LA MUSICA DIVINA
DE LA SELVA
YUCATECA
Max Jardow-Pedersen
CONACULTA
CULTURAS POPULARES
CULTURAS POPULARES DE MEXICO
LA MUSICA DIVINA
DE LA SELVA YUCTECA
Primera edición: 1999
D.R. C Dirección General de Culturas Populares Av. Revolución 1877, 6o. Piso,
C.P. 01000, San Angel México
ISBN 970-18-2416-4
Agradecimientos
La primera parte de la presenta investigación, iniciada en diciembre de 1978, fue posible gracias a una beca del Consejo de Investigaciones Humanísticas del gobierno de Dinamarca. Le estoy agradecido a mi esposa, profesora Magdalena Alcántara de Jardow-Pedersen, por haber participado en el trabajo de campo en ese periodo.
A fines de 1979 me incorporé como investigador de tiempo completo a la Dirección de Culturas de la Secretaría de Educación Pública, ahora dependiente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. En 1980, la Dirección inició un proyecto global de investigación, promoción y fomento de la cultura maya yucateca integrado, entre otras disciplinas, por la etnomusicología. Para tal efecto, se creó la Unidad Regional en Valladolid. Así, el área geográfica objeto de esta investigación, se limitó principalmente al municipio de Valladolid que engloba 27 comunidades mayas.
El trabajo de campo, en 1981, lo desarrollé junto con el antropólogo Christian Rasmussen quien también participó como investigador de la Dirección. Durante ese año realizamos una gran cantidad de grabaciones y fotografías, logrando una amplia visión de lo que son los eventos musicales mayas, asimismo, escribimos cientos de páginas de notas y una monografía manuscrita, "El Centro del Mundo" que, en parte, ha sido fuente de información para este libro.
Mucha gente de la ciudad de Valladolid se interesó por el proyecto de antropología que se desarrolló en su tierra; mi gratitud a todos ellos, especialmente al señor Pablo Correa, a su esposa Eloína y al señor Clemente Alcocer entonces presidente municipal, quien construyó tres casas con el fin de establecer un museo de la cultura maya actual, asesorado por los antropólogos Silvia Terán. Christian Rasmussen y el suscrito.
El lector encontrará una serie de descripciones del universo maya basada principalmente, en los datos proporcionados por el señor Fermín Dzib, campesino maya, del pueblo de Xocén. Don Fermín se da cuenta del simbolismo y significado de lo que sucede en su mundo, está orgulloso de su cultura y fue muy informativo, lo cual nos permitió echar un vistazo al pensamiento maya actual. Las entrevistas que duraron varias horas fueron grabadas por Christian Rasmussen y por mí y transcritas con la gentil ayuda de mi esposa. No se tiende a ser completo respecto a una materia tan extensa, sin embargo, se intentan clarificar puntos determinantes y esenciales
como, por ejemplo, la imagen maya del universo, la percepción maya de sus dioses, de la naturaleza y de sí mismos en relación con su mundo sobrenatural. Su testimonio nos brinda una extraordinaria oportunidad de penetrar a un mundo diferente y extraño que, de otra manera, constituiría un área cerrado para toda persona ajena a la cultura maya. Aunque don Fermín no habla específicamente de la música, creo que sus descripciones nos facilitaron la comprensión del contexto en el cual se representa la música de los campesinos mayas descrita en el texto.
La colaboración del hmen Anastasio Hau Kamal y de su sobrino Amado Hau Ku, del pueblo de Xalau, fue inapreciable.
Mi gratitud a la antropóloga Silvia Terán por su apoyo moral a mi proyecto, por las muchas pláticas constructivas que tuvimos sobre la cultura maya y por sus consejos y, finalmente, agradezco, también, al distinguido etnomusicólogo Thomas Stanford,
actualmente catedrático en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, pro el apoyo y múltiples consejos que me brindó durante el trabajo de campo y en la elaboración de este análisis y texto.
Índice Presentación ...11 I. INTRODUCCIÓN... .15 El área en general...17 El pensamiento maya...30 Criterios... 51
II. LA REPRESENTACIÓN MUSICAL MAYA...67
Los músicos...67
Los instrumentos musicales...70
Las orquestas, los conjuntos... 82
Los géneros musicales... 87
Los eventos musicales descripción y organización Musical...116
III. EL CONCEPTO MUSICAL MAYA...165
La interrelación de los géneros musicales...165
Un cambio de lenguaje musical...167
El significado de ciertos instrumentos musicales en Quintana Roo...170
La jarana. Danza ceremonial...173
Las piezas musicales del sacrificio del toro...174
Las piezas musicales del sacrificio del toro...174
Significados implícitos en los géneros musicales...176
El significado implícito en la representación musical maya, un factor decisivo...178
Apéndices A. Ejemplos musicales...185
B. Grabaciones musicales efectuadas...241
Presentación
He conocido esta monografía desde el inicio de su elaboración y ahora siento una gran satisfacción porque al fin sale a la luz del día. El autor y el que las presentes líneas escribe fuimos colegas en la Dirección General de Culturas Populares. Durante los tres años y medio que duró la investigación - primero en Mérida y después en Valladolid -, pasé varias breves temporadas en su casa, como huésped. Entonces discutimos largas horas los problemas y planteamientos de la música de los campesinos del oriente del estado de Yucatán. La investigación de campo terminó hace ya más de diez años, cuando Max volvió al centro del país y he leído versiones de los materiales del presente texto durante esos casi quince años - seis artículos y cuatro versiones monográficas en manuscrito, si la memoria no me falla y, cada vez, con ampliaciones de información y afinaciones en la herramienta y metodología de análisis-. ¡Ya era tiempo que se diera a conocer ampliamente! ¿Y donde están las editoriales para que se tenga que esperar tanto tiempo la oportunidad de publicación de material de esta importancia.?
Deben destacarse algunas cosas del presente libro: primero, que el autor es un musicólogo titulado en una institución académica - la Universidad de Copenhague -, donde estudió y efectuó
investigaciones de campo con el reconocido etnomusicólogo danés, Poul Rovsing Olsen y, luego, que para la elaboración del presente texto pasó más de tres años y medio en convivencia íntima con sus informantes. En nuestro medio, aquí en México, son escasos los "etnomusicólogos" que son musicólogos, más aún, los que se hayan preparado para sus empeños. Finalmente, a nivel mundial son escasas las investigaciones etnomusicólogas sobre cultura alguna que se basen en tantos años de trabajo de campo.
La música campesina maya presenta rasgos que son singula-res entre las de grupos mexicanos y latinoamericanos. La jarana, Su género medular, se estructura en una especie de rondó - forma musical poco usual entre las culturas del mundo - . También pertenece a una tradición "letrada" - es decir, los ejemplos del repertorio se propagan en forma escrita, en partes instrumentales - y la mayoría de las jaranas se conocen como obra de algún
compositor, cuyo nombre se cita, algunos de los cuales disfrutan de una cierta fama. Los únicos casos que vienen a mi mente que se parecen a este respecto, entre los repertorios populares mexicanos, son la chilena y los gustos de la Tierra Caliente del mismo estado, aun cuando estos géneros no circulan con notación musical, ni sus
exponentes, en su inmensa mayoría, son músicos que leen dicha notación. El grado de integración de la jarana a la fiesta del pueblo yucateco, también me parece singular; aunque esta impresión puede ser el resultado de la amplitud de los datos que Pedersen presenta en este volumen, que pocas veces están disponibles sobre cualquier otra cultura tanto mexicana como del resto del mundo.
Para seguir apuntando lo singular de la tradición peninsular, en maya, k'in significa "sol, día, sacerdote, fiesta", t "una parcela de tierra cuya producción se destina a sufragar las fiestas". "Día", para muchos mayas, va de anochecer a anochecer, de tal suerte que "hoy en la noche" significa, para ellos, anoche. No ahondaré sobre estos puntos aquí, pero al lector le serán evidentes las implicaciones que tiene esto para la organización ritual y de fiesta en las comunidades peninsulares.
La estructura rítmica de la jarana es muy estereotipada, en dos variantes - de 3 x 4 y 6 x 8 -, las que también presentan variaciones - aros y parches -, propias de las differentes secciones de la jarana. Aun cuando existen rasgos rítmicos muy particulares de algunos de los géneros regionales mexicanos - como, por ejemplo, en las cadencias de la pirecua purécha, los golpes del rasgueo del huapango huasteco, el ritmo, a menudo caleidoscópico de los sones de matachines de los tarahumaras -, ninguno de éstos alcanza el detalle ni es tan estereotipado como la jarana yucateca.
