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INSTITUTO DE ESTUDIOS ALICANTINOS «
REVISTA
INSTITUTO DE ESTUDIOS ALICANTINOS EXCMA. DIPUTACION PROVINCIAL
DE
ALICANTE
Patronato JoséM.° QuadradodelC. S. I. C.
N.°12 II Epoca Mayo 1974
DIRECTOR! JUAN ORTS SERRANO
SUB-DIRECTOR Rafael Azuar
CONSEJO ASESOR: Juan Mateo Box José A. Cía
Enrique Llobregat Manuel Martínez Blasco P. Francisco Espinosa Cañizares
PORTADA: José A. Cía
□EPOSITO LEGAL: A. 51 -1969
IMPRESA EN: Gráficas DIAZ · Vial de los Cipreses, 19 - Alicante
SUMARIO
ESTUDIOS Y ARTICULOS
Notas para una biografía del pintor Lorenzo Pericás Ferrer
Adrián Espí Valdés... 7 El mundo poético de Alfredo Gómez Gil
Francisco Carenas... 27 La obra en Córdoba del ilicitano Don Marcelino Siuri, Obis
po y escritor
José María Ortiz Juárez... 43 El poeta Carlos Fenoll...
Vicente Ramos ... 63 Excavaciones en el cementerio de un poblado morisco
Federico Rubio Gomis... 77
TEXTOS
Cuento.— Cita en el sol
Concepción Rodríguez Conca. .... 87
Poesía.— Siete poemas
Consuelo Jiménez de Cisneros... 99
NOTICIERO
Noticias y Actividades... 107
ESTUDIOS Y ARTICULOS
Adrián Espí Valdés NOTASPARA UNA BIOGRAFIA DEL PINTOR
LORENZO PERICAS FERRER
La muerte, en Alicante, de Lorenzo Casanova y Ruiz, ocurrida la mañana del 23 de marzo de 1900 en su casa-estudio de la calle del doctor Gadea (1), deja en el más grande dolor y el más sensible desamparo a la grey artísticaalicantina, a un nutrido grupo de pintores y escultores que se han formado bajo la égida del ilustre alcoyano.
Allí, en el obrador, ha acudido todos los días, y desde 1885, fecha en que el maestro se establece en la capital (2) un ilusionado alumnado, un grupo de jóvenes ansiosos, inquietos, deseosos de crear arte y enfrentarse con los problemas de la creación plástica. Allí está Vicente Bañuls, pintory escultor, autor de bellas obras (3), Adelardo Parrilla y Candela, nacido, circuns
tancialmente, en Cartagena, alumno predilecto de Casanova, gran bodegonista y pintor de paisajes (4); en cierta manera también Heliodoro Guillén Pedemonti —toda una institución en Alicante- debe parte de su formación a las enseñanzas recibidasen el taller del pintor alcoyano. Alumnos son, igualmente, Sebastián Cortés Sevilla, José López Tomás, Mariano Orts Masiá, Rafael Hernán
dez López, Andrés Buforn Aragonés y, finalmente, y entre otros más que dejamos en la presente ocasión de reseñar aquí, un paisano suyo, nacido en Alcoy, humilde y bondadoso, vocacio- nalmente artista y pintor, llamado, como el maestro, Lorenzo, empujado a ser al desaparecer Casanova, durante cierto tiempo, el continuador deaquella "Academia de Bellas Artes" en la que tanto entusiasmo depositara el gran pintor. "Aquel estudio ha
ESPI: Notas para una biografía...
cambiado de dueño, la placa en forma de paleta clavada en la puerta de la casa, lo anuncia. En ella se lee el nombre de Lorenzo Pericás: es decir, otro Lorenzo, otro alcoyano, otro pintor... Uno de sus discípulos predilectosha venido a ocuparlo, y allí continúa imperando el arte y rindiéndose tributo de admiración al maestro... ¿Quién mejor podía suceder al llorado maestro?" (6).
Pero, ¿quién fue Lorenzo Pericás?, preguntamos nosotros.
¿Cómo y cuándo vino a Alicante? ¿Qué representa en la pintura alicantina contemporánea? Intentemos ya, ante esta triple interro
gante, trazar el perfil de su vida y de parte de su obra plástica. La partida de nacimiento de Lorenzo Pericás no la hemos podido hallar en las parroquias de Alcoy, las dos existentes en la fecha de su natalicio —Santa María y San Mauro y San Francisco—, pero su viuda ha sido quien nos ha facilitado la data, asegurán donos que fue el año de 1863 el de su nacimiento, puesto que su muerte se produjo cuando el artista tenía cuarenta y nueve, y el óbito en cuestión acaeció en Alicante en 1912.
Nacido, pues, en Alcoy ya doblado el sigloXIX, hijo de una modesta familia compuesta por Lorenzo Pericás, hojalatero de oficio, y Dolores Ferrer de profesión sus labores, el progenitor lo coge como aprendiz en su pequeño taller, pero bien temprana
mente el pequeño Lorenzo se inclina por el dibujo garabateando sobre papeles de "barba" y cuadernos escolares que caen en sus manos. Ésta predisposición innata hace reflexionar al padre que decide, a pesar suyo, trasladarle a Valencia —cuna de artistas en la creencia de la familia— para que estudie dibujo. En la Escuela
Superior de San Carlos no hemos encontrado la documentación
—matrícula y calificaciones posteriores— del presunto pintor, por lo que nos inclinamos a pensar que Pericás ingresa en la Escuela de Artes y Oficios, y que aquí desarrolla su inteligencia innata y fomenta sus cualidades artísticas.
El traslado a Alicante lo fijamos en torno a 1885, y a conse cuencia de las epidemias coléricas. Pericás puede decirse que huye de Valencia, también de Alcoy, donde el cólera morbo hace estragos, viniendo a avecindarse a la ciudad-puerto de mar, capital de la provincia. Coincide, pues, con el establecimiento también en Alicante de Casanova, y esta circunstancia, creemos, juntamente con el denominador común del origen de ambos, les va a unir en lazos de estrecha amistad, sin que la diferencia de
a
edad —Casanova tenía cuarenta y un años, y veintidós Pericás— supusiera nunca diferencia de mentalidad y credo estético.
Según la viuda e hija del pintor, Pericás después de ingresar en la Academia de Casanova estuvo pensionado un año en Madrid. La pensión no vino de parte de la Diputación Provincial, puesto que no figura el pintor entre los nombres de quienes alcanzaron tal gracia (7) y sí, sin embargo, de parte de un particular, como aclarará Pérez Bueno: "Merced a una pensión que le concedió el Sr. Penalva, pudo salir de Alicante, y la primera escapada fue a Madrid para ver nuestro museo —El Prado— y estudiar sus obras maestras. Allí permaneció hasta que se acabó la pensión, que fue como acabarse el seguro del sustento diario, y vuelto a Alicante con el recuerdo de la pintura de Velázquez, su más intensa impresión" (8).
La formación, la madurez plástica de Lorenzo Pericás debe atribuirse, en definitiva, a su esfuerzo,a su vocación hondamente sentida y honestamente servida, y a la especial tutela que Casanova ejerciósobre él. En ocasiones, hasta el mismo modelo del maestro era aprovechado por el alumno que le seguía en todo. Ambos, a la vez, trabajaban sobre idéntico tema, y de ello tenemos pruebas suficientes en obras firmadas por Casanova y en óleos signados por Pericás. Baste recordar esa "Gitana" casa- novista de la colección Miguel Gisbert de Alcoy, y esa otra
"Gitana" firmada en el ángulo inferior izquierdo por el alumno Pericás Ferrer, dedicada al "Excmo. Sr. D. Rafael Beltrán", y que recientementeha ingresado en nuestra Diputación Provincial/con todo el valioso legado de este patricioalicantino.
