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TÉCNICAS BÁSICAS DE ENFERMERÍA TEMA 9.PAG. 1

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TEMA 9 : PRIMEROS AUXILIOS.

9.1.- PRINCIPIOS DE ANATOMÍA Y FISIOPATOLOGÍA APLICADOS A LOS PRIMEROS AUXILIOS.

La vida, la salud y la independencia de un ser humano se hallan aseguradas merced a la acción conjunta de todos los órganos (cerebro, corazón, hígado, riñones, intestino). Esta acción conjunta y, con ello, la capacidad funcional total del organismo, supone la existencia de un sistema de coordinación o dirección, en el que participan cerebro y órganos reguladores, para que haya un aporte continuado de oxígeno y una eliminación ininterrumpida de los productos finales del metabolismo. La capacidad funcional de todos los órganos garantiza la necesidad - siempre cambiante - de energía en el organismo a la vez que posibilita, en sujetos sanos, la creación de reservas energéticas suplementarias.

El oxígeno, combustible necesario para todos los procesos vitales, se incorpora al organismo con la respiración, realizándose en el pulmón el intercambio gaseoso. Dicho de forma sencilla, la respiración es la encargada de proveer el oxígeno, la sangre es el espacio y el medio de transporte, el corazón es el motor del transporte y los vasos sus vías.

El sistema de coordinación trabaja como distribuidor, los capilares sanguíneos son el lugar de transbordo y las células los consumidores. Los productos del metabolismo que se originan en las células abandonan el organismo por un camino de vuelta, preferentemente a través de los pulmones y riñones.

En el marco del trabajo general, cada órgano tiene un importante papel parcial en el mantenimiento del estado de salud. Por el contrario, en el momento de una amenaza aguda para la vida, tienen una significación decisiva para la supervivencia dos funciones parciales:

- La respiración

- El funcionamiento del corazón y la circulación

El mantenimiento óptimo de estas dos funciones, al menos en la situación aguda, es la base de la conservación de los procesos vitales. Estas funciones trabajan en una estrecha relación y se influyen recíprocamente, de forma que una alteración de una de ellas produce un cambio, que puede ser duradero, en la otra.

Un trastorno agudo puede modificar directamente una función vital, pero de forma indirecta puede actuar también sobre otros sistemas funcionales importantes. Toda mejora de las funciones vitales respiratorias y cardiocirculatorias puede prevenir, al menos durante un tiempo limitado, un agravamiento de la situación general.

Al interrumpirse el aporte de oxígeno en un punto de la cadena de aprovisionamiento, una vez agotadas las escasas reservas, las funciones cerebrales y circulatorias fallan de forma sucesiva, con lo cual se produce la muerte. La parada respiratoria y circulatoria da lugar a una muerte clínica, durante unos minutos, que es aún reversible. Más tarde se producirá la muerte biológica definitiva e irreversible.

Las posibilidades de reanimación dependen del factor tiempo, el cuál decide:

1) Si la muerte clínica puede ser prevenida, o

2) Si, una vez instaurada la muerte clínica, la reanimación es posible.

El factor tiempo decide también si la reanimación puede lograr devolverle al enfermo, de forma total o parcial, sus funciones vitales y, en especial, las que dependen del cerebro.

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Lo expuesto anteriormente permite llegar a las siguientes conclusiones:

a) Todos los enfermos agudos, intoxicados o traumatizados graves, en los que existe un

peligro inminente de muerte, han de ser considerados como enfermos urgentes. Estos enfermos, por causas diversas, están privados de la capacidad que, en circunstancias normales, tiene el organismo para mantener la vida, la salud y la autosuficiencia. No siempre es posible determinar de inmediato la naturaleza y la cuantía de la lesión sufrida. También en casos aparentemente no complicados pueden aparecer, en cualquier momento, antes o durante el traslado al hospital, alteraciones comprometedoras de las funciones vitales.

b) Todo enfermo con alteraciones vitales, traumáticas o no, así como en el que sean de

temer o no puedan excluirse con seguridad tales trastornos, ha de ser considerado como

enfermo urgente.

c) En un enfermo urgente, más que la causa o el diagnóstico exacto del proceso existente,

interesa conocer el punto donde la afección fundamental, a través de la cadena suplementaria de lesiones, ha ocasionado un alteración de las funciones vitales. la cuestión es la siguiente: ¿ De qué va a morir este enfermo, en caso de que no se logre definir el trastorno vital y hallar con ello el punto de arranque en el tratamiento de urgencia? El tratamiento de urgencia no supone, por tanto, el diagnóstico previo de la enfermedad fundamental, sino que exige la búsqueda de la alteración que compromete las funciones vitales.

d) En términos generales, la reanimación constituye un problema de aporte suficiente de

oxígeno a todos los órganos. Las medidas a tomar deben por tanto estar dirigidas a garantizar el buen estado de las vías de transporte de oxígeno.

Las causas que llevan a la muerte a un individuo son menores en número que las enfermedades que puede padecer. Los signos de peligro vital pueden ser detectados por cualquiera, mediante la vista, el oído o el tacto, es decir, sin ayuda de medios auxiliares.

Para conocer con rapidez el estado del enfermo, es aconsejable verificar algunos datos clínicos elementales:

1.- Consciencia: ¿ Contesta el enfermo a nuestras preguntas o se halla inconsciente?

2.- Respiración: Colocadas las manos sobre el abdomen o el tórax,

¿Existen movimientos respiratorios o bien la respiración se halla dificultada o suprimida?

3.- Función cardiaca: ¿Hay alguna alteración en el pulso? ¿No es

palpable? ¿Está el enfermo pálido, con la piel fría y presenta algún otro signo de shock? ¿Hay signos de hemorragia? ¿Puede admitirse la existencia de hemorragia interna por el tipo de accidente o se aprecian signos traumáticos externos en el tórax y abdomen?

4.- Pérdida de líquido: ¿Tiene el enfermo sed, puede estirarse la piel

en forma de pliegues, la orina es escasa y/o existen pérdidas anormales de líquidos?

De este breve análisis se deducen importantes indicios y orientaciones precisas para iniciar el tratamiento urgente.

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9.2.- CRITERIOS DE URGENCIA Y PRIORIDAD. REGISTRO DE INFORMACIÓN.

Partiendo de la definición de enfermo urgente y de la amenaza, presente o posible, que gravita sobre su vida, es preciso establecer una cadena de auxilios que vaya desde el lugar del suceso hasta la admisión en el hospital. Los eslabones de esta cadena, en relación con su eficacia, deben estar perfectamente ligados entre sí y adaptados a las exigencias de cada caso. Si una de las partes de esta cadena no responde a las necesidades de la situación y las medidas iniciadas se interrumpen por algún tiempo o bien se realizan con medios impropios, en muchos casos no podrá garantizarse la supervivencia del enfermo.

En el desarrollo de esta cadena de auxilios tiene una gran importancia la existencia de un

servicio de urgencia, con sus modernos medios: ambulancias provistas del material necesario,

helicópteros..., y la dotación de personal especializado: médicos, ATS y auxiliares debidamente preparados en técnicas de reanimación.

No obstante, aun el servicio de salvamento mejor organizado no podrá renunciar a los primeros auxilios que, de forma rápida y adecuada, puedan prestar las personas que se hallen presentes en el accidente.

" Toda lesión corporal que se deriva de una causa violenta, súbita, externa y ajena a la intencionalidad de la persona" es lo que se define con el término accidente. por lo tanto, el

accidente se presenta de forma inesperada y puede llegar a causar la muerte o dañar de forma importante la salud de las personas.

Denominamos primeros auxilios a aquellas medidas de urgencia que hay que adoptar cuando se ha producido un accidente o una enfermedad repentina, hasta que la persona accidentada pueda recibir la atención sanitaria específica por los servicios adecuados.

LUGAR DEL ACCIDENTE

HOSPITAL

CUALQUIER PERSONA MEDIDAS INMEDIATAS AYUDANTE SIN CUALIFICACIÓN PRIMEROS AUXILIOS SERVICIO DE SALVAMENTO: AYUDANTES SANITARIOS, MÉDICO DE URGENCIA. DIANÓGSTICO Y TRATAMIENTO ELEMENTALES CUALQUIER PERSONA AVISO URGENTE CUALQUIER MÉDICO PRIMEROS AUXILIOS MÉDICOS ESPECIALISTA ATENCIÓN HOSPITALARIA

MEDIDAS INMEDIATAS DIRIGIDAS A SALVAR LA VIDA DEL ENFERMO

OTRAS MEDIDAS SALVADORAS TRATAMIENTO DEFINITIVO

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En los primeros auxilios, la mayor parte de los tratamientos responden al sentido común. Es muy importante cuidar de la propia seguridad y no correr riesgos innecesarios, así como guardar la calma y la serenidad indispensables para poder prestar ayuda, manteniendo siempre la siguiente máxima: es mejor no hacer nada que hacerlo mal.

