INDICE
INTRODUCCIÓN
PROGRAMACIÓN
LA CONQUISTA DE LOS DERECHOS HUMANOS
FICHAS PELÍCULAS:
La piel dura
El Gran Dictador
El pianista
Babel
Te doy mis ojos
ACTIVIDADES SOBRE LA PELÍCULA
INTRODUCCIÓN
Este trimestre trataremos algunos de los temas relacionados con los
Derechos Humanos, a través las siguientes películas:
La piel dura
El Gran Dictador
El pianista
Babel
Te doy mis ojos
Hemos elegido cinco películas que tienen en común el narrar
historias relacionadas con la denuncia de la falta de respeto a los
derechos que deben tener todos los seres humanos; en concreto se
tratarán:
Los derechos de la infancia y la adolescencia en la película de
Trufaut ”La Piel Dura”
El derecho a que no se ejerza ningún tipo de violencia por
razón social, cultural, económica, etc. poniendo como paradigma del
“horror” el caso de la Soha en las dos magistrales películas “El Gran
Dictador” y “El Pianista”, de Chaplin y Polanski respectivamente.
La quiebra de los derechos humanos como consecuencia de
una globalización que muestra su peor cara con la hegemonía de los
intereses económicos de una minoría, que actúa como telón de fondo
en las cuatro historias narradas en la película “Babel”, del director
Iñárritu.
Y, por último, la defensa de los derechos de la mujer, a través
de la denuncia de una de las mayores lacras que sufren las mujeres
en todo el mundo: “El Feminicidio”, es decir, la violencia ejercida por
el varón sobre las mujeres, reflejo de las sociedades patriarcales que
a lo largo de la historia han ejercido el dominio sobre las mujeres. En
este caso hemos elegido la película española “Te doy mis ojos” de
Icíar Bollaín.
PROGRAMACIÓN
1º ESO
LA PIEL DURA
François Truffaut
Francia
(1976)
2º ESO
EL GRAN
DICTADOR
Charles Chaplin
EE.UU
(1940)
3º ESO
EL PIANISTA
Roman Polanski
R.U. (2002)
4º ESO
BABEL
Alejandro
G.
Iñárritu
EE.UU.
(2006)
1º
Bachiller
LA CONQUISTA DE LOS DERECHOS HUMANOS
“La única patria, extranjero, es el mundo en el que vivimos; un único caos produjo a todos los mortales”
Meleagro de Gadar, filósofo y poeta sirio, S.I a.n.e.
“Si la preocupación por el deber disminuye, es porque cada vez se tiene menos derechos. Sólo tiene la fuerza de cumplir con su deber quien es intransigente en cuanto a sus derechos”
Albert Camus, escritor
El desarrollo personal y colectivo que hemos ido asumiendo a lo largo de la historia nos define como individuos en crecimiento, dentro de un contexto de intercambio social. La conciencia de la dignidad inviolable del ser humano, del andar erguido -en palabras del filósofo alemán E. Bloch-, está en la base de la reivindicación de los derechos de la persona.
La conciencia de unos derechos inalienables del ser humano acompaña a los hechos históricos desde la Antigüedad, desde el Código Hammurabi (Mesopotamia, 1760 a.n.e) que, con la ley del Talión, sería el primero en establecer el principio de la proporcionalidad de la venganza y sentaría los fundamentos jurídicos de la relación entre la agresión y la respuesta, pasando por Sófocles, cuando su Antígona alude a la existencia de derechos no establecidos formalmente por el ser humano, pero que le corresponden por su propia naturaleza.
Si miramos hacia atrás, observaremos con sorpresa cómo en la democrática Atenas no todas las personas eran reconocidas como ciudadanos: Las mujeres, los esclavos y los extranjeros, por ejemplo, no gozaban de plenos derechos civiles.
El cristianismo, en boca de Pablo de Tarso, recogería la tradición de los derechos inalienables desde la convicción religiosa, afirmando que no hay ya judíos ni griegos, puesto que cada persona fue creada por Dios con igual capacidad para el pecado y para la gracia. Se introducía de esta manera el concepto de cosmopolitismo del hecho humano en la jurisprudencia romana y el reconocimiento de su derecho como tal, aunque esta afirmación, basada en una creencia religiosa, excluía de facto a otras creencias.
En 1215, la Carta Magna británica sería la primera en limitar el poder del Estado sobre sus súbditos. La seguirían el Habeas Corpus (1679) y la Bill of Rights (1688), que darían un paso más hacia las libertades ciudadanas.
En 1776, la Declaración de Independencia norteamericana proclamada en la Declaración de Derechos de Virginia intentará establecer las bases de una declaración de intenciones encauzada a dignificar, respetar y defender los derechos de la persona e introducirá la idea del derecho a la felicidad.
