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1993

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(5)

EL

MERCADO

MUNDIAL

DEL

CAFE

El

caso de

El

Salvador

(6)

D.E.I

Departamento

Ecuménico

de

Investigaciones

CONSEJO EDITORIAL

FranzJ.Hinkelammert PabloRichard ElsaTamez MaryseBrisson

Amoldo Mora

Helio Gallardo AlcidesHernández

(7)

EL

MERCADO

MUNDIAL

DEL

CAFE

El

caso

de

El

Salvador

WIM

PELUPESSY

MAESTRU ENPOLmCAECONOMCA PMUCUmiOMSMCAV H.OMM

(8)

CORRECCION:

GuillermoMeléndez

PORTADA:

CarlosAguilar Quirós,conbaseen unafotografíadePietdenBlanken

COMPOSICION

TIPOGRAFICA:LucíaPicadoGamboa

338.17373

P385m Pelupessy,Wim.

Mercadomundialdelcafé:elcasode El Salvador/

Wim

Pelupessy

la.ed.

SanJosé, Costa Rica,DEI, 1993

200 p.; 21cm.(ColecciónUniversitaria)

ISBN9977-83-070-3

1.Café

El Salvador.

I.Título.

Hechoeldepósitodeley

Reservadostodoslosderechos

Prohibidalareproduccióntotaloparcialdel contenidodeeste libro

ISBN9977-83-070-3

©

EditorialDepartamentoEcuménicode Investigaciones (DEI),SanJosé,Costa Rica,1993

©

Maestría enPolíticaEconómicaparaCentroamérica yelCaribe,Universidad Nacional,

delapresenteedición

EstelibrohasidocofinanciadoporlaUniversidad Tilburg,Holanda

ImpresoenCosta Rica•PrintedinCostaRica

PARA

PEDIDOS

O

INFORMACION

DIRIGIRSEA:

EDITORIALDEI

DepartamentoEcuménicode Investigaciones

Apartado 390-2070

SABANILLA

SAN

JOSE

COSTA

RICA

Teléfonos 53-02-29y 53-91-24

(9)

Contenido

Lista

de

cuadros

y

figuras 11

Capítulo

I

Introducción

13

Capítulo

II

El

mercado

mundial

del café 19

1. Las variedadesde café

20

2. Precio y producción 21

3.

La

oferta 25

4. “Dutch Disease”

26

5.

Los

paísesconsumidores 27

6. Las tendencias en la

demanda

30

7. El

Convenio

Internacional del Café 33

8. El desigual intercambio delcafé 34

9. ¿Otro convenio? 35

Capítulo

m

Convenio

del café

y

mercado

libre

para

Centroamérica..37

1.

La

liberalización delcomercio mundial 38

2. El frágil equilibrio del

Convenio

del Café 39

(10)

4. Concentración en el

mercado

mundial

42

5. Repartición desigual

44

6. Notas finales

47

Capítulo

IV

El

mercado

solidario del café

49

1. “Trade not Aid”

49

2. El café en Holanda 51

3.

La

cadenadel comercio internacional 54

4.

Los

negocios de loscafés corriente y solidario 57

5. Conclusiones

60

Capítulo

V

La

política

agraria y

la oferta

agroexportadora

en

El

Salvador

de

los

años

ochenta

63

1. Introducción 63

2.

Cambios

en un

modelo

de crecimiento

agroexportadortradicional 65

3.

La

reformaagraria

66

4. El sector cooperativo 71

5. Factores que afectan la rentabilidad 73

6.

Los

costos de producción 77

7. Las áreas abandonadas 80

8. Diferenciación entre los productores

82

9. Perspectivas para lapolítica agraria 84

10. Conclusiones generales paraCentroamérica 87

Capítulo

VI

Los

productores

de

café 89

1.

La

clasificación de los productores

90

2.

Los

microproductores 91

2.1.

La

produccióndel café 94

2.2.

Los

costos e ingresos deproducción

96

3.

Los

pequeños productores 97

3.1.

La

producción y venta del café 97

4.

Los

medianos productores 99

(11)

5.

Los

grandes productores 100

5.1.

La

producción del café 101

6.

La

estratificación de losproductores cafetaleros 102

7.

Los

costos de producción en la fase agrícola 104

7.1.

La

estructura de costos 108

7.2.

La

demanda

de

mano

de obra 111

8.

La

comercialización delcafé 111

9.

La

fase agroindustrial 116

9.1.

La

agroindustria del caféa nivel nacional 119

9.2.

La

muestra de beneficios y trilladoras 119

10.

A

modo

deconclusión 124

Capítulo

Vn

La

capacidad

de generación de

empleo

e ingreso

del cultivo del café 127

1. Introducción 127

2.

La

economía

cafetalera 129

3.

La

generación de

empleo

133

4.

La

recolección 139

5.

La

distribución del excedente generado 142

6. Conclusiones 145

Capítulo

Vm

La

sobrevivencia

en

una

zona

cafetalera 147

1. San Juan

Los

Planes 148

2.

La

baseproductiva 150

3. Generación de

empleo

y desempleo en la zona 156

4. Ingreso y

consumo

160

5. Discusión de los resultados 167

Capítulo

IX

El

grano de

oro de

El

Salvador

171

1. El desarrollo cafetalero 172

2.

Los

grupos cafetaleros 174

3. Modernización del cultivo 178

(12)

5. El papel del Estado 181

6. Observaciones finales 184

Anexo

1 186

Anexo

II 189

(13)

Lista de

cuadros

y

figuras

Cuadros

2.1. Escalade producciónpaísescafeteros 24

2.2. Elasticidadesdelaoferta 27

2.3. Estructurade las importaciones decafé 1971-1989 28

2.4.Café: consumopercápitaporaño 1972-1989(kgs.) 30

2.5. Elasticidadesde lademanda 32

3.1. Lasmás grandes empresascomercializadorasdecafé

enel

mundo

(1989) 43

3.2. Repartición del ingreso delcafé 1989 (%) 46

4.1. Repartición del ingreso porparticipantes

en lacadenacomercial, marzo 1989 (%) 58

5.1. Estructura agraria 1985 68

5.2. Indicedelacapacidadde generaciónde ingresos delos cultivos

1971-85 (VA/hect.). Base: maíz=100 70

5.3. Tierras colectivas de las cooperativas delareforma agraria:

Fase I (en hectáreas) 72

5.4. Composicióndel valoragregado agrícola 1980-1985 74

5.5. Evolución de la capacidad productiva 1980-1986 76

5.6. Evolución delos costos deproducciónpromedio y

delos ingresosdelos cultivadoresdecafé 77

5.7. Distribución regionaldelas áreas decafé (hectáreas) 1985 81

5.8. Distribucióndelosingresos de exportacióndelcafé (%) 83

6.1. Distribucióndelos tipos deproductores de lamuestra

pordepartamento y municipio 92

6.2. Resumende las característicasde los productores delamuestra 103

6.3.Costos de produccióndel café, fase agrícola

(en colonespormanzana) 106

6.4. Resumen deloscostosde producción del café, fase agrícola

(en colones pormanzana) 109

(14)

6.6.

Demanda

de manodeobra 1985-86 (días hombrepor año)

pormanzanay quintalde caféoro 112 6.7.Composición de lascompras de caféhechas por

INCAFE

junio 1984-mayo 1985 114

6.8.Concentración dela agroindustria

del café, 1978 118

6.9. Distribución del empleo y valorde laproducción en la

agroindustriadel café, 1978 120

6.10. Beneficiosy trilladorasdel cafédelamuestra 122

7.1. Distribución regional de las áreas cafeterasen 1985 (mz) 132

7.2. Indicadores básicosdeseis fincas de lamuestra, 1986-87 135 7.3. Generación de empleo enseis fincas cafetaleras, 1986-87

(días-trabajadorpormanzana) 137

7.4. Generación de empleo femenino enseis fincas cafetaleras, 1986-87

(días-mujerpormanzana) 140

7.5. Distribución de los ingresosde exportacióndel café(%) 144

8.1. San Juan Los Planes: productores decafé 151

8.2.San Juan Los Planes:

rentabilidad y distribución del excedentedelcafé 153

8.3. Generación de empleo poractividaddecultivo

(días-hombre pormanzana) 157

8.4.

