G
RAMÁTICA
DE LA
FONOLOGÍA
DEL ESPAÑOL
NIVEL FÓNICO DE LA LENGUA
El lenguaje humano es un medio de comunicación oral que sólo posteriormente se convierte en lenguaje escrito. En efecto, el pensamiento se expresa en signos lingüísticos que se emiten por la voz y se perciben por el oído, a través de la fonación, que consiste en un proceso por el cual el aire al salir de los pulmones, con la ayuda de los órganos de la cavidad bucal, produce sonidos diferentes que se suceden unos a otros. El ha-blante, encadenando estos sonidos en sílabas, palabras y oraciones, se comunica con los demás a través de un medio físico, el aire, y el interlocutor los percibe por medio de su aparato auditivo.SONIDOS Y FONEMAS
Fonemas y sonidos tienen en común el ser las unida-des mínimas del lenguaje, de cuyo estudio se ocupan respectivamente dos disciplinas diferentes: la fonética y la fonología.
La fonética estudia los sonidos, unidades fónicas que se realizan en la cadena hablada como expresión concreta y personal de los fonemas de una lengua. Se ocupa de los fenómenos físicos y fisiológicos produci-dos en la articulación del habla. Por ello, no es, en es-tricto sentido, una parte de la lingüística, sino que más bien está relacionada con otras ciencias, como la física acústica (la intensidad, el tono y el timbre de los
sonidos) y la fisiología (el funcionamiento del apara-to fonador humano).
La fonología se ocupa de los fonemas, que son las imágenes abstractas que en el sistema de la lengua co-rresponden a los sonidos del habla. La imagen abs-tracta de un fonema está constituida por un conjun-to de rasgos fónicos que se oponen entre sí, como oral /nasal, sordo /sonoro, etc.
Los hablantes de una misma lengua comparten un solo fonema /n /, que es el modelo o estereotipo y se opone a los demás del sistema por sus características fónicas: consonante, nasal, alveolar, sonoro. Sin em-bargo, este fonema se concreta en el habla en distin-tos sonidos pues no suena igual el fonema /n / en pa-labras como nariz, manta, mancha, manga. De la mis-ma mis-manera, no suena igual la vocal o pronunciada por un gallego o por un andaluz, aunque todos los que hablamos español reconocemos sus distintos sonidos como variantes de un mismo fonema.
Los fonemas de una lengua pueden tener algún ras-go en común, por ejemplo /p / y /b / comparten los rasgos de consonante, oclusiva, bilabial, pero ha de haber al menos un rasgo de oposición entre ellos, en este caso /p / es sordo y /b / sonoro. Este rasgo distin-tivo entre dos fonemas se llama rasgo pertinente, ya que cumple la función de distinguir los signos lin-güísticos peso /beso; ropa /roba, etc.
EL SISTEMA FONOLÓGICO ESPAÑOL
Los sonidos se distinguen entre sí por la forma en que interviene cada uno de los órganos del aparato fona-dor humano, que son los siguientes: los pulmones, las cuerdas vocales, el velo del paladar, la lengua y los la-bios. Según cuál sea la posición y el movimiento de cada uno de estos órganos el resultado será uno u otro sonido. La primera oposición fonológica es que dis-tingue los fonemas vocálicos de los consonánticos.
Las vocales se caracterizan porque en su
pronun-ciación el aire que sale de los pulmones no encuentra obstáculos en la cavidad bucal, por lo que admiten su pronunciación de forma aislada sin necesidad de apo-yarse en las consonantes y, por tanto, pueden formar sílabas.
Todas las vocales son sonoras porque se produce vibración de las cuerdas vocales en su pronuncia-ción.
Según el grado de apertura de la cavidad bucal pue-den ser: abierta /a /; semiabiertas / e/, / o/; y cerradas
/i /, /u /.
Según su localización: anteriores, palatales o agu-das: /i /, /e /; media o neutra /a /; y posteriores, velares o graves: /o /, /u /. Labios Dientes Ápice Pre Medio Dorso Post Raíz Úvula Post Pre Velo
Pre Medio Post
Paladar
Alvéolos
Partes y puntos de la cavidad bucal que intervienen en la articulación de los sonidos y fonemas.
3
Las consonantes se caracterizan porque el aire, al
salir de los pulmones, encuentra obstáculos produci-dos por alguno de los órganos articulatorios. La cla-sificación de las consonantes es mucho más comple-ja porque en su pronunciación intervienen cuatro factores:
• El punto de articulación. Se refiere al lugar don-de se sitúa el obstáculo que se opone a la salida don-del ai-re: en los labios, sobre el paladar, en los alvéolos de los dientes, etc.
• La acción del velo del paladar. La posición del ve-lo del paladar en el momento de la articulación, per-mite que el aire salga por la cavidad oral (fonemas orales) o lo impide de manera que salga a través de la nariz (fonemas nasales).
• El modo de articulación. Se atiende a la forma como el aire espirado supera los obstáculos que se oponen a su salida: si sale de golpe (oclusiva), en
for-ma de roce (fricativa) o por los laterales de la lengua (lateral).
• La intervención de las cuerdas vocales. Según vi-bren o no las cuerdas vocales durante la articulación de una consonante. Si las cuerdas vocales vibran, decimos que la consonante es sonora; si no vibran, es sorda.
En el habla las consonantes siempre van acompa-ñadas de las vocales formando sílabas con ellas. Sólo se pronuncian sin el apoyo de las vocales al nombrar-las como letras aisladas y para relacionar sonidos y le-tras en el aprendizaje de la lectura.
La pronunciación de los diferentes sonidos se aprende en la infancia por imitación de las personas con las que se convive, sin que para ello sea necesario conocer los rasgos que caracterizan a cada uno de ellos. Sin embargo, hay algunos sonidos que encierran mayor dificultad y otros que, por relajación, se pro-nuncian de forma descuidada. En estos casos el cono-cimiento de los rasgos puede ayudar a corregir los de-fectos de pronunciación.
Los fonemas del español son veinticuatro: cinco vocálicos y diecinueve consonánticos.
EL ALFABETO: LAS LETRAS
El alfabeto español, constituido por veintisiete letras y tres dígrafos o letras dobles (ll, ch, rr), representa de forma gráfica los sonidos de nuestra lengua, pero no lo hace de forma perfecta, lo que supondría que a ca-da fonema le correspondiera una letra distinta, pues-to que los fonemas sólo son veinticuatro. A pesar de
FONOLOGÍA DEL ESPAÑOL
i e Abertura mínima: Cerradas Abertura media: Semiabiertas Abertura máxima: Abierta Cavidad bucal a u o DISPOSICIÓN DE LENGUA Y LABIOS
Anteriores Media Posteriores
l ll Bilabial Labiodental Interdental Dental Alveolar Palatal Velar r/rr f z s y j ch b p d t g k Sonora Sorda Sorda Sorda Sonora Sorda Sonora Sorda Sonora Sorda Sonora Sorda m n ñ EL SISTEMA CONSONÁNTICO ESPAÑOL
Punto de articulación Modo de articulación Laterales Vibrantes Fricativas Africadas Oclusivas Vibración Nasales
ello, en castellano la co-rrespondencia entre sonidos y letras es más precisa que en la ma-yoría de las otras lenguas.
La falta de coincidencia entre sonidos y letras se de-be a la evolución que ha sufrido nuestra lengua a lo lar-go de su historia. Los fonemas no han sido siempre los mismos, y como durante los primeros tiempos no se es-cribía en castellano sino en latín, el habla fue evolucio-nando con absoluta libertad, porque no existían nor-mas escritas. La lengua se transforma con el paso del tiempo, aunque de manera lenta, y con ello unos fone-mas se confunden con otros, alguno desaparece, y de una forma inconsciente para los hablantes, una letra que representaba un fonema determinado representa otro distinto, o bien una letra representa un fonema que ahora no se pronuncia. En la actualidad estamos asistiendo a la desaparición progresiva del fonema que representa el dígrafo /ll /, porque se confunde con el so-nido [y]. La mayor parte de los americanos de habla hispana y también los niños españoles ya no son capa-ces de articular este fonema, y aunque en la lengua es-crita es incorrecta la confusión y el contexto ayuda a no confundir las palabras con una u otra letra (halla/haya,
rallado/rayado, valla/vaya), y podría suceder que con el
tiempo se neutralizara la diferencia y se confundieran en un solo fonema.
