Ingeniería social e ingeniería en comunicación social
Vol. 21, No. 1_96
Enero-Marzo 2017
ISSN: 1605-4806
21-36 pp.
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Arte y comunicación para el desarrollo humano. La
interacción afectiva en la educación integral
Art and communication for human development. The
affective interaction in the integral education
Arte e comunicação para o desenvolvimento humano.
Interação afetiva educação integral
Salvador Aburto Morales
Universidad Autónoma de Nuevo León
Fecha de recepción: 1 de diciembre de 2016
Fecha de recepción evaluador: 12 de diciembre de 2016
Fecha de recepción corrección: 2 de enero de 2017
Resumen
Ingeniería social e ingeniería en comunicación social
Vol. 21, No. 1_96
Enero-Marzo 2017
ISSN: 1605-4806
21-36 pp.
22 recursos para una Ingeniería en Comunicación Social, tiene sus fundamentos en la Psicología del Arte, pero sugieren y convocan a su vez, a argumentar una posible Comunicación del Arte como atributos de la poiesis en el crecimiento personal.
Palabras clave: interacción, afectividad, tutoría, desarrollo humano.
Abstract
Although the processes of apprehension and recreation of reality from the psychoesthetic conformation have been few, have already improved the conditions to argue and extend their study towards programs of human development, welfare and quality of life, given the conditions of interdisciplinary openness in the Complex Thought, and specifically in the fields of university professional training, research, Psychological and social intervention. This work refers - from the trajectory and training of the author - how to understand the development and application of this type of programs, at least in the classroom. Focusing on the effects of affective interaction, new routes are proposed to approach the social actors, and detonate: imaginaries, emotions, ludic capacities, spontaneity, expressions and their reflection, about what happens and is aroused among human beings through of group work in situ. Psychodrama and encounter techniques as a methodology and resources for an Engineering in Social Communication, has its foundations in the Psychology of Art, but suggest and summon, in turn, to argue a possible Communication of Art as attributes of creation poiesis in personal growth.
Keywords: interaction, affectivity, mentoring, human development.
Resumo
Embora os processos de apreensão e recriação da realidade a partir da conformação psicoestética tenham sido poucos, já melhoraram as condições para argumentar e estender seu estudo para programas de desenvolvimento humano, bem-estar e qualidade de vida, dadas as condições de abertura interdisciplinar no Pensamento Complexo, E especificamente nas áreas de formação profissional universitária, pesquisa, intervenção psicológica e social. Este trabalho remete - a partir da trajetória e treinamento do autor - como entender o desenvolvimento e aplicação deste tipo de programas, pelo menos em sala de aula. Focalizando os efeitos da interação afetiva, são propostas novas rotas para abordar os atores sociais e detonar: imaginários, emoções, capacidades lúdicas, espontaneidade, expressões e sua reflexão, sobre o que acontece e desperta entre os seres humanos através do trabalho de grupo in situ. Psicodrama e técnicas de encontro como uma metodologia e recursos para uma Engenharia em Comunicação Social, tem suas bases na Psicologia da Arte, mas sugerem e convocam, por sua vez, a argumentar uma possível Comunicação da Arte como atributos da criação poiesis no crescimento pessoal.
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Antecedentes
A principios de este siglo, nuestras instituciones universitarias dirigieron su atención hacia los modelos constructivistas centrados en la persona, para así atender las recomendaciones de sus certificadores en torno a la deserción, la reprobación y el bajo rendimiento académico. Así fue como la búsqueda de recursos curriculares para bajar estos indicadores, dieron forma a los discursos, acciones, cursos y entrenamientos concediendo a la tutoría tales atributos, siendo adicionada a las funciones de los maestros universitarios, además de la docencia, la investigación y la gestión.
Tales adecuaciones, argumentadas como políticas y reformas educativas en la “visión y misión” de las instituciones de educación media y superior, convirtieron a la tutoría en una estrategia para la efectividad de la enseñanza-aprendizaje, provocando la aproximación entre sus actores, como personas en una interacción más íntima, y que con aciertos podría ser la generadora de mejores perfiles profesionales y personales.
