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ASBIBLIOTECASPÚBLICAS DEL’H
ORTAS
UDALSERVICIODELACOMUNIDADSalud Boltes Alandi Universidad de Valencia Marina Estarlich Martorell Ayuntamiento de Torrent (Valencia)
1. Presentación
La comarca de L’Horta Sud se encuentra situada al sudoeste de la ciudad de Valencia. Bajo este con-cepto incluimos la actual división de Horta Sud (Albal, Alcàsser, Alfafar, Benetússer, Catarroja, Lloc Nou de la Corona, Massanassa, Paiporta, Picanya, Picassent, Sedavi y Silla) y Horta Oest (Alaquàs, Aldaia, Manises, Mislata, Quart de Poblet, Paterna, Torrent i Xirivella). Estos municipios forman parte del área metropolitana de la ciudad de Valencia, con la que se encuentran bien comunicados. Esta comarca es de clima mediterráneo. Su relieve es prácticamente llano pero presenta algunas elevaciones hacia el interior.
Tradicionalmente ha contado con una gran actividad agrícola basada en el regadío. Junto al sector primario, en la segunda mitad del siglo XX, se ha dado un fuerte incremento de la industria y del sec-tor servicios en detrimento del secsec-tor agrario. Estas poblaciones se encuentran en un nivel de desarrollo urbano y económico en constante crecimiento, y es la comarca con el índice demográfico más alto de la Comunidad Valenciana.
2. Metodología y objetivos
La elaboración de este estudio está basada en un trabajo de campo, realizado a partir del contacto con el personal técnico bibliotecario por medio de un guión-encuesta previamente elaborado por nosotras. La resolución de esta encuesta ha sido realizada a través de entrevistas telefónicas, personales o también otras remitidas por fax o correo electrónico. Desde aquí queremos agradecer la colaboración y destacar la amabi-lidad de todos los compañeros, sin cuya participación no hubiese sido posible esta comunicación.
Con este trabajo daremos a conocer una visión general de la ubicación, accesibilidad, personal, presu-puestos, agencias de lectura, fondos, etc. relacionándola con la población del municipio y comparándola con las normativas y directrices de ámbito internacional.
Señalaremos los recursos de que dispone, tanto de su material bibliográfico (monografías, obras de referencia, publicaciones periódicas, etc.) como de materiales especiales (CD-Rom, vídeo, etc.), y hare-mos especial mención al fondo local que toma un impulso creciente con las nuevas corrientes históricas, reforzada por la Ley de Bases del Régimen Local de 1985.
3. La biblioteca pública en el entorno local
Según las Directrices de la IFLA / UNESCO para el desarrollo del servicio de la biblioteca pública (2001): Una biblioteca pública es una organización establecida, respaldada y financiada por la comuni-dad, ya sea por conducto de una autoridad u órgano local, regional o nacional o mediante cualquier otra forma de organización colectiva. Brinda acceso al conocimiento, la información y las obras de imagi-nación gracias a una serie de recursos y servicios y están a disposición de los miembros de la comunidad por igual, sean cuales fueren su raza, nacionalidad, edad, sexo, religión, idioma, discapacidad, condición económica y laboral y nivel de instrucción.
En nuestro caso es el Ayuntamiento el encargado de dotar a la población del servicio de biblioteca pública, que es obligatorio para las localidades de más de 5.000 habitantes en virtud de la LBRL (1985), si bien poblaciones con un número inferior como Beniparrell, sin serle exigible, dotan a la población de dichos servicios. Esta comarca cuenta con una gran tradición bibliotecaria ya que tenemos constancia de que muchas de ellas se crearon hace más de cincuenta años y llegan hasta nosotros con altibajos hasta su definitiva configuración actual con los Ayuntamientos democráticos y las leyes estatales sobre bibliotecas públicas y las transferencias en materia de cultura (*).