Cuando haya personal sanitario titulado o autoridad competente, debe asumir la responsabilidad de intervenir, y los demás colaborarán dentro de sus posibilidades.

Si hay varios accidentados, hay que saber analizar la situación y seleccionar el orden en que debemos prestarles ayuda después de examinarlos cuidadosamente, empezando por aquellos de mayor riesgo vital.

Es imprescindible que el socorrista (personal sanitario) tenga presente cuáles deben ser las

prioridades en primeros auxilios, para saber elegir el accidentado que debe atenderse primero,

cuando haya varios.

Debe recordarse siempre que una vez iniciados los cuidados a una víctima, no pueden suspenderse hasta que se encuentre presente y asuma la responsabilidad, una persona con capacidad legal para ello o con conocimientos sanitarios (médico, personal de enfermería). También dejará de prestarle auxilio cuando la persona accidentada rechaza ser auxiliada o evacuada a un centro sanitario. En este último supuesto, si es posible, se debe documentar por escrito o mediante testigos presenciales de la negación del consentimiento para ser auxiliado.

En personas inconscientes o en menores de edad se entiende que hay un consentimiento implícito (concedido siempre).

La evaluación tanto del entorno del accidente como del, o de los, accidentados debe ser la primera acción que debe realizarse. A continuación hay que efectuar la "clasificación" de las personas accidentadas, determinando las prioridades de intervención y la prestación de los primeros auxilios.

El proceso de actuación en caso de accidente o producción de lesiones debe sistematizarse de la siguiente manera:

• Garantizar el nivel de seguridad. Tanto de la víctima como de los socorristas.

• Evaluación urgente de la víctima. Asegurar el mantenimiento de las constantes vitales: ƒ ¿ Respira? ¿ Late el corazón? ¿ Está sangrando?

Si no respira, ni late el corazón y está sangrando abundantemente, hay que iniciar inmediatamente los procedimientos o técnicas de reanimación cardiopulmonar

(RCP), y cohibir la hemorragia.

Si de las respuestas obtenidas no se infiere la necesidad de actuación inmediata se considera la situación como de riesgo limitado y no urgente.

• Evaluación menos urgente de la víctima. de manera sistemática se procede a la revisión completa del estado de la víctima en lo referente a:

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ƒ Frecuencia cardiaca ƒ Nivel de consciencia

ƒ Coloración de piel y mucosas ƒ Olor característico del aliento ƒ Tipo y lugar de hemorragias

ƒ Lesiones en cabeza, cuello, tórax, abdomen, espalda y extremidades ƒ Lesiones en la columna vertebral

Obtener de la víctima o los familiares: enfermedades previas, tratamientos médicos, alergias de todo tipo, tipo de comida ingerida, existencia de dolor y localización, grado de intensidad del mismo. De la propia víctima o de los testigos presenciales se obtendrá la información sobre el lugar, la hora exacta o más aproximada posible del accidente, y sus características.

Siempre se debe tranquilizar a la víctima, para evitar que se produzcan complicaciones en su estado general, y eliminar el riesgo añadido de un choque emocional a las lesiones ya existentes.

Es prioritario ponerse en contacto lo antes posible con los servicios de urgencia para poner en marcha los mecanismos normalizados de atención a accidentados en situaciones de urgencia.

Para que la cadena de salvamento funcione debidamente tiene una importancia decisiva el aviso o parte de la emergencia. Sólo un parte rápido y correcto garantizará la actuación oportuna del servicio de urgencia, es decir, su llegada rápida al lugar del suceso con los medios adecuados a cada caso (ambulancia, coche de servicios médicos, helicóptero...). También se pondrá en marcha, en los casos especiales, la alarma de elementos de protección civil, como son los bomberos o la petición de ayuda técnica para combatir un incendio o remover escombros. Estas medidas posibilitarán la tarea del servicio sanitario de salvamento. Por muchos motivos, el parte del accidente sigue siendo el eslabón más débil de toda la cadena de socorro. A pesar de los esfuerzos, la población carece de la información necesaria respecto a la forma de un parte de accidente y la autoridad a quien ha de dirigirlo. Aunque no se pueden dar indicaciones válidas por la variedad de situaciones y la diversidad de los medios existentes, hay algunos principios generales que convienen dar a conocer.

Cualquier persona debe estar debidamente informada, antes de que sea testigo de un accidente, sobre:

a) Números de teléfono de avisos urgentes.

b) Funcionamiento de las instalaciones existentes sobre el particular (teléfonos públicos para urgencias, columnas de socorro en carreteras, etc...)

c) Tipo y contenido de un parte, siendo también recomendable tener siempre dispuesto, en la propia casa el número de emergencia y un esquema de los datos a comunicar.

Ante un suceso repentino hay que decidir, en primer término, quién ha de realizar las posibles medidas de socorro y quién debe dar el aviso correspondiente. Quien transmite el parte debe poseer la información necesaria respecto al mismo, partes incompletos o confusos sólo conducen a pérdidas de tiempo.

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¿Qué hacer ante una situación de accidente? ¿Existe riesgo vital

inminente en el entorno delaccidentado? Colocar a la víctima en un

sitio seguro lo antes posible.

NO

- Necesidad de auxilio

- Puesta en marcha de los recursos de urgencia

Evaluación urgente de la víctima

La vía respiratoria:

¿Está abierta? ¿Respira a víctima?

¿Late el corazón? ¿Está sangrando la víctima?

Abrir la vía respiratoria Iniciar la respiración artificial Iniciar el masaje Detener la hemorragia

NO

NO

NO

Nueva evaluación urgente de la víctima

NO

Examen:

Cabeza, ojos, tórax, abdomen, extremidades, columna vertebral

Signos vitales:

Pulso, respiración, temperatura y coloración

Informarse de:

Síntomas, alergias, fármacos tomados, comida ingerida, zonas de dolor con grado e intensidad, entorno físico dela víctima.

- Recuperación completa

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En un ejemplo de parte telefónico, el siguiente podría ser el esquema de información prestada o requerida, por la persona que da o toma el aviso:

ESQUEMA DE PARTE DE ACCIDENTE ESQUEMA DE PREGUNTAS POSIBLES 1) Dónde ha ocurrido

2) Qué ha ocurrido 3) Cuándo ha ocurrido

4) Cuántas personas hay heridas 5) Cómo han sido heridas 6) Fuego: Hay fuego o huele a

gasolina

7) Quién ha sido ya avisado

1) Lugar, calle, cruce, número de casa y piso.

2) ¿ Ha visto Ud. a los heridos? ¿ Consciencia, respiración, pulso?

3) ¿ Hay niños heridos?

4) ¿ Es necesaria ayuda técnica? ¿ Se ha avisado ya?

5) ¿ Se ha dado parte a los bomberos?

Si no es posible la recuperación total en el mismo lugar del accidente se procede a la evacuación urgente del accidentado a un centro sanitario.

Se deberá comunicar a las personas que realicen la evacuación una serie de datos que necesita conocer el equipo médico que reciba al accidentado:

- Resultado de la valoración del accidentado in situ - Medidas sanitarias de urgencia que se ha aplicado

- Hora en que se aplicaron torniquetes o elementos compresivos de emergencia - Número y duración de las pérdidas de conciencia

- Información suministrada por los testigos presenciales o la propia víctima.

9.3.- TRAUMATISMOS: FRACTURAS, ESGUINCES Y LUXACIONES.

1.- FRACTURAS:

Una fractura se define como la solución de continuidad o rotura, parcial o total de un hueso. La fuerza que rompe el hueso puede ser directa, si se aplica directamente (golpe), o indirecta, si se aplica a distancia del punto de rotura.

Los mecanismos de producción son muy diversos: compresión, tracción, rotación, sobrecarga y flexión. Cada uno de ellos produce un tipo diferente de fracturas.

El peligro inmediato de las fracturas se debe a los fragmentos de los huesos fracturados. Estos fragmentos son puntiagudos y cortantes y pueden originar diversas lesiones: pueden atravesar un músculo, desgarrar un vaso sanguíneo (produciendo una hemorragia) o un nervio (originando parálisis), perforar la piel (fractura abierta), etc.

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A) TIPOS DE FRACTURAS:

• POR EL MECANISMO DE PRODUCCIÓN:

- Traumáticas: se producen tras un accidente donde una fuerza exterior ha producido

la rotura del hueso.

- Patológicas: cuando un hueso se rompe espontáneamente, sin la acción de una

fuerza extraña. Suele ocurrir en personas que tienen los huesos frágiles por procesos patológicos que desmineralizan y debilitan al esqueleto ( Quiste óseo, tumor óseo, osteoporosis)

• POR LAS COMPLICACIONES:

- Simples: cuando sólo existe la lesión de los huesos.

- Complicadas: cuando los extremos de los huesos lesionan los vasos sanguíneos,

los nervios o vísceras próximas. • POR EL ASPECTO DE LA FRACTURA:

- Incompletas: el hueso no se rompe en su totalidad. Pueden ser:

ƒ Fisuras: Son grietas o líneas de rotura en la superficie del hueso.