En fin, en este libro, el autor nos presenta un enorme cúmulo de datos que se derivan de un prolongado e íntimo contacto con sus informantes. Consecuencia de ello es que uno sienta un alto grado de confianza respecto a las hipótesis y conclusiones que adelanta y que son, a menudo, de una penetración y detalle impresionante. Se presentan transcripciones con sus correspondientes análisis; se habla extensamente sobre los contextos culturales de los hechos que estudia, con explicaciones muy detalladas acerca de la forma de comunicación acerca de la forma de comunicación del repertorio maya con los poderes sobrenaturales - con diagrama de flujo -, (¡ Que el lector no piense que esta comunicación es una idiosincrasia de la música maya, ya que, parecer, todas las culturas musicales del mundo la comparten!) El lector encontrará valiosas las magnificas fotografías del etnólogo Christian Rasmussen, paisano del autor y que apoyan la información escrita.
Finalmente, quisiera cerrar estas breves líneas señalando que la cultura maya está "vivita y coleando". Me parece que es una cultura importante en la escena mundial, que bien podría aportar mucho a la literatura y filosofía mundiales, de no ser víctima de la misma discriminación que padecen, virtualmente, la totalidad de las culturas amerindias frente a las hegemónicas. Pero este cultura está aún más vivita y coleando que la inmensa mayoría; conserva, actualmente, sus tradiciones y su habla intactas en la mayor parte de la península de Yucatán. Inició una guerra - la llamada Guerra de
Castas - que se dio en la independencia política y cultural de una parte significante de esta etnia durante más de ochenta años (1847-1930); caso insólito en la América Latina. La mencionada guerra engendró una iglesia maya - nominalmente católica, pero sin la intervención de sacerdotes católicos romanos -, que existe hasta el día de hoy (también, caso único). Me parece que, además, engendró la jarana misma, pero reservo este punto para exponerlo en otra parte.
Por muchas razones, pues, confío en que el lector encontrará mucho de valor en el presente libro; pienso que, con el tiempo, asumirá un merecido en la bibliografía etnomusicológica. Más aún, no dudo de que, eventualmente, pueda llegar a figurar como un clásico.
1. Introducción
La presente investigación de la música maya del estado de Yucatán se realizó desde diciembre de 1978 hasta junio de 1982. Más tarde, en 1984, 1985 y 1986 visité la región, nuevamente, para controlar la información recopilada y efectuar grabaciones suplementarias entre los mayas del estado vecino de Quintana Roo.
Grabé en cintas de carrete más de 1200 piezas musicales en casi 50 comunidades. Además, la investigación fue documentada con aproximadamente 5000 fotos tomadas por el antropólogo Christian Rasmussen.
Se escogió como área de investigación la parte oriental del estado de Yucatán por ser una región donde se cultiva
tradicionalmente el maíz. En consecuencia, se trata de una de las regiones más conservadores, ya que en otras partes de Yucatán la cultura maya ha sufrido cambios significativos debido a la introducción de la ganadería, la explotación de los bosques, el cultivo de frutas y la siembra del henequén.
Algunas grabaciones fueron hechas en la parte oeste del estado, en Chumayel, en Mérida, capital del estado, y en Ixil, así como en Tibolón y Dziotas en la parte centrál; sin embargo, la principal área de investigación está formada por los siguientes municipios: Valladolid, Chemas, Chichimilá, Tekom,
Tixcacalcupul, Chikindzonot, Cuncumul y Uayma que, a grandes rasgos, abarca el área entre los centros antiguos religioso de Chichén Itzá, Ekbalam y Cobá.
Desde 1981 la investigación se concentró en el municipio de Valladolid, que incluye 27 comunidades mayas; de éstas, los
pueblos de Xalau y Xocén constituyeron pos puntos clave del trabajo de campo (véase el mapa 1).
El libro incluye material de toda la región investigada; sin embargo, como el pueblo de Xalau, con 750 habitantes, fue la comunidad "cabecera" de la investigación, predominan las descripciones de los eventos musicales que allí se efectúan con el objeto de dar al lector una amplia visión de la conducta musical de una sola comunidad durante el transcurso del año. Otra razón para ello es que
precisamente este pueblo ha conservado tradiciones muy interesantes y significativas.
Se consideró como informante a todos los habitantes de esta comunidad, y la información fue recopilada con base en
conversaciones, observaciones y grabaciones realizadas en un ambiente de amistad, partiendo de la idea de no tratar al informante como un mero objeto de investigación y tratando de convivir el mayor tiempo posible con los pobladores del área de investigación.
El en libro se describiendo mis observaciones acerca de los músicos, instrumentos, grupos, géneros y eventos musicales campesinos mayas. He usado transcripciones para ejemplificar la música grabada, aunque estoy consciente de que no pueden indicarnos la entonación, expresión, sonido y rasgos técnicos especiales que caracterizan el cuerpo de piezas musicales, Para conocer estos elementos es necesario escuchar la música grabada que se encuentra en el archivo de la Dirección General de Culturas Populares.
Finalmente, en el último capítulo se expresan algunas conclusiones respecto al significado de la música campesina maya.
El área en general
El área maya de Yucatán abarca aproximadamente la mitad de la península del mismo nombre (véase el mapa 2), es decir la parte norte. Es una planicie de caliza que se eleva 20 metros
aproximadamente, con la excepción de una loma de 100 metros de altura en la parte sur de la entidad.
El humus tiene pocos centímetros de profundidad y el subsuelo de caliza penetra por todos lados. Debido a la textura porosa del suelo cualquier lluvia se filtra inmediatamente y no existen ríos. Hay pocos lagos y todos se encuentran en el estado de Quintana Roo; los más conocidos son la laguna de Bacalar y las lagunas de Cobá en el norte. La principal fuente de agua se encuentra en los grandes pozos naturales llamados cenotes. Son numerosos, especialmente en el norte. Se trata de cuevas formadas por el agua de lluvia que llevan los ríos subterraneos y que ha disuelto parte de la caliza. En algunos casos, los techos de las cuevas se han derrumbado formándose pozos abiertos y profundos hasta de 75 metros aproximadamente. En otros, existen pequeños hoyos que permiten bajar una cubeta hasta la superficie del agua que se encuentra desde cinco hasta 20 metros abajo, dependiendo de la elevación del paisaje que lo
circunda. Otros cenotes son accesibles sólo por túneles subterraneos y cuevas que, a veces, sirvieron a los antiguos mayas como sitios ceremoniales donde depositaban ofrendas.
Los cenotes constituyen el factor más importante en la distribución de las comunidades, ya que todas están formadas a su alrededor. Algunos, situados en la selva, todavía se consideran lugares sagrados, es decir, son propiedad de los dioses de la lluvia y está estrictamente prohibido tomar su agua, pues sólo puede usarse para fines ceremoniales.
El clima es tropical con poca lluvia. La temperatura promedio es de 22 grados Celcius en el mes más frío, enero, y 28 grados en el más caliente, mayo, cuando a mediodía fácilmente llega hasta los 42 grados.
En el área de Valladolid la precipitación anual es
aproximadamente de 1100 milímetros distribuidos en unos cien días entre junio y octubre, alcanzando una humedad de 86 por ciento durante el mes de septiembre. Sin embargo, hay años con periodos de sequía y, por lo tanto, los mayas siempre se han interesado por el tiempo futuro.
Durante el mes de enero, el clima de cada día se considera como el pronóstico del clima de una mes del año; es decir, el primer día corresponde al primer mes y así sucesivamente. Lo mismo sucede con los siguientes once días que, sin embargo, se toman en orden inverso; Los siguientes seis días corresponden a dos meses
cada uno y, el último día de enero, las doce horas transcurridas desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde significa, asimismo, los doce meses.
En junio se inician las ceremonias de la lluvia. Durante ellas se hacen ofrendas abundantes al dios de la lluvia con la esperanza de asegurar "el riego" de la milpa, ya que es parte de la creencia maya que el hombre, por su vínculo con lo sobrenatural, puede influir en las fuerzas naturales.
La vegetación, característica del oriente del estado de
Yucatán y el norte de Campeche, donde se cultiva el maíz, es baja y cuenta con matorrales impenetrables; mientras que en Quintana Roo está formada por árboles altos y posee una fauna rica en culebras, insectos, monos, venados, pumas, jaguares y tejones, ahora escasos en Yucatán, que está más densamente poblado. Según la creencia maya la selva, en toda la península, es el domicilio de espíritus y dioses y la jungla misma se considera un ser sobrenatural.
El estado de Yucatán puede dividirse en cuatro áreas, según la explotación del campo. En el sur domina el fruticultivo; en el poniente el henequén, una fuente anterior de riqueza en Yucatán que todavía se cultiva pero cuya producción sobrevive sólo con el apoyo económico del gobierno.
A fines del siglo pasado, en el municipio de Tizimín, algunas familias "blancas", ocuparon todas las tierras. (En Yucatán los mestizos se llaman "los blancos" quienes, por su parte, a los mayas les llaman "mestizos".) Grandes ranchos ganaderos se establecieron y la mayoría de los mayas que vivían allí tuvieron que mudarse a otras regiones.
