Bolsa de Valores
Por Iván Jaime Uranga Favela Resumen Breve
El año de 1971 con la desaparición de la paridad dólar-oro violentando los acuerdos de Bretton Woods, la primera potencia capitalista del mundo inició para el capitalismo el principio del fin. Se encadenarían una serie de sucesos para precipitar la caída, la crisis del petróleo, la guerra de
Vietnam, una fiebre desmedida por la expansión empresarial y el incremento de las utilidades, financiando la expansión con un instrumento inventado 369 años antes, la bolsa de valores que se convirtió en una aspiradora de capital que mediante la especulación proporcionaba rendimientos, a veces muy por encima de las utilidades de las empresas productivas más eficientes, una especie de juego de casino dónde todos ganan, que en las crisis (vuelta a la realidad) algunos pierden. Reforzados por avances
científico-tecnológicos en informática y
automatización, que amenazaban con convertir al
ser humano en instrumento obsoleto de la producción. Fusiones de empresas, despidos masivos de empleados, globalización de las operaciones aprovechando la revolución en las comunicaciones electrónicas. Es a partir de condiciones propicias, que treinta años bastaron para que una oligarquía mafiosa especuladora canalla financiera internacional se apoderara a través de la deuda de los recursos del planeta entero y usará para su provecho las instituciones creadas por el capitalismo y a los capitalistas sobrevivientes como delincuentes mercenarios a su servicio. Un cambio de paradigma que los grandes pensadores de la humanidad no han advertido todavía.
Palabras Clave: Marx, Lenin, Lucha de clases, socialismo, comunismo, capitalismo, omecafi, mafia, especuladora, canalla, financiera,
Vietnam, Muro de Berlín, NASDAQ, Bretton Woods, Direct Edge, NYSE, Bats Exchange, Euronext, Bolsa de Frankfurt, DAX, amor, odio. La creatividad mueve al mundo
Hay ideas que cambian el mundo, la bolsa de valores nace en 1602 como respuesta a la necesidad de financiar proyectos de gran envergadura como la Compañía de las Indias Orientales Unidas (Vereenigde Oostindische Compagnie VOC). Fue una compañía de gran importancia y volumen de negocios durante casi dos siglos, pagando un dividendo anual de 18% durante 200 años, fue la primera multinacional en publicar sus ganancias, hasta que llegó a la
bancarrota y fue disuelta en1800.[1] Una gran idea del siglo XVII que 369 años después en 1971, con la primera bolsa de valores electrónica NASDAQ causaría una revolución. A partir de entonces el mundo no volvería a ser el mismo, porque en el mundo los acontecimientos se encadenan. En ese mismo año en la mañana del domingo 15 de agosto de 1971, Richard Nixon aconsejado por Milton Friedman declaró la no convertibilidad del dólar en oro y terminó de manera unilateral con el acuerdo de Breton Woods.[2] De una manera arbitraria el imperio que estaba perdiendo la guerra de Vietnam transfiere al mundo su fracaso
económico. En 1973 la crisis del petróleo vendría a agudizar aun más los problemas del imperialismo descrito por Lenin como la fase superior del capitalismo.
Una premonición de los años 20’s, advertía que: "El sistema bancario moderno fabrica dinero de la nada. El proceso es quizás la pieza más
sorprendente de juego de manos que nunca fue inventado. La banca fue concebida en la iniquidad y nació en pecado. Suponga que los banqueros se adueñan del planeta. Arrebáteselos, pero déjeles el poder de crear dinero y controlar el crédito, y con el simple accionamiento de un bolígrafo, crearán suficiente dinero para comprarlo todo de nuevo. Quite este gran poder a los banqueros y todas las grandes fortunas (...) desaparecerán o deberían desaparecer, entonces este sería un mundo mejor y más feliz para vivir, pero si
queremos seguir de esclavos de los banqueros y pagar el costo de nuestra propia esclavitud, vamos a seguir creando dinero y permitirles el control del crédito."[3]
El desarrollo no lineal de la sociedad está ligado de alguna manera a acontecimientos que parecen desconectados y sin embargo, cuando varios de ellos suman sus resultados provocan cambios revolucionarios que la misma sociedad no asimila sino años después. La bolsa de valores venía operando durante 369 años, incluso hubo bolsas incipientes que operaron antes, pero la gran revolución ocurriría cuando la electrónica informática irrumpió en su operación, al mismo tiempo desapareció la convertibilidad del dólar en oro y luego la crisis del petróleo. La hipótesis de esta discusión es que a partir de entonces las instituciones financieras como las bolsas de valores, los bancos y sus operadores se encuentran ante la gran oportunidad de emerger y capitalizar los cambios en el contexto económico internacional. Una revolución que administró la violencia
económica en sucesivas crisis, en combinación con medios masivos de comunicación difundiendo la falacia del libre mercado y beatificando virtuosos del individualismo, egoísmo, avaricia y odio. Lo
más avanzado de la psicología de las masas aplicada a indefensos seres humanos, llevándolos a un campo de concentración indoloro, sin
libertad, pero que disfrutan y aman su servidumbre, porque la propaganda masiva que reciben de los medios de comunicación los mantienen
enajenados y siguiendo las enseñanzas de falsos apóstoles como Bill Gates, Steve Jobs, George Soros, Greenspan, Bernanke, Slim y una
despiadada publicidad que nos vende productos chatarra, con artistas desechables y noticias falsas repetidas por guapos “comunicadores”. El engaño ha alcanzado hasta las mentes más brillantes de la humanidad, con excepción de una minoría rebelde indomable e “inadaptada”. La actual bolsa de valores, con esas armas a su disposición, tiene poco en común con la del año 1602 y con todas las que han protagonizado crisis en el pasado.
