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Luces y sombras en el incunable iluminado catalogado como el más antiguo de Colombia - estudio del ejemplar: Diálogos del orador de Cicerón

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Luces y sombras en el incunable iluminado catalogado como el más antiguo de Colombia Estudio del ejemplar: Diálogos del orador de Cicerón

Proyecto final de grado en Historia del Arte

Nicole Jordan Kunzel

Asesor:

Darío Velandia Onofre

Dieciembre, 2016 Bogotá, Colombia

Programa de Historia del Arte Facultad de Artes y Humanidades

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Luces y sombras en el incunable iluminado catalogado como el más antiguo de Colombia Estudio del ejemplar: Diálogos del orador de Cicerón

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Índice

Introducción...4

Marco Teórico………..7

I.Del manuscrito al incunable...11

II. Ornamentación - permanencia de la tradición medieval en la innovación mecánica de la imprenta...17

III.Estudio del ejemplar Dilogos del orador de Cicerón...25

A manera de reflexión...33

Anexos...40

(4)

Introducción

El proyecto de grado que se desarrolla a continuación, parte del interés particular en la expresión

artística que se observa en la iluminación de libros manuscritos de la Edad Media, manuscritos

que han sido identificados en la mayoría de los estudios historiográficos sobre el tema como

característicos de una época en la que el concepto de arte no existía como un fin en sí mismo,

sino que en su mayoría eran dibujos decorativos en letras capitales, en márgenes, bordes o en

páginas enteras, que se realizaban con el fin de complementar la historia generalmente de

carácter religioso.

Al comenzar a buscar uno de aquellos manuscritos que sirviera como objeto de estudio y

luego de ver varias opciones de los mismos que reposaban en bibliotecas de países europeos, se

tuvo la suerte de dar con la existencia de un incunable iluminado en Colombia: los Diálogos del

orador de Cicerón que se encuentra en la Biblioteca Luis Ángel Arango. Al indagar sobre él, se

descubrió que presentaba unas características interesantes e inesperadas, al resultar ser un libro

impreso que a su vez estaba iluminado a mano. Esta característica híbrida, junto con el

desconocimiento de incunables y el hecho de encontrarse en Colombia, lo volvió un reto muy

interesante. Fue sorprendente encontrar que no solo no existía ningún estudio sobre este libro

sino que además nunca había sido restaurado desde que llegó a la colección, como consta en la

descripción muy general que se encontró en el catálogo de incunables de la Biblioteca. Los

proyectos de conservación de la Biblioteca son bastante recientes y este libro no es una prioridad

dado que no tiene visibilidad o una gran cantidad de público interesado en él, está escrito en latín

y el acceso es muy restringido, por lo que la prelación para restaurar o conservar se le da a libros

(5)

Por lo anterior, esta investigación pretende contribuir a llenar vacíos que se observan en

el conocimiento del objeto. Se analiza su historia, contexto de creación, características

particulares y sus iluminaciones, entre otros, sin olvidar que el libro no se exhibe, ni se saca en

visitas guiadas, es de muy difícil acceso, y no se encontró evidencia de investigaciones previas

sobre el mismo.

Con este enfoque del estudio del libro, desde la perspectiva de objeto de arte más que

como documento literario o de contenido histórico, se desea despertar el interés en el libro

mismo, sacarlo a la luz, que tanto la Biblioteca como el público general lo conozcan, le den el

valor cultural, estético e histórico que tiene, y abrir el camino para que otros investigadores

amplíen algún aspecto que sea de su interés. Estos factores son los que delimitan esta

investigación y aunque se pueda pensar que se dejan de lado otros temas importantes en los que

se podría profundizar, las decisiones tomadas responden a una decisión consciente porque para

hacer estudios más específicos, se necesitaría una base de información que no existe y que es la

que se va a proveer para investigaciones futuras.

Al aproximarse al objeto, surgieron varias preguntas: ¿qué es un incunable?, ¿por qué

llegó a Colombia?, ¿si está impreso, porque está iluminado a mano?, ¿quiere decir entonces que

sobreviven prácticas artísticas medievales en la modernidad? Se podría haber pensado que con la

llegada de la imprenta, la iluminación manual desapareció. Sin embargo, el ser un incunable

iluminado demuestra que persiste, entonces ¿por qué continúa la iluminación manual en los

primeros libros impresos?, ¿cómo se evidencia en este objeto la transición de la Edad Media a la

Modernidad temprana? Esto cuestionaría la idea que se tiene que la época medieval se acabó con

la llegada de la imprenta, o por lo menos es una de las causas que señalan su supuesto fin. En

(6)

hay?, ¿tienen una jerarquía?, ¿es la iluminación contemporánea a la impresión?, ¿es la

ornamentación solo una decoración o tiene algún significado?, ¿está este codificado en la

cantidad, calidad y estilo de las decoraciones?, ¿la anotación CIC DE ORATO escrita en tinta al

lado de las hojas del libro, fue realizada en la época de la impresión o posteriormente?, ¿por qué

las anotaciones se marcan ahí y en el lomo del libro?, ¿la encuadernación y el interior de las

solapas son contemporáneas a la creación del libro, o posteriores?, ¿quiénes fueron sus dueños?,

¿dónde y cuándo lo tuvieron?, ¿qué valoraban del objeto?, ¿por qué tiene solo 4 letras iluminadas

y el frontispicio?, ¿qué significa esto?. Se busca, durante el desarrollo, dar respuesta a estas

incógnitas y a otra gran cantidad de preguntas que surgen a medida que se avanza y se conoce

(7)

Marco Teórico

Dado que este trabajo tiene como objeto de estudio un libro del cual nunca antes se ha

hablado y no existen ninguna investigación previa, resulta fundamental saber sus características

y explicar las relaciones del mismo con las fuentes de investigación halladas.

El libro, es el incunable catalogado como el más antiguo que existe en Colombia hasta el

momento, un ejemplar del De oratore ad Quintum Fratrem Libri III de Marco Tulio Cicerón,

impreso en 1470 por Vindelin de Spira en Venecia (fig. 1) y que actualmente reposa en la

Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá1, como se mencionó con anterioridad. El texto, escrito

en latín, son los diálogos de Marco Tulio Cicerón —escritor, político y filósofo romano del siglo

I a.C.— cuyo contenido describe cómo debe ser el orador perfecto. Hay que aclarar, que esta

investigación no se centrará en el contenido del texto, es decir que no tendrá en cuenta el libro

como documento sino como objeto y obra de arte. Por esta razón el análisis se centrará en la

ornamentación, haciendo hincapié en el hecho de que este ejemplar está iluminado, es decir,

“decorado con oro o plata metálicos que reflejan la luz”2 , o en una concepción más extensa del

término, con ornamentaciones realizadas a mano.

La única información con que se cuenta y que es el punto de partida, aparece en el

catálogo de los Incunables de la Biblioteca Luis-Ángel Arango del Banco de la República donde

se presentan sus características formales y una biografía de Cicerón. La información plasmada en

este catálogo es sencillamente una transcripción de la primera página del incunable, seguida de

su traducción, junto a tres copias facsimilares en las que se observan las iluminaciones.3 En la

1El término “incunable” hace referencia a todo libro impreso entre 1450 y 1500 en Europa.

2 Iluminación en un sentido más general también puede entenderse como ornamentación que tienen libros antiguos.

Véase Christopher de Hamel, A History of Illuminated Manuscripts (London: Phaidon Press, 1994), 11.

3 Este libro se encuentra entre los incunables de la Biblioteca Luis Ángel Arango. Aparte de estos, en Bogotá,

también hay algunos en la Universidad de los Andes, la Universidad del Rosario, la Universidad Javeriana, la Biblioteca Nacional y en la Biblioteca del Seminario mayor de San José.

