ARA HALLADA EN LAS INMEDIACIONES DE LOS “BODEGONES SUR” (MÉRIDA)
AN ALTAR FOUND NEAR
“LOS BODEGONES SUR” (MÉRIDA)
JOSÉ LUIS RAMÍREZ SÁDABA*
GUADALUPE MÉNDEZ GRANDE**
RESUMEN
En 2016 se encontró en Mérida (Augsta Emerita) un ara de granito bastante deteriorada. Aplicando el Morphological Residual Modelling (M.R.M.) este artículo intenta reconstruir su texto: si era un epitafio o una inscripción votiva.
PALABRAS CLAVE: ara de granito deteriorada; ¿un epitafio o inscripción votiva? Mérida (Augusta Emerita). M. R.M.
ABSTRACT
In the year 2016 a substantially damaged granite altar was discovered in Mérida (Augusta Emerita). Using the technique of Morphological Residual Modelling (M.R.M.), this article attempts to reconstruct its text and to determine if it was an epitaph or a votive inscription.
KEYWORDS: granite altar (damaged); epitaph or votive inscription? Mérida (Augusta Emerita); M.R.M.
En verano de 2016 D. José Vicente Méndez Jiménez, policía local de Mérida, nos informó que le había parecido reconocer un ara de granito romana amontonada en una de las parcelas no urbanizables de la zona conocida con el nombre de “Los Bodegones”, al SE. de la ciudad. Tras comprobar su descubrimiento, lo pusimos en conocimiento del Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida, órgano garante del patrimonio arqueológico de la ciudad quien, tras llevar a cabo los trámites administrativos, técnicos y logísticos necesarios para su recogida, formalizó su acceso al almacén de la institución.
(*) Catedrático de Historia Antigua, Jubilado. Agradecemos al Consorcio de Mérida que, por medio de su Departamento de Documentación nos ha autorizado para publicar esta inscripción, además de darnos todas las facilidades para su autopsia y estudio.
(**) Arqueológa del Consorcio de Mérida.
Dicha pieza se hallaba amontonada junto con otras piedras en la parte superior de un pequeño cerro, justo en la linde de separación entre una parcela de tierra de labor en barbecho y una superficie de olivares. Con toda probabilidad fueron encontradas durante las tareas de roturación de alguna de las senaras y se acomodaron en la raya para no entorpecer las tareas de labranza. Echando un vistazo por el terreno pudimos comprobar que en ambas fincas se distinguían fragmentos de material constructivo (ladrillos, tejas) y cerámico de época romana en superficie (Fig. nº 1).
Como ya sabemos, Augusta Emerita se extendió desde fecha temprana fuera de la ciudad debido a su amplio crecimiento demográfico y a la disponibilidad de espacio para edificar. Algunas de las zonas situadas al S. y al E. de la ciudad se vieron favorecidas por estos factores, urbanizándose plenamente el espacio con la construcción de infraestructuras hidráulicas, viarias y casas señoriales en relativa connivencia con áreas funerarias y actividades productivas. Los hallazgos arqueológicos efectuados en esta zona son numerosos. Los más cercanos se localizan en la Avda. Juan Pablo II1 donde en 2005 (nº registro 8078), además de un enterramiento de época calcolítica y algunos restos industriales de época tardoantigua, pudo documentarse parte del trazado subterráneo (140 m.) de la conducción hidráulica de Cornalvo y cinco de sus spiramina o pozos de registros.
También pudo constatarse su colosal obra de fábrica que su excavador, en función del material arqueológico hallado durante la propia intervención, ha fechado en los primeros decenios del s. I d. C., bajo los reinados de Tiberio y/o Calígula.
(1) CHAMIZO DE CASTRO, Juan .José, “La conducción romana de Cornalvo en Augusta Emerita, nuevos datos cronológicos y constructivos. Intervención arqueológica en el solar de Archidona, SUP-SE-01, Salesianos (Avda. Reina Sofía)”, Mérida. Excavaciones Arqueológicas en Mérida 2005, Memoria 11 (Mérida. excav. arqueol.2005), Consorcio Ciudad Monumental de Mérida, 2015, pgs. 327-367.
Fig. nº 1. Plano de situación del lugar de hallazgo del ara. Mérida. © Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida. Dpto. de Documentación.
