LA HISTORIOGRAFÍA
1. LA ÉPOCA CLÁSICA (500-336 a.C.)
La época clásica comprende el período comprendido entre el siglo V y la mayor parte del IV a.C. Esta etapa se inicia con la lucha entre persas (medos) y griegos, guerras médicas (500-449a.C.), y termina con el sometimiento de la Hélade por Filipo II de Macedonia tras la batalla de Queronea (338). Entre estos dos acontecimientos, el mundo griego asistió a la conversión de Atenas en gran potencia y a su decadencia tras la derrota ateniense en la guerra del Peloponeso (431-404 a.C.) frente a Esparta, que pasó a su vez a ser primera potencia, aunque por poco tiempo. Desde el punto de vista político, la época clásica asiste al auge de la polis como base de la organización de los estados griegos en el siglo V y a su decadencia en el siglo IV, sustituída por un nuevo tipo de Estado cuya principal expresión serían las monarquías absolutas de la época helenística. Dos nombres sobresalen en esta época: Clístenes y Pericles.
Clístenes fue quien impulsó la verdadera democracia en Atenas. Aportó los siguientes cambios: instituyó la isonomía, según la cual todos los ciudadanos eran iguales ante la ley, no importa cuál fuese su origen; se introdujo la ley del ostracismo, por la cual el ciudadano que fuese considerado una amenaza para el Estado podía ser desterrado durante diez años. El pueblo deliberaba anualmente acerca de si era oportuno poner en práctica este procedimiento legal. En caso afirmativo, se celebraba una asamblea general, en la que cada ciudadano inscribía, en un tejo de barro (que en griego se llsma óstrakon), el nombre de aquel a quien fuese preciso expulsar por el bien público. Si se conseguían reuir 6000 votos contra un mismo ciudadano, éste debía abandonar Atenas, camino del exilio, durante diez años.
Clístenes impusó también el servicio militar obligatorio y reformó el órgano de gobierno, constituyendo un Consejo de 500 miembros(50 de cada una de las diez tribus), elegidos entre los ciudadanos de más de 30 años. El Consejo preparaba todos los asuntos, que serían aprobados por una Asamblea popular. La Asamblea, a su vez, elegía a los magistrados.
Pericles es el máximo representante de la consolidación de la democracia ateniense. En primer lugar, Pericles anuló el poder del Areópago, que estaba compuesto por los más poderosos ciudadanos y que representaba un reducto del poder ologárquico. También separó los poderes legislativo (Asamblea) y ejecutivo (magistrados).
Apuntaló el sistema con dos reformas esenciales. Por una parte, blindó el código legislativo: protegió las leyes frente a posibles reformas por parte de quienes quisieran cambiarlas a la ligera. No quería que las leyes fueran modificadas demasiado rápido. Con ello protegía la constitución democrática.
Por otra, decidió que todos los que ocuparan un cargo público recibieran un pago por ello, con lo que garantizaba una participación real, al permitir a los más pobres el acceso a los cargos públicos.
Primacía de Atenas. Atenas constituyó una confederación marítima con varias ciudades del mar Egeo. Su objetivo era librarse de la presión que ejercían los persas sobre los griegos, amenazados por el rey Darío, que aspiraba a dominar los territorios europeos de Grecia y extender con ellos su basto imperio.
En su primer enfrentamiento, en la Primera Guerra Médica, el ejército persa fue derrotado por los atenienses en Maratón.
En la Segunda Guerra Médica, Jerjes, sucesor de Darío, formó un gran ejército para conquistar Grecia. Los persas derrotaron -por tierra- a las tropas espartanas en las Termópilas y se apoderaron de Atenas. Pero la batalla siguió por mar, y la flota griega venció a los persas en la batalla de Salamina.
