Estructura agrícola del Valle del Cauca - sustitución de cultivos transitorios por caña de azúcar
Texto completo
(2) Introducción La agricultura ha sido uno de los pilares fundamentales del desarrollo económico del departamento del Valle del Cauca, la buena calidad de la tierra que se presenta en este departamento y la composición en la tenencia de la misma (el coeficiente de Gini para la propiedad de la tierra en Colombia está alrededor de 0,77 2 ), han llevado a una determinada estructura agrícola que a grosso modo parece dar resultados exitosos, incrementando los niveles de producción departamental y consolidando la agro industria en la región. A nivel nacional, la agricultura también ha sido un pilar fundamental del desarrollo económico, siendo el sector históricamente más importante dentro de la estructura productiva, contribuyendo desde 1950 con aproximadamente un tercio del producto promedio. Sin embargo, aunque en los últimos años su aporte ha ido disminuyendo paulatinamente, para el año 1996 su participación fue del 19% del PIB, su relevancia en el desarrollo nacional no tiene discusión (Jaramillo, 2002). Su relevancia se incrementa, si se analiza desde una óptica diferente a la participación en el PIB, y se reconoce como una de las fuentes más importantes de empleo rural. Sin embargo, es necesario estudiar estas dinámicas con un poco más de detalle, pues a raíz del cambio radical en la estructura de incentivos generado por la apertura de 1991, se ha vislumbrado un fuerte crecimiento de cultivos permanentes como la caña de azúcar, y la paulatina desaparición de cultivos transitorios tradicionales tales como el algodón, la soya, el maíz y el sorgo. Esto muestra una tendencia a la sustitución de cultivos transitorios por cultivos permanentes en el departamento. Este documento intenta responder cómo ha cambiado la estructura agrícola (cultivos transitorios vs. permanentes) en el Valle del Cauca, a raíz de la apertura de 1991 y qué impactos tiene esta nueva estructura. A través de un análisis diferenciado, se intentará medir el impacto económico-social, no del crecimiento agrícola como un todo, sino del cambio en la asignación de recursos que se evidenció en el departamento. Para responder esta pregunta, se hace un estudio a nivel departamental desde 1975 hasta 2009, de los cultivos transitorios de algodón, sorgo, soya; y del cultivo permanente más representativo, la caña de azúcar. En primera instancia se realiza un análisis descriptivo de todos los cultivos, en el cual se expone el comportamiento productivo de cada uno. En segunda medida se realiza un análisis econométrico con dos modelos o regresiones; la primera pretende mostrar la relación de 2. CEDE. Medición del impacto de un programa de reforma agraria en Colom bia. 2005..
(3) sustitución existente entre los cultivos de caña de azúcar y los cultivos transitorios estudiados; y la segunda quiere mostrar en qué medida la apertura afectó el comportamiento productivo de los cultivos transitorios en el Valle del Cauca. De esta forma, se puede medir en qué forma el cambio en los incentivos generado por la apertura comercial de 1991 llevó a una determinada asignación de recursos, y cómo esta nueva asignación de recursos cambia las realidades de los agentes, generando algunos sectores con notorios beneficios frente a otros. También al conocer las implicaciones diferenciadas del cambio de política, el Estado podrá ejecutar políticas públicas eficientes y efectivas en pro de los sectores más afectados y vulnerables. Los resultados más relevantes de este estudio son, en primera medida, exponer de qué forma se vieron afectados los cultivos transitorios a nivel departamental bajo las nuevas condiciones, cómo estas nuevas condiciones intensificaron una relación de sustitución entre los cultivos transitorios en el Valle de Cauca por cultivos de caña de azúcar. En segunda instancia cómo cambiaron las condiciones sociales, bajo la realidad que la mano de obra requerida por los cultivos transitorios es mucho mayor que la requerida por la caña de azúcar, lo cual presupone que no se dé una absorción perfecta de la mano de obra liberada por la disminución en la producción, generando de esta forma desempleo rural estructural. Finalmente, en vista que esta dinámica generó en el Valle del Cauca un fenómeno de monocultivo de caña, las diferentes implicaciones ambientales asociadas generan seria preocupación, frente al impacto en la producción futura y las condiciones de vida de la región. El documento se divide en cuatro capítulos, en el primero se exponen los aspectos teóricos, en relación con la realidad geográfica, la apertura y la agricultura. En el segundo capítulo, se realiza el análisis descriptivo de los cultivos incluidos en el estudio, las regresiones, su respectivo análisis y las implicaciones de la nueva asignación de recursos, se encuentran en el tercer capítulo. El capítulo final, corresponde a las conclusiones del estudio realizado..
(4) I.. Aspectos Teóricos a.. Geografía de la región. El valle geográfico del río Cauca comprende un área aproximada de 426.795 hectáreas, de las cuales 326.938, el 76%, se encuentran en la jurisdicción político administrativa del Valle del Cauca, y las restantes 99.857, el 23,4%, están en el departamento del Cauca; su altitud fluctúa entre los 900 y 1.000 metros sobre el nivel del mar, con una temperatura promedio de 25 grados centígrados durante el día con oscilación de casi 12 grados centígrados entre el día y la noche; las lluvias promedian los 1.000 milímetros anuales distribuidos en periodos marcadamente diferenciados a lo largo del año. Es considerada una de la regiones más fértiles y aptas en el mundo para el desarrollo de la agricultura a gran escala; además, por ser una área plana situada entre las cordilleras central y occidental, la irrigan muchos riachuelos que desde ambas cordilleras confluyen hacia el río Cauca, que lo atraviesa a todo lo largo, disponiendo así de abundantes aguas para riego, a las cuales se le suman los depósitos subterráneos (Rojas, 1983). b. Apertura y agricultura. A principios de la década de los noventa la realidad económica del país cambió radicalmente; el viejo modelo proteccionista, fundamentado en la sustitución de importaciones, fue abandonado, para pasar a un modelo de internacionalización de la economía colombiana por medio de la apertura económica. Según el gobierno, el modelo proteccionista había perdido legitimidad y no sobrevivía en un ambiente abierto y transparente de competencia, en un contexto internacional renovado con la consolidación y formación de nuevos bloques económicos y el derrumbe de barreras ideológicas en la Europa del Este (M achado, 1991). Esta situación afectó a todas las ramas de la economía nacional, pues la estructura de incentivos del mercado cambió radicalmente bajo el nuevo modelo. El modelo proteccionista había limitado el crecimiento de la producción a las necesidades de la demanda interna, consiguiendo importantes avances exclusivamente en la producción de bienes de consumo masivo, concentrada en grupos oligopólicos, quienes no tenían fuertes presiones competitivas que los llevara a buscar la disminución constante de los costos marginales; la producción de bienes intermedios y de capital estaba supeditada a los requerimientos de materias.
(5) primas, produciendo un estancamiento de la producción interna, agravado por el rezago de la producción nacional frente a la extranjera, lo cual limitaba la dinámica exportadora3. En vista de estas circunstancias, se plantea la apertura económica como una forma eficiente de reasignar recursos mediante las presiones generadas por el mercado internacional. La desaparición de las barreras arancelarias y no arancelarias lleva a la disminución de las distorsiones generadas por la existencia de precios superiores a los costos marginales. Teniendo presente que con la apertura comercial los agentes productores se rigen por los precios competitivos, se eliminarían las rentas oligopólicas transferidas a los productores. Los postulados del nuevo modelo de desarrollo se basan en la ortodoxia económica, la cual busca como condición básica para un crecimiento económico sostenible, el logro del “equilibrio o estabilidad macroeconómica”, mediante el control de la inflación, del déficit fiscal y la balanza en cuenta corriente. Estos objetivos se buscan paralelamente con una apertura comercial que expone la economía a la competencia externa, reduciendo progresivamente los aranceles y las restricciones cuantitativas a las importaciones, al sustituir la licencia previa por protección arancelaria y tasa de cambio (M achado, 1991). La posición en la que la producción nacional se encontraba para la apertura no era la más conveniente. La política de sustitución de importaciones instaurada en el país durante las décadas anteriores había incrementado los márgenes de rentabilidad de la producción doméstica de bienes importables o transables, llevándolos a producirlos sin saber en qué posición se encontraban frente al mercado internacional. En otras palabras, la asignación de recursos podía no ser la más eficiente en relación con los paradigmas del nuevo modelo. Acorde con el argumento de la industria naciente expuesto por Krugman (1994), se podía haber alcanzado un alto grado de competitividad durante el periodo proteccionista, dadas las ventajas que tenían los agentes al ser protegidos y asistidos por el Estado, lo cual hubiese dejado en un buen posicionamiento a la producción nacional. Pero por otro lado, existía la posibilidad que se produjera un desplazamiento de la demanda por producción nacional hacia las importaciones con precios más bajos, dada la constante búsqueda de costos marginales menores que implica la competencia del mercado internacional. Incluso en un caso realmente desfavorable, en el cual los costos medios de la producción nacional sean más altos que los precios internacionales, y por ende más alto que 3. Esto era un argume nto generalizado en la literatura económica. Ver Revista CEPAL No. 33 de diciembre 1987.