Las bolsas de valores pueden ser fuente de inmensos recursos para las empresas, pero no cualquier empresa puede cotizar en la bolsa y tener acceso a esos recursos. Las empresas maduras con modelos de negocio probados e
historia de éxito, son las que se pueden financiar en ella, además deben cumplir requisitos como un mínimo capital, lo cual hace preciso que
inversionistas privados arriesguen su capital y compartan las ganancias y asuman los riesgos. Así mismo, las empresas candidatas a cotizar en la bolsa, deben estar dispuestas a divulgar
periódicamente información financiera auditada por terceros (frecuentemente firmas de auditoría
certificadas por la propia operadora de la bolsa de valores). Hay gran cantidad de requerimientos regulatorios, cuadros directivos con capacidad probada, área específica para mantener relación con los inversionistas, abogados, consultores y auditores. En pocas palabras, las empresas requieren convertir su administración privada en pública, por ende, la forma anterior de propiedad sufre una transformación cualitativa y cuantitativa. Las empresas otrora propiedad de una familia, unos cuantos socios anónimos, ahora comparte la propiedad y tiene que entregar cuentas a sus socios inversionistas de la bolsa de valores. En química cuando esto ocurre, la substancia
resultante, con otras propiedades, recibe un nombre distinto a sus componentes. Mientras en las ciencias sociales lineales, ante la persistencia de una característica del proceso, por ejemplo el capital, suele llamárselo igual, capitalismo, pasando por alto los cambios cualitativos y cuantitativos que sufre el capital.
Los inversionistas de la bolsa de valores son muy prácticos, compraran acciones de una compañía cuando esta les ofrezca buenos dividendos y acciones a la alza, y rematarán las acciones que disminuyan su precio en el mercado de valores, es común la compra/venta de millones de títulos diarios. No es frecuente encontrar inversionistas que se interesen en poseer acciones mayoritarias de cierta empresa, prefieren compartir con otros inversionistas la propiedad y el riesgo. Los
inversionistas especuladores de la moderna bolsa de valores comunicándose a la velocidad de la luz con todo el mundo, suelen invertir en compañías que se encuentran a miles de kilómetros de su residencia, los más experimentados tienen sus inversiones muy diversificadas en acciones de
empresas, hipotecas, bonos del tesoro de EEUU y bonos de otros países. El requisito único es que produzca utilidades en el corto, mediano y largo plazo.
Los capitales invertidos en las bolsas de valores suelen tener periodos prolongados de rendimiento superior al capital invertido en empresas
productivas, esto solamente es posible por virtud de la especulación. Los especuladores más hábiles incrementan su capital mientras los más débiles se arruinan. La sola posibilidad de una ganancia extraordinaria es un gran atrayente, en eso la bolsa de valores y los casinos son muy parecidos. A finales de los 70’s y principios de los 80’s, los ahorros de la sociedad entraron a la bolsa para obtener rendimientos superiores a los que ofrecían los bancos y sirvieron para financiar ampliaciones y fusiones de empresas por todo el mundo, las
grandes empresas de los países desarrollados fueron las primeras en acceder al mercado de valores, luego lo harían unas cuantas empresas de los países subdesarrollados.
Las empresas que cotizaban en la bolsa tuvieron financiamiento abundante para ampliar o comprar empresas competidoras o bien ingresar a otros giros de negocio. Los que compraron empresas competidoras se quedaron con las marcas y desaparecieron las unidades de producción, los que se ampliaron desaparecieron a la competencia con innovaciones tecnológicas, automatización y precios bajos. La gran mayoría que ingresó a otros negocios fracaso por desconocimiento del
mercado, se cometieron errores como pensar que un vendedor de plantas eléctricas de emergencia también podía vender motores eléctricos o el que vendía computadoras también podía vender autómatas programables y controles electrónicos de velocidad. Hubo una gran destrucción de empresas, cadenas productivas completas y despidos masivos de empleados.
El mercado y el trabajo asalariado como mercancía
Lester Thurow en 1996, pensando que el capitalismo aun era la hegemonía del mundo
aseguraba: “El mercado, y sólo el mercado, mandan. Nadie lo pone en duda. Solamente el capitalismo aplica las creencias modernas acerca de la individualidad y aprovecha lo que algunos considerarían los móviles humanos más
fundamentales, la codicia y el interés propio, para producir niveles de vida crecientes”.[4]
Afirmaciones lineales como esta pasan por alto que las oligarquías de cada etapa histórica han utilizado la codicia y el interés propio para producir niveles crecientes de vida para ellos, mientras, en el lado contrario, miles de seres humanos veían disminuir sus niveles de vida y su libertad. Las fuerzas productivas y las relaciones de producción determinaron la economía, la política y la cultura en cada sistema, es un error llamarle siervo al esclavo y proletario al siervo, esclavista al señor feudal y capitalista al esclavista. Cada sistema económico social político tiene sus propias maneras de actuar y sus propios valores,
correspondiendo a diferente desarrollo histórico de la humanidad. No reconocer la diferencia es un juicio simplificado que beneficia al pensamiento
conservador. Hoy los capitalistas y los Estados-Nación con que gobernaron al mundo se
encuentran sometidos por medio de deuda, a una oligarquía mafiosa especuladora canalla financiera internacional (OMECAFI), que los utiliza como administradores y mercenarios a su servicio para dominar y despojar de recursos naturales y económicos al resto de la humanidad. Pensar en términos del capitalismo es un error, el sistema económico, social y político cambió al cambiar la hegemonía de una clase a otra.
