Índice
Prólogo . . . 11 Introducción . . . .15
TALLERES PARA PROFESIONALES
Taller 1 . . . .29
Características afectivo-sexuales de las personas con discapacidad intelectual: importancia de la educación afectivo-sexual
Taller 2 . . . .43
El papel de los profesionales en la educación afectivo-sexual de los usuarios de los centros ocupacionales
Taller 3 . . . .69
La importancia de las habilidades de comunicación interpersonal
Taller 4 . . . .75
Modelos de intervención y protocolos
Taller 5 . . . .83
La importancia del trabajo en red desde un modelo pluridisciplinar
Taller 6 . . . .97
TALLERES PARA LOS USUARIOS
Sesión 1 . . . . 115
¿Qué sabemos del sexo y la sexualidad?
Sesión 2 . . . . 119
Paso uno para una sexualidad sana. Aceptarse y quererse a uno mismo
Sesión 3 . . . . 125
Autoexploración y placer: la masturbación
Sesión 4 . . . . 141
Conocerse y aceptarse a uno mismo: la orientación sexual
Sesión 5 . . . . 145
Habilidades sociales y estrategias para ligar: cuándo gustamos y cuándo no gustamos
Sesión 6 . . . . 153
Habilidades sociales y estrategias para ligar: estrategias para iniciar conversaciones
Sesión 7 . . . . 161
Diferentes tipos de relaciones afectivas
Sesión 8 . . . . 165
Dinámica para trabajar la diferenciación entre afecto y abuso
Sesión 9 . . . . 177
Enfermedades de transmisión sexual y su prevención
Sesión 10 . . . 179
TALLERES PARA PADRES
Sesión 1 . . . . 189
Falsas creencias sobre la sexualidad y los afectos de las personas con discapacidad intelectual
Sesión 2 . . . . 191
Identificación de necesidades e inquietudes. Derechos sexuales y reproductivos de las personas con discapacidad intelectual
Sesión 3 . . . . 192
Identificación de la propia actitud hacia la sexualidad de sus hijos e hijas y grado de comunicación que mantienen con su familiar con discapacidad intelectual
Sesión 4 . . . . 193
Cómo afrontar la sexualidad de su hijo/a con discapacidad intelectual: cómo hablar naturalmente con ellos del
tema de la masturbación y las relaciones sexuales
Sesión 5 . . . . 194
Relaciones de pareja: heterosexualidad y homosexualidad
Sesión 6 . . . . 196
Dificultades en la satisfacción de necesidades afectivas y sexuales en personas con discapacidad intelectual
Sesión 7 . . . . 197
El abuso sexual: cómo detectar que están abusando de nuestros/ as hijos/as y cómo enseñarles a prevenirlo y a reaccionar ante él
Sesión 8 . . . . 199
Prácticas de riesgo —embarazo no deseado y enfermedades de transmisión sexual—
Sesión 9 . . . . 202
Cómo hablar de masturbación y conductas sexuales socialmente inadecuadas
Sesión 10 . . . 204
Dudas, recapitulación y evaluación final
Anexos . . . 207 Bibliografía . . . 291
Prólogo
El libro que tienes en tus manos es el resultado final de un gran trabajo profesional, realizado por la autora a lo largo de los últimos años en el ámbito de la psicología y la educa-ción especial. La tarea que ha acometido Sonia en esta obra es muy admirable y arriesgada. Si escribir un manual sobre talleres y actividades educacionales relacionados con la educación afectivo-sexual es algo ya de por sí complicado y comprometido, en el caso de este libro, la autora va un paso más allá al centrarse en un sector de la población más es-pecial y diferente, las personas con discapacidad intelectual. Por lo tanto, aquí nos encontramos con un compendio de ejercicios y talleres educacionales muy prácticos y útiles para aquellos profesionales que trabajamos en la educación afectivo-sexual, y especialmente para aquellos expertos de la educación especial, en cuyo trabajo es esencial conocer las necesidades afectivas y sexuales de las personas con discapacidad intelectual.
