Estrategia para la Conservación del Lince Ibérico (Lynx pardinus).
Aprobada por la Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza el 4 de diciembre de 2007
AGRADECIMIENTOS
La Dirección General para la Biodiversidad agradece la contribución para la elaboración de la presente Estrategia a los miembros del Grupo de Trabajo del Lince Ibérico, expertos y organizaciones consultadas y en especial al autor principal del texto en el que se ha basado la presente Estrategia, Javier Calzada Samperio del Departamento de Biología Ambiental y Salud Pública de la Universidad de Huelva.
Las siguientes personas e instituciones han participado o ayudado en la elaboración de la presente Estrategia.:
Pedro Muñoz Barco, Ángel Sánchez García, María Jesús Palacios y Carlos Dávila.
Consejería de Agricultura y Medio Ambiente de la Junta de Extremadura.
Miguel Ángel Simón, Rafael Cadenas de Llano, Antonio Leiva Blanco y Silvia Saldaña.
Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.
Francisco Jiménez Fernández, Roberto Carbonell, José Ignacio Molina
Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.
Antonio Aranda e Ignacio Mosqueda.
Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha.
Luis Prada.
Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid.
Luis Mariano González, Borja Heredia, Miguel Aymerich y Francisco G.
Domínguez
Dirección General para la Biodiversidad del Misterio de Medio Ambiente.
Miguel Delibes de Castro, Francisco Palomares Fernández, José Antonio Godoy y Ana Píriz.
Estación Biológica de Doñana, CSIC.
Javier Calzada Samperio del Departamento de Biología Ambiental y Salud Pública de la Universidad de Huelva.
Astrid Vargas y Fernando Martínez.
Programa de Conservación Ex-situ del Lince Ibérico. Ministerio de Medio Ambiente-Junta de Andalucía.
Javier Nicolás Guzmán y Soledad Centenera
TRAGSA
Paloma Garzón y José Luis González CBC, S.L. Madrid
Ecologistas en Acción Fundación CBD-Hábitat SECEM
WWF/Adena
INDICE DE ABREVIATURAS
ADN Ácido desoxiribonucleico.
CCAA Comunidades Autónomas.
CCCLI Comité de Cría en Cautividad del Lince Ibérico.
CFFS Comité de Flora y Fauna Silvestres.
CITES Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres.
CNEA Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.
CNPN Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza.
CSIC Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
CSMA Conferencia Sectorial de Medio Ambiente.
DGB Dirección General para la Biodiversidad.
DGCN Dirección General de Conservación de la Naturaleza (actualmente DGB).
EHVc Enfermedad hemorrágico vírica del conejo.
ENP Espacio/s Natural/es Protegido/s.
FEOGA Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola GTLI Grupo de Trabajo del Lince Ibérico.
IUCN Unión Mundial para la Naturaleza.
IUCN/SSC Comisión para la Supervivencia de la Especies de la IUCN.
LIC Lugar de Importancia Comunitaria.
MMA Ministerio de Medio Ambiente.
ONG Organización no Gubernamental.
PAC Política Agrícola Común
PORN Plan de Ordenación de los Recursos Naturales.
PRUG Plan Rector de Uso y Gestión.
PCR Reacción en cadena de la polimerasa (técnica de análisis que permite obtener múltiples copias de una secuencia específica de ADN).
RD Real Decreto.
RDL Real Decreto Legislativo.
SECEM Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos.
SEPRONA Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil.
UE Unión Europea.
WWF Wild Wildlife Fund.
ZEC Zona Especial de Conservación.
ÍNDICE
1.- INTRODUCCIÓN
2.- FINALIDAD Y OBJETIVOS 3.- ÁMBITO DE APLICACIÓN
4.- VISIÓN GENERAL DEL PROCESO DE CONSERVACIÓN Y RECUPERACIÓN DE LA ESPECIE
5.- REVISIÓN DEL ESTADO ACTUAL DE CONSERVACIÓN DE LA ESPECIE 5.1.- Factores biológicos importantes para la conservación de la especie
5.2.- Amenazas y causas de la disminución poblacional
5.3.- Evolución histórica de la distribución y abundancia de la especie 5.4.- Distribución y abundancia actual
5.4.1.- Datos globales 5.4.2.- Población de Doñana 5.4.3.- Población de Sierra Morena 5.5.- Estado de conservación
6.- HERRAMIENTAS PARA LA CONSERVACIÓN DEL LINCE IBÉRICO 6.1.- Conocimiento sobre la ecología y biología de la especie
6.2.- Planes de actuación
6.3.- Métodos de censo y seguimiento de las poblaciones de lince 6.4.- Herramientas genéticas
6.5.- Gestión de poblaciones de conejo 6.6.- La alimentación suplementaria
6.7.- Plan de Acción para la Cría en Cautividad del Lince Ibérico y Programa de Conservación Ex-Situ del Lince Ibérico
6.8.- La evaluación ambiental de planes y proyectos 6.9.- Instrumentos financieros de la Unión Europea
6.10.- Acuerdos con propietarios de fincas, Sociedades de Cazadores y gestores de cotos de caza
6.11.- La educación ambiental 6.12.- Las ONG
7.- OBJETIVOS Y LÍNEAS BÁSICAS DE ACTUACIÓN PARA LA CONSERVACIÓN Y GESTIÓN DEL LINCE IBÉRICO
7.1.- Monitorización de las poblaciones silvestres
7.1.1.- Monitorización de las poblaciones de linces de Doñana y Sierra Morena 7.1.2.- Determinación de la presencia de la especie en otras áreas
7.1.3.- Monitorización de las amenazas que afectan al lince y a su hábitat 7.2.- Eliminación de las amenazas
7.2.1.- Reducir la desaparición, fragmentación y alteración del hábitat 7.2.2.- Fomentar las poblaciones de conejos
7.2.3.- Actuar contra la caza ilegal, el trampeo ilegal y el uso de venenos 7.2.4.- Reducir el atropello de linces en la red viaria
7.2.5.- Controlar sanitariamente a la población de linces y otra fauna simpátrica
7.3.- Programa de Conservación Ex-situ 7.3.1.- Creación de una población Ex-situ 7.3.2.- Organización de los Centros de Cría
7.3.3.- Contribución del Programa de Conservación Ex-situ a la conservación de poblaciones silvestres
7.4.- Aumentar el número de ejemplares de las poblaciones silvestres.
7.4.1.- Colonización de espacios aledaños
7.4.2.- Mantener la capacidad de carga en territorios fuente.
7.4.3.- Refuerzo de poblaciones.
7.5.- Aumentar el número de poblaciones de linces.
7.5.1.- Localización y selección de áreas.
7.5.2.- Adecuación de las áreas de reintroducción.
7.5.3.- Selección y preparación de linces.
7.5.4.- Ejecución de los proyectos de reintroducción.
7.6.- Intercambio genético entre poblaciones.
7.7.- Necesidades de información clave para la conservación del lince ibérico.
7.8.- Relaciones con propietarios de fincas, Sociedades de Cazadores y gestores de cotos de caza
7.9.- Relaciones con otros Sectores Administrativos y otras Administraciones.
7.10.- Comunicación y sensibilización 7.11.- Estado de protección
8.- APOYO, ESTÍMULO Y COORDINACIÓN DE LOS PLANES DE RECUPERACIÓN
8.1.- El Grupo de Trabajo del Lince Ibérico
8.2.- Relaciones con otros Sectores de la Administración General del Estado 8.3.- Objetivos de orden legal
8.4.- Coordinación de la estrategia 9.- FINANCIACIÓN
10.- VIGENCIA Y REVISIÓN DE LA ESTRATEGIA
1.- INTRODUCCIÓN
El lince ibérico, Lynx pardinus, está catalogado en España como “en peligro de extinción” desde el 30 de marzo de 1990 cuando se publica el CNEA (RD 439/90). La Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestre, exige para las especies catalogadas “en peligro de extinción” la redacción de un Plan de Recuperación en el que se definan las medidas necesarias para eliminar tal peligro de extinción, y, del mismo modo, establece que corresponde a las CCAA la elaboración y aprobación de estos Planes (Artículo 31.6 de Ley 4/89). Por otra parte y con el propósito de promover el logro de las finalidades establecidas en esta Ley, se crea la CNPN, como órgano consultivo y de cooperación en esta materia entre el Estado y las CCAA, y adscrito a la CNPN se establece el funcionamiento del CFFS.