Atenas aprovechó la hegemonía alcanzada gracias a su victoria sobre los persas para imponer su poder. Utilizó la confederación marítima que había establecido con otras ciudades griegas (conocida como Liga de Delos) para imponer un verdadero control sobre ellas. La hegemonía ateniense despertó la hostilidad de Esparta, que terminaría enfrentándose junto a las otras ciudades de la Liga contra Atenas. Este conflicto condujo a la guerra del Peloponeso, en la que se enfrentaron los dos bloques griegos, y fue la guerra más sangrienta que padecieron
los helenos. Esparta salió victoriosa, y los griegos volvieron a tener gobiernos oligárquicos.
Sistema político ateniense
Los elementos fundamentales de la constitución ateniense eran los magistrados, la Boulé o Consejo y la Ecclesía o Asamblea.
Los magistrados ordinarios eran designados por sorteo entre los que se ofrecían como candidatos. Los principales magistrados eran los nueve arcontes y los diez estrategos.
La Boulé estaba formada por 500 ciudadanos mayores de 30 años y designados por sorteo.
La Ecclesía era la institución política más importante y a ella concurrían todos los ciudadanos.
Sistema político espartano
2. DEFINICIÓN Y ORÍGENES DE LA HISTORIOGRAFÍA
El término historia deriva de ἱστορία, que, entre otras, cosas significa 'investigación, exploración' y 'relato verbal o escrito de lo que se ha conocido'. De ello se deduce que la historia es un relato, más o menos detallado, de hechos previamente observados o investigados por su autor. El historiador sólo tratará de hechos previamente investigados por él, por lo que hay una gran preocupación por la verosimilitud. A esto se une otro criterio, el de racionalidad: el historiador puede dar cabida en su relato a los testimonios de otros, después de haberlos sometido a una crítica racional.
El género surgió entre los griegos de Asia Menor, sobre finales del s. VI a.C. En un principio se trataba de lógoi o relatos en los que se mezclaban hechos propiamente históricos con observaciones geográficas, etnográficas e incluso alusiones míticas. Estos relatos se hacían en prosa y en dialecto jonio. Sus autores recibían la denominación genérica de logógrafos. Hay tres tipos fundamentales de lógoi: las crónicas de ciudades, como la Fundación de Mileto, de Cadmo de Mileto, los periplos o periégesis, descripción de las costas de un país, y las genealogías, con una ordenación cronológica de los miembros de una gran familia desde el supuesto fundador mítico de la misma.
3. HERÓDOTO
Natural de Halicarnaso, ciudad griega situada en la costa suroccidental de Asia Menor, su vida transcurrió probablemente entre el 485 y el 420 a.C., es decir, entre la segunda Guerra Médica y el estallido de la Guerra del Peloponeso. Parece que debió abandonar pronto su patria, tras intervenir en una revuelta para derrocar al tirano de su ciudad, Lígdamis, que estaba al servicio de los persas. Estuvo en Samos, Atenas y Turios, colonia del sur de Italia fundada por Pericles, donde probablemente escribió su obra y murió.
Fue autor de una Historia en nueve libros centrada en las guerras médicas, el episodio bélico que enfrentó en la primera parte del s.V a.C. a persas y griegos y que tuvo como resultado la derrota persa y la conversión de Atenas y Esparta en las principales potencias de la Hélade. Cada uno de los libros va encabezado por el nombre de una de las Musas.
Entre los rasgos principales de su obra destacamos:
a. Su tema esencial, son las guerras entre persas y griegos. Antes de describir el conflicto propiamente dicho, incluye la historia de Lidia y su rey Creso, que fue el primero en dominar a los griegos de Asia Menor; viene luego la historia de medos y persas y la formación de su imperio. La obra termina, de una manera algo abrupta con la toma de Sestos por los griegos (año 479 a.C.) y una fábula que evoca la sabiduría de Ciro. Este final ha llevado a algunos autores a creer que la obra está incompleta. No obstante, hoy se acepta que éste fue el final querido por el autor.
