IMPLICANCIAS Y DESAFÍOS DE LA GESTIÓN DE PROYECTOS
SOCIALMENTE RESPONSABLES EN EL AMBITO UNIVERSITARIO
IMPLICATIONS AND CHALLENGES OF SOCIALLY RESPONSIBLE
PROJECT MANAGEMENT AT THE UNIVERSITY FIELD
Arietti, D.G.
Facultad de Ingeniería – Universidad FASTA
Resumen
Este trabajo analiza los desafíos de la gestión de proyectos a la luz de la Responsabilidad Social Universitaria (RSU). Se plantea un rol activo por parte de las universidades públicas y privadas, desde las cuales nacen proyectos caracterizados generalmente por ser funcionales y científicos pero con poca medición de las externalidades y consecuencias de los mismos.
La responsabilidad social no es un tema de extensión en las universidades; es una política de gestión presente en todas sus actividades para alcanzar de forma eficiente los objetivos. Por ello hablamos de una “inyección social a la universidad”; generando una doble retroalimentación: por un lado, como una nueva herramienta pedagógica y a su vez, con un gran efecto multiplicador sobre las realidades específicas que vivimos en la actualidad.
Gestionar proyectos socialmente responsables desde la Universidad presenta una serie de desafíos, para lo cual se estudia teniendo en cuenta los conceptos de responsabilidad social, la gestión del capital humano y generación de capital social, la Norma Internacional ISO 26000 y su relación con los estándares en la gestión de proyectos, como también los impactos de los mismos. Mediante este trabajo se busca formular estándares profesionales en la gestión de proyectos socialmente responsables que puedan servir como guías orientadoras. Finalmente se presentan conclusiones y recomendaciones.
Palabras claves
:
Proyectos Socialmente Responsables, Responsabilidad Social Universitaria (RSU), Impactos, Criterios de Responsabilidad Social.Abstract
This paper analyzes the challenges of project management in light of University Social Responsibility (USR). We propose an active role on the part of public and private universities, which arise from projects generally characterized by being functional and but little scientific measurement of externalities and consequences thereof.
college", generating a feedback twice: first as a new teaching tool and as well, with a large multiplier effect on the specific realities that we live in today.
Manage socially responsible projects from the University presents a series of challenges, which is studied taking into account the concepts of social responsibility, human capital management and capital generation, International Standard ISO 26000 and its relation to the standards in project management. As well as impacts thereof.
Through this paper attempts to develop professional standards in the management of socially responsible projects that can serve as potential guidelines were. Finally we present the conclusions and recommendations.
Keywords
:
Projects Socially Responsible University Social Responsibility (USR), Impacts, Social Responsibility criteria.1. Introducción
Al igual que la empresa que ha debido superar el enfoque filantrópico de la inversión social (como gasto extra) para entenderse a sí misma bajo el nuevo paradigma de la Responsabilidad Social, la Universidad debe tratar de superar el enfoque de la «proyección social y extensión universitaria» como “apéndices” bien intencionados a su función central de formación estudiantil y producción de conocimientos, para poder asumir la verdadera exigencia de la Responsabilidad Social Universitaria(1).
La Responsabilidad Social ante todo es una nueva filosofía de gestión que deriva en un deber ético de internalizar las externalidades, así como también poder considerar los impactos colaterales internos y externos de nuestros actos presentes. Este concepto permite reformular el compromiso social de las universidades hacia una mayor pertinencia e integración de sus distintas funciones.
Según la Guía del PMBOK(2), un proyecto es un esfuerzo temporal que se lleva a cabo para crear un producto, servicio o resultado único. Para ello, interactúan diferentes grupos de interesados (stakeholders) que adoptan compromisos para lograr los objetivos pautados hacia resultados que favorecen el desarrollo de la sociedad, lo que nos permite hablar de proyectos socialmente responsables.
La gestión de proyectos está relacionada con la generación de productos o resultados de las acciones humanas. Toda acción dentro del tejido social, tiene su impacto, negativo o positivo; el problema deviene cuando sabemos lo que hacemos pero no sabemos qué consecuencias generará esa acción.
y honestidad. Es decir, requiere que quienes se desempeñan en este ámbito demuestren compromiso con la conducta ética y profesional.
Se realizó una investigación teórica, de tipo documental bibliográfica. En este sentido, se consultaron diversas obras y artículos de interés que cuentan con desarrollos y análisis sobre la temáticas afines al objeto de estudio y, en base a estas premisas, se argumentan nuevas proposiciones.
