MEMORIA GENERAL
PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANÍSTICA DE BERROCAL. DOCUMENTO DE APROBACIÓN PROVISIONAL
Octubre de 2011
Dirección de Equipo Redactor:
Miguel Ángel Esteve Portolés, Arquitecto Equipo Redactor:
Miguel Ángel Esteve Portolés, Arquitecto Dolores Castilla Gutiérrez, Delineante GTA., Asesores Ambientales
1 INTRODUCCIÓN
1.1 OBJETO DEL PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANÍSTICA.
Los trabajos que en estas líneas presentamos constituyen el Documento de aprobación Provisional del Plan General de Ordenación Urbanística del municipio de Berrocal, en la provincia de Huelva.
El promotor de este documento es el Ayuntamiento de Berrocal. La financiación corre a cargo de la Consejería de Obras Públicas y Vivienda de la Junta de Andalucía. Se redacta el presente documento por parte de un amplio equipo técnico, cuyos director es el arquitecto D. Miguel Ángel Esteve Portolés.
Para la redacción del documento de planeamiento en cuestión se siguen las directrices marcadas en el Pliego de Prescripciones Técnicas para la redacción de Planes Generales de Ordenación Urbanística de municipios menores de 5.000 habitantes que no sean de relevancia territorial, editado en 2003 por la Dirección General de Urbanismo de la Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía.
En cuanto a la redacción propiamente dicha del documento, debemos comentar que ha servido de incuestionable ayuda los trabajos de redacción del documento de Aprobación Inicial de las Normas Subsidiarias Municipales de Berrocal elaborado por la arquitecto M. Nieves Redondo Neble y realizado desde la Unidad Comarcal de Arquitectura y Urbanismo de Andévalo Oriental, aprobadas inicialmente en fecha del 12 de Julio de 2002 y publicadas en el B.O.P. de Hueva el 10 de Septiembre de 2002 y que no llegaron a su aprobación definitiva por diversas circunstancias de índole político. De la Aprobación Inicial de estas Normas Subsidiarias nace este documento de Aprobación Provisional de Plan General de Ordenación Urbanística, haciendo suyo todos los informes sectoriales de las diversas administraciones públicas que se recibieron en su día.
En especial se ha extraído numerosa documentación del apartado de Información. Desde aquí queremos dar las gracias por la inestimable ayuda al anterior equipo redactor de los trabajos de redacción de las Normas Subsidiarias.
El objetivo básico de todo documento de planeamiento urbanístico debe ser la adecuada disposición en el territorio de los usos que conlleva la actividad humana, a fin de conseguir que éstos se desarrollen en armonía, entre sí y con la naturaleza existente, siendo la aspiración máxima conseguir una sinergia entre esos usos, de modo que la adecuada disposición en el territorio de éstos haga que se apoyen entre sí y se consiga el óptimo aprovechamiento de los mismos.
Para conseguir tan ambicioso objetivo se hace necesario, como paso previo, el oportuno conocimiento de la realidad existente, de las latentes potencialidades y de las tendencias, tanto actuales como futuras, en cuanto a los hábitos de vida de los habitantes de este municipio. Todas estas cuestiones ya han sido abordadas en la primera fase de este trabajo, en el apartado de Información y Diagnóstico.
Criterios irrenunciables que sirvan de directriz a la formulación del Plan deben ser los básicos en el momento en el que vivimos, y ya apuntados en el Documento de Bases y Estrategias del Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía; esto es, el aprovechamiento
de los potenciales endógenos del territorio, el uso sostenible de los recursos y la cooperación territorial, como los principios rectores para la consecución de un modelo de municipio ordenado.
La redacción de un Plan General de Ordenación Urbanística, desde la entrada en vigor de la Ley 7/2002, de 17 de diciembre, de Ordenación Urbanística de Andalucía, no solo es conveniente y oportuna, sino que es que es obligatoria su existencia en todos los municipios. Como en Berrocal no existe tal figura de planeamiento, hay que redactarla.
Dejando a un lado la necesidad legal, sí entendemos que el municipio necesita en estos momentos más imperiosamente una figura de planeamiento que en otras épocas, debido a los condicionantes que a continuación vamos a comentar.
Por un lado, la declaración de la totalidad del término municipal de Berrocal como parte integrante del Paisaje Protegido del Rio Tinto, esto, es, figura de protección ambiental y paisajística declarada por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía como elemento integrante de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (RENPA) va a suponer la por un lado, la potenciación de los usos turísticos en la comarca y por otro, la necesaria creación de mecanismos de protección de los valores ambientales, naturales y paisajístico.
El objeto fundamental del Plan General es dotar al municipio de un instrumento de Planeamiento válido y adecuado a la problemática urbanística local. Deberá contar con capacidad suficiente para promover una eficaz gestión y ordenación de todo el territorio municipal, estableciendo criterios generales para la ordenación urbanística del mismo.
1.2 JUSTIFICACIÓN DE LA CONVENIENCIA Y OPORTUNIDAD DE SU FORMULACIÓN.
1.2.1 LA FIGURA DEL PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANÍSTICA
La figura del Plan General de Ordenación Urbanística aparece definida en el TÍTULO I, CAPÍTULO II, SECCIÓN PRIMERA, SUBSECCIÓN PRIMERA, ARTº. 8 a 10 de la Ley 7/2002 de 17 de diciembre, de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA).
Como figura de Planeamiento, el Plan General establece, en el marco de los Planes de Ordenación del Territorio, la ordenación urbanística de la totalidad del término municipal y organiza la gestión de su ejecución, de acuerdo a las características del municipio y los procesos de ocupación y utilización del suelo actual y previsible a medio plazo.
El contenido del Plan General de Ordenación Urbanística debe desarrollarse con arreglo a los principios de máxima simplificación y proporcionalidad según la caracterización del municipio en el sistema de ciudades de Andalucía:
• Por su población y dinámica de crecimiento.
• Por la relevancia de sus actividades y recursos turísticos.
• Por su pertenencia a ámbitos territoriales con relaciones supramunicipales. • Por contar con valores singulares relativos al patrimonio.
El Ámbito de aplicación territorial del Plan General será la totalidad del término municipal de Berrocal.
1.2.2 CONVENIENCIA DE LA REDACCIÓN DEL PLAN GENERAL
La situación urbanística actual, Proyecto de Delimitación de Suelo Urbano con ordenanzas, previsto como figura de planeamiento más adecuada según las Normas Subsidiarias Provinciales, no es capaz de dar respuesta a la concreta situación urbanística del Municipio de Berrocal, sobre todo en lo referente a los procesos de edificación actualmente existentes en el núcleo urbano.
La ausencia de planeamiento general no había supuesto problemas en el pasado, ya que su dinámica de expansión se había desarrollado de forma lenta. Sin embargo la apertura de nuevas calles en estos últimos años ha provocado una actuación por parte del Ayuntamiento en el sentido de tener que cubrir las necesidades y problemas de infraestructuras ocasionado por estos nuevos crecimientos.
Desde el año 2000 se intenta dotar de esta figura de planeamiento al municipio, fracasando hasta el momento, figura que proteja la imagen del pueblo y marque unas líneas de crecimiento acordes con la estética del lugar.
Todo lo cual hace que resulte obligada la redacción de un Plan municipal de ordenación como instrumento regulador de los usos en todo el territorio y de los procesos de edificación y urbanización en su núcleo urbano, que acompañado de la Programación municipal de las actuaciones administrativas y económicas en curso y previstas para el futuro, permitan la adecuada eficacia que proporcione resolución a los complejos problemas urbanísticos de la ciudad actual sin regular.
El plan zonificará el núcleo de población, señalando la ubicación y características de las áreas residenciales, industriales, dotacionales y recreativas, ordenando la totalidad de los usos posibles del suelo y estableciendo las alineaciones de las vías públicas, regulando las
edificaciones en las distintas partes de la ciudad, señalando: alturas, dimensiones de parcelas, índices de ocupación del suelo, tratamiento de fachadas y demás aspectos reguladores de la edificación. Asimismo, el Plan municipal permite por su repercusión a escala de todo el municipio, la actuación sobre: infraestructuras o servicios urbanísticos, dotaciones, regulación del derecho de propiedad del suelo, posibilitando en conclusión, un núcleo de población coherente con la realidad y los intereses existentes.
1.3 DOCUMENTACIÓN.
El Plan General se compone de los siguientes documentos: Memoria Informativa y Memoria de Ordenación.
Normas Urbanísticas. Catálogo de Protección.
Planos de Información y Ordenación.
Los planos responden a las siguientes denominaciones: INFORMACIÓN
TERRITORIO: I-01.- SITUACIÓN TERRITORIAL. ENCUADRE COMARCAL TERRITORIO: I-02.- ESTRUCTURA TERRITORIAL. SISTEMAS GENERALES.