Demanda

dela fuerzade trabajo deocho fincasdecafé y

desempleo mensual en San Juan Los Planes

(en días-hombre y porcentajes) 159

8.5. Generacióndel ingreso laboralpormes en ocho fincas

en SanJuan Los Planes^. 162

8.6.Canasta de alimentación básica 165

9.1. Peso del caféen la economíanacional 173

9.2. Distribucióndelas explotaciones concafé, 1989 175

9.3. Estratificación de los productoresde café

por volumende cosecha 177

9.4. Evolución de loscostos promediopor manzana(%) 181

Figuras

Figura2.1. Café: existencias y precios

enel mercado mundial 1967-1989 22

Figura2.2. Evolución de laproducción decafé enlos años

delaposguerra 23

Figura4.1. Evolución delos precios delcaféen Holanda 57

Figura6.1. Esquemadel comercio decafé 115

(15)

Capítulo

I

En

setiembre de 1992 caducó oficialmente el cuarto

Convenio

Internacional del Café, luego de haber estado inoperante durante los

tresañosanteriores, sinquese vislumbraraningúnnuevo acuerdoentre lospaíses productores yconsumidores. El preciodel grano decayó en

el período de vigencia del

mercado

mundial libre en casi el

60%,

quedando

en niveles nominales desconocidos desde hace

más

de 23

años. Las existencias mundiales fueron estimadas en esa fecha para cubrir nueve meses de

consumo

mundial, de lascuales los tostadores

enlospaísesindustrializadosdisponíandelatercera parte.Porlotanto,

las perspectivas para exportar la próxima cosecha brillaron por su ausencia, deahíque enpaíses productores

como

loscentroamericanos

mucho

caféde exportación de buena calidad hizo su aparición en los

mercados locales. Si bien escierto quelospaíses de

América

Central participaban conjuntamentecon el

12%

del

mercado

global, cada uno deellos

no

controlaba

más

del

3%,

loque les relegaba auna posición

de

meros

espectadores en la definición de precios. Sus pérdidas por ingresos deexportación fueron en las últimastres cosechasde

más

de

mil millones de dólares.

Como

consecuencia,

muchos

productores no han podido asegurar sus costos yel descuido yel

abandono

de tierras

se han vueltopráctica

común,

sobre todode lospequeñoscaficultores.

Era obvio que los resultados del

mercado

libre de una de las

mercancías

más

importantes del trópico se habían vuelto inaceptables

yurgían medidascorrectivas.Entreellassediscutíanlasalternativasde un

nuevo

convenio vis a vis, un cartel de productores. Porotra parte.

(16)

parecía queesta crisis de sobreproducción cambiaría el carácter dela

dependencia delassociedadescentroamericanosdel cultivo,con conse-cuencias considerables, y a veces imponderables, con respecto a la

sustentabilidadeconómica y sociopolíticade su modelo de desarrollo.

El presente libro

comprende

un conjunto de ensayos que intenta revisarlasperspectivas yalternativasdesoluciónparalosproblemas de

la crisis del café enfrentados por estas pequeñas economías

agro-exportadoras. Parahacerlo se requiere analizar

no

solamentelaestructura

y el funcionamiento delos mercados internacionales, sinotambién los

mecanismos

de transmisión de sus efectos hacia el nivel sectorial y localdepaíses específicos, ylasrespectivasrespuestasalajuste

macro-económico

global.

En

este sentido

hemos

reunido, después de esta

introducción, tres capítulos sobre el mercado mundial del café y la

evaluación de distintas modalidades de intervención.

Luego

vendrán

cinco capítulos sobre una economíacafetalera específica, ladeEl

Sal-vador,paísquehabíasufrido fuertescambioseconómicosysociopolíticos

en laúltimadécada yaplicadouna ambiciosaestrategiareformista para

cambiarsutradicional

modelo

dedesarrolloagroexportador.Loslogros

ylaslimitacionesdelasnuevaspolíticasson analizadosen uncontexto

deinestabilidad y crecientecrisisinternacional.

Mayormente

no

hemos

incluidoeneste libro los efectosde lacaídadelosprecios en losaños

noventa, quizáslosde

mayor

espectacularidaddela crisis,salvoalgunas brevesalusionesyactualizaciones.

Mas

bien,pensamosoportunoorientar

el análisisa la situación de

mayor

normalidad paraponer

más

énfasis

en problemas estructurales que coyunturales, ya que los estructurales

podrían serde

mayor

relevanciaenlabúsqueda dealternativas viables.

De

todas formas, en los capítulos de los estudios de caso sobre El

Salvador se percibe

cómo

la crisis había evolucionado en detrimento

del ingreso realdeloscaficultores,pero fue matizada porlas políticas

económicas del Estado.

A

continuación presentamos la temática de los capítulos en su ordendeaparición,con unabreve discusióndesusprincipales resultados.

La

estructura y el funcionamiento del

mercado

mundial del café son

tratados en el capítulo 11, así

como

las

más

importantes causas de la

actual crisis de sobreproducción. Las condiciones en sí

mismas

de la

oferta, delaproducción delgranoy de lademanda,dificultaban llegar

a unasituación deequilibriomundial,

más

aúnsi seconsideraelgrado de segmentación del mercado.

No

estamos frente a un

mercado

de competenciaplena,contransparencia ylibreaccesodelosparticipantes,

aproximadamente

equitativos. Las políticas nacionales de los países

productores y consumidores, nien el fondo ni en la aplicación,

solu-cionaban este problema. Los respectivos acuerdos internacionalesque

seconocían desde los añossesentaconparticipación de

ambos

grupos depaíses,sibiendabanciertaestabilidad, tampocolograban soluciones duraderas.

Con

la crisis delosaños noventa y sus graves impactosen

un gran

número

de países, se hacía imperativa la elaboración de un

(17)

nuevo acuerdoentre losproductores,con osinlospaíses consumidores. Sinembargo, esta intervencióndebería cumplirciertos requisitospara

poder lograr el carácter

mínimo

de durabilidad. Entre ellos

podemos

señalar la insuficiencia del

manejo

de la oferta, si

no

hay un control efectivo, encantidad y calidad, de la producción del café.

El desbalance en las fuerzas de

mercado

delos principales

parti-cipantes ylosnegativosefectos distributivosendesventajadelospaíses

envíasdedesarrollo,eslatemáticadel capítuloIII.

Uno

delosproblemas

fundamentales es que es la

demanda

intermedia de los tostadores e intermediarios multinacionales, y

no

la del consumidor final, la que

definelosresultados del mercadeointernacional.El funcionamientode

expectativas y mercados afuturos, reduceaún

más

la transparencia de

los procesos comerciales.

Con

todo, sejustificaclaramente el manejo

deliberado del comercio internacional de una materia prima

como

el

cafe,a pesardel

compromiso

delospaísescentroamericanosdeparticipar

en el proyecto global de liberalización comercial.

Empero,

se puede

cuestionar si países nacionales y mercados spot de bienes deberían continuarformando lasbases exclusivas defuturos convenios.

Cuando

pequeñas economías

como

las centroamericanas deseen aumentar su poderdemercado,debencontemplarse seriamentelasopcionesde formar

carteles de productoresde Otros Suaves, al igual que modalidades de

operaciones conjuntas en las áreas del transporte, la tecnología, la

publicidad y el comercio, hasta la integración vertical hacia los

con-sumidoresfinales.

La

participaciónde

muchos

pequeñosproductoresen

el comercio internacional dificulta el

manejo

racional del sector.

El cuartocapítuloevalúael plantamientodel

mercado

solidarioen

los paísesconsumidores,que con base en unsobrepreciopagadoporel

consumidor final pretende fortalecer la posición de los pequeños pro-ductores a costa de la eliminación de los intermediarios en los países

cafeteros.