1789 marcará un antes y un después en el concepto de los derechos humanos. En efecto, en una sociedad en la que millones de personas estaban sujetos a la represión, la Revolución francesa instaurará los derechos del hombre y del ciudadano, por los que se reconocen los derechos políticos de la clase obrera y el fin de las prerrogativas de las clases dirigentes, proclamando las que se exhiben como las grandes metas de la justicia social: la libertad, la igualdad y la fraternidad -que hoy definiríamos como solidaridad-y afirmando que los derechos contenidos en la Declaración son "naturales, inalienables y sagrados". Entre los derechos reconocidos por este documento se encuentran la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión. Entre las garantías fundamentales, la igualdad, la participación, el derecho a un proceso judicial y las libertades religiosa y de expresión.
Estos derechos civiles y políticos, nacidos de revoluciones burguesas en el siglo XVIII, iban a constituir lo que se ha dado en llamar derechos de primera generación o derechos fundamentales.
La Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano sentaba las bases de nuestra futura Declaración Universal de Derechos Humanos, ¡aunque en masculino!
Habrá que esperar hasta el siglo XIX para que se abra una nueva dimensión en la perspectiva histórica: La que afectaría a sujetos titulares, con nombres y apellidos y condiciones sociales y culturales determinadas. En efecto, hasta entonces se había considerado al ser humano como ser "abstracto" de derecho, como género humano o como ciudadano.
El giro definitivo se dará en el siglo XX, cuando nace el interés por proteger a personas concretas y en situaciones de inferioridad en los estratos sociales: niños y niñas, mujeres, ancianos, discapacitados, etc.
Poco a poco las nuevas necesidades humanas, fruto de la industrialización y de las revoluciones nacionalistas y socialistas de finales del siglo XIX, hacen necesario el planteamiento de derechos colectivos ejercidos a nivel estatal, y reivindicativos frente a los poderes públicos. Estamos hablando, en este caso, de la consecución de derechos que hoy consideramos básicos en nuestras sociedades: Los derechos sociales, económicos y culturales, que conformarán los derechos de segunda generación.
Será la Declaración universal de los Derechos Humanos de 1948 la que dará un paso ideológico definitivo. Recogerá los derechos de primera y segunda generación, dándoles prioridad y una relativa protección judicial, pero introducirá una variable nueva: la voluntad de varios estados de promulgar un catálogo de derechos y libertades colectivos y de los pueblos, característicos de un constitucionalismo pluralista y solidario.
la persona y el respeto a sus peculiaridades étnicas, religiosas o sexuales. La Shoa -también llamada Holocausto- fue uno de sus principales detonantes. La ONU pretendía con esta Declaración Universal sentar las bases de un compromiso ético.
Fechas clave:
1789: Declaración de los Derechos Naturales del hombre y del ciudadano. Sienta las bases de nuestros derechos fundamentales.
1948: Declaración universal de los Derechos Humanos.
1959: Declaración de los derechos del niño.
1963: Declaración de la ONU sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial
1967: Declaración sobre la eliminación de las desigualdades y contra la discriminación sobre la mujer.
1981: Entra en vigor la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer
1985: Declaración sobre los Derechos Humanos de los individuos que no son naturales del país en el que viven.
1990: Aprobación en la Asamblea General de la Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares.
1993: Declaración sobre los derechos de las personas pertenecientes a minorías nacionales, étnicas, religiosas o lingüísticas.
1995: Declaración de principios sobre la tolerancia
Por último, y respecto a un tema tan preocupante como es la relación entre globalización y respeto de los derechos humanos, podría señalarse que a día de hoy los distintos puntos del planeta se encuentran conectados en cuestión de segundos y se gestionan y producen intercambios a una velocidad inimaginable, entre lugares remotos del mundo, así como circulación de información o recursos materiales y económicos.
Pero las fronteras están abiertas para las transacciones, no así para las personas. Y lo que antaño suponía costes elevadísimos en tiempo y dinero, hoy se realiza en un máximo de veinticuatro horas y a precios, si no
FICHAS PELÍCULAS
LA PIEL DURA
Francia. 1976. 101 min. Color. Director: François Truffaut. Intérpretes:
Jean-François Stévenin (Jean-François Richet), Chantal Mercier (Chantal Petit), Virginie Thévenet (Lydie Richet), Geory Desmouceaux (Patrick Desmouceaux), Philippe Goldman (Julien Leclou), Claudio et Franck Deluca (Mathieu et Franck Deluca), Richard Golfier (Richard Golfier), Laurent Devlaeminck (Laurent Riffle), Bruno Staab (Bruno Rouillard), Sébastien Marc (Oscar Doinel), Sylvie Grézel (Sylvie), Pascale Bruchon (Martine), Corinne Boucart (Corinne), Eva Truffaut (Patricia), Laura Truffaut (Madeleine Doinel), Marcel Berbert (director), Vincent Touly (conserje). François Truffaut (el padre de Martine), los habitantes de Thiers /Puy-de-Dôme.
SINOPSIS
desbaratado; su madre, alcohólica, lo maltrata, el director del colegio lo califica de "caso especial" y termina convertido en ladrón, mentiroso y delincuente. Es en definitiva, un superviviente. Alrededor de estos dos personajes gira la vida de otros tantos niños, de los que se irán conociendo sus historias.
