EL JUEGO: FUNDAMENTO DEL DESARROLLO HUMANO
Tania Hidalgo, Laura López, Natalie Zamorano, Rocío Huichaqueo, Katherine Lambert Pedagogía en Ed. Física Deportes y Recreación
Facultad de Filosofía y Humanidades Universidad Austral de Chile
RESUMEN
El juego es una necesidad ineludible para el desarrollo del ser humano presente a lo largo de su vida, propio de la niñez que se pierde en las normas sociales a medida que vamos creciendo. El juego no posee una intencionalidad, sino que es guiado por las emociones vividas en el aquí y ahora. La base está en el contacto del bebé con sus padres, en el vínculo creado en la comunicación kinésica, a través de juegos corporales. El jugar por jugar sin un objetivo fuera de éste, el juego libre que nos permita crear y disfrutar el momento para posibilitar la exploración y el descubrimiento.
Palabras Claves: Emoción – Juego – Creatividad – Ludismo
INTRODUCCIÓN
Una persona que deja de “jugar”, de moverse libre y creativamente, está perdiendo la posibilidad de enfrentar nuevos retos y vivenciar situaciones que le van a permitir situarse en una actitud abierta para afrontar nuevos
conocimientos y experiencias de cualquier otro campo del saber y hacer humano. (Trigo, 2006: 3).
como juego tiene un valor intrínseco que nos libera y nos permite ser nosotros mismos.
Podemos entender al juego como aquello que realizamos frecuentemente de manera espontánea, tanto en la infancia como en la vida adulta, atendiendo a nuestro emocionar al hacer y no a sus consecuencias ni sus posibles aprendizajes.
El juego está en nuestra infancia, mucho antes del uso del lenguaje, está en la primera relación con nuestra madre, no necesitamos de objetos si no de nosotros mismos para imaginar y jugar. A medida que crecemos vamos perdiendo el jugar, y lo más importante el sentido del juego, le damos un propósito y olvidamos la satisfacción del jugar porque sí. A través del juego podemos conocernos y podemos conocer al otro, nos descubrimos a nosotros mismo y también el entorno, es por tanto esencial para nuestro desarrollo.
EL JUEGO: FUNDAMENTO DEL DESARROLLO HUMANO
En nuestro diario vivir distinguimos el juego, como cualquier actividad vivida en el presente de su realización y actuada emocionalmente, sin ningún propósito exterior a ella, hablamos de juego cada vez que observamos seres humanos u otros animales involucrados en el disfrute de lo que hacen sólo por el placer intrínseco que éste tiene. Podemos darnos cuenta que lo que define al juego es un operar, pareciendo que los niños al jugar imitan las actividades de los adultos como si se prepararan para su futuro, como si fuese una necesidad propia de nuestra naturaleza.
reflexionamos y buscamos objetivos del juego más allá del mismo juego perdemos el sentido de éste. “Toda conducta vivida fuera de los dominios del propósito o de la intencionalidad ocurre como válida en sí misma, y, si es vivida como tal, es vivida en el juego” (Maturana y Verden-Zöller, 2003: 136).
Maturana y Verden-Zöller (2003) plantean que el bebé humano encuentra a la madre en el juego antes de comenzar a vivir en el lenguaje. En términos generales, cualquier mamífero que no encuentra a su madre en el juego que lo confirma como bebé, tiene dificultades para crecer como un adulto normal capaz de vivir y de convivir. Las actividades de los animales que no existen en el lenguaje ocurren en el juego distinguiendo que ocurre al hablar de ella en las conversaciones propositivas e intencionadas propias de nuestra cultura. En el aspecto animal y en su corporeidad, la crianza, la limpieza, la búsqueda de alimentos, la pelea, la defensa de los cachorros, el cortejo, el apareamiento son todas actividades realizadas y vividas tal como nosotros vivimos el juego cuando jugamos.
Complementando la idea de Maturana y Verden-Zöller, Zorrilla señala que: “Mientras más complicada es la actividad psíquica del animal, es decir, mientras más se eleva en la escala zoológica, más complicados serán sus juegos preparatorios. Los múltiples instintos, borrosos en el niño, se van perfeccionando con el juego.” (2008: 546).