Cuando por razones de distribución de una especie, los Planes de Actuación (entre los cuales están los Planes de Recuperación) deban aplicarse en más de una CCAA, la CNPN debe elaborar unos criterios orientadores sobre el contenido de dichos Planes (Artículo 8 del RD 439/90). De este deber surgen las Estrategias de Conservación, que se elaboran en el seno de los distintos Grupos de Trabajo del CFFS, y son aprobadas por la CNPN y por la CSMA.
El 25 de febrero de 1999, la CNPN aprobó la Estrategia para la Conservación del Lince Ibérico (Lynx pardinus) en España. La vigencia de esta Estrategia es indefinida, pero, por otra parte, en el documento se establece que la Estrategia sea revisada anualmente en las reuniones del GTLI y actualizada cada cuatro años.
El MMA, a través de la DGB en el marco de sus competencias, ha estado coordinando la elaboración de esta nueva Estrategia que actualiza la Estrategia del año 1999. Su redacción técnica le ha correspondido al GTLI del CFFS, constituido por los técnicos de las Administraciones del Estado y las CCAA con competencias en materia de medio ambiente, y con la colaboración de asesores y expertos invitados. La presente Estrategia fue debatida por el CFFS el 28 de noviembre de 2007 y finalmente aprobada por la CNPN el 4 de diciembre de 2007. En su elaboración se ha revisado la bibliografía científica existente sobre la especie y se han tenido en cuenta numerosos informes y documentos públicos así como las recomendaciones de los siguientes grupos, instituciones y ONG relacionadas con la conservación de la especie (en orden alfabético):
- Comisión Asesora del Lince en Andalucía.
- Comité de Cría en Cautividad del Lince Ibérico.
- Consejería de Agricultura y Medio Ambiente de la Junta de Extremadura.
- Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.
- Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.
- Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
- Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid.
- Consejo de Europa.
- Dirección General para la Biodiversidad.
- Ecologistas en Acción.
- Estación Biológica de Doñana, CSIC.
- Fundación CBD-Hábitat.
- Grupo de Trabajo del Lince Ibérico.
- Instituto da Conservação da Naturaleza del Ministerio do Ambiente, do Ordenamento do Territorio e do Desenvolvimento Regional.
- Large Carnivore Initiative for Europe.
- Museo Nacional de Ciencias Naturales, CSIC.
- Organismo Autónomo Parques Nacionales.
- Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos (SECEM).
- SOSLynx.org.
- SSC/IUCN, Cat Specialist Group.
- SSC/IUCN, Conservation Breeding Specialist Group - WWF/Adena.
- Zoobotánico de Jerez.
- Zoológico de Barcelona.
El cumplimiento eficaz de las directrices y medidas recogidas en esta Estrategia requiere de una estrecha coordinación entre las Administraciones, grupos, instituciones y ONG involucradas, y el firme propósito de los diferentes responsables de la ejecución de la Estrategia de trabajar por un objetivo común asumiendo y cumpliendo sus compromisos.
2.- FINALIDAD Y OBJETIVOS
Sabiendo que son las CCAA quienes deben elaborar y aprobar los Planes de Recuperación que eliminen el peligro de extinción en el que se encuentra el lince ibérico (Artículo 31.6 de la Ley 4/89), y teniendo en cuenta a su vez que la especie se distribuye por el territorio de varias CCAA, la finalidad principal de la Estrategia de Conservación del Lince Ibérico es aunar coordinadamente los esfuerzos de todas las Administraciones competentes para lograr la recuperación de la especie, y de acuerdo con el Artículo 8 del RD 439/90 se establecen los siguientes objetivos.
- Establecer unos criterios orientadores para elaborar, o actualizar, los Planes de Recuperación del Lince Ibérico.
- Instaurar las bases para la coordinación de los distintos implicados en el proceso de recuperación del lince ibérico.
- Esbozar unas líneas básicas de actuación para la conservación y gestión del lince ibérico que ayuden a guiar, de un modo coordinado y coherente, las actuaciones de las Administraciones con responsabilidad en la gestión la especie o de su hábitat.
La Estrategia de Conservación del Lince Ibérico pretende ser un documento conciso y estratégico que ayude a la mejor elaboración o actualización de los Planes de Recuperación. Un documento básico de guía en el que se recoja sucintamente el estado de la población, los factores biológicos a considerar para el diseño o actualización de los Planes, las actuales amenazas de la especie y su estado de conservación. También se quieren plasmar sucintamente en la Estrategia algunas de las herramientas actuales con las que se puede contar tanto para la elaboración, o actualización de los Planes de Recuperación como para la gestión de la especie.
Por otra parte y teniendo en cuenta que el lince ibérico necesita urgentemente de medidas de conservación, y mientras se elaboran o actualizan los Planes de Recuperación, en la Estrategia para la Conservación del Lince Ibérico se esbozan unas líneas básicas de actuación para la conservación y gestión del lince ibérico, que ayuden a guiar acciones preliminares, acciones urgentes, o acciones inaplazables que supongan los primeros pasos de actuaciones a largo plazo de las Administraciones con
responsabilidad en la gestión de poblaciones de lince o de su hábitat potencial, para que todas estas acciones sean diseñadas de modo coordinado y coherente para alcanzar objetivos comunes.
3.- ÁMBITO DE APLICACIÓN
En el caso del lince ibérico los objetivos de la Estrategia no pueden alcanzarse en el territorio de una sola CCAA. Inequívocamente la recuperación de la especie pasa por gestionar con éxito no sólo las exiguas poblaciones que quedan, sino que también es necesario restaurar y adecuar áreas y desarrollar en ellas proyectos de reintroducción que conduzcan al establecimiento de nuevas poblaciones de linces ibéricos. Por todo ello el ámbito de aplicación de esta Estrategia abarca, cuando menos, el territorio de las cinco CCAA en las que hay o ha habido linces recientemente y que están representadas en el GTLI: Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura y Madrid.
Pero no se puede descartar que alguna otra CCAA quiera participar en la recuperación de la especie y deba asumir los criterios de esta Estrategia. Es importante destacar que estos criterios están también consensuados con el Estado de Portugal a través de sus representantes en el GTLI, y que existe un Memorando de entendimiento entre el MMA y el Ministerio de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Bosques, de la República Portuguesa, para la cooperación sobre el águila imperial ibérica y el lince ibérico.
4.- Visión general del proceso de conservación y recuperación de la especie
El proceso de conservación y recuperación del lince ibérico debe pasar ineludiblemente por los siguientes pasos.
Sabemos que si continúa el declive observado en las últimas décadas, la especie en estado silvestre se extinguirá. Hay que lograr que esto no ocurra y que el lince ibérico pueda continuar siendo una pieza funcional del monte mediterráneo. Es urgente estabilizar las poblaciones silvestres remanentes, y para conseguirlo se deben eliminar las causas de amenaza que han sido descritas. Es necesario remarcar que un aumento en la abundancia o en el área de distribución por sí mismo no supone la sostenibilidad de la especie. Tan sólo eliminando las causas de amenaza se puede lograr la recuperación. Estas causas pueden estar afectando con distinta intensidad a cada población por lo que cada caso en concreto, y al mismo tiempo todos en conjunto, deben ser considerados.
Pero, aun si se hubieran eliminado las amenazas que afectan a las poblaciones silvestres, y éstas permaneciesen estables, unas poblaciones tan pequeñas podrían desaparecer por simple estocasticidad demográfica, porque ocurra una catástrofe ambiental y/o por problemas derivados de una pobre diversidad genética. Por lo tanto es necesario aumentar el número de linces que viven en las poblaciones remanentes, crear nuevas poblaciones y favorecer el intercambio genético entre todas ellas. Es conveniente plantearse unas metas numéricas a lograr en un tiempo dado.
Si consideramos los criterios numéricos de la IUCN, para que el lince ibérico deje de estar “en peligro crítico de extinción”, CR C2a(i), y pase a estar “en peligro”, EN, y mientras la población no esté estabilizada, al menos una de las dos subpoblaciones debe contener más de 50 individuos maduros (individuos adultos capaces de reproducirse), ninguna de las subpoblaciones debe tener más del 90% de todos los individuos maduros y, en cualquier caso, no debe haber fluctuaciones numéricas extremas. Por lo tanto la primera meta numérica del proceso de recuperación debe ser hacer crecer a las poblaciones de linces hasta que, al menos, una de ellas supere los 50 individuos maduros* (sin que éstos supongan más del 90% de todos los linces maduros silvestres). Para ello es necesario conservar y potenciar los núcleos excedentarios de linces que hay en cada población y permitir que éstas se expandan. En la reunión del Grupo de Trabajo del Lince Ibérico de 27 de marzo de 2007, donde se discutió y aprobó la Estrategia se fijó 2011 como fecha límite para lograr esta meta.
