CAPÍTULO I
BASES TEÓRICAS DEL VENDAJE FUNCIONAL
Joaquín Corredera Álvarez, César Hidalgo García, Pablo Herrero Gallego, José Miguel Tricás Moreno, Orosia Lucha López, Almudena Moreno de Miguel yFrancisco Javier Castillo Montes
1. OBJETIVOS DEL VENDAJE
El vendaje funcional consiste en la aplicación de vendas especiales con el fin de limitar un movimiento que produce dolor, dejando libres el resto de movi-mientos articulares. Sin embargo, parte del éxito en la colocación de un vendaje radica en unos buenos conocimientos anatómicos y biomecánicos.
Los objetivos del vendaje han ido evolucionando a lo largo de la historia de forma paralela al desarrollo de las técnicas y a la aparición de nuevos materiales.
Estos objetivos, basados en las funciones del vendaje, podemos dividirlos en dos grandes grupos, vendajes funcionales terapéuticos y preventivos:
- Vendajes funcionales terapéuticos: Por su carácter funcional limitan de manera específica la libertad del segmento al mínimo, por lo que evitamos las complicaciones asociadas de una inmovilización estricta.
Su colocación se realiza de acuerdo a unas pautas:
• En posición segmentaria corregida con el fin de proteger la zona lesio-nada.
• Elaboración asimétrica para proteger con la máxima eficacia las estruc-turas anatómicas implicadas.
• Se busca suplir o reforzar analíticamente los elementos lesionados. La intensidad de la estabilización articular depende de la naturaleza de las vendas utilizadas, la técnica de confección del vendaje y la longitud de las tiras o brazo de palanca empleado.
- Vendajes funcionales preventivos: Se utiliza con criterio paliativo para evitar la recidiva de una lesión. Su aplicación se centra fundamentalmente en el ámbito deportivo.
Al igual que en los vendajes funcionales terapéuticos, su aplicación sigue unas pautas determinadas:
• Su aplicación se realiza en posición neutra.
• Elaboración simétrica, protegiendo compartimentos articulares anta-gonistas.
• Debe permitir una actividad funcional óptima.
De forma general, según la función y el material empleado podemos divi-dirlos en:
• Vendaje funcional terapéutico: Se aplican tras producirse la lesión. Li-mitan al máximo la movilidad articular.
• Vendaje funcional preventivo: Su objetivo es el de prevenir una lesión. Permiten mayor una mayor movilidad.
• Vendajes adhesivos: Estos vendajes disminuyen la puesta en tensión de los distintos tejidos implicados en la lesión, favorecen la reabsorción del edema y ofrecen un carácter funcional o dinámico óptimo.
• Vendajes no adhesivos: Son más globales y proporcionan una estabili-zación menos eficaz. Las vendas no deben ser preestiradas al máximo antes de colocarlas. Su empleo stá indicado en: Derrames de líquido, cuando existe un edema muy importante, cuando el paciente va a ser examinado en las horas siguientes, o cuando es alérgico al pegamento del tejido adhesivo.
2. FUNCIONES DEL VENDAJE FUNCIONAL
Como explicamos en el apartado anterior, las funciones y los objetivos se encuentran estrechamente relacionados entre sí.
Las funciones principales del vendaje son, de forma aislada o simultánea, las siguientes:
• Suplir
Con mucha frecuencia, cuando una estructura resulta lesionada, deja de realizar la función para la que ha sido diseñada y su solicitación produce dolor y un mayor o menor grado de impotencia funcional. Con el vendaje funcional po-demos suplir dicha estructura permitiendo una función correcta y sin dolor.
dis-tendidas, asegurando su función mecánica de limitación de la movilidad en la articulación sin someterlas a estrés.
• Reforzar
Cuando un tejido sufre una lesión necesita un período de tiempo mínimo variable (período biológico) hasta que cura completamente, en el cual suplimos dicha estructura para evitar su solicitación. Una vez pasado este tiempo, con re-lativa frecuencia encontramos que el tejido no es capaz de responder al grado de solicitación al que respondía antes de sufrir la lesión. En esta fase, el vendaje funcional permite disminuir el nivel de estrés al que se somete a esta estructura, reforzando su función y asegurando al mismo tiempo que el paciente pueda rea-lizar actividades sin dolor y sin riesgo.
• Mantener los elementos lesionados acortados
En los casos en los que se ha producido una lesión, el acortamiento de los tejidos favorece la cicatrización y evita que pueda agravarse la situación del pa-ciente a causa de un movimiento no deseado.
