JORGE
LUIS
BORGES
Y
LA INVENCIÓN DE
LOS
COINCIDENTES
PUNTUALES
Osear Hahn
Departamento
de
Español
y
Portugués
Universidad de Iowa
Este
artículo examinael conflictoentresignolingüístico
y
referente en algunostextos
de Jorge Luis
Borges, y
sufracaso
en capturarla
realidad con elinstrumento
del lenguaje.
La forma
enla
cualBorges
busca
superar este problema esla
invención
de los
artefactosllamados "coincidentes
puntuales"Un "coincidente
puntual"esun
facsímil
que coincidetan
rigurosamente
coneloriginal,
quedeja
de
serunaimitación
y
setransforma
en una nuevarealidad,
con atributospropios.This
article examinesthe
conflictbetween linguistic
sign and referentin
someof
Jorge
Luis
Borges's
texts,
andhisfailure
to
capturereality
withthe
instrument of language.
The way in
whichBorges
looks
to
overeómethis
próblemis
through the
invention
ofthe artifaets callea"punctual
coincidents."A"punctual
coincident"
is
afacsímile
that
coincidesso
rigorously
withthe
originalthat
it
ceasesto
be
animitation
andbecomes
a newreality,
withits
ownattributes.De
las
varias concepcionesdel lenguaje
quefiguran
enla
obrade
Jorge Luis
Borges,
tres
sonlas
más persistentes.La
primerasurge como una preocupacióny
un cuestionamientoy
tiene
que ver conlas limitaciones de
la
representación verbal.La
segunda sostiene quelos
nombres son arquetiposde las
cosas.Y
la tercera,
que a veces se origina enla
segunda,
declara
quelos
poderesdel lenguaje
son mágicos.El
propósitode
estetrabajo
es parcial:quieremostrar
y
describir determinados
aspectosde la
concepción miméticade
Borges,
que conducenala invención
de
esos artefactos quedenomino
"coincidentes
puntuales"1
El deseo de
aprehenderla
realidad por el solohecho de
nombrarla,
marca un sectorde la
obrade Borges desde
susinicios.
En
el poema"Las
callesde
Buenos
Aires"aludea
las
avenidas
de
esa ciudady dice
que son comobanderas
que sedespliegan hacia
los
cuatropuntos cardinales.
Sin
embargo,
no se conforma conla
dimensión
que agrega elsímil,
y
expresa suvoluntadde
que el mismísimo objetoimitado
esté presente en elpoema:"Ojalá
enmis versos enhiestosvuelen esasbanderas"2.Una
intención
semejante encontramosen
"Forjaduras".
Esta
vez se propone"encerrar
elllanto de las
tardes
/
en elduro diamante
del
poema";
pero el poemase muestraimpermeable
ala
penetraciónde
lo
real31.
Para
unanálisisampliode
las
teoríasdel lenguaje
implícitasenlos
escritosde
Borges,
véaseJaime
Rest,
"Borges y
eluniversode
los
signos",enHispamérica, 7(1974),
pp.3-24.
2.
En Fervor de Buenos
Aires. Buenos Aires: Imprenta
Serantes,
1923.3.
Salvo indicación
expresa,las
citasde Borges
incluidasen este trabajoprovienende Obras
completas.
Una
cosa esla
voluntadde
capturarla
realidad mediantela
palabra,
y
otramuy
distinta,
la
concreciónde
ese objetivo.Así,
cuandoBorges
intenta
operar condos
categorías: el
lenguaje y
el mundoexterior,
el segundo quedainexorablemente
fuera de la
obraliteraria;
y
cuando siguiendo aPlatón
quiere manejarse contres términos:
elSigno,
elMundo
Sensible
y
elArquetipo,
tiene
que rendirse antela
evidenciade
que ahora sondos las
categorías que se
le
escurren.Lo
único
que siempre quedaincólume
es el primertérmino:
el signo verbal.
Esta
constatacióny
eldrama del
hablante
quelucha
pordecir
el mundosin
vocablos,
sehace
patenteenlos
siguientes versosde "El
otrotigre":
Al
tigre
de los
símboloshe
opuestoEl
verdadero,elde
calientesangre,El
quediezma la
tribu
de
los búfalos
Y
hoy,
tres
de
agostodel
59,
Alarga
enla
praderaunapausadaSombra,
peroya elhecho de
nombrarloY
de
conjeturar su circunstanciaLo haceficción del
artey
no criaturaViviente
de las
que andan porla
tierra.
