos de la vida y a veces son tan sutiles y complejos que se escapan al lenguaje riguroso, descriptivo y categórico que exige la academia y por otra parte porque haría falta compilar gran parte de los desarrollos logrados por la teoría feminista provenientes desde múltiples ámbitos e infinitas comprensiones. En este sentido es necesario reconocer los límites del trabajo investigativo aquí consignado y confesar que es un intento inacabado por descubrir y contar lo que las mujeres han logrado y proyectado hacia el futuro, y no solo me refiero a su futuro próximo sino al futuro de la humanidad en general, al proyecto de sociedad al que aspiran como mujeres. Este esfuerzo puede catalogarse entonces como una modesta contribución que plantea posibilidades, caminos y preguntas hacia una indagación de orden económico a la que pretende dársele una mirada y un tratamiento educativo y pedagógico, y tal vez en esto consiste principalmente lo novedoso de este esfuerzo, en que asume el reto de pensar la necesidad de la formación de sujetos para poder comprender los procesos económico desde otra perspectiva y con otros fines. Con este objetivo principal se ha trazado un camino escritural que comprende cinco bloques. en el primero se puede encontrar una breve caracterización de los elementos que atañen al contexto del ejercicio educativo que fue adelantado con las mujeres del Comité de Integración del Macizo Colombiano (CIMA), es decir recoge los elementos principales que aportan el material situacional para el posterior diseño de la Practica Pedagógica Investigativa (PPI). El segundo capítulo aborda los aspectos metodológicos que atañen a la presente investigación, es decir el enfoque que se le dio al análisis adelantado, que en este caso se hace desde una postura feminista y no de género, en este apartado se busca ubicar algunas discusiones en torno a si efectivamente es posible hablar desde una metodología feminista para investigación o no. En el tercer capítulo será posible encontrar detalles sobre cada una de las fases de la investigación, las herramientas empleadas y algunas referencias a los retos que significó un diseño de escuela desde la perspectiva feminista, en este capítulo se intenta mostrar el proceso, intencionalmente educativo del cual surgen las categorías de análisis que luego desembocará en el capítulo cuatro que condensa el análisis de la pregunta investigativa¿Cuál es el aporte de las mujeres rurales a la construcción de los discursos y prácticas de la economía propia en el marco de un proceso de defensa territorial? desde dichas categorías. El quinto y último capítulo, con el que se cierra este proceso de sistematización reúne reflexiones personales de la investigadora, con respecto a la experiencia pedagógica. En este capítulo, de corte narrativo, se busca recoger algunas proyecciones y aprendizajes, fruto de los cuestionamientos planteados durante la 10.
(11) investigación, mezclando las sensaciones, percepciones, emociones y pensamiento de quien lo escribe para intentar mostrar con franqueza la maneras en que la interacción pedagógica atraviesa el quehacer de la maestra en formación.. 11.
(12) CAPITULO I:. Por el derecho a existir y permanecer.. “En caso de que esto (la explotación minera) se hubiera dado, nosotros hubiéramos tenido que irnos de nuestra región, sin saber a dónde iríamos a dar” (Vereda Santa Rita, 2014) La población mundial ha dejado de ser mayoritariamente rural por primera vez en la historia. La progresiva industrialización de los procesos de producción y la expansión sin límite de las ciudades, ha llevado a la progresiva desaparición de los entornos rurales y a la drástica reducción de su población, que a causa de un conglomerado de mecanismos de despojo material y simbólico se ha visto arrojada a las ciudades. Colombia no ha sido ajena a este proceso que está en curso hace varias décadas y que además está ligado a las ideas de “desarrollo” y “civilización” 1 . En tiempos recientes, la descampesinización del campo tiene orígenes estructurales y está orquestada por empresas multinacionales, a la cacería de materias primas y recursos naturales, que secuestran las legislaciones nacionales gracias al poder económico que poseen y desajustan las formas regionales de gestión del territorio a costa de los derechos de los pueblos presentes en él. Sin embargo, las comunidades campesinas y otros pueblos, ligados a su territorio como parte de su proyecto de vida buscan permanecer en sus entornos y desenvolverse allí como productores de alimento y cultura, pues se niegan a la expoliación de sus medios y modos de vida, insistiendo en construir modelos de gestión de la naturaleza que reconozcan la importancia de los seres que la componen y la habitan en una relación de codependencia. Este capítulo, es la puerta de entrada a una experiencia de resistencia campesina ubicada en el norte de Nariño, que se viene adelantando en medio del contexto colombiano, atravesado por múltiples dinámicas de desconocimiento frente a lo rural y de re-primarización de la economía, impulsadas por las clases poderosas interesadas en aumentar su poder de acumulación, que llevan al asalto rampante sobre los recursos naturales, y en medio del cual se realizó el proceso pedagógico investigativo, del que surge este documento. Con el fin de ubicar el escenario de indagaciones pertinentes al mencionado proceso se ha dividido esta capitulo en tres partes. la primera narra la resistencia que tuvo lugar en el territorio señalando sus. 1. Arturo Escobar (1996) refiere que esta estrategia de acelerada industrialización proveniente de algunos postulados de la doctrina Truman desde los que se afirma que producir más, es el camino a la paz y la prosperidad; hace su entrada en Colombia en 1949, con la visita de una misión de expertos enviada por el Banco Internacional con el fin de diagnosticar la situación nacional y por vía de reformas y mejoras “rescatar” al país del subdesarrollo. Escobar señala que esta estrategia de desarrollo fue instituida para reconstruir el mundo colonial y a su vez reestructurar las relaciones entre colonia y metrópolis.. 12.