Nos dice el poeta Carmelo Calvo, que lo conoció desempe ñando un modesto cargo en la Escuela de Artes y Oficios patrocinada y sostenida por la antañona sociedad de Amigos del País, de cuya entidad el propio Calvo era secretario: "Pericás con el esfuerzo supremo de una voluntadindomable" tuvo que luchar para abrirse camino, para crearse un nombre en "los círculos artísticos y en los mercados donde se cotizan las firmas que se estampan en los cuadros". Un poco antes, Pérez Bueno se había ocupado de él, pues le había merecido la suficiente confianza como para incluirlo en sus "Artistas levantinos": "Su constitu
ción robusta parece dispuesta para reñir desde la infancia la batalla de la vida. Luchador tenaz, a su propio esfuerzo debe su
to ESPI: Notas para una biografía...
estimación en el arte. La mirada inteligente y brillante, acusa los destellos de un cerebro que sabe pensar ¡deas que son traducidas en el lienzo en bellas notas de color” (9).
Tal y como Casanova propagaba, el estudio intenso, el repetir una y otra vez cada forma, el ejercitarse en el dibujo, el
"trabajar el natural" habían de valerle a Pericás el dominar pronto y sabiamente el oficio, el poseer una técnica depurada y sólida.
"...Hay que verlo en su estudio delante del caballete, nervioso, excitado... Antes de dar una pincelada estudia, analiza y razona lo que va a hacer. Y sea apunte o cuadro, se ha de distinguir por le vprdad que respira, por la frescura del color".
1894 marca para el Alicanteartístico —lo hemos señalado en otras ocasiones (10)— un importantísimo hito. Lorenzo Casanova preside el jurado de la gran y transcendental exposición de Bellas Artes que se abre al público el lunes 11 de junio en el Teatro Principal. La ¡dea de la magna exhibición, en la parte plástica, es totalmente del maestro Casanova. Da la impresión cuando se coteja la prensa contemporánea de la efemérides —"El Alicanti
no" o 'El Liberal"— que quiso el pintor de Alcoy que el nombre de Alicante tuviera resonancia nacional demostrando a España entera que el supuesto "apartamiento" en orden a las artes plásticas, en que parecía vivir la capital no era tal, que Alicante, su provincia, había dado —y estaba dando— a las bellas artes nacionales nombres y hombres preclaros, y que se sentía con capacidad suficiente como para montar una exposición general.
Tampoco se le escapa al estudioso del tema la implícita intención de Lorenzo Casanova de presentar en público a sus alumnos, esos alumnos que él y sólo él habíaformado en su "Academia" o centro artístico, y para cuya labor años antes había solicitado el apoyoeconómico de la Diputación Provincial, contando entonces
—1890— con un incipiente alumnado en el que figuraban Pericás, Rafael Hernández, López Tomás y Vicente Bañuls (11).
En el catálogo de la exposición encontramos a pintores de prestigio, y con Sorolla, Salvador Abril, Pinazo o Cecilio Pía
—todos valencianos— aparecen Agrasot, Cabrera Cantó, Plácido Francés y otíos muchos dé nuestra propia provincia. Lorenzo Pericás Feirer es premiado con medalla de plata, galardón que merece igualmente Heliodoro Guillen. Pericás ha presentado dos cqádritos dé "género": "Enseñar al que no sabe" y "No sale la cuenta".
El pintorLorenzo Gasanova Ruiz, grabadode la época.
El féretro con el pintor Casanova en el Cementerio de San Blas.
El personaje señalado con la "x" es Lorenzo Pericás.
LorenzoPericásFerrer,ampliaciónde lafoto anterior.
Pericás en su estudio.
"Ensayando una misa", óleo de Pericás.
'Ensayando una misa", óleo de Pericás.
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Aquí, en 1894, se debe de fijar el lanzamiento definitivo, en el ámbito alicantino y provincial, del modesto pintor nacido en Alcoy. El, que no se había dado a conocer en ninguna exhibición personal ni tampoco colectiva, a partir de ahora va a ser llamado por el gran público, y sus pinceles poco a poco son requeridos por familias de abolengo: los Farinós, los Soto, etc. Se inicia una etapa fructífera y fértil en la que Pericás ejecuta retratos con los que "... involuntariamente ha recordado para bien suyo al maestro de Las Meninas". En este capítulo hemos de citar únicamente tres obras: el retrato de la señora de don Manuel Cremades, el retrato del Abad Pons que estaba en la sacristía de Santa María de Elche y el de su hija, niña de pocos años, cuadro que dejó inacabado, que guarda la familia del pintor con extremado cariño, y que constituye una pieza maestra en la producción de Pericás, ejecutado poco antes de morir el artista.
Pericás, a la vez,es paisajista, realiza cuadros de costumbres y del denominado "género", estampas de los interiores de los claustros alicantinos de Santa María y San Nicolás; sacristías y lugares recoletos, así como toda una variada colección de floreros en cuya temática llega a ser reputado auténtico especia lista: "Pericás sobresalió en la pintura de las flores; él que sólo encontró espinas en su camino" (12).
Al periodo 1894-1903, fecha la última en la que contrae matrimonio, corresponde "Ensayando una misa", lienzo que forma parte de la colección de la Diputación Provincial, y que últimamente ha podido admirarse en la exposición antològica celebradaen la Caja de Ahorros del Sureste de España del 5 al 30 de noviembre de 1973 (13). De estos años es "El adobador de cosís y dibrells" y "Preparándose para las danzas", así como los tres preciosos lienzos que guarda la colección municipal de Alcoy, su pueblo nativo, con un marcado acento "modernista", y que en sudía documentamos (14): "Niña con flores" (1'08x0'68),
"Joven en actitud mística" (1'10x0'90) y "Retrato de señora"
(1'08x0'68). No hemos podido ampliar la noticia que el doctor Ramos nos brinda en su "Teatro Principal" sobre la participación de Pericás en la Exposición Internacional de Bellas Artes de San Petersburgo en 1900, lo que quisiéramos para conocer, al menos de referencia, la obra o las obras que el artista llevó a aquel certamen, al que también asistiera Vicente Bañuls (15).
fi ESPI: Notas para una biografía...
Un interesante, y pintoresco, hecho sucede en los primeros meses de este 1900. Se trata de un sorteo o rifa de "paletas y panderetas regaladas por nuestros pintores para la Estudiantina que postúló estos carnavales", y en esta especie de subasta hallamos el nombre de un buen número de alumnos de Casanova: Heliodoro Guillen, Adelardo Parrilla, Sebastián Cortés, Reus y Pericás, quien ha donado: "Un húsar", "Jijonenca",
"Niño músico", "Flores", "Monaguillo", "El corneta y su novia"
y "Colillero", pequeños divertimentos, apuntes y bocetos cuyo paradero desconocemosen la actualidad (16).
Y al llegar aquí una auténtica convulsión tiene lugar en Alicante. Muere Casanova y desaparece con él toda una institución que debe y tiene que continuar. Lorenzo Pericás es, tal vez, el que más hondamente siente tan sensible pérdida. No se muevedel lado del maestro y, al óleo, pinta su rostro muerto, sin vida. Apenado y herido en los más íntimo lleva las cintas del féretro en el acto del sepelio, juntamente con Carmelo Calvo, Heliodoro Guillen, Luis Pérez Bueno y otros admiradores del pintorextinto. En la fotografía que se toma ya en el cementerio de San Blas, con el ataúd abierto y expuesto el cadáver a la contemplación de los alumnos aparece Pericás con la mirada triste ybaja, dirigida hacia la cabeza del llorado maestro.