En la parte oriental - lo que constituye la región de este estudio - parece que la tierra misma ha protegido a la cultura maya, que todavía está basada en el cultivo tradicional del maíz. El humus es tan delgado y la roca tan abundante que los invasores no cedieron a la tentación de iniciar una agri9cualtura en esta región, la que, respecto al cultivo del maíz, se extiende hasta el norte, oeste y centro del estado de Quintana Roo.
Cada dos años el campesino maya "tumba" dos o tres hectáreas de la selva. En abril o mayo esta área se quema y cuando las primeras lluvias empiezan a fines de mayo o en junio, se siembra maíz, frijol, calabaza, chile y jitomate. Se siembran varios tipos de maíz; algunos maduran en dos o tres meses y, otros, en medio año. Las plantas se encuentran entre sí a una distancia de un metro aproximadamente; una hectárea da alrededor de 250 kg de maíz si, como se espera, llueve; de lo contrario se cosecharán solamente 75, como sucedió en 1982.
La milpa se cultiva durante dos años y, luego, otra área de la selva se limpia y se quema. La milpa anterior deberá estar en barbecho durante, por lo menos, siete años, tiempo durante el cual el humus debe renovarse ya que la selva la cubrirá totalmente en un
par de años. Sin embargo, como la población se incrementa, frecuentemente dejan descansar el suelo sólo tres o cuatro años, lo cual produce una cosecha pobre, sobre todo porque no se emplean fertilizantes químicos. Esta situación hace que muchos mayas se vean obligados a buscar empleo temporal en el centro turístico de Cancún para poder comprar el maíz importado que ofrece el gobierno a un precio relativamente bajo.
El cultivo del maíz ha sido el factor primario para la preservación de ritos y tradiciones importantes. Sin embargo, el contacto con las culturas vecinas de Cancún y Mérida ha influido en la introducción de nuevos elementos culturales, como géneros musicales, tipo de ropa, etcétera. A pesar de las relaciones
económicas que se establecen con los alrededores, especialmente el comercio y la explotación del turismo extranjero y nacional, los actos rituales como pedir permiso a los dioses para cortar los árboles o quemar la selva, las ceremonias de la lluvia y muchos otros, todavía resultan fundamentales y básicos en el ciclo agrícola.
Fuera de las ciudades, la lengua dominante en las poblaciones es el maya-yucateco, idioma nativo de todos los indígenas de la península, incluyendo parte de Guatemala y Belice. En el estado de Yucatán, 56 por ciento de la población habla maya. La mayoría de los mayas habla también el español, sólo el nueve por ciento es monolingüe; en Quintana Roo, en el municipio de Felipe Carrillo Puerto el porcentaje de monolingües es aún más alto. El grado de preservación del idioma indígena es una de las
manifestaciones notables de conservadurismo maya,. Considerando que el idioma que se emplea en todos los niveles escolares es el español.
No obstante, en la música no se incorpora el idioma maya excepto en canciones, por lo general, de carácter pícaro. Las canciones religiosas casi siempre se entonan en español y los rosarios en maya están desapareciendo; sin embargo, las oraciones empleadas en los ritos de la milpa todavía se pronuncian en maya.
La actual población maya del estado de Yucatán suma alrededor de medio millón. Otros 80 000 viven en el estado de Quintana Roo, incluyendo los aproximadamente 30 000
descendientes de los rebeldes de la Guerra de Castas quienes viven en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, en el centro de esta entidad. Finalmente hay otros 70 000 en la parte norte del estado de Campeche, así que, en total, la península no es muy poblada. La región noroeste de Quintana Roo está prácticamente despoblada, igual que el área que se ubica entre las ruinas de Cobá y la costa del Caribe; solamente en los últimos años el norte de esta entidad ha sido poblada por campesinos mayas de Yucatán. Pero no siempre esta área ha tenido tan escasa población. Según algunos
arqueólogos, hasta diez millones de habitantes pudieron haber vivido en toda la península yucateca en los tiempos precolombinos.
Esta estimación puede resultar exagerada, no obstante,
considerando el número de sitios arqueológicos y los reportes de los primeros visitantes españoles, parece ser cierto que la población era mucho mayor que la actual.
Aplicando el sistema de cultivo de maíz, que ya hemos descrito, la familia nativa requiere unas veinte o treinta hectáreas para poder subsistir; esto excluye concentraciones tan grandes de gente como se ha sugerido respecto a Cobá, de la que se dice tenía hasta 60 000 habitantes.
Sin embargo, parece que el cultivo de legumbres era mucho más intensivo que en la actualidad,. Para la siembra de legumbres se empleaban mitades de troncos huecos llenos de tierra fértil, una técnica que aún se conoce. Se explotaron también los árboles y plantes de la selva; por ejemplo, las hojas del ramón, ahora empleadas solamente como forraje del ganado, se usaron en la comida. Posiblemente los árboles de la selva fueron reemplazados por árboles frutales en un sistema que - me informó une estudiante de agricultura en Belice - era una forma de agricultura tradicional de los mayas beliceños.
Al sembrar maíz y calabaza - dijo - el campesino de aquella región siembra plátanos y arboles frutales al mismo tiempo. Después de dos años, la siguiente área de selva se limpia y la siembra se repite etcétera. Mientras los árboles y los plátanos maduran, estos últimos impiden el crecimiento de la yerba. Cuando el campesino regresa a la primera milpa después de algunos años, entonces quema los frutales e inicia otra vez el trabajo, completando el ciclo de rotación.
Usando el campo de esta manera, treinta hectáreas alimenta a mucho más que una familia y un sistema parecido podría haber constituido la base de agricultura de la población maya
precolombina. Además, con esta modalidad la selva no se destruye, algo que en el pensamiento maya constituiría una agresión contra los dioses que residen allí. La selva solamente se reemplaza por los árboles frutales y las plantas que son de utilidad para el hombre. Así, con tales técnicas adecuadas de explotación del suelo, la selva inhóspita pudo haber sido la residencia de varios millones de mayas. Naturalmente, cuanto más habitantes, mayor producción musical; uno se puede imaginar la cantidad de música que se perdió durante los años posteriores a la llegada de los españoles como resultado de la cristianización, las guerras y epidemias. Se ha estimado que la población fue diezmada durante los primeros cincuenta anos después de la Conquista. 1)
En los tiempos prehispánicos la parte norte de la península se dividía en 14 cacicazgos (véase el mapa 3). El área que abarca el presente estudio corresponde al cacicazgo de los cupules. En éste y
en la región vecina de Ekab, al noreste de Quintana Roo, se
encuentran las ruinas de varios templos y comunidades importantes: Chichén Itzá al poniente de Valladolid - ciudad que se llamó Saci en los tiempos prehispánicos -, Ekbalam al norte de Valladolid y Cobá al oriente, no lejos de Tulum en la costa, así como la isla de Cozumel. Además, a lo largo de toda la selva se encuentra un número indefinido y no registrado de pequeñas pirámides. Algunos caminos comunicaron las ciudades con los centros religiosos tal como el llamado sac-bé (camino blanco) entre Cobá y Yaxuná, muy cerca de Chichen Itzá.
1) J. Eric Thompson, Maya History and Religion, Oklahoma Press, 1976 (1a. ed., 1970), p. 48.
Aún cuando hay muchos testimonios de los mayas antiguos, como las numerosas ruinas de los edificios ceremoniales, es muy
reducido el conocimiento que se tiene de esta cultura. Como expresa William Gates en la introducción a su traducción del libro Relación de cosas de Yucatán de Fray Diego de Landa,
Noventa y nueve por ciento de los que sabemos de los mayas es un resultado de los que Landa nos ha contado (...) o que hemos Aprendido en el uso y estudio de lo que nos ha contado. (Además dice): Si noventa y nueve por ciento de nuestro conocimiento actual se basa en lo que él nos contó, es una afirmación igualmente segura que en el Auto de Fe de (15)62 él quemó 99 veces más del conocimiento de la historia y ciencia maya.2) Según algunos arqueólogos, por ejemplo Morley 3), el periodo en que se genera la historia maya preclásica empezó alrededor de 300 a.C., cuando se inició la construcción de casi todos los centros religiosos. Unos 800 años más tarde se desarrolló una cultura distinta en el poniente de Yucatán, en el área de los puuc-chenes, que se extendió en todo el norte. Alrededor del año 1000 d.C. (tal vez al empezar el siglo X, Yucatán fue conquistado. Sylvanus G.
2) Fray diego de Landa, Yucatán Before and After the Conquest, Nueva York, 1978, traducción de William Gates.
3) Sylvanus G. Morley, The Ancient Maya, California, 3a. ed., 1956 (1a.ed., 1946), p. 41.