2. Objetivos de esta presentación
Determinar los aspectos y características relevantes de la aplicación de responsabilidad social en la gestión de proyectos para formular nuevos estándares profesionales.
Comparar aspectos de la Norma Internacional ISO 26.000 con la Guía de los fundamentos para la dirección de proyectos PMBOK, a fin de implantar la responsabilidad social en la gestión de proyectos.
Analizar los impactos y externalidades de la gestión de proyectos socialmente responsables a través de la Responsabilidad Social Universitaria.
3. Metodología
3.1 La Responsabilidad Social en el ámbito universitario
La Responsabilidad Social (RS), en su forma más básica, es el conjunto de acciones que representan una contribución voluntaria y activa al mejoramiento y equilibrio de tres dimensiones: económica, ética y medioambiental, a través de una serie de estrategias, prácticas y sistemas de gestión(3).
Si bien existe diversidad de definiciones, la Responsabilidad Social se caracteriza por ser un concepto dinámico con un común denominador: la fundamentación ética. Mucho se ha dicho sobre el decisivo papel social y moral que tiene que jugar la organización universitaria, tanto en la formación profesional como en la transformación de su entorno. Menos se ha discutido sobre cómo llevarlo a cabo.
La relación entre la crisis del saber tecno-científico y su ceguera crónica concerniente a los efectos globales que engendran, por un lado la crisis social, y la ecológica mundial por otro, tiene que ser el punto de partida para una reforma universitaria de responsabilidad social que nos lleve a una reflexión profunda sobre el significado social de la producción de conocimientos técnicos y humanísticos, y la formación profesional de nuevos líderes(4).
En el actual contexto mundial, las instituciones educativas han sufrido una adaptación a las nuevas condiciones buscando responder a las nuevas demandas. Ellas enfrentan una fuerte crisis de legitimidad, reconocimiento y relevancia en la sociedad, buscando un cambio: una visión de la
desarrollo en la materia. Pero además, deben incorporar a su propia práctica los enunciados de la responsabilidad social.
Este nuevo discurso aparece en un contexto en el cual la sociedad confiere a sus instituciones educativas mayor compromiso y le asigna metas sociales altas (formación de jóvenes, gestión del conocimiento, reducción de pobreza, construcción de una cultura de paz, desarrollo sostenible). Apunta a restituir a las universidades su autonomía y su función social, para responder a las demandas ciudadanas como un todo. Por ello requiere de un conocimiento profundo de los problemas sociales y de una comprensión integral de los mismos, realizado mediante un proceso de dialogo entre las disciplinas, saberes y actores.
Se plantea un nuevo paradigma donde las universidades complementarán las acciones de otras entidades y asumirán la tarea de asegurar una esclarecedora gerencia del conocimiento de la responsabilidad social a fin de fomentar un sentido adecuado de dirección de los esfuerzos. Ser socialmente responsable hoy es parte de la cultura. Una parte significativa de la producción del conocimiento se origina mediante la interacción de estudiantes, académicos y la comunidad empresarial, en investigación orientada a la reflexión, el intercambio de prácticas que afectan el desarrollo de las relaciones económicas, comerciales, empresariales y humanas, dentro de parámetros éticos, aceptados mundialmente.
Cuando se piensa en Responsabilidad Social Universitaria (RSU), se concibe un compromiso con la gestión responsable y en asumir los efectos internos y externos que esta genera. Cuando se pretende incidir sobre la calidad de la educación y transformar el aprendizaje, se requiere conocer el ethos de la universidad y su disposición para trascenderlo. Esto exige una profunda toma de conciencia, una comprensión holística e integral de sí misma, de su entorno y de sus impactos.
FACTORES CARACTERIZACION
Prioridades de las instituciones educativas Asegurar acceso al conocimiento existente de toda la sociedad.
Generar nuevo conocimiento para ponerlo a disposición de un nuevo paradigma, mediante la
colaboración con la sociedad como un todo.
Cambios que afectan a las universidades La dialéctica público-privada y la tendencia a considerar el conocimiento y la educación como un
bien privado.
El papel de la Educación Superior comprometido con generar conocimiento para el Bien Común.
Discusión y prácticas relacionadas con visiones distintas a: valor social del conocimiento vs. rentabilidad del conocimiento; y relevancia del
conocimiento vs competitividad.
