UNA EVALUACIÓN
ALTERNATIVA PARA
UN APRENDIZAJE
DIFERENTE
¿Evaluar o poner notas?
Corrijo los trabajos y pongo comentarios y notas a todo, pero no
sirve de nada, los resultados no mejoran; pero si no corrijo ni
pongo notas, no hacen en serio los trabajos y tampoco aprenden nada. ¿Cómo resolver esta contradicción?
(profesora en un seminario de formación)
Si planteáramos preguntas interesantes en la selectividad, todos
los alumnos suspenderían.
(evaluador de pruebas de acceso a la universidad)
¡Para qué hacer el trabajo si sé que me va a salir mal!
(estudiante de segundo de E.S.O.)
No entiendo por qué usted no entiende.
(profesor de matemáticas –a un alumno-)
Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se
sabe: He aquí el verdadero saber.
Algunos puntos para la
reflexión.
1. La evaluación también puede ser una actividad
compartida. El/la profe no tiene que hacerlo todo.
2. El error es útil para el aprendizaje.
3. Es necesario utilizar una variedad de actividades,
instrumentos y técnicas de evaluación
4. La evaluación es una potente herramienta de
regulación de los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Una evaluación alternativa
para una educación
diferente
La evaluación alternativa se refiere a
procedimientos y técnicas que se pueden
utilizar en el contexto de la instrucción y se
pueden integrar en el quehacer cotidiano del
aula.
Se trata de evaluar aquello que los
estudiantes son capaces de integrar y
producir más que lo que pueden recordar y
reproducir.
Criterios generales que suelen
seguir los sistemas de evaluación
alternativa:
Se centra en conocer el progreso del alumno
a lo largo del tiempo, más que en comparar a
los estudiantes entre sí.
Pone el énfasis en los ‘puntos fuertes’ del
estudiante (lo que sabe) más que en sus
debilidades (lo que no sabe)
Toma en consideración los estilos de
aprendizaje, las capacidades lingüísticas, los
contextos culturales y educativos, así como
las expectativas de éxito de los alumnos.
¿Qué es la evaluación?
En términos generales, podríamos definir la
evaluación como la actividad consistente en recoger la información necesaria para tomar decisiones
educativas adecuadas.
Genesee, 1996
La evaluación es siempre una tarea compleja y
decisiva.
Es compleja porque en la enseñanza, en el aprendizaje y
en el uso comunicativo de la lengua influyen muchos factores, la mayoría difíciles de observar y valorar.
Es decisiva porque a partir de la evaluación se toman
decisiones de gran importancia como colocar a un
estudiante en un nivel determinado, permitirle promocionar o concederle una beca.
Etapas del proceso evaluador
2. Analizar la información y emitir un juicio sobre ella.
3. Tomar decisiones de
acuerdo con el juicio emitido 1. Recoger información
De carácter social (evaluación sumativa)
De carácter pedagógico (evaluación formativa)
La ‘noria’ de la evaluación
formativa
La evaluación centrada
en el aula es una
herramienta que nos proporcionará la
información necesaria para tomar decisiones educativas adecuadas dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje. Objetivo no conseguido Planificación curricular Instrucción Evaluación Objetivo conseguido Revisar Proseguir
A tener en cuenta...
En ese proceso de
‘toma de decisiones’ habrá que considerar todos los factores que inciden en los resultados (factores lingüísticos, culturales, escolares, familiares…) Procesos de aprendizaje Factores personales Factores curriculare s Toma de datos Interpretación Decisiones
Consideraciones
1. La evaluación no se refiere sólo al rendimiento de
los estudiantes.
Factores externos a la enseñanza (individuales y
sociales)
El propio proceso de enseñanza-aprendizaje.
1. La evaluación no es una tarea exclusiva del
profesor.
Auto-evaluación
Evaluación entre iguales
Evaluación del rendimiento
Para evaluar el rendimiento hay dos
principios fundamentales:
Realizar una evaluación continua en la que se
mida el progreso.
Medir una variedad de situaciones, actividades,
textos, etc.
El modelo idóneo para la evaluación en un
El Portafolio
Un portafolio es una selección de los resultados de
algunas de las tareas realizadas por cada
estudiante para documentar e ilustrar sus progresos y sus logros.
Es un dossier donde tanto el estudiante como el
profesor pueden ver qué se ha hecho en diferentes períodos del proceso de aprendizaje
Es, por tanto, un documento personal recogido por
el estudiante con la ayuda (y el feedback) del profesor.