El siguiente paso será lograr que la especie deje de “estar en peligro”, EN, para pasar a ser considerada “vulnerable”, VU. Para ello el número de linces maduros de la especie debe ser superior a los 250 individuos* y no mostrar signos de declive. La manera de lograrlo pasa por la restauración del hábitat para que pueda ser utilizado por la especie y la creación de nuevas poblaciones de linces mediante proyectos de reintroducción. En la reunión del Grupo de Trabajo del Lince Ibérico de 27 de marzo de 2007, donde se discutió y aprobó la Estrategia, se fijó 2020 como fecha límite para lograr esta meta. Para ello, y a raíz de lo anunciado en la reunión de la Comisión
Multilateral de 21 de noviembre de 2006, donde el MMA acordó financiar nuevos centros de cría en las cinco CCAA si estos estaban asociados a la puesta en marcha de proyectos de reintroducción (Portugal se sumo a la iniciativa expresando su voluntad de construir un centro en el Algarve), se pretende lograr tener un proyecto de reintroducción en marcha en cada CCAA (y, si hay acuerdo, otro más en el Estado de Portugal) para antes de 2012.
Por último, y en el peor de los escenarios posibles, podrían extinguirse todas las poblaciones silvestres que quedan. Esto significaría la desaparición de la especie a menos que hubiese individuos mantenidos en cautividad. Por lo tanto hay que mantener una población cautiva estable que asegure que la especie no vaya a desaparecer completamente si fracasan los esfuerzos por conservar las poblaciones silvestres, y que además, en un futuro, pueda proporcionar ejemplares para los proyectos de reintroducción y refuerzo de poblaciones.
* Conocer el número de individuos maduros-IUCN de lince es complejo. Sin embargo, actualmente, se censan todos los años el número de hembras territoriales. En el lince un territorio de una hembra no equivale a dos individuos maduros-IUCN (porque la organización social del lince no se estructura siempre en parejas monógamas, ni todos los individuos con territorio se reproducen). Conservativamente se podría considerar alcanzada la meta de llegar a los 50 individuos maduros si llegase a haber 25 hembras que se reproduzcan, y la meta de llegar a los 250 individuos maduros si llegase a haber 125 hembras que se reproduzcan.
5.- REVISIÓN DEL ESTADO ACTUAL DE CONSERVACIÓN DE LA ESPECIE
En este apartado se esboza la información que hay sobre la biología del lince ibérico y sobre sus amenazas para que pueda ser utilizada como base en la redacción de los criterios y acciones de los Planes de Recuperación. Se apuntan también los cambios en la distribución y abundancia del lince desde mediados de los años 1960 hasta la actualidad, y se resume el estado de conservación actual de la especie.
5.1.- Factores biológicos importantes para la conservación de la especie
El lince ibérico es un felino endémico de la Península Ibérica. Los machos miden unos 940 mm de longitud cabeza-cuerpo, 470 mm de altura hasta la cruz, y pesan unos 13 kg. Las hembras, significativamente más pequeñas, miden unos 860 mm de longitud, 430 mm hasta la cruz y pesan en torno a 9 kg. Es un depredador especialista del conejo (Oryctolagus cuniculus), que constituye de un 85 a un 100% de su dieta, independientemente de variaciones temporales y/o geográficas. Es también un especialista de hábitat que vive en el monte mediterráneo, hábitat que le proporciona refugio y alimento. Estudiando las características del hábitat usado por el conejo en áreas linceras, se vio que éste era más abundante en zonas de monte no muy densas, donde hay pastos intercalados y agua cerca. Por lo tanto no todo el monte mediterráneo es útil igualmente para el lince. Se ha visto cómo el lince ha desaparecido de zonas de monte densas, muy probablemente debido a que estas áreas dejan de ser apropiadas para el conejo. El área de campeo que utiliza un lince oscila, dependiendo de la cantidad de conejo, entre los 4 y los 20 km2. Es un carnívoro solitario y territorial; los adultos defienden su área de campeo frente a adultos de su mismo sexo, en cambio el área de campeo de un macho adulto puede solaparse con el de una o más hembras adultas. Las hembras son fértiles entre los tres y los nueve años de edad (estando la edad media de los reproductores entre los 5 y 6 años de edad). Aunque la hembra posea un territorio y esté en edad fértil no tiene por qué criar todos los años. El celo tiene un máximo en enero y la mayoría de los cachorros nacen entre marzo y abril. El tamaño de la camada puede variar entre dos y cinco cachorros, pero el número normal es de tres;
habitualmente sólo dos de los cachorros de cada camada sobreviven hasta los 3 meses de edad. A los cuatro meses de edad comienzan a cazar en compañía de sus madres, de las que siguen dependiendo hasta aproximadamente los 7-9 meses de edad. Después los cachorros viven independientes dentro del territorio de su madre hasta el periodo de dispersión. Los linces abandonan el área natal entre los 8 y los 23 meses de edad. En Doñana, los nuevos territorios se establecen a distancias que oscilan entre los 3 y los 30 km (una media de 16 km) desde el territorio natal. El hábitat utilizado durante la dispersión suele ser de menor calidad (con menor cobertura y menos conejos) que el que escogen para establecerse. En Doñana, por estudios de telemetría se sabe que cerca del 66% de los linces seguidos durante la dispersión mueren antes de conseguir establecerse en un nuevo territorio.
5.2.- Amenazas y causas de la disminución poblacional
Una de las principales causas de la disminución poblacional del lince ibérico es la destrucción, alteración y fragmentación del monte mediterráneo. El monte mediterráneo peninsular ha sido, y está siendo, diezmado en beneficio de la agricultura, la ganadería, la explotación minera, el crecimiento urbanístico, el aprovechamiento de
madera y el cultivo de coníferas y eucaliptos, cuando no destruido por los incendios forestales. Las masas de monte que quedan pueden verse alteradas por diversas causas:
la contaminación, la construcción de infraestructuras, la realización de repoblaciones forestales inadecuadas, la homogenización del territorio para favorecer la agricultura intensiva y el pisoteo y sobre pastoreo de ungulados silvestres y domésticos. Además, en el área de distribución actual y potencial del lince están aumentando las urbanizaciones legales o ilegales de segundas viviendas en torno a las que se generan una serie de perturbaciones que son evitadas por el lince: basura, ruido, furtiveo y molestias derivadas del tránsito y la presencia de personas y sus animales de compañía.
Por otra parte, los espacios adecuados para la especie se encuentran cada vez más aislados. La fragmentación del hábitat reduce la posibilidad de que haya poblaciones grandes y continuas de linces y, estando los hábitats utilizados para la dispersión también alterados, se incrementa la mortalidad de los linces en dispersión y se reducen los contactos entre poblaciones cercanas.
La otra gran causa de disminución de la especie es la escasez de conejos. La cantidad de conejos debe ser considerada una característica más del hábitat del lince, y su escasez una alteración. Dos son las razones principales que han hundido las poblaciones de conejo en la Península: los cambios de hábitat (señalados anteriormente) y la llegada de nuevas enfermedades. A finales de los años 1950 la mixomatosis, una enfermedad propia de lagomorfos americanos, se expandió reduciendo bruscamente la abundancia de conejos. Hoy en día esta enfermedad sigue causando mortandades todos los años, pese a que no es tan mortífera como antes. A finales de la década de los 80 otra nueva epizootía, la enfermedad hemorrágico vírica (EHVc), proveniente de Asia, volvió a diezmar las poblaciones de conejo, y aunque en algunos lugares se empiezan a ver signos de recuperación y resistencia, esta enfermedad parece seguir teniendo una alta incidencia. Una amenaza potencial para el conejo (y sus depredadores) puede suponer la llegada de alguna nueva enfermedad alóctona o la llegada de nuevas cepas de virus de las que ya padece, como las nuevas cepas de mixomatosis modificadas genéticamente para trasmitir esterilidad, con las que se pretende controlar las poblaciones de conejo en Australia.