ƒ En tallo verde: Especialmente en los niños. Los huesos se doblan y rompen sin que los extremos del hueso pierdan el contacto.

- Completas: El hueso se rompe en todo su espesor. Una variedad de esta fracturas

puede ser las fracturas:

ƒ Conminutas: Cuando el hueso se rompe en diversos fragmentos. La hemorragia y la lesión muscular suelen ser mayores.

ƒ Con desplazamiento: cuando los fragmentos de la fractura se desvían hacia un lado u otro de forma anormal.

ƒ Impactada: cuando los fragmentos penetran uno en el otro, de modo que el hueso conserva cierto grado de estabilidad.

• POR LA INTEGRIDAD DE LA PIEL:

- Abiertas: Además de la rotura del hueso existe una herida en la piel que la cubre.

Suele haber una hemorragia externa.

- Cerradas: El hueso se ha roto, pero la piel situada encima de la lesión está intacta.

Puede haber lesión muscular y hemorragia interna.

• POR LA DIRECCIÓN QUE PRESENTA EL FOCO DE LA FRACTURA: - Transversas

- Oblicuas

- Longitudinales

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B) DIAGNÓSTICO DE LAS FRACTURAS:

Las fracturas se diagnostican mediante la realización de un examen radiológico. • Los SIGNOS de una fractura son:

- Deformidad. El miembro forma un ángulo, tiene menos longitud o está torcido ( por

ejemplo, un pie o una mano girados hacia dentro o hacia fuera.

- Crepitación. Es el sonido producido por el roce de los extremos del hueso fracturado. No

debe ser explorada por el socorrista. - Hinchazón local.

- Espasmo de los músculos. Contracción violenta, repentina e involuntaria de los

músculos alrededor del punto de la lesión. Este espasmo puede producir un acortamiento si la fractura es en un miembro.

- Tinte azulado de la piel. Por acumulación de sangre en el foco de fractura (hematoma) y

por un posible compromiso de la circulación sanguínea.

- Movilidad anormal. Por movimientos del foco de fractura y no de la articulación. No debe

ser explorada por el socorrista. • Los SÍNTOMAS de una fractura son:

- Dolor. Espontáneo y provocado por la manipulación o presión sobre el foco de fractura.

- Impotencia funcional. Es la imposibilidad para realizar movimientos activos.

- Hipersensibilidad de la piel. En el foco de fractura.

- Pérdida de la sensibilidad. Alrededor del lugar de la lesión.

C) TRATAMIENTO DE URGENCIA DE LAS FRACTURAS:

• PRIMEROS AUXILIOS:

Las primeras pautas de actuación son las siguientes:

- Si la fractura es abierta, cohibir la hemorragia con apósitos o, incluso colocando un torniquete, si es preciso, para considerarla como cerrada (la técnica del torniquete se estudiará más adelante).

- Impedir que la víctima mueva la zona lesionada.

- Inmovilizar la zona, tal y como la encontremos, sin reducir la fractura. Si la fractura es en un brazo, muñeca, dedos de la mano: quitar pulseras, reloj, anillos. Si es en una pierna: eliminar ligaduras que compriman (calcetines con elásticos, ligas, fajas, etc.). La inmovilización se realizará con férulas, tablillas, vendas, pañuelos, periódicos... que deben estar debidamente almohadillados.

Esta inmovilización debe sujetar la zona lesionada, así como las articulaciones superior e inferior más próximas al foco de fractura.

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- Manipular con cuidado al accidentado para no agravar las lesiones o producir nuevas lesiones.

- Evacuar al accidentado a un centro sanitario.

• ACTUACIÓN EN RELACIÓN CON LA TOPOGRAFÍA DE LAS FRACTURAS: - Miembro inferior:

Colocar por la parte interna y externa del miembro sendas férulas, atándolas a nivel del tobillo, rodilla y parte superior del muslo. Inmovilizando la extremidad en extensión anatómica.

Las férulas o tablillas se sujetan con vendas de tela. Para introducir las vendas, no se debe levantar la pierna, sino que se introducen por los huecos naturales, como, por ejemplo, la curva de la rodilla o la del tobillo.

- Pelvis:

Se coloca una férula desde la axila hasta el pie y otra (interna) desde la ingle hasta el pie y se fijan ambas mediante vendas, telas, etc. La parte de férula que queda por encima de la pelvis se fijará al tórax.

- Miembro superior:

Sujetar la extremidad lesionada al tórax por medio de una "charpa" o cabestrillo.

ƒ Brazo: almohadillar la axila. Colocar en la parte externa del brazo una férula, desde el codo hasta el hombro, sujetándola en los extremos.

ƒ Antebrazo: igual que en el caso anterior, la férula se coloca desde el codo hasta la punta de los dedos de la mano. Doblar por el codo y colgar de un cabestrillo.

ƒ Codo: si está flexionado, fijarlo al cuerpo con un cabestrillo. Si está en extensión, colocar férulas para mantenerlo en esa posición.

- Costillas:

En este tipo de fracturas NO hace falta la ejecución de ninguna maniobra especial como primer auxilio. En todo caso atender a la posible existencia de una complicación respiratoria. La fractura de costillas se manifiesta por dolor localizado, imposibilidad o dificultad para respirar a fondo y a veces tos. Puede ser perjudicial colocar un vendaje al cuerpo. El herido debe ser evacuado a un centro sanitario lo antes posible, semisentado o acostado sobre el lado lesionado, con la cabeza y el hombro elevados.

- Clavícula:

Colocar un vendaje en forma de cabestrillo para sujetar y elevar el brazo. - Columna vertebral:

Este tipo de lesiones no solamente son peligrosas por la fractura del hueso, sino por la probable aparición de una lesión nerviosa en la médula espinal.

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Según la situación en que se produzca, las complicaciones secundarias serán más o menos graves. Cuanto más altas sean las fracturas, más graves serán para la seguridad e incluso la vida de la víctima.

Ante cualquier sospecha de lesión traumática en la columna vertebral, especialmente después de accidentes de tráfico o caídas hacia atrás, se debe actuar como si se tratase de una fractura inestable y complicada. No se debe mover al herido hasta que se disponga de los medios adecuados, materiales y humanos, para hacerlo con seguridad.

ƒ Pautas de actuación:

9 Mantener siempre tumbado al accidentado, boca arriba, sobre un plano duro y con la cabeza ladeada.

9 Vigilar que la cabeza, el tronco y las extremidades se mantengan siempre en línea recta.

9 Cubrir a la víctima con una manta para que no pierda calor.

9 Preparar al accidentado para su traslado: colocar almohadillas ( si no tenemos almohadillas, se hacen hatillos de ropa) entre las piernas a varios niveles, sujetando ambos miembros entre sí y poniendo vendas anchas para obtener un bloque de los miembros inferiores.

9 Traccionar suave pero firmemente desde el cuello y los pies, en sentido inverso, para dar estabilidad a la columna vertebral y evitar, dentro de lo posible, lesiones medulares.

9 Si la víctima sufre vómitos, no debe volver la cabeza hacia un lado (maniobra muy peligrosa); en este caso hay que colocar al herido en

POSICIÓN LATERAL DE SEGURIDAD O POSICIÓN DE RECUPERACIÓN. (Observar figura). Esta operación también se realiza

si hay peligro de obstrucción de las vías respiratorias. Debe ejecutarse por cuatro personas, procurando respetar el eje cabeza cuello tronco -piernas: dos personas se encargan de ejercer una tracción sobre la cabeza y en los miembros inferiores y otras dos ayudan a hacer el giro. 9 Colocar un protector cervical a modo de bufanda para estirar el cuello y

evitar las compresiones de la médula en esa zona. Esta maniobra se debe realizar sin doblar, ni girar en absoluto la cabeza, sobre todo, hacia delante.

9 Mover a la víctima para su traslado a la camilla, considerándola siempre como un bloque. (más adelante se estudiará la forma de transporte en camilla).

9 Evacuar con "tranquilidad" a la víctima a un centro sanitario. 9 Siempre se debe evitar:

* Los movimientos pasivos que impliquen la flexión de la columna vertebral.

* Sentar al accidentado.

* Que una sola persona mueva la víctima.

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Figura.- Procedimiento para colocar al accidentado en posición lateral de seguridad

- Cráneo:

El herido con fractura de cráneo debe ser colocado horizontalmente y, si ha perdido el conocimiento, en posición lateral de seguridad; se debe vendar la herida, abrigar al herido y evacuarlo sin pérdida de tiempo hacia el hospital.

Es importante tomar nota de la hora y tiempo que el herido permanece inconsciente. - Fractura múltiple de la cara:

Hay que poner al herido en posición lateral de seguridad, con la cabeza inmovilizada con una almohadilla y flexionada suavemente hacia atrás, con la cara ligeramente vuelta hacia el suelo.

