• No se han encontrado resultados

Historia y concepto de la tentativa punible.

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2022

Share "Historia y concepto de la tentativa punible."

Copied!
6
0
0

Texto completo

(1)

C A P ÍT U L O X

Historia y concepto de la tentativa punible.

El concepto de una tentativa especialmente punible es sólo el producto de una larga evolución histórica.

«La punibilidad de la tentativa es signo de un Derecho que se encuentra ya en un cierto grado de desarrollo progresivo. En las antiguas épocas de la responsabilidad por el resultado, este pensamiento se desconoce, puesto que la tentativa no representa ningún daño material.»

Con estas palabras caracteriza la significación e impor­

tancia del reconocimiento de la tentativa como una espe­

cial forma de aparición del delito en la evolución histó­

rica del derecho de castigar.

Consiguientemente, el Derecho penal germánico no conoce al principio un concepto general de la tentativa.

Sin embargo, aparece como sustitutivo, principalmente en la época franca, la equiparación de la tentativa con la consumación en el delito flagrante y la pena especial en los casos de puesta en peligro de la vida, de la paz general, etc. En la legislación y en la jurisprudencia de

(2)

124 LUIS COVA GARCÍA

las ciudades en los siglos xiv y xv parece después reco­

nocerse el concepto de la tentativa en el moderno sen­

tido, sin que ciertamente puedan señalarse desde allí líneas de enlace inmediatas con la época presente.

También en el Derecho romano faltan, según Momm- sen, el concepto y la palabra técnica para la tentativa.

En el Derecho romano ulterior, y bajo el influjo de la ética griega, se sitúa más y más el valor decisivo del enjuiciamiento del delito en la voluntad—voluntas— , en vez de en el resultado—exitus— . Respecto a la L ex Cornelia de sicariis et veneficis, se dice en un rescripto de Adriano: In maleficiis voluntas spectatur, nón exitus. Los actos preparatorios, la tentativa y la consumación son castigados con igual pena. Sin embargo, se distingue, por otra parte, entre flagitum perfectum e imperfectum.

Sólo en el Derecho italiano de la Edad Media halla­

mos una consideración científica más precisa del con­

cepto de la tentativa—conatus— . L a tentativa se describe como un cogitare, agere, sed non perficere. Sobre la base del Derecho longobardo se considera la tentativa como una lesión jurídica de menos importancia que la consu­

mación, y se castiga con pena atenuada—extra ordinem— . También se toman en cuenta la tentativa inidónea y el desistimiento espontáneo.

El artículo 2 del Código penal francés de 1810 cons­

tituye el modelo de la evolución en el siglo xix. En dicho artículo se dice: Toute tentative de crime qui aura été manifestée par un commencement d’exécution... est consi­

dérée comme le crime même. E l contenido de este artículo pasa como principio de la ejecución en el Código penal de Prusia de 1851, y desde aquí al Código penal alemán vigente de 1871 en el parágrafo 43.

(3)

Según el parágrafo 43 del Código penal alemán vigente, es castigado a causa de tentativa «el que ha manifestado su resolución de cometer un crimen o un delito por acciones que contienen un principio de eje­

cución de este crimen o delito, siempre que el crimen o delito propuesto por el agente no haya llegado a la consumación. En aislados grupos de delitos no es dudosa la posibilidad de una tentativa. En este respecto procede considerar:

x. L os p r o p i o s d e l i t o s d e o m i s i ó n.— L a posibili­

dad de una tentativa debe ser negada, pues una vez fun­

damentada la punibilidad de la comisión del delito, ya está consumado. Aun cuando después se obligue al sujeto a realizar la conducta exigida, ello en nada altera la natu­

raleza de la cosa. En los delitos impropios de omisión

— comisión por omisión— , puede darse tanto la tenta­

tiva acabada como la inacabada.

2 . L os d e l i t o s c u a l i f i c a d o s p o r e l r e s u l t a d o.—

Tam bién aquí debe negarse la posibilidad de una tenta­

tiva, a menos que el resultado más grave haya sido admi­

tido en la «resolución» del autor.

3. L os a c t o s p r e p a r a t o r i o s y d e t e n t a t i v a i n d e­ p e n d i z a d o s p o r l a L e y c o m o d e l i t o s.— Si han sido o no elevados a la categoría de formales, delicia m i generis

— cosa que Frank niega, especialmente en referencia al párrafo 151 del Código alemán— , es cuestión que carece aquí de relevancia. En un caso como en el otro se deduce, por el camino de la interpretación de la L ey, que con la inclusión de los actos preparatorios y de tentativa en el tipo completo queda excluida de toda punibilidad una conducta de tentativa que yazga ante él.

125

(4)

126 LUIS COVA GARCÍA

F u n d a m en to d e to d a p en a d e la ten ta tiv a es la re so lu ció n d e l a u to r d e c o m e te r u n c r im e n o u n d elito .— El delito aparece consumado cuando se reali­

zan todas las características del tipo, y es tentativa cuando ciertamente ha dado comienzo su ejecución; pero ésta queda en un torso. Sin embargo, en un punto exige también la tentativa una realización típica completa, a saber: en el área subjetiva, en el alma del autor. L a reso­

lución de cometer un crimen o un delito constituye, según el parágrafo 53 del Código alemán, la base indis­

cutible de toda responsabilidad criminal a causa de tentativa; en dicha resolución deben aparecer contenidas todas las características del tipo, que, de producirse, encarnarían en la realización típica del delito consumado.

