Revista Médica Carriónica 2018; 7 (1): I Política Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres
José Segundo Niño Montero 1,2, Dr. Mariano Quino Florentini 3,4, Lic. César Angulo Calderón5, Elver Diógenes Leguía Valentín6
1.Editor Jefe de la Revista Médica Carriónica
2.Docente Principal Facultad de Medicina - UNMSM, Lima - Perú.
3.Medico Asistente, Servicio de Gastroenterología, Hospital Nacional “Dos de Mayo”, Lima –
Perú.
4.Docente Asociado Facultad de Medicina - UNMSM, Lima - Perú.
5.Docente Auxiliar Facultad de Ingeniería de Sistemas UNMSM, Lima – Perú 6.Servicio de Cirugía de Cardiología, Hospital Nacional “Dos de Mayo”, Lima - Perú
RESUMEN
Este artículo pretende presentar la idea de que es imprescindible promover la
cultura de la prevención, generar información y aplicar metodologías de análisis
requeridas por las personas responsables de la gestión de riesgos y desastres,
para tomar decisiones antes y después de la ocurrencia de eventos naturales.
Esto debe hacerse con base a un mejor conocimiento de las amenazas,
vulnerabilidades y riesgos, para tomar medidas preventivas y orientar las
respuestas para la emergencia, la recuperación y la reconstrucción.
Con la creciente preocupación a nivel internacional respecto al aumento en la
frecuencia y severidad de los desastres y las amenazas naturales, debido en parte
a factores relacionados con el cambio climático, existe cada vez más voluntad
en muchos países para poner en marcha medidas políticas, legales, técnicas,
económicas e institucionales que reduzcan los efectos destructivos en la vida y
en los modos de vida de las personas y las comunidades.
Así mismo exploraremos la gestión de riesgos en el entorno social peruano y la
cultura en torno a este concepto. El punto de interés está enfocado en los
peligros y amenazas que pueden generar daños en la organización, personas y
propiedad.
Palabras Clave: Gestión de Riesgos, política nacional de GRD, Reducción del Riesgo de Desastres, PLANAGERD.
ABSTRACT
This article aims to present the idea that it is essential to promote the culture of
prevention, generate information and apply methodologies of analysis required
by the people responsible for risk and disaster management, to make decisions
before and after the occurrence of natural events. This must be done based on a
better knowledge of the threats, vulnerabilities and risks, to take preventive
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measures and to guide the responses for the emergency, recovery and
reconstruction.
With the growing international concern regarding the increase in the frequency
and severity of disasters and natural hazards, due in part to factors related to
climate change, there is an increasing willingness in many countries to
implement political, legal measures , technical, economic and institutional that
reduce the destructive effects on life and on the ways of life of people and
communities.
We will also explore risk management in the Peruvian social environment and
culture around this concept. The point of interest is focused on the dangers and
threats that can cause damage to the organization, people and property.
Key words: Risk Management, national DRM policy, Disaster Risk Reduction, PLANAGERD.
INTRODUCCIÓN
En los últimos años, el incremento en la recurrencia y severidad de los desastres
asociados a fenómenos de origen natural o inducidos por la acción humana, es
uno de los aspectos de mayor preocupación a nivel internacional y nacional,
convirtiendo esta situación en un reto a la capacidad del hombre para
adelantarse a los acontecimientos a través de una eficaz Gestión del Riesgo de
Desastres.
Tal como lo ha estipulado la Estrategia Internacional para la Reducción de
Desastres de las Naciones Unidas (UNISDR, por sus siglas en inglés), un
desastre se puede definir como una seria interrupción en el funcionamiento de
una comunidad o sociedad que ocasiona una gran cantidad de muertes al igual
que pérdidas e impactos materiales, económicos y ambientales que exceden la
capacidad de la comunidad o la sociedad afectada para hacer frente a la
situación mediante el uso de sus propios recursos (1).
Durante las últimas décadas las sociedades han tomado conciencia sobre el
hecho que los desastres se pueden entender como el resultado de procesos de
largo plazo, en donde los riesgos se generan a lo largo de años o décadas antes
de que se manifiesten tales desastres. Los riesgos representan la presencia de
elementos vulnerables en áreas expuestas a amenazas. Tal como lo han
reportado desde hace más de una década la UNISDR y otras organizaciones
regionales e internacionales, este tipo de riesgos aumenta debido a impulsores
subyacentes de riesgo tales como desarrollo económico desigual, el desarrollo
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servicios de regulación de ecosistemas, la pobreza y la desigualdad, una
gobernanza participativa frágil y capacidades locales insuficientes.