TERRITORIO: I-05.- CALIFICACION DEL SUELO NO URBANIZABLE. AFECCIONES LEGALES TERRITORIO: I-06.- PARCELARIO
TERRITORIO: I-07.- GEOLOGIA
URBANA: I-08.- ESTADO ACTUAL. ESTRUCTURA URBANA
URBANA: I-09.-ESTADO ACTUAL. CARACTERISTICAS. EDIFICACION Y PARCELARIO URBANA: I-10.- INFRAESTRUCTURA. ABASTECIMIENTO
URBANA: I-11.- INFRAESTRUCTURA. SANEAMIENTO URBANA: I-12.- INFRAESTRUCTURA. ELECTRICIDAD
ORDENACIÓN ESTRUCTURAL
TERRITORIO: T-01.- ORDENACION PROPUESTA. CLASIFICACIÓN DEL SUELO. TERRITORIO: T-02.- ESTRUCTURA TERRITORIAL. SISTEMAS GENERALES
TERRITORIO: T03.- CALIFICACION DEL SUELO NO URBANIZABLE. AFECCIONES LEGALES URBANA: G-01.- CLASIFICACION Y CATEGORIZACION DEL SUELO
URBANA: G-02.- ZONIFICACION. USOS GLOBALES. URBANA. G-03.- DOTACIONES Y SISTEMAS GENERALES.
URBANA. G-04.- SERVICIOS PUBLICOS E INFRAESTRUCTURA URBANA BÁSICA. URBANA. G-05.- PROTECCION PATRIMONIAL Y AFECCIONES.
ORDENACIÓN COMPLETA
URBANA: G-06.- DOTACIONES, ESPACIOS LIBRES Y EQUIPAMIENTOS. URBANA: G-07.- ESTRUCTURA URBANA.
URBANA. G-08.- ZONIFICACION ACUSTICA. URBANA. G-09.- INFTRAESTRUCTURAS.
1.4 FORMACIÓN Y REDACCIÓN DEL DOCUMENTO.
La formación del Plan General corresponde al Ayuntamiento. La redacción de estos documentos de planeamiento la realiza bajo la dirección del arquitecto Miguel Ángel Esteve Portolés, tomando como base el documento de Aprobación inicial de las Normas Subsidiarias Municipales de Berrocal elaborado por la arquitecto Mª. Nieves Redondo Neble, y realizado desde la Unidad Comarcal de Arquitectura y Urbanismo de Andévalo Oriental, aprobadas inicialmente en fecha del 12 de Julio de 2002 y publicadas en el B.O.P. de Hueva el 10 de Septiembre de 2002, así como la Delimitación de Suelo Urbano Consolidado realizado por el Arquitecto Miguel Ángel Esteve Portolés y aprobada definitivamente en su corrección de errores el día 19 de Junio de 2009.
2 MEMORIA DE INFORMACIÓN
2.1 EL MEDIO FÍSICO.
2.1.1 ÁMBITO TERRITORIAL.
2.1.1.1 Encuadre Territorial. Elementos Estructurantes
Se sitúa en la zona más oriental de la provincia de Huelva en la Comarca del Andévalo, limítrofe con la provincia de Sevilla. Forma parte del ámbito básico de Minas de Riotinto, que engloba un total de siete municipios: Minas de Riotinto, Nerva, Zalamea la Real, Campillo, Campofrío, Granada de Riotinto y Berrocal.
Berrocal limita al Oeste con el Río Tinto que lo separa de Zalamea, al Este Escacena del Campo, al Sur con Paterna del Campo y al Norte con el Madroño, municipio éste de la provincia de Sevilla.
El término municipal tiene una superficie de 126,24 km2, con una densidad de población de 2,83 hab/km2.
ELEMENTOS ESTRUCTURANTES
Berrocal presenta un bajo índice de accesibilidad en relación a los medios regionales. Su tradicional aislamiento respecto a las poblaciones vecinas de la Cuenca Minera, ha supuesto un factor favorable para la conservación de parte de su identidad natural. Por lo tanto presenta un menor desarrollo de las comunicaciones, limitadas estas a pasillos naturales entre la orografía existente.
A lo largo y ancho de todo el término municipal existen una gran cantidad de pistas, caminos y veredas a los que podríamos sumar la vía de ferrocarril en desuso que se convierten en importantes elementos de comunicación.
Carreteras.
El Andévalo se encuentra atravesado por la carretera estatal CN-435, carretera que cruza en dirección N-S la provincia de Huelva conectándola con la provincia de Badajoz. Su trazado discurre próximo al término de Berrocal, apenas a unos 14 km de distancia a través del término de Zalamea, por lo que será una vía importante de relación con el resto de la provincia.
El acceso a Berrocal se hace a través de la carretera provincial HV-5137, que se intersecciona con aquella estatal a unos 17 km de distancia desde el Núcleo de población.
Existen otros dos posibles accesos al municipio:
Una carretera muy sinuosa, estrecha y en mal estado por la que se llega a Nerva vía el Madroño y que hasta hace poco tiempo en algunas épocas del año resultaba intransitable por las continuas crecidas del arroyo Gallego.
La última vía de comunicación es una carretera recientemente reformada que une Berrocal con la Palma del Condado HV- 5131, esta vía pone en contacto el núcleo con gran parte del término por lo que es transitada con mucha frecuencia por los vecinos del municipio, también constituye la única comunicación con la zona costera. Su estado actual es muy bueno debido a una reciente intervención que ha mejorado el firme y el trazado de esta y que ha permitido una conexión directa de Berrocal con la A-49, de la que dista apenas 35 km (distancia desde el núcleo de población, la distancia desde el límite del término sería apenas 15 km).
Vía Férrea
Por su limite occidental paralelo al río Tinto discurre la Vía del antiguo Ferrocarril
minero Huelva-Riotinto, hoy en día abandonado, aunque recuperado en parte en los términos de Minas de Riotinto y Campillo con fines turísticos, llegando sólo hasta la zona llamada los Frailes. Como recuerdo de su trazado a través del término, hoy siguen visibles los puentes del
Manzano y del Cachán, así como edificaciones anexas a su mantenimiento hoy en día abandonadas.
Vías Pecuarias
Las vías pecuarias, conocidas como veredas de carne, son las rutas o itinerarios por donde discurre o ha venido discurriendo tradicionalmente el ganado. Atendiendo a su anchura se clasifican en cañadas, cordeles, veredas y coladas. Dentro del término municipal de Berrocal existen dos propuestas de clasificación de vías pecuarias:
Vereda del Camino de Sanlucar, que tiene como lugar asociado el descansadero de Cañada Grande. Presenta una longitud de 17.112 m. y cruza prácticamente todo el término en dirección noroeste-suroeste, pasa próximo al núcleo de población de Berrocal y a la zona de la Caba ( zona donde existen muchas viviendas diseminadas)
Vereda del Molino Viejo, discurre apenas unos 791 m por el término de Berrocal, en dirección noroeste-suroeste, donde confluye con la vereda del Camino de Sanlúcar. Se cruza con la HV-5137 a la altura del puente de la Rivera
Caminos
La red viaria del término se completa con una serie de caminos y pistas forestales que discurren a lo largo de todo el término y que permiten el acceso a las distintas fincas en que se encuentra dividido el territorio. Caben distinguir los siguientes caminos.
El resto de caminos que completan la red arterial del municipio permiten el acceso a las distintas fincas en que se encuentra dividido el territorio:
Camino de las Bañuelas, que comunicaba el núcleo de población con la Fuente, único punto de suministro de agua antes de canalizarse y crearse el depósito de agua que existe actualmente en el pueblo, por lo tanto era un camino muy transitado y de una gran importancia para el municipio, dado el carácter de primera necesidad que tiene el agua. Como recuerdo queda la antigua construcción en la que se distingue un calderero.
Sale del pueblo por la calle Calvario en dirección sur, su trazado es sinuoso y salva diferencias de cotas a través de escalones, por lo que su tránsito sería exclusivamente de personas y bestias. Se trata de un camino empedrado tanto a nivel de suelo como de las paredes delimitadoras de las fincas colindantes. Su anchura es escasa alcanzando en las zonas más anchas unos dos metros.
Se confunde inicialmente en su trazado con la Vereda del Camino de Sanlucar.
Camino Cachan. Este camino sale del municipio en dirección hacia el puente Cachan en el río Tinto y el molino que existía en esta zona, está delimitado por las cercas de piedra de las distintas fincas.
Camino del cementerio. Por este camino se llega al cementerio que dista unos 500 metros del núcleo, pero su trazado continúa hasta aproximarse al Puente Cachán.