(6) el costo marginal internacional, la producción nacional puede llegar a cero, en el momento en el que la liberación del mercado sea lo suficientemente profunda, desplazando la producción doméstica ineficiente por importaciones. El sector de la agricultura en el país tenía una suerte similar bajo condiciones diferentes; dado el sesgo generado por la política de sustitución de importaciones. Se había establecido una política proteccionista en la cual las políticas sectoriales tenían como objetivo principal aumentar la oferta y los ingresos agrícolas a través de precios de sustentación que el IDEM A garantizaba a los productores, los cuales debían cubrir los costos y un mínimo de ingreso por unidad de producción (Vinod, 1986). Es decir que era el mercado el que se acomodaba a las condiciones de los productores agrícolas, y no los productores a las condiciones del mercado, como ocurrió a partir de la apertura. A pesar de los sesgos inherentes en la industrialización basada en la sustitución de importaciones, entre 1950 y 1980 la agricultura latinoamericana se expandió a un promedio anual entre 3% y 4%, buen ritmo a nivel internacional. El crecimiento se concentró en el sector moderno, representado por explotaciones de mediana y de gran escala. Estos segmentos de la población rural experimentaron una transformación significativa, en la medida en que las haciendas tradicionales de baja productividad dieron lugar a empresas altamente capitalizadas mediante la adopción de nuevas tecnologías y maquinaria agrícola. La mayoría de los rendimientos de los productores de este sector dinámico crecieron rápidamente (Jaramillo, 2002). Al igual que en la industria, en el sector agrícola el crecimiento se había concentrado en pocos productores, definidos fundamentalmente por la posesión de la tierra, siendo los hacendados quienes con altas inversiones en capital lograron establecerse dentro de la estructura productiva. En el caso del Valle del Cauca en cuanto al desarrollo del gremio cañicultor, desde el comienzo del siglo XX se agruparon varias haciendas en “fami-empresas”, con una creciente utilización de peones, muchos de los cuales habían sido captados desde que se abolió la esclavitud. La producción se caracterizaba por el arrendamiento pagado con trabajo servil, que les permitía a los hacendados, a la vez, obtener caña y trabajo para molerla (Pérez y Álvarez, 2009). Bajo estas condiciones se generaba la misma dualidad que con la producción industrial, los agricultores nacionales no sabían en qué posición se encontraban para el pulso con el mercado agropecuario mundial, compitiendo con grandes economías de escala, y gremios políticamente.
(7) muy fuertes con subvenciones estatales significativas. Teóricamente, el nuevo modelo como está formulado contiene y conduce a la inequidad, asociada a la búsqueda de la eficiencia (M ankiw, 2004), al tener presente que son ahora las fuerzas del mercado las que definen a quién van a ir los recursos, favoreciendo a los que en condiciones iniciales se encontraban mejor, y quienes serán desplazados o no del aparato productivo. En el nuevo modelo es evidente que quienes tienen desde el principio más acceso a los recursos, más capacidad empresarial, más conocimiento de los mercados, más puntos de control y acumulación y más acceso a los organismos del Estado, son los más beneficiados. Por ello el modelo tiende a aglutinar recursos donde ya están concentrados (M achado, 1991). Por otro lado, Krugman (1994) plantea que el libre comercio coordinadamente con las políticas de orden macroeconómico y sectorial, deben incentivar el uso eficiente y rentable de los recursos a disposición del agro, mejorando de esta manera la competitividad del sector e incrementando su contribución al crecimiento económico doméstico, evidenciando una clara responsabilidad por parte del Estado, pues fue éste el encargado de articular las políticas adecuadas, en orden de perseguir el mejoramiento social y el bienestar económico del común, paralelamente con la participación eficiente en el mercado internacional. Sin embargo, lo expuesto por Krugman tiene implícito una reasignación automática de recursos y la movilización de la capacidad productiva de los diferentes agricultores a actividades mucho más eficientes; dejando de lado los altos costos de transacción asociados al cambio de actividad productiva, la naturaleza humana y la cultura productiva de los agricultores nacionales, aspectos en los que el análisis económico generalmente no tiene mucho peso, pero que son en la realidad uno de los fuertes impedimentos de la reasignación. Es común ver el caso en el que el agricultor en lugar de modificar su actividad productiva, decide retirarse y en el mejor de los casos arrendar sus hectáreas de tierras a terceros. En términos teóricos, los productores agrícolas nacionales de bienes transables producen bienes idénticos a los productos importables, de esta forma, por medio del libre comercio, se logra que los desequilibrios entre demanda y oferta interna desaparezcan. Básicamente, los excesos de oferta, pueden ser exportados, y los excesos de demanda serían suplidos por importaciones. Existe el peligro, como se había mencionado anteriormente, que las importaciones desplacen fuertemente la producción interna dados los bajos precios que pueden ofrecer; para proteger la producción nacional - el gobierno tiene como herramienta los aranceles, con la cual se logra.
(8) incrementar los precios de los bienes importados. Otras herramientas con las que cuenta el gobierno como, lo expone Krugman, son la tasa de cambio y la política macroeconómica; sin embargo presentan la desventaja de no poder ser aplicadas sectorialmente, como se hace con el arancel. Al instaurarse la política del libre comercio, la protección arancelaria pasa a un segundo plano, dejando expuesta toda la producción nacional a las fuerzas del mercado, el arancel promedio para el sector agropecuario descendió del 31.5% en 1991 al 15% en 1992, levemente superior al de la economía en general (Jaramillo, 2002). En este punto la producción agrícola no competitiva es desplazada por importaciones, disminuyendo entonces la producción nacional, y en consecuencia, los empleos asociados a la producción no competitiva desaparecen. Esta fuerza laboral, al igual que el capital y los demás recursos que estaban destinados a este sector productivo, deberían ser utilizados en sectores con ventajas comparativas en la nueva realidad del mercado, se debería dar una eficiente asignación de recursos, lo cual se da parcialmente con el capital y con la tierra. Sin embargo, la fuerza laboral tiene otra dinámica, no existe una perfecta movilidad de ésta entre los sectores de la agricultura, las distorsiones existentes en el mercado de trabajo del país lo impiden, y el resultado fundamental es el desempleo rural. El empleo total en el campo disminuyó ligeramente entre 1991 y 1997. En este periodo se perdieron cerca de 80.000 empleos de acuerdo con la encuesta rural de hogares, lo cual implica una disminución del 1.3% con respecto a 1991(Jaramillo, 2002). La producción agrícola en Colombia se divide en cultivos transitorios y permanentes. Los primeros se caracterizan por exhibir un ciclo de siembra a cosecha de un semestre o menos. Los segundos tienen una vida productiva de un año o más. Así mismo, los cultivos transitorios son principalmente productos importables, en tanto que los cultivos permanentes son una combinación de productos de exportación y de cultivos no transables (Jaramillo, 2002). Los cultivos transitorios han mostrado el peor comportamiento durante los años noventa, entre los demás sectores del agro nacional, puesto que la producción disminuyó ininterrumpidamente de 1990 a 1997, a una tasa promedio anual de 3,2%, el área sembrada de estos productos cayó de 2,5 millones de hectáreas en 1990 a 1,6 millones en 1997. En contraposición al comportamiento de los cultivos transitorios, los cultivos permanentes – excluyendo al café- en general mostraron un significativo crecimiento en la producción durante la mayor parte del periodo entre 1990 y 1997,.