(8)

introducción se plantean las características generales de los incunables y se mencionan algunos

datos sobre los lugares de donde provienen los ejemplares que hacen parte de la colección.4

La metodología a seguir para el desarrollo del estudio, a partir de la información básica

obtenida en la Biblioteca Luis Ángel Arango, es la investigación a través del análisis visual y de

fuentes que reconstruir la historia del libro (contexto de producción y difusión). Se realizará una

descripción detallada que permita entenderlo como un incunable iluminado, en el que se

evidencia la unión de tradición y novedad por medio de la decoración manual y la impresión

mecánica. La observación y el análisis de la decoración de este libro, permitirá aportar datos para

su comprensión como objeto de arte.

Dado que el libro fue impreso en Venecia solo se será considerada la historia y la

ornamentación de los manuscritos y los incunables iluminados de esta ciudad italiana, puesto que

ambos factores varían de un centro cultural a otro.5 Así mismo, se debe tener en cuenta que el

periodo considerado como Edad Media es muy extenso, y el estudio de todos los tipos de

manuscritos e incunables que existen sería una tarea muy extensa e innecesaria en lo que

respecta al propósito de este proyecto. Por esta razón, se hará énfasis en los libros de género

clásico impresos destinados a coleccionistas, dejando de lado otros que son más recurrentes

como los de tipo religioso.

Al ser un incunable iluminado, el De oratore es un ejemplar que encarna la transición de

la Edad Media a la Modernidad temprana, puesto que continúa con la tradición de la

ornamentación manual medieval, y a la vez incorpora el nuevo proceso mecánico de la imprenta.

Es importante resaltar esta característica específica de la ornamentación manual debido a dos

razones: en primera instancia, individualiza cada una de las copias impresas, porque a pesar de

4Miguel Briceño Jáuregui y S.J, trans., Incunables de la Biblioteca Luis-Angel Arango del Banco de la República

(Bogotá: Litografía Arco, 1982).

(9)

que el texto se haya reproducido múltiples veces de manera mecánica e idéntica, cada ejemplar

se convierte en único por medio de las decoraciones que le son agregadas a mano y que son

distintas en cada uno. En segundo lugar, esto lleva a cuestionar la relación de los periodos que la

historiografía tradicional ha denominado Edad Media y Renacimiento, pues normalmente se

plantean como opuestos, entre los que hay una ruptura y no una transición. El estudio de los

incunables iluminados evidencia lo contrario, pues se pueden entender como un proceso híbrido

entre la tradición medieval y la innovación propia de la modernidad: la imprenta de tipos

móviles.

En el proceso de estudio de este ejemplar, se hubieron varias dificultades debido a que es

un objeto europeo en el contexto colombiano y en el país la información es muy escaza. La poca

información que se encuentra es de aquellos manuscritos o incunables que están ricamente

decorados y que se aprecian por su estética o importancia en el contenido literario y no libros con

ornamentación sencilla como el que compete a este estudio. A pesar de esto, se logró llevar a

cabo una investigación sustanciosa, tanto del objeto en sí mismo, como de su historia y de su

contexto de creación. Lo que se encontró sobre incunables proviene sobre todo de Europa y de

Estados Unidos. . Aparte de esto, existe un estudio profundo sobre incunables en general y

específicamente de los que están en la colección del Archivo Histórico de la Universidad del

Rosario, elaborado por Jaime Restrepo Zapata, de gran utilidad para esta investigación. A pesar

de que no haya suficiente información o estudios sobre incunables venecianos, se pudo lograr

especificidad gracias a textos de los expertos en el tema Jonathan J. G Alexander y Lilian

Armstrong.6

6Jonathan J. G. Alexander, “Book Illuminators and their Patrons”, en The Painted Book in Renaissance Italy (New Haven and London: Yale University Press, 2016); Lilian Armstrong, Studies of Renaissance Miniatures in Venice

(10)

La investigación sobre este libro, estará dividida en tres capítulos que tratarán los

siguientes temas:

En el primer capítulo se aborda el paso del manuscrito al incunable, exponiendo las

condiciones que permitieron la propagación de la cultura escrita y el efecto de la imprenta y el

humanismo, entre otros aspectos con el fin de darle un marco de referencia histórica al objeto de

estudio. Del mismo modo, se esboza la llegada de la imprenta a Italia y la elaboración de

manuscritos e incunables en Venecia, lo cual permite entender el contexto de producción de este

tipo de libros.

En el segundo capítulo, partiendo de la historia del libro como fenómeno cultural, se

analiza la transición de la Edad Media a la Modernidad Temprana, centrándose en la

ornamentación como expresión cultural y económica e identificando los elementos que

permanecieron del manuscrito al incunable. Se hace énfasis en la decoración veneciana de

incunables, en sus particularidades y en la jerarquía que existe dentro de la misma en cuanto a

nivel de decoración y, como consecuencia, de valor.

El tercer capítulo se centra en el objeto de estudio: El incunable De oratore. Este se

estudia a partir de un análisis visual, y se reconstruye su historia en la medida de los posible. Lo

anterior es relevante dado que es el principal aporte de este trabajo a la historia particular de este

libro

Por último, a manera de reflexión se plantearán las conclusiones que resultaron del

(11)

I. Del manuscrito al incunable

Con el fin de comprender los hechos que sentaron las bases para potenciar y desarrollar la

innovación de la imprenta con tipos móviles, resulta fundamental entender su contexto. Cuando

se habla de los manuscritos que se produjeron en la Edad Media se presume que todos fueron

creados en monasterios, pero esto solo fue así hasta el siglo XI, a partir del cual se generó un

cambio en la cultura escrita occidental. Como bien explica Frédéric Barbier, esto se debe a tres

fenómenos importantes que incidieron en la proliferación del libro7: primero, la creación de las

universidades en el siglo XI; segundo, la necesidad de libros especializados por parte de las

clases dominantes y finalmente, el mecenazgo de la aristocracia. Estos tres factores abrieron las

puertas del mundo eclesiástico y permitieron que la cultura escrita llegara a una mayor parte de

la población. A pesar de esto, algunas órdenes de monjes, como los benedictinos, continuaron

guardando y reproduciendo conocimiento escrito en sus bibliotecas.

La creación de universidades generó una demanda significativa de libros para los

estudiantes, lo cual impulsó la instalación de talleres de copistas, libreros e incluso tiendas

especializadas en materiales de escritura para suplir a los talleres. Este factor propició la

multiplicación de la cultura y el conocimiento, y el surgimiento de más gente letrada,

contribuyendo así a reducir el analfabetismo. La trascendencia que adquirió la alfabetización

promovió la creación de estructuras escolares y, en términos generales, concibió nuevas prácticas

referentes a la escritura, como el préstamo de libros a estudiantes, que nace a partir del siglo XII

con la creación de grandes e importantes bibliotecas que cumplían esta función. La necesidad de

libros especializados aparece junto al ascenso al poder de juristas, administradores y la burguesía

urbana, nuevos personajes que surgen debido a que el sistema económico, social y político giraba

en torno a la figura del príncipe. Estas nuevas figuras necesitaban obras técnicas para el

(12)

desarrollo óptimo de su trabajo, sin dejar a un lado la literatura de entretenimiento u ocio: por

esto la aparición de nuevas bibliotecas en torno a estos temas. El posicionamiento de la burguesía

como nuevo estamento social llevó a establecer nuevas prácticas relativas a lo escrito, lo que

muestra un incremento en la importancia del paso del registro oral al escrito. El auge del

comercio aumentó la importancia de la escritura porque ésta permitía administrar mejor los

negocios al poder registrar y guardar información, y establecer una comunicación por

correspondencia. Por último, debe tenerse en cuenta las bibliotecas de trabajo y entretenimiento

creadas por príncipes y soberanos, quienes encargaban los textos a talleres. Por lo general, estos

se encontraban en las grandes ciudades y centros culturales a cargo de un maestro y se ocupaban

de todas las etapas de la producción del libro.