LA SÍLABA
Los sonidos del habla nunca se producen de forma ais-lada, sino que se presentan en discursos, oraciones, pa-labras y en sílabas. La cadena hablada, desde el punto
de vista fónico, se fragmenta en uni-dades menores, de las cuales la sílaba es la unidad más pequeña. Se define la sílaba como «el menor grupo fóni-co pronunciable fóni-como tal», porque se produce con un solo golpe de voz. Las vocales pueden constituir sílabas por sí solas, pero las consonantes necesitan apoyar-se en las vocales para hacerlo: ah, e, oh pueden pronunciarse solas y forman una sílaba en enunciados como: ¿Sales o no? En cambio no decimos p, c, sin apoyarnos en alguna vocal. Habrá, pues, una sílaba allí donde haya alguna vocal, que normalmente irá acom-pañada de, al menos, una consonante.
CLASES DE SÍLABAS
En español normalmente las consonantes forman grupo silábico o sílaba con la vocal que le sigue:
za-pa-te-ro, a-ma-ne-ce, pero hay también consonantes
que forman sílabas con una vocal precedente: par-te. Las sílabas pueden ser abiertas (o libres) y cerradas (o trabadas): las primeras son las que terminan en vo-cal, como las citadas anteriormente, y son cerradas cuando terminan en consonante: can-tan-te. Las con-sonantes finales de una sílaba cerrada debilitan un po-co sus rasgos de pronunciación, y así no suena igual la
m de mano que la de hombre, ni la k de casa que la de
doc tor, y lo mismo le sucede a la s de sabio frente a la de mismo o de hasta. Este fenómeno es muy acentua-do en el habla del sur de España y en hablas latinoa-mericanas, como por ejemplo, la rioplatense.
DISCORDANCIAS ENTRE LETRAS Y FONEMAS DEL ESPAÑOL
• Fonemas que se representan con dos letras diferentes: /c/zapato /cine /ceniza, /k/cama
/-querer/ kilo, /b/beber/vivir, /j/jefe /gerente.
• Dígrafos (letras dobles) que representan un solo fonema: /ll / lleno, /ch /chocolate, /rr/ torre,
/qu/queso, /gu /guerra.
• Una sola letra representa gráficamente el sonido de dos fonemas / x /(k + s): examen. • Una letra que no responde a ningún fonema y por tanto es muda /h / historia, pero que se ha mantenido por razones históricas.
Calabaza y cerezas son dos palabras
que muestran el desajuste entre letras y fonemas, pues la misma letra inicial reproduce dos fonemas distintos.
En esta ilustración aparecen el sol (monosílaba), la luna (bisílaba),
CLASES DE PALABRAS
POR EL NÚMERO DE SÍLABAS
Según el número de sílabas que tenga una palabra se-rá:
Monosílaba: una sola sílaba: los, pon, hoy, sin, sal, etc. Bisílaba: dos sílabas: me-sa, ma-dre, a-llí, etc. Trisílaba: a-mi-go, ven-ta-na, mon-ta-ña, etc. Polisílaba: todas las que tienen más de tres sílabas:
A-yun-ta-mien-to, ma-ter-ni-dad, ins-ti-tu-to, a-con-di-cio-nar, etc.
LOS DIPTONGOS,
LOS TRIPTONGOS Y EL HIATO
Hemos visto que las sílabas siempre están constituidas como mínimo por una vocal. Pero con frecuencia en una palabra hay dos vocales seguidas y en ese caso pueden suceder dos fenómenos diferentes:
• Las dos vocales se pronuncian en una misma síla-ba, de un solo impulso, como si se pronunciase en el tiempo de una sola; entonces se dice que dichas vocales forman diptongo: vein-te, bai-la, guan-te, dien-te, etc.
• Las dos vocales pertenecen a sílabas diferentes, se pronuncian separadamente y entonces se dice que es-tán en hiato: de-se-o, rí-o, es-pon-tá-ne-o, al-mo-ha-da, etc.
Una de las dos vocales del diptongo debe ser siem-pre /i / o /u /, que son vocales cerradas porque al pro-nunciarlas la apertura de la cavidad bucal es mínima. También suelen formar diptongo las dos vocales ce-rradas juntas: cui-da, triun-fo, aunque pueden estar en hiato: je-su-ita, cons-tru-í.
Los diptongos pueden ser de dos clases:
Crecientes, cuando la vocal
cerra-da va en primer lugar, porque ésta se cierra más (por eso se la llama semi-vocal) y la segunda vocal se percibe mejor: his-to-ria, sue-lo. También son crecientes los formados por dos vocales cerradas: constr-uir. Son diptongos crecientes: /ie /, /ia /, /io /,
/ua /, /ue /, /uo /, /iu /, /ui /.
Decrecientes, cuando terminan en vocal cerrada,
porque la vocal que se percibe mejor es la primera, que es más abierta: pau-sa, ahu-yen-tar. Son dipton-gos decrecientes: /ai /, /ei /, /oi /, /au /, /eu /. Estos dip-tongos sólo pueden llevar detrás formando sílaba con ellos una /s / o una /n /, seis, vais, veinte, etc., y si les si-gue otra consonante, ésta pertenece a la sílaba poste-rior. A veces la /i / de un diptongo se transforma en un fonema consonántico y cambia la constitución silábi-ca del singular a plural: rey / re-yes, buey / bue-yes.
Los triptongos son la unión de tres vocales en una sola sílaba: ave-ri-guáis, buey, pero si las tres vocales forman sílabas diferentes se dice también que están en hiato: re-í-a, ve-í-an, etc.
El hiato entre vocales se da cuando ninguna de las dos es cerrada: a-é-re-o, ca-no-a, o bien cuando la vo-cal cerrada es tónica y se pronuncia con mayor in-tensidad: Ra-úl, a-hí, en-ví-o, grú-a, re-ú-ne, ha-cí-a, etc.
EL ACENTO Y LA ENTONACIÓN
La comunicación humana está constituida por una cadena de sonidos, de manera que cuando hablamos no lo hacemos sonido a sonido sino que formamos cadenas de palabras, pero lo hacemos de manera me-lódica, es decir, pronunciamos unas sílabas con mayor intensidad que otras y una frase la podemos terminar en un tono más alto o más bajo. A estas variaciones fónicas de la lengua se les conoce como rasgos
supra-segmentales o prosódicos y son dos: el acento y la en-tonación.
EL ACENTO FONÉTICO
Entre las sílabas de una palabra siempre hay una que se pronuncia con mayor intensidad, elevando un poco el tono de voz y expulsando el aire con más fuerza, que recibe el nombre de sílaba tónica. En espa-ñol el acento recae siempre sobre las vocales y así decimos: atmósfera,
casa, feliz, en donde podemos
ob-servar que las vocales /ó/, /a /, /i / re-quieren un mayor esfuerzo en su pronunciación porque llevan acen-to. Las sílabas que no llevan acento se llaman sílabas átonas. Si el acen-to se pronuncia pero no tiene re-presentación gráfica, se llama
acen-to fonético, como en mesa, o sol, y
5 FONOLOGÍA DEL ESPAÑOL
Plantas de ma-íz, palabra en la que el acento destruye el diptongo y por tanto es bisílaba.
cuando se coloca una tilde encima de la vocal acen-tuada se llama acento gráfico: lápiz, acción. En el len-guaje escolar esta distinción se pierde y normalmente se entiende por acento el gráfico, por razones de co-rrección ortográfica.
A veces el acento puede servir para diferenciar signi-ficados de palabras que tienen los mismos fonemas, así la sucesión de los fonemas c-a-n-t-o, puede referir dos significados diferentes por la posición del acento; canto: con acento en la primera sílaba es una esquina de una mesa, un tipo de piedra o la primera persona del verbo cantar, pero cantó sólo puede ser una forma del verbo cantar. Lo mismo sucede con mando/mandó; caso/casó;
término/termino/terminó, etc.
El hecho de que una sílaba lleve acento no quiere decir que todas las demás de la palabra se pronuncien con la misma intensidad. La sílaba que precede a la acentuada (pretónica) ya inicia el aumento de inten-sidad. De manera análoga, en la que sigue a la sílaba acentuada (postónica) se produce un descenso acusa-do de intensidad.
PALABRAS TÓNICAS Y ÁTONAS
Son palabras tónicas las que llevan acento en alguna de sus sílabas, y átonas las que no lo llevan.