(13) características más sobresalientes, la segunda muestra el papel del Comité de Integración del Macizo Colombiano en el proceso de defensa territorial que se llevó a cabo y la tercera parte precisa el escenario concreto de la investigación y las particularidades de las mujeres campesinas que hicieron parte de este proceso como escuelantes. 1.1 La resistencia de las comunidades campesinas en el territorio.. Las comunidades campesinas del norte de Nariño, en su mayoría de tradición agrícola y pecuaria, vienenplanteando serias distancias frente a los proyectos mineros, en defensa de su territorio y su autonomía desde hace varios años. Un gran hito del movimiento ciudadano contra las minas en Nariño, sucedió en 2011, cuando se intentó instalar el proyecto “Mazamorras Gold” propiedad de la Gran Colombia Gold2 en los municipios de San Lorenzo y Arboleda Berruecos. Este proyecto pretendía extraer oro y cobre en 5.976 hectáreas, comprometiendo la quebrada Mazamorras y la laguna La Marucha, fuentes principales de agua para los acueductos de 3 municipios (Taminango, Arboleda Berruecos y San Lorenzo) y hogar de cientos de especies de animales y plantas, fundamentales para el equilibrio ecosistémico y la regulación del ciclo del agua. La imposición de este proyecto, significaba un impacto ambiental irreparable y un fuerte golpe a la economía de miles de familias que subsisten mayoritariamente de la agricultura para el autoconsumo y la venta de café, pues privaría del uso de la tierra a las comunidades involucradas y a través de la contaminación relacionada con las actividades de extracción haría imposibles las actividades económicas tradicionales. Por estas razones, las comunidades campesinas lideradas por el Comité de Integración del Macizo Colombiano (CIMA), iniciaron una recia oposición al establecimiento de campamentos de trabajadores. Dichos campamentos estaban equipados para realizar actividades de exploración y explotación minera, y a partir de diferentes acciones, campesinos y campesinas, históricos pobladores del territorio, lograron impedir el avance de este proyecto, en un proceso que se puede catalogar de resistencia, marcado por la constante violación a los derechos humanos por parte de la mencionada multinacionalapoyada, a su vez, por un esquema de represión y criminalización de la protesta social que fue proporcionado por el Estado, mediante los cuerpos policiales que desplegaron su fuerza armada en defensa de los intereses de la Gran Colombia 2. Esta multinacional maneja otros proyectos extractivos en Marmato (Caldas), Tiribí (Antioquia) y Segovia (Antioquia) en donde además planea construir la primera mina de oro bajo tierra, de alta tecnología que tendría como tarea incrementar la producción a 150,000 oz anuales. Esta multinacional es además presidida por María Consuelo Araujo desde el 2011. La familia de esta ex ministra, ha estado involucrada desde hace varias generaciones en asuntos políticos, cargos públicos y últimamente en demostrados vínculos con la parapolitíca por parte de su padre y hermano, específicamente con uno de los paramilitares más sanguinarios de la historia nacional alias “Jorge 40”.. 13.
(14) Gold, actuando en contra de la soberanía de los pobladores(as) de la zona y causándoles daño físico y psicológico con las constantes amenazas de agresión y judicialización. Dicha resistencia, logró el aparente cese de actividades de exploración por parte de la multinacional canadiense que luego (en Julio de 2012) vendió el “Proyecto Mazamorras” a la multinacional con sede principal en Panamá “AndeanMinerals” (PR Newswire, 2012). Sin embargo, el retiro repentino de la multinacional dejó varios interrogantes frente al destino de las comunidades campesinas, pues no se firmó ningún acuerdo frente a la conservación ambiental de los cuerpos hídricos comprometidos y su entorno boscoso, ni se pactó ningún marco de respeto a la tradición agrícola del territorio o la producción agrícola familiar, dejando en el vacío jurídico el uso de las tierra y las aspiraciones de sus habitantes. Es así como en este escenario, marcado por la capacidad organizativa y de respuesta frente a las amenazas al territorio, en contraposición a la violencia ejercida por entes estatales y empresariales, se configura un panorama de defensa de los derechos humanos con un carácter marcadamente empírico, pues aunque los lideres y lideresas no se reconocen como defensores y defensoras de derechos, con su accionar y compromiso están pugnando por el respeto de condiciones fundamentales de sobrevivencia para sus comunidades, para las cuales es imposible la vida sin bienes como la tierra, el territorio, el agua y lacultura. En esta misma vía, los líderes y lideresas están ejerciendo colectivamente ellegítimo derecho a la resistencia, no solo en favor de los pobladores actuales del territorio, sino también de las generaciones venideras a quienes les será heredada no únicamente la tenencia de la tierra sino la identidad y el sentido político y social del campesinado. En este caso resistir coincide con una pugna por la permanencia generacional en el territorio y contra las políticas de descampesinización del campo: estamos hablando de una lucha por el derecho a existir. En este proceso de defensa, ejercicio y exigencia de derechos, el elemento organizativo como parte de la acción colectiva, ha desempeñado un papel fundamental, pues ha logrado generar espacios de diálogo y negociación con la institucionalidad, llegando a acuerdos claros a favor de las comunidades, haciendo seguimiento estricto a su cumplimiento y gestionando recursos para la materialización de los procesos de decisión autónomos, que se adelantan en escenarios de diálogo reales de horizontalidad. Sin embargo el camino al reconocimiento del campesinado como sujeto de derechos es aún largo y seguirá requiriendo de grandes esfuerzos, lo que implica que la resistencia es una actitudde largo aliento que trasciende las amenazas coyunturales y necesariamente se refiere a una vocación de poder por parte de la comunidad campesina. Esta vocación, está expresada en una propuesta hacia la construcción social del territorio que busca condiciones de vida digna antes que grandes promesas de desarrollo y civilización, por tanto la comunidad ha ponderado los beneficios de la agricultura sobre los de la minería y ha encontrado que sería un grave error permitir esta actividad extractiva sobre sus tierras y sus vidas. 14.