Los conejos también se pueden ver afectados por las prácticas agrícolas y ganaderas abusivas o las trasformaciones del hábitat. Es necesario remarcar que aunque se protejan y conserven espacios naturales de monte mediterráneo, éstos no van a constituir un hábitat adecuado para el lince hasta que en ellos no haya una población de conejos estable y de alta densidad. Un conejo por hectárea en otoño, la época del año de menor densidad de conejos, se considera, a priori, la cantidad mínima necesaria para que haya linces establecidos y reproduciéndose.
El ser humano también causa bajas directas en las poblaciones de lince. Durante la década de los 80, el 49% de las 1258 muertes no naturales registradas se produjeron en cepos y lazos furtivos, el 30% fue por la caza ilegal, y el 5% por accidentes de tráfico, pero es probable que la incidencia de esta causa se esté incrementando con el desarrollo de la red viaria (por ejemplo, entre los años 2000 y 2003, 13 de 18 muertes no naturales registradas fueron debidas a atropellos).
El hecho de que haya tan pocas poblaciones de linces, y con tan pocos individuos en cada una, conlleva un grave riesgo de desaparición. De hecho, la mayoría de las poblaciones pequeñas presentes en 1960 se han extinguido en los últimos 30 años. Una población de pocos individuos podría desaparecer por las variaciones aleatorias en las frecuencias de nacimientos y/o en la incidencia de la mortalidad. Pero además, la variabilidad genética se pierde rápidamente en las poblaciones de pocos individuos. Aunque de momento no haya pruebas de una depresión poblacional por
endogamia, se ha observado que la especie tiene una diversidad genética baja, menor en Doñana que en Sierra Morena, y que además existe una diferenciación significativa entre ambas poblaciones. Estos resultados sugieren un probable fenómeno de deriva genética en Doñana, motivado por su bajo tamaño poblacional y su aislamiento histórico. La disminución de la variabilidad genética puede contribuir, además, a que los individuos sean más vulnerables a las enfermedades. En las poblaciones silvestres de lince ibérico se han descrito varios casos de tuberculosis por Mycobacterium bovis, y se han detectado numerosos patógenos que son compartidos con el gato doméstico, gato montés, otros carnívoros silvestres y perros domésticos. Entre los agentes detectados se encuentran virus como el coronavirus felino (FCoV), el de la leucemia felina (FeLV), el de la parvovirosis felina (FPV), el del herpesvirus felino (FHC), el calicivirus felino (FCV), el moquillo (DV) y hemoparásitos como un Cytauxzoon propio del lince ibérico, Bartonella hensalae y micoplasmas hemotrópicos.
Por último, que la especie se halle en pocas poblaciones supone un enorme riesgo de desaparición debido a episodios catastróficos no predecibles (como incendios, inundaciones o epidemias).
5.3.- Evolución histórica de la distribución y abundancia de la especie
Históricamente la especie se distribuía por gran parte de la Península Ibérica, pero a mediados del SXX ocupaba ya algo menos de 60000 km2 en el suroeste peninsular. El primer censo de la especie se realizó en los años 80, y se estimó que, en España, quedaban entre 880 y 1.150 linces de más de un año de edad (1.136 como valor más probable), repartidos en 9 subpoblaciones muy fragmentadas y aisladas entre sí, y ocupando un área de 14.569 km2. En 10.669 km2 de esta área se detectó reproducción regular, y se calculó que quedaban unas 350 hembras reproductoras. En Portugal, también en los años 80, se estimó que la especie ocupaba unos 2400 km2 y que estaba distribuida en cuatro poblaciones (tres de las cuales eran compartidas con España) en las que quedaban unos 45 individuos. Durante la década de los noventa se realizaron censos en las cinco CCAA con presencia de la especie: Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura y Madrid. Los resultados de estos censos, difícilmente aunables, no se apartaron mucho del resultado del censo anterior (aunque en alguna CCAA ya se observó un descenso poblacional). En el año 2002 concluyó el segundo censo de la especie en España y Portugal. Este censo se realizó sobre la misma área estudiada en los 80. Se estimó que, en España, había 160 linces de más de un año distribuidos en un área de 2.200 km2, en 22 de las 419 cuadrículas de 10x10 km2 prospectados, (6 de ellas en Doñana, 5 en Sierra Morena y una en Montes de Toledo). Sólo se detectó reproducción en 900 de los 2.200 km2, en dos poblaciones, Doñana (con 8 hembras reproductoras) y Sierra Morena Oriental (con de 18 a 23 hembras reproductoras). Se calculó que la población de linces de más de un año de edad en estas dos poblaciones estaba entre 84 y 143 individuos (94 como valor más probable, 68 en Sierra Morena y 26 en Doñana). En Portugal no se encontró ninguna evidencia de la especie en todo el área prospectada. Por lo tanto, en menos de 20 años, el área de ocupación de la especie había disminuido un 87%, el área con reproducción un 93%, el número de hembras reproductoras en más de un 90% y la cantidad de linces de más de un año de edad en un 86%.
5.4.- Distribución y abundancia actual
5.4.1.- Datos globalesLa DGB en el año 2004 ofreció un nuevo diagnóstico del estado de la especie durante el II Congreso Internacional del Lince Ibérico celebrado en Córdoba. En este diagnóstico se confirmó la existencia y permanencia de dos únicas poblaciones reproductoras de lince ibérico, la de Sierra Morena, con de 20 a 22 territorios de reproducción, y la de Doñana, con de 6 a 8 territorios reproductores. Se estimó que la población de linces de más de un año de edad de estas poblaciones estaría entre los 60 y los 70 linces en Sierra Morena, y entre los 20 y los 25 linces en Doñana. En total, para todo el país, se estimó que la cantidad de linces de más de un año de edad no superaba los 100 ejemplares. La Junta de Andalucía posee también unas estimas de población anuales desde el año 2001. Estas estimas, para el 2006 estiman que hubo de 104 a 133 linces de más de un año de edad en la CCAA (de 80 a 87 en Sierra Morena y de 24 a 46 en Doñana).
En áreas alejadas de las dos poblaciones principales en varias ocasiones se han encontrado excrementos que, analizados genéticamente, son inequívocamente de lince ibérico (en Andalucía en Sierra Norte de Sevilla; en Castilla La Mancha en Montes de Toledo Centrales y Orientales y en Sierra Morena Oriental y Occidental; en Castilla León en la Sierra de Gata; en Madrid en el Alberche; y en Portugal en Malcata y en el Bajo Guadiana). Pero en las ocasiones en las que, tras el hallazgo de estos excrementos, se ha intentado comprobar de nuevo la presencia de la especie o determinar el número de individuos que viven allí, no se ha logrado. Por lo que, aunque se piensa que puede haber linces en otros lugares de manera ocasional, se considera que tan sólo quedan dos poblaciones reproductoras en la Península (Doñana y Sierra Morena).
5.4.2.- Población de Doñana
En octubre de 2005, el CSIC y la Junta de Andalucía presentaron un artículo que resume la evolución de la población de Doñana para el periodo 2001 - 2005. En Doñana, los linces se han distribuido por hasta diez núcleos poblacionales. Tres de ellos tradicionalmente han actuado como núcleos fuente (en ellos nacen más animales de los que mueren) y están situados dentro del Parque Nacional de Doñana. Los otros siete, situados fuera del Parque Nacional, han actuado como sumideros (la mortalidad en estos núcleos es mayor que la natalidad). La ocupación de los núcleos fuente ha disminuido paulatinamente desde el año 2001 hasta el 2004. En 2001 todos los territorios con reproducción se encontraban dentro de los núcleos fuente, mientras que en 2004 tan sólo el 33% de los territorios reproductores se encontraba aquí. Además, en este año 2004 no hubo reproducción en uno de los tres núcleos fuente, y en los otros hubo sólo tres hembras criando (de un máximo de hasta nueve hembras criando en los núcleos fuente en 2002). La tendencia ha sido inversa fuera del Parque Nacional. Mientras que en 2001 no había ningún territorio reproductor fuera de los núcleos fuente, hubo uno en 2002, cuatro en 2003 y seis en 2004. Suponiendo que el funcionamiento de la población no ha cambiado (que los territorios del Parque Nacional siguen actuando como fuente, y los de fuera como sumideros), es esperable un fuerte descenso poblacional en Doñana en poco tiempo, ya que los modelos de viabilidad poblacional estiman que la probabilidad de extinción aumenta si se reduce el número de territorios ocupados en los núcleos fuente. Por otra parte, se ha registrado un descenso en el número de crías por hembra parida durante esos cinco años. Según este mismo estudio, en Doñana en 2004 habitaban de 40 a 58 linces (26 adultos reproductores, de 3 a 21 linces dispersantes y/o adultos residentes no reproductores, y 11 cachorros del año). Con posterioridad a este
estudio la Junta de Andalucía obtuvo los resultados para el año 2005 y 2006. En 2005 la tendencia continuó. El número de hembras criando en Doñana fue menor, 7, y tan sólo 1 de ellas crió dentro de los núcleos fuente. Se estimó una población total de unos 29-66 linces (de los que 18-55 serían individuos de más de un año de edad). En cambio en 2006, la tendencia cambió: criaron 8 hembras en Doñana, 4 de ellas en los núcleos fuente Nacional y 4 fuera. Se estimó una población de 39 a 61 linces de los cuales de 24 a 46 serían mayores de un año de edad.