Morley y otros de sus contemporáneos opinaron que los
conquistadores eran toltecas, pero J.Eric. Thompson 4) sugiere que pudieron haber sido los vencinos putun-mayas (chontal-mayas - los entonces marineros y comerciantes del mar de Centroamérica) quienes primero se establecieron en la isla de Cozumel y entonces penetraron la península conquistando un considerable número de centros, incluyendo Chichén Itza. La comunicación con su tierra en el sur de Campeche se estableció unos 80 años después que
Quetzalcóalt - llamado Kukulcán en Yucatán -, quien huyó de sus enemigos en Tula, fue recibido en Chichen Itza y, posteriormente, deificado.
Algunos años más tarde Kukulcán se fue de Yucatán y, varios siglos después, la nobleza maya y los gobernantes putun fueron derrocados. Los centros ceremoniales se abandonaron y los putun huyeron hacia el sur, estableciéndose en Acalán, en los altos de Guatemala. La capital maya se mudó a Mayapán, al sur de Tihó (Mérida), que fue conquistada antes del 1500 de muestra era.
Los españoles vieron Yucatán por primera vez en 1517. La invasión empezó en 1526, pero no fue sino hasta 1541 que los conquistadores españoles controlaron todo el Mayab, la tierra de los mayas.
Durante esos años de guerra se perdieron muchas vidas, pero parece que la fiebre amarilla, el paludismo, la viruela, el sarampión y la anquilostomiasis fueron las causas principales de la
disminución, en la ultima mita del siglo XVI. 5)
En 1552, los frailes ordenaron la reubicación de los mayas en pueblos. Nadie podía salir de su pueblo sin la autorización de los gobernantes de la comunidad; de este forma, la población
sobreviviente fue más fácil de controlar y adoctrinar. La Corona española exigía tributo, por lo que cada comunidad debía entregar anualmente determinada cantidad de mantas de algodón, miel, cera, aves y, los que vivían en la costa, sal y pescado. Durante este periodo se introdujeron canciones, cantos y melodías españolas. Es posible que la música maya - la mayor parte, sin duda, relacionada con su religión - fuera prohibida. Además, el cambio de vida y hogar, el encuentro con los representantes del viejo mundo y la ruptura de la cultura de los mayas que sobrevivieron son elementos que explicarían, en buena medida, la pérdida de la música
preexistente.
Inevitablemente las rebeliones se produjeron en varias ocasiones. Durante el siglo XVIII, el incidente más importante fue el de Jacinto Canek, quien nació cerca de Sotuta. En 1761 fue coronado por los mayas como emperador indio y luego "le casaron con la sagrada Virgen María". No obstante, poco tiempo después los españoles lo arrestaron junto con sus 112 compañeros y los transportaron a Mérida, donde fueron torturados y ejecutados. La agresión contra lo que quedó de las costumbres musicales nativas se realizó durante la siguiente campaña de pacificación. Se confiscaron toda clase de armas, se prohibieron las fiestas de los pueblos y no se permitió emplear ningún instrumento de origen maya.
Durante el periodo colonial, Yucatán era una capitanía de Guatemala; pero después de la independencia de México, en 1821, se integró en la República Mexicana. Sin embargo, sólo 19 años más tarde Yucatán se separó de su nuevo amo, situación que no duró mucho tiempo pues, en 1843, se efectuó la reunificación. La escisión se repitió dos años más tarde pero, de nueva cuenta, se canceló poco tiempo después.
Los mestizos, es decir, los "yucatecos blancos", resultaron perores tiranos con los campesinos mayas que los mismos
españoles. Las nuevas leyes agrarias establecían quitar a los mayas la mayor parte de sus tierras con el principal propósito de criar ganado y cultivar azúcar y algodón. Así, la primera fábrica de algodón se inauguró en Valladolid en 1843.
La economía del nuevo estado independiente se basaba fundamentalmente en el trabajo no retribuido o mal pagado de los mayas; para 1847, esta situación había llegado a su límite para los campesinos. El 30 de julio de ese año Tepich fue atacado por
guerrillas mayas, lo que marcó el inicio oficial de la Guerra de Castas.
Poco a poco los rebeldes mayas se apoderaron de la península. Valladolid en el oriente y Peto en el sur cayeron; Yáxcabá, Sotuta e Izamal fueron abandonadas. En mayo de 1848, Bacalar, en el sureste de la península, cayó en manos de los mayas y la capital, Mérida, fue abandonada por sus habitantes, quienes se prepararon para huir en barcos desde el puerto de Sisal.
Sin embargo, mayo es el mes de siembra de las milpas y los rebeldes regresaron a sus pueblos para trabajar la tierra; así, el espíritu del maíz llamó a los guerreros a sus obligaciones. Además, desconocían la importancia estratégica de conquistar y ocupar una capital. Todas las ciudades importantes fueron entonces
reconquistadas por las tropas del gobierno y un grupo considerable de mayas, no dispuestos a rendirse, se retiraron a la selva del estado actual de Quintana Roo.
En uno de los más importantes campos de refugiados, Chan Santa Cruz ahora Felipe Carrillo Puerto (véase el mapa 4) -apareció la famosa cruz parlante, que muchos años después
constituyó el punto de reunión, el oráculo "sobrenatural" y símbolo de los rebeldes, que a partir de entonces se llamaron los cruzob. Los conflictos continuaron y ambas partes cometieron muchas
crueldades, algunas todavía recordadas por los habitantes. En 1855 se declaró oficialmente el fin de la Guerra de Castas pero, en realidad, continuó hasta principio del siglo XX, después de fundarse, 1902, el Territorio Federal de Quintana Roo. En aquel tiempo Chan Santa Cruz, el centro de la región, era prácticamente en único poblado precisamente por los cruzob. En realidad,
separaron a los rebeldes de los demás mayas para ejercer un control mucho más eficiente por parte del gobierno federal. Sólo
recientemente esta área ha sido sujeta a proyectos gubernamentales y los pobladores de los 6 000 kilómetros cuadrados del municipio de Felipe Carrillo Puerto todavía reciben a los visitantes con cierta reserva.
Cuando los rebeldes se refugiaron en la selva de lo que ahora es Quintana Roo, a mediados del siglo XIX, su música se separó del resto de la península. En Yucatán, la expresión musical maya de hoy es, primordialmente, la jarana, la marcha y algunos sones, interpretados por bandas de aliento, mientras que en
Quintana Roo, en el área de los descendientes de los guerreros de la Guerra de Castas, el sonido musical se manifiestas de forma
diferente, a pesar de su posible origen en común con los sones y yucatecos. 6)
El pensamiento maya
El sincretismo entre la religión maya
y la católica
Uno de los habitantes más importantes del mundo sobrenatural de los mayas es el dios de la lluvia Chaak, y aquí citamos al señor Fermín Dzib, campesino maya, que habla sobre la función de esta divinidad de origen prehispánico y de su relación con las deidades católicas.
"Estamos obligados a hacer la ceremonia del cha-chaak porque los antiguos, nuestros abuelos, dicen: "Si no lo hacemos, seremos castigados. !Por eso se hace cada año, para que haya cosecha para todo el pueblo de Yucatán y para que abunde la lluvia. Porque si no viene le dios Chaak con la lluvia, nadie va a vivir, ni los animales, ni los pájaros. No logramos nada. No podemos vivir sin agua porque sólo por el producto del campo vive la gente. Ella no tiene estudios, y no puede hacer otra cosa que la ceremonia del
cha-chaak. Es la única que nos da vida. Si no lo hacemos, sigue
naciendo el sol sobre nuestras milpas. No habrá cosecha. No hay lluvia hasta que sepa Dios que la gente la necesita. Hace dos años, cuando se enfermó el hmen don Andrés, no pudimos hacer el
cha-chaak. Comenzó el santo sol. ¡Hermano! No sembré mi milpa hasta
el mes de julio.
6) Thomas Stanford, Música maya de Quintana Roo, inédito. Véase en el capítulo III: "El significado de ciertos instrumentos musicales en Quintana Roo".
"
El comisario tiene la obligación de organizar elcha-chaak cadaaño, después de la siembra, para que el dios Chaak nos moje el campo. Él llega a la mesa para recibir el almuerzo que está dando la gente.
"El dios Chaak andaba en la tierra, cuando estuvo Jesús aquí. Y cuando se fue Nuestro Señor al cielo, se fue el dios Chaak con él, porque no pudo quedarse y vivir con nosotros. Nuestro Señor ordenó, entonces, al dios Chaak regar todo el campo de nosotros para que podamos vivir. Nombró a la Virgen Verónica, y ordenó que se pusiera de acuerdo con el dios Chaak. Por orden de Jesucristo ella entregó todas las herramientas al dios Chaak. También le dio sus mantos, que son las nubes. Aparecen sobre los árboles, van gastando agua, y después sube otro banco de agua. No
se gastan, porque es un milagro que está haciendo Nuestro Señor y el dios Chaak. Los dos están de acuerdo.
