Expresión
plástica y gráfica
La creatividad
Entendemos por creatividad la capacidad de generar el mayor número
de soluciones a un problema o dificultad determinado.
No se trata tanto de que las respuestas sean idóneas (eso entra en el ámbito de la lógica y la efectividad) sino de que sean lo más diversas posible.
La creatividad no está necesariamente ligada a un cociente intelectual alto, sino que se relaciona también con otros rasgos de personalidad:
Inquietud, curiosidad, inconformismo, capacidad de afrontar riestos…
El pensamiento divergente es la capacidad de elaborar respuestas que se salgan de los patrones usuales de pensamiento.
Enfoque espontáneo, fluido, lleno de imaginación.
Posibilidad de respuestas múltiples, la solucíón correcta no es una
solamente.
Establecer relaciones entre ideas, conceptos y procesos que aparentemente
carecen de similitud (sinéctica).
El dilema
Vas conduciendo una noche de tormenta. Tu
coche es un deportivo con solamente dos
plazas. Cae la lluvia y hace frío. En una
parada del autobús encuentras a tres
personas que se están mojando y tiritan de
frío.
a) Una anciana muy enferma, pasando frío.
b) Una amiga muy querida y que ya en otras
ocasiones hizo algo importante por ti.
c) El hombre de tus sueños. Tan guapo como
siempre pero mojándose y pasándolo mal.
Mejorando la creatividad y el
pensamiento divergente
Trabajar la fluidez. Capacidad de generar
mayor nùmero de ideas.
Trabajar la flexibilidad. Crear ideas basándose
en campos diversos de conocimiento.
Trabajar originalidad. Posibilidad de dar ideas
nuevas, no aportadas antes.
Expresión plástica
Engloba todo el mundo de la imagen, el dibujo, color, formas,
texturas…
La expresión plástica sirve a los niños para comunicarse con
los demás. Ayuda a interactuar con el entorno y en ese sentido contribuye al desarrollo del niño: psicomotor, afectivo y
emocional, cognitivo.
Va a estar vinculada, por tanto, al momento evolutivo concreto,
e irá variando conforme va madurando y desarrollándose el menor.
Es un lenguaje que se va a desarrollar, cronológicamente, antes
que el lenguaje oral. Durante una parte importante de los primeros años infantiles, será el principal medio de
De igual modo, puede ser útil para comprender al niño,
para que los adultos podamos llegar a atisbar una parte de lo que ocurre en la interioridad del niño. La expresión
plástica tiene por tanto un tanto de proyección de uno mismo.
Existen numerosas técnicas para el estudio de la evolución,
carácter, relaciones… basadas en la emisión gráfica. Cuando el niño dibuja o pinta, sus producciones no dejan de reflejar aquello que hay en su interior: cómo vive sus relaciones, a qué le da importancia, sus sentimientos… Estas
herramientas proyectivas requieren de un alto nivel de cualificación y entrenamiento por el profesional para ser analizadas.
La creatividad desempeña un gran papel en esta técnica
expresiva, y debe ser potenciada. Favoreceremos siempre la libertad de niño a la hora de manifestarse y producir de
Algunas técnicas para favorecer la expresión
plástica
Para desarrollar la expresión plástica vamos a
disponer de diferentes actividades y técnicas, que
deben ser utilizadas siempre en un contexto lúdico.
Al principio, con los más pequeños, trabajaremos el
descubrimiento y la experimentación , utilizando los
materiales propios de su entorno. No es necesario en
este primer momento buscar ninguna intención más
allá de la manipulación del material.
Se procurará, más adelante, ir introduciendo la
intencionalidad en las creaciones
A partir de los 3 años podemos ir incrementando la
EL DIBUJO.
Va a evolucionar desde la representación de algo que
se ve, que el niño tiene delante y que experimento con
sus sentidos, hasta la representación de objetos o
personas que no están presentes y que el niño dibuja
“de memoria”.
El trazo, la forma de dibujar, nos ayuda en gran
medida al trabajo con la motricidad fina y la
coordinación óculo manual. Podemos ir
incrementando estos niveles de precisión al emplear
diversas técnicas: punteado, repasar, unir…
Nos ayuda a determinar el momento de maduración y
desarrollo cognitivo del niño. A partir del primer año
de edad comienza a aparecer de modo natural y
LA PINTURA
Entramos en el reino del color, yendo más allá de la forma
expresada en el dibujo. Esta técnica se desarrolla en paralelo con las capacidades de dibujar, complementándose de modo natural.
Podemos recurrir a numerosos tipos de pintura / materiales para
las realizaciones de los pequeños. Témpera, acuarela, ceras, lápices de colores, tizas… pero también
Esponjas Cepillos Estropajos Trapos
Pintura de dedos.
Estaremos atentos a los requisitos de psicomotricidad de cada
herramienta, para ofrecerlas en una secuencia adecuada. Por ejemplo, ceras antes que pincel.