(15) Uno de los líderes campesinos del municipio de San Lorenzo, actualmente vinculado al CIMA recuerda3 los hechos, mostrando el recorrido que tuvieron como comunidad y movimiento campesino a raíz del conflicto con la multinacional: “El problema de la minería empezó en el año 2011 que fue cuando empezaron a construir campamentos, allí no sabíamos para que era todo esto, estaban construyendo pero no sabíamos que pasaba ni que iba a haber(…) no le consultaron a nadie que era que iba a haber aquí, porque decíamos que si tal vez se le hubiera consultado a la gente, tal vez hubiéramos hecho otras cosas diferentes y tal vez no habría llegado a esas consecuencias que se llegaron, pero no hicieron consulta con la comunidad. Entonces ¿qué pasaba? nosotros de ver eso, fuimos donde el alcalde de Berruecos y preguntamos ¿qué pasaba? Que no sabía, dijo. Entonces nosotros quedamos peor, pues si él, que era el alcalde, no sabía... Lo único que nos contesto, fue que era una ley del gobierno nacional. Sin embargo nosotros sabíamos que él estaba entrevistándose con ellos: con los jefes de la minería. Eso si sabíamos que él venía y ahí dialogaban y el “no sabía que pasaba”…desde ahí comenzó. 4. Construyeron pues los campamentos, campamentos de ladrillo y eternit , bien construidos, con todas las de la ley, tenían alojamientos, bibliotecas. Todo bien construido, bien organizado. Abajo tenían un salón grande con unas gavetas de madera y ahí iban las piedras seleccionadas, todo el material que iban sacando lo iban seleccionando: aquí un material, aquí otro, aquí otro, aquí otro, aquí otro… todas las piedras bien seleccionadas. Eran unas piedras bien lindas de varios colores, en un salón así grande, largo de puras gavetas de madera hasta bien alto. Toda la piedra que sacaban la almacenaban en eso. Arriba en el otro campamento, habían tenido… bueno se supo, porque cuando ya se fue a hacer la quema de eso, ahí le habían construido una casa al señor (propietario del predio donde se adelantaban exploraciones), a él le hicieron una casa aparte bonita, todavía está. Esa la respetó la comunidad porque el hombre lloraba que no le fueran a quemar la casa que era lo único que tenía. Pero la construyeron fue los mineros, la construyeron bien como pa’ vivir con todo lo de la ley. Por la noche cuando ya se dio la quema de los campamentos se dijo que le cortaran los cables de la luz para que el fuego no alcanzara la casa. Al otro día llego uno de los jefes mineros con una camioneta de esas grandes y abrieron la puerta de un salón que había en el primer piso de la casa, de ahí sacaron unas maletas grandotas y unas cajas. Nadie sabía que había ahí, lo que se averiguo después es que ahí había plata y armas.Después uno de ellos mismos contó. Uno de los mismos trabajadores de ahí nos dijo que habíamos cometido un error, que debimos haber hecho abrir esa pieza, que había armas, había plata y más cosas que al otro día llegaron a alzar. Ellos tiritaban alzando esas cosas, pero a ellos se los dejo alzar las cosas. La quema de los campamentos fue de un momento a otro, sino que la gente de (la vereda) Bolívar… ellos primero dieron permiso para las plataformas y los de la minería entraron, porque les. 3. Testimonio tomado en San Lorenzo, Nariño (2013) en el marco de la presente investigación. Marca de tejas plásticas.. 4. 15.
(16) compraban el lote, les daban 300mil por e pedacito de la plataforma y luego les ofrecían trabajo, que si querían trabajar pues le pagaban. Entonces ellos dejaron meter eso. Nosotros desde que estaban metiendo eso por allá, hablamos con unos de (la vereda) Bolívar, les dijimos que era complicado, que no dieran permiso; pero como la plata manda, dieron permiso y entraron a hacer esas plataformas allá. Luego cuando se hicieron reuniones, se vio videos y se iba mirando, nosotros los invitábamos a ellos acá y también fuimos a Bolívar. Hicimos unas reuniones y les dijimos que estaba complicado, que eso iba a tener un fin malo para nosotros, porque no teníamos agua, que era poco el monte y que con la minería nos iban a acabar el resto. Eso pasó entre el 2011 y 2012. En 2012 acabaron de construir los campamentos y a mediados siguieron perforando, ya luego en Bolívar se dieron cuenta que eso era malo gracias a que nos ajuntamos con algunas organizaciones como el CIMA y ellos nos prestaron videos de otras partes y venían a hacer reuniones de que eso era, pues, grave. Entonces nosotros, a los de Bolívar les dábamos a conocer eso y a la gente de por aquí abajo les dijimos que no vayan a dejar entrar eso por acá, y les fuimos diciendo en las reuniones que se abstuvieran hasta no saber qué pasaba. Entonces la gente de por acá abajo no quiso dar permiso pa’ la plataforma y ellos si pues, hicieron como cuatro (plataformas). A los de Bolívar les empezó a dar miedo, de que eso iba a ser malo. Un día domingo me llamaron y yo estaba por allá abajo y me dijeron: Don A.R llegaron todos esos mineros aquí a la cancha de micro y nosotros les decimos que se vayan y ellos no quieren. Y les digo pues reúnanse todos y díganles que se vayan que ustedes no quieren que ellos estén ahí y dice: si aquí estamos hartos y no se quieren ir ¿Por qué no se vienen a ayudarnos? Le dije yo estoy por aquí abajo, pero entonces yo voy al pueblo a ver si hay alguien, que pueda ayudarnos (…) (…) Nos reunimos como unos diez o doce y entre nosotros había una mujer y una niña. Llegamos y les dijimos que si la gente no quería que trabajaran que mejor se fueran. Nos dijeron: ustedes no son los que vienen a mandar a aquí, los que mandamos somos nosotros. Le dije: si la comunidad no quiere, la comunidad manda, usted no va a mandar aquí. Ahí fue que hubo un roce entre los trabajadores y los que habíamos ido, uno de ellos le dio un garrotazo a uno de acá y le pegaron a una señora, entonces ya se formó la pelea. Yo le dije a un jefe de los de la minería: no ve, usted por no haber hecho caso, aquí se va a formar un problema bien grande, si usted se hubiera ido esto no pasaba, como usted no se fue, entonces esto pasó. Ya él la vio negra y vio que la cosa era seria entonces él sacó a los trabajadores a un lado, les dijo algo y se fueron.” (Rivera, 2014). En el testimonio de este líder, se evidencia el poco respeto que se tuvo hacia la comunidad y los atropellos cometidos frente a las diferentes expresiones de oposición y negativa que se levantaron frente a la instalación del proyecto extractivo. Si bien es cierto que las comunidades campesinas no están cubiertas por la normatividad de la consulta previa que cubre a comunidades étnicas, la empresa interesada en intervenir las tierras, está en la obligación legal de estudiar la favorabilidad social y de respetar el derecho de la comunidad. 16.