En tanto que la L ey, en el parágrafo 43, yendo más allá de la realización típica completa— consumación— , somete también a una pena un simple torso de delito, crea en dicho precepto, frente a los singulares tipos penales y frente a sus sanciones, una causa de extensión de la pena.

E sta re so lu ció n d e c o m e te r u n d e lito h a de en ten d erse c o m o d o lo de c o m e te r u n d elito .— L a resolución que exige el parágrafo 43 del Código, lo mismo que las palabras el delito «propuesto», etc., del mismo parágrafo, expresa en un lenguaje no muy afor­

tunado, pero que teniendo en cuenta la total conexión no ofrece dudas de ningún género, el dolo de cometer un delito. D e ello se deducen los siguientes principios:

i.° En los casos en que el delito consumado puede ser cometido con dolus eventualis, basta el dolus eventualis en esta resolución de que habla el parágrafo 43 del Código. Pues la L ey ve la diferencia entre la tentativa

(5)

y consumación en la característica objetiva de la no pro­

ducción del resultado, mientras que en lo que concierne al dolo sobre el acto, ambas coinciden. Este punto de vista corresponde a la opinión dominante. D e ello se deduce que en la tentativa no es esencial un error.

2. N o EXISTE TENTATIVA PUNIBLE DE UN DELITO c u l p o s o.— Se ha negado incluso— ciertamente sin ra­

zón— la posibilidad de concebir una tal tentativa en los delitos culposos. En realidad, no puede concebirse muy bien esta tentativa. Existe, por ejemplo, tentativa de un delito culposo cuando el autor admite culposamente la existencia de una legítima defensa— legítima defensa putativa culposa— . Pero más correcto será afirmar que, conceptualmente, la tentativa de un delito culposo existe siempre que en una conducta culposa falte sólo el resul­

tado necesario para la punibilidad de tal conducta. Pero no existe duda alguna respecto a que, según el Derecho vigente, tal tentativa de un delito culposo no es punible de ninguna forma, pues aquí falta la «resolución» que la L ey exige. Una conducta, incluso dolosa, que por ligereza ponga en peligro la vida de una persona, no constituye una resolución de matar.

3. Es impune el llamado delito imaginario o delito putativo.

S e tr a ta d e u n a co n d u cta q u e e l su jeto co n sid era p u n ib le, p ero c u y a r e a liz a c ió n n o está san cion ad a co n u n a p en a p o r e l D e re ch o vig e n te .— L a base conceptual del delito imaginario— delito putativo— radica en absoluto en la esfera normativa: aquí no es valorada, con arreglo a los preceptos determinantes del ordena­

miento jurídico— normas— , como delito, como acción 127

(6)

1 2 8 LUIS COVA GARCÍA

punible, lo que en la esfera subjetiva u objetiva existe como resolución en el alma del agente o como conducta realizada en el mundo exterior. U n delito imaginario, una acción punible sólo «putativa», por lo tanto, ningún delito en realidad; sólo existe porque el autor considera erróneamente como conducta punible lo que se propone realizar o lo que efectivamente ha realizado. El delito imaginario— delito putativo— no es nunca objeto de una sanción penal, pues el autor no posee el poder de fun­

damentar en virtud de su error la punibilidad de la conducta. Este poder sólo a la L ey corresponde. Perso­

nas del sexo femenino que consideran su conducta im ­ púdica contra natura como punible; el padre que crea punible su conducta impúdica contra la hija de diecisiete años, no son, a causa de esta creencia, objeto de una sanción penal.

Referencias

Documento similar

Undécimo: Es necesario enfatizar que la esencia de la estafa es el engaño. El término de engaño debe entenderse en su significación común como “falta de verdad en lo que se piensa

“Artículo 23.- El que realiza por sí o por medio de otro el hecho punible y los que lo cometan conjuntamente serán reprimidos con la pena establecida para

Se destaca que en el libro primero se ubica todo lo relativo a la acción penal, jurisdicción y competencia, lo referente al Ministerio Público se ha de tener en cuenta que

Nota 1 a la entrada: Las partes de un sistema de gestión que pueden estar involucradas en una auditoría combinada pueden identificarse por las normas de sistemas de

También quien haya perdido la capacidad de arrepentirse estará atado a ver el m u n d o tan sólo como el m u n d o es, o ha sido, en su enteriza robustez; respecto del pasado, un

la posibilidad de que los órganos públicos, a quienes se les encomienda la persecución penal, prescindan de ella, en presencia de la noticia de un hecho punible o,

investigación, más allá de la información ofrecida por el deudor, revelará situaciones de beneficio a acreedores u otras manifestaciones del tipo penal de insolvencia punible

A partir de los resultados de este análisis en los que la entrevistadora es la protagonista frente a los entrevistados, la información política veraz, que se supone que