En la primera parte del libro, «Talleres para profesiona-les», la autora va desarrollando una serie de formaciones prácticas en las que se plantean diferentes actividades,
como debates, dinámicas, trabajo en grupos, etc. Su objeti-vo principal es el de definir y reflexionar acerca de lo que se entiende por sexualidad y afectividad en las personas con discapacidad intelectual, establecer protocolos y modelos de intervención en educación sexual en usuarios con estas características, facilitar la comunicación entre las personas implicadas en la educación —profesionales, familiares, etc.— y establecer buenas prácticas en el trabajo de los profesio-nales. Los talleres que se proponen para este primer objetivo van dirigidos a trabajar aspectos tan interesantes como las pautas de actuación ante conductas sexuales socialmente no aceptadas; o aquellos otros que van dirigidos al abordaje de los casos de abusos sexuales, tema muy preocupante, especialmente en la población de personas discapacitadas; o también las pautas e instrumentos que nos ayuden a solucionar las posibles situaciones que se nos planteen a nivel legal en torno a la sexualidad; así como fomentar ac-titudes, valores, respeto y ética en relación con la intimidad y afectividad.
En el segundo módulo, «Taller de educación afecti-vo-sexual para adultos con discapacidad intelectual», se presenta una serie de sesiones en las que se van tratando temas específicos, con sus consiguientes actividades en formato de clases, con dinámicas activas y muy participati-vas y con varios grupos de personas adultas con discapaci-dad intelectual. En ellos, el papel del profesional que imparte el taller es el de facilitador, no el de corrector, y, por otro lado, se trata de guiarlos en el aprendizaje de una vivencia sana de su sexualidad, haciéndoles darse cuenta de que tienen derecho a ello como lo tenemos todos. Para estos talleres, el libro aporta un material muy práctico y visual, que con-siste en una serie de fichas, esquemas, dibujos e imágenes, en los que, de forma muy gráfica y sencilla, proponen
acti-vidades dirigidas a que los usuarios trabajen sobre temas como los diferentes tipos de relaciones entre personas —amigos, novios, «follamigos», etc.—, las habilidades para ligar, cómo actuar cuando te gusta alguien, cómo compor-tarse en una primera cita, la práctica de la masturbación, las enfermedades de transmisión sexual y su prevención o los métodos anticonceptivos. Temas todos ellos muy importan-tes de cara a la educación socioafectiva de las personas con discapacidad intelectual.
Finalmente, la última parte del libro, «Talleres para padres», está dirigida específicamente a los padres con hijos con dis-capacidad intelectual. El objetivo es ayudar a entender las necesidades sexuales de sus hijos, a resolver sus dudas con respecto a la vivencia de la sexualidad de estos y a proporcio-narles estrategias para afrontar las diferentes situaciones que se les plantean diariamente con ellos. Para este fin, la autora presenta una serie de talleres de trabajo en grupo en los que los padres pueden tener encuentros habituales en donde poder intercambiar ideas e impresiones con otras personas que se encuentran en la misma situación que ellos. También pueden ser espacios en los que compartir sus temores, dudas y creencias con respecto a la sexualidad de sus hijos; o donde poder hablar de las dificultades cotidianas que se les plan-tean a la hora de afrontar la sexualidad de sus hijos con disca-pacidad intelectual. Para el desarrollo de estos encuentros, la autora propone realizar actividades tales como debates sobre temas que resulten importantes o preocupantes para estos padres; elaboración de un conjunto de consejos o reglas sobre los derechos de la sexualidad de las personas con discapaci-dad intelectual; o sesiones de puesta en común de las propias experiencias que han tenido con sus hijos sobre temas como son la masturbación, los abusos sexuales, las enfermedades
de transmisión sexual y los métodos profilácticos, y cómo hablar de forma clara y natural de esto con sus hijos.