A

partirdeunestudio de casoconcreto

demostramos

que la

idea no parte de supuestos realistas sobre el funcionamiento de los

mercadosinternacionales del café,osobreelpesorealdelintermediario

directoenel paísen desarrollo.Contrariamente de loque se esperaría, lasustitucióndeésteporel(pequeño) intermediariodel país desarrollado,

reduce laparticipación en el excedente

económico

del país productor. El

apoyo

económico externo al

pequeño

caficultor tiene un carácter

limitado y no mejorasu posición duraderamente, mientrasque impide

lareestructuraciónadecuadadelsector.Diferentesformasdecooperación y trabajoconjuntoentre los

mismos

pequeñosproductores, la adjudica-ción de segmentos del

mercado

y la creación de fondos de

apoyo

en convenios internacionales a favor deellos, son medidas

más

eficaces.

En

los capítulos siguientes analizaremos los efectos de las

fluc-tuacionesdelmercado mundial en unpaís específicode AméricaCentral,

y las respuestas del sector

mismo

y de la política gubernamental. El Salvadores interesanteporrepresentarelcasodeunacconom.íacafetalera tradicionalquesufrió un procesode transformación importante dentro

(18)

delasrelaciones sociales existentes. Así,enelcapítulo

V

sepresentan

los principaleselementos dela nuevapolíticaagraria y delas amplias reformas, con que intentaron sofocar el crecientemovimiento popular e interveniren los principales núcleos deacumulación económica.

La

debilidad, tantoensu concepción y alcance

como

ensu implantación,

delas reformas, haría que se reprodujeran las características superim-puestas y excluyentesdel

modelo

tradicional.

Los

efectosenloscostos,

larentabilidad,el descuido y

abandono

delasfincas cafetaleras fueron considerables, y adelantaron aspectos quesegeneralizaron en el

com-portamientodelosproductoresen

América

Centralconlagran caídade

losprecios despuésde 1989.

La

desarticulaciónproductiva y socialdel sector cafetaleroformaba unabarreraparaeléxitodecualquierpolítica

de reformas o de ajuste estructural.

El capítulo

VI

ahonda

más

en laestructura productiva del sector,

analizandolaestratificacióndelosproductores ysuscomplejas

interre-lacioncsdurantelaúltima década.

Una

categoríamayoriiariaennúmero, decarácter especial, sonlos microproductores,que forman una

impor-tantereservadefuerzadetrabajobaratoparaelsector.

La

estratificación

delos otrospequeños, medianos y grandes productores,no había

cam-biado substancialmente en los últimos veinte años. El poder de los

grandes en el cultivo y la agroindustria había sido afectado, pero no

significativamente,a pesardelprocesodelasreformasagraria,bancaria

y decomercialización.

Los

alcances del manejo porel Estado fueron

limitados, entre otrasrazones,porlasinierrelaciones entre cultivadores

de distintos tamaños, beneficiadores e intermediarios privados. Sin

embargo,tanto del capítulo anterior

como

deéstesepuedededucirque

la política artificial de reducción de costos de los años ochenta debe

haber debilitado la capacidad productiva del sector, lo cual se habrá

agravado con la crisis de los mercadosexternos de los años noventa.

La

capacidad degeneración de

empleo

e ingreso del cultivoes la

temática delcapítulo VII del libro. Por suimportancia

hemos

incidido

enlasituacióndefincas grandesde medianaproductividadconel

trata-miento incompleto deactividadesde cultura del grano.

La

persistencia

dearcaicasrelaciones de trabajo fomentadaporla relativa sobreoferta

de

mano

deobra, aunbajo las condicionesdeguerrainterna, explican

los bajos niveles de eslabonamientos de valor agregado delsector.

La

situación

empeoró

por la ausencia de nuevas inversiones internas y la

señaladapolíticadereducción decostospor descuido.

Una

mejor

arti-culacióndcl cultivodecaféconeldesarrollo delmercadointernorequiere

la modernización de la política de

empleo

e ingreso del sector, y la

eliminación de los

mecanismos

de reducción artificial dcl uso de la

fuerza de trabajo y de los salarios efectivamente pagados.

La

capacidad reproductivadelasfincasgrandesdealtaproductividad y el impacto en su zona deinfluencia, es materiadel capítulo VIII.El

carácterde monoproducción decaféhabíaimplicado unavanzado

pro-cesodediferenciacióndentrodel sector,contándoseenlazonasolamente

(19)

con el microproductor y la gran propiedadcafetalera, y unapoblación

casi totalmente proletarizada.

Los

resultados son chocantes; no tanto

por la tasa de desempleo de

35%

en la zona, que

más

o

menos

se esperaba, sino por las consecuencias de la estacionalidad de las

acti-vidadesdel cultivo,el sistemadetrabajoy losbajosnivelesdesalarios

imperantes. Las familias jornaleras sufren un déficit absoluto en el

mínimo

dealimentación básica(tortillas,frijoles yarroz)durante cinco

meses al año. El

número

de estos meses de

hambre

se podríareducir

atrespor año,silosproductoresdesistiesendesuestrategiadereducción

de costos (y de labores). Paradójicamente, el uso normal de la fuerza

de trabajo podría significar también cierta recuperación de ganancias por unidadde producto para los dueños de las fincas.

Las medidas de contrarreforma y de protección al sector en los

años noventa, aumentaron sobretodo la participación en el excedente

económico de los intermediarios y exportadores privados (y de los

productores grandes relacionadosconellos).

En

el capítulo

IX usamos

muchos

deloselementos deloscuatrocapítulos anterioresparaexplicar

laracionalidad dela permanenciacafetalerapor

más

de un sigloen la

sociedad salvadoreña. Señalamos

como

uno

delosfactoresexplicativos

importantesel poderoligárquico nacional, y básicamente su capacidad

de modernizary diversificar la estructuraproductivaque domina. Sus

intereses habían sido servidos por un Estado tradicionalmente

inter-vencionistaen losmercados deproductos, pero básicamente en losde

factores de producción.

La

ausencia de modernización en épocas

re-cientes, el deterioro en la capacidad productiva, el revuelo social, y

principalmente lapersistente crisis enel

mercado

mundial delosaños

ochenta podrían haber

minado

lapermanenciadel cultivo y su papelen

la economía. Dentro de una estrategia de transformación del

modelo

bimodal dedesarrollo, se necesitarecuperarlacapacidadproductivadel sectorcon baseenuna adecuadaintegracióneconómica y socialconla

economía

interna del país

Como

conclusión global del libro

podemos

señalar que la

recu-peración de laactividadcafetalera que de todos

modos

se necesita en Centroaméricarequiere, igualqueenotrospaísesproductorespequeños

dependientes del cultivo, larevisión precisa delasrelaciones yescalas

de producción.

La

formación de bloques de productores y el manejo

conjunto de laoferta, sonelementos importantesen el mercadeo

inter-nacional.El usode

mecanismos

del

mercado

mundialrequieredetodas

formas acciones para incrementar el poder de

mercado

de los cen-troamericanos,con o sinintervención, mediantelaintegración

horizon-tal o vertical de distintas fases de producción y comercialización del

sector. Depender delaparticipacióny voluntadde lospaíses

consumi-dores, o de los consumidores finales para el caso de los pequeños

productores, no soluciona los problemas de fondo.

No

obstante, urge

también que estaestrategiade comercio internacional tenga sus

reper-cusiones en las políticas internas.

La

articulación de la actividad

(20)

cafetaleraconeldesarrollo del

mereado

internomedianteelestímuloal

incrementodelosvaloresdeeslabonamientos productivos yde consumo,

es fundamental en cualquier estrategia de modernización y

diversifi-cación.

De

manera que no se puede desligar las operaciones en el

mercado

mundial delas políticas económicas internas de un país.

Espero queel contenidodel libro dé al lectorlos elementos

nece-sarios para coincidir por lo

menos

en estas conclusiones globales.

Finalmente, esoportunomencionar quelaelaboraciónde unlibronunca

eselresultadode unesfuerzo

meramente

individual.Quisiera agradecer especialmente a Santiago Orellana

Amador

por su apoyoal trabajo de

campo

en El Salvador, y a Elisabeth van Tilburg por las labores de

edición y tipeo del manuscrito.

