Unidad de Apoyo Técnico
UNAT
República de Honduras
Secretaría de Estado del Despacho Presidencial
MIGRACION, MERCADO DE TRABAJO
Y POBREZA EN HONDURAS
Julio 2006
Financiado por el
FONDO DE POBLACION DE LAS NACIONES UNIDAS
Unidad de Apoyo Técnico
UNAT
República de Honduras
Secretaría de Estado del Despacho Presidencial
MIGRACION, MERCADO DE TRABAJO
Y POBREZA EN HONDURAS
Julio 2006
Lic. Miriam Meza Palma
Economista Demógrafa
Financiado por el
FONDO DE POBLACION DE LAS NACIONES UNIDAS
INDICE
I.
RESUMEN EJECUTIVO
3
II.
INTRODUCCIÓN
6
III.
DISEÑO
CONCEPTUAL
8
IV.
CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA
MIGRACIÓN
11
A. Patrones de Migración por Departamento
1. Volumen Total de Migrantes en Honduras
11
2. Patrones de Migración Interna según la
Migración
Neta
por
Departamento.
13
2.1 Migración Interna Absoluta
13
2.1.1 Migrantes Netos por Departamento
13
2.1.2 Tasas Netas de Migración
17
3.
Migración
Interna
Reciente
19
3.1 Migrantes Netos por Departamento
19
3.2 Tasas de Migración Netas
21
4. Distribución Espacial de la Población,
Departamentos de Origen y Departamentos
de
Destino.
23
5. Características Generales de los Migrantes
25
5.1 Migrantes Absolutos
25
5.2 Migrantes Recientes
30
6. Patrones de Migración por Área y Características
Generales
33
6.1 Migración absoluta por Área
36
6.2 Migración Reciente por Area6.3 Migración Neta
2
Áreas
Urbana-Rural
39
6.3.1 Migración Absoluta
39
6.3.2 Migración Reciente
39
6.4 Características de los Migrantes por Corrientes
de Migración por Área.
40
6.4.1
Migración
Absoluta
40
6.4.2
Migración
Reciente 41
7.
Proceso
de
Urbanización
42
V.
MIGRACIÓN Y MERCADO DE TRABAJO
49
VI.
MIGRACIÓN
Y
POBREZA 55
1. Niveles de Pobreza en Tegucigalpa y San Pedro Sula
56
VII.
POLÍTICA DE DESARROLLO EN FUNCIÓN DE LA
MIGRACIÓN INTERNA, EL CRECIMIENTO
DEMOGRÁFICO Y EL DESARROLLO URBANO
58
1. Inversión y economías de escala en la provisión
de los servicios públicos en el área urbana.
58
2. Asignación de los recursos a nivel global y de
59
las municipalidades.
3. Importancia de las tendencias en la migración interna,
mercado de trabajo, pobreza y economías de escala
de los servicios públicos –urbanos en la Formulación
de la política social y la asignación del Gasto Público
a nivel global y municipal .
60
BIBLIOGRAFÍA
62
I. RESUMEN
EJECUTIVO
La comparación de los indicadores de migración del Censo del 2001 y las recientes
Encuestas de Hogares y la ENCOVI con los resultados del Censo de 1988 reflejan la
presencia de nuevas tendencias en los patrones de migración por departamento, en las
corrientes de migración por áreas urbana y rural, así como en el comportamiento de los
migrantes rurales en el mercado de trabajo y en las condiciones de vida del área urbana.
Las estimaciones de la migración interdepartamental sobre el volumen total de migrantes
internos y su proporción muestran una tendencia decreciente en el período de 1988 al 2001,
tanto en términos de la migración absoluta medida a partir de la pregunta sobre lugar de
nacimiento, como a través de la migración reciente captada a partir de la pregunta sobre
residencia hace cinco años. El volumen de migrantes absolutos varió de 932,929 a 1,045,
986, y su respectiva proporción descendió de 22% a 17%. El volumen total de migrantes
recientes descendió de 277,763 a 223,816, y su proporción decreció de 7.9% a 4.3%. La
tendencia decreciente de la migración interna se explica en gran parte por el incremento de
la migración internacional principalmente hacia Los Estados Unidos de Norte América.
El patrón general de la migración observado desde principios del Siglo XX, sigue siendo el
mismo en la época actual. Los migrantes internos parten del Sur, Occidente y Centro del
país hacia la Costa Norte, y hacia Francisco Morazán donde se encuentra Tegucigalpa, la
capital del país. Sin embargo, los departamentos de destino destacan una gran diferencia,
que es: el alto grado de atracción de Cortés e Islas de la Bahía versus la tendencia
decreciente de los departamentos de Atlántida, Colón, y Yoro en la Costa Norte, y
Francisco Morazán en la zona central. Los departamentos de origen, la mayoría muestran
volúmenes y tasas de migración neta negativas pero crecientes.
Los efectos de la migración interna se ven reflejados en como se distribuye la población en
el territorio. La proporción de la población en el grupo de departamentos de destino ha ido
en aumento, a tal grado que en el 2001, su proporción ha llegado a ser mayor que en el
grupo de departamentos de origen, (53% versus 48%), sobre todo por el fuerte crecimiento
de Cortés, donde aumentan más las oportunidades económicas y de trabajo.
Las tendencias de la migración interna por áreas urbana y rural destacan el incremento en
volumen y proporción de las corrientes urbano-urbana y urbana- rural y el descenso de las
corrientes rural-urbana y rural-rural, pero sin perder éstas su importancia en la dinámica de
la migración interna en el país. Los cambios son más marcados a través de las estimaciones
de la migración reciente que de la migración absoluta.
El total de migrantes absolutos de la corriente urbana-urbana y su respectiva proporción
respecto al total nacional, variaron de 254,794 (27.3%) a 353,714 (33.8%), en el período
entre el Censo 1988 y el Censo 2001. Los migrantes absolutos en la corriente rural-urbana y
su respectiva proporción cambiaron de 433,245 (46.5%) a 454,364 (43.4%). Los migrantes
recientes en la corriente urbana-urbana aumentaron de 62,878 a 87,082 y su proporción
pasó de 22.6% a 38.9%. En contraste, los migrantes recientes en la corriente rural-urbana
variaron de 128,929 a 82,481 y su proporción descendió de 46.4% a 36.9%.
4
crecimiento demográfico urbano. En 1988, la población urbana en Honduras había doblado
el numero registrado en 1974, y la tasa de crecimiento anual era de 4.9%. Para el 2001, la
población ascendía a 2,794,952 y su ritmo de crecimiento anual había disminuido a 3.9%.
La tasa de migración neta para el área urbana disminuyó de 21.7% a 12% en términos de la
migración absoluta, y de 7.8% a 2.2% a partir de la migración reciente, durante el periodo
de 1988 al 2001. Sin embargo esta tendencia podría revertirse en cualquier momento por la
influencia de factores latentes como la repatriación de los emigrantes hondureños que se
fueron para Estados Unidos, los cambios económicos que puedan darse a nivel interno y el
crecimiento de la población rural.