Las bibliotecas públicas deben financiarse con fondos públicos aun cuando los fondos pueden ampli-arse por otro medios, como donativos de particulares. Este es también uno de los problemas de nuestras bibliotecas, puesto que la parte del presupuesto municipal que se les dedica es insuficiente e irregular en su continuidad.
La biblioteca pública como centro difusor de la cultura deben encontrarse en un lugar céntrico, fácil-mente accesible y señalizado de forma conveniente. Así sucede en líneas generales en nuestra comarca, donde el edificio normalmente se encuentra ubicado dentro del casco histórico y las bibliotecas que dispo-nen de agencias de lectura como Aldaia, Alacuas, Quart de Poblet, Torrent o Xirivella, se distribuyen en zonas donde el crecimiento de la población es mayor.
En cuanto al local que alberga la biblioteca pública, encontramos tanto los edificios de interés local rehabilitados con las servidumbres y limitaciones que para la prestación de servicios supone (Alfafar) como de nueva edificación pensados con esta finalidad. No todos cuentan con disminución de barreras arquitectónicas para facilitar el paso a personas con minusvalías o coches para niños (como la central de Quart de Poblet). En otros casos la capacidad del local no es suficiente para acoger tanto al fondo bibli-ográfico como a los usuarios, las zonas comunes y las dependencias del personal, lo cual es un verdadero problema del que se hacen eco muchos compañeros, y más si se quiere ampliar los servicios ofreciendo conexiones a Internet o aumentando la colección de libre acceso. Se da el caso de alguna biblioteca que en este momento tiene parte de su fondo metido en cajas por carecer de espacio para estanterías donde colocar los libros.
En líneas generales se cumple la normativa de seguridad para edificios públicos en cuanto a salidas de emergencia, presencia de extintores, etc.
La casuística es muy variada, pues algunas bibliotecas están concebidas como casas de la cultura o centros cívicos donde se ofrecen servicios municipales o de extensión cultural (conferencias, conciertos, etc.), y otras apenas disponen de una sala en la que se separa la sala infantil de la de adultos por medio de estanterías.
4. El interior de nuestras bibliotecas
El espacio dedicado a biblioteca pública no siempre se corresponde con el número de habitantes del municipio. Hemos constatado que no en todas las bibliotecas de la comarca se dispone del suficiente espa-cio, pues este es inferior a 0,035 m2/habitante. Si bien en líneas generales se intenta crear un ambiente adecuado en cuanto a iluminación, temperatura y humedad en la sala de lectura, así como dotar a la misma de un mobiliario adecuado, es una queja generalizada entre el colectivo bibliotecario que estas condiciones raramente se cumplen.
Podemos observar a través de nuestro estudio, que cuentan con unas buenas salas de lectura y presentan una tendencia creciente a disponer el fondo bibliográfico en libre acceso, sobre todo lo referente a material de referencia y ficción, reservando el depósito para materiales especiales o no bibliográficos, así como la sección local. También en esta sala se encuentran las publicaciones periódicas. El número total de publica-ciones periódicas de que disponen varían de las 212 que oferta Mislata (41.590 hab.), las 104 de Xirivella (26.092 hab.), que proceden tanto de donativos como de suscripciones, frente a las tres de Beniparrell, municipio de solo 1.700 habitantes. La media es de 37 publicaciones periódicas por biblioteca.
En cuanto al número de volúmenes por habitante podemos hablar con cierta euforia ya que superamos la media española situada en el 0,79 -la nuestra es de 1,42 libros por habitante-, aunque estamos muy lejos de otras medias europeas como la de Reino Unido que es 2,23 y los inalcanzables 6 volúmenes /habitante de los países escandinavos que superan en mucho la media establecida por las directrices de la IFLA/ UNESCO, que está en torno a 1,5-2,5 libros por persona.
GRÁFICO LIBRO/HABITANTE
dis-ponemos son de 1/168 habitantes. Ya hemos comentado la penuria del espacio.