Las ¡deas de homenajes y recuerdos póstumos sonvarias en los días inmediatos al fallecimiento de Casanova. Se piensa, incluso, en un "Círculo Casanova-Academia de Bellas Artes"
cuya presidencia de honor se cree conveniente la ostente el alcalde de la ciudad Barón de Petrés, y la efectiva recaiga en Guillen, siendo el director artístico Vicente Bañuls (17). Entre los nombres citados no advertimos, en consecuencia, el de Pericás, sin embargo, es Pericás uno de los más entusiastas impulsores del proyectosin figurar oficialmente en nada. Cuando en el mes de octubre se pone en funcionamiento la entidad tiene que ser Adelardo Parrilla el director artístico, pues Heliodoro Guillen se ausenta de Alicante al tener que ocupar la cátedra de dibujo del instituto de León: "... el Sr. Guillen ha presentado la dimisión de su cargo de presidente del Círculo de Bellas Artes-Academia Casanova de esta capital, para cuyo honorífico cargo se nos asegura que será nombrado nuestro amigo don Luis Pérez Bueno" (18). Uno u otro, Parrilla o Luis Pérez Bueno ocuparon aquella presidencia y en ninguno de los casos le fue encomenda
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da ésta a Lorenzo Pericás que fue el pintor más íntimamente unido alespíritu de Casanova.
Vidal Tur, sin embargonos indica que, muerto Casanova, fue Pericás quien lleva adelante la "Academia" que fundara aquél, si bien José Antonio Cía señala que al frente de aquella estaba Adelardo Parrilla, otro de los alumnos predilectos, y otro de los buenos pintores que el Alicante plástico puede presentar en cualquier momento (19). En el otoño de este 1900, muy movido artísticamente en Alicante, la capital recibe la visita del ministro de Obras Públicas e Industria y Comercio, don Rafael Gasset y Chinchilla que viene a inspeccionar el pantano de Tibí y a impulsar sus mejoras. Con tal motivo la Diputación Provincial encarga a Lorenzo Pericás un cuadro con que obsequiar al político español "en muestra de agradecimiento". Carmelo Calvo, secretario de la corporación provincial, es quien nos facilita el título dela obra: "Flores de la tierra".
En 1903 Lorenzo Pericás Ferrer contrae matrimonio con la joven torrevejense Consuelo Gil Tévar, de cuyo enlace han de nacer dos hijos: José, que dibujará admirablemente por propia iniciativa, sin dirección de maestro alguno, ni siquiera la de su padre —que fallecerá siendo él muy niño—, y Mercedes, a quien Pericás retratará —como se ha dicho anteriormente— muy pequeña en un delicioso óleo. El matrimonio, feliz aún dentro de las muchas estrecheces económicas a que está sometido, quedará roto demasiado pronto, a los nueve años de celebrado, al fallecer Pericásen 1912 cuando contaba cuarenta y nueve años de edad y su viuda bastante menos, solamente veintiséis.
Esta razón, la del matrimonio, es quizá la que excusa la no aportación personal del pintor a laexposición de* este mismo año, prefiriendo el artista ser miembro del jurado que tuvo que discernir los premios y las recompensas. Es una exposición industrial, agrícola y artística de relevante significación, abierta al público el primero de agosto (20). Lorenzo Pericás, sin embargo, está representado en la muestra plástica, pues son varios los coleccionistas que exhiben obra suya y fuera de concurso, según esta relación de propietarios, títulos de cuadros y medidas de cada uno de ellos que señalamos aquí: D. Rafael Quixot Pérez presenta: "Estilos del país" (1'58x1'35), "La comunión" (0'99x
1'28), "Cabeza de niña" (0'90x0'60) y "Echando un cigarro"
ESPÍ: Notas para una biografía...
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(0'70x0'56); don Ernesto Romá: "Las flores" (0'95x0'55); don Antonio Rizo: "La lección" (0'60x0'65); don Próspero Lafarga:
"Eligiendo telas para un altar", y F. Torrent: "En el claustro".
"Con el número 235 presenta el Sr. Torrent un cuadro de más de un metro de largo titulado "En el claustro", debido al pincel del reputado maestro don Lorenzo Pericás... En las obras de Pericás —leemos de un escrito contemporáneo— predomina la hermosa tonalidad del conjunto con fondos inimitables y perspectivas muy bien entendidas y ejecutadas. En el cuadro a que nos referimos, aunque no se halla en condiciones de poderlo examinar debidamente, pueden apreciarse esas bellezas. La agru
pación de los frailes es de acertada composición, correctísimas las cabezas de las figuras y muy bien interpretadas las luces"
(21).
También copiamos de la revista "Museo-Exposición" otra descripción de un segundocuadro de Pericás, el del coleccionista José Rizo, número 226del catálogo correspondiente, titulado "La lección". "Un grupo de monaguilloscon el maestro y un músico, ocupan un recinto de la iglesia donde penetra la luz por una ventana. La característica de Pericás que es pintar unos fondos admirables hace en este cuadro derroche de maestría... Si el Sr.
Rizo es el propietario de esta bellísima producción de arte le felicitamos por su adquisicióny buen gusto" (22).
Enlazamos ahora con otro acontecimiento que guarda relación con este de las exhibiciones públicas, ytal circunstancia acontece al final de la vida del pintor. "Las obras que ha pintado
—dice Pérez Bueno— son poco conocidas. Preciso es que siga trabajando y dé aconocer sus obras fuera del reducido círculo de una provincia. El arte es cosmopolita, sí, pero en las grandes capitales del mundo es donde se celebran esos certámenes artísticos que se llaman exposiciones. Allí es donde hay que presentar y exhibir los trabajos para llamar la atención pública, darse a conocer y obtener el exequatur. Algo así como una licen
ciatura...". Estas palabras —talmente un consejo con ribetes de invitación— justifican el que Pericás envíe una obra a San Peters- burgo en enero de 1900, y también, aunque la distancia es mucho más larga en el tiempo, justifican su presencia, por primera y única vez, en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid de 1912,-año, precisamente, en el que el pintor muere.
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En efecto, en este concurso plástico inaugurado el 18 de mayo con la asistencia de Alfonso XIII y la familia real, se catalogan mil cuarenta y tres obras de pintura, grabado y dibujo, dos de cuyos trabajos, números 708 y 709 del catálogo corres
pondiente son del pintor de Alcoy: “El relojero" (0,98x0,68) y
"Santa Teresa" (1,10x1,45).
Se trata de dos obras diametralmente opuestas. La primera, de carácter costumbrista,dentro de ese manido sector de pintura que se ha convenido en llamar "de género", temas amables preferentemente, desendafados, con un gran sentido de lo decorativoy familiar; la segunda, una obra hagiográfica, intimista y mística a la vez, por tratarse, además, de la interpretación
—muy a lo siglo XIX todavía— de la ilustre fundadora abulense.
En el jurado que ha de consignar los premios, y entre los vocales, encontramos a Fernando Cabrera Cantó, alcoyano, discípulo de Casanova y condiscípulo de Pericás; y entre los expositores por la modalidad de la pintura descubrimos nombres prestigiosos: Ignacio Pinazo, Moreno Carbonero, Rusiñol, Darío de Regoyos, Romero de Torres, José Nogué, Nicanor Piñole, Alvarez de Sotomayor... (23). La presencia de los alicantinos es, sin ser abultada, notable: el propio Cabrera Cantó, que lo hace fuera de concurso, el escultor José "Peresejo", Manuel Cara y Espí, granadino de nacimiento pero alcoyano de adopción.