Marx y Engels lo ponen en palabras claras: “La fuerza de trabajo no ha sido siempre una
mercancía. El trabajo no ha sido siempre trabajo asalariado, es decir, trabajo libre. El esclavo no vendía su fuerza de trabajo al esclavista, del mismo modo que el buey no vende su trabajo al labrador. El esclavo es vendido con su fuerza de trabajo a su dueño de una vez y para siempre. Es una mercancía que puede pasar de manos de un dueño a otro. El es una mercancía, pero su fuerza de trabajo no es una mercancía suya. El siervo de la gleba sólo vende una parte de su fuerza de
trabajo. No es él el que obtiene un salario del propietario del suelo; por el contrario, es éste, el propietario del suelo, quien percibe de él un tributo. (…) En cambio el obrero libre se vende él mismo y, además, se vende en partes. Subasta 8, 10, 12, 15 horas de su vida, día tras día, entregándoselas al mejor postor, al propietario de las materias primas, instrumentos de trabajo y medios de vida; es decir, al capitalista”.[5] Si son lectores atentos,
descubrirán en las palabras de Marx y Engels que cada sistema social histórico tiene sus propias formas de explotación sobre el ser humano desposeído, y, esa diferencia, es determinante para contrastarlos.
En éste nuevo sistema, 99% de los seres
humanos del mundo son deudores, comparten el fruto de su trabajo -sus medios de
subsistencia- con los omecafi a través de los intereses que pagan por sus deudas. Los trabajadores asalariados, los capitalistas, los comerciantes, los banqueros, etc., son rehenes del sistema. Algunos en un intento de ascenso social se convierten en sicarios o mercenarios.
La degradación del empleo, el recorte de los
servicios sociales y los bajos salarios, obligan a las poblaciones a utilizar el crédito al consumo para sobrevivir, entonces se convierten en deudores y pagan intereses que fluyen hacia las instituciones dominadas por los omecafi. Si las reformas
estructurales que degradan el empleo y privatizan los servicios públicos siguen avanzando en los diferentes países, el poder omecafi avasallará al mundo y destruirá a la especie humana, junto con los sistemas que sostienen la vida en el planeta. La trampa de los promedios
Seguimos midiendo el progreso económico de un país mediante el producto interno bruto (PIB) y si lo dividimos entre el número de habitantes será el PIB per cápita, un sistema de promedios que esconde la desigualdad y el deterioro del bienestar de la población. “En los EEUU el PIB real per
cápita (una vez corregido por inflación) aumentó un 36% de 1973 hasta mediados de 1995, pero los salarios reales por hora de los trabajadores no supervisores (aquellos que no tienen personal a
cargo, es decir, una vasta mayoría de la fuerza laboral) declinaron un 14%”[6], “En la década de los ochenta todos los aumentos de ingresos fueron para el 20% superior de la fuerza laboral y el 1% superior acumuló un sorprendente 64%”[7]. Se podría decir que ese 20% superior de la fuerza laboral y el 1% superior son afortunados, sin embargo, “A fines de los años ochenta y
comienzos de los noventa, dos olas de reducción empresarial se abatieron sobre la economía, eliminado casi dos millones y medio de altos puestos”.[8] En una población aproximada de 300 millones de habitantes (EEUU) los puestos
eliminados pueden pasar desapercibidos, sobre todo si ocurren en diferentes periodos y se concentran en un sector de la población. “Las principales reducciones empresariales anunciadas aumentaron de 300 mil en 1990 a 550 mil en 1991 y luego bajaron a 400 mil en 1992”.[9] Algunos economistas para describir mejor la situación de porque los despidos no provocaron una reacción de la sociedad estadounidense, utilizaron el síndrome de la “Rana Hervida”[10]. También hay
que considerar que cuando los medios masivos de comunicación hablan de eficiencia, productividad, competencia y competitividad enajenan a la mayoría de la población, de tal manera que los despidos son vistos con buenos ojos o hasta aplaudidos, sobre todo si estos ocurren en un sector odiado de oficinistas, capataces y gerentes. “En lugar de estar concentradas en los operarios de fábrica, se despidieron oficinistas y gerentes en grandes cantidades”.[11] “En la recesión de 1980-81 se despidieron tres operarios de fábrica por cada oficinista.”[12] “En la recesión de 1990-91 la relación fue de dos a uno”.[13] “A fines de la década de los ochenta, el 35% de los despedidos eran gerentes, el 31% empleados de oficina, el 8% eran de ventas y sólo un 19% eran operarios de fábrica.”[14] “En los Estados Unidos, los
despedidos a menudo sufren un desastre económico importante. En la primera ola de reducciones el 12% de las empresas acabó despidiendo a toda la fuerza laboral y un 17% de trabajadores continuaban desempleados dos años más tarde. Del 71% que volvieron a ser
empleados, el 31% tuvo una reducción salarial del 25% o más, el 32% tuvo salarios reducidos de entre 1% y un 25%, y sólo el 37% encontró un empleo sin ninguna pérdida salarial”.[15] “Si un trabajador despedido tiene quince o más años de antigüedad, vive en una región de lento
crecimiento y se ve obligado a cambiar de
industria, por lo general pierde más del 50% de su salario anterior”.[16]
Un amigo norteamericano comentaba: –¿Por qué si ganamos la guerra fría, al pueblo
norteamericano los supuestos ganadores nos va tan mal?-. Parece ser que la caída del Muro de Berlín (10 de noviembre de 1989) benefició a otros, no al pueblo de la hegemonía mundial capitalista. El número de evidencias de que algo estaba ocurriendo en el sistema económico es muy vasto, sin embargo, los premios Nobel en economía y los grandes pensadores políticos seguían pensando en términos de un sistema económico que se encontraba en franca decadencia. A través de todo el mundo los capitalistas antes exitosos, ahora en quiebra, buscaban refugio en el tráfico de