(9) en el cual la producción agregada aumentó a un promedio anual de 7,7%, y el área destinada a la producción de estos cultivos se incrementó de 1,24 a 1,45 millones de hectáreas (Jaramillo, 2002). Esta dinámica de producción interna se ve articulada con un comportamiento en el comercio exterior que retroalimenta el proceso. Las importaciones, al caer las barreras, vieron un incremento notorio como se predecía previo a la apertura, las cifras oficiales indican que los flujos de importaciones de productos agrícolas crecieron a una tasa anual sin precedentes en la historia nacional de 26,8% entre 1991 y 1997; mientras que el comportamiento de las exportaciones no fue tan favorable, al crecer a una tasa de 7,4% para el mismo periodo. El crecimiento en las importaciones, fue consecuencia de grandes aumentos en los flujos de productos primarios los cuales incrementaron en un total del 27,9%, los productos asociados a los cultivos transitorios vieron crecimientos bastante altos, las importaciones de maíz amarillo saltaron US$1,6 millones a US$263,8 millones, las de arroz pasaron de US$0,1 millones a US$71,7 millones, las de cebada y trigo se multiplicaron en más de dos veces y media, y las de soya se quintuplicaron, todo esto durante el periodo comprendido entre 1991 y 1997; mientras que por el lado de los cultivos permanentes fue donde se pudo ver parte del crecimiento exportador, la producción de caña de azúcar se vio favorecida por el incremento de las exportaciones de productos derivados entre 1991 y 1997, el azúcar bruto presentó un incremento de 17,2%, azúcar blanco 22,9% y otros productos derivados del azúcar aumentaron 32,9% (Jaramillo, 2002). De este balance se pueden dilucidar algunas relaciones; en primera instancia parece ser claro que los cultivos transitorios en el país se encontraban en desventaja frente al mercado internacional, razón por la cual han venido siendo sustituidos por importaciones, en gran parte por la capacidad de la oferta extranjera de obtener niveles de costo menores, y por la elasticidad precio de corto plazo de los cultivos transitorios en el país: Arroz (0,5), maíz (0,15), algodón (0,45), sorgo(0,35), soya (0,76), trigo (0,2), cebada (0,42) (Jaramillo, 2002). Por otro lado, la radical diferencia en los comportamientos entre los cultivos transitorios y permanentes evidencia una posible reasignación de recursos entre ellos, en la cual los cultivos permanentes han ido incrementando su producción y hectáreas cultivadas, mientras los transitorios presentan un comportamiento opuesto, mostrando que dentro de la estructura agrícola nacional se ha dado un fenómeno de sustitución entre ellos..
(10) Finalmente cabe resaltar, que aunque los cultivos permanentes vieron un incremento nunca antes visto, el cual fue mayor en términos absolutos, en relación con la disminución de producción de los cultivos transitorios, no lograron absorber satisfactoriamente la mano de obra que fue liberada por la disminución paulatina de los cultivos transitorios, pues en cifras generales desapareció una cantidad significativa de empleos en el campo colombiano. Esta situación puede ocurrir básicamente por dos razones, la primera que ya había sido expuesta previamente, está relacionada con las distorsiones del mercado laboral las cuales impiden la perfecta movilidad de fuerza laboral, lo que de cierta forma podría identificarse como desempleo friccional; mientras que por otro lado, podría pasar que la intensidad en mano de obra de los cultivos permanentes es menor, y el crecimiento de su producción no generaría los lugares de trabajo requeridos, lo que sería un caso de desempleo estructural. II.. Situación de la caña de azúcar y los cultivos transitorios en el Valle del Cauca: 4. Algodón, S orgo, y S oya. Era evidente que el antiguo sistema de sustitución de importaciones no estaba generando los incentivos adecuados para el desarrollo agrícola nacional, dadas las distorsiones generadas por la intervención estatal, la falta de competencia asociada a una pequeña capacidad de mercado, además del ses go hacia la industria de bienes de consumo masivo. Bajo el nuevo modelo las condiciones cambiaron radicalmente, la agricultura a nivel regional ha sido afectada por el comportamiento hacia la baja de los precios internacionales, por una estructura de costos intermedios cada vez mayor, altos costos financieros, la revaluación del tipo de cambio, los bajos niveles de subsidios, la inseguridad rural y factores climáticos como El Niño y La Niña (M éndez, 2000). Las exigencias de la apertura sobre el sector agrícola se han expresado en que todos los cultivos transitorios como algodón, soya y sorgo fueron casi eliminados (M éndez, 2000). Para analizar esta dinámica, se revisará la evolución en el departamento, de las diferentes variables durante todo el periodo analizado, contraponiéndose con un análisis en el que se dividan los períodos en dos, uno que vaya de 1975 a 1991, el cual será el período previo a la apertura y otro que vaya de. 4. Las cifras resaltadas en cursiva y negrilla corresponden a cálculos he chos a partir de la información suministrada por la URPA.
(11) 1991 a 2009, el cual será el período con apertura. Esto con el objetivo de diferenciar cuál ha sido el cambio en el comportamiento de los cultivos, en relación con el cambio de modelo. a.. Algodón.. A pesar de ser el algodón uno de los cultivos de mayor tradición en el país, de mejor desempeño productivo y de mayor capacidad para generar empleo (M in Agricultura, 2005), durante el período analizado, se evidencia la paulatina desaparición de este cultivo en el Valle del Cauca: El área sembrada creció a una tasa promedio anual de 8,9%, pero al descomponer esta cifra para los períodos diferenciados, se encuentra que durante el período previo a la apertura presentó una tasa de crecimiento de 23,7% al año, mientras que en el período posterior a la apertura decreció a una tasa promedio anual de 4,1%. El comportamiento de la producción, fue bastante similar al del área sembrada, aunque un poco minimizado por el incremento de los rendimientos, que prácticamente se cuadruplicaron; para el período completo, la producción presentó un crecimiento promedio anual de 13,8%, descomponiéndose en un crecimiento de 25,6% en el período sin apertura y un crecimiento de 3,3% para el período con apertura (Ver gráficos 1.1 y 1.2). G rafico 1.1 Are a semb rada por he ctar eas de Algodó n 1975‐ 2009. Grafico 1.2 Pro duccío n por tonel adas de Al go dón 1975‐2009. 35000. 70000. 30000. 60000. 25000. 50000. 20000. 40000. 15000. 30000. 10000. 20000. 5000. 10000. 0. 0. Ar ea Sembrada (Ha). Fuente: URPA. Produc ción (Ton). Fue nte: URPA. Al ver esta dinámica es importante analizar, qué sucedió con los costos de producción, dado que es un factor que se ve incidido por la apertura comercial, dependiendo del grado de utilización de insumos importados, entre otros aspectos. En términos reales los costos totales presentaron un incremento de 1,6% promedio anual, para el período previo a la apertura decrecieron a un nivel.