Tanto el análisis de las características del total de migrantes a partir de la migración
interdepartamental, como el de las características de los migrantes por áreas urbana y rural,
muestra resultados consistentes en relación a la situación menos favorable de las
condiciones económicas de los migrantes recientes con respecto a los absolutos. Los
niveles de participación económica son menores, el desempleo abierto y el subempleo
invisible son mayores, aunque no el subempleo visible, indicando las mayores dificultades
de los migrantes recientes para insertarse en el mercado de trabajo en el corto plazo, dado
su menor edad, inexperiencia, y menores niveles de educación.
Los migrantes rurales absolutos constituyen alrededor de un tercio de la fuerza de trabajo
urbana. En 1988, su proporción fue de 34% y en el 2004, era de 29%, lo cual se explica
por el descenso en la intensidad de la migración interna en los últimos años. Una de las
características más notables es: su alta tasa de participación dentro del mercado de trabajo
urbano (61.9%), superior incluso que al promedio del área urbana total (52%). Tienen
menores niveles de desempleo y de subempleo visible que los nativos urbanos, sin embargo
su nivel de subempleo invisible es más alto. La situación de los migrantes recientes es
menos favorable, su tasa de participación siguen siendo alta (58%), pero sus niveles de
desempleo y subempleo invisible son mayores relativamente, respecto a los de los
migrantes absolutos, los nativos urbanos, y la fuerza de trabajo total urbana.
Al comparar la situación laboral de los migrantes absolutos y recientes en relación a la
fuerza de trabajo rural, se observa que su participación económica es mucho más alta, y
que sus niveles de desempleo y subempleo son menores a los que tendrían si se hubieran
quedado en el área rural. La participación de los migrantes absolutos y recientes por rama
de actividad muestra estar a tono con las transformaciones de la estructura de la economía,
aumentando su concentración en la industria manufacturera y el comercio y disminuyendo
su participación en la agricultura y los servicios. Su participación en la construcción se
mantiene más o menos constante.
Los diferenciales no sólo de empleo, sino que de salarios es otro de los factores que influye
en la migración rural-urbana, los migrantes, tanto absolutos como recientes muestran
salarios promedio mensuales menores con respecto al promedio total y por rama de
actividad de los nativos urbanos. Sin embargo sus salarios son relativamente altos cuando
se comparan con los salarios rurales. La diferencia relativa del promedio de salarios del
total de la PEA ocupada de los migrantes absolutos y recientes respecto a los nativos
urbanos es -14% y -37% respectivamente. En relación al promedio de salarios de la PEA
ocupada en el área rural, la ventaja relativa para los migrantes absolutos es de 131% y para
los recientes de 69%.
Los resultados obtenidos por la estimación de las necesidades básicas insatisfechas NBI, a
nivel general del área urbana muestran que actualmente, los niveles de pobreza de los
migrantes rurales son bastante similares a los de los nativos urbanos, pero con una
tendencia ligeramente mayor para los primeros, sobre todo los recientes.
Las diferencias se vuelven mayores cuando se hace la comparación con el área rural. Los
niveles de pobreza de los migrantes rurales son -15.5% más bajos que el nivel de pobreza
en el área rural. La proporción de personas con sólo una NBI o pobreza relativa es casi
igual a la proporción observada en el área rural, sin embargo, en términos de la pobreza
extrema, los migrantes rurales en el área urbana, muestran niveles menores con una
diferencia relativa de -29%.
Los hallazgos anteriores confirman que la migración interna ha jugado y continúa jugando
un importante rol en el desarrollo industrial y el proceso de urbanización del país y
destacan la importancia de considerar sus tendencias y sus efectos en el crecimiento
demográfico de las distintas áreas geográficas, para la formulación de la política de
desarrollo del país, la planificación del desarrollo urbano y la asignación eficiente de los
recursos de la estrategia de la pobreza a nivel geográfico.
Las actuales tendencias de la migración y de las actividades económicas dentro del
territorio nacional constituyen también un reto importante para las municipalidades, en
cuanto a mejorar sus capacidades institucionales, de planificación y administración, a fin
de crear las condiciones de urbanización para la expansión industrial y las viviendas
residenciales, previniendo los errores del pasado observados en las ciudades más grandes y
aprovechando las oportunidades de crear mayores estándares de vida para la población en
el futuro.
Los esfuerzos de reforma en las empresas públicas de servicios también deberán ser
intensificados ya que en la medida que permanezcan en continua crisis financiera se pierde
la oportunidad de aprovechar las economías de escala necesarias para aumentar la cobertura
y calidad de los servicios. En la medida que se atrase la planificación de largo plazo y las
reformas, los problemas de inseguridad, contaminación y pobreza continuaran creciendo en
el área urbana y Honduras perderá la oportunidad de mejorar un potencial importante para
competir a nivel internacional y promover la inversión nacional y extranjera.
6
El presente documento incluye el análisis de las actuales tendencias de la migración interna
y sus interrelaciones con el proceso de urbanización, el mercado de trabajo y los niveles de
pobreza de la población.
El proceso del estudio incluyó tres etapas importantes, la primera que comprendió la
preparación de una propuesta metodológica con base a literatura actualizada sobre el tema a
nivel de Latinoamérica e internacional, la segunda que incluyó la cuantificación de los
indicadores clásicos de migración, mercado de trabajo y pobreza, así como la revisión de
bibliografía adicional sobre el tema de desarrollo urbano, y la tercera que comprendió la
redacción y análisis de las tablas seleccionadas.
Las fuentes de información utilizadas incluyeron principalmente los Censos de Población
de 1988 y 2001, las Encuestas de Hogares del 2003 y 2005 y la Encuesta de Condiciones
de Vida (ENCOVI) del 2004. En general, los datos cuantificados permitieron aceptar o
rechazar las principales hipótesis formuladas para el Estudio, pero hubo dificultades con
respecto a la cuantificación de los indicadores de pobreza para el Censo de 1988 y
encuestas de Hogares de esa época, ya que la metodología actualmente usada por el INE
para el cálculo de pobreza, no había sido aplicada con las bases de datos de esos años.
El cálculo de los indicadores de migración también resultó ser inédito y su validación y
análisis de consistencia absorbió bastante tiempo de la consultoría, ya que se consideró que
era importante revisar todas las fuentes disponibles sobre el tema. Alguna información que
sirvió de base para el Estudio podría ser utilizada para análisis de migración de áreas
geográficas, departamentos específicos o agrupaciones geográficas de interés.
Los temas con mayor dificultad para el análisis durante el plazo de la consultoría, fueron
los relacionados con: la caracterización de la economía por áreas geográficas, planificación
del desarrollo urbano, y economías de escala en la provisión de servicios públicos en las
ciudades de Honduras. Para el primer tema se utilizó la distribución geográfica de la fuerza
de trabajo para determinar las tendencias de la ubicación de las actividades económicas en
el país. Para los otros temas, se revisó bibliografía internacional sobre el tema de migración
interna y crecimiento urbano. Un análisis profundo sobre estos temas en Honduras,
requeriría más tiempo para desarrollar una adecuada investigación de campo en las
municipalidades, instituciones de servicios públicos y desarrolladores urbanos.
El presente estudio se considera como una aportación al conocimiento actual sobre las
tendencias de la migración interna, el crecimiento demográfico por departamento y por
áreas urbana y rural, las características socioeconómicas de los migrantes, su participación
en el mercado de trabajo y las condiciones de vida alcanzadas por ellos en el área urbana.
