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CONTENIDO
INTRODUCCIÓN
OBJETIVOS DEL CURSO
PERFIL DEL ESTUDIANTE
EJES DE FORMACIÓN
COMPETENCIAS BÁSICAS DE APRENDIZAJE
UNIDAD TEMÁTICA I:
HISTORIA DE LA LITERATURA INFANTIL
UNIDAD TEMÁTICA II:
INICIOS E INDICIOS DE LA LITERATURA INFANTIL EN LATINOAMéRICA
UNIDAD TEMÁTICA III:
LOS PERSONAJES FANTÁSTICOS ATRAPAN LA ATENCIÓN DE LOS NIÑOS Y NIÑAS DE PRIMERA INFANCIA
UNIDAD TEMÁTICA IV:
ANIMACIÓN A LA LECTURA
UNIDAD TEMÁTICA V:
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INTRODUCCIÓN
La enseñanza de la literatura, en la educación preescolar y en los niveles de primaria, es una tarea delicada pues el maestro siempre pretende que sus estudiantes logren el equilibrio entre el rigor de la lectura o la enseñanza del proceso lector, la emoción que causa la historia a los lectores y las puertas que se abren en la imaginación de nuestros pequeños en la medida que la narración avanza, comprueba los niveles de sensibilización que pueden tener los niños mientras inician su proceso lector.
La labor más importante del docente de literatura es facilitar en sus estudiantes los múltiples lenguajes que una obra literaria posee, la tarea querido maestro es ser el mediador entre el mundo real y el mundo de fantasía que va recreando el niño a medida que avanza la historia que lee, dibuja, cuenta crea y recrea.
Posibilitarle la interpretación de sistemas simbólicos a un niño es abrirle la puerta a la significación de su mundo al uso de la creatividad y la imaginación. Como maestro de literatura siempre debe primar el goce y el deleite por lo leído hay que evitar no centrarse en las actividades que se desprenden de la lectura de un libro sino que por el contrario posibiliten los mundos posibles que una narración puede brindar a un lector ávido de imaginación.
En otras palabras podemos definir el curso de didáctica de la literatura infantil, como el compendio del quehacer del maestro de lengua castellana pues tiene que ver con la educación, la comunicación, el arte, la historia, la ciencia entre muchas otras disciplinas. Enseñar el arte de la narración, es pensar en el disfrute de historias de hadas, brujas, hechizos, personajes misteriosos, animales poderosos, monstruos invencibles del pasado y del presente que juegan, se entrelazan, viven y tejen las tramas de las narraciones fantásticas que con gran asombro se leen en la actualidad y que desde siglos atrás han intentado capturar a un público que vive de la “fantástica” como dice (Rodari. 1999. p16) en su libro la Gramática de la Fantasía.
Todas las historias puede tener uno, dos o tres finales diferentes; puede verse unicolor o de colores, puede tener letras grandes, medianas o pequeñas, pueden tener al interior de sus páginas formas extrañas y hasta puede generar en los pequeños lectores grandes emociones y sensaciones; todo ello con el uso adecuado de la palabra que hoy en día es el reto de las aulas de clase pues el docente debe potencializar las habilidades comunicativas partiendo de su realidad social y de su entorno tecnológico.
Lo anterior significa tener una mirada distinta de la pedagogía y del sentido mismo de la enseñanza y el aprendizaje pues las habilidades comunicativas son la fuente inagotable de la expresión oral y escrita pues el hablar, el escuchar, el leer y el escribir son las formas de expresión y de significación que desarrollan como procesos al interior del aula de clase.
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OBJETIVOS DEL CURSO
1. OBJETIVO GENERAL1.1. Los estudiantes, en formación del programa de licenciatura en Educación Preescolar estarán en la capacidad de ampliar y diversificar las formas de comunicación y representación que los niños y niñas elaboran en su primera infancia teniendo en cuenta que la literatura es el arte de expresar la particularidad humana mediante el trabajo con las palabras.
2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS
2.1. Contribuir a la formación integral de los niños y niñas de la primera infancia a través del desarrollo de las habilidades comunicativas: escuchar, hablar, leer y escribir.
2.2. Valorar la literatura infantil como recurso didáctico de primer orden para fortalecer el desarrollo expresivo y comunicativo de los niños y niñas de la primera infancia.
2.3. Promover escenarios fantásticos alrededor de las situaciones de la vida cotidiana de los niños y niñas de primera infancia.
2.4. Desarrollar la competencia de lectura comprensiva, inferencial, intertextual y crítica según los niveles establecidos en los niños y niños de primera infancia.
2.5. Estimular las capacidades relacionadas con la recepción e interpretación de los mensajes orales y escritos descifrados en los diferentes textos literarios leídos dirigidos a niños y niñas de primera infancia con el fin de mejorar la comprensión del mundo.
2.6. Facilitar la adquisición del código propio del lenguaje acercándonos al uso creativo, fáctico de la lengua literaria.
2.7. Desarrollar en los niños y niñas de primera infancia el lenguaje verbal y no verbal para facilitar los procesos de socialización
2.8. Valorar el uso de la lengua materna en relación a fomentar la cultura y el folclor propio de la nación para formar identidad y culturalidad en los niños y niñas de primera infancia.
2.9. Establecer relaciones entre el juego, la imaginación y el aprendizaje para ampliar el repertorio lingüístico desde la creación de mundos imaginables y posibles .
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2.10. Valorar la importancia que tiene el desarrollo de la creatividad en los procesos cognitivos y en el desarrollo de las competencias en los niños y niñas de primera infancia.
PERFIL DEL ESTUDIANTE
• Identificar que la lengua escrita u oral puede emplarse para manejar situaciones practicas del dia a dia y enriquecerla con el lenguaje literario.
• Valorar la expresion de sentimientos, sueños y expresiones coloquiales como expresiones culturales que identifican el contexto en donde se involucran estudiantes y docentes. • Lee y comprende diversos tipos de texto e interactúa con el mundo real y los mundos
posibles.
• Escribe diversos tipos de texto con coherencia, cohesión, adecuacion y estilo propio según sea el requerimiento.
• Aplica los saberes literarios en la interacción con las demás áreas del conocimiento teniendo en cuenta las tipologias textuales.
• Toma conciencia de la incidencia del patrimonio cultural en las manifestaciones estéticas del mundo de hoy.
• Resuelve situaciones problémicas de manera creativa en diferentes contextos teniendo en cuenta el lenguaje, la simbologia, la semiotica y la semantica.
• Asume una actitud crítica frente a los medios masivos de comunicación y las nuevas tecnologías de información que pueden generar nuevos conocimientos y dinamicas escolares.
• Cultiva se lengua materna a través de sus expresiones orales y escritas, teniendo en cuenta los mundos posibles que la literatura nos ofrece.
EJES DE FORMACIÓN
1. Eje referido a la comprensión e interpretación textual: Lee, analiza, comprende, interpreta y valora todo tipo de texto (continuos y discontinuos), en los que identifica los conceptos primordiales que éstos argumentan, la temática, la intencionalidad, identifica la tesis, relaciona la información nueva con los conocimientos previos, así como su estructura, uso del lenguaje, identificacion de simbolos, figuras entre otros.
2. Eje referido a la estética del lenguaje Identifica los rasgos propios de la obra literaria, indaga por el autor de la obra, contextualiza el momento histórico y social, identifica algunos elementos narrativos como personajes, tiempo, espacio y tipos de narrador etc.
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3. Eje referido a la ética de la comunicación: reconoce, diferencia y aplica la técnica de expresión oral, la escucha y la argumentación. Interpreta señales, signos, símbolos, códigos e imágenes. Valora y respeta la comunicación propia y del otro, la diversidad cultural y las lenguas, a través de los diversos códigos sociales, culturales y lingüísticos que circulan en el mundo.
4. Eje referido a los medios de comunicación y otros sistemas simbólicos: analiza en diferentes tipos de textos y medios de comunicaciòn masiva la simbolización de la cultura, la convergencia de diversas manifestaciones humanas y el testimonio de la historia de la humanidad, desde una perspectiva estética, histórica y sociológica. Realiza análisis simbólico de la obras, desde las estructuras estilísticas (introducción del autor como personaje, movimientos artísticos propios de la época, relación histórica, literatura y arte, figuras literarias, géneros).