Tilburg, 1 de

mayo

de 1993

(21)

Capítulo

II

El

mercado

mundial

del

café

“Sin consenso sobre el pacto cafetero”, rezaba el título de una

noticia periodística de

La

Nación

(Costa Rica) del 25 de febrero de

1991, y al concluir un encuentro de la Ejecutiva de la Organización

Internacional del Café (OIC), unanalistadijo en la

misma

noticiaque

...estoes unbaldede aguafríaparalosproductoresdecafé,quienes esperabanengeneralqueBrasil,finalmente presentarauna fórmulapara

elprocesodenegociaciones.

Más

de un año después se leía:

En Colombia los cafetaleros realizaron un urgente llamado a los

consumidoresy,enespecial,alprincipalcomprador,Estados Unidos, paraquesuscribanunnuevoPactoMundialCafetero {La Nación,

21-9-1992).

En

el presente capítulo planteamos que en el proceso de

nego-ciacionesnosetratasolamente delavoluntaddelaspartesinvolucradas, sino que existen problemas serios y objetivos que impiden lograr un nuevo acuerdo sobreel comercio mundial del café. Dichos problemas

tienen que ver con: (1) la situación actual del

mercado

global; (2) la

estructura y el comportamiento

muy

particulares de la oferta y la

demanda

a nivel mundial; (3) las políticas de los principales Estados productores y consumidores de café, y, finalmente; (4) la naturaleza

misma

delosconveniosinternacionales del café.Después de unarevisión

(22)

deestos aspectos,formulamosalgunas condicionesque detodos

modos

sedebecumplir paralograrla

mínima

estabilidadde unnuevo Convenio

Internacional del Café.

1.

Las

variedades

de

café

Existendosvariedades básicasdecafé: losArábica ylosRobusta.

En

la actualidad la primera variedad es cultivada principalmente en

América

Latina,aunaalturaentre500 y

2000

metros sobreelniveldel

mar, su porcentaje de cafeína es del 1,5%, y su sabor es suave. Los Robusta son

más

resistentes a lasplagas, contienenun porcentaje

más

altodecafeína (2-2,5%), yen comparación conlos Arábicasu sabores

más

bienáspero. Esta variedad seencuenü'a

mayormente

en laszonas

tropicalesde

menor

alturadeAfrica yAsia, sinembargo, tambiéncrece

a

más

altura.

En

Costade Marfil se viene experimentando desde los

setenta con el entrecruzamiento de

ambas

variedades, en el cual se

lograuna

mayor

resistenciaalasplagas yunbajo porcentajedecafeína.

En

el

mercado

internacionalelcaféescomercializadoensu

mayor

parte

como

café verde o café oro, que es su forma después de una

primerafasedeelaboraciónobeneficiado.

Según

el

modo

de

beneficia-do, los Arábicason diferenciados encafé no-lavado,enel quela ope-ración se efectúa en seco (tal

como

se llevaa cabo en Brasil, Bolivia,

Paraguay y Etiopía), y café lavadoo Suaves, un

método

en el cualel

despulpadoy lalimpieza se efectúanen agua.

Se

subdividenen Suaves

Colombianos

(Colombia,Kenia y Tanzania) y OtrosSuaves (América

Central y otros países latinoamericanos, India,

Papúa-Nueva

Guinea,

Ruanda

y Burundi).

Dcnü'o de lasvariedades existen diferentescalidades que han sido

desarrolladas localmente. Ejemplosson Santos,Paraña ylacalidadRío en Brasil;

Mams,

Hard

Bean

y Caturra en Colombia.

La

Caturra se

conoce también enCcntroamérica;Primay Superioren Costa deMarfil.

También

hay países que cultivan

más

de una variedad de café. Por

ejemplo, Ecuadore India, que están registrados

como

productores de

Otros Suaves, producen casi un

50%

también de Robusta; asímismo,

Brasil y Tanzaniatienen un 10 yun

20

porciento,respectivamente,de Robusta.

En

general, se paga intemacionalmente el

mayor

precio por

los Suaves Colombianos, después vienen los Otros Suaves, los no-lavados, y en último lugar están los Robusta. Pero las situaciones

cambiantes dela

demanda

y laoferta,el usode mezclas por las

tosta-dorasen los principales países importadores ylacreciente

demanda

de

café soluble (paraelcuallosRobustadanmejores rendimientosquelos

Arábica) en un mercado importante

como

los Estados Unidos (EUA), hacen fluctuar las diferencias de precios. Las variaciones en las exis-tencias y las operaciones en los mercados spot y de futuro, pueden

agudizarlasfluctuaciones.

En

lasegunda mitad delosañosochentalas

(23)

diferenciasdepreciodelosArábicaparecíaniren

aumento

frentealos

Robusta (ICO,

QSB:

4).

En

este períodolaparticipacióndelos Suaves Colombianos

cons-tituía

más

o

menos

lasexta partede laofertatotal,la deOtros Suaves

unacuartaa tercera parte,la delosno-lavados de unaquintaatercera parte

(muy

fluctuanteporlaproduccióndeBrasil),y lade losRobusta

alrededor de una cuarta parte. Las fluctuaciones por la temporada de cosecha también tienen susefectosenlaoferta,con excepcióndelcaso

degrandes productores

como

Brasily Colombia, que disponen de exis-tencias para mantener una oferta constante durante todoel año.

Cabe

señalar que generalmente la oferta

máxima

de los países productores

del Hemisferio Norteapareceenel

mercado

enlos

meses

denoviembre

aabril,mientrasque ladelospaísesdelsur tienesuauge enelperíodo

dejunioa octubre.

2.

Precio y

producción

En

la década pasada 50 países tropicales habían producido en promedio

más

de

90

millonesdesacosde

60

kg.decaféverdeporaño,

delcualel21porcientofueconsumido en lospropios países productores

yelresto,oseaalrededorde4,3millonesdetoneladas,estaban disponible

paralaexportación. Efectivamente,fueron exportadasenpromedio unos

3,9millones detoneladas por año. El sobrante fueagregado alas exis-tenciasy,siseincluyeenlaoferta disponible,elexcedenteenelmercado

llegaba a unos 3 millones de toneladas.

Si sehaceuna comparación eneltiempo delaproducción,

sumada

a las existencias iniciales de los países productores con el

consumo

interno ylas exportaciones delos mismos,

veamos

que en los últimos

25 años a nivel mundial

hubo

anualmente un excedente que fluctuó entre 1,4 y4,5 millones de toneladas.

La

figura 2.1 señala

cómo

los

cambios en el excedente en general demuestran una relación negativa

con respecto a las fluctuaciones del precio en el

mercado

mundial. Resulta

que

los varios convenios internacionales del café casi

no

ejercieron ninguna influencia decisiva sobre esta relación.

Desde

mediados delosaños setenta parecequeel excedente tendióa crecer;

y es que al no poder detener la tendencia alcista de la producción mundial en la épocade la posguerra,

no

era fácil reducirlo.

Las fluctuaciones globales, y especialmente las bajas temporales

delaproducción, sepuedenatribuira heladas y sequíasen lasregiones

cafeterasdeBrasil, elprimerpaísproductordecaféenel

mundo

(Pieterse

y Silvis1988; 12, 13).Estosedebe alaubicación relativamente sureña

deestas regiones que, de hecho,

no

son las

más

aptaspara el cultivo

de café, razón por la cual el gobierno brasileño está restringiendo la

producciónenlasregiones sureñas (Parañ’a/Sáo Paulo),y

dando

incen-tivos paraabrirnuevasplantacionesen laszonassituadas

más

al norte

(24)

Figura 2.1 Café: existencias

y

precios en el mercado mundial 1967-1989

o

O

O

O

ID

O

ID

O

o

CM CVJ »— T— ID

O

en 00 CD in 00 O)

o

oo CD lO <D

O

r-CD co CD (0 u -O _2 o u c :2 ’u u 3 -o o o C/5

22

Fuente; M. Massarrat; "Crisis in the coffee economy", en F. O. Lichts, International Coffee Report,

4

july 1990, p. 328.

(25)

(MinasGerais y Rondonia).

Además,

Brasiltambién es ungran

consu-midor que destinapor lo

menos

la terceraparte desu cosecha parael

usointerno.Los

demás

paísesproductores,enconjunto,mostrarondesde 1950 unaproduccióncreciente casicontinua,conelresultadode quela

participacióndeBrasilen laproducciónmundial bajódel

50%

al

25%

en la actualidad(fig. 2.2).