Camino de la Fuente, comunica con la relativamente moderna fuente que se sitúa al norte del municipio, donde se crea un espacio de esparcimiento, cuyo centro es la fuente, y donde se distinguen, entre la vegetación predominante de la zona, dos chopos.
Existen gran cantidad de pistas y caminos que permiten el acceso a las distintas parcelas y edificaciones dispersas por el territorio, así se pueden distinguir: el carril de Mascotejo, el carril del Taramal...
Existe una voluntad municipal de recuperar una serie de sendas y caminos, así lo refleja la solicitud de ayuda a los fondos Comunitarios FEDER y la oferta de Rutas de Senderismo que oferta el municipio, todas ellas apoyadas en caminos, pistas forestales, antiguas calzadas romanas:
Ruta de Mascotejo Ruta Molino “el Salto” Ruta Rivera de Hornueco Ruta las Bañuelas
2.1.1.2 Características naturales del terreno EL MEDIO FISICO.
Geología y Geomorfología.
La provincia de Huelva se sitúa en el sector meridional del denominado Macizo Ibérico o Hespérico, que a su vez constituye parte del gran cinturón Hercínico Europeo. Dentro del Macizo Ibérico y en base fundamentalmente a las características estratigráficas y tectónicas, se han considerado distintas zonas marcadas por algún gran accidente estructural.
Berrocal pertenece a la Penillanura del Andévalo, que geológicamente corresponde a la faja pirítica hispano-portuguesa, área paleogeográfica que se extiende desde el Bajo Alentejo hasta la Provincia de Sevilla.
Los materiales aflorantes pertenecen al Devónico superior y Carbonífero inferior entre ellos se intercala una potente serie volcánico-sedimentaria, formada por rocas ácidas y básicas con intercalaciones detríticas que contienen numerosos yacimientos de piritas y manganeso, esta serie se denomina complejo volcánico sedimentario.
A continuación, se muestra un mapa geológico de la zona de estudio, obtenido a partir del Mapa Geológico de España a escala 1:200000.
Figura n º 2. Mapa Geológico de Berrocal. Síntesis de cartografía existente. Fuente: IGME.
Un factor importante definidor del paisaje de Berrocal es su relieve, de tipo apalachiense, con una red fluvial profundamente encajada carente de depósitos que degrada sensiblemente esta superficie de aplanamiento, a la vez que se adapta a las diferentes durezas de las rocas aflorantes. Su carácter fisiográfico es de media montaña, cuyas laderas se complican con un gran desarrollo de vertientes y barrancos en “V”, con una red de escorrentía superficial de funcionamiento ocasional, con cauces estrechos e incisivos. Estos caracteres del relieve asociado a la red fluvial, son una constante en todo el término municipal.
Berrocal cuenta con una serie de condicionantes naturales, geográficos y ambientales que le convierten en un entorno natural y paisajístico especialmente atractivo.
Un factor importante definidor de su paisaje es su relieve, relieve de tipo apalachiense, con una red fluvial profundamente encajada carente de depósitos que degrada sensiblemente
esta superficie de aplanamiento, a la vez que se adapta a las diferentes durezas de las rocas aflorantes. Su carácter fisiográfico es de media montaña, cuyas laderas se complican con un gran desarrollo de vertientes y barrancos en V, con una red de escorrentía superficial de funcionamiento ocasional, con cauces estrechos e incisivos. Estos caracteres del relieve asociado a la red fluvial, son una constante en todo el término municipal.
Edafología
Atendiendo al Mapa de Suelos de Andalucía, elaborado por la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía, en el término municipal de Berrocal se han detectado los siguientes tipos principales de suelo:
UNIDAD 5: En la Unidad 5, la predominante en la zona de estudio, se engloban aquellos suelos sobre sustratos pizarrosos. De escaso espesor y de naturaleza ácida, se ven continuamente rejuvenecidos por la erosión. Muestran total carencia de carbonato cálcico libre y moderada saturación de bases en el complejo de cambio. La abundante capa de hojarasca proporciona, con vegetación estable, un relativo alto contenido de materia orgánica en transformación. Dominan los Litosoles en cotas altas (Perfil AR; donde el horizonte A es menor de 10 centímetros). En laderas protegidas por matorral se encuentran alternativamente Litosoles, Regosoles y Rankers con perfil de tipo AC o AR (horizonte A entre 10 y 25 centímetros de espesor), de color pardo grisáceo o pardo rojizo, según la roca madre. La textura varía de media a gruesa, con abundante pedregosidad de tamaños medios. En menor extensión se localizan suelos más evolucionados o Cambisoles. os Cambisoles son suelos húmedos en invierno y primavera, pero muy secos en verano. Su situación en las partes bajas de las pendientes acusadas les da carácter moderadamente profundo, con perfil ABC que presenta un horizonte A ócrico y un B cámbico, de color pardo a pardo rojizo y texturas medias, muy relacionados con la naturaleza del material originario. El bosque mediterráneo autóctono instalado muestra una aceptable regeneración de encinas y alcornoques, con sotobosque leñoso. El tipo de relieve sobre el que se sitúa es montañoso. El tipo de vegetación que se asienta es el matorral silicícola mediterráneo y bosque claro de Quercus, y pastizal de tréboles. Los usos que reciben este tipo de suelos son fundamentalmente los relacionados con la ganadería extensiva, las actividades cinegéticas, la apicultura, la extracción de corcho y leña. Los suelos dominantes son Regosoles y Litosoles.
UNIDAD 31: La Unidad 31 se localiza en la zona sureste de la zona de estudio. Dominan los Cambisoles y Regosoles eútricos entremezclados con Rankers; los Litosoles y afloramientos rocosos aparecen en las zonas altas o en la red de drenaje, a veces muy afectadas por la erosión. Los suelos son de características morfológicamente y físico-químicas muy parecidas a las comentadas en la Unidad 5, con dos factores diferenciativos determinantes: las relativas proporciones en extensión entre las unidades taxonómicas, y el relieve. La vegetación natural es de matorral y bosque esclerófilo mediterráneo, con dedicación a “dehesas” de encinar-alcornocal-pastos. Aparecen también grandes extensiones repobladas de eucaliptal, hoy en regresión, en contraste con el bosque “climax” de “Quercus” autóctono de este hábitat serrano.
UNIDAD 38: Sobre esta unidad se localiza el casco urbano de Berrocal y sus inmediaciones. Dominan los Cabiosoles eútricos, tratándose de suelos desarrollados en y bastante arenosos, con un horizonte C muy profundo. Presentan aptitud para la ganadería y la agricultura (concretamente dehesas), siendo éste el uso desarrollado en la actualidad, excepto en la superficie ocupada por el núcleo urbano.
El clima de Berrocal queda englobado dentro del tipo mediterráneo húmedo con influencia atlántica , caracterizado por una temperatura anual de 17º C, máxima en Julio con registro medios que superan los 27º C temperaturas absolutas que en ocasiones alcanzan los 48ª C. El régimen de precipitaciones registra un ritmo inverso al de las temperaturas. Las lluvias alcanzan los 700 mm. anuales de media, concentrándose las máximas pluviales en los meses de otoño e invierno, siendo diciembre el mes más lluvioso. Es un rasgo característico de este clima la alternancia de periodos de años lluviosos, con precipitaciones por encima de los 11100 mm anuales, con otros periodos de sequía en los cuales la pluviosidad no alcanza los 400 mm.
Hidrología e hidrogeología:
El municipio pertenece a la cuenca del Río Tinto perteneciente a la Cuenca Atlántica Andaluza (Distrito Hidráulico Tinto- Odiel-Chanza).
Su medio físico es el fruto del modelado fluvial de los ríos Tintos, Gallego y la rivera del Hornueco, así como de la acción de los procesos erosivos a los que ha estado sometido. Completando su red hidrográfica existen un gran número de arroyos y barrancos de caudal intermitente cuyas características se ajustan a la abrupta topografía así como al régimen climático dominante. Reflejo de ello es la presencia de dos unidades morfológicas diferentes: los riscos o berruecos y el monte.
A continuación se presenta un mapa en el que se reflejan los principales cursos de agua del término municipal:
Linde Término Municipal de Berrocal Cauces
Figura nº 3 .Cursos de agua del municipio de Berrocal.
Hidrogeológicamente, el término municipal de Berrocal no presenta especial interés, situándose, según el Mapa Hidrogeológico de España, sobre dos formaciones de carácter impermeable: Complejo vulcánico-sedimentario, y Materiales del Paleozoico metamórfico indiferenciado. Esta última constituye el substrato impermeable regional de los acuíferos detríticos de la depresión del Guadalquivir.