5. Eje referido a la producción textual: construye diversos sistemas de significación y comunicación de signos, símbolos, reglas sintácticas, morfológicas, fonológicas, pragmáticas, contexto de uso y diversos tipos de lenguajes de expresión (verbal y no verbal).
Produce escritos crativos e identifica las relaciones de cohesión, coherencia y adecuación en sus elaboraciones textuales y en las funciones comunicativas. Elabora textos según la estructura solicitada teniendo en cuenta la tipologia textual, la teoria argumentativa y la intencion comunicativa del texto. Aplica correctamente los conectores, el léxico, los complementos, los signos de puntuación y ortografía. Realiza ejercicios de corrección, significacion y correlación del lenguaje poetico y coloquial.
COMPETENCIAS BÁSICAS DE APRENDIZAJE
1. La competencia lectora, busca en las estudiantes de licenciatura en pedagogia infantil incrementar los niveles de lectura comprensiva en donde las estudiantes en formacion encuentren la tesis y establezcan la relaciones intertextulaes y valore la impirtancia de las lecturas y los anexos como parte del proceso de formación.
2. La competencia gramatical o sintactica, gira en torno a la producción de los enunciados lingüísticos; es decir, a fortalecer el uso de las reglas sintácticas, morfológicas y fonéticas que rigen la producción de discursos.
3. La competencia textual, está enfocada a los distintos mecanismos que garantizan la estructura interna del discurso (coherencia, cohesión y adecuación), la jerarquización semántica de los enunciados (nivel micro y nivel macro). Esta Competencia esta asociada al aspecto natural del Discuro, las jerarquias semánticas de los enunciados, uso de conectores. Reconocimiento y selección de textos según las prioridades e intencionalidades del discurso.
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4. La competencia semántica, es la capacidad de reconocer, usar los significados y el léxico de manera pertinente, según las exigencias del contexto de comunicación. Reconocimiento de campos semánticos, tecnolentos o ideolectos hacen parte de esta competencia; los mismo que el seguimiento de un eje o hilo temático en el discurso.
5. La competencia pragmática o sociocultural, la cual opera en el reconocimiento y al uso de reglas contextuales de la comunicación. Aspectos como el reconocimiento de intencionalidades y variables del contexto como el componente ideologico y politico que esta detrás de los enunciados y la identificación de las variaciones dialectales, las significaciones de un enunciado, según el contexto en el cual se produce, y la de valorar los distintos registros o códigos sociolingüísticos. 6. La competencia enciclopédica, son los saberes que construyen en el ámbito de la cultura escolar o socio-cultural, en el entorno local y familiar, en los actos de significación y comunicación. 7. La competencia literaria, está enfocada a desarrollar los procesos de lectura y escritura, un saber literario surgido de la experiencia de la lectura y el analisis de las obras mismas y del conocimiento directo de un numero significativo de obras. Identificar el proceso cultural y estético de la época de la obra.
8. La competencia poética, está orientada a fomentar la producción literaria, es la capacidad del un sujeto para inventar mundos posibles a través de los lenguajes, e imnovar en el uso de los mismos.
Por otro lado se puede conducir esta competencia es a estimular la formación de un estilo personal en sus composiciones literarias, y a ejercitar e innovar el uso de los lenguajes.
9. La competencia lingüística, es la apropiación de normas y reglas ortográficas que se ponen en juego al momento del uso de la lengua.
10. La competencia semiótica, análisis, estudio, comprensión de lenguajes no verbales comprende la valoracion de las obras de arte y la estética de la recepción.
11. La competencia comunicativa, habilidades para entablar una conversación, discernir, proponer y resolver problemas. La competencia comunicativa contribuye a la conformacion de la esfera social del ser humano.
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Unidad
Temática
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HISTORIA DE LA LITERATURA
INFANTIL
“Ejercitar hábilmente los sentidos para captar adecuadamente las diferencias de las cosas es la base de toda sabiduría”
Joan Amos Comenius: Orbis Pictus, 1658.
Queridos estudiantes, es importante iniciar con la historia de la literatura infantil no se puede tener como referencia la aparición de la imprenta o desde la aparición del libro en imprenta, pues sería injusto de mi parte y por demás demeritorio ya que la literatura existe desde antes de que naciera la imprenta o el texto pues uno va de la mano con el otro; la literatura existe gracias a la palabra, el primer contacto del niño con los cuentos, con la poesía, con las cantos es gracias al uso de esta, así que en breves líneas les ofreceré un pertinente recorrido que los ubicará en cuanto a la importancia del género narrativo como el valor de la palabra anudada al tema cultural y social de cada época.
El ser humano, al buscar la explicación a su existencia hizo usó de la palabra para interpretar la relación con la naturaleza y con sus congéneres, así nacieron los primeros relatos, conocidos hoy como mitos. El mito, es una narración que por medio de unos personajes da explicación a ciertos fenómenos que culturalmente son aceptados y posee unos elementos simbólicos que actúan como interrogantes o algunas veces son tan mágicos que pueden ser no creíbles sin embargo son aceptados. Los temas de los mitos son entre muchos el origen del universo, la aparición del hombre, el orden del universo, un alimento básico en alguna cultura o hasta puede manifestar premoniciones o el destino de hombre.
El mito ha perdurado precisamente porque fue transmitido oralmente de generación en generación, su extensión ha variado pues existen de un mismo Mito versiones cortas y versiones largas, algunas son sencillas de comprender y otros más complejas. En algunas comunidades los relatos los hacían más ancianos o los abuelos en otras las nodrizas y en Europa Medieval eran contados por los rapsodas y los poetas.
Es interesante mencionar aquí que el cuento corto popular surge del mito, lo transforman suprimiendo lo sagrado o lo mágico para simplificar su contenido y le agregan aventura y hechos que se convierten en las grandes hazañas de los protagonistas de estas historias que pasan de ser héroes a caracterizar a personas casi reales, reconocidas que habitan en sus pueblos. Estos cuentos incluían mensajes profundos sobre el sentido de la vida, el comportamiento de las personas en
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la sociedad, también tenían altos componentes moralistas, religiosos, anecdóticos, burlescos, hechos sobrenaturales y por supuesto hechos reales. (En la India y Egipto estos cuentos cortos populares servían como medio para difundir la religión Budista antes de aparecer el cristianismo). La tradición oral, es tan amplia que surgen simultáneamente varios géneros entre ellos: los refranes, las leyendas, las fábulas, las sentencias y máximas orientales donde se enlazan las virtudes con los males del hombre y las enseñanzas de la buena moral. Por ello es importante mencionar el origen de la Fábula, que se le atribuye a Esopo en el siglo VI a d C., en la antigua Grecia, La Fábula se caracteriza por ser representada por animales o por objetos que cobran vida y tiene características o atributos humanos que al final dejan una lección y eran consideradas como formación básica de los griegos y nobles de la edad media.
La tradición oral, sigue haciendo de las suyas y aparecen los cuentos que transitan desde los países Árabes hasta llegar a España. En la Edad Media por medio de las Cruzadas y a los viajes de los peregrinos se divulgaron por todo el mundo, ello significo que para los niños estos cuentos eran el repertorio de la época y aún no se conocía literatura escrita. (Recordemos que en la Edad Media los niños eran considerados como adultos y participaban de las tareas con los mayores de hecho no había ropa diseñada para niños, los menores eran vestidos como los adultos con los mismos trajes, tendencias y colores). Los cuentos de tradición oriental más famosos son los que conocemos en la recopilación de Las mil y una noche, en especial: Simbad el marino, Alí Babá y los cuarenta ladrones y Aladino y la lámpara maravillosa, aunque las versiones que conocemos en la actualidad no son las originales o las completas ya que nadie puede asegurarlo ya que estos relatos se originaron en la tradición oral y alguien se dio a la tarea de realizar la recopilación y según su traducción el algunos hay más crueldad que en otros o mayor carga de erotismo.