Las aportaciones se concentran en la migración por departamento y áreas urbana y rural, sin
embargo sería conveniente profundizar sobre los patrones de migración de las ciudades de
alto crecimiento y sobre agrupaciones de ciudades o centros urbanos con potencial para el
desarrollo industrial, de tal manera de prever para el largo plazo la demanda de servicios de
estos flujos de población y sus contribuciones a la economía y a los ingresos de las
municipalidades. También sería conveniente analizar las interrelaciones económicas de las
áreas urbana y rural y sus ventajas comparativas en relación a la producción y el mercado
de bienes y servicios. Profundizar sobre la migración entre municipios de un departamento
y sobre el comportamiento demográfico y económico de los no migrantes, también es
importante para hacer una mejor asignación del gasto público en inversiones económicas y
sociales.
Una de las limitaciones más serias de datos que se tuvo para el presente Estudio fue la falta
de las preguntadas adecuadas para captar la migración rural-urbana debido a que ninguno
de los censos, ni encuestas, especificó el nombre exacto de caserío, aldea o cabecera
municipal para las preguntas lugar de nacimiento y residencia hace cinco años. El Censo
del 2001, incluyó para la pregunta lugar de nacimiento, el nombre del lugar, sin embargo, la
proporción de no respuesta para esta pregunta fue excesivamente alta, debido
probablemente a falta de capacitación entre los empadronadores del Censo. El análisis de la
migración entre las áreas urbana y rural para esta investigación se hizo definiendo 40
municipios con las ciudades de 10,000 habitantes y más como el área urbana, y el resto de
municipios del país como área rural. Para las futuras encuestas y censos se recomienda
utilizar las preguntas adecuadas de migración de acuerdo a las recomendaciones del
CELADE y las Naciones Unidas.
En relación a la identificación de las actividades económicas por áreas geográficas, también
se requiere unir los datos de las distintas fuentes de producción y empleo del BCH y del
INE, de tal manera de analizar en forma continua su evolución para prever la planificación
necesaria que permita aprovechar la conjugación de oportunidades para acelerar el
desarrollo económico y elevar el nivel de vida de la población.
Los Capítulos de acuerdo a los distintos temas investigados son los siguientes: Primero:
Resumen Ejecutivo, Segundo: Introducción, Tercero: Diseño Conceptual con las
principales preguntas a desarrollar: Cuarto: Características Generales de La Migración que
analiza los patrones de migración por departamento, las características de los migrantes, las
corrientes de migración por área, las características de los migrantes de las corrientes por
área y el proceso de urbanización: Quinto: Migración y Mercado de Trabajo que trata la
situación del empleo de los migrantes rurales en el mercado de trabajo; Sexto, Migración y
Pobreza, y finalmente el séptimo que discute el tema de la importancia del estudio de la
migración en la formulación y ejecución de la política pública. Finalmente, se incluye un
resumen de la bibliografía consultada y un anexo con las tablas de datos que sirvieron de
base al análisis del presente estudio.
8
La migración interna, históricamente, ha sido un fenómeno asociado principalmente con los
procesos de industrialización, urbanización y mejoramiento en las condiciones de vida de
los países. En el mediano y el largo plazo, la migración interna ha observado variantes que
han estado en función de los cambios en la estructura de la economía y del mercado de
trabajo. Otros factores, como los demográficos, sociales, políticos, ambientales y de
configuración de las zonas geográficas que han prevalecido en las áreas de destino y de
origen, también han influido en las variaciones de los patrones de migración a lo largo del
tiempo.
Desde los años cincuentas, el estudio de la migración ha sido tema de interés en las ciencias
económicas y sociales, y recientemente vuelve a tomar importancia dentro del desarrollo
de la teoría del bienestar y de la pobreza. Entre las contribuciones más importantes en
América Latina se destaca el Estudio: Rural–Urban Migration in Bolivia: Advantages and
Disadvantages, publicado por Lykke E. Andersen en el 2002, el cual señala que la
Migración Rural-Urbana no es un problema para las ciudades de destino, contribuye al
desarrollo global del país, disminuye los niveles de pobreza y facilita las economías de
escala para la provisión de servicios públicos en poblaciones concentradas, antes que en las
comunidades dispersas típicas del área rural.
Este nuevo enfoque de la migración constituye un aporte optimista para la implementación
de políticas sociales y de asignación de recursos para el combate a la pobreza, tanto a nivel
global, como a nivel de las municipalidades, las cuales al tomar en cuenta el crecimiento
demográfico, los patrones de migración y el aumento en el tamaño de las ciudades, estarían
en mayor capacidad para estimular la actividad económica industrial y a su vez mejorar los
instrumentos de planificación para la provisión de servicios básicos y de comunicaciones a
nivel de los polos de desarrollo en el área urbana.
Otros estudios de actualidad desarrollados para Argentina y particularmente para la
economía del Gran Buenos Aires, (Cortés y Groisman, 2002),
también han hecho
importantes contribuciones al tema de la Migración Interna y sus vinculaciones con el
mercado de trabajo y la pobreza. Los autores llaman la atención sobre la importancia que
tienen los ciclos económicos y particularmente, los períodos recesivos, sobre las
condiciones de vida de los migrantes internos (de otras provincias de Argentina), los cuales
en situaciones de desempleo tienden a caer fácilmente en la no actividad y en la pobreza
estructural. Este problema se agrava en la medida que los migrantes internos compiten con
inmigrantes extranjeros de los países vecinos, que observan mayores niveles de educación y
que aprovechan las ventajas económicas comparativas entre los países.
Al igual que los países de Latinoamérica, en Honduras, la migración interna ha jugado un
rol importante, tanto en el desarrollo económico, como en la distribución espacial de la
población y la urbanización del país. Desde comienzos del siglo XX existen patrones de
migración clásicos que han estado vinculados a los procesos de transformación económica
y de formación de los mercados de trabajo en el país. En la actualidad, los patrones
clásicos se mantienen pero con variantes importantes causadas por significativos cambios
en la industria (Parques Industriales) y la estructura del mercado de trabajo. Además de
estos cambios, han influido otros factores como: el crecimiento demográfico, la
deforestación, la escasez de tierra apta para la agricultura en el área rural y los desastres
naturales, que han estimulado tanto a las típicas, como a las nuevas corrientes de migración
no sólo en términos de volumen, sino de intensidad.
En el presente estudio sobre Migración, Mercado de Trabajo y Pobreza en Honduras, se
consideraron las aportaciones disponibles en la literatura actual, tanto en términos teóricos,
como metodológicos, así como también las tendencias recientes de la migración y de la
economía del país, para tratar de explicar las ventajas de la migración interna para el
desarrollo de Honduras y el bienestar de la población. Los temas sobre los patrones clásicos
de migración, el desarrollo urbano y la distribución espacial de la población fueron
abordados a través del análisis de la información de los dos últimos censos levantados en el
país. Los temas sobre el mercado de trabajo y pobreza se analizaron en forma general a
partir de los censos, y en forma particular y profunda a través de las encuestas de hogares y
de la última encuesta sobre condiciones de vida.
Las principales hipótesis del estudio fueron las siguientes:
1. El volumen de migrantes y su proporción se ha incrementado en las últimas
décadas,
2. Los patrones clásicos de migración entre departamentos y entre áreas se
mantienen, pero con mayor intensidad en la corriente urbana-urbana.