Las explicaciones que da Barbier se centran en la experiencia de los siglos XI a XIV, ya

que en este último siglo es que empieza a gestarse el Humanismo. Es vital tener en cuenta que

esta corriente se caracterizó por su interés en la recuperación y admiración del saber del mundo

clásico, razón por la cual en la cultura humanista nace la idea de colección enfocada en obras

clásicas cuya posesión era símbolo de intelectualidad y poder. Christopher de Hamel explica los

efectos del Humanismo y su relevancia en la creación de un público bibliófilo8: este nuevo

público generó una demanda que resultó en un incremento de textos clásicos, lo cual generó un

interés en la implementación de las ideas de Platón y Aristóteles 1. como modelos de conducta

política, religiosa y social 2. en el arte y en la cultura, dándole prelación a la racionalidad. En

este punto es que surge la traducción a las lenguas vulgares como el italiano, de textos clásicos,

las cuales se tradujeron del latín y el griego, lenguas de mayor prestigio.

(13)

Como iniciador del Humanismo, Francesco Petrarca, poeta y escritor italiano, fue uno de

sus más importantes exponentes. Coleccionó textos clásicos desde muy joven por la fascinación

que le provocaban y su biblioteca fue de las mejores en cuanto a colecciones privadas. Se debe

resaltar el hecho de que uno de los rasgos principales del humanismo, desarrollado en Florencia,

es la socialización del conocimiento, gracias a lo cual se vio una difusión de saberes que inspiró

a tres figuras centrales de este movimiento: Leonardo Bruni (1369-1444), Niccolò Niccoli

(1364-1437), y Poggio Bracciolini (1380-1459), tres bibliófilos humanistas que, a su vez, inspiraron a

Cosimo de’ Medici (1389-1464) para que comenzara su propia colección. Con esto comienzan

las bibliotecas principescas del Renacimiento, basadas en el interés por el arte y el aprendizaje

clásico.

Bruni, Niccoli y Bracciolini fueron fundamentales en el desarrollo del coleccionismo

debido a sus constantes viajes por Europa en busca de manuscritos clásicos que pudieran ser

llevados a Italia para así suplir la demanda de textos en latín que los coleccionistas querían

poseer. No siempre era posible tener un original, por lo que resultó necesario hacer copias, las

cuales se realizaron en el nuevo estilo humanista. Este estilo, creado por ellos alrededor de 1400,

tenía como característica principal un nuevo tipo de letra y ornamentación que surgió como

reacción al estilo gótico del siglo XIV, ya que éste era difícil de leer y usaba abreviaciones en

abundancia (fig. 2).

Inspirándose en los manuscritos del periodo Carolingio (fig.3), los humanistas

propusieron un nuevo estilo de escritura a columna sencilla y adaptaron la minúscula carolingia a

sus necesidades, ya que era más clara al tener una forma redonda. Este tipo de escritura fue

(14)

legibles gracias a la nueva letra redondeada All’antica. Se comenzaron a utilizar nuevos signos

de puntuación como el paréntesis.

Así mismo, crearon un tipo de inicial humanista llamada white vine initial (fig.4), que se

reconoce por estar decorada con ramas de la vid, las cuales se enredan en la forma de la letra, y

son dejadas en blanco, solo delineadas con tinta, sobre un fondo de colores. Para su creación se

inspiraron en las iniciales de los manuscritos de Italia central del siglo XII (fig.5). Tanto el

diseño como los colores utilizados son similares.9 Este tipo de escritura y la inicial, junto con su

decoración característica, tuvieron una gran acogida y se propagaron por Italia y otras regiones

de Europa. 10

La demanda que se generó gracias a los coleccionistas fue el escenario perfecto para la

implementación de la imprenta de tipos móviles en Italia, que fue inventada por Johannes

Gutenberg en 1450 en Alemania. A partir de ese momento, surge un nuevo tipo de libro: el

incunable. Los incunables iluminados son los libros que evidencian una transición entre

manuscrito y libro impreso porque contienen características de ambos. El librompreso terminó

reemplazando al manuscrito casi en su totalidad porque permitía producir una mayor cantidad de

copias en una menor cantidad de tiempo y con un menor costo; de todos modos, los manuscritos

se siguieron produciendo para casos excepcionales y ocasiones especiales.

Según Jonathan J. G. Alexander, la llegada de la imprenta a Italia ocurre en 1465 en

Subiaco, con los impresores Konrad Sweynheym y Arnold Pannartz, quienes hicieron la primera

impresión fuera de Alemania, el De oratore de Cicerón.11 En 1466 Ulrich Han instala su

imprenta en Roma y posteriormente Johannes de Spira monta una imprenta en Venecia en 1469.

9 Comparar fig.1 con fig. 2 y 3.

10 Sobre el nuevo tipo de escritura humanista, véase De Hamel, “Books for collectors”,238-253; Raymond Clemens

y Timothy Graham, Introduction to Manuscript Studies, 27; Rowan Watson, Illuminated Manuscripts, 13-29.

(15)

Este hombre obtuvo una patente del senado veneciano ese mismo año, lo que le dio el monopolio

de impresión en Venecia y sus territorios por un periodo de cinco años. Sin embargo, debido a su

muerte al año siguiente, ese monopolio cayó y la imprenta fue retomada por su hermano

Vindelin de Spira.12 La caída de ese monopolio abrió las puertas a otros impresores, y ya para

1473 había por lo menos otros quince en Venecia. Dentro de los distintos impresores venecianos

vale la pena resaltar al francés Nicolaus Jenson, que instaló su imprenta en 1470, debido a su

importancia por ser considerado el creador de la tipografía al estilo romano. Estas últimas dos

imprentas, la de Spira y la de Jenson, fueron las que dominaron la industria en el periodo en la

década de 1470.13

Para entender el crecimiento rápido de la imprenta en Venecia debe señalarse que esta no

era particularmente conocida por su producción o iluminación de manuscritos. No fue sino hasta

que se empezaron a elaborar incunables que se convirtió en el principal centro de producción de

esta industria en la segunda mitad del siglo XV. Comenzaron a llegar personas de otros lugares

interesadas en participar y otras ya relacionadas con los trabajos que tenían que ver con la

imprenta. Entre los distintos factores que pudieron haber contribuido a esto, Alexander destaca

los siguientes: la disponibilidad de capital financiero para ser invertido en una empresa tan

especulativa al ser novedosa; la presencia de un público culto y pudiente que comprara estos

libros, y la próspera relación de comercio con Alemania y mercaderes alemanes en Venecia que

facilitaban la distribución del libro impreso en Italia y en toda Europa. Venecia no tenía una

historia significativa de producción o iluminación de manuscritos, comparada con Milán o

12 Cabe resaltar que todos los primeros impresores mencionados son de origen alemán: esto demuestra que la

imprenta es una empresa que se propaga desde Alemania con impresores alemanes que llevan esta nueva empresa a otras regiones europeas.

13 Sobre las primeras imprentas italianas, véase Barbier, Historia, 112-113. Sobre las primeras imprentas venecianas

(16)

Florencia, lo cual probablemente fue una ventaja al no haber una tradición que resistiera ni

(17)

II. Ornamentación - permanencia de la tradición medieval en la innovación mecánica de la imprenta

Al analizar el De oratore, lo que más llama la atención es el hecho de que su materialidad

evidencia cómo la tradición de iluminación manual permanece a pesar de la innovación

mecánica de la imprenta moderna. Para entender mejor este proceso de cambio y, determinar qué

elementos permanecieron en la transición, se hará un análisis comparativo de las características

de manuscritos e incunables iluminados con el fin de identificar similitudes y diferencias entre

ellos.

