HISTORIA
Il E l.OSLÍMITES DEL PERÚ
TEXTO DICTf\DO 1\ LOS ALUMNOS DEL COLEGIO ANGLO- f'ERU1\t'lO DE L1MI\,
CONFORME AL f'ROGRAMA OFICIAL
PUR
RAUL PORRAS BARRENECHEA
0---0.
SEGUNDA EDlClON REVISADI, y ICTUAlIlADA
o
o
LlBRERIA FRANCESA CIENTíFICA
y CASA EDITORIAL E. ROSAY F. J E. ROSAY
Calle de la Merced (Unión) 632 Y 634 LIMA - 1930
HISTORIA
,
,
LIMITES DEL PERU
TEXTO DICTADO A LOS ALUMNOS DEL COLEGIO
ANGLO-f"ERUANO DE LIMA,
CONfORME AL F'ROGRAMA OfICIAL
POR
RAUL PORRAS BARRENECHEA
0---,0
SlGUNDI EDICION REY/SADI, y ACIUILlIIDI
o
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LIBRERíA FRANCESA CIENTíFICA y CASA E[)JTORIAL E. ROSA Y
F, J E. ROSAY
Calle de la Merced (Unión) 632 Y 634 LlMA-1930
LA LITERATURA PERUANA. - (Conferencia) Li~ ma, 1918.
DON JOSE JOAQUIN DE LARRIV A - Conferencia en el Conversatorio Universitario. - Lima 1919. EL PERIODISMO EN EL PERU. - "Mundial". - Edición
del Centenario. - Lima, 1921.
LIMA - Monografía histórica. - La Crónica - Edición del Centenario - Lima, 1924
ALEGATO del Perú en la cue9tión de límites sobre la frontera norte de Tacna - (Cuestión Tarata) por Raúl Porras Barrenechea. Jefe del Archivo de Límites del Ministerio de Relaciones Exteriores. - Lima, 1925. REPLICA a la Exposición chilena sobre la frontera norte
de Tacna - Lima, 192J. 2 vol.
HISTORIA DE LOS LIMITES DEL PERU. - (Curso escolar). - Lima, 1926.
MARIANO JOSE DE ARCE. (Estudio biográfico) Lima, 1926.
JOSE ANTONIO BARRENECHEA. - (Estudio biográ-fico) Lima, ] 928.
TORIBIO PACHECO. - (Conferencia en el Colegio de Abogados de Lima) Lima, 1928.
EL CONGRESO DE PANAMA. - (Tomo I del Archivo Diplomático Peruano) l' Recopilación y prólogo por Raúl Porras Barrenecnea. Lima, 1930.
Este cltr¡;o fué ÙlCorpOl'ado en 1924, al plan de estu-dios d,¡ segunda enseñanza, con una finalidad previsora, Lo,~ pl'Ï1/cipales pl'oblemas limítrofes del PerlÍ se hnllaban pendie'.'1te,~. Las soluciones adoptadas en los problemas ?'esueltoll, ¡n'ovocaban aún a¡'duos co'mentarios, La opinión
de la 'ImLltittuI, era fácilmente sugestionada, alrededo?' de
los problemas territoriales, en sentido apasionado e injus-to. Era útil entonces ilustrar a las nuevas generaciones sobre el 07'igen y el p7'oceso de esos conflictos para que la opinió?~ futura del país no se dejase arrastrar en la suce-sivo pOI' engañosas declamaciones. Ninguna ense?ïanza más lfi"Ov€chosa pant tal objeto que la hist07'ia mi:m¡a de nuestl'llS negociaciones de límites, con sus utópicas deman-das, aguzamientos de dialéctica, contradicciones diplomá-ticas, ;'Josturas bélicas, claudicantes cesiones y juegos de escond:te con la paz, Un criterio pedagógico realista ins-piró pites la creación de este curso,
La, práctica de la ense?ïanza ha demostl'ado qne fue-¡'on Únpro"edentes las críticas que se hicieron a la inclusióll de esto: asignatura en la insb'ucción medirL. El interé.q del alumnado pOI' la hi,qtoT'ia internacional del Perú se ha he-cho ev;dente a profes01'es y jw'ados, A pesar de su apa-?'ente dificultad, de algunos tecnicismos inc'vitables, el cur-so de HistD?'ia de VÍ?nites es de aquellos qll,e má.s viwlIn.en-te han despertado la cttención e,qcola¡' y de los ql/,e pro-m,ueven con más intensidad la curiosidad pOI' el pasado y el a'-do¡' PO?' el derecho, propios de toda adolescencia, Después de seis años de enseñanza puede afirmal'se que nna bllena parte de las generaciones nuevas tiene un con-cepto cabal de nuest?'os problemas internacÙmales y CJueno podrá Gonta¡'se con ellas para levanta?' en cualquie?'u bOl/al oportu!/idod '/ma incon¡;ciente masa chauvinista
El prognuna del Cl/rso actual debería, sin embargo lier modificado en parte. Ap7'ovechando el inte¡'és escolm' pOl' la mate?'ia y la necesidad de dotar a los últimos aiws de instrucción media de asignaturas relacionadas con la historill nacional, podría hacerse de¡'ivar el actual estu-di{), fOl'zontmente intrincado, de las negociaciones de lí-mites, hacia un compendio de la historia internacional del PerÚ, en el que además de los problemas ten'itoriales, contemplados en fonna más sintética, se abarca?'a todel l"
perspectiva de nuestra vida exterior, estudio en el que se adquirieran algunas nociones utaes para la ciudadanía, tales como los esfuerzos del P6rú a favor del arbitraje, los conflictos económicos americanos y el significado de cier-tos concepcier-tos einstitucíones, tales como la lAga de las Naciones, la doctrina de Monroe, el panamericanismo. Se contribuiría así a la formación de la conciencía interna-cional del Perú ..
Esta segunda edición, corregida y revisada, como todas las segundcts ediciones, tiende ya a reducir, por resúmenes generales de las negocíaciones de límites y por síntesis de los problemas, colocadas al p"'incipio de los capitulos, un estudio que no debe ser de nombres y de fe-chas, sino de concepto, cabal y claro, de nuestros proble-mas. La única parte a la que se ha dado, mayor extensión es a las negociaciones con Chile, después del tratado de Ancón, excesivamente sintética en la edición anterior. El ambiente de cordialidad existente entre el Perú y Chile, a consecuencia del arreglo de Tacna y Arica, no invalida el conocimiento de los más difíciles momentos de rencor. Aparte de que la verdad no es posible ocultarla y de que es ingenuo olvidar la historia, el estudio detenido de la cuestión peruano-chilena puede servir para constatar como la concordia ell posible aun dentro de las más irreductiblcs controversias de ws pueblos y, sobre todo, para estimular el anhelo de que el porvenir sea diferente y sltperior al pasado.
1-f1
loS profesores del Curso de Historia
de Umltes del rerú.
Este CUl'SO,c,'eado para iniciar a los ni1ï,os en el conocimiento de los más grav6s asuntos nacionales, n,) dcbe ser enseñado con espíritu estl'echo y loca-lista, El Perú cree tener razón en todos sus reclama-cIOnes de límites e idéntico convencimiento anima a las naciones que discuten con él, El conflicto pro-v'\ene de la defectuosa demarcación colonial. Espmïa n7 se p¡'eocupó de demarcar cuidadosamente sus do-""inios ni de precisar la geog,'afía de e.stos, De allí !l2n provenido los innumerables litigios de lím.ites america1w8. La verdad y la just1:cia se hallan, gene-1"lÛmente, en un término medio entre las pretensio-nes extremas. Es por eso cri11!linal la actitud de
quienes Be empeñan en sOBtener c'nno irredueti-bles 'ail pretensiones máximas del Pcrú en ¡;U,S
7)1'0-b(emas pendiente.s y la de los qun, a propósito de pacto.s que han solucionado equitativrL'ntente nues-t¡·os diferendos con pueblos amigos, se empeñan en dramatizar el aula a el periódico con la mentira dc las "mutilaciones territoriales". La única mutila-ción territorial que ha Bufrido el Pnrú fué la que lo impuso el t,'atado de Ancón a raíz de la guerra de eonqui.sta declarada por Chile. En 108 demás
C2S08 el Perú ha tranzado a discute, principalmente s·)bre espectativas, fundadas en títulos que conside-ra legítimoB, pero que no fueron aceptados por las nacione,s litigantes, a a los que estas oponen otros titulos y argumentaciones jurídicas. Felizmente una honrosa y culta tradición nos ha reconocido siempre como pueblo adicto a la paz y al derecho y hasta como paladines algo ingenuos del arbitraje internacional. EBa tradición y esa enseñanza son las (lue hay que inculcar a las nuevas generaciones para que lleven a la solución de esos urgentes problemas 1m espíritu de comprensión, de armonía y de jus-t ¡cio."