Esta sección contiene información sobre las definiciones básicas y los procesos
relacionados con la gestión del riesgo de desastres, así como también sobre la
respuesta en caso de emergencias o desastres y el papel de la ONU en estas
actividades.
GESTIÓN DEL RIESGO DE DESASTRES
La UNISDR define la gestión del riesgo de desastres como el proceso
sistemático de utilizar directrices administrativas, organizaciones, destrezas y
capacidades operativas para ejecutar políticas y fortalecer las capacidades de
afrontamiento, con el fin de de reducir el impacto adverso de las amenazas
naturales y la posibilidad de que ocurra un desastre. Cuando es exitosa, la
gestión del riesgo de desastres disminuye o transfiere las consecuencias
adversas de las amenazas mediante actividades y medidas relacionadas con la
prevención, la mitigación y la preparación.
LA ONU Y LA GESTIÓN DEL RIESGO DE DESASTRES
Desde principios de la década de los 90, las Naciones Unidas han impulsado
esfuerzos a nivel mundial para promover la implementación de políticas y
medidas dirigidas a disminuir los riesgos antes de que tales riesgos se conviertan
en desastres al momento en que eventos de aparición repentina tales como los
terremotos y eventos de desenvolvimiento lento tales como sequías impacten
comunidades vulnerables. El marco para la reducción del riesgo de desastres
actualmente en vigencia, denominado el Marco de Acción Hyogo, traza cinco
Prioridades de Acción que abarcan de manera coherente todos los aspectos de
reducción del riesgo de desastres. En Marzo del 2015, la UNISDR y los
gobiernos de la mayoría de los países del mundo lanzarán un nuevo marco para
la reducción del riesgo de desastres, el HFA-2, que tiene como objetivo trazar
el camino para que los gobiernos y las sociedades puedan implementar medidas
concretas a fin de prevenir la creación de nuevos riesgos, reducir el nivel
existente de riesgos y fortalecer la resiliencia económica y social de las
comunidades al enfocar a las personas y los bienes capitales que son vulnerables
y que están expuestos a amenazas naturales.
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De Acuerdo a UNISDR, la gestión de desastres se define como la organización
y la gestión de los recursos y las responsabilidades para abordar todos los
aspectos de las emergencias, especialmente la preparación, la respuesta y los
pasos iniciales de la rehabilitación. Mientras que las emergencias son eventos
que pueden ser manejados con recursos locales, los desastres son, por
definición, aquellos eventos que superan la capacidad de quienes que deben
responder en el sitio a los impactos, haciendo necesaria la asistencia externa
para el manejo de los impactos y las necesidades que provocan. La gestión de
emergencias y desastres abarca tres fases: la respuesta, la rehabilitación y la
recuperación. Mientras que los las actividades asociadas a la respuesta y la
rehabilitación se llevan a cabo durante los días y semanas posteriores a un
desastre, los esfuerzos asociados a la recuperación se realizan durante los meses
o años consiguientes e incluyen la reconstrucción de la infraestructura y la
restauración de las fuentes de sustento y los medios de vida de la población
afectada.
Figura 1: Ciclo de Gestión del Riesgo y de Desastres Fuente: http://www.un-spider.org/es/riesgos-y-desastres
LA ONU Y LA GESTIÓN DE DESASTRES
Desde principios de la década de los 70, las Naciones Unidas han estado
brindando asistencia humanitaria a los países afectados por desastres que han
solicitado dicha asistencia oficialmente. Para brindar este apoyo de forma más
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Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés) ha establecido un
enfoque estructurado que incluye la dotación inicial de asistencia técnica por
medio de los Equipos de Evaluación y Coordinación de Desastres de las
Naciones Unidas (UNDAC, por sus siglas en inglés); el establecimiento de
Centros de Coordinación de Operaciones en el Sitio (OSOCC, por sus siglas en
inglés) cuando sea necesario y a través del enfoque sectorial de OCHA (OCHA
Clusters, por sus siglas en inglés).
EL PROCESO DE REDUCCIÓN DE RIESGOS DE DESASTRES POST-2015
El Marco de Acción Hyogo (HFA, por sus siglas en inglés) fue desarrollado con
el fin guiar los esfuerzos en materia de reducción de riesgos de desastre durante
el periodo comprendido entre el 2005 y el 2015. Durante la Tercera Conferencia
Mundial sobre la Reducción del Riesgo de Desastres, a realizarse en Japón en
marzo del 2015, los Estados Miembros revisarán la implementación del Marco
de Acción Hyogo y adoptarán un nuevo marco de acción post-2015.