- Fractura de la mandíbula:

Es con frecuencia una fractura abierta. Se debe colocar un apósito estéril sobre la herida y sostener el maxilar con una fronda ( venda que sujeta la mandíbula colocándose alrededor de la cabeza). Asegurarse que la vía respiratoria permanece abierta.

2.- ESGUINCES

Se produce un esguince cuando hay un estiramiento o desgarro de los ligamentos de una articulación. La superficies articulares permanecen en contacto. También se conoce como torcedura, se produce por la acción de un movimiento forzado sobre la articulación que provoca una "apertura" superior a la normal.

A) DIAGNÓSTICO DEL ESGUINCE:

Los signos que indican la existencia de un esguince son hinchazón o inflamación sobre la lesión y partes blandas circundantes, hematoma o cardenal visible en la zona de la lesión.

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Los síntomas son dolor en la zona, que aumenta con el movimiento de la articulación; e impotencia funcional con movimientos posibles, pero muy dolorosos.

B) TRATAMIENTO DE URGENCIA DE LOS ESGUINCES:

• PRIMEROS AUXILIOS:

- Colocar compresas frías o bolsas de hielo sobre la parte hinchada.

- Reposo y elevación de la articulación lesionada. Hay que evitar una posición colgante de la extremidad dañada: colocar un cabestrillo si el esguince se ha producido en una articulación de la extremidad superior (muñeca, codo u hombro).

Si el esguince se ha producido en una articulación de la extremidad inferior (tobillo, rodilla o cadera), se debe recomendar que se mantenga la extremidad elevada, que no se apoye peso en ella y que no se usen muletas hasta que no lo prescriba el médico.

- Efectuar un vendaje de presión y recomendar asistencia médica. • ASISTENCIA MÉDICA EN EL CENTRO SANITARIO:

- Es preciso confirmar el diagnóstico mediante examen radiológico.

- Inmovilización. Dependerá de la articulación afectada, del grado de inflamación e incluso de si se trata de esguinces repetidos en la misma articulación a lo largo del tiempo. Puede ir desde un vendaje compresivo, hasta colocación de férulas de yeso o yesos completos (en algunos casos de esguince de tobillo).

- Tratamiento antiinflamatorio. Lo prescribe el médico atendiendo al grado de inflamación y procurando que no tenga efectos secundarios adversos (afectación de la mucosa gástrica, por ejemplo).

3.- LUXACIONES

Es la separación permanente de las superficies óseas de una articulación, causada por golpes fuertes aplicados directamente sobre ella o por contracción/distensión brusca de los grupos musculares relacionados con dicha articulación.

A) DIAGNÓSTICO DE LAS LUXACIONES:

Una luxación se caracteriza por movimientos muy dolorosos o imposibilidad de mover el miembro afectado, deformación de la articulación y ausencia de crepitación.

B) TRATAMIENTO DE URGENCIA DE LAS LUXACIONES:

• PRIMEROS AUXILIOS

- En todos los casos, no intentar reducir la luxación (colocar en posición anatómica).

- Inmovilizar la articulación, siguiendo los mismos criterios que se han designado para las fracturas.

- Remitir a un centro hospitalario para diagnóstico y reducción de la luxación por un especialista.

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• TRATAMIENTO SEGÚN LA TOPOGRAFÍA DE LA LUXACIÓN: - Luxación del hombro:

Es la más frecuente. Se reconoce porque el hombro se deforma ( se denomina "hombro en charretera", la charretera es el adorno que llevan los uniformes en la hombrera). Se produce incapacidad total de movimientos en esa zona y la persona no puede acercar el codo al cuerpo.

Cuando existen indicios evidentes de luxación del hombro, no se debe intentar situar correctamente la articulación, ya que se puede provocar una fractura.

Los más recomendable en este caso es inmovilizar la articulación en la posición en que se encuentra, colocar en la axila una almohadilla grande (por ejemplo, un jersey enrollado) e inmovilizar el codo y la almohadilla con un cabestrillo.

- Luxación del codo y la rodilla:

Estas articulaciones se inmovilizan en la posición en que se encuentran. Para el codo se emplea un cabestrillo, que permite inmovilizar la articulación sin cambiar su posición, ni hacer sufrir al paciente. Para la rodilla se suelen emplear férulas moldeables metálicas.

- Pronación dolorosa en el niño:

Es muy frecuente en niños menores de tres años. En realidad no es una luxación completa, se trata de una subluxación (el hueso sólo se desplaza en parte fuera de la articulación) del extremo del radio a nivel del codo. Se produce al tirar bruscamente del brazo del niño, al ir a vestirlo o cuando se va de paseo. El niño muestra el brazo caído e inmóvil y llora si se trata de movilizarlo, sobre todo, al realizar la pronación. El especialista la reduce con bastante facilidad, el niño suele recuperarse rápidamente y por lo general no necesita inmovilización posterior a la reducción.

- Luxación de la mandíbula:

Cuando se produce una luxación de la mandíbula, ésta queda desencajada y es imposible cerrar la boca.

La mandíbula se sostiene e inmoviliza con una fronda, sin intentar cerrar la boca.

9.4.- VENDAJES E INMOVILIZACIONES. FÉRULAS.

A) VENDAJES:

• Vendaje es el resultado que se obtiene al envolver o sujetar apósitos con una tira de gasa o de otro material, adaptándose a la forma del cuerpo.

• Venda es todo tipo de tira de gasa o de otro material, de longitud variable, que se utiliza para sujetar apósitos o cubrir una zona del cuerpo.

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Dedos: 2,5 cm Mano: 4-5 cm Cabeza: 5-6 cm Pie: 5-6 cm Antebrazo: 5-6 cm Pierna: 8-10 cm Muslo: 8-10 cm Brazo: 8-10 cm Hombro: 10 cm Tronco: 15 cm

• Las vendas pueden ser de distintos tipos o materiales: - Vendas de gasa, son las más usadas.

- Vendas de tela.

- Vendas elásticas: pueden ser de algodón o sintéticas. Su entramado es elástico y

permite presionar la zona que se venda.

- Vendas enyesadas: entre sus hilos existe yeso deshidratado, que al mojarse se

reblandece, permitiendo realizar el vendaje. Una vez seco forma una dura capa alrededor del miembro lesionado. Son las vendas que emplean los traumatólogos para inmovilizar las fracturas. También se emplean para realizar férulas de inmovilización en esguinces y luxaciones.

- Vendas adhesivas (más conocidas por uno de sus nombres comerciales:

Tensoplast): son vendas de tela que tienen uno de sus lados cubierto por una capa de cola. Esto permite que cada vuelta de venda vaya pegándose a la vuelta anterior. Se utilizan principalmente en los esguinces.

- Vendas de papel, algodón o gomaespuma: no se utilizan para realizar un vendaje

propiamente dicho. Solamente sirven para colocarse sobre la piel, debajo de otro tipo de vendas, para protegerla.

Por lo general, todos estos tipos de vendas vienen en rollo para facilitar su manipulación. • CLASIFICACIÓN DE LOS VENDAJES SEGÚN SU FORMA DE APLICACIÓN:

- Circulares: formados por vueltas que se disponen alrededor de una parte del cuerpo.

Cada vuelta de la venda recubre a la anterior.

- Cruzados o en ocho: el vendaje regresa al lugar de inicio, describiendo un ocho

imaginario.

- Recurrentes: la venda vuelve en cada vuelta al lugar de inicio.

- Espirales: oblicuos al eje mayor de la zona. Cada vuelta tapa al menos 1/3 de la

anterior. Se utiliza, sobre todo, en extremidades.

- Cabestrillo: es el tipo de vendaje que se utiliza para inmovilizar y sostener el

miembro superior.

- Triangulares: se realizan con pañuelos o trozos de tela, de forma provisional cuando

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- En T: se pone en zona del periné. Son dos bandas paralelas que se unen,

transversalmente, a otra banda a modo de cinturón. • CLASIFICACIÓN SEGÚN LA FUNCIÓN DEL VENDAJE:

- Contentivos: destinados a mantener un apósito en el lugar adecuado.

- Compresivos: destinados a detener una hemorragia o a disminuir un foco

inflamatorio.

- Correctivos: destinados a sostener o inmovilizar una parte del cuerpo.

• FORMA DE ACTUACIÓN EN EL VENDAJE:

- No utilizar vendas húmedas, puesto que al secarse se encogen y comprimen excesivamente la zona lesionada.

- Elegir el tamaño de la venda adecuado a la zona anatómica que se quiere vendar. - Colocarse de pie y delante de la víctima, en el lado que se quiere vendar. Los

vendajes de la cabeza se aplican desde atrás.

- Colocar la zona que se va a vendar en la posición anatómica adecuada.

- Colocar la parte externa de la venda sobre la zona que se va a vendar ( la "bola" o rollo hacia arriba).

