U
niversidad
V
eracruzana
I
nstituto
de
P
sicología
y
E
ducación
"El autoconcepto en ñiños con discapacidad."
TESIS
Que para obtener el grado de:
Maestra en Desarrollo Humano
Presenta:
Rosaura Romero Jiménez
U
niversidad
V
eracruzana
I
nstituto
de
P
sicología
y
E
ducación
"El autoconcepto en ñiños con discapacidad
TESIS
Que para obtener el grado de:
Maestra en Desarrollo Humano
Presenta:
Rosaura Romero Jiménez
Directora de Tesis
Dra. Laura Oliva Záraie
1 2 3 6 7 8 9 17 22 24 25 29 30 32 35 38 40 41 42 43 45
ÍN D IC E
INTRODUCCIÓN
Justificación
Antecedentes
Causas de la discapacidad
Planteamiento del problema
Objetivos
MARCO TEÓRICO
Enfoque centrado en la persona
Constructos relacionados con el autoconcepto
El trato hacia las personas con discapacidad en el devenir del
tiempo
Integración educativa
Marco jurídico de la integración educativa
Revaloración de la
discapacidad
La persona con discapacidad
y la percepción que tiene de
sí misma
El autoconcepto
Teorías del autoconcepto
Características del
autoconcepto en la infancia
Teorías del desarrollo
La teoría de S. Freud
La teoría de E. Erickson
La teoría de J. Piaget
CAPÍTULO 3. METODOLOGÍA 47
3.1 Método 48
3.2 Participantes 49
3.3 Instrumento 50
3.4 Procedimiento 51
CAPÍTULO 4. RESULTADOS 53
4.1 Análisis de Resultados 53
CAPÍTULO 5. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES 75
REFERENCIAS
ANEXOS
Anexo 1. Taller con enfoque centrado en la persona: “Fortaleciendo mi
autoconcepto”
Anexo 2. Escala de percepción del autoconcepto infantil (PAI) forma individual
ÍN D IC E DE F IG U R A S
F¡g. 1. Porcentaje de la población con discapacidad según
dificultad en la actividad 5
Fig. 2. Porcentaje de la población con discapacidad según
causas de la misma 6
Fig. 3. Resultados generales del autoconcepto 59
Fig. 4. Sujetos de estudio por genero 60
Fig. 5. Porcentaje obtenido por componentes de autoconcepto 72
Fig. 6. Componentes del autoconcepto en consideración al
sexo 73
Fig. 7. Componentes del autoconcepto de acuerdo al tipo de
ÍN D IC E DE T A B L A S
TABLAI. Autonomía 54
TABLA 2. Autovalía 54
TABLA 3. Autoconcepto académico 55
TABLA 4. Competencia en relación social 55
TABLA 5. Relaciones sociales 56
TABLA 6. Confianza en la familia 56
TABLA 7. Sentimiento de posesión 57
TABLA 8. Aspecto físico 57
TABLA 9. Seguridad 58
TABLA 10. Sentimientos afectivos 58
TABLA 11. Autonomía en relación al sexo 60
TABLA 12. Autovalía en relación al sexo 61
TABLA 13. Autoconcepto académico en relación al sexo 61
TABLA 14. Competencia en relación al sexo 62
TABLA 15. Relaciones sociales con respecto al sexo 63
TABLA 16. Confianza en la familia en relación al sexo 63
TABLA 17. Sentimiento de posesión en relación al sexo 64
TABLA 18. Aspectos físico en relación al sexo 64
TABLA 19. Sentimientos afectivos en relación al sexo 65
TABLA 20. Discapacidades 65
TABLA 21. Discapacidad y género gg
TABLA 22. Autonomía con relación a discapacidades g7
TABLA 23. Autovalía con respecto a discapacidades q j
TABLA 24. Autoconcepto académico con respecto a
discapacidades gg
TABLA 25. Competencia en relación social con respecto a
discapacidades gg
TABLA 26. Relaciones sociales con relación a discapacidades gg
TABLA 28.
TABLA 29.
TABLA 30.
TABLA 31.
Sentimiento de posesión con relación a
discapacidades
Aspecto físico con relación a discapacidades
Seguridad con relación a discapacidades
Sentimiento afectivo con relación a discapacidades
70
71
71
C A P ÍT U L 0 1. INTRODUCCIÓN
Las personas en general nos relacionamos entre sí constantemente por
naturaleza, desde la infancia hasta la vejez, nos desenvolvemos en diferentes
ámbitos sociales, que inician con la familia, posteriormente en los espacios
educativos y laborales.
Durante todo este tiempo las personas nos retroalimentamos, tanto positiva
como negativamente y todo esto repercute directamente en el concepto que
tenemos cada uno de nosotros mismos, es decir, autoconcepto el cual se va
formando con base en las experiencias que se viven en los diferentes momentos
de vida de cada sujeto.
El autoconcepto es una parte fundamental de las personas, ya que el cómo
se perciban así mismas, determinará en gran medida la manera de conducirse en
la vida y la forma de relacionarse con los demás y es en la relación persona a
persona, donde al mismo tiempo que se pone de manifiesto el autoconcepto de
cada uno, se retroalimentan, reforzando una imagen positiva o negativa de sí
mismos, muchas veces sin ser conscientes de dicha situación.
Como promotores del Desarrollo Humano, estamos indudablemente
comprometidos con el crecimiento personal de las personas y una de esas áreas
personales por promover es entonces el autoconcepto; trabajando con el Enfoque
Centrado en la Persona se pueden generar espacios que permitan a las personas
enriquecer su propio autoconcepto o incluso darse cuenta del cómo influyen en la
1.1 Justificación
La discriminación y marginación a la que son sometidos algunos sectores
de la sociedad, con el devenir de los tiempos ha ido disminuyendo, gracias a la
lucha de personas que se comprometen con ellas mismas y con los demás en pro
de los derechos humanos y la justicia en general.
Al mismo tempo las personas con discapacidad se han ganado espacios
que antes no se hubieran imaginado, como por ejemplo las personas con
discapacidad, al principio de los tiempos ni siquiera eran considerados personas,
hoy en día tienen todos los derechos y obligaciones que cualquier ciudadano.
Sin embargo, aún existe cierta resistencia de la sociedad hacia estas
personas ya sea la ignorancia o la poca cultura de la diversidad, provoca
desconocimiento de cómo tratarlos y quizás sin tener la intencionalidad se les
hacen gestos, miradas o palabras que van forjando dentro de cada persona con
discapacidad un autoconcepto probablemente pobre.
Esto ocurre desgraciadamente desde el seno familiar cuando el hijo nace
con discapacidad, el no ser lo esperado, inicia un el largo peregrinar de la familia
en la búsqueda de espacios tanto médicos, en donde muchas veces las
esperanzas incluso de vida no son alentadoras. Posteriormente el encontrar un
espacio educativo, que de repuesta a las necesidades especiales de los niños con
discapacidad, es otra etapa muchas veces complicada que enfrenta a la familia y
al niño al rechazo, ignorancia e intolerancia, hasta en algún momento llegar a
encontrarse con el lugar que responda a las necesidades del chico.
