U N I V E R S I D A D A U T O N O M A M E T R O P O L I T A N A

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U N I V E R S I D A D A U T O N O M A M E T R O P O L I T A N A

U N I D A D A Z C A P O T Z A L C O SOCIOLOGIA

AREA DE CONCENTRACION URBANA

ALTERNATIVAS DE ABASTO EN LAS COLONIAS POPULARES, COMO CONSECUENCIA DE LA REESTRUCTURACION DE CONASUPO

CASO ESPECIFICO “LOMAS DE LA ERA”

DELEGACION ALVARO OBREGON

T E S I N A

PARA OBTENER EL TITULO DE

LICENCIADA EN SOCIOLOGIA

P R E S E N T A

LEONOR MORENO CRUZ

ASESORA: MTRA. CRISTINA SANCHEZ MEJORADA.

MEXICO, D.F. 2001

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Colonia Lomas de la Era Colonia Lomas de la Era

Fotografía tomada desde una Colina Fotografía tomada desde una Colina

( 1 9 9 1 )

( 1 9 9 1 )

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Toda mi gratitud a mi asesora Cristina Sánchez Mejorada, por brindarme el apoyo y

guiarme a cada paso a lo largo de esta investigación, sin su participación no

hubiera sido posible. También agradezco los acertados comentarios y sugerencias

aportados por las profesoras Ana María Durán Contreras y Nicolasa López

Saavedra.

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A DIOS A DIOS

Por darme el ser y permitirme llegar hasta esta meta; uno de mis mas grandes anhelos.

A TI MAMA A TI MAMA

Te reitero mi admiración por ser como eres, por tu comprensión, cariño y apoyo.

A TI PAPA A TI PAPA

Por haberme apoyado incondicionalmente, para llegar a buen término, la conclusión de mis estudios.

A MIS HERMANOS, MARIO, GEMA, QUIQUE, KITTY, A MIS HERMANOS, MARIO, GEMA, QUIQUE, KITTY, EN ESPECIAL A EN ESPECIAL A HUGO Y AGUSTIN HUGO Y AGUSTIN

Por haberme otorgado su apoyo en los tiempos difíciles.

A MI HERMANA ALEJANDRA A MI HERMANA ALEJANDRA: La constancia y la dedicación, pero sobre

todo, la confianza en tus proyectos, es definitiva para el logro de ellos, gracias te doy por tu Solidaridad y Fe en mí.

A MIS ABUELITOS ANTONIO CRUZ, ESTEBAN MORENO Y A MIS ABUELITOS ANTONIO CRUZ, ESTEBAN MORENO Y RAFAELA GARCIA RAFAELA GARCIA

La ausencia de Ustedes dejó un gran vacío, pero me consuela saber que algún día estaremos juntos.

A MI ABUELITA CARO A MI ABUELITA CARO

La atención brindada en los tiempos que fueron

problemáticos y complicados, es invaluable e incalculable, Gracias te doy.

A MIS AMIGOS A MIS AMIGOS

La lista sería larga y omitir un nombre sería Imperdonable, pero les agradezco que en innumerables ocasiones, me han dado constancia de su permanente comprensión y cariño.

A todos mil gracias por haberme apoyado A todos mil gracias por haberme apoyado

en el logro de mis metas

en el logro de mis metas

(5)

Con cariño LEONOR

ÍNDICE DE CONTENIDO

Introducción. ……….

Metodología. ….………

Capítulo 1

7 11

El Estado Mexicano y su Intervención en el Abasto

Antecedentes. ………..……….……… 13

Surgimiento de la Empresa Pública de Subsistencias Populares. ……..…... 14

Formación de CONASUPO. .………..….……... 16

Formación de DICCONSA. …..……….…... 17

Programa de Abasto a Zonas Populares Urbanas (PAZPU). ..………... 20

Centro Popular de Abasto CONASUPO (CPAC). ..…..……….……..… 21

Capítulo 2 Transformaciones del Abasto en México a Raíz de las Políticas de Ajuste Económico en el Estado (1982-2000) Antecedentes. …...………..………..…... 25

Consecuencias de las políticas de ajuste económico (1982-1994). …..……….... . 27

Costos económicos y sociales de las políticas de ajuste. ….……….……. 29

Antecedentes del subsidio a la tortilla. ……….. 32

Reestructuración de CONASUPO. ………..… 35

Dicconsa en la Reestructuración de CONASUPO. ……….. 38

Normatividad del PAZPU. ……… 41

Cierre total de CONASUPO. ……… 42

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Capítulo 3

Alternativas de Abasto En Las Zonas Marginadas Como Consecuencia De La Reestructuración de CONASUPO, Caso Específico Colonia “Lomas de la Era”

Antecedentes de las Zonas Marginadas. ………..….……….….….…. 46 Formación de la colonia “Lomas de la Era”. Antecedentes. ...…...……..….………... 49 Surgimiento de la Coordinadora Regional del Sur (CORSAC). ...…………..….…. 50 Participación de la CORSAC en el abasto popular. ……….……….….. 50 Consecuencias políticas y sociales en torno a la venta de algunas filiales de

CONASUPO... 51 Participación de la CORSAC en torno al cierre de tiendas CONASUPO-PAZPU. ... 53

Universo investigado. ...……….. 57

CPAC’s apoyados por el Partido Revolucionario Institucional. ...………..……….…. 70

CPAC’s de la oposición. .………..…..…….. 72

Conclusiones. …..……….. 75

Anexos.-……….…………..….. 80 Anexo 1.- Entrevista realizada a funcionarios de la CONASUPO. ..……….………... 81 Anexo 2.- Cuestionario aplicado a los habitantes de la colonia Lomas de la Era. ... 83 Anexo 3.- Entrevista realizada a Miembros de la CORSAC. ...………... 86 Anexo 4.- Cuestionario aplicado a los empleados de las tiendas

CONASUPO-PAZPU Col. Sta. Rosa Xochiaca. ....………...…... 91 Anexo 4.1- Cuestionario aplicado a los empleados de las tiendas

CONASUPO-PAZPU Col. Tlalcoligia. ...……….……….. 94 Anexo 4.2-. Cuestionario aplicado a los ex-empleados de las tiendas

CONASUPO-PAZPU Col. Cedros. .…...……….….… 97

Anexo 5.- Entrevista a Carlos Hoyos, responsable de una de las tiendas CONASUPO-

CPAC de San Pedro Mártir. ... 100

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Anexo 6.- Entrevista a Cármen Retana, integrante de la cooperativa independiente de

abasto e integrante del Frente por el Derecho a la Alimentación. …...……...… 104

Siglas.- ...……….….. 107

Bibliografía. ...……….….. 110

INTRODUCCIÓN

Entre las necesidades del pueblo mexicano, la alimentación ocupa un lugar prioritario. La desnutrición y sus secuelas en la salud requieren de la mayor atingencia por parte de la política social del Estado.

El redimensionamiento del Estado a partir de 1982 con las políticas neoliberales fue cercenando gradualmente las políticas de bienestar, lo cual hizo que las clases medias y bajas vieran rápidamente deteriorada su calidad de vida.

El concepto de calidad de vida se puede emplear como sinónimo de condiciones de vida, lo cual implica un determinado estado de bienestar físico, mental, espiritual y social, mismo que se alcanza a través de la satisfacción de necesidades tanto físicas como materiales y psicosomáticas. Así, la calidad de vida de una familia, dependerá de las posibilidades que tengan sus miembros para satisfacer sus necesidades. Oscar Altamir menciona “…que los hogares que se hallan por encima del umbral mínimo de alimentación, se hallan también por encima de los umbrales mínimos para otras necesidades básicas” (Boltvinik,1995: 13).

Con base en lo anteriormente expuesto, se desprende una preocupación específica, la cual conforma el planteamiento central de nuestra investigación: Conocer algunas alternativas de abasto que los sectores económicamente débiles llevaron a cabo a raíz de la reestructuración de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (CONASUPO).

A partir de 1982, comenzaron a operarse en México restricciones presupuestales que el Gobierno

llamó políticas de ajuste estructural, entendidas como “una serie de medidas destinadas a influir en un

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responder a las demandas y presiones de los organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial” (Perrigaud, 2000: 77).

Las restricciones presupuestales se tradujeron en la baja paulatina de subsidios, así como encarecimiento de servicios de uso general, anteriormente públicos, que se fueron privatizando paulatinamente; se redujo el presupuesto en educación, salud y alimentación, en este último rubro,

“disminuyó el consumo percápita de carne de res 27%, cerdo 30%, leche 13%, pescado 29%, frijol 28.4% e incluso el consumo percápita de maíz disminuyó 6.2%. México se convirtió en un país con alto riesgo de desnutrición y mortalidad infantil (Pérez, 1992: 74).