5.4.3.- Población de Sierra Morena
Esta población está menos estudiada que la de Doñana. Se sabe que la población está dividida, al menos, en dos subpoblaciones. La occidental se conoce como el núcleo del Yeguas y se distribuye por los municipios de Cardeña y Andújar (Córdoba y Jaén respectivamente), y la oriental es conocida como el núcleo del Jándula y se sitúa sobre los municipios jienenses de Andújar y Villanueva de la Reina. Desde 2001 a 2006 ha aumentado ligeramente la estima poblacional. En 2001 se estimaba una población de 56 y 109 linces, y en 2006 se estimo que había de 138 a 145 linces en Sierra Morena.
También se ha observado un aumento en la superficie ocupada por la especie. Mientras que en 2001 la superficie ocupada era de 175 km2, en 2006 era de 250 km2 (se encontraron indicios de linces en 40 cuadrículas más de 2,5 km de lado). De los dos núcleos, el del Yeguas es el núcleo que más ha crecido.
El año 2006 ha sido el mejor año de cría del último lustro en esta población. Se han visto 58 cachorros frente a, por ejemplo, los 28 cachorros registrados en 2005 o los 31 de 2004. A la vista de los datos presentados por la Junta de Andalucía (aún provisionales), no parece que este aumento de productividad se deba tanto a que haya aumentado el número de linces o el número de territorios ocupados en la Sierra, como al hecho de que ha aumentado la proporción de hembras territoriales que crían. Si comparamos, en el año 2005, por ejemplo, se estimó que se habían reproducido algo más de la mitad de las 25 hembras territoriales que vivían en la Sierra ese año. En cambio, en 2006, se reprodujeron 24 de las 30 hembras territoriales estimadas, algo más del 80%.
5.5.- Estado de conservación
El lince ibérico se encuentra catalogado “en peligro de extinción” tanto en el CNEA como en los Catálogos Regionales de Especies Amenazadas de cuatro de las cinco CCAA implicadas: en el de Madrid (Decreto 18/1992, de 26 de marzo), Castilla La Mancha (Decreto 33/1998, de 5 de mayo), Extremadura (Decreto 37/2001, de 6 de marzo), y Andalucía (Ley 8/2003, de 28 de octubre). Castilla León no dispone de un Catálogo Regional de Especies Amenazadas. Se encuentra en los anexos II y IV y es especie prioritaria de la Directiva Hábitats (Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo). Se encuentra en el anexo II del Convenio de Berna, y en el Anexo I del Convenio CITES. La IUCN considera a la especie como “en peligro crítico”, CR C2a(i).
6.- HERRAMIENTAS PARA LA CONSERVACIÓN DEL LINCE IBÉRICO
El objetivo de este apartado es recoger algunas de las herramientas de estudio, de gestión y de participación con las que se puede contar tanto para la elaboración o actualización de los Planes de Recuperación como para la gestión de la especie.
Herramientas de estudio
6.1.- Conocimiento sobre la ecología y biología de la especie
Se ha estudiado mucho de la biología y ecología del lince ibérico. La mayoría de los estudios se han realizado en Doñana. De su historia natural se conocen la alimentación, las necesidades tróficas, la distribución y hábitat que ocupa la especie, los patrones de actividad, el ciclo reproductor, su longevidad. Se conocen numerosos parámetros demográficos como las tasas de natalidad y mortalidad, la fecundidad y productividad de la especie. Se sabe inferir y pronosticar mediante modelos matemáticos muy robustos la evolución de las poblaciones y los posibles resultados de las medidas de gestión que se quieran adoptar. Se conoce la selección de hábitat, el uso del espacio, su organización social y territorial, su sistema de apareamiento, los patrones dispersivos, la estructura poblacional. Se conoce parte de su comportamiento social, y se está estudiando su comportamiento en cautividad. Se conocen las relaciones interespecíficas que mantiene con otros carnívoros. Se ha estudiado la respuesta funcional y numérica de la especie ante cambios moderados en la densidad de conejos.Se han investigado las causas de mortalidad. Se han establecido las causas de disminución poblacional y las amenazas de la especie. Se conocen las enfermedades que padece y se han estudiado muchas de sus patologías. Se conoce su diversidad genética, su filogenia y situación taxonómica. Se sabe diferenciar el ADN de lince del de cualquier otra especie de carnívoro silvestre o doméstico de la Península, y si se cuenta con muestras de ADN en buen estado, se puede llegar a identificar a cada individuo según su genotipo.
Gracias a todo ello se tiene el conocimiento suficiente para llevar a cabo actuaciones de conservación. Pero por otra parte no hay que olvidar que a mayor conocimiento del problema, mejores y más eficaces medidas se pueden tomar. Todas la líneas de investigación abiertas son muy útiles para gestionar la especie correctamente y es necesario mantenerlas y dotarlas. Además es necesario subsanar ciertos vacíos de conocimiento (ver apartado 7.7).
Herramientas de gestión 6.2.- Planes de actuación
La información obtenida en el pasado se ha traducido en diversos planes de trabajo en los que se estructuran los conocimientos para diseñar políticas de conservación adecuadas. Estos planes, con sus éxitos y fracasos, constituyen una muy buena referencia tanto para la redacción de nuevos planes como para la gestión de la especie.
Hay tres muy renombrados Planes de Conservación generales, que son documentos básicos para la conservación del lince ibérico: el “Status Survey and Conservation Action Plan”, publicado en 1996 por el IUCN/SSC, Cat Specialist Group; la “Estrategia para la Conservación del Lince Ibérico (Lynx pardinus) en España”, aprobada en 1999, de la DGCN; y el “Action Plan for the Iberian Lynx in Europe (Lynx pardinus)”, adoptado en el año 2000 por el Consejo de Europa. Hay además dos Planes de Recuperación aprobados, el de Castilla La Mancha (Decreto 276/2003, de 9 de septiembre) y el de Extremadura (Orden de 27 de mayo de 2004). Además muchas administraciones autonómicas y las administraciones gestoras de los ENP con lince han redactado Planes de Actuaciones propios (planes multianuales locales o regionales, encaminados a actuar contra el riesgo de extinción que padece la especie en un determinado ámbito). El más veterano de estos planes es el Plan de Manejo del Lince Ibérico del Parque Nacional de Doñana, que fue aprobado en 1988 y aún continúa
vigente. En varias CCAA también se han aprobado planes que destinan unos presupuestos durante un periodo limitado a la conservación del lince, y la Unión Europea, desde mediados de los años 1990, ha cofinanciado seis Proyectos relacionados en mayor o menor medida con la especie mediante fondos LIFE. En el período 2007- 2011 la inversión total prevista por el proyecto LIFE de la Junta de Andalucía es de 26.400.000 euros.
