La “teoría de las ideas de Platón”. 1º) la ontología de Platón.
alteración alguna la idea de la belleza, que según palabras de Platón “no crece ni decrece” ni sufre cambio alguno porque las cosas bellas “participen” (tomen parte) en la idea de Belleza.
Las ideas son causa formal y ejemplar, de ese modo las cosas físicas “participan” e “imitan” a las Ideas, es la relación de mézexis y mimesis, y no por ello la idea de Belleza pierde nada de su ser (porque tomen parte en ella las cosas bellas), la idea es “como el sol o el día que está en muchos sitios a la vez” y no por ello se parte ni se fragmenta, no hay una “parte no participada” en el mundo ideal y otra participada repartida en tantos individuos cuantos participan de ella en el mundo físico (por ejemplo, cuantos árboles: sean manzanos, robles o cipreses participan de la “idea de árbol” que permanece inmutable o inalterable en el mundo ideal).
universales, eternas, ingeneradas, imperecederas, separadas, inmutables.
Las ideas están jerarquizadas. En la cúspide del mundo ideal hallamos la idea de Bien (que en República VI denomina sol del mundo inteligible), debajo de esta se hallan las ideas éticas (fortaleza, virtud, justicia, etc.), luego las ideas matemáticas (números, figuras geométricas…), de relaciones lógicas (ser semejante a , igual que, mayor que…etc.) y por fin duda, en algunos diálogos si existen ideas de cosas físicas como árbol agua o fuego. Incluso se puede plantear si hay ideas negativas (pelo, barro o suciedad) en el período de vejez.
2º) Epistemología de Platón (teoría de la ciencia).
entidades están sujetas a cambio o mutabilidad, a devenir (una mesa puede ser incendiada y se convierte en ceniza, deja de existir como mesa y entonces ya no es cognoscible), solo podrá ser objeto de verdadero conocimiento aquello que es idéntico a sí mismo y además es inmutable, es decir, las Ideas, que son ingeneradas e imperecederas, etc. Así, la matemática, como saber infalible, como ciencia exacta se presenta a Platón, la geometría, como modelo de saber científico.
En el diálogo Teeteto que se subtitula “de la ciencia” señala Platón que la ciencia no es “opinión verdadera” ni “opinión acompañada de una razón”, pues la opinión puede ser verdadera y no razonada, puede ser que sea razonada pero que resulte ser falsa, en ambos casos la opinión (dóxa) como ya pensaba Parménides no es verdadero conocimiento, no es ciencia.
razonamiento) y la noésis (intelección o inteligencia); estos niveles de conocimiento científico corresponden a la matemática y a la dialéctica respectivamente, siendo la noésis la contemplación de las ideas por el alma racional.
prisionero liberado puede discernir o comparar la verdadera realidad, los objetos de la caverna llevados por los porteadores con las sombras y se da cuenta de que la sombra (símbolo de las cosas del mundo físico) es una imagen o reflejo o copia de la verdadera realidad. Asimismo, puede comparar el mundo exterior, iluminado por la luz, con las tinieblas (luz mezclada con oscuridad, símbolo del devenir y la opinión, falso conocimiento que se refiere a aquello que es y no es, que deviene, que es mutable o cambiante). De todos modos los prisioneros encadenados desearán matar a este prisionero, porque la perder la visión al bajar a la caverna (dos modos hay de perder la visión, pasar de la luz a la oscuridad o viceversa) pensarán que no discierne las sombras (que los prisioneros encadenados identifican, las sombras, con al realidad, erróneamente).
a) los diálogos en el período juvenil (Eutifrón, Cratilo y Menón).
Característica generales del periodo juvenil :
Platón todavía no admite la existencia de Formas universales separadas o con realidad en un Mundo Ideal, pero a partir del significado de los términos lingüísticos, que apuntan a un significado invariable (Cratilo), o del conocimiento como recuerdo (Menón) ya va preparando el terreno para admitir (en el período de madurez: banquete, Fedón, Fedro, República) la existencia de Ideas separadas en un Mundo de las Ideas.
identificar cualquier acción que pueda ser denominada piadosa por este rasgo; es por ejemplo como decir: no me muestres una o varias acciones justas (aprobar si hago un buen examen, ir a prisión si cometo un crimen, pagar los impuestos… todas estas acciones pueden ser denominadas “justas”, el problema es saber “qué es la justicia” porque si la defino como “dar a cada uno lo suyo” podré identificar como justa la acción de pagar por un delito, o recibir un salario adecuado por el trabajo realizado, etc.