EL F'ERU INCAICO y COLONIAL
LOS LIMITES DEL PERU PREINCAICO E
INCA,ICO.- La historia de los limites del PerÚ
comienza con la unificación del Impel'io
lncai-co, J'ealizada por PachakÜtec. Antes el
tcrrito-rio que ocupa actualmente el PerÚ, estu\'()
di-vidido en pequeñas regiones habitaùas por
tri-bus diversas. En la costa, de Lambaycquc hastu
AClci, habitaban los Yungus. Eu la altiplanicie
del Callao 1enia su asicnto la civilización de
'l'ia-hua'1aco. La región andina estaba dividida en
gran nlÍmero de cacicazgos a de tribus
guer're-ras u rivalf)s, una de las cuales, la de los Incas. logró vencer y sujetar a la.s demlÍs. PachakÚtec,
TÚpoc Inca Yupanqui y Huayna Ocápacc,
cx-tendieron con sus conquistas los límites de la.
conf'cù eral~ión Incaiea, al par que realizaba n
In Ilni1Ïcanión nacional. Pac}¡akÚtec redujo la
región de ]a costa. TÚpan Yupanqui llevó los
hi-tos de su Imperio hasta el rio Mauli en el Sur.
y n'.lis aIlú del Marañón en el Norte, has ta los
so-meLió por último a los Sciris y a los Quitus
pro-longando sus dominios hasta las salvajes tribus
de Pasto.
Estas conquistas delimitan el vasto imperio
del 'rahuantisuyo, que hallaron los españoles y
que bautizaron con el nombre de Perú.
Garcilaso ha señalado en el lenguaje
pinto-resco de sus "Comentarios Reales" los términos del Tahuantisuyo "Al norte, llegaba hasta el río
Ancasmayu que corre entre los confines de
Qui-tu y Pastu, quiere decir en lengua general del
Perú, río Azul. Al Mediodía tenía por término el
río llamado Maulli, que corre Leste Hueste,
pa-sado el reino de Chili, antes de llegar alos
Arau-cos; al Levante tenía por término aquella nunca
jamás pisada de hombres, ni de animales ni de
aves, innaccesiblc cordillera de nieves que corre
desde Santa María hasta el estrecho de
Maga-lIanes, que los indios llamaban Riti Suyu, que
e~ banda de nieve; al Poniente confina con el
mar del sur que corre por toda su costa de largo
a largo". ~
GOBERNACIONES PRIMITIVAS DEL PERU
OOLONIAL. -NUEVA CASTILLA y NUEVA
TOLEDO. - Al descubrirse el Perú los monar-·
cas de España, ignorantes de la geografía y de la
historia del pueblo que conquistaban, la dividie-ron en lotes con que saciar la codicia de los
con-quistadores. Sobre la lenta obra secular de la
unificación Incaica, trazaron las reales cédulas,
líneas imaginarias que fraccionaron en parcelas
de doscientas leguas la admirable obra del genio
La capitulación de Toledo. - La primera
parcela ruó para Pizarro. gn 'rolcdo
r
porau-sencia de Carl08 V, entregado il sus lltlzañas
cure.peas. la reinll madre Doña J ualla la Loca
ilutorizÓ il Pizarro, en 20 de julio de 15:¿9, pal'a
que en nombre dc la corona real de Castilla,
continÚe la conquista dell Perú, "hasta
doscien-tas leguas de tierra por lu misma costa (la de
Tumbes) las cUllles dichas doscien tas leguas
comienzan, desde el pueblo que en lengua de
indiD:'¡ se dice ZCllIllqU ella y d CSpll(~Sl,laIlHls tes
~Hnliago, hasla llegar al pueblo de Chincha"
quc se presum ía era el término ùe esta tiil;ta
I1-cia. J':sta primitiva gobernación, a la que los
eS(JErlOles dieron el nombr'c de "Nueva Castilla" l'ué uum cn tada en seten ta leguas Inl\::; cuand o Il l'ri;] lido Pizarro Ilovó a I Rey su pingÜe parte
en el rescatc de Atahualpa (muyu de '15~l·~).
La capitulación a favor de Almagro. - La
8C-gunla parcela fué }Jarll Almagl'o. Su extensiÓn
era tambiÓn de doscientas 'leguas, que debíull
contarse desde donde ter'minaba la jurisdicción
de l'izurro Iwcia el estrecho de ~lilgullane:; (CÓ-dul¡;. de ;¿I de mayo de 153/~). A esta g'(lherna-ci,jE ~e le diÔ el nombre de "Nueva Toledo".
Anteriormente, el 26 de .Junio de 15:!l), al
mismo lit~mpo que a Pizarro, se había concedido
II Dom Sim<J1l de Alcazabll, una extcnsión
lam-bién de doscicnlas leguas que debían cUlllarse
Il par'lir de! estrecho de MagalIanes, en
direc-eiÓn II Chineha. Se le diÓ el nombre de "Nueva León".
La ejecuclOn de estas provisiones vagas y
absurdas provocó la primera guerra civil entre
los conquistadores. Pizarro y Almagro
preten-dían qlle el Cuzco estaba comprendido dentro
de SIlS respectivas gobernaciones. Almagro,
se-guro de sus títulos, se apoderó violentamente
del Cuzco. Sometido a arbitraje el asunto y
con-sultadas las escasas autoridades geográficas de
entonces las que fallaron que el Cuzco se
ha-llaba dentro de las 270 leguas de Pizarro,
Al-magro se negó n entregar la ciudad. Sobrevino
la guerra entre los bando's de ambos
conquis-tadores siendo (lerrolado Almagro en las
Sali-nas (1538). En la lucha civil entre
Almagris-tas y Pizarristas perecen sin descendencia el
Marqués Pizarro y Almagro el Mozo, heredero
de los derechos de su padre. Con ellos
desapa-I'ecen los antojadizos linderos trazados por los
reyes de España sobre la heredad territorial
pe-ruana.
ERECOION ,DEL VIRREINATO DEL PERU.
- Al ordenar la nueva división de sus dominios
coloniales, Carlos V crea dos grandes
oircuns-cripciones territoriales ~ una al norte y otra
al sur - que con el nombre de Virrelnatos,
ha-bían de ser los centros principales de la
admi-nistración y del gobierno. Los dos Virreinatos
creados fueron los del Perú y MéJlco, por
cé-dula real de 20 de Noviembre de 1542, dictada
en Barcelona.
Los Virreinatos se dividían en Reales'
Au-diencias, las que a su vez se subdividían en co-rreglmientos o provincias. Había también otras
~, tal como se
halla en los ma-pas de la ~poca de su erección .
,,
,
\LA CHILE \ l )---//"-TIERRA • -,--MAGALLA'N/CAs¡ÜI,li"isioncs Hamadas; gobernaciones, alcal-(lIa¡" ma~'Ol'cs y alcaldías menores,
Los virreyes gobernaban sobre el tel'pitorio de
las Audiencias, Los ,,¡rl'eyes tenian el sllprcmo
IIIIUH!O político, militar, Judicial y econÓmico
detls J'cgioncs sujetas a su mando, PI'csidían
la ,\udiencia cn la capital de.l Virreinato y
su-pl'l",-igilaban Illas Audiencias :mhallcrnns,
ejel'-ci endo au tOl'idaù sobre ellas en casas pa
rticu-lapes o excepcionales . .t:l Vir'rey del PerÚ
gober-Wl!lIl. inlllediatamente el terpilorio de ,la
Au-di(~llcill de Lima, pero tenía el gobierno sllperior
de las Iludicncias de PanamÜ, Lima, Bogotá,
Charens, Quito, Chile y Bncnos Aires.
Ln'.; A,udiencias l'l'an tribunules de justiciil.
furllwdos por' miembros llamados Oidorcs.
Te-níiln mando político en la •. eircUllScri)lcinllcs en que no había Virr'ey. pero su caT'lÍeler l)l'opio era
el de autoridades judiciales. F.l territoriu sujeto
Il lEl autoridad de las audiencias era sciialado
)lllr reales cédulas. Las Audienci::u; tenían
tam-biÓn fllculllld )lara cxtender Sil duminio Illos
te-l'l'ito¡'Îos despohlados "que se redu.iese, poJ¡lal'e y pucificare", de mudo l]lle, ademlÍs nel distrito
efectivo que se les señalaba en las l'cale..;
cÓdll-la s, tcnían o tr·o distrito ideal: el del terri torio
que pudieran conquistnr y pohlar. Pero ese
dis-triln ídeal, para. pertenecerle, necesitaha sel'
descuhierto y poblado. Las Audiencias eran
so-bre todo tribunales rie justicia, y por ]0 tanlo
no podían ejercer su jurisdicción sino sobre
te-rritol'ios poblados, Los territorios no
cabezas de Virreinato, en las que residía, según dispo&>iciones reales, la suprema autoridad
co-lonial y el comando militaI' del Virreinato.
Los correglmlent.os corresponden a las
actua-les provincias. Eran subdivisiones gobernadas
por un corregidor - a semejanza de las
pro-vincias españolas - con autoridad política y
ju-dicial. Los límites entre los diferentes
corregi-mientas eran trazados de orden del Virrey,
pre-vios los informes geográficos necesarios. El
Virrey 'roledo, hizo personalmente y por medio
de Visitadores, el deslinde de la mayor parte
de los corregimientos a provincias peruanas.
