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SANTIBÁÑEZ DE LA FUENTE

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Academic year: 2020

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Santibáñez de la Fuente se encuentra en el concejo de Aller y dista 45 km de la capital astu-riana. Está emplazado en la ladera que desciende de Collarroces hasta el cauce del río San Isi-dro, en un lugar que disfruta de una buena panorámica sobre el valle y que está próximo al pue-blo de Collanzo, que era un punto de unión de dos rutas transitadas en la Edad Media por los peregrinos con destino a San Salvador de Oviedo. Estos itinerarios comunicaban la Meseta con Asturias, a través de los puertos de San Isidro y de Vegarada, y se fusionaban en Collanzo.

SANTIBÁÑEZ DE LA FUENTE

Iglesia de San Juan Bautista

E

STE TEMPLOse menciona por primera vez en la

docu-mentación en el Libro Becerro del obispo Gutierre, en donde aparece como San Juan de Ruidemera y son los vecinos y todo el concejo quienes presentan capellán, divi-diéndose los frudtos entre el clérigo y la fábrica de la igle-sia. En efecto, en los libros de la iglesia de Santibáñez, la

parroquia se denomina San Juan de Santibáñez de Riome-ra y no Santibáñez de la Fuente, como se llama el pueblo donde se ubica. Esto quizás guarde relación con la locali-zación original del templo en la Corrada de Riomera, como recoge la tradición oral, que también señala que una catástrofe obligó a su traslado al emplazamiento actual.

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Riomera se localizaba por debajo del pueblo de La Fuente, y la Corrada de Riomera en un prado de explotación comunal situado al lado de la carretera, en dirección a Felechosa.

Actualmente la iglesia de Santibáñez se asienta sobre una plataforma de terreno en la parte superior del pueblo, encontrándose en el Sur un muro que sirve de contención. El templo fue trasladado desde La Corrada de Riomera, hecho que explica las incoherencias que se registran en el edificio, a las que hay que añadir el gran número de ele-mentos de otros estilos que se fueron incorporando a lo largo de su historia.

La planta de Santibáñez consta de una nave rectangu-lar rematada en un ábside semicircurectangu-lar precedido de un tramo recto. Al oeste y al sur de la nave se le añadieron dos cuerpos rectangulares que actualmente están en estado rui-noso, tras haber perdido su cubierta, que quizá se añadie-ron con el fin de ampliar la capacidad del espacio interior del templo. El muro oriental cuenta con una portada que también es posterior a la construcción románica, formada por dos arquivoltas lisas, protegidas por un guardapolvo decorado con bolas, apoyadas directamente sobre las jam-bas y enmarcadas por un alfiz ornado con bolas. El ima-fronte se remata con una espadaña moderna. El muro meri-dional cuenta con una puerta sencilla, sobre la que se abre una pequeña saetera. Los canecillos de esta parte del tem-plo se perdieron al adosarse el cuerpo rectangular añadido que antes se mencionó.

También el lado norte de la nave sufrió alteraciones al añadirle la escalera de acceso a la tribuna y una capilla dedicada a San Blas. En el exterior de ese lado del templo, la cornisa con canecillos queda interrumpida por la capilla mencionada, pues el tejado de la nave se prolonga sobre ella para cubrir su espacio. Entre los canecillos conserva-dos destaca una cabeza humana, predominando los deco-rados mediante rollos y los desornamentados.

En el muro meridional del tramo recto de la cabecera se adosa la sacristía, por lo que la cornisa y los canecillos también desaparecieron en esa parte, conservándose en el lado septentrional. Ese espacio se abre al ábside semicircu-lar, que tiene una altura mayor que el tramo recto, y por ello pudieron conservarse las cobijas que reposan en canes en el lado que coincide con el final de la sacristía. El ábsi-de semicircular cuenta con una cornisa con canecillos que reposa en finas columnas adosadas, divididas en tambores, que a su vez descansan sobre una imposta lisa. Estas columnas cuentan con basa y en origen pudieron haber tenido también capitel, aunque todas ellas cuentan con ménsulas al final de las mismas y debajo de la cornisa. Entre las columnas se incorporaron posteriormente al

ábsi-de unos contrafuertes y se abrieron dos óculos en el muro semicircular.

La mayor parte de los canecillos son lisos o están adornados por bolas y rollos, aunque se encuentran en Santibáñez otros destacables, como el del hombre con el tonel a hombros, que es una figura muy desproporcionada, pues la cabeza ocupa casi la mitad de todo el cuerpo. La cabeza está afeitada, y en la cara apenas se marcan con el buril la boca, los ojos y la nariz; sus miembros son despro-porcionados, las piernas muy largas y los brazos demasia-do cortos, destacandemasia-do las manos con las palmas abiertas para sostener el tonel. Ejemplos similares se hallan en San Martino de Lena, Santa María Magdalena de La Rebolla-da, en Santo Tomé de Zamora, en Nuestra Señora de Villarmún (León) y en San Martín de Hoyos (Cantabria).