(17) a negarse al establecimiento de cualquier proyecto en su territorio por considerarlo nocivo en cumplimiento a las normas de la Subcomisión de la ONU para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos, sobre las Responsabilidades de las Empresas Transnacionales y Otras Empresas Comerciales5 acogidas en Agosto 2003. Otro de los elementos interesantes de este testimonio es la preocupación ambiental, especialmente por los recursos naturales y la disponibilidad de los mismos así como el carácter simbólico del espacio, mostrando una estrecha relación entre el movimiento social campesino y la defensa de la biósfera, bajo un enfoque territorial en el que se inscribe el propio proyecto de vida. Dicha relación existe también en otros movimientos de carácter étnico de la costa pacífica del país y tiene que ver con una política cultural de la naturaleza, la cual tiene su base fundamental en un entramado de significaciones que existen alrededor del entorno natural, que trasciende la visión del mismo como una fuente de recursos y lo convierte en un espacio vital de relaciones complejas, dislocando la tradicional lógica predatoria que la ciencia y la economía han construido alrededor de la naturaleza (Escobar & Pardo, 2000) Uno de los grandes logros de las familias campesinas del norte de Nariño, fue adelantar actos contundentes, de rechazo a las actividades de la multinacional con un rotundo respeto a la vida de los trabajadores de la misma. En ninguna de las acciones realizadas, la comunidad intentó herir o maltratar a ninguna de las personas presentes en los campamentos como cuidadoras de los mismos (que por cierto portaban armas de gruesos calibre), pues la comunidad tenía claro que el objetivo era impactar los bienes materiales de la empresa en rechazo a esta y no sus trabajadores, quienes estaban allí en condición de asalariados. Sin embargo los lideres y lideresas de la comunidad tienen fuertes razones para temer por sus propias vidas y las de sus familiares ya que se han presentado casos de fuertes amenazas a la vida y la integridad y rumores de militarización de la zona, hecho que revela parte de la ética del capitalismo salvaje. Muestra de lo anterior es la siguiente denuncia pública realizada por el Comité de Integración del Macizo Colombiano desde su ente de gestión en Nariño FUNDESUMA:. 5. Estas normas no tienen el mismo estatus jurídico de un tratado que los Estados pueden ratificar, pero supera los códigos voluntarios empresariales, que habían imperado en materia de derechos humanos. Este código enuncia obligaciones fundamentales mínimas como respetar y hacer respetar los derechos humanos en sus contextos de actividad, no beneficiarse de las violaciones que ocurren en los lugares en los que operan así como evitar cualquier complicidad con dichas violaciones. Para ampliar información consultar documento elaborado por Amnistía Internacional disponible en: https://www.amnesty.org/download/Documents/.../ior420022004es.pdf. 17.
(18) Amenaza de muerte a lider del CIMA - CNA Nariño6. La Fundación del Suroccidente y Macizo Colombiano – Fundesuma, como organización social y Defensora de Derechos Humanos en Nariño, denuncia públicamente las amenazas hechas en su contra, donde recientemente amenazan de muerte a la compañera LUZMILA RUANO GAVIRA, líder social, defensora de Derechos Humanos y directora de Fundesuma, debido a sus actividades sociales en contra de la gran minería en el departamento de Nariño y que se describe en los siguientes: ANTECEDENTES: 1. Desde el año 2010, empresas transnacionales iniciaron proceso de exploración de oro y cobre en los municipios de Arboleda y San Lorenzo, razón por la cual las comunidades afectadas y amenazadas decidieron adelantar procesos de movilización en contra de la Gran Minería. 2. En el mes de Agosto de 2011 en el marco del proceso de movilización contra la Gran Minería en los municipios del norte de Nariño, contratistas de la Gran Colombian Gold estuvieron preguntando textualmente “¿quién es esa hijueputa mona Luzmila que es la autora intelectual del desorden social que no le gusta el desarrollo del municipio”. 3. En el mes de Septiembre de 2012, el compañero Robert Daza Guevara integrante de Fundesuma CIMA, fue detenido arbitrariamente por la Policía Nacional en el municipio de Buesaco. 4. En Febrero de 2013, la compañera María Duby Ordóñez, integrante de Fundesuma - CIMA, fue amenazada por vía celular, hecho que fue debidamente denunciado y puesto en conocimiento de la Unidad Nacional de Protección. 5. En los últimos meses la organización social y defensora de Derechos Humanos Fundesuma- CIMA, viene promoviendo en Nariño la conformación de la Mesa de Interlocución para la Minería, en consecuencia se vienen realizando procesos de socialización con diferentes organizaciones sociales en el departamento de Nariño . HECHOS: 1. LUZMILA RUANO GAVIRA, durante la mañana del día 5 de Junio de 2013 se dedicó a llamar a representantes de organizaciones sociales para la realización de la reunión cuyo objetivo es la Construcción de la Política Pública Minera Departamental, con presencia de la Gobernación de Nariño, evento programado para el día 7 de Junio de 2013, en la ciudad de Pasto. 2. El 6 de Junio de 2013, siendo aproximadamente las 9:50 de la mañana, cuando LUZMILA RUANO GAVIRA transitaba por la calle 20 con carrera 24, centro de la ciudad de Pasto, fue abordada agresivamente por un hombre de contextura media, de aproximadamente 30 años de edad, tez trigueña, cabello liso, que vestía una camisa azul clara, pantalón y chaqueta color negro, quien le gritó: “Señora Luzmila, señora Luzmila, deje los procesos mineros porque usted es una mujer muy bonita para morirse”, luego de la amenaza el individuo cruzó la calle con paso ligero y se perdió entre la gente. 3. Ante esto LUZMILA RUANO GAVIRA decidió refugiarse en su casa, desde la cual realizó comunicaciones con organizaciones de Derechos Humanos del municipio de Pasto, para presentar en horas de la tarde la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General de la Nación y colocar en conocimiento estos hechos. Fundación del Suroccidente y Macizo Colombiano –Fundesuma 6. Tomado de http://www.redcolombia.org/index.php/regiones/sur-occidente/narino/2142-amenaza-demuerte-a-lider-del-cima-cna-narino.html.. 18.