En español son siempre tónicas las palabras que per-tenecen a las siguientes cla-ses: sustantivos, adjetivos
calificativos, verbos y adverbios. Los pronombres pueden ser tónicos o átonos, como se explica en el ca-pítulo correspondiente.
Los adverbios compuestos por un adjetivo y la ter-minación -mente mantienen el acento de sus dos componentes y por ello se pronuncian con doble acentuación fónica: cónsecuenteménte, aparénteménte (observa que estos acentos responden a la pronuncia-ción pero no a la escritura).
CLASIFICACIÓN DE LAS PALABRAS POR SU ACENTO
En las palabras del español el acento puede recaer en una de las tres últimas sílabas y atendiendo a ello se clasifican en:
Agudas, aquellas que llevan acentuada la última
sí-laba. En este grupo se deben incluir todos las palabras monosílabas. Ejemplos: sol, cal, hará, jamás, nariz,
es-pañol, jamón, brillar, etc.
Llanas, aquellas en las que es acentuada la
penúlti-ma sílaba: penúlti-martes, útil, cocinero, carácter, sabio, etc.
Esdrújulas, las que llevan acento en la
antepenúlti-ma sílaba: cántaro, máquina, informática, cápsula,
cé-lula, apéndice, etc.
Cuando una palabra lleva el acento en una sílaba anterior a estas citadas es porque está compuesta por otras dos, co-mo el caso de los adverbios acabados en -mente, explicado anteriormente: llevándosela,
difícilmente.
LAS PALABRAS ÁTONAS EN ESPAÑOL
Existen pocas palabras átonas en castellano pero algunas son de uso muy frecuente. Entre ellas podemos destacar las siguientes: los artí-culos (el, la, lo, los, las); los adjetivos posesivos (mi, tu, su, etc.); algunos pronombres persona-les (me, te, se, lo, la, le, nos, os, los, las); los pro-nombres relativos (que, quien, cuanto, cuyo); el adverbio donde, cuando no es interrogativo; conjunciones (que, cuando, como, etc.) y casi todas las preposiciones. Las palabras átonas se pronuncian apoyándose unas veces en las que les siguen como lavida (la vida), detumadre (de tu madre) y se llaman proclíticos, y otras en las que le preceden como dáselo, ayúdame,
dáse-los, que se llaman enclíticos, pero en este
ca-so en la escritura forman una ca-sola palabra y lle-van el acento correspondiente según las reglas de acentuación. TO MIEN NA CIO DI CON 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1 0 LLANA TERMINO ESDRÚJULA TÉRMINO ACENTOS AGUDA TERMINÓ
Representación gráfica de la intensidad de las vocales en una palabra polisílaba. La mayor intensidad corresponde a la sílaba tónica, la pretónica inicia el ascenso y la postónica marca el descenso final.
EL ACENT ORTOGRÁFICO
Para una buena pronunciación es necesario acentuar correctamente las palabras al hablar. En general, las personas que han sido escolari-zadas lo hacen bien de forma in-consciente, y sólo en algunas ha-blas dialectales y rurales se presen-tan casos de acentuación inade-cuada, como cantaro (habla rural aragonesa), páis en lugar de país, o
bául en lugar de baúl.
Sin embargo, la dificultad es mayor cuando se tra-ta de lengua escritra-ta, pues no todos los acentos se re-producen gráficamente. En realidad todas las sílabas acentuadas deberían reproducir con un signo el acen-to, pero para facilitar el proceso de la escritura, se es-tableció la norma de que sólo algunas palabras colo-caran una tilde, en forma de pequeña raya oblicua (´), sobre la vocal de la sílaba acentuada. A esta represen-tación gráfica se le llama acento gráfico y sus reglas son las que se describen en el apartado correspondien-te de ortografía.
LA ENTONACIÓN
El mensaje o cadena fónica se descompone en partes más pequeñas por medio de pausas, debido a la nece-sidad de respirar mientras hablamos. Por ello, de for-ma inconsciente, dividimos la cadena del habla en grupos de elementos fónicos, llamados grupos
fóni-cos. En español un grupo fónico no puede tener más
de once sílabas, pero no tiene un número mínimo de sílabas, pues un monosílabo como un sí o un no pue-de formar un grupo fónico si es una respuesta a una pregunta.
Así pues, la cadena hablada está formada por una sucesión de grupos fónicos que el hablante modula con diferente entonación para dar fluidez a su men-saje. Si una persona al hablar no realiza variaciones de tono, resulta más difícil de comprender y sobre todo, menos agradable, incluso a veces puede resul-tar aburrida. Decimos que su forma de hablar es mo-nótona.
En líneas generales podemos decir que un marcado descenso de la voz al final de un grupo fónico indica el término de una oración enunciativa. Pero si quere-mos formular una pregunta terminarequere-mos con una entonación final ascendente, que indica que la expre-sión del pensamiento se halla aún incompleta, bien porque esperamos una respuesta en el caso de la
inte-rrogación o porque el enunciado continúa después de este ascenso. La respuesta a una pregunta o el final de la frase acaba con un descenso. Las oraciones excla-mativas exageran el descenso final de la voz.
Así pues, podemos definir el habla como una su-cesión de curvas melódicas pertenecientes a cada uno de los grupos fónicos de que conste nuestro mensaje.
La entonación tiene una función comunicativa muy importante, pues según el tono con que se pro-nuncie una palabra de elogio puede convertirse en reproche y viceversa, una felicitación en una burla, etc. Es más, cuando el tono contradice el significado de una palabra, se atiende más a aquél que al signi-ficado. Puede suceder con un enunciado como Lo
has hecho bien, pues con la entonación podemos
dar-le el matiz contrario a su significado. Con el tono, que además se acompaña del gesto, damos matices de temor, alegría, duda, súplica, etc. a nuestros men-sajes.
7 FONOLOGÍA DEL ESPAÑOL
Mi ordenador está anticuado ¿Estás seguro de ello? ¡Claro que sí! Entonación enunciativa Entonación interrogativa Entonación exclamativa CURVA MELÓDICA Y MODALIDAD ORACIONAL Palabras clasificadas según la sílaba
acentuada: agudas, llanas y esdrújulas. Se aprecia la distinción entre acento fónico y acento gráfico o tilde.
CURVA MELÓDICA Y MODALIDAD ORA-CIONAL
La curva melódica refleja la modalidad oracional, con la cual el hablante muestra cuál es la intención
comu-nicativa de su mensaje. Atendiendo a los diferen-tes tipos de modalidad, las oraciones se clasifican en:
Enunciativas. Expresan un
pensa-miento, afirmando o negando algo, y pueden ser afirmativas o negativas: Me han
regalado una bicicleta, o Hoy no hace sol. Interrogativas. El hablante utiliza el
mensaje para preguntar algo que desconoce, y espera una respuesta: ¿Cuándo tomarás
va-caciones?; ¿Qué dices? En estas oraciones la
cur-va melódica es ascendente.
Exclamativas. Cuando el hablante dota de
una expresividad impetuosa a su mensaje, pro-duce una exclamación. Sin embargo, puede suceder que, según la entonación, una exclamación se asocie a una frase enunciativa ¡Qué alegría!, interrogativa
«¿Quién te crees que eres?» o desiderativa ¡Ojalá que te vaya bien!
¿Qué pretenderá esta bruja acercándose a la casa? ¡Qué sorpresa! Son dos oraciones con
modalidad de entonación distinta, interrogativa la primera y exclamativa la segunda.
RESUMEN
FONOLOGÍA DEL ESPAÑOL
• La fonología y la fonética son las disciplinas que se ocupan del nivel fónico de la lengua. La fonética estudia los sonidos como expresión concreta y personal de los fonemas de una lengua. La fonología describe los fonemas como imágenes abstractas (conjunto de rasgos) que en el sistema de la lengua corresponden a los sonidos del habla
La fonación Los fonemas
El alfabeto
La sílaba
Proceso por el cual el aire al salir de los pulmones, con la ayuda de los órganos fonadores produce sonidos diferentes
• Vocales: el aire al ser expulsado desde los pulmones no encuentra ningún obstáculo en la cavidad bucal. Según el grado de apertura de la cavidad bucal, las vocales pueden ser abiertas, semiabiertas y cerradas, y según la posición de la lengua las vocales serán anteriores, medias o posteriores
• Consonantes: el aire, a su salida de los pulmones, encuentra obstáculos, producidos por:
- La posición del velo del paladar en el momento de la articulación, permite que el aire salga por la cavidad oral (fonemas orales) o lo impide, haciendo que salga a través de la nariz (fonemas nasales) - Las distintas posiciones de la lengua en la cavidad bucal (punto de articulación)
- La forma en que sale el aire tras el obstáculo (modo de articulación)
- La vibración o no de las cuerdas vocales en el acto de la fonación (sonoras/sordas).