1.1 La aparición de la imprenta.
El alemán Johann Gutemberg, lanza su revolucionario proyecto en 1456 y edita la llamada biblia de Guterberrg, este invento basado en la imprenta china, de más de mil años de antigüedad, representó un avance en la transmisión cultural el cual se expandió progresivamente por todo el mundo, la imprenta no fue la solución para la expansión de la literatura infantil ya que tardo muchos años en ser tenida para este fin. En un primer momento para los niños de la nobleza se editaron unos libros de instrucción al catecismo, abecedarios y los llamados ejemplarios, para estos niños llamados delfines, se redactaron tratados de urbanidad, de moral, de política, de filosofía y tratados religiosos como las Florecillas de San Francisco con todas las indicaciones pertinentes para asegurar que el futuro soberano continuase con la ideología de la clase dominante.
Para esta época ya existían relatos de las crónicas del Nuevo Mundo y las rarezas del mundo anglosajón, la leyenda del Rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda; imponiéndose la figura del héroe, capaz de pelear en las condiciones más adversas. Se puede afirmar que fue en
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Inglaterra, hacia 1484, que se tradujeron y se imprimieron las Fábulas de Esopo, añadiéndoles unos grabados para la recreación de la impresión, también se publicaron algunas obras de caballería y se imprimieron las primeras lecturas para niños denominados Hornbooks, Primers y Chapbooks. Los hornbooks eran cartillas pedagógicas que mostraban números y letras, los Chapbooks, eran libros baratos y rústicamente editados con cuentos o romanceros eran distribuidos por vendedores que viajaban de aldea en aldea ofreciéndolos. En esta época era muy popular la literatura de santos con obras fantásticas y moralistas.
En los siglos venideros es decir entre 1500 a 1700 se editaron libros de intención pedagógica como la obra de Juan Amos Comenios: El Orbis Sensualium pictus, el cual era un libro documental para niños, luego aparecieron los libros de carácter enciclopédico con ilustraciones de animales y plantas que acompañaban la época de la lustración y el enciclopedismo.
1.2. La fábula instrumento literario para de instrucción.
Los animales, imitan el comportamiento humano para dar lecciones de moral, este es el principio de la fábula creada por Esopo, transito por Grecia, África, Europa y América. Su pleno auge lo obtuvo en el siglo XVIII, pues pretendía educar con forme a las normas de la época, no hay lugar para la imaginación, la fantasía o la debilidad pues los fuertes, los astutos, los laboriosos son los ganadores en estos relatos. Durante el Reinado en Francia de Luis XIV, un hombre rico, Jean de la Fontaine (1621-1695), escribió unas fabulas liricas y complejas para educar al delfín, hijo del rey que entonces tenía cinco años.
La Fontaine era comerciante y debido a su trato con las clases populares fue recopilando historias o cuentos cortos que embelleció y sensibilizo para transformarlas en las fábulas que hoy conocemos de su autoría. Luego un siglo más tarde apareció Félix María de Samaniego (1745-1801), y Tomás Iriarte (1750-1791), publicaron Fábulas morales 1781, destinadas a los alumnos de un seminario, estos se inspiraron en Esopo, Fredro y la Fontaine para sus nuevas creaciones. En la actualidad la fábula es un tipo de texto que se aborda en los primeros años escolares y tiene versiones modernas pero su objetivo y estructura textual no cambia ya que se considera como herramienta clave para los niños como sentido de reflexión.
1.3 El renacer de las historias griegas y la influencia en la
literatura infantil.
Para la cultura griega, los mitos y las leyendas eran la evocación a su mundo mitológico y sagrado. Describía aventuras maravillosas entre dioses, semidioses, héroes y mortales quienes se enfrentaban a monstruos y bestias feroces obviamente con una relación de fuerzas divinas si en
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las leyendas o en los mitos aparecían rayos y tormentas era interpretado como el signo de cólera de Zeus. Todas las actividades humanas estaban representadas por un dios o por una diosa y estos a su vez tenían un atributo. A pesar del carácter fabuloso de estas expresiones narrativas no estaban alejadas de la historia detrás del mito se escondían acontecimientos ligados a la creación del mundo y a la organización de los primeros hombres con una visión poética es por ello que la Ilíada y la Odisea siempre estuvieron presentes como obras infantiles y establecieron un patrón en la literatura prueba de ello es la aparición de las Aventuras de Telémaco quien fue escrita por Francois de Salignac de la Mothe (1651 - 1715) inspirado en las obras griegas que años atrás había traducido. Lo que realmente se debate de esta obra es si era de carácter infantil ya que entre líneas se expresa una crítica política al gobierno de Luis XIV aunque la obra trabaja la búsqueda de un padre y como se forma un héroe al interior de una historia.
En esta época simultáneamente aparecen los cuentos de hadas, los cuales estaban inspirados en los cuentos de Esopo; el pionero en este movimiento fue el napolitano GIambattista Basile (1575-1632), quien en 1634 publicó el cuento de los cuentos, conocido posteriormente como el Pentamerón en donde se encuentran cuentos como: Cenicienta, El gato con botas, es necesario explicar que esta versión de Basile estaba compuesta por lenguaje barroco y bastante elaborado en figuras literarias difícil de comprender para las clases populares, posteriormente aparece Perrault, quien se dedica a realizar una versión mucho más cercana al lenguaje popular, por ello reescribe algunos cuentos y los pasa de la versión de verso a prosa en su libro Cuentos de la Madre Oca o Cuentos de Tiempos Pasados, 1697 entre estos se encuentran: La bella durmiente del bosque, Caperucita Roja, Barba Azul, El gato con botas, Las hadas, Cenicienta, Riquete el del Copete y pulgarcito. Lo maravilloso de esta versión de Perrault, es que estaban presentes los hechizos, las hadas buenas y las hadas malas, brujas, encantos y ensalmos lo cual fue muy llamativo para el público de aquella época.
Todos estos cuentos encerraban una moraleja y se observaban tres tendencias claras que eran: La tradición, lo cual se reflejaba en la conservación de las historias; Lo narrativo, que era la forma estructurada con la que contaban y el tercer elemento la didáctica que era los consejos morales o enseñanza.
Como dato curioso Perrault, no escribió estas obras para niños aunque en el prólogo de los cuentos el autor escribe que tienen una intención pedagógica, pues el público para la obra eran las damas de la corte, pues se sigue pensando en esta época que los niños son parte de la sociedad de adultos ya que aún no había reconocimiento de la etapa de la niñez. Sin embargo en Francia se considera como la primera obra infantil.
Otro autor por destacar en Francia es la señora Jeanne- Marie Leprince de Beaumont (1711-1780) quien público en 1757 El almacén de los niños, destacándose el cuento la Bella y la Bestia. Se Destaca por su carga simbólica y que ha perdurado hasta nuestros días en versiones cinematográficas. De aquí en adelante se inicia la traducción y publicación de cuentos de varias partes de mundo, entre ellos la traducción y la publicación De las Mil y Una Noches por Antoine
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Galland entre 1704 y 1711. Le siguen los hermanos Grimm o Anderson, quienes perfeccionaron las historias populares en cuentos infantiles destacándose por trabajar imágenes literarias, intención moral en los cuentos e integraron elementos imaginarios, sutiles y como novedad la aducía psicológica.
1.4 Del paso de las hadas a los viajes de aventura.
En Francia, la moda eran los cuentos de hadas y eran exportados masivamente, mientras que en Inglaterra, país de grandes viajeros y comerciantes aparecieron las Aventuras de Robison Crusoe, publicado en 1719, por Daniel Defoe. La novela toma elementos de la época como la fuerza de lo humano y lo racional en la construcción de la sociedad, fascino al público por las preguntas que contenía sobre el sentido de la vida además estimulo en los niños el juego a investigar, a desmontar y construir la realidad. Aunque la obra tuvo críticas ya que fue un encargo realizado por un editor a Defoe quien la escribió en dos meses, la obra muestra como un hombre corriente supera las adversidades por sí mismo, sin poderes, pero lo transforman. Luego del éxito de Defoe aparece Jonathan Swift, con los Viajes de Gulliver, una novela de aventura pero de crítica social, pues el mundo está al revés y narra situaciones difíciles de entender.