(19) Fundación Estrella Orográfica del Macizo Colombiano – Fundecima Comité de Integración del Macizo Colombiano – CIMA Coordinador Nacional Agrario – CNA Nodo Suroccidente de la coordinación Colombia, Europa, Estados Unidos Delegados Regionales a La Mesa Nacional de Garantías de los Departamentos de Valle, Cauca, Nariño y Risaralda. (REDHER, 2013). La autoría de estas amenazas es atribuida por las organizaciones sociales locales, a grupos ilegales contratados por la multinacional para defender sus intereses. Dichos grupos cuentan con estrategias de intimidación y con mecanismos de muerte para desgarrar el tejido social que hace posible la resistencia y la organización de las comunidades campesinas, operando con intensionalidades económicas, políticas y territoriales. Este modo de operación no solo ha sido empleado en Nariño sino en la mayoría de los departamentos del país, y tampoco es una estrategia nueva de apropiación de los recursos naturales pues ha sido recurrente a lo largo de la historia nacional como lo documenta la investigación “La economía de los Paramilitares: Redes de corrupción, negocios y política” publicada por la corporación nuevo arcoíris en 2011 donde se muestra como empresas multinacionales del alcance de la Chiquita Brand y la Drumond Company contrataron en calidad de mercenarios diversos frentes paramilitares, con el fin de sofocar levantamientos sindicales y expresiones sociales organizadas de resistencia en las regiones donde iniciaron operaciones comerciales como, como esquema garante de sus inversiones y que a su vez, se combina con el uso de las fuerzas armadas del Estado (Romero Mauricio, 2011). Ante estos hechos, la comunidad ha descubierto nuevos retos con respecto a su permanencia en el territorio. En la zona específica donde se adelantan los hechos descritos la convivencia ha sido pacifica durante años, pues el flagelo de la guerra, hasta hace poco, no significaba una preocupación principal para las familias allí presentes, sin embargo, ante los hechos descritos uno de los intereses más grandes de la comunidad es preservar la paz y la tranquilidad con la que han llevado la vida y esto le ha implicado empezar a pensar en acciones colectivas en caso de militarización y guerra, como la creación de redes de protección y apoyo a líderes y lideresas o procesos de formación para la emisión de alertas tempranas frente a casos de violación a los derechos humanos. A esto se suma la fuerte organización preexistente que funciona alrededor de la gestión y el cuidado de los recursos naturales para disfrute colectivo, articulada principalmente a través de la red de acueductos comunitarios, allí el reto es mantener el gobierno autónomo sobre uno de los bienes que garantizan la vida: el agua.. 19.
(20) Otro de los retos que plantea la situación, es la discusión constante sobre el ordenamiento territorial con las autoridades, pues las municipalidades se debaten entre la presión social ejercida por las organizaciones y la presión administrativa que ejerce el gobierno departamental y regional, cuyas administraciones quieren acelerar la entrega de recursos a las multinacionales ignorando la vocación de los suelos y la tradición agropecuaria de los pobladores. En este punto de inflexión, el espacio de pugna se da tanto en los campos y las calles de los municipios, como en los escenarios institucionales de discusión y decisión en los que el CIMA ha logrado penetrar mediante incidencia electoral de candidaturas y vocerías con militancia en el movimiento social que tienen la responsabilidad de defender los intereses de sus comunidades en cada uno de los espacios. En resumen los retos y aprendizajes recogidos en esta experiencia, cristalizan una lucha histórica del sector campesino. Una lucha por el derecho mismo a existir, por la vida, por la paz y por el territorio que como veremos más adelante se viene consolidando desde los 90´s, cuando la forma de extracción de materias primas, las políticas internacionales, las demandas de la economía mundial y la racionalidad misma aplicada a la periferia y a los ámbitos rurales es reconfigurada radicalmente en torno al neoliberalismo enmascarado con la panacea desarrollista de la minería. Esta crisis implicó una maquinaria de control de los ámbitos de producción de la economía campesina y de racionalidad entorno al uso de la tierra aúnmás allá de esto, implicó un fuerte control sobre la vida familiar, las relaciones comunitarias e incluso de los cuerpos de la población rural (Escobar, 1996) Hasta aquí hemos hecho un recorrido por la resistencia como derecho colectivo de todos los pueblos y como eje articulador de la acción colectiva y la organización social, esto desde la experiencia de las comunidades campesinas del norte de Nariño. Sin embargo,como dije antes estos esfuerzos trascienden lo meramente coyuntural y tras las acciones adelantadas se vislumbra una propuesta construida en colectivo como posibilidad hacia el futuro, que además, implica un ejercicio de autonomía y una vocación de poder que desajusta la correlación tradicional de fuerzas aplicadas al sector campesino, es en este punto donde aparece el contundente protagonismo del movimiento campesino, encarnado en las acciones del CIMA. A esta relación entre resistencia y poderdebemos agregar entonces las formas de expresión organizada de la voluntad popular y la carga histórica de esfuerzos con los que se viene construyendo la región del macizo colombiano, que desde épocas de la colonia ha mostrado una capacidad contundente para hacer frente a la opresión7, a través de propuestas regionales que buscan transformar las situaciones de miseria, explotación y abandono. Con el fin de analizar este elemento, se presenta brevemente el recorrido histórico de la organización. 7. Véase “Dignidad Campesina: entre la realidad y la esperanza” Molano Bravo, 1944. 20.