El mundo de las aulas
François Truffaut denuncia en esta película la actitud de los adultos que no son capaces de percibir a los niños como personas: o son autoritarios o les ignoran; les inculcan el miedo y también la culpabilidad. En la versión literaria del film, Truffaut escribe: «La piel dura quisiera plantear esta pregunta: ¿Por qué se olvida tan frecuentemente a los niños en las luchas que emprenden los hombres?».
[Una secuencia de la película La piel dura, de Truffaut, señala magistralmente la diferencia entre el mundo de los niños y el de la escuela, la lejanía entre maestros y alumnos. La maestra, mademoiselle Petit, intenta sin ningún éxito que los alumnos reciten un texto de «El Avaro», de Moliére, en el que Harpagnon dice: «¡Al ladrón, al ladrón, al asesino, al criminal…!». Los alumnos, y sobre todo uno de ellos, Bruno, lo recita de memorieta, dando la sensación de que no lo comprende en absoluto. La maestra insiste varias veces, pero todo es inútil, el alumno, recita sin ningún tono, sin inflexiones de voz, sin gestos… La misma maestra lo interpreta con el fin de hacerle comprender cómo se debe hacer, pero ni por esas. Bruno vuelve a comenzar sin entusiasmo, en tono rutinario e inexpresivo; por suerte para él, es interrumpido por un profesor que entra y sale con la maestra de la clase. En ese momento todo cambia. Cuando la maestra hace su salida y Bruno se cerciora de que va hacia el patio, radicalmente se transforma y dice: «Os voy a demostrar cómo lo haría Harpagnon». Bruno da en ese momento una lección de interpretación deslumbrante, magistral, moviéndose por toda la clase, vibrando en su interpretación; un verdadero actor, que no quiso sorprender a su maestra, pues hubiera caído en ridículo ante los demás. En este caso Bruno es el ganador en la escaramuza.]
Los maestros
Escena para recordar
El profesor se dirige a los alumnos después de que Julien es llevado por los funcionariosde la asistencia pública.
Profesor: “Sé que todos estamos pensando en Julien Leclou. Lo leyeron en los periódicos, oyeron a sus padres hablar de eso entre ellos o con ustedes. Antes de que nos vayamos de vacaciones quiero hablarles de Julien. Para empezar no sé mucho más que ustedes ignoren pero les diré lo que pienso. Cómo me siento. Primero, la beneficencia pública cuidará de Julien. Lo colocarán con alguna familia. Y les aseguro que, a donde vaya, estará mejor que con su familia que lo maltrataba tanto, donde, en sus propias palabras, «lo golpeaban». Su madre perderá sus derechos maternales. Para Julien pasarán muchos años antes de que esté en libertad de ir y venir a donde quiera. El caso de Julien es tan terrible que no podemos evitar el comparar nuestras vidas con la suya. Mi infancia no fue tan trágica, pero, créanme, estaba ansioso por crecer. Me daba cuenta que los adultos tenían todos los derechos. Son dueños de si mismos, pueden vivir sus vidas como quieran. Un adulto que no es feliz puede comenzar su vida en otra parte, desde cero. Pero un niño que no es feliz está condenado a la impotencia. Sabe que es infeliz, pero no puede expresar esa infelicidad con palabras y, lo que es peor, algo dentro de él le impide poder dudar de sus padres o de los que lo hacen sufrir. Si un niño no es amado y sufre, él cree que es culpable y ¡Eso es lo terrible! De todas las injusticias de la humanidad, la injusticia hacia los niños es la peor, la más despreciable. La vida no siempre es justa y nunca lo será
EL GRAN DICTADOR
FICHA TÉCNICA
Título original: The Great Dictator
Dirección, producción y guión: Charles Chaplin (Estados Unidos, 1940)
Fotografía: Karl Struss y Roland Totheroh
Música: Meredith Wilson y Charles Chaplin
Dirección artística: J. Russell Spencer
Montaje: Willard Nico
Reparto: Charles Chaplin (el barbero judío/Adenoid Hynkel, dictador de Tomania), Paulette Goddard (Hannah), Jack Oakie (Benzino Napaloni, dictador de Bacteria), Reginald Gardiner (Schulz), Henry Daniell (Garbitsch), Billy Gilbert (Herring), Maurice Moscovich (Señor Jaeckel), Emma Dunn (Señora Jaeckel), Bernard Gorcey (Señor Mann).
Duración: 124 minutos
SINOPSIS
la situación de crisis que vive el país. Paralelamente, Hynkel y sus colaboradores han empezado a preparar una ofensiva militar destinada a la conquista de todo el mundo.