Esos deslindes practicados por el 'Vlrrey Toledo,
sirven aun para determinar la extensión de
mu-chas de las actuales provincias del PerÚ.
AdemlÍs de los Virreinatos y Audiencias hubo
Capltanias Generales y más tarde
Comandan-cias, autoridades de carácter militar donde
ha-hía necesidades de defensa por la belicosidad de
los naturales a por las amenazas de invasión,
como sucedió con las Capitanías Generales de
Chile y Venezuela.
LA AUDIENCIA DE LIMA. - Al
independi-zarse las diversas secciones territoriales ameri-canas, cada una de ellas reclamó para sí los
lími-tes asignados a su àntigua Audiencia a Capitanía
General. El Perú reclamó, como erade derecho,
los Bmites con que fué creada la Audiencia de
. Lima, más los territorios que ·le correspondían
como cabeza del Virreinato del Perú.
Los limites de la audiencia de Lima fueron
Valla.-dntd en 1:3 de setiembre de 1534, flue los lïjÚ dol siguiente modo: "POI' la costa desde el
puer-to de Paita hasta el reino de Chile; pOI' la
lic-l'l'Il adentro San Miguel de PiUJ'u, Cajamal'cll.
Chachapoyas, Moyobllmbu y los l\[otiloncs
ill-c]usin~, hasta el Oollao exclusive; por el ponien-te ':01\llllr del Sur, y por el levante las l_lrIl\'in-cill~ IlO descubiertas".
El Oollao se llamaba a la rcgi<Ín situada en la
nltiplanicie alrededor del lago 'l'ilicaca. ~l Co-lluo, somet'ido a la audiencia de Charcas,
comen-zaba; "En el pueblo de Ayaviri por el camino de (ir'~o-Suyo; en el pueblo de Asilla pllr el camino
de lIumllsuyo, en Atuncanll par el camillO de
Ar3quipa y delJía comprender las provincias de
StugubÚn y Curabaya. (Recopilacifín de Lcres
de Indias, título XV, Libro II).
Dentr'o del distrito de la Audiencia de Lima,
cu~'os límites corresponderían más tarde Il la
Hcpública del Perú, no estuvieron incorporados
en ,la época de Sil creación ni Maynas (hoy
Lo-l'eto) ni el Collao (hoy Puno).
I<~stll:'lcircuns-cJ'ipciones tCl'ritoriales se Íll(:orporaron mfÍs
11lJ'(leal PerÚ.
Consúltese: Para el texto en general:
ARANDA. - Colección de los Tratados del Perú, 14 tomos.
ALFREDO BENA VIDES. - Colección de actos in-ternacionalcs en vigor para la República dcl Perú. - 1916.
BOLETIN DEL MINISTERIO DE RELACIONES
EXTERIORES. - Primera y segunda época, Años 1904 a 1930.
MEMORIAS de lol'! Ministros de RR. EE. - 1825-1929.
ARTURO GARCIA SALAZAR. - Re9úmen de His-toria Diplomática del Perú. (En la revista "Mercurio Pe-ruano", a partir de Enero de 1924) y en la "Revista Uni-versitaria" desde 1926.
CARLOS WIESSE. - Historia del Perú colonial l!
independiente. - Ediciones Rosay.
MARIANO FELIPE PAZ SOLDAN. - Diccionllrio Geográfico Estadístico del Perú. - 1876.
GERMAN STIGLICH. - Diccionario Geográfico del Perú. - 1922.
Para este capítulo:
ARANDA. - Ob. cit. Tomo I. GARCIA SALAZAR. - Ob. cit.
WILLIAM PRESCOTT. - Historia de la Conquist:J. del Perú. - Madrid, 1848. 2 Tomos.
LIMITES DE U\S COLONl1\5 E5F'1\ÑOLf\5
y
F'ORTUGUES1\5LA BULA DE ALEJAN'DRO VI. - Así como
~icol(ls Y, había concedido a los portugueses
el monopolio del comercio con la India, por
Bula del año 1454, quisieron los Reyes
CatÓli-cos obtener de la misma prestigiosa uuloridlld
ulla confirmacÎón dei derecho quc tcnían Il ln
Andrieu recién descubierta.
El Pontífice Romano, fundándose en qlle erll
el vicario de JesucI'Ïsto, "de quién proceden to-do,; los bienes, imperios y señol'Íos" concedi<Í
y a:,ignÓ perpetuamente a los reyes de CastiHa
por Bula de 4 de mayo de 1493, "todas la.., islas
~7 tierras lÏrmes halladas, y que se
holl¡l!'L~Il,des-cobiertas e que se dcscubriercII" en el mar
océano al Oeste de una línea distante cien leguas
de!as Islas Azores a de Cltl>u Verde. I~ inhibieroll
y amonestaron a todos los príncipes cristianos.
so pena de excomunión latae sententiac, para
que respetaran las posesiones acrodadas a 10f\
Reyes Católicos.
TRATADO DE TORDESILLAS. - RI
monar-cu portugués se mostró celoso de las
monopolio de los descubrimientos en la regiÓn ocelinica al Sur de las i~las Canarias.
De las discusiones diplomáticas entre los dos
países surgió el Tratado de 'rordesillas (7 de
junio de 1494) suscrito al año siguiente de la
bula de Alejandro VI. Por este tratado se
ade-lantó la línea fijada por e,l Papa doscientas
se-t.enta leguas máH al oeste; es decir a trescientas
set.enta leguas de las islas de Cabo Verde. Una
comisión de pilotos y astrónomos de ambas
par-tes, debía salir de la gran Canaria en dos
CB.-rabelas para fijar la línea de demarcación.
Es-ta expedición no se llevó a cabo nunca y
sub-sistió por lo tanto la indecisión de los límitE:s
lusitano-españoles en América. Así 8ucedió en
1529, que Portugal y España quisieron
apode-rarse de las Molucas alegando ambas que los
islas estaban dentro de sus gohernaciones,
dis-·cusión que terminó con el tratado de Zaragoza
por el que España reconoció los derechos del
Portugal a cambio de una remuneración
econó-mica.
LA COLONIA DEL SACRAMENTO. - De
1580a 1640Portugal y Es.paña estuvieron
uni-dos bajo un mismo cetro. En 1680 los portu··
gueses avanzaron hasta la márgen izquierda del
río de la Plata y fundaron la colonia del
Sacra-ment.o. -El gobernador de Buenos Aires recon··
quistó por la fuerza la co-lonia, la que al año
si-guiente fué devuelta 811 Portugal por el tratado
de Lisboa (1.681.). Durante la guerra de
nueva-menle del Sacramento, que IllYO que re"liluil'
al 1'i1'l11nr la puz de ülrech (n'i5).
Los pol'tugucses, esp͡'jlus colonizndorcs,
si-guieron, ti pesar de las bulas pontiflcins
r
delos I¡'[ltados, pencll'Hnclo CIl el continente 51111
¡UHèl'ienllo y ocupando las dos ribc¡'lIs del
\fa-raÏi(')I1 hasta la boca del YaYllrí. EspnÏin llccptr'¡ csUt ocupaciÚn por el tratado de :\-IIHlrid de '1Î50 !jlle fijÓ detalladamente los límites enlpe Ins
eo-lonin, dn amhos países.
Este E'spíritu colonizador de los portugue>:es J1f't'0da'lo por los br:.lsileros, fué el origen de la enorme ('xpansión t('rritoJ'ial del Brasil. Las "entradas y las "¡)[Jllde'rus" fueron los métodos más conocidos de penetración de los portugueses. Las entradas eran expediciones sangrientas realizadas para esclavizar a los indios a para bUHcar
tie-\'l'ns> de minerales o piedras prodigiosas. Las bandeiras, verdad('ras emigraciones a caravanas de aventureros, eran grandes masas nómades de hombres y mujeres, ciudades ('n mareha, que iban penetrando en el inmp.ni"o tCl'I'itorio víl'Ren, acampando en los lugares donde la naturu](,7.a les oponía al¡~Ún obstáculo, sobrepasándolo más tarde, ava-sallando poco a poco el territodo a fuerza de audacia, de abnegación y de constancia, siempre en pos de algún Dorado de alguna geogTafía fantástica. Asi la primitiva faja de tierra junto al Atlántico, que fué el Brasil, seg-ún lo~ primitivos tratados hispano-portugueses, fué ensan-chándose, plll' obra de los bandeirantcs hasta -llegar, en el
siglo XVIII al río Yavari donde la expansión pOl'tugups:¡ fué contt~nida por los tratados dc:>Madrid (1750) Yde S:;¡n Ildefons(l (1777).
EL TRATADO DE SAN ILDEFONSO. - (t"
de (Jctllbl'l~ del 777). La ejecuciÓn del ll'alndo
d\~l 750 prcsentó ta] lllimera de dificultades
qlle HllIlms partes decidieron anular'lo en '1ï JJ.
1'01' Último cn 1ïïï se fir'lllÓ el tratado de Sail
inter-coloniales. Par el tratado de San
Ildefon-so, España reconoció a la Corona del Portugal
"todo la que tiene ocupado" en el rio Marañ6n o Amazonas y en la parte de Matta Grosso.