Existen manuscritos e incunables de distinto tipo y nivel ornamental que pueden ser

interpretados desde distintos ángulos. El acercamiento que interesa para esta investigación es el

que se basa en el poder adquisitivo del comprador, el cual se infiere por medio del valor de los

materiales utilizados o de la calidad y cantidad de los ornamentos incluidos. Es importante

mencionar que el libro que se está estudiando es un claro ejemplo de lo anterior, ya que cuenta

con características propias que proveen pistas para descifrarlo, ubicarlo y entenderlo en el

contexto social y económico desde el cual fue creado. En términos generales, tanto los

manuscritos como los incunables iluminados son similares en el diseño, es decir, ambos tienen el

texto centrado, dejando amplios márgenes en la página. También son parecidos en su proceso de

creación. En ambos imprimía el texto primero, dejando el espacio previsto para las letras

capitales y las imágenes, luego el artesano especializado iluminaba y ornamentabael libro. Los

incunables iluminados eran señal de prestigio, de la misma manera que los manuscritos

(18)

de las cuales se hacían pocas copias, lo que les daba un aspecto muy similar a los manuscritos

contemporáneos a ellas.14

Teniendo en cuenta que los incunables son los primeros libros impresos (fig. 1), siguen

muy de cerca el modelo contemporáneo de los manuscritos (fig.6). Como plantea Jaime Restrepo

Zapata: “El libro impreso nace con una estrechísima vinculación con los códices manuscritos: los

primeros incunables tienen exactamente el mismo aspecto que los manuscritos”.15 En este

sentido, al ser los primeros libros impresos, la preocupación estaba en imitar el modelo existente

y no en realizar grandes cambios. Eran similares en su presentación, letra y decoración, lo que se

mantuvo, con pequeñas invenciones y adaptaciones, sin ningún cambio drástico hasta casi un

siglo después del surgimiento de la imprenta, en el que se comenzó a innovar. A comienzos del

siglo XVI se dejó a un lado la preocupación por realizar una copia fiel y se empezó a crear un

estilo propio de libros impresos y a distanciarse del modelo original. Es importante señalar que

las mismas personas que se dedicaban a la producción de manuscritos fueron quienes pasaron a

trabajar en las primeras imprentas, tanto en la producción como en la decoración, así que

evidentemente llevaron consigo su conocimiento y experiencia, lo cual se vio reflejado en el

trabajo realizado.16

La decoración de los libros iluminados tiene por lo general dos componentes: las

imágenes y los ornamentos, que interactúan con el texto en un mismo espacio. Las imágenes

cumplen distintas funciones dependiendo del tipo de libro que estén decorando. En el caso de

14 Sobre similitudes y diferencias entre manuscritos e incunables véase Armstrong, Renaissance Miniatures, v-vi;

Mark Bland, A Guide to Early Printed Books and Manuscripts (West Sussex: Wiley Blackwell, 2013), 122-126; Jaime Restrepo Zapata, La invención de la imprenta y los libros incunables, (Bogotá: Universidad del Rosario, 2014), 136-139; Fernando Bouza Alvarez, Del escribano a la biblioteca: la civilización escrita europea en la Alta Edad Moderna (siglos XV-XVII), (Madrid : Editorial Síntesis, 1992), 33-60.

15 Restrepo Zapata, La invención, 136.

16 Esto se evidencia en la repetición de motivos similares tanto en los manuscritos como en los incunables. Para

observar este tipo de patrones revisar el glosario de ornamentación de manuscritos medievales donde se presentan ilustraciones de cada ejemplo acompañadas de su nombre y una breve descripción. Véase Lucia N. Valentine,

(19)

textos religiosos como la Biblia, eran fundamentales las imágenes para ilustrar el contenido, es

decir, cumplían una función didáctica. Esto se evidencia, por ejemplo, en la iluminación de la

(fig.7) en donde se observa la escena titulada Shooting of the Fathers Corpse , que representa un

episodio de la Biblia, escrito en la misma página. Este tipo de imágenes ayudan a guiar la lectura

del texto. A veces se encontraban imágenes que ocupaban toda una página (fig.8), que estaban

dentro de la letra capital (fig.9), o una inicial, utilizada como escenario para desarrollar una

escena (fig. 10).17 Comparando estas iluminaciones antes mencionadas con el ejemplar de De

oratore de Cicerón, es interesante observar la sencillez del mismo, puesto que tan solo tiene

cuatro letras capitales iluminadas y un frontispicio con un marco y un escudo de armas (fig.1).

Esta característica de la iluminación de textos clásicos para coleccionistas, en la que las

imágenes no son utilizadas con fines didácticos, será explicada posteriormente.

En los incunables iluminados hay diferentes tipos de decoración, a saber: la rubricación

(fig.11), la iluminación (fig.12), y el grabado en madera (fig.13). La rubricación, palabra que

viene del latín rubrico que significa “colorear en rojo”, es un tipo de decoración en la que se

colorean las letras capitales con tinta roja y azul. Eran agregadas de manera manual al texto, o

sobre la letra previamente impresa por medio de bloques de madera, que posteriormente se

rellenaban de color. sta labor era ejecutada por los mismos escribas, ya que no requería de un

gran nivel de especialización. Por el contrario, la iluminación era realizada por artesanos

especializados en dicho arte, quienes tenían un conocimiento profundo sobre el dibujo, el estilo

de ornamentación y las técnicas de aplicación de pigmentos, de plata y oro. Esto es relevante

porque, como plantea Lilian Armstrong al hablar de la figura del artesano: “[h]is work thus

provide a comprehensive picture of a miniaturist making the transition from manuscript

17 Otto Pächt, Book illumination in the Middle Ages: an introduction, trad. Kay Davenport (London: Harvey Miller

(20)

illumination to mechanized book illustration while at the same time revealing much about the

complex interrelationships of printers, artists, and patrons in late Quattrocento Venice.”18 En vez

de ser reemplazados por el trabajo de la imprenta moderna, los miniaturistas fueron incluidos en

el proceso de producción de libros, formando parte central en la creación del incunable y su

transición desde el manuscrito. 19

Posteriormente, a mediados del siglo XV, las personas de este oficio fueron quienes

adaptaron la xilografía para su uso en la decoración de incunables.20 Esta técnica de impresión es

realizada con una plancha de madera la cual es tallada y cuyo relieve se entinta para que deje la

marca de su contenido sobre el papel. Por lo general ésta era negra, como el color del texto

impreso, y en algunas ocasiones se coloreaba, —o más bien se rellenaba—, ya que en este caso

la marca de impresión era la que determinaba el contorno de las figuras. Los grabados en madera

podían incluir solo una imagen, texto e imagen, o solo ornamentos decorativos. Estos tipos de

decoración fueron utilizados en manuscritos, a excepción del grabado en madera, que fue

adaptado a su uso en la imprenta con el propósito de acelerar el proceso en la ilustración de

libros impresos.

Es importante tener en cuenta que la rubricación y la iluminación, a pesar de que su estilo

pueda repetirse en varios ejemplares, nunca es igual debido a su proceso artesanal. La decoración

varía según los gustos del impresor y los del cliente, así como de la capacidad adquisitiva de

este, dependiendo de la cual se puede dar un mayor o menor lujo en la ilustración de la copia que

se compre.21 Por otra parte, la impresión xilográfica le da un aspecto más uniforme a las distintas

copias debido a que es exactamente el mismo modelo impreso una y otra vez para acelerar el

18 Armstrong, Renaissance Miniatures, 233.

19 Alexander, The Painted Book, 177-193; Armstrong, Renaissance Miniatures, 414- 432. 20 Armstrong, Renaissance Miniatures, 436-523.