"El rayo es la espada del dios Chaak. Tiene cargas
eléctricas. Cuando ves que sale un relámpago, son sus espadas. El trueno viene cuando corre el dios Chaak con su caballo.
"Hay personas que dicen que la lluvia es el vapor del mar, pero yo no puedo creerlo. ¿Cómo? Viene del dios Chaak. Eso son cosas de realidades. Si viniera del agua mar ¿por qué entonces no cae salada? Mira, que cae muy dulce. Es agua de la tierra y la saca el dios Chaak con su calabazo, pero el agua está escondida
especialmente para el riego.
"No podemos ver al dios Chaak, porque no estamos nombrados para verlo. Pero los hmen han soñado que es como un anciano. Dicen que es como una persona con mucha barba. Tiene un caballo blanco con montura de plata, una espada y un calabazo lleno de agua como este que tiene San Isidro. Entonces, con su caballo, cruza la distancia que quiere regar, y es cuando oyes un trueno, pero no podemos verlo. Viene al cha-chaak espiritualmente para recibir el sacrificio que hacemos."
La imagen del universo
Sobre la imagen del universo nos dice don Fermín:
"Son cuatro los chaak. Están en los cuatro puntos cardinales del mundo. Se llaman Ah-Kulen-Tun-Chaak-Ku.
Abobac-Kaan-Chaak-Ku, Papan-Tun-Chaak-Ku y Tup-Kaan-Chaak-Ku. 7)
Cuando se mueven, el principal tiene que mover todo para trabajar, para regar la tierra, te digo todo mëxico. Songemelos (cuatrillizos), por eso se les dice Ku(k). El más grande es Tup-Kaan-Chaak-Ku. Es el que tiene más poder.
"Los chaak tienen su época de trabajo. Me parece que el 19 de junio cambia un Chaak y entra el nuevo. En anterior descansa entonces, pues ya ha trabajado mucho.
"Los dueños del monte, los dueños de la tierra y los dueños de las venas del agua, dejan al dios Chaak sacar agua de la tierra. Cuidan el agua, el monte, la tierra y nuestros animales. Si no le dan permiso al dios Chaak no puede sacar el agua. Son casi como los aduanas, ellos cuidan también.
"Cux-Kabal-Cax se le dice al que cuida al monte. Al que cuida la tierra la llaman Me-Tan-Lum, porque él abraza toda la tierra que está en su poder. Al que cuida todas las venas del agua le llaman Me-Tan-Saya. Se le dice Saya porque cuida que no sale el agua de las venas bajo de la tierra.
"Los ancianos dicen que la tierra es plana y perfectamente redonda. No puede ser - dicen ellos - , que sea un globo, porque así se caería el agua.
"En las esquinas del mundo se encuentran los vientos junto con los chaak. Son muy necesarios, porque si no hay viento no podemos respirar. Por ejemplo, hay cuevas donde no entra el viento y uno no puede entrar, ya que uno no puede respirar adentro.
"Los cuatro vientos son: Shamankan de la época fría, viene del norte; Lakinik del oriente, viene con las lluvias; cuando entra el
Noholik del sur es tiempo de quemar, y Chikinik, del poniente,
madura la cosecha.
"Tangasik son los vientos malos que traen enfermedades. Se encuentran cerca del árbol tangasché. Cuando uno se acerca a esta árbol, le da uno un dolor de cabeza.
"Hay algunos cenotes escondidos que sirven para el dios
Chaak. No son para consumo de nosotros sino para el riego.
También hay cenotes de granizo. Hay partes de estos cenotes en donde no puedes ver nada. Oscuro está. Hay uno cerca de mi ranchito. Si te acercas a ver, no ves nada. Está bien oscuro. Ahí sacan agua los chaak.
"Hay un cenote que le llaman: 'cenote de don Salo'. Don Salo estaba chapeando y lo encontró. No está muy hondo, como cuatro metros. Comenzó a tomar el agua, como estuvo el cenote en su milpa. Ahí tomaba agua para su baño y todo. Como unos ocho días estuvo consumiendo el agua. Fue atacado por una calentura. Pero ¡calentura! Bueno, dice uno, ¿qué le pasó a don Salo? Antes vivía un hmen al que le llamaban don Buenaventura. Se fue allá. Sacó su espejo.
Comenzó a sacar la cuenta con maíz. 8) Después de media hora dijo: '¡Ave María! Este don Salo ha cometido un error. Pero ¡que es? Veo que se fue a buscar agua en el cenote de los chaak. No sé donde, pero aquí lo señala el dios Chaak, que no quiere siga consumiendo el agua. Es de ellos. Es agua oculta para el riego, Veamos si podemos salvarlo.'
'Hicieron un kex. 9) Al amanecer del siguiente día don Salo andaba feliz. Se le quitó la calentura. Pero todo sucedió porque se fue a tomar agua en un cenote de los chaak."
9) Ceremonia de curación (N. Del a.)
El pueblo maya, imagen del universo
El pueblo maya se concibe como una imagen del universo. En los pueblos de la región la gente pone cruces en las cuatro entradas que formalmente se orientan a los cuatro puntos cardinales.
El centro del pueblo constituye el centro del universo. Frecuentemente este punto está indicado con una quinta cruz o por la iglesia. En algunas comunidades se llama Balam a estas cruces. Un Balam es el dios del monte. Las cruces Balam protegen al pueblo contra los vientos malos que son espíritus malignos y que causan muerte, accidentes y enfermedades. Enfrente de esa cruz se apila un pequeño altar de piedras. Mediante la ofrenda, en forma de piedras pequeñas, se consigue una protección sobrenatural contra la mala suerte.
La vivienda misma es un imago mundi. Eso se manifiesta, por ejemplo, cuando se adquiere una nueva casa. En tal caso se hace una ceremonia de "bendición" en la cual el hmen cuelga ofrendas de jícaras de sacá en los cuatro puntos cardinales de la casa y reza en el centro del cuatro. También la plaza de toros que se construye para la fiesta es una imagen del universo más explícita (véase figura 2).
El Santo Winik tiene función parecida a la cruz Balam. Al respecto nos cuenta don Fermín:
"En todas las tardes, por ahí de las cinco, está el Santo Winik en cada cruz, en las cuatro esquinas del pueblo. A esta hora las mujeres no pueden bañarse afuera. No está permitido. Entran a sus cuartos, porque ya está el Santo Winik para cuidarlas.
"Si viene alguna enfermedad o peste al pueblo, él dice: '¡Pare!' A veces se oye un viento en la noche, aunque esté muy calmado: son las enfermedades, se dice. O si viene el demonio para robar, porque a veces, cuando despierta uno a medianoche, oye uno un silbido: es el Santo Winik. Cuando chifla, es un aviso. Te
despiertas. Y seguramente va a suceder un accidente que ataca a casi todo el pueblo. Yo te aseguro que he escuchado los ruidos que hace el Santo Winik. Una vez chifló y se accidentó una camioneta que viajaba a Xocén, trayendo como veinte familias de Xocén. Ahí estaban tirados en la carretera. Gracias a Dios no murió ni uno. Fueron lesionadas, nada más.
"No hay imágenes de él. Antiguamente sí, dicen. Se veía como un sacerdote, que tiene vestidura negra.
"Estamos acostumbrados en mi pueblo a que el Santo Winik cuida cada casa, cuando estamos dormidos. A cada dos años la
gente le hace una ceremonia loh en sus casas. Es casi como el
cha-chaak, pero más pequeña y más corta. Cada cuatro años hacen el lol-cah al Santo Winik. Se hace para que Nuestro Señor quite las
enfermedades, sea calentura, catarro o cosas así del pueblo. Es más grande. Tiene que durar dos días. Se ponen guardias en los caminos alrededor del pueblo. Si quieres salir tienes que pagar, porque no está permitido salir del pueblo cuando están haciendo el lol-cah. Los guardias tienen 'machetes de palma?. Y si quieres salir sin pagar: ¡pas! Te dan, para que vuelvas al pueblo adonde el hmen está trabajando. Si el guardia ano cumple con su trabajo, él será
castigado también. Le mandan romper piedras."
Árboles de poder sobrenatural
Los árboles cuyas ramas forman cruces, generalmente se consideran como objetos en posesión de cualidades sobrenaturales. A este respecto los gres más importantes son la ceiba o yaxché, el sipiché y el yaxnik.