b. Aunque en su obra se han rastreado restos de los que podían ser antiguas historias locales la suya es la primera Historia Universal propiamente dicha, pues Heródoto busca una explicación del conflicto entre bárbaros y griegos. Tras este conflicto ve la lucha entre la tiranía, representada por la monarquía persa, y la libertad, representada por Atenas y Esparta. Para él el devenir histórico se explica, de un lado, por la tendencia al mantenimiento del equilibrio del universo por parte de la divinidad y por la responsabilidad del hombre en cada una de sus acciones. Esta concepción teológica de la historia
c. Se ha creído que el aparente desorden en que se presentan los hechos, el gusto por la digresión y por la inclusión de datos etnográficos, geográficos y hasta relatos novelescos y discursos, obedece a una falta de unidad de la obra. Sin embargo, hoy se piensa más bien que todo ello es intencionado. d. Respecto a sus posibles fuentes, Heródoto consultó tanto fuentes escritas
como orales. Respecto a las primeras, cita repetidas veces a Hecateo y a algunos poetas líricos. También se ha detectado un importante influjo de la épica. En cuanto a sus fuentes orales parece que constituyen el grueso de la documentación. Mucho de lo que nos cuenta debe proceder de una observación directa, en otras ocasiones debe de tratarse de testimonios orales que recibió.
e. Hay que destacar también la objetividad que intentó dar a su obra, a pesar de las críticas tradicionales de parcialidad en favor de Atenas. No dudó en elogiar a otros estados griegos, como Esparta, y si dio más preponderancia a Atenas fue por el papel más relevante que ésta jugó en la guerra. Hace también una crítica racionalista del mito y de la divinidad: aunque los dioses intervienen en la historia, siempre lo hacen por procedimientos indirectos (oráculos, sueños). f. Particular también resulta la lengua de Heródoto que, aunque basada en el
jonio, tiene muchos elementos de origen homérico y ático. Abundan también las expresiones coloquiales.
4. TUCÍDIDES
Ateniense de nacimiento, su vida transcurrió entre el 465 al 395 a.C. aproximadamente, es decir, que vivió plenamente los acontecimientos en torno a la Guerra del Peloponeso. De familia aristocrática, fue sin embargo partidario de Pericles y enemigo de los demócratas radicales como Cleón. Sobre el 424, siendo estratego, no pudo impedir la toma de Anfípolis por el espartano Brasidas, por lo que fue exiliado. Sólo regresó a su patria el 404, tras la derrota ateniense, momento en que comenzó a redactar su obra a partir de notas que había ido tomando desde el inicio del conflicto. A su muerte, la obra estaba aún inconclusa.
Su Historia de la Guerra del Peloponeso nos ha llegado en ocho libros, y como se ha dicho, está sin terminar, pues se corta en el año 411. Aunque la obra trata básicamente los acontecimientos de esta guerra, el largo libro I constituye una especie de prólogo donde se nos cuenta cómo Grecia llegó a dividirse en dos bandos enfrentados. Como causa de la guerra se apunta el miedo de Esparta al excesivo engrandecimiento de Atenas, lo cual le llevó a lanzar una guerra preventiva.
Entre los rasgos principales de su obra destacamos:
a. Tucídides intentó hacer una obra completamente diferente a la de su predecesor, Heródoto. Abandonó el modelo de historia universal para hacer una historia contemporánea centrada en su patria, Atenas. Además hace una historia racionalista y crítica, centrada en el hombre y excluyendo totalmente a los dioses del devenir histórico. Por último, trató de evitar los excursos innecesarios y la acumulación de datos, como hacía Heródoto.
b. Se atuvo a una organización plenamente cronológica: así cada libro, a partir del II, cuenta los acontecimientos de tres años, y los de cada año se dividen a su vez en los de verano y los de invierno. Debido a esta división, quedan desunidos hechos que abarcan varios años y se equiparan hechos trascendentales con otros menos importantes.