3. El proceso de urbanización y la migración interna han sido altamente influidos
por los cambios en la estructura de la economía y del mercado de trabajo.
4. Otros factores como el crecimiento demográfico, la deforestación y los desastres
naturales y cambios climatológicos también han influido en las variaciones de
las corrientes de migración.
5. Los inmigrantes rurales en el área urbana mejoran sus condiciones de empleo e
ingreso con respecto a la población nativa rural, principalmente en el largo
plazo.
6. Los inmigrantes rurales en el área urbana tienen menores niveles de pobreza que
los nativos rurales en el largo plazo.
7. Los inmigrantes rurales marginados en el área urbana, también observan
menores niveles de pobreza que los nativos rurales.
10
IV. CARACTERÍSTICAS
GENERALES DE LA MIGRACIÓN
En el presente capítulo se analizaran tres temas importantes: (a) los patrones de migración
por departamento, (b) los patrones de migración por área y (c) el proceso de urbanización.
En cada sección, el análisis de las variables de migración distinguirá dos tipos de
mediciones: la migración absoluta a partir de la pregunta: el lugar donde nació, y la
migración reciente en función de la pregunta donde residía hace cinco años. El periodo de
análisis principal comprenderá los 13 años entre el Censo de 1988 y el Censo del 2001, sin
embargo, en los casos que sea factible y según la confiabilidad de los indicadores, el
periodo se ampliará incluyendo el Censo de 1974, la Encuesta de Condiciones de Vida del
2004 y las Encuestas de Hogares del 2003 y 2005.
A.
Patrones de Migración por Departamento
1. Volumen Total de Migrantes en Honduras
Uno de los indicadores que permite medir el grado de movilidad de la población dentro de
un país es el volumen total de migrantes en relación a la población total. Este indicador
puede medirse a partir de la migración interdepartamental y de la migración intermunicipal
o según las divisiones geográficas de interés. A continuación se observará su
comportamiento a partir de la migración interdepartamental.
El volumen total de migrantes en Honduras medido a partir de la migración
interdepartamental se interpreta en forma distinta según las preguntas de migración. Para la
pregunta según lugar de nacimiento, incluye el total de personas que en el momento del
Censo o Encuesta dijeron haber nacido en un departamento distinto al departamento
donde residían o fueron censados. Para la pregunta, residencia hace cinco años, comprende
a todas las personas que en el momento del Censo o Encuesta, dijeron haber residido cinco
años antes, en un departamento diferente adonde residían o fueron entrevistados.
Según el Cuadro No.1, en los Censos de 1988 y 2001, alrededor de un millón de personas
nacieron en un lugar distinto al lugar donde residían en esas fechas, lo que significa casi un
20% de la población total del país. Este grado de migración entre departamentos podría
decirse que es intermedio en relación al promedio para los países de Latinoamérica, cuyo
rango es de 15% a 29%. (CEPAL, Vol. 50, 2001). Según esta misma cita bibliográfica,
Estados Unidos de América mostraba un grado de migración de 30% entre Estados, para el
2000. El volumen de migrantes internos en Honduras, a partir de la migración entre
municipios es mucho mayor, y de acuerdo al Censo del 2001, el total de migrantes según la
pregunta lugar de nacimiento llegaba a 1,480,972 personas que representaban 24.5% de la
población total.
12
Volumen Total de Migrantes entre Departamentos
Según Fuentes de Datos Seleccionadas
1Fuente
Pregunta: Lugar de
nacimiento
Pregunta: Lugar de
residencia hace cinco
años
Censo 1988
932,929
22%
277,763
7.90%
Censo 2001
1,045,986
17%
223,816
4.30%
EHPM 2003
1,455,986
21%
356,110
6.00%
ENCOVI 2004
1,391,052
20%
314,384
5.20%
EHPM 2005
1,383,808
19%
295,718
4.60%
Fuente: Cuadros 6-16 Anexo A
El descenso en el volumen y proporción de migrantes entre 1988 y el 2001, es un hecho
real, e indica que la intensidad de la migración interna esta disminuyendo en Honduras,
aunque las encuestas no confirmen claramente esta evolución
.
Los datos sobre la migración reciente, muestran con mayor claridad, la tendencia
decreciente de la intensidad de la migración interna y rechazan la hipótesis inicial
formulada para este Estudio, en la cual se asumía que tanto el volumen, como la proporción
de migrantes se habían incrementado en la última década. Para el 2001, el número de
migrantes recientes había disminuido en 53,947 personas con respecto a 1988, y el
descenso en la proporción era de 3.6 puntos entre porcentajes. A partir de las estimaciones
de la migración anual que se derivan de la migración reciente, en el periodo de 1983-1988,
en Honduras migraban de un departamento a otro, un promedio de 55,552 personas por
año. Durante el periodo de 1996 al 2001, ese promedio había disminuido a 44,763 personas.
La tendencia decreciente de la migración interna se explica en gran parte por el
incremento en la emigración internacional, especialmente hacia los Estados Unidos de
Norte América. Según las entrevistas realizadas a los jefes de hogar a partir de la Encuesta
ENCOVI del 2004, un total de 254,530 personas habían emigrado al extranjero. La mayoría
de ellos, el 82%, salieron en el período 1995-2004 y 58.3% sólo entre el período del 2000
al 2004, debido en gran parte a las facilidades del Régimen de Protección Temporal
establecido por el Gobierno de los Estados Unidos. El número anual estimado de
emigrantes se ha ido incrementando cada año. En el período de 1995 a 1999, salían del país
un promedio de 11,850
personas. Del 2000 al 2004, ese promedio se había incrementado a
29,709 personas. Si se sumara el promedio anual de emigrantes internacionales del período
1995-1999: 11, 850, a los migrantes internos anuales antes del 2001, se superaría el
promedio anual observado en la época del Censo del 1988.
Los datos de la ENCOVI del 2004 también indican que los hondureños que emigraron
hacia el extranjero, 145,888 (57.2%) residían en el área urbana y 108,971, (42.8%)
1
La definición de migrantes a nivel nacional incluye al total de inmigrantes que resulta de sumar todas las
personas que nacieron o residieron cinco años antes del Censo o Encuesta en un departamento distinto. A
nivel nacional, el total de inmigrantes es igual al total de emigrantes, ya que los inmigrantes de un
departamento son los emigrantes de otros.
provenían del área rural. Entre los emigrantes que salieron del área urbana, un 63%
pertenecía a ciudades pequeñas y el resto, el 37% residían en Tegucigalpa y San Pedro
Sula.
La migración internacional ha tenido un impacto importante en la dinámica de la migración
interna en el país, no sólo en el volumen total de migrantes, sino que en términos de las
corrientes de migración entre departamentos y entre áreas urbana y rural. Por consiguiente,
el continuo análisis de este fenómeno es de suma importancia, ya que podrían revertirse las
tendencias que se daban hacia 1988 y por consiguiente aumentar la migración rural-urbana
y disminuir los flujos de remesas internacionales de gran importancia para la economía del
país.
2. Patrones de Migración Interna según la Migración Neta por Departamento.
Las tendencias de los patrones de migración interna por departamento se observan con
mayor claridad cuando se clasifican por departamentos de destino y departamentos de
origen, considerando su proximidad geográfica y una escala de mayor a menor en función
del número de migrantes netos y tasas netas de migración dentro de cada región.
