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Los ‘70
“Izquierda y Derecha peronista” en Salta.
1972-1974
Alejandra Soler
Universidad Nacional de Salta
Resumen
A lo largo de los últimos años, los estudios sobre el peronismo salteño de los años setenta se han centrado en el desaparecido ex gobernador peronista salteño, Miguel Ragone. Su “gobierno popular” y la coalición política que encabezó es explicada en el marco de los enfrentamiento entre “izquierda y derecha” peronista, y ubicada en la primera de esas tendencias. Esta investigación pone en cuestión tal afirmación, y se pregunta con qué grado de exactitud el planteo “izquierda y derecha peronista” y “gobierno popular” logra reflejar el carácter del proceso histórico salteño de los años setenta.
Palabras clave: Miguel Ragone – Peronismo – Izquierda
Abstract
Over recent years, studies on Salta’s Peronisminthe seventies have focused on the former Peronist Governor of Salta, Miguel Ragone. His “popular government” and the political coalition that he led is explained in the framework of the clash between “left and right” Peronism, and located on the first of these trends. This research calls into question such a claim, and asks how accurate the pose“left and rightPeronism” and “popular government” can be to reflect the character of the his-torical process of the seventies Salta.
Observamos que el interés por parte de la justicia, el periodismo, protagonistas de la época, y el rescate que el Estado, desde 2003 realiza de una parte de la historia de la década de los setenta, y en particular de la figura de Miguel Ragone, propició una visión “conmemorativa”/ “demonizadora” de hechos y personalidades de la época.4
En muchos casos, la percepción sobre el ex gobernador coincide con una afirmación del periodista Rubén Arenas, según la cual “Ragone se había propuesto poner en marcha un proceso revolucionario”, obs-taculizado por la “burocracia sindical y la derecha peronista”.5 De la
lectura de publicaciones académicas, como en el caso de “Pensamiento Político de Miguel Ragone. Único gobernador constitucional secues-trado y desaparecido”,6 y “Gobierno de Miguel Ragone en Salta: entre
el ideal y la realidad, 1973-1974”,7 de Myriam Corbacho y María Elina
Tejerina, ó “Salta Montonera”, de Daniel Escotorín,8 surge que hay
coincidencia en caracterizar esa administración como “gobierno popu-lar”, sobre la base de la lectura de una serie de discursos y el registro de algunos gestos políticos como la apertura de las puertas de la casa de gobierno al “pueblo”, la visita a comunidades indígenas del norte, o el recorte de “gastos de ceremonial”.
Al intentar caracterizar con mayor precisión la coalición política que encabezaba el ex gobernador, Escotorín asegura: “¿Quienes forma-ban el arco político que tenía a Ragone como figura central?:... la Lista Verde (del PJ), CGT clasista (organizado por el Frente Revolucionario Peronista (FRP), algunos gremios, JP Regionales, el brazo político de
4Algunas de las investigaciones sobre el tema son: AAVV: Ragone, Mártir de la
demo-cracia, Editorial América, Salta, 2006 (publicado por el gobierno de la provincia); Arenas, Octavio: No se irán sin Castigo. Testimonio de un juicio histórico. Condenados por el magnicidio del ex gobernador Miguel Ragone, Editorial MILOR, Salta, 2011 (periodista); Pérez, Jesús: El terco Miguel, Arte Impreso, Salta, 1994 (ex funciona-rio y amigo de Ragone); Caro Figueroa, Gregofunciona-rio: “A propósito del crimen del Dr. Miguel Ragone. De la politización del crimen a la criminalización de la política”, en Política y Cultura de Salta, Nº 6. Año II. Marzo, 2005 (ex funcionario); Saravia, Carlos Humberto: Pedazos de Infierno, Colección del Bicentenario Funda Voz, Salta, 2010 (diputado radical).
5Arenas, op. cit, p. 40. Agreguemos que en general los estudios sobre el período de
gobierno de Ragone, se centran más en su personalidad, su indudable sensibilidad social y honestidad, que en el carácter social de su gobierno.
6Revista Escuela de Historia, año 2, vol. 1, nº 2, Universidad Nacional de Salta, 2003. 7Revista Escuela de Historia, año 6, vol. 1, nº 6, Universidad Nacional de Salta, 2007. 8Escotorín, Daniel: Salta Montonera. La actuación política de lo sectores populares en la
provincia de Salta (1972 – 1976), CTA Ediciones, Buenos Aires, 2007.
En febrero de 2012, se descubrió una placa que daba el nombre de “Gobernador Miguel Ragone”, al salón de “grandes juicios” del edifi-cio de la Ciudad Judicial de la ciudad de Salta. Durante todo el año, se sucedieron muestras fotográficas, charlas, y se propuso el desarrollo de cursos de capacitación docente sobre el gobierno de Ragone,1
interve-nido por el gobierno central el 21 de noviembre de 1974. Estas y otras manifestaciones de reconocimiento obedecen a que en octubre de 2011, luego de 35 años de la desaparición del ex gobernador peronista, ocu-rrida el 11 de marzo de 1976, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal anunció la condena perpetua al ex jefe de la Guarnición Salta, general Carlos Mulhall; al ex jefe de la Policía, Coronel Miguel Gentil, y al ex Director de Seguridad, comisario Joaquín Guil.2 Sobre el tema, el
dia-rio El Tribuno afirmó:
“El juicio a los represores determinó que, desde el punto de vista ideológi-co, Ragone fue una víctima del terrorismo de Estado. Identificado como uno de los gobernadores ‘de la Tendencia’, junto con Bidegain, Obregón Cano, Martínez Baca y Cépernic, este ‘médico del pueblo’ fue el único de todos ellos que terminó en la condición de asesinado y desaparecido”.3
1Diario Digital Cadena Máxima, 30/1/12.