Tomando como unidad de análisis de nuestra investigación el abasto en las colonias populares, formulamos los siguientes cuestionamientos, los cuales conformaron el hilo conductor de nuestra investigación: ¿qué pasó con los consumidores que se beneficiaban con CONASUPO?, ¿cuáles fueron sus demandas frente al gobierno? y ¿cuáles fueron sus alternativas de abasto al desaparecer el subsidio en las zonas populares que se beneficiaban de éste?

El supuesto principal que guía nuestra investigación es, que a pesar de las deficiencias de las políticas alimentarias y fallas de implementación que el Gobierno Federal llevaba a cabo en la paraestatal CONASUPO, ésta representaba una alternativa de abasto para las clases populares, cuyo salario se veía mermado.

De esta forma nuestro objetivo principal fue el de estudiar las implicaciones que acarreó el hecho de

que CONASUPO haya desaparecido en aquéllas zonas donde se encontraban los programas de

abasto populares y la importancia que el Estado ha tenido respecto al abasto alimentario. Por otro

lado, señalamos también la importancia que las organizaciones sociales tienen para el proceso de

urbanización en las zonas marginadas.

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Nuestra investigación fue durante el periodo de 1990-2000, tomando como referente el sexenio de Miguel de la Madrid, ya que fue en este periodo donde se llevó a cabo la política neoliberal. A partir de entonces y hasta la fecha, México se ha caracterizado por un proceso de recesión económica que ha transformado profundamente las estructuras y la forma de vida de la población, llevándola a adoptar nuevos hábitos de consumo y ciertas formas de sobrevivencia.

La presente investigación se divide en tres capítulos, el primero menciona la intervención del Estado Mexicano en el abasto, así como el surgimiento de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares CONASUPO y sus filiales, ahondando en Distribuidora e Impulsora Comercial de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares, Sociedad Anónima (DICCONSA) y uno de sus programas, el Programa de Abasto a Zonas Populares Urbanas: EL PAZPU.

El segundo capítulo enfatiza las modificaciones que la CONASUPO llevó a cabo a raíz de las políticas de ajuste económico que se implementaron durante los sexenios de Miguel de la Madrid Hurtado 1982-1988, Carlos salinas de Gortari 1988-1994 y Ernesto Zedillo Ponce de León 1994- 2000.

El tercer capítulo está dividido en tres etapas: En la primera, se señalan los antecedentes de las zonas marginadas, su concepto y el nacimiento de ellas en México, brevemente señalamos también el proceso de poblamiento de la colonia que será nuestro caso de estudio, “Lomas de la Era”, en la delegación Alvaro Obregón:

La segunda etapa, hace referencia al origen e importancia de la organización social denominada

Coordinadora Regional del Sur (CORSAC), Asociación Civil responsable de organizar y promover

proyectos para esta colonia, incluyendo el abasto de productos básicos mediante la intervención de

CONASUPO. Otro apartado, enfatiza por un lado las consecuencias políticas y sociales en torno a

la venta de algunas filiales de CONASUPO y por el otro, la intervención de la CORSAC en torno al

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Frente por el Derecho a la Alimentación y el Pacto Contra el Hambre. Finalmente, las medidas políticas que el Gobierno Federal adoptó para poner fin a estas movilizaciones.

La tercera etapa es el resultado de las encuestas y entrevistas aplicadas a los habitantes de la colonia y zonas circunvecinas, empleados y exempleados de las tiendas de los Centros Populares de Abasto Conasupo (CPAC’S) .

Finalmente, las conclusiones de la investigación, en ellas se evalúan las políticas implementadas del

Gobierno Federal en cuanto al abasto en las colonias populares y los motivos por los que han

fracasado estos programas, posteriormente se analiza la investigación de campo con los datos de la

encuesta y se dan algunas aportaciones, a manera de sugerencias.

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METODOLOGÍA

A raíz de la reestructuración de CONASUPO que implicaba retirar el subsidio de productos básicos en algunas zonas populares, el trabajo se inició con una pregunta: ¿qué pasaría con las personas que se beneficiaban de este subsidio?

Para contestar a esta pregunta, se inició la investigación a partir de la selección de un programa que CONASUPO llevaba a cabo en una colonia popular; el Programa de Abasto a Zonas Populares Urbanas (PAZPU), posteriormente se seleccionó el lugar de estudio, en este caso la colonia “Lomas de la Era” perteneciente a la delegación Alvaro Obregón.

El primer paso fue la investigación de gabinete, revisando documentos oficiales y trabajos referentes al tema para contextualizar el objeto de estudio: Las alternativas de abasto en las colonias populares como consecuencia de la reestructuración de CONASUPO.

Los instrumentos de medición fueron encuestas y entrevistas que nos ayudaron a reforzar la investigación. La prueba piloto se realizó en la tienda PAZPU-CPAC, ubicada en la colonia Villa de Guadalupe, delegación Gustavo A. Madero. A raíz de los resultados de esta prueba, se realizaron nuevas adaptaciones y ajustes en las preguntas para obtener el diseño final de la encuesta.

La investigación se divide en tres aspectos:

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1.- 250 encuestas aplicadas a los habitantes de la colonia “Lomas de la Era”, en la delegación Alvaro Obregón, clasificadas a su vez en 5 grupos, a cada uno de estos grupos se les aplicaron 50 cuestionarios con la finalidad de detectar el tipo de personas que asistían o no a las tiendas de CONASUPO.

Los grupos a los que se les aplicaron los cuestionarios fueron: a) consumidores que acudían a las tiendas de CONASUPO, b) consumidores que acudían a los mercados semi fijos o también llamados tianguis, c) consumidores que acudían a las tiendas misceláneas d) consumidores que acudían a la tienda de autoservicio Mega y e) encuestas casa por casa.

2.- Se aplicaron encuestas realizadas a empleados y exempleados de las tiendas PAZPU- CONASUPO, ubicados en la colonia y zonas aledañas.

3.- Se realizaron entrevistas a la organización social y miembros de cooperativas independientes.

Las encuestas nos permitieron conocer la opinión que la gente tenía de las tiendas de CONASUPO;

los motivos que tenían para asistir a determinadas tiendas para abastecerse de los productos básicos y finalmente, conocer los niveles de vida y hábitos de consumo del encuestado.

Respecto a las encuestas aplicadas a empleados y exempleados de CONASUPO-PAZPU, entrevistas a la organización social y miembros de cooperativas independientes, sirvieron para determinar cómo a raíz de las elecciones para Presidente de la República, Diputados Federales y Senadores para las elecciones de 1988, muchas tiendas CPAC’s emergieron rápidamente pero fueron utilizadas con fines clientelares; se convirtieron en el principal promotor del voto, condicionando la venta de los productos básicos a cambio del apoyo al Partido Revolucionario Institucional.

Las tiendas CPAC’s, adquirieron de esta manera una doble connotación: CPAC’s apoyados por el

Partido Revolucionario Institucional (PRI), y las tiendas de la oposición o también llamadas

independientes de algún partido político.

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CAPITULO I

EL ESTADO MEXICANO Y SU INTERVENCIÓN EN EL ABASTO

Este capítulo, pretende brindar una visión general de los aspectos más importantes del Estado mexicano y su intervención en el abasto de productos básicos, poniendo mayor énfasis en las clases populares, creando para ello planes y programas, mismos que se fueron modificando conforme las condiciones sociales así lo requerían, hasta llegar a lo que hoy conocemos como la Compañía Nacional de Subsistencias populares (CONASUPO), sus filiales, sus objetivos y sus funciones.

1.1- ANTECEDENTES

Con la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en 1917, se establecieron las bases jurídicas formales para la intervención del Estado en los procesos económicos, estatutos que, adaptándose a las condiciones del país, perduran hasta nuestros días.

En 1920, finalmente se logró la pacificación de los últimos brotes armados y se inició el proceso de

constitución de las bases políticas y económicas con las que el país habría de regirse. En enero de

1926 el Secretario de Gobierno del Distrito, Lic. Primo Villa Michel declaró que todos los

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regulación y abasto se llevó a cabo la primera Ley Reglamentaria del artículo 28 constitucional; el 3 de mayo de 1926 del mismo año se clasificaron en la Ley como productos de consumo necesario a maíz, frijol, trigo, papa, lenteja, haba, arverjón, sal, harina, manteca, carbón vegetal, azúcar, piloncillo, panela y panocha ” (Krauze, 1983: 199). También destacan los artículos 27, 73 y 131, donde se tiene como fin fundamental evitar monopolios y con ello el alza exagerada de precios en los artículos de consumo básico.