ONU-SPIDER está trabajando con otras organizaciones regionales e internacionales,
agencias espaciales y entidades nacionales de protección civil con el fin de
desarrollar e implementar un plan de trabajo para la próxima década,
concentrándose en el uso de aplicaciones espaciales que se ajustarán al nuevo
marco.
AMENAZAS NATURALES
La UNISDR ha definido las amenazas naturales como procesos o fenómenos
naturales que pueden ocasionar la muerte, lesiones u otros impactos a la salud,
al igual que daños a la propiedad, la pérdida de medios de sustento y de
servicios, trastornos sociales y económicos, o daños ambientales. Las amenazas
naturales se pueden caracterizar por su magnitud e intensidad, que tan rápido
comienzan, duración, y área de extensión. Esta sección provee de una
panorámica general al ofrecer un resumen de las características de los distintos
tipos de amenazas naturales, sus impactos y tipos de daños, acciones en caso de
emergencia, mitigación y otros tipos de medidas para su manejo.
El Perú se encuentra en la zona intertropical de Sudamérica comprendida entre
la línea del Ecuador y el Trópico de Capricornio, cubre un área de 1 285 215
km², que lo convierte en el vigésimo país más grande en tamaño de la Tierra y
el tercero de América del Sur y posee la mayoría de micro climas del mundo lo
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geográficas y climáticas diversas, como su ubicación en el Cinturón de Fuego
del Pacifico, y la presencia de la Cordillera de los Andes y el Anticiclón del
Pacifico, entre otros, hace que el territorio peruano sea muy complejo para la
implementación de la Gestión del Riesgo de Desastres – GRD.
En los últimos años, el incremento en la recurrencia y severidad de los desastres
asociados a fenómenos de origen natural o inducidos por la acción humana, es
uno de los aspectos de mayor preocupación a nivel internacional y nacional,
convirtiendo esta situación en un reto a la capacidad del hombre para
adelantarse a los acontecimientos a través de una eficaz Gestión del Riesgo de
Desastres.
En respuesta a esta necesidad, nuestro país viene impulsando la formulación y
adopción de políticas públicas para la Gestión del Riesgo de Desastres,
consecuencia de lo cual se aprobó la Ley 29664, Ley de creación del Sistema
Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres – SINAGERD, la Política
Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, así como se viene desarrollando
y aprobando lineamientos y demás normas complementarias para el
cumplimiento de los mismos.
EL PLAN NACIONAL DE GESTIÓN DEL RIESGO DE DESASTRES (PLANAGERD) 2014-2021
Está orientado hacia los procesos de la Gestión del Riesgo de Desastres (GRD)
establecidos en la Ley 29664 que crea el Sistema Nacional de Gestión del
Riesgo de Desastres (SINAGERD) y de la Política Nacional de Gestión del
Riesgo de Desastres, aprobada como una política de obligatorio cumplimiento
para las entidades del Gobierno peruano (2).
DEFINICIÓN DE LA POLÍTICA NACIONAL DE GRD
Es el conjunto de orientaciones dirigidas a impedir o reducir los riesgos de
desastres, evitar la generación de nuevos riesgos y efectuar una adecuada
preparación, atención, rehabilitación y reconstrucción, ante situaciones de
desastres, así como a minimizar sus efectos adversos sobre la población, la
economía y el ambiente.
PRESENTACIÓN
El Perú se encuentra en la zona intertropical de Sudamérica comprendida entre
la línea del Ecuador y el Trópico de Capricornio, cubre un área de 1'285,215
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el tercero de América del Sur y posee la mayoría de micro climas del mundo lo
que le da gran diversidad de recursos naturales. La existencia de condiciones
geográficas y climáticas diversas, como su ubicación en el Cinturón de Fuego
del Pacifico, y la presencia de la Cordillera de los Andes y el Anticiclón del
Pacifico, entre otros, hace que el territorio peruano sea muy complejo para la
implementación de la Gestión del Riesgo de Desastres – GRD (3)
OBJETIVOS PRIORITARIOS GRD
1. Institucionalizar y desarrollar los procesos de la Gestión del Riesgo de
Desastres a través del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de
Desastres.
2. Fortalecer el desarrollo de capacidades en todas las instancias del sistema
nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, para la toma de decisiones en
los tres niveles de gobierno.