Estas obras escritas o no para niños, fueron lecturas de las que ellos se apropiaron pues la imaginación de estas historias llenas de acontecimientos y de humor recrearon la época y dio paso a que otras naciones recrearan las historias en contextos diferentes y además fueran blanco de críticas moralistas, todo ello sirvió para que a puertas del siglo XVIII se abriera el espectro hacia la literatura infantil
1.5 Siglo XVIII gusto e interés por la literatura.
La época inicia con el movimiento romanticista en Europa principalmente en Inglaterra y Alemania, los libros para niños experimentaron estas tendencias ya que la postura romántica, emotiva y soñadora impregno los cuentos populares llenos de fantasía, pues lo popular en esta época era altamente romántico y eran considerados tesoros culturales de cada pueblo. Este periodo es altamente productivo en cuanto a las publicaciones para niños y la presencia de autores que se consideran hoy en día como maestros de la literatura y sus obras unos verdaderos clásicos. Esta época puede catalogarse como un despertar para las letras infantiles, en primer lugar Aparece Joachim von Arnim y Clemens Bretano quienes publicaron en dos volúmenes (1802 - 1808) El muchacho del cuerno maravilloso era recopilación de antiguas canciones alemanas, el resto de su obra esta dedicada a la poesia. Nuevamente aparecen los hermanos Jacob Ludwig y Wilhelm con las recopilaciones de cuentos, pasando a la historia como los hermanos Grimm,
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quienes en 1812 aparecen con el volumen de Cuentos de niños y del hogar obra que se edito varias veces en muchos idiomas y en diferentes países, la selección de los hermanos Gremm ha permanecido porque, dentro de la tendencia romántica en la que fueron recopilados, evitaron los sentimentalismos y moralismos propios de la época.
Hubo otros que siguieron sus huellas como: Ernst Moritz de origen Aleman quien publico su libro Cuentos y recuerdos juveniles, simultáneamente en Dinamarca aparece Hans Chistian Andersen con su obra Cuentos relatados a niños los más conocidos de este autor son : La cerillera, el patito feo, El soldadito de plomo entre otros estos cuentos simbolizan la imposibilidad de ser feliz. En España surge Cecilia Bôhl de Faber Mas conocida por el seudónimo Fermán Caballero, recopilo en 1874 un libro con los artículos publicados en el periódico La educación pintoresca, eran cuentos de tradición popular, adivinanzas y refranes e incluyo cuentos campesinos.
En Francia se dio un fenómeno de éxito con el libro de Sophie Rostopchine más conocida como la Condesa de Ségur, esta autora ya abuela inicio su carrera de escritora a partir de las historias que había aprendido y que le había contado a su hijos y nietos en 1856 publico su libro Nuevos cuentos de hadas ilustrado por Gustave Doré, después de este éxito escribió otras obars de importancia como: Las desgracias de Sofia, La historia de una niña malcriada que miente y se revela.
Aunque esta autora es criticada por sus posturas racistas, semitas y conservadora, su gran contribución fue la utilización del ritmo rápido, mezcla de emoción y alegría, sus relatos se caracterizaba por ser naturales.
En 1844 se publicó Struwwelpeter, del joven médico Alemán Heinrich Hoffmann quien después de buscar en vano varias navidades un cuento para su hijo decidió escribirle uno, Hoffmann ilustro las historias que escribió, en sus narraciones existía el humor.
A mediados del siglo XVIII+ en plena revolución industrial la niñez se vio bastante agobiada pues los niños trabajaban entre diez y doce horas en las fabricas emergentes de la época, esta población se enfermaba, divagaba en las calles como mendigos y se agrupaban en pequeñas bandas de niños que se dedicaba a robar; partiendo de este panorama en Inglaterra el poeta Willian Blake publico Cantos de inocencia, con esta obra se inicia un movimiento por la idealización de la infancia, le sigue Charles Dickens quien publico Oliver Twist (1837) le siguió David Copperfiel (1850), novela autobiográfica, Cuentos de navidad (1843). Dikens, sirvió de inspiración a toda una generación de escritores que utilizo la infancia para tocar fibras sensibles en la sociedad. En general, se puede decir que hasta mediados del siglo XIX , los intereses del niño siempre permanecieron e n un segundo plano ya que los cuentos fueron escritos para adultos mas no para niños.
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El nuevo género literario para el siglo XIX rompió los esquemas y aparecieron figuras como: Lewis Carroll, Edwar Lear, James Fenimore Cooper, Daniel Defoe, Stevenson, James Matthew Barrie y muchos más abrieron las puertas a géneros de suspenso, aventuras científicas, novelas futuristas, novela policiaca y de suspenso, narraron aventuras en donde se debate la dualidad del bien y el mal, de esta.
LECTURAS COMPLEMENTARIAS
La imaginación en la literatura infantil
por Gianni RodariArtículo publicado en la revista Perspectiva Escolar Nº 43 y reproducido en Imaginaria con autorización de la Associación de Mestres Rosa Sensat (Barcelona, España).
Hay dos clases de niños que leen: los que lo hacen para la escuela, porque leer es su ejercicio, su deber, su trabajo (agradable o no, eso es igual); y los que leen para ellos mismos, por gusto, para satisfacer una necesidad personal de información (qué son las estrellas, cómo funcionan los grifos) o para poner en acción su imaginación. Para “jugar a”: sentirse un huérfano perdido en el bosque, pirata y aventurero, indio o cowboy, explorador o jefe de una banda. Para jugar con las palabras. Para nadar en el mar de las palabras según su capricho.
La literatura infantil, en sus inicios, sierva de la pedagogía y de la didáctica, se dirigía al niño escolar —que ya es un niño artificial—, de uniforme, mesurable según criterios meramente escolares basados en el rendimiento, en la conducta, en la capacidad de adecuarse al modelo escolar.
Entre los siglos XVII y XVIII nacen las primeras escuelas populares, fruto último de las revoluciones democráticas y de la industrialización. Hacen falta libros para esas escuelas; libros para “los hijos del pueblo”. Les enseñarán las virtudes indispensables para las clases subordinadas; la obediencia, la laboriosidad, la frugalidad, el ahorro. La literatura infantil es uno de los vehículos de la ideología de las clases dominantes. El niño-que-juega se defiende como puede de esa literatura edificante. Se encarama al estante del adulto y le roba las obras maestras de la imaginación, a las que en cierta manera consigue adecuar a sus propias exigencias: el Quijote, Robinson Crusoe, Gulliver, Orlando el Furioso. Se apodera de las fábulas populares que generaciones de folkloristas y de estudiosos de genio han ido transcribiendo de las tradiciones orales, sin sospechar, por lo menos inicialmente, que estaban regalando al incipiente
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niño lector patrimonios de fantasía. El niño recorta así, de los acontecimientos del mundo adulto, sus propios espacios, la expansión planetaria de la raza blanca, la conquista del oeste americano, la fundación de los imperios coloniales europeos en África y Asia, se convierten para él en materia prima de aventuras exóticas.
No advierte que a través de esos libros pasa la ideología de la raza que se cree destinada al dominio del mundo, que los impregnan los enfrentamientos entre las potencias coloniales, que sostienen siglos de sufrimientos para millones de hombres; le es suficiente con identificar unos espacios elegidos por la fantasía, imaginarias patrias para su necesidad de obstáculos y de triunfos. En la escuela esos libros están, a menudo, prohibidos: eso los hace especialmente deseables.
Lo mismo le sucede a los escritores que ignoran o ponen entre paréntesis la pedagogía, que hacen suyo el lenguaje de las fábulas populares, que se ponen en “contacto directo” con la imaginación infantil: un Andersen, un Collodi o un Lewis Carroll; o a un escritor que eleva el lenguaje de la aventura al nivel de la poesía, multiplicando su fascinación: Robert Louis Stevenson. No trato de hacer la historia de la literatura infantil, sólo quiero señalar algunos puntos de referencia. Julio Verne, por ejemplo, en el que la ciencia por descubrir es la materia prima de aventura y poesía. Ninguno de esos escritores está exento de la ideología porque cada uno de ellos es hijo de su propio tiempo y nadie puede crecer, actuar, crear al margen de las corrientes de los grandes conflictos históricos y sociales.