2Diario El Tribuno (ET), 12/10711. Además se resolvió la absolución del policía
Andrés Socaire y el civil Héctor Zanetto.
al sistema político y los sectores más poderosos de la provincia, perfi-lando un camino que fue abortado por la violencia”.11
La reorganización del peronismo en Salta hacia 1972
Luego de la conmoción producida por el ascenso de las luchas obre-ro-estudiantiles durante 1968-1971 en todo el país, el régimen militar encabezado por Lanusse diagrama una estrategia de “institucionaliza-ción” del país.12 El Gran Acuerdo Nacional, lanzado en 1971, tenía la
función de canalizar por la vía institucional las fuerzas revolucionarias desatadas y negociar con Perón como elemento de contención, contem-plaba la rehabilitación de la actividad de los partidos políticos y el lla-mado a elecciones. De acuerdo a esa medida, desde 1972, los partidos políticos comenzaron el proceso de reorganización.
El Partido Justicialista de Salta, transitaba por ese conflictivo pro-ceso desde mediados de 1971. En abril de ese año, Jorge Paladino en representación del Consejo Superior, designa a Armando J. Caro como delegado reorganizador. El proceso quedaba en manos de un pero-nista cercano a la Agrupación Reconquista (del PJ salteño), y de un reconocido nacionalista: Juan Carlos Cornejo Linares. Según las actas incluidas en el expediente de pedido de personería jurídica del PJ, Linares había sido designado por Jorge Gianola, secretario general del Consejo Superior, para mediar entre la Lista Verde, la Azul y Blanca y la Agrupación Reconquista en la elección de autoridades partidarias.13
Desde principios de diciembre de 1972, las autoridades del PJ (el Congreso encabezado por Héctor Canto cercano a la Lista Azul y Blanca, y el Consejo del PJ, encabezado por Ricardo Falú, de la Lista Verde) se disputaron la atribución de convocar al congreso que defini-ría las candidaturas para las elecciones del 11 de marzo de 1973. Ante la presentación de pedidos de nulidad de los congresos convocados por cada parte, debió intervenir la Justicia Electoral para resolver el con-flicto mediante una reunión conciliatoria en donde se fijó, entre otros puntos, que el día 20 de diciembre de 1972 se realizaría el congreso único.
11Ibid., p. 235.
12Marín, Juan Carlos: Los Hechos armados. Argentina 1973 – 1976, La Rosa Blindada
– PI.CA.SO., Buenos Aires, 2007.
13Según acta en fs. 357 del Expte. Nº 1308/71, “Partido Justicialista s/personería”,
Juzgado Federal – Salta.
Montoneros”, además de afirmar que el ‘empresariado progresista de la CGE’ confluyó en el “peronismo revolucionario nacional”.9 A este
conjunto, caracterizado como “progresismo e izquierda peronista”, se habría enfrentado la “derecha peronista” salteña. Es posible observar que la coalición política reunida bajo la figura de Ragone, y el gobier-no que desenvolvió, es explicado en el marco de los enfrentamiento entre “izquierda y derecha” peronista, y ubicado en la primera de esas tendencias.
Esta investigación pone en cuestión tal esquema, y se pregunta con qué grado de exactitud el planteo “enfrentamiento entre izquierda y derecha peronista” y “gobierno popular”, logra reflejar el carácter del proceso histórico salteño de los años 1973 – 1974. Responder a nuestro interrogante implica plantearse con anterioridad las siguientes pregun-tas: ¿quiénes dirigieron el proceso de reorganización del peronismo salteño en los albores de la apertura democrática de 1973?, ¿qué ten-dencias políticas habían surgido al interior del peronismo y cómo se coaligaron?, ¿quiénes formaron la coalición político - social encabeza-da por Ragone y como caracterizar a su gobierno?
En ese sentido, nuestro estudio puede inscribirse en una línea de interpretación abierta por Pablo Bonavena, quien constata el carác-ter inestable de las alianzas que se establecieron dentro del peronismo durante la apertura del sistema electoral en 1972/73, y el papel que tuvo este hecho en la “caída” de los gobernadores de Buenos Aires, Córdoba, Santa Cruz, Mendoza y Salta.10 Allí afirma que los
gober-nadores “identificados equivocadamente con la Tendencia”, entre ellos Ragone, no mostraban discrepancias ideológicas profundas con sus oponentes (sindicalismo ortodoxo), aunque si en relación a las alianzas que establecían. Compartiendo en general esta afirmación, aquí diri-gimos la mirada, no hacia el conflicto con aquellos “oponentes”, sino hacia los que formaron la coalición que detentó el poder del estado provincial, lo que contribuirá a marcar los límites del “peronismo pro-gresista”, y de la última afirmación que expone Bonavena en su trabajo: que “los gobernadores [Ragone] impulsaron medidas que inquietaron
9Ibid., pp. 19, 51, 88.
10Bonavena, Pablo: “Guerra contra el campo popular en los setenta: Juan Domingo
Perón, la depuración ideológica y la ofensiva contra los gobernadores, en Izaguirre, Inés et. al: Lucha de clases, guerra civil y genocidio en la Argentina. 1973 – 1976, Eudeba, Buenos Aires, 2009.
La Lista Verde se constituyó a partir de la agrupación “Lealtad y Lucha”, formada al interior del peronismo salteño a principios de la década del sesenta. En su constitución, habían confluido, por un lado, militantes que habían desarrollado actividades políticas duran-te el primer gobierno peronista, y la “Resisduran-tencia Peronista”,17 y por
otro, a militantes del llamado “peronismo revolucionario”: entre otros, Armando Jaime y Juan Carlos Salomón.
A principios de la década del sesenta, estos últimos se habían vincu-lado al Movimiento Revolucionario Peronista, del que se alejan al per-cibir conflictos internos entre quienes seguían pensando en la “terce-ra posición” y aquellos que optaban por una tendencia “netamente de izquierda” y por la lucha armada.18 Por eso, en 1966, Armando Jaime
junto a Juan Carlos Salomón y Justo Suárez, deciden formar el Frente Revolucionario Peronista (FRP), y más tarde el Ejército de Liberación Nacional (ELN).19
El FRP se planteaba como una organización de superficie orientada al trabajo de masas, mientras que el ELN se encargaba de las acciones militares. Éstas eran de por si limitadas, pero además, se había estable-cido que no debían firmarse y debían estar sometidas a las decisiones política del Frente. Adherían al peronismo en tanto “era fundamental tener en cuenta la subjetividad de la masa obrera y popular… había que sentarse con los compañeros y explicarles cual era la situación del peronismo para ir creando tendencias de izquierda dentro de él”.20 A
diferencia de Montoneros, el FRP decía sustentar una posición autóno-ma frente a Perón, de ahí la distancia autóno-mantenida entre ambas organi-zaciones a lo largo de sus años de existencia. “Hablaban de la Tercera Posición, del socialismo nacional, era todo una cosa muy difusa. Sobre todo porque ellos se planteaban como antiimperialistas y nosotros planteábamos antiimperialismo y socialismo”.21 Además, la
experien-cia de la visita a China de Armando Jaime a mediados del sesenta y las lecturas de Giap, Ho Chi Minh y Mao Tse Tung, determinarían su
17Miguel Ragone, Rubén Fortuny, Abraham Rallé, Elisa López, Hortensia Rodríguez,
Ricardo Falú.