(21) 1.2 El CIMA como acción organizada. El Comité de Integración del Macizo Colombiano, es una organización de extracción campesina, conformada desde inicios de la década de los noventa, donde confluyen otros actores heterogéneos, que inician diferentes procesos de movilización frente a la situación de olvido institucional sistemático y frente al flagelo de la guerra por el control de los bienes naturales y los cultivos ilícitos (Novoa Torres, 2009). Esta organización, se configura como fuerte referente de acción colectiva en la región, al ser pionera en la formulación de programas de desarrollo alternativos, con un fuerte contenido de sostenibilidad ambiental. El CIMA, parte de un proceso de construcción social de región, en el que se entretejen discursos y prácticas en torno a la identidad, el territorio y la cultura campesina, al tiempo que se adelantan diálogos de interculturalidad con sectores indígenas y afros. De este modo, confluyen diversos actores que amplían la mirada del movimiento, razón por la cual se ha catalogado al CIMA, como “la expresión más elaborada y organizada de las luchas cívicas durante los años noventa a nivel nacional y en el cambio de siglo” (Novoa Torres, 2009) Los principios del Comité de Integración del Macizo Colombiano son definidos como “las pautas, instrumento que sirven como guía del proceso de construcción y fortalecimiento de lo organizativo”. Dichos principios son nueve: integración, identidad, autonomía, vocería, movilización, historia, participación, metodología y lenguaje (CIMA, 2000). Es bajo estos principios que han consolidado las acciones de resistencia y se ha ganado en las apuestas sobre territorialidad fundamentales para el movimiento social del macizo y del sur del país. La periodización de las acciones organizativas CIMA se da en cuatro grandes momentos que coinciden con los hitos de movilización física más importantes de la organización. Estos momentos son: -. Inicios 1983-1985. Los municipios de Santa Rosa, Bolívar y San Sebastián (departamento del Cauca) inician un proceso de diagnóstico de su situación hacia principios de la década de los 80´s, en un ambiente de crisis del movimiento campesino, este análisis va a desembocar en el primer paro en Bolívar, Cauca en el 85.. -. Desarrollo 1986-1993. Se da la movilización de la bota caucana y la primera asamblea del Comité en Almaguer donde se acuerdan los 4 puntos mínimos de la organización: el primero fue el impulso de la integración local y regional; el segundo fue la realización del primer Encuentro Cultural del Macizo; el tercero sacar el periódico regional; y el cuarto organizar el primer paro cívico regional de los municipios del Macizo Colombiano con el apoyo de 30 mil campesinos, que tuvo lugar en la vía panamericana como sitio estratégico para paralizar los flujos de mercancías. Durante esta época se da también la primera elección popular de alcaldes en el 91 y la marcha campesina en conjunto con el Cabildo Regional Indígena del Cauca (CRIC) 21.
(22) -. Consolidación 1994-1999. Durante este tiempo, se decanta una idea de desarrollo aplicable a la región, que al tiempo se convierte en un punto de convergencia de las comunidades maciceñas ampliando no solo la base campesina, sino también el alcance territorial de la propuesta hacia el norte de Nariño. Se crea FUNDECIMA como entidad de apoyo técnico y operativo a los procesos de negociación y concertación con las diferentes entidades gubernamentales. Se consolida a su vez el proceso de “surcolombianidad” integrando los acumulados políticos y las relaciones territoriales, lo que da paso a una idea de región ampliada, que permite avanzar en la formulación de un ordenamiento territorial desde lo local y como herramienta de poder. Toman fuerza los conceptos de etnodesarrollo y de planificación estratégica situacional.. -. Articulación 2000-2011. También catalogado como un proceso de “resiembra” en donde se retoman las enseñanzas del proceso y se consolidan nuevas ideas para el futuro de la organización. Durante este periodo se intensifica el dialogo y el trabajo con comunidades indígenas, asociaciones comunales, sectores urbanos y se refuerza la idea de gobernabilidad regional.. EL CIMA, en su trasegar ha logrado construir una idea compleja de territorio-región como unidad conceptual y proyecto político, que siguiendo a Escobar (2003) es una unidad administrativa que permite la construcción de herramientas administrativas locales, a partir de cuatro demandas fundamentales: identidad, autonomía política, territorio y visión propia de desarrollo, haciendo frente a las formas modernas de desterritorialización, que provocan una condición generalizada de desarraigo en cumplimiento a las premisas de la globalización capitalista. En el caso del CIMA, estas demandas han sido plasmadas, principalmente en elPlan de Desarrollo Agroambiental del Macizo y Sur de Colombia(PLADAMASUR) en donde se contempla un área agroambiental desde la producción sostenible y la conservación medioambiental y el Plan de Desarrollo Educativo del Macizo Colombiano (PLADEMACO) que se elaboró en el año 2000, como estrategia de promoción de la identidad y la cultura del macizo para el desarrollo autóctono y autónomo desde el cual se construyen los parámetros para una vida digna. Esta experiencia ha extraído de los diferentes procesos de movilización y protesta, un acervo considerable de aprendizajes, tanto para la militancia y la dinámica interna del movimiento, como para la negociación y la concertación con entes gubernamentales, lo que se ha visto expresado en victorias materiales y simbólicas que fortalecen la base social del movimiento y mantienen con constancia el relevo generacional de éste, con juventudes campesinas movilizadas en torno a las demandas históricas del sector, que al tiempo emprenden nuevas reivindicaciones y se capacitan para fortalecer el soporte técnico en sus comunidades.. 22.