Un tercer tigre
buscaremos. Este
Será
comolos
otrosunaformaDe
misueño,unsistemade
palabrasHumanas,
y
no eltigre
vertebradoQue,
más alláde las
mitologías,Pisa
la
tierra.Bien
lo
sé,peroalgoMe impone
estaaventuraindefinida,
Insensata
y
antigua,y
perseveroEn
buscar
por eltiempo
de la
tarde
El
otrotigre,
elqueno está en el verso.Tres
sonlos
tigres
aludidos aquí: el animalficticio
recién construido por ellenguaje;
el
tigre verdadero,
que existefuera del
texto,
y
untercer tigre
que sedisuelve fatalmente
en
"un
sistemade
palabrashumanas",
apenas es nombrado.Queda
en evidencia que susdiferentes
naturalezasónticas
no pasande
ser unailusión:
los
tres
tigres
sonigualados
porla
acciónficcionalizadora
del lenguaje. Encerrar
en unajaula
de
palabras al"otro tigre",
ala bestia biológica
quevivey
muereenla
selva,
es una empresa condenada alfracaso.
Algo
semejantesucede en el poema"La
rosa".Borges debe
recurrir a una paradojapara
indicarnos
que el referente("la
rosainmarcesible,
la
joven
flor
platónica")
estáausentedel
texto.
También
enlas
estrofasde "La
luna"remiteatres
elementosde
distinta
categoría:la luna
imaginaria,
elastrode
cada nochey la
luna
arquetípica.Pero,
otravez,
el simple actode
nombraral objetoimitado
lo
convierte enficción del
arte,
en mero simulacro.Que
ellenguaje,
y
por endela
literatura,
son entidadesde
rangoinferior
sédesprende
aveces
de declaraciones
explícitas.En "El
Aleph",
el narradordecide
no recurriraemblemasliterarios
paradar
cuentade lo
queha
visto enla
esferatornasolada,
porque suinforme "que
daría
contaminadode
literatura,
de
falsedad"
.
Análogamente,
en el poema"Isidoro
Acevedo"
AISTHESIS
N°afirma que
los
nombresy
fechas
son engañosdel
signo.Y
cuando se refierea unpoeta anglosajón que
falleció hace
siglos,
dice,
peyorativamente,
queahora noesmás queunmontónde
palabras.
Siguiendo
estalínea de
pensamiento,
en"Tlon,
Uqbar,
Orbis
Tertius"asevera:
'Todo
estado mental es
irreductible:
el merohecho de
nombrarlo-idest,
de
clasificarlo-importa
un
falseo"; y
en el cuento"El
inmortal"
las
palabras soncalificadasde
"pobre
limosna"Al
autorde Ficciones le
parecedesilusionante
quela
poesía seacopiaoreflejode
algo que
la
trasciende
y
que es originaly
verdaderopornaturaleza:"Más
alláde
este afány
de
esteverso/
me aguardainagotable
eluniverso",
declara
Borges,
subrayandola
insal
vable
distancia
quehay
entrelas
palabrasy
las
cosas.Dentro de la
mismaconcepción,
y
como
contrapartida,
ellenguaje
resultaserunaentidadderivativa
y
falsa,
valedecir,
irreal:
"Sombras
o simulacrosde
esa voz que equivale a unlenguaje y
acuanto puede comprender
unlenguaje
sonlas
ambiciosasvoceshumanas,
todo,
mundo,
universo".No
esdifícil
concluirentoncesque
la
representación verbaldebe
ubicarse enla
seriede los
meros simulacros,
junto
alas imágenes
especulares,
alos
recuerdosy
alos
sueños;
junto
alas
sombras
y
alos
gólem;
junto
alos
reflejosy
alos
distintos
tipos
de
facsímiles4Ya
hemos
sugeridoque,
paraBorges,
el vocablo"simulacro"tiene
unsentidopeyorativo.
