El abuelo de Chabuca Granda, Juan José de la Granda y Esquivel, más conocido como José Granda, matemático y educador peruano. Luego de la celebración, la familia Granda y Larco regresó a la Auraria de Cotabamba, donde permaneció hasta 1923.
LA VIDA EN BARRANCO
Su padre tocaba instrumentos desde muy joven formando parte de la Orquesta de los Hermanos Granda y San Bartolomé. Debido a una enfermedad bronquial que aquejaba a Isabelita, en el verano de 1926 Eduardo e Isabel decidieron mudarse con su familia a una casa en la quebrada de la bajada de los baños en el distrito de Barranco9 para “tomar temperatura” (Mundaca, 1983), páginas. 2-3).
UNA ARTISTA JOVEN
Amigos: Alberto Arias Espinoza, "Mocha" Graña, Bob McGrath, Chabuca Granda y la capitana del barco Grace Santa Lucía a fines de la década de 1930. Un año después, participó en un receso de la Asociación de Artistas Aficionados, conocida como NASTY .
LA SONRISA AUSENTE
Luego de tres años, regresaron a Lima, en una casa de la Avenida Hipólito Unanue21 no. 130, en el barrio de Lince. Aunque se casó con la ilusión de que su vida sería feliz, como la de sus padres, describiría luego su matrimonio como un período en el que vivió “diez años con una sonrisa perdida” (Ardiles, 1981, p. 324).
AUTORA Y COMPOSITORA
Tras escribir La flor de la canela, la vida de Chabuca Granda se orientaría de una forma que él no podía prever. No era la primera vez que se utilizaba el término "flor de canela" en nuestra música popular.
LO MEJOR DE CHABUCA
La grabación y difusión estuvo a cargo de la editorial Sono Radio, cuyo director artístico era el popular compositor y amigo de Chabuca Mario Cavagnaro, y la producción pertenecía al autor. Para terminar con broche de oro, el retratista de celebridades Mariano Soyer de la Puente fue el responsable del dibujo con tiza pastel que iría en la portada del álbum47.
EL DRAMA DE SU VOZ
En septiembre vería la luz una de sus creaciones más íntimas, el vals Ese arar en el mar. Ese mismo mes viajó para actuar en Inglaterra, en el mítico Hyde Park de Londres (Correo, 1963, p. 5).
DOCE NUEVOS VALSES
La orquestación y dirección del acompañamiento de Jesús Vásquez y Rubén Flórez estuvo a cargo de Manolo Ávalos; los valses María Sueños, El puente de los suspiros y Puño de oro, en voz de la primera y Cristal, tierra y sonido, Ese arar en el mar y La renunciación, en voz de Flórez. Para esta producción, la portada contó con un retrato del compositor, realizado por el fotógrafo chileno Pepe Casals.
DIALOGANDO…
Chabuca en la pachamanca presentada en casa de Victoria Angulo con motivo del lanzamiento de Diálogo..., julio de 1968. Los nombres de Chabuca Granda y Óscar Avilés, de igual tamaño e importancia en la portada, lo hacen explícito.
VOZ Y VENA
Su delicado uso de la reverberación crea una cálida amplitud en la que ambas voces flotan, paseando con gracia una al lado de la otra, envolviendo todo el universo en palabra y música, giro tras giro. Como lúcidamente señala Manuel Solari de Swayne en la contraportada: “Cantante y guitarrista están al mismo nivel en este o en cualquier caso.
UNA MISA CRIOLLA
Chabuca Granda y los músicos Julio Poggi, Ernesto Pollarolo y Lucho González, en Colombia, para la grabación de la Misa Criolla. Fuimos dos o tres veces y grabamos todas esas canciones nuevas que tenía en la cabeza que salen en el disco» (González, 2020, comunicación personal).
CICLO DEDICADO A JAVIER HERAUD
GRANDE DE AMÉRICA
Galardonado con la Palma de Oro por su participación especial en el Festival Internacional de la Canción de Hollywood. Chucho» Ferrer al órgano, revisó sus clásicos valses Fina estampa, José Antonio, Zeñó Manué, El dueño ausente y La flor de la canela.
CON LA GUITARRA DE DON LUIS GONZÁLEZ
En Perú, la situación se hizo cada vez más difícil a medida que avanzaba el gobierno militar. Chabuca compuso En la ala del tiempo para esta compañía cuando inauguró su ruta Lima-Madrid. El año 1977 comenzó con una entrevista, el 2 de enero, en el programa de televisión español A fondo de Joaquín Soler Serrano.