- Vendar de izquierda a derecha para los diestros y al revés para los zurdos.

- Empezar con una vuelta oblicua, superponiendo una esquina de la venda sobre la segunda vuelta circular, para aumentar la tensión del vendaje.

- Cubrir con cada vuelta, al menos 1/3 de la vuelta anterior.

- Rematar el vendaje con vueltas circulares, sujetando el extremo final con esparadrapo, mejor que anudándolo, para evitar que moleste a la víctima si descansa sobre el vendaje.

- Para retirarlo proceder de modo inverso, o cortarlo por la zona opuesta a la lesión. • OBSERVACIONES:

- Los vendajes se deben comenzar en las extremidades, desde la parte distal a la proximal, para facilitar el retorno venoso. El vendaje no se realizará con excesiva presión pues puede impedir la circulación sanguínea. por ello, es necesario comprobar en las primeras horas de aplicación de un vendaje los cambios de color ( color azulado o palidez) en las partes distales. También se observará la existencia de frialdad, dolor, hormigueo, insensibilidad o cualquier signo o síntoma que aparezca posteriormente.

- El vendaje se realizará estando los miembros en posición funcional, sin forzar. A ser posible, los dedos de los miembros se dejarán descubiertos para comprobar los cambios de color.

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• VENDAJES MÁS USUALES:

ƒ Vendaje de la cabeza: sirve para la sujeción de apósitos en la frente o en el cráneo. Este vendaje recibe el nombre de "capelina" y requiere para su realización de dos vendas.

Con una de ellas se dan unas vueltas circulares alrededor de la cabeza y con la otra se venda la cabeza de detrás hacia delante, de manera que ambas vendas se entrecruzan.

ƒ Vendaje de un dedo: se comienza con 2 ó 3 vueltas circulares alrededor de la muñeca. Luego se pasa la venda sobre el dorso de la mano y del dedo. Se van dando vueltas alrededor del dedo y se termina pasando de nuevo la venda sobre el dorso de la mano, terminando de nuevo con 2 ó 3 vueltas circulares alrededor de la muñeca.

ƒ Vendaje de la mano: se comienza con 2 ó 3 vueltas circulares alrededor de la muñeca. A continuación, se pasa la venda 1 ó 2 veces por el dorso y palma de la mano. Posteriormente se van dando vueltas circulares alrededor de la mano, dejando, si es posible, el pulgar fuera del vendaje. Se termina con 2 ó 3 vueltas alrededor de la muñeca.

ƒ Vendaje de un miembro: se comienza por la zona distal del miembro con 2 ó 3 vueltas circulares alrededor del mismo. Posteriormente se va realizando un vendaje espiral ascendente hasta donde se considere necesario. Se finaliza el vendaje dando 2 ó 3 vueltas circulares alrededor de la región proximal del miembro.

ƒ Vendaje del pie (no del tobillo): se empieza con 2 ó 3 vueltas circulares alrededor del tobillo. A continuación, se pasa la venda por el dorso y planta del pie y se continúa dando vueltas circulares alrededor del mismo, para terminar, igualmente, con 2 ó 3 vueltas circulares alrededor del tobillo.

ƒ Vendaje de la rodilla: se comienza dando 2 ó 3 vueltas circulares alrededor de la pierna, por debajo de la rodilla. A continuación se pasa la venda alrededor de la misma describiendo con ella un ocho. Se finaliza dando 2 ó 3 vueltas circulares alrededor del muslo, por encima de la rodilla.

• VIGILANCIA DE LOS VENDAJES:

La frecuencia con que se cambian los vendajes depende de las necesidades del paciente ( limpieza de la venda, realizar cura...) o cuando el curso de su evolución no es favorable.

Se debe cambiar el vendaje cuando aparezca uno de los siguientes signos: ƒ Dolor

ƒ Edema en la región vendada

ƒ Cianosis en las extremidades (color azulado)

ƒ Presencia de exudados (vendaje sucio por secreciones que produce la herida) ƒ Sangre, ya sea fresca o seca

ƒ Cuando la herida huela mal

ƒ Cuando aparezcan molestias producidas por un vendaje compresivo: frialdad, dolor, hormigueo, insensibilidad ...

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B) INMOVILIZACIONES Y FÉRULAS:

En caso de accidente es importante valorar la situación de la víctima y conocer cuáles son las posibles consecuencias de movilizar inadecuadamente los miembros, el tronco o la cabeza.

• LA INMOVILIZACIÓN PROVISIONAL:

Consiste, esencialmente, en proporcionar a la zona afectada cualquier sistema que le impida moverse mientras la víctima es trasladada a un centro sanitario, donde se realiza el tratamiento definitivo.

Para proceder a la inmovilización podemos utilizar el otro miembro sano ( en extremidades inferiores), el tronco del accidentado o una férula.

Como ya sabemos, una férula es cualquier tablilla, palo, larguero o utensilio específico sanitario que sirva para estabilizar, inmovilizar y proteger una zona lesionada.

No siempre es posible usar una férula comercial; por lo tanto, debemos utilizar aquello que tengamos a mano y nos permita hacer la función de férula. Estas tienen que tener la longitud adecuada para hacer posible la inmovilización de la articulación que está por encima y por debajo de la zona afectada.

La fijación de la férulas en su posición se hace mediante vendas, tiras de tela, velcro, etc. La fijación nunca se hará con mucha fuerza para no comprometer la circulación del miembro lesionado.

ƒ TIPOS DE INMOVILIZACIÓN PROVISIONAL:

Según el hueso o la articulación afectados, la inmovilización se realizará de una determinada manera:

- Húmero: se coloca una férula entre la axila y el codo ( mejor dos férulas, una interna y otra

externa) para impedir el movimiento del brazo entre el hombro y el codo. El brazo se sostiene mediante un vendaje flexionado por el codo.

- Codo: se inmoviliza mediante una charpa o cabestrillo. En caso de imposibilidad de flexión

del codo, se inmovilizará mediante una férula desde la axila hasta la palma de la mano. - Antebrazo: se coloca una férula desde el codo hasta los dedos. El antebrazo queda

flexionado a nivel del codo, inmovilizándose en posición funcional ( semipronación).

- Fémur: si no se dispone de férulas comerciales, se procede a colocar cualquier tipo de férula,

desde la pelvis (cadera) hasta el pie. Si no contamos con nada de lo anterior, se puede inmovilizar el miembro afectado fijándolo al sano mediante vendas, telas o cualquier otro material. En este caso, el miembro sano hace la función de férula.

- Tibia y peroné: se debe extender la pierna afectada e inmovilizarla con una férula (mejor dos,

una interna y otra externa) desde la pelvis al pie o desde el fémur al pie. En caso de no tener férula a mano, la pierna afectada se puede fijar a la sana introduciendo un almohadillado en el espacio que queda entre las dos piernas.

- Pelvis: Se coloca una férula desde la axila hasta el pie y otra (interna) desde la ingle hasta el

pie y se fijan ambas mediante vendas, telas, etc. La parte de férula que queda por encima de la pelvis se fijará al tórax.

- Clavícula: se coloca una especie de rodillo de algodón o tela debajo de la axila del lado

afectado y se inmoviliza mediante una charpa o cabestrillo. Se puede realizar un vendaje de Velpeau.

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- Mandíbula: se coloca una venda o pañuelo por debajo de la mandíbula, anudándola por

encima de la cabeza para que las arcadas dentarias queden inmovilizadas (fronda).

- Columna vertebral y cráneo: recordar todo lo comentado en las pautas de actuación en

fracturas de la columna vertebral y cráneo.

DISTINTOS EJEMPLOS GRÁFICOS DE INMOVILIZACIONES MEDIANTE FÉRULAS PROVISIONALES:

También existen, como ya se ha comentado, FÉRULAS COMERCIALES, entre las más utilizadas se pueden destacar:

- Férula de Cramer: es una férula metálica comercial. Se fija al miembro fracturado mediante

vendas, tela u otro material. Se utilizan, sobre todo, en antebrazo y mano.

- Férula de Braun (pierna) y modificación de Böhler (fémur): se utiliza para mantener los

miembros inferiores en alto para prevenir y tratar los edemas. Tienen también un sistema de tracción que permite tirar de los huesos de la pierna.

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- Gotiera: es de material plástico. Es recta y se utiliza para inmovilizar la pierna y la articulación

del tobillo. La férula se fija a la pierna mediante vendas.

- Férulas neumáticas: una vez aplicadas se inflan para producir la inmovilización.

- Férula de abducción (avión): es una férula que se aplica al brazo y se apoya en el tórax,

cuando interesa mantener el brazo en una posición separada del tronco.

- Férula metálica para dedos de la mano: se trata de una tira metálica que lleva adherida una

banda de gomaespuma y que es moldeable para adaptarse a la posición funcional del dedo que se va a inmovilizar.