1.2- SURGIMIENTO DE LA EMPRESA PUBLICA DE SUBSISTENCIAS POPULARES Durante el período presidencial del Gral. Lázaro Cárdenas se regularon a nivel nacional el mercado de básicos. En 1936 fueron constituidos los Almacenes Nacionales de Depósito Sociedad Anónima (ANDSA), con la finalidad de impedir la especulación durante el ciclo agrícola de los granos básicos y como una infraestructura de crédito para el productor. En el año de 1937 fue creado el Comité Regulador del Mercado del Trigo para responder a la ola especulativa que se había presentado en dicho producto.

Su influencia aumenta al transformarse al año siguiente en el Comité Regulador del Mercado de las Subsistencias que influyó en los precios de la harina, el pan, maíz, arroz, carne, sal y azúcar; también se creó la Compañía Nacional Exportadora e Importadora, Sociedad Anónima (CEIMSA) para coordinar las operaciones en el comercio exterior, la CEIMSA compraba productos agrícolas a precios adecuados y mantenía reservas para el mercado interno.

Sin embargo, la producción no había crecido lo suficiente con respecto a la población; el

acaparamiento y especulación que fomentaron los comerciantes, provocaron escasez de alimentos en

la Ciudad de México, razón por la cual el 15 de marzo de 1938, el Gobierno Federal en sustitución

del Comité Regulador del Mercado del Trigo, creó el Comité Regulador del Mercado de las

Subsistencias Populares, así se inicia la regulación de una amplia gama de productos alimenticios

indispensables en las colonias consideradas económicamente débiles, creándose por primera vez

tiendas para abastecer al consumidor de escasos recursos.

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Cuando se inició la segunda guerra mundial, México reorientó parcialmente sus actividades económicas, creyó beneficiarse del conflicto bélico y establecer acuerdos de compra a plazo y precio determinado, pero las circunstancias se tornarían difíciles ya que los precios establecidos estaban por debajo del precio real, aunado a que existieron obstáculos por parte de Estados Unidos para la importación de equipo necesario; la industria y la agricultura también se encontraron con problemas para el abasto interno, lo que provocó la elevación del precio de los productos (Sánchez y Vargas, 1986: 44).

La crisis económica estadounidense y el incremento de importaciones hicieron más agudo el problema existente, por lo que el descontento de la población no se hizo esperar; circunstancias que propiciaron el surgimiento de Nacional Distribuidora y Reguladora Sociedad Anónima (NADYRSA) el 18 de marzo de 1941, en substitución del Comité Regulador del Mercado de las Subsistencias Populares. NADYRSA controlaba el mercado de materias primas, restringiendo la importación, además de prohibir el almacenamiento de determinada cantidad de mercancías. También operó como agente comprador del Gobierno Federal de artículos básicos, con el fin de mantener precios razonables otorgó precios de garantía a la agricultura, principalmente a los productores de maíz y trigo, beneficio que se haría extensivo después al arroz, frijol y manteca. En materia de exportaciones, mismas que fueron muy restringidas, se procuró que sólo los excedentes de la producción después de haber cubierto las demandas internas salieran del país. (CEIMSA Y CONASUPO, 1937 - 1945, 1988: 183).

En 1948 el Gobierno Federal a través de este organismo otorgó subsidios para el maíz y el trigo. Las

tiendas NADYRSA por su parte vendían a precios oficiales mediante concesiones a particulares que

lo solicitaron, previo estudio de su ubicación y solvencia. En julio de 1949 NADYRSA se liquidó,

quedando CEIMSA para procurar la regulación de precios y el mejor abasto de básicos, por lo que

el maíz, frijol, trigo, sorgo, huevo y leche entraron en programas de compra, distribución y venta con

la participación de la banca privada y de desarrollo. Las condiciones económicas del país en 1961

demandaron una mejor regulación en el abasto del mercado, razón por la cual el 25 de marzo del

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Sociedad Anónima de Capital Variable (CONASUPOSA), su función fue “adquirir, comercializar y distribuir productos básicos mediante filiales, haciendo llegar a la población artículos de primera necesidad a precios bajos, con esta Institución nace la cooperación con la Industria de la Masa y la Tortilla del Distrito Federal y zonas circunvecinas” (SEDESOL, 1996: 13).

1.3- FORMACIÓN DE CONASUPO 1.3.1- ANTECEDENTES

La Compañía Nacional de Subsistencias Populares, S.A de C.V. (CONASUPOSA) fue creada en el año de 1961 con la finalidad de que el Estado regulara el mercado y el abasto de los productos esenciales para la población con un sentido de carácter social; sus objetivos específicos fueron: “a) mejorar el nivel de vida de los sectores económicos más débiles, b) regular los precios del mercado con garantía de abasto, c) apoyar a la industria nacional alimentaria a través de la venta de sus productos, d) mantener las reservas nacionales de productos básicos, e) modernizar los sistemas de venta al menudeo en su operación y distribución y f) regular e impulsar la producción de los artículos básicos para aumentar el ingreso de los pequeños y medianos productores y satisfacer la demanda existente” (CONASUPO, 1988: 189-190).

En el año de 1965, CONASUPOSA se convirtió en un organismo público descentralizado del Gobierno Federal y con ello “se marca el inicio de una política estatal del abasto popular de mayor significación cuantitativa y cualitativa” (Baena, 1987: 30). Estuvo integrada por 11 filiales: “Bodegas Rurales CONASUPO (BORUCONSA); Trigo Industrializado CONASUPO (TRICONSA); Leche Industrializada CONASUPO (LICONSA); Maíz Industrializado CONASUPO (MICONSA);

Distribuidora CONASUPO (DICONSA); Industrias CONASUPO (ICONSA), incluyendo otros

organismos ya existentes o paralelos como Almacenes Nacionales de Depósito, Sociedad Anónima

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(ANDSA); Fideicomiso de Apoyo a la Pequeña y Mediana Industria (FIA); Capacitación a Ejidatarios (CECONCA); Auxiliar en silos y bodegas Rurales (FICOPRONSA) e Impulsora del Pequeño Comercio, (IMPECSA)” (Vera, 1980: 97).

LICONSA fue creada en 1971, es el antecedente de la Compañía Rehidratadora de Leche CONASUPO; en agosto de 1971 se constituyeron las Bodegas Rurales CONASUPO (BUROCONSA) con el fin de ayudar a los campesinos a la comercialización de sus cosechas a

través del almacenamiento de sus productos en silos, almacenes y bodegas rurales que disponía CONASUPO; en 1972 se creó Maíz Industrializado CONASUPO (MICONSA), en mayo de ese mismo año se instalaron los Centros de Capacitación (CECONCA) para capacitar a los trabajadores del campo y trabajadores del sistema. En 1975 CONASUPO industrializó aceites, grasas comestibles, detergentes y otros derivados con el objeto de proporcionar a la población de escasos recursos estos productos, razón por la cual se creó otra filial llamada Industrias CONASUPO (ICONSA), dedicada a la elaboración de aceites comestibles envasados, manteca, harina de trigo, harina de maíz, pastas para sopa y productos balanceados de consumo animal.

1.4- FORMACIÓN DE DICCONSA

En abril de 1961, se creó la Compañía Distribuidora de Subsistencias Populares (CODISUPO), su

objetivo fue promover y organizar la venta de alimentos, calzado, ropa y otros artículos considerados

como de consumo básico, incluyendo relaciones de cooperación con la industria de la tortilla y la

masa en el D.F; en la Ciudad de México se distribuyeron 50 artículos básicos a través de “Tiendas

Móviles”, bajo el sistema promocional “Todo a peso”; en 1964 esta filial se convirtió en la

Compañía Distribuidora de Subsistencias CONASUPO (CODISUCO), con la finalidad de

establecer tiendas tanto en las zonas urbanas como rurales. “En este periodo el número de tiendas se

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amplió de 436 a 1,964, incrementándose el mayor número en las zonas urbanas” (SEDESOL, 1996:

3).

En 1971 surgieron las “Tiendas Metro”, “Bodegas del Pequeño Comercio”, “Ferrotiendas”, “Barco Tiendas” y los “Conasupers”. En octubre de 1972, CODISUCO fue sustituida por Distribuidora CONASUPO S.A. de C.V. (DICONSA), con residencia en el Distrito Federal, cuyo objetivo fue

“participar en la regulación y modernización del mercado de los bienes que se consideraban de consumo necesario para la alimentación, la salud y el bienestar físico de los sectores de la población económicamente débiles, protegiendo las percepciones de los productores de bajos ingresos y aumentando el poder real de compra de los consumidores” (CONASUPO,1988: 8).