3. Incorporar e implementar la Gestión del Riesgo de Desastres a través de la
planificación del desarrollo y la priorización de los recursos físicos y
financieros.
4. Fortalecer la cultura de prevención y la capacidad de resiliencia para el
desarrollo sostenible.
Revista Médica Carriónica 2018; 7 (1): VIII Tabla 1: Descripción de los principales tipos de peligros de origen natural en el Perú
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1/ Incluye erosión ribereña, afloración agua, caída de árbol, caída meteorito, volcadura ómnibus, rotura tubería matriz, reptación, alud, etc.
(*) Incluye sismos sentidos en otros distritos colindantes con los epicentros de los sismos principales.
Revista Médica Carriónica 2018; 7 (1): XI Tabla 3: Impacto de los desastres en la población y viviendas según tipo de Peligro, periodo 2003-2012 Fuente: https://cenepred.gob.pe/web/wp-content/uploads/Guia_Manuales/PLANAGERD%202014-2021.pdf
1/ Incluye erosión ribereña, afloración agua, caída de árbol, caída meteorito, volcadura ómnibus, rotura tubería matriz, reptación, alud, etc.
(*) Incluye sismos sentidos en otros distritos colindantes con los epicentros de los sismos principales
Revista Médica Carriónica 2018; 7 (1): XII Tabla 5: Serie cronológica de daños por emergencias, período 2003-2012
Fuente: https://cenepred.gob.pe/web/wp-content/uploads/Guia_Manuales/PLANAGERD%202014-2021.pdf
SITUACIÓN DE LA IMPLEMENTACIÓN DE LA GRD
A la fecha, se encuentra en marcha el proceso de institucionalización de la GRD
en el SINAGERD; sin embargo, presenta aspectos limitantes que condicionan
su implementación dentro de un entorno dinámico y complejo tales como:
Limitada capacidad operativa de las entidades del SINAGERD, lento
proceso de adecuación de las normas e instrumentos en materia de la GRD,
insuficiente sensibilización y capacidades de algunas autoridades y
funcionarios en la gestión prospectiva y correctiva principalmente.
Lento proceso de incorporación de la GRD en la planificación del desarrollo,
falta de una línea de base en GRD actualizada y estandarizada.
Débil articulación interinstitucional al interior del SINAGERD, escasa
articulación de las empresas, las organizaciones de la sociedad civil y la
población en general a nivel local y regional, entre otras.
Ausencia de un marco legal sobre ordenamiento territorial asociado a la
GRD y demarcación territorial, incumplimiento de las normas que regulan
el uso y ocupación del territorio a nivel urbano y rural.
La condición de pobreza aunada a la creciente vulnerabilidad ante los
desastres, movimientos migratorios no planificados y con alta exposición a
los peligros de origen natural o los inducidos por la acción humana,
Revista Médica Carriónica 2018; 7 (1): XIII Figura 3: Población Objetivo = Población Vulnerable y Menos Vulnerable
Fuente: https://www.indeci.gob.pe/wp-content/uploads/2019/01/fil20140605171327.pdf
Figura 4: ORGANIZACIÓN GTGRD (R. M. N° 276-2011-PCM)
Fuente: https://www.indeci.gob.pe/wp-content/uploads/2019/01/fil20140605171327.pdf
El Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030
Aprobado en la Tercera Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la
Reducción del Riesgo de Desastres (WCDRR) desarrollado en Sendai, Japón,
el 18 Marzo 2015, incluye cambios con respecto al MAH, siendo uno de los
más importantes la incidencia sobre la Gestión del Riesgo de Desastres en
reemplazo de la Gestión de Desastres, resaltando un objetivo centrado en evitar
que se produzcan nuevos riesgos, la reducción del riesgo existente y reforzar la
resiliencia; así como la consideración de la responsabilidad primordial de los
Estados, de prevenir y reducir el riesgo de desastres, y la participación de toda
Revista Médica Carriónica 2018; 7 (1): XIV
Establece además que los Estados deben adoptar medidas específicas en todos
los sectores, y ámbitos local, nacional, regional y mundial, respecto de cuatro
esferas prioritarias de acción, que son las siguientes:
Prioridad 1: Comprender el riesgo de desastres.
Prioridad 2: Fortalecer la gobernanza del riesgo de desastres para gestionar
dicho riesgo.
Prioridad 3: Invertir en la reducción del riesgo de desastres.
Prioridad 4: Aumentar la preparación para casos de desastre a fin de dar una
respuesta eficaz y “reconstruir mejor” en los ámbitos de la recuperación y la
reconstrucción.
