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Enrique Pozón Lobato*
CONOZCAMOS LA VEJEZ
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Asignatura pendiente: conocer la vejez
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Llegado este momento, vamos a poner de relieve algunos enfoques conceptuales y características, que nos permitan considerar la vejez como una etapa más del ciclo vital. La vejez es un hecho natural e inevitable, inherente a toda persona humana; universal y a la vez individual; no es una etapa rígida sino un proceso dinámico, gradual, constante, irregular, irreversible, asincrónico. Una etapa más del crecimiento del ser humano como lo es la niñez, la adolescencia o la adultez. No hay unanimidad de criterios para determinar cuando una persona se hace vieja. Desde el punto de vista administrativo, la vejez viene determinado por la edad de la jubilación, ya que superada dicha edad el papel social del individuo se pierde o deja de ser lo que era. Tenemos la muerte social. Hace homogéneo al grupo de personas mayores. Pero lo esencial no es el mero transcurso del tiempo sino la calidad de tiempo transcurrido.
Un segundo criterio, considera la entrada a la vejez en función del grado de deterioro, por los cambios anatómicos y bioquímicos que ocurren y por la limitación en la competencia conductual y en su capacidad de adaptación al medio. Pero es un error considerar que la vejez represente necesariamente “incapacidad”. Ambos criterios son complementarios, por lo menos en algunos aspectos. Es el crecimiento en años (edad cronológica) lo que hace que el organismo decline (edad biológica) y la participación social del individuo se vea afectada
Vejez cronológica Vejez funcional
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ahora viene lo mejor. ¿A que no se imaginan lo que me contesto la niña, la nieta?. Su respuesta fue definitiva. Dirigiéndose al abuelo le dijo, “vamos pepe”. Ante esta situación pensé: a estas edades no se debe tener conciencia del transcurrir del tiempo. En la niñez, la vejez no existe.
En la niñez la vejez no existe
Y ahora otra anécdota. Cuando tenía 50 años, e impartía enseñanza de Física y Química, entregue a los alumnos, un cuestionario, para que contestando a sus preguntas, reflejasen su opinión sobre mí, como persona y profesor. Uno de los alumnos en edad comprendida entre 14 y 15 años, con toda sinceridad y franqueza manifestó, en una de sus respuestas, que no esperaba encontrar como profesor, a una persona tan mayor y vieja como yo. Me quede de piedra, desperté y me pregunte ¿Qué criterio o indicador habrá seguido este chaval para llegar a tal conclusión?. Me incline por pensar que me definió como viejo por el solo hecho de tener 35 años más que él. Las distancias en el tiempo para envejecer se acortan cuando uno es joven: uno de 15 años, considera viejo a otro que tiene 30, y viejísimo al que tiene 50.
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característica es su heterogeneidad. Aunque a largo plazo todos estamos muertos, “llegamos al final de la vida por distintos caminos” tanto desde el punto de vista biológico como sociológico. Las personas de edad constituyen un grupo social muy diversificado, heterogéneo. Hay tantas formas de envejecer como individuos.
Heterogeneidad de las personas mayores
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Continuidad del proceso del envejecimiento
La tercera de las características es su modificabilidad. El proceso del envejecimiento no es rígido sino dinámico y por lo tanto modificable. Si quieren comprender el envejecimiento intenten cambiarlo. En este sentido decíamos, al hablar de las consecuencias sociales de la vejez, de la necesidad de resocialización para el cambio. Durante la vejez el individuo pierde sus roles más importantes, razón por la cual han de sustituir las actividades perdidas por otras nuevas; y se han de integrar en los valores de la sociedad contemporánea, sin renunciar totalmente a los propios.
Actualización de las personas mayores
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Cambio generacional
Por otro lado, la supervivencia, dentro de la vejez, origina el fenómeno del sobreenvejecimiento, que hace posible distinguir, tres grupos de personas de edad a partir de los 65 años: Personas mayores jóvenes, 65 – 75 años. Este grupo lo integran, aproximadamente, el 70% del total de la población con más de 65 años Disfrutan de un estado de salud aceptable, no vinculados al desgaste físico. Sujetos potenciales de un envejecimiento activo Personas mayores de mediana edad, relativamente activos o frágiles, 75 – a 85 años, aproximadamente el 25% de la población total de personas mayores de 65 años. Representan el inicio de los condicionamientos o “miserias” de la edad. Podemos hablar de un envejecimiento asistido. Y personas mayores viejas pasivas, al superar los 85 años, aproximadamente el 5%., de la población total de personas mayores de 65 años. Dependientes, con categoría social de “seniles”, viejos longevos. Son el componente humano del envejecimiento vulnerable. Con anterioridad hemos descrito las consecuencias sociales de crecer envejeciendo.
Persona mayor “joven”
Persona mayor “vieja”