Algunos de los discípulos de Casanova se dan cita en Madrid:
Lorenzo Aguirre, con dos obras y Adelardo Parrilla con un retrato. Figuran como expositores igualmente Francisco Rodrí guez Clement, y Francisco Rodríguez Sánchez, su hijo; Angel Ortiz Aragonés, de Villajoyosa, discípulo de Esteve, y Vicente Huarte Mendicoa, pintor nacido en Cuenca pero residente por aquel entonces en Santa Pola (24).
La exposición, hemos dicho, se abre el 18 de mayo y se clausura el 8 de julio. A Lorenzo Pericás se le premia con una mención de honor. La prensade Alicante, en su día, se ocupa de esta presencia desu pintor en la Villa y Corte, presencia que se debe a un esfuerzo titánico del artista por vencer su modestia innata y su apocamiento. "Concurre a esta exposición con dos obras: Santa Teresa y El Relojero. En ambas, pero sobre todo en la primera, domina con vigor la totalidad, la mirada de conjunto que hace el cuadro, y resplandece el colorido castizo, que tanto
te ESPI: Notas para una biografía...
por las enseñanzas del inolvidable Casanova como por el sentir de Pericás puede conceptuarse como privativo de este artista; el único, según creo, que queda del grupo deanimosos muchachos en quien yo fundé la esperanza de una escuela... estos bellos cuadros de Pericás son gratísimo recuerdo de aquel tiempo en que tantas iniciativas generosas coincidían para bien del arte de la pintura en la bella, en la cultísima ciudad de Alicante" (25).
Días más tarde la prensa alicantina se ocupa de Pericás nuevamente, dando con júbilo la noticia de su triunfo, modesto también —una primera mención honorífica— pero triunfo a la postre: "Nuestro paisano ha triunfado. El pintor que ha poco moría en la pobreza, habrá experimentado hoy la satisfacción y el orgullo del artista al ver que no en balde puso sus esfuerzos en mancharunlienzo..." (26).
Volvemos en esteavanzar y regresar de la vida y la obra de Pericás a 1903. Es un año singularmente importante en la vida del pintor alcoyano. Preside el Casino don Rafael Beltrán —que ha sido senador del reino— y la junta directiva de la sociedad decide la decoración del inmueble de la Explanada. Al parecer Lorenzo Pericás gana mediante un concurso más o menos abierto, el encargo de realizar tan importante trabajo, pero la verdad es que en la decoración intervienen otros artistas locales, condiscípulos en el taller de Casanova, y amigos. Con Pericás van a trabajar Guillén y Bañuls.
Amigo Pericás del abad de la colegiata de San Nicolás, éste le deja establecer su estudio en una dependencia alta del templo, y es aquí, precisamente, donde el pintor realiza esos lienzos
"modernistas" en línea perfectamente con las producciones plásticas que responden a los gustos del momento, y que hemos convenido en encuadrar en el llamado "styl nouveau" o
"modern styl". De aquí salen —para el zaguán del Casino— unas telas muy entonadas: mujeres, niños,flores, palomas... arabescos, ondulaciones y líneas sinuosas. Entre los modelos femeninos descubrimos la figura de su esposa, que reaparece en los bellos desnudos alegóricos de la cúpula de la escalinata. Unos lienzos de gran efecto decorativo y noble ejecución. De entre ellos queremos resaltar por su atildada construcción y temática desen fadada y popular, el panel en el que una mujer da de beber a unos menesterosos, tema que la familia ha titulado "Los borra
η
chos". Los trabajos, por lo que hemos podido averiguar, le fueron abonados al pintor con mucha lentitud y premiosidad: "El presidente del Casino D. Emilio Díaz Moreu nos participa haber dado orden, hace muchos días, de que se entregue a Pericás la cantidad que dicha sociedad le adeuda, y que no excederá de cien pesetas. Además probablemente el Casino socorrerá al desgraciado pintor" (27).
En la "Historia del Casino de Alicante" muy poco se habla de Pericás. El autor de tal memoria se limita, simplemente, a nombrar a los artistas que lo enriquecieron con sus obras, y al Rescribirse el llamado Salón Imperio se indica: "Su mobiliario y ornamentación son soberbios, presentando magníficas pinturas de los artistas alicantinos Guillén, Parrilla, Pericás y otros" (28).
Más o menos, en definitiva, lo que había escrito mucho antes en el volumen correspondiente a la provincia de Alicante, de la
"Geografía General del Reino de Valencia", Figueras Pacheco:
"...casi todas las estancias están decoradas con exquisito gusto por los artistas Pericás, Guillén, Parrilla, Bañuls, Martínez, Fajardo, Carrillo y Piqueres, alicantinos casi todos ellos" (29).
Tales telas las tenía terminadas Pericás según creernos, en abril de 1905, y coincidió la conclusión de las mismas conjla' llegada a la capital, el día 14 del mismo mes, de Alfonso XIII, ocasión que ha de valerle al artista para pintar el retrato del rey que durante algún tiempo esté en el Ayuntamiento, así como una réplica del mismo en el salón de sesiones del consistorio alcoyano (30).
A estos años pertenecen en la producción de Pericás otros lienzos y decoraciones —algunas de ellas en ciertas casas parti
culares de Novelda, obras de una extraordinaria hermosura— de perfecta armonía "modernista", con siluetas y dibujos curvilíneos de notable acierto. De ello, aunque en tal ocasión fijáramos equi
vocadamente la cronología de la pintura, ya apuntábamos algoen un trabajo anterior (31), por lo que no insistimos ert la presente ocasión. Pero sí identificamos de este período y estilo aquellos desnudos femeninos —mujeres bañándose—, que estaban en algunas paredes del desaparecido Café Suizo.
Hemos indicado que Pericás domicilió su estudio, en algún momento, enla colegiata de San Nicolás, y ello motiva, en parte, algunas de sus obras de carácter amable, '^tumbrista, con el
«8 ESPI: Notas para una biografía...
reflejo de interiores de sacristías y templos, tal por ejemplo, "Un grupo de monaguillos con el maestro y un músico", posiblemente el mismo tema de "Ensayando una misa", que figura en la colección de la Diputación Provincial. Pero Pericás tuvo otros estudios, tal el ubicado en el mismo Teatro Apolo, de Benalúa, con anterioridad en un piso alto de la Rambla y últimamente en una casa del Altozano, enfrente mismo del obrador que se había construido Vicente Bañuls, estudio, el de Pericás, que vísperas de su muerte tuvo que ser vendido al señor Zarandieta para conse guir algún efectivocon que paliarlos innumerables gastos que su enfermedad, y su estancia en Madrid por dicho motivo, le ocasio
naron. Fue el mismo Gabriel Miró, gran amigo de Pericás y de su familia, quien intervino en la operación, ingresando en una cartilla de la caja de ahorros el producto de aquella venta necesaria y urgente.
Y llegamos en este bosquejo biográfico al triste e irremedia
ble desenlace. Lorenzo Pericás está atacado de una parálisis progresiva que avanza a pasos agigantados, que se fija de una manera más acusada en los brazos y manos y en los ojos. Los últimos dos años de su vida son de auténtico sufrimiento tanto físico como moral. La esposa le observa cómo, a pesar de todo, sigue pintando, cómo con la mano izquierda se coge el codo y la muñeca del brazo derecho, cómo le tiembla el pulso y con ello el pincel. Pericás, pintor exquisito, pierde el control de cada pincelada. Los recursos económicos del pintor son, a la vez, exiguos, tanto y en tal extremo que algunos compañeros y amigos, y entre ellos sobremanera Gabriel Miró, el ¡lustre prosista, cuyo segundo apellido. Ferrer, coincide con el del pintor, tercia en el problema, tal y como vamos a ver.