(12) de 1,6% por año, mientras que para el periodo de apertura se incrementaron a un nivel promedio anual de 4,5%; los costos de los insumos, que se vieron afectados por los nuevos términos de intercambio, pasaron de un crecimiento promedio anual de 2,7% en el período sin apertura a 10% en el período con apertura. Para tener una referencia, al comparar los costos de producción de Colombia (2003), con los de Estados Unidos (2002), se observa que en el país tenemos en promedio, unos costos inferiores en 29,3% a los del principal exportador del mundo (M in Agricultura, 2005). Además del mal manejo que se dio en la política cambiaria durante los primeros años de la apertura, los algodoneros han sufrido las fuertes presiones generadas por los bajos precios internacionales de la fibra, los cuales se dan a causa que este es uno de los productos más subsidiados en el mercado agrícola internacional; Estados Unidos, exportador neto de algodón quien participa con el 40% del total de las exportaciones mundiales para el 2004, es el que más apoyos totales (directos/indirectos) transfiere a este sector con US$ 16.259 millones entre 1998 y 2004, y se estimó un total de US$4.281 millones para 2005 (M in Agricultura, 2005). Estas circunstancias llevaron a los algodoneros a abandonar labores, pues no se hacía sostenible la producción de la fibra bajo estas nuevas condiciones; cabe resaltar que mientras para el período sin apertura los índices de rentabilidad crecieron a un promedio anual de 24,7%, para el período con apertura este fue de solo 0,12%. La disminución en la producción de algodón llevó a dejar de 5 generar aproximadamente 415.300 jornales agrícolas .. La protección nominal del algodón en Colombia se ha mantenido durante la anterior década y parte de ésta en niveles negativos, dado el menor precio de producción nacional en relación con el internacional, esta ha pasado de ser -31% en 1995 a ser -27% en 2004 (M artínez Covaleda, 2005) Lo anteriormente expuesto, evidencia una situación insostenible en la producción de algodón, insostenibilidad que se ha expandido a la cadena del algodón como un todo. El modelo de crecimiento de la Cadena se ha venido desarrollando en un esquema que no es sustentable en el largo plazo, en la medida en que el consumo intermedio del bien final se apalanca con niveles de importaciones crecientes. Primero se importó la fibra de algodón para producir hilados, 5. Dado la alta variabilidad e ntre los jornales pagados e ntre cultivos, no se mane jara esta cifra en té rminos monetarios, para contextualiza rla según e l Ministe rio de Agricultura un empleo agrícola e quivale a 275 jornales..
(13) posteriormente se importaron hilados para producir textiles, y en la actualidad se importan los textiles para la producción de las confecciones. De tal manera que la presencia de eslabonamientos hacia atrás de la Cadena cada vez son menores, lo que pone en riesgo los “círculos virtuosos” de la acumulación interna de capital con sus externalidades positivas en materia de crecimiento y empleo (M artínez Covaleda, 2005). b.. S orgo.. La situación que ha atravesado la producción de sorgo en el Valle del Cauca no es muy diferente a lo que le sucedió al algodón, incluso más adelante vemos que de cierta forma se encuentran relacionados. El área sembrada presentó un comportamiento preocupante al decrecer a una tasa promedio anual de 6,3% para el período completo, al ser descompuesta, se encuentra que aunque durante el período previo a la apertura creció a un promedio de 1,2% al año, en el período posterior a la apertura decreció radicalmente a una tasa promedio anual de 13%. El comportamiento de la producción también esboza pruebas de una crisis, aunque en menor grado dado los incrementos en la productividad que se presentaron en el sector, durante el período completo la producción decreció a una tasa promedio anual de 4,8%, descomponiéndose en un crecimiento de 5,5% en el período sin apertura y una depresión en la producción de 12,7% promedio anual para el período con apertura (Ver gráficos 1.3 y 1.4) G rafico 1.3 Area semb rada por he ctare as d e So rgo 1975‐2009 70000. G raf ico 1.4. Produccíon por tonelada s de S org o 1975‐ 2009. 2 50000. 60000 2 00000 50000 1 50000. 40000. 30000. 1 00000. 20000 50 000 10000. 0. 0. Pr oducción (Ton). Ar ea Sem brada (Ha). Fuente : URPA. F uent e: URPA. En relación con el análisis de los costos de producción se tiene que: En términos reales los costos totales presentaron un incremento de 0,5% promedio anual; para el período previo a la apertura.
(14) crecieron a un nivel de 2,69% por año, y para el período de apertura decrecieron a una tasa promedio anual de 1,46%; los costos de los insumos pasaron de un crecimiento promedio anual de 5,73% en el período sin apertura a 3,67% en el período con apertura. En relación con los rendimientos, asociados a la productividad de la actividad agrícola del sorgo en Colombia, se tiene que mientras el promedio mundial registra unos rendimientos de apenas 1,2 Tm/Ha, los rendimientos domésticos reportan un nivel alto de productividad de 3,2 Tm/Ha, superiores a los demás países andinos, y similares a los de Uruguay y Estados Unidos, siendo este último uno de los exportadores más importantes del mundo (M artínez Covaleda, 2005). El consumo aparente y la producción de sorgo cayeron abruptamente, pasando esta última de 738.300 Tm en 1991 a 260.005 Tm en 2003. Según un estudio hecho en 2005 por el observatorio Agrocadenas, dicha caída en la producción de sorgo no obedece tanto al aumento de las importaciones, ya que en los últimos años han reducido su volumen considerablemente. La explicación de la misma obedece al significativo aumento de las importaciones de maíz amarillo como sustituto en las fuentes de energía, a la reducción de los precios al productor y a la disminución en las áreas cultivadas en algodón en la cual el sorgo se utilizaba como cultivo de rotación. La reducción de los precios al productor, se da básicamente por la exposición a los nuevos términos de intercambio, lo cual ha generado la concentración de las exportaciones en los grandes productores quienes se ven beneficiados por sus grandes economías de escala, el 98% de éstas se concentran en solo 3 países: Estados Unidos, Francia y Argentina (M artínez Covaleda, 2005). Dada la crisis en la producción de sorgo nacional, se dejaron de generar aproximadamente 970.789 jornales agrícolas. Un estudio del M inisterio de A gricultura llegó a la conclusión que en el largo plazo, los cambios en las políticas de precios afectan en forma importante a la producción agropecuaria, acorde con los resultados del estudio, si los precios se redujeran por efecto de una liberalización comercial, entre los productos transitorios más afectados en términos de área estaría el sorgo el cual reporta elasticidad de oferta cercanas a la unidad de 0,95, es decir, que la reducción en superficie sería casi proporcional a la reducción de los precios. Pero el efecto sería mayor en términos de producción, pues la elasticidad precio-producción es superior a la unidad de 1,02 (Ramírez y M artínez Covaleda, 2004). Aunque este estudio, se hizo con el fin de examinar la respuesta de los diferentes sectores de agro nacional frente a la eliminación de fronteras comerciales con Estados.
(15) Unidos vía TLC, se aproxima a una explicación del comportamiento de los cultivos de sorgo en el Valle del Cauca, a raíz de la liberalización comercial de 1991. En 2005, acorde con lo estipulado en el decreto 4341 de 2004 expedido por el M inisterio de comercio, la tarifa de arancel para el sorgo fue del 15%. c.. S oya. La evolución de los cultivos de soya en el departamento ha tenido un comportamiento bastante similar al del sorgo, evidenciando una paulatina desaparición de dicho cultivo, llegando a pequeñas extensiones de área sembrada y por ende niveles de producción menor, a pesar que los principales departamentos productores a nivel nacional son M eta y Valle, que en conjunto representaron en el 2003 el 92% de la producción y de las hectáreas cosechadas (M artínez Covaleda, 2005). El área sembrada evidenció la crisis al decrecer a una tasa promedio anual de 2,3% para el período completo, al ser descompuesta, se encuentra que a pesar del crecimiento anual de 2,1% en el período previo a la apertura, decreció radicalmente a una tasa promedio anual de 6,2%. Por el lado de la producción, se ve también pruebas de la crisis que ha venido sufriendo el sector, durante el período completo está decreció a una tasa promedio anual de 1,2%, descomponiéndose en un crecimiento de 4,8% en el período sin apertura y una reducción en la producción de 6,6% promedio anual para el período con apertura (Ver gráficos 1.7 y 1.8) Analizando lo ocurrido con los costos de producción se tiene: En términos reales los costos totales se incrementaron en 0,06% promedio anual, para el período previo a la apertura crecieron a un nivel de 2,05% por año, y para el período de apertura decrecieron a una tasa promedio anual de 1,71%; los costos de los insumos evidenciaron un crecimiento promedio anual de 3,54% en el período sin apertura, para pasar a 1,98% en el período con apertura. Cabe resaltar, que para el año 2005 la soya colombiana se ubicaba por debajo de los precios de la norteamericana en alrededor de US$60, con todo y subsidios, ganando competitividad respecto a ésta, pero perdiéndola frente a Brasil, cuyos precios, estuvieron aproximadamente US$50 por debajo de los colombianos (M artínez Covaleda, 2005). Existen posibles explicaciones al preocupante desempeño de la producción de soya tanto en el Valle del Cauca como en resto del país. Una de ellas aduce a la desprotección de este cultivo a.