E·l tratado de San Ildefonso delimitaba el Bra-sil con todas las secciones coloniales españolas,
comenzando desde e.l rio de la Plata, siguiendo
el contorno de las regiones que hoy son
Argen-tina, Paraguay, Bolivia, Perú, Colombia y
Vene-zuela, hasta el Atlántico.
Los límites entre las secciones peruana y
brasilera, fueron los mismos fijados en el año
1750 Y los que el Perú reolamó al constitui'rse
E:n república independiente. La línea divisoria
comenzaba por el sur, en el rio Guaporé
siguién-dolo hasta su confluencia con el Mamoré, husla
fürmar el Madera; este rio hasta un punto
equi-distante de su nacimiento y de su boca; de allí
una línea a encontrar el YavarÍ; el Yavarí
has-ta su desemboeadura en el Amazonas: luego
es-te río hasta la boca occidental! del Yapurá y el
curso de este Último rio.
El tratado de San Ildefonso, por último,
resti-tuyó a España la disputada colonia de.l
Saera-mento.
El tratado de San Ildefonso fué el último
con-venio celebrado entre España y Portugal, sobre
delimitación cie sus respectivas colonias. Era
el tratado vigente al proolamarse la
indepen-dencia de Sud América. El Brasil, sin emba.rgo,
siguiendo la tradición expansionista de los
lugares la línea del tratado de San Ildefonso.
En las discusiones diplomáticas, en las que los
países vecinos del Brasil, intentaron hacer valer
los derechos que les concedía el tratado de San
Ildefonso, el Brasil negó la validez y subsistencia de ese tratado.
LAS DESMEMBftJ\CIONE5 DEL VlftREIN1\TO DEL rERIJ
INSTITUCION DEL VIRREINATO DE
NUE-VA ORAINADA.- SU ,EXTINCION TEMPORAL
y RESTABLECIMIENTO. - Fuerza cra que
do-minius tan extensos como los del virreinato
del Perú requirieran para su mejor
admini:;-tración y gobierno su división en diversas
pro-vincias. I<:nel siglo XVIII comienza pues el
des-membramiento del virreinato. Gobernando el
Perú el príncipe de Santo Buono, en 1717, se
ordenó erigir el Virreinato de Nueva Granada.
Aparte de los inconvenientes que para la hucna
administración ofrcía un territorio dilatado, se
tuvo principtlJlmente en cuenta para crear el
Virreinalo de Nueva Granada la necesidad de
constituir una autoridad enérgica que
impidie-ra el contimpidie-rabando de mercaderías em'opeas que
sphacía por los puertos del norte de ~ueva
Gra-nada, Cartagena, Santa Marta y Maracaibo yque
invadíal toda la América con perjuici() del
mo-nopolio comercial de España.
Algunas competencias de autoridades con el
virrey del PerÚ, determinaron sin embargo la
Pel'(1 en ¡7aD. bajo el gobiel'llo del ,'il'rey }'Ial'qllÓ~ de \ïllagarcíu se restableció IlíJenl y
ddiniti\(lllJel1te asignÚndoselc como tel'rilorio
el d\' las audiencias de Santa Fé, de Panamá
;. (k Quito y la CUl1lllw!ancia general de Caracas
qU(~ hastn entullcc" había depcndido del
vil'rei-titiI () til~:\1t'ljico,
LA SEGUNDA DESMEMBRACION. -
CREA-crON DEL VIRREINATO DE BUENOS AIRES,
Y SEGREGACION DE CHA-RCAS. - La guel'ra
euntrn [ilS pol'lllgucses en el Río de la Plata
de-tel'll1ilJú al Hey de España il creur' el virrcin,llo
de lluClllJS Aires (~n J77(i, concedicndo el
títu-lo de Vil'rcy al generul de las fl!erzas
expedicio-lIariu:, espaiioJas Don Pedro de Ceyullos (cédula
del nde agosto de 1776). Por la cédula que creó
('str ,'irreinato, sC segrC'gÓ del peruano,
enton-ces al mando de (~uirior, el territorio de la
au-diencia de Charcas. En 1777 se declarÓ
perma-nente ci Virreinnto de BllCIlOS Aires,
TERRITORIOS JURISDIOCIONALES DE LA
AUDIENCIA DE CHARCAS SEGUN LA
RECO-PILACION DE LEVES DE INDIAS. - lnleresa
saber cUill era la extensiÓn de la Audiencia de
CIHII'C;lS separada entonces ùel PcrlÍ, porquc esc
l)Unlo filé el origen de ·lll larga discusiÓn de
límiles entre el PcrÚ y Bolivia. La audiencia de
Charcas, creaùa en 1r>5n, comprendía corno se
ha dicho ya, el Callao hasta Ayaviri, Asi[Jo y
.\tuncilnu; las provincias de SungabÙn y
Cara-haya, la ùe Mojos y lu de Chunchos má5 la
Las provincias de 8angaban y Carabaya iban seis u ocho leguas más allá de San Juan del Oro en el río Tambopata.
La provincia de Chunchol llamada después
Apolobamba estaba situada entre el Tuiche y el
Beni. La de MOJ08 se extendía a ambos lados del
río Mamaré hasta su confluencia con el Itene~
La zona del Madre de Dios y de los ríos Aere
Purús y Yurúa no estaba pues, comprendida en
la audiencia de Charcas. 'l'ampoco dependía de
Buenos Aires, ,la .Çosta de la provincia de
Ataea-ma que se prolongaba hasta la población chilena
del Paposo, y la que estaba sujeta en la
espiri-tual al arzobispado de Chuquisaca, pero en la
gubernativo y militar al virreínato d()l Perú.
Oonsúlt8se: ARANDA, GARCIA SALAZAR, WIES· SE, ohs. cite.
REINTEGRACIONE5 TERRITORIALE5 DEL VIRREINATO f'ERlJANO
REORGANIZACION TERRITORIAL DEL
PE-RU EN EL SIGLO XVIII. - En 1782,
gobl~ruan-do el PCI'Ú el Vil'l'ey Croix, tie reformÚ la di\·i::;ión tCl'it')l'ial peruana, implalllá.wlose el régiwcll de
las Intendencias que se había aplicado,
anterior-mcnte, en Buenos Aires.
LLt "Ordenanza de [nlenrlentes", suprimió los
antiguos corregimlentos
r
los reemplazó pordi-Ü'¡unes territoriales más amplias llamadas
In-tendencias. Esta medida se dicló
principalmen-te con fines ecu/lfímicos para la mejol'
recauda-ción de los tributos y por el des¡westigio en que
hahían caído los corregidores pOI'SIlS con tinuos
abusos. Los Intendenles serían funcionarios de
mayor calegol'íll y I'csponsabilidad. Colocados
en una situación inlcl'media entre el Virl'ey y los
subdelegados, que reemplazal'on a los
cOl'regi-dOl'e" los Jntendentes estaban más capacitados pal'a garantizar a las diversas y distintas
I'egio-nes del Virreinato, el mejor cumplimienlo de
las leyes y disposiciones l'cales y la huenll
ad-mini5tl'lwión de justicia.
El PerÚ fué dividido en 7 intendencias a
Tal'ma,Huanca-\'eliea, Huamanga y Cuzco que fueron la base
de los primeros departamentos peruanos. Cada
una de estas intendencias se dividía a su vez
en subdelegacionesa partidos, que
correspon-dían a los antiguos corregimientos. El nÚmero
talaI de estos partidos fué de 52.
REINTEGRACION DE PUNO. - PARTIDOS
QUE COMPRENDIA LA INTENDENCIA REIN-CORPORADA. - La región del Callao,
pertcne-cía desde el siglo XVI, en que se crearon las
Au-diencias, a la Audiencia de Charcas (hoy
Bo-livia) .
Al implantarse en el Virreinato de Duenos
Aires, el sistema intendencial, se adjudicó la
rcg'ir"1Ildel Collao - mas las provincias de
Lam-pa, Carabara y Azángaro - a ,la 1n tcnd encia
de La Paz, perteneciente IiCharcas.
Más lardc se creó la Intendencia de Puno, con
lus pal'lidos o provincias de Ohucuito y Puno,
perlenecientes al Obispado de la Paz y Lampa,
Carabayay Azángaro pertenecientes al Obispa-do del Cuzco.
En 1787 fué creada la nueva Audiencia clel
Cuzco, y a ella se le agregaron algunos
parli-dos de la Intendencia de Puna (Lampa,
Cara-bara y Azángaro). En i 796 se incoIlporÚ al
Pe-rl1 el l'esto de aquella Intendencia (Chucujo
y Puno). Así quedó tolalmente incorporada al
PerÚ la Intendencia de Puno.
