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Trazado en caldereria

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Academic year: 2021

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Calderería

Introducción

Por "Calderería" se entiende la rama de la industria en que se realizan las más diversas construcciones en metal o en aleaciones metálicas, y siempre partiendo de chapas de diversas formas y espesores. Cuando en dichas construcciones intervienen perfiles diversos y siempre de dimensiones relativamente reducidas, suele aplicarse la denominación de "Carpintería Metálica a la subrama que las incluye.

La "Calderería", también es conocida o denominada "Construcciones Metálicas" se subdivide en tres grandes sectores en función del espesor de la chapa o plancha utilizada y la dimensiones de los perfiles, en:

Calderería ligera,

Calderería mediana.

Calderería pesada.

Calderería ligera

Los materiales empleados tienen un espesor que varía entre [0,5] y [3] mm. En este sector se encuentran los constructores de aparatos de calefacción y de ventilación, los de muebles metálicos, puertas y ventanas, carrocerías; fuselajes de aviones, etc. Calderería mediana

Los materiales empleados tienen un espesor que varía entre [3] y [10] mm. Este sector comprende la construcción de depósitos, prefabricación de uso industrial, grúas, tuberías forzadas (de presión), bancadas para máquinas, así como de distintos dispositivos, etc. Calderería pesada.

Los materiales empleados tienen un espesor de más de [10] mm. En este sector se encuentra la industria dedicada a la fabricación de tramos y estructuras de puentes, transportadores de grandes dimensiones, estructuras de grandes centrales termoeléctricas o

Trazado.

El trazado es una .operación previa al mecanizado, conformado, que consiste en dibujar sobre la superficie exterior de la pieza las líneas que deben delimitar sus caras, los centros para su mecanizado, los ejes o planos de simetría, es decir, todas las líneas que han de servir de base para su construcción.

La importancia de esta operación estriba entre otras, en que de ella va a depender la construcción posterior de la pieza.

Con el trazado se pretende:

 Comprobar si la pieza bruta contiene a la pieza acabada.  Repartir proporcionalmente el material.

 Facilitar la nivelación y orientación de la pieza sobre la máquina.

 Servir de referencia y guía para operaciones de desbaste o acabado, de poca precisión.

Según la forma en que se realice el trazado, puede ser:

Trazado plano.

Trazado "al aire"o "en el espacio".

En el trazado plano, todas las líneas señaladas están sobre una misma superficie, mientras que en el trazado al aire, aquellas se realizan simultáneamente sobre varias

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superficies de la pieza o sobre una sola cara, apoyándose en una superficie de referencia (mármol).

Para realizar el trazado se necesita una serie de instrumentos tales como:  Mármol, mesa o superficie de trazar.

 Gramil.  Granete.  Regla graduada.  Escuadras.  Cubo de trazar.  Compases.  Instrumentos de medida.  Cubos de trazado…. Trazado plano.

Consiste en efectuar sobre la superficie plana de una pieza o chapa una simple operación de dibujo, utilizando en lugar de papel la superficie previamente preparada. En el caso de superficies metálicas (de acero) limpias, estas se humedecen con cal, sulfato de cobre, blanco-españa,...

Deberán de tenerse muy en cuenta todos los conocimientos de geometría y dibujo que se posea (son imprescindibles), extremando el cuidado en la exactitud del trabajo. Como norma, deberán de trazarse primero los ejes y a partir de ellos las restantes líneas.

Su uso está muy generalizado en los talleres de chapistería y de construcciones metálicas (calderería). Existen varios pasos o fases que es necesario seguir para realizar diversas piezas. Estas fases pueden ser las siguientes:

 Calcular las medidas necesarias (ver métodos a emplear).  Trazado de los desarrollos planos.

 Corte de uno o varios desarrollos sobre una chapa.  Curvado y conformado de los desarrollos.