Sin embargo, en esos autores, la ideología entra como uno de los elementos constituyentes de su personalidad. No ocupa ni el primer lugar, ni el segundo, ni el tercero, en la imaginación, que juega libremente con sus propias visiones, con las palabras, con la memoria, con los datos de la experiencia. Permanece, como hecho principal, ese “contacto directo” con lo que hemos denominado “el niño-que-juega”.
El libro para el niño-que-juega
Justamente él, ese “niño-que-juega” es finalmente el verdadero vencedor, porque los libros nacidos para el “niño-alumno” no permanecen, no resisten el paso del tiempo, las transformaciones sociales, las modificaciones de la moral ni tan siquiera a las conquistas sucesivas de la pedagogía y de la psicología infantil. Los libros nacidos de la imaginación y para la imaginación, sin embargo, permanecen, y, a veces, hasta incluso se hacen más grandes con el tiempo. Se tornan en “clásicos”.
El niño, durante su crecimiento, atraviesa una fase en la que los objetos le sirven sobre todo como símbolos. Es la fase en la que se instituyen las funciones simbólicas del lenguaje y del juego para convertirse en componentes de la personalidad. A
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esta fase, a tales funciones, es a lo que se liga el trabajo del escritor para niños. Sustancialmente construye objetos para el juego; es decir, juguetes; hechos de palabras, de imágenes, también de madera y plástico, pero son juguetes.
Tienen la eternidad de la pelota y de la muñeca. He citado esos dos juguetes, tan antiguos y aún hoy tan extendidos, aunque sé muy bien que se han prestado y se prestan a manipulaciones que van más allá del juego.
La pelota se ha convertido en pelota “de fútbol” y a su alrededor ha nacido un mundo de pasiones, de intereses (incluso sucios), de corrupción y de masificación.
Pero no es culpa de la pelota, como tampoco es culpa del uranio si con él se construyen bombas atómicas.
La muñeca ha servido y sirve aún para la preparación de las niñas, es decir, de las mujeres, para los roles subalternos: madres, esposa, criatura inferior. Pero no es culpa de la muñeca en sí misma, que tiene, por el contrario, sus parientes más próximos en el mundo de los títeres, de los polichinelas, de los muñecos, objetos que sirven a los niños para representar y conocerse a sí mismos, sus conflictos, sus relaciones en el mundo.
Definir el libro como “un juguete” no significa en absoluto faltarle el respeto, sino sacarlo de la biblioteca para lanzarlo en medio de la vida, para que sea un objeto de vida, un instrumento de vida. Ni tan sólo significa fijarle unos límites.
El mundo de los juguetes no tiene límites, en él se refleja y se interfiere el mundo entero de los adultos, con su realidad cambiante. Hasta figuran los tanques, por desgracia...
Mucho se ha escrito sobre la importancia del juego en la formación humana. Pero quizás no creemos en aquello que escribimos y decimos, porque en la realidad cotidiana el juego y los juguetes aún son considerados como parte de lo que es superfluo y no como elementos de lo que es necesario: así se comportan, en la práctica, arquitectos y urbanistas, pero también la escuela, en la que para el juego existe la “hora de recreo”, bien diferente de la hora de “clase”, es decir de las “cosas serias”.
Es una equivocación. En la escuela tendría que haber una “ludoteca”, como existe una biblioteca. El juego es tan importante como la historia o la matemática (las matemáticas juegan con los números; basta dar una ojeada a las revistas de matemáticas para descubrir los juegos que se inventan para la calculadora electrónica...).
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Imaginación-juego-libro
Para una literatura infantil que no caiga sobre los niños como un peso externo o como una tarea aburrida, sino que salga de ellos, viva con ellos, para ayudarlos a crecer y a vivir más arriba, tendríamos que conseguir relacionar íntimamente estos tres sustantivos: imaginación-juego-libro.
El papel de la imaginación
Para ello es indispensable una valoración distinta de la imaginación. Es imprescindible, en primer lugar, rechazar esa tradicional oposición entre fantasía y realidad, en la que realidad significa lo que existe y fantasía aquello que no existe. Esa oposición no tiene sentido. ¿No existen acaso los sueños? ¿No existen los sentimientos por el hecho de no tener cuerpo? ¿De dónde sacaría la fantasía los materiales para sus construcciones si no los tomara, como de hecho hace, de los datos de la experiencia, ya que no entran en la mente más datos que los de la experiencia?
La fantasía es un instrumento para conocer la realidad (Hago servir indistintamente como sinónimos las palabras “fantasía” e “imaginación”, porque ya están lejos aquellos tiempos en que los filósofos, teorizando a posteriori sobre la división del trabajo, los distinguían, para luego adjudicar la “fantasía” creadora a los artistas y la “imaginación” práctica a los trabajadores manuales). Otros instrumentos son los sentidos. Otros, el pensamiento crítico, la ciencia, etc. La mano tiene cinco dedos: ¿por qué la mente sólo ha de tener uno? Por el contrario, tiene muchísimos.
Nadie puede prescindir de la fantasía, ni el científico ni el historiador. Recientes investigaciones han puesto en evidencia importantes homologías entre los procesos de creación artística y los de la creación científica.
Apoderarse de las palabras
Jugar con las palabras y la imágenes no es la única manera que los niños tienen para aproximarse a la realidad, pero ésta no significa ninguna pérdida de tiempo. Significa apoderarse de las palabras y de las cosas. Por eso sostengo que el libro-juguete (las fábulas, las aventuras, la poesía en la que la lengua juega consigo misma) ha de tener un lugar duradero en la literatura infantil, junto a otros libros que actúan sobre otros componentes de la personalidad infantil, abriendo otros caminos en el itinerario que tiene un extremo en el niño y otro en la realidad. Hasta esos otros libros, para dirigirse a los niños, no podrán olvidar el lenguaje de la imaginación: su autor deberá sentir sus vivencias en la imaginación si quiere que el mensaje llegue a su destinatario.
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A veces discuto con amigos míos que defienden que una literatura para niños, moderna y progresista, debería estar basada exclusivamente en el conocimiento racional del mundo, en su representación racional, en la representación de todas las realidades, incluso de aquellas que nunca han sido presentadas o reveladas a los niños, y también las que han sido escondidas tras o bajo realidades aparentes o falsificadas. En esta tesis creo ver una exigencia justa defendida equivocadamente. En primer lugar, porque incluso para mostrar la realidad escondida por las apariencias, es indispensable el recurso a la imaginación. Ejemplo simple, banal, casi brutal: hasta para comprender por qué sale agua al abrir el grifo, hace falta imaginación. En segundo lugar, porque una educación puramente racional nos volvería a producir un hombre amputado de algo esencial, aunque lo fuera de una manera diferente que antes. Para la formación de un hombre completo, de una mente abierta a todas las direcciones, incluida la del futuro, es indispensable una imaginación robusta.
Transformar la imaginación que consume en imaginación que
crea
No se puede concebir una escuela basada en la actividad del niño, en su espíritu e investigación, en su creatividad, si no se coloca a la imaginación en el lugar que merece en la educación. Lo que implica que el educador animador cuenta entre sus tareas con la de estimular la imaginación de los niños, de liberarle de las cadenas que precozmente le crean los condicionamientos familiares y sociales, la de animarle a competir con ella misma, transformándose de imaginación que consume en imaginación que crea. Para esto también le serán útiles los libros. Claro está, para ir más allá. Y también para descubrir que más allá, hay otros libros en los que se conserva la memoria colectiva de la humanidad, el espesor de la historia humana, las reflexiones, los sufrimientos, las esperanzas de generaciones, los conocimientos, las técnicas y los proyectos para mejorar la vida. Ningún libro puede sustituir la experiencia, pero ninguna experiencia se basta a sí misma.
La ecuación elegida antes entre imaginación, juego y libro me parece adecuada hasta un punto determinado del crecimiento; después, si no se transforma, deja de ser útil. Hasta cierta edad, los niños necesitan juguetes.