Durante este período la empresa tuvo dos filiales directas de vida efímera: Abastecedora CONASUPO S.A., y Almacenes de Ropa CONASUPO. S.A; a partir de 1973, el subsistema DICONSA emprendió un proceso de descentralización que lo condujo a la constitución de 6 empresas regionales: “NORTE S.A. DE C.V., con sede en la Ciudad de Monterrey, N.L., operando en los Estados de Nuevo León, Tamaulipas, Durango, Coahuila, Chihuahua y San Luis Potosí; NOROESTE S.A DE C.V., ubicada en Hermosillo, Sonora a cargo de los Estados de Baja California Norte, Baja California Sur, Sinaloa y Sonora; CENTRO S.A DE C.V, con sede en Guadalajara, Jalisco, abarcando los Estados de Aguas Calientes, Colima, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Zacatecas y Querétaro; SUR S.A. DE C.V., con sede en Puebla, Puebla, teniendo cobertura en los Estados de Guerrero, Tlaxcala, Morelos, Oaxaca y Veracruz; SURESTE S.A. DE C.V., con sede en Villa Hermosa, Tabasco, abarcando los Estados de Tabasco, Campeche, Chiapas, Yucatán y Quintana Roo; Metropolitana S.A. DE C.V., Con sede en el Distrito Federal, DICOMESA (Idem).

Estas seis empresas se crearon con personalidad jurídica y patrimonio propio; autónomas e

independientes entre sí, esto significó la descentralización regional con el objeto de regular precios y

abastecer de productos básicos a la población de escasos recursos en todo el territorio nacional.

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La empresa metropolitana, representada por Distribuidora CONASUPO Metropolitana S.A de C.V (DICOMESA) constituida en el mes de abril de 1974 sustentaba como objetivos “Coadyuvar al fomento del desarrollo económico y social del país, participar en la regulación y modernización del mercado de los bienes que se consideran de consumo necesario para la alimentación, la salud y el bienestar físico de los sectores económicamente débiles” (López, 1988: 345). La población objetivo, se definía como aquella que no satisfacía sus necesidades básicas en materia de alimentación, educación, salud y vivienda. “Hasta 1984 se identificaba como población objetivo total del sistema a aquélla que se ubicaba entre I y el VI décil, de acuerdo con el Censo General de Población de 1980, para 1985 se actualizó dicho criterio y se contempló como población objetivo a aquélla que percibía ingresos hasta por dos veces el salario mínimo, tomándose como prioritaria la que obtenía ingresos entre 0 y 1.5 veces el salario mínimo.

1

Atendiendo las condiciones socioeconómicas de desarrollo económico, DICONSA tuvo 2 programas, uno para atender a la población urbana y otro para atender a la población rural; dada la calidad eminentemente urbana del Distrito Federal, el programa que atendió este sector fue significativamente mayoritario. Para realizar sus funciones de distribución y comercialización DICOMESA se valía de estrategias propias de la empresa del mercado: Centros Comerciales tipos

“A” y “B” denominados también CONASUPERS; el Programa de Maíz-Tortilla (PROMATO);

Programa de Cocinas Populares y Programa de Abasto a Zonas Populares Urbanas (PAZPU), programas que ahondaré a lo largo del presente trabajo.

El 16 de julio de 1986, desapareció la Distribuidora de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares, Sociedad Anónima (DICONSA) y fue sustituida por la Distribuidora e Impulsora Comercial de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares, Sociedad Anónima de Capital Variable (DICCONSA), teniendo entre otras las siguientes atribuciones: “dirigir y controlar los programas de regulación, distribución, reordenación administrativa y capacitación de las empresas subsidiarias; representar a las empresas integrantes ante las autoridades, entidades e instancias

1

.- En términos monetarios significaba que incluía desde la población que no percibía ingresos, hasta la que

(20)

sociales y civiles que corresponda ante las diferentes áreas de CONASUPO y ante las dependencias globalizadoras”

2

, d e tal suerte que a principios de 1985, DICOMESA disponía de la siguiente infraestructura comercial (ver cuadro I) en la siguiente página.

Cuadro I

INFRAESTRUCTURA COMERCIAL DE DICOMESA

CANAL DE DISTRIBUCIÓN D.F. TOLUCA PACHUCA REGIONAL

TIENDAS URBANAS

CENTROS COMERCIALES 0 0 0 9

CONASUPERS “A” 71 9 6 86

CONASUPERS “B" (PROPIOS) 34 8 6 48

CONASUPERS (CONCECIONADOS) 125 29 55 209

PROGRAMAS ESPECIALES 39 9 5 53

PAZPU 151 24 7 1 82

TOTAL DE PROGRAMAS URBANOS

420 79 79 587

TIENDAS RURALES

TIENDAS MOVILES 0 35 33 68

ALMACENES RURALES 0 0 0 0

PROGRAMA RURAL 0 11 10 21

TOTAL DE TENDAS RURALES 0 46 43 89

TOTAL DE TIENDAS RURALES Y URBANAS

420 171 165 765

Fuente: DICOMESA, Manual para las actividades preparativas y de organización 1986, p .83-84.

1.5- PROGRAMA DE ABASTO A ZONAS POPULARES URBANAS (PAZPU)

mayor al 48% veces el salario mínimo.

2

.- A partir de 1984, CONASUPO comenzó con su cambio estructural. Específicamente en DICCONSA se inició la

transferencia de las actividades de las empresas regionales hacia las sucursales, proceso que fue conduciendo a

una descentralización prácticamente estatal (CONASUPO, 1988; 28).

(21)

Este programa nace en 1982 con el nombre de Programa Nacional de Abasto a Zonas Marginadas Urbanas (PAZMU) y formaba parte de DICOMESA. En 1983 cambió sus siglas llamándose Programa de Abasto a Zonas Populares Urbanas (PAZPU), conservando los mismos lineamientos, su objetivo fue el de “distribuir los productos del paquete básico de consumo popular a la población urbana de escasos recursos, estableciendo un sistema de abasto con la sociedad civil en las áreas críticas de la Ciudad de México, acudiendo a aquéllas zonas populares que por el acelerado crecimiento metropolitano, han quedado

marginadas” (DICOMESA, 1988: 20).

Inició con tres centros de acopio, pero en 1985 eran 220, sin embargo en 1987 se inició el retiro gradual tiendas PAZPU, de tal suerte que para 1994 estuvieron en operación sólo 104 centros de acopio y en 1995 sólo quedaban 74 en el D.F (ver cuadro II) en la siguiente página.

Cuadro No. II.

NÚMERO DE CENTROS DE ACOPIO PAZPU EN OPERACIÓN EN EL D.F.

MES 1983 1984 1985 1986 1987

ENERO 0 4 120 222 208

FEBRERO 0 6 128 216 212

MARZO 0 6 145 204 221

ABRIL 0 11 152 196 229

MAYO 0 14 160 190 235

JUNIO 0 16 175 188 246

JULIO 0 21 185 192 -

AGOSTO 0 26 196 193 -

SEPTIEMBRE 0 42 202 193 -

OCTUBRE 0 62 212 196 -

NOVIEMBRE 3 82 219 199 -

DICIEMBRE 3 101 220 204 -

Fuente: Elaboración propia con base en DICOMESA, 1988, Baena, 1987 y SEDESOL, 1996.

Por otro lado, el manual de procedimientos del PAZPU marcaba como objetivos del programa

“ampliar la cobertura de CONASUPO en las Zonas Populares Urbanas y garantizar el abasto

oportuno y suficiente de productos básicos a precios oficiales” (Baena, 1994: 123).

(22)

1.6 - CENTRO POPULAR DE ABASTO CONASUPO (CPAC)

El centro de distribución y venta de productos básicos del programa implementado por CONASUPO-PAZPU se denominó Centro Popular de Abasto CONASUPO (CPAC), fue un punto de venta y de servicios del programa a través del cual se distribuían productos básicos a precios oficiales y se intentaban elevar los mínimos de bienestar en las zonas marginadas urbanas.

Para el establecimiento de un CPAC fué requisito indispensable la participación organizada de colonos y consumidores. La comunidad o el grupo promotor aportaban el espacio físico para instalar la tienda y se hacía responsable de su funcionamiento a través del Comité Urbano de Abasto (C.U.A.) previamente formado. Por su parte DICOMESA debía verificar (aunque no siempre lo hacía) a través de promotores sociales, la factibilidad de establecer un CPAC en determinada zona, para ello ponderaba los siguientes tópicos:

• “Si la zona no cuenta con los mínimos de bienestar como servicios públicos básicos;

• Que la población obtuviera un ingreso por familia en promedio de dos veces el salario mínimo o una percepción menor.

• Estructura comercial, precios y productos” (Sánchez y Coulomb, 1992:177).