18Entrevista a Armando Jaime, 21 de marzo de 2008, duración de la entrevista: 46
minutos. En Archivo de la Palabra, Universidad Nacional de Salta, Proyecto de Investigación CIUNSa n° 1804.
19Entrevista a Armando Jaime, Revista Lucha Armada, Año I, n°3, junio-julio-agosto,
Buenos Aires, 2005, p. 58
20Entrevista a Armando Jaime, 2008, op. cit. 21Ídem.
Pero el acta conciliatoria no solo no impidió que en el congre-so del día 20 se siguieran enfrentando las agrupaciones en conflicto, sino que fue transgredida. Las candidaturas se decidieron, durante un cuarto intermedio fuera del local en donde se realizaba la reunión, entre miembros del PJ cuya asistencia estaba prohibida según el acta.14
Luego de negociarse las candidaturas y de la retirada de los miembros de la Lista Azul y Blanca, se reanudó la sesión y 49 congresales15 las
proclamaron por unanimidad y aclamación.
Las candidaturas más importantes mostraban la preeminencia de la Lista Verde, Reconquista, “sectores independientes” nacionalistas y fracciones del movimiento obrero. Miguel Ragone fue designado can-didato a gobernador y Olivio Ríos (CGT – sindicato telefónico) a vice – gobernador. En la lista de senadores nacionales se hallaban repre-sentantes de los sectores nacionalistas y cercanos a Reconquista (Juan Carlos Cornejo Linares, Armando Caro, Oscar Mondada) y en la de diputados, miembros vinculados a la Lista Verde.
De lo expuesto observamos que la dirección del proceso de reorga-nización había recaído en un cuadro político de la burguesía agroin-dustrial nacionalista, y la coalición política constituida para gobernar la provincia desde marzo de 1973 estaba formada por una diversidad de agrupaciones que caracterizaremos a continuación.
Las agrupaciones peronistas coaligadas
En el proceso de reorganización del PJ, habían confluido las siguientes agrupaciones: Lista Verde, Agrupación Reconquista, “sec-tores independientes” y Lista Azul y Blanca.16 Indagaremos en las tres
primeras, porque, como surge de lo descripto anteriormente, fueron las que sostuvieron la candidatura de Ragone.
14Luego de sucesivas interrupciones y cuartos intermedios desde las 18 horas del día
20 hasta la madrugada del día 21, hizo falta la llegada a las 5 de la mañana de Ricardo Falú, Miguel Ragone y Juan Carlos Cornejo Linares, para que el congreso se reanu-de, previa negociación fracasada con los miembros de la lista Azul y Blanca cuyas candidaturas no eran aceptadas. Diario Norte (N), 22/12/72.
15De un total de 98/106 congresales que habían estado presentes desde el inicio del
congreso.
16Cada una de estas agrupaciones tenía su ascendiente sobre las diferentes fracciones
del movimiento obrero y la juventud peronista. Ver Soler, Alejandra: Alianzas Sociales y tendencias políticas en el peronismo salteño, 1972 – 1976, Universidad Nacional de Salta, 2012. Tesis de Licenciatura, inédita.
1958, había participado en las elecciones internas del PJ junto a Rubén Fortuny,28 y en 1962 junto a Armando Caro, pero en ambas
oportuni-dades cedió su pre – candidatura.29
En relación a sus concepciones políticas, en una entrevista publica-da en la revista El Otro País, Ragone aclaraba: “no podemos prometer nada si no sabemos si vamos a poder cumplir, pero sí les prometo algo que quizás no cueste dinero y que lo podamos lograr, como la digni-ficación y la justicia para todos…”.30 En la misma entrevista, Ragone
definía al peronismo como una doctrina “humanista y cristiana”, y declaraba tener solo un enemigo: la miseria, la indignidad, la injusti-cia. Aunque se declaraba contra toda violencia, la justificaba en situa-ciones extremas ya que, decía, “la misma constitución obliga a armarse en defensa de las instituciones”. A lo largo de la década del sesenta per-manecería en contacto con la militancia peronista, y se extendería su reputación como “médico del pueblo”.
Reorganizado el PJ, e iniciada la campaña electoral durante los pri-meros meses de 1973, Ragone profundizaría en su programa de gobier-no desde una serie de entrevistas publicadas por el diario El Tribuno. Allí, manifestaba querer llevar adelante una “Revolución en paz, unión y trabajo… con gran respeto a las libertades individuales, las leyes y la Constitución”.31 Se proponía el cumplimiento de las leyes vigentes y de
las que se promulgarían con participación de la “comunidad organiza-da”. Otorgaba un rol fundamental a la Dirección de Trabajo, que debía “cumplir el papel que le corresponde, es decir, defender los intereses de los obreros, armonizar las relaciones obrero – patronales y custodiar el cumplimiento de la legislación laboral”.32 Según su concepción, era
necesario retomar el proyecto político “postergado en 1955”, es decir el de 1945: el de la conciliación entre capital y trabajo. Denunciaba una estructura de poder sustentada en “el control de la tierra por parte de minorías terratenientes y oligárquicas” y proponía la distribución de las riquezas, la puesta en práctica del Estatuto del Peón, la promoción
28Futuro Jefe de Policía de mayo a octubre de 1973.
29Cfr. Corbacho, Myriam y M. Elina Tejerina: “Contradicciones y conflictos en la
reorganización del peronismo salteño, después de 18 años de proscripción”, en
Academia Nacional de la Historia, 2005.
30Revista El Otro País, nº 15, junio 1973. p. 13.