Así
sedesprende
de
algunasdeclaraciones
suyas.En "El
escritorargentinoy la
tradición"
dice: "Más
quede
una verdaderadificultad
entiendoque setrata
de
unaapariencia,
de
unsimulacro,
de
unseudoproblema",
asociandola
palabra "simulacro" alo
superficial
y
alo
engañoso.Y
en una nota sobre eldoblaje
cinematográfico, técnica
queesotra
forma de
simulación,
señala:"Peor
quela
sustitución queimplica
eldoblaje,
esla
concienciageneral
de
un engaño".Ilustrativamente,
"El
simulacro"
esel nombre
de
unade
susprosasbreves,
destinada
a mostrarla farsa
que constituyó el peronismo.En la
obrade Borges
la
apariciónde los
simulacros sueleir
acompañadadel
tópico
de
vanitasvanitatum.Desde
el mismotítulo,
elpoema"Vanilocuencia"(hablar
envano),
incluido
solamente enla
primeraediciónde Fervor de Buenos Aires
(1923),
homologa las
nociones
de
vanidady
representación verbal:La
ciudad está en mí como un poemaque no
he logrado detener
en palabras.A
unlado
hay
la
excepciónde
algunosversos,
al
otro, arrinconándolos,
la
vidaseadelanta sobre eltiempo,
con
terror
que usurpaél
alma.Siempre
hay
otrosocasos,
otragloria;
yosiento
lafatiga del
espejoque no
descansa
en unaimagen
sola.4. A
propósitodel
conceptode
"mimesis"en
la
Italia
del
sigloXVI,
M. H. Abrams
anota enEl
espejoy la
lámpara
(B.
Aires, Nova,
s/d)que cuando uncríticode la
época
quería realizar unadefinición
del
arte,susplanteamientossiempre
incorporaban
vocablos como"reflejo", "representación", "remedo",
"ficción",
"copia"o"imagen".Y
agregapoco
después:
"En
unextremotenemos
las
sencillasderivaciones del
espejo como análogo.Por
ejemplo, unaimagen
en el espejo essólounsimulacrode
unobjeto,forzado
a representartresdimensiones
porsólodos:
de donde
resulta el statusinferior del
arte comomeraapariencia,grandemente alejadade la
verdad"
Para
qué esta porfíade
clavar condolor
unclaro versode
pie comounalanza
sobreél
tiempo
simi
calle,
micasa,
desdeñosas de
símbolosverbalesme gritarán su novedad mañana?
Nuevas
comouna
boca
nobesada.
Borges
se rinde antela
evidenciade
quelos
referentes prevalecen más alláde los
signos que
los
nombran.En
consecuencia,
esla
vivacidadde lo
contingentelo
que sedebe
celebrar
y
no su reflejo:La
actualidadconstante,
convincentey
sanguíneafesteja
en eltrajín
de la
callesuplenitud
irrecusable
de
apoteosis presente.La
concienciade
quehay
unhiato
irreductible
entre elfacsímil
y
el elemento realimitado,
se manifiesta conimpotencia
eironía
en el poema"Benarés"
:
"Y
pensar que mientras
juego
condudosas
imágenes
/
la
ciudadque canto persiste/
en unlugar
predestinado del
mundo".
Agreguemos
quetanto
los
espectrosde
"Los
compadritosmuertos"
como
la
publicaciónde
versos alegóricos("Camdem, 1982"),
merecenporigual
el calificativode
"vanos".
Es
oportunomencionartambién
el sonetode
Borges
cuyo protagonista es el escritor español
Baltazar Gracián. Dice
la
vozde Gradan: "Vanamente
/
busqué
alimento ensombras
y
enerrores"
Y
es como siBorges
estuvierahablando
de
su propia obra.Otra
de las deficiencias
inherentes
ala
palabra es suimpotencia
para aprehenderla
compleja singularidad
de
lo
empíricoy
su particularismo abrumador.Borges
ponede
relieve el alucinante
detallismo de lo
realy llama la
atención sobrela
pertinaciadel
mundo
en agobiarnosconlo
concreto multitudinario.Es "la
sañade lo
real",
"la
prolijidadde
lo
real",
"el
copioso estilode la
realidad".Una
casa quelo
esperaen el suresdescrita
como"minuciosa
de
realidad";
y
en el poema "Insomnio" evoca"las
muchas cosas que misabarrotados ojos
han
visto".Esa
vertiginosa,
esahormigueante
riquezadel
universonopuedeser apresada por el
lenguaje
ni congelada enimágenes.