La salud del pintor es precaria, tan delicada y amenazadora que se da la triste circunstancia de que algunos meses antes de su muerte la prensa de Alicante da noticia —falsa, por supuesto— del óbito del artista. Ello ocurre en la edición del "Diario de Alicante" de 20 de diciembre de 1911, cuyo texto recogemos aquí: "Al entrar en máquina nuestro periódico nos traenla noticia de haber fallecido este artista alicantino tan desventurado como digno de mayor suerte. Pericás, desde su modesta esfera, logró a fuerza de constancia y aptitudes llegar a ocupar un puesto señalado entre los pintores de la región. De su pincel hay muestras en el Casino y en multitud de ‘casas de ésta. Sin
'Cabeza de Estudio", óleo de Pericás.
Retrato de Señora", óleo de Pericás.
"Retablo de la Soledad", detalle.
"Gabriel Miró, niRo", óleo de Lorenzo Casanova.
espacio para más queremos testimoniar a su familia la expresión sincera de la parte que en su pesar tomamos".
Al día siguiente, como era lógico esperar, el periódico tiene que publicar una "Rectificación agradable": "No ha fallecido el artista Lorenzo Pericás. Anoche dimos la falsa noticia sin comprobarla por falta de tiempo: por teléfono se nos dio cuenta de ese triste acaecimiento... que no ha acaecido por fortuna.
|Que todas nuestras equivocaciones y nuestros yerros fueran como esal Quien falleció es persona de próximo parentesco con Pericás y que lleva su mismo nombre" (32).
"Pericás no falleció entonces, es verdad —dice el doctor Ramos—, pero sus días eran tan desconsolados como agónicos"
(33). Gabriel Miró, cuya amistad y simpatía por el pintor de Alcoy se debe y remonta a los años de infancia del escritor, justo en aquellos tiempos en que acudía el autor de "Las cerezas del cementerio" al estudio de su tío Lorenzo Casanova, en los primeros meses de 1912 emprende una campaña en favor del artista, y con fecha 5 de marzo de tal años remite a la prensa alicantina "una súplica llena de ternura": "Me dicen —relata—
que nuestropintor Lorenzo Pericás está muy enfermo, casi ciego y tan pobre que pronto buscará el refugio del Hospital, mientras sus hijos lloran a las puertas de la Beneficencia" (34). El escrito de Miró es como una carta abierta al director del órgano de información Emilio Costa. "¿Quieres ayudarme para que Alicante remedie o mitigue al menos —dice—, las angustias de ese hombre desventurado cuyas obras nos han traído tantas veces la alegría de pensar y decir que las produjo un hermano nuestro?
¿Qué te parece la ¡dea —añade— de una exposición de cuadros de Lorenzo Pericás que tuvieran la preciosa y santa compañía de los cuadros de su glorioso maestroLorenzo Casanova?".
La llamada de Gabriel Miró tiene eco, mueve a las concien
cias. El día 8 del mismo mes el propio "Diario de Alicante" inicia la tarea en favor de Pericás. Federico Amérigo es quien en primer lugar ofrece un cuadro suyo para una exposición homenaje y benéfica. Otro periódico "Eco de Levante", aplaude la idea de Gabriel Miró: "admirable nos parece, y por su éxito —que lo alcanzará, es indudable— trabajaremos todos unidos, los que escribimos en los periódicos, alentados tan sólo por ver cuanto antes a Pericás en su estudio, produciendo obras maestras..."
20 ESPI: Notas para una biografía...
(35). Otroperiódico, "El Correo", se suma a la campaña iniciada, y hasta "El Liberal", de Murcia, en su redacción alicantina, es sensible a la tristecircunstancia.
La llamada de Gabriel Mirótiene repercusión. El alcalde de la ciudad, don Federico Soto, consigna cinco pesetas diarias como ayuda al artista,y son bastantes los alicantinos que de una u otra manera aportan su colaboración económica. Lorenzo Pericás se siente amparado, en deuda con sus amigos, tanto que una pequeña carta publicada en las columnas de la prensa diaria sirve para agradecer a todos su desinterés: "Sr. D. E. Costa, director del "Diario de Alicante". Distinguido amigo: Ruego a Vd. haga público testimonio de mi inmensa gratitud a las distinguidas autoridades de este venerable pueblo, al angelical Gabriel Miró y a esa nobilísima prensa alicantina por los actos realizados en favor mío..." (36). Rafael Altamira, desde Madrid, acoge la ¡dea de favorecer al pintor con cariño, "a ella me adhiero —indica— con todoentusiasmo" (37).
Los esfuerzos y entusiasmos de todos llegan, sin embargo, tarde. Lorenzo Pericás fallece el 27 de agosto de 1912. V muere recién premiado en Madrid, con el éxito fresco. "Anoche a las once falleció Lorenzo Pericás, pintor de grandes merecimientos que no logró en vida la recompensa a que era acreedor..." (38).
"Ha muerto Pericás, el pintor de las flores... Pericás, que ha enriquecido con susobras algunos museos, ha muerto pobre, en la mayor indigencia, patrimonio que parece exclusivo de los artistas que valen..." (39).
Es el autor de "Nuestro padre San Daniel" —el angelical Gabriel Miró— quien no se ha apartado ni un solo segundo en los últimos días del lecho mortuorio del pintor, quien le amortaja, quien se cuida de todos los detalles, quien organiza el sepelio y quien, además, se ofrece incondicionalmente a la viuda para todo lo que sea menester: "No se preocupe de nada —le dice— me tiene a mí". Lorenzo Pericás ha muerto en un inmueble de la calle Teatinos, muy cerca dedonde naciera otro alicantino ¡lustre, Carlos Arniches.
Al acto del sepelio acude poca gente. "Los pocos amigosy discípulos del pintor muerto que supieron la triste nueva". Quizá le acompañaran al cementerio de San Blas Francisco Muñoz Gosálbez,tal vez. Lorenzo Aguirre, acaso José Mingot Cremades,
ei
Domingo Tafalla Navarro o Emilio Varela Isabel. Su fallecimiento ha sido triste y pobre, y triste y pobre la despedida, sin presidencias oficiales —como en el magno entierro de Casanova, su maestro— y sin "olor a multitudes".
Apenas transcurridos los primeros días del fallecimiento, de nuevo la prensa reemprende la campaña en favor del artista extinto, ahora en ayuda de la familia, de su viuda Consuelo Gil y de sus hijos José y Mercedes, niños. Una comisión de amigos y alumnos visitan la alcaldía y más tarde al presidente de la Diputación Provincial. Los señores Soto y Formigós ofrecen su
"valimiento" en el "Diario de Alicante", que abre una lista de donantes, "de todos —dice la prensa— esperamos un latido de piedad, un socorro para la afligida y desamparada familia". En Alcoy, patria chica del pintor, pueblo del que saiió joven, un adolescente, y al que no regresó más, también se movilizan quienes le estimaban, y "pintores, músicos, literatos, se aprestan a contribuir a la gran obra. Fernando Cabrera ha hecho un donativo de cien pesetas, y tendrá intervención importante en la fiesta que va a celebrarse (en su favor)..." (40).
Ha sido también Gabriel Miró —hijo y nieto de alcoyanos—
quien ha concienciado a la ciudad, a través, sobre todo, de una carta que publica el periódico local "Heraldo" a comienzos de septiembre, y de cuyo contenido extractamos algunos fragmen tos: "En marzo último supe la enfermedad y miseria de este artista de tantos merecimientos. Estaba tullido, postrado, ator mentado por los dolores de su médula destrozada, afligido de congojas y exaltaciones, viendo su hogar sin amparo de nadie...