- Los fonemas del español son veinticuatro, de los cuales cinco son vocales y diecinueve consonantes • El alfabeto español, constituido por veintisiete letras y tres dígrafos o letras dobles (ll, ch, rr), no
reproduce los fonemas de forma perfecta, lo que supondría que a cada fonema le correspondiera una letra distinta, puesto que los fonemas sólo son veinticuatro
• La falta de coincidencia entre sonidos y letras se debe a la evolución del castellano a lo largo de su historia. La ortografía fija las reglas de la lengua escrita
• Es el conjunto de sonidos que se pronuncian en un solo golpe de voz
• Las vocales pueden constituir por sí solas una sílaba pero las consonantes necesitan como núcleo silábico el apoyo de alguna vocal
• Las sílabas pueden ser abiertas (o libres) y cerradas (o trabadas): las primeras son las que terminan en vocal, y cerradas cuando terminan en consonante: can-tan-te
• Diptongo: dos vocales seguidas formando una sola sílaba • Triptongo: tres vocales reunidas en una sola sílaba • Hiato: dos vocales seguidas pertenecen a sílabas diferentes
• Según el número de sílabas, las palabras se clasifican en monosílabas, bisílabas, trisílabas o polisílabas FONEMAS Y LETRAS
El acento
La entonación
• Es el mayor grado de intensidad en una de las vocales de una palabra, acompañado de una cierta elevación del tono
• La sílaba sobre cuya vocal recae el acento se llama tónica y las que carecen de él, átonas • Clases de palabras según la posición de la sílaba tónica:
- Agudas si el acento recae sobre la última sílaba - Llanas, si la sílaba acentuada es la penúltima
- Esdrújulas o sobreesdrújulas, cuando el acento recae sobre la sílaba antepenúltima, o la anterior a ésta • Palabras átonas:
- En castellano la mayoría de palabras llevan acento fónico, pero hay algunas palabras átonas muy usuales, como los artículos, pronombres como lo, la, me, te (llamados pronombres átonos), determinantes, conjunciones, etc
• Según cuál sea la finalidad comunicativa de un mensaje, la cadena fónica se pronuncia con una
entonación diferente, es decir, como si se tratara de una melodía, varía el tono de la voz de manera que a cada oración corresponde una curva melódica diferente
• Existen tres modalidades de entonación, que expresan intenciones distintas por parte del emisor: - Enunciativa, que trata de expresar un mensaje de forma objetiva
- Interrogativa, que trata de obtener una respuesta y por ello la curva melódica tiene un final ascendente - Imperativa (también la exclamativa) en la que la expresión del sentimiento del emisor se refleja con un
descenso final en la curva melódica de la oración
LA GRAMÁTICA
INTRODUCCIÓN
A LA GRAMÁTICA
La gramática es la parte fundamental de la Lingüística, pues se ocupa del estudio de los ele-mentos lingüísticos en su aspecto morfológico y
sin-táctico. De ahí que el estudio gramatical comprenda
la morfología y la sintaxis. La primera se ocupa de la
forma de las palabras en cuanto a su estructura
inter-na, como resultado de la combinación de sus ele-mentos constitutivos: lexemas y morfemas. La sinta-xis (término de origen griego con el sentido de «or-den o disposición» de elementos) en cambio, es la parte de la gramática que estudia la función de las palabras. En la cadena hablada cada palabra estable-ce con otra u otras de su entorno relaciones que de-penden de su forma y esta relación se llama función
sintáctica.
Ahora bien, como forma y función son aspectos in-terdependientes en el análisis de los elementos grama-ticales, a la parte de la gramática que se ocupa de am-bas se la denomina morfosintaxis.
LAS UNIDADES
DEL ANÁLISIS GRAMATICAL
El análisis gramatical es una actividad que consiste en la descripción de las relaciones que establecen entre sí los elementos que forman los enunciados.
Por tanto, comprende dos fases. En la primera, se de-be reconocer la morfología de las palabras atendiendo a sus constituyentes (lexema y morfemas). En la segunda se reconoce la función sintáctica, según las relaciones (de dependencia, concordancia, etc.) que entablan unas palabras con otras agrupándose en las unidades signifi-cativas de orden superior, los sintagmas. Éstos, a su vez, se combinan entre sí para constituir la oración, que es la unidad mayor del análisis gramatical.
Sin embargo, resulta muy difícil separar los tres planos de una palabra, forma, función y
significa-ción, porque todos se interrelacionan en la formación
de enunciados que sean aceptables gramaticalmente. Por ejemplo, una palabra como poco puede apare-cer en diferentes contextos y según las relaciones que tenga con otras palabras será:
Dedica un poco de tu tiempo a los demás : sustantivo
porque va precedido de un determinante.
Este niño dedica poco tiempo al estudio : adjetivo
porque modifica a tiempo.
Este niño estudia poco : adverbio porque no tiene
morfema de género ni número.
De la misma manera en la primera de estas oracio-nes sabemos que el sujeto es la segunda persona del singular por la presencia del determinante tu que for-ma parte del sintagfor-ma verbal.
Y si cambiáramos el sustantivo niño por perro, no sería un enunciado aceptable porque el sentido del verbo exige un sujeto humano.
ESTRUCTURA DE LA PALABRA: LEXEMA Y MORFEMAS
La estructura interna de una palabra, es decir, su morfología, resulta de la combinación de las unida-des mínimas de la lengua dotadas de sentido, los
mo-nemas. Éstos se clasifican en lexemas, parte de la
pa-labra que aporta el sentido fundamental de la papa-labra
FUNCIÓN FORMA
MORFOSINTAXIS GRAMÁTICA
Los elementos de la lengua se combinan entre sí de forma que el resultado sea un conjunto equilibrado como «los muebles de esta habitación».
11 y en morfemas, elementos
que nunca pueden aparecer solos sino que deben apoyarse en los le-xemas para aparecer en las oraciones, a p o r t a n d o rasgos de tipo léxico y /o gra-matical. Así pues, las
palabras resultan de la combinación de lexema y mor-femas.
Podemos construir varias palabras con el mismo
le-xema, añadiéndole morfemas distintos de manera
que su forma gramatical y su significación varían. Por ejemplo, el lexema suav- lo encontramos en suave,
suavidad, suavizar, suavemente, que corresponden
res-pectivamente a adjetivo, sustantivo, verbo y adverbio. O en el caso del lexema libro, tenemos librería,
libre-ro, libreta, etc., todos
sustantivos pero con diferentes significa-dos según los
morfe-mas.
CLASES DE PALABRAS POR SU ESTRUCTU-RA INTERNA
Atendiendo a su estructura, las palabras se clasifican, conforme a criterios distintos, de la forma si-guiente:
Por su forma las palabras se
cla-sifican en variables si admiten morfemas gramaticales, y por tanto presentan variación en su forma, o invariables, si no admiten morfemas. Se llama flexión al conjunto de formas disponibles, en el sistema de la lengua, de una palabra. Así diremos que la flexión completa del adje-tivo blanco es blanco /blancos, blanca /blancas, mientras que otro adjetivo como fácil sólo presenta las formas
fácil /fáciles. Son palabras variables los sustantivos,
ad-jetivos, pronombres, artículos y verbos. Son invaria-bles el adverbio, preposición, conjunción e interjec-ción.
Por su formación. En atención a cómo se han
for-mado las palabras, se clasifican en:
1) Palabras simples: son las que están formadas por un lexema que sólo soporta morfemas gramaticales:
mar, vida, hermoso, ir, etc.
2) Palabras derivadas: son aquellas a cuyo lexema se le han añadido morfemas léxicos (afijos) para crear otras nuevas, enriqueciendo así el caudal léxico de una len-gua: estudio > estudiar, estudiante, estudiantil, estudioso, etc. Con frecuencia, un mismo lexema da lugar a cua-tro clases de palabras diferentes según los morfemas gra-maticales que soporta, constituyendo lo que se denomi-na udenomi-na familia léxica: dign-o (adjetivo), dign-idad (sus-tantivo), in-dign-ar (verbo) y dign-a-mente (adverbio).