influencias o en la política, mientras otros se pasaban francamente a la delincuencia o morían diabéticos. En el país de la hegemonía capitalista mundial, la literatura documentó abundantemente la situación como lo muestran las referencias bibliográficas. “Las reducciones empresariales anunciadas llegaron a 600 mil en 1993, y en enero de 1994 establecieron un récord de 104 mil, sin precedentes en un solo mes, mientras los puestos eliminados disminuyeron sólo ligeramente a 516 mil para todo el año”.[17] “Las reducciones para 1995 se aproximaron a las 600 mil”.[18] “Al mismo tiempo, las compañías (sobrevivientes) han estado obteniendo ganancias más altas de las que habían conseguido en más de veinticinco años”.[19] Solamente que ahora estas ganancias se compartían entre los capitalistas dueños de fábricas y la oligarquía mafiosa especuladora canalla financiera internacional (omecafi) que controla las instituciones financieras y bancarias. Promesas incumplidas del capitalismo
declinar sin cumplir sus promesas, después de anotarse un triunfo sobre el socialismo real, triunfo dudoso, porque no sabemos todavía si atribuirlo al capitalismo o a los omecafi que estaban liquidando también al capitalismo. “Las verdades eternas del capitalismo –el crecimiento, el pleno empleo, la estabilidad financiera, el aumento de los salarios reales, el dejar operar a los mercados- parecen haberse esfumado, así como los enemigos del capitalismo. Algo en el capitalismo ha cambiado para causar estos resultados. Si el capitalismo pretende sobrevivir algo tiene que ser modificado para alterar los resultados inaceptables”.[20] Lo anterior confirma que los grandes defensores del capitalismo siguen negándose a aceptar la realidad de su declinación, mucho menos a aceptar que la hegemonía perdida no regresará a sus manos jamás. Los seguidores de Karl Marx que habían reducido el materialismo dialéctico desarrollado por él, Engels, Lenin y Mao a simple catecismo del padre Ripalda[21], continuarán esperando a que los proletarios del mundo unidos instauren la
Dictadura del Proletariado como Lenin en la URSS.
En el socialismo real “La segunda y tercera generación del liderazgo eran todavía
ideológicamente comunistas, pero habían llegado a ser los elementos socialmente más
conservadores en sus sociedades. Así como el cuerpo desarrolla defensas contra las
enfermedades los sistemas sociales desarrollan defensas contra el cambio”.[22] Esta afirmación contiene un error de concepción, la ideología del socialismo real, de ninguna manera es una ideología comunista, esta ideología está por construirse, grandes pensadores la desarrollaran en el siglo XXI. Los omecafi podrían haber
proclamado al mundo su gloria hegemónica, controlan la mayoría de las instituciones
financieras internacionales y el mundo entero les adeuda y abona intereses, las instituciones
políticas capitalistas les sirven de administradores (Estados-Nacionales y empresas), tienen a su disposición a la mayoría de los ejércitos del mundo y las policías. Fanfarronear del poder real que poseen no es inteligente, preferible que el mundo siga pensando que la oligarquía aún es el
capitalismo, lo denuesten y lo destruyan, hecho que no les causa mayor cuidado. Cuando el capital especulativo se puede mover en segundos, la huelga en una empresa es un mal menor para el omecafi, solamente moverá su inversión a la competencia, si la empresa en huelga quiebra, se beneficiará la competencia, por tanto, el omecafi aumentará el rendimiento de su inversión. En la actualidad el puesto más importante de los EEUU lo decide el dinero aportado a las campañas presidenciales, los puestos influyentes del
congreso también, mediante esas dos influencias, el ejército y las armas más poderosos del mundo están a la disposición de los omecafi. A nivel internacional pueden influir de la misma manera o por la fuerza en cualquier país o institución política. Los omecafi no tienen patria, el pueblo capitalista más golpeado por ellos en su ascenso ha sido el pueblo norteamericano. Hoy los ciudadanos
estadounidenses son el pueblo más endeudado del mundo, cada bebé al nacer adeuda 50 mil dólares.
Ya en 1966 Carrol Kingley afirmó: “El crecimiento del capitalismo financiero hizo posible una
centralización del control del mundo económico y el uso de este poder en beneficio directo de los financieros y la lesión indirecta de todos los otros grupos económicos”.[23]
Desamparados del mundo
En los países subdesarrollados solemos sentirnos menos y pensar que el peor drama económico lo vivimos nosotros, por eso es importante estudiar lo que pasa en los países exitosos y darnos cuenta que el sistema económico actual dividió al mundo entero en 1% de seres humanos que concentran los recursos y la riqueza mundial, cuyas decisiones están concentradas en el 0.1%, mientras el 99% de la población mundial restante degrada día a día su nivel de vida, algunos en la pobreza extrema. En 1991 Bellah escribió: “En EEUU, el 32% de todos los hombres de veinticinco a treinta y cuatro años gana menos que la cantidad necesaria para mantener a una familia por encima de la línea de
pobreza. La madre tiene que ir a trabajar si la familia pretende tener un nivel de vida aceptable”. [24] Como andarán las cosas al sur de la frontera de EEUU, que todos los días cientos de
inmigrantes centroamericanos y mexicanos
arriesgan su vida en busca del “Sueño Americano” mientras los racistas radicales de EEUU los culpan, discriminan, criminalizan y atacan por considerarlos responsables de la degradación de su nivel de vida. La última causa que se les ocurre pensar es “Ser damnificados del Sistema Imperante”, actuar de manera solidaria y organizarse para construir un mundo mejor.