6.3.- Métodos de censo y seguimiento de las poblaciones de lince
Los métodos que actualmente se están utilizando para el censo y seguimiento de las poblaciones a escala estatal se basan en la localización de evidencias indirectas de la especie (huellas y excrementos) y el fotografiado automático de animales con sistemas
“al paso” o bien con atrayentes (orina de lince o alimento por ejemplo). Los censos basados en la localización de evidencias indirectas de la especie son una buena herramienta para conocer la distribución de la especie y para estudiar su evolución en el tiempo. También pueden ser utilizados para obtener datos sobre la abundancia relativa de la especie. Su efectividad depende de las condiciones del medio (del tipo de sustrato principalmente) y de la abundancia poblacional (parecen ser más efectivos en áreas de elevada ocupación). Por sí mismos no permiten obtener información sobre la abundancia absoluta de la especie. En lugares excepcionalmente adecuados para la conducción de este tipo de censos, como en las áreas de Doñana de sustrato arenoso, pueden ser utilizados para conocer algún otro aspecto de la biología de la especie como por ejemplo la existencia de hembras con cachorros. El fotografiado de animales se ha utilizado para la individualización de linces a través del diseño de las manchas de la piel, para constatar la existencia de la especie en áreas dudosas, para contar el número de cachorros que acompañan a la hembra antes de la dispersión, e incluso para estimar abundancias, el área de campeo de un individuo o sus desplazamientos. Combinando los censos y el fotografiado (y en ocasiones completándolo con observaciones de campo) se han obtenido las estimas de la abundancia total de la especie en las áreas de alta ocupación (Doñana y Sierra Morena). Las estimas asumen que se encuentran evidencias de la especie en todas las unidades de muestro realmente ocupadas, y que se fotografían (o se ven) la gran mayoría, si no todos, los individuos, pero no se conoce el error que se comete. Se desconoce también la eficacia y la idoneidad de estos métodos utilizados en áreas de baja ocupación.
A escala local se ha utilizado el radioseguimiento como herramienta de censo y seguimiento poblacional. El radioseguimiento permite conocer la distribución a una escala muy fina así como estimar la abundancia absoluta de la población y monitorizar sus cambios en el tiempo y en el espacio. Además el radioseguimiento es una técnica muy valiosa que puede ser utilizada para conocer numerosos aspectos de la ecología de la especie. Permite tener a los individuos localizados, saber si están activos o no, o si están vivos o muertos. Es posible, mediante el radioseguimiento, estudiar la selección de hábitat, la estructura social, el comportamiento, los patrones de actividad y las áreas de campeo. Permite también conocer las rutas de dispersión, ayuda a localizar las madrigueras de cría y a determinar los sumideros para la especie.
6.4.- Herramientas genéticas
La aplicación de la genética molecular se basa en la detección de variaciones del ADN entre especies, entre sexos y entre individuos. Como los métodos de detección están basados en la amplificación por PCR es posible su aplicación en muestras con
poco ADN y/o parcialmente degradadas, como las obtenidas de pelos y heces. La identificación molecular de la especie se basa en el análisis de secuencias de ADN mitocondrial. Es posible detectar la presencia de ADN de lince mediante el uso de marcadores que detectan rasgos específicos de las secuencias de lince ibérico que previamente han sido identificados por secuenciación. También se pueden obtener secuencias de ADN mitocondrial y éstas se pueden comparar con las de otras especies con las que se pueda confundir. El empleo de marcadores específicos consigue analizar prácticamente el 100% de los excrementos y es relativamente económico. Estas técnicas pueden ser utilizadas para diferenciar excrementos de lince de los de cualquier otro carnívoro, para confirmar la presencia de lince en un área y para delimitar el área de distribución de la especie. También es posible la determinación del sexo mediante la amplificación de un fragmento de ADN del cromosoma Y de lince. Para su aplicación a excrementos y debido a la co-purificación de ADN de la presa y de posibles contaminaciones, se han desarrollado marcadores específicos de especie, que amplifican sólo a partir de secuencias del cromosoma Y de lince y no de otras especies. Los marcadores genéticos de microsatélites son capaces de generar un perfil único para cada individuo, mediante la combinación de un número limitado de marcadores. Utilizando los perfiles individuales es posible realizar pruebas de paternidad y estimas de parentesco. Estos métodos están siendo evaluados y optimizados para lince ibérico. Por último a través del análisis de microsatélites se puede analizar la variación genética de las poblaciones de lince ibérico y evaluar los efectos que el declive poblacional y la fragmentación están teniendo sobre la diversidad genética de la especie. Esto es imprescindible para sugerir estrategias de gestión y conservación adecuadas, incluyendo el manejo de ejemplares cautivos, y el diseño de programas de reintroducción y refuerzo de poblaciones silvestres.
6.5.- Gestión de poblaciones de conejo
Ser capaces de recuperar las poblaciones de conejo sería una de las mejores medidas para lograr la recuperación del lince ibérico, pero las técnicas aún no están bien desarrolladas y es necesario mejorarlas. Tampoco se conocen bien los factores que afectan a dinámica de las poblaciones de conejos en la Península. La DGB ha redactado un “Manual Técnico para el Fomento de las Poblaciones de Conejo” en el que se analizan los distintos modos de repoblar, la idoneidad de las diversas técnicas para el fomento de la especie (como la instalación de vivares, el establecimiento de refugios y protección de áreas), diversas consideraciones genéticas y sanitarias para efectuar repoblaciones, y los modos más adecuados de realizar censos de conejo según los propósitos que se persigan y cómo efectuar el seguimiento de las actuaciones de gestión. Algunas CCAA, como la de Castilla La Mancha, tienen pendiente de aprobación unos Planes específicos para la gestión del conejo a nivel regional.
En las dos últimas décadas se han ensayado numerosas técnicas para aumentar el tamaño de las poblaciones de conejo, y aunque día a día se avanza en este terreno, todavía no se conoce el modo, ni se ha logrado restaurar con éxito a la especie en una gran superficie de terreno. La aplicación de medidas de fomento del hábitat específicas para el conejo, conjuntamente con la evaluación científica de los resultados de la aplicación de esas medidas, debe ser la herramienta principal para la gestión eficaz de la especie.
6.6.- La alimentación suplementaria
Las poblaciones de lince ibérico están sufriendo un declive generalizado debido, entre otras causas, a la dramática caída del conejo. Hasta hace unos años no se sabía
cómo alimentar artificialmente a los linces silvestres y las medidas de gestión se centraban en repoblar con conejos. En los últimos años se han puesto a punto técnicas de alimentación suplementaria que están siendo utilizadas para mantener a las poblaciones de linces. Existe un “Protocolo de Alimentación Suplementaria para el Lince Ibérico” aprobado por el GTLI en junio de 2003. Aunque esta artificialidad del medio natural no es deseable, es necesaria al menos hasta que vuelvan a recuperarse los conejos. Estas técnicas de alimentación suplementaria pueden ser también utilizadas para otras prácticas de gestión como son la compactación de territorios, el aumento del tamaño poblacional, o la fidelización de individuos en programas de reintroducción o en los de traslocación de individuos.
6.7.- Plan de Acción para la Cría en Cautividad del Lince Ibérico y Programa de Conservación Ex-Situ del Lince Ibérico
En febrero de 2001 la CNPN aprobó el Plan de Acción para la Cría en Cautividad del Lince Ibérico. El impulso del Plan corre a cargo del CCCLI en el que participan representantes de diversas instituciones nacionales e internacionales, bajo una dirección científico-técnica única adscrita a la DGB. El CCCLI cuenta con Grupos de Expertos en reproducción, manejo de animales en cautividad, genética y demografía de pequeñas poblaciones, aspectos sanitarios y conservación in-situ.
A partir de este Plan surgió un programa más amplio, el Programa de Conservación Ex-Situ del Lince Ibérico, integrado dentro de la Estrategia Nacional y que corre a cargo de la DGB del MMA en colaboración con la Junta de Andalucía.
Estos organismos coordinan su labor en la Comisión Bilateral MMA–Junta de Andalucía. Por acuerdo de la Comisión Bilateral, posteriormente avalado por el GTLI, la gestión del Programa se lleva a cabo siguiendo el modelo de los Programas Europeos de Especies (EEPs) y Americanos (SSP), con un director/coordinador que impulsa y ejecuta las tareas, un coordinador del studbook (libro de reproductores necesario para establecer cruces óptimos) y un comité asesor que incluye a expertos en distintas disciplinas y a los responsables de cada uno de los Centros de Cría que albergan linces.
Según lo aprobado por el GTLI y la Comisión Bilateral, la coordinación y gestión de todos los Centros de Cría del Lince Ibérico se realiza de forma unificada bajo la dirección científico-técnica del Programa de Conservación Ex-situ. El intercambio de ejemplares entre Centros de Cría, así como la selección de los ejemplares cautivos que se destinen a programas de reintroducción y refuerzo de poblaciones silvestre, lo determinará un subcomité técnico del que forman parte, al menos, el director científico- técnico del Programa de Conservación Ex–situ, el coordinador de conservación del lince en Andalucía, el coordinador del studbook, y un representante de la Estrategia Nacional.
Dicho Comité tomará sus decisiones en función de las prioridades de manejo genético de la población cautiva y de otros factores que se consideren pertinentes en cada caso.