Tendencias emergentes: el replanteamiento de la responsabilidad social desde el ámbito
universitario
Surge con claridad y relevancia crecientes el valor de la transdisciplinariedad; la integración del conocimiento científico con el saber ancestral; y el análisis ético, social y ambiental del conocimiento.
¿Qué hacer? Asegurar la relevancia de la educación y la investigación. Incorporar la sostenibilidad en la educación superior. Democratizar el conocimiento. Aprendizaje basado en proyectos con impacto social. Asumir un rol clave en el desarrollo humano y social.
Fuente: Elaboración propia a partir de GUNI-UNESCO(5), 2009. Higer Education at a Time of Transformation.
Los proyectos de gestión que emanen desde el ámbito universitario no solo serán valederos y científicos, sino que también sus postulados nacerán con responsabilidad social, desde la formulación de los objetivos hasta las consecuencias e impactos de sus resultados, logrando la eficiencia en el proyecto de manera interna y externa.
3.2 ¿Por qué Responsabilidad Social en la Gestión de Proyectos?
Según la definición del Project Management Institute (PMI) un proyecto es: “un esfuerzo
temporal que se lleva a cabo para crear un producto, servicio o resultado único”. Este instituto promulga una metodología de gestión de proyectos que contempla todas las variables posibles con la finalidad de administrar proyectos en forma integrada y eficiente. Se basa en analizar el ciclo de vida del proyecto para abordar posteriormente todos los pasos metodológicos necesarios relacionando procesos con áreas de conocimientos, cohesionados con la gestión y responsabilidad profesional.
En las normas ISO, el proyecto es definido como un proceso único consistente en un conjunto de actividades coordinadas y controladas, con fechas establecidas de inicio y finalización, desarrolladas con el fin de alcanzar un objetivo para conformar requerimientos específicos, incluyendo restricciones de tiempo, costo y recursos(6).
ambientales; por ello se considera no solo innovador, sino necesario ajustar estas metodologías con los conceptos de la responsabilidad social.
Esta nueva forma de gestionar proyectos involucra el compromiso que debemos asumir por los resultados de nuestras acciones y por las consecuencias e impactos que las decisiones profesionales generarán en el proyecto, en la empresa y en un contexto social en donde cada integrante del equipo debe promulgar este concepto con la gestión que realiza.
No medir los efectos en la gestión de un proyecto devendrá en consecuencias para los participantes externos e internos al mismo; no solo de tipo económicas, sino también sociales y en el contexto, que impedirán una óptima conclusión del proceso.
3.3 La importancia de la generación del capital social
El papel que representa el área de gestión humana en el diseño y aplicación de prácticas de responsabilidad social es protagónico, ya que todas estas actividades se enfocan a los trabajadores y a sus familias, los cuales representan el principal objetivo del área.
El capital social se refiere al grado de integración y la capacidad de superar oposiciones personales, todo ello sobre la base de principios, valores éticos y códigos de convivencia que mantienen el tejido social, satisfacen las necesidades de desarrollo personal y promueven significativos aportes a la comunidad.
Tiene que ver con un ambiente constructivo, donde pesan los factores de la subjetividad, como el compromiso con la organización. Se refiere a realidades donde los fines no se alcanzan de manera independiente, sino que existen lazos solidarios. Se corporizan, entonces, relaciones de confianza, normas de reciprocidad, estructuras de interacción, pautas normativas, que pueden volverse recursos para la acción. Construye relaciones sociales duraderas, capaces de procurar logros materiales y simbólicos. A su vez, tiene los rasgos de un bien público; los resultados no solo sirven a quienes ayudan a lograrlos sino que se extienden a los demás integrantes de la red y el contexto.
Bernardo Kliksberg(7), destaca los valores de la confianza interpersonal, de la capacidad de asociatividad, de la conciencia cívica y los valores de la ética, como los componentes claves del concepto de capital social, destaca también, el componente de valores éticos en el capital social, indicando que si dichos valores son positivos en una sociedad ello hará más eficiente dicha sociedad, pero si son negativos minarán las bases de la misma e incrementarán el morbo de la corrupción.
La construcción del capital social implica una base de diálogos que contemplan los intereses y motivos de la diversidad de individuos y grupos que integran, participan o son asociados de la organización. Se trata de construir redes de colaboración para realizar proyectos compartidos, trabajando sobre bases de equidad. El capital social es, además, una base indispensable para los proyectos de educación y para el enfoque del aprendizaje en la organización.
