La Biblia: un
La Biblia: un
libro sagrado
Testamento = Alianza, pacto. La Biblia se divide en 2 testamentos:
Antiguo Testamento: Formado por 46 libros. Narra la experiencia de
Dios del Pueblo de Israel, su historia interpretada en clave teologal (en
clave de Dios). Fundamentalmente escrito en hebreo y algunos libros en
griego.
Nuevo
Testamento:
Formado
por
27
libros.
Su
centro
es
el
acontecimiento Jesucristo y lo que ese hombre singular supuso para los
contemporáneos que se encontraron con él. Relata su vida y la de los
¿Qué es la Biblia?
contemporáneos que se encontraron con él. Relata su vida y la de los
primeros cristianos. Escrito en griego entre los años 70 y 120 d. C.
Inspiración: Acción por la cual el Espíritu Santo mueve a una serie de
personas a compartir con los demás su experiencia de encuentro con
Dios, por lo que suscita las palabras más oportunas para que el texto sea
realmente “Palabra de Dios”. De este modo el autor de la Biblia es tanto
Dios que inspira como el escritor que pone las palabras.
Canon: Lista de los libros que la Iglesia considera inspirados. Su fijación
fue un largo proceso que culmina en el Concilio de Trento (1545).
Verdad: La verdad que contiene los textos sagrados no es una verdad
científica o histórica, sino que es la verdad de la fe, “la verdad para
nuestra salvación” (DV 11).
¿Qué cuenta la Biblia?
La verdadera historia interminable…
Narra 2000 años de historia leída en clave de Dios.
Por ello no es una simple historia, sino una historia
de SALVACIÓN. Desde Abraham hasta los primeros
cristianos, pasando por los patriarcas, Moisés, los
profetas… y por supuesto Jesús, punto culminante
de esta gran historia salvífica.
de esta gran historia salvífica.
La interioridad y la exterioridad de Dios se van
manifestando poco a poco en toda esta historia, cada
libro es un tímido balbuceo de la Palabra definitiva de
Dios: J… E… S… Ú… S. Dios se va dando a conocer
progresivamente a su pueblo: Liberador, cercano,
salvador… Este continuo desvelamiento del rostro de
¿Cómo lo cuenta?
Géneros literarios: Cada uno de los modos y maneras en los que se cuenta un hecho, un sentimiento o algún acontecimiento. Un género literario tiene unas reglas establecidas, una estructura fijada y un conjunto definido de recursos estilísticos.
En la Escritura aparecen los siguientes géneros:
1. Histórico: Cuenta la historia, con bastantes tintes épicos, de algún personaje (1 Sam 17, 1-57). → 12 Libros Históricos.
2. Legislativo: Conjunto de normas o costumbres (Ex 20, 12-17).
3. Profético: A modo de oráculos o anuncios de parte de Dios (Is 65, 16-19). → 17 Libros proféticos: Mayores y menores. Profetismo (s. VIII-VI a. C.).
17 Libros proféticos: Mayores y menores. Profetismo (s. VIII-VI a. C.).
4. Poético: Normalmente escritos en versos y suelen expresar sentimientos (Sal 94, 1-6). → Salmos, Cantar de los Cantares, Lamentaciones.
5. Sapiencial: Reflexiones y refranes puestos normalmente en boca de un sabio o un abuelo (Prov 3, 33-35). → 5 Libros sapienciales.
6. Narración didáctica: A través de un relato, en la mayoría de los casos no histórico, pretende trasmitir una enseñanza más profunda (Rut 2, 1-23). → 4 Libros didácticos (Rut, Tobías, Judit y Ester).
7. Epistolar: Narraciones a modo de carta con destinatario conocido o desconocido (Jr 29, 1-23).
8. Apocalíptico: Visiones, sueños, narraciones un tanto mitológicas y muy simbólicas (Dn 7, 1-8).
Menguante.
El banco de mármol, la plaza, el velero;
Ca
ñ
ones por banda
…
La casa, el colegio,
El uno en la espalda del breve portero
…
Ya nada es lo mismo. Menguaron. Peque
ñ
os.
El patio, las flores, el invernadero,
Los verdes limones que da el limonero,
La lluvia golpeando el temor de mis sue
ñ
os
…
Ya nada es lo mismo. Menguaron. Peque
ñ
os.
S
ó
lo el mar es igual, profundo y azul:
M s grande que yo, m s grande que t .
S lo el mar es igual, profundo y azul:
M
á
s grande que yo, m
á
s grande que t
ú
.
La piedra que enjuaga el jersey del invierno,
Mis botas de barro, mi espada, mis besos,
La Iglesia espiando el calor de mis juegos
…
Ya nada es lo mismo. Menguaron. Peque
ñ
os.
El arco que carga al rosal desde el suelo,
La calle que ayer era un campo desierto,
La luz del oto
ñ
o ara
ñ
ando el espejo
…
Ya nada es lo mismo. Menguaron. Peque
ñ
os.
S
ó
lo el mar
…
Ahora sólo son recuerdos.
Mañanitas de colegio, las nochebuenas, mis hermanos, mis cuadernos,
mi guitarra; un póster del “Equipo A”, una postal, el miedo al agua.
Ese pito de madera, la playa y sus mil veranos, mi carnaval, mi sol, mis
padres de la mano: buenos momentos que ahora sólo son recuerdos, los
recuerdos del niño que está creciendo en esta sociedad malvada, en
esta selva de fieras desquiciadas; No quiero ver pasar el tren del
tiempo y marchitar la flor de mis sueños…
No me gusta el compromiso, me asustan las hipotecas, no quiero ni
pensar en el mercado laboral ni en mi silueta. Quiero seguir siendo el
pensar en el mercado laboral ni en mi silueta. Quiero seguir siendo el
niño que no miraba la hora, el niño que a la soledad dejaba sola, el niño
eterno que ahora sólo es un recuerdo: el recuerdo del corazón que se
está pudriendo entre facturas, prisas y derroches, el que cambió la
bici por el coche…
Nunca podré evitar el hacerme mayor de edad pero sí puedo conservar
como oro en paño esa felicidad, ese juego, esa libertad de hace unos
años.
¿Cuándo y por qué se escribe la Biblia?
Tres Peculiaridades
• La Biblia está escrita por muchas personas a lo largo de mucho años y con muchos estilos diferentes… Pero con algo en común: su intención es narrar lo más importante en sus vidas y en la vida de su pueblo: Dios toma la Palabra y se hace historia. Por tanto, cada uno de estos autores lo que hace es leer los momentos más importantes de su historia en clave de Dios, en los momentos más importantes de la historia Dios se revela. Pero, tiene que quedar muy claro que los autores inspirados (hagiógrafos) no quieren contar la historia de su pueblo, sino la acción de Dios en ella.
• Al comienzo estos relatos, que interpretan la historia en clave de Dios, se
• Al comienzo estos relatos, que interpretan la historia en clave de Dios, se trasmitían oralmente de generación en generación, pero en determinados momentos y por causas muy diversas las comunidades de creyentes ven la necesidad de poner esas tradiciones orales por escrito y así van surgiendo los diversos textos que poco a poco se fueron agrupando según similitud y fueron dando lugar a los diversos libros bíblicos.
• Estos libros, van tomando un carácter litúrgico y catequético, por lo que se comienzan a leer en las celebraciones religiosas y las familias los usan para enseñarles a los niños el contenido fundamental de la fe de su pueblo.