Para conocer la condición socioeconómica de la familia se aplicaba el siguiente cuestionario, mismo que era impartido por un promotor responsable de promover el Programa de Abasto a las Zonas Populares Urbanas, ante el Coordinador de Concertación y Organización Social del Programa de Abasto a Zonas Populares Urbanas (PAZPU) (ver el siguiente cuestionario de DICCONSA).

SISTEMA DE DISTRIBUIDORA E IMPULSORA CONASUPO (DICCONSA) Programa Nacional de Abasto a Zonas Populares Urbanas (PAZPU) CUESTIONARIO DE INFORMACION SOCIOECONOMICA

COLONIA BARRIO O ZONA

NOMBRE Y FIRMA DEL PROMOTOR

FECHA CUESTIONARIO No

1.- ACCESO A SERVICIOS PUBLICOS 2.- ALIMENTACIÓN

CUENTA CON SERVICIOS PÚBLICOS

SI NO PRODUCTO DÍAS QUE LO

CONSUME

PRODUCTO DÍAS QUE LO CONSUME

(23)

1.- Agua potable. Carne de Res. Tomates.

2.- Electricidad. Carne de Puerco. Lechuga.

3.- Drenaje. Pollo. Vedura.

4.- Alumbrado Pescado. Fruta.

5.- Escuela primaria. Leche. Pan.

6.- Servicio Médico. Huevo. Tortillas.

7.- Comunicación en la Zona.

Frijol. Chile.

8.- Comercios en la Zona. Arroz. Queso.

9.- Otros Pastas. Mantequilla.

Papas. Otros

productos.

MIEMBROS QUE INTEGRAN LA FAMILIA

PARENTESCO EDAD OCUPACIÓN INGRESO MENSUAL

Número de integrantes: Promedio $: Total $:

COMENTARIOS DEL PROMOTOR

Fuente: CONASUPO, Coordinación de Concertación y Organización Social, 1986, p. 50.

Una vez analizada y evaluada la información socioeconómica, la CONASUPO determinaba si la zona de estudio debía ser considerada o no dentro de los objetivos del PAZPU, por ejemplo si contaba con cuatro o menos de cuatro servicios públicos; si el consumo durante la semana únicamente comprendía, tortilla, chile, maíz, frijol y pastas, consumiendo una sola vez a la semana pescado, leche, huevo, queso, mantequilla, verduras y fruta, ocasionando un bajo nivel nutricional y si el ingreso familiar promedio de sus miembros era igual o inferior a una sola vez el salario mínimo (DICOMESA, 1986: 13), estos factores aparentemente eran determinantes para el establecimiento de un CPAC (ver cuadro III).

CUADRO No. III

PROCEDIMIENTO SOBRE EL LEVANTAMIENTO DE INFORMACIÓN

SOCIOECONÓMICA

(24)

1.2 Nombre y firma del promotor Nombre, Apellidos y firma.

1.3 Cuestionario El folio numérico progresivo y cronológico que corresponde a su aplicación.

1.4 Fecha Día, mes y año, en que se aplica el cuestionario.

1.5 Sí Una cruz por renglón de servicio público que tenga la colonia,

barrio o zona.

1.6 No Una cruz por renglón de servicio público que no tenga la colonia,

barrio o zona.

1.7 Días Número de días a la semana que la familia consume cada

producto.

1.8 Nombre Nombre de cada uno de los miembros que integran la familia.

1.9 Edad La edad en años cumplidos de cada miembro integrante de la

familia.

1.10 Ocupación La actividad a la que se dedica cada miembro integrante de la familia.

1.11 Ingreso mensual El ingreso mensual que obtiene cada miembro integrante de la familia.

1.12 No. de integrantes El número total de miembros integrantes de la familia.

1.13 Promedio El resultado de dividir el ingreso mensual total familiar, entre el número de integrantes.

Fuente: DICOMESA, Manual para las actividades preparativas y de organización,1986,p.13.

Aprobada la solicitud y otorgada la concesión, se establecía una asamblea constitutiva para integrar formalmente la representación de los colonos y su responsabilidad ante el programa, en esta asamblea se nombraban los integrantes del Comité Urbano de Abasto (C.U.A), integrado por un Presidente, un Secretario y un Tesorero, responsables directos ante la asamblea comunitaria de la vigilancia durante la operación del Centro Popular de Abasto CONASUPO (CPAC), también era nombrado el encargado de la tienda, responsable ante la comunidad y el C.U.A. de salvaguardar y custodiar los bienes y la mercancía que constituyera el capital de operación del CPAC. Conformado el Comité Urbano de Abasto, el promotor visitaba junto con los miembros de la organización de consumidores los locales propuestos por la comunidad destinados a la instalación de la tienda. Una vez determinado el lugar, la organización de consumidores acondicionaba e instalaba el mobiliario y equipo que la tienda necesitaba.

DICOMESA por su parte aportaba un crédito de 2.1 millones de viejos pesos, que posteriormente

se elevó a 3 millones de viejos pesos, se encargaba de surtir los productos que solicitaba el CUA a

través del CPAC, en el entendido de que los pedidos debían ser liquidados en efectivo, también

(25)

aportaban los recursos necesarios para la compra de equipo que pasaba a custodia del C.U.A., mismo que consistió en una báscula de 50 kg, una calculadora y una máquina registradora; además de la pintura exterior de acuerdo a la imagen de los Centros Populares de Abasto CONASUPO.

Sin embargo, sería erróneo atribuirle al CPAC sólo fines sociales, en términos políticos, el expresidente Carlos Salinas creó una sólida base social, con la cual ganó la primera magistratura del país. Una vez logrado el triunfo y sin que la crisis haya disminuido para el sector popular, el Gobierno retiró recursos importantes del sistema de abasto.

CAPITULO 2

TRANSFORMACIONES DEL ABASTO EN MÉXICO A RAÍZ DE LAS POLITICAS DE AJUSTE ECONÓMICO EN EL ESTADO, PERIODO 1982-2000

En este capítulo, trataremos lo referente a las políticas de ajuste económico implementadas por el Gobierno Federal que se llevaron a cabo a partir de 1982; los costos económicos y sociales que trajeron como consecuencia estas políticas, así como las implicaciones que tuvieron en cuanto a productos básicos se refiere y las modificaciones paulatinas que fue sufriendo la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (CONASUPO), hasta llegar finalmente a su cierre total.

2.1.-ANTECEDENTES

(26)

En el periodo de 1940 a 1965, la producción agrícola en México aumentó extraordinariamente, sobre todo por el efecto de los grandes programas de reforma agraria y de los programas de riego iniciados anteriormente. Durante este periodo el producto agrícola bruto creció al 4.6%, bastante por encima del crecimiento demográfico de 3.0%; el uso total de la tierra creció al 2.0% y la producción por hectárea aumentó al 2.6%. Por su parte, el excedente de las exportaciones agrícolas sobre las importaciones creció a más del 8% anual, por lo que las exportaciones de productos agrícolas se convirtieron en la fuente de divisas más importante para el país, al pasar del 25% del total de exportaciones en 1940, al 51% en 1960. Sin embargo había dos aspectos importantes en contra: primero, cada vez resultaba más difícil encontrar y redistribuir tierras adecuadas para el cultivo y en segundo lugar y relacionado con el punto anterior, se encontraba el hecho de que en virtud del énfasis en el beneficio del mayor número posible de familias, el tamaño medio de las parcelas distribuidas adecuadas para el cultivo bajó sostenidamente de 10 hectáreas por familia en 1952 a 4.9 hectáreas en 1964-1970 (Vera, 1980: 34).

Ante la magnitud del problema agrícola y sus consecuencias, el Gobierno tomó diversas medidas y acciones: Se crearon varias dependencias con el fin de estudiar y proponer soluciones al problema del campo; se incrementaron de manera importante los precios de garantía de los principales productos, se aumentaron sustancialmente los recursos crediticios canalizados al sector agrícola, se expandieron fuertemente el extensionismo y otros servicios de apoyo y se inició una campaña de colectivización de los ejidos con el fin de incrementar su productividad y facilitar su acceso al crédito, etc. (Idem).

En este periodo la industria alimentaria al igual que el sector agropecuario, se vio inserta en un

proceso acelerado de modernización tecnológica. El procesamiento de alimentos básicos (tortillas,

pastas, harinas, aceites, etc.) quedó rezagado tecnológica y productivamente, su oferta corrió a

cargo fundamentalmente de pequeñas y tradicionales empresas, en tanto que las inversiones más

grandes y la introducción de los mayores avances tecnológicos se dirigieron al procesamiento de

(27)

alimentos que cubrieron la demanda de los grupos de más altos ingresos. Dichos alimentos, las más de las veces, no representaban ningún aporte nutricional.