Inicialmente se tratará el tema de los migrantes netos y en segundo lugar, el de sus
respectivas tasas, distinguiendo los dos tipos de migración: absoluta y reciente.
2.1 Migración Interna Absoluta
2.1.1 Migrantes Netos por Departamento
El patrón general de la migración observado desde principios del Siglo XX, sigue siendo el
mismo en la época actual. Los migrantes internos parten del Sur, Occidente y Centro del
país hacia la Costa Norte, y hacia Francisco Morazán donde se encuentra Tegucigalpa, la
capital del país. Sin embargo, los departamentos de destino destacan una gran diferencia,
que es: el alto grado de atracción de Cortés e Islas de la Bahía versus la tendencia
decreciente de los departamentos de Atlántida, Colón, y Yoro en la Costa Norte, y
Francisco Morazán en la zona central. Los departamentos de origen, la mayoría muestran
volúmenes y tasas de migración neta negativas pero crecientes, indicando un deterioro
mayor de sus condiciones socioeconómicas, incluyendo el deterioro ambiental.
El total de migrantes netos positivos o inmigrantes en los departamentos de destino varía
de 414,188 a 449,781 en el periodo de 1988 al 2001. La proporción de migrantes netos de
Cortés respecto al total, aumentó de 42.2% a 62.4 % entre los dos Censos. Por su parte,
Francisco Morazán disminuyó su proporción de 34.2% a 26.4% en el mismo período. En el
resto de departamentos de la Zona Norte, con excepción de Islas de la Bahía, también hubo
un descenso en la proporción de migrantes respecto al total, el cual fue más marcado para
el departamento de Yoro.
El total de migrantes netos negativos o emigrantes del grupo de departamentos de Origen
no necesariamente coincide con el total de migrantes netos positivos en los Departamentos
de Destino debido a que en ambos grupos se mezclan cantidades positivas con negativas.
14
Entre el período 1988 al 2001, varió -290,903 a - 444,735
. El flujo más grande de
emigrantes provino de Occidente, cuya proporción del total varió de 37% a 52% entre los
dos Censos. De esta zona, el mayor proveedor de emigrantes fue Santa Bárbara, seguido en
orden descendente por Copán, Lempira, Intibucá y Ocotepeque. Este último, con un nivel
menor en términos de volumen de emigrantes, ha tenido históricamente una emigración
muy intensa como se podrá comprobar a partir de sus tasas de migración neta más adelante.
De acuerdo al Perfil Ambiental de 1997, Occidente era considerada como “la zona de
rechazo constante de población debido a sus características ecológicas en las cuales se
destacaban sus suelos pobres y altamente degradados”.
El segundo flujo más importante de emigrantes es el de la Zona Sur, cuya proporción del
Total aumentó de 30% a 35% en el período de análisis. En este grupo, Choluteca representa
el primer lugar en cuanto a volumen de emigrantes, seguido de Valle y El Paraíso. De
acuerdo a la información de los últimos Censos, Choluteca en primer lugar y Santa Bárbara
en segundo lugar, son los dos departamentos con el mayor número de emigrantes en todo el
país. Esto en parte se debe al tamaño de su población y crecimiento demográfico pero
también a sus desfavorables condiciones sociales y económicas.
El tercer flujo de emigrantes proviene de la Zona Central y su proporción respecto al total
se incrementó de 5% a 12% entre 1988 y el 2001. En 1988, La Paz generaba el mayor
número de emigrantes dentro de este grupo. En el 2001, Olancho es el que está proveyendo
la cantidad mayor. Comayagua, el cual todavía mostraba una migración positiva en 1988,
en el 2001 ocupa el tercer lugar en cuanto al volumen de emigración. El cuarto flujo de
emigrantes proviene de Gracias a Dios, con una proporción de 0.3% respecto al total. En
1988, Gracias a Dios observaba una migración positiva.
2
El número total de emigrantes en 1988, -290,903 no es igual al número de inmigrantes en los departamentos
de destino, debido al alto número de no respuesta (123,285).
Fuente: INE. Censo de Población y Vivienda 2001
MIGRACIÓN NETA SEGÚN ORIGEN Y DESTINO
Pregunta Lugar de Nacimiento
Destino Origen
16
Migrantes Netos por Departamentos
de Destino y Origen
Pregunta: Lugar de Nacimiento
Zonas y Departamentos Censo 1988 Censo 2001 EPHPM 2003 ENCOVI 2004 EPHPM 2005 Departamentos de Destino Norte Cortés 174,590 280,580 373,533 325,324 377,482 Colón 33,940 25,454 44,219 88,567 42,906 Atlántida 34,650 22,542 55,967 -10,772 39,513 Islas de la Bahía 6,795 9,320 - - Yoro 22,746 -6,771 -19,054 -17,283 2,905 Centro Francisco Morazán 141,467 118,656 103,501 130,785 -133,495 Total Inmigrantes 414,188 449,781 558,166 516,621 329,311 Departamentos de Origen Sur Choluteca -52,064 -80,503 -85,250 -109,581 -101595 Valle -46,593 -45,708 -58,368 -58,351 -55839 El Paraíso -7,450 -31,000 -33,527 -40,335 -19508 Oeste Santa Bárbara -35,322 -70,838 -78,338 -80,120 -92315 Copan -33,276 -57,729 -97,970 -63,880 -96344 Lempira -39,345 -49,416 -62,575 -89,008 -51546 Intibucá -24,500 -27,250 -32,251 -14,764 -45556 Ocotepeque -30,734 -25,999 -30,542 -22,084 -27875 Centro Olancho -4,790 -24,369 -28,698 -8,152 -32991 La Paz -18,376 -22,191 -39,020 -20,676 -35997 Comayagua 854 -8,290 -33,311 -32,087 -11965 Este Gracias a Dios 693 -1,442 28,435 -592 Total Emigrantes -290,903 -444,735 -551,415 -539,631 -571531
Nota: El numero de emigrantes de 1988 (-290,903) no es igual al numero de inmigrantes en los departamentos de destino debido al alto porcentaje de no respuesta (123,285).
2.1.2 Tasas Netas de Migración
Las tasas de migración neta son calculadas con base a la población total de cada
Departamento para la fecha del Censo o Encuesta y reflejan los mismos patrones de
Migración interna observados con base a los volúmenes de migrantes netos, con la
diferencia que permiten determinar la intensidad relativa de la inmigración o emigración
respecto al tamaño de su población en un departamento dado.
De acuerdo al Cuadro No.3, en el grupo de departamentos de destino, Islas de la Bahía y
Cortés tienen las tasas de migración neta positiva altas, 29,5 % y 26 % respectivamente,
con base al Censo del 2001. Sin embargo estas tasas son ligeramente decrecientes respecto
a los valores de 1988, que eran de 31.7% y 27.6% para los mismos departamentos. Este
comportamiento no se percibe en el análisis de los migrantes netos debido a que este
indicador es independiente del tamaño de la población total.
Las tasas netas de migración revelan en forma más clara la tendencia decreciente para el
resto de los departamentos de la Zona Norte: Atlántida, Colón y Yoro, con reducciones
relativas de 50% pero positivas para los dos primeros y negativa para el último. La
tendencia decreciente de la migración hacia Francisco Morazán también es confirmada a
través de la variación en sus tasas netas de 1988 al 2001, con un descenso relativo de 41%.