REINTEGRACION -DE LA COMANDANOIA
GENERAL DE MAYNAS Y PUEBLOS DE
QUI-dOS. - LA REAL CEDULADE 16 DE .JULIO
EN LA OEDULA. - Los teritorios de la hoya
amazónlca -- ml'ls tUI'Je ~IaYllas o LlIl'cto
---(~!'Illl illllwl'f'cctHUlcntc conocidos. En lu primel'il ('p,)(~n de la cOlllJuista pcrt.clleciel'oll C0ll10 lodo vI lf'r~'itlll'io de :-;ud AUlt~I'icll cSjlaÎlOla, al Virrci-!lidu del I'l'l'Ú, íU\I\ljue compl'c!llliÓn¡]ose1ci:i den-ll'() de lil :\ndiencill de Quit.o. Los gobcl'Oadclf'es
y yil'l'erci:i dd Pl~rÚ Hulol'izal'OlI la,; primerlls ent.radas :" eX!ll:dieiollc5 pal'a dt~SCI¡})l'il' eSIl"; tc-ni ~(lr¡lls. L'II(J ¡]t~ Jus conquisludol'cs Illiís desta-cados dvl PCI'l'l :' mÚs tal'dc ¡..wbCrllEldol' de esLe --, (,OIlZIl]O PizUI'I'o--- ellllH'clHlió Iii cxpedici<Íll
ill Dorado que dir', IllgHI' al descul.)!'ill1í(~llllJ del
rio Amazonas. ~J¡ís tarde sc inicial'on. tambiÓn
pèl¡'líl)!Hlo del l'CI'Ù, lns misiones de frailes fran-c¡seullos r jesuítas paru coloníZill' ~' C\flllR'l'lizlll'
CSIl ~ l'cgiollCS.
1':111Î I G, la ,\udícncia de (Juito flll~ iIlCOI'PO-I'"dl al Yil'l'cillllto ell) \"\IC\ïltJl'allnl!a. ScgÚnlos
límites que cor¡'üsjlondíall a ·In ,\udieneia elc
Lil1lH E'~la llegaba hasta ";">!0YODillll!¡;1 y los Mu-T\1olilullps inclusive" en las I'iberas del :\1:u'aiíÓIl.
La Audiencia de Quit!), sogÚn la cl)dula de su
l'l'CF ci(¡ll, 110 ]] c¡:wba sino ha:; ta los t él'lll í 1105tIe
l'¡III'a. Cajamal'ca, ChaclHlpoyas, :\loyoball1ba y
los l\lolilones "cxclui:iive". Los ICf'l'itorios de la hoya AlIlazóniea qlled~u'on pues sepill'lHlos leg'al-U1elltt) del POI'lÍ, llunrJl!C SIlS comllnicaciones l'llC'I'atl sirnq)J'c miÍs fáciles con ('ste.
Lus tel'l'ilol'ios amllzónicos do :\laYlllls I'CI'IlHl.-I1eci~l'()I1 así illCOl'I)(JI'ados a :\"IHwn (ir'anuda has ta ('1 a iío 1802. Ese aiío se tIeeid ir.'>illcol'l'ü-l'aI'l¡¡s Je nllevo al PerÚ. Las causas cie c:-ita
iu-corporación fueron: 1.?que las misiones de
Mar-nas habían decaido ~-desde que se incorporaron
a Nueva Granada, por la dificultad de los
co-municaciones, 2? la imposibilidad de defender
esos territorios contra los ataques de los
portu-gueses cuyas tendencias invasoras eran
cono-cidas.
Ni la buena administración, ni la defensa eran
posibles desde Buenos Aires o Quito, por lo que
se decidió incorporar Maynas al Virreinato del
Perú. El documento decisivo que decidió III
in-corporación de Maynas al Perú fué el Informe
de Requena (1? de abril de 1.779).
D. Francisco de Requena, había sido Comisario regio para la delimitación hispano-portuguesa en las regiones del Marañón y gobernador de Maynas duranre diecisiet.e años. Requena era el más experto conocedor del territorio y era autor de una descripción geográfica de esas regiones. En reconocimiento de sus servicios negó a ser Mariscal de Campo y Mini9tro del Consejo de Indias. Como tal pre-sentó su célebre informe sobre la incorporación de Maynas al Perú. Requena propU90 al gobierno español: 1? Exten-der el gobierno de Maynas no soJo al río Marañón sino a todos sus afluentes, setentriona.les y meridioDales, hasta que dejasen de ser navegables, 2" hacer e80S territorios dependientes del. Virreinato del Perú, "desde, el cual era más accesible y más fácil su gobierno". Un puerto perua-no 90bre el Ucayali, lleva hoy el nombre de Requena en homenaje al funcionario español.
De conformidad con este informe se dictó la
real Cédula de 15 de Julio de 1802. Por ella !,e
dispuso que la Comandancia General de
May-nas, las misiones establecidas en los ríos que
desembocan en el Marañón por sus partes
seten-trional y meridional, y el gobierno de QulJoI
de-pendieran en ,la eclealá8t1co y en lo poUtlco del
El obispado de Maynas, establecido pUl' ci;ta
misma cédula, y cuya creacÍÔn también había
reco m endado Heq uena, sc coni;ti 1uy(í sobre el
lerri1.orio de las antiguas misiones J Ci;uílll:; del
.'\larañlÍn y de las franeisc¡mas del Gcayali y :-le
extendiÔ Iltodoi;los ríos que entran en el
.'\lara-ñón, hasta que dejan de ser navegables.
Com-prendía pues el curso de los ríos, Morona,
Pai;-taza, ~DpO. Pulumayo y Caql1ctá por la
izquier-da y l'or' la derecha hasta el {;rllharnba, Yurna
y PUI'US. Era el obispado de los bO:-lqucs.
OBEDIENCIA Y CUMPLIMIENTO DE LA
MISMA POR EL BARON DE CARONDELET.
- VISTA DEL FISCAL IRIARTE. - El
j':clla-dOJ' ha negado que esta cédula fué cumplida y
ejecutada. Sostiene quc no I'ccihi(', el pase del
virrey de :\'ue\'a Granada y que se opuso a clin
el presidente de Quilo. Ninguna de estas
obje-ciones sería suficiente para destruir la fuerza de
Ulla ct~dnla real. que los Virreyes nu podían
dis-cutir. El virrey ~lcndillueta. de la :-'¡lIcm
GI'a-nada, al entregar el mando a su sucesor dijo.
WI Sil Illelllol'in. que se habfa segregado de Sil
jurisdicciÓn el gabiel'no de Maynas cuya
distan-cia rie su capital, Bogolá, justificaba esta
medi-da, El presidente de Quito, Barón de Caronrlelet,
cOllsnHó la opinión riel fiscal Iriarte el qlle opi-nÓ plll' que "se guarde, cumpla y ejecute",
pa-sánd')~e a la Real Audiencia una copia
legali-zadu: para que allí conste quedm' segregados
de la jurisdicción de sus distritos los territorios.
y comunicándose a los gobernadores de Mavnas
De acuerdo con ,la o,pinión del fiscal, el Barón
de Curondelet comunicó en 20 de febrero de
1 R03 al comandante general de Muynas la orden
cie incorporarse al virreinato del PerÚ.
REINCORPORACION DE GUAYAQUIL.
-LA CEDU-LA DE 7 DE JULIO DE 1803. -
'rall1-bién por rauones de defensa el gohiel'llo de
GU.a-yaquil agregado al virreinato de Santa Fé, a
raíz de la creaciÓn de este, volvió a incorporar-se al Perú, por cédula de 7 de julio de 1.803, ex-pedida a solicitud de la Junta de Forlificaciones de la América.
En 1806 se declaró que esa agregación era
absoluta, pero en 1819 se dispuso que los
asun-tos jurisdiccionales de Guayaquil
corresponde-rían a la Audiencia de Quito.
Guayaquil, incorporado a ,la vida política del
Virreinato peruano tomó parte en las
eleccio-nes de diputados por el Perú a la Junta Central
de España.
El diputado elegido por sorteo, para
repre-sentar al Perú fué precisamente el designado
por GuayaqUil.
Ccnsúltese: ARANDA, GARCIA SALAZAR, WŒS-SE, obs. cits.
V. SANTA MARIA DE PAREDES. - Estudio
so-bre la cuestión de limites entre el Ecuador y el P~rú. -Madrid, 1907.
EL f'RINCIfIO DE LOS LIMITES COLONIALES
REGLA DEL UT. POSSIDETIS DE 1810. -Al constituir'sc en naciones Ílll.!('ppndicntc:-; las
('(¡!cnias de España adoptaron llar'a la fijaciÓn
de :-1'.:-; limiles ci principio del Uti PossÙletis dc 1!-11(J. añ,) en que COIlleIlZill'on 10:-; 1\1O\"illlípll\OS r('Y(IIIICiolUll'ins en Am6r'îcll.
Uti Pos:·;icletis ('s lIIl nombrc \olllado dd
J)p-reclu H()IIlIl110. Cuando dns persllIlll:\ IiIi.~il¡'llIl
sobrc la posesiÓn de algllna COSH. el Prelol'
or-denaba qne llqllel qlle luyiern la cosa ('Il ,;:\
])(¡-dCI' In retuviera hasta la tCI'Dlinilei('Jll del liti-gio. dicicndo: "Uti PO¡>''$idetÙ~,/ta Possideatis"
(('(1Ii10 !H)sppis. así poseáis). Aplicada al
d(,l'('-cho inkl'nn.cional. significa "cl !'ccollocimÎc>nlo
clel estado posesorio en qllO se hallaban las
pro-"¡!leias o regiones en el tiempo CIl qlle el'an co-IO!liLls
r
la continuidad del mÏ::;mo, yaemanci-padas y formando estados independiC'ntcs'·.