Los horarios de atención al público se sitúan en una media de siete horas diarias en jornadas de mañana y tarde. Pocas bibliotecas como la de Torrent realizan un horario ininterrumpido. Debemos señalar que si bien la mayor parte de los encuestados opinan que el horario es suficiente, en algunas poblaciones con mayor número de habitantes, como Torrent, se les está ofreciendo a los usuarios como novedad este año, 2002, la biblioteca abierta las 24 horas desde el 15 de junio hasta el 31 de julio, y de nuevo del 1 al 15 de septiembre, coincidiendo con las fechas de mayor afluencia por tratarse de épocas de exámenes. La expe-riencia ha resultado plenamente satisfactoria.
Y es que no hay que perder de vista que el grupo de edad mayoritario en nuestras bibliotecas es el com-prendido entre 15 y 25 años, es decir, los estudiantes y opositores que utilizan la biblioteca y sus fondos para su formación educativa e instrucción.
Deberíamos hacer una distinción en la tipología de los usuarios de nuestras bibliotecas. Por una parte, los estudiantes y el bullicioso público infantil que permanecen en el local, y, por otro, y no por ello menos importante, quien sólo lo visita para utilizar el servicio de préstamo. Un hecho que debemos hacer notar es que el 69% de los encuestados afirman que sus usuarios son en general mayoritariamente mujeres, frente al 15% para quienes es indistinto, un 8% que afirman acuden más hombres y un 8% que no responde. También el servicio de préstamo es mayor entre el sexo femenino e incluso alguna biblioteca nos ha señalado que observa un importante aumento del préstamo entre las mujeres de 25 a 60 años los días de mercado local.
5. Los servicios bibliotecarios
El préstamo es sin duda el servicio estrella en nuestras bibliotecas, junto con la lectura en sala. Las obras de ficción son las más prestadas, seguidas por las materias científicas o de humanidades solicitadas fundamentalmente por los estudiantes. En cuanto a los idiomas, predomina el préstamo de obras en castel-lano frente al valenciano.
A la pregunta de si el usuario encuentra lo que busca en la biblioteca, el 90% de los profesionales responde afirmativamente. Si no se dispone, aun cuando se está al corriente de las novedades aparecidas en el sector editorial, en las adquisiciones se presta gran atención a las desideratas formuladas por los usu-arios. Por tanto, podemos hablar de un índice de satisfacción más que aceptable entre el público que visita las bibliotecas de nuestra comarca.
En cuanto a la composición del fondo, el bibliográfico es el predominante. Sin embargo, debido a la introducción de las nuevas tecnologías, la difusión de nuevos soportes y la demanda social, se van intro-duciendo en nuestras bibliotecas, primero tímidamente pero después ya de manera más decidida y variada, materiales no librarios, entre los que destaca el vídeo y el CD-Rom. Prácticamente todas, a excepción de dos, disponen de videoteca y fonoteca. El interés que estos servicios despiertan se manifiesta en que las bibliotecas que no lo ofrecen lo tienen proyectado a corto plazo.
el caso de las bibliotecas de Aldaia, Paiporta, Quart de Poblet, Torrent y Xirivella. Incluso han entrado a formar parte de este proyecto bibliotecas que pertenecen a otras comarcas como es el caso de Lliria y Massamagrell. También se realizan durante el curso académico campañas escolares de animación lectora en la biblioteca donde los profesores trabajan conjuntamente con los bibliotecarios en beneficio de los escolares del municipio.
Otro servicio que están ofertando las diferentes bibliotecas es la recuperación y conservación del fondo local de su población; aunque algunas vienen haciéndolo desde la década de los ochenta, la mayoría ha empezado esta tarea en un período bastante reciente, incluso hay alguna biblioteca que lo tiene como tarea prevista a corto plazo. Este interés viene motivado en gran medida por la Ley de Bases de Régimen Local de 1985 y por la historiografía actual que busca en la historia local la recuperación de nuestro patrimonio histórico, así como nuestro pasado más reciente.