(21)

proceso de producción de libros, que con el aumento de demanda buscaron una adaptación que

les permitiera seguir el ritmo de consumo, ya que la iluminación a mano requería de una mayor

cantidad de tiempo.

A pesar de esto, cuando comenzó la imprenta en Venecia, la mayoría de impresores se

resistió al uso de grabados en madera. No fue sino hasta 1480 que se empezaron a utilizar con

mayor frecuencia. No obstante, llama la atención que aunque esta técnica se haya adaptado a la

imprenta para agilizar el trabajo de ilustración, los artesanos podían realizar el mismo patrón y

ornamentación a mano alzada con gran precisión y de manera muy rápida, por lo que después de

un tiempo prefirieron seguir haciéndolo a mano. Este tipo de impresión debía ser muy cuidadosa,

porque las copias podían quedar desfasadas o una sobre otra, lo que evidencia los errores o

dificultades al realizarlas. De todas maneras, las iluminaciones a mano fueron reemplazadas por

el uso de xilografías debido a la gran demanda que la ilustración a mano no alcanzaba a suplir.22

El hecho de que se continuara iluminando los libros impresos a mano se debe a diversas

razones. Como ya se mencionó, la iluminación de un incunable se hacía de acuerdo al gusto y al

poder adquisitivo del comprador; por lo tanto, el tipo y el nivel de decoración de un ejemplar son

un símbolo de poder que refleja los deseos y la capacidad económica de su dueño.23 Una vez

comprado, el libro se “terminaba” y se individualizaba gracias a las decoraciones que se

agregaban a mano. El simple hecho de poseer uno de estos libros iluminados le daba cierto

estatus a quien lo adquiría, no solo por su costo sino porque en su mayoría estaban escritos en

latín o griego, lo que implicaba que la persona era culta y pertenecía a una parte privilegiada de

la sociedad.

22 Armstrong, Renaissance Miniatures, 406-434. 23 De Hamel, A History, 232-257.

(22)

Teniendo en cuenta que el De oratore es un incunable iluminado impreso en 1470 en

Venecia, se puede acudir a la clasificación que hace Lilian Armstrong de estos libros en

particular.24 Según Armstrong, en la ornamentación de estos libros existe una jerarquía que se

puede entender en orden de menor a mayor importancia y complejidad:

1. Libros que nunca fueron iluminados, sino que al imprimirlos quedaron con espacios en

blanco previstos para ser decorados posteriormente.

2. Libros rubricados, en los que el encabezado y las iniciales son agregados a mano en tinta

azul y roja.

3. Libros iluminados, los cuales tenían las letras capitales decoradas con oro o plata y eran

ornamentadas.

4. Libros con un frontispicio con el borde decorado.

Cabe resaltar que en el orden de esta jerarquía, entre los libros rubricados y los

iluminados hay una gran diferencia respecto a quien hace la decoración. La rubricación era hecha

por los mismos escribas y era realizada con tinta, lo cual no requería de una técnica muy

compleja o de un gran conocimiento. Por el contrario, la decoración de libros iluminados debía

ser elaborada por artesanos que tuvieran experiencia y conocimiento de la técnica de iluminación

en la que se debía aplicar pintura, oro y plata sobre el papel, el pergamino o la vitela. Es posible

encontrar combinaciones entre estos niveles de iluminación en un mismo ejemplar. La forma

más sencilla de decoración para los que no deseaban algo tan elaborado o costoso consistía en

una inicial historiada y un escudo de armas familiar.

Ahora bien, al referirse específicamente a las letras capitales de los incunables

venecianos de la época, se pueden observar los siguientes modelos de letras capitales: el primero

24 Armstrong realiza una explicación extensa y detallada sobre la decoración de los incunables venecianos de 1470,

(23)

es el White vinestem o bianchi girari, en el que la letra dorada está rodeada por enredaderas

blancas, color dado por la superficie del papel. Los espacios que quedan entre la enredadera se

colorean con azul, verde, rojo y violeta. Sobre estos se agrega un patrón de triángulos

conformados por tríadas de puntos blancos (fig.12). El segundo modelo consiste en una letra

dorada sobre un bloque de color de forma rectangular, o viceversa, de las que salen hojas de

acanto que se expanden hasta el margen de la página (fig.14). Estos modelos son tomados de

patrones de iluminación de manuscritos, y de ambos, el primero es el más común.

Los tipos de bordes utilizados en estos incunables también fueron inspirados por los que

se encontraban en los manuscritos. Estos generalmente se dividen en tres tipos: el primero es el

White vinestem, una enredadera de la vid que conforma el borde (fig.6); segundo, el borde floral,

en el que hay flores azules y rojas que están rodeadas de puntos dorados, un borde típico de la

iluminación de la ciudad de Ferrara (fig.15); y por último, el borde de laurel, conformado de

guirlandas de esta hoja que a veces tienen moños o frutas que las separan. A pesar de que los

distintos tipos de bordes son bastante repetitivos y frecuentes en los incunables, se encuentran

variaciones entre las copias a partir de detalles.

Por otra parte, si se analiza la ornamentación de textos clásicos para coleccionistas, según

el planteamiento de John Harthan: “The humanists disliked pictures in classical texts.Illustration

was considered to be an almost vulgar indulgence; and the only decoration normally allowed was

a White-vine interlace border on the first page of a manuscript with a medallion of the author or

the owner’s coat-of-arms within a laurel wreath in the lower margin and a few discreetly

emblazoned initials in the finely written text.”25 Con lo anterior, puede entenderse por qué el

texto estudiado De Oratore tiene una decoración sencilla en comparación a otros tipos de libros,

25 John Harthan, The history of the illustrated book: The Western Tradition (London: Thames and Hudson, 1981),

(24)

pues pertenece a un texto clásico destinado a un coleccionista, y por lo tanto, sigue este esquema

(fig.1).

El ejemplar cuenta con varios elementos ornamentales mencionados a lo largo de este

capítulo que lo posicionan en un lugar superior en la jerarquía de los incunables iluminados, esto

es, entre los que son importantes y tienen una decoración relativamente compleja, pues cuenta

con letras capitales iluminadas, un frontispicio y un escudo de armas familiar. El nivel de

decoración del libro sugiere que sus primeros propietarios, los Macigni, a quienes pertenece el

escudo de armas, tenían un poder económico considerable.

(25)

III. Estudio del ejemplar Diálogos del orador de Cicerón

Al analizar concretamente el De oratore, se encuentra que este no tiene portada, aspecto común

en la mayoría de incunables, y su texto empieza directamente con la inscripción “M. T Ciceronis

ad Quintum Fratrem In Libros De Oratore Prefatio Incipit Foeliciter”.26 Está compuesto por 108

hojas sin numerar, algo también típico de los primeros libros impresos, cada una con un tamaño

de 27cm x 20cm. El texto está impreso en caracteres romanos o redondos sobre papel, a una

columna conformada por 32 líneas, centrada en la página dejando amplios márgenes. La

impresión a una sola columna fue utilizada por los impresores italianos exclusivamente para los

clásicos griegos y latinos (fig.1).27 Tiene algunas pequeñas anotaciones en latín, en lápiz, en las

primeras páginas en blanco, glosas marginales e interlineales, escritas a mano en tinta, y palabras

subrayadas en la primera página del texto así como en otras en medio del libro (fig.16) . El hecho

de que el libro esté en latín es relevante porque evidencia que su lector era una persona letrada y

culta.