• Evitar la atrofia y favorecer la cicatrización
Según su aplicación, estos vendajes nos pueden permitir una libertad de movimiento suficiente como para iniciar la recuperación de forma precoz evitan-do así las complicaciones asociadas a la inmovilización.
• Dar forma al muñón
Su aplicación en pacientes amputados nos permite buscar un correcto mo-delaje de cara a una futura protetización. Además protege la herida durante la fase de curación, ayuda a que los apósitos colocados sobre la cicatriz no se muevan, reduce el edema y proporciona la forma adecuada para que encaje en la prótesis.
• Estimular o facilitar
En ocasiones observamos pacientes en los que es necesario estimular y/o facilitar una determinada función o acción muscular. En este caso nuestra inten-ción no es suplir o reforzar un determinado tejido para disminuir su solicitainten-ción y el dolor que provoca, sino potenciar una determinada función que se ha perdido o debilitado como consecuencia por ejemplo de una lesión neurológica.
• Evitar la formación y/o consolidación de un edema
3. MECANISMOS DE ACCIÓN DEL VENDAJE FUNCIONAL
• Acción mecánica
Consiste en reemplazar funcionalmente los elementos lesionados para ga-rantizar su estabilidad; para ello se debe colocar el segmento lesionado en posi-ción antiálgica mediante el acortamiento de las estructuras lesionadas.
Podemos decir que la eficacia real del vendaje funcional radica en su ac-ción mecánica, donde se sustituye una acac-ción deficiente de una parte del cuerpo por otra reforzada mediante un sistema de tiras activas. Su correcta aplicación nos permite favorecer la curación de la estructura lesionada, disminuir su solici-tación o actividad, facilitar un movimiento o función y limitar los movimientos dolorosos.
Esta propiedad depende de:
-La orientación o disposición de las tiras activas.
-Del brazo de palanca aplicado en relación el eje articular. -Del material utilizado (resistencia a la rotura y elasticidad). -De la tension aplicada.
-Del número de tiras empleadas para su realización.
El elemento mecánico va a estar en parte condicionado por las propiedades de las vendas utilizadas (elásticas o inextensibles) y por la calidad del material utilizado (las vendas de peor calidad pueden perder sus propiedades antes y darse de sí). Otros aspectos que pueden condicionar la eficacia de la acción mecánica son:
- El número e intensidad de las solicitaciones. - El tiempo que el vendaje permanece colocado. - La técnica de vendaje.
En referencia al tiempo e intensidad de la solicitación y del tiempo que permanezca colocado, estudios publicados señalan que dependiendo de la técni-ca de vendaje utilizada se producen pérdidas de estabilidad del tape menores o iguales al 14% después de 30 minutos de ejercicio físico.
• Acción exteroceptiva
Además del efecto mecánico conseguido con la tensión de las tiras activas no podemos olvidar la información exteroceptiva que recibe el paciente a través de dicha tensión. Esta es una característica propia de los VF, cuyas tiras ofrecen un flujo aferente que refuerza la información a nivel cutáneo.
la información que le está llegando a través de su piel, correrá el riesgo de repro-ducir el movimiento lesional (sin perjuicio de que el efecto mecánico impida al paciente realizar dicho movimiento).
La acción exteroceptiva va a depender de la longitud de las tiras y sobreto- do de la adherencia de éstas al plano cutáneo.
• Acción propioceptiva
La compression y tensión del vendaje funcional produce un aumento de la información propioceptiva que ayuda a reconocer mejor las variaciones de posición y los movimientos que se están produciendo en la estructura vendada, además de una sensación de sujeción gracias a la estabilidad segmentaria que proporciona. Esta acción propioceptiva produce un aumento del tono muscular de base.
Algunos estudios señalan que la propiocepción mejora con el vendaje gra- cias a un incremento relativo en la activación electromiográfica.
La lesión del músculo, tendón, cápsula o ligamento implica también la de los receptores propioceptivos de la zona. Al recurrir a la inmovilización funcional en lugar de a la inmovilización total, permitimos al sujeto mantener una cierta actividad que ayuda a la recuperación de los receptores propioceptivos.
• Acción psicológica
La sensación que el paciente tiene de protección o estabilidad, unido a la comodidad de la inmovilización funcional frente a otros tipos de inmovilización, animan al paciente a continuar con su actividad normal aún incluso cuando la inmovilización es ineficaz. Esta propiedad aporta al paciente tranquilidad y con-fianza, por lo que puede ser una ventaja a tener en cuenta a la hora de afrontar su recuperación.