31ET, 16 de enero de 1973, “Diálogos con Ragone”, p. 10
32Mensaje del Gobernador Miguel Ragone ante la Asamblea Legislativa, 25 de mayo
de 1973. p. 9. Biblioteca J. Armando Caro.
interés por el proletariado rural y campesinos como principales aliados de la clase obrera.22
En cambio, su programa lo acercaba a organizaciones de izquier-da revolucionaria como el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), con quien compartía la preocupación y necesidad de existen-cia de un partido revolucionario. Sin embargo, con aquella organiza-ción surgirían diferencias debido a que, según Jaime, el PRT pretendía tomar ese lugar de vanguardia (partido), mientras que el Frente creía que esa vanguardia “debía ser construida”.23 El hecho es que a
princi-pios de la década del sesenta, las relaciones de los futuros fundadores del FRP se establecieron con el Partido Peronista.
En efecto, en esos tiempos Armando Jaime y Juan Carlos Salomón se había incorporado a la actividad partidaria: “…con un grupo de compañeros fundamos la Lista Verde, en la lucha interna, junto con Miguel Ragone y otros dirigentes, y empezamos a trabajar para cues-tionar a la dirigencia del peronismo, dirigentes que venían de las patro-nales, algunos que eran terratenientes”.24 Según Armando Jaime, “la
Lista Verde aparecía como una lista de cambio y de renovación hacia la izquierda… su rasgo ideológico era la propagandización del pro-grama de La Falda y Huerta Grande”.25 Según Nicolás Iñigo Carrera,
los objetivos de ese programa constituían una profundización de los contenidos antioligárquicos del peronismo, de acuerdo con el giro a la izquierda alentado por Perón.26 Se trataba de un programa
nacionalis-ta, antiimperialisnacionalis-ta, antioligárquico, y que por algunos esbozos de cla-sismo, avanzaba sobre los postulados clásicos del peronismo.
A pesar de la contribución que había hecho el FRP en la conforma-ción de la Lista Verde, sus principales dirigentes no participarían del proceso de reorganización partidaria de 1972, debido a que la mayoría de ellos estaban presos.
Miguel Ragone en cambio, provenía de la militancia en el naciona-lismo católico de derecha de la Alianza Libertadora Nacionalista.27 En
22Cfr. Vocero Popular, nº 36 y 37, 1973 – 1974 (publicación del FRP). 23Entrevista a Armando Jaime, 2008, op. cit.
24Entrevista publicada en www.notas.desaparecidos.org.
25Correa, R. y A. Soler: Entrevista a Armando Jaime, 26 de julio de 2006.
26Iñigo Carrera, N.: Agustín Tosco. La clase revolucionaria. Editorial Madres de Plaza
de Mayo, Buenos Aires, 2006, p. 76.
27Escotorín, D.: Salta Montonera…, op. cit. p. 88. Además, se había desempeñado
como secretario privado del Ministro de Salud Ramón Carrillo, y más tarde se trasla-dó a Salta para encargarse de dirigir el Hospital Neurosiquiátrico, pero queda cesante con el golpe de estado de 1955. El Otro País, nº 15, junio 1873.
dentro del partido. Junto a Abraham Rallé y Oscar Mondada (futu-ros funcionarios del gobierno peronista provincial), Cornejo Linares dirigía el Centro Federal de Salta, organización adherida al Centro Federal Nacional, presidido por Manuel de Anchorena, cuyo objetivo era la divulgación de la personalidad de Rosas.37
Seguidor de Julio Meinvielle, Cornejo Linares adhería a un nacionalismo con una fuerte impronta corporativista. En Política, Nacionalismo y Estado38, luego de comentar las ideas de Maurras,
Mussolini y Hitler, afirma que “de todas éstas, la más humana, aleja-da de viciosas exageraciones y ajustaaleja-da a una visión unitaria y acertaaleja-da del hombre, el mundo y la sociedad, fue, indudablemente, la expuesta por José Antonio Primo de Rivera entre 1933 y 1936”.39 Del programa
político de la Falange Española, Cornejo Linares rescataba: 1- la con-cepción del Estado, no como indiferente o mero policía ni como instru-mento de una clase, sino como superior que asigna a cada grupo o clase sus tareas, derechos y sacrificios, 2- la relación entre el individuo y el conjunto que se debía fundar en “la autoridad, la jerarquía y el orden”, 3- la riqueza tiene como primer destino mejorar las condiciones de vida de cuantos integran el pueblo. Para Cornejo Linares, el “justicia-lismo” como expresión nacionalista argentina, había significado una revolución, “si entendemos por ella un proceso de transformación socio – económico que se traduce en un orden jurídico – político distinto al hasta entonces vigente”. Este hombre había dirigido el proceso de reor-ganización partidaria de 1972, y formulado y convalidado las candida-turas para las elecciones de marzo de 1973.
En relación a Reconquista, carecemos de documentos de la época que contribuyan a analizarla como tendencia política, pero en diversas solicitadas se definía como una agrupación en lucha “contra la retró-grada, inhumana y voraz oligarquía”,40 “enemiga de los colaboradores
37Juan Carlos Cornejo Linares provenía de FORJA, y pertenecía a los sectores que en
la década del cuarenta habían fundado el Partido Peronista en la provincia. Era hijo de Lucio Cornejo Linares, primer gobernador peronista salteño, quien debió renun-ciar luego de la huelga general de abril de 1949. Cfr. Sanchez, Gabriela y Abraham, Carlos: “Huelga general. Salta, abril de 1949”, en Razón y Revolución, nº 16, Ediciones RyR, Buenos Aires, 2006.
38Cornejo Linares, J. Carlos: Política, Nacionalismo, Estado, Cruz y Fierro, Editores
Buenos Aires, 1966. Biblioteca Armando Caro.
39Cornejo Linares, J. C., op. cit, p. 71.