Platón todavía no admite, en el período juvenil la existencia de las ideas como Formas universales separadas o entidades kaz´autó, sino que se propone hallar el “carácter” de la piedad que permita identificar una acción como semejante a otras que pueden ser definidas mediante una “propiedad común a todas ellas”.
referirse a las entidades físicas cambiantes o mutables. ¿Quiere decir esto que debe existir un Mundo de las Ideas? Eso parece.
En el diálogo “Menón” , un esclavo sin conocimiento de geometría llega descubrir por sí mismo un teorema de geometría. Claro que Emilio Lledó en “Memoria del Lógos” señala que las preguntas que el interlocutor va haciendo a Menón dirige su reflexión al descubrimiento del teorema.
(lo que viene a continuación se puede suprimir)
encerrar en contradicción al sofista (¿no se creería el sofista más sabio que el sofista?¿no sabría que el sofista incurriría en contradicciones lógicas a pesar de su habilidad retórica?). Sócrates no enseñaba nada, no se consideraba sabio, “solo sé que no sé nada” decía. Y solo pretendía ayudar a extraer la verdad del interlocutor, como el arte de su madre Fenarete (que era comadrona), la mayeútica influirá en el diálogo platónico, que es el estilo que utiliza Platón en sus obras.
(seguimos):
Volviendo al diálogo Menón, el alma que ha contemplado las ideas en una vida anterior, las olvida al nacer, y luego por la semejanza de las cosas físicas con las Ideas las recuerda (anámnesis o reminiscencia).
etc.) en una vida anterior, pues si el alma no ha vivido antes en el Mundo de las Ideas, ¿cómo va a ser el conocimiento de las cosas del mundo físico recuerdo de lo que ha contemplado antes de ser, el alma, encarcelada dentro del cuerpo?.
Así, si identifico un roble o un ciprés con un “árbol” es porque tengo la idea de “árbol” en el alma, la he visto, y ahora identifico este ciprés o lo relaciono con la idea de árbol (que representa raíz, tronco y ramas…).
Lógicamente esta teoría del conocimiento como recuerdo guarda relación con el alma, que preexistió en una vida anterior.
Ya los diálogos de madurez son: Fedro (o de la belleza), Fedón ( o de la inmortalidad del alma), Banquete ( o del amor), República ( o de la justicia).
En el mito del “carro alado” que relata en “Fedro” cuenta cómo el alma se parece a un auriga que dirige un carro tirado por un caballo blanco (dócil) y otro negro (rebelde) , éste se desboca, y hace caer a tierra al auriga y al otro caballo, es un símbolo de que el alma, que era feliz contemplando las ideas cae a tierra, es expulsada del cielo y es encerrada en un cuerpo. Hay pues una relación contranatural o violenta entre alma y cuerpo.
de la muerte. Por eso Sócrates en la “Apología” dice tener esperanza de regresar a la morada de los dioses tras muerte. Cabe la reencarnación (las almas se reúnen cada diez mil años en el prado de Asfódelos, si no se han liberado y eligen suerte para su vida futura, otras son castigadas en el Hades por sus crímenes). En “Banquete” se refiere a la felicidad que consiste en la posesión amorosa de la belleza, decíamos que la belleza permanece idéntica a sí misma y no sufre alteración alguna.
En “República” se refiere a la metáfora del sol, símbolo del bien, que capacita al alma para inteligir o conocer intelectualmente las ideas, y hace inteligibles las ideas, que reciben su ser del bien por participación, por el alma racional cuya función es contemplar las ideas en el mundo ideal.
en cuanto es participada, y que haya una parte en el mundo ideal no participada y otra participada. En el diálogo “Sofista” dice que el género “ser” atraviesa los otros géneros, por ejemplo la idea de “movimiento” o “reposo” que “no son” el género “ser” que es el género supremo que atraviesa los otros géneros o ideas y las cosas físicas que de ellas participan.