3.4 La relación entre la Norma Internacional ISO 26000 y la Guía PMBOK
La Norma Internacional ISO 26000 ofrece armonizadamente una guía global pertinente para las organizaciones del sector público y privado de todo tipo, basada en un consenso internacional entre expertos representantes de las principales partes interesadas, por lo que alienta la aplicación de mejores prácticas en responsabilidad social en todo el mundo(8). Establece una guía voluntaria, para que las empresas operen de una forma socialmente responsable, y que al medir su desempeño, puedan tener en cuenta el impacto que genera en la sociedad, la diversidad ambiental, jurídica, cultural, política y organizativa. Además reconoce la participación de los distintos grupos de interesados y la forma en que se integra el comportamiento socialmente responsable al interior de la organización.
La Guía del PMBOK identifica ese subconjunto de fundamentos de la dirección de proyectos generalmente reconocido como buenas prácticas. Esto no significa que el conocimiento descrito deba aplicarse siempre de la misma manera en todos los proyectos; la organización y/o el equipo de dirección son responsables de establecer lo que es apropiado para un proyecto determinado. Además de las normas que establecen pautas para los procesos, herramientas y técnicas de la dirección de proyectos, el Code of Ethics and Professional Conduct del Project Management Institute sirve de guía a los profesionales de la dirección de proyectos y describe las expectativas que tienen de sí mismos y de los demás. Este Código precisa las obligaciones básicas de responsabilidad, respeto, imparcialidad y honestidad. Requiere que quienes se desempeñan en este ámbito demuestren compromiso con la conducta ética y profesional. De modo tal, que conlleva la obligación de cumplir con leyes, regulaciones y políticas profesionales, y de la organización.
En las áreas del PMBOK, los criterios de responsabilidad social se enfocan en la satisfacción de las expectativas de los diferentes grupos de interesados, en la asunción de los impactos positivos y negativos que genere el proyecto, así como en el código de ética que debe ser adoptado por todos los involucrados.
Estas acciones son transversales a todas las áreas, de modo tal que la responsabilidad social forma parte del vocabulario común de la gestión de proyectos.
Los stakeholders o interesados son todas aquellas personas que serán afectadas por el proyecto en función de sus intereses particulares(9). Entre los principales interesados se pueden mencionar: el director del proyecto, los clientes, la organización, los miembros del equipo de trabajo, el gobierno, la comunidad, los inversores y en definitiva, la sociedad en su conjunto. Un buen director de proyectos debe no solo resolver los intereses contrapuestos de los interesados en el proyecto, sino también anticiparse en la evaluación de los impactos y externalidades que generaran estos proyectos.
intereses pueden verse afectados de manera positiva o negativa, directa o indirectamente, de manera explícita o tácita por la ejecución o terminación del proyecto.
Figura 1. Principios y áreas de la Norma ISO 26.000 y la Guía PMBOK para la gestión de proyectos socialmente responsables.
3.5 Impactos de los proyectos socialmente responsables en el ámbito universitario
Toda intervención social busca modificar exitosamente la situación problema que motivó dicha intervención.
Salamanca(10) define la evaluación de impacto como aquella que se detiene en indagar en los efectos secundarios o colaterales de una intervención social cualquiera, englobando sus externalidades positivas y negativas, efectos directos y secundarios de tipo diferido en el tiempo. El impacto de un proyecto o programa social es la magnitud cuantitativa del cambio en el problema de la población objetivo como resultado de la entrega de productos (bienes o servicios) a la misma. El éxito de un proyecto es la medida de su impacto en función de los objetivos perseguidos. Es por tanto, la justificación última de su implementación.
ISO 26.000
7 PRINCIPIOS PARA LA RS
1. Rendición de cuentas 2. Transparencia 3. Comportamiento ético 4. Respeto a los intereses de las
partes interesadas 5. Respeto al principio de
legalidad 6. Respeto a la norma
internacional de comportamiento 7. Respeto a los derechos
humanos
Guía PMBOK ÁREAS GESTION
PROYECTOS
1. Integración 2. Alcances
3. Tiempo 4. Costo 5. Calidad 6. Recursos Humanos
7. Comunicaciones 8. Riesgos 9. Adquisiciones
Gestión de Proyectos Socialmente Responsables
ACCIONES
TRANSVERSALES ACCIONES
TRANSVERSALES TRANSVERSALES
ACCIONES
Cohen y Franco(11), por su parte, plantean que la evaluación del impacto establece en qué medida la intervención social logra mejorar la situación para lo que fue diseñado, la magnitud que tuvieron los cambios, si los hubo o no, a qué segmento de la población objetivo afectó y en qué medida.