En cuanto al exterior del libro, tiene escrito en tinta “¨ CIC ¨ DE ¨ ORATO ¨” —una

abreviación del autor y del título— en el corte frontal (opuesto al lomo) (fig.17). La

encuadernación está elaborada en cuero y tiene un color rojo fuerte y oscuro (fig.18). Esta, a su

vez, tiene decoraciones doradas muy sencillas en las tapas, compuestas por tres rectángulos

formados de pequeños patrones con líneas diagonales en las esquinas que conectan el primero y

el segundo, y con rombos en las esquinas de este último con patrones florales. En el lomo tiene

decoraciones más cargadas, en bandas ornamentales delgadas en los extremos superior e inferior.

26 Se propone la siguiente traducción: “Diálogos del Orador de M. T Cicerón a su hermano Quinto. Felizmente

comienza el prefacio”.

27 Para consultar características generales de los libros incunables e información general sobre este libro en

específico así como sobre los otros libros incunables pertenecientes a la Biblioteca Luis Ángel Arango véase Briceño, Incunables.. Sobre los libros incunables véase Restrepo Zapata. La invención.

(26)

El interior de estas, está dividido en cuadrados con ornamentaciones orgánicas a lo largo del

lomo y cuadrados separados por nervios que sobresalen. En la parte superior se lee una

inscripción, también en dorado: “CICERO DE ORATORE EDITIO. PRINCEPS” (fig.19). Esto

es muy interesante porque “Editio princeps” traducido al español significa “primera edición”, lo

cual le da un mayor valor, ya que estas ediciones son las más codiciadas por lo coleccionistas.

Esto, sin embargo, resulta extraño puesto que, como se explicó en el primer capítulo, la primera

edición del libro De oratore en Italia fue impresa en 1465 en Subiaco por los impresores Konrad

Sweynheym y Arnold Pannartz. Lo anterior lleva a pensar que pudo haber un error en la

encuadernación o que se le cambió posteriormente, ya sea sin intención o a propósito,

posiblemente con el objetivo de aumentar su valor. Otra posibilidad es que el que realizó la

encuadernación posterior tenía un conocimiento erróneo sobre las ediciones.

Al observar el tipo de encuadernación se deduce que es anacrónica debido a que no

concuerda con las encuadernaciones del siglo XV, época en que fue creado este ejemplar. Esta

clase de encuadernación parece ser la que se denomina red morocco gilt, que es de color rojo

fuerte, tiene ornamentaciones doradas y aparece en Europa en el siglo XVI. Además, tiene las

guardas en papel marmolado, técnica del Medio Oriente que fue llevada a Europa en el siglo

XVII. Estas dos características indican que fue vuelto a encuadernar posteriormente (fig.20). 28

Cabe resaltar que a pesar de ser el libro incunable catalogado como el más antiguo que se

encuentra en Colombia, está en muy buen estado de conservación, aunque tiene pequeños

orificios en ciertos márgenes de las primeras y últimas páginas, manchas amarillentas, algunos

rayones y la tapa delantera desprendida. La gran mayoría de las páginas tiene un aspecto limpio

y el margen sin daños ni intervenciones (fig.21).

28 “Types of Bindings”, Bauman Rare Books, consultado el 10 de noviembre de 2016, goo.gl/IYw636; Joel Silver,

“Marbled paper”, Fine Books & Collections, noviembre/diciembre 2005, consultado el 10 de noviembre de 2016,

(27)

El orden de ejecución de este incunable iluminado a mano comienza con la impresión del

texto, la cual deja el espacio en blanco para la ornamentación que se realizó posteriormente. En

ella, como es usual en la gran mayoría de iluminaciones, se delinearon primero las formas y las

letras deseadas y luego se les agregaron el color y el dorado, probablemente con hojilla de oro.

El incunable solo tiene cuatro letras iluminadas y un patrón que decora los márgenes de la

primera página. Este tipo de letras marca el prefacio y el comienzo de cada libro dentro del texto

—entiéndase libro como capítulo—. Los colores utilizados en la decoración fueron rojo claro y

oscuro, verde y dorado. El blanco no es agregado, sino que se genera por el espacio vacío que se

deja dentro de las formas ornamentales. El fondo de color sobre el que están las ornamentaciones

tiene una trama de puntos blancos agrupados en pequeños triángulos. Cabe resaltar que la

decoración no parece haber sido elaborada tan cuidadosamente debido a que presenta manchas

de colores y partes que se salen de los contornos, lo que se interpreta como una factura un poco

descuidada (fig.22). Este hecho genera algunas preguntas debido a que el tipo de iluminación que

contiene este incunable indica que fue comprado por alguien adinerado, pero si es así, ¿por qué

no fueron tan cuidadosos? ¿Cómo reaccionó el dueño del libro ante este descuido? ¿Qué pasaba

con los ejemplares en los que se cometía este tipo de errores? Después de todo, es una

ornamentación que se agrega de manera manual y no parece extraño que estos accidentes

sucedieran, pero si una persona pagaba por este trabajo, se esperaba que fuera realizado de la

mejor manera posible. Probablemente por el alto costo de los materiales es que no se podía

descartar, arreglar o empezar uno nuevo.

Llama la atención que la iluminación del frontispicio sea diferente a la de las demás

decoraciones que están a lo largo del texto (fig.1). Este está decorado con un estilo más

(28)

se compone de hojas de acanto que sale de un jarrón ubicado en la esquina superior izquierda. En

el borde inferior se puede apreciar el escudo redondo de la familia Macigni que se compone de

tres medialunas sobre un fondo rojo, encima de las cuales atraviesa diagonalmente una banda

azul con flores de lis doradas (fig.23). Este escudo está enmarcado por hojas de laurel y de él

salen ornamentaciones de mayor tamaño que siguen el mismo patrón orgánico de las hojas de

acanto.29

La letra C iluminada de esta primera página está enmarcada por un cuadrado y tiene en su

interior una vid blanca con el revés de una flor en el centro y que se expande a partir de ésta un

poco más allá del contorno de la inicial (fig.12). En comparación con las otras, esta decoración

es mucho más elaborada. Las demás letras —C, M, I—, tienen una decoración muy sencilla,

enmarcadas por un cuadrado o un rectángulo en el caso de la I. El fondo de la C está dividido en

dos colores (fig.24), el de la M en tres (fig.25) y el de la I solo tiene uno (fig.26). Como estas

letras marcan el inicio de cada capítulo, son las únicas que están iluminadas.

Lilian Armstrong propone que cuando se observa una diferencia en el estilo de

decoración en la letra iluminada del frontispicio con respecto a las demás, indica que los libros se

decoraban con anticipación y se tenían de esta manera listos para su venta. Era más cómodo para

los artesanos realizar la ornamentación mientras las hojas estuvieran planas antes de estar

cocidas; por lo tanto, ésta era realizada en un estilo, mientras que la primera página era dejada

con los espacios en blanco necesarios para su decoración posterior cuando el libro fuera

comprado. Una vez esto ocurría, se complementaba la primera página con la decoración y el

escudo de armas del —dueño, dependiendo de su gusto y de la cantidad de dinero que estuviera

dispuesto a pagar.30

29 “Owners of Incunabula: Macigni (family)”, consultado el 10 de noviembre de 2016, goo.gl/lGM20R. 30 Armstrong, Renaissance Miniatures, 416.