Después no necesitan ya el objeto-símbolo, el objeto mediador, sino la confrontación directa con el mundo. Son muchachos, ya no niños. ¿Dónde situar el límite entre esas dos edades? Es difícil decirlo. Puede cambiar de niño a niño e incluso, de país a país o de una época a otra. Tengo la impresión, por ejemplo, de que se está rebajando, bajo nuestra mirada, el listón que separa al muchacho del adulto, incluso el que separa al niño del muchacho. Pero esta es una asignatura en la que no se pueden
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concebir exámenes o diplomas. Adulto es quien elige serlo. Por eso creo que es conveniente dejar muy pronto libres a los chicos para que puedan buscar el libro que les conviene, en ese momento, para sus proyectos (no para los nuestros), para sus necesidades intelectuales o morales (no para las que nosotros imaginamos); y que se lo busquen libremente sin interponer barreras entre ellos y los libros de todas las literaturas. Ayudémoslos a apropiarse del mundo, de la cultura, de la poesía, a hacer pasos bien largos cuando sientan que deben hacerlos.
Será importante que ante la estantería de los adultos, sepan buscar no sólo informaciones sino también espacios para su imaginación. Bien está que lean ensayos sobre la sociedad, la historia, la política o la sexualidad...
Pero habrá sido insuficiente para su educación si no buscan también libros de poetas y de novelistas, de escritores que han indagado acerca de la más delicada de las materias: el hombre, sus sentimientos, su personal manera de reflejar, sufrir o combatir la realidad.
Durante mucho tiempo Cervantes, Tolstoi, Kafka, continuarán diciéndonos sobre el hombre, cosas que la sociología y la psicología científica no nos pueden decir. Durante mucho tiempo los poetas nos dirán cosas sobre la lengua y sus posibilidades de expresión, de comunicación y de creación, cosas que no podemos pedir a los lingüistas.
¿Diversos “géneros” de libros para niños?
Un libro para niños se puede considerar como logrado cuando interesa a los niños y estimula y compromete sus energías morales, toda su personalidad, al igual que hace un buen juguete. Esto quiere decir que el libro ha de responder a cualquier pregunta fundamental, a cualquier necesidad real de los niños, ha de ser, en cierta manera, un instrumento de su crecimiento. ¿De qué manera? No hay que olvidar que un niño no es una flecha que va en una sola dirección, sino muchas flechas que simultáneamente van en muchas direcciones.
Es un centro de actividades y de relaciones. Es una mano que juega, una mente que absorbe, un ojo que juzga. No le llega un tipo único de estímulos, sino que le impactan de mil clases. El crecimiento es una investigación para la que tiene necesidad de una gran variedad de materiales y, por lo tanto, de libros diversos que constituyen a la vez algo semejante a una “biblioteca de trabajo”, un campo de juego, un gran espacio abierto, que pueda gestionar libremente y que está a su
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servicio en distintos momentos. Libros al servicio de los niños, no niños al servicio de los libros. Libros para niños productores de cultura y de valores, no para niños consumidores pasivos de valores y de cultura producidos y dictados por otro. En esta visión no se plantea el problema de los “géneros”, no hay jerarquías a respetar, ni oposición entre libros de ficción y libros que dan informaciones sobre el mundo físico o el mundo humano, o sobre la relación entre ambos mundos.
Una historia fantástica ofrece ciertos estímulos y da ciertas informaciones.
Un libro sobre animales o sobre las máquinas da otros estímulos e informaciones. Todo es a la vez alimento para la misma imaginación, son “materia primera” para la formación de la misma mente, capaz de juicio crítico.
Adulto es quien elige serlo
Es obvio que no basta con un solo tipo de “escritor para niños” deben darse tipos diferentes, capaces de ponerse en relación directa con la fantasía infantil en cualquiera de los senderos que ésta recorre para encontrarse con la realidad en uno u otro de los diversos planos de la mente.
Mientras va creciendo, el niño conoce adultos diferentes y, cada uno de ellos, le puede interesar por un motivo particular y entrar en un sistema de relaciones que será más estimulante cuanto más rico sea.
Un escritor le ayudará a descubrir la lengua, sus capacidades de sorpresa y de invención. Otro le ofrecerá instrumentos para descubrir las cosas y penetrar en su significado.
Todos le son igualmente útiles, necesarios. De cualquiera de ellos tomará, de tanto en tanto, lo que precise en ese determinado momento. Y de eso sólo él es el árbitro y nadie más que él.
Para ser útil al niño lector, el adulto que escribe ha de seguir siendo él mismo. No se ha de fingir niño, pretender ver el mundo a través de ojos infantiles, hacer criaturadas o revivir su infancia.
A los niños les gusta jugar con el adulto, que con su experiencia puede hacer más interesante el juego. En este sentido el adulto puede ser educador: nunca lo será por el programa o por estrategia pedagógica.
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Claro es que el adulto, cuando acepta jugar con el niño ha de imponerse unos límites; si pelean, por ejemplo, no puede utilizar toda su fuerza, si construyen un castillo de arena en la playa no puede imponer su idea, sino que ha de ayudar al niño a concebir un proyecto más audaz o más grandioso.
Igualmente, el que escribe para los niños acepta unos límites, escoge una clave y ha de utilizar esa clave; de su propia experiencia escogerá lo que no parezca a la experiencia infantil demasiado extraño o lejano.
Si escribe sobre temas de ciencias, evitará el lenguaje familiar a los científicos, etc. Si escribe historias fantásticas deberá controlar su fantasía para que sus imágenes no resulten incomprensibles, como si fueran palabras desconocidas.
Una vez encontrado el punto justo para el encuentro con el niño, seguirá siendo un adulto, se comprometerá completamente, dirá toda su verdad. Lo difícil es encontrar ese punto justo.
Es el fruto del trabajo y de la experimentación más que de la intuición. Es necesario el contacto con niños, ellos que siempre son nuevos.
Es precisa también una gran confianza en los niños, pues están siempre un paso más adelante del punto en el que creemos que han llegado.
Es éste un punto en el que querría insistir. Los niños no creen en un mundo separado del nuestro, en un ghetto o bajo una campana de cristal.
Ven la televisión que nosotros vemos, están rodeados de una densa atmósfera de información que es la misma que los adultos respiramos.
Los libros destinados a los niños deberían procurar no ser libros fuera del tiempo. No hay ni un solo problema del presente al que los niños no sean sensibles, aunque a veces parezcan distraídos.
Los libros para los niños de nuestro siglo no pueden aparentar que el siglo no existe y que no transcurre, tumultuoso, a nuestro entorno. Un buen libro para los niños de hoy debe ser un libro que sintonice con el calendario y con sus problemas.
Con los niños puede hablarse de todo, siempre que se les pida ayuda para hallar el lenguaje justo para hacerlo.
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Unidad
Temática
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INICIOS E INDICIOS DE LA
LITERATURA INFANTIL EN
LATINOAMéRICA
Estimados estudiantes, espero que la contextualización de la primera unidad les haya servido para mirar la importancia del origen de la literatura infantil, pues no podemos educar sin conocer la historia ya que de los detalles se forman los mínimos conceptuales, además el acervo cultural en esta área es de suma importancia pues de los hechos históricos surgen las corrientes literarias de cada época ya que son respuestas a la situación y ello se refleja en las producciones literarias.
Quisiera recomendarles un texto de Italo Calvino “Por que leer los clásicos” ya que vamos a retomar el tema desde el punto de vista de las letras latinoamericanas además estableceremos algunos vínculos con los géneros literarios y por supuesto con los personajes que siempre están presentes en los cuentos.
Esta unidad tiene como fin llevar a cabo una corta reflexión sobre la tradición oral que se encuentra a lo largo de la literatura infantil, en nuestro continente latinoamericano, es necesario recordar que así como muchos procesos culturales dados a partir de la época del Descubrimiento se partió de la amalgama que formo el folclor, lo primero que se debe recodar es que los habitantes de latinoamericanos no poseían sistema de escritura así que toda la tradición era de carácter narrativo oral en lenguas aborígenes sonoras.
Cabe destacar que las rondas, las adivinanzas, los trabalenguas que nutrieron las ya existentes llegaron de la mano con la colonización Española y se adecuaron al entorno del nuevo mundo. Como ejemplo esta la siguiente canción que el niño Guaraúno de la etnia indígena venezolana cantaba al sentir la perdida de un animal favorito:
“Mi lorito se escapo
desaparecido por encima de la selva tras el voy llorando
¡pobrecito pajarito!
apoyado en el extremo de mi arco estoy llorando
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Otro ejemplo es esta otra canción de la tradición Aymará en Bolivia: ¡Ya no llores linda flor!