3) Palabras compuestas: son las que se han forma-do agrupanforma-do forma-dos o más lexemas para crear una nue-va palabra: portafolios, cubrecama, parachoques, etc.
Por su significado. Distinguiremos tres clases de
palabras:
1) Palabras con significado propio, cualquiera que
sea el contexto en que aparezcan: libro, prudente,
vue-la, pronto.
2) Palabras de significado ocasional: son las que no
tienen significación propia sino que el sentido deriva del contexto en que aparecen. A este grupo pertenece
LA GRAMÁTICA
Son los que van trabados al lexema constituyendo una misma palabra: libr-ero, libro-s, estudi-aba. Pueden ser:
• Morfemas léxicos o afijos: prefijos si van delante del lexema o sufijos si van detrás, que modifican el lexema de la palabra en cuanto a su tamaño, cualidad o bien crean, me-diante derivación, una palabra nue-va. Así: casa/casita; libro/libraco; verdad/verdadero; útil/inútil. • Morfemas gramaticales: añaden valores gramaticales o morfológicos a la palabra: género, número, tiempo, modo, etc.: bueno/buena/buenos-/buenas,
cantaba/cantará/cantase.
Son formas lingüísticas que no pueden aparecer solas en las oraciones, pe-ro que no están integradas en otras palabras: el artículo, la
preposición y la conjunción son morfemas independientes porque siempre necesitan a otros elementos para aparecer en las oraciones, pe-ro forman palabras aisladas. Morfemas
dependientes
Morfemas independientes
CLASES DE MORFEMAS «El panadero introduce el pan en el
horno de la panadería». Un mismo lexema sirve para crear por derivación nuevas palabras en una lengua.
la mayoría de los pro-nombres. En efecto,
Yo, tú, mío, esto, etc.,
tendrán significado di-ferente en función de quien lo diga o a qué se refieran. Como ejemplo podríamos pensar en la situación de un aula escolar en la que todos los alumnos
responden con una misma palabra, yo, cuando el fesor pregunta ¿Quién quiere salir a la pizarra? El pro-nombre yo es cualquier persona que habla y su signi-ficado depende de la situación.
Los pronombres siempre funcionan como formas de sustantivo, adjetivo y en algunos casos adverbio, según las relaciones que tengan en la oración, por eso se debe hablar de pronombres sustantivos, pronom-bres adjetivos o pronompronom-bres adverbios.
3) Palabras de relación: son aquellas que por sí
mis-mas no pueden constituir un enunciado sino que marcan las relaciones entre palabras o entre oraciones. Como se escriben de forma aislada pero no son autó-nomas gramaticalmente, se clasifican como morfemas independientes. A este grupo pertenecen las preposi-ciones, las conjunciones y el artículo. Este último es una clase de palabras de relación porque nunca puede aparecer solo y sirve para marcar la condición de sus-tantivo del elemento con el que concuerda en género y número.
Por su forma y función gramatical. Según los
morfemas gramaticales que sea capaz de soportar una palabra o, en su defecto, a la ausencia de los mismos y a la función esencial que desempeñan en la frase, podemos clasificar las palabras en las categorías gra-maticales que se describen en la tabla de la página si-guiente.
CONCEPTO DE SINTAGMA: NÚCLEO Y MODIFICADORES
El sintagma es la unidad mínima sintáctica y tiene un sentido semejante al de grupo o conjunto de
pa-labras relacionadas gramaticalmente entre sí, con au-tonomía de sentido y función sintáctica. Los elemen-tos del sintagma se agrupan en torno a un núcleo que marca su estructura y su función.
Veámoslo con un ejemplo:
En cada una de estas expresiones aparece un ele-mento nuevo que va complementando al sustantivo
equipo, que es el eje o núcleo de todas ellas. Vemos,
pues, cómo un conjunto de palabras puede agruparse en torno a una que rige a todas las demás formando un sintagma. En el ejemplo citado se tratará de un sintagma nominal puesto que el núcleo del mismo por su forma es un nombre o sustantivo.
Podemos definir el sintagma como «un conjunto de palabras agrupadas en torno a un núcleo con una misma función sintáctica y de sentido». El núcleo determina la relación y/o concordancia (según la forma de los elementos que lo integren) de los de-más componentes del sintagma y le da unidad de sentido.
Los elementos que acompañan el núcleo de un sintagma actúan como adyacentes que determinan, precisan o completan su significado y sintácticamen-te funcionan como modificadores o complementos
• El equipo
• El equipo vencedor
• El equipo vencedor del campeonato
• El equipo vencedor del campeonato de fútbol • El equipo vencedor del campeonato de fútbol
escolar Los personajes que aparecen
en este desfile llevan los estandartes correspondientes a las distintas categorías gramaticales o clases de palabras según su morfología.
del núcleo correspondiente. Cada uno de estos mo-dificadores puede constituir un nuevo sintagma con estructura propia (es decir, núcleo y adyacentes). En el habla cotidiana, en muchas ocasiones hemos de re-currir a sintagmas complejos para precisar lo que queremos comunicar. Por ejemplo, si un amigo le pregunta a otro ¿Viste el partido?, es posible que se vea obligado a precisar mediante complementos a qué partido se refiere: el partido de tenis de la final de
Wimbledon.
En este ejemplo se ha producido una complica-ción sintáctica imprescindible para la eficacia de la comunicación. En efecto, partido es núcleo de un sintagma nominal, de tenis modifica al núcleo y a su vez es modificado por el sintagma de la final de
Wim-bledon.
CLASES DE SINTAGMAS
Las formas gramaticales que pueden ser núcleo de sintagma son las que tienen autonomía de sentido, es-to es: sustantivo, adjetivo, verbo y adverbio. Por tan-to, los sintagmas se clasifican según la categoría gra-matical de su núcleo en las siguientes clases:
• Sintagma nominal: es un sustantivo o un conjun-to de palabras que se agrupan en conjun-torno a un sustanti-vo para complementarlo. Ejemplo: tercer libro de mis
viajes por el extranjero; Multitud de personas de distin-tas razas y culturas.
• Sintagma preposicional: es el sintagma nominal cuando va precedido de una preposición: Un sorbete
de fresas; Una casa con jardín.
• Sintagma adjetivo: es el que tiene como núcleo un adjetivo: Partidario de la energía solar o experta en
comunicación audiovisual. Tienen significado propio,
pero para aparecer en una oración necesitan de un sustantivo que justifique su género y número; en el primer caso podemos intuir que sería un hombre (sus-tantivo masculino singular) y en el segundo una
mu-jer (femenino singular).
• Sintagma verbal: es el que tiene al verbo como núcleo que rige a todos los demás elementos de la ex-presión y si se elimina pierden su sentido todos sus complementos: Escribe sus artículos con un estilo muy
cuidado.
• Sintagma adverbial: es el que tiene como núcleo de función y significación un adverbio al que pueden complementar otros elementos: Muy cerca de las islas
Baleares.
13 LA GRAMÁTICA
Género, número y artículo.
Género, número y grado. Se distingue además porque no puede aparecer en una frase si no es referido a un sustantivo. Persona, número, tiempo, modo, aspecto y voz. Es invariable, es decir, no admite morfemas gramaticales, tan sólo en algunos casos excepcionales el grado comparativo. No admite morfemas, es invariable, es un morfema independiente.
No admite morfemas, es también un morfema independiente.
Admite morfemas de género y número como el adjetivo. Es un morfema independiente.
Los personales tienen formas diferentes según la función: yo, me, mí, conmigo. Equivalen como formas a sustantivos, adjetivos e incluso a adverbios.
En realidad no es una clase de palabras, pues por sí solas constituyen una frase. Sustantivo Adjetivo Verbo Adverbio Preposición Conjunción Artículo Pronombres Interjección
Núcleo del sintagma nominal (sujeto o complemento).
Complemento del sustantivo y núcleo del predicado nominal.
Núcleo del predicado verbal.
Como su nombre indica, complementa esencialmente al verbo, aunque también puede modificar a un adjetivo o a otro adverbio. Marca la dependencia sintáctica de un elemento con respecto a otro.
Relaciona unas oraciones con otras o elementos análogos de una misma oración. Es un determinante o actualizador del sustantivo y convierte en sustantivo a cualquier palabra regida por él.
Depende de su forma sustantiva o adjetiva. Cuando preceden al sustantivo funcionan como determinantes.