Las ramas de la ceiba se forman en "pisos", muchas veces en número de cuatro, con lo cual se crea una cruz horizontal,
representa al dios del ganado Wan-Thul, y se coloca en el centro del ruedo. Sólo se acepta si sus ramas forman esta cruz (véase figura 3)
La ceiba fue también un árbol sagrado en la mitología maya antigua: "sus raíces penetran al inframundo; su tronco y sus ramas perforan las varas capas de los cielos." 10) Un significado parecido
10) Eric S. Thompson, op cit., p. 195
encontramos hoy en las relaciones con el dios Wan-Thul y con el demonio Xtabai, que vive en cualquier ceiba o abajo de ella Afirma don Fermín:
"Dicen que la Xtabai se guarda en la espalda del yaxché. Aparece en la noche. Se ve como una mujer desnuda con cabello largo. Don José Liberato me platicó cómo quiso la Xtabai llevárselo a él: 'Me emborraché en Chichimilá. En la noche comencé a
caminar a Xocén. Pero como estuve muy borracho, pues me quedé a dormir en el camino, en un altillo. Me di cuenta que una mujer me llamó diciendo: ¡Vamos José, despiértate! Vi a una mujer que tuvo su cabello largo, arrastrando hasta el suelo. Entonces pregunté a la mujer: ¡De dónde vienes? Me contestó: No sé, pero vamos, José. ¡Ya es tarde! Le dije: ¡Dame tu mano.! No quiso darme su mano porque pro sus manos se sabe si es mujer carnal. Me agarró mi brazo. Sentí que su mano era muy fría. Helada. Pero no quiso enseñármela. ¿Porqué? Porque la Xtabai tiene tres dedos, nada más. Tres dedos, más el grande. Le pregunté otra vez. ¿De donde,
chingao, vienes? ¿De dónde eres? Diciendo esto, desaté mis alpargatas y le grité: ¡Diabla, diabla, espérame si eres diabla! Pero cuando vio ella que estaba desatando mis sandalias para pegarle no quiso esperarme. Se arrancó. Corrió. ¡Ma(d)re! Me puse mis alpargatas otra vez y comencé caminar. Pero ¡cómo me asustó! Cada rato temblaba. Sentía miedo. Me parecía que estaba viniendo otra vez. Seguramente quiso llevarme a un cenote y allí me iba a empujar?."
En varios pueblos se pueden ver grandes y nudosas ceibas que probablemente tienen cientos de años. La gente ha cortado la cima, y las ramas se extienden frondosas sobre la plaza central. Tal vez algunas de las más grandes descienden de las existentes en los tiempos prehispánicos, época en la cual han representado el centro del universo. En Xocén una ceiba sirve para pronósticos de la cosecha; se las flores del árbol crecen de una cierta manera, se puede esperar una mala cosecha.
Las ramas de sipiché forman crucecitas y están también vinculadas con lo sobrenatural. El hmen corta las ramas de este árbol para algunos de sus rituales. Por sus florecitas blancas que parecen granos de maíz, en Xalau se le llama el árbol de maíz. Esta
planta es representante de los dioses Balam, y sus ramas son usadas en ritos de exorcismo.
La cruz como santo patrón
Obviamente los mayas antiguos dieron mucha importancia a la relación entre las cuatro esquinas y el centro del mundo, y
actualmente es común que la forma de la cruz cristiana se interprete como una "imagen del mundo". Este simbolismo encierra tantos actos rituales sobrenaturales, que es comprensible que los mayas actuales atribuyan más importancia a la cruz misma que a la crucifixión. Quizás esto nos explica por qué la Semana Santa es un evento que logra menos atención que muchos otros ritos, en
especial los que celebran el 3 de mayo, día de la cruz.
El santo patrón más común es la cruz católica que se celebra el 3 de mayo. Cada pueblo tiene uno o más santos patrones que están representados con imágenes de madera o con cruces.
Los santos patrones son algo más que imágenes. Se dice que son milagrosas. Con el tiempo se ha relacionado a los ídolos con suerte, progreso, curaciones y también mala suerte, a tal grado, que se han considerado como sobrenaturales. En este sentido la
adoración de las imágenes constituye una continuación de las tradiciones precolombinas; es decir, se cree que tienen un espíritu o alma y se les trata como si realmente lo tuvieran. Para referirse a una imagen no se emplea el pronombre impersonal de "esto", sino "él". Para el maya la imagen es el santo mismo y tiene carácter medio humano como los demás dioses mayas. Se cree que puede comer, beber, escuchar música, volverse vengativo o contento. Y en la fiesta se le saca de su lugar en la iglesia para que pueda ver y escuchar los festejos.
No sólo en las entradas del pueblo hay cruces protectoras; se encuentran en muchos lugares del pueblo, pues se supone que tienen poder sobrenatural. Algunas protegen los pozos contra la contaminación. Otras son dueñas de los cenotes de la comunidad y, a otras, las guardan como santos particulares en las casas.
Frecuentemente están vestidas con un pequeño huipil, en ocasiones llamado sudario. A veces dan a una cruz un nombre, presentando a un santo, como por ejemplo: San Antonio Cruz en Xalau. Y en Yaxché los patrones del pueblo llaman a las cruces Las Tres Personas.
La cruz más importantes de la región es la cruz en las afueras del pueblo de Xocén. Es de piedra caliza, el mismo material del suelo, dicen que ha crecido de la tierra, ya que está unida a la roca caliza. Don Fermín dice acerca de esta cruz:
"El mundo tiene cuatro esquinas y la Santa Cruz Balantún es el centro. En ningún parte del mundo puedes encontrar otra cruz
como ésta. Nuestro Señor dejó el patrón allá para que lo adoremos. Es de piedra. Tun quiere decir piedra. Y le dicen Balantún porque el Balam le cuida.
"Es un lugar de 'siete vueltas?. Las personas que han hecho pecados hacen siete penitencias. Se van de rodillas sobre siete barras ante la cruz; cuando salgan ya están limpios y sanos.
"La cruz Balantún es muy milagrosa. Cura enfermedades. Y cuando don Alejo, que tuvo dos hijas, quiso tener un hijo se fue allá y pidió al Señor: 'Señor, regáleme un niño y te voy a hacer relleno negro.' Cuando nació, fue un varoncito. Y ahí se fue don Alejo con música y con relleno negro.
"Dijo mi difunta abuela María Asunción que tenía 110 años cuando murió y que vio la guerra de 1910, que cuando traían leña, dejaban un tercio en el Centro para hacer comida. Y cuando cosechaban chile en sus milpas dejaban dos chiles verdes allá para Nuestro Señor. Si no lo hacían, a diez o veinte pasos se caían. Así fue el castigo.
"Originalmente hubo tres cruces. Pero antes que yo tuviera una edad, 11) se reunieron trece hmen con el propósito de quitar la cruz que tenía más milagros. Nueve días y nueve noches estaban vigilando y trabajando. Ni uno se durmió. Decían: "ich, ich, para no dormirse. Porque se dormían no valía su trabajo para nada. El
Balam cuidaba las cruces, y para que se pusieran de acuerdo, le
ofrecieron dos butijes de xmarik, 12) que es el dinero de los
antiguos. Entonces el Balam se conformó, y los trece hmen robaron una de las santas cruces. La echaron en un hoyo y luego pusieron piedras encima.
"Otra cruz fue robada por los sureños. Hoy está en Xcacalguardia (Quintana Roo). Es de piedra también, pero no es muy grande.
"La cruz que robaron los trece hmen todavía está en el hoyo. Cuando vivió mi papá, el hmen don Buenaventura encontró el lugar con su espejo. Sacaron grandes piedras bonitas y lajas. El hmen sacó su espejo, empezó a ver y dijo: "Esta allá, compañeros. Vamos a sacarla. Yo veo en el espejo que el señor 13) está de cabeza. Bueno, está más bien de lado. 'Pero no la encontraron. Volvió don Buenaventura a ver en su espejo y dijo: 'abajo de este tronco está.' No podían sacarla de allá. Ni bombeado. Se fastidiaron de buscar y en esto se quedó.
"Ahora tiene hecho un altar de piedra, en donde ponen comida cuando hacen fiesta para la cruz Balantún del Centro."
11) Antes que naciera. 12) Dos jarras de dinero. 13) El señor = la cruz.
Representaciones de los dioses
de origen prehispánico
Se supone que las imágenes de los dioses mayas antiguos se han extinguido, pero esto no es totalmente correcto, pues aún existen ciertos retratos de deidades precolombinas.
Por ejemplo, la ceiba es una imagen del dios del ganado,
Wan-Thul. El simbolismo de la cruz prehispánica está representado
en las ramas de la ceiba, así como en el árbol de sipiché y en el
yaxnik y finalmente en la cruz católica.
El dueño del monte está representado por una gran piedra en el rancho de don Fermín:
"El dueño del monte también cuida a los animales. Tengo uno allá en mi ranchito. La-cab se llama. Parece una piedra inclinada.
"Antes de la cacería vienen los cazadores y le dan un
poquito de sacá en una jícara. Así no les van a faltar animales. Si no tiran venado, van a tirar jabalí. Ahora, si no dan sacá al La-cab, no encuentran nada. O los animales vienen cerca y no los matan. O se pierden los pobres perros.