(29)

La historia del libro se conoce de manera fragmentada, pues no se cuenta con toda la

información necesaria para llenar los vacíos que ésta tiene. Se sabe que fue impreso en 1470 en

el taller de Vindelin de Spira en Venecia. El escudo de los Macigni, los primeros dueños del

incunable, se encuentra en la parte inferior de la primera página y es el que muestra la

personalización de la copia, pues hace parte de la iluminación del texto. No se sabe con exactitud

si perteneció a Roberto Macigni (que nació en Florencia y luego se mudó a Venecia) y/o a su

hijo Matteo, pues el escudo representa a la familia y no permite identificar a un miembro en

particular. A la muerte de Matteo Macigni, su biblioteca, llena de manuscritos e incunables,

terminó repartida entre la Biblioteca Trevisana de Padova, la del Seminario Vescovile de

Padova, y la de Marquardt Gude, arqueólogo y humanista alemán.31 Se sabe que este ejemplar no

quedó en manos de Gude, porque su biblioteca pasó en su totalidad a la “Ducal Library” en

Wolfenbüttel.32

Resultó imposible saber qué sucedió con el ejemplar cuando se dividió la biblioteca de

Matteo Macigni. Posteriormente se vuelve a tener noticia de él, gracias al ex libris que se

encuentra en la contraportada del libro, el cual estipula que en algún momento fue parte de la

Sunderland Library del Blenheim Palace en Oxfordshire, Inglaterra (fig.27). A pesar de esto, no

se pudo determinar en qué año ingresó a esta biblioteca, pero sí cuando salió de ella. En el ex

libris se especifica que el incunable fue vendido en 1882 a Quaritch en Londres, y el escudo que

aparece es de Charles Spencer, tercer conde de Sunderland (1706-1758), propietario de la

Sunderland Library. Esta fue heredada y cada nueva generación de propietarios se encargó de

enriquecer la colección, hasta que en 1882 fue vendida por John Spencer-Churchill, séptimo

31 Véase “Owners of Incunabula: Macigni (family)”. Sobre la colección de Roberto y Matteo Macingi véase

“Macigni, Roberto”, consultado el 16 de octubre de 2016, goo.gl/zEWVvg; “Macigni, Matteo”, consultado el 16 de octubre de 2016, goo.gl/0VaJ4A.

(30)

duque de Marlborough, para tratar de remediar sus problemas financieros. La biblioteca fue

subastada por Messrs Puttick and Simpson en su galería en Londres; de esta venta se encuentra

constancia en un catálogo de venta titulado Biblotheca Sunderlandiana: Sale catalogue of the

truly important and very extensive library of printed books known as the Sunderland or Blenheim

library.33

En este catálogo se puede deducir que el lote número 2923 corresponde al ejemplar de

Cicerón que se está estudiando, ya que es el único que concuerda con las características que se

conocen, y fue vendido por £ 11 a Quaritch, librería especializada en la venta de libros raros y

antiguos en Londres, como aparece en la lista de precios y nombres de los compradores al final

del catálogo. La referencia dice lo siguiente:

“2923 CICERO. DE ORATORE ad Quintum Fratrem, bound in old red morocco

gilt 4to. absque ulla nota

A VERY RARE EDITION containing 108 ll. printed in a Roman character,

without marks of any kind, having 32 lines to a full page. It is confidently

attributed to Vindelin of Spira 1470 by Dibdin Bib. Spenc. I, 336, the type being

similar to that used by him for his edition of the Offices in 1470. The present is a

FINE COPY, the first page and the initials being ILLUMINATED IN GOLD

AND COLOURS; size nearly 10.. x 7... in”. (traducción- si esto va a servir de

base a otros investigadores y por el hecho de estar en Colombia yo ceo que por

respeto todas las citas en inglés deben ser traducidas.. no se si en el texto mismo o

en un pie de página, eso te lo dejo a ti porque es de forma y no de fondo)

33 Charles Spencer Earl of Sunderland. Biblotheca Sunderlandiana: Sale catalogue of the truly important and very extensive library of printed books known as the Sunderland or Blenheim library. London: G, Norman and son printer: 1881-1883. Consultado el 10 de noviembre de 2016. http://hdl.handle.net/2027/uc1.31822038209904

(31)

Este libro aparece en el catálogo de venta de Quaritch titulado A catalogue of monuments

of printing, comprising books produced by the earliest presses in Germany, Italy, the

Neatherlands, France, Spain and England from 1467 to 1500 and a few examples of a somewhat

later date. Sin embargo, este es un catálogo sólo de oferta, por lo que no dice quiénes fueron los

compradores de cada lote y, por lo tanto, no se sabe quién compró el libro en cuestión, ofrecido

en esta ocasión por £ 21 bajo el lote 121. La referencia dice lo siguiente:

“121 CICERO DE ORATORE

(Fol. 1 blank. Fol. 2a:) M.T Ciceronis ad Quintum Fratrem In Libros de

Ora/ tore Prefatio Incipt Foeliciter / [C]OGNITANTI MIHI SAE/ penumero &

memoria uetera repete/ ti:.. (Fol.109b:).. animos nostros curamo laxemus. (Fol.

110 blank)

Sm. folio, 110 leaves, 32 long lines to the page; with an illuminated

three-quarters border and an escutcheon on the first printed page; the margins of the

last leaf and of the first two leaves slightly wormed; old English morocco gilt,

from the Sunderland library

[Venice, Vindelin, late in 1470]

Printed in the same style as the Plutarch of 1471, but with an older fount

of type (i.e, not yet renewed). The date must therefore be considered as sometime

approaching the close of 1470.”34

34 Bernard Quaritch. A catalogue of monuments of printing, comprising books produced by the earliest presses in Germany, Italy, the Neatherlands, France, Spain and England from 1467 to 1500 and a few examples of a somewhat later date. London: G. Norman and son, 1903. Consultado el 21 de septiembre de 2016. http://hdl.handle.net/2027/mdp.39015033571228

(32)

Finalmente, no es claro cómo llegó este incunable a Bogotá. Solo se sabe que se

encontraba en la colección del Banco de la República desde antes de que se abriera la Biblioteca

Luis Ángel Arango en 1958. Mientras estuvo en el Banco permaneció guardado en una caja

fuerte y luego en 1990 pasó a formar parte de la colección de la sala Libros raros y manuscritos

de La Biblioteca del Banco de la República, la cual fue constituida a partir de fondos

provenientes de colecciones privadas, donde se encuentra actualmente. En la descripción de la

procedencia de estos fondos realizada por la Biblioteca, se menciona la donación de la colección

de incunables europeos de Camilo Mutis Daza, internacionalista y ministro colombiano de

comienzos del siglo XX.35

(33)

A manera de reflexión

A partir de esta investigación se pueden sacar varias conclusiones:

Al ser un incunable iluminado, evidencia la transición entre la Edad Media y la

Modernidad temprana por medio de sus características y de su contexto de creación. El hecho de

ser un objeto que encarna esa transición, en cuanto a su condición de incunable iluminado,

permite reflexionar en torno a la discusión de si una copia realizada por una máquina de manera

mecánica se puede considerar original. La originalidad está dada por los elementos realizados a

mano que se le incorporan a la impresión, los cuales le dan un valor único.

Benjamin plantea que con la reproductibilidad técnica, la obra de arte pierde su aura y

deja de ser única, debido a que ya puede ser reproducida y poseída por una mayor cantidad de

personas, lo que disminuye su valor. A pesar de esta postura, se puede anotar que el incunable

iluminado se encuentra en un estado intermedio entre copia y obra de arte, ya que contiene

elementos de ambos. Su texto está reproducido de manera mecánica pero la iluminación

convierte a cada copia en una obra de arte original y única.36

En el imaginario del común, no hay conocimiento, claridad ni interés por profundizar en

lo que se entiende como Edad Media, un periodo extenso en la historia humana generalmente

pensado con una connotación de oscuridad, misterio y de información en manos de unos pocos.

Su larga extensión hace que se conciba como un bloque temporal y se generalice en unas cuantas

características no representativas de todo lo que sucedió en esa etapa. Esto hace que solo

aquellos interesados en el tema o académicos conozcan una versión más completa de lo sucedido

y la diferencia entre los segmentos temporales y espacios geográficos que lo abarcan. El eje que

atravesó toda la investigación fue el tratar de entender cuáles eran los periodos de y cómo se

36

Walter Benjamin, “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica”, en Discursos Interrumpidos I.