(23) Históricamente, la movilización ha sido uno de los principios con mayor importancia, tanto así que a inicios del movimiento, fue el primer recurso al que las comunidades acudieron para resolver sus necesidades más sentidas en un juego de acción-presión-conflicto-negociación, esta forma de actuación sigue vigente combinada con otras modalidades en las que la movilización es la última carta para jugar en el proceso de exigencia tal como fue mostrado hacia septiembre de 1996 (CIMA, 2000). Los actuales ejes de trabajo del CIMA son principalmente seis: eje agroambiental, eje de Derechos Humanos, eje de cultura, eje de mujeres, eje de jóvenes y eje de economía propia, los cuales son transversalizados por un fuerte trabajo en acciones para la paz con justicia social. Durante estos años de lucha agraria, el CIMAha logrado múltiples articulaciones a nivel nacional con otras luchas campesinas que confluyen en el Coordinador Nacional Agrario (CNA). Este escenario de luchas rurales nace a raíz de las políticas aplicadas al campo entre los años 80´s y 90´s que impusieron una dinámica macroeconómica para el sector agrario de privatización y extracción de recursos naturales que provocó una fuerte crisis en la producción rural. Esta nueva dinámica de diversificación y especialización de la economía rural implicó a su vez una reconfiguración institucional del Estado que se vio reflejada en la liquidación de entidades que servían sectorialmente al campesinado, tales como el Banco Agrario y Cafetero, el INCORA, CONCASA, INAT e INPA entre otras (CNA, 2009). Estas reformas repercutieron en el cotidiano del campo, donde las economías locales se tornaron más especializadas y se dedicaron al monocultivo destinado a la exportación, y al turismo, cambiando la vocación productiva de los suelos. Esta nueva necesidad implantada, de producción de excedentes para la comercialización, que remplazó a la producción para el autoconsumo y el intercambio, estuvo acompañada de la llamada “revolución verde” que plagó los cultivos de agro tóxicos y “semillas mejoradas” de elevados costos, provocando que las familias campesinas empezaran a entregar sus recursos a multinacionales como Monsanto, Novartis, So-breo y Cangill, con la esperanza de ganar competitividad pero en realidad lo único que lograban era entrar en poderosos ciclos de endeudamiento para poder sostener la producción. Bajo este panorama, millones de familias se vieron obligadas a entregar su mano de obra al mejor postor y otras a vender o abandonar sus tierras por insolvencia o a causa de la guerra, que en muchas regiones fue propiciada y financiada por las mismas multinacionales como estrategia para el acaparamiento de tierra, a este fenómeno se le llamódescampesinización del campo (CNA, 2009). Por otra parte encontramos el auge de la minería como agravante en los conflictos asociados a la producción rural, ya que sus actividades de extracción de petróleo y minerales requiere enormes extensiones de tierra que profundizan el acaparamiento de la misma en manos de multinacionales extranjeras como la DrumondPetroleum Company, la Anglo Gold Ashanty y la Glencord que han logrado evadir, tergiversar y cambiar la normatividad en el tema minero, camuflándose en pequeñas subsidiarias y causando graves daños 23.
(24) ambientales y arrebatando parcelas familiares débilmente protegidas y reconocidas por el derecho agrario en las Unidades Agrícolas Familiares, tal como ha sucedido con 47.000 hectáreas en el Cesar y con otros recientes desastres por sequia en Casanare y La Guajira (CNA, 2009). Sin embargo esta no es una situación aislada en Colombia, de hecho toda Latinoamérica ha recibido el mismo tratamiento después de la segunda guerra mundial. Esta estrategia que fue definida desde EE.UU, país que dibujó en el imaginario global, a los países del llamado tercer mundo (naciones pobres, con baja industrialización), como lugar estratégico para el acceso a materias primas, así que delineó unas pautas de desarrollo bajo criterios arbitrarios de riqueza y pobreza (basados principalmente en el ingreso per capita), que implicaron fuertes cambios estructurales y fomento a la producción primaria, lo que le permitió consolidarse en el sistema capitalista y posicionar sus mercancías a nivel mundial. Estas acciones fueron además acompañadas de una impresionante maquinaria de guerra para todos los países de Centro y Sur América conocidos como los planes de seguridad nacional (Escobar, 1996) Ante estos hechos, los pobladores rurales vienen haciendo resistencia y organizando redes de apoyo continentales, un ejemplo de esto es la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo en la que confluye el CNA, sus procesos regionales y de base, en un esfuerzo por globalizar otras posibilidades de ser y hacer, en conjunto otras posibilidades no capitalistas de ordenar el mundo, esto significa un freno rotundo a las prácticas de despojo, saqueo y devastación ambiental tan típicas de la racionalidad vigente. Esta organización, lleva diez y seis años de compromiso con los movimientos campesinos, indígenas y afro de toda Latinoamérica, con una confluencia de ochenta y cuatro organizaciones de diez y ocho países en torno a los siguientes ejes:reforma agraria, soberanía alimentaria y comercio, derechos humanos, biodiversidad y recursos naturales, agricultura sostenible, genero, jóvenes, migración, asuntos laborales y cocaleros. Al igual que esta organización existen otras relacionadas como la Red de Hermandad y Solidaridad con Colombia (REDHER) 1.3 FUNDESUMA: el espacio concreto de la práctica y sus sujetas. Actualmente el CIMA ha ido extendiendo sus esfuerzos para la consolidación de la región del macizo colombiano, haciendo presencia en departamentos del norte de Nariño (La Cruz, San Pablo, Génova, San Lorenzo, La Unión, San José de Albán, Arboleda - Berruecos y Taminango) en los que también logró consolidar un organismo de control y dialogo con las entidades gubernamentales, como parte de una decisión política. Esta institución lleva por nombre Fundación del suroccidente y macizo colombiano (FUNDESUMA), es específicamente desde este órgano que se ha coordinado el escenario de la presente investigación que fue 24.
