El papel de la neurociencia en la violencia de género.
NATALIA BUESO-IZQUIERDO, CARLOS BURNEO-GARCÉS, NATALIA HIDALGO-RUZZANTE, LUIS MORENO RAMOS, ADELA RUZ FERNÁNDEZ, CLOTILDE BERZOSA SÁEZ Y MIGUEL PÉREZ-GARCÍA
INTRODUCCIÓN
La violencia de género es una expresión de la desigualdad y las relaciones de poder del hombre sobre la mujer, y se manifiesta entre personas que mantengan o hayan mantenido una relación afectiva (Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad). La violencia de género surge a través de la diferenciación entre los roles tradicionalmente atribuidos a ambos sexos, especialmente la posición de inferioridad que la mujer ha ocupado siempre respecto del hombre. La educación y la cultura han legitimado la creencia de la posición superior del varón, reforzada a su vez a través de la socialización (Expósito, 2011). A día de hoy, la violencia de género es un problema social grave por sus enormes consecuencias negativas, su gran incidencia en el número de denuncias y por las muertes de mujeres cada año. Esta violencia incluye conductas violentas como: actos físicos, psicológicos, humillación, control social, intimidación o actos sexuales sin consentimiento, entre otros.
Actualmente, no se ha llegado a un consenso sobre las causas de la violencia contra las mujeres y qué es lo que lleva a estos hombres a agredir. Una de las aproximaciones de estudio al respecto ha sido investigar las características psicológicas de los hombres violentos con sus parejas o ex parejas.
Las investigaciones previas han puesto de manifiesto que no todos los agresores obedecen a un mismo perfil (Echeburúa, E., Fernández-Montalvo, J.,y Corral, 2008). Muchos autores han intentado clasificar a los maltratadores en diferentes subtipos, refiriéndose casi siempre a factores de personalidad.
Por ese motivo, se desprende que habría un perfil muy heterogéneo de maltratadores, ya que sus formas de agresión estarían relacionadas con factores de personalidad, sus valores, el contexto socio-cultural de él y su víctima, y las propias circunstancias del hecho (Lorente Acosta, 2004). Sin embargo, algunas de las características más descritas de los maltratadores como su impulsividad, reflexividad o inflexibilidad han sido investigadas midiendo sus respuestas subjetivas y en el contexto de rasgos de personalidad. Sin embargo, estas características están siendo investigadas por la neuropsicología en el numerosas poblaciones con pruebas objetivas en el marco cognitivo de las denominadas funciones ejecutivas (Rabbit, 1997).
Existe un escasísimo número de trabajos que aborden el maltrato desde el punto de vista neuropsicológico, estando la gran mayoría centrados en el daño cerebral en maltratadores como correlato de la conducta violenta. Por todo ello, podría ser muy
importante estudiar la conducta de los hombres maltratadores de género, sus creencias y sus pensamientos, ya que podrían estar tomando también un papel importante como mediadores de la violencia ejercida contra su pareja o ex pareja. Un mayor conocimiento de las diferentes pautas de comportamiento del maltratador puede ser de gran utilidad para acercarnos a la predicción del mismo, con el fin de adoptar nuevas medidas rehabilitadoras y reducir los casos de violencia de género.
DESARROLLO
La Neuropsicología puede contribuir significativamente al conocimiento de la conducta del agresor y a ayudar a esclarecer los subtipos de maltratadores. Además, la evaluación neuropsicología (a través de una batería de función ejecutiva) puede ayudarnos a aportar objetividad en el proceso, evitando sesgos de deseabilidad social que pueden afectar a las medidas subjetivas (cuestionarios o entrevistas).
La ruptura de pareja a veces desencadena en los agresores graves consecuencias de íntimo dolor y frustración, especialmente cuando se sienten abandonados o traicionados. Todo ello, percibido como una injusticia, parece agravar el sentimiento de querer agredir a la mujer (Echeburúa y cols., 1998). Una de las principales características de los maltratadores ha sido la falta de sentimientos de culpa o el auto percepción de “haber hecho lo correcto”, a pesar de hacerle evidente su comportamiento.