Algo más al sur del anterior, el mismo Chamizo2 pudo evidenciar durante su intervención en la urbanización “Bodegones Sur” (nº registro 8211), parte de una vía que discurría en dirección NE-SO; de ella pudo desvelar su anchura (5,80 m) y aunque su nivel de rodadura se hallaba arrasado, pudo constatar la existencia de su base o statumen efectuado con piedras de mediano tamaño, así como el rudus verificado con tosca machacada y arcillas. Entre esta intervención y la barriada de Plantonal de la Vera, por donde discurre el camino secundario 163 en dirección SE, se llevaron a cabo en 2008 y 2009 (nº registro 8190 y 8212) sendas excavaciones arqueológicas4 con motivo del proyecto de urbanización de esta parcela. Sus enormes dimensiones posibilitaron la división de la superficie en dos partes: La zona A ocupaba la zona meridional del solar y la B, el área septentrional.
En la zona B, emplazada unos 260 m al O. del lugar donde se hallaba el ara de granito motivo de esta publicación, se documentó un gran edificio (700 m2) constituido por once estancias organizadas en torno a un espacio central biabsidado que actuaba como distribuidor de todo el espacio. Dicho edificio, según su excavadora, podría tener un carácter lúdico y lo ha datado en época bajoimperial con una amortización durante el s. IV d. C. A escasos metros del inmueble y en su costado SO. se halló otra edificación privada de carácter termal que constaba de una superficie de unos 350 m2 y al menos nueve ámbitos diferentes, incluidas las zonas de servicios. Según Rodríguez, estas termas tenían un carácter privado vinculado posiblemente a una villa cercana no documentada durante la intervención.
La parte meridional de la parcela, la zona A, se subdividió a su vez en otras cuatro partes en función de los viales intervenidos; en ellos se localizaron parte de un camino (10 m. de longitud y 2,90 m. de anchura) orientado en dirección E.-O. con las piedras de uno de sus margines y el nivel de rodadura, así como un área funeraria de grandes dimensiones vinculada a él. En ella se certificaron 26 sepulturas de las que veinticuatro se efectuaron con el rito de la incineración y sólo dos, con el de la inhumación; entre todas ellas destaca un pequeño mausoleo que acogía una incineración en caja de ladrillos y cubierta de placa de mármol. Tanto el camino localizado en esta zona como los diferentes enterramientos fueron datados por su excavadora en la segunda mitad del S. I d. C. Como hemos podido comprobar, la zona donde se localizó el ara de granito se hallaba bastante poblada en época romana, de ahí que no sea extraño que dicho altar, votivo o funerario, derive de alguna de estas domus situadas extramuros de Augusta Emerita o bien, de uno de estos espacios funerarios dada la alta concurrencia de vías documentadas en esta zona.
El ara de granito mide 125 cm. x 60/40 x 44/35. Ha perdido el ángulo superior derecho del coronamiento por lo que sólo conserva el pulvinus izquierdo; no tiene frontón y entre los dos pulvini queda un espacio de 37 x 20 cm.; está separado del
(2) CHAMIZO DE CASTRO, Juan.José, “Nuevos datos del entramado viario periurbano de la zona sur de Augusta Emerita.
Intervención realizada en la urbanización “Bodegones Sur”, vial 5, Mérida, Excavaciones Arqueológicas en Mérida 2009- 11 Memoria 13, (Mérida. excav. arqueol.2009-11), Consorcio Ciudad Monumental de Mérida, 2019, II, págs. 675-682.
(3) SÁNCHEZ BARRERO, Pedro Dámaso, “Itinerarios y Caminos romanos en el entorno emeritense”, Serie Ataecina, 6, 2010, págs. 143-152.
(4) RODRÍGUEZ DEL MAZO, Raquel, “Informe de la excavación arqueológica realizada en las obras de urbanización del SUP-SE-02/202 “Bodegones Sur” (Mérida). Un área funeraria y una domus periurbana en la zona sur de Augusta Emerita”.
Mérida, Excavaciones Arqueológicas 2009-2011, Memoria 13, (Mérida. excav. arqueol.2009-11), Consorcio Ciudad Monumental de Mérida, 2019, II, págs. 593-624.
dado por una cornisa de 12 cm. y una cyma reversa de 15. El zócalo está separado también por una cyma recta de 10 cm. En la parte superior del dado una tabula ansata contiene el texto. Sin embargo, después se añadió una línea inferior, por lo que se prolongaron las líneas verticales de la tabula ansata. Asimismo, por encima de su línea superior se grabaron una o dos letras.
Campo epigráfico de 16 x 28 cm. (marco de la tabula ansata). Letras de 3 cm.