No son propiamente una categoría gramatical sino un tipo de oraciones unimembres. CATEGORÍAS GRAMATICALES
LA GRAMÁTICA
• Su objeto es la descripción de las relaciones entre los elementos lingüísticos en la formación de enunciados
• El estudio de la morfosintaxis abarca dos planos: el morfológico, que describe los elementos mínimos (monemas) de que está constituida una palabra, y los clasifica en lexemas y morfemas; y el sintáctico que determina la función de las palabras, según las relaciones que establecen con las demás de su entorno
• Forma y función son aspectos interdependientes en el análisis de los elementos gramaticales, y en ocasiones también se debe atender al plano del significado, porque los tres se interrelacionan en la formación de enunciados aceptables gramatical y semánticamente
Las unidades del análisis gramatical
Procedimiento de análisis sintáctico
• Las palabras se descomponen en:
- Lexemas, parte que aporta el sentido fundamental de la palabra
- Morfemas, elementos que nunca pueden aparecer solos sino que deben apoyarse en los lexemas para aparecer en los enunciados (pueden ser dependientes o independientes)
• Los morfemas son léxicos (prefijos o sufijos) si aportan significados secundarios y gramaticales si aportan rasgos de carácter gramatical como género, número, tiempo, etc
• Las morfemas gramaticales o la ausencia de los mismos agrupan las palabras en categorías morfológicas distintas, que funcionan como núcleos de sintagmas o como relacionantes
• Sintagmas: conjunto de elementos con unidad de sentido y función sintáctica • La descripción de las relaciones que establecen entre sí los elementos que
forman los enunciados comprende tres fases:
- Reconocimiento de la categoría gramatical de las palabras atendiendo a sus constituyentes (lexema y morfemas)
- Reconocimiento de la función sintáctica, según las relaciones (de concordancia, dependencia, etc.) que entablan unas palabras con otras constituyendo sintagmas
- Reconocimiento de las relaciones entre los sintagmas que, combinándose entre sí, forman la oración, la unidad mayor del análisis gramatical EL ANÁLISIS GRAMATICAL
Por su estructura interna
Por su forma gramatical
Por su significado
• En atención a cómo se han formado, se clasifican en:
- Simples, están formadas por un lexema al que se pueden añadir morfemas gramaticales: mar,
vida, hermoso, ir, etc
- Derivadas, aquellas a cuyo lexema se le han añadido morfemas léxicos (afijos) para crear otras nuevas, enriqueciendo así el caudal léxico de una lengua: estudio > estudiar, estudiante, estudiantil,
estudioso, etc
- Un mismo lexema con diferentes morfemas léxicos puede constituir una familia léxica de distintas categorías gramaticales: dign-o (adjetivo), dign-idad (sustantivo), in-dign-ar (verbo) y
dign-a-mente (adverbio)
- Compuestas: se han formado agrupando dos o más lexemas: saca-corchos, caza-mariposas • Variables si admiten morfemas gramaticales, y por tanto presenten variación en su forma:
sustantivo, adjetivo, verbo, pronombre y artículo
• Invariables si no admiten morfemas gramaticales: adverbio, preposición y conjunción • Según los morfemas que soporten se clasifican en las siguientes categorías:
- Sustantivo: género, número y artículo (o determinantes) - Adjetivo: género, número y grado (no todos)
- Verbo: persona, número, tiempo, modo, aspecto y voz
- Pronombre: según su función equivale a un sustantivo o a un adjetivo - Artículo: género y número
- Adverbio, preposición y conjunción no admiten morfemas
• Palabras con significado propio (sustantivo, adjetivo, verbo y adverbio) • Palabras de significado ocasional o contextual (pronombres)
• Palabras de relación (preposiciones, conjunciones y artículos) CLASES DE PALABRAS
Estructura
Clases de sintagmas
Los sintagmas y la oración gramatical
• Núcleo + complementos
• El núcleo puede ser: sustantivo, adjetivo, verbo y adverbio
• Los elementos que acompañan el núcleo de un sintagma son adyacentes que determinan, precisan o completan su significado y sintácticamente funcionan como modificadores o complementos del núcleo correspondiente
• Según la clase de palabra que funciona como núcleo: - Sintagma sustantivo: Un equipo de fútbol
- S. adjetivo: Un entrenador digno de elogio - S. verbal: El equipo jugó muy bien - S. adverbial: Vive lejos del estadio
- S. preposicional: un sintagma sustantivo precedido de una preposición: casa de
dos plantas
• Los constituyentes inmediatos de la oración gramatical son un sintagma nominal sujeto y un sintagma verbal:
Oración = SNS + SV
LA
MORFOLOGÍA
DEL SUSTANTIVO
Y EL ADJETIVO
EL SUSTANTIVO
Como su nombre indica el sustantivo es la categoría gramatical con la que nombramos la «sustancia» de cualquier aspecto de la realidad que se refiera a seres u objetos concretos y también ideas o sentimientos abstractos (nociones).
En cuanto a su estructura morfológica el sustanti-vo está formado por un lexema o raíz, que en muchas ocasiones aparece modificada por afijos, y por los morfemas de género, número y artículo.
Su función en la oración gramatical es la de núcleo del sintagma nominal como se explica en el capítulo correspondiente.
GÉNERO Y NÚMERO DE LOS SUSTANTIVOS
El género. El sustantivo presenta la oposición de
gé-nero masculino /femenino. Sin embargo, más que un
morfema gramatical, el género es un rasgo inherente a su significación heredado de la morfología latina, pues la mayor parte de sustantivos tiene un solo géne-ro masculino o femenino, independientemente de cuál sea su terminación:
Masculinos: hogar camión mes
Femeninos: madre mano ley
Por ello, el género del sustantivo se determina por su concordancia con el artículo o el adjetivo, y no por opo-sición en su terminación. En efecto, aunque el género surge como morfema que expresa las diferencias sexua-les que existen en la naturaleza (muchacho/muchacha;
león/leona; maestro/maestra), son muchos más los casos
en que la oposición de sexo viene marcada por lexemas diferentes como hombre/mujer, padre/madre. Incluso algunos animales se designan sólo con un nombre mas-culino o femenino (epiceno) que sirve para ambos se-xos: rata, pingüino, ballena, etc.
Hay sustantivos invariables de género, en los que la va-riación de artículo marca la oposición masculino/femeni-no: el/la testigo, el/la periodista, el/la cónyuge, etc.
A veces la oposición masculino femenino sirve para distinguir matices expresivos: cesto/cesta, jarro/jarra, que se oponen en la forma o tamaño;
manzano/man-zana; cerezo/cereza, árbol y fruta, respectivamente.
Algunos sustantivos pueden tener sentido diferen-te con artículo masculino o femenino: el /la orden,
el/la margen, el /la cólera, el /la editorial.
El número. El morfema de número en español
pre-senta la oposición singular/plural, para indicar si el sustantivo se refiere a uno o varios objetos de la mis-ma clase. El singular no presenta ningún morfemis-ma propio, por eso se considera término no marcado, y el plural presenta la terminación /s, si el singu-lar termina en vocal, o /es, si termina en con-sonante: casa/casas, coche/coches;
árbol/árbo-les, mujer/mujeres.
Cuando el sustantivo no es monosílabo y termina en /s precedida de vocal átona, no varía en su forma de plural, y será la concor-dancia con el artículo, presencia de los/las, u otro elemento adjetivo lo que indicará el plu-ral: el/los martes, el/los virus, la/las hipótesis, etc. Si el singular termina en vocal tónica, la for-mación del plural no siempre es igual; unas veces añade la /s /: café /cafés, sofá /sofás, y otras, que gene-ralmente son menos usuales por su terminación en í o ú, añaden /es /: alhelí /alhelíes, jabalí /jabalíes, tabú
-/tabúes, maniquí /maniquíes, aunque también son
aceptados los plurales alhelís, jabalís, tabús, etc. Los sustantivos cuyo singular termina en /y/ pueden formar el plural de dos formas distintas. Unos
aña-Algunos sustantivos expresan el género por su concordancia con el artículo, como la ciclista de esta ilustración,
pues el sufijo de origen griego -ista es común al masculino y femenino.
17 den la terminación /es/:
buey /bueyes, rey /reyes, ay /ayes, etc. (Observa
que la /y / en plural se convierte en conso-nante). Otros añaden sólo la /s / y mantienen la /y / aunque en forma latina /i / acentuada y por tanto como vocal: jersey
/jer-séis, paipay /paipáis.