 Realización y localización de las juntas de los desarrollos (uniones). Técnicas de trazado

Exponemos las particularidades de las técnicas de trazado aplicado a los trabajos de calderería y de la construcción metálica.

Preparación del material

El material sobre el que se va a efectuar el trazado, debe estar perfectamente plano si se trata de efectuar trazados planos sobre planchas, o perfectamente enderezados, si el trazado se hace sobre perfiles laminados, tubos, pletinas, etc. Como es natural se exceptúa de esta exigencia los trazados posteriores, realizados al aire, trazados sobre piezas en proceso de fabricación, por ejemplo: el trazado de la posición de agujeros sobre un aro construido de angular, etc.

Pinturas para trazar

Aquellas partes de la chapa sobre las que se va a trazar, es necesario pintarlas, con el fin de destaquen las líneas del trazado; para este fin se puede utilizar tiza blanca simplemente, siempre la pieza trazada no vaya a ser muy manipulada llegue a borrarse el trazado; se evita este inconveniente si se utiliza la pintura compuesta por banco España disuelto en agua, al que se agrega un poco de cola blanca para aumentar su adherencia.

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Cuando se trata de efectuar trazados sobre tiza blanca, sobre aluminio, cobre, etc., se puede prescindir del pintado de la chapa, efectuando el traza directamente sobre la chapa, pero procurando no rayar demasiado el material; algunas veces se utilizan puntas de latón, sobre todo si se trata de trazar sobre aceros, con lo que el trazado aparecer color; si se desea evitar el rayado del material, el fin de que no quede marca alguna, se puede realizar el trazado con un lápiz de grafito blanco, técnica muy utilizada en el trazado

sobre chapas de cinc, aluminio, etc.

Trazado de cotas El trazado de cotas se hace, generalmente, utilizando la regla graduada de acero flexible (fig.). El trazado se lleva a cabo apoyando la

chapa o pieza a trazar sobre un mármol o mesa de trazado, haciendo que, tanto la pieza como la regla, apoyen contra un tope, con el fin de que el origen de la medida coincida exactamente con el borde de la pieza, a continuación se señala por medio de pequeños trazos, en forma de V invertida, las medidas o cotas a llevar sobre la pieza, el vértice de trazada señalará exactamente la

medida.

Trazado de rectas

Si se trata de rectas de gran longitud, el trazado se realiza directamente utilizando la regla de acero flexible, tal como indica la figura, procurando que la punta de trazar tenga una doble inclinación de unos 20° hacia adelante en el sentido de su desplazamiento y 159 hacia afuera.

Sujetar la regla firmemente para que no se nos desvíe el trazado, y pasar la punta de trazar una sola vez, para evitar las superposiciones irregulares de las líneas trazadas.

Cuando se trata de líneas muy largas, que sobrepasan los 3 metros, se realiza el trazado auxiliándose de un cordel o bramante fino ennegrecido con grafito, el cuál, se tensa

ligeramente con la mano

(posición a, fig. izq.), teniendo como referencia una escuadra de solapa para que el trazo no salga desviado de la vertical, soltando ahora el cordel se proyectará contra la superficie de la chapa a trazar, quedando marcada la recta b.

Trazado de paralelas

Sobre piezas de pequeñas dimensiones que presenten bien recto uno de los bordes, el

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llevar a cabo el trazado de aquéllas utilizando la escuadra de solapa, tal como se indica en la figura.

Por el contrario, si de lo que se trata es de trazar paralelas sobre grandes planchas, el proceso a seguir es el siguiente: se hace, en primer lugar, un trazado doble de cotas (fig. 22.5), para efectuar finalmente el trazado de las paralelas uniendo entre sí los correspondientes vértices de las V previamente trazados.

Trazado de paralelas sobre perfiles

Las figuras siguientes, muestran técnicas de trazado de generatrices o paralelas en perfiles de sección rectangular, circular y angular, respectivamente, utilizando para ello un gramil ordinario, una regla angular o un gramil horizontal, sucesivamente.