En

segundo lugar,sigue

Colombia

con una

participación que oscilaen alrededor del

15%,

mientras, en total,

más

del

60

por ciento de lacosecha mundial se realizaen

América

Latina.

Figura2.2

Evolución de laproducción de café

enlosaños de laposguerra

min. desacos

El crecimiento

más

significativohatenido lugaren los países

afri-canosyasiáticos.

En

los años ochentalaparticipacióndeAfrica creció

del

22,6%

al

25%,

y lade Asiadel

10%

al

12%

(Vogelvang 1988; 26).

Hay

queconsiderartambién queallíla

mayor

parte delcaféesproducida por pequeños productores con

menos

de cinco hectáreas de tierra,

mientrasque en AméricaLatinala mayoría de lasplantacionesocupan

entre 5 y 30 hectáreas (Graaff 1986: 33, 34).

En

estecontinente son principalmente los grandescafetaleros los que tienen unaparticipación

importante en la producción.

(26)

En

la época deposguerra elcrecimiento en la produccióndecafé

se ha debido casi en su totalidad al

aumento

en la productividad del

suelo y no a la expansión del área cultivada (Vogclvang 1988: 31).

Aquella se incrementó, en promedio, de los 400-500 kilogramos de

café oro por hectárea hasta 500-600 kilogramos, lo que entre otras

causas es un resultado del

aumento

de la densidad de las plantas en

combinación con laintroducciónde nuevasvariedades,

más

resistentes

a las enfermedades y plagas. Otra razón es el uso

más

intensivo de insumos

como

fertilizantes y pesticidas químicos.

En

general, la

apli-cación se encuentra

más

difundida en

América

Latina que en otras regiones.

La

más

altaproductividaddel suelo seencuentra en

América

Central,pero tambiénlospaíses asiáticosson productivos, ylosafricanos

como

Kenia y

Ruanda tampoco

sequedan atrás, y sus productividades

actualmente están a la altura de

Colombia

y Brasil.

Además

de los

insumos, la

mayor

intensidad dela

mano

de obrajuega igualmente un

papel decisivo enel crecimientode la productividad.

CuadroNo.2.1

Escaladeproducciónpaísescafeteros

Area pequeño produc-tor* Valor exporta-ción café Rendi-miento de latierra

Margen

del productor (%) sobreel kg/ha

%

sobre total(%) $ct/kg precio

total

produc-áreacafé tor

Brasil mínimo 10 600 18 13 Colombia 50 51 800 4 2 Costa Rica 41 34 1200 14 11 ElSalvador 34 73 480 8 6 Guatemala 20 41 Costa deMarfil 95 25 300 -2 -2 Angola 10 3 Uganda 95 94 Indonesia 89 3 500 30 27

*Areapequeñoproductor,engeneral<5ha;Colombia,<8 ha;CostaRica,<10

ha;ElSalvador,producciónanual< 200quintales(unquintal= 46kg).

Valor deexportacióndel café: 1985.

Rendimiento/Margenproductor/Precio productor: 1982.

Fuente:PieterseySilvis1988: 9,10;Pelupessy 1991: 148,149.

(27)

Losrendimientosmonetarios son

muy

desigualesenlosdiferentes países productores de café, y no están directamente relacionados a la

productividad del suelo ni al crecimiento de la producción (Cuadro

2.1).

Podemos

finalizar esta parte con laconclusión general de quea

comienzos de los años noventa sepresentan a nivel mundial unagran variedad de países productores de café, con tecnologías aplicadas y

rendimientos

muy

dispersos,

combinada

con

una

sobreproducción

generalizadadelproductoquepresionasobrelospreciosinternacionales del mismo.

3.

La

oferta

La manera

como

la oferta reacciona respecto a las fluctuaciones

del precio es importante en la búsqueda de las explicaciones de la

sobreproducción.

En

primerlugar, sedebe mencionar algunos factores

exógenos que no se pueden controlar ni influir, y que hacen fluctuar

fuertemente la oferta de los países individuales. Estos factores, sin

embargo, no tienen nada que vercon el precio. Circunstancias

clima-tológicas

como

enel casobrasileño, brotes de enfermedades yplagas,

guerras civiles y agitación social, son ejemplos de ellos.

Elhecho de quelaampliacióno renovacióndel cafetalrequieraun

período de 6a 8 años

como

mínimo

para llegara la

máxima

produc-tividad,significaquelacapacidad dereaccióndelaofertaa corto plazo

es

mucho

más

pequeña quea largoplazo (véanselas elasticidades del

Cuadro

2.2).

Los

paísescongrandesexistenciasdecafé podrían actuar

con

mucho más

flexibilidad.Asimismo, un

aumento

enlaintensidadde

la

mano

de obra en los cortes de café podría surtir algunos efectos a corto plazo.

Losgobiernosde los países productores también juegan un papel

significativoenlafijacióndelprecioy delaoferta.

Un

aspectoimportante

delapolíticaestatales laintervenciónenlacomercializacióndel café.

Esta puede variardesde la

compra

y el procesamiento centralizados,

como

en Keniay Tanzania, hastael

mercadeo

por

medio

de‘Institutos

delCafé’

donde

sefijanlosprecios

mínimos

paraelproducto (casosde

Brasily Colombia).

La

disponibilidaddeinsumosycréditosyelestímulo

olarestricción deinversionesporparte del gobierno,

muchas

veces se

relacionanconesta intervención.

La

políticafiscal,losmárgenes delos

beneficiadoresdel café,delos intermediarios ydel transporte; y la

po-lítica cambiaria, influyen en el ingreso del productor.

La

injerencia

estatal en la comercialización

muchas

veces tiene

como

objetivos la

estabilización del ingresodelproductor,laobtencióndeingresosporel

gobierno y el control de divisas.

La

relación precio al productor y precio deexportación fluctuó en el tiempo y varió en los últimos diez

años de un promediodel

30%

para

Camerún,

el

40%

paraBrasil, y el

50%

para Colombia, hasta el

90%

para Kenia. Por lo tanto, se puede

(28)

concluirquelospreciosdel

mercado

mundial pueden influirsólo

muy

limiladamenieen el comportamienio inmediato de los productores de

café.

4.

“Dutch

Disease”

Estudiosrecienteshan

comprobado

que cuandoocurreuna bonanza enlosingresosdelcaféenlospaísesproductoresimportantes, se origina

elasíllamado síndromeholandés(DutchDisease)(Edward1984: 1

107-17;

Bevan

et. al 1990: 359-78).

O

sea,

como

consecuenciade unfuerte

e inesperadoaumentoenelingresodeventademateriaprimaalmercado

mundial,se aplicaenestospaísesunapolíticaeconómica que no conduce

a nuevas inversiones privadas ni públicas, ni a diversificaciones

pro-ductivasuotrasprevisionesparalosañosdeescasez, sinoquelapolítica

económicaaplicada llevaa

más

inflación interna,

mayor

consumo

pri-vado yestatal,y a

más

importaciones.

De

estamanerasehaperpetuado

ladependencia económicadel café, y en

muchos

casoséstahacrecido.

Por otro lado, existe en general una cierta inflexibilidad de la oferta

cuando se presenta una baja de los precios en comparación con un

incremento, sobre todo a corto plazo

(Mwandha

et. al 1985: 24-6). Si losmárgenesparalosproductoresdisminuyen odesaparecen,la

primera reacción esladeeconomizaren las labores de mantenimiento

del cultivo, principalmente en las actividades intensivas en

mano

de

obra, la fertilización y fumigación. Incluso pueden pararse todas las

actividadesdecultivoy solamente secontratatemporeros paraelcorte,

con todas las consecuencias para los futuros rendimientos y tasas de

desempleo.

De

nuestrotrabajode

campo

enElSalvador

hemos

observado

queelprimerpaso, lainterrupción parcialdelasactividadesdecultivo,

quesignifica un ahorro enlos costos del

15%,

llevaa un descenso en

la productividad del

35%;

mientras queel cese total delas laboresde

cultivo disminuye los costos en relación a los del nivel normal de

actividadesen un

34%,

y reducelaproductividaddela tierraenun

70%

(Capítulo VI).