Las limitaciones en las habilidades del docente para sensibilizarse en el complejo problema de quienes tienen bajas calificaciones, reprueban o abandonan sus estudios, dio como resultado acciones que prioritariamente lo atenderían con repasos, cursos de recuperación, asesorías personalizadas, entrevistas, etc. porque presionados por las administraciones universitarias, solo pretendían mejorar sus indicadores, reflejados por las calificaciones numéricas de las minutas en las materias curriculares.
Pocos consideraron oportuno atender en su complejidad, las condiciones personales, sociales y culturales de los actores de la educación universitaria, que es el verdadero contexto psicosocial de los problemas áulicos. Y los paliativos aparecieron en los procesos didácticos, descubriendo particulares empeños y desempeños en el cuerpo docente. También se generaron algunas irregularidades, porque el hecho de aprobar a más y con mejores calificaciones, ha tenido repercusiones favorables en los perfiles docentes, con cuya evaluación se favorecen sus accesos a diversos estímulos académicos institucionales.
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La trayectoria
Mi formación corresponde a la de aquellas generaciones todavía a principios de los setentas, cuyos estudios de la comunicación se reducían a la mediática: periodísticas específicamente. Y aunque tuve oportunidad de desempeñarme en periódico y televisión, poco después, cuando el Tec y la Universidad de Monterrey abrieron sus licenciaturas en ciencias de la comunicación y de la información respectivamente, fui incorporado a sus espacios de la docencia en 1972.
Asumir tales tareas al tiempo que se iban abriendo las ventanas en la episteme disciplinaria, orientaron mis empeños para llenar mis vacíos teóricos y metodológicos. Por una inquietud que parecía personal, concluí el nivel técnico de tres años en la Escuela de Artes Visuales (1976-79); y después, la Maestría en Psicología Social también de la Universidad Autónoma de Nuevo León (1982-1986). Sin duda, fue así que la aplicación de recursos artísticos y las dinámicas de grupo (operativo), marcaron nuevas rutas para mi desempeño en el aula.
Diversas tareas en la administración curricular y en la dirección académica, fueron acentuando mi interés por los fenómenos interactivos que suceden y se suscitan en el aula y que repercuten en el clima y en el aprovechamiento escolar. Y al obtener el doctorado en 2002, todas esas inquietudes se constituyeron en objeto central de la tesis: el papel de la interacción afectiva en la comunicación artística, y por tanto en la comunicación estética, para asumir desde entonces, consciente y responsablemente lo que aquí se argumenta.
Comunicación artística, por referirse a los ámbitos otrora exclusivos de la enseñanza artística; y la estética, a todas las formas de aprehender y recrear la realidad como fenómeno interactivo, complejo e interdisciplinario de todos los seres humanos en su vida diaria. Es decir, un proceso comunicacional y específicamente interactivo a todas luces; pero también psicológico, por referirse a la percepción e internalización de la realidad; y social, por corresponder a un sistema de hábitos, aprendizajes y creencias colectivas; estético o poietico, por obedecer al poder constructivo para crear y recrear, desde el talento personal, expresar y compartir lo que se vive como sentido para la existencia.
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25 Es decir, mi propuesta se convertiría para entonces, en una tutoría para el desarrollo humano, grupal, vivencial e interactiva; como un acompañamiento solidario en un proceso de la educación integral para: saber, hacer, ser y convivir, involucrando al tutor como facilitador, propiciar nuevas condiciones para convertirse en mejores personas, e incidir en la construcción de mundos mejores.
A esta experiencia, se le han ido sumando aspectos teóricos, prácticos, individuales y colectivos, para recuperar a través de la comunicación vivencial, emotiva, expresiva y reflexiva, las condiciones autopoieticas que habrán de generan elementos, recursos y capacidades, para enfrentar vacíos, debilidades y aquellos mitos que detienen la exploración, el crecimiento y la confianza en sí mismo en nuestra vida diaria. Y ya desde ahí, enfrentar los retos que en la vida escolar, suelen rebasar los que se refieren al aula, considerados como exclusivamente del orden académico.