"El La-cab cuida al venado, al jabalí, al tepezcuintle y a toda clase de pájaros. Si el gato del monte quiere comer tus gallinas hay que dar sacá al La-cab y poner incienso. Entonces se aleja y ya no vuelve.
"Lo mismo haces si el murciélago pica a tus cochinos. Le explicas: 'El murciélago está dañando mis cochinos, aleja a tus animales'. Y en tres o cuatro días se alejan.
Todavía se consideran como seres sobrenaturales las figuras antiguas de dioses hechas de barro que se pueden encontrar en el monte. Algunos sostienen que se trata de dioses Balam que se convierten en piedra en el momento que escuchan a un campesino acercarse, así como en Xalau. Otros creen que son Aluch:
"El Aluch aparece en forma de figuritas de barro que se encuentran en el monte. 14) Desde antes existían estos Aluch. Los adoraban. Y hacían milagros. Los antepasados dijeron
que el Aluch tenía un perrito; pero quién sabe cómo se le ponía el espíritu al perro. El Aluch tiene espíritu. Un descuido y te mata. Ahorcado lo hace.
"Si tienes cosecha en tu milpa: sandía, melón o lo que sea, hay que llevar la fruta más grande a su altar. Si no, se molesta. Matará a un niño o a ti mismo
"Pero también está cuidando tu milpa. La entregas al Aluch. Entonces no entra ni un cazador, ni un ladrón para llevarse tu cosecha. Apenas arranca alguien un elote. ¡Ma(d)re Santa! Chifla, y allí viene. Tiene su flauta de piedra. Yo he encontrado dos.
"Si quieres tirar venado tienes que darle sacá y quemar incienso. Entonces antes de alcanzar 20 metros, encuentras un venado. Pero si matas a un venado tienes que llevarle al Aluch una tacita de sacá. Si no lo haces, él te va a sacrificar. Por eso no quiere la raza indígena que sigan estos dioses, porque son muy delicadas. Un descuido y te quitan el camino.
"Puedes hacerle una trampa. Con el hol 15) y una piedra grande lo haces. Cuando se echa a perder el hol, caerá el Aluch encima de la piedra. Se despedaza y se muere. Y como esqueleto ya no camina en la noche. Cuando ves una piedra grande, seguramente es el lugar donde han matado un Aluch."
También los seres humanos pueden presentarse como imágenes de los dioses antiguos. Por ejemplo, en la ceremonia de
cha-chaak cuatro señores grandes representan a los Chaak, y cuatro
niños actúan como sus sapos. Nos cuenta Fermín Dzib: "Los cuatro ancianos que están bajo los cuatro arcos
enfrente de la cruz son los chaak (véase figura 4). Son personas que son nombradas chaak; como no podemos ver a nuestro dios Chaak, son escogidos, porque la gente del pueblo los respeta y así los van a respetar a la hora que están trabajando en la ceremonia. Son como una imagen del dios Chaak. Claro que no podemos presentarlo perfectamente ¡como él además tiene su caballo!
"Se van la cruz y piden: 'Perdón Señor, por lo que estamos haciendo. Aunque nosotros somos pecadores en este mundo, representamos al dios Chaak.' Tienen que ir a pedir perdón porque si no, un castigo caerá sobre ellos. Quieren representar al dios
Chaak, pero no están autorizados para hacerlo. Se autorizan nada
más por el hmen para la ceremonia en el monte. Es como si yo quisiera representar a un alcalde sin ser nombrado. No faltaría una autoridad diciendo: ''¿Que estas haciendo aquí?" Seguramente iban a regañarme. El más grande de los cuatro señores es don Emilio
Marcial May. Es el último anciano de los antiguos. Nosotros queremos seguirlo a él, pero yo no sé si vamos a poder.
"Los niños que se encuentran junto con los ancianos bajo los arcos, representan a los sapos del dios Chaak. Antes, los amarraban a la mesa de ofrenda, uno a cada pata, cantaban como los sapos y se les daba vino. Pero hoy no lo hacen. El hmen no lo permite, porque es malo de emborrachar a los a la hora del cha-chaak. No atienden bien y la gente anda diciendo: 'Que no vayas a caer en el pib, niño, ¡cuídate!' no se dan cuenta de lo que nosotros estamos haciendo. Entonces por eso fue prohibido, y así pueden terminar bien todo el trabajo. Los niños participan parque son ángeles, son vírgenes, no ofenden a nadie. Por eso los ponen allá para que Nuestro Señor reciba nuestro sacrificio. Si los niños serán perdonados, también seremos nosotros.
"Los sapos son animales del dios Chaak. Cuando cae la lluvia canta cada sapo con su canto. Me parece que hay cinco diferentes clases. Algunos cantan como un becerro y algunos dicen:
'¡tac, tac, tac!' Otros anuncian el ciclón cantando: '¡queeeee!' Son buenos para nosotros, ya que así podemos prever ciclones. El primer día de la siembra hay una clase que dice: '¡ou, ou, ou!' Y cuando cae la lluvia comienza a cantar: '¡oooooh, oooooh, oooooh!' Pero ¡recio! Hasta unan distancia de una legua se oye. Es como el grito de un toro. La última clase de sapos son los que cantan: '¡cle, cle, cle!' Por eso les pusieron el nombre "sapos de cle". Al dios
Chaak le gustan los sapos. De todas las clases de árboles, de
animales y de cosas que viven por la lluvia le gustan más los sapos. Cuando cae un chubasco los sapos se están bañando y nadando. Y cuando ya ha caído un buen aguacero empiezan a cantar porque están alegres, como estamos nosotros por nuestra cosecha. Por eso el dios Chaak quiere a los sapos."
Relaciones entre el campesino maya
y la iglesia católica.
El hecho de que los mayas de Xocén hayan tomado la
denominación de "hostia" de la liturgia católica ha producido ciertos malentendidos. Además, para muchos mayas, es difícil entender por qué a los sacerdotes católicos no les interesa un evento tan importante como la ceremonia de la lluvia, ya que en las
comunidades mayas no se distingue ideológicamente entre los rituales de origen maya y católico. Afirma don Fermín:
"Los sacerdotes católicos jamás hablan del cha-chaak. No saben hacerlo. Ellos estudian por las escrituras; pero el hmen estudia por lo espiritual, por los sueños. No vienen aunque se les invita. No quieren, pero quién sabe por que no quieren participar con nosotros.
"Ahora, si con respecto a la santa misa preguntas: "Señor, ¿puede hacerme una misa?' Contestan: ¿Si, como no, son 250 pesos? Es lo que quieren. Y además no tienen paciencia para hacer un cha-chaak que dura dos días. Una o dos horas puede tardar, nada más. Entonces no. Nosotros permanecemos dos días para que reciba Nuestro Señor todo lo que estamos haciendo.
"Nunca han participado, pero hace 30 años vino un sacerdote que supo que los hmen estuvieron haciendo hostias. Amenazó que iba a acusar y llevar a todas las personas que hicieron hostias.
"También supo el sacerdote del vino balché, 16). Entonces dijo: 'Nadie puede hacer el vino si el Santo Papa no lo ordena.' Pensó que el vino que estuvieron consumiendo fue el vino que usan en las ceremonias de la Iglesia.
"Entonces hizo el comisario una carta diciendo: 'Favor de venir el sacerdote para ver el pan que hacemos'. Pero nosotros no
estamos haciendo hostias de trigo, sino hostias de maíz. No son de la Iglesia. Son de nuestro campo, de nuestra cosecha. Las
entregamos al Señor otra vez. Estamos dando las gracias por la 16) Balché: vino ceremonial de origen prehispánico hecho de agua, miel y la corteza del árbol balché.
Cosecha que nos den. Nosotros no perjudicamos al señor sacerdote. "Es que a los sacerdotes no les gustan estos sacrificios que hacemos. Creen que los campesinos tienen más poder que ellos (porque el cha-chaak resulta en lluvia). Bueno, quien sabe, pero no quieren ver el sacrificio que estamos haciendo.
El hombre en el centro del universo
Se considera que el hombre está sometido a la voluntad de los poderes sobrenaturales; sin embargo, puede influir en ellos con actos rituales, que son obligatorios. Si se les descuida, el maya piensa que se obstruirá el equilibrio del universo y que los dioses mandarán accidentes y mala suerte a veces con la asistencia de los demonios o que dejarán predominar los poderes malignos. Como consecuencia, la existencia se volvería insoportable.
El mismo hombre puede poseer poderes sobrenaturales. Por ello, cada comunidad tiene sus sacerdotes-curanderos, los hmen, que tienen la capacidad de explotar los poderes de la naturaleza, y que pueden prever las intenciones y disposiciones de los
sobrenaturales.