Estapráctica se lleva acabo especialmente en lospaísesdondeel

café predominaen la economía, con un limitado usoalternativo dela

tierra,

donde

laproducciónsehallaengranparteen

manos

depequeños

productores, ydondeseefectúaunapolíticadeajuste estructuraldirigida

a unaampliacióndelpeso delosbienes ‘comerciables’enlaestructura

productiva (entre otros, en pro de la financiación delos déficitdelas

cuentascorrientes y fiscales, y del serviciodela deudaexterna).

En

el

casodelospequeñosproductores sedebe tomar asimismo en cuentala

estrategiadesobrevivencia por lacual elproductorindividual tratade

neutralizarlasconsecuenciasdelabajadepreciosmedianteun

aumento

desu oferta.

Los

valores de laselasticidadesde laofertaenel Cuadro

2.2,

que

en general son

muy

bajos, muestran queel resultado final de

26

(29)

todos los factores tratados representa unareacción

muy

limitadade la

ofertaaloscambiosdel precio.

Hay

grandesdiferencias entre los países.

Algunospaíses africanosyasiáticosparecenpoderreaccionar

más

ágil-mente ante loscambios de precios. Sin embargo, después de

más

de

seisaños, tambiénlosgrandes países productores

como

Brasil,

Colom-biae Indonesia, pueden tener elasticidadesde oferta significativas.

La

disponibilidad de nuevas tierras, laposibilidad desu uso alternativo y

la política estatal,juegan un importante papel en este asunto.

CuadroNo.2.2

Elasticidadesdelaoferta

País0

continente

Corto plazo Largoplazo

Brasil 0.09/0.20 0.35/1.10 Colombia 0.03/0.07 0.18/0.96 AméricaCentral 0.03 0.14/0.77 CostaRica 0.24/0.79 ElSalvador 0.21 0.56/0.60 Guatemala 0.11 0.20/0.50 Honduras 0.49/0.70 Nicaragua 0.54/0.59 Africa 0.12 0.40/0.90 Angola 0.70 Costa deMarfil 0.55 0.73 Uganda 0.40 Asia 0.10 0.43/0.80 Indonesia 0.29 1.05 Otros paísesa. 0.08 0.38

Mundo

0.12 0.74

Mundo

(Behrman) (0.0/0.2) (0.3/0.5)

*Valoresointervaloscalculadosdediferentes estudios.

** Hastaunaño

máximo

deretraso.

***Variosretrasos (6años

como

mínimo);3 valoresaltosdemasiado dudosos han

sidoomitidos.

Fuente:Behrman1983;

Adams

1983.

5.

Los

países

consumidores

En

el mercado internacional el café es comercializado

como

café

verde,cafétostadoycafésoluble,cuyospesosenlaactualidad ascienden

(30)

al

90%,

3%

y

7%,

respectivamente, de las importaciones totales. Los

países industrializados no-tropicales tienenlaparticipaciónmayoritaria

en las importaciones. El tostado delcafé verde, la composición de las

diferentesmezclasyelconsumo,se hallanconcentradosenestos países

principalmente.

En

el

Cuadro

2.3 se aprecia la distribución de las

importaciones porlos

más

importantesbloqueseconómicosdurantelos

últimos

20

años.

CuadroNo.2.3

Estructuradelasimportacionesdecafé*

1971-1989

Destino

Año

delacosecha

*

71/73 80/82 84/86 88/90

EUA

37 28 26 23

CE

36 43 44 42 (entreellos, la

REA)

(15) (14) (14) Otros 21 15 17 18 Mercadodecuotas 94 86 87 83 No-cuota 6 14 13 17 (entreellos,

EuropadelEste)*** (6) (7) (7)

Total(%) 100 100 100 100

(Millonesdesacos) (59.4) (61.6) (68.9) (73.3)

*Todaslasvariedadesdecafé.

** Promedio dedos añosdecosecha.

***ExcluidaYugoslavia(miembroCIC).

Fuente:

DKV:

Jahresbericht 1989; ICO:

QSB

No. 39; ICO:

EB

3206/90;

Vogelvang1988:32.

EUA

esel

mayor

país consumidor, aunque con una participación

que

haidobajando con eltiempo

como

consecuenciadel

consumo

per cápita descendente (véase también el

Cuadro

2.4).

En

1965,

EUA

se

apuntóel

45%

delasimportacionestotales;para 1988/89,esteporcentaje había bajadohastael

25%. La

composición desus importaciones también

cambió

enese período,enelcual lospesosdelosSuaves Colombianos

y de los no-lavados bajaron, en tanto que los de Otros Suaves (de

América

Central) y Robusta (de Indonesia), crecieron.

La Comunidad

(31)

I

Europea (CE) tiene una cuota creciente, que actualmente constituye

j

algo

más

del

40%

deltotal.

De

la

CE,

Alemania esel importador

más

! importante; mundialmente ocupaelsegundolugarcon

más

delaoctava j

parte delas importaciones totales.

En

Alemania

se

compra

sobretodo

los Suaves de mejor calidad (colombianos y otros) y los Arábica

no-lavados.

No

obstante, cerca de una cuarta parte de las importaciones

brutas es reexportada después de tostar, por lo que

Alemania

se ha

! convertido en el sexto exportador del

mundo

y el

más

grande de los

países no-productores.

Con

más

de 3 millones desacos en 1989,esta

exportación fue

mayor

que la de los países centroamericanos. Otros grandes importadores son Francia e Italia, con porcentajes altos de

Robusta.

Se

señala que estos países consumidores tradicionales de

! Robusta vienen experimentando un

cambio

en las preferencias, y que i la variedad haperdido terreno frente a los Arábica no-lavados, prin-I cipalmente. El Japón es el importador

más

grande de losotros países

miembros

del

Convenio

Internacional delCafé (CIC).Singapurllegóa

ser, denu'o del CIC, un gran reexportador entre los países del Tercer

Mundo

miembros

del

Convenio

(ver

Cuadro

2.3).

La

participación de los países no-cuota (los que noparticipan en

los ClCs)creció fuertementeen losúltimos

20

años,desdeel

6%

hasta

el

17%

delas importaciones mundiales. Entre otros, fueronlos países

delaantiguaEuropaOriental,con la

ex-URSS

como

elimportador

más

grande. Elpesode lasimportaciones delosantiguos países deEuropa

delEstepasó del

4%

en los años sesenta, hasta el

7%

en los últimos

años.Los

demás

paísesno-miembrosdel

CIC

son sobre todolasnaciones

en desarrollo, las cuales duplicaron su participación en el comercio

mundial, pasando del

4-5%

hasta el

8-10%,

con Argelia

como

el

importador

más

grandeencifras absolutas.Parece

poco

lógicoque los países en desarrollo hayan

aumentado

su

consumo

de café,

especial-mente porque esto tendría que haber ocurrido en los años ochenta: apartede losproblemas deregistración,puede ser que enestecaso se

tratedel llamado ‘café turista’, destinado a la reexportación a precios

más

bajos de los oficialmente establecidos en el Convenio, de países

no-miembrosdel

CIC

haciapaíses industrializados

miembros

delmismo.

La

proporción Robusta/Arábica parael

mercado

no-cuota,

no

difiere

mucho

de la del

mercado

cuota.

Porúltimo,cabeseñalarlasdiferentesintervenciones anivelestatal

con respecto alospreciosdelcafé y las restriccionesala importación.

La

mayoríadelospaíseseuropeosponen gravámenes altosal

consumo

decafé.

EUA

no fijaderechosarancelarios, encambio, la

CE

establece

un derecho arancelario externo

ad

valorem del

5%

parael café verde,

y tarifas

más

altasparaelcafé elaborado.Perolosllamados

ACP

(países

de Africa, del Caribe y del Pacífico) gozan de exención en esto.

En

Japón estáexento detarifas arancelariasel café verde,mientras queel

caféen sus formaselaboradas seencuentragravado con unatarifa

mí-nima

del

20%.

Restricciones no-arancelarias que afectan a la

(32)

lación se pueden encontrar en casi todos los países consumidores

importantes.

6.