- Arco de cama: en este caso no se trata de una férula de inmovilización, sino de un arco que

evita que la ropa de cama presione los tejidos lesionados. Para ello se coloca sobre la zona lesionada, debajo de la ropa de cama.

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TRANSPORTE DE HERIDOS O LESIONADOS:

Dentro del capítulo de inmovilizaciones, es conveniente tratar la forma correcta de levantar y trasladar a un herido o lesionado hasta su llegada al centro sanitario.

Como norma general, no se moverá a una víctima si no está preparada para el traslado. Previamente se habrán prestado los primeros auxilios necesarios para garantizar su traslado o movilización con seguridad.

Los métodos de transporte más utilizados en primeros auxilios son los manuales y con camilla. Denominamos manuales a los que se efectúan sin interponer ningún elemento entre el socorrista y la víctima. Se efectúan entre uno o dos ayudantes y siempre para trayectos muy cortos.

La camilla debe ser utilizada siempre en situaciones graves, choque, lesiones de la columna vertebral, hemorragias graves y siempre que el trayecto hasta el punto de asistencia final sea muy largo.

• TRANSPORTE MANUAL:

Se puede realizar con la ayuda de un socorrista o de dos socorristas según la disponibilidad. ƒ CON UN SOCORRISTA: El transporte podría ser de las siguientes formas, dependiendo,

lógicamente, del estado en que se encuentra la víctima:

- En brazos: la víctima está consciente y no puede andar. Se la coge con un brazo a la espalda y otro debajo de las corvas de las rodillas.

- Al hombro: la víctima está inconsciente. Se la coloca atravesada sobre los hombros del socorrista.

- De apoyo: la víctima está consciente, puede andar y pasa un brazo por encima de los hombros del socorrista.

- Arrastre: la víctima está inconsciente y se tira de élla por las axilas hacia atrás.

- Horcajadas: la víctima está inconsciente. De rodillas sobre la víctima, colgar del cuello los brazos atados del lesionado y arrastrarlo.

ƒ CON DOS SOCORRISTAS: se puede realizar el transporte de las siguientes maneras:

- Sentado: la víctima está consciente , pero no puede usar sus manos. Cada

socorrista por un lado debe colocar un brazo a la altura de la espalda y el otro debajo de las piernas, entrelazando las manos por debajo de las piernas.

- En camilla: la víctima está inconsciente y requiere un traslado estando tumbada. Las

manos izquierdas de los socorristas entrelazadas debajo de la cintura y las manos derechas una al cuello y otra a las piernas.

- Silla a 3/4 manos: la víctima esta consciente, pero no camina. Los brazos de la

víctima se ponen en el cuello de los socorristas. Cada socorrista agarra su muñeca izquierda con su mano derecha. Coger y entrelazar la muñeca derecha del compañero con la mano izquierda.

- Adelante y atrás: en sitios estrechos. Un socorrista coge a la víctima por debajo de

las axilas, abrazándola. El otro socorrista la coge por debajo de las rodillas, dejando una pierna a cada lado de su cuerpo.

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DISTINTOS EJEMPLOS GRÁFICOS DE TRANSPORTE MANUAL DE LESIONADOS:

• TRANSPORTE CON CAMILLA:

Cualquier objeto, sea del material que sea, que permita transportar entre varias personas a un accidentado de forma cómoda, abrigado, sujeto para que no se caiga y en la posición adecuada se denomina camilla.

Las camillas pueden ser de diversos tipos( fijas, plegables, de rescate...) de diverso materiales ( tela. plástico, metal...) y de diferentes formas ( rectangulares, en cuña, en saco...) pero todas se utilizan de idéntica forma.

Se puede, sin embargo, improvisar una camilla usando puertas, mantas o abrigos, o transportar a un herido sentado sobre una silla.

ƒ MANIOBRAS DE CARGA: el procedimiento empleado para colocar una víctima o un paciente en una camilla se denomina maniobra de carga. Esta maniobra es básica y debe garantizar la seguridad de un lesionado, especialmente en casos de traumatismos del eje vertebral.

Siempre que se pueda, la maniobra se llevará a cabo entre cuatro personas, de las cuáles una dará las instrucciones y coordinará el procedimiento.

Las fases del procedimiento son preparación, levantamiento y descenso. - MÉTODO DE CARGA CON MANTA O SIMILAR:

9 Colocar una manta enrollada a lo largo de la víctima.

9 Dar la vuelta suavemente a la víctima sobre el lado sano, o menos lesionado, y deslizar la manta desenrollándola hasta contactar con aquélla.

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9 Dar la vuelta a la víctima suavemente sobre la manta.

9 Aproximar el borde de la manta al accidentado, enrollándolo hasta contactar con él.

9 Colocar dos socorristas a cada lado, cogiendo el borde enrollado, y levantar la víctima hasta una altura suficiente para deslizar la camilla debajo.

- MÉTODO DE CARGA BÁSICO: en este método los socorristas colocan en el suelo una

rodilla cerca del costado de la víctima. Si se hace la carga por el lado izquierdo, se pone en tierra la rodilla izquierda, y si se efectúa por el lado derecho, se pone en tierra la rodilla derecha.

9 Colocar tres camilleros al lado de la víctima, uno en las piernas (2º), otro en las caderas (3º) y el tercero a la altura de los hombros (4º), y enfrente el cuarto (1º), a la altura de las caderas, con la rodilla adecuada en el suelo.

9 Pasar las manos por debajo de la víctima, el 2º debajo de las piernas, el 4º debajo de la espalda, mientras sujeta los hombros, la cabeza y el cuello, en tanto que el 1º y 3º entrelazan sus manos debajo de las cadera de la víctima.

9 Levantar a la víctima a la voz de eleven (1º), suave y lo más recto posible, hasta colocarla sobre las rodillas de los socorristas 2º, 3º y 4º.

9 Aproximar la camilla a los pies de los socorristas, lo cual corre a cargo del primero de ellos.

9 Descender a la víctima, la voz de bajen (1º), lentamente y lo más horizontal posible, depositándola sobre la camilla.

9 Comprobar la posición y la comodidad del accidentado, taparle adecuadamente y proceder al transporte según el procedimiento descrito anteriormente.

- MANIPULACIÓN DE LA CAMILLA:

9 Para elevar una camilla cargada previamente, los camilleros se colocan uno delante y otro detrás, el primero dando la espalda a la víctima y el segundo mirándola. Ambos se agachan flexionando las rodillas, hasta poder coger las asas. Luego deben elevarse al mismo tiempo, lenta y suavemente, evitando desnivelar o desequilibrar la camilla.

9 La camilla se suele llevar por dos camilleros, aunque pueden intervenir cuatro, alternando su posición para mayor comodidad en caso de distancias largas. Durante el transporte, los camilleros deben avanzar con pasos cortos , con las rodillas ligeramente flexionadas.

9 Por lo general, las camillas se transportan llevando a la víctima con los pies hacia delante. En el caso de tener que ascender pendientes o subir escaleras se invierte el método de avance. Como norma general, la parte lesionada siempre se debe llevar a un nivel más alto que el resto del cuerpo.

9 El transporte debe mantener, dentro de lo posible, la horizontal de la camilla. En caso de que haya que subir, tendrá que elevar más la camilla el socorrista que va detrás, y en caso de que haya que bajar pendientes o escaleras, serán los de delante los que tendrán que elevar más la camilla. El descenso de la víctima de la camilla se efectúa como el levantamiento, pero en orden inverso al procedimiento.

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EJEMPLO GRÁFICO DE TRANSPORTE EN CAMILLA DE LESIONADOS:

9.5. HERIDAS Y HEMORRAGIAS. TORNIQUETES. 1.- HERIDAS

Son soluciones de continuidad (rotura o interrupción) de la superficie de la piel, de las mucosas o de un órgano, producidas por traumatismos.

Los bordes que se forman tienden a contraerse para limitar las complicaciones, en especial, las posibles hemorragias. Cuando se produce una pérdida de materia orgánica, el organismo tiene que generar nuevamente tejido, lo cual dilata el proceso de restauración completa de la zona anatómica lesionada. El resultado de este proceso es una cicatriz.

• CLASIFICACIÓN DE LAS HERIDAS: en función del objeto que las produce y de los bordes que se generan después de la acción traumática, se pueden clasificar en:

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ƒ Según el objeto que las produce:

- Incisas: provocadas por objetos cortantes. Ejemplo: una navaja. En ellas la

dimensión que predomina es la longitudinal.

- Contusas: provocadas por agentes traumáticos romos, pero que inciden sobre la

superficie corporal con tal violencia que provocan una separación de los tejidos. Son heridas irregulares. En realidad son contusiones que consiguen producir una solución de continuidad en la piel. Ejemplo: un pedrada, golpe por caída, aplastamiento de un miembro...

- Punzantes: provocadas por agentes traumáticos con punta. Ejemplo: un clavo.