El hacerlo de la luz
Si te ve derramar las lagrimas Se oscurece
¡Ya no llores linda flor!
Estos cantos y poemas que disfrutaban los pequeños pobladores de las diferentes regiones desde siglos atrás contribuyen a las más antiguas muestras de la literatura para niños en el continente, de la misma manera las adivinanzas y los acertijos aztecas componen este recorrido como ejemplo están las siguientes:
¿Qué cosa y cosa va por un valle Dando palmadas con las manos Como la mujer que hace pan?
Respuesta: La mariposa volando ¿Qué cosa y cosa que
entramos por partes y salimos por una sola?
Respuesta: la camisa ¿Qué cosa y cosa va por un valle Y lleva las tripas arrastrando?
Respuesta: La aguja con la hebra de hilo tras de sí.
Como resultado de la adicción de elementos de origen europeo y africano a las líneas latinoamericanas se le suma el componente de asombro y la rima como por ejemplo:
En el monte grita y en la casa mudita.
Respuesta: El hacha Una viejita tiloca
con las tripas en la boca Respuesta: la guitarra
Luego viene la aparición de los esquemas de cuarteto o copla compuesta por estrofas de quintillas y cuartillas. Esta tendencia se desprende de las tendencias del arte barroco europeo y del neoclasicismo español.
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Ejemplo de composición en Cuartilla Yendo yo por la sabana
con dos cosas me encontré ni las vi, ni las toque pero las traje a la habana Y mi mujer oportuna al verme se condolió y aunque no quería ninguna las dos cosas me quito
Respuesta: El hambre y la sed Ejemplo de composición en quintilla Naci en tu cuerpo contigo
y te acompaño y te aliento y aunque a veces te atormento si te falta este amigo
no contaras el cuento. Respuesta: El Calor
Los anteriores ejemplos son interesantes ya que se observa como la regla llegada de Europa es adecuada a las expresiones latinoamericanas y como se introducen los paisajes, los elementos de fauna, flora y los giros coloquiales propias de nuestras tierras, esto se denomina proceso de transculturación y se observa también en los villancicos y los aguinaldos del continente prueba de ello el siguiente villancico que es tomado de los archivos de nuestro país:
¡Que fría es la nieve que cayendo está; el frio nevado llego a Popayan; al recién nacido qué frio le dara! Vamos, pastores, marchemos ya, que la virgen madre nos esperará y a su hijo divino ver nos dejará
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Con dulces y flores los ñapangas van a ver al Dios niño que para reinar en el mundo, todo nació en popayán de toda tierra hoy aquí vendrán gentes que ante el niño se arrodillaran
si Dios busca el mundo venga a Popayán.
En la composición anterior se nota lo imaginario y el espíritu jocoso de nuestros pueblos, esta línea se conserva en la composición de las coplas que por su carácter picaresco y absurdo constituyeron el deleite para los niños y niñas de los siglos XVI, XVII, y parte del siglo XIX.
Al salir la montaña una mosca me pico la agarre por las orejas ¡Y la mosca se escapo! El zorro le dijo al mono: ¡que largo rabo es el tuyo! y el mono le contesto: “!señor, mire usted el suyo”!
En latinoamérica, influyeron mucho las tendencias y los acontecimientos que se sucintaban en Europa, por ejemplo con la llegada de la imprenta a América pues llegaron los catequismos, la santa biblia, los libros de reconocidos santos que de una u otra manera eran libros de alfabetización católica, se publicaron algunos libros de la dinastía de la epopeyas, donde se exaltaban las figuras de algunos conquistadores como la de Hernán Cortes, Francisco Pizarro, Juan de castellanos y al mismo Cristóbal Colón, estos textos eran una simbiosis de relato, mito, crónica, hechos históricos y hechos mágicos que recreaban las hazañas de los conquistadores en los nuevos territorios. Por varios siglos esta literatura se leyó al interior de América, ya en la época de la independencia cambia la mirada hacia estos relatos pues la llegada de la imprenta y todo el despertar de independencia cambia la visión. Un aspecto importante para la recreación de la literatura infantil en nuestro país fue la expedición botánica ya que se crearon manuales para niños para dar a conocer los descubrimientos de la expedición.
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Siglo XIX en América latina
A mediados del siglo XIX, los escritores de América latina, se dedicaban exclusivamente a producción de orden moral y dudaban en considerar en dedicarse al trabajo de los más pequeños. En el libro de la infancia (1865), del venezolano Amenodoro Urdaneta explica con estas palabras “Estas fabulillas son escritas para quienes son escritas y adaptadas a una razón y a una erudición menos llenas y desarrolladas”. La mayoría de los textos eran Fábulas morales, en algún caso enriquecidas con elementos de la cultura local, como Fábulas Morales, que publicó en cuba en 1858, Francisco Javier Balmaseda.
Cabe destacar el trabajo de un romántico que dejo de lado la tendencia moralizante heredada del Viejo Mundo: El Colombiano Rafael Pombo (1833-1912), Pombo vivió en Nueva Yorrk y allí acepto el encargo de la casa editorial Appleton de traducir para niños poemas y cuentos de la tradición de las nursery rhymes, el encargo fue magistralmente recreado publicados en dos volúmenes: Cuentos pintados (1867) y cuentos morales para niños formales (1869), los cuales todavía gozan de gran difusión. Estos poemas presentan pequeñas piezas llenas de musicalidad y ritmo.
Rafael Pombo fue un autor muy versátil ya que produjo poesía, fábulas y cuentos pintados e historias encantadas.
Fotografías tomadas en una exposición Realizada en la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá de Nombre: “los niños que fuimos: Huellas de la infancia en Colombia. (Octubre del 2012 a Marzo de 2013).
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Fotografías tomadas en una exposición Realizada en la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá de Nombre: “los niños que fuimos: Huellas de la infancia en Colombia. (Octubre del 2012 a Marzo de 2013).
Estudiantes en formación: Van a realizar el siguiente trabajo: “Una red de lectura” para ampliar el tema que estanos trabajando, les sugiero que conformen grupos de trabajo de cuatro personas, a su vez se subdividen en parejas y cada pareja escoge un artículo de los señalados. Los artículos los leen y van realizando una jerarquización de información o señalando las ideas centrales del texto en la medida en que se van desarrollando, pasado este momento se reúnen nuevamente todos e inician el desarrollo de la red. ( la red es un diagrama que recoge las ideas desarrolladas por los dos autores de los textos y debe evidenciar los puntos de encuentro de estos), Como ustedes leyeron por parejas tienen la visión de cada artículo ampliada desde la discusión de las parejas para así generar el orden estructural de la información . Vamos a trabajar.…
Fanuel Hanán Díaz: Ensayo: Literatura infantil latinoamericana. Publicado en donde viven los libros.
Manuel Peña Muñoz: Ensayo Historia de la literatura en latinoamérica. Publicado en otro lunes N. 26
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Sobre este tema existen muchas investigaciones, lo que hoy se quiere destacar es el paso de la oralidad a la documentación de cuentos escritos que se han convertido en un legado y patrimonio cultural de muchos países; estas narraciones son los que se conocen como los cuentos clásicos de la literatura infantil.
Se sabe que la lengua oral existió primero que la lengua escrita y este paso fue bastante demorado ya que la conformación de alfabetos de las diferentes comunidades lingüísticas fue una tarea ardua. Reconocer el largo camino que han tenido estas narraciones es dedicarle tiempo a la transformación de la narración oral; alguna vez te has preguntado cuantas versiones tiene el cuento de:
“Caperucita roja”, ¿Porqué se ha transformado tantas veces? ¿Cuál era la versión original? ¿Por qué se ha transformado tantas veces?
Paradigma:
Cuando se habla de tradición oral algunos autores la identifican como cultura popular o con nacionalidad. Definir el término de cultura popular es relacionar el conjunto de manera de pensar, de sentir, y de actuar compartido por un grupo de personas que constituyen una colectividad particular y distintiva. ( por ello se hace distinción entre cultura propia/cultura extraña). Para establecer el concepto de nacionalidad, este tiene que ver con territorio, patrimonio, memoria colectiva e identidad que es interpretada por símbolos que son comprensibles, interpretados y tienen un significado, un referente, mucho más amplio desde el colectivo.