Aproximación teórica
No es cierto que los seres humanos somos
seres racionales por excelencia.
Somos, como mamíferos, seres emocionales
que usamos la razón para justificar u ocultar
las emociones en las cuales se dan nuestras acciones.
Humberto Maturana.
La omnipresencia de lo estético o emocional, en muchas de las formas en que los seres humanos nos comunicamos, convivimos y compartimos la vida, incluyen hasta las mediáticas. El principal obstáculo para trabajarlo, ha sido el criterio que atribuye al Arte, solo lo que ocurre en los ámbitos artísticos o de las artes. Y evidentemente al excluirse ciertas formas estéticas de la vida cotidiana en el hombre común, se omite su apertura e inclusión al quehacer reconstructivo en las discusiones epistemológicas, requeridas hoy por los pensadores e investigadores de lo humano-social en la Complejidad.
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26 historia de la configuración y expansión de la Comunicación, como campo de estudio (Aburto S. 2007)1.
A la Estética alemana de principios del siglo XX, debemos la propuesta de asumir al Arte como un tipo de conocimiento, generado y manifiesto a través de la sensibilidad en la naturaleza (emocional) de todos los seres humanos. Tal pertinencia ha generado nuevas preocupaciones sobre el perfil y el papel del sujeto sensible que se aproxima, aprehende, propia y apropia, crea, recrea y contempla sus múltiples realidades, para ser y compartir con sentido, tales expresiones como procesos interactivos o sociales.
Para las ciencias de la comunicación, configuradas desde las preocupaciones de la Psicología Social como interdisciplina a mediados del siglo XX, tampoco ha sido una tarea fácil argumentar todos los ámbitos en los que se manifiesta su objeto de estudio. Es cierto que la prioridad se generó en un principio desde el quehacer mediático, pero también es verdad, que sus nexos con los fenómenos lingüísticos abrieron más tarde, las ventanas estructuralistas y sistémicas que dieron forma a los estudios semióticos, en donde el Arte y las artes, fueron referentes inevitables en el estudio e investigación de los medios masivos, cada vez más gráficos, audiovisuales, interactivos, estéticos (Lotman, I.M. 1979)2.
En la tradición estética, por su parte, la construcción del sujeto que se comunica, obliga a su encuadre en el pensamiento existencialista de Dilthey y Heidegger, de condición subjetiva y determinada por su actividad enunciativa; y en las categorías que emergen desde la Hermenéutica, postulada por Gadamer y Ricoeur, de un universo que se construye y reconfigura como comunicación e interacción –psicológica y poietica- constituyéndose en la base de esas capacidades enunciativas que son comunes a todos los seres humanos (Gadamer, H.G. 1992)3.
Esas formas de aprehender y recrear los mundos posibles en pos de su vivencia, convivencia y supervivencia como producción de subjetividad humana, competen a la Psicología del Arte (Aburto, S. 2010)4, aunque también lo serán para una Comunicación del Arte, Estética o Poietica (Aburto, S. 2016). Dado que su objeto de estudio se circunscribe a la fenomenología suscitada por la interacción afectiva, predispone a la construcción de teorías para la comunicación artística y la comunicación estética, con las cuales se abren ventanas de episteme que coinciden en procesos cognitivos como: percepción, memoria e imaginación; procesos lingüísticos: enunciativos, narrativos y semióticos; procesos creativos: de estructuración, juego y solución de problemas; procesos estéticos: aprehensión, apropiación, recreación, formación y contemplación de la realidad; y con las formas en que se vive y comparte la vida, para el bienestar y para el desarrollo humano (Aburto, S. 2007, 2010)5.