El fisioterapeuta tiene que ser muy consciente del riesgo que entraña para el paciente la incorrecta utilización o el abuso de las técnicas en cuanto puede provocar una recidiva o un fracaso en la reeducación de la función.
4. CONCEPTOS FÍSICOS QUE AYUDAN A ENTENDER LOS VENDA-JES FUNCIONALES
Otro aspecto que debemos tener en cuenta es que la magnitud de dicho vector va a depender del número de tiras activas utilizadas y de la tensión con la que las coloquemos. La situación ideal es conseguir nuestro objetivo utilizando el menor número de tiras activas posibles, lo que depende mucho de la experiencia del fisioterapeuta.
Respecto a la longitud de las tiras, no sólo es importante ésta en términos absolutos sino también en relación con el eje articular, ya que cuanto mayor sea el brazo de palanca, mayor limitación o facilitación producirá la tira activa.
5. INDICACIONES Y CONTRAINDICACIONES DEL VENDAJE FUN-CIONAL
• Indicaciones
Antes de realizar cualquier vendaje funcional, debemos explorar el me-canismo lesional o las causas que provocaron la lesion desde un punto de vista anatómico y funcional, con el fin de aplicar la técnica más adecuada en cada caso.
No podemos olvidar que las estructuras implicadas deben colocarse en po-sición antiálgica y de reposo.
El VF tiene indicaciones en diversos campos como la neurología, reuma-tología, traumatología ortopédica... Pero sin duda una de las más importantes es su aplicación en el ámbito deportivo, ya que este vendaje evita la inmovilización y la pérdida de forma físico, permite cierto grado de entrenamiento muscular, y además se puede combinar con técnicas de fisioterapia.
Las principales indicaciones del vendaje son: - Lesiones capsuloligamentosas
El vendaje reforzará o suplirá un ligamento o cápsula articular para ase-gurar la estabilidad de una articulación, o la colocará en una posición de reposo para disminuir la solicitación sobre los tejidos lesionados.
- Lesiones tendinosas y musculares
El vendaje limitará el alargamiento del tendón o del músculo, lo que favo-recerá el proceso de curación.
- Edemas, inflamaciones, derrames articulares, etc.
- Deformidades o actitudes viciosas - Lesiones neurológicas
El vendaje pretende estimular a receptores cutáneos y propioceptivos para facilitar una determinada función o modular la respuesta motriz del sujeto.
- Pequeñas roturas de huesos largos - Descarga muscular y tendinosa - Después de la retirada de un yeso
- En las ocasiones en la que la inmovilización absoulta esté contraindicada o sea contraproducente.
• Vigilancia, consejos y renovación
Se debe vigilar el vendaje durante 15-20 minutos tras su colocación para comprobar la eficacia del mismo y descartar problemas circulatorios, si el venda-je es deportivo se retirará tras la práctica de la actividad física; mientras que si es terapéutico no deberá durar normalmente más de 48 horas.
El VF permite realizar ejercicios terapéuticos. En la práctica deportiva convendrá realizar ejercicios complementarios de tipo propioceptivo, para entre-nar los sistemas musculares de control activo.
La retirada del vendaje ha de ser progresiva siguiendo el criterio del dolor residual.
• Contraindicaciones
Podemos dividirlas en absolutas y relativas. - Absolutas
Son aquéllas que impiden la realización del vendaje, como pueden ser, entre otras, las siguientes:
-Fracturas óseas que requieren una inmovilización total para facilitar la formación del callo óseo.
-Roturas musculares, tendinosas o ligamentosas que precisan de trata- miento quirúrgico o donde no podemos asegurar el mantenimiento de la reducción.
-Heridas, eczemas, quemaduras o enfermedades de la piel tales como der- matitis, etc.
-Arteriopatías periféricas, enfermedad tromboembólica o en definitiva cualquier patología en la que la utilización de un vendaje pueda compro-meter tanto el aporte como el retorno sanguíneo.
-Persona que realiza el vendaje sin formación adecuada, ya sea en la téc-nica de vendaje o en los conocimientos anatomo-biomecánicos y/o de ex-ploración manual.
-Abuso de la técnica, que hará que el paciente dependa del vendaje para una determinada función que podría haber sido reeducada. Esta dependen-cia física desembocará con el paso del tiempo en una dependendependen-cia psicoló-gica (o a la inversa) que dificultará todavía más el éxito en el tratamiento. - Relativas
Son aquellas que pueden suponer un riesgo al paciente, por lo que deben ser valoradas para determinar si finalmente el vendaje funcional está o no indica- do en esa patología.