Algunos sustantivos monosílabos cuya forma sin-gular termina en vocal forman el plural añadiendo la terminación /es /: a /aes, sí /síes.
Otro caso de vacilación en la formación del plural es el de palabras tomadas directamente del latín como
/memorándum, /referéndum, /currículum, que
presen-tan dos formas de plural: una que se adecua al espa-ñol y así encontramos: álbumes, referendos o
referen-dums, currículos, y otra más culta que respeta el plural
latino y por tanto menos usual: /memoranda,
/currí-cula, etc.
Finalmente hay que señalar que en general el plu-ral mantiene el acento del singular con algunas excep-ciones que por su frecuente uso cabe destacar:
carác-ter/caracteres, régimen /regímenes.
Observaciones en el significado del número
En algunos sustantivos la diferencia entre el singular y el plural no corresponde a una diferencia de cantidad: • Los que se usan prácticamente en uno de los dos números singular o plural. Sustantivos como salud,
sed, fe, oeste, caos, etc. se usan sólo en singular,
mien-tras que otros como honorarios, afueras, alicates,
nup-cias, etc. lo hacen sólo en plural.
• Los plurales que se refieren a objetos compuestos de dos partes simétricas, a veces se utilizan indistinta-mente en singular o plural referido a un solo objeto:
ti-jera/as, pinza/pinzas, pantalón/pantalones.
• En algunos casos los sustantivos presentan dife-rencias de tipo expresivo en singular y plural: ira /iras,
amor /amores, política /políticas, honor /honores, interé-s /intereinteré-seinteré-s, razón /razoneinteré-s, etc.
• A veces el singular expresa pluralidad por referir-se al conjunto total de objetos. Cuando decimos que
el hombre es un ser racional, nos referimos a la
totali-dad de seres humanos.
CLASES DE SUSTANTIVOS
Los sustantivos se clasifican según sus rasgos significa-tivos en las siguientes clases:
Sustantivos comunes /propios. Los sustantivos
son comunes si designan a todos los seres de una mis-ma clase: flor, silla, hijo, padre, etc. Los sustantivos propios se refieren a un objeto o a un ser determina-do de forma individualizada para distinguirlo de los
LA MORFOLOGÍA DEL SUSTANTIVO Y EL ADJETIVO
JUEGO DE PALABRAS A PROPÓSITO DEL GÉNERO
(La pedagogía, según el profesor de retórica Juan de Mairena)
– Señor Gonzálvez. – Presente.
– Respóndame sin titubear. ¿Se puede comer judías con tomate? (El maestro mira atentamente a su reloj.)
– ¡Claro que sí!
– ¿Y tomate con judías? – También.
– ¿Y judíos con tomate? – Eso... no estaría bien.
– ¡Claro! Sería un caso de antropofagia. Pero siempre se podrá comer tomate con judíos. ¿No es cierto?
– Eso...
– Reflexione un momento. – Eso, no.
El chico no ha comprendido la pregunta. – Que me traigan una cabeza de burro para este niño.
ANTONIOMACHADO, Juan de Mairena.
La oposición o/a no es siempre marca de género gramatical; en este caso es oposición léxica pues
granado es el árbol y granada el fruto (izquierda).
El plural se forma en -s para las palabras acabadas en vocal y en -es para las terminadas en consonante:
demás de su misma clase: Carlos, Francia, Cervantes,
Pirineos, etc.
Sustantivos concretos /abstractos. Son concretos si
se refieren a seres u objetos materiales que pueden ser percibidos por los sentidos (vista, oído, etc.): arroz,
cama, perfume, etc. Son abstractos si se refieren a
ideas, sentimientos u otras actividades que pensamos como conceptos independientes: audacia,
inteligen-cia, solidaridad, amor, etc.
Sustantivos individuales /colectivos. Son
indivi-duales si en singular se refieren a un solo ser: flor,
pa-pel, gato, etc. Son colectivos si su significado implica
un conjunto de seres: bosque, familia, orquesta,
arbo-leda, etc.
El campo de significado del sustantivo es tan am-plio que se pueden añadir otras clases como: conta-bles (árbol ) e incontaconta-bles (agua); animados (hombre) y no animados (roca).
LA SUSTANTIVACIÓN
Se llama así el fenómeno por el cual otra categoría gramatical se convierte en sustantivo y funciona gra-maticalmente como tal. La sustantivación se produce en los casos siguientes:
• Un adjetivo precedido de un artículo u otro de-terminante: Los pequeños jugaban en el jardín. En otros casos como: Ese jersey no me gusta, prefiero el
blanco, es necesario que el contexto refiera el
sustan-tivo al que atribuimos el adjesustan-tivo sustantivado, por lo cual se puede considerar también como elisión del sustantivo en lugar de sustantivación.
• Siempre que el artículo neutro lo se antepone al adjetivo: lo bueno, lo dulce, etc.
• Un infinitivo con o sin artículo u otros determi-nantes: El corregir es tarea laboriosa; Soñar no cuesta
dinero.
• También puede sustantivarse cualquier otra clase de palabras, así podemos hablar de un antes (adver-bio) y un después de un hecho; un oh de sorpresa; la o lleva acento, etc.
EL ADJETIVO
Los adjetivos son palabras que necesitan de los sus-tantivos para aparecer en la cadena hablada y expre-san una cualidad concreta o abstracta referida a ellos. Su forma gramatical consta de un lexema al que se añaden los morfemas de género, número y grado. Los morfemas del adjetivo no son autónomos sino que de-ben concordar con los del sustantivo al que se refiere.
Su función es la de modificador del sustantivo bien directamente como complemento nominal: un viaje
espléndido ; o bien a través de un verbo como atributo
o complemento verbal: María está contenta o María
duerme tranquila, como se explica en el apartado
co-rrespondiente de sintaxis.
El término adjetivo procede de la gramática latina con el sentido «puesto al lado» o «adyacente» y distin-gue el nombre sustantivo (que designa la sustancia o ser de los objetos) del nombre adjetivo, que es un «añadido» que refiere cualidades de la sustancia.
GÉNERO Y NÚMERO DEL ADJETIVO
El género en los adjetivos presenta la oposición
mas-culino /femenino, al igual que el sustantivo, y es éste
Los sustantivos son colectivos cuando designan un conjunto de seres u objetos como el rebaño de la ilustración.
el que condiciona sus morfemas, así diremos bello
/be-lla según modifique a libro o novela. Cuando el
sus-tantivo no expresa variación de género, es el adjetivo quien lo manifiesta pues diremos examen laborioso o
tesis laboriosa.
Muchos adjetivos presentan la oposición de género
o /a, raro /rara, viejo /vieja, europeo/europea, etc.; pero
no siempre es así.
En unos casos el masculino carece de marca y el fe-menino lleva una /a /: inglés /inglesa, andaluz
/andalu-za, encantador /encantadora, etc.
En otros casos el adjetivo no tiene marca de gé-nero: audaz, importante, fácil, verde,
pru-dente, canadiense, árabe, etc.;
se-rá entonces el sustantivo con el que concuerden quien aporta la infor-mación de género.
Como ya se ha ex-plicado, si el adjetivo aparece precedido del artículo neutro lo, no tiene género neutro, sino que pierde su condición de adjetivo y funciona como sus-tantivo: lo bueno, si
breve, dos veces bueno.
El número del adjetivo pre-senta la oposición singular /plural.
El singular es no tiene marca y el plural se forma como el del sustantivo: añade /s a la terminación del singular después de vocal átona: bello /s, bella /s,
prudente /s; y /es después de vocal tónica o
conso-nante: fácil /fáciles, fatal /fatales, portador /portadores, etcétera.
Es raro encontrar formas de adjetivo invariables al número, pero hay algunas como rubiales, vivales,
isós-celes.
GRADOS DEL ADJETIVO
El grado es un morfema específico del adjetivo que permite la intensificación de la cualidad expresada por él y referida a un sustantivo, de forma absoluta o en comparación con la de otros sustantivos.
Los grados del adjetivo son tres:
Grado positivo. Expresa la posesión de una
cuali-dad sin indicar intensicuali-dad: fácil, bueno, etc.
Grado comparativo. Expresa una cualidad
compa-rándola con la de otros sustantivos o con otra cuali-dad: Juan es más alto que su padre; Juan es más alto que
grueso.