De este modo, Cohen define evaluación del impacto como la diferencia existente entre un conjunto de características iniciales y las características finales observadas en la ejecución de un programa o proyecto. Este aspecto es nuevo, considerando que junto a Franco sostenía que la eficacia, - entendida como el logro de los objetivos de la intervención social - era la medida del impacto.
El enfoque de las externalidades dice que cada proyecto produce sus propias perturbaciones, en su proceso de producción sobre la sociedad o una parte de ella y el ambiente, a consecuencia de una actividad económica. Las externalidades son costos o beneficios medioambientales o sociales no introducidos en la estructura del precio del producto que los ocasiona y tienen su grado de relevancia por el costo que para la sociedad traen consigo y por el revertimiento de los efectos que producen(12). Aunque no todas las externalidades son negativas, las que sí lo son se convierten en una falla de mercado si no existen mecanismos que trasladen al generador de la externalidad los costos de la acción.
Por lo tanto, es posible advertir la existencia de dos tipos de impactos: impacto observado o impacto real. En el primer caso, es la resultante de la aplicación de la operacionalización de la variable experimental. En cambio, el segundo resulta de la diferencia entre los grupos sometidos a comparación, por lo cual existirá mayor impacto mientras más grande sea la diferencia, y viceversa.
Tabla 2. Análisis Cualitativo de Impactos (entradas y salidas).
4. Resultados
Estamos inmersos en un nuevo paradigma, donde debemos lograr que la Responsabilidad Social Universitaria sea transformadora de quien la aplica y de su impacto en el contexto donde se encuentra inmersa.
ENTRADAS
1. Activos de los procesos de la organización.
2. Enunciado de las consecuencias y alcance del proyecto. 3. Plan de previsión y gestión de
impactos/riesgos.
4. Registro de impactos externos e internos.
SALIDAS
Las buenas acciones no tienen efecto sistémico; los impactos si lo poseen. Estos últimos generarán los cambios sistémicos necesarios para la transformación.
Generar Responsabilidad Social de manera individual se vuelve una tarea compleja. Se recomienda el uso de la co-gestión y asociatividad para lograrlo. Crear valor compartido llevará a la innovación social.
En este nuevo paradigma, los stakeholders ya no son solo los grupos de interés o participantes activos dentro y fuera de los proyectos de gestión. Por el contrario, los
stakeholders pasan a ser verdaderos portadores de desafíos, generadores de innovación y capital social.
Se trata de fortalecer los llamados “vínculos de puente”, las cuales se caracterizan por ser relaciones asimétricas entre personas con muy pocas características comunes. Generalmente entre personas con significativas diferencias en la posesión de recursos. Esto es el primer paso para la generación de capital social.
Realizar un diagnóstico de los impactos y consecuencias que producirá el proyecto. Definir los riesgos y los efectos negativos y positivos que el proyecto está en capacidad de atender, al igual que las condiciones financieras y demás que sean necesarias para atender los impactos. Finalmente, se recomienda comparar el cumplimiento de los compromisos adquiridos respecto a la reparación de los efectos generados y asumidos por el proyecto. Auditar los resultados y las consecuencias generadas por la puesta en marcha del proyecto
para lograr suprimirlos o disminuirlos. Mantener un proceso de investigación-acción de mejora continua para lograr la eficiencia en la gestión y cumplimiento de los objetivos. Revisar los principios básicos del proyecto -Misión, Visión, Valores, Políticas, Objetivos
y Estrategias- para comparar en qué medida se aplica una conducta ética, seguidamente hacer los cambios necesarios y promover valores, actitudes, creencias y acciones necesarias, como parte de la cultura de trabajo en equipo.
5. Conclusiones
Las ideas avanzadas a lo largo de estas páginas revelan un concepto de Responsabilidad Social más sistémico que trata de convocar a todos los actores del territorio (responsabilidad social territorial). Todos aquellos que tienen que ver con los impactos sociales se van uniendo para generar responsabilidad social, alrededor de una economía circular, con investigación y conocimiento experto que proviene de las universidades y con un marco legal y política fiscal por parte de los gobiernos. Y aquí el rol de las universidades, va hacia una mayor pertinencia e integración de sus distintas funciones, con una mirada integradora y compleja con el contexto que la rodea, donde ya no hablamos de stakeholders (grupos de interés) sino que hablamos de portadores de desafíos.
propios objetivos de la universidad. Por ello debe estar presente desde su nacimiento, desde la formulación de la misión y visión, centro de donde se imparten los lineamientos a seguir.