EL MEDIO BIÓTICO. Vegetación:
Para el análisis y caracterización de la vegetación se emplearán diferentes conceptos, los cuales se definen a continuación:
Bioclimatología: Es una ciencia ecológica, que ha adquirido vigencia en los últimos años, y que trata de poner de manifiesto la relación existente entre los seres vivos (Biología) y el clima (Física). Se diferencia esencialmente de la Ecología en que la información, índices y unidades que utiliza intenta estén relacionados y delimitados por las especies y biocenosis, entre las cuáles los vegetales y sus comunidades por su estatismo son muy adecuados.
Pisos bioclimáticos: Entendemos como pisos bioclimáticos cada uno de los tipos de espacios termoclimáticos que se suceden en una cliserie altitudinal o latitudinal. En la práctica, tales unidades bioclimáticas se conciben y delimitan en función de aquellas fitocenosis que presentan evidentes correlaciones con determinados intervalos o cesuras termoclimáticas.
Serie de vegetación: Es la unidad geobotánica sucesionista y paisajística que expresa todo el conjunto de comunidades vegetales o estadios que pueden hallarse en espacios teselares o afines como resultado del proceso de la sucesión, lo que incluye tanto los tipos de vegetación representativos de la etapa madura del ecosistema vegetal como las comunidades iniciales o subseriales que la reemplazan.
Vegetación potencial: Se entiende por vegetación potencial de un territorio el conjunto de comunidades vegetales que constituyen las cabezas de serie presentes en dicho territorio y que, en ausencia de actividad humana, deberían constituir su cubierta vegetal. Por lo general la vegetación potencial suele estar integrada por comunidades climácicas de carácter climatófilo (zonales) y edafohigrófilo (azonales).
Metodología de análisis de la vegetación.
A la hora de planificar una actuación sobre el suelo y evaluar los efectos que pudieran generarse sobre la vegetación existente, se hace necesario el conocimiento previo del estado de conservación de la misma; para ello, resulta indispensable comparar la vegetación real con la vegetación potencial del territorio afectado.
La zona estudiada posee una superficie bastante amplia, puesto que el análisis de la vegetación se aplica a la totalidad del término municipal de Berrocal
Para realizar el estudio de la vegetación real se utilizará como base la metodología que se viene utilizando para realizar el mapa forestal de España, propuesta por Ruiz de la Torre y que viene definida en la “Memoria del Mapa Forestal de España”.
Respecto a la vegetación potencial, la metodología a seguir será la de Rivas Martínez, donde se debe trabajar con las series de vegetación, los pisos bioclimáticos y demás caracteres propuestos por Rivas Martínez en su trabajo “Memoria del mapa de series de vegetación de España”, ICONA, 1987.
Vegetación potencial.
La zona estudiada se encuadra en la Región Mediterránea, y dentro de la misma en el piso termomediterráneo.
Biogeográficamente, el término municipal de Berrocal se ubica en la provincia florífera Luso-Extremadurense, en el piso bioclimático Termomediterráneo, que se extiende desde la costa catalana hasta Cabo da Roca en Estoril (Portugal). Este tipo de piso es eminentemente costero, sin embargo en Andalucía occidental penetra más hacia el interior, extendiéndose hasta el Valle del Guadalquivir y e el Andévalo Onubense.
Dentro del piso bioclimático termomediterráneo, en la zona de estudio, aparecen representados los suiguientes tipos de seriales de vegetación:
Mc-Qs. Serie termomediterránea rifeña, luso-extremadurense y algarviense subhúmedo-húmeda y silicícola del alcornoque (Quercus suber): Myrto communis-Querceto suberis S. Está muy bien representada en el norte de las provincias de Huelva, Sevilla y Córdoba, desarrollándose sobre materiales geológicos compactos de naturaleza silícea del piso
termomediterráneo subhúmedo o húmedo. Aparece también sobre sustratos duros o arenoso-limosos profundos que se localizan en las sierras meridionales del distrito Bermejense y de forma puntual sobre restos de suelos graníticos y pizarrosos y en las gravas cuaternarias ricas en limos del valle del Guadalquivir. En el oriente andaluz solo aparece una pequeña zona al sur de la sierra de Lújar (sierra del Jaral). Al igual que ocurre con la serie mesomediterránea del alcornoque ésta también se imbrica frecuentemente con la serie de la encina, resultando ecotonos de difícil interpretación. La formación potencial es un alcornocal (Myrto communis-Quercetum suberis), que en las umbrías y zonas más lluviosas se enriquece con quejigos (Quercus faginea subsp. broteroi). La orla preforestal y primera etapa de sustitución es un madroñal termófilo (Phillyreo angustifoliae-Arbutetum unedonis pistacietosum lentisci) que en las exposiciones norte es de carácter ombrófilo (subas. viburnetosum tini). En cambio, en las zonas con una xericidad más acusada es un coscojal-espinar (Asparago-Rhamnetum oleoidis rhamnetosum oleoidis). En la base de las sierras malagueñas suele presentarse un espinar-aulagar (Asparago-Calicotometum villosae). A veces se desarrollan en los claros pastoreados del alcornocal retamales (Cytisetea scopario-striati). En lugares más alterados y con menos suelo (por incendios normalmente) aparecen jarales (Genisto hirsutae-Cistetum ladaniferi subas. cistetosum monspeliensis, Calicotomo villosae-Genistetum hirsuti) o un jaral-brezal (Ulici eriocladi-Cistetum ladaniferi subas. ericetosum australis). Cuando los suelos son esqueléticos y la xericidad muy marcada, se presenta un cantuesal (Scillo-Lavanduletum sampaianae) y si están algo alterados, con cierto grado de nitrificación, cerrillares (Dauco criniti-Hyparrhenietum hirtae). Por último, dentro del matorral fruticoso, indicar que en zonas litorales de Andalucía oriental se pueden presentar bolinares (Lavandulo caesiae-Genistetum equisetiformis). En condiciones de alta cobertura arbórea y suelos con horizonte húmico bien desarrollado pueden aparecer fragmentos de herbazal esciófilo (Vincetosicum nigri-Origanetum virentis), que representa la orla herbácea vivaz del alcornocal. Los pastizales terofíticos y oligotróficos son poco específicos (Helianthemion guttati), por nitrificación pueden pasar a pastizales subnitrófilos (Trifolio cherleri-Taeniatheretum capitis-medusae) o nitrófilos (Bromo tectori-Stipetum capensis). Estospastizales, en base a una buena gestión ganadera, pueden evolucionar a majadales (Trifolio subterranei-Poetum bulbosae). En zonas encharcadas se desarrollan vallicares anuales (Pulicario uliginosae-Agrostietum salmanticae) y sobre suelos que soportan una cierta hidromorfía temporal vallicares vivaces agostantes (Gaudinio fragilis-Agrostietum castellanae), que también muestran buenas cualidades pascícolas.
Sa-Qs. Serie mesomediterránea luso-extremadurense y ribatagana subhúmedo-húmeda silicícola del alcornoque (Quercus suber): Sanguisorbo agrimonioidis-Querceto suberis S. Faciación típica. Dentro de la provincia Luso-Extremadurense esta serie es muy abundante. El bosque clímax muestra un alto grado de vitalidad en el distrito Araceno-Pacense, pero a medida que se desplazan hacia el este van siendo más raros, a la vez que son cada vez más pobres en taxones característicos. Esta serie se desarrolla sobre suelos silíceos profundos, bajo ombrotipo subhúmedo o húmedo y en áreas poco continentalizadas protegidas de los vientos fríos meseteños. La cabeza de serie o etapa madura es un alcornocal (Sanguisorbo agrimonioidis-Quercetum suberis), del que se diferencian dos variantes, una correspondiente a alcornocales de solana y otra a los alcornocales de umbría, situados en laderas frescas orientadas al norte; en estas situaciones el bosque de alcornoques se enriquece en quejigos, mostrando un aspecto de alcornocal quejigal. Por el mismo motivo, las etapas de sustitución de estos alcornocales coinciden prácticamente con las del melojar. En primer lugar resultan madroñales con durillos (Phillyreo angustifoliae-Arbutetum unedonis viburnetosum tini), sobre suelos aún profundos y frescos. A veces se desarrollan en los claros del alcornocal comunidades retamoides (Cytisetalia scopario-striati). La degradación del madroñal conduce a la aparición de jaguarzales (Polygalo microphyllae-Cistetum populifolii) o brezales (Ulici eriocladi-Ericetum umbellatae). A partir de aquí, los suelos ya muy degradados y acidificados son ocupados por nanobrezales (Halimio ocymoidis-Ericetum umbellatae). Los pastizales terofíticos (Paronychio cymosae-Pterocephaletum diandri) son frecuentes en esta serie.