La debacle del trabajo asalariado en el capitalismo ha ocurrido en todos los países, me referiré
solamente a las economías más grandes. “En los primeros cuatro meses de 1994, se anunciaron 180 mil reducciones en Alemania, una economía que es la cuarta parte de la de Estados Unidos”. [25] “En 1995, importantes firmas como Deutsche Bank anunciaron un 20% de reducciones –la eliminación de 10 mil puestos en Alemania
solamente- al mismo tiempo que anunciaban que
habían obtenido ganancias por 1,750 millones de dólares en la primera mitad del año”.[26] Se confirma de esta manera que no estaban
despidiendo personal por malos resultados en la utilidad, sino que había otras razones. “Alemania en su conjunto espera(ba) perder 500 mil puestos en sectores tales como el automotriz, el de
máquinas-herramientas, industrias químicas y eléctricas”.[27] Para Italia las cosas no iban mejores. Italia ha perdido 200 mil puestos. La situación para Francia se encaminó en el mismo sentido, con un incremento importante en la productividad. “El fabricante de neumáticos más grande de Francia anunció que había reducido a la mitad su fuerza laboral en su principal fábrica francesa en un período de tres años, al tiempo que fabricaba más neumáticos que nunca”.[28] En Inglaterra se siguieron las mismas políticas depredadoras del empleo. “A comienzos de la década de los ochenta el Reino Unido comenzó a experimentar la creciente desigualdad que diez años antes había empezado en los Estados Unidos. Si bien los ingresos medios subieron más
de un tercio de 1979 a 1993, el ingreso del 10% inferior cayó 17%”.[29] “A comienzos de los años noventa la brecha salarial entre el decil superior y el decil inferior de la fuerza laboral estaba
creciendo en 12 de las 17 naciones de la OCDE (Organización de Cooperación y Desarrollo Económico) que llevaban estos registros, un aumento en proporción de 7.5 a 1 en 1969 a 11:1 en 1992”.[30]
El despido y la desaparición del trabajo asalariado ha sido una constante a partir de 1971, lo que se nos ha vendido como una crisis coyuntural es algo que persiste y se acrecienta. “En los análisis de los despidos de RJR Nabisco, el 72% encontró
finalmente un trabajo pero con salarios que promediaban solamente el 47% de lo que habían ganado antes”.[31] “En esta ola incluso aquellos que conservaron sus puestos a menudo se
encontraron con que tenían que soportar grandes reducciones de sueldos. La cadena minorista de indumentaria más grande de Boston redujo 40% los sueldos de todos sus empleados de oficina en 1993, a pesar de que era rentable”.[32] “La
compañía de neumáticos Bridgestone/Firestone soportó una prolongada huelga para obligar a su fuerza laboral a aceptar salarios más bajos y una jornada más larga, y supeditar todo futuro aumento salarial al incremento de la productividad”.[33] Así mismo, asistimos a la implementación mundial del trabajo por horas y el outsourcing. “Durante la última década tres cuartos del incremento en el trabajo medio-tiempo ha sido involuntario. Para los empleados por horas la probabilidad de tener jubilaciones o coberturas médicas es menos de un tercio de la de los trabajadores tiempo completo, sus salarios ajustados según sus habilidades son mucho más bajos y la mayoría de los empleos disponibles para ellos son puestos sin oportunidad de progreso”.[34] “Los varones temporarios ganan la mitad de lo que habrían ganado si fueran
trabajadores regulares”.[35]
El número de indigentes o desamparados se
incrementa día a día. “Hoy los conocemos en parte como los desamparados o “sin hogar”, un grupo fluctuante que en los Estados Unidos se estima aproximadamente en unos 600 mil individuos en
una noche determinada y en 7 millones durante un período de cinco años”.[36] “Hoy hay más
hombres en prisión o en libertad condicional en los Estados Unidos que hombres desempleados”.[37] Las prisiones están ocupadas en su mayoría por minorías raciales: afroamericanos, mexicanos, portorriqueños y centroamericanos. “El sistema de privatización de prisiones tomó su auge en las administraciones de los ex presidentes Reagan y Bush padre en el año 1980, pero no fue hasta 1990, bajo la administración de Bill Clinton cuando las acciones se dispararon como pan caliente en Wall Street. Esto trajo como vías de consecuencia que el departamento de justicia diera por contrato a corporaciones de prisiones privadas el
encarcelamiento de prisioneros indocumentados y de prisioneros de seguridad mínima”.[38] Las cosas en Europa no son muy diferentes. “Francia estima que tiene entre 600 mil y 800 mil
desamparados”.[39] “Si bien hay cierta
superposición con los desamparados, existen 5 millones 800 mil varones que están en la edad requerida para estar en la fuerza laboral y en el
pasado solían estarlo; que no son suficientemente viejos para estar jubilados y no están en la fuerza laboral; que subsisten pero no tienen medios económicos para mantenerse; que se han retirado o han sido expulsados de la economía laboral en los Estados Unidos”.[40] Aquí también las minorías raciales son el grueso de los desamparados.
¿Qué se esconde atrás de todos estos resultados reseñados? La irrupción de la Informática, la automatización y la robótica. Miles de seres humanos desplazados por máquinas, un aumento sustantivo en las utilidades para los dueños de las empresas productivas, que como ya vimos antes, la propiedad se subasta todos los días en las bolsas de valores y las ganancias se comparten con los acreedores del mercado de valores. Si en los casinos esquilmaran a todo el que llega así sin más, pronto no tendrían clientes a quien despojar. La bolsa de valores fabrica millonarios y reyes por un día, meses o años, pero invariablemente quienes no poseen las habilidades de un
especulador profesional y el capital suficiente para competir en las grandes ligas (caso en que
estuvieron y están los capitalistas de mayor edad), tarde o temprano termina arruinado en las
recurrentes caídas de la bolsa. No se han salvado de la quiebra ni siquiera empresas como
ENRON[41], Kodak Eastman[42] y bancos como Lehman Brothers[43] con 158 años de existencia, entre otros.