Existen espacios educativos en nuestro país tanto particulares,
asociaciones civiles, escuelas públicas que brindan atención educativa a las
personas con discapacidad. Particularmente los espacios educativos públicos que
psicopedagógica de a la educación preescolar (CAPEP), unidad de servicio de
apoyo a la escuela regular (USAER) y los centros de atención múltiple (CAM).
Los CAM reciben a niños con discapacidades diversas desde edades muy
tempranas, que promueven la integración de estas personas a la sociedad, desde
los ámbitos educativos hasta laborales, se busca que las personas con
discapacidad sean lo más independientemente posible, desarrollando en ellos
competencias para la vida, que van desde su autocuidado personal, hasta la
independencia económica.
Indudablemente se tiene pensado el desarrollo global de habilidades
adaptativas, pero desgraciadamente no se tiene un espacio que favorezca no solo
de habilidades básicas para la vida, si no que promuevan el crecimiento personal,
que beneficie directamente la percepción que cada persona con discapacidad
tiene de sí mismo, y que muchas veces es lo que dificulta el desarrollo de otras
competencias.
Es aquí donde radica la importancia de promover dentro del ámbito
educativo un espacio donde se puedan llevar a cabo talleres con un enfoque
centrado en la persona, que promuevan la mejora del autoconcepto de las
personas con dicacidad y de manera paralela las familias de estos chicos
adquieran elementos para promover el crecimiento personal de sus hijos.
1.2 Antecedentes
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la discapacidad es un
rango de aplicación universal de los seres humanos y no un identificador único de
un grupo social. El principio del universalismo implica que los seres humanos
tienen de hecho o en potencia alguna limitación en su funcionamiento corporal,
El XII Censo General de Población y Vivienda 2010, define a una persona
con discapacidad "Es aquella que presenta una limitación física o mental de
manera permanente o por más de seis meses que le impide desarrollar sus
actividades en forma que se considera normal para un ser humano".
En nuestro país en el año 2010, las personas que tienen algún tipo de
discapacidad son 5 millones 739 mil 270, lo que representa 5.1% de la población
total; de los cuales 49% son hombres y 51% mujeres. Según el censo los más
conocidos son:
• Caminar o moverse. Hace referencia a la dificultad de una persona para
moverse, caminar, desplazarse o subir escaleras debido a la falta de toda o una
parte de sus piernas; incluye también a quienes teniendo sus piernas no tienen
movimiento o presentan restricciones para moverse, de tal forma que necesitan
ayuda de otras persona, silla de ruedas u otro aparato, como andadera o pierna
artificial.
• Ver. Abarca la pérdida total de la vista en uno o ambos ojos, así como a los
débiles visuales y a los que aun usando lentes no pueden ver bien por lo
avanzado de sus problemas visuales.
• Mental. Abarca cualquier problema de tipo mental como retraso, alteraciones de
la conducta o del comportamiento.
• Escuchar. Incluye a las personas que no pueden oír, así como aquellas que
presentan dificultad para escuchar (debilidad auditiva), en uno o ambos oídos, a
las que aun usando aparato auditivo tiene dificultad para escuchar debido a lo
• Hablar o comunicarse. Hace referencia a los problemas para comunicarse con
los demás, debido a limitaciones para hablar o porque no pueden platicar o
conversar de forma comprensible.
• Atención v aprendizaje. Incluye las limitaciones o dificultades para aprender una
nueva tarea o para poner atención por determinado tiempo, así como limitaciones
para recordar información actividades que se deben realizar en la vida cotidiana.
• Autocuidado. Hace referencia a las limitaciones o dificultades para atender por sí
mismo el cuidado personal, como bañarse, vestirse o tomar alimentos.
A continuación se presenta una gráfica que muestra la distribución de la
población según la discapacidad que presentan con relación a la clasificación
anteriormente mencionada:
Caminar Ver Escuchar Hablar o Atender Poner M ental omo<vefse comunicarse el atención
cuidado o personal aprender
FUENTE: INEGI. Censo de Población y Vivienda 2010.
Figura 1. Porcentaje de la población con discapacidad según dificultad en la
Una persona puede tener más de una discapacidad, por ejemplo los
sordomudos tienen una limitación auditiva y otra de lenguaje o quienes sufren de
parálisis cerebral presentan problemas motores y de lenguaje.
1.2.1 Causas de discapacidad
Los motivos que producen discapacidad en las personas pueden ser
variados, pero el INEGI los clasifica en cuatro grupos de causas principales:
nacimiento, enfermedad, accidente y edad avanzada.
De cada 100 personas con discapacidad:
• 39 la tienen porque sufrieron alguna enfermedad.
• 23 están afectados por edad avanzada.
• 16 la adquirieron por herencia, durante el embarazo o al momento de nacer.
• 15 quedaron con lesión a consecuencia de algún accidente.
• 8 debido a otras causas.
FUENTE: INEGI. Censo de Población y Vivienda 2010.
Figura 2. Porcentaje de la población con discapacidad según causa de la
misma. 39.4
La población que presenta algún tipo de discapacidad, pueden estar
etiquetadas y esto impacta directamente en la manera en que ellos se perciben a
sí mismos; es decir que el autoconcepto de las personas con discapacidad se ve
influenciado en cada una de sus interacciones.
1.3 Planteam iento del Problem a
Como promotores del Desarrollo Humano nuestra atención se enfoca a las
personas en general, uno de los sectores marginados y descuidados en donde
podemos intervenir, son los sectores vulnerables como son los grupos de
personas con discapacidad.
Los ámbitos donde estas personas se desenvuelven no siempre son
favorecedores de desarrollo personal y por el contrario, en los contextos tanto
sociales, familiares y educativos en muchas de la ocasiones sin ser conscientes
de esto, las personas que se relacionan con niños con discapacidad suelen limitar
y mandar información negativa que genera en las personas con discapacidad la
formación de un autoconcepto pobre.
Por esto la necesidad de brindar un espacio dentro del ámbito educativo
que favorezca el autoconcepto de los niños con discapacidad y que al mismo
tiempo brinde elementos que permitan a las familias de los niños favorecer el
autoconcepto de los chicos.
Para la presente investigación se tomará un grupo de niños con
discapacidad en edad escolar que se encuentren integrados al medio educativo
regular, se les aplicará una escala de medición para identificar el estado en que se
encuentra su autoconcepto. Con los resultados obtenidos se diseñará un taller con
enfoque centrado en la persona adecuado a los niños con discapacidad, con el fin
de promover su crecimiento personal y por ende beneficiar directamente la
1.4 Objetivos
El presente estudio se refiere a las personas con discapacidad,
específicamente de niños que puedan llegar mejorar el autoconcepto que tengan
de si, con el afán de obtener una mejora en su calidad de vida, traduciendo esto
como un crecimiento personal. A continuación se presentan los objetivos de la
investigación:
Objetivo general:
Elaborar un Taller con Enfoque Centrado en la Persona que favorezca el
autoconcepto en niños con discapacidad, basándose en la valoración de su
autoconcepto.