Por las encuestas realizadas observamos que este fondo local no se encuentra en la sala de libre acceso sino en el depósito. Los usuarios deben solicitarlo al bibliotecario para su posterior consulta. En algunas de las bibliotecas no está catalogado, puesto que con los recursos y personal con el que cuentan es una tarea prácticamente inabarcable. Sin embargo, y gracias a la labor que las bibliotecas están realizando para recu-perar toda la bibliografía, nuestro patrimonio cultural está bien conservado y a la disposición de cualquier persona interesada en los acontecimientos de su población.
Hoy en día las bibliotecas también han asumido el reto de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC). En la comarca de L’Horta el 65% tiene como mínimo un punto telemático conectado a Internet para uso del público en general. Estamos lejos de alcanzar la recomendación de la IFLA de un puesto por cada 5.000 habitantes, pero el sondeo nos muestra que los usuarios se encuentran satisfechos con el servicio que, en algunos casos, es gratuito al asumirlo la administración local. De igual manera, los profesionales estamos acostumbrados a usar la red de redes en nuestro trabajo cotidiano. Así pues, el uso de Internet como servicio que ofertan las bibliotecas está plenamente asumido por todos los miembros del municipio que ven en él la posibilidad de resolver muchos de sus problemas en materia de información.
La utilización de este servicio, en casi todas las poblaciones que disponen de él, se hace por medio de la solicitud de día y hora, y solo es necesario la presentación del carnet de usuario, documento nacional de identidad o el pasaporte para los extranjeros. La edad mínima para utilizarlo varía en las diferentes bibliotecas entre los 14 y 16 años; los menores deberán hacerlo acompañados de una persona mayor de edad. Los grupos de población que utilizan este servicio son muy diversos: desde jóvenes que van a chat-ear, opositores para ver las listas de los exámenes, o boletines oficiales y los emigrantes que encuentran en Internet una forma rápida y económica para comunicarse con su país de origen a la vez que realizan búsquedas de ofertas de trabajo.
6. Conclusiones
En los últimos 25 años las bibliotecas públicas de la comarca de L’horta sud, al igual que el resto de las españolas, han experimentado un crecimiento tanto en la cantidad como calidad de los servicios. Esto es debido al interés que desde las distintas administraciones: estatal, autonómica o local se manifiesta en promover la biblioteca como punto de encuentro cultural y acceso al conocimiento y la información de forma generalizada para toda la población.
Si bien esto es cierto, este grado de desarrollo no corre paralelo al crecimiento de otros sectores o servi-cios en nuestra comarca. Ha llegado el momento de hablar de los problemas pero también de los proyectos para el futuro, pues nuestras bibliotecas son dinámicas y están en expansión.
Problemas generales:
- Angustiosa falta de espacio. Muchas bibliotecas tienen previsto ampliar su local absorbiendo depen-dencias municipales que ahora están dedicadas a otras funciones o lo han hecho recientemente. Otras tienen programado (Torrent) trasladar su agencia a un local más apropiado y más amplio.
- Mobiliario e instalaciones inadecuadas.
- Excesiva aglomeración con los problemas de orden y molestias que ello comporta. Aunque lejos queda-ron ya las colas con un policía vigilando para acceder a la biblioteca, que aún recordamos, el problema del espacio es recurrente.
- Falta cuantitativa y cualitativa de personal. - Escasez de conexiones a Internet.
- Falta de actualización de las obras de referencia, sobre todo en bibliotecas pequeñas con más penuria económica.
- Falta de presupuestos acordes a los estándares europeos y que demanda la sociedad de la infor-mación.
Proyectos:
Al hablar de proyectos, debemos hablar de los intereses que cada biblioteca en particular tiene en mejorar sus puntos más débiles o ampliar sus servicios (sección infantil, instalaciones, sección local, con-exiones a Internet, etc.). Por otra parte, se encuentran los proyectos cooperativos al entrar en la Xarxa de Lectura Pública Valenciana, catálogo colectivo y préstamo interbibliotecario, así como el plan de infor-matización.