En ellas predomina la profundidad sobre otras dimensiones. - Por armas de fuego: éstas a su vez pueden estar provocadas por:

9 Grandes proyectiles ( bombas).

9 Pequeños proyectiles ( balas, perdigones...). ƒ Según su profundidad:

- Superficiales: sólo afectan a la piel y al tejido celular subcutáneo. Una forma de

estas heridas puede ser la abrasión: consiste en el desprendimiento del tejido epidérmico sin que estén afectadas las demás capas cutáneas y se produce por arrastre o rozamiento.

- Profundas: lesionan también a músculos y/o huesos.

- Penetrantes: son aquéllas que alcanzan una cavidad (tórax, abdomen,

articulación, etc.).

- Perforantes: son aquéllas que lesionan una víscera hueca ( estómago, vejiga,

etc.).

ƒ Según su gravedad:

- Leves: son aquéllas que por su aspecto y profundidad, no aparentan problemas

importantes para una curación rápida y eficaz.

- Complicadas: son aquéllas que afectan a algún órgano, vaso, nervio o músculo.

Lo que hace pensar que puedan quedar algunas secuelas después de su curación.

- Graves: son aquéllas que comprometen seriamente la vida o la salud del

lesionado. ƒ Según su forma:

- Lineales: su trayectoria es una línea limpia y bien delimitada.

- Colgajos: son heridas que presentan restos de piel u otros tejidos colgando de sus

bordes. Son más difíciles de tratar, en el aspecto de conseguir una cicatrización más estética.

- Pérdida de sustancia: son heridas en las que se ha perdido partes de la piel u otros

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• LOS SÍNTOMAS Y SIGNOS DE LAS HERIDAS SON: dolor, variable en función de la zona lesionada, hemorragia (arterial, venosa o capilar según cuál haya sido el vaso lesionado), y mayor o menor separación de los bordes de la herida, en relación con la tensión de los tejidos lacerados.

• FORMA DE ACTUACIÓN ANTE UNA HERIDA:

Si hay una hemorragia intensa, tratarla inmediatamente para cohibirla ( leer siguiente apartado sobre hemorragias), y después aplicar el método básico de cura.

ƒ MÉTODO BÁSICO DE CURA:

- lavarse las manos con agua y jabón.

- Lavar la herida con agua limpia, suero estéril o solución antiséptica. - Si hay cuerpos extraños incrustados, intentar eliminarlos durante el lavado. - Limpiar los residuos con una gasa estéril, barriendo la suciedad desde el

centro de la herida hacia la zona sana de la piel. - No utilizar algodón para limpiar las heridas - Desinfectar la herida con una solución antiséptica.

- Cubrir la herida con gasa estéril para disminuir las posibilidades de infección. - Remitir a la consulta de su médico, para control de la infección, si existe, e

inmunización contra el tétanos.

- Si la herida es profunda y los bordes están libres, será preciso suturar la herida ( poner puntos). Remitir al servicio sanitario, después de taponar la herida con gasas, para su tratamiento definitivo.

ƒ EN HERIDAS GRAVES Y COMPLICADAS:

- No manipular las heridas y detener la hemorragia si es copiosa.

- No quitar, en caso de que hubiera, los cuerpos extraños grandes, para no producir lesiones mayores.

- Colocar gasas alrededor del cuerpo extraño y vendar. - Remitir siempre a un centro sanitario.

ƒ FORMA DE ACTUACIÓN EN CASOS CONCRETOS DE HERIDAS GRAVES: ► Heridas en el tórax:

- Aplicar sobre la herida una cura estéril y poner un vendaje poco apretado.

- Evacuar al herido en posición semisentada o acostada sobre el lado herido y con la cabeza y los hombros elevados.

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► Heridas en el abdomen:

- Si el intestino sale a través de la herida, no intentar reintroducirlo. - Proteger la herida con un paño muy limpio ( nunca con una

compresa) y colocar un vendaje poco apretado.

- Evacuar al herido en posición horizontal, con las rodillas flexionadas. - No dar al herido ningún líquido, aunque éste lo pida.

► Heridas en la boca:

Si el herido tiene heridas en la boca, se le debe colocar con la cabeza inclinada hacia delante para que la sangre salga hacia el exterior y no se introduzca en las vías respiratorias.

► Heridas en el ojo:

- Acostar inmediatamente al herido

- La cabeza del herido debe estar inmovilizada. Para ello se debe recomendar al herido que se mantenga completamente inmóvil, con la mirada dirigida hacia arriba, que no vuelva la cabeza, ni tosa para evitar dañar aún más el ojo.

► Heridas con peligro de infección tetánica:

Existe riesgo de infección tetánica en las heridas profundas, en las heridas producidas por instrumentos muy sucios o que están en contacto con estiércol o tierra, y en las heridas producidas por metales muy oxidados.

En caso de duda sobre si la víctima está inmunizada contra el tétanos, se debe aplicar rápidamente la vacuna antitetánica.

2.- HEMORRAGIAS:

Se denomina hemorragia a la salida de sangre fuera de los vasos sanguíneos por rotura accidental o espontánea. El volumen de sangre normal de un adulto es de 5 litros aproximadamente.

La gravedad de las hemorragias se determina en función de la rapidez y cantidad de sangre que sale. Las pérdidas que superan el litro , en adultos, o el medio litro, en niños, son peligrosas y llevan rápidamente hacia el shock hipovolémico. Las pérdidas en pocos segundos o minutos son más graves que las que se producen en un período de tiempo mayor.

• CLASIFICACIÓN DE LAS HEMORRAGIAS: ƒ Según se perciben:

- Externas: la sangre sale al exterior del cuerpo a través de una herida visible.

- Internas: la sangre queda en el interior del organismo, pero no se aprecia

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muestra el accidentado con el paso del tiempo: palidez, pulso acelerado, sed, respiración rápida y superficial, y obnubilación.

- Exteriorizadas: la sangre procede del interior del organismo, pero sale al exterior

por orificios naturales, como pueden ser el oído (otorragia), la nariz (epixtasis), la boca (hematemesis, hemoptisis, gingivorragia), el ano (melenas, rectorragia) y la vagina (metrorragia).

ƒ Según el tipo de vaso sangrante:

- Arterial: la sangre procede de una arteria rota. Se trata de una hemorragia muy

peligrosa. La sangre es de color rojo vivo y sale a "golpes", coincidiendo con el pulso.

- Estas hemorragias exigen la aplicación inmediata de medidas de urgencia, porque ponen en peligro la vida del herido.

- Venosa: la sangre procede de la rotura de una vena, es menos roja y su salida

es de manera continua.

- La hemorragia aumenta si se ejerce una compresión moderada por encima del punto sangrante.

- Capilar: se produce por la rotura de los capilares sanguíneos. Existen

pequeñísimos puntos sangrantes. También se llama "hemorragia en sábana". La sangre fluye lentamente, en cantidad moderada y es de color rojo vivo. No tiene importancia y, en muchos casos, se detiene espontáneamente formándose un coágulo.

• ACTUACIÓN ANTE UNA HEMORRAGIA: ƒ Ante una hemorragia externa: - Dejar al descubierto la zona sangrante.

- Taponar la herida con apósitos estériles, haciendo presión directa sobre el orificio sangrante.

- Acumular apósitos sobre la herida, sin retirar los ya empapados, manteniendo la presión y sujetar los apósitos con vendas o pañuelos.

- Combinar la presión directa con la elevación de la zona sangrante, si afecta a un miembro.

- Combinar la presión directa sobre la herida con la presión sobre los puntos de presión.

ƒ Punto de presión: zona donde se debe comprimir para presionar sobre la arteria que irriga el miembro o zona que sangra, lo que disminuye la cantidad de sangre que llega a la herida y facilita el tratamiento de la hemorragia.

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CONTENCIÓN DE HEMORRAGIAS ARTERIALES POR COMPRESIÓN MANUAL.

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- Colocar un torniquete o similar, únicamente si las medidas anteriores han fracasado

o la hemorragia es muy grave. Con la colocación de un torniquetes se pretende una interrupción transitoria de la circulación sanguínea de un miembro.

Para la aplicación de un torniquete deben seguirse estas normas:

9 La aplicación de un torniquete está indicada muy pocas veces y sólo es imprescindible en el caso de que el vaso seccionado sea una arteria importante. 9 Colocarlo siempre entre la zona que sangra y el corazón, ya que se trata de

evitar que fluya sangre arterial.

9 Si la herida arterial está localizada en el cuello, tronco o ingle, es imposible hacer un torniquete y es preciso mantener la compresión manual hasta que el herido pueda ser tratado por un cirujano.

9 Un torniquete no debe estar colocado nunca más de tres horas. Lo ideal es no superar los veinte minutos.

9 El torniquete no debe realizarse nunca con cuerdas finas o alambres, sino con material blando como tela o goma.

9 La compresión se aplicará siempre en muslo y brazo, nunca en antebrazo y pantorrilla.

9 Se prende un papel en la ropa del herido, en el cuál se indica la hora en que se aplicó el torniquete.

9 Toda herida que se encuentre por encima de la rodilla o por encima del codo exige la compresión del miembro en su raíz.