Los maltratadores tienden a comportarse de forma desafiante y con crueldad, sin temor a las consecuencias penales de su conducta, y a atribuir sus propios actos y la responsabilidad del maltrato a la víctima (Echeburúa y Corral, 2008). La indiferencia al castigo y la humillación, entre otros, son sentimientos que no sólo socialmente, sino también punitivamente, podrían estar en juego a la hora de no reconocer su responsabilidad ante el delito, e incluso favorecer la perpetuación del acto violento.
METODOLOGÍA
El Centro Penitenciario de Albolote tiene una población total aproximada de 1900 internos, de los cuales 170 cumplen condena por delitos relacionados con violencia de género. Por otro lado, la antigua Prisión Provincial de Granada alberga aproximadamente a 1200 personas en régimen abierto, de los cuales unos 400 tienen sentencia por delitos relacionados con la violencia contra la mujer (60 sentencias de suspensión, 153 de localización permanente y 187 de trabajo en beneficio a la comunidad).
PARTICIPANTES
Para este estudio, se seleccionaron aleatoriamente 70 hombres condenados por delitos de violencia de género.
Los criterios de inclusión para participar en el estudio fueron:
Criterios de inclusión
a. Mayor de 18 años.
b. Para los maltratadores: haber cometido algún delito de agresión física, psicológica o sexual contra su pareja o ex pareja. Crierios de exclusión
a. Sujetos analfabetos o con dificultades para completar las pruebas escritas. b. Antecedentes de psicopatología grave.
c. Antecedentes de daño cerebral.
Los participantes contestaron a diferentes pruebas, que incluían las siguientes medidas:
Cuestionario de valoración de riesgo de violencia grave en la relación de pareja (Echeburúa, Fernández Montalvo y de Corral, 2008): Este cuestionario mide variables sociodemográficas del agresor y de la víctima, así como la situación de la relación de la pareja (pareja sin convivencia, convivencia en pareja, trámites de separación, separación…), tipos de violencia, perfil del agresor, vulnerabilidad de la víctima e indiferencia al castigo del maltratador, entre otras.
MCMI-III, Inventario clínico multiaxial de Millon III (Davis, 2007). Instrumento de autoinforme diseñado para evaluar los trastornos de personalidad, con objeto de suministrar información cínica para tareas de evaluación y toma de decisiones de tratamiento. Consta de 175 ítems dicotómicos, y evalúa 22 escalas clínicas y 4 de validez.
Además, se les aplicó un protocolo de evaluación neuropsicológica orientado a conocer el rendimiento en diferentes áreas neuropsicológicas.
Evaluación neuropsicológica
Actualización/Monitorización
Letras y Números del WAIS-III (Wechsler, 1999) Inhibición/Impulsividad
Tarea Go- no go (Verdejo-García, Perales y Pérez-García, 2007) Cambio/Flexibilidad
Trail Making Test (TMT) (DKEFS) (Wilson, 1997) Toma de decisiones
Iowa Gambling Task (Bechara, Damasio, Damasio y Anderson, 1994)
Simulación
Además, se administró una prueba de simulación, para evitar que los participantes aparentaran déficits neuropsicológicos: TOMM: Test of Memory Malingering (Tombaugh, 1996)
Evaluación de CI
K-BIT Test breve de Inteligencia de Kauffman (1997)
ANÁLISIS ESTADÍSTICOS
Estudios previos indican la posible influencia del consumo de drogas en la ejecución neuropsicológica (Fernández y cols., 2010); En función de esto, y dado que el 50 % de los sujetos que formaban parte de nuestra muestra habían consumido algún tipo de droga, según la entrevista de consumo de drogas (López, Godoy, Pérez-García, Godoy y Sánchez-Barrera, 2001), realizamos, un análisis estadístico (t-Student), cuyos resultados mostraron que no había diferencias significativas en la ejecución neuropsicológica entre el grupo de consumidores y no consumidores, por lo que no se contempló dicha división para este estudio.
A continuación, se dividieron a los sujetos de estudio en función de las respuestas analizadas en la entrevista (Echeburúa y cols., 2008) en dos grupos, de acuerdo con sus sentimientos o pensamientos acerca de su condena, su ex pareja… Ambos grupos estaban igualados en edad y educación. Por último, tras la pasación de las pruebas neuropsicológicas, se hicieron pruebas t-Student
(análisis estadísticos) para ver si existían diferencias entre ambos grupos de maltratadores.