En el grupo de los departamentos de origen, las tasas de migración neta negativa varían
en un rango de -2.5 % a -32.2% para el 2001, y la mayoría (7 de 12) son mayores con
respecto a los niveles de 1988. En la Zona de Occidente de donde surgen el mayor
número de emigrantes, el promedio de la tasa neta es -21%. Las tasas de emigración son
crecientes para Santa Bárbara, y Copán, pero decrecientes para Lempira, Intibucá y
Ocotepeque. Este último, aún con esta tendencia muestra la tasa más alta de emigración de
este grupo: -25.5% en el 2001.
En la Zona Sur, el promedio de la tasa de emigración neta es -21.2% para el 2001. Las
tasas de Choluteca y El Paraíso son mayores con respecto a 1988, mientras que Valle
muestra un fuerte descenso, probablemente debido a la emigración de su población hacia
los Estados Unidos.
3Su tasa de emigración (-32.2%) es la mas alta de todos los
departamentos en el 2001. Las tasas netas de Valle y Ocotepeque reflejan la gran
intensidad de su emigración en comparación a su menor tamaño de población.
En la Zona Central del país, el promedio de la tasa de migración neta es -7.9%. De este
grupo la tasa más alta corresponde a La Paz, aunque menor con respecto a su valor en 1988.
Los departamentos de Olancho y Comayagua observan tasas crecientes respecto a 1988,
sin embargo, este último continúa reflejando la tasa más baja de emigración de todos los
departamentos de origen. En la Zona Este, Gracias a Dios muestra una tasa casi igual a la
de Comayagua pero con un pequeño incremento respecto a 1988.
3
18
Cuadro 3
Tasas de Migración Neta según Departamentos de Destino y Origen (%)
Pregunta: Lugar de Nacimiento
Zonas y
Departamentos
CENSO
1998
CENSO
2001
EPHPM
2003
ENCOVI 2004
EPHPM
2005
DEPARTAMENTOS
DE DESTINO
Cortés 27.58 26.04 28.58 27.66 27.96 Colón 23.51 11.65 17.25 22.85 14.86 Atlántida 15.08 7.16 14.87 -4.07 9.87 Islas de la Bahía 31.69 29.54 Yoro 7.07 -1.54 -4 -4.23 0.55 CENTRO Francisco Morazán 18.16 10.69 8.18 10.46 -10.04 DEPARTAMENTOS DE ORIGEN SUR Choluteca -18.27 -22.07 -21.89 -33.6 -23.92 Valle -40.32 -32.23 -37.07 -40.47 -31.56 El Paraíso -3.04 -9.36 -9.2 -8.83 -4.92 OESTE Santa Bárbara -13.14 -21.64 -22.27 -18.68 -23.05 Copán -15.72 -20.91 -35.04 -17.38 -31.86 Lempira -22.98 -20.25 -26.86 -28.41 -18.59 Intibucá -20.36 -15.56 -15.72 -7.15 -24.07 Ocotepeque -42.87 -25.45 -28.09 -15.76 -21.95 CENTRO Olancho -1.75 -6.33 -6.52 -1.37 -6.72 La Paz -18 -15.02 -24.92 -10.62 -19.36 Comayagua 0.37 -2.49 -9.26 -10.57 -2.93 ESTE Gracias a Dios 2.04 -2.54 38.42 -1.05
3. Migración Interna Reciente
3. 1 Migrantes Netos por Departamento
Según el Cuadro 4, el patrón general de migración interna se mantiene, generándose los
flujos de población desde los departamentos de origen localizados en el Sur, Occidente y
Centro del país, hacia los departamentos de destino localizados en la Costa Norte y
Francisco Morazán en la Zona Central.
Al profundizar el análisis de la migración interna reciente por grupos de departamentos de
destino y origen, zonas geográficas y departamentos específicos, surge un panorama
distinto que destaca las tendencias observadas anteriormente con la migración absoluta, y
revela nuevas tendencias que están ocurriendo en la época actual.
En el grupo de departamentos de destino, Cortés muestra el volumen de migrantes netos
mas alto (93% del total en el 2001), indicando que la mayoría de los migrantes se dirigen a
este departamento. Del resto de departamentos de la Zona Norte, con excepción de Islas de
la Bahía, todos, muestran una tendencia decreciente, más acentuada para Yoro, seguido de
Colón y Atlántida.
Francisco Morazán en la Zona Central, también, muestra una fuerte pérdida de atracción
habiendo reducido su número de migrantes de 47,829, a 13,249, lo que significa un
descenso relativo de 73% entre 1988 y el 2001.
En el grupo de departamento de origen, todos los departamentos experimentan una
tendencia positiva en el número de emigrantes, según el Censo del 2001. Únicamente Valle,
muestra la tendencia contraria al disminuir los emigrantes de 4,654 a 3,875 entre 1988 y
2001. Los departamentos de Olancho, La Paz, Comayagua y Gracias a Dios que en la
época del Censo de 1988, mostraban una migración neta positiva, en el 2001 reflejaban
saldos negativos.
El total de emigrantes de los departamentos de origen ha variado de –3,626 a –57,646 en el
periodo de 1988 al 2001. El flujo más grande, según el Censo del 2001 sigue siendo el de la
Zona de Occidente, con un volumen de emigrantes de – 27,451 que representa el 48% del
total. El volumen mayor de emigrantes procede de Santa Bárbara, seguido de Copán y
Lempira.
El segundo flujo más grande de emigrantes recientes proviene de la Zona Sur según el
Censo del 2001. La cantidad total es – 19,145 emigrantes, los cuales representan un 33%
del total, con Choluteca generando la cantidad más alta -11,492, o sea el 60% de los
emigrantes de la Zona Sur.
En la Zona Central, el flujo de emigrantes sigue siendo mas bajo con un total de – 10,456
que representa el 18.3 % del total de los emigrantes de los departamentos de origen, con el
departamento de Olancho mostrando el flujo mayor. En la Zona Este, Gracias a Dios
muestra un flujo de – 594 emigrantes que significan 1% del total.
20
Cuadro 4
Migrantes Netos por Departamento de Destino y Origen
Pregunta: Residencia hace cinco años.