Desdeentonces el pintor alcoyano fue consumiéndose, retorcién
dose en su mal incurable; pero algunos instantes sonreía porque su mujer y sus hijos tenían pan, y sonreía amorosamente pronun
ciando el nombre de su maestro Lorenzo Casanova, y recordando la hermosura y grandeza de su Alcoy...". Gabriel Miró, después de este exordio va al grano, acude a solicitar ayuda: "A Fernando Cabrera, a vuestro alcalde; al que preside vuestra casa más fastuoso de fiestas, ese poderoso Círculo Industrial; a Don Carlos Pérez Barceló, a Don Santiago Reig, a los periodistas alcoyanos les pido que digan a ese pueblo fuerte, prócer, nobilísimo..." que es menester amparar a la familia de Pericás. "Lorenzo Pericás
—concluye— ha sido un pintor fecundo, de un estilo amplio, sobrio, enamorado de nuestro Levante, de la intimidad de
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nuestras costumbres; fue pintor admirable de flores, y copió también deliciosamente los interiores de nuestras parroquias y sacristías, mojando su pincel en la ironía y el misticismo..." (41).
Algunos días después, también en la prensa alcoyana, se pide que "Nuestro Municipio, por de pronto, debiera rotular una de sus calles o paseos con el nombre de Lorenzo Pericás..." (42).
Las cantidades recaudadas, las pensiones otorgadas, etc., son extremos que dejamos de citar aquí, en estas notas para una biografía de nuestro pintor. Nos interesa más centrar las últimas líneas del presente trabajo en dos apartados estilísticos y temáticos de Pericás. Por una parte, su obra de tipo religioso, temática en la que sin dedicarse de pleno, a la manera en que lo hicieran sus paisanos Eduardo Soler y Llopis o Francisco Laporta Valor, deja el pintor alguna producción importante. Por otro lado, su obra costumbrista.
En primer lugar, y en el apartado hagiográfico es menester hacer referencia de su "San Antonio Abad", quizá identificable con "Las tentaciones de San Antonio" de cuyo lienzo nos ha hablado la familia del pintor. La obra en cuestión es de 1900, y la expuso su autor en un establecimiento de marcos y molduras de la plaza del Progreso, siendo reputado tal trabajo "según los inteligentes" de lo mejor salido de su paleta. "Representa
—leemos— un San Antonio de tamaño natural, y en todos los detalles del hermoso cuadro, se ve la mano de un experto artista que hace concebir grandes esperanzas para el porvenir" (42).
Mencionemos, de nuevo, su "Santa Teresa", óleo de 1,10x1,45, que expuso en la Nacional de Bellas Artes de Madrid, en 1912, y que le valió al pintor una mención de honor. Finalmente, y aunque cronológicamente es anterior a los doscuadros de santos que acabamos de citar, es menester recordar el retablo de "La Soledad", existente en la iglesia de Santa María de Alicante, firmado por el autor en el ángulo inferior derecho en 1897. Este retablo figura en la capilla lateral izquierda, y puede dividirse en tres zonas diferenciadas. En la parte-superior, centro oclave de la tabla que dibuja un arco, aparece Dios-Padre sosteniendo el cuerpo exánime de Cristo. Aambos lados de la hornacina que se abre bajo del citado tema, aparecen dos figuras contemplativas, emergiendo de entre una peana de querubes, algunos de los cuales portan palmas. La parte baja, la que podríamos —sin
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serlo— llamar predela, nos presenta a Cristo muerto, y dos vírgenes colocadas a la cabecera y los pies de la figura yacente, dibujándose al fondo un paisaje tenebroso, tal vez el del mismo Gólgota.
La pintura costumbrista española se ve enormemente enri
quecida a lo largo de todo el siglo XIX, y muy especialmente a partir de 1840y del arranque de las exposiciones nacionales de Bellas Artes iniciadas por Isabel II. Lo regional, lo folklorista
—como trasunto del romanticismo nacionalista— aflora en la inspiración de nuestros pintores de una manera sensible~e insistente. En Valencia han de aparecer, como en todas partes, artistas que centren buena parte de su producción en éstos temas, y desde Joaquín Agrasota Pepino Benlliure, pasando por Sorolla, Cabrera Cantó o Bernardo Ferrándiz, etc., se puede formar una larga nómina de nombres bien significativos y obras destacadas. Muchoscuadrosde Agrasot —el pintor de Orihuela—
podríamos traer a colación aquí, algunos de ellos recogidos en un modesto trabajo nuestro (43), y también algunos de Fernando Cabrera, de entre los cuales es preciso resaltar "El santo del abuelo", pieza de extraordinario mérito y significación regnícola.
De Vicente Bañuls —ya centrando la cuestión en el círculo de Pericás— cabe señalar el óleo "Día de mona". De Lorenzo Aguirre el cuadro titulado "El remat del casament", inspirado en una página popular biarense, y realizado conmotivo del concurso pictórico en torno al traje regional español (44). Finalmente, de Lorenzo Pericás Ferrer hay que señalar su obra "Preparándose para las danzas" y en un tono menor, menos folklórica la pieza,
"El adobador de cosis i dibrells”, que en otro estudio hemos convenido en llamar "El lañador", de 1,50x0,60, que figura en la colección de la Diputación Provincial alicantina (45).
Aquí dejamos este intento de acércamiento a la vida y la obra plástica del pintor Lorenzo Pericás (1863, Alcoy—1912, Alicante), un artista que ha permanecido olvidado de las jóvenes generaciones y que reclamaba —y reclama— la atención y el interés de nuestras investigaciones en el campo del arte pictórico.
Son, simplemente, unas notas biográficas, cara a un posterior y más documentadoestudio.
ESPI: Notas para una biografía...
NOTAS
(1).— Necrologíasde Casanova en los periódicos alicantinos: "El Noticiero" de 23-3, "LaOpinión" de 24-3, "La UniónDemocrática" de 24-3,etc.
(2).- Alicante, "La Tarde", 13-3-1885.
(3).— CALVO RODRIGUEZ, Carmelo.— "Bocetos y Episodios". Alicante, Such Serra y Cía, 1894, pp. 31-40.
(4L— MARTINEZ MORELLA, Vicente.— "El pintor Adelardo Parrilla Candela, 1877-1953".Alicante, Artes Gráficas Alicante, 1955.
(5L— MARTINEZ MORELLA, Vicente.— "¿Quién fue el pintor Heliodoro Guillén". Alicante, "Información", 9-7-1965. ESPI VALDES, Adrián.-
"Otra vez Heliodoro Guillén". Alicante, "Información",28-2-1970.
(6).— CALVO RODRIGUEZ, Carmelo.— "Ecos deAlcoy. Notas sueltas enprosa y en verso".Alicante,lmp. Moscat yORate, 1901. p. 132.
(7L— ESPI VALDES, Adrián.— "Los primeros pensionados de arte de la Diputación Provincial de Alicante". Alicante, revista IDEA, n° 5, pp.
41—54, y "Nuevos pensionados de arte de la Diputación Provincial de Alicante". Alicante,revista IDEA,n“ 9, pp.23—36.
(8L— PEREZ BUENO, Luis.— "Artistas levantinos". Madrid, Imp. del C. de Artillería, 1899, pp. 23-29.
(9)
.- PEREZBUENO,idem.
(10).— ESPIVALDES, Adrián.— "El pintor Casanova, su escuela y laexposición alicantina de 1894". Alicante,separata de "Idealidad", 1968.
(11).— Archivo Diputación Provincial Alicante. L. Actas, sesión 11—4—1890.
(12).—VIDAL TUR, Isidro.— "El cementeriode San Blas de Alicante". Alicante, Such Serra y Cía,1960, p. 114.