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27 aspectos psicológicos de internalización e interactivos, y son correspondientes sin duda, con las aportaciones de Vygotsky, L.S. (1987)6 quien en su Psicología del Arte, destaca el papel de la interacción afectiva en el desarrollo humano a partir de la evocación y reflexión emotivas, que convierten el contacto estético en una condición necesaria para las adecuaciones al sistema próximo, en el cual se construye y reconfigura constantemente el ser humano, como actividad enunciativa o lingüística de la memoria colectiva o bagaje cultural (Aburto, S. 2016). Solo así, será posible incluir lugares para el silencio, los sinsentidos, movimientos, sonidos, gestos, humor, fantasías, y erotismo, entre otros constructos de la Comunicación y del Arte.
En síntesis, esta argumentación generada durante mi trayectoria, así como la propuesta metodológica y las recomendaciones técnicas, han partido de identificar en lo social y cultural, aspectos de la comunicación humana que nos remiten a lo interpersonal e intrapersonal. Es decir, aspectos de la percepción y la cognición, y sus relaciones con los fenómenos interactivos, que devienen en lo que finalmente reconocemos como social. Es decir, ha motivado una reconciliación y entendimiento incluyente, entre lo que acontece en el plano individual, y sus consecuencias para la vida, la convivencia, la existencia y supervivencia del ser1, que puede ser entendido como la existencia humana.
Teoría de la comunicación estética
El Arte como conocimiento, y las artes como expresiones singularmente vivenciales y emocionales, corresponden a un tipo de comunicación que debe asumirse como acciones en movimiento, donde “los actores toman su proceso reflexivo y se mueven con autonomía en su propia exploración creativa y activa” (Galindo, 1998), porque sin duda se viven y se sienten, aunque a veces también se piensan. Tendríamos que considerar si como cualidad, “sentir” es quizás el hecho humano social más trascendente, aunque muy poco estudiado cuando se le refiere a sus condiciones vivenciales. Y es ahí donde solo la praxis puede completar lo que para la teoría “arqueologizante”, suele ser una limitante. Porque solo incluyendo lo no racional podrá estar completo lo racional (Maturana, 1995). Peculiaridad de la praxis que la convierte en un ámbito apasionante sobre lo que se suscita y sucede, cuando en el “aquí y ahora” –in situ- los seres humanos dan pie a la creación y recreación de sus mundos posibles.
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28 A la investigación para confirmar tales argumentos, le corresponden técnicas cualitativas que confirmen su existencia entre las cualidades sensibles (emocionales) del ser, que operan a través de sus capacidades afectivas e interactivas, en la espontaneidad de la comunicación como un proceso dialéctico y vivencial, que se suscita en el momento de vivir y compartir la vida con los demás. Tales cosas, transitarán en la cognición, en el lenguaje, en la interacción, en la estructura socio cultural, y en el imaginario y la memoria colectiva.
Por fortuna, siempre aparecerán algunas certezas y deducciones sobre la percepción como fenómeno holístico y totalizador, y la indiscutible apropiación e internalización cognitiva; pero también en ciertos constructos como el impulso vital, la intuición, la imaginación, los deseos, el silencio, los temores, lo erótico-sexual, el gesto, la fantasía y alucinaciones, lo obtuso o sinsentido, el azar, los recuerdos, la risa, el humor, los sueños, las metáforas y las paradojas; que aderezan nuestra producción subjetiva al hacer contacto con la realidad y sus mundos posibles. Como cuando observamos el universo para explicarlo: a cualquier telescopio habrá que añadir imaginación, conjeturas, creatividad y consensos, sin demeritar la importancia y seriedad de su ya impostergable argumentación.
Para ello, es necesario convalidar que la interacción será siempre una categoría eminentemente psicosocial. El ser humano no solamente se comunica, también es objeto de la comunicación de los otros seres humanos en un intercambio dialógico, vivencial, cotidiano y multidimensional. Hay que tomar en cuenta cuando menos, que en lo interactivo se amplían, entreveran y yuxtaponen los procesos cognitivos antes mencionados a través de los sentidos y algo más, alimentados por la actividad psíquica de un sujeto con historia y sus múltiples relaciones; algunas nos parecerán más concretas, otras abstractas o surrealistas, y en parte conscientes o inconscientes.
