INSTRUMENTOS PARA LA EVALUACIÓN DE COMPETENCIAS EN EL NIVEL SUPERIOR.
Autores:
Mtra. Briseda Noemí Ramos Ramírez. [email protected] M.C. Martín Gerardo Vargas Elizondo. [email protected] Mtro. Salvador Hernández Ornelas. [email protected] Facultad de Ciencias de la Educación, Universidad de Colima.
Eje temático: 2. Modelos curriculares por competencias Tipo de estructura: Experiencia
Resumen
El panorama actual de la Educación Superior en el mundo se visualiza como un proceso de transición en el que las tendencias convergentes impactan en las instituciones de educación superior (IES) para transformarlas significativamente, los cambios que se han generado principalmente son en el financiamiento, los mecanismos de evaluación y acreditación, las reformas curriculares e innovaciones tecnológicas; sin duda parte de esos cambios impactan en los modelos educativos de las universidades, quienes con la intención de estar acorde con las tendencias actuales de la educación superior, están modificando sus modelos; caso concreto corresponde a la Universidad de Colima, quien a partir del año 2006 inicia un cambio en su modelo educativo, en el que se propone un curriculum flexible, innovador, centrado en el aprendizaje y basado en competencias.
Atendiendo a esa iniciativa, la Licenciatura en Educación Especial modificó su
programa educativo, incorporando el enfoque basado en competencias,
incluyendo como estrategias para la enseñanza y aprendizaje la práctica situada,
el aprendizaje basado en problemas, proyectos y método de casos; en el marco
de estas estrategias fluye la evaluación de competencias que son evidenciadas
por el estudiante y deben ser verificadas por el docente; esto representa un reto en el diseño curricular, por lo que la evaluación de competencias requiere de instrumentos que garanticen la objetividad de la evaluación.
Palabras clave
Instrumentos de evaluación, evaluación de competencias, evidencias de evaluación.
Introducción
En los últimos años la Universidad de Colima (UDC) ha tenido grandes cambios, entre los que destacan el modelo curricular para la educación superior, que de manera general, promueve la flexibilización de los planes y programas y la incorporación de enfoques centrados en el estudiante y aprendizaje, sin embargo, para que la UDC continúe en el tenor de la innovación educativa, la pertinencia y la calidad educativa es preciso considerar las tendencias internacionales de la educación superior, por lo que el cambio estará determinado en la operatividad de los Programas Educativos (PE), en este sentido, en algunos de los PE se han incorporado diversas metodologías centradas en el aprendizaje y estudiante, entre las que destacan el Aprendizaje basado en problemas, Aprendizaje basado en proyectos, Estudio de casos y la Práctica situada, cada programa ha retomado como estrategia metodológica una de ellas o ha hecho una combinación de dos;
sin embargo, en el programa de Educación Especial de la Facultad de Ciencias de la Educación se retomaron las cuatro en la nueva propuesta curricular, que surge a partir del 2009 teniendo como fundamento el enfoque basado en competencias.
A partir de lo anterior, este trabajo pretende mostrar la experiencia obtenida
de un enfoque por competencias aplicado en el programa de educación especial y
el cómo se identifica y comprueba el desarrollo de competencias a partir de una
evaluación centrada en las evidencias y verificada por diversos instrumentos de
evaluación.
Descripción
Cuando hablamos del concepto de evaluación en la educación, constantemente se recurre a la idea de la medición, la comprobación del aprendizaje o bien en el resultado obtenido por el estudiante o docente al término de un periodo escolar.
Sin duda la evaluación tiene que ver con todo esto, pero además la evaluación involucra factores de mayor trascendencia, Diaz Barriga y Hernández Rojas (2010) señalan seis aspectos centrales que implica la evaluación:
Identificación de los objetos de evaluación,
El uso de determinados criterios para orientar la evaluación y de indicadores para realizarla,
Sistematización mínima necesaria para la obtención de la información,
Representación lo más fidedigna posible del objeto de evaluación,
La emisión de juicios,
La toma de decisiones.
Lo anterior se resume a la concepción de qué se quiere evaluar, los saberes o competencias definidas en el curriculum o planeación, con qué vamos a evaluar (instrumentos y procedimientos), la objetividad de la evaluación, la confrontación entre los criterios predefinidos y los indicadores emergentes y el por qué y para qué de la evaluación. En esta dinámica interactúan constantemente el docente y el alumno quienes determinan el rumbo de proceso de enseñanza y aprendizaje de acuerdo al modelo educativo.
En esta dinámica, la evaluación de las competencias implica una actividad compleja, en el sentido de que la competencia s e demuestra en contextos reales, es preciso determinar los mecanismos apropiados para identificar el desarrollo de la misma, lo cual supone el diseño de un currículo organizado de tal forma que permita la estructuración de escenarios reales para valorar el logro de las competencias establecidas.
En este sentido, para lograr la evaluación de las competencias es necesario
estructurar una evaluación centrada en el desempeño la cual demanda de los
estudiantes demostrar que poseen ciertas conductas o habilidades en situaciones
de prueba, por lo que tiene el propósito de evaluar las habilidades de trasladar el conocimiento y la comprensión a la acción, asimismo, se espera que el alumno tenga la capacidad para planear, construir y proporcionar una respuesta original que se verá reflejada posteriormente por el empleo del conocimiento y habilidades disponibles (Díaz Barriga, 2004); para centrar la evaluación en el desempeño se puede recurrir a la autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación, ya que aplicadas en el momento preciso y con el instrumento adecuado, se garantiza una evaluación auténtica y de calidad que permitirá al docente identificar el nivel de aprendizaje de sus estudiantes, mientras que el alumno identifica el nivel de alcance de la competencia para retomar estrategias de aprendizaje que le permitan lograrla.
Lo anterior, fue el sustento para establecer la evaluación de las competencias en el currículo de la Licenciatura en Educación Especial, por lo que se determino que la evaluación de las competencias sería mediante evidencias de producto y desempeño, las unidades de aprendizaje de cada módulo tendrán productos en común que serán evaluados de manera integral, los instrumentos de evaluación que podrá utilizar el docente es la rúbrica, escala estimativa, guía de observación, exámenes objetivos, listas de cotejo, entre otras; mediante la autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación.
El esquema a seguir para la evaluación a través de productos integradores
será como se representa en el siguiente esquema.
Uno de los elementos que permiten la objetividad en la evaluación es la utilización de los instrumentos, que son las herramientas que le permiten al docente y al mismo estudiante evaluar el aprendizaje y las competencias de forma objetiva; tal como se muestra en el esquema, en el plan de estudios de educación especial la evaluación de las competencias será a través de evidencias de desempeño y productos, los más representativos se describen a continuación:
Rúbricas
Según Díaz Barriga (2004) las rúbricas son guías o escalas de evaluación donde se establecen niveles progresivos de dominio o pericia relativos al desempeño que una persona muestra respecto de un proceso o producción determinada. Las rúbricas integran un amplio rango de criterios que cualifican de modo progresivo el tránsito de un desempeño incipiente o novato al grado de
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