También existe una orla herbácea vivaz (Vincetoxico nigri-Origanetum virentis). Es destacable en el ámbito de algunos alcornocalesmelojares la presencia de matorrales o pequeños bosquetes de robledilla (Phillyreo angustifoliae- Quercetum fruticosae), que pueden adquirir carácter de comunidad permanente en crestas y lugares rocosos. Son comunidades de presencia más o menos puntual que quedan restringidas a las zonas más altas de la sierra de Aracena (Huelva). En la variante típica, propia de solanas, disminuye paulatinamente la presencia de quejigos llegando a desaparecer de las formaciones boscosas. Además, estos alcornocales presentan una dinámica algo distinta respecto a la variante ombrófila: los madroñales preclimácicos no llevan durillo (Phillyreo angustifoliae-Arbutetum unedonis arbutetosum unedonis) y los jaguarzales son reemplazados por brezales-jarales (Erico australis-Cistetum populifolii). Asimismo, son frecuentes en suelos secos y pastoreados los majadales (Trifolio subterranei-Poetum bulbosae), que hacia biotopos más húmedos contactan con comunidades anfibias de terófitos, especialmente vallicares anuales (Pulicario uliginosae-Agrostietum salmanticae), mientras que hacia suelos con cierto hidromorfismo temporal contactan con vallicares vivaces (Gaudinio fragilis-Agrostietum castellanae).
Pb Qr.T(AR1): Serie termomediterránea luso-extremadurense seco-subhúmeda silicícola de la encina (Quercus rotundifolia): Pyrobourgaeanae- Querceto rotundifoliae S. Faciación termófila silicícola mariánico monchiquense con Pistacia lentiscos. Esta faciación aparece sobre suelos procedentes de rocas silíceas: pizarras, granodioritas y sedimentos pliocenos, dentro del horizonte inferior del termotipo mesomediterráneo en áreas con ombrotipo seco o subhúmedo inferior. Gracias a la benignidad climática de estos territorios es posible la presencia de plantas termófilas como Pistacia lentiscus, Smilax aspera, Olea europaea var. sylvestris, Teucrium fruticans, Cistus monspeliensis, Arisarum simorrhinum, Parietaria mauritanica, Selaginella denticulata o Asparagus albus que nos permiten diferenciar las comunidades de esta faciación de las de la faciación típica. La etapa madura es un encinar (Pyro bourgaeanae-Quercetum rotundifoliae myrtetosum communis), del que existen pocas manchas extensas pero sí muchos bosquetes dispersos aquí y allá por todo el área de la faciación. La primera etapa de sustitución en estas estaciones secas es un coscojal (Asparago albi-Rhamnetum oleoidis quercetosum cocciferae), diferenciable del coscojal típico (Hyacinthoido-Quercetum cocciferae) por la presencia de los táxones termófilos nombrados anteriormente. En zonas donde se destruye el bosque aparece un retamal (Retamo sphaerocarpae-Cytisetum bourgaei). La siguiente etapa en la dinámica regresiva está representada por jarales termófilos (Genisto hirsutae-Cistetum ladaniferi cistetosum monspeliensis), muy abundantes en las solanas y zonas alteradas de todos los barrancos. Estos jarales desempeñan un interesante papel ecológico y se muestran como una etapa bastante estable, motivo por el que son escasos los cantuesales (Scillo maritimae-Lavanduletum sampaianae).
En la siguiente imagen se muestra la distribución en el término municipal de Berrocal de las unidades anteriormente descritas:
Figura n º4. Distribución de las series de vegetación según Rivas Martínez.
Vegetación actual.
La vegetación actual de una zona es resultado de las diferentes actuaciones humanas sobre la vegetación primitiva. El paisaje vegetal actual y la distribución de las diferentes unidades de vegetación, están influenciadas no sólo por las condiciones ecológicas y ambientales reinantes, sino también por el hombre, que a través de sus actividades tanto agrícolas como ganaderas, industriales y forestales, han constituido un factor determinante.
La acción del hombre modifica y diversifica el paisaje vegetal, apareciendo en consecuencia nuevas unidades de vegetación, procedentes en su mayoría de la degradación en distintos estados de la vegetación climática, siendo el resto introducidas directamente por el hombre (cultivos, repoblaciones). Estas unidades de degradación se encuentran en continua dinámica. Cuando la acción del hombre cesa, tienden a evolucionar lentamente y de forma progresiva hacia la unidad clímax de la que forman serie, y cuando la acción es continua o,
bien breve pero intensa (incendios, por ejemplo), sufren regresión hacia unidades vegetales cada vez más simples ecológicamente.
De forma diferenciada se ha procedido al análisis de todas las características de cada una de las unidades encontradas, con el fin de establecer, mediante los criterios necesarios, el nivel de evolución de la vegetación.
El nivel de evolución de la masa vegetal nos indicará el valor ambiental de las formaciones, siendo las unidades más cercanas a las etapas climácicas las de mayor valor ecológico, dado que suelen representar ecosistemas singulares, con una menor representación geográfica que las etapas de regresión. Asimismo, se han evaluado aspectos como la composición florística de cada unidad, la existencia de especies o asociaciones singulares dentro de éstas, así como la densidad de las masas.
En el caso que nos ocupa, es de destacar el incendio forestal que se produjo en el verano del año 2004, que ha costado la incineración de numerosas hectáreas de terreno forestal en este término municipal, entre otros. El recorrido del fuego produjo la calcinación de prácticamente el cuadrante nororiental del territorio objetivo del estudio; afectando una superficie de 3.568,27 ha.
A pesar de este incidente, se procederá en los próximos apartados a la descripción de las unidades de vegetación halladas sobre el terreno, afectadas o no por el incendio acaecido, ya que aunque después de éste se encuentran representadas en mucha menor superficie, aun siguen teniendo representación sobre el terreno no afectado por el fuego.
A continuación se procede a la descripción de cada una de las unidades de vegetación detectadas:
Unidad 1. Pastizal: El pastizal existente en Berrocal, escasamente representado en superficie respecto al resto de unidades detectadas, presenta una vegetación dominada por especies herbáceas provenientes de cultivos de secano, cuya producción es aprovechada por el ganado. Entre las especies herbáceas podemos encontrarnos gramíneas de los géneros Agrostis, Phalaris, Poa, Lolium, Festuca, Briza, etc. Asimismo, los principales cultivos encontrados son de cereales, como el trigo, triticale, cebada y avena.
Unidad 2. Pastizal-Matorral: Se trata de una unidad de composición específica similar a la anterior; si bien, como su propio nombre indica, a lo largo del pastizal podemos encontrarnos con numerosas manchas de matorral, en zonas de pendientes, rocosas, pequeñas vaguadas, donde la maquinaria agrícola no ha podido acceder. Este matorral está compuesto principalmente por cistáceas, en concreto la Jara pringosa (Cistus ladanifer) y el Jaguarzo (Cistus salvifolius); si bien, se pueden encontrar otras especies como la Aulaga (Ulex eriocladus), el Cantueso (Lavandula stoechas, Lavandula pedunculata) y Matagallo (Phlomis purpurea).
Unidad 3. Mosaico de cultivos herbáceos y leñosos: Se trata de unidad de escasa entidad pero muy diversa, ya que encuentra conformada por un mosaico de fincas donde se alternan especies arbóreas frutales y cultivos herbáceos.
Para la implantación de estos cultivos, se requiere previamente la limpieza y laboreo del terreno, quedando el suelo en un grado de degradación muy elevado. Lo más habitual es que no se presente estrato arbustivo en el interior de las propiedades privadas.
Unidad 4. Matorral: Este tipo de formación se encuentra poco representado en la extensión del municipio, apareciendo en forma de franjas aisladas. En su mayor parte se trata de un matorral degradado del bosque cabeza de serie, localizado en zonas con fuerte
exposición solar y dominado en su mayor parte por la jara pringosa (Cistus ladanifer), jaguarzo morisco (Cistus salvifolius), jaguarzo (Cistus monspeliensis), y numerosas especies de los géneros Ulex y Genista.
Unidad 5. Eucaliptal: El Eucaliptal se presenta el término municipal de Berrocal a modo de de grandes extensiones, ya sean de forma residual, como aun en aprovechamiento. Dentro de las zonas que actualmente se encuentran en aprovechamiento se pueden diferenciar dos subunidades, la primera, Eucaliptal, conformada por masas maduras de Eucalipto (Eucaliptus globulus), y la segunda, corta de eucaliptos, la cual se refiere a zonas de reciente corta.