No se aprecia interpunción; tras la L de la última línea parece haber un círculo, pero puede ser un golpe casual que produce el equívoco, porque hay otros círculos similares distribuidos por la piedra (obsérvense: uno, delante de la D de la cuarta línea, otro delante de la V de quinta y otro en el centro del dado por debajo de la última línea).
Está tan erosionada que es muy difícil reconocer el texto. Hemos recurrido al M.R.M. y ofrecemos esta doble interpretación, la primera contrastable a partir de una magnífica fotografía y la segunda con la aplicación del M.R.M.
Opción A (Fig. nº 2) Opción B (Fig. nº 3) D M D
AVI[.]A M (o MA con nexo) AVITANA (nexo AN)
VRIC[.]VM (o MA/NA) (nexo) VRICVM o VRIOVNA (nexo NA) DSFCV DEO
5 VICLNN V [.] L M . .
El texto parece que se grabó previa una cuidada ordinatio. Por encima de la tabula ansata hay una o dos letras; dentro de ella las líneas 1 y 2 contienen los nombres; la línea 3 fue destinada a la fórmula; y nuevamente por debajo de ella un texto añadido.
En la Opción A), en l. 1, la “posible” M está muy desgastada, pero se puede apreciar una M de primera época con todas las astas oblicuas paralelas dos a dos; la fórmula se habría centrado sobre la tabula ansata . Lo determinante es que en l. 4 entre la D y la F hay un trazo curvo que podría ser S y al final de la línea hay una curva que podría ser C u O, pero después parece apreciarse una V, lo que convendría a la fórmula D(e) S(uo) F(aciendum) CV(ravit). Si en la primera línea se confirmara la dedicatoria a los Manes, el añadido, debajo de la tabula ansata, se podría leer vic(sit) L ann(is) (entendiendo un nexo AN), fórmula que, aunque no es la habitual (es decir, vixit annis y el numeral), se documenta en el Africa Proconsular (CIL VIII, 16768), en Sardinia (CIL X, 7990) e incluso en la localidad portuguesa de Guarda, antigua Lusitania5.
En la Opción B), en l. 1 solo se aprecia la D, en la 4 se lee, con bastante claridad DEO, y en la 5, lo más claro es V L, mientras que la posible M está mal trazada y con
(5) Cf. EDCS, 27.03.2020 y Rodrigues, Adriano Vasco, "A propósito de uma lapide do Mileu", Correio da Beira, 2 de Julho de 1951.
Fig. nº 2. Fotografía del ara de granito. Hugo Pires.
Fig. nº 3. Texto del ara mediante la aplicación del M.R.M. Hugo Pires.
una pauta más baja que las dos letras anteriores. Sin embargo, la ordinatio centrada de las líneas 1 y 4 aconsejaría entender que en la 5 estaba la fórmula votiva completa, ocupando toda la línea.
Nos falta intentar leer el nombre. En nuestro criterio hay dos aspectos a tener en cuenta previamente: el nombre de la primera línea parece femenino: AVITA o AVIT{I}ANA, el primero documentado en Lusitania y en Mérida concretamente6. El de la segunda, podría ser VRIC[.]VM; el corchete indica un trazo que puede ser I o un rasponazo que parece venir desde arriba. Si fuera un rasponazo y entendemos un nexo MA, podría leerse AVITA y un suprafamiliar MA/UREICVM. Con la alternativa que ofrece el M.R.M., en la Opción B, habría que leer AVIT{I}ANA VRICVM. Esto correspondería a la estructura indígena (nombre personal en primera línea y suprafamiliar en la segunda), pero el nombre documentado más parecido es VRCICVM. Sería la primera organización suprafamiliar documentada en Augusta Emerita, pero pudo ser un indígena (emeritense o alóctono) asentado en el ager por circunstancias que desconocemos (recuérdese el grupo familiar del Rincón de Gila7. Hay que objetar que sería una estructura onomástica incompleta y anómala, porque falta el patronímico, por lo que también se puede pensar que en la primera línea habría un nombre que funcionaba como nomen y en la segunda otro que sería el cognomen. Para ello habría que leer un nexo, de manera que el nombre sería VRICVMA/VRICVNA o VRIOVMA/VRIOVNA, siendo más verosímil el final en – NA. De cualquier modo, no hemos podido atestiguar ningún nombre entre las cuatro variantes posibles8.