Objetivos específicos:
• Valorar el autoconcepto de niños con discapacidad en edad 6 a 9 años, que
se encuentren integrados al medio educativo regular a través de un instrumento
pertinente.
• Diseñar un taller con Enfoque Centrado en la Persona, dirigido a niños con
CAPÍTULO 2. MARCO TEÓRICO
En este segundo capítulo se pretende ampliar la información con respecto a
las personas con discapacidad, y el cómo en el devenir de los tiempos se;ha
pasado de la segregación, hasta lograr que hoy en día se hallen integrados los
niños con discapacidad en las escuelas regulares; además de brindar una visión
general respecto a la reacción de la comunidad educativa involucrada en este
proceso, durante este primer contacto con la diversidad. Así mismo se citan
algunos autores que definen el autoconcepto y se precisan los elementos que lo
conforman, dándonos cuenta del cómo el contexto educativo regular, impacta a los
niños con discapacidad que se encuentran integrados en estas instituciones
públicas. También en el desarrollo de este capítulo revisaremos las etapa del
desarrollo en la infancia de los seis a los nueve años desde diferentes enfoque
psicológicos, incluyendo el Enfoque Centrado en la Persona y Constrúctos
importantes que se relacionan con el autoconcepto.
2.1 Enfoque centrado en la persona
El desarrollo humano descrito como la acción que proviene del amor por la
inteligencia y por la bondad, dando como resultado la tendencia básica del
crecimiento, el cual es la fuerza motivacional de toda acción humana. El desarrollo
humano entonces desbloquea al organismo humano de presiones internas y
externas, para que sea capaz de crecer en direcciones insospechadas; al mismo
tiempo que se promueven los valores propios de la persona, asumiendo así la
responsabilidad de su propia vida, es decir reconociendo y amando
considerablemente sus propias necesidades, sentimientos, significados,
experiencias, historias, recursos, limitaciones y errores, así como su calidad de
persona diferente, única e irrepetible (Lafarga, 1992). De esta perspectiva
humanista se desprenden varias teorías psicológicas que buscan el bienestar del
Este apartado está dedicado al enfoque centrado en la persona, poniendo
de manifiesto sus principales elementos, dicho enfoque será la base para
desarrollar la propuesta de trabajo por talleres para favorecer el autoconcepto en
niños con discapacidad; además de clarificar los constructos que orientarán el
proceso en los talleres, impactando positivamente la percepción que estos tienen
de sí mismos.
El enfoque centrado en la persona (ECP) surge en la década de los 40's,
como una nueva alternativa frente a dos fuertes teorías, el psicoanálisis y el
conductismo; nació en el campo de la psicología clínica, como una teoría de la
terapia u orientación pero después su aplicación se extendió a diversos campos
de la vida humana. El psicólogo norteamericano Cari R. Rogers es el principal
representante del ECP, su teoría se basa en la confianza plena en el hombre, es
decir en el funcionamiento pleno de la persona, partiendo de la idea que cada
persona tiende a un desarrollo cada vez más completo.
El propósito del ECP es ayudar a toda persona a tener un funcionamiento
pleno el cual es factible en virtud de que se reconoce la potencialidad y los
recursos con los que cada una cuenta. Como el mismo nombre de la teoría y
práctica terapéutica lo indican, dicho enfoque presenta una visión positiva de la
naturaleza humana; enfatiza los aspectos de ser autónomo, ser socialmente
responsable, la búsqueda de la actualización y el desarrollo de las capacidades
existentes (González, A.M. 2001).
Para Lafarga (2003 a) este enfoque supone que lo verdaderamente
importante para la persona es sentirse mejor consigo misma, ampliar el ámbito de
su experiencia interna y externa, sentirse menos dependiente de los demás, más
responsable de sus propias decisiones en la vida y establecer pautas de conducta
más favorables al propio crecimiento y al de otras personas con las que se
misma independientemente de sus acciones, constructiva y cuya motivación
básica es la autorrealización.
Así mismo uno de los principales retos del ECP, es la formación de una
concepción de la persona con una concepción holística y transdisciplinar del ser
humano, su funcionamiento, sus relaciones y la promoción del desarrollo. Exige
una práctica profesional comprometida con valores éticos que orienten la acción
del promotor enfatizando el respeto de la libertad lo cual evite la imposición de
dichos valores (Segrera, 1997).
Rogers (1985) explicó el funcionamiento del ser humano y su
comportamiento a través de su teoría de la personalidad, en ella se destaca la
importancia de concebir al ser humano desde todos los campos de su experiencia.
Durante la infancia los niños perciben la experiencia como su realidad lo que nos
lleva a pensar que tiene más posibilidades de tomar conciencia. Tienen una
tendencia innata hacia la actualización de sus potencialidades interactúan con su
realidad en función de esta tendencia. El niño se comporta como una totalidad
organizada y se inicia el proceso de valoración organismica, significando un valor
positiva a las experiencias favorables, así como uno negativo a las que no son;
buscando las primeras y rechazando las segundas. En este momento la realidad
del niño está constituida por la representación que él hace de esta y las relaciones
que tenga en su entorno, incluso su experiencia puede ser contraría a la que tenía
en un inicio, pero la realidad que afecta directamente a su conducta es la que vive
en cada momento.
Rogers explica en Lafarga y Gómez (1990, p. 79) que para que el proceso
terapéutico se produzca, es necesario que estas condiciones existan y
permanezcan durante cierto tiempo:
• Dos personas estén en contacto psicológico.
• La primera persona (cliente) se encuentre en un estado de incongruencia, de
• La segunda persona (terapeuta) sea congruente en la relación con el cliente.
• El terapeuta experiencie una consideración positiva incondicional hacia el
cliente.
• El terapeuta experimenta una compresión empática hacia el marco de referencia
interno del cliente.
• Que el cliente perciba la consideración positiva incondicional del terapeuta hacia
él y la comprensión empática que el terapeuta le demuestra.
Si lo anterior se logra llevar a cabo en una relación terapéutica se dará paso
a que el cliente experimente aspectos de sí mismo que antes desconocía,
logrando un crecimiento personal, que se verá reflejado en su interacción con los
otros, es decir será un ser más pleno.
Entonces se considera necesarias las tres condiciones de actitud que son
la empatia, aceptación positiva incondicional y congruencia, que a continuación se
describen para crear una atmosfera y una relación interpersonales que
promuevan el cambio y el proceso de desarrollo del potencial humano.
a) Empatia. Según Rogers (en González, 2001, p. 90) consiste en “poder sentir el
mundo interno del cliente, su propio mundo privado, como si fuera propio, pero sin
perder nunca de vista el cómo sí; es decir, sentir los sentimientos de coraje,
tristeza, confusión, injusticia, etcétera, etcétera, pero sin involucrarse al grado de
hacer suyos esos sentimientos, sino solamente como si lo fueran, permiten al
orientador clarificar el mundo de su cliente, moverse en el libremente y poder
comunicarle ese sentimiento que le llevara a tomar conciencia de su propio mundo
interior”.