TARIMBA NEGRA
El resultado fue un peculiar sonido abierto que, bajo la guitarra rítmica de González, da mucho espacio a la voz de Chabuca, indicando el carácter experimental de sus músicos. Para la portada se utilizó un retrato del artista, cortesía de Mariano Soyer de la Puente. Chabuca Granda con el guitarrista Álvaro Lagos en una presentación ante la Asociación Internacional de Jóvenes Directores Ejecutivos, YPO, abril de 1979.
CADA CANCIÓN CON SU RAZÓN
Después de apenas tres meses en Lima, viajó a Buenos Aires en noviembre para realizar la temporada De la tierra de uno en el restaurante Michelangelo —conocido popularmente como. En 1982, Chabuca en Perú cumplió con sus obligaciones en Lima, Trujillo e Iquitos; participó en la celebración del 447 aniversario de la capital, organizada por el Instituto Nacional de Cultura; Tras la recuperación y el alta, la calidad de su vida se vio gravemente afectada, provocando una serie de frustraciones que aplastaron el ánimo de la artista.
LAS CINCO PRIMERAS COMPOSICIONES
Del mismo modo aplica esa fuente en La flor de la canela, aunque con efectos narrativos más claros. Le sigue en el segundo movimiento una armonía en el relativo mayor, adecuada al momento en que se revela el carácter de fina elegancia, a la que se refiere como "la flor de canela". Así anuncia el espíritu de la ciudad, que se refleja en el camino sinuoso donde "la flor de canela" recorre su morería desde Lima.
VALS, AMOR Y TRADICIÓN
Además de la hermosa letra, la melodía te lleva a una aventura única que la convierte en una obra maestra» (Succar, 2020, comunicación personal). Este período es rico en figuras literarias que ampliaron el espectro de sus cinco primeras canciones, entre las que destaca el uso de la prosopopeya, que se repite en canciones como La bella durmiente, La novia tierra, Fina estampa, El puente de los suspiros. y José Antonio. Estrofa típica del cante andaluz, formada por tres estrofas, generalmente octosílabas, con rima asonante en la primera y tercera.
LIMEÑÍSIMA
La transcripción se basa en la versión grabada por Elsa María Elejalde en 1992 y en una grabación casera inédita de Chabuca Granda conservada en los archivos de la Asociación Cultural de Chabuca Granda. Este profundo significado provocó un retorno ocho años después y una asimilación a la misa criolla que la compositora escribió para su hija y que examinaremos enseguida. Para el Credo, el autor eligió el ritmo espiritual de zana8, y para el Sanctus, el toque sublime del marinero norteño.
UN VALS MÁS ÍNTIMO
Se cantó el Padre Nuestro al ritmo de un baile habanero, y se debatió una marinera en el Agnus Dei9, mientras que el tercer y último vals de la Misa fue de Comunión. En completa sintonía con este movimiento altísimo, la letra hace un uso sonoro de la repetición -"y viajar y viajar y vagar y vagar / hasta allí, más allá"-, un campo figurativo que se consolidaría como una de sus más preciadas idiosincrasias estilísticas. Transcripción basada en la grabación del autor para el LP Voz y vena de Chabuca Granda de 1968.
PARACUTÁ
Además del uso de este ritmo en los acompañamientos de las nuevas canciones, encontramos una interesante conexión entre dos de ellas y el mar. También encontramos en él un rasgo que caracterizará la obra de Chabuc Grand en la próxima década, el uso de la repetición, campo figurativo al que apela la compositora para dotar de mayor musicalidad al lenguaje que utiliza. En la primera canción se puede apreciar claramente la modulación constante en su breve estructura, que “indica la influencia directa de la forma armónica de las composiciones brasileñas, pero tomada en tres compases característicos de la música con la que siempre tocan para sentir la semejanza".
CANCIONES PARA JAVIER
El primero de ellos vuelve a contar la historia de la muerte, esta vez con frases que evocan cada una una imagen construida como un sueño. Pero es quizás Las flores buenas de Javier la que mejor se adhiere a la pretensión de nuestro artista de lograr un perfecto parentesco entre poesía y música, con un desarrollo melódico que transita por el poema y responde con delicadeza al texto. Pero la inspiración que vino del susto de la muerte del joven poeta en la producción de Chabuc Grand no se detendrá en este ciclo.