La desaparición de puestos de trabajo en el tercer mundo y la ruina de la agricultura de sustento ha generado un flujo masivo de gente en busca de la supervivencia hacia los países desarrollados, aunque como ya vimos la situación de su población no es muy diferente. El asedio a los botes de
basura todas las noches por parte de los
desamparados en busca de comida es una escena común en muchos países desarrollados.
Los genocidios capitalistas
En el pasado cuando un país perdía otro ganaba, el sistema capitalista fue responsable de dos guerras mundiales y los genocidios
correspondientes, los campos de exterminio humano de Hitler, la utilización contra civiles en
Hiroshima y Nagasaki del arma más letal que la humanidad haya usado en una guerra, el hombre (Harry Truman) que ordenó el uso de esas armas letales no figura entre los genocidas terroríficos de la historia, usó las armas contra civiles no contra ejércitos, se justifica que lo hizo “para defender la libertad del mundo”, de la misma manera se usaron armas letales contra civiles en la guerra de
Vietnam, sin conseguir ganar la guerra, los líderes que ordenaron esas masacres son presentados como héroes de la humanidad y defensores de la civilización occidental, ese es el saldo del sistema que traería el bienestar a la humanidad. Para los defensores de este sistema las conquistas de las prestaciones sociales y la salud pública, fueron concesiones otorgadas por aristócratas que gobernaron Prusia (Bismark), Reino Unido
(Churchill) y EEUU (Roosevelt ), desaparecen de un plumazo la influencia de la lucha de clases sociales, desarrollada a lo largo de todo el siglo XIX y XX, la Comuna de París, la Revolución Rusa y la creación de la URSS, la huelga en General Motors EEUU, la de Cananea México, las huelgas
en todo el mundo, los Mártires de Chicago, la Revolución Cubana. Cortos fueron los periodos de paz durante los aproximadamente 300 años que el capitalismo dominó al mundo y mientras la clase trabajadora organizada dando lecciones de dignidad humana mantuvo acotados, con sus conquistas laborales y de asistencia social, a los capitalistas en sus ambiciones mezquinas. De los 10 puntos propuestos por Marx y Engels en el programa del Manifiesto del Partido Comunista de 1848, 90% de ellos se cumplieron para gran parte del mundo en el siglo XX y actualmente, algunas de esas conquistas resisten al poder depredador de los omecafi.
En el sistema omecafi, la hegemonía más
poderosa de la historia de la humanidad, estamos viviendo guerras por el dominio de los recursos naturales sobre todo energéticos, mineros y agua como en Irak, Afganistán, Libia y Siria. Guerras de baja intensidad en Colombia, México y Paraguay. Una guerra económica contra los pueblos de la Unión Europea, Portugal, Irlanda, Grecia y España. “El hecho de que el poder explosivo actualmente
acumulado en el mundo sea equivalente a tres toneladas de dinamita por cada ser humano es tan increíble que sólo puede explicarse con el
supuesto de que algún sabio influyente debe haber demostrado que es posible matar a la misma
persona, una y otra vez”.[44] El mundo tiene que estar muy alerta para detener cualquier intento de guerra violenta y revertir el avance de la guerra no violenta que los omecafi han llevado a cabo
mediante los medios masivos de comunicación. Cuatro países están desafiando la autoridad económica omecafi, China, Rusia, Irán y Brasil. La revolución del Jazmín Árabe mantiene al pueblo egipcio en las calles y otros pueblos como el tunecino que han tenido triunfos momentáneos. Los mercenarios al servicio de los omecafi parecen haber conquistado los pozos petroleros de Libia. Hay una agitación mundial, pero aun no se ve de que manera los pueblos del mundo puedan acotar, el poder de la oligarquía mafiosa especuladora canalla financiera internacional (omecafi) a la cual seguimos sosteniendo y acrecentando su poder al pagar las deudas, aceptar recortes a la seguridad
social, precarización del empleo, privatización de empresas estatales, permitir despojo de tierras para construcción de desarrollos inmobiliarios, energéticos, mineros, agricultura transgénica y complejos turísticos. Las crisis financieras
provocadas por los omecafi debilitan el tejido social de los seres humanos de todo el mundo, mientras les permite a ellos apropiarse de recursos y
endeudar aún más al género humano.
Algunos datos para pensar: Se considera que hay en el mundo 30 millones de empresas; 737
consorcios concentran el 80% de los recursos del planeta; 147 corporaciones concentran el 40% de los recursos y tienen el control de los 737
consorcios. Es decir, 147 presidentes de
consorcios toman las decisiones por 7 mil millones de seres humanos. Los omecafi (oligarquía
mafiosa especuladora canalla financiera internacional) tienen el control del dinero
respaldado por deuda. La economía de mercado desapareció, hoy la economía esta dominada por monopolios que dictan las reglas, el neoliberalismo como ideología es un engaño, lo sorprendente es
que hay escuelas “prestigiadas” dedicadas a enseñar mentiras y apóstoles engañabobos dictando conferencias magistrales sobre el libre mercado y reformas educativas en instituciones públicas, imponiendo el modelo de educación por competencias, para educar emprendedores
competentes y competitivos para la falacia del libre mercado.