Otro canecillo digno de tener en cuenta es el que se decora mediante una máscara, que aparece con la boca abierta mostrando los dientes y sacando la lengua, como el ya comentado de San Martino de Lena. Por último, una cabeza humana de rasgos expresionistas completa los motivos iconográficos del templo de Santibáñez.

La nave se cubre con armadura de madera, situándose a los pies una tribuna con entrada por el exterior, y en el costado septentrional un arco de medio punto que da acceso a una capilla cuadrada de época posterior, cubierta con bóveda de crucería de ocho plementos. En el muro meridional, en torno a la puerta de arco de medio punto de grandes dovelas, se colocaron varios retablos con imáge-nes barrocas.

El arco de triunfo que antecede la capilla se compone de dos arquivoltas que descansan sobre columnas acodilla-das, y éstas, a su vez, sobre plintos. En la primera arqui-volta se tallaron dos filas de zigzag en las dovelas más cer-canas a los capiteles, permaneciendo las restantes sin ornamentación en el frente, aunque todo el intradós está adornado con bolas. La segunda arquivolta no cuenta con decoración en el exterior, aunque en el interior se tallaron los escudos de los Bernaldo de Quirós y de los Solís en época posterior, quizás cuando se trasladó la iglesia desde La Corrada de Riomera. Uno de los capiteles del lado izquierdo se decora mediante ramas de palma que forman arquillos de los que cuelgan bolas, encontrándose otro parecido en San Martino de Lena. El capitel contiguo lleva cintas decoradas con perlas, a las que se unen de nuevo ramas de palma y bolas. Los capiteles del lado derecho cuentan con cintas que forman rombos, de las que cuelgan bolas y tienen ábacos decorados mediante dientes de sie-rra, al igual que los del lado izquierdo.

El tramo recto de la cabecera se cubre mediante bóve-da de cañón, que arrancaba de una imposta ornabóve-da con 878

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S A N T I B Á Ñ E Z D E L A F U E N T E

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Sección transversal

Planta

0 1 5 m

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880

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S A N T I B Á Ñ E Z D E L A F U E N T E

Alzado norte

Exterior desde el lado norte

0 1 5 m

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dientes de sierra, tal como se puede apreciar aún en el lado izquierdo, en el que se abre una puerta que da acceso a la sacristía, construida seguramente cuando se trasladó el templo desde la Corrada de Riomera o incluso en época posterior. En el derecho tiene otra imposta de tres moldu-ras, de época posterior, y una ventana semicircular en forma de saetera, que tiene un trocito de imposta decora-do con dientes de sierra.

A continuación se sitúa un segundo arco de triunfo, que tiene tallados de nuevo los escudos de las familias Solís y Bernaldo de Quirós en el intradós de su única arquivol-ta, que reposa en dos pilastras de época posterior sobre las que se sitúan dos capiteles imposta realizados por un taller distinto a los del primer arco de triunfo, taller que también intervino en el vecino templo de Llamas. El de la izquier-da cuenta con máscaras en las esquinas y en el centro, y está dividido mediante una cinta en dos partes: en la de

arriba se sitúan tres cuadrúpedos muy esquemáticos que parecen corderos, encontrándose dos de ellos en el lado exterior y uno en el interior, y en la parte de abajo apare-cen piñas y hojas, que cuelgan de la mencionada banda a lo largo de todo el capitel. Muchos de estos elementos se repiten en uno de los capiteles imposta de San Juan de Lla-mas, aunque se disponen de manera distinta. El capitel de la derecha se decora de nuevo mediante bolas y piñas, aun-que no cuenta con ningún motivo iconográfico.

El ábside semicircular se cubre mediante bóveda de cuarto de esfera; en su muro se abre una saetera y se con-serva una imposta decorada con bolas. Llama la atención que el ábside semicircular sea de mayor altura al tramo recto, lo que puede deberse a que se reconstruyó de mane-ra distinta a como estuvo originalmente en la Cormane-rada de Riomera, antes de que fuera trasladado a Santibáñez de la Fuente.

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En Santibáñez fueron encontrados varios signos lapi-darios; en concreto la “P” se repite varias veces de forma idéntica a como aparecía en San Antolín de Sotiello (Lena), en Villaviciosa en los templos de Lugás, Amandi y Valdediós y en el de Cenero (Gijón). Por otro lado, tam-bién se encontró una “A”, que se sitúa en Ujo (Mieres), Arbas (Lena) y Villamayor (Piloña).

En la capilla de San Blas de Santibáñez se encuentra una pequeña imagen que podría representar a Santiago peregrino, ya que la figura aparece apoyando su mano izquierda en un bordón corto en forma de T, similar al que porta el apóstol en el Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela, y en la izquierda lleva el libro de los evange-lios. Su cabeza se cubre con una caperuza y sobre los hom-bros y espalda, un manto se superpone a una túnica larga.

Texto y fotos: MPM - Planos: CFS/MCLF

Bibliografía

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S A N T I B Á Ñ E Z D E L A F U E N T E

Canecillo del ábside. Personaje portando una barrica

Referencias

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