Al lenguaje corresponderá entonces, el ámbito que además de cognitivo e interactivo, responde a las particularidades de los fenómenos psicolingüísticos complejos, multidimensionales y muchas veces imprecisos, del intercambio simbólico y del poder en lo institucional, y de lo predominantemente afectivo en lo individual. Sus efectos no siempre tienen que ver con la efectividad de los medios empleados, ni con la estructuración del mensaje ni del contenido. Pero es verdad que en condiciones muchas veces imprecisas, también se accede a espacios potencialmente creativos, donde talentos y habilidades, devienen en los –también complejos- ámbitos estéticos (la poiesis) de la recreación y contemplación de la realidad para su comprensión, expresión, y goce.
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29 cual vivimos y existimos. Son las cualidades histórico culturales argumentadas por Vygotsky, dónde hasta lo concreto se vuelve subjetivo, porque se suscita y sucede como parte del bagaje social de apropiación, en un tiempo y espacio indeterminado para nuestras acciones y nuestros sentidos –los para qué-, supeditados a las habilidades en nuestra capacidad enunciativa, heurística y hermenéutica.
Estas son las circunstancias que he elegido postular y defender, en una posible teoría de la comunicación estética de condición afectiva e interactiva. Es decir, desde esa posible estructura particularmente humana, para aproximarse a la realidad común de cualquier individuo, de cualquier raza, sociedad o cultura; para aprehender su realidad y recrearla, después quizás compartirla, y contribuir así en convertirla en parte de un mundo mejor, siempre en expansión, ávido de reconfigurarse reflexivamente, para acrecentar nuestro bienestar y calidad de vida, aunque no sea siempre el propósito central. Parecerá muy complicado para el neófito, pero obedece sin duda a su condición compleja que ya es ineludible para la reconfiguración y expansión de nuestro conocimiento.
La praxis
Cuando somos sensibles, cuando nuestros poros no están cubiertos de las implacables capas, la cercanía con la presencia humana nos sacude, nos alienta, comprendemos que es el otro el que siempre nos salva.
Ernesto Sábato.
Me referiré ahora a las circunstancias académicas e investigativas de la institución en la que me desempeño por ahora –de orientación psicológica-, que me hicieron circunscribir mis teorías, modelos y aplicaciones en la formación, y muy especialmente en la consejería, tutoría e intervención grupal e individual, en ámbitos del Desarrollo Humano. Este hecho, es el que ha legitimado su enfoque desde la Psicología del Arte, como una singular forma de aplicar la comunicación artística y estética en la vida cotidiana, y también como una estrategia de acciones curriculares en la Educación para la Vida.
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30 Arte y Comunicación se constituyen así, en un espacio para el estudio interdisciplinario y transdisciplinario, refiriéndose al conocimiento generado por nuestra sensibilidad (Arte), la afectividad (Psicológica) y la interacción (Social); que tienen en la Psicología del Arte un soporte teórico, metodológico y técnico, para su aplicación en la teoría y en la práctica profesional, académica e investigativa, en los ámbitos de la producción de la subjetividad humana.
En la Psicología del Arte, la comunicación artística deviene en estética y se extiende hacia los amplios ámbitos de la existencia humana, que es la forma en que se vive y se comparte la vida a través de su narrativa. En esa trama psico-socio-estética, el hombre creativo encuentra el sentido existencial, tal como si fuera un artista responsable de su realidad, y como una función de su condición estética (poietica), para su bienestar y calidad de vida.
Por su enfoque hermenéutico y heurístico, parece y puede ser psicoterapéutico – como aprender a vivir mejor-, y se compromete con los procesos del Desarrollo Humano que siendo interactivo, no abandona su condición comunicacional de acompañamiento. Una teoría de la comunicación que requiere relacionar aspectos psicológicos como la percepción, la cognición, las conductas, actitudes y valores, las capacidades enunciativas, las capacidades reflexivas, y las configuraciones histórico-culturales del ser, como resultado de sus vínculos y adecuaciones sociales en la trama del imaginario y la memoria colectiva.