El elemento oral en la invención de la literatura infantil
Volviendo al tema de la tradición oral, ésta se origina en una sociedad analfabeta, estas narraciones de extracción popular fueron recogidas por personas letradas que se interesaron en estos legados culturales que el pueblo tenía, las modificaron en su estilo y conservaron la esencia. La narración oral se compone de palabras, que son entendidas como un modelo de acción y solo como una contraseña de pensamiento es decir que forma parte de una sociedad que confiere a las palabras el poder de hacer cosas y el poder sobre las cosas. En este sentido juega la capacidad del narrador de memorizar las historias y transmitirlas eficazmente con recursos propios de la narración como la reiteración, la alteración, la asociación, la antítesis, fórmulas que toda la comunidad conoce y exige de sus narradores.
Al llegar al siglo XIX se popularizan los folletines de los periódicos de la época lo que hace que surja la paraliteratura, que no es más que unas narraciones que pretenden entretener a las clases más populares. Paraliteratura y narrativa oral no sólo comparten público sino características discursivas y además se convierte en una manera de comunicación puesto que era leída en voz alta a quienes no dominaban la escritura. A mediados del siglo XX surge una tendencia que se conserva en nuestros días y son los filmes de los clásicos de la literatura infantil, pues aparece Walt Disney con: La cenicienta, la cual tiene varias versión hasta una para adultos que lleva como título: “Pretty Woman”
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Características discursivas de la narración
La narración, es fundamental para el hombre, pues sus actos comunicativos toman valor en el contexto donde se emiten e interactúan con sus pares constantemente, cada vez que se comunica para el hombre narrar al interior de una comunicación es parte fundamental para su propia existencia, pues los detalles y la descripción hacen parte de la reciprocidad en los actos comunicativos. (Recordar el modelo comunicativo con los elementos: receptor, emisor, canal, contexto, código, mensaje).
El modelo comunicativo en la narración implica el juego de entender lo que se dice expresamente y al mismo tiempo entender y descubrir lo que se comprende pero que no está expreso sino lo implícito en una narración es decir lo que no se dice pero que se entiende. En esta acción juegan otros elementos como las posturas del cuerpo, la entonación, la intención entre otras que son muy importantes al momento de narrar. En el siguiente esquema se relacionan.
ELEmEnToS DE LA nArrATIVA
Elementos no verbales: Un elemento no verbal es el cuerpo, la calidad de la voz, y la organización del espacio del narrador al momento de contar la historia frente al público.
• Movimiento del cuerpo o cinésica.
• Características físicas como el aspecto, los olores o los colores. • Conducta táctil como acariciar golpear o sostener por el brazo. • Proxémico o el espacio social y personal, la distancia y la orientación. • Accesorios como el perfume, la ropa, las pinturas o los ornamentos. • Factores del entorno como los muebles, la luz o los ruidos.
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Elementos paraverbales: Hay otros elementos que se sitúan en la frontera del gesto y la palabra y son una serie de elementos vocales pero no lingüísticos que también enriquecen los significados. Entre ellos están aspiraciones, silbidos, risas, eructos, lloros, bostezos en otro extremo están los silencios o pausas en la narración, estas pausa tienen muchos significados hay unas que indican vacilación, otras para no nombra una palabra, en otras indica autocontrol, complicidad, en definitiva los silencios tiene un gran carga emocional que el publico interpreta y el narrador comunica.
Elementos lingüísticos: Tiene que ver con el plano de la narración es decir elegir la variedad dialectal (geográfica o social de los personajes o de la narración en general). Otro aspecto es la fonética es decir el uso adecuado de la entonación ya que ayuda a la organización sintáctica de la narración y el último elemento es la presencia de la redundancia es decir de las repeticiones, paráfrasis, comodines o dicticos.
Elementos Discursivos: Son aquellos elementos que como hablantes de una lengua materna se utiliza a la hora de narrar como expresiones calificativas, asociaciones, alteraciones, repeticiones, uso de proverbios por ejemplo: el soldado valiente, la princesa bella, etc. Estos elementos se cristalizan en la mente del colectivo. Lo importante de la tradición oral es repetir los elementos que tienen que ser aprendidos por lo largo de los siglos por ello acude a otros elementos como: • Cercanía al mundo humano: las culturas orales tienen que conceptuar y expresar en forma
verbal todos sus conocimientos, con una referencia más o menos con su mundo vital más cercano que asimile el mundo ajeno.
• Matices Agonísticos: Sitúa el conocimiento dentro de un contexto de lucha, por ejemplo proverbios y adivinanzas como combate verbal e intelectual.
• Situacionales: porque tiende a utilizar los conceptos en marcos de referencia cercanos al mundo vital humano.
• Originalidad: no radica en inventar historias sino en adaptar eficazmente los materiales tradicionales a cada nueva situación o público.
Estructura de la narración oral
1.1 Estructura textuales:El cuento popular presenta una estructura narrativa es decir un orden en los sucesos que representan, los cuentos de tradición oral inician con la separación del personaje de su familia, luego le cae una prohibición o sentencia, luego hay un engaño, después aparece un agresor que sentencia al personaje y como no lo encuentra agrede a alguien amado de su familia, luego se divulga este hecho para que llegue a oídos del protagonista… y sigue la trama. Adam Jean Michel, Lingüística de los textos narrativos,(1992-1999).
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“Querido estudiante en formación es de suma importancia que revises el autor que se recomienda y realices la consulta de la estructura textual para que puedas inventar tus propias historia a tus estudiantes con elementos super modernos y conservando la estructura”.
1.2 Estructura narrativa
La estructura narrativa, que mantienen la mayoría de las narraciones de tradición oral y la que consideramos prototípica de la narrativa infantil sigue un esquema quinario, es decir de cinco momentos o secuencias y cada una cumple una función determinada.
Finalmente, encontramos narraciones más sencillas con una estructura de corte repetitivo con elementos populares propios de las canciones.
GEnEro LITErArIo
Se denomina género literario a cada una de las clases en que se dividen los textos literarios, escritos por los autores con una finalidad determinada. Cada género literario comprende, a su vez, otros subgéneros literarios.
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Cada género tiene sus rasgos característicos:
1. Género lírico: Se usa para expresar sentimientos y para ello, emplea generalmente el verso. 2. Género narrativo: Se utiliza para presentar historias realizadas por personajes que pueden intervenir mediante el diálogo. El narrador cuenta la historia y para ello puede utilizar distintas formas de elocución, esto es, la narración, la descripción, la exposición o la argumentación. 3. Género dramático: Es aquél destinado a ser representado ante unos espectadores. Los personajes intervienen sin la mediación de ningún narrador, siguiendo las indicaciones sobre vestuario, gestos, movimientos, etc. que contienen las acotaciones del texto teatral.
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Subgéneros literarios
Llamamos subgéneros literarios a cada uno de los tipos de textos que se incluyen en los anteriores géneros señalados, caracterizados porque todos tienen rasgos comunes del género al que pertenecen.
Los principales subgéneros son los siguientes: 1. Subgéneros líricos:
A. Canción: poema de tema amoroso.
B. Elegía: poema en el que se llora la muerte de un ser querido. C. Oda: poema que trata un tema serio y elevado.
D. Sátira: poema utilizado para ridiculizar a alguien o a algo.
E. égloga: poema extenso con temas de la naturaleza y ambiente pastoril. 2. Subgéneros narrativos:
A. Cuento: narración breve con pocos personajes y con el tiempo y espacio escasamente desarrollados.
B. Novela: narración más extensa y compleja que el cuento donde aparece una trama complicada o intensa, personajes sólidamente trazados, ambientes descritos pormenorizadamente, con lo que se crea un mundo autónomo e imaginario.
C. Poema épico: Relata las hazañas heroicas con el propósito de glorificar a una patria. Por ejemplo, La Eneida, de Virgilio.
D. Cantar de gesta: Poema escrito para ensalzar a un héroe. Por ejemplo, el Poema de Mío Cid.