(Sulda María do Pnrede:;).
SENTIDO DEL UTI POSSIDETIS. - En el
del'eeho intcl'naciollul americano. se ]Jil dado
lIIl spnlido impropio al término UU Possidetis.
Porque el Uti P08sidetis no se rcfiel'C
co-lonial en la época de 1a independencia, sino que
abarca también los t.errlt.orlos Incorporados a
cada una de ellas por alguna cédula o
dis,posi-ción real, aunque no los poseyesen. Es un
uti possidetis de derecho (uti possidetis juris).
no un uti possidetis de hecho (uti possideti8 dE:
jacto). Por eso han aconsejado algunos juristas
llamar a este principio "de los tit.ulos colonia-les", en vez de Uti Possidetis.
ALCANCE DEL UTI P0881'DET18. - Existf~
desacuerdo sobr'e el alcance del Uti Possidetis.
Sostienen algunos que sólo es aplicable a las
grandes divisiones t.errlt.orlales: Virreinat08~
Capitanías Generales y Reales Audiencias y qUi~
no pueden a,legarlo en su favor las pequeña;;
subdivisiones, gobiernos e intendencias, las que
necesariamente debían seguir fo~mando parte
de aquellas; sin gozar del derecho de decidir de
su suerte, proclamándose independientes, o
in-corporándose a la nación que eligiesen. Según
los partidarios de esta teoría las pequeñas
sec-ciones territoriales, como por ejemplo el
go-bierno de GuayaquH, no podían reclamar para
sí los territorios que correspondían a su sección
colonial, los que pertenecerían a la Audiencia
de Quito o al Virreinato del Perú, grandes
divi-siones territoriales.
El Uti Possidetis debe sin embargo,
extender-se aún a las pequeñas secciones, y completarBe
con otro principio 6le dedecho internacional; el
de la libre det.ermlnaclón de los pueblos. ,'\1
romperse el vínculo que unía a las diversas
ninguna de ellas podía !"obreponcrse Il la de las
otras. El derecho de cada una era ig-ual Il la de
las demÚs. Este derecho de orgallizacil'm el'a
iglIal para todas las comarcas, l'uese un gran
\'irreinllto COlIlOel Perú o un pequeño gohierno
como (Juayaquil o Jaén.
El principio del Uti P08sideti.c; o de los títulos
eolcniulcs /lO tiene pllCS que vcr con grandes o
peqllcñas secciones. Se reficrc, Ünicfllllentc. al
territorio que debe perb.mecer a cada naciÚn
se-gÚn la~ demarcacioncs que estalJ<lIl YÍgenles L'Il 1 Xl O.
ACEPTACION DEL UT' POSSIDETIS. - El
UU Possidetis filé aceptado Il raíz de lu
inde-pendencia pOI' todos los pueblos Ill!l0!'icanos. 1"---En lns constituciones políticas dc las nuevas repÜblicas.
2o--En llls declaraciones de sus gobiernos y
3~'cn lU5escritos de sus publiclstas.
Posterior-mente se ha reconocido en los congresos y
con-ferencias Internacionales y en los fundamentos
de los ,landos aI'bitrllleH expedidos en 1m; diver-sos juicios de limites.
En el Congreso de Lima de 1848, particularmente, se reconoció por el PerÚ, Bolivia, Chile, Ecuador y Colombia el principio del uti possidetis para la resolución de todos los conflictos de límites. El articulo VII del Tratado de Confed~ración, firmado el 8 de Febrero de 1848, decía: "Las repúblicas confederadas declaran tener un derecho perefecto a la conservación de los limites de sus territorios, seg-ún existían al tiempo de su independencia de la Espa-ña, los de los respectivos Virreynatos, Capitanías Gene-rales o Intendencias en que estaba dividida la América Española".
LA PRUEBA DEL UTI 'P088IDETI8. - ¿
Có-mo pueden probar los diversos países los
lími-tes que tuvieron las antiguas secciones
colonia-les? Exhibiendo los documentos originales de
los cliversos actos regios que determinaron la:>
demarcaciones. Estos actos regios son, por or··
clen de importancia, -los siguientes:
1~l-Los tratados públicos cuya fé es sagrada
para. todas las naciones; 2~ las sentencias
defi.-nlUvas en pleitos de limites, 3° La Recopilación de Leyes de Indias; 4? Las Reales Cédulas (ór-denes quc llevan la firma "Yo el rey") y ,las ór-denes reales (firmadas por un ministJ·o pero por orden del rey).
EXCEPCIONES AL UTI POSSIDETIS. - Al
principio de demarcación fijado por el Uti
PO¡I-sidetis escapan esas grandes regiones
descono-cidas que las leyes y cédulas Españolas llamaron
"provincias no descubiertas" ••
Todas las audiencias, la de Lima, la de Santa
Fé, la de Quito, la de Charcas, lindaban con las
provincias no descubiertas. ¡,A quién debían
C'orresponder según el Utí Possidetis esos exten-sos territorios, una vez constituídas ,las nuevas
nacionalidades, si nadie los había poseíclo?
La tésis peruana' sostiene que las provincias
no descubiertas no entraban en la jurisdicción
de las audiencias sino que correspondían a los
Virreinatos. Las audiencias comprendían las
tie-rras descubiertas y los virreinatos ,las por
des-cubrir.
Las audiencias, comprendían sin embargo,
re-du.il're. poblal'e
r
pacificAl'e". LH~ audiI'IH·ja~ lellínn plies 1111 disfl'ito cf'r,cliyo y otl'O distl'ito idf'll J.Pel'o e,;e dislI'ito idpal para pcrteneccrlns lle-('('silaba ser descuhierlo y COIHlllistac!rl, 1':IIII'c ta nlo no lo I'uern, pertenecía 11los yi rre i[lB los.
Consúltese: SANTA MARIA DE PAREDES. -Ob. eit.
ALEGA TOS DEL PERU, en sus cuestiones de lími-tes CoJnci Ecuador y Bolivia .
•TUAN llARBALHO UClIOA CAVALCANTl. - Op;-niún jurídica sobre la cuestión de límites entre el Perú y Bolivia. Buenos Aires 1908.
MARCO M. A VELLANEDA. - Opinión Jurídica so-bre la cuestión de límites entre el Perú y Bolivia. -- Bue-nos Aires, 1909.
VICTOR ANDRES BELAUNDE. - La cuestión de límites peruano-boliviana. - (Boletín de RR. EE. Num. XXV, 1908).
CONTEtilDO GEOGRRFICO DEL fERIJ EN 1810 MODIFIeRCIONES DE LOS TERRITORIOS Q~E
FORMRBRN fRRTE DEL fERIJ EN ESE RÑO CONTENIDO GEOGRAFICO DEL PERU EN
1810. - INTENDENCIA8 y GOBIERNOS.
--EL ALMANAQUE PERUANO Y QUIA DE FORASTEROS DE DON GREGORIO PAREDES.
-Según el principio del Uti PossideUs deben
pe¡'-tenecer al Perú los territorios que estaban
den-tro de su jurisdicci6n en e·l afio 1810.
Huya este respecto un testigo irrefutable.
Es la Gula de Forasteros o Almanaque Peruano,
correspondiente al año 1810. Lu Guiu era una
publicación anual, editada con el apoyo oficial.
en lu que figuraban los nombres de todos ¡'-¡S
funcionarios coloniales y CIl III quc cC/llstaban
por lo tunto las divisiones administrativas del
virreinato.
En la Guia corl'espondiente al año 1 Ri O, edi··
• tada por el célebre Cosmógrafo y Catedrático de
la Universidad, Don Gregorio Paredes, aparece
el Peril, dividido en ocho intendencias: Lima.
Tarma, Cuzco, Huancavelica, Huamanga,
Are-quipa. Trujillo y Puno.
La intendencia de Puno está dividida en los
partidos de Azángaro, Carabaya, Lampa,
LrM~
IS
VIRREYN.lJTO DEL PERU EN /8/0
LEYENDA
-+++++++ Límite del Virreynato ____ Límites Intendenciales
Real Orden Oc
Ad(\rn¡is de estas intendencias J'iglll'a!l r~n la
{;¡¡ía CUIlIO formando parle del PerÚ el Gobierno
de Guayaquil (cuyo gobernador era Don
Barto-lomé Cucalón), El gobierno de Maynas
(g(dlUr'-nador el tenienle coronel del Heal CllCrjlll de
IngeIliero.::;, Don '!'omÙs Costa); Gob:erno de
Chiloé y Gobierno de Quijos (gobernado!' \)011
Pedr'/) :\JcJo de )lol'lugal),
Cnnsta también en el "Estado Ecll>,.;irí"liC\I
de la nuía qlle c,l Obispado de Maynas
rksern-peña do por el Ilustl'Ísimo Pray HipÓlito ~anehes
nangel dependía del Arzobispado de Lilllit.