(16) partir de la liberalización comercial de 1991; donde se expuso a nuevos términos de Grafico 1.7 Area se mbrada po r hectareas d e Soya 1975‐ 2009. G rafico 1.8. 80000. 1600 00. 70000. 1400 00. 60000. 1200 00. 50000. 1000 00. 40000. 80000. 30000. 60000. 20000. 40000. 10000. 20000. 0. 0. Produccíon por t oneladas de Soya 1975‐ 2009. Area Sembrada (H a). Fue nte: URPA. Produc ci ón (Ton). Fuente : URPA. intercambio, al disminuir drásticamente los niveles de protección nominal - se pasó de un nivel de 27% de protección con EE UU en 1999, a uno de -3% en el 2003, mientras que con Brasil, de un diferencial de precios de 41% en 1999 se bajó hasta 14%. El arancel de la franja también se ha venido reduciendo, como consecuencia del incremento en los precios internacionales de la soya, pasando de niveles promedio del 56% en 1999 a 11% en promedio en el 2003. - Entre el año 1993 y 2003, las importaciones de soya crecieron a una tasa promedio del 14,2%, mientras que la producción disminuyó a un ritmo del 9,8%. Dichas importaciones alcanzaron 452.097 Ton. en el año 2003 y provinieron en un 43% de Paraguay, 26% de Estados Unidos, 14% del Ecuador y 13% de Bolivia (M artínez Covaleda, 2005), confirmando la alta respuesta de la producción nacional frente a las precios acorde con lo expuesto en estudio del M inisterio de Agricultura, donde se reporta una elasticidad de oferta de 2,16, y una elasticidad precio-producción de 2,02 (Ramírez y M artínez Covaleda, 2004). Dada la diminución en la producción, para el periodo analizado se han dejado de generar 1.112.448 jornales agrícolas. Por otro lado, también es un hecho que la demanda de soya a nivel nacional es bastante baja, el consumo per cápita de soya en Colombia es de 15,7 K g. /Hab., posicionándose por debajo del promedio mundial de 29,6 K g. /Hab., e incluso de la CAN que es de 19,1 K g./Hab. Los principales demandantes de soya son los productores de alimentos balanceados para animales (ABA), dado que constituye una de las principales fuentes de proteína para la elaboración de éstos en Colombia. La soya tanto producida como importada se incorpora, casi en su totalidad, en.
(17) forma directa en la formulación de ABA, exponiendo una demanda limitada (M artínez Covaleda, 2005). d.. Caña de azúcar. El comportamiento que ha presentado el cultivo de la caña de azúcar en el departamento expone una suerte contraria a la de los cultivos transitorios anteriormente expuestos, instaurándose como el cultivo permanente más importante y representativo de la región, a tal punto que el 78% de la tierra sembrada de caña en Colombia está ubicado en el espacio geográfico correspondiente al departamento del Valle del Cauca y el 18,8% en el valle geográfico del río Cauca (M artínez Covaleda, 2005). Este buen comportamiento se ha trasladado al total de la cadena productiva, desarrollándose en la región un clúster azucarero conformado por trece ingenios, más de 1.500 agricultores, más de cuarenta empresas de alimentos y bebidas, once productores de alcohol y licores, dos cogeneradores de energía, un productor de papel, una industria sucroquímica y una gran cantidad de proveedores de bienes y servicios que la cadena demanda (M artínez Covaleda, 2005). El área sembrada presentó un crecimiento promedio anual de 2,1% para el período completo, al ser descompuesta, se encuentra que solo creció 0,9% en el período previo a la apertura, para pasar a crecer a una tasa promedio anual de 3,2% en el período post apertura. La producción presentó un comportamiento similar, asociado a incrementos constantes en los rendimientos, los cuales se incrementaron aproximadamente un 53% para todo el período estudiado, para el período completo está creció a una tasa promedio anual de 3,5%, pasando de un crecimiento de 1,5% en el período sin apertura, a crecer 5,3% promedio anual para el período con apertura (Ver gráficos 1.9 y 1.10). En el PIB agrícola departamental, la participación en el PIB generado por la caña de azúcar pasó del 20% en 1990 al 47,2% en 2002 (M artínez Covaleda, 2005).. En los últimos años la productividad de la industria se ha incrementado como resultado de la concentración de la producción en un número menor de ingenios, generando de esta manera economías de escala que le han permitido obtener una mayor productividad laboral, aunque en detrimento del empleo generado (M artínez Covaleda, 2005). Según Asocaña (2004), a pesar de lo.
(18) Gráfico 1.9 A re a s embrada por hec tareas de Caña de Azuc ar 1975‐2009. Gráfico 1.10 Producc ión por toneladas d e Cañ a de Azuc ar 1975‐2009. 2 5 00 0 0. 25 0 00 0 00. 2 0 00 0 0. 20 0 00 0 00. 1 5 00 0 0. 15 0 00 0 00. 1 0 00 0 0. 10 0 00 0 00. 5 00 0 0. 5 0 00 0 00. 0. 0. Are a Se mbrada ( Ha). Fuente: URPA. Producc ión (T on). Fuente: URPA. que se expone anteriormente, la cadena ha hecho que se generen 36.000 empleos de diferentes requerimientos técnicos en el sector, de los cuales el 31% pertenecen a nómina directa de los ingenios, el 33% es contratado a través de cooperativas de trabajo asociado (CTA), el 23% contratado por cultivadores de caña, el 11% correspondiente a contratistas independientes, y el 2% trabajadores con contrato sindical. Para todo el periodo analizado los cultivos de caña generaron aproximadamente 2.066.200 Jornales.. Este buen comportamiento del gremio cañicultor está directamente asociado al apoyo que se le ha dado desde el gobierno y desde la sociedad misma. Colombia ha hecho uso de dos mecanismos para estabilizar el ingreso de los productores, vendedores y exportadores de azúcar, a saber, el Fondo de Estabilización de Precios y el Sistema Andino de Franjas de Precios, SAFP, los que si bien han tenido un efecto estabilizador del precio internacional, han proveído cierta protección a los productores, los cuales han recibido un precio superior por su producto al que obtendrían en un mercado libre que, a su vez, se ha transferido en cierta proporción a los consumidores (M artínez Covaleda, 2005). El efecto de la franja de precios, no se limita a ser exclusivamente estabilizador, también juega un papel protector para la producción nacional. Acorde con un estudio realizado por el M inisterio de Agricultura “El agro colombiano frente al TLC con los Estados Unidos” el efecto protección del sistema entre 1995 -2002 ascendió al 46%, para azúcar crudo y blanco. Es decir, que los productores de azúcar reciben un precio superior en ese porcentaje que si existiera un mercado libre, el cual finalmente, a través del mercado, se transfiere en una proporción no estimada a los consumidores. En virtud de la aplicación del SAFP, entre 2000 y 2002 se han trasferido $63 millones a los productores de caña de azúcar.