COMENTARIO
El gran dictador
y el inicio de la segunda guerra mundial
El gran dictador es la primera película hablada de Charles Chaplin, y el film con el que este actor y director se adentra en los terrenos realistas y dramáticos que caracterizarán buena parte de su obra posterior. Siguiendo la línea iniciada con su anterior película, Tiempos modernos (1935), una crítica al maquinismo y a la mecanización de la sociedad, Chaplin se enfrenta en esta ocasión a uno de los temas más dramáticos y preocupantes de la época, el auge de los regímenes totalitarios y la expansión del fascismo a Europa. Y lo hace desde una postura carente del más mínimo rastro de ambigüedad, con convicción y contundencia, una actitud que le provocaría muchos problemas, puesto que los Estados Unidos mantenían en aquel momento una posición neutral respeto al conflicto (1). Pese a las coincidencias que se establecen entre la película y el desarrollo de los acontecimientos históricos que tuvieron lugar de manera casi paralela (la invasión de Ostelrich por parte del ejército de Tomania y la invasión alemana de Polonia, por ejemplo), el origen de film se remonta al año 1938. Chaplin, que estudió el dictador alemán Adolf Hitler durante cerca de dos años, definió el proyecto como un cóctel de drama, comedia y tragedia que retrataba la silueta grotesca y siniestra de un hombre que se cree un superhéroe y que piensa que sólo tienen valor su opinión y su palabra. El cineasta, de hecho, utiliza la figura de Hitler para realizar una brillante parodia de todas y cada una de las ideas políticas, culturales, sociales y económicas del nazismo, des la superioridad de la raza germánica hasta la sumisión incondicional del individuo a la comunidad, pasando por el antimarxismo y el antisemitismo (2).
Hynkel, el dictador de Tomania, es presentado como un hombre egoïsta, infantil, inseguro, incapaz de tomar decisiones de ninguna clase y todavía menos de gobernar un país: la bola del mundo con la que juega en una de las escenas más memorables del film, que acaba explotando, física y simbólicamente, en sus manos. Pero Hitler no es el único personaje de carne y hueso que inspiró a Chaplin: el dictador de Bacteria, Benzino Napoloni, está inspirado en el dictador fascista italiano Benito Mussolini. Garbitsch (del inglés garbage: basura), secretario del interior y ministro de propaganda de Hynkel, está inspirado en Joseph Paul Goebbels (1897 -1945), ministro de educación popular y propaganda del gobierno nazi, y el Mariscal Herring evoca al Mariscal Hermann Wilhelm Göring (1893 -1946), responsable de las fuerzas aéreas y uno de los máximos dirigentes de la Gestapo, los servicios secretos alemanes. La cruz gamada de los nazis, al mismo tiempo, aparece transformada en una doble cruz aprovechando un juego de palabras anglosajón que implica la idea de estafar.
Una historia dual
regreso a casa tras pasar muchos años en un hospital militar. Esta dualidad sirve al actor y director para parodiar el gobierno fascista y totalitario y, a la vez, para mostrar las pobres y miserables condiciones del gueto judío, atacado regularmente por las fuerzas de asalto del régimen. Pero a diferencia de Hynkel, que basa toda su fuerza en la palabra, el personaje del barbero judío, mucho menos trabajado que el del dictador, juega también un papel clave en el contexto de la filmografia de Chaplin, puesto que representa una clara evolución del personaje que hasta entonces había protagonizado la práctica totalidad de su obra, Charlot, el vagabundo ingenuo y solitario. El personaje del barbero, igualmente solitario y inocente, prácticamente no habla a lo largo de la película y, cuando habla, sus palabras no tienen el menor asomo de relevancia con respecto al desarrollo de la acción. En el momento decisivo de la historia, el discurso final, el personaje se transforma en el verdadero Charles Chaplin (El gran dictador, como ya hemos apuntado, es su primera película hablada), que lanza un canto a la esperanza tan optimista como desesperado. Charlot, alter ego de Chaplin en sus películas anteriores, ha muerto.
ANÁLISIS
El gran dictador, más que una crítica al fascismo y a los gobiernos totalitarios, más allá de la parodia / caricatura grotesca que propone de los gobiernos de Adolf Hitler y Benito Mussolini, es un canto a la esperanza, un canto a la democracia, la paz y la libertad. El mensaje del film, claro y contundente, es subrayado por Chaplin en el mítico discurso final, organizado para celebrar la anexión de Ostelrich a Tomania. El dictador Hynkel es confundido con el barbero judío por sus propios hombres (los dos personajes son interpretados por Chaplin), y este, tras el discurso del ministro de propaganda Garbitsch - "Hoy en día, democracia, libertad y igualdad son palabras que enloquecen al pueblo. No hay ninguna nación que progrese con estas ideas, que le apartan del camino de la acción. Por esto las hemos abolido. En el futuro cada hombre tendrá que servir al Estado con absoluta obediencia" - se ve obligado a dirigirse a una audiencia de millones de personas: "Nos hemos de ayudar los unos a los otros, los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacerlos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar nadie. En este mundo hay sitio para todo el mundo (...) El camino de la vida puede ser libre y bonito, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las almas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia la miseria y las matanzas. Hemos progresado muy deprisa pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos: el maquinismo que crea abundancia nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos, nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado y sentimos muy poco. Más que máquinas, necesitamos humanidad, más que inteligencia, tener bondad y dulzura. Sin estas cualidades, la vida será violenta, se perderá todo. (...) La desgracia que padecemos no es nada más que la pasajera codicia y la amargura de los hombres que tienen miedo de seguir el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará y caerán los dictadores y el poder que tomaron al pueblo será reintegrado al pueblo y así, mientras el hombre exista, la libertad no desaparecerá".