Proponemos otra posible explicación si leemos DEO en línea cuarta y, considerando, por tanto, que el ara sea votiva. Manteniendo el principio de una cuidada ordinatio, se puede pensar que VRICVMA/VRICVNA o VRIOVMA/
VRIOVNA pudo ser el nombre del dios, un dios indígena, con final similar a Lacipaea9. Esta ordinatio del texto es conocida en Mérida (Rufus•Deis omnibus.v(otum) a(nimo)•l(ibens)•[.] y en Lusitania (Suttunio deo o Netoni deo, p.e.)10. En este caso, habría que entender que la D de primera línea debe desarrollarse D(eo), y se grabó por encima de la tabula ansata para resaltar el carácter votivo, de modo que la finalidad fuera inequívoca. Es decir habría una ordinatio D(eo)/Avit{i}ana/Vricvna o Vriovna/deo/v(otum) [s(olvit] l(ibens) m(erito), pero, lamentablemente, tampoco tenemos esa divinidad atestiguada en los registros de divinidades indígenas11.
Por las circunstancias del hallazgo la inscripción perteneció a una domus suburbana, en cuyo entorno se pudo enterrar a sus habitantes (al menos, uno de
(6) Cf. AALR = Avitianus está bien atestiguado en el Atlas Antroponímico de la Lusitania Romana (M. Navarro Caballero y J. L. Ramírez Sádaba, coord.), Mérida – Bordeaux. No así Avitiana, que, no obstante, existe en otras partes del Imperio. Cf.
EDCS, 28.03.2020.
(7) RAMÍREZ SÁDABA, José Luis, “Las inscripciones de la mininecrópolis de “El Rincón de Gila”, in Studia palaeohispanica et indogermánica J. Untermann ab amicis hispanicis oblata. Aurela Saecula 10, 1993, págs. 251-266.
(8) Existen en Mérida estructuras onomásticas, cuyo nomen es un nombre indígena o un cognomen romano: cf. Doccyricus Valerianus (II 5260).
(9) Cf. CIIAE, 87 (José Luis RAMÍREZ SÁDABA, 2003 = Catálogo de las inscripciones imperiales de Augusta Emerita (CIIAE), Cuadernos emeritenses, nº 21.
(10) MÉLIDA, José Ramón, Catálogo Monumental de España. Provincia de Badajoz (1907-1910) I. 1925, pág. 207 n.769 y CIL II, 746, CIL II, 5278, respectivamente.
(11) Cf. OLIVARES PEDREÑO, J. C. Los dioses de la España céltica, 2002.
ellos). La tabula ansata, aunque también se documenta en inscripciones votivas, es un tipo decorativo propio de las inscripciones funerarias12. En una domus suburbana es más fácil colocar un ara funeraria que una votiva, puesto que para ésta se preferiría el espacio sagrado del área forense emeritense. Pero no es la primera vez que se halla una inscripción votiva en el área suburbana. En el frigidarium de las termas de una domus exhumada en el paraje de “Las Abadías”, al NO de Mérida, en niveles de amortización junto con restos de material constructivo procedente de la destrucción de las termas, se halló un ara dedicada a Proserpina13. Y, cerca de aquí, en el lugar denominado "Las Piedras" junto al camino de "El Palo" se halló otra ara dedicada a la Dea Sancta14.
Con todo ello, podemos concluir observando que el M.R.M. da más confianza para entender la inscripción como una dedicación votiva, lo que también explicaría la magnífica labra y el excepcional tamaño de un ara, que por la paleografía podría corresponder al siglo I d. C., antes de que se extendiera la costumbre de usar el ara con fines funerarios.
(12) Cf. para las votivas, AE 1961, 48 = ILER 400, y para las funerarias, N.E.F.A.E. = Luis Ángel. HIDALGO MARTÍN, Jonathan. EDMONDSON, Juana MÁRQUEZ PÉREZ, José Luis RAMÍREZ SÁDABA, Nueva Epigrafía Funeraria de Augusta Emerita. Tituli sepulcrales urbanos (ss. I-VII) y su contexto arqueológico. 1. Memoria. Monografías Arqueológicas de Mérida. Mérida, 2019, números 7, 158, 159, 161, 164, 167, 168, 169.
(13) MÉNDEZ GRANDE, Guadalupe. “Hallazgos de dos nuevas piezas de mármol con dedicaciones a Ataecina/Proserpina”, en Augusta Emerita, in Mérida. Excavaciones arqueológicas, 2005, Memoria 11 (Mérida. excav. arqueol.2005), Consorcio Ciudad Monumental de Mérida, 2015, págs. 447-463.
(14) HEp. 2, 1990, 34.