Cabe
suponer, entonces,
quelas
reproduccionesmenosimperfectas
serán aquellasque puedan
duplicar
el objetoimitado
con precisión milimétrica.Es
aquídonde
surgenlas
invenciones borgeanas
quellamo "coincidentes
puntuales".Son
copiastan pormenorizadas,
tan
matemáticamenteprecisas,
quepodrían superponersey
coincidirdetalle
adetalle y
átomo
aátomo
conelobjetoclonado.Examinemos,
a modode
ilustración,
elmapaquefigura
en"Del rigor
enla
ciencia":
...Enaquel
Imperio,
elArte
de la Cartografía logró
tal
Perfección
que elMapa de
unasola
Provincia
ocupabatoda
unaCiudad,
y
el mapadel Imperio
toda
unaProvincia.
Con
eltiempo,
estosMapas Desmesurados
no satisficierony
los Colegios de Cartógrafos
levantaron
unMapa delImperio,
quetenía
eltamaño
del Imperio y
coincidíapuntualmenteGeneraciones
Siguientes
entendieron que esedilatado Mapa
eraInútil y
no sinImpiedad
lo
entregaronalas Inclemencias del Sol y de los Inviernos. En los Desiertos del Oeste
perduran
despedazadas Ruinas del Mapa
habitadas
porAnimales
y
Mendigos;
entodo
el
País
nohay
otra reliquiade
las Disciplinas
Geográficas5.
Este
Mapa del
Imperio,
que repiteeltamaño
del
Imperio,
es un"coincidente
puntual".
También
lo
es eltexto
mismode "Del
rigor enla
ciencia",
ya quecoincidepuntual mente con el"original"
de Suárez de
Miranda,
publicadoel año1568,
en sulibro Viajes de
Varones Prudentes.
Y
noobstante,
en vezde
ser un merosimulacro,
ha
terminado
porconvertirse en un objeto
borgeano.
Un
proyecto equivalente es eldel filósofo inglés John Locke. Borges lo describe
en"Funes
el memorioso".Se
trata
ahorade
un"coincidente
puntual"
configurado como siste
ma
de
signoslingüísticos. Locke
se propone postular"un
idioma imposible
en el que cadacosa
individual,
cadapiedra,
cadapájaroy
cadaramatuvieran
unnombre propio".Se
producirían,
de
estemodo,
epítetos cortadosrigurosamente
ala
medidadel
objeto;
denomina
ciones para cada uno
de
susdetalles
y,
mástarde,
verdaderosiconos
de
la
cosanombrada,
los
que repetirían con alucinante minuciosidadlas
mismas propiedadesdel
referente.Un
ejemplohumano de los "coincidentes
puntuales"esel protagonista
de
"Funes
el
memorioso''
.
Aunque Borges
plantea quetambién
los
recuerdos son repeticiones elementales
y
esquemáticas,
comolas
sombrasy los
reflejos,
Ireneo
Funes,
que es una especiede
muíantecriollo,
poseela
capacidadde
reproduciren su memoria"un
mundo multiforme, instantáneo
eintolerablemente
preciso".El fundamento
de
este peculiarfunciona
miento
de la
memoriaes queBorges
le
asignaala
percepción el mismopapelque cumpleen el
inmaterialismo
de
Berkeley:
"Ser
es percibiry
serpercibido",
reza el célebre axiomadel
metafísicoirlandés.
A
diferencia
del
idealismo
de
Platón,
elidealismo
de
Berkeley
sostienequelas ideas
no sonrealidades,
porque sebasan
engeneralizacioneso abstraccionesque constituyen una pura
ilusión. Ni
siquieralos
conceptos geométricostienen
unaexistenciaautónoma.
No
esfactible
concebir eltriángulo;
sóloconcebimostriángulos
concretos:
equiláteros,
isósceles
o escalenos.Incapaz
de
construirabstraccionesmentales oideas
platónicas,
Ireneo Funes
esla
encarnaciónmismadel
empirismode
Berkeley:
No
sólole
costaba comprenderqueel símbolo genérico perro abarcaratantosindividuos
dispares,
de
diversos
tamañosy
formas;
le
molestabaqueel perrode
las
tres
y
catorce(visto de
perfil)tuvierael mismo nombre queelperrode
las
tres
y
cuartovistode
frente.