El contexto político de la época impediría que este contundente mensaje de paz y libertad llegara dónde tenía que llegar: la película sería prohibida de manera fulminante en Alemania (Hitler ya había prohibido de manera explícita las películas de Chaplin en el año 1937), Italia y todos los países ocupados por estas dos potencias, y tampoco se estrenaría en Brasil, Argentina y Costa Rica, entre otros países. En España, la película permanecería prohibida hasta en el año 1976. Tras el sangrante desarrollo de la segunda guerra mundial y de las atrocidades cometidas por el régimen nazi en los campos de concentración, Chaplin matizaría sus palabras y la verdadera intención de la película en sus memorias (publicadas en 1964): "Si hubiera tenido conocimiento de los horrores de los campos de concentración alemanes no habría podido rodar la película: no habría podido burlarme de la demencia homicida de los nazis; no obstante, estaba decidido a ridiculizar su absurda mística en relación con una raza de sangre pura".
Notas:
(1) Francia y Gran Bretaña habían declarado la guerra a Alemania el 3 de septiembre de 1939, dos días después de la invasión de Polonia por parte del ejército nazi (y pocos días antes del inicio del rodaje de El gran dictador). Entre los meses de mayo y junio de 1940, Alemania invadiría Dinamarca, Noruega, Holanda, Bélgica y Francia. Italia entraría en guerra el 10 de junio, iniciando poco después la invasión de Egipto. El gran dictador se estrena el 15 de octubre de 1940 en medio de fuertes presiones y críticas, pero se convierte de manera inmediata en un gran éxito de crítica y público. Los Estados Unidos no entrarán en el conflicto hasta el diciembre de 1941, tras el bombardeo de la base de Pearl Harbour por parte del ejército japonés, aliado de Alemania en el Pacífico.
EL PIANISTA
FICHA TÉCNICA
Título original: The Pianist
Año: 2002
País: Reino Unido, Francia, Alemania, Polonia.
Dirección: Roman Polanzki
Guión: Ronald Harwood
Fotografía: Pawel Edelman
Música: Wojciech Kilar
Fotografía: Pawel Edelman
Intérpretes: Adrien Brody, Thomas Kretschmann, Maureen Lipman, Ed Stoppard, Emilia Fox, Frank Finlay, Julia Rayner, Jessica Kate Meyer
Duración: 150 minutos
SINOPSIS
Wladyslaw Szpilman, un brillante pianista polaco de origen judío, vive con su familia en el ghetto de Varsovia. Cuando, en 1939, los alemanes invaden Polonia, consigue evitar la deportación gracias a la ayuda de algunos amigos. Pero tendrá que vivir escondido y completamente aislado durante
COMENTARIO (extraido de “Crítica decine21.com”)
… Al estallido de la Segunda Guerra Mundial y la consiguiente ocupación de Polonia por los nazis, sigue la insidiosa persecución de los judíos. Y el gran crimen de Wladyslaw Szpilman y sus padres y hermanos, que viven en Varsovia, no es otro que el de ser judíos. Aunque Wladyslaw es un pianista de prestigio, esto no le libra ni a él ni a los suyos de lo que comienzan siendo vejaciones, sigue con el ghetto y el asesinato indiscriminado, y llega hasta a la amenaza de “la solución final”, o sea, el holocausto.
Una narración clásica, que funciona, basada en rigurosos hechos reales, narrados por Wladyslaw Szpilman en sus memorias. A pesar de que el territorio del holocausto está más que trillado por el cine (con esa esa obra maestra de Spielberg, La lista de Schindler, como magnífico fruto), Roman Polanski hace una aportación original. Curiosamente, lo que da su enorme personalidad al film es el desapasionamiento, el esfuerzo por ofrecer el punto de vista de Szpilman sin aspavientos innecesarios, confiando en la fuerza de su tragedia, del horror de que es involuntario testigo y protagonista ...
Polanski gradúa la presentación de los elementos de la historia, sabe hacerla crecer en interés. Define bien los personajes, una familia judía de lazos muy estrechos. Y muestra cómo los acontecimientos históricos les sobrepasan: la invasión nazi, los bombardeos, la discriminación racial, que aumenta progresivamente hasta llegar al guetto y los campos. Viene entonces el punto de inflexión de la película, que conduce a una reflexión acerca de la soledad, de la capacidad de aguante del espíritu humano. Cómo se va minando la vida del alma lo muestra muy bien esa escena en que Szpilman está ensayando un posible salto suicida desde la ventana, para no caer en manos de los nazis. El piano que Szpilman no puede tocar físicamente, pero sí con la mente, habla de lo más noble que tiene el hombre, que a pesar de la crueldad y la persecución implacables es capaz de conservar. Esa segunda mitad del film es un prodigio de sensibilidad. Las escenas del protagonista entre las ruinas de la ciudad son de una fuerza enorme, parece que nos encontremos en un paisaje lunar, donde todo es piedra.