Esto quiere decir que los contenidos de los juegos corporales que jugamos en los primeros años de nuestra vida con nuestros padres, constituyen la matriz desde lo cual se organizan nuestros juegos desde la niñez, la adolescencia y la vida adulta. Camels (2004) llama a estos juegos de crianza entendiendo el término crianza como instruir y educar, que proviene del latín creare que significa crear, producir de la nada, engrandar o procrear, en portugués el término significa niño.
Los juegos de crianza son aquellos donde los objetos están escasamente presentes y si los hay pueden ser reemplazados por otros objetos o por el cuerpo sin que varíe la esencia del juego. “Desde un punto de vista evolutivo los juegos de crianza estimulan el pasaje de la motricidad refleja y de la actividad funcional al comportamiento humano” (Camels, 2004: 22). Dentro de estos juegos podemos encontrar: Juegos de sostén, ocultamiento y persecución. Aquí las adquisiciones motrices más importantes tienen su nacimiento en los brazos de un adulto.
Desde a muy temprana edad, los juegos corporales o de crianza estimulan y actualizan los miedos básicos y en el mismo tiempo las herramientas para elaborarlo. Con relación al cuerpo estos miedos básicos pueden resumirse en el tener temor a la pérdida de la referencia táctil (juegos de sostén) y en el temor a la pérdida de la referencia visual (juegos de ocultamiento), y los juegos de persecución en los cuales se pone a prueba la capacidad del cuerpo en movimiento y la confiabilidad en el refugio. En una primera instancia el refugio es un lugar en el cuerpo del adulto después se traslada a un espacio físico, un lugar corporizado, un lugar donde estar a salvo y refugiado. (Camels, 2004)
simplemente experimentar, divertirse, re-crearse, liberarse, es ser uno mismo. El juego le da paso a la fantasía, a creer en imposibles, a imaginar, a soñar, olvidando los estereotipos y las normas sociales, pudiendo actuar libremente permitiéndose sorprender e impresionar. Lo anterior se expresa en la siguiente imagen:
Fuente: Trigo, 2006
Podemos entender el juego desde la comprensión del sentido lúdico el cual es la “capacidad humana de gozar la vida en el aquí y el ahora de una manera autónoma y constructiva para la persona” (Trigo y colaboradores, Cit. en Trigo, 2006) que estará determinado por las sensaciones de la personas para poder decir que los juegos son lúdicos, si le produce cierto bienestar, se siente libre, por lo que no todas las actividades pueden ser consideradas como lúdicas.
momento del juego. Ahora bien, no sólo se centra lo lúdico con juegos de actividad, sino en acciones sencillas como el placer de un niño al poner en juego su imaginación, sin necesariamente ejecutarlas. (Trigo, 2006)
La creatividad o inteligencia creadora Trigo la define como “la capacidad humana de búsqueda de nuevas posibilidades” (2006: 14), este deseo de crear se va perdiendo a medida que el ser humano crece, las recompensas y las normas van limitando el juego, quitando la libertad de acción.
El juego tiene un valor intrínseco, un fin en sí mismo, no sirve para nada más que para jugar, para divertirnos y producirnos satisfacción. Los juegos en plural no tienen el mismo significado que el juego en singular, los primeros son actividades que llevan al verdadero juego. Por lo tanto cuando se realiza el verdadero juego podemos hablar del juego creativo. El siguiente esquema resume lo planteado con anterioridad.
BIBLIOGRAFÍA
Calmels D. (2004) Juegos de crianza. El Juego corporal en los primeros años de vida. Buenos Aires: Biblos
Maturana, H., Verden-Zöller, G. (2003) Amor y Juego. Fundamentos Olvidados de lo Humano. Santiago: J.C.Sáez.
Trigo, E. (2005) Juegos Motores y Creatividad. Barcelona: Paidotribo
- (2006, Julio) Juego y Creatividad: El re-descubrimiento de lo lúdico. Aportes prácticos a la fundamentación de algunos de los pilares de la ciencia de la motricidad humana. Publicado en V Congreso Internacional de las Actividades
Físicas Cooperativas. Oleiros-A Coruña, España.