El
narradordeduce
entonces queFunes,
hasta
ciertopunto,
carecede la
capacidadde
pensar."Pensar
es olvidardiferencias,
esgeneralizar,abstraer",
y
en el copioso mundode Funes "no había
sinodetalles,
casiinmediatos".
Paradojalmente,
esalimitación
es,
almismo
tiempo,
un notable atributo.La
percepciónde
Funes
funciona
como unórgano
hiperdesarrollado
de
aprehensióndirecta
y
minuciosade la
realidadempírica,
lo
quele
permite accedera
la
innumerable
"prolijidadde lo
real".Funes
memorizamás,
reproducemás,
porquepercibe más.Las imágenes
nemotécnicasde la
mentede Funes
coincidentan
puntualmenteconlas
cosasexternasrecordadas,
que"dos
otres
veceshabía
reconstruido undía
entero;
nohabía
dudado
nunca,
pero cadareconstrucciónhabía
requerido undía
entero".Si
aIreneo
Funes
le hubieran
concedidoolvidar un solohecho:
elhecho de
queestabarecordando,
habría
creídoquetodas
sus visiones eranflagrantes
y
que proveníande
unaexperienciaque estabaviviendoen el preciso
instante
en quelas imágenes
iban
poblando sumente.Sin
embargo,
nisiquieraportratarse
del
extraordinarioFunes
se excluyenlas
referenciasalrango
inferior
que poseenlas
reproducciones."Mi
memoria,
señor-selamenta
Ireneo-escomounvaciadero
de
basuras"Ahora
bien,
silos "coincidentes
puntuales"consiguieran clonar un objeto con
detallismo
absolutoy
transformaran
la
reproducción en una réplicaidéntica
alreferente,
la imitación
perderíasu condiciónde
simulacroy
podría constituir una nuevarealidad,
paralelaalreferente
y
con valores propios.De
producirseestefenómeno,
las
nocionesde
originalidade
imitación dejarían de
tener
sentido.Un
observador que seenfrentaraalos
dos
objetos seríaincapaz
de determinar
cuál es el originaly
cuálla
copia.En
el cuento"Pierre
Menard,
autordel
Quijote"se vislumbra esta
inquietante
posibilidad. Pierre Menard
no pretende reproducirla
novelade
Cervantes,
manufacturandounsimulacroverbal
de
otro simulacro.Su
proyecto esjustamente inventar
un"coinciden
te
puntual".Dice
Borges: "Inútil
agregar que no encaró unatranscripción
mecánicadel
original: noseproponía copiarlo.
Su
admirable ambición era producir unaspáginasquecoincidieran-palabraporpalabra
y
línea
porlínea-conlas de Miguel de Cervantes".
Pero
no sólode los
precariossimulacrossurge eltópico
de
vanitas vanitatum.Tam
bién
sehace
presentecuando se construyenesosclonesimpecables
quehemos
llamado
"coincidentes
puntuales".No
a otra cosa serefiereBorges
cuandodice
quePierre Menard
"resolvió
adelantarse ala
vanidad que aguarda atodas
las fatigas del
hombre"y
que"acometió
una empresacomplejísimay de
antemanofútil".
En suma,
que ellenguaje de la literatura deba
cumplir unafunción
referencial constituye
paraBorges
unalimitación intolerable. Borges
preferiríaun artequenofuera inter
mediario
de
nada,
que no pretendieraimitar
nadaexterno aél.
En "De las
alegorías ala
novela"
dice
que nuestro sistemade
signos verbalesesinsuficiente y
quehay
espacio paraotros
lenguajes,
comola
alegoría,
la
arquitecturaola
música.Y
en"La
penúltima versiónde la
realidad"concuerda con
Schopenhauer
en que"la
música es unatan
inmediata
objetivación
de la
voluntad como eluniverso",
porquela
músicanoprecisadel
mundo.Pero
ya en1930,
en"La
supersticiosaética
del
lector",
Borges había
profetizadoelfin de la
literatura
comola
conocemos,
y
añoradoeladvenimientode
unaescrituraquefuera "di
recta comunicación