En el mundo existieron dos teorías que fueron usadas por las oligarquías reinantes para lucrar con ellas, aunque nunca funcionaron en la práctica: el liberalismo de Adam Smith para el capitalismo y el neoliberalismo de Milton Friedman para los omecafi. El libre mercado de mercancías nunca existió, tampoco el libre mercado financiero, quien tuvo el poder para imponerse en el mercado lo usó para abusar de los más débiles. Hemos vivido 300 años de mercados cautivos. El libre mercado fue una utopía como todas las demás teorías
económicas. Los sistemas de explotación del ser humano basados en el odio de una minoría de humanos egoístas, avaros y mezquinos siempre fueron monopolios hasta el día de hoy.
El amor vence al odio
Mientras exista oligarquía, el fantasma de la lucha de clases seguirá rondando y haciéndolos perder el sueño.[45] Hoy el 99% de la población mundial tendrá que encontrar el camino para derrotar a los omecafi que amenazan acabar con la vida en el planeta. Derrotarlos no es suficiente, el deterioro en que se encuentran los sistemas que sostienen la vida, obliga a la humanidad a crear un nuevo ser humano inteligente, pacifista, respetuoso con la vida y con amor al prójimo. Las armas de
destrucción masiva disponibles para los omecafi podrían destruir la vida en el planeta en un enfrentamiento violento, por tanto, el 99% de la humanidad no caerá en la provocación, la lucha pacífica será la mejor arma y contribuirá a educar, en la práctica, al nuevo ser humano amoroso que la humanidad requiere para que un mundo mejor sea posible. Desterrar de su pensamiento el odio será tarea central para el 99% porque de esa manera evitará fortalecer a los omecafi (1%), ya que estos basan su poder en el egoísmo, la mezquindad y el odio.
“El neoliberalismo[46] terminará con un triunfo pírrico. Un planeta donde la vida no tendría posibilidades de prosperar. Esta es la
responsabilidad de la izquierda, evitar la catástrofe. Impedir la muerte de millones de seres humanos y especies, aunque sólo sea por espíritu de
sobrevivencia. Son horas vitales. El tiempo
apremia. Hay que separar el polvo de la paja”.[47] La arbitrariedad con que se conduce la hegemonía omecafi, que no respeta ninguna regla ideológica cuando es adversa a sus intereses, hace erróneo que se les llame Neoliberales, siendo omecafi el sustantivo correcto, cuyo origen es: oligarquía mafiosa especuladora canalla financiera internacional.
Cuando el líder pacifista indiscutible del pueblo de México Andrés Manuel López Obrador hablo de la creación de la República Amorosa, sus adversarios los promotores del odio, primero se burlaron,
después lo atacaron virulentamente, porque son promotores del egoísmo, la mezquindad y el odio pero no tontos, tienen muy claro que el amor vence al odio, se sintieron agredidos y contraatacaron. El
amor al prójimo como a sí mismo es el único mandamiento que Jesús de Nazareth lego a la humanidad y al igual que la creación de la bolsa de valores tuvo consecuencias 369 años después, el único mandamiento de Jesús, el que promueve la solidaridad humana, cobrará vigencia 21 siglos después, así suelen ocurrir las cosas en la humanidad. El padre de la Patria Sudafricana Nelson Mandela perdonó a sus verdugos que lo tuvieron en la cárcel durante 27 años y obtuvo el reconocimiento de una humanidad asombrada, amigos y enemigos. La próxima victoria de la humanidad sobre el egoísmo, la mezquindad y el odio, ideología de los omecafi y sus mercenarios, será pacífica y basada en el amor al prójimo y el respeto a la pachamama[48]. La humanidad encontrará la luz, sin duda. Tendremos que promover el amor empezando por amarnos a sí mismos. La autoestima es grandeza interior, raíz del amor al prójimo, la ética, suelo estéril para la envidia y el odio. Ya hay suficiente odio y egoísmo en el mundo, fomentarlo no es revolucionario.
[1] Ricklefs, M.C. (1991). A History of Modern Indonesia Since c.1300, 2nd Edition. London: MacMillan, p.110.
[2] http://www.elblogsalmon.com/entorno/el-origen-del-caos-financiero-y-del-desempleo-global, consultado 5 agosto 2012.
[3] Stamp, Josiah, Director y Presidente del Banco de Inglaterra durante la década de 1920.
[4] Thurow, Lester C. El futuro del capitalismo, Ed. Javier Vergara, Buenos Aires, Argentina. 1996. Pág. 13.
[5] Marx, Karl y Federico Engels, Trabajo Asalariado y Capital. diciembre 1847. Obras Escogidas en Dos Tomos, Tomo 1, Ed. Progreso Moscú 1971, pág. 69.
[6] Economic Report of the President 1995, págs. 276, 311, 326; Consejo de Asesores Económicos, Economic Idicators, agosto de 1995, págs. 2, 15.
[7] Daniel R. Feenberg y James M. Poterba, Income Inequality and the Incomes of Very High Income Taxpayers, NBER Working Paper Nro. 4229, diciembre de 1992, pág. 31.
[8] “Getting Their Dues”, The Economist, 25 de marzo de 1995, pág. 86.
[9] Stephen S. Roach, “Announced Staff Cuts of U.S. Corporations” publ. en Morgan Stanley Special Economics Study, The Perils of Americ’s Productivity-Led Recovery, 1994.
[10] Si se lanza una rana a una olla con agua hirviendo, al tocar el agua ésta salta fuera y evita quemarse. Sin embargo, si a esa misma rana se la mete en una olla con agua templada, la rana se quedará tranquilamente en la olla. Si se aumenta la temperatura gradualmente, la rana se irá
adaptando poco a poco a los cambios de temperatura hasta que, en un momento dado, morirá quemada, es decir, hervida.
[11] George Church, “The White Collar Layoffs That We’re Seeing Are Permanent and Structural” Time, 22 de noviembre de 1993, pág. 35.