De acuerdo con Rogers, (1985, p.45) “el estado de empatia o de
comprensión empática, consiste en percibir correctamente el marco de referencia
interno de otro con los significados y componentes emocionales que contiene,
si”. La empatia implica, por ejemplo, sentir el dolor o el placer de otro como él lo
siente y percibir sus causas como él las percibe, pero sin perder nunca de vista
que se trata del dolor o del placer del otro.
Otros autores como Ciaramicoli & Ketcham (2000, p.33) explican que con la
empática como guía, podemos extender nuestros vínculos, alcanzando un
territorio inexplorado, para establecer relaciones profundas y cordiales. Por medio
de expandir nuestro ser, damos energía dinámica y sentido de propósito en
nuestra vida interior. Al alcanzar a los otros participamos de una de las más
significativas experiencias vitales: la gratitud, la humildad, la tolerancia, el perdón,
la misericordia y el amor.
Rogers en Lafarga y Gómez (1990, p. 84) afirman que cuando el mundo del
paciente es así de claro para el terapeuta, y se mueve libremente dentro de él,
puede comunicar tanto su compresión de lo que el paciente conoce con claridad
como significados de la experiencia del paciente de los que apenas se da cuenta.
b) Aceptación positiva incondicional. Definida la aceptación positiva incondicional
por Charles B. Truax (en Gonzáles, 2001, p.106) una “dimensión unitaria que va
desde un alto nivel en el cual el terapeuta experimenta una aceptación cálida de la
experiencia del paciente como parte de esa persona, sin poner condiciones a esta
aceptación y calidez, hasta un nivel bajo en el cual el terapeuta evalúa al paciente
o a sus sentimientos, expresa disgusto o desacuerdo o, expresa esta aceptación
positiva incondicional en forma selectiva y evaluativa”. Consideración positiva:
Conforme la conciencia del yo exterioriza surge la necesidad de consideración
positiva tanto de sí misma, como de los otros. La satisfacción de esta necesidad
se logra a partir del contacto con el campo experiencial de otra persona y se
vuelve gratificante en la medida que exista la reciprocidad. Inclusive la persona
puede llegar a preferir la consideración positiva de los otros sobre la valoración
independiente de la evaluación de los demás, el organismo la transforma en su
propio criterio.
En Lafarga y Gómez (1990, p.82-83), Rogers afirma que dicha condición
llega al punto en el que el terapeuta se encuentra así mismo experienciando una
aceptación cálida de cada aspecto de la experiencia del paciente como parte de
éste; significa un interés por el paciente como persona, con permiso de tener sus
propios sentimientos, sus propias experiencias.
c) Congruencia. La congruencia o autenticidad del facilitador durante el proceso
terapéutico, se trata de ser él mismo, con acceso consciente de sus sentimientos y
actitudes, dejando que estos fluyan y permitiendo que sean comunicados de
manera clara y directa hacia el otro en el encuentro. “La capacidad para
escucharse y entenderse a sí mismo es la cualidad que lo hará congruente y
permitirá que la persona realice una simbolización adecuada de su experiencia”
(Rogers, 2002, p.38). De acuerdo a esta, es la correspondencia que se presenta
entre el mí mismo y las simbolizaciones que la persona elabora de su experiencia.
Así una persona congruente simboliza adecuadamente las experiencias del mí
mismo y las integra a su autoconstructo y su funcionamiento es integral y óptimo
(p.24).
González (1996, p. 110) expresa que “la congruencia es una actitud de
búsqueda continua que se orienta hacia la propia lucha por el crecimiento y la
integración personal. A medida que la persona mantiene una relación de
congruencia consigo mismo, podrá presentarse como un ser real en su relación
con los demás”.
Dentro del mimo enfoque se encuentra la educación humanista, centrada
en la persona la cual tiene como meta principal la promoción y facilitación del
proceso de desarrollo integral de los dinamismos humanos fundamentales, como
dimensiones que conforman la naturaleza humana. De esta finalidad, se
desprende una misión específica que consiste en (Rogers, en Lafarga y Gómez
1989 b):
• Educar para la vida, en y para la libertad.
• Respetar y celebrar las diferencias.
• Favorecer la interdisciplina y la interdependencia.
• Promover el desarrollo integral de la conciencia.
• Valorar más el ser que el tener.
• Facilitar la apertura a la experiencia, al diálogo, al encuentro y al cambio.
• Reconocer, aceptar y favorecer el desarrollo de los diversos modos que el ser
humano posee para acceder al conocimiento de sí mismo y de la realidad
circundante.
De acuerdo con González-Garza (2001) la acción educativa mencionada
anteriormente:
• Se centra en la persona del educando y en una relación interpersonal
comprometida, aceptante, empática, congruente y auténtica, encaminada hacia el
aprendizaje significativo, el desarrollo integral, la autorrealización y la
trascendencia.
• Parte de un respeto absoluto a la persona del educando y de su propio ritmo, de
tal forma que le permita ir realizando el potencial latente en cada una de sus
dimensiones humanas y cuadrantes de conciencia.
• Reconoce y acepta los alcances y las limitaciones de los distintos niveles de
desarrollo de la conciencia del ser, estar y actuar en el mundo y tiende a promover
la disolución de las fronteras que los separan.
• Afirma que el educar no es un oficio, sino un arte que permite que el estudiante
incorpore y asimile a su ser el conocimiento, integrándolo a sus propias
estructuras y trascendiéndolas.
• Impulsa y favorece el aprendizaje significativo.
• Concibe a la educación como un proceso continuo, secuencial, integrador,
la participación activa del alumno en su proceso de aprendizaje y desarrollo, así
como la apertura al encuentro consigo mismo, con los demás y con el mundo que
le rodea.
• Incluye en su misión formativa tanto contenidos teórico-conceptuales como
habilidades, destrezas técnicas, siempre conjugadas con la experiencia, las
inquietudes, los intereses y los valores de la comunidad de aprendizaje.
• Promueve y facilita el autodescubrimiento, la autoaceptación, autoestima, libertad
responsable, creatividad, expresión de sí mismo, comunicación abierta, las
relaciones interpersonales, formación valoral, la apertura al diálogo, a la
experiencia y al cambio, así como al reconocimiento de nuevas alternativas y
caminos que conduzcan a la realización integral del potencial humano, al
compromiso social y a la trascendencia.
• Considera que el educador, al tener como fin principal el desarrollo integral
armónico y pleno de significados de sus educandos, deja de ser un instructor para
convertirse en un facilitador del proceso de enseñanza aprendizaje. Un maestro
que invita, estimula, provee de recursos y acompaña al otro en su proceso de
autorrealización y trascendencia de fronteras, polaridades y demarcaciones,
promoviendo con ello el despertar al ser que es en esencia. Su quehacer
educativo se centra en la relación interpersonal comprometida y respetuosa y
promueve un ambiente cálido, comunitario, pluralista y promotor de la libertad, la
responsabilidad, la creatividad, la expresión y el aprendizaje significativo.