40Solicitada N. 5 de noviembre de 1972. Reconquista estaba integrada por
Pedro González, Armando Caro Figueroa (h), Julio y Luis Marocco, Santo Jacinto Dávalos, entre otros, y aunque no de forma orgánica, Armando J.
de créditos para el desarrollo del interior y para la pequeña y mediana industria dirigida a la transformación de materia prima.33
En la Lista Verde también confluyó la Juventud Peronista.34 Ya
rea-lizadas las elecciones, y con motivo de la asunción del nuevo gobierno el 25 de mayo de 1973, la prensa publicó un comunicado del delegado nacional de la JP de Salta, Santiago López, en donde expresaba:
“Perón vio en la juventud la vanguardia de la revolución; porque puede venir un período económico de relativa holgura como hace 27 años y habiendo para todos, como suele decirse, la obra revolucionaria queda en la mitad con lo que la transformación estructural se agota en un aumento general de bienes-tar, y al poco tiempo el sistema abatido vuelve a alzar la cabeza, debido a que la revolución ni supo desarraigarlo ni tampoco fundar en su apoyo capitales su propio orden (sic)… Porque nos vamos a callar por la magnífica calidad moral de una juventud presente que trasluce nítidamente en su exigencia de austeridad, con la característica más relevante de la mentalidad socialista y en este caso empieza por donde debe empezar: vale decir, por nosotros mis-mos, en otras palabras, en la revolución moral, porque la juventud peronista de hoy firmemente representada en el gobierno no debe estar relegada a los recintos deliberativos. Podemos ser una contribución preciosa a la construc-ción de una patria socialista, no la confiscadora y distribuidora de la pobre-za, sino la multiplicadora eficaz y distribuidora equitativa de los frutos de la riqueza común”.35
Avanzado el proceso político, al anunciarse la fórmula presidencial Perón – Perón en septiembre de 1973, la JP de Cerrillos (Departamento de Salta) apoya la candidatura, y “reclama como clara y única divisa de lucha, la instauración de una patria justicialista, humanista y cristiana sin falsos esquemas clasistas, pero unidos si en el gran proceso de la revolución que el pueblo hará en paz y orden…”36
Otras agrupaciones que convergieron en la coalición política que encabezaba Ragone, eran la Lista Celeste y Blanca y la Agrupación Reconquista. Según la prensa, la primera era encabezada por Juan Carlos Cornejo Linares, propietario del Ingenio San Isidro, a quien también se sindicaba como perteneciente a los “sectores independientes”
33ET, 18/02/73, 24/02/73, “Diálogos con Ragone”.
34La dirección de la JP en Salta estaba conformada por militantes de diferentes
agru-paciones del PJ, quienes se disputaban la representación.
35ET, 28/02/73.
de las dictaduras militares de los años sesenta, y de Roberto Romero”,41
propietario del grupo empresarial Horizontes, editor del diario El Tribuno.
Existía una estrecha vinculación entre los principales miembros de Reconquista y la Organización Única del Trasvasamiento Generacional (OUTG), formada en 1972 por la fusión entre Guardia de Hierro, el Frente Estudiantil Nacional y Reconquista entre otras.42
Sobre Guardia de Hierro, Pozzi plantea que “… definieron con precisión que su papel político sería de lealtad absoluta a Perón:
“...se proponía como una organización auténticamente peronista, sin cues-tionamientos ideológicos, y consideraban que el peronismo era lo que la Doctrina Peronista decía… Guardia se planteaba como la ortodoxia del pero-nismo, y por ende definía como enemigos a todos aquellos que, en su percep-ción, diluyesen esa identidad o socavaran la autoridad de Perón”.43
En ese sentido, tanto Reconquista como Guardia de Hierro, “se diferenciaban del Frente Rojo (los montos y los troskos) y el Frente Negro (el C. de O, la CNU, López Rega y Osinde)”.44
Las organizaciones que formaron OUTG generalmente se vincu-lan a la lucha contra el vandorismo en la década del sesenta. Acorde con esa línea, a Reconquista se alinearon dirigentes sindicales salteños que años antes se habían identificado con la “CGT Paseo Colon”, cuyo secretario general en Salta era Olivio Ríos (FOETRA).45
Reconquista dirigía una fracción de la JP bajo el liderazgo de Carlos Douthat. En conferencia de prensa realizada el 4 de mayo de 1973, el dirigente leyó un documento en donde afirmaba que “el peronismo es revolucionario y es uno solo. Sus contradicciones internas reflejan
Caro.
41Caro Figueroa, Armando: “La normalización del peronismo salteño en 1972”.
Noviembre de 2006. Publicado en línea en http://www.carofigueroa.org/content/ view/50/47/
42Cuchetti, Humberto: Combatientes de Perón, herederos de Cristo, Buenos Aires,
Prometeo, 2010, p. 157.
43Pozzi, Pablo: “Entrevistar a Guardia de Hierro”, s/d, p. 4
44Vazquez, Pablo Adrián: “El peronismo ‘mogólico’ de Guardia de Hierro”, en
Perón vence al tiempo publicado en http://www.peronvencealtiempo.com.ar/resisten-cia-1955-1972/el-peronismo-mogolico-de-guardia-de-hierro, y “Guardia de Hierro: Origen, desarrollo, autodisolución y resurrección”, incluido en V Jornadas sobre Historia Reciente, Universidad Nacional de Gral. Sarmiento, junio 2010.
45Entrevista a Olivio Ríos, ET, 15/03/73.
las contradicciones de la nación en su lucha contra el imperialismo foráneo y la oligarquía vernácula. Esa lucha es conducida ideológica, estratégica y doctrinariamente por Perón y está sostenida por la masa del pueblo, en particular por la clase trabajadora”. Además, expresaban que los objetivos del gobierno peronista eran “el logro de la felicidad del pueblo hacia la toma del poder y la construcción del socialismo nacional… la relación gobierno popular – movilización activa y orga-nizada de todos los sectores del pueblo, se irán gestando desde las bases mismas de la sociedad, nuevas formas de relación de los hombres entre si y de los hombres con las cosas”.46
Los tópicos “socialismo nacional”, “revolución”, “antioligarquía”, no dejaban de estar presentes en el programa de esta agrupación que defendía por sobre todas las cosas el verticalismo, el resguardo del pro-grama nacionalista peronista tal como había sido planteado en la déca-da del cuarenta, y el rechazo a la lucha armadéca-da.
Estas fueron las agrupaciones peronistas que formarían parte del real “arco político” que propuso a Ragone como gobernador, y lo sos-tuvo como figura central a lo largo del año 1973. Por fuera quedaron la Lista Azul y Blanca del PJ a la que se alineaban los principales sindi-catos salteños liderados por la UOM, ubicados tradicionalmente en la “derecha peronista”.
