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ANTOLOGÍA DE POEMAS DE AMOR

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Academic year: 2022

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ANTOLOGÍA DE POEMAS DE AMOR

Plan de Mejora de la Lectura

Selección de poemas hecha por el profesorado y el personal del IESO Bardenas Reales con motivo de la

exposición que tendrá lugar en la Biblioteca del

Centro titulada “literatura romántica”.

(2)

ÍNDICE

- Luis Cernuda: “Los placeres prohibidos” 3

- Antonio Gala: “Condena” 4

- Mario Benedetti: “Te quiero” 5

- Miguel Hernández: “Nanas de la cebolla” 6

- Pablo Neruda: “Poema 20” 7

- Gustavo Adolfo Bécquer: “Volverán las oscuras golondrinas” 8 - Federico García Lorca: “Romance Sonámbulo” 9

- Lope de Vega: “Soneto de amor” 10

- Gabriela Mistral: “Vergüenza” 11

- Alfonsina Storni: “Miedo” 12

- Raquel Garzón: “No me culpes” 13

- Gustavo Adolfo Bécquer: “Rima XXI” 14

- Pedro Salinas: “A ti sólo se llega” 15

- Jacques Brel: “Quand on n'a que l'amour” 16 - Gustavo Adolfo Bécquer: “Dos rojas lenguas de fuego” 17

- Ángel González: “Me basta así” 18

- Pablo Neruda: “Me gustas cuando callas” 19 - Joseba Sarrionandia: “Amodio protopoema” 20 - Federico García Lorca: “La casa infiel” 21 - Álvaro Cunqueiro: “No niño novo do vento” 22 - Pablo Neruda: “Me gustas cuando callas” 23 - Gloria Fuertes: “A veces quiero preguntarte” 24 - Gioconda Belli: “Poema reglas de juego para los hombres que

quieran amar a mujeres” 25

(3)

Los placeres prohibidos

TE QUIERO Te quiero.

Te lo he dicho con el viento,

jugueteando como animalillo en la arena o iracundo como órgano impetuoso;

Te lo he dicho con el sol,

que dora desnudos cuerpos juveniles y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,

frentes melancólicas que sostienen el cielo, tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas, leves criaturas transparentes que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,

vida luminosa que vela un fondo de sombra;

te lo he dicho con el miedo, te lo he dicho con la alegría,

con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:

más allá de la vida,

quiero decírtelo con la muerte;

más allá del amor,

quiero decírtelo con el olvido.

(4)

Condena

A trabajos forzados me condena mi corazón, del que te di la llave.

No quiero yo tormento que se acabe, y de acero reclamo mi cadena.

Ni concibe mi mente mayor pena que libertad sin beso que la trabe, ni castigo concibe menos grave que una celda de amor contigo llena.

No creo en más infierno que tu ausencia.

Paraíso sin ti, yo lo rechazo.

Que ningún juez declare mi inocencia, porque, en este proceso a largo plazo buscaré solamente la sentencia

a cadena perpetua de tu abrazo.

Antonio Gala (elegido por Silvia Alfonso)

Versionada por Antonio Vega

(5)

Te quiero

Tus manos son mi caricia mis acordes cotidianos te quiero porque tus manos trabajan por la justicia si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos tus ojos son mi conjuro contra la mala jornada te quiero por tu mirada que mira y siembra futuro tu boca que es tuya y mía tu boca no se equivoca te quiero porque tu boca sabe gritar rebeldía

Mario Benedetti (elegido por Patricia Casado)

si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos y por tu rostro sincero y tu paso vagabundo y tu llanto por el mundo porque sos pueblo te quiero y porque amor no es aureola ni cándida moraleja

y porque somos pareja que sabe que no está sola te quiero en mi paraíso es decir que en mi país la gente viva feliz

aunque no tenga permiso si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos.

(6)

Tu risa me hace libre, me pone alas.

Soledades me quita, cárcel me arranca.

Boca que vuela, corazón que en tus labios

relampaguea.

Es tu risa la espada más victoriosa.

Vencedor de las flores y las alondras.

Rival del sol.

Porvenir de mis huesos y de mi amor.

La carne aleteante, súbito el párpado, el vivir como nunca

coloreado.

¡Cuánto jilguero se remonta, aletea,

desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño.

Nunca despiertes.

Triste llevo la boca.

Ríete siempre.

Siempre en la cuna, defendiendo la risa pluma por pluma.

Nanas de la Cebolla

La cebolla es escarcha cerrada y pobre:

escarcha de tus días y de mis noches.

Hambre y cebolla:

hielo negro y escarcha grande y redonda.

En la cuna del hambre mi niño estaba.

Con sangre de cebolla se amamantaba.

Pero tu sangre, escarchada de azúcar,

cebolla y hambre.

Una mujer morena, resuelta en luna, se derrama hilo a hilo

sobre la cuna.

Ríete, niño, que te tragas la luna

cuando es preciso.

Alondra de mi casa, ríete mucho.