Rogers aporta una visión de la educación que va más allá de la
modificación de conducta, de la transmisión de la información y el diseño de
técnicas y estrategias encaminadas a enseñar para la escuela; la facilitación del
aprendizaje significativo pretende enseñar para la vida, por lo que se convierte en
la piedra angular del desarrollo humano integral. Concibe su enfoque como un
modelo educativo que promueve la libertad responsable y basado en la confianza
del potencial humano, ya que el aprender a aprender requiere no solo el desarrollo
de la capacidad de reflexión y de discernimiento sobre cómo se aprende, sino el
aprendizaje a través de estrategias flexibles y adecuadas que se integran y
adaptan a las nuevas situaciones que enfrenta el aprendiz (González, 2001).
Para Rogers el aprender significa alcanzar el “ser”, es decir llegar a la
realización personal. Lo cual por otra parte, constituye la meta del proceso
psicoterapèutico. De este modo, la psicoterapia y la educación se unifican bajo
una misma finalidad, a saber, desarrollar un concepto congruente y coherente de
sí mismo, lo que capacitara al sujeto a orientarse conscientemente en la dirección
que vaya tomando a lo largo de su vida.
2.1.1 Constructos relacionados con el autoconcepto
Después de revisar los elementos más importantes del ECP y la manera en
que se conforma la personalidad según Rogers, se identifica como una
herramienta para acompañar a los niños con discapacidad en una sana formación
de su autoconcepto; se exponen algunos constructos que son importantes para
orientar el trabajo que se realice con los niños con discapacidad integrados en la
escuela regular, para mejorar su autoconcepto a través del taller con ECP.
a) Mi mismo: Él autoconcepto en una persona no es algo que surja
espontáneamente, es un proceso permanente y cambiante, que recibe influencia
directa de los contextos en que se desenvuelve la persona, en el caso de los niños
la escuela, la familia y la comunidad y la interacción de ésta con otras personas
que se encuentran dentro de dichos contextos, padres, familiares, maestros,
compañeritos, etc., el concepto “yo mismo” es por tanto un concepto adquirido,
aprendido a partir de las experiencias y conocimientos de una persona, Rogers,
1959 p.30 se refiere al mí mismo como “aquellas ideas que cada ser humano tiene
de sí mismo”, dicho en otras palabras es que cada persona es lo que cree ser.
Lo anterior coincide con las aportaciones hechas por Machargo (en Villa y
conformación del autoconcepto de los diferentes contextos en que se desenvuelve
el niños como lo son el familiar, escolar y social. Cómo se vaya conformando el
autoconcepto tiene relación directa con el propio organismo, con la propia persona
y su forma de responder a estas diferentes experiencias que se van presentando.
Es decir se va forjando en las personas de manera paulatina un autoconcepto
fuerte o débil, según sea la realidad en que se desenvuelve y las actitudes de las
personas que están a su alrededor.
En el caso de las personas con discapacidad sucede exactamente igual,
con la particularidad de que las actitudes de las otras personas hacia ellos,
dependerá directamente del conocimiento que tengan respecto a las diversas
discapacidades y a la cultura de aceptación a la diversidad que tengan.
r
Una parte de la experiencia es simbolizada en la conciencia y corresponde
a la conciencia de ser, de actuar como individuo, en su propia experiencia de sí
mismo; la otra parte de la experiencia es la que corresponde a la interacción entre
el organismo y el medio, ambas contribuyen a la formación de la imagen de sí
mismo.
“Para que el individuo pueda sentir una consideración positiva de sí mismo,
antes ha tenido que sentirse objeto de consideración por parte de los demás”.
(Campos, 1984. p. 67), por tal motivo las personas debiéramos tener conciencia y
consideración del otro, para que en la convivencia cotidiana se generen
experiencias que nos permitieran enriquecernos entre sí.
b) Valoración Oraanísmica: La valoración Organísmica es el proceso en el cual las
experiencias de una persona son valoradas para después ser simbolizadas de
manera consciente, este proceso, tiene como punto de partida la tendencia
actualizante. Este proceso está en continua evaluación y la valoración de las
El proceso de valoración organísmica se refiere a una evolución continua
del individuo, en donde constantemente está simbolizando y valorando lo que le
provoca satisfacción a su organismo y lo que no, de acuerdo a su experiencia.
En lo que se refiere al Desarrollo Personal, es importante que el ser
humano valore lo que siente y lo que le hace sentir así, para relacionarse con los
demás de manera efectiva y afectiva. Saber distinguir lo que no le hace bien al
organismo es de suma importancia, para satisfacer las necesidades tanto físicas
y emocionales. Si en el proceso de enseñanza aprendizaje los docentes dieran
este acompañamiento a los estudiantes, en este proceso, favorecería la
confirmación del autoconcepto.
Se citan a continuación algunas características del organismo:
1. El organismo humano tiene la capacidad para reconocer en su conciencia los
factores que le provoca desajuste emocional y psicológico produciendo
incongruencia entre las partes constitutivas de su unidad organísmica: el concepto
de sí mismo o yo y la totalidad de su experiencia.
2. El organismo desarrolla activamente la capacidad potencial que tiene de forma
innata para reorganizar sus vivencias y restablecer la congruencia organísmica.
3. En el caso de que las personas no puedan llevar a cabo por sí mismas, se da la
oportunidad a través de una relación interpersonal terapéutica congruente, positiva
y compresiva que de alguna manera le transfiere al individuo actitudes para
consigo mismo.
c) Tendencia actualizante: Movimiento innato del organismo del organismo que lo
lleva a desarrollar sus potencialidades, a la conservación y a la mejora del mismo.
Si las personas tenemos confianza en las otras personas, independientemente de
su condición física e intelectual, no inhibiremos esa tendencia natural a la mejora
de sí mismo; sin embargo culturalmente en nuestra sociedad con el afán de
ayudar al otro y en especial aquellos a quienes consideramos vulnerables sucede
Casado (2001) menciona que una descripción comprensiva del concepto
de tendencia actualizante debe tomar en cüenta los siguientes aspectos:
1. Al ser una tendencia natural en el ser humano, está presente en todo individuo.
2. No es homeostática, sino que tiende al desarrollo.
3. Es una tendencia selectiva y direccional, no busca desarrollar todas las
potencialidades posibles, sino las que más facilitan la adaptación a las sucesivas
situaciones vitales.
4. Sus finalidades evolucionan en el sentido de ser más complejas, significando
retos mayores porque busca satisfacer necesidades progresivamente superiores.
5. El proceso se caracteriza por un aumento paulatino de la autorregulación y
menor dependencia externa.
6. Es una tendencia precultural pero la cultura modela sus manifestaciones y fines.
7. Puede verse contrarrestada por tendencias hacia la seguridad, fruto de
limitaciones internas o externas.
8. Las características de una persona altamente desarrollada son la integración
entre sus valores y objetivos y la realidad, la apertura hacia sí mismo y el entorno,
la espontaneidad, la autonomía, la creatividad, habilidades altamente
desarrolladas confianza en sí mismo se relaciona abierta y colaboradoramente y
es solidario.