(13).— ESPI VALDES, Adrián.— "Siglo y mediode pintura alicantina". Alicante, Cooperativa Gráfica Gutemberg, 1973.
(14).— ESPI VALDES, Adrián.— "La colección de cuadros del Excmo.
Ayuntamiento deAlcoy". Alcoy, "Boletín de Información Municipal", n°
9, 1969.
(15) .— RAMOS, Vicente.— "El Teatro Principal en la historia de Alicante (1847-1947)". Alicante, Such Serra,1965, p.297.
(16) .—Alicante,"El Correo", 17—3—1900.
(17) .-Alicante,"ElLiberal",7-4-1900.
(18) .—Alicante, "La Regeneración", 25—10—1900.
(19).- CIA MARTINEZ,JoséAntonio y ARMENGOT FERNANDEZ, Francisco. -
"XXV años de pinturaalicantina (1933—1958). Alicante, publicaciones de IDEA, 1958, p.8.
(20) .—Alicante, "La Correspondencia de Alicante", 29—7—1903 y "LaOpinión", 1-8-1903.
(21) .— LILLO DE GRACIA, Maximino.— "Visitas a la Exposición Provincial".
Alicante, "Museo—Exposición", 1—9—1903,p. 230.
(22).- Idem. p. 233.
(23).— BERNARDINO DEPANTORBA.— "Historia y críticade las exposiciones nacionales de Bellas Artes celebradas en España". Madrid, Eds. Alcor, 1948, pp. 208-216.
(24) .— ESPI VALDES, Adrián.— "Noticias sabre el pintor Péricás Ferrer".
Alicante,"Información", 10—5—1970.
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(25).— Alicante,"Diariode Alicante", 27—5—1912.
(26) .— Alicante, "Eco de Levante", 31—5—1912.
(27).— Alicante,"Diario de Alicante", 11—3—1912.
(28) .— TARI, José.— "Historia del Casino de Alicante". Alicante, Imp. Vda. J.
Rovira López, Sue., 1951,p. 24.
(29).— FIGUERAS PACHECO, Francisco.— "Provincade Alicante", volumen de la "Geografía General del Reino deValencia". Barcelona, Establecimiento Tipográfico de Alberto Martín, s/f. (1912—1913),p.380.
(30).- Alcoy, "Heraldode Alcoy",29-8-1912.
(31).— ESPI VALDES, Adrián.— "Manifestaciones de atr nouveau en Alcoy".
Valencia, "Archivo deArte Valenciano", 1972.
(32).— Alicante, "Diario de Alicante", 21 — 12—1911.
(33).— RAMOS, Vicente.— "Falsa y verdadera muerte de Pericás". Alicante,
"Idealidad",enero 1971.
(34).— Alicante, "Diario de Alicante", 5—3—1912: MIRO, Gabriel.— "Por un artista pobre".
(35).—Alicante,"Ecode Levante", 7—3—1912: "Pericássin amparo".
(36).—Alicante, "Diario de Alicante", 11—3—1912.
(37) .— Alicante, "Diario de Alicante", 22—3—1912: "Carta dirigida a Gabriel Miró".
(38).— Alicante, "La Voz de Alicante", 28—8—1912.
(39).— Alicante, "Ecode Levante", 28—8—1912.
(40).— Alcoy, "Heraldo de Alcoy", 7—9—1912 y 12—9—1912.
(41) .- Alcoy, "Heraldo de Alcoy",2-9-1912:"Carta de Gabriel Miró".
(42).— Alicante,"LaRegeneración",21 —10—1900.
(43) .- ESPIVALDES, Adrián.- "Apuntes para unabiografía delpintor Joaquín Agrasot". Valencia,"Archivo deArtevalenciano", 1971.
(44) .- FERRANDIZTORREMOCHA, José.- "Un cuadro de Aguirre: El remat del Casament", Alicante, "El Luchador", 19—12—1934. MESTRE CASTE
LLO, Miguel.— "Remat de casament en Biar, "Revista de Moros y Cristianos",1973.
(45) .- ESPI VALDES, Adrián.- "Catálogo de pintura y escultura. Obras de arte propiedad de la Excma. Diputación Provincial de Alicante", Barcelona, Rieusset, S.A., 1972, pp. 52—53.
Autorretrato de AdelantoParrilla.
Pericás y Bañuls, en su decoración del Salón Imperio del Casino.
(Foto: Archivo Fotográfico Dip. Prov.)
Retrato de Heliodoro Guillén.
Cornisa decorativa del Salón Imperio del Casino (Foto: Archivo Fotográfico Dip. Prov.)
"Los borrachos", tela en el zaguán del Casino de Alicante
(Foto: Archivo Fotográfico Dip. Prov.)
Francisco Carenas EL MUNDO POETICO DE ALFREDO GOMEZ GIL
Presentación
Nació en Alicante el 1 de noviembre de 1936. Es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid, habiendo cursado estudios con anterioridad en las de Murcia y Granada. En la actualidad reside en los Estados Unidos ejerciendo la cátedra de Literatura Españolae Hispanoamericana en el Hartford College for Women. Fue lector de Español en Yale durante el curso académico de 1965—66 y en el Verano de 1969 enseñó en la prestigiosa escuela de Verano de Middlebury College.
Sus obras, numerosas para su corta edad, abarcan la prosa y la poesía, el ensayo, la crítica y la creación personal:
POESIA: "Escalas imprecisas"; "Pesada arena"; "Brumas y cartones"; "Por la distancia"; "Norte, Este, Oeste y Sur"; "La vergüenza colgando"; "La frente en el suelo"; "Introducción a la esperanza"; "24poemas de nieve"; "Desde el arca del profeta".
PROSA: "Elexconde Sucanor"; "Chispas y confetis"; “Cerebros españoles en U.S.A.".
DRAMA: "Lascamas".
Viajero infatigable, con su España a cuestas, dejando testimonio de ella allí donde pisa, diseminador de su mensaje poético en los varios y prestigiosos recitales en que se requiere su presencia, conferenciante e investigador del quehacer científico y literario de la España ubicada en esta parte del Atlántico. Yo, en fin, en busca de su propia sombra cercana e inalcanzable.
B8 CARENAS: El mundo poético de Alfredo Gómez Gil
INTENSIDAD Dicen quesoy poeta
pero no soyquien parajuzgar mañana si me admiten ingresaré en la Trapa y esta noche iré dejuerga me gustaría tirar
un gargajoverde a ese espejo pero soy chico educado y reprimido una vez unmanager andaluz
coloquial mentó ami madre y limpié la navaja en su solapa me sonríe el sol
perohago el amor por la noche posiblemente me pegue untiro.
("Disertación" Desdeel arca del profeta) Si tuviéramos que condensar en un solo término su quehacer poético habría que calificarlo de INTENSO. Palabra que compendia vida y muerte en ritmo simultáneo —"el manhattan y el bourbon / temblaron un día más / y yo un día menos"—(1); y por llevar el instante, la muerte en su seno, se vive tumultuosa mente, a lo que venga, sin proyección defuturo —"mi barca / va perdida, sin rumbo, / sin saber a qué mar"—(2). Nos revela el poeta una actitudcontraria a la del hombre—razón; su voluntad y pasión no conocen freno, limitándose a creer "pero hacia adentro"(3). Le importa, ante todo, vivir existencialmente el momento fugitivo —"sin preguntar nunca al futuro / por nosotros. / Estamos convencidos / con el "te quiero" presen te" —(4);consciente desu irrepetibilidad, eternizándolo al máximo, agotándolo al son que le dicta el impulso de sus venas, al unísono dé esos "disparos / que navegando por las venas / traspasan el corazón"(5). Esa fuerza detonante, latente, la que
"explotó el pulmón en rebeldía"(6) y que "no tiene puertas"(7), al exteriorizarse virgen, sin reflexión ni autodominio se distingue por su granvigor expresivo. Y es así como hay que gustar de su poesía: Belleza en la transitoriedad.