VIOLETA, LA MUERTE Y SUS MOTIVOS
Una rosa en el hombro / y una estrella en el rostro, / en la mano una aurora / y un lazo dormido, / en la risa débil / del insulto olvidado / y en la sangre el silencio / de un fuego ardiente»— . También llevo conmigo, en mi pecho, un ferrocarril y un molino del olvido; en la sangre el silencio del fuego abrasador. En la risa, el desmayo de la ofensa olvidada, en el alma cobijo y fuente de tierra.
AIRES LIBRES DE MARINERA
Sus versos están perfectamente compuestos por ocho sílabas en toda la canción a excepción del tercer pie. Transcripción basada en una grabación de la autora para el LP Voz y vena de Chabuca Granda, de 1968. Se trata de La herida oscura, a la que añade el término "ay, ay, ay", que permite que los versos de la copla encajen en la melodía .
COPLAS POR TONDEROS
Por su parte, en la última seguidilla, se emplea poéticamente el término "maduro" en lugar del típico "madre", además de un juego fonético, que surge de la frase fundamental que cierra la composición, en la que las tres últimas sílabas pueden Se lee, oculto, el término "maduro": "que lloré, lloré, lloré, lloré duro". Todas las puertas cerradas, todas las perdidas, / todas las puertas cerradas, todas las perdidas, / todas las calles ajenas, sordas, todas oscuras. Canta la tercera estrofa de este canto: «Dijo marineros / Y curó con tonderos / Y en cada mano extendió / su generoso corazón; / ojos para lucir bellos, / voz para penetrar hondo, / risa, gracia, duende y línea / dejó el mundo.
UNA ZAMACUECA
Vengo desgarrando cielo, luz y viento en el ala del tiempo desde la cordillera de los Andes, camino de la madre y del origen, camino del lenguaje y de la historia. Los últimos grupos de composiciones que forman parte de la obra de Chabuca Granda, que revisaremos a continuación, incluyen un extenso registro que va desde los villancicos escritos para sus hijos hasta la estrofa que escribió para nuestro himno nacional a pedido de los historiadores, y luego el senador , Raúl Porras Barrenechea. Si bien su primer verso está inspirado en la gesta -"Llego desgarrando cielo, luz y viento/ en el ala del tiempo desde los Andes"-, el último sugiere, si no una compensación, al menos un espíritu de cambio firmemente anunciado, especialmente en el última frase: «y teniendo raíces ancestrales, / vuelvo a mis cimas / y a la sagrada memoria de mis seres amados, / pura constante, / me entregaré a mi mundo y a mis sueños / y a mi herencia de sueño, vencerte».
VILLANCICOS
CANTANDO EN OTROS IDIOMAS
CANCIONES PARA NACIONES
En la quinta estrofa se destaca una descripción de su bandera, a la que atribuye mágico fulgor con su poesía: «Cántale a tu dulce patria, / tierra de blancas sonrisas, / te traigo un beso del Perú / a ti, / tres caribeños líneas azules, / dos blancas y las cinco rectas, / una estrella solitaria / pegada a tu bandera, / una estrella luminosa / e iluminada con tus colores». En la primera, el tema Mi nave cautiva, la letra evoca una analogía de cómo se capturaba el yo poético, al estilo del monitor Huáscar, como se escucha en el estribillo: “Ay, mis ojos te miraban, / mis ojos, ay, te miraron, / y mis oídos te oyeron, / ay, mis oídos te oyeron; / allí quedé preso, / preso como mi barco, / como mi barco preso, / mi barco, barco de dolor». Finalmente, en 1982, durante la Guerra de las Malvinas, Chabuca dedicó dos bagualas a la Argentina -la inédita Baguala for Argentina y La Argentina agredida- cuyas letras protestan con dolor y sin palabras ásperas la injusticia que, para el artista, representó esta guerra: «Yo pide sólo a mi memoria / que no me ayude a olvidar / traición a Norteamérica / a Argentina y al TIAR»32.
COLABORACIONES
Transcripción de la grabación realizada en 1969 para el LP Misa criolla de Chabuca Granda. Transcripción de la grabación realizada por Chabuca para el LP Voz y vena de Chabuca Granda de 1968. Transcripción de la grabación realizada por Chabuca Granda para el LP Grande de América de 1973.