Rogers (1951 en Cornejo y Brik Levy) utiliza el término de tendencia
actualizante para describir la necesidad humana de crecer desarrollarse y alcanzar
su potencial máximo.
Cornejo y Brik Levy (1951) señalan c|ue la tendencia actualizante es
responsable por cada aspecto del ser esfuerzo del ser humano y de sus logros.
Describe el desarrollo integral de todos los aspectos de la persona, incluyendo los
aspectos espirituales, emocionales, físicos, y las dimensiones creativas. En el
consejo psicológico este concepto es muy importante ya que se basa en la idea de
sus propios problemas: Si los consejeros creen sinceramente en este concepto es
porque valoran y respetan a las personas que ayudan.
Los constructos orientan al facilitador para favorecer el autoconcepto de los
niños a través de una relación de ayuda y acompañamiento en los talleres,
iniciando con un reconocimiento del sí mismo, motivado en la valoración y
conciencia de su propia experiencia, para fortalecer en ellos con esa tendencia
natural del organismo a la mejora continua que muchas veces se ve afectada por
alguna circunstancias; para finalmente comenzar a perfilar una persona
congruente.
Un ámbito relevante donde la tendencia actualizante debería hacerse
patente de manera natural, sin duda es en el ámbito educativo, ya que es aquí otro
contexto importante además del ámbito familiar, en la vida de las personas y en
particular de los niños, que dicho sea de paso están en proceso de la
conformación de su autoconcepto, por tanto Rogers y Freiberg, 1996 menciona
que:
“Nos enfrentamos a una situación enteramente nueva de la educación, en la
cual el propósito de ésta, si hemos de sobrevivir, debe ser la facilitación del
cambio y del aprendizaje. Solo son educadas las personas que han
aprendido cómo aprender, que han aprendido a adaptarse y cambiar, que
advirtieron que ningún conocimiento es firme, que solo el proceso de buscar
el conocimiento da una base para la seguridad...liberar la curiosidad,
permitir que las personas evolucionen según sus propios intereses, desatar
el sentido de indagación, abrir todo a la pregunta y a la exploración,
reconocer que todo está en proceso de cambio, aunque nunca lo logre de
manera total, constituye una experiencia inolvidable...La facilitación del
aprendizaje es el objetivo de la educación, el modo de formar al hombre
Teniendo claro que el papel de la escuela no se limita a la trasmisión de
conocimientos, donde los docentes son meros trasmisores de conocimientos
conceptuales, dicho con otras palabras se debe tener conciencia que en las
escuelas se tiene la responsabilidad de fortalecer y acompañar el crecimiento
personal de los estudiantes.
2.2 El trato hacia las personas con discapacidad en el devenir del tiem po
La discapacidad ha sido enfocada desde diferentes perspectivas, una de
ellas es desde la experiencia de salud, donde se dice que una discapacidad es
toda restricción o ausencia (debido a una deficiencia) de la capacidad para realizar
una actividad en forma o dentro del margen que se considera normal para un ser
humano.
Algunas consideran lo siguiente respecto a la discapacidad:
“Se caracteriza por exceso o insuficiencias en el desempeño o
comportamiento de una actividad rutinaria normal, los cuales pueden ser
temporales o permanentes, reversibles o irreversibles y progresivos y regresivos.
Las discapacidades pueden surgir como consecuencia directa de la deficiencia o
como una respuesta del propio individuo, sobretodo la psicológica, a deficiencias
físicas, sensoriales o de otro tipo. La discapacidad representa la objetivación de
una deficiencia y en cuanto tal, refleja alteraciones a nivel de la persona” (SEP,
2004, p. 48).
La discapacidad concierne a aquellas habilidades, en forma de actividades
y comportamientos que son aceptados por lo general como elementos esenciales
de la vida cotidiana. Son ejemplo de ellos las alteraciones de las formas
apropiadas del comportamiento personal (tales como el control de esfínteres y la
destreza para lavarse y alimentarse con autonomía), del desempeño de otras
actividades de la vida cotidiana y de las actividades locomotrices (como la
Para tener una mirada más amplia del trato que las personas con
discapacidad han recibido se hace un recorrido a lo largo de la historia de la
humanidad, ya que se han desarrollado distintas concepciones y actitudes
respecto a la discapacidad. Estas han reflejado respecto a la atención hacia estas
personas, de la eliminación y el rechazo social se pasó a la sobreprotección y a la
segregación, para finalmente aceptar su participación en diferentes contextos
sociales (familia, escuela, trabajos, etcétera).
Se puede mencionar que en los pueblos primitivos del clan o tribu con
menos fuerza o habilidades físicas, representaban un obstáculo para la
supervivencia del grupo. Ante la falta de alimentos, la necesidad de desplazarse a
grandes distancias o el enfrentamiento con otros grupos, esas personas eran
eliminadas intencionalmente o abandonadas a su suerte. En la medida en que la
sociedad fue adquiriendo formas de organización más complejas, se desarrolló
también diferentes grados de conciencia social y de trato respecto a las personas
con desventaja. En muchos casos, en lugar de ser eliminadas eran elegidas para
participar en ceremonias y rituales ya que se les atribuían facultades divinas y
eran consideradas “protegidas de los dioses” llegando incluso a ser adoradas; o
bien, se les relacionaba con poderes demoniacos y entonces eran considerados
“malditos de los dioses”, según menciona García (2000).
En otros casos estas personas formaban parte de la sociedad común, sin
que se les atribuyera dotes sobrenaturales, pero se impedía su acceso a muchos
ámbitos de la sociedad. Durante la edad media, la influencia de la iglesia cristiana
fue decisiva en la manera de percibir y actuar ante las discapacidades. Por una
parte, los valores cristianos de respeto por la vida humana derivaron en actitudes
de compasión y de caridad hacia los imposibilitados: por otro lado y de manera
contradictoria la misma iglesia con el pretexto de controlar y preservar los
principios morales difundió la explicación de las discapacidades desde una
perspectiva “sobrenatural”, impregnándolas de contenidos demoniacos. De este
producto de una sociedad dominada por dogmas y temores religiosos, originaron
el rechazo ante ciertas discapacidades. Y es así como se fue alimentando una
concepción de la discapacidad que condujo al rechazo social y al temor frente a
estas personas.
Así los cambios en la sociedad en todos sus ámbitos, junto con la
percepción hacia las personas con discapacidad, poco a poco fueron mejorando y ¥ al mismo tiempo fueron preocupándose por brindarles espacios educativos lo más
adecuados para ellos, inicialmente se tenía un punto de vista médico en la
atención de las personas con algún tipo de discapacidad, por lo cual se
consideraba necesaria su hospitalización y separación total de sus familiares. Se
inició con la construcción de muchos acilos - hospitales, lo cual se extendió por
muchos países. Sin embargo “algunos pensadores defendían la creencia de las
escuelas especiales o clases especiales dentro de escuelas regulares, sin alejar a
estos niños de sus familias, como por ejemplo Johann Wilhelm Klein y Alexander
Graham Bell” (SEP, 2010, p.24).
Fue hasta la década de los años sesenta que surge una manera diferente
de percibir la discapacidad, que se puede denominar “corriente normalizadora”.