Finalmente, la aplicación de todo lo aquí expuesto, ha requerido mucha praxis, mucha experiencia vivencial. Porque lo vivencial es fundamental cuando la interacción afectiva se convierte en objeto de estudio. Y dado que comparten el mismo sujeto en todas las disciplinas de las Humanidades y las Ciencias Sociales, compromete las acciones de estudiosos e investigadores con lo que también ocurre a sí mismo. No hacerlo así, nos habrá de convertir en arqueólogos, con un discurso anacrónico para entender los ámbitos contemporáneos del hombre común y la vida cotidiana.
Por eso para su estudio e investigación, podrán aplicarse otras técnicas cualitativas, pero abordar lo que se suscita y sucede en el ser interactivo y sensible en nuestro aquí y ahora, comienza reconociendo el papel de la afectividad in situ, con sus categorías y variables en la producción de subjetividad y en la capacidad enunciativa del ser humano: en sus emociones, imaginación, espontaneidad y en la reflexión, en busca de sentido.
La zona del encuentro
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31 que devuelve a todo ser humano, la posibilidad creativa y recreativa a través de sus capacidades enunciativas, igual sucede en cualquier espacio psicoterapéutico, pero también en la creación artística. En efecto, sus aplicaciones y resultados dependerán del nivel “estético y terapéutico” de lo buscado, del buscador y de los participantes; sea en la psicoterapia, en la formación en la educación integral, en la intervención, en la comunicación social, o en el trabajo comunitario. Este concepto referido a lo “estético” es por esencia lo emocional, y lo “terapéutico” desde los modelos de salud en la procuración de bienestar y calidad de vida, preciso.
Para la parte operativa, Moreno nos obsequia un método interactivo que compromete la aprehensión y recreación de la realidad en busca de nuevos sentidos –un quehacer enunciativo y por lo tanto comunicacional-, que igual se compromete con los nuevos paradigmas para el Arte como conocimiento. Conocido como Psicodrama implica: juego de roles, imaginación, emociones, vivencia, espontaneidad, capacidades lúdicas, predisposición al cambio, y se transfieren en experiencias que enriquecen las fortalezas y habilidades para la comunicación en general y para la vida.
El Psicodrama y sus técnicas, conforman una zona de encuentro para los seres humanos, que aparenta ser exclusiva de psicólogos y psicoterapeutas, siendo en realidad una nueva ventana epistemológica para argumentar ciertos espacios de la Comunicación Social, desde los paradigmas del pensamiento complejo. Las cuatro fases del método moreniano son: caldeamiento, acciones vivenciales, momento para compartir, y de requerirse, otra para conceptualizar. Como trabajo grupal, el caldo de cultivo se genera con la participación afectiva y vivencial que surge durante el proceso, misma que después se reflexiona. Los motivos surgieron en la Psicología, pero aplican al Arte, a la Comunicación, a la Educación, o las Humanidades y Ciencias Sociales que así lo ameriten.
Si se aplican otros recursos metodológicos, se tendrán que incluir sobre todo, las condiciones vivenciales de dichos fenómenos, pues objetivarlos y trabajarlos como concreciones, los reduce, empequeñece y deforma. Es producción de subjetividad enunciativa, de configuraciones propias para la Hermenéutica y también para la Heurística, sobre sus significados y las formas de encontrarlos, para un mejor entendimiento de lo que somos como seres humanos preocupados por nuestra existencia compartida.
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32 arraigos mentales, lo que todo ser humano requiere como recursos para asumir su existencia como creación propia.
Hablar de cómo sucede y cómo hacerlo, no es lo mismo que vivirlo. Igual que con las recetas de cocina, leerlas no es suficiente, hay que aprenderlas cocinando. Igual que sucede para hablar, escribir, apropiarse y cambiar. Por eso hablar y escribir sobre estos apasionantes postulados, suelen generar la insatisfacción de lo incompleto si no hay experiencia. Siempre serán indispensable las aplicaciones y las vivencias. Vivir el contacto, el lenguaje emocional, los espacios de imaginación y del juego interactivo; condiciones indispensables para entender y explicar, las peculiaridades de la interacción afectiva.