[12] Ministerio de Trabajo de los Estados Unidos, Employment and Earnings, enero de 1981 y enero de 1982, págs. 36 y 20.
[13] Ibidem, págs. 28 y 29.
[14] Richard E. Caves y Mathew B. Krepps. Fat: The Displacement of Nonproduction Workers from U.S. Manufacturing Industries, The Brookings Papers on Economic Activity, Nro. 2, 1993, pág. 231.
[15] Mishel y Berstein, The Etate o Working
America, pág. 174; Robert E. Scott y Thea M. Lee, Reconsidering the Benefits and Costs of Trade Protection, Economic Policy Institute, Documento de Trabajo Nro. 105, abril de 1991, pág. 41. [16] William J. Carrington, “Wage Losses for Displaced Workers: Is It Really the Firm That
Matters?” Journal of Human Resources, verano de 1993, pág. 454.
[17] John A. Byrne, “The Pain of Downsiing”, Business Week, 9 de mayo de 1994, pág. 1.
[18] Farrell Kramer, “AT&T and Sprint Plan Big Job Cuts”, Boston Globe, 16 de noviembre de 1995, pág. 46.
[19] Dean Baker y Lawrence Mcshel, Profits Up, Wages Down, Informe (Briefing Paper) del
Economic Policy Institute. Washington, D.C. 1995, pág. 1.
[20] Thurow, Lester C. El futuro del capitalismo, Ed. Javier Vergara, Buenos Aires, Argentina. 1996. Pág. 17.
[21] Ripalda de, Jerónimo Martínez, (Teruel, 1536-Toledo,1618), jesuita español, autor de un famoso Catecismo (1618) http://es.wikipedia.org/wiki/Jer %C3%B3nimo_Mart%C3%ADnez_de_Ripalda
[22] Kennet E. Boulding, Economics as a Science (Nueva York: McGraw-Hill, 1970), pag. 7.
[23] Quigley, Carroll, Tragedy and Hope: A History of The World in Our Time (Macmillan Company, 1966).
[24] Robert N. Bellah, y col., “The Good Society (Nueva York: Alfred A. Knopf, 1991), pág. 46.
[25] Martin Orth y Rudiger Edelmann, “Flexible Working Times: Only a Tendy Concept?” Deucscheland Nro. 1, febrero de 1994.
[26] “Deutsche Bank Plan to Cut 10,000 Jobs”, New York Times, 18 de septiembre de 1995, pág. A-3.
[27] German Information Center, Unemployment in Germany, marzo de 1994.
[28] Marlise Simons, “In French Factory Town, Culprit Is Automation”, New York Times, 12 de mayo de 1994, pág. A-3.
[29] David Fletcher, “Worst-Off Fall Furter Behind”, Daily Telegraph, 3 de junio de 1995, pág. 5.
[30] “Inequality”, The Economist, 4 de noviembre de 1994, pág. 19; “Rich Man, Poor Man”, The Economist, 24 julio de 1994, pág. 71.
[31] Church, “White Collar Layoffs”, pág. 35.
[32] Bruce Butterfield, “Working but Worried”, Boston Globe, 10 de octubre de 1993, pág. 1. [33] “Companies Rewrite the Rules on Jobs”, Financial Times, 7 enero de 1995, pág. 12.
[34] DuRivage, ed., New Policies, pág. 56.
[35] DuRivage, ed., New Policies, págs.. 3, 21, 22. [36] Jason DeParle, “Report to Clinton Sees VAst Estent of Homelessness”, New York Times, 17 de febrero de 1994, pág. 1; Christopher Jenks, “The Homeless”, New York Review of Books, 21 de abril de 1994, pág. 20.
[37] Nasar, “More Men in Prime of Life”, pág. 1.
[38] Cabrera, Esteban, “El mejor negocio en EU: Privatización de las prisiones.” 20 enero 2009. http://elfarolatino.net/web-elfaro/index.php?
option=com_content&view=article&id=469%3Achin
a-confirms-third-bird-flu-death-this-year&catid=86%3Aesteban-cabrera&Itemid=225, consultado 20/08/2012.
[39] “Homeless in France”, International Herald Tribune, 20 de diciembre de 1994, pág. 1.
[40] Sylvia Nasar, “More Men in Prime of Life Spend Less Time Working”, New York Times, 1º diciembre de 1994, pág. 1.
[41] http://en.wikipedia.org/wiki/Enron_scandal, consultado 6 de agosto 2012
[42] http://en.wikipedia.org/wiki/Eastman_Kodak, consultado 6 de agosto 2012
[43]
http://es.wikipedia.org/wiki/Lehman_Brothers#Quie bra, consultado 6 de agosto 2012.
[44] Neef, Max. Economía Descalza.
http://www.max-neef.cl/download/Max_Neef %20_Economia_descalza.pdf, consultado 14/08/12. Pág. 60.
[45]
http://www.jornada.unam.mx/2012/02/23/opinion/02 4a1pol, consultado 6 de agosto 2012
[46] A los omecafi se suele llamarlos neoliberales, sin embargo, el libre mercado no ha existido nunca, quien tiene una ventaja la utilizará a su conveniencia y construirá un monopolio,
secuestrará el mercado y exigirá que los demás lo dejen libre, con todos los medios a su alcance, así lo hacen los omecafi actualmente y lo hicieron los capitalistas durante su hegemonía. El agio, usura, mezquindad, especulación y sembrar odio a cambio de ganancia es su ideología.
[47] Roitman, Marcos. El dilema de las izquierdas. La Jornada, 7/08/2012, Opinión. México.
http://www.jornada.unam.mx/2012/08/07/opinion/02
0a1pol, consultado, 7 de agosto 2012.
[48] La madre tierra a la que pertenecemos y que no nos pertenece.