Las

tendencias

en

la

demanda

En

el

Cuadro

2.4 seobservaeldesarrollo del

consumo

decafé per

cápita de importantes países consumidores. El

consumo

más

alto se registra en lospaísesescandinavos, con un promedio

mínimo

de 10kg

por habitante por año. Parece que en este caso se puede hablar de un

mercado

saturado. Las fluctuaciones anuales sehacen explicar porel

usodedatos con respecto alallamada desaparición del café, dondeel

consumo no

sedistingue deloscambios en las existencias.

Los

suecos

van a la cabeza con un

consumo

porhabitante de 6 1/2 tasas decafé

pordía.

Aun

así,paraeste país,yDinamarca, se notaundecrecimiento

ligero

comparado

con la primera mitad de los años setenta.

CuadroNo.2.4

Café:

consumo

percápitaporaño

1972-1989(kgs.) 1972 1980 1985 1989

EUA

6.4 4.6 4.7 4.5 C.E. 4.3 4.9 4.9 5.2 Dinamarca 12.2 11.0 11.0 10.7 Holanda 8.3 7.7 9.4 9.1

REA

5.2 6.7 6.8 8.5 Francia 4.9 5.9 5.5 5.7 Italia 3.3 3.9 4.9 4.5 ReinoUnido 2.0 2.2 2.0 2.3 RestodeEuropa Suecia 13.4 11.4 11.6 11.0 Noruega 10.3 9.7 10.5 10.2 Austria 4.1 7.0 7.3 10.6 Hungría 3.1 3.3 Yugoslavia 1.8 2.2 2.1

Restodel

mundo

Japón 0.8 1.7 2.2 2.5

Australia 1.6 2.0 2.1 2.5

Canadá 4.1 4.5 4.4 4.3

Fuentó.-Vogelvang1988:34;ICO,

EB

3206/90,Table4;Eur.CoffeeReport1989;

DKV

1986:4.

(33)

El grupo

medio

tiene un

consumo

percápita de 6-10 kg poraño, y a él pertenecen, entre otros países, Holanda y Alemania.

Un

creci-mientoenel

consumo

deestegrupoparece posiblesólo

muy

limitada-mente.

Los

demás

países conforman el grupo de los consumidores de

bajo nivel, si bien con una

demanda

creciente.

En

consecuencia, el

consumo medio

crecióen la totalidad de la

CE.

Los

tradicionales consumidores de té

como

el Reino Unido,

Aus-tralia y Japón, son promisorios mercados de crecimientoen los cuales

el

consumo

de café soluble es preferido, aunque el café tostado está

ganando terreno. El

mercado

individual

más

grande,

EUA,

es un caso

aparte

(Mwanda

1985; 31, 117-73). El

consumo

decafé percápita al

comienzo deeste siglofue alrededorde3,5

kg

ycreciópaulatinamente

hasta 9,1 kg en 1946, para luegobajarhastaunpromedio de apenas dos

lasaspor persona pordíaenlaactualidad,

como

consecuenciade cambios

en los hábitos relacionados con argumentos de la salud.

Además,

a

partir de los años cincuenta el

consumo

de café soluble ha crecido

fuertemente en este país.

El

consumo

enlospaíses productores,en cambio,semantieneaun

nivel bajo.

Los

grandesproductores,Brasily Colombia,

consumen

entre 5.5

kg

y 4,5

kg

respectivamente;lospaísescentroamericanosentre4 y

6.5 kg; mientras que un productor grande africano, Costa de Marfil,

consume

2

kg

por persona por año.

En

su totalidad,

América

Latina

tiene un

consumo

promedio de 3,5

kg

desde los sesenta, en tanto que

Africa y Asia, con

menos

de 1 kg, están todavía en el último renglón.

Lasrazonesporlascualesel

consumo

decafé es todavía

muy

limitado

enelTercer

Mundo,

podrían buscarseenel restringidocrecimientodel

ingreso y losbajos niveles de vida.

También

los países de Europadel

Este tienen, en promedio, bajos niveles de

consumo

de café, sin

em-bargo, en este caso se notan crecimientos sostenidos enel tiempo. Varios investigadores han hechoestimaciones de laselasticidades delingreso y laselasticidades del precio, dela

demanda

ydel

consumo

de café, las que se presentan en el

Cuadro

2.5.

La

reacción del

consumo

decafé ante los cambios en el ingreso, difiere

mucho

por región.

En

EUA

la

demanda

prácticamente

no

reacciona a ello.

La

hipótesis deque losefectos de loscambios en el

ingreso disminuyen con un

aumento

en el nivel del ingreso real per

cápita y/oconlasaturación(física)delmercado,sólopuedeserafirmada parcialmente. Regiones que hantenidofuertescrecimientosdel ingreso per cápitaen losaños deposguerra, tienen elasticidades significativas.

La

alta elasticidad del ingreso para Japón, se explica por el

consumo

per cápita todavía

muy

bajo.

Las elasticidades del precio sí son significativas para

EUA.

Se puede esperar para los países consumidores con ingresos

más

bajos, elasticidadesde-0,4 hasta-0,6, y siaumentarael ingreso, estos valores llegarían a ser de -0,2 hasta-0,3

(Mwandha

et. al 1985: 30). Japón y

otros paísesconsumidores no-tradicionales decafé tienen elasticidades

(34)

dela

demanda

tambiénaltas.Para todoslospaíses, altos preciosdecafé

van dela

mano

conelasticidadesaltas,yéstasbajanensentidoabsoluto ante precios bajos

(como

en los paísesproductores).

CuadroNo.2.5

Elasticidadesdela

demanda

*

Región Ingreso Precio

EUA

_ -0.33

/-0.37

C.E.** 0.59 -0.il/-0.32

Japón 1.99 -0.40/-0.79

Escandinavia 0.33 -0.35/-0.40

EuropadelSur 0.53 -0.32/-0.41

EuropaCentral Economías 1.14 -0.12/ -0.39 planificadas Paísesproductores 1.07 -0.19/ -0.28 Brasil -0.15/ -0.30 Colombia -0.03/-0.07

Mundo*

0.45 -0.23

*Varios valores ointervalosdeducidos dediferentes estudios.

**ElasticidaddepreciodetodaEuropa.

Fuente:Akiyama,Metha1982;

Adams

1983: 21, 23;Vogelvang 1988: 135-136.

Así,

Vogelvang

calculó para Holanda una elasticidad media de

-0,39, con elasticidades de -0,21 ó -1,76, respectivamente, para los

niveles bajos y altos del precio del café (Vogelvang 1988: 135). Las

disminucionesrecientesenlospreciosdelcaféprobablemente hantenido

pocosefectos en su demanda. Por otra parte,si ocurriese unaescasez eventual que hiciera subir los precios, ello podría tener

como

conse-cuencia una reducción significativa en la demanda.

Si nosfijamosen laselasticidades delingreso ydelprecio globales

de la

demanda,

notamos que los valores absolutos en general son de

nuevo

significativamente

más

bajos que uno, mientras que los altos nivelesdeingresoenlospaísesconsumidoreshacen disminuirlosefectos positivos para la demanda, debido a las reducciones en los valores

absolutos tantodelaselasticidadesdel ingreso

como

lasdel precio.

De

estamanera,losaspectosestructuralesdela

demanda

tambiéndificultan

lograrel equilibrio en el mercado. 32

(35)

7.El

Convenio

Internacionaldel

Café

En

losaños ochenta estaban vigenteselterceroyelcuartoconvenio

del café entre los países productores y consumidores a partir de las

fechasde 1976y 1983, respectivamente.

Con

estosconveniosseintentó

armonizar anualmentela

demanda

yla ofertadentrodeciertos límites

deprecios,por

medio

decuotasde

mercado

paralospaísesproductores

participantes.

De

esta forma se intentaba garantizar a los países

pro-ductores, y a las por lo

menos 20

millones de familias que dependen

delcultivodecafé,uningresoapropiadoyestableparasusexportaciones, a la vez que los importadores estaban seguros de un abastecimiento constante aprecios estables. Las cuotas fueron fijadascon base en las

producciones y existenciasestimadas delos países productores indivi-duales,por unlado, y la

demanda

deimportación total,porotro.