El PLANAGERD 2014-2021 guarda concordancia con las Prioridades del Marco de Sendai, pues se fundamenta en los siete procesos de la Gestión del
Riesgo de Desastres, considerados en la normativa del SINAGERD. Empieza
con los contenidos del conocimiento y por tanto comprensión del riesgo, que
forman parte del primer proceso que es la Estimación del Riesgo, incluyéndose
acto seguido tanto la prevención (entendida como el conjunto de acciones
orientadas a evitar la generación del riesgo futuro) como la reducción del riesgo
de desastres; asimismo, el fortalecimiento de capacidades para la preparación y
respuesta, así como para la recuperación física, económica y social que incluye
los procesos de rehabilitación y reconstrucción; incluido el fortalecimiento
institucional para el desarrollo de la gestión del riesgo de desastres, y
finalmente, el fortalecimiento de la participación de la población y sociedad
civil organizada. Asimismo, que el PLANAGERD 2014-2021 se encuentra
articulado y vinculado a los elementos de la Estrategia de Gestión Financiera
del Riesgo de Desastres, principalmente a programas presupuestales en un
Revista Médica Carriónica 2018; 7 (1): XV Figura 5: Cuadro Comparativo Prioridades VS Objetivos Estratégicos
Fuente: VGT PCM
Todos los años durante la temporada de bajas temperaturas (heladas y friaje) la
población de varios departamentos de las zonas Alto Andinas, así como de la
Selva de nuestro país, sufren efectos negativos, incluyendo daños a la vida,
salud, educación, actividad agrícola y ganadera e infraestructura;
principalmente las poblaciones que se encuentran en situación de alta
vulnerabilidad, sea por su condición social (pobreza y pobreza extrema), por su
edad (niños, niñas, adultos mayores) y sobre todo por su ubicación territorial
que dificulta la presencia del Estado. Esta situación evidencia la necesidad de
viabilizar acciones no sólo de preparación y respuesta ante posibles
emergencias sino también medidas sostenibles de prevención y reducción del
riesgo ante el indicado fenómeno recurrente en dichas zonas.
Es por ello que resulta de primordial importancia articular esfuerzos
multisectoriales para la identificación y ejecución de medidas sostenibles, así
como actividades de preparación que permitan mitigar el impacto ante el
fenómeno y mejorar las capacidades de respuesta en caso de una emergencia o
desastre, en el marco de las competencias de cada sector interviniente,
consolidando los esfuerzos del Gobierno Nacional orientados a intervenir, como
ya se indicó, en aquellas zonas críticas en las cuales, por su ubicación territorial,
Revista Médica Carriónica 2018; 7 (1): XVI
En consecuencia, el presente Plan Multisectorial ante Heladas y Friaje 2018
incluye la ejecución de intervenciones en zonas priorizadas correspondientes a
un ámbito de 257 distritos de los cuales 210 corresponden a zonas expuestas a
heladas en los Departamentos de Puno (67), Ayacucho (20), Cusco (22),
Huancavelica (19), Junín (16), Huánuco (01), Arequipa (15), Apurímac (23),
Pasco (02), Ancash (06) y Lima (19), y 47 zonas expuestas a friaje en los
Departamentos de Loreto (04), Ucayali (06), Madre de Dios (08), Ayacucho
(04), Cusco (03), Huánuco (06), Junín (05), Pasco (06) y Puno (05).
Todos los años durante la temporada de bajas temperaturas la población de
varios departamentos de las zonas Alto andinas y de la Amazonía de nuestro
país, sufren los efectos adversos de las heladas y friaje. Estos efectos se
manifiestan en afectaciones a la salud, con pérdidas humanas inclusive, así
como en afectaciones a los medios de vida que constituyen el principal sustento
económico de las poblaciones más vulnerables de nuestro país. Estas
afectaciones se intensifican por la condición social (pobreza y pobreza
extrema), edad (niños, niñas y adultos mayores), estado nutricional (anemia y
DCI) y/o ubicación geográfica de las poblaciones más expuestas a estos
fenómenos, muchas veces por encima de los cuatro mil metros y/o patrón
disperso a lo largo del territorio nacional, y con poca presencia del Estado.