La única diferencia entre ambas formaciones radica en la edad de la masa arbórea; en el primer caso, las masas mono-específicas maduras producen la práctica inexistencia de monte mediterráneo de orla, ya que la falta de luz solar a la altura del suelo, así como la masiva extracción de nutrientes necesaria para el crecimiento de estas especies, no permiten el desarrollo de matorral. En cambio, las zonas de reciente corta conservan un pastizal natural oligotrófico, característico de zonas degradas, de muy baja densidad y formado por especies de gramíneas y leguminosas anuales agostantes.
Unidad 6. Vegetación de ribera: La vegetación de ribera se localiza en el área ocupada por la cuenca del río Tinto. La vegetación constituye la de un típico ecosistema de ribera, con la peculiaridad de que la acidez de las aguas de los cauces limita en gran medida el desarrollo de especies vegetales exigentes en cuanto a las condiciones ambientales, pudiendo encontrar formaciones densas de especies característicamente hidrófilas. Sin embargo, esta peculiaridad posibilita el desarrollo de especies con requerimientos ambientales específicos, como es el caso de la especie Erica andevalensis, un brezo endémico y en peligro de extinción de la zona minera de Huelva. Debido a esta circunstancia habrá que tener especial cuidado a la hora de evaluar el efecto de las distintas actuaciones proyectadas, haciendo hincapié en alternativas que reduzcan el impacto sobre esta especie.
En aquellos cursos de agua estacionales donde el suelo conserva cierta humedad se desarrolla un matorral bastante denso y de una altura aproximada entre 1,5 y 2 m. Este matorral se encuentra constituido principalmente por Zarzamora (Rubus ulmifolius), el cual puede llegar a formar un cordón impenetrable debido a su fuerte densidad. Esta especie suele estar acompañada por otras especies como el Junco (Juncus acutus) o el Torvisco (Daphne gnidium).
En zonas puntuales del término municipal se ha localizado este tipo de vegetación de carácter hidrófilo, la cual se compone de un matorral conformado por especies como el Torvisco (Daphne gnidium), la Adelfa (Nerium Oleander), la Zarzamora (Rubus ulmifolius), la Zarzaparrilla (Smilax aspera), el Endrino (Prunus spinosa) así como gran abundancia de helechos. En cuanto al estrato arbóreo las especies predominantes constituyen el Eucalipto (Eucaliptus globulus), el Chopo (Populus alba), el Fresno (Fraxinus angustifolia) el Sauce (Salix spp) y la Higuera (Ficus carica).
Unidad 7. Bosque de coníferas: La unidad de vegetación Bosque de confieras se encuentra conformada por pequeños bosquetes bien desarrollados de Pino piñonero (Pinus pinea) que aparecen intercalados en ocasiones con formaciones mixtas de pinar- eucaliptal y encinar-eucaliptal. El estrato arbóreo se encuentra representado en exclusiva por el pino piñonero, una especie que soporta suelos de escasa fertilidad y que es indiferente a la acidez del suelo, por lo que se encuentra bastante adaptada a la zona sobre la que se asienta, fuertemente alterada por la intensa actividad minera desarrollada durante años. Dada la fuerte densidad del arbolado, el matorral existente no alcanza mucha altura, aunque es más diverso que en las formaciones boscosas en las que aparece el eucalipto, detectándose especies de cistáceas (Cistus ladanifer, Cistus salvifolius y Cistus albidus), Torvisco (Daphne gnidium), Cantueso (Lavandula stoechas), Esparraguera (Asparragus officinalis), Lentisco (Pistacia lentiscus) y Tojo alfiletero (Genista hirsuta).
Unidad 8. Arbolado mixto de quercíneas y eucaliptos: La presente unidad de vegetación se refiere a aquellas formaciones de carácter arbolado donde las especies predominantes se corresponden con encinas y eucaliptos. Esta unidad presenta características similares a la anterior, con la diferencia de que su origen proviene de dehesas de quercíneas que han sido repobladas por eucaliptos. El resultado de esta actividad ha generado un arbolado mixto de pies adultos compuestos por dos únicas especies, la encina (Quercus ilex) y el Eucalipto (Eucaliptus globulus). En esta unidad la densidad del sotobosque es algo mayor, presentando especies generalmente pertenecientes a la familia de las cistáceas.
Unidad 9. Dehesas: El manejo del bosque por parte del hombre para su posterior utilización para aprovechamiento ganadero, ha generado una masa arbórea de menor densidad que el bosque, donde se ha eliminado el matorral característico de la zona. De esta forma se garantiza una mayor apertura de copas, y por tanto de producción de fruto, fácilmente aprovechable por el ganado al haber sido eliminado el matorral. En el ámbito de estudio se han encontrado tanto dehesas de fincas familiares, de menor extensión, como grandes explotaciones. La riqueza florística de esta unidad no es muy alta, debido al laboreo que ha eliminado cualquier tipo de matorral, centrándose sobre todo en la encina (Quercus rotundifolia) y alcornoque (Quercus suber), en cuanto al estrato arbóreo.
Unidad 10. Bosque de Quercíneas: Diferenciamos una unidad para aquellas formaciones de Alcornoque (Quercus suber) mayoritariamente, y Encina (Quercus rotundifolia), no intervenidas para la explotación ganadera. La nota característica de esta unidad es la presencia de matorral asociado a la masa arbórea, además de presentar una mayor densidad en cuanto al estrato arbóreo que en el caso de dehesas y repoblaciones.
Las especies que conforman el matorral son Jara pringosa (Cistus ladanifer), Jaguarzo morisco (Cistus salvifolius) y Cantueso (Lavandula stoechas), principalmente. Cabe destacar que la presente unidad de vegetación representa o se encuentra en un estadio muy próximo al bosque mediterráneo autóctono, con lo cual se considera de gran valor florístico.
Unidad 11. Superficie incendiada: Se trata de una inmensa superficie afectada por el incendio forestal acontecido en julio de 2004. De esta forma, donde anteriormente se podía encontrar una vegetación de cierto valor formada en su mayor parte por pinares, eucaliptales, alcornocales y matorral termófilo mediterráneo, actualmente se encuentra un terreno totalmente devastado por el fuego. Se trata, por tanto, de un matorral sumamente degradado, en las últimas etapas de regresión de la serie de vegetación correspondiente a esta zona.
La regresión a la que se ve sometida la vegetación de una zona tras producirse un incendio, produce a su vez una disminución del valor ecológico que pueda tener la zona (en función del grado de desarrollo en que se encuentre), obligando al comienzo de la serie tal como se denota en esta unidad de vegetación.
Conclusiones.
La acción del hombre modifica y diversifica el paisaje vegetal, apareciendo en consecuencia nuevas unidades de vegetación, procedentes en su mayoría de la degradación en distintos estados de la vegetación climática, siendo el resto introducidas directamente por el hombre (cultivos, repoblaciones). Estas unidades de degradación se encuentran en continua dinámica. Cuando la acción del hombre cesa, tienden a evolucionar lentamente y de forma progresiva hacia la unidad clímax de la que forman serie, y cuando la acción es continua o, bien breve pero intensa (incendios, por ejemplo), sufren regresión hacia unidades vegetales cada vez más simples ecológicamente.
En general, tras el análisis de todas las unidades, se puede afirmar que existe poca representación de una vegetación totalmente naturalizada en el municipio de Berrocal, ya que la mayor parte de ella, salvo algunas excepciones puntuales procede de la intervención del
hombre, ya sea para el tratamiento de la masa, como por la eliminación o sustitución de la vegetación natural. Aún así, observando las series de vegetación de Rivas Martínez, se puede comprobar que la vegetación potencial existente en el área de estudio, no se encuentra muy distante de la real, exceptuándose algunas zonas donde la erosión ha hecho mella. Esto corrobora la buena salud de los montes y su vegetación.
En el caso de la zona afectada por el incendio, comienza a observarse la nueva regeneración, ya no sólo de pastizal, que coloniza en un primer momento la zona, sino de las mismas especies arbustivas que se encontraban carbonizadas en el lugar, y que vuelven a rebrotar tras el paso del tiempo. El mayor interés de esta unidad, una vez visto el escaso valor evolutivo que posee, recaba en la función desarrollada sobre la zona, como colonizadora, regeneradora y formadora de suelo, que deberá albergar con el paso del tiempo a los niveles superiores de la serie de vegetación.
Finalmente, cabe destacar la posible existencia de la especie vegetal Erica andevalensis en el área ocupada por los cauces asociados a la cuenca del Tinto. Se trata de un brezo endémico y en peligro de extinción de la zona minera de Huelva, adaptado a condiciones de elevada acidez tanto en agua como en el sustrato. Debido a esta circunstancia habrá que tener especial cuidado a la hora de evaluar el efecto de las distintas actuaciones proyectadas, haciendo hincapié en alternativas que reduzcan el impacto sobre esta especie.
Fauna.