En conclusión, el libro que estás a punto de empezar es un excelente manual para poder entender, conocer y ayudar a las personas con discapacidad intelectual a poder vivir con total libertad y de manera sana su sexualidad. Estoy ab-solutamente seguro de que el libro conseguirá su función de facilitar el trabajo de profesionales, padres y cuidadores que tengan a su cargo o trabajen con estas personas tan queridas y tan sencillamente especiales.
Félix Zaragoza Experto en terapia sexual y de pareja. Centro Activa Psicología y Formación Director del Máster Universitario en Psicología General Sanitaria del Centro Universitario San Rafael-Nebrija
Introducción
La realización de este libro ha surgido de las propias nece-sidades de un grupo de alumnos de Enseñanzas Iniciales Adaptadas para alumnos con discapacidad intelectual que acudían al Centro de Educación de Personas Adultas de Ca-nillejas en el que yo trabajé en el curso 2017-2018. Demanda-ban saber más, comprender mejor su sexualidad y aprender a aceptarla y vivirla de forma natural y sana, pero partían de muchos tabúes y dificultades en su vida cotidiana para poder satisfacer esta necesidad que todo ser humano tiene.
Soy psicóloga y orientadora educativa y tengo un máster en Necesidades Educativas Especiales y Atención Tempra-na y otro en Educación Especial. He trabajado en educación especial, experiencia que me ha permitido valorar diferentes metodologías en la atención educativa que se ofrece a las personas con discapacidad intelectual.
Para la elaboración de este libro he contado con la co-laboración de David López Blanco, coordinador del servicio de Accesibilidad Cognitiva y de Formación Permanente In-clusiva de AFANIAS. David tiene un doctorado en Avances en Investigación en Discapacidad impartido por la
Universi-dad de Salamanca, y su labor profesional está centrada en la atención y formación de personas con discapacidad inte-lectual, así como en favorecer su inclusión social. Su aporta-ción a la presente obra es de tipo documental, ya que tiene contacto directo con Plena Inclusión Madrid y cuenta con numerosos documentos acerca del punto de vista de esta organización con respecto a la necesidad de una educación sexual adecuada para el colectivo de personas con discapa-cidad intelectual.
Plena Inclusión Madrid es la federación de organizacio-nes de personas con discapacidad intelectual o trastor-nos del desarrollo de Madrid. Es una entidad sin ánimo de lucro que nace en Madrid en el año 1978 y cuya acción se traduce en proveer servicios, defender derechos y ser agente de cambio social. Representa al movimiento asociativo de la discapacidad intelectual en la Comunidad de Madrid.
La misión de Plena Inclusión Madrid es contribuir, desde su compromiso ético, con apoyos y oportunidades, a que cada persona con discapacidad intelectual o con tras-torno del desarrollo y su familia puedan desarrollar su pro-yecto de calidad de vida, así como a promover su inclusión como ciudadana de pleno derecho en una sociedad justa y solidaria.
Plena Inclusión Madrid forma parte de Plena Inclusión España, confederación que trabaja a nivel europeo a través de Inclusion Europe e Inclusion International. Participa en distintos consejos asesores y grupos de trabajo en las Con-sejerías de Política Social, Familia, Igualdad y Natalidad y Vi-vienda y Administración Local de la Comunidad de Madrid, así como en el Consejo Municipal de la Discapacidad y en el Consejo Asesor de Atención a la Infancia y Adolescencia del Ayuntamiento de Madrid.
Destinatarios
Este material está dirigido a estudiantes de psicología, pedagogía o educación especial y a profesionales que tra-bajen con este colectivo y estén interesados en proporcio-narles una educación afectivo-sexual. Los talleres para adultos están estructurados en 10 sesiones teórico-prác-ticas. Cada taller incluye actividades y materiales que han sido extraídos de diferentes fuentes (obras bibliográfi-cas,páginas web, mi propia experiencia,sugerencias de mis alumnos,etc.). Además, he añadido las dificultades que sur-gieron durante las sesiones y cómo las solucionamos entre nosotros.