Esta situación recurrente plantea grandes retos que debemos, trabajando todos
juntos, Gobierno Nacional, Regional y Local, comunidades, agencias de
cooperación, sociedad civil, academia y empresa privada terminar de resolver
de cara al Bicentenario. En ese sentido, el Gobierno ha tomado la decisión de
incluir la protección de las poblaciones vulnerables ante las heladas y friaje
como una de las prioridades de Gobierno; y, por tanto, se ha decidido
incrementar considerablemente los presupuestos asignados a los sectores
correspondientes para lograr al 2021 reducir la vulnerabilidad de las
poblaciones más expuestas a las heladas y friaje. De esta manera, se busca
aportar a la construcción de resiliencia en las comunidades alto andina y
amazónica, trabajando de manera conjunta con las nuevas autoridades
regionales y locales.
En ese camino, resulta de primordial importancia sumar esfuerzos
multisectoriales en los tres niveles de gobierno, con la participación de la
ciudadanía, para diseñar e implementar medidas sostenibles de prevención y
reducción del riesgo, que aceleren el logro de resultados hacia la protección
sostenible de la población más vulnerable; así como de actividades de
Revista Médica Carriónica 2018; 7 (1): XVII
las capacidades de respuesta de los actores locales en caso de una emergencia
por helada, friaje y nevada.
En tal sentido, el presente Plan Multisectorial ante Heladas y Friaje 2019-2021
promueve una aproximación multisectorial a los territorios más vulnerables a
los efectos de estos fenómenos, y propone cerrar el 100% las brechas prioritarias
de viviendas, escuelas, cobertizos y pastos cultivados, atendiendo con
intervenciones sostenibles y de entrega directa, a la población más vulnerable a
los impactos de las Heladas y Friaje. Asimismo, el Plan promueve la gestión de
los recursos de manera eficiente, transparente y vinculándolos al logro de los
resultados planteados en el presente Plan.
Finalmente, invito a las entidades públicas y privadas, academia, agencias de
cooperación, sociedad civil y ciudadanía, a sumar esfuerzos para contribuir a
que al 2021 nuestras hermanas y hermanos que viven en las zonas más
expuestas a las heladas y friaje, puedan por sus propios medios manejar sus
riesgos, vivir seguros y de manera saludable y que sus principales medios de
sustento económico no se vean vulnerados por factores climatológicos.
Desastres naturales: 91% cree el país está poco o nada preparado ante huaicos
y lluvias Según encuesta de El Comercio-Ipsos, el 50% de la población
considera que el Perú está nada preparado para enfrentar los fenómenos
Revista Médica Carriónica 2018; 7 (1): XVIII
Riesgos climáticos ponen en jaque a la infraestructura vial. A dos años del FEN
costero, la falta de información estratégica y los vacíos en los contratos de
concesión agravan la exposición de caminos, puentes y puertos a los desastres
naturales.
El Niño costero del 2017 afectó 13.517 kilómetros de caminos nacionales,
vecinales y departamentales, además de 184 puentes modulares y 8 puentes
definitivos. Su reconstrucción en total asciende a poco más de S/9.700 millones,
según el informe “Gestión de riesgos en las concentraciones viales: lecciones
del FEN costero”, publicado por la Defensoría del Pueblo en octubre pasado.
A propósito de las lluvias intensas que afectan el sur desde hace dos semanas y
considerando que estas continuarán también en la sierra y la selva, con
ocurrencias extraordinarias a escala diaria en el norte, en Día1 nos propusimos
poner foco sobre las estrategias que existen para reducir la vulnerabilidad de la
infraestructura, en particular, la vial, antes y después de la ocurrencia de los
desastres naturales.
En lo que se refiere a la prevención, identificamos que falta información
pública, que proyecte y permita gestionar los potenciales riesgos contra
desastres naturales vinculados a carreteras, puertos, aeropuertos, ferrocarriles e
hidrovías.
Desde el 2013, el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del
Riesgo de Desastres (Cenepred) elabora mes a mes un pronóstico trimestral que
permite anticipar el nivel de riesgo por distrito de la población, viviendas,
instituciones educativas y establecimientos de salud más expuestas a altos
riesgos. El informe, que integra datos del INEI, Ingemmet y Senamhi, no
incluye infraestructura vial.
Según explicaron a Día1 en el Cenepred, el reporte se distribuye a las diferentes
dependencias del Estado y corresponde a cada entidad traslapar esa información
con datos propios para anticipar potenciales riesgos.
“Podrían cruzar los datos e identificar qué carreteras podrían verse afectadas”,
señalan sobre cómo podría anticipar el MTC los potenciales riesgos a la
infraestructura vial e indican que desconocen si dicho despacho ya realiza el
Revista Médica Carriónica 2018; 7 (1): XIX
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