Es tu risa en los ojos la luz del mundo.

Ríete tanto que en el alma al oírte,

bata el espacio.

Ser de vuelo tan alto, tan extendido, que tu carne parece

cielo cernido.

¡Si yo pudiera remontarme al origen

de tu carrera!

Al octavo mes ríes con cinco azahares.

Con cinco diminutas ferocidades.

Con cinco dientes como cinco jazmines

adolescentes.

Frontera de los besos serán mañana, cuando en la dentadura

sientas un arma.

Sientas un fuego correr dientes abajo buscando el centro.

Vuela niño en la doble luna del pecho.

Él, triste de cebolla.

Tú, satisfecho.

No te derrumbes.

No sepas lo que pasa ni lo que ocurre.

Miguel Hernández (elegido por Mª Esther Latorre)

(7)

P

oema 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.

La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.

Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.

Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.

La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.

Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.

Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.

Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.

Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

(8)

Volverán las oscuras golondrinas

Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales,

jugando llamarán;

pero aquellas que el vuelo refrenaban tu hermosura y mi dicha al contemplar;

aquellas que aprendieron nuestros nombres, esas... ¡no volverán!

...

Volverán las tupidas madreselvas de tu jardín las tapias a escalar, y otra vez a la tarde, aun mas hermosas,

sus flores abrirán;

pero aquellas cuajadas de rocío, cuyas gotas mirábamos temblar y caer, como lágrimas del día...

esas... ¡no volverán!

...

Volverán del amor en tus oídos las palabras ardientes a sonar;

tu corazón, de su profundo sueño tal vez despertará;

pero mudo y absorto y de rodillas como se adora a Dios ante su altar, como yo te he querido... desengáñate,

¡así no te querrán!

...

Dark swallows will return

Dark swallows will return to hang their nests on your balcony and again with their wings will rap playfully

on its windows.

But those who slowed their flight

to contemplate your beauty and my happiness, those who learned our names,

those... will not return!

...

Dense honeysuckles will return to climb the walls of your garden and again in the afternoon even more lovely

their flowers will open again.

But those drops of dew that we watched tremble and fall like tears of the day...

those... will not return!

...

Ardent words of love will return to sound in your ears, your heart will perhaps awaken

from its deep sleep.

But mute and captivated and kneeling, as one worships God before his altar, the way I loved you..., don't fool yourself,

no one will love you like that!

...

Gustavo Adolfo Bécquer (elegido por Sheila Zalaya)

(9)

ROMANCE SONÁMBULO

A Gloria Giner y a Fernando de los Ríos

Verde que te quiero verde.

Verde viento. Verdes ramas.

El barco sobre la mar y el caballo en la montaña.

Con la sombra en la cintura ella sueña en su baranda, verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata.

Verde que te quiero verde.

Bajo la luna gitana,

las cosas le están mirando y ella no puede mirarlas.

Verde que te quiero verde.

Grandes estrellas de escarcha, vienen con el pez de sombra que abre el camino del alba.

La higuera frota su viento con la lija de sus ramas, y el monte, gato garduño, eriza sus pitas agrias.

¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde...?

Ella sigue en su baranda, verde carne, pelo verde, soñando en la mar amarga.

Compadre, quiero cambiar mi caballo por su casa, mi montura por su espejo, mi cuchillo por su manta.

Compadre, vengo sangrando, desde los montes de Cabra.

Si yo pudiera, mocito, ese trato se cerraba.

Pero yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa.

Compadre, quiero morir decentemente en mi cama.

Tu sangre rezuma y huele alrededor de tu faja.

Pero yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa.

Dejadme subir al menos hasta las altas barandas, dejadme subir, dejadme, hasta las verdes barandas.

Barandales de la luna por donde retumba el agua.

Ya suben los dos compadres hacia las altas barandas.

Dejando un rastro de sangre.

Dejando un rastro de lágrimas.

Temblaban en los tejados farolillos de hojalata.

Mil panderos de cristal, herían la madrugada.

Verde que te quiero verde, verde viento, verdes ramas.

Los dos compadres subieron.

El largo viento, dejaba en la boca un raro gusto

de hiel, de menta y de albahaca.

¡Compadre! ¿Dónde está, dime?

¿Dónde está mi niña amarga?

¡Cuántas veces te esperó!

¡Cuántas veces te esperara, cara fresca, negro pelo, en esta verde baranda!

Sobre el rostro del aljibe se mecía la gitana.

Verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata.

Un carámbano de luna la sostiene sobre el agua.

La noche su puso íntima como una pequeña plaza.

(10)

Lope de Vega (elegido por Santiago Paricio)

Soneto de amor

Desmayarse, atreverse, estar furioso, áspero, tierno, liberal, esquivo, alentado, mortal, difunto, vivo, leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo, mostrarse alegre, triste, humilde, altivo, enojado, valiente, fugitivo,

satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño, beber veneno por licor süave, olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe, dar la vida y el alma a un desengaño;

esto es amor, quien lo probó lo sabe.

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