Sin apenas palabras en su etapa de soledad, el desconocido y recién oscarizado Adrien Brody aguanta el peso de la narración con su mirada de animal acorralado a la que queda un resto de humanidad, que agradece las ayudas inesperadas. Magnífica resulta la aparición providencial del oficial alemán, un personaje que da un giro insospechado a la trama, y que nos recuerda lo ingenuo que resulta querer convertir la Historia en un relato de buenos y malos, o el confiar sólo en las propias fuerzas.
(…)
Aunque el interés en el film no decae en ningún momento, es claro en las escenas de soledad de Szpilman se impone un tempo lento, pausado, contemplativo. Preguntado acerca de cómo puede tomar esto el público, Polanski reconoce que el público “es mucho más impaciente hoy en día. Lo quieren todo más breve, más rápido. Debido a la tremenda influencia de la televisión, el lenguaje de las películas corrientes ha cambiado. El espectador se ha acostumbrado a otras cosas que no crean necesariamente el mismo tipo de emociones. Pero no me interesan las modas. Cuando hago
una película, hago mi película. Tengo que quedar satisfecho conmigo mismo, y así espero ingenuamente que los demás compartirán mi gusto.”
Una interrupción de seis años
Al comienzo de la película, Wladyslaw Szpilman se encuentra en el estudio de Radio Varsovia interpretando el Nocturno para piano de Frédéric Chopin. El lugar, insonorizado, le impide dejar de tocar cuando empieza el bombardeo de la ciudad, hasta que el impacto de un proyectil, y algunos rasguños, le hacen consciente de la realidad. No puede terminar su interpretación, y sólo seis años, después, terminada la guerra, podrá hacerlo, casi al final de la película, en lo que Polanski considera uno de los mejores momentos del film, rodado justo como él deseaba.
BABEL
FICHA TÉCNICA Título original: Babel
Año: 2006
País: Estados Unidos
Director: Alejandro González Iñárritu
Guión: Guillermo Arriaga
Fotografía: Rodrigo Prieto
Música: Gustavo Santaolalla
Reparto: Brad Pitt, Cate Blanchett, Gael García Bernal, Koji Yakusho, Elle Fanning, Rinko Kikuchi, Adriana Barraza, Said Tarchani, Clifton Collins Jr.,
Boubker Ait El Caid Duración: 142 minutos
Iñárritu termina su película dedicándola a sus dos hijos, diciendo sobre ellos: “…las luces más brillantes en la noche más oscura”.
Premios:
Oscar 2006 a la mejor banda sonora (7 nominaciones, incluyendo mejor director y guión). Globo de Oro 2006 a la mejor película dramática (7 nominaciones). BAFTA 2006 a la mejor banda sonora. (7 nominaciones, incluyendo mejor película). Cannes 2006: Premio al mejor director, Premio Jurado Ecuménico, Premio técnico (montaje). Nominada al Cesar 2005: Mejor película extranjera. Premio David de Donatello 2006 a la mejor película extranjera.
SINOPSIS
(Ambientada en Marruecos, Túnez, México y Japón)
COMENTARIO
(…) Aunque las cuatro historias que acontecen en
Babel
estén relacionadas con
calzador, esto atiende a un fin: el contraste e impacto visual y emocional que entraña ir
saltando de una historia a otra, ambientada en civilizaciones dispares, hace que la
película coja el fuelle preciso para “a priori” hacernos interesante la propuesta.
Así pasamos del paisaje montañoso de Marruecos, donde reina la quietud más absoluta,
en el seno de esa mísera familia, vencida por el medio hostil, baste ver las caras de
tristeza y sufrimiento de las mujeres, en ese ambiente inhóspito, a las discotecas niponas
con la música a todo volumen, móviles de última generación, jóvenes pastilleros,
lechosas luces de neón en las ruidosas calles atestadas de gente, con los sentimientos de
sus ciudadanos, envasados al vacío y enjaulados en fríos rascacielos, para luego sentir la
desbordante energía y vitalidad que despiden las cálidas escenas de la boda mexicana,
con trasiego de alcohol, al ritmo de la vivaracha música, entre magreos y escarceos
sexuales, para luego volver la vista de nuevo a Marruecos, donde seguir los pormenores
del desangramiento de la americana que lucha por sobrevivir, tras un “
cosido
rudimentario
”, en una pequeña población, donde el marido de la herida busca por todos
los medios que la embajada americana les haga llegar un medio de transporte que la
saque de allí con vida, mientras los problemas políticos entre los países implicados
complican algo que tiene una fácil solución.
Lo anterior son sólo los cimientos de la historia, pero la argamasa que los materializa
son las otras subtramas, que alimentan la historia: el riesgo que implica cruzar la
frontera de los Estados Unidos como “ilegal”(con el desierto como barrera, trasunto de
ese mar que frustra los sueños de los que buscan una vida mejor, a bordo de una patera),
los fantasmas del terrorismo, la burocracia política, el miedo a lo desconocido abrazado
a la insolidaridad, las minusvalías convertidas en rechazo, …
(...)