Áreas y
Departamentos
CENSO
1988
CENSO
2001
EPHPM
2003
ENCOVI 2004
EPHPM
2005
DEPARTAMENTOS
DE DESTINO
NORTE
Cortés 42,843
57,583
60,783
41,675
70,462
Colón 5,383
-3,144
10,984
12,223
6,229
Atlántida 7,267
382
7,917
-16,341
21,956
Islas de la Bahía
0
1,003
0
11,498
Yoro 8,169
-7,261
-12,193
-10,722
-9,898
CENTRO
Francisco Morazán
47,829
13,249
-5,324
11,808
-918
Total Inmigrantes
111,491 61,812 62,168
50,139 87,831
DEPARTAMENTOS
DE ORIGEN
SUR
Choluteca -5,394
-10,193
-11,388
-10,387
-21,353
Valle -4,654
-3,875
-5,735
-4,998
-5,683
El Paraíso
2,410
-5,077
-1,484
-10,995
-142
OESTE
Santa Bárbara
-4,367
-11,492
-11,435
-2,064
-8,855
Copán
-2,241
-7,463
-8,502
-4,168
-14,115
Lempira -8
-5,482
-5,762
-11,835
-6,408
Intibucá -1,051
-2,034
-3,392
1,632
-4,267
Ocotepeque -595
-980
262
252
-1,935
CENTRO
Olancho 6,619
-7,972
-22,612
-3,817
-9,266
La Paz
392
-2,171
-346
-1,481
-9,601
Comayagua 4,716
-313
11,484
-3,040
-3,145
ESTE
Gracias a Dios
547
-594
-156
763
-1,494
Total de Emigrantes
-3,626
-57,613
-59,067
-50,139
-86,264
3.2 Tasas de Migración Netas
Dentro del grupo de los departamentos de destino, según el censo del 2001, Cortés e Islas
de la Bahía muestran las tasas mas altas, 6.6% y 3.9% respectivamente. En relación al
Censo de 1988, la tasa neta de Cortés decreció relativamente en 24% en el 2001. Islas de la
Bahía observa una variación positiva al cambiar de una tasa de migración neta de 0% en
1988, a 3.9% en el 2001.
Los otros departamentos de la Zona Norte que en 1988 mostraban tasas positivas entre
3.2% y 4.9%, en el 2001 reflejan una tendencia decreciente, con una tasa casi igual a 0%
para Atlántida y tasas negativas para Colón y Yoro alrededor de 2%. En relación a la
migración absoluta, analizada en la sección anterior, la migración reciente evidencia más
fuertemente la pérdida de atracción de estos tres departamentos. El departamento de
Francisco Morazán con una tasa de 1.4% en el 2001, también refleja su pérdida de
atracción al comparar con su tasa neta de 7.9% en 1988.
En el grupo de los departamentos de origen, las tasas de migración neta varían en un rango
de -11 a - 4%. La mayoría observan tasas negativas crecientes para el 2001, con excepción
de los departamentos de Valle y Olancho, indicando una mayor emigración de los
departamentos de origen. Tendencia que es consistente con los resultados de la migración
absoluta analizados en la sección anterior.
Según el Censo del 2001, y de acuerdo a la clasificación por zonas geográficas, las tasas
mas altas de emigración neta se dan de la siguiente manera: En la Zona de Occidente, en
Santa Bárbara 4%), Copán 3.1%) y Lempira 2.7%). En la Zona Sur, en Choluteca
(-3.2%) y Valle (-3.1%). Y en la Zona Central, en Olancho (-2.4%) y La Paz. (-1.7%).
22
Tasas de Migración Neta según Departamento de Destino y Origen (%)
Pregunta: Residencia Hace cinco años.
Zonas y
Departamentos
CENSO
1988
CENSO
2001
EPHPM
2003
ENCOVI 2004
EPHPM
2005
Departamentos de
Destino
NORTE
Cortés
8.7 6.63 5.62
4.48 6.36
Colón
4.9
-1.67
5.28
3.96
2.51
Atlántida
4 0.14 2.45
-6.92 6.64
Islas de la Bahía
0
3.89
0
38.28
Yoro
3.21 -1.91 -2.84
-3.04 -2.09
CENTRO
Francisco Morazán
7.86
1.38 -0.47
1.13 -0.08
Departamentos de
Origen
SUR
Choluteca
-2.26 -3.17 -3.32
-3.65 5.33
Valle -4.68
-3.07
-4
-3.96
-3.48
El
Paraíso
1.21 -1.77 -0.46
-2.82 0.04
OESTE
Santa
Bárbara
-1.94 -3.96 -3.62
-0.59 -2.46
Copán
-1.29 -3.12 -3.37
-1.37 5.08
Lempira
-0.01 -2.65 -2.84
-4.57 -2.6
Intibucá
-1.07 -1.38 -1.91
0.95 -2.63
Ocotepeque -1
-1.12
0.27
0.22
-1.7
CENTRO
Olancho 3.07
-2.4
-5.62
-0.77
-2.11
La Paz
0.48
-1.72
-0.25
-0.91
-5.71
Comayagua 2.57
-0.11
3.86
-1.22
0.89
ESTE
Gracias
a
Dios
2.08 -1.25 -0.25
1.64 -100
4. Distribución Espacial de la Población, Departamentos de Origen y
Departamentos de Destino.
Los efectos de la migración interna se ven reflejados en como se distribuye la población en
el territorio. (Cuadro 6.). La proporción de la población en el grupo de departamentos de
destino ha ido en aumento a tal grado que en el 2001, su proporción ha llegado a ser mayor
que en el grupo de departamentos de origen, sobre todo por el fuerte crecimiento de Cortés,
donde aumentan más las oportunidades económicas y de trabajo.
La tendencia decreciente en el crecimiento de los departamentos de destino, con excepción
de Cortés e Islas de la Bahía, es consistente con su pérdida de atracción reflejada en sus
tasas de migración neta descendentes.
La tendencia negativa de las proporciones de población de los departamentos de origen
varía según la intensidad de sus tasas de emigración. En los departamentos de más alta
emigración la caída es mayor, tal es el caso de Valle, en el Sur y Ocotepeque en Occidente.
En general, los departamentos de esta zona que históricamente han perdido población,
tienen las proporciones más pequeñas en relación al resto de departamentos del país. Los
departamentos, como Olancho, Comayagua y Gracias a Dios, cuyas tasas de migración neta
negativa se empezaron a dar desde el Censo de 1988, tienen proporciones relativamente
estables.
La concentración de la población en las áreas de destino, antes que en las de origen refleja
los diferenciales de la economía y del mercado de trabajo en el país. Destacando las
ventajas comparativas de la Zona Norte y Francisco Morazán en términos del desarrollo
industrial y de servicios, así como las mejores oportunidades de empleo y educación para la
población.
24
Cuadro 6
Población Total según Distribución Espacial por
Departamentos de Destino y Origen.
CENSO 1974
CENSO 1988
CENSO 2001
Zonas y
Departamentos
Población
%
Población
%
Población
%
HONDURAS
2,656,948 100
4,248,561.00 100
6,076,885 100
Departamentos de
Destino
1,257,479 47.33 2,126,151 50.04 3,192,698
52.54
Zona Norte
Cortés 369,616
13.91
630,799 14.85
1,077,538 17.73
Colón
77,750
2.93
143,748
3.38
218,436
3.59
Atlántida 148,285
5.58
228,727
5.38
315,041
5.18
Islas de La Bahía
13,194 0.5 21,209 0.5
31,552
0.52
Yoro 195,037
7.34
320,067
7.53
440,231
7.24
Zona Central
F. Morazán
453,597
17.07
781,601 18.4
1,109,900
18.26
Departamentos de
Origen 1,399,469
52.67
2,122,410 49.96
2,884,187 47.46
Sur
Choluteca 193,336
7.28
283,816
6.68
364,684
6
Valle 91,901
3.46
115,218 2.71
141,811 2.33
El Paraíso
140,793
5.3
244,366
5.75
331,351
5.45
Occidente
Santa Bárbara
186,106
7
267,938
6.31
327,343
5.39
Copán 151,859
5.72
210,874
4.96
276,083
4.54
Lempira 127,782
4.81
170,472
4.01
243,971
4.01
Intibucá 81,815
3.08
119,921
2.82
175,107
2.88
Ocotepeque 51,038
1.92
71,432
1.68
102,176
1.68
Centro
Olancho 151,436
5.7
272,772
6.42
384,881
6.33
La Paz
66,046
2.49
101,827
2.4
147,787
2.43
Comayagua 136,619
5.14
230,090
5.42
332,314
5.47
Este
Gracias a Dios
20,738
0.78 33,684 0.79
56,679 0.93
Fuente: Cuadro 20, Anexo A
Las proporciones de fuerza de trabajo total y por rama de actividad, en el Cuadro 7,
destacan las diferencias de la economía en los departamentos de destino y origen. Mientras
en los departamentos de destino, las proporciones de trabajadores en la distintas ramas de la
industria y los servicios varían en un rango de (69% a 87%) y se han incrementado entre
los dos Censos, en los departamentos de origen, la participación de la PEA en estas
actividades varía de 12.8% a 33%, concentrándose la mayor parte de los trabajadores en la
agricultura (70%) y la explotación de minas y canteras (59.8%).