Los contenidos de estos talleres han sido elaborados de tal forma que pueden adaptarse a diferentes rangos de edad. Así, abarcan desde la adolescencia hasta la edad adulta.
Para contribuir a esta labor de dar visibilidad e inclusión al colectivo de personas con discapacidad intelectual en esta sociedad plural en la que vivimos, he elaborado el pre-sente libro, con el que pretendo dar respuesta a varias de las cuestiones fundamentales que se abordan desde el posi-cionamiento de Plena Inclusión Madrid:
1. Proporcionar formación sobre educación sexual a los profesionales que van a formar a este colectivo y a sus familias.
2. Proporcionar información y formación a las familias proporcionándoles recursos y creando un espacio para trabajar de forma individual o colectiva sobre sus inquietudes en lo referente a la educación sexual de sus hijos.
3. Proporcionar al colectivo de personas con discapaci-dad intelectual una formación sexual que los ayude a
comprender diferentes tipos de situaciones e informa-ción que reciben, reaccionando adecuadamente a ellos y a vivir su sexualidad de forma sana, natural y plena. ¿Cuál es mi propuesta metodológica para alcanzar estos objetivos? Soy defensora de las metodologías de enseñanza activa con este colectivo y de su inclusión en la sociedad a través de oportunidades que les permitan desarrollarse como personas.
En la actualidad, según destaca Plena Inclusión Madrid: «La educación sexual sigue siendo una excepción para las personas con discapacidad intelectual, y más aún si se habla de personas con más necesidades de apoyo. Sin embargo, profesionales y familiares también deberían trabajar de manera conjunta en esta tarea».
No hay apenas recursos específicos para la salud sexual y reproductiva de personas con discapacidad intelectual o trastornos del desarrollo y los generalis-tas no se sienten preparados y, consecuentemente, evitan este tema.
No obstante, las personas con discapacidad
inte-lectual no son ajenas a la violencia de género, al abuso sexual o a los embarazos no deseados o las ITS/ETS. Tampoco son ajenas a la necesidad de aprender a conocerse, aceptarse y poder expresar su erótica de manera satisfactoria, ni a que se aplique en ellas el enfoque de género.
De la misma manera que el silencio respecto a lo sexual no deja las cosas como están, sino que las empeora. No hacer nada para que la atención, la edu-cación y la prestación de apoyos a la sexualidad de las
personas con discapacidad intelectual sea una reali-dad es un error y tendría el mismo resultado.
Si la sociedad está en continuo cambio y movimien-to, pero las personas con discapacidad intelectual o con trastornos del desarrollo se quedan quietas,cada día la distancia será mayor.
Plena Inclusión tiene como misión:
Contribuir, desde su compromiso ético, con apoyos y oportunidades, a que cada persona con discapa-cidad intelectual o con trastorno del desarrollo y su familia puedan desarrollar su proyecto de calidad de vida, así como a promover su inclusión como ciudada-na de pleno derecho en uciudada-na sociedad justa y solidaria.
Nada de esto sería posible ignorando la dimensión sexual de la persona con discapacidad intelectual o con trastorno del desarrollo.
La sexualidad forma parte de todas y cada una de las personas. Y en cada una se expresa de modo único y peculiar. Las personas con discapacidad intelectual o trastornos del desarrollo no son una excepción en esto.
Consecuentemente, en todos los casos, las personas con
discapacidad intelectual o trastornos del desarrollo,
inclu-yendo a aquellas con más necesidades de apoyo, necesitan que se contribuya a que aprendan a:
• CONOCERSE. Aprendiendo respecto a su cuerpo, sus genitales y su sexualidad, así como sobre otros cuerpos y genitales del mismo o de distinto sexo. Fisiología de la reproducción y fisiología del placer: la excitación, la lubricación, la erección. Sensaciones interoceptivas, propioceptivas y aprendiendo a desarrollar los sentidos.