La Universidad como institución debe difundir y poner en práctica un conjunto de principios y valores generales y específicos por medio de los procesos claves de gestión, docencia, investigación y extensión, para responder a la propia comunidad universitaria y a la sociedad en la que está inserta; buscando un desarrollo local y global más justo.
Figura 2. Pasos para la gestión de proyectos socialmente responsables.
Los actos que emanan de la Responsabilidad Social son vivencias complejas que generarán una transformación en los actores involucrados; aprenden a ser y a escuchar al otro. La Universidad debe extender su acción educativa a la sociedad en su conjunto, mediante una tarea sistemática que coloque su potencial docente y de investigación al servicio de empresas, sindicatos, organizaciones de la sociedad civil, y muchas otras instituciones.
La Responsabilidad Social Universitaria permite darnos cuenta de la necesaria gestión social del conocimiento porque la Universidad, como concentración de capital intelectual (imprescindible para incrementar el capital social y económico) debe responder a la demanda social no satisfecha, sobre todo en sectores con poco acceso a la información pertinente para lograr una sociedad inclusiva del aprendizaje en un contexto de economía del conocimiento.
igualmente responsables. En el marco de estos cambios, una de las primeras tareas a realizar es un diagnostico organizacional y revisar los principios básicos organizacionales para comparar en qué medida se aplica una conducta ética, seguidamente hacer los cambios necesarios y promover valores, actitudes, creencias y acciones para cambiar la cultura del parcelamiento, la fragmentación y la falta de participación.
“Cómo no sabían que era imposible, entonces lo hicieron”.
6. Referencias
(1).Vallaeys, F. (2003). Responsabilidad Social Universitaria, Revista Venezolana de Gerencia (RVG), Venezuela.
(2). Project Management Institute (2008). “PMBOK Guide, Cuarta Edición”. Project Management Institute Inc.
(3). Strandberg, L. (2010). “La Responsabilidad Social Corporativa en la cadena de valor”. Cátedra “la Caixa” de Responsabilidad Social de la Empresa y Gobierno Corporativo. En la web: http://www.iese.edu/research/pdfs/estudio-123.pdf
(4). Alvarez, I. Vera, C. Ventajas de la simbiosis “Gobierno-Universidad”en la formación de los ingenieros civiles. Universidad Católica del Norte. Ciip 1er Congreso Iberoamericano de
Ingeniería de Proyectos, mayo 2010. En la web:
http://journal.riipro.org/index.php/IJOPM/article/view/5/3
(5). GUNI-UNESCO, 2009. “Higer Education at a Time of Transformation. New Dynamics for Social Responsibility”, Nueva York, Palgrave, Macmillan.
(6). Peña, Luis Guerra. Granado, Adriano C. y otros. “Gestión integral de proyectos”. Fundación Confemetal Editorial, Madrid España 2002.
(7). Kliksberg, B. (2001). “El Capital Social. Dimensión Olvidada del Desarrollo”, Universidad Metropolitana, Editorial Panapo, Caracas, Venezuela.
(8). ISO/FIDES-26000. (2010). International standard. Guidance on social responsability.
(9). Argandoña, Antonio. “La teoría de los stakeholders y el bien común” documento de investigación Nº 355, IESE Universidad de Navarra, España. (2007) http://www.iese.edu/research/pdfs/DI-0355.pdf.
(10). Salamanca Fernando. “Formulación y valuación de Proyectos Sociales”. Curso de post grado del Programa global de formación en población y desarrollo. Documento docente, CELADE Noviembre 1995.
(11). Cohen Ernesto y Franco Rolando. “Evaluación de proyectos sociales. La utilización del análisis costo-efectividad”. Seminario sobre descentralización fiscal y banco de proyectos. Santiago de Chile, Octubre de 1990. ILPES- IDE del Banco Mundial.
Correspondencia
Denise Gisele Arietti
Facultad de Ingeniería - Universidad FASTA
Gascón 3145 (CP 7600). Mar del Plata – Bs.As. – Argentina
e-mail: [email protected]