Compases utilizados

Cuatro son los tipos de compases utilizados en calderería:

 Compás ordinario o de puntas.

 Compás de sector con tornillo de fijación.  Compás con muelle y tornillo de regulación  Compás de varas

Trazado sobre perfiles

Ya se indicó anteriormente que se suele utilizar el gramil, pero tratándose de una serie de piezas resulta práctico y económico utilizar plantillas. Las plantillas pueden ser fijas o

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deslizantes, las primeras se emplean cuando hay que señalar sobre el aquellas partes que hay que eliminar o si se trata de señalar posición de agujeros (fig dcha). Las plantillas móviles o deslizantes se utilizan para trazar paralelas a lo largo del

perfil, preferentemente los ejes de los taladros (fig.Izq.), es decir, sustituye al gramil regulable.

Sistemas de trazado.

El trazado de "desarrollos" y a su vez de las piezas más frecuentes en calderería se presenta en forma de:

 Cilindros (virolas).  Prismas

 Conos (troncos de cono).  Pirámides

y se realizan por alguno de los siguientes métodos o procedimientos:  Sistema de paralelas.

 Sistema radial

 Sistema de triangulación.  Sistema de cálculo

Diámetro medio.

Observando un cilindro o virola (trozo de tubo) cilíndrica, construida en chapa, con un determinado espesor "e", a simple vista se aprecian dos diámetros, el "exterior" que será el que coincide con la cara externa de la misma y el "interior", que coincide con la cara interior.

Si pretendemos construir dicha virola con una chapa de un espesor igual a "e", tendremos que trazar el desarrollo de la virola (círculo que forma la misma), cuyo desarrollo es igual a

"2πr= TcDm".

El diámetro "Dm" (diámetro medio) que tenemos que utilizar no es ninguno, de los que apreciamos a simple vista (interior o exterior), sino que utilizaremos el formado por una línea o plano imaginario, ver "Fig. 1" que coincide con el plano central del espesor de la chapa y por lo tanto, estará a la misma distancia del plano exterior que del interior y que llamaremos:

¡¡diámetro medio¡¡ ¡¡plano neutro¡¡

¡¡fibra neutra¡¡

por lo que tendremos que el diámetro medio "Dm" es igual a: Dm = De - e-,

Dm=Di + e

Por lo que una vez conocido el diámetro medio o base circular de la virola, si la hacemos girar, se convierte en una línea recta de longitud igual a la de la circunferencia base y de altura igual a la de una de sus generatrices, con lo que se obtie ne un

rectángulo, ver "Fig. 2" de altura igual a la de la virola y base igual a la de la longitud de la circunferencia-media de La base de la misma.

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Método o sistema de paralelas.

Este sistema se aplica en los desarrollos de los cuerpos prismáticos y cilíndricos, mediante el trazado de paralelas.

Aplicación a los cilindros.

Introducción,

La operación de curvado a máquina de las chapas suele denominarse también cilindrado, y las máquinas empleadas para este objeto, cilindradoras (rollos).

Las piezas, una vez curvadas con la máquina, reciben el nombre de virolas.

Curvado en el cilindro.

La chapa a curvar es introducida en un sistema de rodillos; por lo general, este sistema está constituido por tres rodillos

cuyos ejes son paralelos entre sí y están dispuestos según los vértices de un triángulo isósceles.

Imprimiendo, por otra parte, a los dos rodillos motrices un movimiento de traslación (hacia adelante o hacia atrás) y por otra parte al rodillo curvador un movimiento hacia arriba o hacia abajo (según los casos), la chapa sufre una flexión permanente en correspondencia con la generatriz de contacto con el rodillo curvador.

Los dos rodillos motrices sostienen la chapa, mientras que el curvador la mantiene adherida a los anteriormente citados.

Habiendo dispuesto los tres rodillos según una posición relativa dada, y haciéndolos girar en un cierto sentido, la chapa es forzada a moverse entre ellos y adquiere un cierto grado de curvatura.