Conocer la respuesta sexual humana. Cambios corpo-rales a lo largo del ciclo vital, como la menarquía, el cli-materio o la menopausia.
• ACEPTARSE. Como hombres y mujeres homosexua-les, bisexuales o heterosexuales. Sintiendo que se les acepta tal y como son, que se les ofrecen modelos plura-les e inclusivos y que se dan las condiciones adecuadas para que puedan expresarse con naturalidad. Como per-sonas que merecen la misma dignidad, también en su plano afectivo-sexual, deben tener garantizado su pleno derecho a expresar su heterosexualidad, homosexuali-dad, bisexualihomosexuali-dad, su condición trans —transexual y/o transgénero— u otras variables.
• EXPRESARSE CON SATISFACCIÓN. Aprendiendo sobre la intimidad y las relaciones personales y sin convertir las conductas eróticas en obligatorias. Es importante que quien quiera pueda expresar su sexualidad de manera adecuada y en los tiempos y espacios propios para ello. De manera individual o, llegado el caso, compartida y, si se necesita, disponiendo de los apoyos precisos.
Por todo ello, Plena Inclusión propone, con compromiso y responsabilidad, los mínimos irrenunciables:
• Respecto a las personas con discapacidad intelectual
o trastornos del desarrollo, sean cuales sean sus
ne-cesidades de apoyo y siempre desde la consideración de que cada persona es única y, por consiguiente, cada sexualidad también.
Información y educación sexual. Procurando que aprendan tanto como sea posible respecto a la
sexuali-dad, al igual que se hace con otros muchos temas y en todas las etapas.
En el mundo que les rodea, y en el que se han de incluir, conviven y observan a diario imágenes, comen-tarios, películas, parejas, cuerpos, relaciones en las que lo sexual está presente y que no siempre comprenden. • Es imprescindible hacer realidad la educación sexual
y evitar el silencio. Es fundamental que las personas
con discapacidad intelectual aprendan tanto como sea posible sobre sexualidad, pero, sobre todo, es indispen-sable que aprendan que tienen con quien poder hablar de todo esto. Que cuentan con personas en su entorno
con quienes pueden compartir inquietudes, dudas o
miedos sobre los temas relacionados con la sexualidad. • Intimidad. Ofreciendo espacios y tiempos en los que el
protagonismo recaiga en la propia persona y sienta que le pertenece.
• Consideración hacia su cuerpo y su pudor. Respetando su cuerpo desnudo y procurando que aprendan que a su cuerpo desnudo solo han de acceder determinadas perso-nas y solo cuando es necesario. Su cuerpo les pertenece. • Los apoyos han de prestarse desde el respeto y
evi-tando que las personas que no hacen falta en ese momento estén presentes.
• Autonomía y autodeterminación. Evitando la sobrepro-tección, tanto la que conduce a que la persona man-tenga conductas inadecuadas o infantilizadas como aquella que dificulta que puedan expresar sus deseos o necesidades. Para que puedan optar a la vivencia de
una sexualidad plena, satisfactoria y segura. Una
se-xualidad en la que los besos, tocamientos o caricias que se reciben o se ofrecen parten del respeto a la dig-nidad, el deseo y el consentimiento.
• La permisividad que conlleva que una persona man-tenga conductas propias de la infancia, como algunos
besos, tocamientos o caricias durante la edad adulta,
dificulta un adecuado desarrollo sexual de la persona.
• Identidad de género y orientación sexual. Propiciando que las personas puedan expresar libremente tanto su identidad como su orientación. Libre de presiones y de estereotipos.
• El plural de las identidades y las orientaciones también
forma parte de la realidad de las personas con discapa-cidad intelectual o trastornos del desarrollo. Además,
se han de acercar y promover los medios necesarios para que quienes no tienen conciencia explícita ni de heterosexualidad, ni de homosexualidad ni de otros conceptos relacionados con la sexualidad o no se adecúan a los cánones de belleza establecidos sientan
que pueden tener y desarrollar su sexualidad con la misma legitimidad que cualquiera.