(34)

pueden estudiar a partir de un objeto particular. El hecho que la iluminación se mantenga en los

primeros libros impresos tiene implicaciones con respecto al paso entre Edad Media y

Modernidad temprana historiográficamente hablando. Hay una gran cantidad de

cuestionamientos que no se hacen sino que se dan por sentado y se asumen como verdaderos. A

pesar de todo esto, se admite que la división que se hace de Edad Media y Renacimiento facilita

el aprendizaje y la escritura sobre los mismos, ya que son conocidos por todos, aunque no se

haga de la manera correcta.

Cabe resaltar los esfuerzos de algunos historiadores como Régine Pernoud y Jacques

Heers por romper con estos estereotipos que son creaciones producto del sesgo de la

historiografía que ubica a la Edad Media en un rango menor y en oposición al del

Renacimiento.37 En vez de valorar cada periodo por lo que fue, se lo hizo de una manera

comparativa, en la que se degrada uno para enaltecer al otro. Por lo tanto, se busca darle su

propio lugar con especialistas en el tema que producen conocimiento, permitiendo rectificar cada

vez más estas concepciones erróneas. Esta investigación se piensa como un paso inicial con la

intención de despertar la curiosidad de otros, y con suerte promover su estudio, ya que en

Colombia hay un vacío en el campo de estudios medievales. ¿Qué tanto se ha trabajado la Edad

Media en Colombia? En Historia, en Historia del Arte y en literatura también se hace énfasis en

esto, pero en general no es común su estudio. Es sorprendente que el que se presume es el libro

más antiguo que el país posee, sea anterior al descubrimiento de América y esté en Colombia y

que aunque hable de un periodo que no se vivió en este país, vale la pena estudiarlo como parte

del bagaje cultural que nos incumbe a todos.

37 Véase Régine Pernoud, Para acabar con la Edad Media, trad. Esteve Serra (Palma de Mallorca: José J. de

(35)

Esta investigación sirve de base para otras investigaciones que puedan tomarla como

base. De todas maneras este libro tiene muchos aspectos en los que se puede realizar un estudio

más profundo desde diferentes disciplinas que puedan nutrirse entre sí. Se puede estudiar como

un documento, su texto puede ser analizado por un literato y su materialidad por un restaurador,

en este caso el estudio de material es fundamental porque en un documento en el que se

desconoce el contexto o no se tiene seguridad, este estudio permite datarlo. Esto además

evidencia que la conservación debería ser una herramienta fundamental para un historiador del

arte, que hasta ahora está comenzando a ser tenida en cuenta en la formación académica. Este

objeto también puede ser estudiado desde un punto de vista estético por artistas y diseñadores.

Desde la Historia se puede buscar llenar los vacíos en la historia fragmentada del objeto y se

puede hacer énfasis en la situación particular de cada dueño ¿Cuál pudo ser su interés en este

objeto y/o en este tipo de objetos? ¿Qué valores se les atribuían en cada época? ¿Cómo llegó a

Colombia? Se puede estudiar el coleccionismo de incunables en Colombia así como la

comercialización y la geografía de estos objetos.

Se puede indagar sobre colección en la Biblioteca, de Camilo Mutis Daza para determinar

cuál fue su interés en estos incunables ¿Qué tipo de orden lógico siguen, qué temas? ¿Cómo y

dónde los pudo haber adquirido? Por otra parte, desde la arqueología y antropología, se puede

indagar sobre la relación de los humanos con los objetos, hacer un estudio de la cultura material

y por lo tanto estudiar la biografía cultural de los objetos, es decir, estudiar a los humanos desde

los objetos y no en el sentido contrario, que es lo más común. Por otra parte, se puede analizar el

incunable como una mercancía desde una perspectiva cultural. Todas las posibilidades de

investigación mencionadas anteriormente, se pueden realizar enfocadas en De oratore o en el

(36)

La anonimidad de este libro, evidencia que en nuestras instituciones hay una gran

cantidad de objetos, que son muy importantes, que vale la pena estudiar y de los cuales no se

sabe nada. Parecería ser un objeto valioso para la Biblioteca porque lo tienen como símbolo del

incunable más antiguo de Colombia en el catálogo de sus incunables y en los datos curiosos en

su página web, pero es muy contradictorio porque a pesar de todo eso, nadie sabe nada de él. La

historia se pudo recuperar de manera fragmentada porque hay vacíos por falta de información, ya

sea que no se encontró o no se recibió respuesta alguna, realidad a la cual se tienen que enfrentar

los investigadores.

La anonimidad de este libro, evidencia que en nuestras instituciones hay una gran

cantidad de objetos de los que no se sabe nada y que son muy importantes, que vale la pena

estudiarlos. Parecería ser un objeto valioso para la Biblioteca porque lo tienen como símbolo del

incunable más antiguo de Colombia en el catálogo sus incunables y en los datos curiosos en su

página web, pero es muy contradictorio porque a pesar de todo eso, nadie sabe nada de él. A

pesar de querer remediar esta situación por medio de una investigación, el problema de trabajar

con instituciones depende de lograr tener acceso y obtener respuestas pero se encuentran

personas ocupadas, con falta de interés o con poca o ninguna información, que no permiten que

se puedan obtener todos los datos necesarios

Cabe resaltar, que el desconocimiento por parte de la biblioteca del significado del

término incunable es evidente, puesto que en la página de internet de esta institución se estipula

que tienen incunables bogotanos, que fueron impresos en Santa Fe de Bogotá en el siglo XVIII,

lo cual es imposible debido a que los incunables, como se definieron al principio de esta

investigación, son los libros impresos entre la creación de la imprenta moderna (ca.1450) y 1500,

(37)

generando confusión con la falta de conocimiento del significado del término y lo que este

implica. Se entiende que probablemente quieran hablar de los comienzos de la imprenta en

Bogotá, pero el término tiene una definición y no puede ser usada a la ligera. En ninguna parte

de la página web de la institución hay una definición de incunable. Se sugiere hacer una revisión

de este término y de su uso en la página de la biblioteca, así como escribir la definición para que

el usuario tenga claro cómo se está usando.38

Este estudio es solo un ejemplo de los incunables que se encuentran en la Biblioteca y en

Colombia, este tipo de investigación se puede extender a los demás incunables que existen en el

país ¿Qué sucede con los otros? Esto evidencia que es fundamental hacer ejercicios de

investigación similares en este campo debido a que no se está haciendo un trabajo de valoración

y, por lo tanto, se propone realizar proyectos otras investigaciones más profundas de los

incunables que no se han investigado y que permita generar una base de datos más sólida para

futuros estudios sobre estos tipos de libros. Teniendo en cuenta que el número de incunables por

institución en Bogotá son: En la BLAA (36), la Biblioteca Nacional (50), la Biblioteca del

Seminario Mayor de San José (8), Universidad de los Andes (5), Universidad del Rosario (13),

Universidad Javeriana (1).39 Habría que corroborar si esos incunables son realmente catalogados

bajo el término con el significado preciso o bien bajo el término que aparece en la definición de

la página de internet de la BLAA y de ser así habría que realizarse una nueva catalogación de los

ejemplares, ejercicio que podría ser material de otra tesis de grado completa.

Otro aspecto que sería interesante estudiar es la comercialización y el uso de estos objetos

que viajan a diferentes continentes o lugares en donde cambian de dueño y su vez de significado

38

Véase “Sala de Libros raros y manuscritos”; “El libro y la imprenta en la cultura colombiana”, consultado el 19 de noviembre de 2016, goo.gl/WCwnZT.

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