Este Programa contempla la preparación y adecuación de linces nacidos en cautividad para su utilización en programas de reintroducción y refuerzo de poblaciones silvestres a partir del año 2010.
El 21 de noviembre de 2006, la Comisión Bilateral pasó a constituirse como la Comisión Multilateral para la Conservación del Lince Ibérico, con representantes políticos de los gobiernos del Estado Español y portugués, y de las CCAA de Andalucía, Castilla La Mancha y Extremadura. Se prevé que en el futuro la Comisión Multilateral se amplíe aún más incluyendo a los gobiernos de las CCAA Castilla León y Madrid. La Comisión Multilateral acepta las directrices del Programa de Conservación Ex-situ del Lince Ibérico y reitera la necesidad de vincular la creación de nuevos centros
de cría a la conservación del hábitat para el futuro reestablecimiento de la especie en las áreas de distribución histórica.
6.8.- La evaluación ambiental de planes y proyectos
La evaluación ambiental es una herramienta capital en la política ambiental preventiva, cuyos principios se basan en la cautela y la necesidad de protección al medio ambiente. Muchos de los planes y proyectos que se realizan tienen repercusiones en el medio ambiente, y por ello antes de realizarse deben someterse a una evaluación del impacto ambiental y, en su caso, adoptar una serie de medidas correctoras o compensatorias que eliminen o mitiguen el impacto. En el ámbito de la Administración General del Estado, la normativa aplicable a la evaluación de impacto ambiental de proyectos es conforme a la Directiva 97/11/CE, que modificó la directiva 85/337/CEE, transpuesta al derecho interno español por el RDL 1302/1986, el RD 1131/1988 y el RDL 9/2000. Posteriormente, la Ley 6/2001 introdujo modificaciones al régimen jurídico de estas normativas. Por su parte, las CCAA, de acuerdo con las competencias que les reconocen sus respectivos Estatutos de Autonomía, han desarrollado la normativa básica de evaluación de impacto ambiental ampliando, en ocasiones, el ámbito material de aplicación de las normativas previas existentes. Dentro de la evaluación ambiental, las medidas correctoras sirven para reducir al mínimo o incluso eliminar el impacto negativo de un proyecto durante o después de su realización.
Cuando a pesar de la aplicación de las medidas correctoras aún existe un impacto apreciable, y si no hay otra alternativa mejor, se debe estudiar la existencia de razones imperiosas de interés público de primer orden que exijan la realización del proyecto.
Como último recurso está el empleo de medidas compensatorias que tienen por objeto desagraviar los efectos negativos de ese plan o proyecto.
Además la reciente Ley 9/2006, que traspone la Directiva 2001/42/CE, obliga a someter a evaluación ambiental los planes y programas que se elaboren y aprueben en las Administraciones Públicas (a esto se le conoce como una evaluación ambiental estratégica). La evaluación ambiental estratégica es una herramienta muy útil para integrar los aspectos ambientales en la toma de decisiones de políticas y actividades sectoriales tales como las de ordenación del territorio y urbanismo. Está destinada a garantizar que las repercusiones previsibles sobre el medio ambiente de las actuaciones inversoras sean tenidas en cuenta antes de la adopción y durante la preparación de los planes y programas.
6.9.- Instrumentos financieros de la Unión Europea
La UE posee un Instrumento Financiero para el Medio Ambiente (LIFE) destinado exclusivamente a la financiación de proyectos en esta materia. El objetivo general del LIFE consiste en contribuir, por un lado, al desarrollo sostenible de la Unión y, por otro, a la aplicación, actualización y desarrollo de la política y legislación comunitaria de medio ambiente, especialmente en lo relativo a la integración del medio ambiente en el resto de políticas sectoriales. Creado por el Reglamento (CEE) Nº 1973/92 del Consejo de 21 de mayo de 1992, acaba de concluir su tercera edición, LIFE III (2000-2004) y será sucedido por un nuevo instrumento, el LIFE+ (2007-2013). El Reglamento CE nº 1655/2000 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de julio, y el Reglamento (CE) nº 1682/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de septiembre que lo modifica, son las normas jurídicas que regulan la tercera etapa del LIFE, prorrogada por un período de dos años hasta el 31 de diciembre de 2006.
Aparte del LIFE, tanto los Fondos Estructurales como el Fondo de Cohesión de la UE pueden contribuir a la co-financiación de proyectos para proteger y mejorar el
medio ambiente. Por ejemplo, recientemente se ha incluido en el Reglamento de Desarrollo Rural la posibilidad de utilizar el fondo FEADER para actuaciones en los LIC y la futura red Natura 2000. Hay que añadir que a través de la iniciativa comunitaria INTERREG III se pueden solicitar proyectos para la conservación del medio ambiente entre regiones de distintos países. En Internet se encuentra disponible un manual sobre financiación de proyectos medioambientales, elaborado por la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea (que incluye además algunas otras herramientas de financiación no relacionada directamente con la UE).
http://www.europa.eu.int/comm/environment/funding/pdf/handbook_funding_es.pdf Además es necesario destacar que mediante la integración de las consideraciones ambientales oportunas en la financiación comunitaria destinada a la realización de proyectos en el resto de ámbitos sectoriales, se puede contribuir a un desarrollo regional sostenible y compatible con la conservación del lince ibérico.
Herramientas de participación
6.10.- Acuerdos con propietarios de fincas, Sociedades de Cazadores y gestores de cotos de caza
Una de las herramientas de participación más esperanzadoras y que más está ayudando a la conservación del hábitat y del conejo en áreas linceras es la firma de acuerdos de gestión con propietarios de fincas y gestores de caza. A través de estos acuerdos, los propietarios y gestores se comprometen a realizar una actividad cinegética responsable en la que prime la conservación de los recursos, evitando cazar conejos más allá de la capacidad de recuperación las poblaciones y haciendo una gestión del hábitat que favorezca la cría, el refugio y el mantenimiento del conejo, y en ocasiones de otras especies de caza menor. Además permiten el acceso a sus terrenos al personal de las entidades con las que se establecen los acuerdos (Administraciones, ONG, Fundaciones...), para la realización y seguimiento poblaciones de lince y de conejo y de las medidas de mejora del hábitat. Las entidades con las que se establecen los acuerdos, a cambio, ejecutan medidas de mejora del hábitat para conseguir un entorno adecuado para el lince como la creación de refugios de conejos, el establecimiento y mantenimiento de zonas de reserva de caza, la creación de zonas de pastos, la promoción de setos, la protección de arroyos y vaguadas y el mantenimiento de puntos de agua.
6.11.- La educación ambiental
La educación ambiental es una de las principales herramientas para la conservación de la naturaleza, y una de las mejores para provocar cambios de comportamiento en los individuos y en la sociedad que conduzcan a la mejor preservación de nuestros recursos. Existen instrumentos nacionales y autonómicos de educación ambiental de enorme utilidad. Uno es el Libro Blanco de la Educación Ambiental (http://www.mma.es/educ/ceneam/blanco/blanco.htm), que sienta las bases para promover la acción y la participación ambiental de individuos y grupos sociales hacia una sociedad sostenible. También existen las Estrategias Regionales de Educación Ambiental, cuyos objetivos principales se centran en concretar un plan para promover y desarrollar la educación ambiental de una manera sistemática en un período de tiempo definido. Dos de las cinco CCAA directamente relacionas con el lince ibérico, Andalucía (http://www.eadea.org) y Castilla y León (http://www.jcyl.es/jcyl- client/jcyl/cmaot/temas/educacionambiental), ya han publicado sus Estrategias Regionales de Educación Ambiental. Estos instrumentos son de gran utilidad para
proveer a la población de una educación ambiental general e imprescindible.
Complementando esta educación ambiental general es necesario realizar campañas de sensibilización y educación ambiental específicas sobre el lince ibérico, tanto a nivel estatal y regional, como a nivel local en las áreas de distribución actual y potencial de la especie. En ocasiones, los programas de conservación de carnívoros han prestado una insuficiente atención a la dimensión humana, lo que ha traído consigo unas consecuencias desastrosas para la consecución de los objetivos de dichos programas. Si queremos conservar con éxito al lince hay que contar con la participación de la población, y hay que tener en cuenta sus valores y actitudes (en especial la de ciertos sectores como son los agricultores, los propietarios de caza, de fincas o los cazadores).