• Relaciones personales. Procurando el aprendizaje de relaciones equilibradas e igualitarias de manera que pueda aprender a conocer a más personas y pudiendo compartir más espacios. Diferenciando los distintos
tipos de relación: amigo o amiga, pareja, compañero
o compañera de trabajo, persona desconocida, pa-dre-madre, hijo-hija, etc., y conociendo cómo cada rol que las personas asumen ofrece distinto modo de relación.
De estas relaciones sociales puede que en algún caso se deriven parejas, heterosexuales u homosexua-les, o la necesidad de relaciones eróticas compartidas.
Aprender a tener relaciones personales igualitarias es la antesala de las relaciones de pareja y/o relaciones sexuales también igualitarias.
Aprender relaciones personales también significa
in-formación y la comunicación y todo lo que ello conlleva
—móvil, WhatsApp, internet, redes sociales, etcétera—. • Los apoyos necesarios. Facilitando que la persona
pueda expresar su propia sexualidad, su identidad sexual, su orientación del deseo, así como las conduc-tas que formen parte de su erótica.
Las expresiones de la erótica también son peculia-res y, en este caso, la única diferencia es que muchas
personas con discapacidad intelectual o trastor-nos del desarrollo necesitarán de apoyos para poder llevar a cabo esa expresión.
• Se debe empoderar en la toma de decisiones a las
mujeres con discapacidad intelectual para que sean
protagonistas de su propia vida, para que sepan detec-tar y evidetec-tar el sexismo y otras situaciones de violencia de género cuando se presenten. Especial atención para
las mujeres que se encuentran en situaciones de es-pecial vulnerabilidad: entornos rurales, cuando viven en
instituciones, pertenecientes a determinadas etnias o grupos culturales, inmigrantes, desestructuración fami-liar, sin red de apoyo familiar.
1. Respecto a las familias —en sentido amplio, padres, madres, hermanos, hermanas, abuelos, abuelas— e inclu-yendo a aquellas personas que forman parte de la red de apoyos y con las que hay una relación afectiva constante y estrecha, y sea cual sea el tipo de familia nuclear: mo-noparental, homoparental, reconstituidas, de hecho. – Información sobre sexualidad. Tratando de que
co-nozcan más sobre la sexualidad de las personas con discapacidad intelectual y, concretamente, sobre todo lo que tiene de igual y de peculiar respecto al resto de personas en las distintas etapas evolutivas.
– Formación sobre cómo educar la sexualidad.
Dotando de habilidades para que las familias puedan jugar el papel que les corresponde en la educación sexual de las personas con discapacidad intelectual o trastornos del desarrollo.
Se debe evitar que las personas con discapacidad intelectual o trastornos del desarrollo aprendan que la educación sexual o las conversaciones sobre sexuali-dad corresponden a todos los ámbitos salvo al fami-liar. Por lo que es preciso que en las casas también
se hable para que aprendan que allí también se puede hablar. Que sientan que en casa también tienen apoyo.
Aprender a hablar de sexualidad o aprender a ofrecer criterios no requiere de grandes habilidades.
Buena disposición, decir la verdad y mostrar la con-fianza necesaria para poder manifestarse cada cual como es. La formación a las familias ha de servirles
para ponerse a utilizar esas competencias de las que ya disponen. Para contribuir desde la familia no es necesario ser experto.
– Compromiso de coordinación. Procurando que familias y profesionales compartan información y pautas de actuación de manera que se faciliten los aprendizajes a las personas con discapacidad inte-lectual o trastornos del desarrollo.
Nada de lo que rodea la educación sexual debería ser un secreto.
En caso de tener que poner en marcha pautas de actuación ante conductas inadecuadas, la
coor-dinación es imprescindible para poder avanzar conjuntamente en la misma dirección. El primer
paso para buscar estas pautas coordinadas puede darse tanto de la familia hacia los y las