Después subiendo el rodillo curvador y girando los motrices, la chapa al pasar entre ellos, aumenta todavía la propia curvatura

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Combinando así oportunamente el movimiento de traslación horizontal de la chapa y el desplazamiento vertical (de curvatura), con un cierto número de pasadas sucesivas se producen en la chapa una serie de curvaturas, siempre crecientes, hasta alcanzar la deseada forma cilíndrica final.

En relación con el espesor de la chapa a trabajar y las dimensiones de la pieza a obtener, pueden utilizarse curvadoras (rollos) a mano o a motor (mecánicas Curvadoras de mano.

Estas máquinas, de concepción muy simple, están esencialmente constituidas por tres rollos horizontales sostenidos por un par de montantes laterales.

Las curvadoras de mano se emplean cuando la producción está limitada a cantidades reducidas de piezas, de dimensiones pequeñas o medias, a construir con chapas delgadas (es decir de poco espesor).

Los rodillos deben tener una fuerte resistencia a la flexión; por ello se construyen de acero de características mecánicas elevadas.

También la estructura de los montantes (laterales) debe de ser muy robusta, porque debe de soportar los esfuerzos

transmitidos por los rodillos Permiten curvar chapas con una longitud (ancho) de hasta 1.800

mm. y con espesores

comprendidos entre 0,3 y 2 mm. Las curvadoras (rollos) de mano, por ser máquinas de potencia limitada y no de mucha precisión, difícilmente consiguen dar la curvatura deseada a la chapa en la proximidad de sus extremos.

Antes de introducir la chapa en la máquina y después de las operaciones preliminares de trazado y corte, hay que curvar las zonas próximas a los extremos, sirviéndose como estampa, por ejemplo, de un cilindro de acero cuyo diámetro sea el de la pieza acabada.

Estas máquinas llevan una parte rebatible a fin de que, dejando un extremo libre entre cilindros, se puedan sacar las virolas totalmente curvadas.

Curvadoras a motor (mecánicas).

En relación con las curvadoras a mano, las motorizadas ofrecen indudablemente prestaciones superiores. Permiten curvar chapas con espesores de hasta 40 mm., longitudes de hasta 6.000 mm. y ancho de 2.000 mm.

Los rodillos motrices son regulables a fin de adaptarse a los distintos espesores de chapa.

Curvadoras de grandes dimensiones.- Para el curvado de grandes dimensiones y de fuerte espesor, las curvadoras a motor pueden alcanzar medidas imponentes; existen tipos en que los rodillos tienen longitudes de 10.000 mm. y otros capaces de curvar chapas de hasta 150 mm. de espesor. Tales máquinas deben de tener constantemente grúas a su servicio a fin

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iniciales del trabajo y para extraer las virolas terminadas.

El cilindrado de chapas de notable espesor es facilitado por un calentamiento previo de la chapa en un horno apropiado, a una temperatura aproximada de unos 400°C. Cuando hay que curvar una virola tronco-cónica, es preciso montar en uno de los extremos (montantes), generalmente en el del lado opuesto al motor, un par de rodillos

cortos estriados dispuestos

verticalmente, los cuales tienen por objeto contrarrestar la tendencia al deslizamiento longitudinal que presenta la virola en virtud de la posición oblicua de los rodillos inferiores

Las virolas cilíndricas o tronco-cónicas se sacan de la máquina curvadora, rebatiendo la parte articulada, mediante la bisagra o articulación (distintas en función de la marca o casa fabricadora).

Curvadoras de cuatro cilindros.

Para el curvado de chapas de medio y gran espesor, se emplean también

curvadoras de cuatro rodillos. Los dos centrales son los de arrastre y la distancia entre ellos es regulable según el espesor de la chapa, mientras que los rodillos laterales son los curvadores y se pueden desplazar de abajo hacia arriba y viceversa

Referencias

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