Ventajas del portafolio
Ayuda a evaluar la actuación del estudiante; Ayuda a integrar las tareas de aprendizaje y la
evaluación;
Ayuda a estimular la auto-evaluación y la reflexión
sobre la actuación;
Ayuda a evaluar tanto el progreso como el logro;
Ayuda a evaluar las destrezas orales superando los
problemas de tiempo;
Es un sistema global de evaluación que da a los
profesores más información acerca de la actuación de los estudiantes.
Tipos de portafolio
Portafolios de trabajo (orientados hacia el proceso de aprendizaje) Incluyen planes de acción, diarios de aprendizaje, borradores, comentarios
del profesor o los compañeros, reflexiones del estudiante, trabajos
entregados, criterios de evaluación y hojas de corrección para evaluar el progreso en relación con los objetivos de aprendizaje
Portafolios de muestra (orientados hacia la presentación del
producto).
Se utiliza para documentar los resultados del aprendizaje con diferentes
finalidades: para dar calificaciones en una institución escolar, para solicitar el acceso a una institución de educación superior o para mostrar las
capacidades lingüísticas a la hora de solicitar un trabajo.
Dependiendo de la finalidad del portafolio, los estudiantes seleccionan
documentos lingüísticos relevantes de su portafolio de trabajo y lo entregan para ser revisado.
Tanto el portafolio de proceso como el portafolio de productos pueden
ser interesantes para el profesor, aunque obviamente una combinación de ambos modelos es la respuesta más satisfactoria.
Propuesta de utilización del
portafolio
Escoge un grupo de tareas, tanto orales como escritas, relacionadas
con los objetivos de aprendizaje.
Define los criterios de evaluación tan claramente como sea posible. Diseña una hoja de auto-evaluación.
Los estudiantes realizan la tarea y evalúan el resultado.
Los estudiantes archivan el resultado de la tarea, incluyendo los
borradores si es necesario. La actuación oral puede ser grabada en audio.
Al final de un período (un mes, un trimestre, un curso), los estudiantes
escogen sus mejores “actuaciones”.
Cada estudiante escribe un informe al profesor incluyendo las razones
para su selección, las cualidades de su trabajo y los puntos que debe mejorar.
El profesor evalúa el trabajo del estudiante con los mismos criterios de
evaluación que ellos utilizaron anteriormente, tomando en
consideración su capacidad de auto-evaluación y sus propuestas de mejora.
Otros métodos de evaluación
Observación sistemática.
Planificar la observación.
Identificar los propósitos de la observación
Identificar el tipo de información que necesitamos
(lingüística, hábitos de trabajo...)
Decidir cuándo, cómo y a quién observamos
Elegir un método de recogida eficaz de la
información.
Observación ‘anecdótica’ (anotaciones), checklists,
escalas de valoración...
Otros métodos de evaluación
Tutorías, exposiciones.
Especialmente interesantes para valorar los
progresos (y dificultades) en la expresión/comprensión oral.
Permiten una vía de comunicación directa y
personal entre estudiantes y profesorado. (Se pueden detectar situaciones imposibles de
conocer en la evaluación ‘estándar’
Deben programarse como una actividad regular y
no como ‘respuesta’ a situaciones problemáticas concretas.
Otros métodos de evaluación
Diarios de clase. Deben hacerse en un cuaderno específico para ello (posibilidad
de formato electrónico)
Prever un tiempo (al final de la clase?) para escribir en el diario. Revisarlos con cierta regularidad (y tomar nota de los aspectos
relevantes)
Ofrecer ayuda (sobre todo al principio) sobre temas a incluir,
mostrar modelos...
Animar a que anoten, no sólo las dificultades, sino también los
éxitos escolares
Evita hacer juicios muy críticos o ‘destructivos’ a fin de que el
estudiante mantenga la confianza para escribir..
Fomentar mecanismos de autoevaluación y mejora a través del
Otros métodos de evaluación
Cuestionarios, entrevistas... Y, por
supuesto.
Tests y exámenes.
Variedad de tipos de pruebas
Ajustadas a los objetivos de aprendizaje.
Comprensibles (lenguaje adecuado al nivel de los
estudiantes)
Criterios de valoración previamente explicados
(consensuados)
Para saber más...
Sanmartí, Neus:
“10 ideas clave: Evaluar para aprender.”
Graó, 2007
Genesee, F. & Upshur, J.
“Classroom based evaluation in second language education”
Cambridge University Press, 1996