Hay algunas personas a quienes se les atribuyen cualidades sobrehumanas que de otra manera están reservadas para los
demonios; se trata de brujos. La creencia en los brujos es un fenómeno difuso en toda la región y, probablemente, en todo el estado. En general, creen que los brujos comen cadáveres y pueden entrar en las casas por las ventanas para robar la comida; se
imaginan que pueden convertirse en perros, gatos o chivos. En ciertos casos, se ha culpado a un hmen de ser brujo, si se sospecha que usa su capacidad de una manera perjudicial.
Cuando el hombre muere, abandona su pueblo, pero no para siempre. Afirman que cada año, a fines de octubre y principios de noviembre, regresa durante "los Finados". Entre la vida y la muerte no existen los límites que el mundo occidental ha definido entre lo material y lo impalpable.
La mujeres no pueden participar en las ceremonias en las cuales se invoca a los dioses mayas antiguos. Su dominio es la iglesia y las deidades católicas. Dice don Fermín al respecto:
"Santo Winik que cuida a nosotros no quiere que vengan las mujeres al cha-chaak. Pueden tener calentura, porque todos los dioses vienen. Ellos vienen a veces con calor o con dolores y por eso no se acepta que lleguen las mujeres.
"¿Y, saben por qué, también? Porque los hombres sólo pensarían en ellas. No se darían cuenta de lo que están haciendo. Por eso sólo hay hombres. Así no piensan en otra cosa que en el sacrificio, y así Nuestro Señor lo recibe."
Los mayas viven en íntimo contacto con la naturaleza. Viven de y con ella, según las leyes de su religión. Afirman que la selva está habitada por espíritus y dioses quienes son los dueños y a quienes, antes que se corten sus árboles, se debe pedir permiso. Si uno desmonta un área más grande de la que sembrará, creen que les espera un castigo enviado por los dueños sobrenaturales. "La selva es como un ser vivo", dicen. Es un concepto de la naturaleza que protege los árboles y los cenotes. El mismo maya que, sin miedo actúa contra un toro furioso, tiembla al pensar en un castigo de los dioses, ya que está seguro que la ira de los poderes invisibles pone en peligro su prosperidad, su familia y amenaza a su comunidad con la destrucción.
A la gente que vive en la sociedad industrial los ecólogos les pronostican la destrucción del ambiente si no aprenden a tratar a la naturaleza con más cuidado. Quizás las reflexiones que se hacen antes de cometer abusos serían más profundas si el castigo, mandado por un poder demoniaco, fuera un accidente automovilístico o el incendio de la casa del culpable y sus
familiares. Este tipo de represalias son las que teme una comunidad maya, y el resultado es que viven en armonía con árboles, plantas y cenotes. En la sociedad industrial nos consideramos los soberanos de la naturaleza y somos, probablemente por esta misma razón, testigos de su destrucción. Por su lado los mayas han conservado tanto temor como respeto a la natura divina, la cual aceptan como más grandiosa y más fuerte que ellos.
Por otro parte la embriaguez es un estado muy común al comunicarse el maya con sus dioses. El vino balché es
estrictamente ceremonial; pero hoy en día, no es la única bebida y el aguardiente se ha vuelto una parte inseparable de las fiestas. Los hombres - jamás las mujeres - se emborrachan durante la fiesta, al igual que lo hicieron los antiguos mayas. 17) Afirma don Fermín:
"Para hacer el vino balché se junta toda el agua que han recogido en los cenotes del dios de las venas de agua. Es de los mismos cenotes de donde saca el dios Chaak el agua para la lluvia. Trajeron agua de Dzandunchán, de Bóje, de Zacahúa, en fin, de todos los dieciocho cenotes sagrados del ejido. 18)
"La miel de la virgen 19) es la mejor. No nos gusta el
azúcar. Sale de las fábricas y no sabemos cómo la fabrican, o si está sucia.
"Uno como yo no puede hacer el vino. No saldrá bueno. Únicamente el señor hmen puede hacerlo. No en cualquier ocasión puedes tomar vino balché. Cuando estás haciendo una petición al Señor puedes tomarlo, porque es muy fino y Nuestro Señor te lo va agradecer. Pero primero tienen los dioses que recibir el vino. Luego lo tomamos nosotros. Es como si yo invito alguien a comer en mi casa. Tengo que darle a él primero, porque si he comido yo la mitad antes de darle, quién sabe si él entonces lo va a querer.
"El balché 20) es un árbol destinado para el sacrificio. Fue encontrado por los antepasados. Un hmen estuvo soñando que el Santo Winik le dijo qué árbol necesitaba para hacer el vino. Al amanecer el hmen sacó su cuenta de maíz 21) y vio que sí fue cierto. Luego se fue al monte buscando la mata con su espejo. La encontró. Y le puso el nombre balché, porque estaba escondido. El dios lo tenía guardado."
17) Fray Diego de Landa, Relación de las cosas de Yucatán, México, 1978, sección XXII (manuscrito del año 1566).
18) Para utilizar en la ceremonia del cha-chaak.
19) Miel de la virgen, de las abejas pequeñas regionales. 20) Como ya se dijo, árbol de cuya corteza se fabrica el vino. 21) Cuenta de maíz; forma de adivinación.
"El aguardiente limpia la sangre y el alma, uno ve más claro, y uno está más cerca de los dioses, cuando uno toma", afirma el hmen de Xocén. Y, en este sentido, las bebidas alcohólicas de los mayas poseen una función parecida a la del peyote y los hongos usan otras culturas indígenas de México. La embriaguez es el estado en el cual se reúnen con los habitantes del mundo sobrenatural.
La devoción, la ebriedad, las relaciones sociales con amigos y familiares, la diversión, forman parte del mismo concepto ritual. La gente se divierte en compañía de los dioses, toma y como con ellos, y la comunicación se da por medio de rezos, oraciones, cantos y música instrumental.
Los sacrificios rituales
Podemos leer en el Popul Vuh 22) que los dioses crearon a los mayas para ser mantenidos y alimentados, que pueden esperar la prosperidad en forma de lluvia, cosecha de maíz , buena salud, etcétera; pero hay que pagar y los mayas pagan a los dioses, hoy como ayer, con danzas, música y ofrendas de animales y vegetales.
Los sacrificios son partes centrales y culminaciones en las fiestas y en algunas ceremonias. Antiguamente - antes de que los españoles conquistaran y ocuparan Yucatán - ofrecieron maíz, jabalí, guajolote silvestre, venado, tepezcuintle perro y hasta seres humanos. Hoy alimentan a sus dioses con puercos, gallinas, guajolotes, toros y con chocolate, así como con vino y maíz, preparado de diferentes formas.
Dan para recibir. Sacrifican algunos toros para que el ganado pueda seguir viviendo bajo la protección de los dioses; ofrecen una parte del maíz para que las plantas den cosecha, etcétera.
22) Sylvanos G.Morley, Popul Vuh. The Sacred Book of the Ancient
Quiché Maya, Oklahoma Press, 1978, la ed., 1950 (versión inglesa de la
traducción de Adrián Recinos), p. 86.
Los sacrifició de puercos y su preparación en relleno negro son obligatorios en todas las fiestas de santos. En general, la matanza sucede sin ceremonias, pero la fiesta de corrida del pueblo de Xocén indica que, tal vez, no siempre fue así. En la primera mañana de aquella fiesta sacrifican trece puercos frente a una imagen de la Santa Virgen, la cual llevan a los trece lugares de sacrificios. Cuelgan una corono de flores en el cuello del cochino, colocan al animal boca arriba, en una piedra plana y con un cuchillo lo punzan en el cuello; al asestar el cuchillo al corazón el animal muere. Don Fermín cuenta:
"En el cha-chaak sacrifican gallinas porque tienen que entregárselas enteras. Sacrificar un puerco es muy fácil, pero entero no se puede ofrecer, sólo por pedazos. Si tienen tirado venado, jabalí o tepezcuintle, pueden ponerlo, pero la gallina es obligatorio. Antes de cocerlas las rellenan con el hígado y las amarran para que estén completas. Si no, ya no sirven para nada. Hay cocineros que están nombrados para hacer esta comida, que llaman kol. Solo para una ceremonia puedes hacerla y no está permitido que las mujeres lo hagan.
"Los panes de Chaak tampoco puedes hacerlos en tu casa. Si lo haces te dará una calentura o serás atacado por una enfermedad. Tendrás entonces que ir con el hmen que dirá: 'Ay ¿qué hiciste? Hiciste los panes de los dioses. Es lo que comiste, y por eso está enfermo. Estos panes no son para nosotros. ¿Sabes qué vamos a hacer? Vamos a hacer un kex, para quitarte el castigo.'
"No podemos ver si los dioses comen como nosotros. Cuando comemos nosotros, casi gastamos una hostia. Los dioses nomás vienen y reciben, se les dan bendiciones a las santas hostias y las dejan para nosotros. Pero seguramente vienen a recibirlas."
El mayor sacrificio de guajolotes y el más impresionante lo hacen para la fiesta de Santa Inés en el pueblo de Dzitas,