En todo caso, conviene siempre estar atentos a las posibles
En lo que se refiere a los soportes a emplear, la
variedad es también enorme, y prácticamente
cualquier superficie o textura nos puede ser válida,
incluyendo numerosos objetos y hasta la propia piel.
En caso de pinturas al agua, es preferible el uso de
cartulinas o cartón antes que el de papel.
Siempre se puede dejar experimentar a los peques
con los diferentes tipos de superficie: lisa, rugosa,
acanalada… y probar los diferentes resultados.
Igualmente con papeles de diferente color, vidrio,
telas, juguetes, pared, elementos naturales… Todo
esto contribuye a aumentar la motivación y el interés.
El estado emocional va a tener mucho que ver en el
COLLAGE
Es una técnica plástica diferente del dibujo y de la
pintura, si bien comparte con estas muchas de sus
características.
Como posibles materiales, y solamente por citar
algunos ejemplos, podemos indicar: bolitas de
papel, pegatinas y
gomets
, recortes de revistas o
periódicos, elementos naturales: hojas secas,
piedras, ramitas… o elementos cercanos al niño
como legumbres, botones, cordones…
Los soportes son también muy variados.
Con el empleo del collage trabajamos el desarrollo
MODELADO
Es una técnica que va a permitir el contacto con el mayor
número de materiales, y que nos permite seguir avanzando en el control y dominio psicomotóricos.
Como materiales posibles para el modelado podemos citar la
plastilina, barro, arcilla, masa de pan… o la posibilidad de elaborar nuestras propias pastas de moldear en el aula.
La técnica puede ser combinada, en casos, con las de la
pintura si la aplicamos posteriormente en el acabado de la producción.
A diferencia de otras técnicas, permite deshacer lo hecho y
comenzar de nuevo en un instante. Son muchas las posibilidades que nos ofrece, por tanto.
Debemos tener en cuenta el espacio a emplear (adecuado al
El rincón de la plástica
La zona destinada a la expresión plástica puede
ser fija o cambiarse de vez en cuando. Esta
decisión va a depender del planteamiento de
actividades que realicemos en nuestra
programación.
Puede incluir un espacio para ir situando las
producciones que realizan los peques, bien en las
mismas paredes o en armarios / estantes en el
caso de modelados, maquetas… (es conveniente
guardar los trabajos para ir evaluando la
evolución que se produce). En todo caso,
conviene ir variando la decoración y los
Conviene dimensionar el espacio de modo que
pueda acoger de forma adecuada a todos los niños
que van a participar en la actividad. De igual modo
estaremos atentos a cuestiones de seguridad, tanto
en el manejo como en el almacenamiento de
materiales
Posibles elementos cortantes (tijeras, punzones…)
Toxicidad de los materiales
Otros problemas (atragantamientos, etc…)
Se aconseja en todo caso el disponer de un espacio
Es un rincón en el que resulta sencillo perder
el orden, por lo que estaremos atentos a esta
cuestión y a facilitar elementos para la
clasificación y almacenamiento del material.
Conviene hacer una previsión de materiales
(cualitativa y cuantitativa) con el tiempo
La expresión grafica
El garabato se desarrolla a partir de los 18 meses
de edad y supone un punto de partida para la
expresión plástica (dibujo), pero también para la
palabra escrita.
Existe una relación íntima con el dibujo, si bien en
el ámbito de la expresión gráfica nos vamos a fijar
más en el mundo de los significados que en el
propio dibujo en sí.
Este desarrollo se va a desarrollar en dos etapas
diferentes
Garabatos
La etapa del garabateo
En un primer momento, el garabato no tiene intención representativa,
estamos hablando solamente de realizaciones lineales Determinadas por variaciones en tensión muscular. No requieren control visual.
Esta etapa pasa además por distintas fases
Garabateo desordenado. Trazos largos (líneas y óvalos), sin
sentido ni orden y sin finalidad representativa alguna. Se trata prácticamente de un juego gestual.
Garabateo controlado. Generalmente a partir del segundo año
de vida (unos 6 meses después de iniciado el garabateo). Comienza a aparecer el control visual (Coordinación óculo
manual) del gesto gráfico y se empieza a garabatear en espacios más reducidos.
Garabateo con nombre. Cuando se asocia el dibujo producido
Etapa preesquemática.
La aparición de una intencionalidad marca la diferencia
con el etapa anterior.
Comienza a elaborarse el “vocabulario gráfico”, o
primeros esquemas dotados de sentido, que van desde lo más sencillo a lo más complejo conforme va madurando el niño.
El niño trata de establecer relaciones cada vez más
perfeccionadas entre lo que dibuja y lo que desea representar.
Llega un momento en el que aparecen las semejanzas,
generalmente con dibujos de la figura humana a base de círculos y trazos radiales (el llamado “cabezón”).
Se inicia a partir de los 2 años de edad y generalmente a
Típico garabato infantil (descontrolado)
Preesquemas: el cabezón