ALTERACIONES EN LOS TERRITORIOS
QUE FORMABAN PARTE. DEL PERU EN 1810.
- INDEPENDENCIA DEL GOBIERNO DE
GUA-YAQUIL. - SU ANEXION A COLOMBIA.
-A la llegada del ejército rie ~an ~lartill a Pisco
se deellll'tlron illdepcndientes las pr'/)\'incias de la C(,stl) Borte del PerlÍ,
Guayaquil proclamó su libertad el Ü d<'
octu-br'c de 1820, formando llna Junlll de Gohierno
y tleclarlÍ.ndose independicnte de los dcmás
es-tados l¡milr'ores. I~l Perú y Colombia no habían
eon~egLlido aún su liber'lad definitiva y sc
en-contrtrhan en guerra con los españoles. Sun
:\1adín que gobernaba el Perú hizo gestiones
pacíficas Jlllra que esa provincia se nos
irlCorpo-rllra
r
alÍn envió un auxilio de tropas, que unidasIl 1115c"lombinnlls consiguieron juntas In
\'jclo-ria de Pichincha, Ganada esa batalla pOI' el
es-fuerzo comÚn, San Martín se dirigió a
Gllayo-quil a tralar con Bolíyar sobre la snerte de esa
por la fuerza a Colombia, de la que la conside-raba parte integrante.
CREACION OE ,LA REPUBLICA DEL ALTG
PERU. - PAOCLAMACION DE SU
INDEPEN-DENCIA. - Después de triunfar en Ayacucho,
el ejército libertador al mando de Sucre, se
di-rigió al Alto Perú donde acabó con los Últimos
restos del ejército español, encabezado por
Ola-ñeta, reunidos en Tumusla.
Las provincias del Alto Perú o Audiencia de
Charcas, habían pertenecido al virreinato de
Buenos Aires pero Abascal, las había sometido
a su mando desde la insurrección de ese
virrei-nato. Al conseguir su libertad las provincias
po-dían decidirse por tres partidos: la
incorpora-ciÓn a la Argentina, o al Perú, y. la
Independen-cia. Sucre, desoyendo las instrucciones de
Bolí-var, que deseaba la unión de las diversas
sec-ciones americanas favoreció al partido
indepen-diente convocando una asamblea que declaró la
Independencia del Alto Perú el 6 de ago-sto de
1825, y dió a la nueva repúbli·ca el nombre de
Bolivia.
LA INCORPGRACIONDE JAEN. - El
prin-cipio del Uti Possidetis de 1810 se vió
modifi-cado no solo por la desmembración de
Guaya-quil y por la independencia del Alto Perú, sino
t~mbién, en este único 0.1S0 a favor del Perú, por
la incor.poración a él de la provincia de Jaén
de Bracamoros que pertenecia ti. la Audiencia de
Quito.
El 4 de junio de 1821, los pueblos de Jaén
espa.ño-IHS, ejerciendo el derecho de la soberanía,
jura-ron lu independencia y se pronunciaron por el
Perú, poniéndose a Ins Órdenes del intendente
cie Trujillo y de San Martín.
1<:.'1 1H:!:! el K'encral Sucre, intendente de
Qui-to o!'¡.J('nÚ al gobor'Hadol' de Juén que hiciese
JUI'/U' en la provincia lu constitución dc
Colom-bia ~' quc proccdiel'll Ii elegir representantcs al
conp¡'c:,;o de ese país. Pero hubo de desisti¡' de sn Pl'opósito, porque BolíVUI' le ordenó
sllspen-del' esa medida, porque Jaén había yu elegido
sns riiputadas al primer congreso Constituyente
Peruano.
Consú/tese: GREGORIO PAREDES. - Guía de Fo-raster,)s. -- 1810 - 1812.
ALEGA TOS, Ecuador y Bolivia, cits.
CARLOS J. BACHMANN. - Historia de la demarca-ción p,)!ítica del Perú. - Lima, 1905.
RICARDO TIZON Y BUENO. - Reseña histórica de la jècografía Política del Perú. (Boletín de la Sociedad Geográfica de Lima, Turno XIII, pág.- 192).
NEGOCIAC10tiES DE LIMITES COti LA CONFEDERACION COLOMBIANA
EL PERU y LA GRAN COLOMBIA. - Se clió
el nombt'c de Oran ColombIa Illa. unión o
con-fedef'Uci(ín de los países, que son hoy el
Ecua-dor, Venezuela y Colombia, bajo la supremacía del Libertador Bolívar. l<~sta unión limó ds:le
182:¿, en que se consumó lu independencia (~el
ECllll'¡]or, hasta 1830 en que se disolvió la Urau
Colomhia, formúndose los tres países ya
nom-brados,
Las relaciones internacionales entre la Gran
Colombia
r
el PerÚ, fueron, en el primerperio-do, de intensa amistad y cordialidad, de íntima
uni¡)n
r
hasta de confederación política cuandoBolívar vino Il dirigir el Perú y a lerminar la
guerra de la independencia y, de violen lo
desa-cuet'do, después, cuando Bolívar se retiró del
PerÚ y declaró la guerra a este porque no qllÏi;(¡
aceptar sus exigencias.
Al primer período corresponden los tratados
de pax y amistad firmados con Mosqnera; al
se-gundo el apogeo de la Influencia bollvarlana en
C,¡]ombin; al ler'cero la guerra con Colombia de 1:-;:~1'lil 1 K·2D.
TRATADO
MONTEAGUDO-MOSQUERA.--(iobCI'IlHndu San :\IaJ'tín como Pl'oLeetor del 1>e-¡'Ù y ,;iendo :\1íni~lro de relaciunes Don
Bel'wu'-do .\1dnteaguBel'wu'-do, llegÓ a Lima Don JlHt411íl(
:\lu~-!J1Iel'D, }linis\t'o Pknipolcncial'¡1l de la ('l'tlll Co-lIl IIIJ¡ili.
Ln 1l1ísíÚn de NIo:-;qucra lenía dos objetos
l'1'Íncipale:-;; con~eguir la anexión de Guayaquil
a Colombia
r
gestionar lu udhe:,;iÚn del PcrÚ aun "pacto de unión, liga y confedel'UciÚn
per-petua" enlr'e todas las naciones de Amúrica,
idc;l ljUC oCllpulm insistcntemente a Bolinlr
r
qlll~ quiso l'culízilr con el Congreso de Panamá.
J';l ministro colombiano, para conseguir la
ane-xiÚtI dl~ Guayaquil Ilsu país, sostcnía lu tésis de
que debían respetarse l()~ límites coloniales de
'1810, "en cuanto no estuviescn modificados por
el derecho posterior a lu revoluciÓn". ProJluso
Cil consecnencia qlle el Per'Ú rceonociera la
in-IC'p;rî(¡'nd de Colombia incluvendo en ella Il Gua-yaq\lil.
l\bnlcag1ldo qne, como extranjero ignoraba.
prolJ.1.hlemente, las céd1llas de 1803 y 180G que
incorporaban Guayaquil al Virreinato del Perú,
l'cpm;o op()niéndo~e a esa inclusión, pero no
fundlÍndose en los títulos colonia'les del Perú,
si-no en el hecho de que el PerÚ había rcconocido
la independencia lie la Junta de GohieI'llo de
Guayaquil.
No lo~ralldo ponerse de acuerdo los
la discusión de la cuestión de límites y
firma-ron un tratado de amistad y alianza, en el que
se comprometían el Perú y Colombia a
defen-derse mútuamente y se concedían privilegios a
los ciudadan9s de un pais en el otro (6 de
ju-lio de 1822).
CONVENCION OALDEANO-M08QUERA DE
1823. - El mismo plenipotenciario Mosquerll
que había firmado el tratado de amistad de
1822, propuso al año siguiente, hallándose ya
Bolívar, Presidente de la Gran Colombia, al
frente del PerÚ, firmar un tratado de límites.
J<:lproyecto de Mosquera estipulaba que
am-bos países reconocían por límites de sus
territo-rios respectivos "los mismos que tenían en el
año 180910s Virreinatus del Perú y Nueva
Gra-nada desde la desembocadura del río Tumbe:z
en el mar Pacífico hasta el territorio del Brasil".
El ministro pèruano aceptó la primera parte
del proyecto, pero no la segunda. El Perú no
tenía inconveniente en aceptar el uti possidetis
de 1809 pero no podía convenir en que la'línea
comenzara en el rio Tumbez - dejando la
ciu-dad peruana de Tumbes en poder de Colombi.a
- ni aceptar'el dominio de esta en Maynas, que
era la región limítrofe con el Brasil aludida en
el tratado.
El tratado se firmó el 18 de Diciembre de
1823, cont.eniendo tan solo la primera parle del
pro)'ecto, por la que no rué raUfloado más
lar-de por Colombia,
BOLIVAR y LA OUESTION ·DE LlMIT·E8
en l ~:!3 para terminar la guel'rlt de lu
indepen-dencia. Obtum la dictadura en febrero dc 1824
r
la ejerció hasla 18:20, deopllé~ de bahergllllil-do 13n Diciembre de 1824, la batalla ùe
Aya-cncho.