El Gobierno mexicano, ante la falta de garantías en el consumo básico de las mayorías, en septiembre de 1979, puso en marcha el programa de CONASUPO-COPLAMAR (Coordinación General del Plan Nacional de Zonas Deprimidas y Grupos Marginados) y en marzo de 1980 surgió el programa denominado Sistema Alimentario Mexicano (SAM), cuyo fin principal fue el de obtener la autosuficiencia de la alimentación nacional.

Sin embargo, la situación del mercado externo comenzó a deteriorarse al aumentar las tasas de interés y una depreciación del dólar que provocaba un aumento del resto de las importaciones. En México el petróleo comenzó a venderse muy por debajo de su precio real, situación que el Gobierno consideró transitoria y que pronto el mercado nuevamente repuntaría, por lo que volvió a sostener el precio del petróleo mexicano, retirando su oferta a los que quisieran pagar menos; además solicitó más créditos externos para cubrir la creciente fuga de capital que se estaba generando, elementos que ocasionaron en México una profunda crisis económica, representando con ello el fin de una época de modelo de desarrollo y el principio de otra etapa de transición en los esquemas culturales, sociales y económicos marcada en 1982.

2.2.- CONSECUENCIAS DE LAS POLÍTICAS DE AJUSTE ECONÓMICO (1982-1990)

A partir de 1982, México entró en la crisis económica más profunda, estructural y prolongada nunca antes vista. A nivel interno se caracterizó por la reducción del producto nacional, la tasa de desempleo se duplicó, las reservas internacionales se estaban agotando y el ahorro interno era insuficiente para atender el crecimiento de la población. El Gobierno mexicano enfrentó la crisis con dos estrategias básicas: La Reordenación Económica y otra de Cambio Estructural;

3

también se

3

.- La primera se expresa en el Programa Inmediato de Reordenación Económica (PIRE), en donde se pretendió

combatir la inflación y la inestabilidad cambiaria. También proteger el empleo, la planta productiva y el consumo

(28)

planteó la disminución del gasto público eficientando al máximo la política de las empresas públicas, así el Plan Nacional de Desarrollo señalaba que “la empresa pública dará prioridad a la superación de las necesidades en sectores de alta importación social como el transporte, la comercialización, el abasto, salud, seguridad social, urbanización y vivienda.”

4

En este contexto, la paraestatal CONASUPO se empezó a reorganizar administrativa y financieramente. Los subsidios de los productos básicos fueron reducidos o eliminados a través de los precios de venta. “De 1983 a 1987 estos tuvieron una drástica reducción lograda principalmente por la vía de eliminación de los subsidios, situándose en el nivel más bajo del periodo, un importante cambio de composición que se expresó en la disminución del peso relativo del subsidio canalizado vía precios, espacio que fue cubierto por un nuevo esquema de subsidio selectivo directo del consumo de tortilla. El subsidio vía precio absorbió en 1983 más del 70% del monto total; para el año 1987 le correspondió solamente el 30.3 %, el subsidio directo a la industria también se redujo hasta desaparecer en 1987. De acuerdo con la información de CONASUPO, los casos más relevantes del proceso de eliminación de subsidios fueron el sorgo, el trigo y las oleaginosas que absorbían en conjunto el 63% del subsidio total. En 1987 solamente el maíz y la leche en polvo mantenían el subsidio” (Martín y Calderón, 1990:71).

En 1986, la economía mexicana registraría un nuevo “shock“ petrolero, ocasionando con ello un crecimiento inflacionario de 106% anual y consecuentemente el deterioro en los salarios reales, así como alza en las tasas de interés e incertidumbre en el futuro de los precios de materias primas que se importaban y muchas posibilidades de que la deuda externa se incrementara. Para la estabilización económica del país, el Gobierno implantó en 1987 el Programa de Solidaridad Económica (PSE), programa que se basó en la concertación entre el Gobierno y los sectores obrero, campesino y empresarial. Asimismo, se realizó una reducción del gasto público del 3% del PIB y una aceleración del proceso de desincorporación de empresas públicas y aceleración de la liberación comercial; tales recortes serían selectivos y atendiendo las prioridades del gasto social (Villareal, 1998: 431).

4

-.Ver Plan Nacional de Desarrollo 1988-1994, p. 38.

(29)

Debido a los resultados positivos del PSE, la concertación económica entre el Gobierno, los sectores social y privado, el programa fue conservado por el Presidente Carlos Salinas de Gortari a través del Pacto de Estabilidad y Concertación Económica (PECE), en el período de 1988-1994. Entre otras medidas, el Gobierno desincorporó y reestructuró diversas empresas públicas o paraestatales “a principios de 1982 había 1,215 empresas públicas y en 1990 quedaban alrededor de 590; entre las cuales destacaba CONASUPO” (De la Tijera. 1989: 1).

En este sentido, la empresa pública se iba a reestructurar y a concentrar en áreas estratégicas y prioritarias. En caso de que no se justificaran sus funciones se iban a desincorporar del Estado bajo los siguientes lineamientos: “Se liquidarán o extinguirán entidades que ya cumplieron con su objetivo, que carecen de viabilidad económica o cuyas actividades conviene realizar por razones de mayor eficiencia en otras entidades paraestatales o dependencias de Gobierno; se fusionarán las entidades para mejorar el uso de los recursos, con la integración o complementación de casos productivos de comercialización y de gestión administrativa; se transferirán empresas de importancia prioritaria, regional o local, vinculadas a su programa de desarrollo y se venderán empresas que no sean prioritarias ni estratégicas, que por sus condiciones de viabilidad económica son susceptibles de ser adquiridas por los sectores social y privado”

5

. En este contexto CONASUPO como empresa paraestatal, realizó su diagnóstico y preparativos para reestructurarse y modernizarse.

2.2.1.- COSTOS ECONÓMICOS Y SOCIALES DE LAS POLÍTICAS DE AJUSTE

La recesión económica por la que ha atravesado México, ha transformado profundamente las

estructuras y la forma de vida de la población, llevándola a adoptar nuevos hábitos de consumo y a

desarrollar ciertas formas de sobrevivencia, la mutación es perceptible en todos y cada uno de los

aspectos de la vida del país. Este apartado pretende señalar los cambios que ha experimentado la

población mexicana urbana, a raíz de la depresión económica, considerada para algunos

historiadores como el periodo más desastroso de la historia reciente, después de la revolución de

1910-1917.

(30)

a) cambios en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México (ZMCM).

Hacia 1990, el desarrollo urbano de la ZMCM evidencia una ruptura en el patrón general de crecimiento de la ciudad, teniendo el área urbana un crecimiento importante “el crecimiento del suelo urbano se ha dado de manera mucho más importante en los municipios conurbados que en el D.F., se ha caracterizado por dos fenómenos aparentemente divergentes; por un lado resalta la presencia de proceso de despoblamiento de las áreas centrales que ha sobrepasado a

las cuatro delegaciones tradicionales y que también afecta a las delegaciones de Azcapotzalco, Gustavo A. Madero e Iztacalco., por otra parte también tenemos un intenso crecimiento urbano hacia la periferia en los municipios conurbados como Ecatepec, Atizapán, Cuautitlán Izcalli, Tultitlán, Naucalpan, Chalco, Ixtapaluca y Chimalhuacán, mientras que en el Sur se observa una clara expansión urbana en casi todas las delegaciones del Distrito Federal: Iztapalapa, Xochimilco, Tlalpan y Álvaro Obregón,” (Cruz, 2000: 44).

Dos son los factores que fundamentalmente han determinado este fuerte proceso de expansión urbana en la periferia: 1) la misma población desplazada de las zonas centrales ha alimentado en forma creciente el poblamiento periférico y 2) la crisis económica ha generado la formación de asentamientos populares en terrenos inadecuados para la urbanización.

La demanda de vivienda popular, durante la década de los ochenta se incrementó de manera importante, los sectores de bajos ingresos excluidos del mercado formal de vivienda encontraron una alternativa habitacional en la colonización de tierras en la periferia. Este proceso ha determinado que los asentamientos populares sigan ocupando terrenos inadecuados para la urbanización de terrenos con altas pendientes, zonas minadas o de montañas que rebasan los límites técnicos para la dotación de las obras de urbanización.

5

- Ver Plan Nacional de Desarrollo 1989-1994, p. 90.

(31)

Por otra parte, los ochenta marcan una escasez creciente de suelo urbano para la demanda habitacional de la población con recursos medios y altos “las colonias residenciales de nivel medio tienden a saturarse y, poco a poco, cierran las opciones dentro del espacio urbano existente para la creación de nuevos fraccionamientos (a excepción de algunos municipios conurbados). Los fraccionamientos residenciales de altos ingresos resuelven la escasez de suelo urbano vendiendo zonas de alto valor ecológico al Sur y Norponiente del D.F en las delegaciones de Tlalpan, Magdalena Contreras y Cuajimalpa”. (Ibid: 45).

b) Desempleo, pérdida de poder adquisitivo y reestructuración de la canasta básica.