Podríamos citar a modo de ejemplo una lesión donde estuviera indicado el vendaje pero que presentara una gran inflamación o edema. El fisioterapeuta tendría entonces que valorar si la presencia del edema contraindica o no la utili- zación del vendaje.
6. BENEFICIOS DE LA INMOVILIZACIÓN FUNCIONAL RESPECTO A OTRAS TÉCNICAS DE INMOVILIZACIÓN
• Permite controlar la inflamación que hay bajo la zona vendada. • Activa la circulación de la zona a través del movimiento. • Evita la sobrecarga o lesión de estructuras adyacentes. • Evita la atrofia por desuso.
• Permite el mantenimiento de la fuerza y del acondicionamiento corpo-ral.
• Permite al paciente una mayor funcionalidad en las actividades de la vida diaria.
7. MATERIAL DE VENDAJE
El material necesario para realizar un VF se divide en dos grandes grupos: Las vendas propiamente dichas que podrán ser elásticas o inextensibles, adhesi-vas o no adhesiadhesi-vas, y el material complementario que nos ayudará a realizar este vendaje.
-Vendas de elasticidad longitudinal.
Se deforman sólo en sentido longitudinal y sobrepasan en un 50% de la longitud inicial.
Existen varios tamaños dependiendo de la zona a tratar: 3 cm, 6 cm, 8 cm.
La regulación previa de más o menos tensión vendrá definida por la na-turaleza de la lesión, crónica o aguda, y el grado de libertad que preten-damos proporcional al paciente.
-Vendas de elasticidad transversal.
Son elásticas en sentido transversal. Suelen ser de 8 cm de anchura, pero pueden alcanzar los 13 cm gracias a su extensibilidad. El uso de este tipo de vendas es menos frecuente, pero son útiles para alisar una zona cutánea.
-Vendas de elasticidad longitudinal y transversal
tiras activas ni como refuerzos, pero sirven para mantener las tiras soli-darias entre sí, para envolver un segmento o para evitar la difusión de un potencial edema.
Habitualmente utilizamos las vendas de elasticidad longitudinal para conformar las tiras activas paralelas que realizan la corrección segmen-taria que estamos buscando. Sus ventajas son que se adaptan a los re- lieves anatómicos, confieren una sensación elástica, tienen acción antie-dematosa y reducen la actividad que queremos limitar dejando en otros aspectos libertad de acción.
-Vendas inextensibles adhesivas
Aumentan o refuerzan la acción estabilizadora del VF. Se conocen co-múnmente como tape y se encuentran principalmente en dos medidas: 2,5 cm y 4 cm de ancho. Los vendajes con este material son menos volu-minosos, más difíciles y proporciona más estabilidad.
profe-sional domine muy bien este material. Podemos combinar los productos inextensibles y elásticos en un mismo vendaje, aplicando primero el te-jido elástico.
• En lo que se refiere a los vendajes no adhesivos podemos encontrar una gran variedad de materiales que se ajustan a las necesidades de la patología concreta que se quiere tratar y que iremos viendo a lo largo del libro. Los vendajes funcionales van a ser realizados mayoritariamente con mate- rial adhesivo.
-Material complementario
-Rasurado del vello. Asegura un mejor agarre de las vendas. -Éter y compresas a fin de desengrasar la piel.
-Tintura de Benjuí o Tensospray, que protege el plano cutáneo y lo hace pegajoso aumentando la adherencia de las tiras.
-Tijeras con terminación redondeada o de puntas embotadas. - Protección de zonas cutáneas delicadas o sobresalientes.
- Prevendaje con material no adhesivo y fácil de romper, como por ejem-plo, Coverplast. Este material se utiliza para acolchar zonas cutáneas o de una gran sudoración, otra opción es usar algodón hidrófilo.
- Gomaespuma: Necesaria en vendajes como el de la luxación esterno-costo-clavicular, o donde queramos proteger una zona promiente o de-licada.
8. CARACTERÍSTICAS DE LOS VENDAJES FUNCIONALES SEGÚN EL MATERIAL UTILIZADO
• Características del vendaje y/o material inextensible adhesivo.
- Con el vendaje inextensible podemos limitar un determinado movimiento de forma más precisa que con el vendaje elástico, ya que el material elásti-co se dará más de sí elásti-con el paso de las horas.
- El material inextensible está más indicado para patología capsuloliga-mentosa.
• Características del vendaje y/o material elástico adhesivo.
- La utilización de material elástico permite regular mejor la tensión de las tiras y es más confortable para el paciente.
formación de pliegues durante la confección del vendaje evitando el consi-guiente riesgo de lesiones cutáneas.
- El material elástico está más indicado para patología muscular y tendi-nosa.