Babel
muestra una galería de personajes que comparten una desgracia común, un ánimo
diezmado y un azar cebado en la adversidad. La moraleja sería: vivir es un camino
largo, duro y difícil ...
… de su imperfección inacabada, surge la belleza y el encanto de esta película que
induce a la reflexión y a su lenta digestión.
TE DOY MIS OJOS
FICHA TÉCNICA Dirección: Iciar Bollaín
Año: 2003
País: España
Producción: Producciones La Iguana y Alta Producción
Guión: Icíar Bollaín y Alicia Luna
Reparto: Laia Marull, Luis Tosar, Candela Peña, Rosa María Sardà, Kity Manver, Sergi Calleja, Dave Mooney, Nicolás Fernández Luna, Elisabet Gelabert, Chus Gutiérrez, Elena Irureta.
Duración: 106 min.
SINOPSIS
mundo. La película ahonda en las relaciones de la pareja y su entorno familiar y laboral, marcadas por el drama de la violencia contra las mujeres.
ANÁLISIS
Esta película aborda el fenómeno de la violencia de género lejos de acercamientos simplistas que reducen la complejidad del tema y acaban dificultando su comprensión. Te doy mis ojos plantea una mirada plural hacia las razones y los comportamientos de los personajes involucrados y nos permite tratar los siguientes temas:
Las razones que aduce el maltratador para explicar su comportamiento. Una de las virtudes de esta película es que trata de analizar los motivos y la psicología del maltratador, sin que ello signifique identificarse con él. En otras películas encontramos que el maltratador es presentado como alguien que se comporta de un modo malvado por naturaleza y de forma irracional. Ese enfoque, que sólo mira desde el punto de vista de la víctima, no nos ayuda a comprender lo que está ocurriendo. ¿Cómo explicar por qué muchas mujeres víctimas de la violencia de género sigan queriendo a sus parejas y volviendo con ellos? Esta película busca las razones que llevan a Antonio a maltratar a Pilar, trata de entender qué le está pasando y, a la vez, se distancia de él, por su comportamiento. Algunas escenas de la película nos ayudan a reflexionar sobre el comportamiento de un maltratador:
o Cuando se siente humillado, tratado como un "pringado",
como una "mierda", por su hermano y, en general, por su familia, para aplacar su frustración reacciona contra su mujer y su hijo. Aunque luego dice arrepentirse, en el momento no puede controlarse.
o Cuando Pilar quiere hacer otras cosas (trabajar o aprender
cosas nuevas), a ser más autónoma, Antonio se siente inferior y tiene miedo de que ella acabe encontrando a otro hombre que le ofrezca otras cosas que él no puede. Ante esta situación, reacciona tratando de controlarla y de evitar que desarrolle sus capacidades, y empieza a humillarla, ridiculizarla, aislarla. Su miedo e inseguridad le llevan a reforzar su idea de que Pilar es su posesión y actúa con la intención de dominarla absolutamente.
El problema de Antonio es que está confundiendo amor con posesión y esto le lleva a no dejar que Pilar pueda crecer, que se desarrolle como persona. Del amor a la pareja está pasando al control y a dejar de tenerla en cuenta como persona, aunque él piensa y diga que eso es querer. Sin por ello justificarle ni disculparle, la película plantea que Antonio también es, en cierta medida, víctima de sí mismo y de la construcción tradicional de lo que es ser hombre.
Las formas que adopta el maltrato. Otro aspecto que queda reflejado en la película es el hecho de que la violencia física no es la única forma de maltrato. De hecho, ésta apenas aparece en la película directamente y esto nos permite observar una amplia gama de formas de maltrato: el aislamiento, la desvalorización, la ridiculización, las amenazas, el chantaje, etc.
es una razón, no parece que explique totalmente los motivos. Según la directora de la película, una de las razones es que siguen con la esperanza de que el hombre cambie, que vuelva a ser como antes, como el hombre de quien se enamoraron por primera vez. Hasta que la mujer no pierde la esperanza de que va a cambiar, no decide marchar. En la película, Pilar no sólo tiene miedo de Antonio, sino que también le quiere y espera que cambie y, por eso, le da nuevas oportunidades. Incluso le apoya en la terapia y espera que esto le sirva, hasta que llega un momento en que las cosas alcanzan un punto (después de la escena del balcón) en que ella se da cuenta que él "lo ha roto todo", no tanto a ella, sino sobre todo su relación de amor. Su declaración en comisaría al final de la película resulta clara desde este punto de vista.
Los contextos sociales que favorecen el maltrato hacia las mujeres. La película permite ver cómo las relaciones de poder de género son normalizadas socialmente. La figura de la madre nos habla de ello. Según parece, ella también vivió una situación de maltrato, pero en lugar de denunciarla, evita ver lo que le sucede a su hija, quitándole importancia al problema y haciendo como si fuera algo normal. Por ello su posición es buscar la reconciliación entre Pilar y Antonio.