Actitud la suya que eleva la espontaneidad y sinceridad a virtud cardinal, glorificando la falta de plan, la vuelta a ese
mundo primitivo, simple, ausente de turbulencias perturbadoras del altruismo, gratificador de las instancias del momento y generador de emociones de aluvión, sin reprimir —"el nudo / está esperando deshacerse / de su halo lunar"—(8). mundo psíquico el suyo en el que nos invita a entrar con esta condición:
Haz lo que quieras ahora sin diferirlo. Su yo es el centro álgido de su poesía; sus versos una autoconfesión; el tema él mismo desdoblado en sus enigmáticos entes literarios: el Gómez Gil dionisíaco y el apolíneo, de la virtud y el deliquio, en amalgama atormentada,y la clave para descifrarnos su sensibili dad. No podría ser más que poeta, que no filósofo con esa
"angustia cargada / de confundidos logaritmos"(9), pues lo esencial en él nace del sentir y nodel pensar. Irredento hijo de su casta hispana, de los que se distinguen por esa dualidad polar entreindividualismo, fatalismo y anarquismo absolutista; mojones todos reveladores de la disociación de nuestros espíritus incapa
ces de fundir en unidad orgánica los diversos componentes que intengran la vida del hombre. Así ha ido creando hasta el momento esa obra tan personal y diversa, de intuición, de predominio de los sentidos sobre la inteligencia, marcada con el atormentado sello de su personalidad. He aquí, pues, compendia da la pauta que deberá seguir el crítico serio que desee adentrarse en su ya copioso mundo poético: la verdad —llevada hasta el desafío— en él esel valor moral más alto para juzgar la vida. Su individualismo es volitivo y no consecuencia de la especulación —"porque hay un impulso / y eso no es cere bral"—(10). Ser para él equivale a querer ser —"un fuego / que no quiere sofocarse"—(11); que va exigiendo el amor de —"casa en casa / llamando el corazón de / puerta en puerta"—(12).
El mundo es creación personal (su mundo) y no mera representa ción. Y como buen discípulo de su maestro Unamuno apoya en el corazón la metafísicade la vida.
Sorprende en él la resistencia a ser reducido a una abstración, pues está dispuesto a la afirmación de su persona poniéndola a prueba a cada momento en muestras de valor frente a los obstáculos externos. Gran fe en el poderío de la voluntad que amalgama el querer, creer y poder en una misma instancia. Devorador y devorado de emociones que para gozarlas viaja, gasta, hace cualquier cosa, para acabar agotado y exhausto. Y todo persiguiendo esa emoción fugitiva. Manifiesto
30 CARENAS: El mundo poético de Alfredo Gómez Gil
primitivismo como talante y actitud ante la vida que le lleva a ser inevitablemente sincero —"Por esta vida / yo quiero ética"—(13), aún cuandofinja. ¿Porqué? Por poner toda su alma en el papel que desempeña, aunque quienes le oigan tengan impresión falsa de que declama como un cómico. Estosuscita no pocos equívocos con los demás que desconocen el datoesencial.
Y es que al ser tan extrovertidonooculta nada y lo que proyecta al exterior en palabras o hechos es toda su entidad humana.
Poeta en bloque, esquemático, de pocas y bien definidas ¡deas, pero de una estructura anímica muy maciza. Admira la seguridad en sus creencias, hasta el punto de poder afrontar toda suerte de situaciones —por imprevistas y extrañas— sin descomponerse mentalmente. Acomete empeños en los que laverdadera finalidad consiste en mantener el alma en tensión, en permanente desafío,
"corriendo por la vida como un auto que no puede pararse"
según gusta de autodefinirse.
Tal intensidad emotiva se expresa en originales metáforas
—"esparciendo primaveras", "asesinando baterías", "sumergido en los dientes del destino", etc. que es a lo que se reducen sus actos psicológicos. Aunque su continuo estado de éxtasis le resta habilidad para la captación de la realidad exterior —"sinrazones que alfombran el corazón"—(14), sin embargo se enriquece su capacidad expresiva, forjada a base de un lenguaje altamente animista que se descifra engritos, que "rompen a bastonazos los oídos"(15), que "escupen su verdad"(16), o imprecando que le tiren "como un fardo"(17) y que termina por humanizarlo todo.
Comunión pansiquista con el mundo de los fenómenos apropiada al mundo de nuestras necesidades anímicas. Visión antropomòr
fica en la que el poeta dialoga con todo, tornando lo extraño en familiar, con una ¡nocente intimidad que nos cautiva al instante
—"Llamo a mi madre / con un gesto extraño, como... / como pidiendo / que me cambie los pañales"—(18). Intimidad posible por el estado exaltado del poeta que ama, odia, sufre, ríe, pero nunca permanece indiferente, sino en continua ósmosis entre el
"sol (que) va emanando niños (y) los obeliscos del cercano cementerio (que) nos desafían a todos"(19). Un mundo cercano al corazón, hecho posible mediante la transformación que Gómez Gil realiza de lo inanimado en social. Así logra, paso a paso, llevarnos como de la mano a ese estado connatural al hombre, lejos de la extraña estructura del mundo en derredor tan ajena
at
para el alma sensible. Vuelta, pues, a un universo de deseo, libre del control de los lazos de la realidad, donde la conciencia todavía no está gravada por el penoso recuerdo y el pensar todavía no distingue entre seres humanos y naturales. Forja de una realidad situacional en la cual sólo el orden gobernado por leyes psicológicas le parece el único inteligible y, por tanto, deseado.
Característica de tal mente poética es la exposición de los deseos más secretos sin respeto por la norma convencional. Lo que para otros podría pasar porafán de exhibicionismo, en él hay que verlo como defensa de la verdad, de sus instintos y pensamientos. Dispuesto a "despeñar los pasados / con las costras de mi herida"(20) o "destrozando venas y confusiones"
(21). Lo directo detales sentimientos, laexpresión sin inhibiciones, su desprecio por la norma artificiosa nos revela un inconsciente deseo de retornar a una forma anterior de la existencia; un retornoa un estado de libertad, impasividad consonante con un vivir infantil en el presente, sin las cadenas de las inhibiciones morales. Un anhelo, en fin, de ser "transportado a la infancia / (donde) propongomamarme la VíaLáctea"(22).
Su arte poético está sobremanera erotizado y muestra una mayor ocupación concontenidos sexuales, hasta el punto que se podría afirmar que su obra es, en cierta medida, una variación de este tema. El poderemocional desprendido por el impulso sexual despierta en él una necesidad intensa de expresión; "el esplendor de lasfiebres uterinas"(23) domina su mente poética con fuerza irresistible. Se podría afirmar de él lo que Rupert C. Alien dice de García Lorca: "he employs sexuality as a mean of grasping and stating deeply subjective spiritual problems". Siempre presente en sus versos el eterno femenino, depósito inconsciente que se revela a nivel irracional. Y sus frecuentes estados depresivos son síntomas ocasionados por este tipo de ánima negativa, llegando hasta la consciente emancipación de los sentidos en cuanto tal impulso puede convertirse en fuerza práctica para un nuevo giro expresivo de la realidad. Pide a la mujer: "confúndeme / en hombre y conciencia / para imponerte / y reflexionarte"(24).
Dimensión onírica estimulada por los ingredientes del sexo, alcohol, droga, sueño,(25); estímulos que el hechicero sigue recitándole(26). Y sobre todo la fantasía, elementos todos que le