9 En las heridas de pantorrilla y antebrazo no es preciso dejar sin circulación el miembro entero. Se ligará inmediatamente por encima de la rodilla y codo, en muslo y brazo.

9 Evacuar echado al paciente, con los pies más altos que la cabeza y el torniquete a la vista.

9 El torniquete sólo puede aflojarlo y quitarlo un cirujano con las debidas precauciones, porque puede tener consecuencias mortales.

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TÉCNICA DE LA COLOCACIÓN DE UN TORNIQUETE:

1. Utilizar elementos blandos, anchos y no cortantes.

2. Con una venda o similar, dar dos vueltas alrededor del miembro, sujetándola con un seminudo.

3. Colocar algún objeto duro, no muy largo (palo), en medio del nudo, sujetándolo con varios nudos.

4. Girar el palo hasta cohibir la hemorragia, es decir, hasta que deje de manar sangre por la herida. Evitar que la venda se arruge.

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ƒ Ante una hemorragia interna:

Si tras un traumatismo, accidente o lesión, y dada la evolución de la persona lesionada, se sospecha la existencia de una hemorragia interna, actuar así:

- Colocar al accidentado en decúbito supino y con la cabeza ladeada para evitar la aspiración.

- Tapar al enfermo para prevenir pérdidas de calor.

- Trasladar, a la mayor brevedad posible, a un centro hospitalario donde se realizará la intervención quirúrgica o se instaurará el tratamiento necesario.

ƒ Ante una hemorragia exteriorizada:

Como ya se ha dicho, las hemorragias exteriorizadas son aquellas en las que la sangre sale al exterior por aberturas naturales.

En primer lugar, conviene conocer los distintos nombres que reciben estas hemorragias según sea el punto por donde sale la sangre:

- Epixtasis: Hemorragia nasal.

- Otorragia: Hemorragia a través del oído.

- Gingivorragia: sangrado de las encías.

- Hemoptisis: Hemorragia con origen en los pulmones o vías respiratorias altas, que

se expulsa con la tos.

- Hematemesis: Hemorragia digestiva, que sale al exterior con el vómito.

- Melena: Hemorragia intestinal, que sale por el ano. Se suele tratar de sangre que

proviene de zonas del tubo digestivo más altas que el recto: estómago, intestino delgado o grueso. En la mayoría de los casos la sangre ha sufrido un proceso de digestión y aparece en forma de heces muy oscuras o negras.

- Rectorragia: Es una hemorragia que proviene del recto o parte terminal del intestino

grueso y sale por el ano. Puede salir sola o acompañando a las heces. La rectorragia siempre se manifiesta por sangre roja y fresca.

- Metrorragia: Es el sangrado proveniente del útero, que sale a través de la vagina, y

que no se corresponde con el sangrado menstrual.

ƒ FORMA DE ACTUACIÓN ANTE UNA EPISTAXIS (HEMORRAGIA NASAL):

Generalmente la sangre que sale al exterior a través de la nariz es venosa o capilar. Las causas más frecuentes son: golpe en la nariz, lesión por rascado, hipertensión, subida a grandes altitudes y presencia de cuerpos extraños. La forma de actuar es la siguiente:

- Sentar cómodamente al paciente, en posición normal o con la cabeza ligeramente hacia delante.

- Pedir que respire por la boca y que evite toser o sonarse ( podría eliminar el coágulo existente).

- Comprimir las fosas nasales con los dedos índice y pulgar, manteniendo la presión unos minutos.

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- Poner un pequeño "tapón" de gasa estéril empapado en líquido antiséptico ( puede ser agua oxigenada), o una solución coagulante, en el orificio nasal. No utilizar elementos metálicos, como una pinzas, introducirlo con los dedos.

- Pedir que inspire lenta y profundamente por la fosa taponada o con un coágulo inicial, expulsando el aire por la boca.

- Evacuar a un centro sanitario si no se controla la hemorragia. El especialista determinará el mejor tratamiento.

ƒ FORMA DE ACTUACIÓN ANTE UNA OTORRAGIA:

Es la salida de sangre a través del conducto auditivo. Suele ser leve cuando el paciente está consciente y no hay antecedente de traumatismo craneal (se debe a erosiones del conducto auditivo externo).

Si hay antecedente de traumatismo craneal y la sangre sale mezclada con un líquido acuoso (cefalorraquídeo), sospechar la presencia de una fractura de la base del cráneo. Se debe actuar de la siguiente manera:

- No taponar el oído.

- Colocar al accidentado en posición de reposo, sobre el oído que sangra. - Evacuarlo urgentemente a un centro hospitalario.

9.6.- QUEMADURAS, CONGELACIONES Y LESIONES POR ELECTRICIDAD.

1.- QUEMADURAS:

Son lesiones en la piel producidas por la acción, directa o indirecta, del calor, de sustancias químicas, de la electricidad o de radiaciones.

La importancia social de las quemaduras estriba en lo prolongado de su curación, con gran tiempo de estancia en el hospital, lo que ocasiona un gasto cuantioso y además su curación suele ir acompañada de secuelas estéticas, funcionales y psicológicas.

• CLASIFICACIÓN DE LAS QUEMADURAS SEGÚN EL AGENTE QUE LAS PRODUCE:

Esta clasificación resulta importante, ya que la determinación del agente condiciona el tratamiento de la quemadura.

- Quemaduras causadas por elementos químicos (cáusticos): son bastantes agresivas

aunque a nivel superficial, y siguen provocando daño durante algún tiempo.

- Quemaduras causadas por calor (líquidos calientes o llama): tienen efectos casi

exclusivamente inmediatos.

- Quemaduras causadas por corriente eléctrica: originan quemaduras en la piel, pero

también muchos problemas orgánicos a nivel interno.

- La gravedad de las quemaduras está en relación directa con la profundidad y la superficie corporal quemada.

(36)

ƒ CLASIFICACIÓN SEGÚN LA PROFUNDIDAD:

- Quemaduras de 1º grado: Eritema, Coloración rojiza de la piel. Afectan a la epidermis.

Cursan con picor y dolor.

- Quemaduras de 2º grado: Flictena, las lesiones interesan a la dermis. Se forman flictenas o

ampollas con líquido exudativo y son dolorosas por afectar a las terminaciones nerviosas. Cuando las ampollas se rompen, aparece el fondo de color rojo muy vivo y muy sensible. - Quemaduras de 3º grado: Escara, están afectadas las capas más profundas, llegando a

músculos, nervios y vasos sanguíneos. Presentan un color blanco amarillento o negruzco. En estas escaras no existe dolor debido a la destrucción de las terminaciones nerviosas. Alrededor de estas escaras, los tejidos quedan afectados por quemaduras de otros grados y muy dolorosas.

Normalmente producen cicatrices profundas cuando curan y pueden necesitar injertos de piel.

ƒ CLASIFICACIÓN SEGÚN EL PORCENTAJE DE SUPERFICIE CORPORAL QUEMADA: El porcentaje de extensión de una quemadura es vital para estimar el pronóstico del accidentado. Para calcular la superficie corporal quemada, se utiliza la regla de los nueve o de Wallace:

CABEZA Y CUELLO 9 %

TÓRAX Y ABDOMEN ( 9 % CADA UNO) 18 %

ESPALDA 18 %

MIEMBRO SUPERIOR ( 9 % CADA UNO) 18 %

MIEMBRO INFERIOR ( 18 % CADA UNO) 36 %

GENITALES 1 %

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ESQUEMA GRÁFICO DE LA REGLA DE WALLACE:

Una quemadura que supere el 15% de la superficie corporal en un adulto o el 10% en un niño se considera grave. Cuando la superficie total quemada es superior al 50% de la piel, la quemadura puede ser mortal. La palma de la mano equivale, aproximadamente, al 1% de la superficie corporal.

En los niños el porcentaje de superficie de la cabeza se cuantifica en el 19% y las piernas en un 13% cada una.

A los ancianos se les considera quemados graves cuando superan el 10% de la superficie quemada.

• FORMA DE ACTUAR ANTE LAS QUEMADURAS: ƒ En las quemaduras leves:

- Enfriar rápidamente la zona bajo un chorro de agua fría hasta que desaparezca el dolor. - En caso de quemaduras químicas, ampliar el tiempo de exposición al agua fría.

- Efectuar la limpieza mecánica completa de los posibles cuerpos extraños ( ropa quemada, cenizas, polvo, etc.). El socorrista debe tener las manos perfectamente limpias.

- Cubrir la zona afectada con apósitos estériles para evitar la infección.

- Nunca aplicar sustancias extrañas sobre las quemaduras: pomadas, pasta de dientes, aceite, etc. Tampoco emplear antisépticos colorantes ( mercurocromo, solución de yodo...) para no enmascarar el alcance total de la quemadura.

Referencias

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