(19) (M artínez Covaleda, 2005). Por otro lado, según la investigación “Deuda social y ambiental del negocio de la caña de azúcar en Colombia” del grupo Semillas, el total de subsidios implícitos que son otorgados por la sociedad y el estado colombiano al sector cañicultor, tanto por precios diferenciales de azúcar y etanol como por las exenciones de impuestos para la producción y distribución de este último, alcanzan la impresionante cifra de 10.6 billones de pesos (US$5.825 millones) entre 1990 y 2007 (Álvarez y Pérez, 2009).. Sería de gran ayuda poder analizar la evolución de los costos de producción de la caña de azúcar como se hizo para los cultivos transitorios, sin embargo dada la dificultad en la consecución de los mismos, por la distorsión y el hermetismo de la información presente en el gremio, esto será un aspecto a mejorar en estudios posteriores.. III.. Apertura: Cultivos transitorios Vs. Caña de Azúcar. a.. Especificación del modelo. El análisis descriptivo anteriormente expuesto, nos lleva a pensar algunas cosas relevantes, de las cuales dos son de interés especial en este trabajo. La primera es una relación de sustitución existente entre el cultivo de caña de azúcar y los cultivos transitorios estudiados; y la segunda, es que la situación de los cultivos transitorios en el departamento se vio fuertemente afectada bajo el nuevo sistema de incentivos generado por la apertura comercial de principios de los noventa. Para profundizar en el análisis, se realizan dos estimaciones econométricas: Una para medir la relación de sustitución y otra para medir el efecto apertura. Con la primera se busca establecer la relación existente entre los precios pagados al productor de los cultivos de caña de azúcar y el área sembrada de los cultivos transitorios; evidenciando como influye el comportamiento de los precios pagados al productor de caña, en la decisión del agricultor de realizar una sustitución entre cultivos. Para esto se desarrolla un modelo simplificado de oferta agrícola, el cual plantea que la oferta deseada de largo plazo de un producto está en función de su precio rezagado un período y del precio de otros cultivos sustitutos. Se aplica el método de mínimos cuadrados ordinarios al modelo especificado a continuación: Oferta Agrícola: f (parámetros, Px.-1, Py-1 , w).
(20) Para la oferta agrícola, se utiliza como proxy el área sembrada, puesto que se supone que la respuesta inmediata del agricultor se da a través de la variación de ésta, dado su falta de control en los rendimientos asociados a variables climáticas, pestes, entre otros aspectos aleatorios, que hacen que tenga menos control sobre la producción final. El área sembrada estará en función de: los precios pagados al productor rezagados un periodo (Px.-1), pues es el precio que los agricultores perciben; dada la deficiencia estadística asociada con la inexistencia y la falta de uniformidad de los precios de la caña de azúcar en el país, se usa como proxy el área sembrada de caña de azúcar rezagada un período (Ay-1), y el costo del jornal diario pagado en cada uno de los cultivos transitorios estudiados (w). Para medir el impacto que la apertura tuvo sobre los cultivos transitorios, se plantea una oferta agrícola simplificada cuya especificación es: Qx = Qx (parámetros, D, wx , Prl.-1) Qx al igual que en el modelo anterior y por la mismas razones será el área sembrada del cultivo transitorio, Prl.-1 es el precio relativo rezagado un período, el cual está compuesto por un numerador que es px * el precio internacional del bien del cultivo transitorio rezagado un período y * su denominador es px el precio pagado al productor rezagado un período (Prl.-1 = px -1 / px-1).. Dado la no uniformidad de los datos, este coeficiente es estandarizado. wx representa los costos de salario, y D es una variable dicotómica para la apertura, la cual será uno para los años donde la apertura ya se haya instaurado, y cero para los que no. Las variables de las dos regresiones son series anuales, para el periodo comprendido entre 197520086, y fueron obtenidas de la Unidad Regional de Planeación A gropecuaria (URPA) organismo adscrito a la Secretaria de Agricultura del Valle del Cauca, de FAOSTAT base de datos de la FAO y del organismo Estadísticas de Precios de Productos Básicos dependiente de UNCTAD. b.. Resultados. Para un mejor entendimiento del comportamiento de los cultivos estudiados, la primera regresión se realiza dos veces, en primera instancia con las variables propuestas, lo cual da como resultado. 6. Aunque e l análisis descriptivo es hecho des de 1975 hasta 2009, ambas regres iones son hechas para el periodo comprendido entre 1975 y 2008, dada la inexis tencia de re portes de precios al productor de 2009 para algunos de los cultivos transitorios estudiados..
(21) las relaciones en niveles; y en segunda usando el logaritmo natural de las variables, con el fin de encontrar las elasticidades directamente.. En el cuadro 1.1 están expuestos los resultados de la primera regresión, en la cual se pretende comprobar la hipótesis inicial que existe una relación de sustitución entre los cultivos transitorios estudiados y el cultivo de caña de azúcar (parámetro negativo de área sembrada). Para el caso del algodón se encuentra que su respuesta frente a los cambios en precios internos es importante, por un incremento de mil pesos en el precio por tonelada, los productores siembran 6,27 hectáreas más de este cultivo; la respuesta frente al área sembrada de caña es la esperada, al incrementar una hectárea sembrada de caña de azúcar se disminuye 0,06 hectáreas sembradas de algodón. Cuadro 1.1 Area sembrada Cultivo (Nivel ) Variable\Cultivo Precio Cultivo (miles pesos) Mano de obra (pesos) Area sembrada de Caña (Ht) Observaciones R2 ajustado. algodón. sorgo. soya. 6.2 7 (1.8 04)***. 34 .4 (1 6.3)**. 3 5.7 (11.7 2)***. 0.007 (0.00 4). 0.04 (0 .02)**. 0.01 (0 .02). ~0.06 (0 .02)**. ~0.26 ( 0.04)***. ~0.2 (0.0 7)***. 33. 33. 33. 69 .9. 8 5.7. 81.3. En relación con el sorgo, se ve una respuesta mucho más importante asociada con el cambio en los precios internos, dado un incremento de mil pesos en el precio pagado al productor por tonelada de sorgo, los productores responden sembrando 34,4 hectáreas más de dicho cultivo; se encuentra que efectivamente un incremento de 1 hectárea sembrada de caña de azúcar, lleva a una reducción de 0,26 hectáreas sembradas de sorgo, evidenciando la relación de sustitución existente. En cuanto a la soya, se encuentra que responde también fuerte frente a los cambios en precios internos, pues un incremento de mil pesos en el precio pagado al productor por tonelada, lleva a un ajuste en área sembrada de 35,7 hectáreas más; también evidencia la relación de sustitución planteada, dado un incremento de 1 hectárea sembrada de caña, se reduce 0,2 hectáreas del cultivo en cuestión. En el cuadro 1.2 se analizan las elasticidades existentes entre las variables involucradas, lo cual da un poco más de claridad frente al comportamiento de los cultivos transitorios. Se evidencia que el algodón es bastante elástico frente a los precios, un incremento del 1% en el precio del algodón lleva a un incremento 1,63% del área sembrada; la elasticidad de este cultivo frente al área sembrada de caña es la esperada, dado que reduce su área sembrada en 1,2% frente a un.
(22) incremento de 1% en el área sembrada de caña de azúcar. La elasticidad precio- área sembrada del sorgo es de 1,38%, también bastante elástico, y su respuesta frente a un incremento de 1% del área sembrada de caña, es una reducción de 1,06%. En relación con la soya, se ve que dado un incremento de 1% en el precio, responde elásticamente incrementado el área sembrada en 1,32%; frente a un incremento de 1% del área sembrada de caña de azúcar, reduce su área sembrada en 0,9%. Cuadro 1.2 Area sembrada Cultivo (Elasticidad ) Variable\Cultivo Precio Cultivo (miles pesos) Mano de obra (pesos) Area sembrada de Caña (Ht) Observaciones R2 ajustado. algodón. sorgo. soya. 1.6 3 (0.4 19)***. 1.3 8 (0.38)***. 1.32 (0.3 )***. 0.96 (0 .56). 0 .49 (0.24 )*. 0.32 (0 .21). ~1.2 (0.43)***. ~1.06 (0 .22)***. ~0.9 (0.3 1)***. 33. 33. 33. 68 .8. 7 9.8. 82. La respuesta similar en los tres cultivos estudiados evidencia dos aspectos fundamentales que ayudan a comprender sus coyunturas y realidades de las últimas décadas. Su fuerte respuesta frente al comportamiento en los precios internos, es un factor importante para entender la reducción en el área sembrada, dadas las presiones generadas por la apertura comercial de 1991, entre otros aspectos como la tecnificación y mejoras en productividad, los precios de los tres cultivos evidenciaron una tendencia a la baja, lo cual desincentivó a los productores, quienes redujeron considerablemente el área sembrada. Por otro lado, es evidente que existe una relación de sustitución entre cultivar caña de azúcar y cultivar sorgo, soya y algodón, lo cual deja claro por qué mientras los cultivos transitorios en el Valle del Cauca tienden a desaparecer, el cultivo de caña de azúcar se consolida y se incrementa. Llama la atención que en los tres casos la elasticidad de sustitución es cercana a 1, es decir, casi perfecta. Finalmente es importante resaltar que para los tres cultivos analizados la mano de obra juega un papel de control , sin embargo obtiene el signo esperado, pues es evidente que incrementos en la mano de obra está asociado a los requerimientos de trabajadores al incrementar el área sembrada. Con la segunda regresión se quiere comprobar una segunda hipótesis, la cual plantea que a partir de la nueva realidad generada por la apertura comercial de 1991, los cultivos transitorios se vieron sometidos a condiciones desfavorables (paramento negativo en Dummy) lo cual tuvo como resultado la reducción del área sembrada; diferente a la suerte que tuvo el cultivo de caña.