Entre las políticas de ajuste estructural que el Gobierno designó, fue la de establecer topes al incremento de los salarios mínimos, la privatización de empresas públicas así como la liberación del comercio, donde muchas empresas privadas se declararon en quiebra y decidieron cerrar ante la competencia externa, hechos que trajeron como consecuencia, la desigual distribución del ingreso.

El problema del empleo se exacerbó debido a los despidos masivos que siguieron a las privatizaciones de empresas públicas y privadas, afectadas por la liberalización del comercio “entre 1981 a 1988, según datos de Canacintra, el desempleo se incrementó en 893 mil trabajadores anualmente, al pasar de 1 millón 787 mil trabajadores a 8 millones 37 mil.” (Lozano y Balba, 1991:

30).

Aunque datos oficiales señalan que la tasa de desocupación abierta urbana disminuyó de 6.1% en

1983 a 3.5% en 1988, paralelamente, estudiosos en la materia mencionan que “el control de

desempleo se logró principalmente por medio de la expansión de las actividades informales y el

subempleo, mas no por los programas aplicados: no podía mantenerse la disyuntiva empleo formal o

desempleo, si los recursos del hogar eran insuficientes frente a la pérdida del empleo, la urgencia

(32)

daba lugar al crecimiento generalizado de actividades informales y la sub-ocupación” (Unda y Román, 2001: 44-45).

La canasta básica, sobre todo la del sector económicamente débil, modificó sus hábitos de consumo debido al aumento que sufrieron en su mayoría los productos básicos como el café soluble, el bolillo y las pastas para sopa donde su precio se incrementó en 423%, 235% y 89% respectivamente; el frijol en un 54%, el huevo en 29%, el aceite en 9.0%, la leche fresca en 13.0%, el arroz en 40% y la tortilla en 13%; mientras que el consumo percápita de huevo en los estratos de población formal- bajo e informal-bajo, disminuyó de 46.3 grs. a 35.5 grs., por lo que hace al consumo de granos básicos como el maíz, disminuyó de 245.2 kg. en 1981 a 142.4 kg. en 1988; en el mismo lapso, el consumo percápita de frijol pasó de 25.5 kg. a 14.2 kg.” (Pérez,1992: 74)., además que las comidas fuera de casa fueron reducidas, e incluso eliminadas por el consumo de los trabajadores, lo mismo sucedió con otros rubros como ropa y calzado.

Genaro Aguilar menciona que durante el periodo de 1982-1996, para algunos sectores de la clase media y media alta, la crisis económica significó el abandono de ciertos hábitos de consumo suntuario, tales como el cambio anual del carro “viejo” por el nuevo o el último modelo, así como la menor frecuencia a restaurantes caros y finos” (Aguilar,2000: 27). En estas circunstancias, México se convirtió en un país con alto riesgo de desnutrición y mortalidad.

2.3.- ANTECEDENTES DEL SUBSIDIO A LA TORTILLA

En 1986, el Estado adoptó como mecanismo para el beneficio de las clases populares el subsidio a

la tortilla mediante la empresa gubernamental CONASUPO y puso en marcha el Programa de Maíz-

(33)

Tortilla (PROMATO) cuya finalidad fue la de distribuir formas valoradas conocidas como

“tortibonos” (bonos de tortilla subsidiada por el Gobierno Federal) las cuales eran canjeadas por uno o dos kilogramos de tortillas, que eran repartidos a través de los sindicatos, tiendas de la Distribuidora e Impulsora Comercial de CONASUPO Sociedad Anónima (Dicconsa), Centros Populares de Abasto CONASUPO (CPAC’s) y tiendas de Leche Industrializada de CONASUPO (LICONSA ).

El PROMATO se regía por un reglamento establecido por la Secretaría de Comercio, sus normas establecían que por ningún motivo se debía de condicionar la venta de los tortibonos por familia, que eran de 2 kilos diarios o 14 kilos por semana y se debía de respetar el precio oficial del mismo que era entonces de 32 viejos pesos por kilo o 448 viejos pesos por 14 kilos a la semana, las familias podían obtenerlos mediante un estudio socioeconómico. El programa creció tan rápido que a mediados de 1987 ya se había cubierto la totalidad de cuotas (65, 000 toneladas mensuales) (Sánchez y Coulomb, 1988: 179).

Muchas organizaciones populares aprovecharon esta coyuntura debido a que la Secretaría de

Comercio y Fomento Industrial (SECOFI) abrió la posibilidad de incluirlas como canal de venta por

colonias o barrios, previo convenio de adhesión, el cual utilizaron para ampliar sus bases y

consolidar sus proyectos de abasto, “del total de tortibonos distribuidos en el Distrito Federal, el

40% lo fueron a través de los CPAC’s, lo que permitió su fortalecimiento, en especial en aquellas

tiendas populares en donde se condicionaba la entrega de tortibonos a cambio de la compra de otros

productos” (Ibid:180).

(34)

populares que eran subsidiadas en el consumo de la leche, la tortilla y algunos otros productos de consumo básico. Los Consejos Populares de Abasto del Distrito Federal movilizaron a los consumidores de escasos recursos, se formó un Frente integrado por diversas organizaciones denominado el Pacto Contra el Hambre, en demanda de productos básicos a DICCONSA que paulatinamente fueron ampliando y politizando en demanda de mejoras en los servicios de CONASUPO; “como respuesta a estas movilizaciones, las autoridades de CONASUPO decidieron no repartir más los tortibonos a través de las organizaciones populares, sino de individualizar la distribución mediante tarjetas magnéticas, con las que cada beneficiario recibía gratuitamente 1 kilo de tortilla al día, en las tortillerías afiliadas al FIDELIST. (Idem).

La situación del PAZPU en 1991 fue crítica ya que como resultado del retiro de los tortibonos, se generó un severo proceso de descapitalización y por ende quiebra de tiendas. El argumento del Gobierno Federal consistió en señalar que “a partir de 1990 se inició el Programa de Subsidio al Consumo de Tortilla, cuyo concepto esencial consistió en la aplicación de un esquema de subsidio selectivo y dirigido que garantizara la transparencia y racionalidad en el uso de los recursos, en sustitución de los subsidios universales o generalizados.

La Tarjeta Magnética o Tarjeta de Memoria, fue realizada mediante una empresa filial de

BANAMEX, denominada Servicios por Cupones S.A de C.V. “debido a que dicha empresa

presentó problemas en el proceso de liquidación, en el mes de abril de 1992 se constituyó ante el

Banco del Pequeño Comercio (BANPECO) el Fideicomiso para la Liquidación del Subsidio a la

Tortilla (FIDELIST), Fideicomiso que en 1995 dejó de pertenecer a CONASUPO para formar

parte de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) teniendo como objetivo, otorgar un

kilogramo diario de tortilla sin costo a las familias de escasos recursos ubicadas en las zonas urbanas

del país” (SEDESOL, 1996: 1).

(35)

En 1999 la selección de la población susceptible de ser beneficiaria se realizó a través de una solicitud de incorporación a los programas sociales, en la cual se recababa la información básica de la familia; si reunía los requisitos de contar con ingresos menores a dos salarios mínimos, se realizaba la verificación domiciliaria de los datos asentados en la solicitud y se aplicaba la cédula única de verificación socioeconómica. Finalmente, las familias se seleccionaban mediante un sistema de puntuación que evaluaba de manera global las condiciones socioeconómicas, este proceso garantizaba la transparencia en la selección de las familias designadas. En 1999, se tenía presencia en 1001 localidades urbanas y suburbanas, distribuidas en 389 municipios en los Estados de la República y en el Distrito Federal, de las cuáles se brindaba apoyo a 90 instituciones de asistencia social ubicadas en 38 ciudades de 22 Estados de la República.

Actualmente (finales del año 2000) dentro del Distrito Federal, el Fidelist tiene presencia entre otras localidades, en la delegación Álvaro Obregón, donde los consumidores acuden por un kilo de tortillas, aunque con muchas deficiencias, ya que en su mayoría las bandas magnéticas se encuentran dañadas o bien reportan que ya fué utilizada anteriormente, lo que ha provocado en los beneficiarios de este subsidio pagar el kilogramo de tortillas equivalente a $ 4. 00, evitando así una serie de trámites a realizar para obtener nuevamente esta tarjeta magnética.