Vein-tiséispaíses productores pequeños, cada

uno

con unaoferta

máxima

de

100.000sacos,entrabanen unarreglo especial queparaelañocafetero

1987/88 comprendióalrededordel

6%

delacuotatotal.Lascuotas para

los

demás

productoreseneseañofueron:paralos Suaves

Colombianos

el 19,95%,losOtrosSuavesel23,51%,losno-lavadosel

33,07%

y los

Robustael

23,47%

delallamadacuota-base; existiendounacuotatotal

(incluidos los exportadores pequeños) de 58 millones de sacos.

Las bandas deprecios eran entre

US$1.20

y

US$1,40

porlibrade unacotización media delosOtros Suaves yRobusta.

A

partirde 1976

los SuavesColombianos y los no-lavados de Brasil no entraban en el

cálculo, porque se consideraba que los institutos oficiales del café de

estos productoresgrandespodían influirdirectamenteenlosnivelesde

sus precios, entre otros, mediante tratos especiales (special deais) e intervenciones en los mercados de futuros.

Empero,

también existen

tratosespecialesdeproductorespequeños,

como

Nicaraguaque en 1988

vendiótodasucosechapor adelantado alamultinacionalalemana Ciba-Geigy. Si lospreciossobrepasaranel límite

máximo

fijado seampliaría

lacuota equitativamente, y si la situación durara, incluso se desistiría

de lacuota. Si los precios estuvieran pordebajo del límitemínimo, la

cuota se reduciría. El grupo de lospequeños exportadores antes

men-cionados, quedaba fuera deeste trato.

De

la figura 2.1 sepuedeverque el preciocompuestodel

CIC

en

los años ochenta en general estuvo dentro de los límites fijados.

La

sequíabrasileñaen 1985 causó unasubidadelospreciosporencima de

US$1,

50/porlibra, yel comercio fue liberadoconformeel reglamento

del

CIC

al prolongarse la situación por

más

de45 días. Sin embargo, una evolución

más

importante ha sido el crecimiento sostenido de la

(sobre)produccióndesdelasegundamitaddelos setenta,ylaformación

excesiva de las existencias, lo que resultó en el rompimiento del

Convenio.

La

producción mediaanual, que desdela segunda mitad de

los ochenta llegó a

más

de

90

millones de sacos, después derestar el

20%

parael

consumo

de los países productores, está

muy

por encima

(36)

delos50millonesquemenciona Vogelvang

como

unequilibrio estable del

mercado

mundialalargoplazo (Vogelvang 1988:204).

Los

precios

deantesdejuliode 1989 estaríanentreun

30%

y un

42%

porencima

delospreciosde mercadolibre.

Cuando

elsistema fue abolido enjulio

1989, se observó una baja en los precios que llegó al

40%

del nivel original, lo que podría ser considerado una afirmación de lo arriba

planteado.

De

los precios

más

altos del Convenio, obviamente deben

serdeducidos los costos de las existencias de los países productores.

8.El desigual

intercambio

delcafé

Una

complicación adicional presentan lasestructurasmonopólicas yoligopólicasdelacadenacomercialdelproductor haciaelconsumidor

final'.Lasgrandes comercializadorasinternacionalesylasimportadoras

de lospaísesindustrializadossuelenenfrentarsecon lospaíses

produc-tores dereducido tamaño que compiten entresí. Igualmente,existeen

la mayoría de los casos fuertesconcentraciones de tostadores y

trans-portadores del café. Los grandescompradoresestán asimismoen con-dicionesdereducirsusriesgos medianteoperaciones enel mercado de

futuros.

Como

consecuencia se observaque la parte del ingreso bruto

por unidadproductoquerecibeelcultivadoren,por ejemplo, América

Central, oscila alrededor del

25%

delpreciode venta al por

menor

en

Europa. El ingreso netodelproductor (despuésdela deducción desus

costos)

suma

alrededordel

15%

delprecioal consumidor en lospaíses industrializados. Por

medio

de uncálculo aproximado se muestra

más

detalladamente la repartición típica del ingreso generado en lacadena

comercial internacional del café (ver Cuadro 3.2). El cálculo muestra

que el tostador-importador, el comercio en el país consumidor y los

Estados (impuestos,tantoen elpaísconsumidor

como

enelproductor), seapropian de la

mayor

parte del excedente generado porel café: en conjunto, el

53%

del precio al por

menor

en el país consumidor.

En

países

como

AlemaniaeItalia,laparticipación delEstadoenelexcedente es aún

mayor

por los altos impuestos al

consumo

decafé. Los

bene-ficiadorese intermediariosenelpaís envíasde desarrolloreciben una

parte

más

reducida, en conjunto no

más

del

12%

del ingreso total.

En

elcasode una bajaenlospreciosdeexportación

FOB,

hayuna

inclinación a reducir o eliminarel impuesto del país productor,

como

recientemente ocurrió en Costa Rica.

Una

de las consecuencias de la

presenciadeestas estructurasdelosmercadosinternacionales esquela

repartición del excedente

económico

generadotiendea ir endesmedro

de los países productores.

Es

una situación generalizadaen el ámbito

del comercio internacional de materiasprimas entreel

mundo

en vías

1 VéaseelcapítuloIIIdeestelibro;comotambién Pelupessy(ed)1991,capítulo 3para

elcaso específicodeAlemania.

(37)

dedesarrolloylospaísesindustrializados.

Un

caso

más

desventajoso es

eldelbanano,quedejasolamenteel

15%

enelpaísproductor.

Una

lasa

de

cambio

decrecientedel dólar, la

moneda

en laqueelpreciodelcafé

se coliza,va también en detrimentodelosproductores.

Todo

esto acre-cienta la inclinación de los gobiernos en los países en desarrollo a

neutralizar los efectos del precio y seguir una política de ‘síndrome

holandés’.

9.

¿Otro

convenio?

El creciente

mercado

fuera de la cuota (véase Cuadro 2.3) y las

reexportacionesdecaféapreciospordebajodel precio establecidopor

el ClC, impiden la realización de un nuevo acuerdo.

En

el informe

anualde 1988/89 de laFederación Europea de TostadoresdeCafé, se señala que en el año 1987/88

hubo

unacantidad desconocida de café

‘indocumentado’ que fue llevado a

EUA

(European Coffee Report

1989:2).Otro problemaeselcarácterfijoy

más

o

menos

políticamente

determinado de las cuotas de los países productores, y sobre todo la

posición dominante de Brasil en ello. Tanto los países cafeteros con una producción creciente (Costa Rica, Indonesia y otros),

como

los

paísesconsumidores que se quejan de

no

poderdisponer a tiempo de

la calidad requerida de café,presentan objecciones.

Un

estudiorecientedela

demanda

deimportacióndecaféen

EUA,

muestraque enla

demanda

porlasdiferentesvariedadesdecafésetrata

más

bien de complementariedad que de substitución (Goddard 1989: 147-59). Ello es la consecuencia de las preferencias del consumidor,

como

también delacomposición de lasmezclas delos tostadores,por

lo cual en todo caso las cantidades importadas en los mercados

más

importantes estánfijasacortoplazo ymuestranpocasposibilidadesde

substitución.

A

largoplazoexiste ciertatendencia auna

demanda

cre-ciente por las variedades

más

caras, y dentro deéstas poruna calidad

mejordecafé.

En

losúltimosaños hancrecidolasexistenciasdeBrasil,

las de losexportadorespequeños de los Arábicaqueestán fueradela

cuotadebasedel

CIC

ylasdelosproductoresdelosRobusta (ICO,

W.

P.: tabla4).

La

armonización delaofertay la

demanda

entonces

no

es

unatareasimple, mientrasqueloscambios enlosindicadoresdelprecio sólotienen unainfluencialimitadaen la oferta.Lasbajas elasticidades

de la

demanda

y de la oferta, la

manera

de

cómo

las elasticidades de

la

demanda

cambian conalzasenel ingreso,mutaciones delosprecios

ocon la saturación del mercado y las políticas estatales en lospaíses productores y consumidores, hacendifícilalcanzarunequilibrioduradero

enel mercado.

Porotra parle,existen lasestrategiasdesobrevivencia

comunes

de

los pequeños productores que cultivan alrededor de la quinta parte de

laproducciónmundial, yque

muchas

vecessonlas variedadesde

menor

35

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