RESULTADOS
Estos son los resultados más relevantes de algunas de las pruebas de función ejecutiva de manera resumida que se han ido encontrando tras analizar las pruebas neuropsicológicas en conjunto con la entrevista sobre pensamientos, sentimientos y actitudes del maltratador (contestada bajo la opinión del propio participante).
1) Sentido de humillación y perfil neuropsicológico en hombres condenados por violencia contra la mujer.
Sesenta y ocho maltratadores fueron divididos en dos grupos de acuerdo a sentirse humillado (n=19) o no (n=49) durante la entrevista de evaluación.
Los resultados muestran que los maltratadores con baja flexibilidad cognitiva y baja memoria de trabajo tienden a no sentirse humillados.
PRUEBA DE MEMORIA DE TRABAJO. Letras y números
2) Justificación de las conductas violentas por parte del maltratador y perfil neuropsicológico en los hombres condenados por violencia de género.
Setenta hombres condenados por violencia de género se dividieron en dos grupos de acuerdo a justificar dichas conductas violentas (n=26) o no (n=44) durante la entrevista de evaluación. Los resultados muestran, que los maltratadores que tienden a justificar sus conductas violentas con su pareja o ex pareja muestran una ejecución inferior en flexibilidad cognitiva y memoria de trabajo.
PRUEBA DE FLEXIBILIDAD COGNITIVA. Trail Making Test
3) Indiferencia ante la condena por violencia de género y función ejecutiva en maltratadores
La muestra constó de 65 participantes condenados por violencia de género, que se dividieron en dos grupos en función de si se sentían indiferentes al castigo (n=20) o no (n=45) durante la entrevista de evaluación. Los maltratadores que se sienten indiferentes al castigo muestran baja impulsividad, poca flexibilidad cognitiva, poca memoria de trabajo y peor toma de decisiones, incluso cuando se les ha hecho ver que su conducta violenta podría llevarles a prisión.
PRUEBA DE TOMA DE DECISIONES. Iowa Gambling Task
DISCUSIÓN Y PERSPECTIVAS FUTURAS
Los resultados de la investigación ponen de manifiesto la importancia de estudiar el comportamiento del maltratador. El papel de la neuropsicología centrada en la conducta de los hombres condenados por violencia de género puede ayudar a conocer mejor el perfil y el funcionamiento de los hombres que ejercen violencia contra la pareja.
La ley orgánica de 2004 estableció la necesidad de crear programas específicos para los hombres condenados por violencia de género. Tras esta ley, y la posterior ley RD515/2005, donde se aprobaba la ejecución de la pena privativa de libertad,
especialmente en estos tipos de delitos; se intensificó el contenido de la terapia, para personas que en segundo grado, pasaban al régimen de semilibertad.
En la actualidad, el Programa de Tratamiento en Prisión para Agresores en el ámbito familiar (PRIA), está implantado entre los centros penitenciarios de la Administración General del Estado. Este programa para agresores de pareja, combina aspectos muy importantes desde la terapia cognitivo conductual, con aspectos sobre motivación inicial de los agresores y contenidos sobre perspectiva de género, aunque hay que señalar que estas terapias se imparten con un programa de intervención cerrado de igual número y carga de sesiones para todos. Y tampoco se diferencia entre tipo de condena, severidad de la violencia o estado actual de la víctima y del agresor.
Por tanto, conocer con mayor profundidad el perfil de los maltratadores, puede dar lugar en un futuro a una mayor concreción del tipo de ayuda que necesitan; y todo esto, puede contribuir en la disminución de la reincidencia de los actos violentos, por lo que además se estaría protegiendo a las mujeres víctimas de violencia de género.
RECONOCIMIENTOS
La investigación descrita en este trabajo ha sido financiada por el Ministerio de Ciencia e Innovación (MICINN) 2009-2012. Proyecto PSI 2009-13585“Caracterización y tipología neuropsicológica de los maltratadores”. Investigador principal: Miguel Pérez García.
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