Aproximación a la metodología
Cuando los aspectos teóricos de la comunicación grupal son rebasados por las urgencias de su pragmática -tan específica como compleja en la comunicación humana- urgen sus referentes psicológicos tal como los argumentó Watzlawick en su momento. Porque en la psique igual que en el universo no todo es claro, amenazados por el desorden, la catástrofe y el caos. Y para las contingencias de la psique del ser humano y sus mundos posibles, es claro que conviene enfrentarlas, acompañado por otro(s).
Para Ouspensky, no todos los humanos asumen y se hacen responsables de su crecimiento personal, por una sencilla razón: porque no quieren. Sin embargo, la educación profesional debiera estar comprometida con dichos procesos. De no hacerlo, los maestros y los estudiantes se mantendrán siempre en su espacio de confort, ajenos a la misión transformadora de la educación. Un maestro tutor es un profesional con capacidades interactivas, consciente de su compromiso con la posible transformación de las personas y sus mundos. Así que siempre conviene elegir una metodología apropiada y todos los recursos que mejor acomoden.
Tal como la advertí con anterioridad, la metodología que implementé quince años atrás, tiene como referentes directos a J. L. Moreno (Psicodrama 1954), y a L. D. Vygotsky (Psicología del Arte, 1987). Pues en ambos, encontré las preocupaciones comunes por atender las condiciones que alimentan el desarrollo humano. Moreno dejó muy claro y preciso el modo de abordar “las verdades del alma a través de la acción”, en tres momentos o fases grupales: a) el caldeamiento, b) la acción propiamente dicha y c) la reflexión grupal. Y en Vygotsky, las fases “reconstructivas” para mejorar nuestras historias sobre lo que se suscita y sucede: 1) la evocación y 2) la reflexión emotiva, y 3) la reconfiguración lingüística de nuestros relatos, que es la acción estética o poética –de poiesis- para adecuar lo que contamos sobre lo que nos acontece.
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33 espontáneo y reflexivo, propiciará la búsqueda de sentido; en efecto, su aplicación es muy parecida a la de las psicoterapias narrativas. Tales recursos como actividades, pueden ser tomadas de los ámbitos artísticos: auditivos, narrativos, visuales, dancísticos y teatrales, aunque en apego a la ortodoxia del método moreniano, puede reducirse al juego de roles, que es muy parecido a la improvisación dramática en el teatro.
Así fue como hace más de diez años en una de mis primeras incursiones al campo, en la facultad de Psicología creamos “Umbrales” -un grupo de teatro espontáneo- que ha sido generador de profesionales singulares, a través del cambio de actitudes, adquisición de habilidades interactivas, valores, creatividad, y socialización entre sus usuarios, estudiantes y egresados. Este mismo grupo ha participado en diferentes presentaciones públicas para abordar problemas comunitarios y en performances, como grupo de intervención psicosocial.
También se han generado otros grupos de intervención, para atender desde hace cuatro años, a alumnos de primer ingreso reportados con bajo perfil por el departamento de Orientación Vocacional. El programa consta de ocho sesiones y se abordan: resistencias y limitaciones para el contacto humano, autoimagen y autoestima, reconocimiento, expresión y equilibrio emocional, recuperación de habilidades lúdicas y de la imaginación, socialización y capacidades interactivas, identificación de conflictos y soluciones en su sistema proximal, las capacidades reflexivas y la orientación personal.
Desde su configuración interdisciplinaria, la interacción afectiva bajo los apremios de la praxis grupal, requerirá de muchas horas de capacitación y ejercicio en situaciones reales. Por esta razón, también se han generado programas de capacitación y actualización como en la Maestría en Docencia con especialidad en Educación Media Superior; y un curso taller de “Arte-Terapia” en el Departamento de Educación Continua, abierto al público con el propósito de incidir en ámbitos psicopedagógicos, especialmente relacionados con la docencia, las artes, la sociología y la psicoterapia.