Este nuevo enfoque define el derecho de las personas con discapacidad a llevar
una vida común como el resto de la población, en los ámbitos familiar, escolar,
laboral y social. La estrategia para el desarrollo de esta filosofía se denomina
integración.
2.2.1 Integración educativa
Este movimiento integracionista se inicia como una lucha de padres de
familia de niños y jóvenes que presentan alguna discapacidad física, intelectual y/o
sensorial, para que sus hijos fueran integrados en la escuela regular; como ya se
como Mainstreaming (corriente principal) y rápidamente se extendió por Europa,
Estados Unidos y Canadá”. (SEP, 2010, p.31).
En México la integración educativa se define como la participación de las
personas con Necesidades Educativas Especiales con o sin discapacidad en
todas las actividades de la comunidad educativa, con miras a lograr su desarrollo
y normalización en su hábitat natural. Estas acciones se fundamentan en los
principios humanísticos de respeto a las diferencias individuales y en lo
establecido en el artículo tercero de la constitución mexicana. La integración
implica acciones de la comunidad dirigidas a facilitar la normalización y
adaptación, en donde todo niño con o sin discapacidad tiene derecho a estar en la
escuela mas cercana, así como la provisión de servicios y medios compensatorios
para que el proceso de enseñanza aprendizaje se desarrolle de la mejor manera,
evitando e la medida de lo posible la segregación.
Para que la educación llegue a todos incluyendo a las personas con
discapacidad se requiere que esta se fundamente y respalde en un marco jurídico
se describe, a continuación de manera breve y precisa.
2.2.2 Marco ju ríd ico de la integración educativa
En 1994 se declara en Salamanca, España los principios políticos y practica
para atender a la población con Necesidades Educativas Especiales, así mismo la
UNESCO emitió una lista de recomendaciones para propiciar los avances de la
integración educativa y se destacan los siguientes según Frola, R. (2004):
• Reafirmar el derecho a la educación sin discriminación, a través de una
legislación adecuada, desarrollo de políticas que garanticen la integración gradual
al sistema regular de alumnos con NEE.
• Fortalecer el sistema educativo para que la planificación incluya a todos los
• Adecuar las estructuras organizativas de la población para el logro de la
coordinación intersectorial e institucional.
• Transformar progresivamente los servicios de educación especial como apoyo a
la educación regular.
• Fomentar el intercambio de experiencias entre países, para conocer el avance de
la integración educativa.
• Establecer currículos flexibles y sistemas de evaluación variables.
• Capacitar y procurar la formación del magisterio para la atención pedagógica de
los alumnos.
También se proclamó:
• Todos los niños de uno u otro sexo tienen derecho fundamental a la educación y
debe dárseles la oportunidad de alcanzar y mantener un nivel aceptable de
conocimientos.
• Cada niño tiene intereses, características y necesidades de aprendizaje que le
son propios.
• Los sistemas educativos deben ser diseñados y los programas aplicados de
modo que tengan en cuenta toda la gama de esas diferentes características y
necesidades.
• Las personas con NEE deben tener acceso a las escuelas regulares, que debían
integrarlos en una pedagogía centrada en el niño, capaz de satisfacer sus
múltiples necesidades.
• La escuela regular con esta orientación integradora representa el medio más
eficaz para combatir las actitudes discriminatorias, crear comunidades de acogida,
construir una sociedad integradora y lograr la educación para todos.
En nuestro país en 1993 se hicieron modificaciones al artículo 3o
constitucional en sus fracciones II, IV Y V:
II. El criterio que orientará a esa educación se basará en los principios de avance
científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos las servidumbres, fanatismos
IV. ... Toda educación que imparta el estado sérá gratuita...
V. ... además de impartir educación preescolar, primaria y secundaria, señaladas
en el primer párrafo el Estado promoverá y atenderá todos los tipos y modalidades
educativas (Aquí entra la educación especial).
La Ley Federal de Educación se sustituye por la Ley General de Educación,
en esta ley se reconoce por primera vez legalmente la existencia de la educación
especial como tal, así mismo su definición y orientación a través del artículo 41,
cuyo texto dice:
“La educación especial está destinada a individuos con capacidades
transitorias o definitivas, así como para aquellos con aptitudes
sobresalientes. Procurará atender a los educandos de manera adecuada a
sus propias condiciones, con equidad social. Tratándose de menores de
edad con discapacidad, esta educación propiciará su integración a los
planteles de educación básica regular. Para quienes no logren esa
integración, esta educación propiciara la satisfacción de necesidades
básicas de aprendizaje para la autónoma convivencia social y productiva.
Esta educación incluye orientación a los padres y tutores, así como también
a los maestros y personal de escuelas de educación básica regular que
integren a alumnos con NEE”.
Después de haber revisado detenidamente lo que respecta a la integración
educativa, valdría la pena preguntarse ¿qué sucede en la realidad del hecho de
integrar a un niño con discapacidad a un ambiente regular?, ¿cuál es la reacción
de la comunidad educativa (alumnos, maestros y padres de familia)?, más
importante aún ¿cómo impacta en el niños con discapacidad el ambiente
educativo regular? y esto ¿cómo repercute en el autoconcepto de los niños con
discapacidad?
En un contexto real los maestros regulares que por primera vez tiene un
ambiente regular, el enfrentarse por primera vez a la diversidad provoca diferentes
reacciones, estas pueden ir desde la aceptación y apertura a esta nueva
experiencia, hasta la resistencia y temor hacia lo diferente, como menciona Frola,
R. (2004) actitudes fundadas en situaciones tales como desconocimiento, temor a
lo diferente, falta de sensibilidad hacia los principios éticos universales como el
derecho a la educación para todos, la equidad de oportunidades y el compromiso
personal con cada niño.
Frola, R. (2004) indica que en un estudio realizado por Ann Lewis en el año
2000, se enlistan una serie de ideas equivocadas que predominan entre los
maestros con respecto al trabajo diario con niños con NEE con o sin discapacidad,
esta son:
• Que estos niños salen del rango de diferencias con los que un maestro puede
lidiar.
• Aprenden muy poco aun con ayuda especial.
• Requieren atención constante de los adultos, por lo que necesitan estar en
grupos pequeños.
• Acaban con la energía del maestro.
• Demandan tanta atención que los demás niños se sienten desplazados.
• Necesitan programas altamente especializados.
• Son rechazados por los alumnos “normales”.
• Se encuentran mejor con los niños de su mismo “tipo”.
• Que reciben una cantidad desproporcionada de recursos educativos.
Obviamente la actitud del docente regular ante la integración educativa de
niños con discapacidad va a ser determinante en el éxito o fracaso escolar del
alumno, ya que las actitudes que el profesor manifieste ante el niño integrado, va a
influenciar directamente a sus alumnos, quienes aprenderán de su ejemplo y
repetirán esta conducta (sea cual sea, de aceptación o rechazo) ante sus
compañeros integrados y entonces valdría la pena identificar las consecuencias de
Para este quehacer educativo la escuela regular recibe el apoyo de la
USAER (Unidad de Servicio de Apoyo a la Escuela Regular), de manera teórica y
metodológica, favoreciendo la interacción de los niños con discapacidad y al
mismo tiempo contribuir a la elevación de la calidad educativa. Este tipo de unidad
se encuentra conformada de la siguiente manera un equipo de apoyo técnico, un
psicólogo, un trabajador social y un maestro de lenguaje.