c. Trata de hacer también una historia objetiva, evitando pronunciar directamente su opinión y dejando que sean los hechos los que hablen. Utiliza discursos en los que expone las posiciones enfrentadas ante los principales acontecimientos. Ello hace que su historia sea dramática.
d. La utilidad principal de su Historia, según él, es la de permitir al individuo conocer en profundidad el pasado para prever en cierta medida el futuro. e. Se le ha achacado que su obra es más un tratado de ciencia política que de
historia, que presta más atención a la psicología humana que a los factores socioeconómicos.
f. Destaca en él el abundante uso que hace de los discursos, utilizados para profundizar en las causas de los acontecimientos históricos. Estos discursos son creación de Tucídides. Con ellos se trataba de reproducir el contenido y el
g. Respecto a sus fuentes, una fundamental es Heródoto. De él toma la división de los hechos entre los del verano y los del invierno y el propio uso de discursos. Más importante resulta el influjo de la sofística. En él también influyeron Homero y los trágicos. Tucídides hizo un importante uso de las fuentes orales.
h. En cuanto a su lengua, utiliza la lengua ática, pero con un cierto sabor antiguo. Su estilo es elevado, con abundancia de oraciones subordinadas, lo cual dificulta a menudo su comprensión. Él fue el auténtico creador de la prosa ática.
5. JENOFONTE
Ateniense como Tucídides, su vida transcurrió entre el 430 al 355 a.C., es decir, cuando Atenas, tras su derrota en la Guerra del Peloponeso, pasa a convertirse en potencia de segundo orden dentro de Grecia. De clase media, Jenofonte fue discípulo de Sócrates y seguidor de las enseñanzas de los sofistas. En el 401 intervino como mercenario en la campaña militar que llevó a cabo el príncipe persa Ciro el Joven contra su hermano Artajerjes II. A partir del 394 entró al servicio del rey espartano Agesilao II, participando en la batalla de Coronea, en la que los espartanos derrotaron a atenienses y tebanos, y siendo condenado al exilio por los atenienses como traidor. Residió en Escilo, cerca de Olimpia, durante veinticuatro años, en los que escribió la mayor parte de su obra. A pesar de haber sido perdonado, nunca regresó a Atenas, sino que pasó el resto de su vida en Corinto.
Como escritor, Jenofonte es el prototipo del erudito. Se interesó por la historia, la oratoria y la filosofía. Entre sus obras de contenido histórico destacan: la
Anábasis, donde resumió sus vivencias durante la expedición de los “Diez Mil”; las Helénicas, que concibió como una continuación de la Historia de Tucídides,
abarcando entre el 411 al 363 a.C.; la Constitución de los Lacedemonios, donde analiza las causas de la grandeza y posterior decadencia de Esparta; la Ciropedia, obra donde se idealiza la figura del rey persa Ciro el Viejo.
a) Como historiador, Jenofonte es una figura menor que Tucídides o Heródoto. b) Él es ante todo un escritor práctico, que dio cabida en su obra al enorme cúmulo de experiencias que adquirió en su agitada vida, y su profundo conocimiento del mundo persa y espartano. La fuente principal de sus escritos es su propio testimonio y el de las fuentes orales que fue recogiendo en sus viajes.
c) Políticamente, se decantó por un sistema mixto entre oligárquico y monárquico. Esto explica la admiración que siente hacia los sistemas políticos espartano y persa, regidos por una minoría aristocrática, con una monarquía fuerte y un gran apoyo militar.
d) Siente un gran interés por la educación y la pedagogía, como revela su
Ciropedia. Para él la educación es el medio para alcanzar la ἀρετή (virtud,
honor, excelencia...).
e) Hace un uso muy abundante de los discursos y diálogos. f) Su obra está llena de excursos y de relatos novelados.
g) Por último, su estilo es claro y sencillo, siendo un maestro de la exposición clara. En cuanto a su lengua, es básicamente el ático, aunque con muchos elementos de procedencia doria y jonia.