Los problemas
La efectividad de estas aplicaciones ha sido incuestionable, aunque los problemas para conseguirlo siguen siendo:
1. Las resistencias personales. Conviene que los participantes asistan porque quieren o al menos porque les parece que podría beneficiarles en su persona, o a la forma en que viven y comparten la vida.
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34 los mitos de una psicología centrada en la enfermedad, en vez de la prevención, el bienestar y la calidad de vida.
3. La falta de información y actualización en paradigmas de complejidad. La aceptación de otros métodos y conocimientos como vías de expansión de las disciplinas en las humanidades y ciencias sociales, no es algo común en las comunidades universitarias.
4. En consecuencia la prevalencia del reduccionismo en el abordaje de los fenómenos sociales. Sobre todo en los ámbitos en que se comparten muchos objetos de estudio con un mismo sujeto: el ser humano, quien además es o se parece, al mismo sujeto a quien se enseña, estudia o investiga.
5. La cautela con que se asumen la filosofía, la psicología y el arte en la formación universitaria, a pesar de corresponder a disciplinas enriquecedoras de las cualidades y funciones irrenunciablemente humanas en la producción de subjetividad: la imaginación, el lenguaje, las emociones y la creatividad.
6. La tradición por lo mediático en la formación de los profesionales de la comunicación.
7. La tradición por lo terapéutico desde la enfermedad en la formación de los profesionales de la psicología.
8. La tradición metodológica en la formación artística, centrada en la adquisición de habilidades técnicas.
Conclusión
Más allá de los contenidos teóricos de saber, y las habilidades técnicas del quehacer profesional, las personas que se forman profesionalmente están llamadas a transformar el mundo que vivimos. Pero a esta acción transformadora le corresponde el trabajo constante de convertirse en mejores personas, entendido como desarrollo humano, y es una tarea también curricular o cuando menos tutorial.
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Vattimo, G. (1986) El fin de la modernidad. Nihilismo y hermenéutica en la cultura postmoderna. Gedisa, Barcelona.
Vygotsky, L.S. (1987) Psicología del Arte. Pueblo y Educación, La Habana.
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Zúñiga García, J. (1995) El diálogo como juego. La hermenéutica filosófica de Hans-Georg Gadamer, Universidad de Granada.
Notas
1 Argumento la necesidad de explicar fenómenos tan complejos como los de la comunicación, desde la
interdisciplina para incluir lo afectivo en los procesos psicológicos que corresponden a los de la sensibilidad en los estéticos; y confirmo la pertinencia de su estudio transdisciplinario, dado el complemento que brindan otras disciplinas para incluir lo biológico, cognitivo, lingüístico, pedagógico, social y cultural, que también son determinantes, en un mismo sujeto: el ser humano.
2 El abordaje del Arte desde la Semiótica debe remitirse al contexto sociocultural que lo genera, y en Lotman
es claro que se refieren a la memoria colectiva, por lo que sus ámbitos no son los de una elite, sino todos los espacios en los que actualmente, el ser humano comparte la vida.
3 La Hermenéutica y la Heurística, van cobrando vigencia en los estudios centrados en la producción de
subjetividad de los seres humanos, especialmente en aquellos fenómenos cuyos vestigios se quedan en lo que se suscita y sucede como secuencia de acciones convertidas en lenguajes multidimensionales.
4 Si la comunicación estética y la artística se circunscriben en ámbitos del pensamiento complejo, su
naturaleza subjetiva requiere de propuestas teórico-metodológicas y técnicas, que nos acerquen a las evidencias de su objeto, y eso es lo que me ocupa.
5 El marco transdisciplinario de la interacción sensible, es psicológico porque se refiere a conexiones y
aprehensiones emotivas en la realidad cotidiana del hombre común. La tarea es ardua y compleja, porque muy poco queda claro de su universo. Sin embargo, es ineludible porque corresponden al sujeto estético que se encuentra en todos los seres humanos responsables de configurarse a sí mismos y a sus mundos.
6 Vygotsky argumenta precisamente la necesidad de ir a la parte “oscura” del Arte como proceso