Las diversas formas de entender la masculinidad. En contraste con el modelo de masculinidad machista reflejada en el mundo de Antonio y de los otros hombres que asisten a la terapia, la película también muestra otros modos de ser hombre. En especial, con la figura del novio de la hermana de Pilar, que se nos presenta como una persona sensible, que asume la corresponsabilidad en las tareas domésticas y que cuida a su pareja. En este sentido, vale la pena subrayar que una de las estrategias fundamentales de prevención de la violencia contra las mujeres es promover otros modelos de masculinidad alternativos al tradicional dominante.
Las formas de ayudar a una mujer víctima de la violencia de género. El papel de la persona próxima a la mujer maltratada que quiere ayudarla está representado por la hermana de Pilar. Ana hasta que no ve los partes médicos no se da cuenta de lo que está viviendo su hermana y, como es normal en esta situación, quiere ayudar, pero no sabe cómo. No entiende lo que está ocurriendo: cómo es posible que Pilar continúe o quiera volver con Antonio. No entiende que tenga miedo a su marido y, a la vez, le quiera. Desde esta incomprensión lo que hace es juzgarla constantemente, lo que provoca que Pilar se encierre, no hable y quede aún más bajo el control de su marido. La película sugiere que lo necesario es no simplificar el tema ni abordarlo desde el juicio personal y, en cambio, escuchar y acompañar a la mujer en el proceso, porque sino provoca mayor aislamiento. El papel de las amigas que ayudan a Pilar es también fundamental, tanto a nivel laboral, afectivo como de apoyo directo cuando ella lo demanda, al final de la película.
La posible recuperación de los hombres maltratadores. La película aborda un tema controvertido y complicado: la capacidad de recuperación de los maltratadores a partir de terapias específicas. A pesar de que los índices de éxito de estos programas son reducidos,
ACTIVIDADES SOBRE LA PELÍCULA
1. Resume el argumento de la película
2. ¿Qué problemas o conflictos plantea la película? Enumera los que recuerdes
3. Tema principal de la película (Busca otro título para la misma)
4. ¿Cómo calificarías la película ?
- Lograda, Emotiva, Tierna, Cómica, Humana, Interesante, Encantadora,
Buena, Fallida, Panfletaria, Cursi, Triste, Disparatada, Aburrida,
Detestable, Mala. Otros (especifica)
5. Caracteriza a los personajes de la película con una frase corta o unos cuantos adjetivos
6. Marca los calificativos que crees definen mejor la película:
Social, Intrascendente, Aburrida, Juvenil, Realista, Dramática, Optimista,
Entretenida, Cómica, Agridulce, Interesante, con mensaje, de acción,
Crítica, Previsible, Fallida, Mal rodada, Otros...
8. Ver una película que trata sobre algún problema importante para la sociedad actual y después hablar sobre ese tema, sirve para...
Informarse, Tranquilizar la conciencia, No sirve para nada, Hacerte
pensar y tomar conciencia, Aburrirte, yo prefiero ir al cine para no pensar
y pasar el rato
9. ¿Qué escenas te han impactado más y por qué?
10. ¿Influye la música en las emociones que transmite la película, en qué momentos y de qué manera?. ¿Qué opinas de la música de la película?
11. Señala los temas de fondo que aparecen en el film ¿ Cuál es el tema principal a tu juicio?
12. ¿En qué género la encuadrarías? (¿Recuerdas haber visto otras parecidas?)
13. ¿Consideras que las situaciones son naturales y cercanas a la realidad o piensas que están demasiado forzadas?
15. Descripción, análisis y comentario de una secuencia.
16. Comentario temático (se puede fijar previamente un tema) con los Documentos de trabajo.
17. Pequeño comentario personal razonado.
FICHA DE EVALUACIÓN PARA LOS ALUMNOS Y
ALUMNAS
Contesta, sincera y anónimamente, a las siguientes preguntas. (Tu colaboración puede mejorar esta actividad en el futuro)
Consideras que trabajar el Cine en la tutoría es:
1. Conveniente
2. Entretenido
3. Innecesario
4. Imprescindible
La película elegida es (Contesta SI o NO a cada uno de los puntos):
1. Adecuada
2. Entretenida
3. Interesante
4. Enriquecedora
5. Comprensible
El tiempo empleado en la experiencia ha sido:
a) Suficiente
b) Insuficiente
c) Excesivo
En cuanto a los recursos empleados, consideras que han sido:
a) Suficientes y adecuados
b) Adecuados, pero insuficientes
c) Inadecuados
Por lo que respecta a los métodos y técnicas empleados, evalúa con los siguientes criterios: (suficiente/ insuficiente, correcto/excesivo, adecuado/ inadecuado):
a) El trabajo individual
b) El trabajo en pequeño grupo
c) El trabajo en gran grupo
¿Crees que el empleo del cine y la realización de este tipo de experiencias es pedagógicamente adecuado? (Razona tu respuesta)
¿Qué tipo de películas te gustaría ver?
¿Qué temas te gustaría trabajar de este modo?
Valora la experiencia de 1 a 10.