Cuadro 7
Estructura Relativa de la PEA por Departamentos de Destino y Origen
Según Rama de Actividad Económica
1988 y 2001
1988 2001
Rama de Actividad
Total
Deptos.
de
Destino
Deptos.
de
Origen
Total
Deptos.
de
Destino
Deptos.
de
Origen
PEA Total 1,391,967 736,516 655,451 1,867,492 1,030,233 837,259 Total Distribución Relativa 100.0 52.9 47.1 100 55.2 44.80. Actividades no bién especificadas 100.0 61.5 38.5 100 63.4 36.6 1. Agricultura, silvicultura, caza y pesca 100.0 33.0 67.0 100 29.5 70.5 2. Explotación de minas y canteras 100.0 28.2 71.8 100 40.2 59.8 3. Industria manufacturera 100.0 67.7 32.3 100 76.5 23.5 4. Electricidad, gas y agua
100.0 64.6 35.4 100 79.4 20.6 5. Construcción
100.0 69.0 31.0 100 70.0 30.0 6. Comercio al por mayor y
menor, hoteles y restaurantes
100.0 75.8 24.2 100 75.5 24.5 7. Transporte, almacenamiento y comunicaciones 100.0 76.2 23.8 100 76.7 23.3 8. Establec. financ. seguros,
bienes inmuebles y servicios a las empresas
100.0 89.0 11.0 100 87.2 12.8 9. Servicios comunales,
sociales y personales 100.0 70.9 29.1 100 66.8 33.2 Buscó trabajo por primera vez
100.0 50.7 49.3
Fuente: Censos de Población 1988 y 2001
5. Características Generales de los Migrantes
4Las características seleccionadas sobre las personas que migran de un departamento a otro
muestran bastante consistencia según las distintas fuentes, con las esperadas diferencias
causadas por las variaciones demográficas, sociales y económicas ocurridas en el transcurso
del tiempo. A continuación se presentan las características de los migrantes haciendo la
diferenciación para los migrantes absolutos y los migrantes recientes.
5.1 Migrantes Absolutos
Sexo
Entre los migrantes, suelen predominar las mujeres con una proporción del 53% frente a un
47% de los hombres, según el censo del 2001. A partir de la serie de datos seleccionada se
observa una tendencia creciente de la proporción de migrantes del sexo femenino,
aumentando de 48% en 1988 a 54% en el 2004.
Edad
26
El promedio de edad de los migrantes fue de 33 años según el Censo del 2001 y su
tendencia es creciente, al variar de 29 años en 1988 a 34 años en el 2004. Este promedio es
relativamente mayor si se compara con el de los migrantes recientes como se verá más
adelante, debido a que se incluye todas las personas que migraron a otro departamento
desde su nacimiento. De acuerdo a la Encuesta de Hogares del 2002, que incluyó la
pregunta sobre número de años desde que la persona migró de su lugar de nacimiento, un
87% contestaron haber migrado desde hacía 1 a 30 años.
La distribución de los migrantes por edad suele ser creciente en las edades jóvenes y
decrecientes en las edades mayores como se observa en el Gráfico 1 y Cuadro 8.
Gráfico 1
INMIGRANTES ABSOLUTOS POR EDAD
0 20,000 40,000 60,000 80,000 100,000 120,000 140,000 160,000 180,000 0 a 4 5 a 9 10 a 14 15 a 19 20 a 24 25 a 29 30 a 34 35 a 39 40 a 44 45 a 49 50 a 54 55 a 59 60 a 64 65 a 69 70 a 74 75 a 79 80 y mas Po b la c ió n 1988 2004
El cambio en las proporciones de la población por edad también esta influido por el
envejecimiento de la población total al reducirse las tasas de natalidad y mortalidad. Por esa
razón, la proporción de los menores de 15 años disminuye, mientras la población en edad
de trabajar y los mayores de 65 años aumentan.
Estado Civil
Según la distribución de los migrantes por estado civil, prevalecen las personas unidas o
casadas con una proporción del 52.5% para el 2001, sin embargo la proporción de solteros
también suele ser importante y su variación ha sido de un 32% en 1988 a un 40% en el
2004.
Cuadro 8
Indicadores Demográficos Migrantes Absolutos
VARIABLES
CENSO
1988
CENSO
2001
EPHPM
2003
ENCOVI
2004
EPHPM
2005
Sexo (%)
100
100
100
100
100
Hombres 47.6
47.1
45.7
45.7
45.4
Mujeres 50.8
52.9
54.3
54.3
54.6
Ns/Nr
1.6
EDAD (%)
100
100
100
100
100
- 15 Años
26.4
17.5
18.6
16.3
17.2
15 – 64
68.0
75.4
72.6
75.7
74.0
65 +
5.6
7.1
8.7
8.0
8.8
Edad Promedio en años
28.8 32.5 33.6 33.8 34.2
ESTADO CIVIL (%)
100.0 100.0 100.0 100.0 100.0
Casados y Unidos
45.9
52.5
49.6
54.4
51.0
Soltero 31.9
27.6
43.1
39.5
40.4
Otros 0.5
0.7
0.5
0.7
0.5
Ns/Nr
17.2 12.8 0.0 0.1 0.0
Fuente: Cuadro 21, Anexo A
Educación
Los migrantes internos tienen educación primaria completa o sea un promedio de 6 años de
estudio, el cual según las fuentes de información seleccionadas ha variado muy poco desde
1988
.
La estructura de los migrantes internos según niveles educativos si muestra que ha
habido cambios importantes entre 1988 y 2004. El nivel de analfabetismo es menor, y las
proporciones de migrantes en los niveles primario, secundario y superior han aumentado.
Cuadro 9
Estructura Relativa del Total de Inmigrantes Internos por Nivel
Educativo y Promedio de Años de Estudio
Nivel Educativo CENSO 1988 CENSO 2001 EPHPM 2003 ENCOVI 2004 EPHPM 2005 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Sin Nivel 32.4 25.5 21.0 20.9 19.9 Primaria 42.8 52.2 53.4 53.3 53.7 Secundaria 13.4 18.1 19.4 19.0 20.3 Superior 2.8 4.2 5.8 6.3 5.8 No sabe, no responde 8.6 0.0 0.3 0.4 0.3
Promedio años de Estudio 6 6.4 6.4 6.2 6.4