¡VIientt'lls Bolí\'ar, que al mismo tiempo cru
Prc~idf'llle de Colomhia, dirigiÓ el PerÚ, lIqud
país no insbtiÓ cn sus pretensiones sobre 'l'uIll-IJez ~' Maynus ni sobt'c Jaén que, a pesar de pcr-tene':':LJr a (Juilo. se había incurporado
\'olllntn-rjumcnte nI PerÚ, Dolí\'llr, nJ contrario, go!Jet'nú
como lllaudatü.t'io pcrnano sobre esas pro\'Încias,
nomhrunùo funcionarios par'll ellas y aceptando
la eO!l\'ocator'Îa Il elecciones populares para
re-pr'csrntHnles al ConKt'eso Peruano,
La opiniÓn íntima de Bolíntr, sobt'L~ el
dere-cho que el PerÚ tenía Il esos territorios y sobre
Sil posesión imlisculiblc, se halla consignada en
una' carta esvrita por el Libertador al Vice
Pre-sidente dc Colombiu, desde Guüyaquil, el ~~de
agoHto de 1822.
La carta de Bolívar a Santander', dice así:
"Tcng'il Cd. presente que el cor'l'cgimi{~niu tic
,JaénlD hun ocnpado los del Perú; y que Maynas
pertenece al Perú por lIna real orden muy
100-dema y qne también está ocu]lndü pnr fucrzas
del Pel'l'l", I':sla cal'ta rcconoce pues IOHtítulos
o sea la cédula de 1802 y la posesión del PerÚ
1Iscala plcllitnd de los derechos peruano" sohre
)luynu:,. Ct)!} razón, la defen::;a del PerÚ en
Es-paña, dijo que hubiera querido presentar esll
carta liJ Úrbitro español, escrita en letras de
LA MISION VILLA. - LA GUERRA CON CO-LOMBIA. - Al retirarse Bolívar del Perú, se
apoderó del gobierno el partido opositor a él, el
que despidió a las tropas Colombianas y exp\llsÔ
al agente diplomático colombiano, Armero.
Al mimo tiempo las tropas peruanas al
man-do de Gamarra, entraban a. Bolivia
r
obligabanti. renunciar a Sucre, acabando con el poderío
colombiano CIl el Alto Perú. Estas medidas
pro-vocaron la indignación de Bolívar. El POI'Ú,
pa-l'a poner término al enojo de la situaciÓn enh'e
los dos países, acordó enviar a Colombia como
ministro a Don José Villa.
Bolívar se negó a recibir al Ministro pemano
y por intermedio de su Ministro de Relaciones
le exigió que respondiera si el Perú estaba
dis-puesto a dar explicaciones sobre la despedida de
las tropas oolomblanas, sobre la Intervenolón en Bolivia, la expulsión deArm~ro, la deuda de la Independenola, y, además de todos estos cargos, a restituir la provincia de Jaén y parte de la de Maynas. Enseguida, y sin recibir al diplomático
peruano, Bolívar ordenó que le fueran
entrega-dos SlIS pasaportes.
LA GUERRA. - En ambos países se produjo
entonces una excitación bélica. Bolívar lanzó
una proclama de desafio a la que contestó La
Mar en el mismo tono. El ejército peruano
atra-vesó entonces la frontel'a y la armada del Perú
se apoderó de Guayaquil el 19 de Enero de
1829.
La guerra, favorable en los comienzos para el
THrlJui (i!ï (le febrero de tH:.?D) y la fïl'lna del
convenio de Girón qlle estipulaba III
desocupa-cil'ln de Unayaquil y Lie Loja inn¡idos por ('\
Pl'-]'Ú, porque Colomhia "no consentir/l, dice el
u('IÍt'lllo !)del cOIlvenio, firmar 11n tralado lIIicn-tJ'a~ tropas (JIlclnigas ocupen ::m territorio". Co-lcmhia PIIÓS, ell aquella época no cOllsidcl'llllll l'OIllI) territ01'io suyo .fHén y ~IaYIllls desde que lIO exigió su ùesocupacirin.
TRATADO DE PAZ LARREA-GUAL. - El
ClJIl\'Cllio de (;irÙn filé desaprobado l'Il el Perú y ¡'ccllHzatlu pur' las fuerzas peruanas que ocupa-han (;uayaqui!. Conlinuó ¡lUeSla K"uerl'n lm:::itll la d(~po:"icjÓIl de Lu Mal' par GnJUarl'a. ¡':st(~cdchró
('\ armisticio de Piura cn que se esliplllt'¡ la
sus-pcn,'¡,ín de hostilidndcs y lu t1c\'OIUCÍÓli de GUil-)"HljuiJ LI Colomhia.
Para !Joner' tél'mino dcfinitinJ il ln conticnda
se ."cIlIlieroll en (tua~ë14uillos Ministros del
Pe-I'Ù y Colombia. Don José Larrcn ~. Don Potl¡'O
Oua!. que firmaron ci tratado de Guayaquil el
22 de setiembre de 1829.
El t."utado de '1H:¿D es il la. \'oz quc nl! tratado
de paz y amistad un convenio de Hmltes, de
co-mel'oio nun:gacif'm y ob'ns relaciones
inlernu-les. Lo:; adículos Vy VI establecían la base quo
debía f;el'\'ir para la delimitación cntre lo:; dos país~s ;" el procedimiento CIne se emplcuda ¡m-J'a II>,misma. Se estableûió como DUsc quc
alll-bus partes se r'ccollocían "por limites de sus
res-pectivo.., tcrrítorios, los mismos que tenían
an-tes de su independencia los antiguos
\'a-riaciones que juzguen conveniente acordar
en-tr sí, a cuyo efecto se obligan desde ahora a
ha-cerse recíprocamente aquellas
ce.lonesde
pe-queños territorios que contribuyan a ~ijar la
lí-nea divisoria de una manera más natu'ral exacta
y 'capaz de evitar competencias y disgustos
en-tre las autoridades y habitantes de las
fronte-ras". Como se ve no fijaba ningún límite
pre-ciso, determinado por nombres geográficos, sino
una base indecisa y vaga, ¡¡obre la que' deberÜ;m
trazarse las efectivas línea.:! de frontera.
El procedimiento adoptado para la
delimita-ciÓn, sobre la base anterior fué el
nombra-miento de una comisión compuesta de dos
in-dividuos por cada república, los que sobre el
territorio 'fijarían la línea divisoria. El trazo de
la línea comenzaría en el río Tumbez. En caso
de desactierdo se sometería al arbitraje de un
gobierno amigo.
LAS COMISIONES DEMARCADORAS. - Los
comisionados colombianos se constituyeron en
Tumbez el 10 de Diciembre de 1829. Pero ne,
habiendo llegado aún los peruanos y no siendo
el tiempo favorable a sus operaciones, propusie,·
ron aplazar su cometido hasta el mes de abril
de V330.
Pasada la estación de lluvias, el gobierno
pe-ruano nombró sus representantes, pero cuando
estos llegaron a Tumbez, se habían retirado los
colombianos, sin que después se les nombrara
sustitutos, ni se diera cumplimiento a esta
EL PSEUDO
PROTOCOLO
PEDEMONTE-MOSQUERA.
-!'io hahi<'mdose podido durcumplimiento al tratado de 1820, el
plcnipotcn-ciuI'in .\'Iosqnera reanlld{) sus gestiones en Lima paru lJ,war a cabo la delimitaciÓn. Pcro,
disllel-ta en I
~:W
ln GI'Hn Colombin, \Iosqllem C('sÓen sus I'unciones diplomAlicas y sc cmlHll'cú
pa-l'Il StI pais sin haber' conseguido pl (~~:ito de sll misit'ln.
En 11-\02 al publicarse la Colección olïcinl de
los 'l'I'Hlados del POI'Ú, de Aranda, el l~ncargado
de l\cgocios de Colomhia reclamÓ de qlle no "8
hllhit'Sll incluido cn In. colecciÓn "ci proltlcu[o Pcdemonte<\losqller'u". Se buscÚ en los iu'clli-vos del ~\linisterio y no se enconfr¡) ningÚn
tr'a-tado '1 Ill'olocolo de ese nombre. 1':1 Ecuador hn
prescntado, posteriormente, no los Ol'igínules
del protocolo sino una copia de otra copin
halla-da cn el archivo ùe Don :vIariano Felipl~ Paz
SoldtÍ.n.. SegÚn esta copia se habria llegado, so-hre la base dcl tratado de J82f), a un Ilrl'eglo de límite.ci cntre el Ministro de Relaciones del Pcrú,
non CHl'lo~ Pedemonte, y ei Ministro colombiano
Mosqucra. Se estipulaba que el límite entre los
dos pní::ics sería el Marañón a Amazonas, aguas
url'iba desùe la. boca del YUl'ute lmsta
encontrar-se con el rio Huancabamba o con el l'Ío
Chlnchl-pe, punto este último sobl'e el que no se
pusie-ron de acuerdo los negociadores. Per'o la
riLc-l'a iquierda del Marañón y los inmensos
territo-rios que quedan de ese lado de las a.ntignas