(23) de azúcar al fortalecer su tendencia positiva. En primera instancia podría pensarse que las dos hipótesis se hubiesen podido comprobar en una sola regresión, pero la correlación casi perfecta entre la Dummy de apertura y el área sembrada de caña de azúcar 0,86, no solo fortalece el argumento del mejor posicionamiento de este en 1991, sino también hubiese distorsionado los otros parámetros de interés en la regresión. Como se puede evidenciar en el cuadro 2.1, la apertura efectivamente representó un impacto negativo para los tres cultivos transitorios analizados. En el caso del algodón representó una reducción de 9.882 hectáreas aproximadamente, para el sorgo una reducción de 25.776 hectáreas y para la soya de 36.713 hectáreas. El parámetro asociado a los precios relativos, lo que manifiesta es si el producto es exportable - lo cual daría como resultado un paramento con signo positivo - o importable – lo que daría como resultado un parámetro con signo negativo -; como se puede ver en los tres casos, las condiciones de producción y de mercado a las que están expuestos los cultivos transitorios estudiados, los cataloga como productos importables. Estos coeficientes estandarizados muestran que un incremento de una desviación estándar de los precios relativos, provoca una disminución de 0,24 desviaciones estándar en el área sembrada para el caso del algodón, una disminución de 2,65 desviaciones estándar para el caso del sorgo, y una disminución de 0,05 desviaciones estándar para el caso de la soya. Al igual que en la primera regresión, la mano de obra juega un papel de variable de control. Estos resultados fortalecen el Cuadro 2.1 Area sembrada Cultivo (Nivel ) Variable\Cultivo Dummy (Ht) Mano de obra (pesos) Precio relativos (Dólar/miles pesos) Observaciones R2 ajustado. algodón. sorgo. soya. ~9882.4 (2179.1)***. ~25766.7 (4662.2)***. ~36713.4 (4052.5)***. 0.01 (0.005)** ~0.2419(148546.5 )*. 0.06 (0.02)** ~2.6506(37876.7)*. 0.02 (0.01)* ~0.0598(25096). 33 54.05. 33 65.22. 33 82.3. análisis, y dan herramientas para probar que efectivamente la apertura comercial fortaleció la tendencia a la desaparición de los cultivos transitorios, sumado a esto y en relación con lo encontrado de los precios relativos, es posible manifestar que la producción nacional fue remplazada paulatinamente por importaciones, desapareciendo miles de empleos rurales. Finalmente, si se tiene en cuenta la alta correlación existente entre el área sembrada de caña de azúcar y la Dummy de apertura 0.86, se fortalece el argumento que la apertura comercial intensificó la relación de sustitución existente entre los cultivos transitorios y la caña de azúcar..
(24) Esto sería una primera aproximación econométrica en búsqueda del entendimiento del problema, sin embargo es posible que existan problemas de endogeneidad en las variables utilizadas, lo cual requeriría instrumentalizar o realizar el análisis en dos etapas. Se recomienda esto, como uno de los aspectos a trabajar en investigaciones futuras con el fin que los estimadores sean M ejor Estimador Lineal Insesgado (M ELI). También es relevante tener en cuenta que dentro de este 7 estudio econométrico dado una serie de deficiencias estadísticas , se dejó por fuera el maíz, uno. de los cultivos transitorios más representativos del departamento, el cual sería fundamental incluir en análisis posteriores. c.. Implicaciones de la nueva asignación de recursos. La dinámica de la agricultura y la agroindustria en el departamento del Valle del Cauca tiene una serie de implicaciones que muchas veces van más allá de lo visible a primera mano, van más allá del crecimiento en la producción y de los incrementos en la productividad laboral. Al des glosar cuidadosamente los componentes económicos, sociales y ambientales, se encuentra que los efectos diferenciados no solo son balances generales cada vez mejores, con mejores márgenes de utilidad, sino también enfermedades en la población más vulnerable, desmejoramiento de las condiciones laborales fundamentalmente de los eslabones más bajos de la cadena productiva, desempleo, falta de oportunidades, pobreza; miles de vallecaucanos y colombianos que han entregado su vida al progreso de esta región y hoy sus rostros son invisibles, opacados detrás de márgenes, tendencias, porcentajes y retórica político-económica. 1. Económicas El éxito del negocio de la caña de azúcar en el país no es exclusivamente resultado de lo competitivo que es el gremio cañicultor a nivel internacional, como lo manifiesta Carlos Pérez director económico de Asocaña. La sociedad colombiana ha transferido una cantidad escandalosa de recursos, a uno de los gremios más poderosos e influyentes del país. Acorde con un estudio realizado en 2009 por M ario Rincón y Paula Alvares del Grupo Semillas, fueron transferidos a este gremio $10,6 billones de pesos en el periodo comprendido entre 1990 y 2007: $9,9 billones asociados a subsidios implícitos en el precio del azúcar, $304 mil millones de pesos asociados a 7. El maíz se divide en dos tipos de cultivos con comportamie ntos increíbleme nte difere ntes, maíz tecnifica do y maíz tradicional, sin embargo a nivel de l depa rtamento del Valle de l Cauca, no exis te dife renciación entre estos dos tipos a la hora de re copilar datos, lo cual dificulta de sobre mane ra el análisis y deja inutilizables las cifras reportadas..
(25) los subsidios implícitos en el precio del etanol y $365 mil millones de pesos asociados a las exenciones tributarias de la producción de etanol. Esta trasferencia de recursos tiene como implicación además de fortalecer el negocio de la caña, una reducción considerable del excedente del consumidor, el cual se hubiese podido destinar a dinamizar otros sectores de la economía vallecaucana y colombiana; además de lo anterior, la disminución en el recaudo por parte del Estado limita el gasto público en detrimento de la inversión social, de la cual éste es el principal protagonista, siendo los individuos con peores condiciones socio-económicas los más afectados por la dinámica descrita. Uno de los objetivos de la apertura comercial era la eliminación de las rentas oligopólicas por parte de los productores, sin embargo en el caso de la caña de azúcar se mantiene este fenómeno, son solo 12 ingenios los dueños del negocio de la caña de azúcar; hoy el Grupo Ardila Lule, grupo empresarial ajeno al desarrollo vallecaucano, es propietario del Ingenio del Cauca, Incauca, tiene el 52% de Providencia y por lo menos el 35% del Ingenio Risaralda, ingenios que concentran el 65% de la producción de etanol colombiano (Coordinación Agraria del Cauca, 2009). Es real que la agroindustria cañícola se ha visto fuertemente beneficiada y consolidada, sin embargo es bueno poner en balance como se imposibilitó el desarrollo de otro tipo de agroindustrias, como la de alimentos balanceados y la textil, lo cual puede ser objeto de estudios posteriores. 2.. S ocial. La liberación de mano de obra que se ha presentado en el departamento, dada la desaparición de los cultivos transitorios estudiados, no ha sido absorbida en su totalidad por el incremento en la producción de caña de azúcar. Teniendo presente exclusivamente lo sucedido con el algodón, el sorgo, el maíz y la soya, en el periodo estudiado, desaparecieron 2.692.850 jornales, mientras que la caña género 2.066.200 jornales, lo cual deja un déficit de 625.650 jornales, esto sin tener en cuenta lo ocurrido con los demás cultivos transitorios y frutales que sufrieron consecuencias similares a los cultivos estudiados; en palabras concretas se ha generado desempleo estructural rural, en detrimento de las condiciones sociales de la población, especialmente la más vulnerable. Esta situación es agravada, si se tiene presente que las deficientes condiciones laborales a las que se ven sometidos los eslabones más bajos de la cadena productiva de la caña de azúcar, es decir los 10.145 corteros de caña vinculados a las cooperativas de trabajo asociado (CTA), deberían.