2.2.3 Revaloración de la discapacidad
Presentar una discapacidad hace que ésta circunstancia en la que algunas
personas se encuentran afecte directamente la percepción que los otros tienen
sobre ellos. Socialmente el significado de la discapacidad (SEP, 2004) se ha
abordado a partir de los tres componentes que conforman el concepto de actitud:
cognitivo, afectivo y conductual, los cuales están estrechamente relacionados, tal y
como se describen a continuación.
a) El componente cognitivo de la actitud. Es lo que se piensa que es la
discapacidad, son creencias o conceptos que a su vez pueden caracterizarse en
un sentido negativo o en un sentido positivo:
• Negativo. Existe una representación negativa acerca de la discapacidad cuando
se caracteriza de manera rígida a las personas que lo padecen. Se categorizan a
partir de focalizar una sola característica de la persona, regularmente los aspectos
que significan alguna desventaja, sin tomar otras características de signo positivo.
Estas categorizaciones se convierten en etiqueta o estereotipo, bases del
prejuicio.
• Positivo. En la medida en que se toma en cuenta a la persona en su totalidad sus
características, sus posibilidades y sus limitaciones, se tiene un conocimiento real
de la misma. Entonces el significado de la discapacidad se relaciona con el
respeto hacia la persona y con la tolerancia hacia aquello que sea diferente. Una
b) En componente afectivo de la actitud. Este componente tiene que ver con la
valoración que se hace de la discapacidad y con los sentimientos y efectos que se
ligan a esa valoración.
• Negativo. Una evaluación negativa de la discapacidad lleva consigo ciertas
tendencias afectivas. Al describir a una persona solamente a partir de aquellos
rasgos que tienen un tono negativo o desventaja, se esta asumiendo una actitud
hostil, de rechazo, de evaluación parcial del otro.
• Positivo. Una apreciación positiva relaciona con la aceptación y la flexibilidad,
tomando en cuenta las dificultades como las posibilidades.
c) El componente conductual de la actitud. Se refiere a la manera en qué se da la
interacción en las situaciones de intercambios específicos.
• Negativo. Existe una conducta negativa hacia la discapacidad cuando existen
actitudes de rechazo y discriminación hacia las personas que la presentan.
• Positivo. Se reconocen las propias posibilidades y limitaciones de los otros, lo
cual favorece las interacciones en condiciones de igualdad, posibilita otra manera
de entender y evaluar la discapacidad.
Es necesario que se tenga presente que sea cual sea las características
individuales de las personas con o sin discapacidad, se debe dar un respeto y
trato digno a todos por igual. En nuestro país el número de personas con
discapacidad es considerable, ya que la discapacidad puede ser una circunstancia
de la que nadie está exento.
2.2.4 La persona con discapacidad y la percepción que tiene de sí m ism a
El hombre en su naturaleza básica desarrolla la capacidad de
autoconciencia, es decir, la capacidad de percibirse a sí mismo en la realidad, por
esta capacidad se convierte en persona (Lafarga, 1990). Indudablemente las
condiciones físicas, psicológicas, que presente la persona repercutirá
discapacidad por ende también su autoconcepto está determinado por su
condición personal.
Como lo ejemplifica la SEP (1995) un niño con ceguera o debilidad visual,
aun con inteligencia normal suelen tener un retraso importante en su desarrollo
psicomotor y de lenguaje, cognitivo y social. Esto se debe a que la carencia o
limitación en la vista reduce enormemente su comprensión e interacción con lo
que le roda. También el desarrollo social se ve afectado, por ejemplo la sonrisa
social que aparece desde muy temprano en los bebes, es su primera respuesta de
imitación a la expresión de los papás. La expresión facial y el lenguaje corporal
también son consecuencia de las interacciones sociales. La ausencia de la
expresión en el rostro y el cuerpo del niño ciego dificulta sus relaciones sociales.
Los niños ciegos también tienen dificultad para entender el mundo que lo rodea,
no puede construir solo un concepto que estructure las cosas y las relaciones
entre ellas porque no las ve. Todos los niños nutren su afecto de seguridad y
autoestima. Una discapacidad requiere de un refuerzo constante de que se le ama
para que pueda aceptarse y afirmarse. Es importante que al interactuar se usen
las inflexiones de la voz, el tacto y todas las expresiones físicas del afecto.
Otro ejemplo es la pérdida auditiva las personas que la presentan tienen la
necesidad de realizar modificaciones importantes en su forma de vida, en su
familia y en su ambiente escolar, pues esta persona depende fundamentalmente
de la vista para comunicarse, aprender y acceder a la información. Las personas
con pérdida auditiva, tienen dificultad o no participan en actividades sociales tales
como convivir, hacer bromas, entender lo que sucede a su alrededor.
Las personas con retraso mental tienen limitaciones sustanciales en el
desenvolvimiento corriente. Se caracteriza por un funcionamiento intelectual
significativamente inferior a la media, junto con limitaciones asociadas a dos o
más de las siguientes áreas de habilidades adaptativos: comunicación, cuidado
autogobierno, salud y seguridad, habilidades académicas funcionales, ocio y
trabajo. El retraso mental se manifiesta antes de los 18 años. Las dificultades
adaptativas en el retraso mental deriva en limitaciones en la inteligencia social y
práctica. Las personas con retraso mental pueden tener limitaciones significativas
en sus capacidades para comprender el comportamiento social lo que incluye
dificultades para inferir señales personales mediante la sunción de papeles
dificultad para inferir señales situacionales; pueden presentar limitaciones
significativas en su habilidad para mostrar perspicacia social sobre las
características personales y motivacionales de los otros.
Pueden tener limitaciones sustanciales en la habilidad para mostrar un
adecuado juicio ético en sus comportamientos interpersonales y en su capacidad
para comunicar sus propios pensamientos y sentimientos para resolver problema
cuando existen necesidades conflictivas en situaciones sociales.
Como ya se mencionó anteriormente la discapacidad que presente una
persona y este caso específico un niño de seis u ocho años de edad que está
siendo integrado a la escuela regular por primera vez, provoca diferentes
reacciones tanto en sus maestros como en sus compañeros de clase y estas
reacciones se ven traducidas en actitudes, las escuelas pueden ser positivas o
negativas, y se han mencionado algunas de estas, pero entonces en un ambiente
educativo regular ¿cómo impacta el proceso de integración educativa en el
autoconcepto de los niños con discapacidad?, para poder clarificar mejor esta
situación es necesario primero que nada definir autoconcepto y cómo es que este
se va constituyendo.
2.3 El autoconcepto
Dada la complejidad del término autoconcepto a continuación se hace una
revisión de desde la perspectiva de distintos autores, Rogers (1985) define el “mí-