Este apartado pretende desarrollar un estudio que permita la caracterización tanto de las especies residentes como de aquellas que emplean el área de manera transitoria, intentando a su vez determinar la distribución de las áreas de mayor interés para éstas. De esta manera se pretende la localización de aquellos enclaves o sectores de la zona de estudio que presentan un mayor grado de interés para la fauna. A partir de su análisis se pueden establecer unos criterios prioritarios de conservación que permitan el mantenimiento de las funciones biológicas vitales de la fauna, empleándose esta documentación como material de planificación respecto a las actividades proyectadas en la zona de estudio.
Hábitats faunísticos.
La distribución de la fauna que habita en una determinada zona se encuentra íntimamente ligada al tipo de formación vegetal existente, estando siempre condicionada a la presencia de algunos factores ambientales que actuarán como limitantes, dependiendo de la zona de estudio en cuestión.
En la zona objeto de este estudio, son sin duda las áreas ligeramente antropizadas (zonas de uso ganadero así como las zonas más cercanas al núcleo urbano), las que actúan como un mayor factor limitante en la distribución de los distintos grupos zoológicos, teniendo en cuenta que el manejo de los ecosistemas por parte del hombre puede producirse en diferentes magnitudes y con diversos grados de reversibilidad. Asimismo, el desarrollo de las comunidades faunísticas va evolucionando positiva o negativamente en función de estas variaciones externas, hasta alcanzar el ecosistema un equilibrio relativo tras esas alteraciones. Esto supone que, en los casos en los que la acción del hombre ha supuesto modificaciones puntuales del hábitat, que cuentan con una alta reversibilidad, llegará a alcanzar el nivel de calidad previo a la actuación. Evidentemente, en alteraciones adversas fuertes y con poca reversibilidad la recuperación de estas zonas será bastante difícil. Por tanto, en el área de actuación se diferencian zonas con una mayor degradación humana y otras con una mayor calidad, incrementándose ésta paulatinamente en relación inversa con el grado de presión antrópica.
A continuación se describirán brevemente los distintos hábitats que es posible localizar en el ámbito de estudio:
Zonas adehesadas: Ubicadas donde el relieve es más suave, se caracterizan por presentar un estrato arbóreo con una fracción de cabida cubierta baja donde la especie dominante es la encina (Quercus rotundifolia). El estrato herbáceo está representado por pastizales naturales y artificiales, mientras que el arbustivo es en general inexistente o poco desarrollado. En este ámbito, las especies cinegéticas encuentran un lugar adecuado para su desarrollo al disponer de abundante alimento. Son comunes en estas superficies especies como el conejo, la liebre, el ciervo, el jabalí, la tórtola, la paloma torcaz, la perdiz, etc. Así como sus predadores como por ejemplo, el zorro, la jineta, el tejón, el meloncillo, el gato montés el búho real y la lechuza. Se trata en general de un área donde se da una gran diversidad de taxones.
Zonas forestales: Localizadas fundamentalmente donde las pendientes del terreno lo transforman en un lugar inadecuado para usos agrícolas o ganaderos. El abandono ha permitido el desarrollo de una densa formación de matorral con predominio de cistáceas donde también es posible encontrar áreas con un mayor número de pies arbóreos de especies como la encina (Quercus rotundifolia), el eucalipto (Eucaliptus camaldulensis), el Pino piñonero (Pinus pinea) el alcornoque (Quercus suber) y otras donde estos últimos son prácticamente inexistentes. Estas zonas son aprovechadas por los grandes vertebrados como áreas de refugio por la densa cobertura ofrecida por el matorral.
Hábitat acuático y riberas: Comprende todas las áreas influenciadas por los cursos de agua, tanto permanentes como temporales. Destaca la formación de vegetación riparia así como la vegetación de matorral, que tiene un mayor nivel de desarrollo gracias al aporte de humedad recibida de las escorrentías cercanas. En medios acuáticos de mayor calidad, puede ser posible la presencia de la nutria, siendo muy abundante el grupo de los macroinvertebrados acuáticos. Los anfibios son un grupo evidentemente muy ligado a este medio, así como algunos reptiles (galápagos y culebras de agua). En cuanto a la ictiofauna es posible encontrar, en aquellos cauces no afectados por la contaminación minera, especies de pesca como Bogas (Leporinus obtusidens) y Barbos (Barbus bocagei), y avifauna íntimamente ligada a los cursos de agua, como el ruiseñor (Luscinia megachipichos) y (Cettia cetti) y el Martín pescador (Alcedo athis)
Zonas de pastizal: Se trata de zonas abiertas de cobertura arbórea y de matorral prácticamente inexistente, que se desarrollan en suelos ocupados por arbustos consecuencia del abandono de la actividad agrícola o ganadera, o bien como consecuencia de una topografía abrupta. En estas zonas se ha procedido al desbroce del matorral existente previamente para su repoblación con especies arbóreas autóctonas o bien la implantación de un pastizal artificial. Las especies más abundantes se corresponden con el grupo de las pequeñas aves adaptadas a este medio como son las cogujadas, rabilargos, urracas, totovías y abubillas, entre otras. En todas estas unidades la diversidad es elevada, siendo las áreas de pastizal y repoblación las que poseen un menor grado en lo que respecta a este parámetro. El menor grado de evolución de este hábitat es la causa de su menor diversidad.
La abundancia de las diferentes comunidades en los distintos ecosistemas es más elevada en los lugares que ofrecen mayor cantidad de recursos (alimento, agua, refugio) como es el caso de la dehesa o el medio acuático.
Medio Urbano; zonas alteradas y sin vegetación: En este tipo de hábitat se han incluido las zonas urbanizadas, así como todos aquellos lugares donde la vegetación de carácter natural es prácticamente inexistente. Es por ello que la presencia de especies faunísticas se limita únicamente a aquellas adaptadas a los ambientes antrópicos, tales como roedores,
insectos, etc y aves sin grandes requerimientos en cuanto a hábitat y adaptadas a la presencia humana.
Conclusiones.
En general, la diversidad faunística en el término municipal es amplia, debido fundamentalmente a la tipología de los aprovechamientos tradicionales, tanto en el caso agrícola como en el ganadero, y a la potenciación de la actividad cinegética por parte de los propietarios, que establecen comederos y bebederos para facilitar el desarrollo de las poblaciones cinegéticas.
Todos estos factores han propiciado que la fauna de la zona disponga en abundancia, incluso durante las épocas más secas, de recursos fundamentales, como son el refugio y el alimento. De esta forma, cabe destacar que no sólo se han visto beneficiadas las especies de caza, sino todas las especies silvestres.
El grupo de los mamíferos se ve representado por especies cinegéticas como el jabalí (Sus scofra), ciervo (Cervus elaphus) el conejo (Oryctolagus cuniculus) y la liebre (Lepus granatensis). Los pequeños carnívoros como el meloncillo y el turón, aparecen en las zonas de sotobosque, actuando como bioindicadores de la calidad del medio. Cabe destacar la presencia de la nutria (Lutra lutra) en el arroyo Candón, ya que por su bosque de galería posee unas características ambientales favorables que permiten el asentamiento de esta especie. De especial interés es también la zona incluida en el ámbito espacial del Lugar de Importancia Comunitaria “Corredor Ecológico del Tinto”, que se encuentra dentro del área de dispersión del lince ibérico, especie catalogada como “en peligro de extinción”.
En los ambientes acuáticos, no se detecta una elevada diversidad de ictiofauna. Esto es debido a que la calidad de las aguas limita en gran medida el desarrollo de especies con requerimientos ambientales exigentes.
En líneas generales, la riqueza faunística de la zona es elevada, presentando numerosos representantes de todos los grupos. Las zonas con mayor biodiversidad son las forestales y el hábitat acuático. Las zonas adehesadas, son destacables por su gran representación de aves, además de contener especies domésticas que contribuyen al aumento de la diversidad. Los pastizales y cultivos agrícolas, son los hábitats con menor riqueza de comunidades faunísticas, debido a su carácter antrópico.
Asimismo, cabe destacar la posible existencia de especies de interés conservacionista, a la hora de evaluar el efecto sobre ellas, haciendo hincapié en alternativas que reduzcan o eviten la generación de impacto sobre las mismas.
Medio perceptual. El paisaje
Los objetivos que se persiguen con el estudio del paisaje son:
Analizar el territorio desde el punto de vista paisajístico dirigido a definir y delimitar las diferentes unidades del paisaje presentes en el área de estudio y proceder a su valoración.
Identificar los elementos de agresión al paisaje existentes en el área.
El estudio del paisaje representa una tarea compleja, debido principalmente a la diversidad de aspectos a considerar, unido ello a la carga de subjetividad que su interpretación y valoración conlleva.