El peronismo de los setenta en el gobierno salteño
Las elecciones del 11 de marzo de 1973 resultaron en el triunfo del PJ en la totalidad de los departamentos de la provincia. Entre las orga-nizaciones patronales, los primeros en celebrar y ofrecer colaboración al nuevo gobierno, además de exponer su plan de ampliación y coloni-zación de cultivos, fue la Asociación Vitivinícola.47 En la reunión con
los empresarios del vino, Ragone expresó que exigirían la aplicación de leyes laborales en defensa del sector obrero, “pero también le exigi-rá el cumplimiento de sus obligaciones, que contrariamente a algunos temores puestos de manifiesto, no habrá ningún tipo de persecución o revanchismo”.48
46ET, 5/05/73.
47Integrada por Carlos Murga de Los Parrales, Ramiro Michel de El Recreo, Carlos
D`Hiriart de Sucesión Abel Michel Torino, Rafael Azcárate de La Banda, Carlos María Cornejo Costas de Michel Torino Hnos. ET, 26/04/73.
48Las siguientes visitas realizadas por Ragone fueron al Arzobispo de Salta, Monseñor
Las primeras medidas de gobierno se orientaron por la idea de transparencia administrativa en el manejo de recursos que acompa-ñaba al discurso de austeridad de Ragone,49 mientras se alentaba la
organización corporativa de la burguesía en torno a la Confederación General Económica (CGE) para la firma del “Pacto Social” en junio de 1973. En la provincia, uno de sus más fervientes defensores fue el empresario vitivinícola, Carlos Murga, quien declaró:
“ha pasado ya la época de los autoerigidos dirigentes con este despertar que se observa en las fuerzas y reservas populares del país, la base del empresariado nacional viene a luchar contra el privilegio económico y las empresas multi-nacionales. Y por ello exige ocupar un legítimo lugar en el proceso de recons-trucción nacional. El instrumento idóneo es la CGE que aglutine al empresa-riado en torno al programa popular y nacional expresado en el Pacto Social”.50
La CGE también tuvo como miembros integrantes a un grupo de empresarios de la Cámara de Fabricantes de Máquinas Agrícolas, de la que formaba parte el Ministro de Economía de la provincial, Mario Villada.51
Ya organizada, una de las medidas que solicitó la CGE al gobierno provincial, fue la reforma de la carta orgánica de los entes estatales, a fin de que en los directorios se integrara al empresariado: las autorida-des del Banco Provincial quedaron constituidas durante los primeros días de agosto, y allí se vieron representadas todas las fracciones de la
Tribuno.
49Por sospechas en su administración, se decretó la intervención a varios
organismos públicos: Banco Provincial, el Instituto Provincial de Seguros de Seguros, de Promoción Social y Caja de Previsión. Otra medida de singular repercusión fue la ordenada por jueces vinculados a Reconquista, quienes ordenaron la detención de policías acusados de haber cometido apremios ile-gales durante el gobierno anterior.
50ET, 14/06/73.
51También estuvieron dirigentes de la Cámara Salteña de la Construcción. En la rama
de producción, la CGE estaba integrada por un sector de la Cámara Regional de la Producción y de la Cámara de Minería. El núcleo más diverso estaba constituido por capas acomodadas y pobres de la burguesía comercial, propietarios de tiendas del interior y de la ciudad Capital. Correa, Rubén y Soler, Alejandra: “Pacto Social y fractura del bloque patronal. Un estudio desde la prensa escrita sobre el origen y crisis de la CGE durante el gobierno de Miguel Ragone, 1973 – 1974”, en Revista Estudios, nº 21, CEA, Universidad Nacional de Córdoba, 2009.
gran burguesía y la burguesía acomodada de la provincia.52 El diario
El Tribuno felicitaba la nueva orientación de las políticas del Banco, que facilitaba las condiciones para que los empleados públicos pudie-ran obtener créditos para la refacción de viviendas y actividades artesa-nales, y para que la pequeña y mediana producción rural adquiera de maquinaria, infraestructura y materia prima.53
En septiembre de 1973, el diario El Intransigente, cuyo propietario era el tabacalero radical Miguel Ángel Martínez Saravia54, dio a
cono-cer que 3000 “agricultores salteños” habían quedado incorporados al Acta de Compromiso Social suscripta con el Estado. Las considera-ciones del diario de Saravia y la Cámara del Tabaco sobre el acta eran altamente positivas:
“…el gobierno anima la aspiración de garantizar estabilidad al que trabaja la tierra y que las estructuras de trabajo vigentes se van a mantener, lo que significa que no habrá expropiación de tierras en producción, ya que el ins-trumento destinado a castigar la improductividad era el de la renta potencial a la producción”.55
El 30 de septiembre una solicitada del mismo diario titulada “Métale al arado”, se complacía de la política del gobierno peronista hacia los productores agropecuarios y forestales.56
Hacia julio de 1974 el gobierno provincial se adhiere al “Plan Nacional de Colonización y Centros de Justicia Social”, puesto en
52Santiago Pérez (empresario maderero del departamento Orán) representó a la CGE,
Ángel Manuel Usandivaras a la Sociedad Rural, y Hugo Gana Obeid a la Cámara de Comercio e Industria. Al cargo de gerente general se asciende a Francisco García Escribano (Cámara de la Construcción – CGE). ET, 11/08/73.
53ET, 23/09/73.
54Martínez Saravia, “oligarca”, “barón del tabaco” según sus opositores dentro del
radicalismo, había sido candidato a gobernador por la UCR en las elecciones de mar-zo de 1973.
55N, 11/09/73.
56Asimismo, el Asesor de Desarrollo de la provincia Francisco Álvarez
Leguizamón, participa de un seminario regional de exportaciones en don-de planteó la necesidad don-de creación don-del centro don-de exportadores don-del NOA, don-de instauración del Puerto Seco en Salta, y de facultar al Banco Provincial como ente de financiación del comercio exterior y cambio monetario, de manera que se atendida a los viejos reclamos de la burguesía agraria salteña. Además, en noviembre, el Ministro de Economía Jesús Pérez atiende el pedido de los productores frutihortícolas, y logra que el secretario de Comercio de la Nación ordene la liberación de los precios. ET, 12 de noviembre de 1973.
marcha por el Ministerio de Bienestar Social de López Rega. Por este plan se otorgarían tierras de forma gratuita a aborígenes, y pagaderas a largo plazo a familias nativas.57 Se trataba de un intento de
desarro-llar una política capitalista en el campo, estableciendo pequeños pro-pietarios para contrapesar la estructura latifundista, sin modificarla estructuralmente.