PROPAGANDA DE LA TARJETA DE TORTILLAS

(36)

2.4.- REESTRUCTURACIÓN DE CONASUPO

A principios de la década de los 80’s, la crisis por la que atravesaba el país puso de manifiesto que los canales utilizados por el Estado para la distribución de productos básicos, resultaban insuficientes para satisfacer las necesidades de amplios sectores de la población urbana. Ante tales evidencias, el Gobierno de Miguel de la Madrid (1982-1988) incorporó en el Plan Nacional de Desarrollo (PND), la necesidad de dar prioridad a los aspectos sociales y redistributivos del crecimiento.

El abasto y alimentación popular se plantearon como un punto importante dentro del Programa Inmediato de Reordenación Económica (PIRE) y del cambio estructural del país que “dentro de la estructura comercial, la empresa pública se utilizará como un instrumento de política encaminado a imprimir un enfoque social a la producción, abasto y comercialización de productos básicos de consumo generalizado, procurando para la mayoría de la población, especialmente a los grupos de menor ingreso, el abasto de estos con oportunidad, suficiencia y a precios accesibles” (PND 1982- 1988, en Sánchez y Coulomb, 1992: 175).

Con el régimen de Carlos Salinas de Gortari, se siguió con el mismo esquema bajo otras modalidades; se implementaron otros programas específicos que son tocantes al tema: el Programa Nacional de Solidaridad (PRONASOL), el Programa Nacional de Modernización y Abasto, el Programa Nacional para la Modernización de la Empresa Pública (1990-1994) y los compromisos establecidos en el Convenio de Modernización Estructural y de Rehabilitación Financiera de CONASUPO.

El Programa Nacional de Solidaridad (PRONASOL), estableció como objetivo principal el combate

a la pobreza extrema mediante la suma de esfuerzos coordinados entre el Gobierno y la sociedad,

orientados hacia la población indígena campesina de escasos recursos y grupos populares urbanos.

(37)

El 23 de octubre de 1989, CONASUPO anunció su modernización estructural y la creación de sus programas de Solidaridad. En dicho documento se planteó la reorganización y/o venta de algunas de sus filiales como Industrias CONASUPO (ICONSA), por no demostrar razón para seguir existiendo. En el caso del estímulo agrícola se propuso la creación de organizaciones de productos rurales dedicados a la comercialización, de esta manera, CONASUPO controlaría el maíz y el frijol, mientras que en otros productos como el azúcar, arroz, detergente, huevo, trigo y aceite, sólo iba a intervenir en casos de especulación. En cuanto al subsidio, se reduciría la brecha entre los precios de venta y distribución; se eliminaría el subsidio generalizado identificando individualmente al beneficiario en la ciudad, a los trabajadores y marginados urbanos y en el campo a productores y consumidores.

El Convenio para la Modernización Estructural y Rehabilitación Financiera de CONASUPO fue

firmado en septiembre de 1990 con el Gobierno Federal, representado por diversas Secretarías de

Estado, de tal suerte que los nuevos objetivos de CONASUPO fueron: “Racionalización de

subsidios, observar una estrecha disciplina financiera y presupuestal, obtener máximos rendimientos

de los recursos asegurando su buen uso (por escasos), administración de recursos frescos a

CONASUPO a fin de lograr su modernización, (recursos provenientes de la venta de ICONSA, con

la posibilidad de recibir recursos vía Secretaría de Programación y Presupuesto (SPP), de otras

desincorporaciones que llegara a decidir el Gobierno Federal, como el pago de cosechas captadas

en un lapso de 24 horas y lo concerniente al pago de intereses, fortalecimiento del papel regulador de

CONASUPO en el mercado respecto de los productos básicos), dejar de ser abastecedor masivo

de materias primas industriales, participando selectivamente en los básicos de consumo generalizado

y racionalización del subsidio; regular el acopio, almacenamiento, transporte, industrialización y

distribución de básicos; importación de productos básicos que permitan cubrir el déficit de

producción atendiendo las disposiciones del Gobierno Federal; lucha contra la extrema pobreza

reorientando los recursos hacia los menos favorecidos; promover la eliminación de los subsidios

generalizados, identificando individualmente a los beneficiarios; logrando esto a través de un padrón

de beneficiarios; asociar esfuerzos coordinados con los sectores público, social y privado para

apoyar el acopio, almacenamiento, transporte, industrialización y distribución de productos básicos.”

(38)

Por su parte, Bodegas Rurales de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares Sociedad Anónima (BORUCONSA), dejó de actuar como almacenadora exclusiva de CONASUPO, extendiendo sus servicios a terceros, “abrió tiendas comunitarias de marginación urbana y rural, en donde la comunidad participaba aportando y acondicionando el local; abrió tiendas con participación vecinal, institucional y sindical en unidades INFONAVIT con mil o más habitantes, instaló en las áreas urbanas de escasos recursos, cocinas populares, en coordinación con los gremios menos favorecidos.” (Ibid: 120).

En la siguiente página, se encuentran los cuadros IV y V que muestran la reducción de productos básicos respecto de la canasta básica recomendable a la población objetivo, antes y después de la reestructuración de CONASUPO.

Cuadro No. IV

CANASTA BÁSICA RECOMENDABLE PARA LA POBLACIÓN OBJETIVO a) Antes de la reestructuración de CONASUPO

1.- Maíz. 10.- Lechuga. 19.- Carne de ovicaprino.

2.- Trigo. 11.-Zanahoria. 20.- Huevo.

3.-Arrroz. 12.-Plátano. 21.- Leche.

4.- Frijol. 13.-Manzana. 22.-Manteca de puerco.

5.- Papa. 14.-Limón. 23.- Pescado y mariscos.

6.- Camote. 15.-Aguacate. 24.- Azúcar.

7.-Jitomate. 16.-Carne de res. 25.- Aceite vegetal.

8.- Chile. 17.- Carne de puerco.

9.-Cebolla. 18.-Carne de aves.

Fuente: CONASUPO, Gaceta, 1992.

Cuadro No. V

CANASTA BÁSICA RECOMENDABLE PARA LA POBLACIÓN OBJETIVO b) Después de la reestructuración de CONASUPO

1.- Maíz. 9.- Chiles enlatados. 17.- Pasta para sopa.

2.- Harina de Trigo. 10.- Papel Higiénico. 18.-Atún.

3.- Arroz. 11.- Jabón de lavandería. 19.- Sardina.

4.- Frijol 12.- Sal de mesa. 20.- Leche.

5.- Detergente. 13.- Galletas Marías. 21.- Manteca de puerco.

6.- Café soluble. 14.- Galletas de animalitos. 22.- Azúcar.

7.- Jabón de tocador. 15.- Harina de maíz.

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8.- Chocolate en polvo. 16.- Manteca vegetal.

Fuente: CONASUPO, Gaceta, 1992.

El cuadro V, señala que los productos que dejaron de ser alimentos básicos desde el punto de vista de CONASUPO fueron: carnes de aves, de puerco y ovicaprino; pescados, mariscos y el huevo, introduciendo en su lugar, aquellos que no representan un buen régimen alimenticio para quienes lo consumen como galletas Marías y de animalitos; chiles enlatados, café soluble, chocolate en polvo, jabón de lavandería y sal de mesa, manteca vegetal en lugar de aceite vegetal, mientras que el huevo y la leche, dejaron de pertenecer a la canasta básica recomendable.

2.5.- DICCONSA EN LA REESTRUCTURACIÓN DE CONASUPO

Calderón señala que la Reforma del Estado comenzó en el sexenio 1988-1994. La dirección política del Estado impulsó una concepción que veía como obstáculo, lo que los Gobiernos anteriores veían como beneficio. En el sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado al inicio de su régimen se empezó diciendo que “el Estado padecía de obesidad”.

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El expresidente Salinas de Gortari señaló “que el Estado vende sus bienes para resolver males sociales y canaliza sus energías para abrir espacios a los particulares para que aumenten el empleo, la inversión y que toda la patria florezca” (Calderón, 1991:65).

Los voceros de CONASUPO, en el Diario el Universal señalaron que su cambio se iría dando de manera paulatina y sólo permanecería en las áreas que tuvieran verdadera razón de existir,

“desincorporará y reestructurará en su caso, dando a conocer esta acción bajo el esquema más conveniente, 589 tiendas conocidas como Conasupers “A” y “B” que en muchos casos no están establecidas en zonas populares y que presentan dificultades económicas administrativas e ineficiencias de abasto y los 25 centros comerciales de los cuales transferirá a IMPECSA, a aquellos que sean adecuados para ser transformados en Almacenes Conasupo-Solidaridad.

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.- Calderón en su artículo “Apuntes sobre empresa pública y economía mixta” menciona que el proceso de

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