La toma de decisiones tiene mucho más que ver con los valores de cada uno que con los hechos científicamente demostrados, por ello es importante difundir una información clara y transparente sobre los Planes de Recuperación de la especie, donde se planteen alternativas y soluciones posibles, se explique cuáles pueden ser las consecuencias de cada alternativa, tanto para los animales como para las personas, y que explique cómo se van a evaluar, corregir y finalizar los Planes. Habrá que estar siempre dispuesto a dar respuesta a cualquier pregunta planteada durante el proceso de participación para la toma de decisiones. Mediante la información, comunicación y facilitando la participación se ha conseguido que sectores otrora poco preocupados por la conservación del lince, estén ahora participando activamente en los proyectos de conservación de la especie y su hábitat, presionando en favor de la recuperación de la especie.
6.12.- Las ONG
Además de las Administraciones internacionales, estatales y autonómicas con competencia en medio ambiente existen otras organizaciones no gubernamentales que trabajan por la conservación de la especie y que disponen de información, documentos y acuerdos que deben ser consultados y tenidos en cuenta en la elaboración de los Planes de Recuperación o de cualquier otra medida de conservación.
- Dentro de la IUCN, el IUCN/SSC-Cat Specialist Group (http://www.catsg.org) ha recopilado en uno de sus Conservation Conpendia multitud de información disponible sobre el lince ibérico (http://lynx.uio.no/lynx/ibelynxco/20_il- compendium/index.htm). Existe además la IUCN/SSC-Large Carnivore Initiative for Europe (http://www.lcie.org), que junto al IUCN/SSC-Cat Specialist Group y la Dirección de Cultura y Patrimonio Natural y Cultural del Consejo de Europa, ha preparado valiosos documentos para la gestión del lince ibérico que luego son adoptados por el Consejo de Europa bajo el Convenio relativo a la Conservación de la Vida Silvestre del Medio Natural en Europa (Convenio de Berna). Por último el IUCN/SSC Re-introduction Specialist Group (http://www.iucnsscrsg.org) elaboró una guía detallada para acometer proyectos de reintroducción.
- Diversas ONG contribuyen a la conservación de la especie con sus informes y denuncias. Muchas de ellas participan directamente en el diseño y la ejecución de programas y actuaciones de conservación y disponen de mucha información sobre el lince. En el ámbito estatal destaca el trabajo de WWW/Adena (http://www.wwf.es), Ecologistas en Acción (http://www.ecologistasenaccion.org), la Fundación CBD- Hábitat (http://www.cbd-habitat.com) y la SECEM (www.secem.es), y en el ámbito internacional SOSLynx.org (http://www.soslynx.org).
7.- OBJETIVOS Y LÍNEAS BÁSICAS DE ACTUACIÓN PARA LA CONSERVACIÓN Y GESTIÓN DEL LINCE IBÉRICO
En este capítulo se exponen las líneas básicas de actuación para la conservación y gestión del lince ibérico que deben ser adoptadas, trasladadas y desarrolladas en la elaboración o actualización de los Planes de Recuperación, o en cualquier otro plan de acción que persiga la protección de la especie. Se apuntan los objetivos generales que deberían lograrse cuando estas líneas se desarrollen y apliquen en los Planes de Recuperación.
Es de sumo interés que se redacten y aprueben lo antes posible los Planes de Recuperación en las CCAA que aún no lo tienen, o en su caso, que los Planes se actualicen con periodicidad.
Por otra parte, y teniendo en cuenta que el lince ibérico necesita urgentemente de medidas de conservación, y mientras se elaboran o actualizan los Planes de Recuperación, estas líneas básicas de actuación deben ayudar a guiar acciones preliminares, acciones urgentes, o acciones inaplazables que supongan los primeros pasos de actuaciones a largo plazo de las Administraciones con responsabilidad en la gestión de poblaciones de lince o de su hábitat, para que estas acciones sean diseñadas de modo coordinado y coherente. Las acciones de este apartado no están priorizadas.
7.1.- Monitorización de las poblaciones silvestres
7.1.1.- Monitorización de las poblaciones de linces de Doñana y Sierra Morena
Dado el estado actual de la especie es imprescindible tener un control preciso de las poblaciones reproductoras que quedan. Es necesario tener cada año una interpretación adecuada y consensuada del tamaño de la población y del éxito reproductor. Es importante refinar los métodos para que nos permitan conocer y minimizar el error que se comete y/o el desarrollo de nuevos métodos de censo.
Por otra parte parece imprescindible también conocer qué es lo que ocurre en cada una de las dos últimas poblaciones: dónde residen los reproductores, cómo son sus áreas de campeo, qué ocurre con los dispersantes, a qué amenazas están sujetos, cómo incide la mortalidad en las distintas clases de edad, cuál es la estructura de la población.
El uso del radio-seguimiento para conocer todos estos factores es una opción muy valiosa.
Objetivos
- Conocer la distribución, el tamaño de la población y el éxito reproductor de cada población de lince cada año.
- Conocer la dinámica poblacional y otros factores ecológicos de importancia para la conservación de las poblaciones de linces remanentes.
- Realizar el “Informe Anual del Estado de Conservación del Lince Ibérico” con los datos anteriores y con los que se desprendan del apartado 7.1.2., que incluya también las actividades ex situ, informe que debe estar consensuado por el GTLI.
- Crear una base de datos con la información más relevante de la especie
7.1.2.- Determinación de la presencia de la especie en otras áreas Es importante determinar con la mayor certeza posible la presencia de linces en áreas alejadas de las dos poblaciones principales. En ocasiones, se han encontrado
excrementos de lince lejos de estas poblaciones, pero luego no siempre se puede certificar la presencia de la especie por otros métodos. Se debería contar con un protocolo común (sin perjuicio de que cada CCAA tenga su normativa de actuación), en el que se estableciese cómo recoger la información del hallazgo de la forma más exhaustiva posible, una base de datos común en la que se recopilase esta valiosa información, y un modo de comprobación in-situ de la existencia y estado de la especie.
En previsión de que se hallase una nueva población o nuevo núcleo lincero, se debería acordar un plan de actuación.
Por otra parte, hay que establecer planes de seguimiento adecuados de las áreas potenciales que el lince puede llegar a ocupar por dispersión natural o como consecuencia de los proyectos de reintroducción.
Objetivos
- Determinar con la mayor certeza posible la presencia de linces en áreas alejadas de las dos poblaciones principales.
- Crear una base de datos común en la que recopilar toda la información sobre la aparición de linces o sus indicios en éstas áreas.
- Incluir estos datos en el “Informe Anual del Estado de Conservación del Lince Ibérico” propuesto en el punto 7.1.1.
- Establecer unos criterios unificados de actuación para cuando se localice una nueva población de linces.
- Establecer un plan de seguimiento consensuado y específico para las áreas potenciales que el lince puede llegar a ocupar.
7.1.3.- Monitorización de las amenazas que afectan al lince y a su hábitat
El seguimiento de las amenazas no ha sido tan considerado en el pasado como el seguimiento de las poblaciones de linces, y en cambio parece obvio que del conocimiento de las amenazas se pueden inferir las razones que determinan el estado de conservación del lince. Es necesario realizar un esfuerzo grande en monitorizar las causas de amenaza de cada población de lince y de su área potencial de distribución, especialmente allí donde se planeen proyectos de reintroducción. Uno de los factores que hay que monitorizar es la evolución de las poblaciones de conejo. Hay que saber cómo cambia su abundancia a lo largo de las estaciones y de año en año, qué factores regulan y/o limitan las poblaciones de conejos, y cómo inciden cada año las enfermedades. La otra gran amenaza de la especie está relacionada con el hábitat. Es necesario tener una vigilancia continua y una monitorización periódica del área donde habita la especie. Ciertas agresiones que suponen la desaparición y/o fragmentación del hábitat por usurpación pueden monitorizarse a través de fotografía aérea o satélite. Para otro tipo de agresiones (exceso de carga ganadera o de ungulados silvestres, proliferación de basureros y muladares o la contaminación del medio) es necesario diseñar planes de vigilancia y control específicos. Por último es recomendable tener actualizada una base de datos en la que se registren los acontecimientos que hayan supuesto o que pudieran haber supuesto la muerte de un lince: atropellos, hallazgo de ejemplares tiroteados, envenenados, en cepos o lazos, abandonados, o muertos por otras causas, y el hallazgo de trampas, cepos, lazos y cebos envenenados ilegales.