En cuanto a la industria, en octubre el Banco Nacional de Desarrollo acordó un crédito para desarrollar el Plan de Industrialización consis-tente en la instalación de 25 plantas fabriles.58 El Tribuno afirmaba que
el Plan recibía el apoyo de la CGE, la Sociedad Rural, la Cámara del Tabaco y otras, y El Intransigente saludaba la iniciativa del gobierno de encarar los estudios de factibilidad de los emprendimientos, que “saca-ba de encima a los inversionistas los engorrosos y costosos estudios de mercado”.
Al mismo tiempo que la burguesía se organizaba corporativamente, el 2 de junio, de la mano del “Devotazo”, dirigentes del FRP volvían a Salta acompañados por Ragone: eran Armando Jaime, Justo Suárez y Juan Carlos Salomón entre otros.59 Pocos días después de su llegada,
se produjo lo que el diario El Intransigente llamaría el “obrerazo”.60 Se
trataba de la ocupación del local de la CGT, por parte de dirigentes de la “CGT clasista” y el FRP,61 expresión de la lucha contra la burocracia
sindical peronista salteña.
En su tercer comunicado, los ocupantes manifestaban que
“…el triunvirato obrero normalizador de la CGT se dirige a la cla-se obrera, a los campesinos, estudiantes y profesionales comprometidos con el proceso de cambio y en la justa y patriótica lucha del pueblo trabajador por la liberación nacional y el socialismo… que se resolvió
57El Intransigente (EI), 9/07/1974. 58ET, 6/10/73.
59Los dirigentes del FRP rechazaron formar parte del gobierno debido a que Ragone
consideraba “apresuradas” las medidas que proponían, y porque su gabinete esta-ba formado por funcionarios que el FRP denunciaesta-ba como “oligarcas”. Intervención de Armando Jaime Archivo de la Palabra: Mesa Taller Violencia política, dictadura y transición democrática desde los escenarios. provinciales. Jornadas de Docencia e Investigación de la Escuela de Historia. Facultad de Humanidades. U.NSa. Diciembre de 2007.
60EI, 16/06/1973.
61De la “CGT clasista” formaban parte asociaciones como la Liga Campesina y
sin-dicatos como el de obreros del tabaco, vendedores ambulantes, además de dirigentes aislados de otros gremios, como mineros, canillitas y otros.
declarar estado de asamblea permanente durante las 24 horas del día… sostenemos que la CGT debe ser clasista, por cuanto no debe defen-der otra clase que no sea la clase obrera, los campesinos y los sectores populares... la central obrera debe ser antiimperialista, porque debe ser auténticamente nacional… y luchar con todas sus fuerzas hasta ver liberada la patria de todo tipo de penetración por parte del imperia-lismo yanqui, cuando estamos en vísperas del retorno del líder de las amplias masas populares argentinas, el compañero Perón, con el que nos identificamos en sus postulados de liberación nacional y la cons-trucción del socialismo”.62
Después de un mes de ocupación y de intentos de negociación, los trabajadores fueron desalojados violentamente por la policía de la pro-vincia, en orden al requerimiento realizado por Cámpora, Rucci y la burocracia sindical salteña al gobierno de la provincia.63 Los
trabaja-dores expresaron su oposición al desalojo mediante marchas, fogatas, enfrentamientos callejeros con la policía y el pedido de renuncia del Ministro de Gobierno, Enrique Pfister, a quien los “clasistas” atribuían la orden de reprimir, demanda que no fue atendida por el gobernador.64
Luego de estos hechos, y del intento de ocupación de la Casa de Gobierno de la provincia por parte de la oposición peronista a Ragone en septiembre de 1973, y de la “orden reservada” emitida por Perón a los gobernadores en octubre,65 el gobernador salteño dejaría
traslu-cir en una conferencia de prensa la posibilidad de reorientación de su gobierno, declarando que “había sido tolerante pero las cosas han cam-biado y ahora en adelante se ajustará estrictamente a las directivas para evitar desórdenes”.66
Así, frente a la ocupación de viviendas que se estaba produciendo en el Barrio El Tribuno con motivo de irregularidades en las adju-dicaciones, el gobernador aseguró que “se iba a imponer el orden en
62ET, 18/06/73 63ET, 19/07/73.
64Según El Intransigente Pfister había sido nombrado por Fernando Abal Medina
y Julio Mera Figueroa. Según Armando Jaime, Pfister había participado de la lista Celeste y Blanca junto al nacionalista Juan Carlos Cornejo Linares, a la vez vinculado a Tomás Ryan, líder histórico del peronismo salteño y “patrón obrajero de Tartagal”. Intervención de Armando Jaime Archivo de la Palabra: Mesa Taller Violencia polí-tica, op. cit.
65Guerrero, Alejandro: El Peronismo Armado, Editorial Norma, Buenos Aires, 2009,
pp. 20 y 329.
la provincia”.67 Días después la policía reprime un acto que el Frente
Antiimperialista por el Socialismo (FAS) había organizado en con-memoración de la muerte del “Che” Guevara.68 Como consecuencia
de los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes, quedaron detenidas gran cantidad de personas, entre ellos integrantes del FRP. La policía también actúa rápidamente el 24 de octubre para desalo-jar por la fuerza el local del Centro de Empleados y Obreros de la Administración Pública, que había sido ocupado por el “sindicalismo clasista” en apoyo a sus dirigentes Gutiérrez y Kotting, en conflicto con miembros del consejo directivo.69
De estos y otros enfrentamientos, las tendencias que parecían dis-pararse eran, por un lado, la unificación de las distintas fracciones de la burguesía salteña y el acuerdo con el gobierno peronista, y por otro, la opción del FRP a proponerse como un “partido obrero en construc-ción”, 70 marcando una distancia cada vez mayor con la figura de Perón
y acercándose a organizaciones de la izquierda revolucionaria como el PRT, con quien conformaría el FAS.71 Pero esto se produce
tardíamen-te, en momentos en que ya actuaba la Triple A en todo el país.