Para contrarrestar, en parte, esta valoración subjetiva, se pone en práctica métodos de estudios que atiendan por igual la información sobre el área de actuación por medio de muestreo y análisis homogéneo tendente a reducir al mínimo las variables de origen subjetivo.
Metodología.
El método utilizado está basado en la definición y valoración de las unidades de paisaje y cuencas visuales en base a la “Incidencia visual”, el “Valor estético” y la “Fragilidad”.
La incidencia visual variará en función de la visibilidad del área y dentro de ella de lo visible que resulten las alteraciones que introduce la actuación. Una zona muy visible es, en principio, más frágil que una zona cerrada, y va a verse más afectada.
El valor estético se refiere a la calidad intrínseca o méritos de conservación de la zona. Si el valor estético del paisaje es bajo va a verse menos afectado, de forma general, por cualquier alteración que si presentara un valor mayor; sin embargo, este factor debe ser atendido junto con otra serie de elementos definitorios del paisaje a la hora de hacer la valoración. Se va a entender por calidad el grado de excelencia de ese paisaje o méritos de conservación a partir de sus componentes y de las relaciones existentes entre ellos. Este valor paisajístico sirve generalmente como criterio fundamental a la hora de evaluar las alteraciones que un proyecto previsto ocasiona al paisaje.
Se trata de conocer el valor intrínseco, o identificación de los atributos presentes y medida de su extensión y cantidad antes y después del proyecto.
Esta valoración se hace en función de unos caracteres que podemos sintetizar de la siguiente forma:
• Caracteres permanentes: • Morfología y situación relativa.
- Rasgos físicos sobresalientes (hitos y puntos culminantes).
- Agua, cursos superficiales: distinguiendo clases, cantidad y distribución. - Altitud y exposición.
• Caracteres temporales:
- Aspectos visuales de la vegetación: color, textura, densidad, etc. - Aspectos visuales de la fauna (vista, oído, especies voladoras). - Actuaciones no agrarias, tráfico.
- Accesibilidad. • Caracteres extra: - Intrusiones. - Otros sentidos • Contraste y visibilidad:
- Contraste artificial-natural con el entorno.
A la calidad intrínseca se le añade el potencial de vistas. Con este concepto se va a determinar aquellas zonas desde las que puede divisarse una amplia panorámica y/o de calidad. Vienen representadas por líneas, tramos de carreteras o espacios concretos desde los
que pueden apreciarse una panorámica importante por la cantidad y calidad del espacio, vistas directas sobre lugares circundantes. Son lugares muy frágiles que permiten pocas actuaciones salvo las que facilitan y potencian su vocación.
Como fragilidad se entiende la capacidad de respuesta del paisaje frente a la actuación que se pretende implantar y puede expresarse como la síntesis de los anteriores. Un paisaje con una valoración baja y reducida visibilidad asimila más fácilmente cualquier actuación, frente a otro que posea una elevada visibilidad y grandes méritos de conservación, o algún uso o significado especial para los habitantes de la zona, en los que cualquier alteración produce un menoscabo en su calidad paisajística.
El concepto de fragilidad visual se corresponde biunívocamente con la capacidad de absorción visual, entendida como “aptitud del territorio para absorber visualmente modificaciones o alteraciones sin detrimento de su calidad paisajística”. Puede entenderse aquí la fragilidad visual como una cualidad o propiedad del terreno que sirve de guía para localizar las posibles instalaciones o sus elementos produciendo el menor impacto visual.
El estudio de la fragilidad tiene en cuenta factores como la visibilidad, tanto en magnitud como en complejidad de lo observado, pendiente y morfología del terreno, accesibilidad del paisaje, etc. Se considerarán tres grandes grupos:
• Factores biofísicos derivados de los elementos característicos de cada punto: pendiente, orientación y vegetación, obteniendo en este caso la fragilidad visual del punto.
• Factores de la visualización: cuenca visual, visibilidad. En este caso se obtiene la fragilidad visual del entorno del punto.
• Factores histórico-culturales.
Descripción de las unidades paisajísticas.
Para proceder al estudio de los factores descritos anteriormente, se hace necesario determinar las unidades paisajísticas del medio afectado, con el fin de aplicar su descripción a cada una de las mismas. En el caso del ámbito de este estudio, se han diferenciado una serie de unidades paisajísticas, en función, principalmente de las características intrínsecas del paisaje.
Antes de comenzar con la descripción de las unidades paisajísticas, resulta interesante mencionar la declaración, mediante Decreto 558/2004, del Paisaje Protegido de Río Tinto, quedando incluido en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, el cual engloba la superficie íntegra del término municipal de Berrocal.
La zona que en el presente Decreto se declara paisaje protegido corresponde a un paisaje peculiar debido a la gestión del territorio en el que han alternado actividades agrícolas y mineras. Resulta de gran interés por las características que ofrece el Río Tinto, ligadas a la industria extractiva, un pH muy ácido y un alto contenido en sales ferruginosas que permite la vida de especies que sobreviven a estos parámetros extremos, y por la presencia de hábitats y especies de aves singulares. Hay que destacar también la importancia del Río Tinto para la existencia de especies acuáticas aisladas como consecuencia de la naturaleza fisioquímica de las aguas.
Hay que destacar, igualmente, la afección sufrida en el verano de 2004 debido al incendio que ha devastado gran parte de la superficie forestal del espacio que se declara como Paisaje Protegido.
A continuación se describen con detalle cada una de las unidades paisajísticas detectadas:
Unidad Paisajística 1. “Núcleo urbano”: El término municipal objeto de estudio presenta una única zona urbana, tratándose del núcleo urbano de Berrocal.
Sobre un pequeño cerro emerge el blanco caserío de este pueblo del Andévalo, el cual se distingue por sus fachadas encaladas y la limpieza de sus calles.
Dentro de su patrimonio arquitectónico destaca la Plaza Chica, que junto a sus calles estrechas e inclinadas emerge combinando las paredes encaladas, el ladrillo y azulejos en notable armonía. Resulta emblemática la iglesia parroquial de San Juan Bautista, del siglo XVII. Su estilo es renacentista, aunque ha sufrido modificaciones posteriores de corte neoclásico. Otros edificios de especial significación son su Ayuntamiento, de finales del siglo XIX, y sus dos populares ermitas de “La Santa Cruz de Arriba” y de la “Santa Cruz de Abajo”, verdaderas protagonistas de la identidad cultural de Berrocal.
Su ruedo agrícola es pequeño y dominado inmediatamente por el paisaje de dehesas y jarales.
Sin duda, el aspecto más sobresaliente de Berrocal es su estampa tradicional y andaluza, que se palpa en la cuidada imagen del pueblo.
Dada su ubicación geográfica, la visibilidad intrínseca y extrínseca es alta, no detectándose obstáculos que se interpongan en su amplia cuenca visual.
Es por todo lo descrito que la presente unidad paisajística, considerada de alta calidad, presenta una fragilidad moderada, presentando cierta vulnerabilidad ante procesos urbanizadores que contravengan con las características tradicionales de la edificación y la trama urbana existente.
Unidad Paisajística 2. “Mosaico de cultivos”: Esta unidad se encuentra integrada por una mezcla de parcelas destinadas a cultivos herbáceos y leñosos, conformando un verdadero mosaico. Los cultivos leñosos aparecen en forma de parcelas o superficies ligadas a explotaciones familiares de escasa entidad, con monocultivos o con la asociación de varios cultivos. Generalmente este tipo de paisaje se localiza en las inmediaciones del núcleo urbano de Berrocal, conformando el tradicional ruedo agrícola de los municipios andaluces.
El paisaje, típicamente agrario, se caracteriza por la alineación de las lindes de las parcelaciones y el trazado rectilíneo de ciertas infraestructuras, configurando áreas de gran uniformidad, cuyos atributos visuales más característicos son su escasa naturalidad y homogeneidad de cobertura vegetal.
La visibilidad tanto intrínseca como extrínseca es alta, ya que se trata de espacios abiertos ubicados en amplias llanuras, con lo que la cuenca visual es bastante amplia.
La calidad paisajística de los cultivos es escasa, aunque de alguna manera introducen visualmente un fuerte contraste mediante su monótona estructura vegetal, reforzando las imágenes de los paisajes circundantes. La calidad paisajística se ve incrementada por la presencia de pequeñas superficies de olivar, cuya belleza se ve acentuada por la percepción social de este tipo de cultivo, ya que el olivar constituye una de las señas de identidad más conocidas del paisaje andaluz, conformando un paisaje en el que se denota la profunda huella del hombre a través de la historia, así como la extraordinaria riqueza de la agricultura de la región andaluza. Por estas razones, la fragilidad paisajística es media.