La comparación puede establecerse por igualdad: La
joven es tan bella como su madre ; por superioridad: Car-los es más inteligente que Pedro ; o por inferioridad: Una bicicleta es menos veloz que una motocicleta.
Grado superlativo. Expresa una cualidad en grado
máximo. Se distingue entre superlativo absoluto y re-lativo. El primero se marca con el sufijo -ísimo o
-érrimo o anteponiendo adverbios como muy, extre-madamente: felicísimo o muy feliz ; el superlativo
rela-tivo establece el más alto grado de intensidad pero comparándolo con todos los de su clase: el más
discre-to de la familia.
En castellano unos pocos adjetivos llevan el grado como un morfema implícito, es decir, tienen por sí mismos valor comparativo o superlativo porque han mantenido la forma latina.
Otros adjetivos de origen comparativo en latín han perdido en español su sentido primitivo. Actualmen-te se usan unos como adjetivos en grado positivo aun-que hayan mantenido la terminación -or del
com-pa-19 LA MORFOLOGÍA DEL SUSTANTIVO Y EL ADJETIVO
En la oración El extraño
gesto de una enorme vaca ante una pequeña flor se
observa la concordancia gramatical del adjetivo con el sustantivo en género y número.
En castellano se conservan algunos adjetivos latinos con morfema de grado: «Los jóvenes de esta escalera están ordenados de mayor, en la parte
superior, a menor, en la inferior».
rativo latino: inferior, superior, anterior, etc. Otros mantienen el sentido superlativo del latín: ínfimo,
su-premo, extremo, etc.
Aquellos adjetivos cuyo significado no pueda cuan-tificarse serán invariables respecto al grado, así:
casa-do, químico, soltero, etc.
CLASES DE ADJETIVO
La gramática clásica distingue entre calificativos y de-terminativos. Los primeros modifican la cualidad del sustantivo y los segundos, que agrupan a demostrati-vos, posesidemostrati-vos, numerales, indefinidos y relatidemostrati-vos, mo-difican la extensión, fijan sus límites, y de ahí el nom-bre de determinativos. Estos últimos son los que fun-cionan como determinantes del sintagma nominal.
Los adjetivos calificativos pueden ir delante o de-trás del sustantivo mientras que los determinativos sólo pueden ir delante.
Los adjetivos calificativos en su relación con el sus-tantivo se clasifican en dos tipos:
Especificativos son los que expresan una cualidad
del sustantivo que lo hace diferente de los demás de
su misma clase o especie, y delimita su significado: pie
derecho, (de los dos sólo el derecho), el libro azul (de
va-rios o todos sólo el azul), los futbolistas brasileños (de todos los futbolistas sólo los brasileños), etc.
Explicativos son los que expresan o destacan una
cualidad que se considera inherente a la significación del sustantivo: la anhelada victoria. Cuando se usan en lengua literaria con finalidad estética, se llaman
epítetos: las verdes praderas, el luciente sol, etc.
POSICIÓN DEL ADJETIVO
El adjetivo puede aparecer en la frase delante o detrás del sustantivo al que complementa. En general, suele anteponerse cuando es explicativo o epíteto, como los
fríos inviernos pirenaicos, y posponerse cuando es
espe-cificativo y por tanto limita la extensión del sustanti-vo: Los alumnos atentos entendieron la explicación del
profesor (los otros no la entendieron).
Sin embargo, se observan algunas casos particulares en el orden de los adjetivos:
• Algunos adjetivos varían el sentido de la cualidad según vayan delante o detrás del sustantivo: un pobre
niño es un niño desdichado; un niño pobre es un niño
necesitado; ciertos rumores (algunos); rumores ciertos (seguros); un simple decorado (sencillo); un decorado
simple (sin gracia); triste profesor (de poco prestigio); profesor triste (apenado); etc.
• En algunos casos, por razones de uso se ha gene-ralizado sólo una posición y no se utiliza de otra for-ma. Delante del sustantivo: buen gusto; mala suerte;
largo plazo, etc. Detrás del sustantivo: ideas fijas, sen-tido común, luz solar, etc.
• Algunos adjetivos antepuestos al sustantivo su-fren un apócope o corte de su última vocal: buen
hombre, tercer curso, gran fiesta, etc. mejor peor mayor menor bueno malo grande pequeño COMPARATIVOS Y SUPERLATIVOS IRREGULARES EN ESPAÑOL Positivo Comparativo óptimo pésimo máximo mínimo Superlativo
Las montañas pirenaicas aparecen cubiertas de blanca nieve. Se ha
subrayado la posición del adjetivo, detrás si es calificativo y delante si es epíteto.
RESUMEN
LA MORFOLOGÍA DEL SUSTANTIVO Y EL ADJETIVO
• La gramática latina incluye bajo la denominación de nombre tanto al sustantivo como al adjetivo y distingue el nombre sustantivo como el que designa la sustancia de los objetos, del nombre adjetivo, el que como «adyacente» (acompañante) expresa cualidades de la sustancia • El sustantivo, pues, nombra la «sustancia» de seres, objetos, ideas o sentimientos. Su forma gramatical consta de lexema, en ocasiones
modificado por afijos (prefijos o sufijos), y morfemas gramaticales de género, número y artículo
• El adjetivo califica o modifica la significación del sustantivo bien directamente como complemento nominal o bien a través de un verbo. Su forma gramatical consta de lexema, también modificable por afijos, y morfemas gramaticales de género, número y, grado (no todos los adjetivos)
Morfemas del sustantivo Clases de sustantivo La sustantivación Función
• Género: Oposición masculino/ femenino expresada por: - La terminación -o, -a: gato/ gata
- La concordancia con el artículo u otros determinantes: el/la ciclista, el/la cónyuge
• Algunos animales se designan sólo con un nombre masculino o femenino (epiceno) que sirve para ambos sexos: rata, pingüino, ballena, etc
• Sustantivos con significados distintos según el género: el/la orden, el/la margen, el/la editorial • Número: Oposición singular o plural expresada por:
- La adición de una -s al singular si éste termina en vocal o de -es si termina en consonante o en -i: rosa-s;
maniquí-es (también maniquí-s)
- Los sustantivos no monosílabos terminados en -s precedida de vocal átona no varían en plural: el/los martes,
la/las crisis
• Casos especiales: sustantivos como salud, sur, fe, caos, etc. se usan sólo en singular, mientras otros como
afueras, alicates, nupcias, etc. lo hacen sólo en plural
• Por su significado:
- Comunes / propios: los montes / los Pirineos - Individuales / colectivos: casa / familia
- Concretos / abstractos (ideas o sentimientos): niña / felicidad
• Cualquier categoría gramatical se convierte en sustantivo anteponiéndole un artículo u otro determinante:
el ayer, el bueno, lo mío
• Su función en la oración gramatical es la de núcleo del sintagma nominal EL SUSTANTIVO
Morfemas del adjetivo
Clases de adjetivo
• Género: está determinado por el sustantivo al que califica • Oposición masculino/ femenino:
- Con las mismas terminaciones que el sustantivo: blanco/-a
- Los adjetivos que no terminan en -o son invariables: admirable, fácil, en la mayoría de casos, aunque en otros añaden una -a: inglés/inglesa, encantador/encantadora
• Número: forman el plural añadiéndoles -s o -es, según finalicen en vocal o consonante • Grado: modifican la intensidad de la cualidad que atribuyen al sustantivo:
- Positivo, el que no indica intensidad
- Comparativo, que establece una comparación de igualdad, inferioridad o superioridad con otra cualidad o con otro objeto que tenga la misma cualidad: Este país es más extenso que aquél
- Superlativo: expresa la cualidad en grado máximo, de forma absoluta o relativa. El primero se marca con el sufijo -ísimo o -érrimo o anteponiendo adverbios como muy, extremadamente. El superlativo relativo establece el más alto grado de intensidad pero comparándolo con todos los de su clase: el más simpático del grupo
- Los adjetivos cuyo significado no pueda cuantificarse son invariables respecto al grado, así: casado,
químico, soltero, etc
• Los adjetivos se clasifican:
- Atendiendo a su relación con el sustantivo, en: • Calificativos, que modifican la cualidad del sustantivo
• Determinativos, que modifican su extensión o actualizan al sustantivo. Éstos preceden al sustantivo como determinantes
- Por su significado:
• Especificativos: delimitan la cualidad del sustantivo para distinguirlo de los demás de su especie: el traje verde • Explicativos: atribuyen una cualidad inherente al sustantivo: el verde prado