Cierre del trabajo
En la introducción de este trabajo, indicamos que la coalición polí-tica reunida bajo la figura de Miguel Ragone, y el gobierno que des-envolvió, en general es explicado en el marco de los enfrentamiento entre “izquierda y derecha” peronista, y ubicado en la primera de esas tendencias.
Entendemos que ese punto de partida obstaculiza la comprensión del proceso histórico, porque reduce el conflicto a la inscripción a uno u otro grupo como totalidades homogéneas e inmutables (abstraccio-nes idealistas), sin advertir que dentro de cada campo confluyeron ten-dencias políticas diferentes.
67Ídem. 68ET, 9/10/73. 69ET, 25/10/73.
70Vocero Popular nº 36. Diciembre de 1973
71El FAS anunciaría la fórmula presidencial Agustín Tosco - Armando Jaime,
final-mente frustrada por la renuncia de Tosco a enfrentar a Perón en las elecciones de septiembre de 1973. El FRP y el FAS dieron libertad de voto “postura que abría la posi-bilidad de sufragar por la formula peronista, o al menos no lo confrontaba”, en Bonavena, Pablo, op. cit., p. 159.
Puede considerarse que el conjunto del peronismo refiere a un movimiento político nacionalista – reformista, en donde el primer tér-mino remite a la ideología de una fracción de la burguesía construida en función de la territorialidad propia (la Nación), en enfrentamiento con la burguesía de otras nacionalidades, y el segundo, a “un producto del capitalismo con asiento social en la pequeña burguesía”,72 orientado
a atender intereses particulares de clases explotadas.73
Definido en general peronismo, nacionalismo y reformismo, vale la pena caracterizar con mayor precisión las tendencias políticas que con-fluyeron en el peronismo salteño para poder observar lo que oculta el “arco político ragonista” caracterizado como “izquierda progresista”.74
De lo registrado a lo largo de esta investigación, surge que el proceso de reorganización del peronismo salteño que impuso la figura de Miguel Ragone como candidato a gobernador para las elecciones de marzo de 1973, fue dirigido por fracciones de la burguesía nacionalista local. Una observación más detenida, nos permite afirmar que en la coalición política constituida, convergería desde el falangismo reivindicado por Cornejo Linares, hasta el reformismo de la JP – Montoneros vincula-do, según las fuentes, a la calidad “moral” de sus miembros y al pro-grama de distribución de la riqueza, desde el democratismo pequeño burgués de Miguel Ragone y el “verticalismo” de Reconquista, hasta tendencias más radicalizadas como la que representaba el FRP.
Pero además, el planteo “izquierda – derecha” oculta el carácter social del gobierno peronista salteño de los años setenta, que al asumir, parece haber obtenido el apoyo de capas acomodadas de la burguesía y pequeña burguesía agraria, industrial y comercial local, atendiendo a los antiguos intereses expresados por sus corporaciones. Al mismo tiem-po, Ragone realizaría importantes esfuerzos para “institucionalizar” al FRP, quien pretendía representar a las tendencias más radicalizadas de la clase obrera, a la vez que desmovilizar a otras organizaciones de
72Marín, J. C., op. cit. pp. 65 y 69. Ver también Plá, Alberto: “Nacionalismo,
pero-nismo, América Latina”, en Polémica, nº 73, CEAL, 1971; AAVV: “De Cámpora a Perón”, en Pasado y Presente, nº 2/3, julio – diciembre, 1973. Desde otra perspectiva, Ver Hernández Arreghi, J.: “¿Qué es el nacionalismo?”, en Peronismo y Socialismo, nº 1, septiembre, 1973 y, del mismo autor, Peronismo y Socialismo, Buenos Aires, Continente, 2011.
73Barton, Alejandro: “Izquierda. Apuntes para la definición de identidades políticas”,
en Razón y Revolución, nº 5, Buenos Aires, 1999.
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tendencia progresista que defendían su gobierno frente a los embates de la oposición.75
Las permanentes crisis que sufriría el gobierno salteño hasta su intervención federal de 1974, podrían vincularse a esa incapacidad del peronismo para arbitrar una heterogénea base política y social.
Recibido: 27/4/12 Aceptado: 28/5/12
75Esto puede ser visualizado en el estudio de diversos hechos transcurridos durante
el año 1974. Frente a sucesivos paros propuestos por la CGT local en oposición al gobierno provincial, Ragone solicita a “sus bases” no realizar ningún acto o movili-zación. Cfr: Paro de la CGT de febrero de 1974, en Soler, Alejandra: Alianzas Sociales y tendencias políticas en el peronismo salteño, 1972 – 1976, Universidad Nacional de Salta. 2012. Tesis de Licenciatura, inédita.
Literatura
Entre la derecha y la burocracia: el lado oscuro
del modernismo brasileño
Marcela Croce
FFyL-UBA
Resumen
El artículo estudia a los intelectuales brasileños desde el Modernismo hasta el Estado Novo. Primero se ocupa de las vertientes estéticas y políticas que confluyeron en el Modernismo (Antropofagia, Verdeamarelismo, Anta y su derivación en la Acción Integralista Brasileña). Luego se detiene en los ensayos de interpretación nacional de Gilberto Freyre y los compara con otros textos contemporáneos que arrastran la misma voluntad explicativa y finalmente cierra el recorrido con los burócratas del Estado Novo, que desde la prensa, la administración y la diplomacia dan sustento al régimen varguista.
Palabras clave: intelectuales brasileños – Modernismo – ensayo de interpretación
Abstract
The article focuses on Brazilian intellectuals from Modernismo to the Estado Novo. First addresses the aesthetic and political aspects that came together in Modernism (Antropofagia, Verdeamarelismo, Anta and its derivation in the Acción Integralista Brasileña). After stops in Gilberto Freyre’s essays on national interpretation and compares it with other contemporary texts that carry the same explanatory will and finally closes the tour with the bureaucrats of the Estado Novo, who from the press, administration and diplomacy give support to varguista regime.