(26) recibir un total de $168.594 millones de pesos si fueran contratados normalmente por Ley 100/93, pero reciben $122.562 millones de pesos, transfiriendo a través de la tercerización 46 mil millones de pesos a los empresarios más poderosos del país; además de esto transfieren el 22.3% de sus ingresos a la burocracia de las CTA (Álvarez y Pérez, 2009). Es evidente que los incrementos en la productividad laboral, no se está viendo representado en mejoras salariales de quienes están siendo más productivos. 3. Ambiental Es una realidad innegable que en el departamento se ha constituido un monocultivo de caña de azúcar, lo cual tiene una serie de implicaciones ambientales, asociadas a las altas presiones sobre el medio ambiente que genera este fenómeno, en especial en el caso del cultivo de caña de azúcar, el cual es intensivo en el uso de recursos naturales y funciones ambientales. A través de las herramientas analíticas desarrolladas por la economía ambiental, especialmente partiendo desde el concepto de pasivo ecológico, el cual es la obligación legal o social de pagar como consecuencia de un daño ambiental ocasionado, se puede realizar una valoración de cuanto ha sido el impacto; lo que los agentes beneficiados no han pagado por el daño ocasionado, constituye entonces una deuda ambiental (Hemley, 2005). Acorde con el estudio realizado por el Grupo Semillas anteriormente mencionado, y teniendo en cuenta solo tres actividades contaminantes, la deuda ecológica que presenta el gremio cañicultor con la sociedad colombiana es aproximadamente $37.337 millones de pesos: $7.417 millones asociados al uso del agua, el cual es calculado mediante el diferencial del precio pagado a la CVC por la tasa de uso y el valor económico de preservar una cuenca hidrográfica definido por Escobar y Gómez (2008), todo esto para el periodo comprendido entre 1990 y 2007; $27.288 millones asociados al uso de las fuentes hídricas como vertedero de aguas residuales, calculado mediante la metodología de costos evitados, concretamente cuanto se ha gastado para prevenir o mitigar efectos ambientales indeseables como la construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR); finalmente $2.533 millones relacionados con la quema de caña, el cual es calculado mediante la metodología de gastos defensivos, donde se toman los costos generados por enfermedades relacionadas con la contaminación atmosférica en la salud de la población que puede estar siendo afectada por la quema..
(27) IV.. Conclusiones. Es evidente que existe una relación de sustitución en la decisión de los productores entre sembrar caña, o sembrar uno de los cultivos transitorios aquí estudiados, esto bajo la nueva realidad que dejó en el país la política de apertura comercial, ocasionó en el departamento del Valle del Cauca el fortalecimiento de cultivos permanentes como la caña de azúcar, y la paulatina desaparición de los cultivos transitorios como el sorgo, el algodón y la soya. Sin embargo no fue solo la apertura comercial la que llevó a esta situación, sería probable que los cultivos transitorios de haberse visto beneficiados con el trato diferenciado que ha venido recibiendo el gremio cañicultor durante las últimas décadas, hubiesen sufrido una suerte mejor, y se encontraran en mejores condiciones hoy, jalonando el desarrollo rural y generando empleo. La paulatina desaparición de los cultivos transitorios trajo consigo la desaparición de miles de plazas de trabajo, las cuales no fueron recuperadas por el incremento en la producción de caña, pues su naturaleza es intensiva en el uso de capital y no de mano de obra. Siendo la agricultura una de las fuentes exclusivas de desarrollo rural, se da un fenómeno de incremento en el desempleo estructural rural, lo cual va en detrimento de las condiciones sociales del campo, el sector más vulnerable y pobre de nuestra nación. Estos aspectos son agravados por el hecho que los incrementos en productividad no se están viendo traducidos en mejores condiciones salariales de los eslabones más bajos de la cadena productiva, sino en mayores márgenes de utilidad y mayores rentas a los dueños de la tierra. Por otro lado, es justo reconocer que la apertura permite el ingreso de bienes a precios más bajos lo que beneficia a la población de consumidores, mejorando el poder adquisitivo de los individuos que cuentan con empleo o capital. Las presiones sobre el medio ambiente que ha ocasionado el monocultivo de caña en el Valle del Cauca son bastante fuertes, en este estudio se revisan algunos datos de la cuantificación del impacto de dichas presiones, lo cual dio como resultado una suma poco despreciable. Sin embargo, es importante resaltar que desde otras perspectivas, el daño que se le está haciendo al medio ambiente es irreversible, irreparable y por ende no cuantificable económicamente; el suelo maravillosamente productivo del Valle, podría pasar en un futuro no muy lejano a convertirse en terrenos absolutamente áridos, desapareciendo la fuente exclusiva de alimento y trabajo de millones de vallecaucanos..
(28) Cuando la producción de alimentos de un país es sustituida por importaciones, no solo se está afectado a los individuos que pierden su trabajo, la oferta alimentaria de un país pasa a no depender de las decisiones de sus gobernantes, sino de corporaciones cuyo objetivo fundamental no es garantizar la seguridad alimentaria, sino la generación de utilidades. El gobierno queda totalmente maniatado, y no sería posible hablar en este caso de soberanía alimentaria, pues no se tiene la capacidad de definir una política alimentaria para la sociedad, sino someterse a las condiciones y los shocks internacionales que tanto daño ha ocasionado a las naciones menos poderosas económicamente, como es el caso de Colombia. Alternativamente a esto queda para la discusión la posibilidad de un desarrollo endógeno, con estrategias y políticas diseñadas y aplicadas para nuestro caso particular, donde la posibilidad de auto determinarse sea real y se pueda definir como nación, hacia donde se debe avanzar, no ser forzados a la aplicación de políticas que fueron diseñadas para otros contextos, otras realidades, otro momentos, y a pertenecer a un sistema en el cual se juegue el papel de emisores absolutos sin recibir beneficios reales a cambio. Finalmente cabe resaltar que es nuestro deber como economistas, buscar el mejoramiento de las condiciones de los seres humanos, la búsqueda de una vida digna para todos. No debemos casarnos con una teoría cuando la realidad nos muestra otras cosas, por eso es fundamental tener presente que antes de números hay rostros, que no debemos quedarnos a diseñar políticas desde oficinas, sino sentir los elementos con los que se hace política. No podemos defender postulados que hacen que el mundo hoy se encuentre colapsando, no se trata de eliminar todos los avances teóricos logrados, sino a través de estos diseñar teorías más humanas en las que prime el bienestar 8. por encima del capital.. 8. En caso de estar inte resado en la base de datos usada para la realización de este estudio, refe rirse directamente al autor ([email protected])..
Documento similar
Cedulario se inicia a mediados del siglo XVIL, por sus propias cédulas puede advertirse que no estaba totalmente conquistada la Nueva Gali- cia, ya que a fines del siglo xvn y en
Abstract: This paper reviews the dialogue and controversies between the paratexts of a corpus of collections of short novels –and romances– publi- shed from 1624 to 1637:
En junio de 1980, el Departamento de Literatura Española de la Universi- dad de Sevilla, tras consultar con diversos estudiosos del poeta, decidió propo- ner al Claustro de la
[r]
SVP, EXECUTIVE CREATIVE DIRECTOR JACK MORTON
Social Media, Email Marketing, Workflows, Smart CTA’s, Video Marketing. Blog, Social Media, SEO, SEM, Mobile Marketing,
Missing estimates for total domestic participant spend were estimated using a similar approach of that used to calculate missing international estimates, with average shares applied
[r]