(25) realizada con mujeres participantes del programa de mujeres de la Fundación, en las veredas más afectadas por el conflicto con la multinacional minera. Las mujeres beneficiarias de este programa, fueron elegidas por su participación activa y constante en los procesos de movilización durante esta coyuntura y desde sus perspectivas y sus vivencias de la economía se ha indagado con respecto a la pregunta investigativa: ¿Cuál es el aporte de las mujeres rurales a la construcción de los discursos y prácticas de la economía propia en el marco de un proceso de defensa territorial? A continuación se presentan algunas generalidades de las mujeres con las que se adelantó el trabajo investigativo, en la medida en que ellas hacen parte fundamental de la resistencia que se ha venido reconstruyendo en este capítulo y son sujetas primordiales de este texto. Las mujeres del CIMA en Nariño, recuerdan haber impedido el paso de la maquinaria y los trabajadores con sus cuerpos, enfrentando con su presencia el poder arrollador de las herramientas, así como también, haber participado en marchas y otras manifestaciones en las que algunas de sus compañeras fueron agredidas brutalmente por la policía.Estas mujeres, también tienen presente en su memoria la manera en que ellas y sus hijas e hijos, eran en mayor medidablancos de agresión, pues esta era una forma de aumentar la presión en el grupo manifestante y apagar el levantamiento. Sin embargo en las memorias sobre la resistencia de las mujeres y de sus esfuerzos por la defensa del territorio hay algo que se escapa; una cadena de acciones que por tradicionales y cotidianas se han vuelto “naturales” y no entran en las narraciones del proceso colectivo, pero que en medio de la sutileza con la que se desarrollan, resultan ser una clave fundamental en el camino de esta comunidad por sus demandas más sentidas(identidad, autonomía política, territorio y visión propia de desarrollo). Es mi intensión presentar esta serie de acciones y procurar resaltar la forma en que éstas sustentan la permanencia de la comunidad en el territorio al ser base de la construcción social del mismo. Con dicho propósito partiré de lo discutido con las mujeres del Comité de Integración del Macizo Colombiano (CIMA) en el norte de Nariño, participantes del proceso de base que se adelanta la organización en los municipios Arboleda-berruecos y San Lorenzo. 1.3.1 Primer acercamiento a las mujeres CIMA. Esta investigación se construye a partir de las mujeres rurales, no desde la visión tecnocrática construida alrededor de ellas desde una producción institucional de su realidad, como lo denuncia la socióloga feminista Dorothy Smith, citada por Escobar (1996), refiriéndose a los estudios convencionales sobre el campesinado canadiense, en los que la relación entre el agente interventor y el campesino se estructura mediante mecanismos burocráticos que anteceden su interacción. Con esto quiero decir que no he partido de la condición de vulnerabilidad de las mujeres rurales, construida como una categoría ideológica que estandariza 25.
(26) su vivencia de la realidad social y limita su accionar en la misma, en un esfuerzo por evitar el esencialismo en el que caen algunas aproximaciones académicas y perspectivas bajo las cuales se diseñan diversas políticas locales en Colombia, tales como familias en acción, hogares fami, red unidos, entre otros formulados por instituciones del Estadoen los que las mujeres rurales son objeto de intervención, obviando sus condiciones particulares y sus capacidades para producir estrategias para el buen vivir. Desde esta perspectiva, para el acercamiento a las mujeres se tuvieron en cuenta cuatro aspectos que fueron: vida familiar y comunitaria, distribución del tiempo de las mujeres, balance del proceso de mujeresCIMA en el territorio específico y percepciones de las mujeres sobre su espacio con respecto las relaciones productivas, emocionales, culturales que ellas establecen allí. El objetivo de este primer encuentro fue consolidar un acervo de saberes que develara las condiciones que hicieron posible el proceso de defensa territorial que se ha venido presentando, con atención central al papel de las mujeres dentro del mismo, en una apuesta por construir conocimiento y memoria desde su accionar. Las conclusiones de este acercamiento por ejes de trabajo fueron: a. Vida familiar y comunitaria: las mujeres participantes de la investigación, son en su mayoría mujeres educadas en la cultura campesina que han relevado a sus madres y abuelas en los oficios tradicionales del campo que para el caso de las mujeres transcurren en las cercanías del hogar y tienen que ver con la alimentación y el cuidado de la familia y la casa, el cultivo de diversas plantas en las huertas, el ordeño de vacas, la recolección de huevos y la preparación de lavazas y otras mezclas de pastos y hierbas para consumo animal. Durante las cosechas las mujeres se encargan junto al resto de la familia de la recolección, lavado y secado del café alternando la preparación de los alimentos y los oficios domésticos con estas actividades, tanto ellas como los niños y niñas que participan del proceso lo hacen gratuitamente. Las mujeres adultas cuentan con bajos niveles de escolarización pero en su gran mayoría manejan las habilidades básicas de lectura, escritura y compresión de textos. Son mujeres capaces de reconocer algunos tipos de violencia al interior de sus hogares y transformarlas, así como son capaces de reconocer violencias en otros hogares y en la vida comunitaria que afectan específicamente su condición de mujeres. En cuanto a las pautas de crianza persisten factores que reproducen algunos estereotipos de género y limitan el accionar de las niñas y jóvenes en escenarios públicos, pues la mayor parte de su educación para el trabajo ocurre dentro del hogar y en sus cercanías, por lo tanto ser mujer consiste en cumplir con determinadas tareas que tienen que ver sobre todo con el cuidado y la reproducción de la mano de obra y en esto consiste su función social primordial. Un ejemplo de esto es la costumbre de decirle a una adolescente cuya sazón en la cocina es buena que “ha sabido ser 26.
Figure
Outline
Documento similar
Sanz (Universidad Carlos III-IUNE): "El papel de las fuentes de datos en los ranking nacionales de universidades".. Reuniones científicas 75 Los días 12 y 13 de noviembre
(Banco de España) Mancebo, Pascual (U. de Alicante) Marco, Mariluz (U. de València) Marhuenda, Francisco (U. de Alicante) Marhuenda, Joaquín (U. de Alicante) Marquerie,
Habiendo organizado un movimiento revolucionario en Valencia a principios de 1929 y persistido en las reuniones conspirativo-constitucionalistas desde entonces —cierto que a aquellas
o Si dispone en su establecimiento de alguna silla de ruedas Jazz S50 o 708D cuyo nº de serie figura en el anexo 1 de esta nota informativa, consulte la nota de aviso de la
d) que haya «identidad de órgano» (con identidad de Sala y Sección); e) que haya alteridad, es decir, que las sentencias aportadas sean de persona distinta a la recurrente, e) que
Contraindicaciones: El uso de la mascarilla está contraindicado para los pacientes y los miembros de sus familias, profesionales sanitarios y compañeros de
Sólo que aquí, de una manera bien drástica, aunque a la vez coherente con lo más tuétano de sí mismo, la conversión de la poesía en objeto -reconocida ya sin telarañas
1) La Dedicatoria a la dama culta, doña Escolástica Polyanthea de Calepino, señora de Trilingüe y Babilonia. 2) El Prólogo al lector de lenguaje culto: apenado por el avan- ce de